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Para todos los públicos UNED - 05/10/18 - ver ahora
Transcripción completa

En la década de 1960 la agenda política estaba marcada

por los acontecimientos internacionales

que ocuparían a la opinión pública.

La guerra de Vietnam acababa con la paciencia

de los movimientos sociales en Estados Unidos.

En este mismo país, la muerte de Martin Luther King

supuso un duro golpe para la tolerancia racial.

Algo más al sur, Cuba reclamaba atención

tras el triunfo de la Revolución que expulsó al dictador Batista.

El contexto internacional

se convirtió en el caldo de cultivo perfecto

para que sectores de la izquierda

salieran a la calle a manifestar su descontento.

Pero es en Francia donde las huelgas se suceden,

los parones laborales se repiten y, sobre todo, jóvenes estudiantes

de corbata y aspecto pulcro deciden salir a la calle y reaccionar

ante lo que sienten como una deriva intolerable.

Era 1968 y comenzaba el Mayo francés.

Desde entonces mucho se ha hablado, escrito y hasta cantado

sobre los sucesos de aquella primavera eminentemente parisina.

Los escenarios siguen ahí,

las ideas, al menos algunas de ellas, aún están presentes.

Este año, 2018, se cumple el 50 aniversario de aquel Mayo

y justamente coincide con otro momento...

...el acelerón que ha tomado el movimiento feminista

en prácticamente todo el mundo.

La conciencia feminista se ha propulsado para no detenerse,

dicen sus protagonistas,

y desde la Cátedra Internacional de Hermenéutica Crítica "Hercritia",

organizada por la UNED y por Santander Universidades,

se propone una reflexión pausada sobre una cuestión relevante:

¿Fue realmente el Mayo del 68 un movimiento feminista?

Es importante el punto de inflexión de hacerse cargo de...

cómo ha transformado la sociedad y la cultura, mayo del 68,

y, sin embargo, en qué cosas o en qué dimensiones

no ha sido capaz de articular, efectivamente,

aquello que fue, sin duda, una revolución cultural,

y a 50 años vista una de las dimensiones desde...

la posición del Seminario Internacional de Investigación

en Hermenéutica Crítica de la Cátedra "Hercritia",

que nos parece más significativa,

es la de una feminización difusa de la sociedad.

La mayor parte de retrospectivas,

congresos, estudios, revistas que han salido este año,

no tienen en cuenta la perspectiva del feminismo.

Se englosa así, como una anécdota,

como el feminismo fue algo fundamental de mayo del 68, pero...

no nos hemos puesto a pensarlo en profundidad.

Entonces, nos apetecía probar con este congreso,

para recuperar, además, la memoria de mujeres que vivieron,

de primera mano, mayo del 68, y que son feministas,

se reivindican como feministas y nos cuentan su experiencia.

A cincuenta años de las revueltas,

el protagonismo de las mujeres está aún por llegar.

El feminismo que surge o se provoca, o tiene conciencia,

podríamos decir, se crea la primera conciencia

como consecuencia de aquellas sublevaciones,

porque en el curso de las manifestaciones

o de los encuentros, las asambleas, las discusiones que lideraban...

todas las lideraban los hombres,

las mujeres fueron entendiendo que aquello no las concernía.

Aunque se haya dicho que la liberación sexual

surge o se instala a partir de aquellos momentos,

lo cierto es que la liberación sexual era para los hombres

y que, en buena medida, las mujeres fueron utilizadas,

las muchachas tan jóvenes, inexpertas,

que también buscaban su camino

y pensaban que había llegado el día de su liberación,

se convirtieron en sirvientas sexuales

de los personajes que estaban dirigiéndolo.

Claramente, la liberación sexual vino de la mano de poca conciencia,

y ha derivado en una mala comprensión

de lo que las mujeres pueden hacer con sus cuerpos

y dónde está el límite, dónde está nuestra capacidad de decir no

y hasta qué punto los hombres deben respetar nuestros deseos.

¿Qué es el deseo femenino?

Tampoco es una pregunta a la que...

se haya dado una gran respuesta en mayo del 68,

aunque se inicia ahí ese debate...

en fin, es probablemente el punto más interesante de mayo.

Si tenemos en cuenta que la crítica del positivismo cientificista

y de la racionalidad solamente conceptual erudita,

y la crítica del desarrollismo historicista de un progreso

que se cobra cada vez más víctimas

y que sigue constituyendo un macromito o un macrorrelato.

En el caso de mayo del 68 se realiza desde una revolución cultural...

que afecta al género, al cuerpo, al sexo, a la cotidianidad,

a la sencillez de los ademanes,

incluso a la moda, incluso a la música, a la poesía,

todo ello entendido, además,

sobre todo, como una debilitación de la violencia.

Echando un vistazo a las imágenes que registran

los sucesos del Mayo del 68, la presencia masculina es superior.

