UNED La 2

UNED

Viernes a las 10.00 h., Sábados y Domingos a las 07.30 h.

www.rtve.es /pages/rtve-player-app/2.11.0/js
4058559
Para todos los públicos UNED - 09/06/17 - ver ahora
Transcripción completa

Hubo un tiempo en el que el consumo de plantas silvestres comestibles

era habitual en el mundo rural,

incluso todavía hoy quedan personas que las recolectan.

No podemos olvidar que la especie humana aparece hace 150 mil años

y la agricultura tan solo tiene 10 mil años de antigüedad.

Pero la recolección de plantas

nunca se fue de nuestras vidas hasta hace muy poco

y de esto nuestros abuelos y bisabuelos,

los que vivían en el campo, sabían mucho.

En este segundo capítulo viajamos hasta Valdemanco,

una localidad de 900 habitantes de la Sierra Norte de Madrid

situada a 64 km de la capital.

Allí, Teófila Díaz García,

vecina del pueblo y experta recolectora,

nos hablará de algunas de las plantas

que podemos encontrar por la zona.

Estamos en Valdemanco.

Estos son los lupios...

que se crían aquí, en las matas, son trepadores,

por suerte algunos trepan muy altos, pero bueno...

son muy buenos para comer, muy tiernos

y tienen algunas recetas.

Aquí tengo un manojito...

y mira, ves, aquí se les puede cortar perfectamente...

que estoy al lado de donde están.

Mira, tengo un manojito.

Bueno, pues estos es que se hacen larguísimos...

entonces, hay que buscar las puntas que es lo que más tierno está,

porque lo que es duro es...

si se dobla así y no chasca, es que está duro,

pero si cortas un poco más alto, que ya está más tiernito,

pues se chasca mejor.

Y entonces, bueno, pues mira, esto antiguamente...

cuando se vivía peor de cómo se vive hoy...

pues se hacían, se ponían patatas a cocer...

y, luego ya, cuando la patata estaba cocida,

se echaban en el puchero... se echaban los espárragos,

luego se refreían unos ajitos con un poco pimentón,

cuando ya estaba todo cocidito, y era una receta.

De verdad que estaban estupendos, se comían muy bien.

Y, bueno, luego tienen la receta de que los fríes...

los fríes muy lentos, muy lentos,

y ya cuando están hechitos... con aceite, claro,

cuando están hechitos, bates los huevos y haces una tortilla.

Otra receta es... los cueces, porque estos suelen amargar un poco,

los cueces y quitas el agua, y después de quitar el agua,

los echas otra vez a la sartén, con un poco de aceite,

y haces la tortilla,

y ya el amargor ese que tienen se les ha ido.

Y están estupendos.

Bueno, esas tres recetas, más o menos, es las que tienen los lupios.

Javier Tardío, investigador del Instituto Madrileño de Investigación

y Desarrollo Rural, Agrario y Alimentario,

y Laura Aceituno, investigadora del Inventario Español

de los Conocimientos tradicionales relativos a la Biodiversidad,

forman parte de un grupo multidisciplinar

que estudia todo lo relativo a las plantas silvestres comestibles.

En su metodología, es parte esencial el trabajo de campo,

las entrevistas a personas de distintos pueblos

que mantienen viva la tradición de recolectar

y todavía saben qué plantas son las que se pueden comer, cuáles no,

las formas de cocinarlas

y el momento más adecuado para salir a buscarlas.

Mira esta... esta es una mata de espárragos de nuez.

¡Cogemos!

-Mira, estos hay que quitarlos los hilos...

-¡Ah!, se le quitan... -A estos se le quitan los hilos...

estos hilos...

y si se les coge así tiernecitos no hay que quitarles la hoja,

si se les coge más largos hay que quitar, por ejemplo...

le cortas por aquí que está ya más duro y tiene la hoja más larga,

pues esta se la quitaríamos... le cortamos por aquí más arriba...

le quitamos los hilos...

y, entonces, esto ya se aprovecha.

Para hacer las tortillas, igual que los otros, pero estos no amargan.

Estos no amargan.

Pero hacerse... se hacen igual que los otros en todo.

Cocerlos no merece la pena y tirarlos el agua,

porque no amargan, simplemente freírlos...

o si es con patatas, va así en puchero con patata cocida,

pues... cuando la patata ya está más bien cocida, tarda muy poco,

se los echa y, luego, un poquito de aceite refrito con unos ajitos...

o hay quién también les echaba manteca de cerdo...

y ya estaba condimentado el puchero.

Y así se gastaban antes y de esta otra manera se gastan ahora.

-¿Pero cuáles gustaban más... estos o esos?

-Gustan todos, pero estos no amargan.

O sea, que aquí comestibles y cogerlos la gente...

cuando va a espárragos coge... el de nuez y el de lupio.

Lo que pasa que... bueno,

que unos tienen una manera de hacerse y otros otra.

Y si los pones juntos, pues amargan menos,

porque estos ya les quitan más amargura a esos.

Podríamos decir que en la mayoría de los casos,

la mayoría de las especies se han dejado de recolectar y de consumir.

Sólo se mantiene con algunas pocas especies que,

probablemente, sean aquellas que tengan un mayor interés gastronómico,

como es el caso de los espárragos trigueros, los cardillos, collejas...

y algunas otras especies más, dependiendo de las regiones.

Pero hemos visto también, hemos realizado estudios...

que, incluso, en esas especies más emblemáticas,

que todavía se mantiene,

ha disminuido bastante, sobre un 50% o incluso más,

la recolección en estos últimos años,

de la que se hacía hace 30, 40 o 50 años.

