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Para todos los públicos Un país mágico - Toledo - ver ahora
Transcripción completa

(Música)

Este es Miguel de Lucas, el mago más curioso,

que viaja por España contando las tradiciones,

la cultura, las gentes, el arte y la historia escondida

en nuestros pueblos y ciudades.

Todo es posible en Toledo. Bienvenidos.

Descubrimos la historia del alcázar...

Es un edificio en el que podemos leer los capítulos más interesantes

de la historia de Toledo. El capítulo romano,

el capítulo islámico, el capítulo de Reconquista...

¿Por qué su catedral tiene una sola torre?

¿O por qué el Greco pasó casi toda su vida en la ciudad?

Porque nació su hijo Jorge Manuel Theotocópuli

y eso obligó al Greco a tener que cuidarle,

ya que su madre no pudo hacerlo... También sabremos qué se esconde

tras los pasadizos subterráneos de Toledo.

Lo que estamos viendo es una estructura romana

que soportaba un aljibe, una cisterna que distribuía

el agua que venía desde el acueducto, que estaba a unos 35 km,

fuera de Toledo, y el agua lo transportaba hacia el alcázar.

O cómo es posible que la catedral tenga la campana más grande

de la cristiandad.

Toledo es hoy nuestra ciudad mágica.

(Música)

En lo más alto de Toledo, levantado sobre el castillo medieval,

está el alcázar. Fue residencia de Carlos V,

cárcel de la corona, cuartel militar y academia de infantería.

Sus cuatro fachadas, con cuatro estilos arquitectónicos distintos,

hacen que su imponente presencia sea la protagonista de las imágenes

que se toman de la Ciudad de las Tres Culturas.

(Música)

Muy buenas. Hola, ¿qué tal?

¿Qué tal, Óscar? Gracias por recibirme.

De nada. Nos encontramos en la fachada norte

del alcázar, ¿verdad? Del alcázar de Toledo, sí.

Venía preguntándome... Venía observando...

Con lo grande que es, muy importante para los toledanos.

Para los toledanos, para la historia de Toledo

y para la historia de España en general.

Fíjate, es un edificio en el que podemos leer

los capítulos más interesantes de la historia de Toledo.

El capítulo romano, el capítulo islámico,

el capítulo de Reconquista... Está en un sitio privilegiado...

Sí, muy alto, ¿verdad? Sí. Es una localización estratégica

muy importante y, por eso, fue utilizado

por las distintas culturas que dominaron Toledo

para establecer sus órganos de poder. Además, tengo entendido

que este edificio sufrió diferentes incendios...

Bueno, ha pasado... Remodelaciones...

Ha pasado por unos avatares muy complicados.

Por ejemplo, sufrió un incendio durante la guerra de sucesión...

Ajá. Otro en la guerra napoleónica.

Vivió uno de los episodios más conocidos

de la guerra civil española, de la Guerra Civil.

¿Qué ocurrió exactamente? En la Guerra Civil...,

pues sufrió un asedio muy intenso y, al final,

quedó casi completamente destruido; aunque, afortunadamente,

la reconstrucción ha sido bastante exitosa

y ahora lo vemos casi como era originalmente.

¿Qué te parece si entramos dentro? Pues tenemos que entrar

obligatoriamente. Además,

lo haremos por un sitio privilegiado.

¿Sí? Porque pasar bajo el escudo

de Carlos V, quien mandó construir este edificio,

tiene su cosa, ¿verdad? Pues sí.

¿Vamos? Venga, vamos para dentro.

(Música solemne)

Aquí se respira como una... No sé,

como una energía especial, ¿verdad? Pues sí.

Es un sitio que, como dices, la energía aquí parece que transpira

por todos los lados. De aquí se cuentan muchas leyendas.

Ah, ¿sí? Antes hemos hablado

de historia rigurosa, pero también algunas leyendas

un poquito menos rigurosas. Me interesa mucho ese tema, ¿eh?

Los toledanos hablan mucho de ello. Algunos trabajadores nocturnos,

que trabajan en el alcázar, cuentan que pasan algunas cosas

que no saben explicar muy bien. ¿De qué tipo?

Pues si quieres comprobarlo..., quédate una noche aquí...

(RÍE) Sí... Claro, una noche toledana.

Nunca mejor dicho, ¿no? Sí, una noche toledana.

Oye, ¿ese dicho popular tiene que ver con Toledo?

La noche toledana tiene que ver con Toledo,

efectivamente. Ese dicho tiene su origen

en que hubo un dirigente islámico que citó a sus opositores.

En teoría, era una reunión cordial, una fiesta para hablar de asuntos

relacionados con la corte. Aprovechó que estaban ahí todos

sus opositores y, según iban entrando a la fiesta,

los mataba uno a uno. Madre mía... Vaya fiesta, ¿no?

Sí, una fiesta... Imagínate el Tajo cómo se puso.

Se tiñó de rojo completamente. ¿Es un hecho histórico?

Sí. Así que si quieres pasar una buena noche toledana...

Bueno, no sé, no sé... A lo mejor me lo pienso.

Por eso ahora se habla de noche toledana

como una noche muy agitada porque... Sí, mucho jaleo, ¿verdad?

Porque pueden pasar muchas cosas. No necesariamente te tienen

que decapitar para pasar una noche toledana...

Claro, claro. Pero es una noche bastante agitada.

También nos encontramos en un centro turístico de primer nivel.

Es un centro turístico, como bien dices, de primer nivel.

Aquí, sobre todo, desde que se instaló el museo del Ejército.

El museo del Ejército, que estaba en Madrid,

se trasladó en 2010 aquí, a Toledo. En las obras de remodelación

del edificio para albergar el museo, pues aparecieron cosas como esta.

Sobre el año 2000 fue esto, ¿no? Apareció en las obras

que se estaban haciendo durante ese tiempo.

Vemos restos de muralla... Sí.