Desde los organizadores

hasta los encargados de agitar las manifestaciones

o simplemente secundarlas.

Sin embargo, si ese vistazo se convierte en analítico,

observamos como la presencia femenina no era testimonial,

sino sustancial y, por tanto, necesaria,

más allá de que sus coetáneos masculinos

se preocuparan en protagonizar esas imágenes para la posteridad.

Nombres en femenino que no sólo se han convertido en iconos...

sino que se han encargado de fomentar una visión igualitaria

y, por tanto, feminista,

de los movimientos sociales contestatarios de la época.

Esa no culpabilización, vivir con responsabilidad pero sin culpa,

sin atormentamiento y haciendo, además, la comprensión

de que el otro, el extranjero, la diferencia,

el que no quiere ser un sujeto todopoderoso,

el que no quiere acumular ni bienes ni...

hay una bendición dionisiaca de la inocencia

que se da también en la asunción de la tragicidad,

de la grieta, de la finitud, de la muerte,

de la no desear ser el dios todopoderoso,

ni tampoco, secularizadamente, repetirlo,

sino está dimensión de lo sagrado y de la eternidad cotidiana, inmanente,

que es una declaración de inocencia... y de paz

"make love", "haz el amor no la guerra",

no en un sentido, desde luego, sólo sexual, si no de apertura...

a las otras culturas, a los otros pasados posibles,

a modos de confianza en el lazo social.

Más allá de lo efectivo del mayo francés,

ampliamente cuestionado en análisis posteriores,

y de la verdadera implicación

de todas las clases sociales de la época,

es innegable la repercusión que tuvo

en ciertos sectores del pensamiento crítico.

Y, claro está, uno de ellos es el feminismo.

No podemos decir que ninguna, porque todo tiene influencia

en el desarrollo social y en el desarrollo humano,

pero mucho menos de lo que se planteaba entonces, por supuesto,

y de lo que se está ahora mitificando.

La prueba de cómo se desarrolló aquello,

de qué camino tenía que recorrer, de qué objetivos iba a cumplir,

es que cuando, dos meses después de las algaradas, de los adoquines,

se declara el estado de excepción por De Gaulle

y el ejército se hace cargo del tema, se acaba,

y no sólo se acaba,

cosa bastante lógica porque no se iban a enfrentar a los fusiles,

sino que en las siguientes elecciones

De Gaulle gana por mayoría absoluta.

Las feministas decimos que se produce...

casi la obligación de una liberación sexual,

que muy a menudo, por parte de las mujeres de mayo del 68,

tenía casi el carácter de un "cómo puedo decir que no,

entonces seré una estrecha o seré franquista, o seré alguien...

que no está comprendiendo lo que está poniéndose en juego".

De manera que ahí la instancia por nuestra parte es criticismo,

análisis del deseo de cada uno,

desarticularse de los estereotipos y los categoremas

que son solamente vinculantes desde un punto de vista sociológico,

pero ese criticismo ya está también en mayo del 68.

50 años después

y superados algunos de los complejos contra los que se luchaba,

el feminismo ha llegado para quedarse.

Uno de los eslóganes más conocidos fue aquel que rezaba:

"bajo los adoquines está la playa".

Los responsables de "Hercritia",

en referencia a la temática de las jornadas,

afirman que lo que permanecía oculto bajo esos adoquines

no era sino el propio feminismo.

Hoy descubierto, desempolvado y mostrado.

El movimiento feminista es el más fuerte de todos.

Es ahora más fuerte que el movimiento sindical,

no digamos que el movimiento estudiantil,

que ni se le ve ni se le espera,

y que el movimiento vecinal,

que de cuando en cuando tiene algunos brotes...

pero que no está organizado ni estructurado para, realmente,

pensar que sea una fuerza opositora al poder.

El movimiento feminista tiene... diversísimas ramas,

miles de asociaciones y, además,

nos estructuramos y nos coordinamos mucho mejor que los demás.

Hay que recordar, sin irse tan lejos,

cuando el señor Gallardón, el ilustre ministro de justicia,

se le ocurrió cambiar la ley de aborto,

como la respuesta fue contundente y definitiva,

porque tuvieron que retirar la ley y, además, echaron al ministro,

y es la primera vez en la historia de España, al menos,

que un movimiento social acaba con un ministerio.

Por una parte, desde luego, si no hubiera habido mayo del 68,

es posible que el feminismo, tal como lo conocemos hoy,

no fuera igual.

Las acepciones sobre el cuerpo,

sobre la libertad sexual, sobre la autoconciencia,

la forma de vivir fuera de las relaciones patriarcales,

de la familia heterosexual, etc...

han marcado, han definido la deriva de los feminismos contemporáneos.