Aquí, en la Sierra Norte, que es una comarca del norte de Madrid,

es donde realicé mi tesis doctoral sobre Etnobotánica y Agroecología,

que la dirigieron Javier Tardió y Manuel Pardo.

Y, bueno, recogimos...

haciendo entrevistas a las personas mayores como Teófila,

todos los saberes tradicionales sobre los usos de las plantas,

tanto plantas silvestres como cultivadas.

Y una parte muy importante de las plantas silvestres comestibles,

de las cuales hay mucha riqueza en esta zona.

Como agradece Laura Aceituno, en su tesis doctoral,

disponible en Internet:

"Este trabajo es un homenaje a los abuelos y abuelas serranas".

"Me abrieron las puertas de sus casas y sus huertos,

y al amor de la lumbre o bajo la sombra de un árbol,

me iban contando su forma de relacionarse con las plantas

y de trabajar el campo".

Todas estas plantas silvestres que se pueden recolectar y comer,

cuando más disponibles están es ahora en primavera,

y justo en esta época, aquí en las zonas mediterráneas,

los huertos están...

han arrancado las últimas berzas, las coles, los nabos...

y no queda nada en el huerto,

y también la despensa, después de todo el invierno,

estaba más vacía, entonces, justo...

es una época en la que hacía falta coger verdura del campo.

Había la judía, la acelga, la zanahoria, el repollo...

en fin, toda esa clase de verdura, lombarda...

y toda esa clase de verdura se cultivan y es lo que más se usa.

Del campo, el cardillo, los espárragos...

Y, bueno, pues todas estas plantas...

por ejemplo, aquí tenemos las corujas... o los berros,

son plantas muy valoradas,

son plantas que se comían todos los años,

aún ahora, que no hay necesidad,

la gente las sigue cogiendo porque les parecen muy sabrosas.

Luego había otras plantas que se consumían solo en épocas de escasez,

cuando había hambrunas, como fue el caso de la posguerra...

como las bellotas o las manzanas silvestres,

y que ahora ya nadie las consume.

Y luego había plantas...

que se comían para matar el hambre y la sed cuando estaban por el campo

haciendo tareas agrícolas o con el ganado,

y también solían comer los niños como golosinas,

porque estaban siempre en el campo.

Como, por ejemplo, el junco churrero... que aquí tenemos,

que en esta parte de abajo, blanca, si la masticas...

le sacas el dulce, y con esto se mataba la sed

y el gusanillo de hambre cuando se estaba mucho rato por el campo.

Estos son los berros.

Esta planta es muy buena en ensalada... con tomate,

y tiene propiedades, es diurético.

Y la otra, esta es la coruja, aquí la llamamos... tiene tres nombres,

tiene coruja, perifollo, pamplina...

en fin, por aquí el nombre que más la damos es "la coruja".

Esta se come en ensalada, también, como el berro,

se la echan unos ajitos y está estupendamente.

Aquí son las ensaladas que más comemos.

Las plantas que viven...

en lugares encharcados y dentro del agua, como las corujas,

hay que tener cuidado que las aguas sean limpias

y que no estén contaminadas,

o sitios donde vaya a beber el ganado,

porque puede haber contaminación de...

por ejemplo, la planaria... de las ovejas, la fasciola hepática,

y se pueden coger parásitos.

Entonces, todas estas cosas,

para recolectar plantas silvestres comestibles,

hay que tenerlas en cuenta.

A mí me han salido los dientes en el campo.

Así que conozco las plantas desde que nací,

porque yo iba al campo... con ovejas,

porque teníamos ovejas que aquí era de lo que la gente vivíamos,

vacas, ovejas, cabras y todo eso.

Entonces, como estábamos en el campo,

sabíamos lo que eran las corujas,

porque nuestros padres nos lo decían, claro,

y se usaban en casa,

y de ahí ya sé lo que son las corujas, los berros...

y muchísimas plantas,

que tienen muchas propiedades...

de hecho, hicimos un libro y están ahí.

La recolección que, además, suponemos que ha sido

de las primeras formas humanas de abastecerse,

se refiere muy concretamente a la recogida de plantas,

es decir, plantas no cultivadas, se supone, plantas silvestres.

Pero, desde el Neolítico, es decir, después del surgimiento

de las técnicas de siembra y recolección de las plantas,

se continuó claramente aprovechando, dijéramos,

todo el entorno en el que han vivido los pueblos.

Y de una manera complementaria, en particular para plantas

que tenían, a la vez, un uso comestible e higiénico,

y también médico, vamos a decirlo así,

esta práctica ha ido continuando a lo largo del tiempo.

Mira, yo, por ejemplo, en mi casa,

tengo dos nietas, una con 20 y otra con 15,

y ya conocen las corujas y los berros

porque, claro, lo usamos en casa y ya saben lo que son,

porque si no ellas no lo sabrían de nada.

Y lo demás pues igual, porque en casa se está gastando,

se está trabajando en la cocina y lo van aprendiendo.

Pero hay algo más en todo esto.

No se trata sólo de recolectar comida del campo y comerla.

Existe una dimensión más profunda que trasciende a la Ciencia.

Como afirman los autores del libro "Alimentos Silvestres de Madrid"

hay algo ancestral en esta práctica

que nos hace sentir de nuevo parte de la Naturaleza misma.

Aún, desde el siglo XIX,

es decir, desde la Revolución Industrial, el campo siguió siendo,

en particular desde las perspectivas higienísticas,

siguió siendo no sólo un lugar de esparcimiento,

sino también un lugar de abastecimiento

de ese conjunto de plantas tradicionales

que proporcionaba un doble efecto.

Por un lado, efectivamente,

los beneficios que se sacan de su ingestión,

para distintos tipos de enfermedades o de patologías,

pero también, propiamente,

como un ocio reparador de lo que era la vida urbana.