Aquí hay restos romanos, restos islámicos,

restos cristianos... Y todo esto apareció

cuando se estaba remodelando el edificio para albergar ese museo,

que es el que tantos turistas atrae al alcázar,

convirtiéndose en un espacio de los más visitados de Toledo.

(Música solemne)

Desde su apertura, en 2010, ha multiplicado los turistas

que visitan el alcázar de Toledo.

El visitante se siente en otro tiempo

rodeado de armaduras de guerra sobrias y sin adornos,

cuyo único fin era proteger la vida del guerrero.

También encontramos armaduras de gala

con tanta ornamentación que parecen sacadas de una película fantástica.

El museo propone un viaje cronológico

por la historia del Ejército español,

de sus uniformes, condecoraciones y armas

con un fondo de más de 5000 piezas. Desde las primeras que se usaron,

las culebrinas de mano, arcabuces y mosquetes...,

hasta las más recientes.

¿Qué hace especial este museo toledano?

En el alcázar de Toledo, está una de las mayores

y mejor conservadas colecciones de artillería del mundo.

Desde los falconetes de hace 700 años y su munición

a los cañones de bronce y armas más contemporáneas.

(Continúa la música)

Viendo estas imágenes muchos pensarán...

"Pero ¿hay un Cañón del Colorado en mitad de Toledo".

(Canción en inglés)

Está entre las llanuras manchegas al sur y sus montes al norte.

Son las Barrancas del Burujón. Pocos saben que muy cerca

de la capital se encuentra este paisaje insólito.

25 millones de años han tardado en dibujarse estos acantilados

a orillas del río Tajo. Significa que empezaron a crearse

cuando todavía vivían los dinosaurios.

Las barrancas se extienden por más de 1 km

y llegan a tener 120 m de altura.

A su lado, el embalse de Castrejón ha ayudado a hacer más idílico

este lugar si cabe, convirtiendo la ladera

de las barrancas en el borde de un gran lago;

que va convirtiéndose, poco a poco, en un reclamo

para miles de visitantes que quieren recorrer

esta maravilla de la naturaleza.

(Música tradicional)

He querido venir a una de las plazas más importantes de Toledo,

la plaza de Zocodover. Conserva su nombre original

de la época árabe y es una clara representación

de la mezcla de las tres culturas. Os preguntaréis

qué hago con estas cuerdas. Ni yo mismo lo sé,

pero... esta plaza fue mercado de bestias hace muchos años.

Y estas bestias, antes de ser vendidas e intercambiadas,

eran atadas. Así que, en homenaje a aquella época,

he pensado sorprender a alguien con estas cuerdas.

No os preocupéis, de bestia... voy a hacer yo.

Chicos, ¿qué tal? ¿Cómo estáis?

Hola, ¿cómo estás? -¿Qué tal?

¿Os apetece hacer un juego de magia un poco bestia?

¿Eh?

Sí, bueno... ¡Venga!

Acompañadme por aquí, por favor.

Os voy a pedir ayuda para hacer una cosa un tanto arriesgada,

pero nos preocupéis... En todo caso,

el riesgo será para mí, ¿vale? OK.

-Vale. Además, quiero que veáis

que lo que vamos a hacer aquí va a suceder de verdad.

No vamos a cortar la cámara ni vamos a hacer nada de nada.

Lo primero que quiero que hagas que veas esta americana,

que no tiene nada en las mangas...

¿Verdad?

Perfecto. Mira lo que vamos a hacer. Quiero que cojas estas dos cuerdas

y que las pases... Ponte a este lado... si quieres.

(ASIENTE)

Eso es. Quiero que pases esas cuerdas por esta manga.

Eso es, así. Que veas que, como has comprobado antes, ¿verdad?

Sí... Venga, por ahí, perfecto.

Tu nombre es... ¡Nicolás!

¿El tuyo? Natalia.

Nicolás y Natalia. Venga, Nicolás, tú igual.

Coge por ahí, por favor. Pasa las cuerdas por ahí...

Así. Venga, sácalas. Ahí está, perfecto.

Perfecto. Muy bien, ahí están las cuerdas por las mangas, ¿verdad?

Permitidme un segundo. Me voy a poner la americana así...

y así.

Os preguntaréis qué cosa más rara, ¿eh?

Perfecto, hasta aquí todo bien, ¿verdad?

Coge las dos cuerdas. Coge las dos cuerdas...

Soltad, soltad una de ellas, por favor.

Suelta un momentito. Vamos ella.

Cógete, cógete. Eso es.

Acercaos un poquito a mí... que voy a hacerme un nudo así.

Coge por aquí, coge por ahí... Llevadme el nudo este

un poquito al pecho, así. Vale, perfecto. Quietos.

Quiero que los cojáis por los extremos,

pero las dos cuerdas juntas.

Mirad, es imposible que la cuerda atraviese la americana

porque vosotros la habéis pasado, ¿verdad?

Sí... Cuando cuente tres,

vamos a hacer una cosa a la vez. Yo, simplemente,

voy a abrir las manos y vosotros vais a tirar en esa dirección,

pero será un golpe fuerte. Os podéis poner

un poquito orientados, un poquito para allá...

y tiráis hacia allá, ¿de acuerdo? Vale.

Cuando cuente tres. Pon las dos igual de tensas.

Quietos, ¿eh? ¡Una, dos y tres! ¡Fuerte!

(RÍE)

¿Es en serio?

(Aplausos)

¿Qué os ha parecido?

(RÍEN)

No sé... no sé la verdad cómo se escapó, o sea...

Metimos las cuerdas y... -Tocamos la chaqueta

y fue algo... rarísimo.

(Música)

El Tajo y la forma que tiene a su paso por Toledo

ha sido muy importante para la vida de la ciudad.

El río era una barrera natural contra los enemigos.

Además, una fuente de riqueza.

Subir el agua del río hasta la parte alta de la ciudad

se convertía en un reto que hizo que proliferasen

los aguadores que vendían agua a los toledanos.