Ahora, el gran debate con mayo del 68, siempre es...

qué pasó con eso que llamamos libertad sexual,

fue realmente una liberación sexual para las mujeres,

la liberación sexual estuvo cifrada en lo que querían las mujeres,

o fue, en realidad, una forma de instrumentalizar

los cuerpos de las mujeres y el placer para los hombres

y desde una perspectiva masculina.

De esas y otras muchas corrientes de lucha en femenino

y por lo femenino,

recogen la herencia delegada los movimientos actuales.

Las manifestaciones del 8 de marzo de este mismo año así lo atestiguan.

De ser algo relativamente residual,

a convertirse en todo un fenómeno multitudinario y transversal.

Repartidas por todo el mundo, con mayor o menor éxito,

las manifestaciones feministas de marzo

recuerdan que el feminismo estaba bajo los adoquines,

y, ahora, encima de ellos, a la vista de todos.

El pasado 8 de marzo fue una cumbre, sin duda,

pero no fue un acontecimiento

en el sentido de que fuera algo absolutamente inesperado

o algo en lo que interviniera el azar,

fue el fruto de un año

intensivo de trabajo de las compañeras feministas,

aquí en Madrid y en todas partes del estado español,

y fue, sobre todo, una demostración del poder que tenemos ahora,

y de cómo las redes que estamos generando...

finalmente, dan como fruto...

un día tan espectacular como fue el pasado 8 de marzo,

que yo creo que para muchas de nosotras fue inolvidable

y lo recordaremos mucho tiempo.

Desde luego, poco tuvo que envidiar a mayo del 68...

no, bueno, pero vamos por esa senda

y yo creo que cada vez conseguimos más, trabajamos mejor,

sobre todo, creo que hay que resaltar que es un trabajo,

que no es algo fortuito,

que una manifestación no es "ahora me entero y voy a la calle",

para mucha gente sí, y eso también es un triunfo,

pero, sobre todo, tiene mucho trabajo detrás

y las compañeras lo están haciendo maravillosamente.

Y este ha sido una culminación.

Yo no querría pensar que sea el pico más alto,

porque entonces es que iremos descendiendo

y eso es lo que no puede ser.

Nosotras también hemos grabado hace poco un debate

en el partido feminista que titulamos

"Después del 8 de marzo, ¿qué?",

porque lo importante... no sólo es llegar a este culmen,

que es muy interesante, sobre todo muy emocionante,

gratifica mucho y da mucha energía, sino ¿qué hacemos al día siguiente?,

porque los días se suceden

y todo puede descender como un suflé... ir bajando,

y que volvamos a repetirlo,

el riesgo de todas las luchas es que se repitan a sí mismas,

que entren en un bucle,

y que estemos siempre con una pancarta en la calle,

y eso es lo que el feminismo tiene que superar,

hemos de dar el salto cualitativo, el feminismo tiene que gobernar.

Debemos mucho a mayo del 68.

El programa está por cumplir, desafortunadamente,

sobre todo en medio de las guerras que nutren el capitalismo ilimitado.

Decía Elliot algo muy aplicable en este caso:

"la flecha que disparé al cielo de adolescente,

no ha tocado el suelo todavía".

Pues, debajo de toda esa crítica de la violencia, de la exclusión,

de la formalización, de la prepotencia, de la acumulación...

debajo de las posiciones decrecionistas, ecológicas actuales,

está el feminismo, está un feminismo no excluyente,

en el que están convocados, probablemente, además,

de una manera particularmente autocritica,

los masculinos y las femeninas,

estamos todas convocados y convocadas a ser feministas.

Estudié Químicas, primero porque me gustaba la asignatura,

la asignatura analiza la materia, el contenido de la materia,

y a mí me gustaba muchísimo

y, segundo, porque era una disciplina, junto con Medicina,

que no la puedes estudiar de forma autodidacta, por ti mismo,

sino que los productos químicos tienen acceso restringido,

igual que los cadáveres, que no se pueden tener en casa,

y a mí me apetecía muchísimo estar en laboratorio,

poder analizar eso y estudiarlo,

y la única manera era ir a la universidad.

Soy catedrático de Periodismo, que puede parecer un poco extraño,

siendo químico, soy catedrático de Periodismo.

Como catedrático, mi función es liderar

la investigación y la docencia dentro de la universidad,

y como catedrático de Periodismo y, en concreto, el periodismo,

mi misión es enseñar a los alumnos...

la búsqueda de la verdad y hacerla pública,

que es, al final, lo que hace el periodismo,

que, por cierto, también es lo que hace la ciencia.

El objetivo del periodismo y de la ciencia es el mismo:

la búsqueda de la verdad y el acceso público a esa verdad.

Yo creo que los químicos tenemos, desde mi punto de vista,

muy grabado la importancia del rigor.