Este aspecto del ocio... del ocio sano, del ocio higienizado,

aún continúa, y es muy importante.

Es decir, a veces, el hecho de ir a buscar las plantas

no es sólo el recogerlas, sino el tiempo destinado a ellas...

diríamos, de huida del ruido y de la contaminación urbana.

Para esto habría que ir a nuestros antecesores.

Realmente, los humanos, nuestros antecesores,

eran recolectores... cazadores-recolectores.

Entonces, ese gusto por la recolección de plantas,

yo creo que ha perdurado y lo tenemos en los genes.

Ir ahora... en contacto con la naturaleza,

a recoger plantas que, luego, nos sirven para comer,

en primer lugar es una satisfacción,

hay que tener un conocimiento, como hemos dicho anteriormente,

hay que saber de campo...

la gente de campo sabe, conoce su ambiente y disfruta,

y los urbanitas que vivimos en las ciudades

y que, luego, vamos al campo, también disfrutamos,

conociendo las plantas y recolectando las plantas.

El campo es como un gran jardín.

El jardín es la naturaleza domesticada, pues...

el campo es sin domesticar, y ahí se disfruta,

aparte que se hace ejercicio físico, se toma el aire,

se memorizan las plantas

y la forma de las plantas que tenemos que recolectar.

Es un ejercicio muy saludable

y nos pone en contacto con la naturaleza,

de la que no podemos prescindir de ninguna manera,

aunque parece que sea un tópico actual

que vamos a poder sobrevivir nada más en ciudad,

tenemos que estar en contacto con la naturaleza,

y sí alguna vez no hay naturaleza,

el hombre desaparecerá, como es lógico.

Las plantas silvestres comestibles,

que han sido consideradas muchas veces como "malas hierbas",

tienen hoy mucho que aportar.

Isaac Asimov, Philip K. Dick, Julio Verne, Mary Shelley,

nombres inmortales de autores visionarios.

Ellos fueron capaces de ver más allá de la ciencia de su presente

y lo que es más importante,

acercaron esta disciplina al público a través de artículos o novelas.

Historias imaginadas en un presente paralelo,

un futuro cercano o muy, muy lejano.

Pero siempre con una base científica.

Aquí comienza...

"Más ciencia que ficción",

laficción al servicio de la ciencia.

Hoy en día nos hemos acostumbrado a delegar

parte de nuestro trabajo manual a máquinas preparadas para ello.

Ya sea en el día a día o en ámbitos más profesionales.

Sin embargo, años atrás, sólo el hecho de imaginarlo

era tarea de los divulgadores científicos

y, en mayor o menor medida,

de aquellos autores dedicados a la ciencia ficción.

Y entre todos ellos, un nombre, Isaac Asimov.

Para muchos el padre de la divulgación científica

y de esa categoría conocida como ciencia ficción.

Jesús Zamora es catedrático y profesor de Lógica,

historia y filosofía de la ciencia,

además de admirador del creador de las tres leyes de la robótica.

Con él nos acercamos a la figura del divulgador

que se convirtió en leyenda.

Es la persona que ha acercado la ciencia al público en mayor medida

posiblemente en la historia,

tal vez el único que pueda compararse que esté a su nivel sea Carl Sagan,

pero es uno de los divulgadores más importantes de la historia.

Él reconocía que no tenía talento como investigador,

pero como docente era genial.

Sus clases recibían aplausos cada vez que terminaba.

Esto, por otro lado, despertaba muchas envidias

entre sus compañeros de facultad

y de hecho no lo pasó muy bien en la universidad

por esta rivalidad con sus compañeros

y prácticamente la abandonó una vez que empezó a ganar más dinero

gracias a sus libros que con la universidad.

Pero este talento docente

se manifiesta en sus obras de divulgación

que son posiblemente las más claras, las más fáciles de entender

y no por ello menos profundas y rigurosas.

La cantidad de obras publicadas

en las que Asimov ha participado supera las 400.

Esa ingente cantidad de libros incluye

famosas novelas de ciencia ficción, como "Yo, Robot",

su archiconocida saga "Fundación" o tratados de ciencia,

de divulgación científica e incluso libros de historia antigua.

- Buenos días, señor, otra entrega a tiempo de...

- ¡Lárgate de mi vista, enlatador!

- Pasa un buen día.

- Muy bien, ahora juntos.

Muchas de esas historias se han utilizado,

con mayor o menor acierto, en el cine de Hollywood.

Sus apariciones televisivas son variadas.

Aquí destacamos esta entrevista de 1988

en el programa "World of Ideas".

En ella comentaba los beneficios de la futura,

ahora presente, educación a distancia

basada en las nuevas tecnologías de la comunicación.

Realmente Asimov es uno de los primeros

que piensan en el uso educativo que puede tener Internet

incluso antes de que Internet se conociera.

Él hablaba de la posibilidad de conectar unos ordenadores a otros

y esos ordenadores podían estar conectados a bases de datos

y a programas que tuvieran una función educativa.

Él había sufrido mucho en la escuela

en parte por pertenecer a una minoría,

en parte también por ser un poco el friki de la clase

porque tenía un nivel intelectual muy superior al de sus compañeros.

Entonces él pensaba que la escuela

no era el sitio más adecuado para aprender,

que la escuela era necesaria para socializarse,

para adquirir una serie de conocimientos básicos,

pero que la gente podría aprender mejor

si lo hacía libremente a través de sus ordenadores, desde sus casas.

En este repaso a la figura de Isaac Asimov,

queremos detenernos en un apartado

con una especial trascendencia en su obra,

la cuestión de la robótica.