Incluso que se creara el llamado artificio de Juanelo,

quizás la obra de ingeniería más importante del siglo XVI,

un sistema que conseguía elevar 14 000 litros de agua al día

a la ciudad, una canción que apenas solucionaba el problema

de abastecimiento porque Toledo, en la Edad Media,

era una megaciudad, como podría ser hoy Nueva York.

También era un reto cruzar el río para entrar en la ciudad.

Para esto se construyeron los puentes de Alcántara,

de la época romana, y el de San Martín,

construido hace más de 800 años y que era la entrada al barrio judío.

Los dos siguen actualmente sirviendo a los toledanos

para acceder al casco histórico de su ciudad.

Sigo caminando por las calles de Toledo.

Ahora, ha llegado el momento de descubrir el Toledo subterráneo,

justo lo que está debajo de mis pies.

Para ello, he quedado con Eduardo Juárez,

que es un tipo que sabe mucho, mucho de historia.

Hola, ¿qué tal? Buenas, Miguel, ¿cómo estás?

Vaya sitio más bonito para citarme. Espectacular, ¿verdad?

La cueva de Hércules... Las cuevas de Hércules, ¿verdad?

Según cuenta la tradición, la tradición mitológica

del origen de Toledo, aquí, el semidiós griego, grecorromano,

Hércules, construyó una torre, un palacio magnífico

que llenó de tesoros y conocimiento para legarlo a las generaciones

que vinieran después. ¿Qué se puede ver aquí,

en este edificio? Se puede ver una mezcla total

de culturas. Si quieres, bajamos y te lo enseño todo.

Claro, venga, vamos.

(Música)

Qué curioso... Me recuerda muchísimo al acueducto de Segovia.

¿Tiene algo que ver? Claro que sí,

esto es una factura romana. El origen de toda esta construcción

pues ya sabes que es romano. Qué bueno...

Y en un lugar tan mágico como este...

Aquí, bueno, hay cabida para leyendas...

Básicamente, ¿no? Toledo es una ciudad de leyenda.

Sí, sí. Probablemente,

aquí están las leyendas más famosas o más tradicionales

del origen de la ciudad de Toledo. Aquí, en la parte baja,

que es donde se ubicaban los sótanos de aquella torre encantada

que construyó Hércules, donde escondió la sabiduría

y donde la encerró completamente con cadenas y esas cadenas

con candados para que nadie pudiera entrar y poder sacarla.

Porque aquel que descubriera todo lo que aquí había...

caería sobre él y sobre el territorio una maldición.

Y cada rey visigodo

ponía una cadena y ponía un candado más.

Hasta que uno de ellos tuvo curiosidad.

Ajá. Que fue el rey Rodrigo,

el último de los reyes visigodos.

Él decidió entrar en la torre encantada,

romper todos los candados,

y fue encontrando salas con imágenes,

salas de oración, de ritos extraños,

y en una encontró un arca que abrió y dentro del arca había un lienzo

en el que se veía a unos soldados con turbantes y espadas curvas.

Y una leyenda que decía:

"En el reinado de la persona que se atreva a ver esto,

el reino de los cristianos estará dominado por esta raza".

¡Guau! Qué pena que sea una leyenda. Podía ser de verdad.

Sería fantástico. Sí, sería fantástico.

Qué pasada. Y más allá de la leyenda,

estamos en un lugar con algún tipo de función, ¿verdad?

Sí. Lo que estamos viendo es una estructura romana.

Una estructura romana que soportaba un aljibe,

una cisterna que distribuía el agua que venía desde el acueducto,

que estaba a unos 35 km... Caía agua desde 35 km fuera de Toledo

y ese agua lo transportaba hacia el alcázar.

Y en la parte de arriba estaba la cisterna.

Y, a partir de allí, históricamente, lo que es Toledo, mezcla de culturas.

Sobre lo romano llega lo visigodo,

se construye una iglesia, sobre la iglesia una mezquita,

sobre la mezquita una iglesia...

Se ve en las calles, en la gastronomía, en todo.

Me estaba fijando mientras hablábamos, que hay un hueco ahí,

como que falta algo, ¿verdad? Falta un sellar.

Qué curioso. ¿Y eso? Forma parte también de esta leyenda,

la leyenda del tesoro que había escondido

en la torre encantada de Hércules.

No me digas que tiene que ver con la mesa de Salomón.

Efectivamente. Esa es la gran leyenda,

que es el hilo conductor de este edificio.

Desde las crónicas de Alfonso X el Sabio

y del cardenal Rodrigo Jiménez de Rada,

hasta, prácticamente, el siglo XIX y nuestros días.

Ha habido gente que ha intentado buscar

en esta cueva, en este lugar, la mesa de Salomón.

En 1546, el arzobispo de Toledo,

que era el cardenal Martínez Silíceo, si recuerdo bien,

y él decidió enviar una misión

para que vieran qué había aquí dentro para acabar con los rumores.

Y ellos fueron los que sacaron ese sillar

e intentaron picar para ver si encontraban la sala

que decían que don Rodrigo había visto al fondo,

la famosa mesa de Salomón.

Eso está escrito en la Biblia, ¿verdad? Está documentado.

La Biblia describe la mesa de Salomón como una de las reliquias

que había dentro del templo de Salomón,

que se llevaron los romanos a Roma

y en Roma lo transportaron los visigodos a Rávena

y de Rávena a Toledo.

¿En Toledo hay muchos más lugares como este?

Toledo está repleto.

El subsuelo de Toledo está lleno de cuevas, de lugares,

de aljibes, de pasadizos,

porque es una ciudad que, durante los últimos 2300 años,

ha estado continuamente ocupada. Y todo el espacio ha sido utilizado.

Voy a seguir investigando por Toledo.

Qué suerte tienes.

Un placer, muchas gracias. Gracias, gracias.

(Música)

Si preguntamos en Toledo por los Reyes Católicos,

nos dirán que el palacio de San Juan de los Reyes

es una visita obligada.

La idea de Isabel y Fernando

era utilizar este monasterio para instalar sus tumbas.