Por ejemplo, si nosotros queremos hacer una molécula

como tolueno, como nitrotolueno,

es una molécula que puede servir para tintes, etc.

Si la concentración de nítrico es un poco mayor,

pues ya haces dinitrotolueno, que es un precursor de un explosivo,

y puede ser, incluso, trinitrotolueno,

que ya es un explosivo, el TNT.

La importancia del dato, del rigor,

de la posibilidad de contrastar muy bien cómo son las cantidades,

eso te sirve para toda tu vida en realidad,

porque tenemos muy claro...

que si no somos rigurosos y si el dato no es preciso,

la diferencia puede ser la vida o la muerte,

no es lo mismo que hagas nitrotolueno,

que hagas trinitrotolueno y puedas tener una explosión,

eso nos queda muy grabado

y nos sirve para el resto de las profesiones.

Yo estudié Químicas y Periodismo, tengo las dos licenciaturas,

y la carrera de Químicas me sirvió mucho... ya digo, por el rigor,

por la importancia que tiene el tener en cuenta los datos, etc.,

pero yo eché en falta dos cosas.

Una, la importancia que tiene la química como cultura humana,

creo que era demasiado técnica,

y la química, desde las edades del hombre,

la edad del hierro, la edad del bronce...

toda la cultura humana tiene que ver con el avance de la química,

y eso lo eché en falta, no se dio.

Y, luego, también, eché en falta la comunicación de la ciencia,

cómo comunicar eso a los grandes públicos,

creo que era demasiado técnica

y nos faltaba la parte humanística, histórica, filosófica,

mediática de la química, que es igualmente relevante.

A mí me gusta mucho dos cosas.

En primer lugar, me gusta el contacto con los alumnos,

el enseñar lo que significa...

yo soy catedrático de Periodismo Científico,

lo que significa comunicar la ciencia,

y lo que significa valorar qué tiene la ciencia, en general,

por qué es importante la ciencia y por qué es importante saber ciencia.

Y, por otro lado, también, me gusta la investigación,

investigar desde qué intereses tiene el periodismo o la comunicación

hasta cómo, por ejemplo, se puede usar la ciencia

como elemento de persuasión mediática.

Todos esos elementos, la investigación y la docencia,

yo creo que son fundamentales en mi trabajo.

Durante la semana del 17 al 21 de septiembre

la UNED organizó la Erasmus Staff Training Week,

era la primera vez que nuestra universidad

se encargaba de organizarla.

Un encuentro en el que se debatió

sobre innovación, buenas prácticas, retos de futuro, etc.

Este evento se enmarca dentro del programa Erasmus Plus,

que recoge no sólo las conocidas becas

para continuar los estudios fuera de España,

sino también otras líneas dedicadas al personal docente,

investigador y también el staff,

que prestan sus servicios dentro de las universidades.

Se trata de celebrar jornadas de buenas prácticas,

en las que nos desplazamos a otras universidades,

conocemos sus métodos de trabajo,

para así poder implementar mejoras en los propios.

En esta primera semana Erasmus Training Week,

los bibliotecarios europeos, de muy distintas instituciones,

en representación de países diversos,

vienen a conocer la metodología de trabajo

dentro de las bibliotecas de la sede central,

así como los proyectos más punteros que llevamos a cabo.

La Erasmus Staff Mobility Week es importante para la UNED,

como institución dentro del ámbito Erasmus,

porque formamos parte de la comunidad Erasmus.

Nuestros estudiantes salen,

los estudiantes de otras universidades del programa Erasmus

vienen a visitarnos,

a pasar con nosotros las temporadas correspondientes,

y una de las vertientes que tiene la movilidad Erasmus

es también para el personal de administración y servicios.

Para la UNED o para cualquier universidad

es importante este tipo de eventos, porque se visibiliza...

dentro de la comunidad universitaria Erasmus europea.

Por un lado, mostramos las cosas que se hacen muy bien en esta casa.

Por otro lado, cuando tú muestras algo a otros,

estas validando, de alguna manera,

porque al mostrar lo que tú haces te van a preguntar, te van comparar...

con lo cual es una doble ventaja desde ese punto de vista.

Por otro lado, en numerables ocasiones nuestro personal,

así como nuestros estudiantes, acuden a otras universidades

y digamos que, desde un punto de vista institucional,

es muy conveniente, de alguna manera, dar lo que tenemos,

organizando este tipo de eventos, este tipo de reuniones, donde...

se muestra nuestra actividad como universidad

y, también, mostramos nuestro país y nuestra ciudad.

Muchas son las actividades y puntos de interés

llevados a cabo durante los días que duró el evento.

Los principales puntos de la Erasmus Staff Week for Librarians

son, por un lado, el intercambio de experiencias

entre bibliotecarios que trabajan en bibliotecas académicas,

ellos nos remiten aquellos proyectos más interesantes

en los que están trabando, eso resulta muy positivo para todos.