Es en la obra "Yo, Robot", donde Asimov expone la teoría

de las tres leyes de la robótica

y donde los dilemas asociados

a la virtual humanidad de las máquinas

originan diversos debates entre los protagonistas.

Todo un tratado sobre la futura posibilidad de convivir con robots,

con máquinas que se rigen por tres supuestos,

tres reglas que les mantienen aparentemente lejos

de un posible daño, directo o indirecto,

contra el ser humano.

La noción que tiene Asimov de los robots

son unas máquinas que tienden progresivamente

a parecerse más y más a los humanos.

Esto es muy importante porque como obra literaria

acerca de la relación del hombre con la máquina,

o casi mejor de la máquina con el hombre,

que es la que tiene el protagonismo en todas sus obras,

es muy profunda, muy interesante,

y nos permite reflexionar mucho sobre el mundo mecanizado

al que nos estamos encaminando.

Pero también hay que reconocer que la imagen de los robots

que aparece en las obras de Asimov

está muy lejos de poderse desarrollar.

En los robots hay tres aspectos que pueden tener una mayor

o menor semejanza con el ser humano que son:

primero los movimientos físicos, el aspecto físico y el pensamiento.

Digamos que hacer un robot que tenga un aspecto físico

parecido a los humanos es relativamente sencillo,

consistiría en un maniquí que tuviese forma humana

y tuviese alguna capacidad informática dentro.

Los movimientos humanos es algo mucho más difícil de conseguir,

es uno de los mayores problemas

a los que se enfrentan los diseñadores de robots,

pero el pensamiento humano

naturalmente es todavía muchísimo más difícil de imitar.

- Hola.

- Hola, ¿qué tal?, ¿cómo te llamas?

No es necesario viajar muy lejos para encontrar proyectos

en los que se trabaja en robots.

Aquí, en España, universidades y diversas instituciones

se dedican a desarrollar lo que en un futuro

pueden llegar a ser ayudantes en el trabajo o en el hogar.

Compañeros repletos de circuitos que responden ante estímulos humanos.

El problema con la robótica

y con las máquinas tal y como se están desarrollando realmente,

es que no cumplen posiblemente este ideal moral

imaginado por Asimov

de que las máquinas tienen que estar al servicio del hombre

sino que son productos de la economía de mercado por así decir

y entonces obviamente las máquinas tienden a ayudar

a quienes tienen dinero suficiente para pagarlas

más que a quienes a lo mejor son explotados

gracias a esa máquina mejor.

Yo creo que el mundo al que nos está dirigiendo el desarrollo tecnológico

y económico no se parece mucho

al que Asimov habría soñado por desgracia.

Me gustaría que se pareciera más.

- Yo quería preguntarle en primer lugar, Sr. Asimov,

¿cuántos libros ha escrito

y a cuántos idiomas ha sido traducida sus obras?

En TVE, en el programa "Alcores"

tuvieron el privilegio de entrevistar a Asimov, en 1982.

El profesor dejó unas frases para recordar sobre ciencia ficción,

sobre exploración espacial, divulgación científica,

todo un repaso al mundo de la ciencia

de la boca de uno de sus mayores exponentes.

La ciencia es cada día más importante en nuestras vidas.

Porque cada día hay más cosas que dependen

de los avances científicos

y esto hace que gran parte de la sociedad se encuentre perdida.

No saben cómo funcionan las computadoras,

o qué hacen los robots,

o no entienden el significado de los últimos avances.

Yo creo que es importante porque afectan a sus vidas

y a la sociedad en la que viven.

Además, esos ciudadanos, con sus impuestos,

son los que pagan el desarrollo científico

y tienen derecho a saber qué está pasando.

Una forma de lograr esto es que aquel que pueda

debe explicar a la gente la ciencia

lo más claro y lo más seriamente que sepa.

Es una de las misiones que me he impuesto,

esta de servir de intermediario,

entre la ciencia y el sector no científico de la sociedad.

Gran parte del imaginario colectivo

en cuanto a la robótica de nuestros días

se lo debemos a Asimov,

quien escribió sobre ciencia con envoltorio de ciencia ficción

hasta 1992, año de su fallecimiento.

A partir de entonces, el divulgador, se convirtió en leyenda.

"Ha llegado el momento de un encuentro más digno

con los hermanos occidentales,

para que el indígena se siente en el lugar del blanco

y el blanco en el lugar del indígena.

De esta manera podremos dialogar, compartir visiones y experiencias

y establecer acuerdos para restaurar la paz social

y el equilibrio de la Madre Tierra:

para cuidar el agua,

mantener el bosque

y asegurar la sobrevivencia de nuestras futuras generaciones".

Esta profecía de los Ancianos Indígenas de la Amazonía Colombiana,

resume la forma de ver y pensar el mundo de pueblos originarios

que aún viven en íntima conexión con la naturaleza.

Un mensaje implícito

en cada una de las fotografías de esta exposición,

que acoge la biblioteca de campus norte de la UNED,

hasta el 12 de junio.

Este trabajo se empezó a desarrollar

a través de un encuentro de Jóvenes Iberoamericanos por la Paz,

que tuvo lugar en el año 1999

en una ciudad pequeña de Colombia que se llama Melgar

y en el que, por primera vez en la historia de mí país,

se facilitaban los medios

para preguntarle a las personas que viven en paz

¿cómo hacían para vivir en paz?

La propuesta nuestra, a través de la Corporación Yuak,

era llevar un grupo de ancianos de base

que pudieran hablar con la gente joven

que iba a asistir a este encuentro sobre la paz.

Y el segundo proyecto fue un proyecto en educación

que se llamaba "Encuentro de la palabra de origen para formar gente".