Nada les hacía pensar en aquella época

que terminarían conquistando Granada,

y así se refleja en los adornos del palacio

que solamente en su última etapa refieren a esta tierra.

(Música)

¿Pero qué tiene de especial este palacio?

Fue una gran obra construida en un tiempo récord.

En solo 10 años se había terminado la capilla mayor

gracias a una grandísima inversión de más de 200 000 ducados,

unos 20 millones de euros actuales.

¿Y qué pretendían los Reyes Católicos con esta megaconstrucción?

Pues, por un lado, informar del nuevo Orden de la ciudad

y, por el otro, de su poder.

Si nos fijamos detenidamente en su fachada,

podemos ver unas cadenas con mucha historia.

Pertenecieron a cristianos cautivos

que fueron liberados por Fernando el Católico

en la toma de Málaga y Baeza.

(Música)

Ningún turista se va de San Juan de los Reyes

sin hablar de las curiosas gárgolas que rodean su claustro.

Son animales fantásticos, domésticos y hasta monjes,

y gaiteros convertidos en vierteaguas

que dan a este convento franciscano un toque mágico.

(Música)

(Música)

A cada lugar donde voy,

me gusta conocer la gastronomía más típica del lugar.

Y creo que he elegido el mejor sitio

porque estoy en el restaurante más antiguo de todo Toledo.

Y estoy con su chef.

¿Qué tal, Miguel?

¿Cómo estás? Muy bien. Encantado de teneros aquí.

Veo que tienes todo preparado,

pero he oído que vamos a hacer unas carcamusas.

Sí, señor. Vamos a hacer unas carcamusas, que es un plato...

¿Y ese nombre? Pues hay varias historias.

A mí la que más me gusta, porque no es un plato muy antiguo,

se creó a mediados del siglo XX aquí en un bar que hay en Toledo,

en la Plaza de la Magdalena.

Y era una tapa que creó don José,

que le gustaban tanto a personas mayores, que eran los carcas,

como a las jovencitas, que eran como las musas.

¡Ah! Qué bueno. Al final, mezclaron las dos cosas.

Le gustaban tanto a los carcas y a las musas,

y se quedó en carcamusas. Qué bonito.

Veo que tienen un montón de ingredientes, ¿verdad?

El principal, ¿verdad? El principal es un producto de cerdo.

Es una carne magra de cerdo.

Un buen chorizo de aquí de la zona con un toquecillo picante.

Unos taquitos de jamón, cebolla, ajo,

aceite de oliva, imprescindible en nuestra gastronomía.

Claro, aquí está.

Y al final terminaremos el guiso

echándole unos guisantes y un poco de salsa de tomate.

¿Las come mucho la gente aquí? Es un plato muy típico.

¿Pero típico para la gente de aquí

o la gente viene de fuera pidiendo carcamusas...?

Se ha convertido en un plato, a escala nacional, muy conocido.

Entonces, muchos clientes que tenemos,

tanto de la zona como de fuera, lo piden bastante.

Entonces, vas a ser mi profesor,

voy a hacer mis primeras carcamusas. ¿Por dónde empezamos?

Bueno, vamos a marcarlo, vamos a enseñar los pasos

y vamos para allá. Venga, vamos.

Lo primero el aceite de oliva. Lo primero el aceite de oliva.

Me dices lo que tengo que echar. Un buen chorro.

¿Ya está caliente? Está caliente, lo tenemos encendido.

Echa, echa, echa. Tú dirás, ¿eh?

Vale, más o menos. ¿Así? Que cubra bien toda la base.

Que cubra bien toda la base. Es importante que sea una base amplia

porque, al ser un guiso de larga cocción,

cuanto más base tenga,

menos probabilidad tenemos de que se nos agarre.

Mientras el aceite coge calor,

al encontrarnos en el restaurante más antiguo de Toledo,

habrán pasado historias fantásticas.

Realmente, es el más antiguo de Castilla-La Mancha.

¡Anda!

Este restaurante se fundó en 1891, Modesta de Aires.

Su marido Dionisio trabajaba en la fábrica de armas

y ella empezó, para ayudar en la economía familiar...

Vamos añadiendo. Es que me gusta mucho hablar.

Tú vete diciéndome.

Para colaborar en la economía familiar,

empezó haciendo pequeños cocidos y guisos

para los trabajadores de la fábrica de armas,

compañeros de su marido.

Ahora echamos el ajo.

A esto hay que darle vueltas, ¿no? Sí, vete dando vueltas.

También he oído que gran parte de la generación del 27

estuvo por aquí, ¿verdad? Sí, sí, sí.

Aquí se fundó la Orden de los caballeros de Toledo

con Dalí, Buñuel, Lorca, Alberti...

Cuando eran estudiantes, que estaban en la residencia,

se reunían aquí

a charlar, a beber, a jugar...

Montaban pequeños espectáculos. ¿Ah, sí?

Venga, vamos a seguir adelante con las carcamusas.

Tenemos ya más o menos la cebolla, va cogiendo color.

Vamos a añadir el chorizo y el jamón.

¿Todo de golpe? Sí, puedes añadirlo todo de golpe.

Qué bien me siento yo llevando una chaquetilla.

¿Así?

El pimiento choricero también. ¿El pimiento choricero entero?

Y con la espumadera podemos añadirlo.

Lo rehogamos bien, lo movemos.

Que vaya cogiendo colorcito. Déjame un poquito.

Cuéntame alguna cosa que haya pasado aquí que no sea muy conocida.

Cuánta gente famosa viene aquí a comer,

alguna anécdota con ellos...

Hombre, te voy a decir la verdad.

Esta casa tiene 127 años, si las matemáticas no me fallan,

de historia.

Por aquí han pasado grandes personalidades.

Desde el presidente de Estados Unidos,

los reyes de España, el príncipe cuando era...

Hasta Chuck Norris.

¿Ha venido Chuck Norris? No te puedo creer.

¿En serio? Sí, sí, sí.

Bueno, va cogiendo colorcito, el chorizo va soltando el pimentón.