Por otro lado, se ha diseñado un programa muy ambicioso,

en el que se ha intentado visitar

las principales bibliotecas que existen actualmente en Madrid

como, por ejemplo, la Biblioteca Nacional,

la Biblioteca del Instituto Cervantes,

dado su interés por su proyección internacional

y, por otro lado, también, la Biblioteca del museo Reina Sofía.

Además, otra de las visitas más destacadas,

va a ser la visita a la Universidad de Alcalá de Henares,

dada su importancia histórica, y a su biblioteca.

También es muy importante, por otro lado, el conocimiento

de la gastronomía de los otros países, de hecho hoy, por ejemplo,

vamos a celebrar una comida,

en la que cada uno de los participantes va a traer...

alimentos, bebidas, etc., característicos de sus países,

con lo cual podemos ampliar también

nuestro conocimiento gastronómico y de su cultura.

Una gran ocasión para reunirse y trabajar,

también, para disfrutar y hacer amistades.

Vengo de Inglaterra y estoy muy contenta de estar aquí

compartiendo esta experiencia con toda esta gente europea.

La universidad es increíble

y la biblioteca me está gustando muchísimo.

Trabajo como bibliotecario en la Universidad de Estocolmo,

es mi primera vez aquí, en Madrid, y me encanta mucho la ciudad.

Me alegro mucho de tener esta posibilidad

de encontrarme con mis colegas europeos aquí en Madrid.

Soy de Alemania del norte,

me gusta mucho participar en este programa Erasmus de la UNED,

hablamos de temas muy interesantes como el futuro de las bibliotecas,

digitalización, libros electrónicos, intercambio de experiencias...

Es muy interesante, hacemos amigos, necesitamos muchas bibliotecas.

Si tuviese que escoger una expresión del programa "es todo muy chulo".

Elisa, antes de la transición,

durante la dictadura,

fuiste una de las cantautoras más censuradas de aquella época,

incluso, llegaste a estar en la cárcel,

de las pocas que estuvo en la cárcel.

¿Nos puedes hablar de aquella historia?, ¿cómo fue?

-Bueno, la represión franquista

fue especialmente cruel con los cantautores, ¿por qué?,

porque salíamos nosotros, con nuestros propios textos,

a dar la cara por toda la oposición, en el escenario.

Entonces, claro, a la oposición nos les detenían,

nos detenían a nosotros.

¿Problemas que yo tuve en ese marco?

Desde mi primera detención, que fue en la Facultad de Derecho,

nos llamó Cristina Almeida

que estaba haciendo las actividades culturales de Derecho,

y cantábamos a un ecologista,

era una cosa que nos parecía muy exótica en ese momento que nadie...

bastante teníamos con preservar la vida humana,

como para ocuparnos de los árboles en ese momento.

Yo canté a la huelga de Chicho Sánchez Ferlosio,

porque la universidad quería entrar en huelga.

Entonces yo, en sintonía con ellos, cante eso.

Entonces, llamaron de madrugada a mi casa,

y mi madre, mientras subía la policía en el ascensor,

en la fracción de un segundo, sin decirle nada a nadie,

entró en mi cuarto, cogió los Mundos Obreros,

los metió en la olla a presión, les echó agua, y encendió fuego.

Quedaron como un puré, así como color marengo,

y me evitó mi madre el tener una condena por propaganda ilegal,

con esa táctica.

Me llevaron al portal, me esposaron,

cosa que se repitió las siete veces que me detuvieron,

y me llevaron con el Zeta... Atocha arriba, Neptuno, Cibeles,

media vuelta, chirriando las ruedas,

y a la Dirección General de Seguridad.

Allí estabas tres días de incomunicación,

en una cama de piedra, y me acordaba yo de la ranchera...

"de piedra ha de ser la cama, de piedra la cabecera",

pero es que se pasaba mucho miedo, aparte de la anécdota...

sabíamos que era un centro de torturas de la policía franquista

y estábamos expuestos a cualquier cosa,

incluso, no sólo en la DGS, sino en la propia prisión,

porque el sistema era ir cosificando a los presos políticos...

para tenerlos en la cárcel,

humillarlos y sacarlos disminuidos en su ego, digamos,

así en términos psicológicos.

Aquellos dos meses, realmente, fueron terribles,

porque estábamos ocupando el lugar que habían ocupado antes

los prisioneros políticos republicanos,

y, antes de ellos, había sido un manicomio.

O sea, era un edificio con un karma, diríamos ahora, tremendo.

Pero aparte de todo era que no había derecho

a que te pusieran en la cárcel por cantarle a la libertad,

que cruzabas los Pirineos y el mundo era libre.