Y era la primera vez que el gobierno colombiano

daba recursos para preguntarle a los indígenas

¿qué les servía de nuestra educación y qué no les servía?

El trabajo de Claudia Silva

es el resultado de un proceso de investigación,

aprendizaje y convivencia con comunidades indígenas

del Predio Putumayo y de la Sierra Nevada de Santa Marta en Colombia.

Un proyecto que suma nuevas visiones y perspectivas

a la construcción de la educación y de la paz,

en el que la Corporación Intercultural Yuak

y el Ministerio de Educación colombiano

mantuvieron un diálogo sin precedentes históricos.

Este proyecto forma parte

de la temática largamente trabajada en antropología sobre

el estudio de los pueblos indígenas en América Latina.

El proyecto en el que Claudia se embarcó responde a la pregunta sobre

¿qué puede aportar la educación indígena y, concretamente,

qué puede aportar la perspectiva intercultural de la educación

a los estudios y a la forma de ver a estos pueblos indígenas?

Iniciativas como esta constituyen un espacio para la divulgación

y para la difusión del trabajo que, a menudo,

realizan nuestros estudiantes

en la Universidad Nacional de Educación a Distancia,

como es el caso de Claudia Silva

y su trabajo previo como realizadora y como fotógrafa

trabajando con pueblos indígenas.

Las imágenes que componen esta exposición

captan un encuentro con lo tangible, con lo cotidiano, con lo presente,

pero también con lo que no se ve, con lo cambiante,

con lo que viaja en un tiempo circular.

En su recorrido, a través de centros del saber académico,

como la Universidad de Oxford,

la Universidad Nacional de Educación a Distancia

o, próximamente, el Museo Nacional del Indio Americano en Washington,

van trazando caminos transversales

para conciliar estas formas diversas de ver,

de pensar y de generar conocimiento.

A finales del siglo XIX

tiene lugar en España un amplio proceso renovador

que inocula en la psicología

nuevas ideas de corrientes como el empirismo inglés y el krausismo.

Julián Sanz del Río sienta las bases de una nueva pedagogía

en la Universidad Central de Madrid

y promueve una renovación educativa, cultural y social, de largo alcance.

Con este espíritu y contra el modelo político imperante,

intelectuales como Giner de los Ríos,

Gumersindo Azcárate y Nicolás Salmerón,

renuncian a sus cátedras para fundar, en 1876,

la Institución Libre de Enseñanza.

Organismos como el Museo Pedagógico,

el Instituto-Escuela y la Junta para la Ampliación de Estudios,

conectan a nuestros intelectuales

con los centros del saber científico del momento.

El laboratorio de psicología experimental de Wundt, en Leizpzig,

el de psicopatología de Charcot, en París,

y el de pedagogía de Claparède, en Ginebra,

se convierten en claros referentes de la psicología en España.

Esta primera psicología

nace de una concepción del ser humano menos dogmática, más social

y, sobre todo, más científica,

y crea una herramienta, que será la seña de identidad

para las futuras generaciones de psicólogos: Los tests.

Realmente, la historia de los tests

surge a nivel internacional, un poquito antes.

Es a finales del XIX y principios del XX cuando,

desde una necesidad muy importante detectada en la sociedad,

como es la clasificación de los niños abandonados en la sociedad.

Niños que vivían en la calle, que eran huérfanos...

porque no hay que perder de vista que,

el final del siglo XIX y el principio del XX,

son años muy compulsos en toda la sociedad.

Binet, en 1905,

responde a esa demanda social del Ayuntamiento de París

y crea una primera prueba que es su Escala de Binet,

en conjunto con Simon.

Esa prueba fue como una especie de disparo

para que en Europa se empezaran a desarrollar

muchísimos instrumentos psicológicos.

La Escala de Inteligencia Binet-Simon

inicia una fecunda tradición en el campo de la Psicología Aplicada.

Esta prueba permitió determinar

la inteligencia de sujetos con déficit intelectual

para orientar sus posibilidades educativas y terapéuticas.

Frente a la teoría innatista de Galton,

cuyas pruebas se centraban en procesos mentales simples

y que tuvo una clara deriva eugenésica,

Binet explora procesos mentales complejos,

como la memoria, la imaginación, la comprensión y el juicio.

Los tests psicológicos de Binet,

con un sustento teórico tremendamente avanzado a su tiempo,

se enmarcan en un proyecto más amplio

de mejora de la inteligencia a través de la actividad educativa.

Los tests psicológicos,

en mi opinión, han jugado un papel fundamental

en el desarrollo de la ciencia psicológica, en general,

y, muy particularmente, de la evaluación psicológica.

Yo pienso que, aquello que no se puede medir,

no se puede someter al método científico,

y los tests han permitido evaluar y medir

aquellos constructos que no tienen un referente directamente observable,

y en ese medida hemos podido evaluar y medir constructos

como la inteligencia, como la personalidad,

hemos podido contrastarlos, hemos podido hacer hipótesis,

en definitiva, hemos podido someterlo al método científico.

Isabel Calonge y Ana María Calles,

profesoras de Psicología de la Universidad Complutense de Madrid,

han realizado una excelente tarea

de compilación, ordenamiento e interpretación

de cientos de objetos, instrumentos y obras,

que resumen medio siglo de historia de la psicología en España.

Entre 1920 y 1970

un pequeño grupo de intelectuales y profesionales españoles

estaban a la vanguardia de las técnicas de evaluación psicológica.

Esta exposición, muestra como aquellas primeras sinergias

dotaron de estructura y de significado

a una disciplina aún en ciernes

y fueron, poco a poco, y con mucha dificultad,

sentando las bases de nuestro progreso científico y social.

Nuestra idea era recoger los tests antiguos que se han usado en España,

fundamentalmente, desde 1920.