Vamos a añadir ahora la carne, la carne magra de cerdo.

¿Cuánto hay que echar? Todo.

¿Cómo haces los cálculos? Es algo que siempre me he preguntado.

¿Esto para cuánta gente sería?

Aproximadamente, son dos kilos y medio de carne.

Vamos a calcular a unos 200 g de carne por persona,

entonces, son matemáticas. Perfecto.

¿Te ayudo? Sí, porque si no...

De aquí saldrían unas 12 raciones, aproximadamente.

Lo tenemos ya rehogado, salpimentado. Vale, perfecto.

Y aquí una hora y cuarto, ¿verdad? Hay que añadirle el vino blanco.

¿Ahora ya? Sí.

¿Hay que cubrirlo entero? Vamos a cubrir con vino blanco...

¿Todo? Sí, sí, sí.

Y ahora le vamos a bajar el fuego. ¿A fuego lento?

Que levante un poquito y a fuego lento una hora y cuarto tapado.

Y el resultado final lo tenemos aquí, ¿verdad?

Este sería el resultado final de las carcamusas.

Una vez que hemos añadido el guisante y la salsa de tomate,

lo tenemos que volver a dejar cocer una media hora.

Qué bueno.

Fíjate cómo los guisantes tienen toda su textura.

La carne mucho más melosita,

después de dos horas de cocción a fuego lento. Se ven los...

A mí me gusta que se vean los trocitos de chorizo, de jamón...

Claro, para que la gente... Que sepa lo que está comiendo.

Al final, los platos sencillos de toda la vida para mí son los mejores.

Pues vamos a hacer una cosa, déjame el tenedor.

Yo te doy las gracias y voy a darme un paseo.

Muy bien. Tú ya me entiendes, ¿verdad?

Muchas gracias, Miguel.

(Música)

En España hay 10 257 castillos,

¿pero cuál de todos ellos

fue el primero en declararse monumento nacional?

Es este, el castillo de San Servando.

Tiene casi 1000 años

y una situación estratégica a orillas del río.

Se dice que, en ese mismo cerro, muchos años atrás,

hubo una fortaleza romana.

Custodiando el puente de Alcántara, se convirtió en alcázar

debido a las amenazas que recibía el reino cristiano

y las posibles entradas de los musulmanes

por la puerta principal a la ciudad.

Con su total expulsión de los musulmanes de la península ibérica,

la fortaleza fue perdiendo paulatinamente

su función de defensa, quedando relegada al olvido.

Fue víctima del abandono hasta que, en 1983,

se lo subastaron por 3500 Pts,

más o menos, lo que costaban por esa época unas zapatillas.

Un año después, le dieron la distinción de monumento nacional

ante una amenaza de demolición.

Hoy en día, reconvertido en albergue juvenil,

recibe cada año miles de visitas llegadas de todo el mundo.

(Música)

En la panorámica de Toledo destaca una impresionante construcción.

¿Os imagináis cuál es?

Pues es la catedral,

que es, junto con la de Sevilla, la más grande de España.

(Música)

Con 120 m de larga por 60 m de ancho.

Para que os hagáis una idea,

es lo mismo, más o menos, que un campo de fútbol.

Es un lugar con muchas curiosidades que merece la pena conocer.

Pues sí, tiene razón.

Estoy en una de las dos catedrales más grandes de España.

Y aquí he quedado con Fernando Aranda,

que es una persona que sabe mucho mucho de este edificio.

¿Qué tal? Hola, Miguel.

¿Cómo estás? Muy bien.

Tengo tantas preguntas que hacerte, que no sé por dónde empezar.

Estupendo. ¿Catedral primada?

Efectivamente, catedral primada de España.

Esto es del año 1088

porque es la primera sede religiosa de nuestra nación.

Entonces, por eso tiene el título de catedral primada.

Y luego, nos encontramos en un templo que es muy antiguo.

Empezó a construirse el año 1227, en tiempos del rey santo.

Y también del cardenal Jiménez de Rada.

Y la construcción va a terminar...

No termina. Realmente, se cierran las bóvedas el año 1492,

en tiempos de los Reyes Católicos.

O sea que, durante esos 265 años,

la catedral de Toledo se va agrandando, se va construyendo.

Por eso, te encuentras una serie de estilos muy variados.

Como ves, la catedral es gótica.

Sin embargo, dentro de ese gótico te encuentras arte mudéjar,

encuentras barroco, rococó, neoclásico. En ese espacio de...

El compendio de muchas culturas que han aportado su granito de arena.

Mucho tiempo y los distintos estilos han ido reflejándose en la catedral.

Oye, una cosita. Podemos desde aquí,

casi estoy viendo una piedra que es un tanto especial.

Efectivamente.

Es la piedra a partir de la cual surgió la primera catedral.

¿Podemos verla? Cómo no.

(Música)

Aquí está la piedra. Esta es, Miguel.

¿Y de dónde procede?

Pues esta piedra procede de que, antes que existiera esta catedral,

los visigodos, en tiempos de Recaredo,

construyeron aquí una catedral

y esta piedra era la piedra de la consagración

de aquella catedral primitiva. Y a partir de esta piedra nació.

A partir de esta piedra nació aquel templo

que luego, cuando llegan los árabes,

lo transforman en su mezquita, en la mezquita mayor de Toledo.

Y en la Reconquista se vuelve a conquistar este espacio

y se convierte de nuevo en la catedral que se construye,

que es la que estamos viendo.

¿Cuántos años estamos observando? Pues imagínate.

Esto es del año, aquí lo tienes, esto es del año 567.

(Música)

Entiendo entonces que, para la construcción de esta catedral,

se ayudaron de animales. Indudablemente.

Elefantes entre ellos.

Ten en cuenta que no había motores, no había máquinas, grúas,

y los grandes, los bueyes y elefantes incluso...

Mira, si te das cuenta, aquí tenemos el cuerno

del último elefante que trabajó en la catedral.