Bajábamos una vez Teresa, Raúl y yo la cuesta

para ir a la Facultad de Filosofía de Oviedo

y se nos echaron encima, como en las películas del oeste,

tres policías,

sabes que llevaban la chapa detrás de la solapa

para que no se viera que eran policías, y decían

¡Policía!, ¡Bájense!,

pero oiga ustedes están locos, que nos van a matar,

que estamos en cuesta, que el coche va en marcha...

entonces, bueno, un miedo brutal.

Llegamos a la comisaria y sacan los poemas de Teresa Rebull,

que cantaba Teresa a Salvat-Papasseit,

un poeta erótico maravilloso, catalán,

y yo con mi Miguel Hernández.

"Porque usted", le dice a Teresa, "usted es una pornográfica",

"¿qué es esto que va usted cantando del amor y de los besos,

y de los abrazos, y todas esas cosas"...

Y a mí por subversiva.

Así que dijeron "lo tenemos clarísimo, nos vamos ahora mismo"

nos vamos ahora mismo"

y nos fuimos a la estación, acompañadas por la policía y tal...

y nada, ya camino para Madrid.

Estuve un mes por una multa, también, de 150 mil pesetas,

por haber dicho, en primavera, en la Facultad de Filosofía de Valencia,

que los detenidos en la cuarta galería de Carabanchel...

Marcelino Camacho, Carlos Álvarez, Bardem, todos esos...

en el proceso 1.001,

que no eran delincuentes para tenerlos en la cárcel,

sino luchadores por la libertad de su pueblo.

Luego, vuelvo a cantar a Sagunto, y ahí ya me rebelé,

ahí ya, yo con uñas y dientes,

porque venía el tío otra vez con las esposas allí,

al bajar del escenario,

y digo "pero, bueno, ustedes me pueden dejar en paz de una..."

bueno, fue terrible.

Estaba por allí una amiga, Tina Blanco, y dijo

"Elisa, cálmate, y vete con ellos,

porque si no va a ser mucho peor para ti,

porque te van a acusar de agresión a la autoridad".

Y en aquella cárcel de Valencia el mismo protocolo, ¿sabes?,

tres días en celdas de castigo.

Pasa el 1 de mayo y yo esperando que cayera

alguna presa política para poder hablar con ella,

porque esa prisión sólo era de presas sociales,

y claro, yo tenía cosas que hablar con ellas, pero, pocas,

porque la obsesión nuestra era la libertad, los derechos y tal y cual...

Entonces, decidimos hacer una rebelión,

cogimos los colchones de todas las celdas, los tiramos al patio,

y les dijimos que no queríamos hacer cola para coger la comida,

que queríamos guantes, delantales

y cosas para fregar las letrinas en condiciones,

porque nos obligaban a fregarlas,

que queríamos escobas para barrer el patio,

porque teníamos que barrerlo con las manos.

Y eso pasaba en España en el año 1975,

el mes de mayo, en la cárcel de Valencia.

Al final, me acorde de mis amigos de Barcelona,

de Marina, de Quintín Cabrera, de Julia León, que vivía allí,

y ellos, con su humanismo, me rehicieron,

pero es que nos habían dado mucho bromuro,

nos dieron mucho bromuro en la sopa y eso es imperdonable.

Yo creo que son delitos gravísimos,

y que esos delitos los tenemos que juzgar,

en cuanto se pueda, en este país, porque el sufrimiento es el mismo,

el dolor nos dignifica a todos, seamos de derechas o de izquierdas.

Mi deseo sería, de verdad, que hubiera menos armas

y, con ese dinero, presupuestos de cultura,

para que pudierais, los jóvenes, hacer vuestro trabajo en libertad

y con todos los medios, como deben ser las cosas.

Adolfo Celdrán es poeta,

dramaturgo, director de documentales,

físico nuclear, entre muchas otras cosas,

y lo que nos atañe hoy es su faceta de cantautor,

ya que fue uno de los fundadores, junto con Elisa Serna,

de lo que fue el movimiento de la Canción del Pueblo.

Entonces, antes que nada, bueno... Hola, Adolfo, antes que nada,

¿podrías hablarnos un poco de cómo fue esa época,

ese momento en el que se fundó el movimiento de la Canción del Pueblo?

-Yo cantaba desde siempre,

siempre he cantado y aprendí oyendo cantar en la radio,

y cantaba, y así expresaba mis sentimientos, mis emociones,

me emocionaba.

Entonces, llegó un momento,

cuando yo vengo a estudiar la carrera de Físicas,

aquí en Madrid, en la Complutense,

en el que veo que hay un movimiento a favor de la democracia,

y empiezo a mezclar las dos cosas.

Al mismo tiempo, el que me sirva para comunicar mis emociones,

pero, también, esas reivindicaciones

que la gente salía en manifestaciones, etc.