Entonces, a partir de ahí, tomamos las áreas...

en las que realmente se había realizado un trabajo importante.

La primera de ellas es la inteligencia.

Es decir, los tests de inteligencia

que se empezaron a usar sobre todo en las escuelas.

Otra de las áreas más importantes es el área laboral.

Es decir, los tests que se usaban

para seleccionar personas para puestos de trabajo.

También hay tests muy antiguos

que resulta muy curioso ver ahora cómo se utilizaban.

Otra de las áreas importantes son las técnicas proyectivas,

que se desarrollaron, sobre todo, a partir de los años 20

y que también llegaron a España y tuvieron aquí un enorme impacto.

No cabe duda que, durante estos primeros años,

el desarrollo de los tests, la psicometría

y la concepción de la psicología como disciplina científica,

estaban íntimamente relacionadas.

De hecho, a medida que se demandaban

más y mejores medidas de variables psicológicas,

al mismo tiempo se hacían dos preguntas fundamentales

para cualquier proceso de medición.

La primera de ellas tiene que ver con la precisión de la medida.

Es decir, si a un sujeto

le administramos un test de inteligencia, por ejemplo,

y obtenemos una puntuación de 100,

podríamos preguntarnos si realmente dicha puntuación

es su valor real en la variable que se está midiendo,

o es un valor equivocado porque el test no es preciso,

está sesgado o tiene algún tipo de error aleatorio en algún sentido.

Y la segunda pregunta

está relacionada con el sentido o validez de la medida.

Ahora podríamos preguntarnos si...

realmente, dicho test mide inteligencia

o si está midiendo alguna otra variable

relacionada o no con la primera.

Estas dos preguntas dieron origen

a las dos principales teorías de test.

La teoría clásica, propuesta por Spearman,

pone el énfasis en la exactitud de la medida

o en la determinación precisa del error de medición.

La teoría de respuesta al ítem,

que surge como una crítica a la anterior,

y recoge las contribuciones de Birnbaum, Lord y Novik, entre otros,

se centra más en la respuesta a los ítems individuales

que en las valoraciones globales del test.

Las dos teorías, si bien en algunos aspectos divergentes,

han terminado por conformar un cuerpo teórico único

de enorme rigor y validez

para los profesionales de la psicología aplicada.

Es importante la figura en España del profesor Rodríguez Lafora,

que era un hombre realmente universal,

era un Leonardo Da Vinci de esos primeros años.

Es un hombre con unos contactos increíbles,

con todos los profesionales de la psicología, de la medicina...

era él médico.

Y es el conocedor de primera mano de todos los instrumentos

de evaluación, digamos ahora, psicológica, de los tests.

Él trae a España muchos de estos instrumentos,

los tests vieneses infantiles,

los tests de todos los departamentos que se crean en Francia, en Suiza...

y, además, es una persona que...

está abierto, totalmente, a cualquier tendencia.

Habiendo recibido la maestría de Simarro, Cajal y Achúcarro,

un jovencísimo Lafora viaja a Alemania

con una beca de la Junta para la Ampliación de Estudios.

En Berlín,

estudia psicología fisiológica y experimental con Ziehen

y neurofisiología con Oppenheim.

En Munich, se forma en clínica psiquiátrica y neuropatología

con Kraepelin y Alzheimer.

Poco después, se embarca a los Estados Unidos

donde es nombrado histopatólogo

del Manicomio Nacional de Washington.

En 1912 regresa a España para ocupar el puesto de vicesecretario

del Patronato Nacional de Sordomudos, Ciegos y Anormales,

que en 1922, se convertiría,

en el Instituto de Reeducación de Inválidos del Trabajo.

Lafora... en unión de otros profesionales,

trabaja en lo que se conocía como el Centro de Anormales,

que dio lugar a que, posteriormente,

se desarrollara todo lo que sería la pedagogía más terapéutica,

pero también, con sus contactos políticos y profesionales,

generó un centro muy, muy importante,

que era el Centro de Inválidos.

Evidentemente, si nos situamos en estos años

de principios del siglo XX, hay muchísimos problemas laborales.

En la sociedad aparecen muchísimos soldados

que vienen de la guerra de Cuba,

de todas las guerras de las pérdidas de las colonias,

llegan a España, son mutilados.

También empieza la industria en este país

y, por supuesto, al empezar la industria

con unas condiciones que no tienen nada que ver con la actualidad,

hay muchos accidentes laborales.

Y entonces este centro que se crea...

se crea justamente para acoger a todos estos adultos...

mutilados, accidentados,

para darles una posibilidad de reinserción social,

pero, sobre todo, de reinserción laboral.

En Europa, la Primera Guerra Mundial

dejaba un rastro de dolor y destrucción,

al tiempo que abría a la psicología y a la psicotecnia

un campo de trabajo de múltiples dimensiones.

Claro reflejo de este avance,

el Instituto de Reeducación de Inválidos del Trabajo de Madrid

fue dotado de una sección médica

orientada a la readaptación funcional del inválido,

y de otra técnica, orientada a su reeducación profesional.

Contaba, además, con un laboratorio de psicotecnia

que elaboraba un examen fisiológico, otro vocacional y otro de aptitudes.

Con un concepto de orientación profesional

que abarcaba las múltiples facetas de la vida del individuo,

este centro potenció la permanente conexión

entre disciplinas y profesionales

para una plena rehabilitación laboral, individual y social.

Pronto, una segunda generación de profesionales

formados por psicólogos científicos europeos

como Claparède, Köhler, Piaget y el mismo Lafora,

se incorpora al Instituto.

José Germain y Mercedes Rodrigo

se especializan en la elaboración y adaptación de test de inteligencia

y José Mallart en la psicotecnia de orientación profesional y social.