Hay quien dice que se trata del cuerno de un gran buey

que murió llevando una gran piedra,

pero, si te das cuenta, por el tamaño y la forma,

es de un elefante. Tiene pinta de elefante.

Y hay quien dice también que eso puede ser una trompa

de los mozárabes que utilizaban como corneta para concentrarse.

Pero yo creo que lo lógico es... Pensar que era del elefante,

el último elefante. Que trabajó en la catedral de Toledo.

(Música)

¿Qué sientes cuando estás en la catedral?

Hombre, siento que Toledo es algo, y esta catedral, muy nuestro

y recoge lo que es la historia de nuestro pueblo.

Pero no solo de nosotros, sino de todos los pueblos de España.

Por ejemplo, si te das cuenta, esta parte de la sillería del coro

está hecha por Diego López de Haro, el señor de Vizcaya.

Mírale allí.

Entonces, estas catedrales han sido el esfuerzo de todo un pueblo,

nuestro pueblo.

(Música)

Fue también un toledano el encargado de fabricar, en 1755,

la campana más grande del mundo en la época,

la llamada "campana gorda".

¿Pero cuánto pesa esta campana gigantesca?

Son 16 000 kilos de bronce.

Más o menos lo que pesan tres elefantes.

El artesano Gargallo, después de siete años de trabajo,

tuvo que enfrentarse a lo más difícil,

transportar y subir la campana a lo alto del campanario,

una hazaña en la que participaron tres guardianes de navío,

22 marineros y varias parejas de bueyes,

según los textos de la época.

Cuenta la leyenda que solamente dos meses después

la gigantesca campana quebró por el estruendo que causaba su sonido

y quedó fracturada para siempre.

Tres siglos después y con unas medidas de 2,30 m de altura

y 9,20 m de circunferencia,

sigue siendo la campana más grande de la cristiandad.

(Música)

Miguel de Cervantes, uno de los escritores

más internacionales de todos los tiempos.

Es símbolo no solo de Toledo,

sino también de toda Castilla-La Mancha.

¿Sabéis una cosa? A 90 km de aquí

se encuentra la localidad de El Toboso,

que fue donde su personaje principal, Don Quijote de la Mancha,

se enamoró de Dulcinea.

Chicos, ¿cómo estáis? Muy bien.

Mirad, estoy con Miguel de Cervantes aquí

y he pensado que es un sitio muy mágico

para hacer algo especial con vosotros. ¿Os apetece?

Sí, por supuesto. Vamos a ponernos aquí.

Nunca he hecho magia a los pies de un escritor tan internacional,

pero ha llegado el día.

Quiero que os pongáis por aquí, cerquita, cerquita. Mirad.

No sois de Toledo, ¿no? De Madrid.

Aquí en Toledo, además de Miguel de Cervantes,

hay otros muchos personajes

que han hecho de esta ciudad algo tan grande.

De hecho, hubo uno que nació en el año 1500,

que murió en el año 1585, nació en Italia.

¿Alguien de Italia por aquí? Nosotras.

Nació en Italia, Juanelo. Murió aquí en 1585

y hacía muchos inventos utilizando la madera.

De hecho, consiguió subir el agua desde el río Tajo

hasta arriba de la ciudad. Se llamaba Juanelo.

En homenaje a él, vamos a hacer una experiencia de magia.

Voy a usar una baraja de cartas.

Tiene picas, corazones, rombos, tréboles... ¿De acuerdo?

Que se vea bien. Bien mezcladas.

Te voy a pedir... ¿Tu nombre? Rafa.

Rafa, que cortes, por favor. Corta y pones la mitad aquí encima.

Ahí está, perfecto.

Mira lo que vamos a hacer, quiero que cojas la carta, por favor,

y que la pongas aquí.

¿La miro? No, no. Déjala, sin mirar.

Os he dicho que Juanelo hacía muchas experiencias,

muchos experimentos con madera.

Yo también tengo algo de madera que es muy significativo,

porque además de ser de madera, como os he dicho,

es un reloj que marca el paso del tiempo.

En una ciudad como Toledo esto es muy importante.

Mira lo que vamos a hacer. Lo vamos a dejar por ahí.

Tú ahora mismo no sabes qué carta has elegido.

No. No tienes ni idea.

No. Bueno, hagamos una cosa.

Una baraja de 52 cartas, quiero que cojas la carta,

quiero que la mires, que se la enseñes a todo el mundo,

que la muestres a la cámara

y que mires lo que va a ocurrir.

Un reloj, ¿verdad? Sí.

Mira. Quiero que veas lo que pone aquí detrás.

(RÍEN)

¿Qué carta has elegido?

El 3 de picas. El 3 de picas.

Muéstraselo ahí a la cámara, que se vea bien,

que es exactamente el 3 de picas.

Porque, además, mira, quiero...

Para que examines que no hay ninguna otra carta igual.

Pues ha sido sorprendente.

Nos ha dado una carta a elegir entre 52,

hemos elegido el 3 de picas por casualidad,

y no sabemos cómo lo ha hecho,

detrás del reloj ponía grabado: "3 de picas".

Así que nada, espectacular. (RÍE) -Fue una bomba.

-Me he quedado alucinando.

(Música)

Hablar de Toledo es hablar de la Mancha

y de sus impresionantes molinos de viento.

Con casi cinco siglos de historia,

algunos siguen funcionando en Consuegra,

al sur de la provincia.

12 molinos hechos de piedra y adobe que vigilan el horizonte.

Tienen nombres propios que retumban al decirlos:

Rucio, Bolero, Espartero o Sancho.

Pero ¿para qué se utilizaban los molinos de viento?

Fueron piezas muy importantes de la industria alimenticia.

Se usaban para moler el trigo.

Hoy son auténticos museos.

Son los mismos gigantes con los que imaginó luchar

don Quijote de la Mancha,

los que sirvieron de inspiración a Cervantes,

y los que han dado la vuelta al mundo

convertidos en unos iconos de la arquitectura de la Mancha.

Vamos a conocer la historia de un personaje muy peculiar.