Y, entonces, canto en una universidad, en un club obrero,

y, de vez en cuando, me encuentro con Hilario Camacho,

con Elisa Serna o con Manolo Toharia,

que hacían lo mismo.

Entonces, cantamos y, poco a poco, nos vamos juntando,

llamándonos cuando hay una actuación,

él canta sus cuatro canciones, yo mis otras cuatro, etc.,

y llega un momento en el que somos un grupo,

y no nos llamamos de ninguna manera,

somos los que cantan canción popular, y ya está.

Y así hasta que un hermoso día

se hace un festival en el Instituto Ramiro de Maeztu,

y allí actuamos todos.

Y Antonio Gómez llama al grupo "Canción del Pueblo".

-Y, ¿qué puedes contarnos de la censura en aquella época?

-La censura en aquella época...

tú no podías hacer nada sin pasar, antes,

las canciones que ibas a cantar, la censura,

o si escribías, lo que ibas a escribir, la censura.

Todo tenía que estar con el "Permitido"

y no con el "Prohibido".

Y tú te tenías que limitar a cantar lo que te permitían y nada más.

Yo, a veces, hacía broma,

y entonces, la mitad de la canción me la dejaban tachada, y la otra sí.

Error craso, porque yo lo que hacía era,

cantaba la que me permitían y cuando llegaba a la que no,

en vez de saltármela y ligar, hacía "na, na, na, na, na, na...",

con lo cual era peor porque... -Tenía más efecto.

-...todo el mundo entendía que había sido prohibida.

-Y, luego, ¿podrías hablarnos del disco "Denegado"?,

que es un disco muy curioso, porque es una recopilación

de muchos temas que, en realidad, te censuraron en un principio.

-Sí, bueno, ¡espera!, vamos por pasos...

primero sale éste,

que es un single "Cajitas", "Bella Ciao" y "General",

y "General" es el primer deje que se canta en España,

porque Jesús López Pacheco, el poeta, el amigo,

es el que hizo la traducción y me lo pasa, el libro,

y entonces yo lo musico.

Lo envío y sale "Permitido", pero "No radiable",

lo pone ahí detrás "No radiable", estaba prohibido radiarlo.

Y así pasó con muchas otras canciones.

Luego, en el 75, 76, 77, saco diferentes discos

y, en todos, grabo lo que me permiten,

lo que me prohiben, me lo tengo que callar,

porque las casas de discos no las graban, claro, naturalmente que no.

Entonces, cuando en el 77 ya estamos al borde de la democracia,

los anteriores habían sido dedicados...

uno homenaje a Miguel Hernández,

que mezcla esas dos cosas que te he dicho antes,

de ternura y combatividad,

otro dedicado a León Felipe y a muchos otros cantantes, en éste,

ahora que estamos a punto de hacer las elecciones,

las primeras elecciones democráticas en España,

digo "voy a cantar las canciones que han sido prohibidas,

aquellas que la casa no se ha atrevido a enviar, también"

y, por otro lado, "General", que no se podía pasar por radio,

la vuelvo a grabar, y ya está.

Y, entonces, por eso se llama "Denegado".

"Denegado" es el letrero que te ponían...

en la canción que presentaba la casa de discos a la censura,

cuando te la prohibían.

En cada recital, también había que hacerlo.

Y sucedió una cosa muy curiosa,

yo es que la canción de "General", de Bertolt Brecht,

que me la habían permitido en el 68 y que yo había grabado en el 69,

en el 77 me la prohíben, no es que me la prohíban radiar, no, no,

me la prohíben grabar, digo "oiga, ¿qué democracia es esta?",

en el 68, 69, se podía grabar, y ahora no se puede ni grabar.

La casa de discos llevó los papeles a la censura y...

tierra trágame, lo permitieron.

También hubo otros que... hubo que pasar así, medio, medio.

Por ejemplo, había una de Nicolás Guillén,

que en un momento "que vida la que vivimos

en estos años de muerte que vida la que morimos".

En un punto decía

"la espada del matador de flor y flor

y sobre la pista el enano equilibrista".

Esta canción no se podía pasar en España,

porque aunque estaba editada fuera de España, por un cubano,

aquí, cuando decías enano,

la gente pensaba en una determinada persona...

y entonces, ¿cómo hice yo para pasarla?,

pues puse "y, sobre la pista, E "mayúscula" Elena,

y abajo, "paréntesis" (no equilibrista), y pasó.

Había que buscarse las triquiñuelas.

Amor, tu bóveda arriba y yo abajo siempre, amor,

sin otra luz que estas ansias, sin otra iluminación.

Mírame aquí encadenado, escupido, sin calor

a los pies de la tiniebla más súbita, más feroz,

comiendo pan y cuchillo como buen trabajador

y a veces cuchillo sólo,

sólo por amor.

Pero donde se despliegan,

sólo por amor.