La confluencia de todos ellos, en tiempo y lugar,

marcará un hito en la historia de la psicología española.

Esta exposición tiene, en primer lugar, un valor histórico,

pero yo también diría que tiene un valor científico,

un valor didáctico, incluso añadiría, un valor estético.

Histórico porque, de alguna manera, es un legado que...

nuestros antepasados han dejado a la psicología.

Y podemos ver no sólo...

las condiciones técnicas en las que en la época se trabajaba,

el tipo de material, el tipo de tecnología...

pero también, las condiciones psicosociales,

porque cuando uno da un paseo por la exposición

se da cuenta cómo determinados contenidos de los ítems,

tienen que ver con la manera de vivir, con las profesiones,

con cómo las mujeres estaban, de alguna manera, o discriminadas,

o relegadas a determinadas profesiones.

En cambio, los instrumentos que tienen que ver más con destrezas...

manuales, que tiene que ver con tareas propias de operario,

están más dirigidos a los hombres.

En aquellos años que son tan lejanos, de 1920, 1930,

yo creo que ningún área se abría, entonces, a la mujer,

que no fuera el matrimonio y la familia.

Sin embargo destaca que...

no sólo fuera de España, sino también en España,

hubo algunas pioneras que estudiaron...

en aquella época estudiaban sobre todo Magisterio,

como una de las carreras universitarias,

digamos, adecuadas para la mujer de entonces.

Pero... después de estudiar Magisterio,

pensaron que querían especializarse en algo más.

Y hubo varias que fueron a perfeccionar sus estudios

al extranjero, a Francia o a Suiza,

donde estaban muy avanzados en aquel momento

los estudios de psicología infantil.

Del trabajo conjunto de Mercedes Rodrigo y José Germain

nació la adaptación del test de Ballard,

que fue ensayado en casi todas las escuelas municipales de Madrid

a partir de 1925.

Todos los documentos relativos a este proyecto

serían destruidos durante la Guerra Civil.

Pero hasta ese fatídico momento,

el interés por la intervención técnica

en el campo de la psicología, siguió creciendo de modo decisivo.

Así lo demuestra la constante relación epistolar de este equipo

con los principales psicólogos científicos

y su participación en las conferencias internacionales

de psicotecnia de París, Utrecht, Londres y Barcelona.

Esta psicotecnia antes de la guerra fue importantísima.

Había un enorme reconocimiento internacional

de nuestro trabajo en España,

fruto de las personas...

de los profesionales competentes de los laboratorios psicotécnicos

y, sobre todo, de un espíritu...

enormemente internacional de esos profesionales.

En este sentido, podemos decir que...

la psicotecnia en España antes de la guerra era casi simultánea

a la que se estaba haciendo en Europa y en Estados Unidos,

porque el contacto era amplísimo.

Era una comunidad profesional reducida, probablemente,

pero con un enorme contacto entre ellos.

En España, cuando estábamos en pleno florecimiento intelectual,

muy evidentemente en el campo de los tests

y de su aplicación en diversos campos...

llegó, primero la guerra, tres años de guerra,

y luego la época de la dictadura.

Esto supuso que muchas de las personas

que trabajaban en este campo,

tuvieron que exiliarse, desaparecieron...

pienso, por ejemplo, en Mira y López,

en la misma Mercedes Rodrigo, de las que hemos hablado,

en el doctor Germain, muchísimas.

Al mismo tiempo, las instituciones...

donde se trabajaba con los tests, desaparecieron.

Y, prácticamente, los años 40...

fueron unos años de oscuridad en el mundo del avance en psicología.

Es decir que, lo que antes había sido

la psicología experimental y la psicotecnia,

se convirtió nuevamente en una psicología casi escolástica,

unida a la filosofía y, de alguna manera, a la religión.

La Junta para la Ampliación de Estudios

e Investigaciones Científicas,

que había promovido un espectacular avance de la ciencia española,

se suspende a comienzos de 1938.

A fines del año 39

y sobre la misma base organizativa y estructural,

se crea el Consejo Superior de Investigaciones Científicas.

Sin embargo, lejos del espíritu de la Institución Libre de Enseñanza,

el recién creado Consejo promueve una ciencia eminentemente católica

y califica de herejías científicas

a la mayoría de los proyectos e iniciativas puestos en marcha.

Y, curiosamente, muy pronto, se llama a Germain,

que está todavía en el exilio, para que se incorpore al Consejo

y para que desde ahí inicie todo lo que será el desarrollo

de la psicotecnia posguerra.

Y en el año 55, más o menos, hay una serie de personalidades...

Martín Artajo, Ruíz Jiménez...

que ocupan puestos importantes en ministerios claves,

y que son... amigos y colaboradores de Germain,

y gracias a esto y a través de esas vías políticas...

se trae, en un momento conocido como el Plan Marshall,

se establece un convenio de colaboración

del Departamento de Psicología de las Fuerzas Armadas Americanas

con el Consejo Superior de Investigaciones Científicas,

dirigido por Germain.

Este convenio es la salida

de toda una explosión de desarrollo psicotécnico

específicamente centrado en el ámbito laboral.

En 1940, Germain inaugura la publicación

de La Revista de Psicotecnia que dará paso, en 1946,

a la Revista de Psicología General y Aplicada,

una vía excelente para recuperar los contactos con el exterior.

En 1952, crea la Sociedad Española de Psicología

y en el 53, la Escuela de Psicología y Psicotecnia

en la Universidad de Madrid.

Con Emilio Mira y López, exiliado a Brasil tras la guerra,

José Germain fue el otro gran organizador

de la Psicología en España,

de sus aplicaciones clínicas, escolares y laborales,

de la edición de los primeros cursos de formación especializados

y del impulso definitivo a la profesión de psicólogo.