Nació en Creta, también pasó por Italia,

pero cuando llegó a Toledo,

la descubrió y se quedó para siempre.

Estamos hablando de... El Greco.

(Música)

(Continúa la música)

María Eugenia, ¿verdad? Sí.

Oye, qué gusto que nos reciba la conservadora del museo.

Encantada, Miguel, encantada. ¿Qué tal estás? ¿Bien?

Bien.

Oye, ¿por qué se quedó El Greco cuando llegó a Toledo?

Es lo primero que quiero saber.

Bien, esa es una de esas preguntas difíciles de responder

desde el punto de vista del arte.

Muchas pueden ser las razones para explicar por qué un pintor

decide establecerse finalmente en una ciudad como Toledo.

Que no era la corte más importante. No era la corte.

Alejada, pero sí un punto artístico importante.

Pero entre otras razones, no hay que irse más lejos

que desde el punto de vista personal,

porque nació su hijo Jorge Manuel Theotocópuli,

y eso obligó al Greco a tener que cuidarle,

ya que su madre no pudo hacerlo.

Desconocemos las razones, no existe documentación al respecto.

Y es una razón bastante importante.

Está claro que El Greco puso por delante su vida personal

a su vida profesional,

y sí es cierto que en su vida profesional

intentó adaptarse a los gustos de la clientela

que pudiera encontrar en Toledo.

Bueno, y además pintó en este sala de Apostolado,

que tenemos una colección de los apóstoles,

que además están colocados de una manera un tanto especial.

Sí.

Están colocados, como se suele decir, estratégicamente.

Tenemos a Cristo en el centro

y tenemos a los 12 apóstoles repartidos en dos grupos

que, respectivamente, de derecha a izquierda,

le miran, dirigen su mirada a Cristo.

Tengo una curiosidad personal que tiene que ver con un cuadro

que representa un poco toda la ciudad de Toledo

y su relación con el Museo Metropolitan de Nueva York.

Sí, me parece que te refieres a "Vista y plano de Toledo".

¿Puedo verlo? Vamos.

(Música)

Bueno, pues aquí está,

la relación entre Toledo y Nueva York.

Sabemos que poseía lo que en la época se llamaban dos países.

Que se referían a cuadros que representaban ciudades o paisajes.

Sí, correcto.

Uno de ellos, mucho más sencillo, representa solamente

una parte de Toledo, no una vista completa.

Se encuentra en el Museo Metropolitano de Nueva York,

y el otro país, el otro paisaje, que en teoría pertenecía al Greco,

lo tenemos aquí, en el Museo del Greco.

Es un cuadro muy complejo en el que El Greco representó

una visión terrenal y una visión espiritual

de la ciudad de Toledo.

Fíjate, hablábamos antes del Greco, que llegó a Toledo y se quedó.

Casi, casi le pasó como a su famosa obra

del Conde de Orgaz, donde realmente esa obra,

llegó aquí, se pintó aquí y jamás salió.

Efectivamente.

Permanece en el mismo sitio para el que fue creada,

para el que fue encargada y donde El Greco la instaló

hace ya 500 años. Un placer.

Gracias. Muchas gracias por todo.

Gracias.

(Música eclesial)

Es curioso que Gonzalo Ruiz de Toledo, el protagonista,

no era conde,

aunque sí era una persona muy querida en la ciudad

por sus acciones con los más desfavorecidos.

El cuadro se convirtió en el más caro de la época,

1200 ducados pagaron por esta obra de 1590,

unos 80 000 E de hoy en día.

Sorprenden sus dimensiones, casi 5 m de alto por 3,5 de ancho.

Si nos fijamos con detalle,

podemos ver que El Greco representa a un niño

cuya cara podría ser la representación de la de su hijo,

algo muy habitual en sus pinturas.

Además del bolsillo del niño,

sale una inscripción con su año de nacimiento.

(Música)

Muchas gracias por invitarme a...

Iba a decir al barrio de la judería,

pero técnicamente no está bien dicho, ¿verdad?

Bueno, yo diría la judería,

porque luego la judería se subdivide también en barrios.

Yo creo que es más correcto decir la judería de Toledo.

¿Y por qué has insistido tanto en venir a este barrio?

Pues porque es una de las zonas más interesantes histórica

y arqueológicamente de Toledo.

Es una judería extensísima, muy bien conservada.

Tiene dos sinagogas medievales,

esto es muy difícil de encontrar en cualquier lugar del mundo.

Así que es un espacio especial,

que estaba tradicionalmente ocupado por judíos,

también por conversos y por falsos conversos, criptojudíos.

¿Sabes lo que eran los criptojudíos? No.

Los criptojudíos eran los falsos conversos,

es decir, los judíos que se tenían que convertir obligatoriamente

al cristianismo, pero que seguían profesando el judaísmo

en la clandestinidad. Ah.

Tenían que hacerlo de manera oculta

para evitar la acción de la Inquisición.

Qué bueno.

Pero ellos tenían que hacerlo por obligación,

tenían que mostrarse como cristianos, tenían que ir a misa, etc.,

pero a escondidas seguían haciendo los ritos judíos.

Bueno, oye, ¿y estos símbolos que vemos por aquí?

Sí, estamos viendo, hay distintos tipos de azulejos.

Los azulejos nos indican que estamos en la judería de Toledo.

Este en concreto es la "menorá", que es...

¿La? "Menorá" se llama.

Es el candelabro de siete brazos,

que es el símbolo tradicional del judaísmo.

¿Ves? Si cuentas, te saldrán siete.

Uno, dos, tres, cuatro, cinco, seis, siete.

Sí. Siete brazos.

Y mira, otro azulejo muy bonito para mí es este que tenemos aquí.

Ah, la península. Sí. ¿Ves? Te has dado cuenta.

Sí, sí. No todo el mundo se da cuenta.

Es el contorno de la Península Ibérica hecho con letras hebreas.

Qué bonito.

Y ahí pone Sefarad. Ajá.