Porque dentro de la triste guirnalda del eslabón,

del sabor a carcelero constante y a paredón,

y a precipicio en acecho, libre, sólo por amor.

No. No hay cárcel para el hombre. No podrán atarme, no.

Este mundo de cadenas me es pequeño y exterior.

¿Quién encierra una sonrisa? ¿Quién amuralla una voz?

A lo lejos tú, más sola que la muerte, la una y yo.

A lo lejos tú, sintiendo en tus brazos mi prisión,

en tus brazos donde late la libertad de los dos.

Libre soy, siénteme libre.

Sólo por amor.

Libre soy, siénteme libre.

Sólo por amor.

Paco, estamos grabando un programa sobre la censura.

Hemos hablado, sobre todo, de la censura en la época del franquismo,

esa censura explicita.

Pero, sin embargo, ahora,

aunque si es cierto que legalmente hay más libertad,

la cultura lo tiene bastante difícil.

¿Qué es lo que está pasando?

-Hombre, yo nací en democracia,

y tengo la sensación de que a pesar de que no se hable...

a día de hoy, no existen estudios ni hechos, digamos,

tan concretos como existían hace unos años, como bien dices,

bajo mi punto de vista existe una censura desde...

la censura a día de hoy tiene varias herramientas, varios instrumentos.

Yo creo que, claramente, empieza por la educación,

un sistema educativo que no es capaz de generar gente

que piensa por sí mismo, que es crítica con lo que le sucede...

ese es el principio,

y después, concretamente, aplicado a la canción de autor,

también hay varias vertientes,

yo creo que, por una parte, existe un muro

con el que se va a encontrar cualquiera que haga canción

y que no sea aséptico o que sea medianamente irreverente,

se va a encontrar, también, con un muro,

que ya las multinacionales discográficas, digamos,

ya se encargan de plantar bien plantado,

para que cuando uno llegue...

y, además, se entiende, quiero decir,

cuando uno hace canciones que pueden molestar a alguien...

no va a ser igual de comercial

que si alguien está hablando de temas que, digamos, no se mojan.

Entonces, bajo mi punto de vista, existe esa censura,

existe, si me apuras, una autocensura

por parte de los artistas a la hora de presentar su trabajo,

en el mismo sentido, o sea, yo viví algo concreto que sirve como botón.

En mi tercer disco lancé una canción que se llamaba "Este país",

que habla de la situación,

y noté que casi nadie la compartía, casi nadie comentaba...

es una realidad eso.

Sin embargo, cuelgas una canción de amor

y existe una respuesta inmediata,

porque, bueno, es algo aséptico, que no molesta a nadie.

-¿Y no la sacaste?

-Sí, sí, yo en ese sentido no me privé de nada porque, además,

estoy en un circuito muy minoritario, con lo cual...

si alguna ventaja tengo, alguna bondad tiene esta situación

es que puedo seguir haciendo y diciendo lo que me dé la gana

y, a día de hoy, no lo cambiaría por nada.

Desde los ayuntamientos también se procura...

hay una especie de guerra abierta contra las salas de conciertos,

los sitios pequeños, que es donde la gente dice lo que quiere,

digamos que, la gente que está en los grandes estadios,

en los grandes espacios,

no tiene la posibilidad de decir lo que quiere o,

simplemente, han limitado, en ese sentido, su arte,

a no meterse en determinados fangales.

Este país... deprimido, amen el vino

que anima lenguas escasas y alimenta esperanza.

Este país... compungido, no tiene un vecino

que de buena gana le riegue las plantas.

Este país... malherido, en la conciencia

a diestra y a siniestra, sin biblioteca.

Este país... exiliándose, amen el low cost

y el Adsl apagar mientras brille el sol.

En la canción que sueño hacer un día

todo es más amable y nadie tiene dueño.

Sueño...

ojala entiendan que al resto le cuesta la vida entera,

la vida entera,

ojala entiendan que al resto le cuesta la vida entera,

Este país... alienado,

la caja tonta de la élite lista, la ikeización del activista.

Este país... domesticado,

mientras todos estos juegan con saña al siervo ahorcado.

Este país... borracho para olvidar,

el Sahara inerte y socios de tanta muerte.

Este país... estirándose, la piel latifundista

su gomina de saldo y la mejor dietista.

En la canción que sueño hacer un día

todo es más amable y nadie tiene dueño.

Sueño...

ojala entiendan que al resto le cuesta la vida entera,

la vida entera,

ojala entiendan que al resto le cuesta la vida entera,

la vida entera,

ojala entiendan que al resto le cuesta la vida entera,

la vida entera...

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UNED - 05/10/18

05 oct 2018

Debajo de los adoquines está el feminismo.- Química en primera persona.- I Erasmus Staff Training Week for Librarius.- Y La palabra se hizo música/ canción y censura.

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