Está claro que cuando una idea es muy potente

y responde a una necesidad clara y manifiesta,

se consigue que incluso personas

con una ideología totalmente distinta,

como fue el ministro Girón de Velasco,

él ve una oportunidad, también,

y es la de crear las universidades laborales.

Y además es muy curioso porque, realmente,

es en ese punto de desarrollo de la clase obrera,

y de favorecer a los hijos de los obreros,

por donde entra, de alguna manera, este ministro,

en el desarrollo y favorecimiento de las universidades laborales,

que se extienden por toda España, rápidamente,

y que, además, dan lugar a la formación

de profesionales muy bien reconocidos.

Si bien las universidades laborales

nacieron a partir de fundamentos falangistas,

fueron atenuando su componente ideológico

y adaptándose a los nuevos tiempos.

Una sociedad en pleno amanecer tecnológico

reclamaba trabajadores y educadores cada vez más especializados.

En sus 25 años de existencia,

casi medio millón de alumnos españoles se formaron en ellas.

Así, con la creación de la licenciatura de Psicología en 1968

y de las facultades universitarias independientes en 1980,

se cierra el ciclo fundacional de la psicología española.

Bien es cierto que, aunque muchas de las bases conceptuales

de los tests que aquí se exponen, hoy día, siguen vigentes,

por ejemplo, el de la inteligencia,

ciertamente, la ciencia en estos 50 últimos años ha evolucionado

y, hoy día, los tests de inteligencia, no sólo abarcan...

aspectos que tienen que ver con contenidos lógico-matemáticos,

que es lo que tradicionalmente se ha evaluado en la inteligencia.

Hoy día, la inteligencia abarca contenidos mucho más plurales

que tiene que ver con la adaptación de la persona a su contexto,

y, en ese sentido, se incorporan elementos emocionales,

elementos de interacción social...

El Wais, que quizá sea...

el test por antonomasia para medir la inteligencia,

puede ser un claro ejemplo de ello,

que se encuentra recogido en esta exposición.

Se observa que en las primeras ediciones y versiones del test

había una gran cantidad de pruebas manipulativas,

que en las siguientes versiones se fueron reduciendo

a la vez que el test ganaba en precisión, en validez.

Y quizá sea este instrumento

uno de los que más evolucionen en el futuro debido al efecto Flynn,

que consiste en que, año tras año,

el cociente intelectual de la población general

se va incrementando, por suerte,

y hace que se tengan que revisar este tipo de pruebas,

aproximadamente, cada diez años.

Y otra cosa muy importante de la que a veces no se habla mucho,

que ha minimizado los sesgos del propio evaluador.

Cuando uno evalúa pone parte de su propia visión subjetiva

sobre lo que ve y, esto, es muy difícil erradicarlo al 100%,

en ningún caso lo conseguimos, pero los tests han permitido

minimizar al máximo ese sesgo personal que uno puede tener

cuando hace una evaluación sobre un contenido psicológico.

A medida que han ido transcurriendo los años

se ha procurado abrir los tests,

por ejemplo, estoy pensando en los tests de inteligencia,

para incluir y recoger por igual,

no perjudicar a niños que provienen de otras culturas.

Es decir, si yo ahora mismo trato de evaluar la inteligencia

de un niño que proviene del centro de África

y que apenas ha estado escolarizado,

me voy a encontrar con que los tests de los que yo dispongo,

en general, le perjudican,

aunque se ha intentado hacer tests libres de cultura.

La historia de los tests psicológicos

recapitulada en esta exposición, nos revela también, magistralmente,

las coyunturas de la época en la que fueron creados.

A través de sus diversas ediciones

vamos apreciando los cambios en los materiales,

en los diseños, en el vocabulario, en los currículums de las escuelas

y en los criterios empresariales para la selección de trabajadores.

Todas estas variaciones son un reflejo de la evolución

en los hábitos y formas de vida, en las relaciones familiares

y en la manera de pensar y abordar los trastornos mentales.

Todo psicólogo, desde mi opinión, por supuesto,

debe conocer sus instrumentos,

debe formarse para ser un profesional competente

y útil a la sociedad, y necesariamente esos instrumentos

y nuestra herramienta de trabajo son los tests psicológicos.

La profesora Calonge y yo hemos querido, con esta exposición,

presentar la arqueología psicológica,

la arqueología psicoténica,

pero porque... si uno no conoce la historia,

puede correr el peligro de repetir algo que ya se conoce,

entonces, yo creo que esta exposición

es un impulso para las nuevas generaciones,

para que creen, ideen y mejoren

estos instrumentos que nos han legado. Los tests psicológicos.

Esta exposición

ha sido fruto del trabajo conjunto de tres universidades:

la Universidad Nacional de Educación a Distancia,

la Universidad Complutense y la Universidad Autónoma de Madrid.

Por esta razón y por su vocación de permanencia,

se ha concebido como un proyecto itinerante

capaz de navegar por distintos espacios y tiempos,

para arrojar luz sobre la historia de la psicología,

y la historia de la evaluación psicológica.

Es, en definitiva, el resultado de un test situacional

que ha puesto a prueba nuestra inteligencia colectiva

y nuestra capacidad para la interacción social.

  • A mi lista
  • A mis favoritos
  • UNED - 09/06/17

UNED - 09/06/17

09 jun 2017

Plantas silvestres comestibles II.
Issac Asimov viviendo con robots.
Pueblos indígenas de Colombia.

ver más sobre "UNED - 09/06/17" ver menos sobre "UNED - 09/06/17"
Programas completos (598)
Clips