Que Sefarad es cómo los judíos de la Edad Media llamaban

a la Península Ibérica. Por eso ahora los descendientes,

los descendientes entonces cuando fueron expulsados

por los Reyes Católicos, y sus descendientes actualmente

se llaman los sefardíes. Ah, claro.

Todo tiene su explicación, ¿eh? Todo tiene su explicación, sí.

Todo tiene su explicación. La verdad es que sí.

¿Sabes una cosa, Óscar?

La ciudad de Toledo le pone el nombre perfecto

para nuestro programa, "Un país mágico",

porque es... una tierra mágica. Es un país mágico.

La judería donde estamos es un sitio especial,

pero todos los demás sitios a los que vais de Toledo

vais a disfrutarlo mucho

porque es una ciudad auténticamente mágica.

Muchas gracias. De nada.

Un placer. Muchas gracias, Óscar. Gracias, de verdad, gracias.

(Música)

Cuesta a veces imaginar

lo que ocultan estos muros tan austeros.

Es la sinagoga del Tránsito,

la más bella conservada de la época medieval.

Su yesería de estilo mudéjar

no representa ninguna forma humana o animal,

solamente motivos vegetales de estilo mudéjar

recorren sus paredes.

En su interior, los arquillos permiten la entrada de luz natural

que ilumina la gran sala de oración.

La sala se encuentra cubierta

por la impresionante armadura original de más de 500 años,

con sus formas estrelladas,

que representan conceptualmente el cielo.

La sinagoga fue reconvertida en iglesia

tras la expulsión de los judíos en 1492,

y no fue hasta cinco siglos después,

cuando se convirtió en el Museo Sefardí

que recoge los elementos judíos mejor conservados de España.

(Continúa la música)

(Música)

Estamos en la calle Alfileritos, y os quiero contar dos cosas,

una más actual y otra que tiene que ver con un tiempo pasado.

Fijaos bien, la más actual dice que en el año 2017 esta calle,

donde me encuentro, fue una de las calles,

según una encuesta, donde más se ligaba de toda España.

Lo que no sé si es real,

pero desde luego es una historia preciosa,

es la que os voy a contar a continuación,

la leyenda de la Virgen de los Alfileritos.

La imagen la podéis ver aquí.

Hace mucho, mucho tiempo,

doña Sol vio cómo su marido, capitán del ejército,

se tenía que ir a las Indias a luchar.

Ella, triste y abatida,

venía cada noche a pedirle a la virgen

que su marido volviera sano y salvo.

La verdad es que se quedaba dormida,

y su doncella para despertarla le picaba con un alfiler

y luego lo arrojaba donde está la virgen,

y a partir de ese momento todos los jóvenes de la ciudad

hacían esto siempre que querían pedir por sus parejas.

La verdad que es una leyenda,

pero ya la prensa de los años 20 y los años 30

recoge este hecho tan significativo,

la Virgen de los Alfileritos.

(Música)

(Música)

En el centro de Toledo hay una típica casona toledana

muy bien conservada,

y que en tiempos de Cervantes albergó un restaurante

en el que el escritor solía parar a comer.

Pero lo más sorprendente de este lugar

se encuentra en la fachada.

¿Seríais capaces de adivinar de qué se trata?

A simple vista parece un agujero entre las piedras de una pared,

pero no, es la ventana más pequeña del mundo,

según el Libro Guinness de los Récords.

Mide poco más que la palma de una mano

y si miramos de cerca, tiene todos los detalles,

incluida una minúscula reja.

(Música)

Dícese de fincas señoriales de recreo.

Sí, yo estoy en la más antigua de Toledo.

Me refiero a los cigarrales.

Posiblemente también vosotros hayáis oído hablar de ellos,

así que ahora vamos a conocerlos en profundidad.

(Música)

Hola. Hola.

Miriam, ¿qué tal? Muy bien.

¿Cómo estás? Encantada.

Gracias por recibirme en este cigarral.

Que he dicho que era el más antiguo de Toledo,

a lo mejor lo he dicho mal. Así es, es el más antiguo de Toledo.

Qué bueno. Y una pregunta que tengo que hacerte,

es que, claro, son fincas señoriales de recreo.

Eso es. Pero ¿qué características

tiene que tener una finca para ser considerada un cigarral?

Pues mira, es una casa típica de Toledo

que tiene que cumplir tres requisitos.

Tiene que estar, por un lado, en el lado izquierdo del río.

Estamos en el lado izquierdo. Eso es.

Tiene que estar del río hacia afuera. Cumplimos la primera.

Tenemos que tener vistas a Toledo.

Las tenemos, preciosas. Que ahí las tenemos.

Y tenemos que tener al menos un centenar de olivos,

que justamente, desde aquí no los vemos,

pero detrás sí que están. Ah, qué curioso.

Para ser un cigarral hay que tener al menos 100 olivos.

Eso es, eso es. ¿Damos un paseo por aquí?

Vamos. Venga, vamos.

(Música suave)

Con tantos siglos de historia,

seguro que hay leyendas maravillosas.

Yo te quería preguntar por una en concreto,

porque sé que este cigarral es el único que tiene leyenda.

Eso es. La pesca de oro.

Así es.

Es el único cigarral de Toledo que tiene leyenda propia.

Entonces, cuenta la leyenda que el rey moro,

Abdallah Abdellazzis,

contraía matrimonio con Teresa, la hermana de Alfonso V.

Entonces, ellos celebraron aquí el enlace.

O sea, aquí mismo hicieron la boda. En este mismo sitio.

Celebraron la boda y, bueno, los platos y lo que es el banquete

iba servido en una vajilla de oro y de plata,

un poco como muestra de la riqueza que tenía esta cultura.

Entonces, bueno, a medida que iban avanzando esos platos,

iban arrojándolos al fondo del río,

que lo tenemos justamente aquí al ladito.

Una vez finalizado el banquete,

bueno, los invitados estaban realmente alucinados.

Claro, no me extraña. Vaya derroche, ¿verdad?

Y llegaron unos pescadores con unas redes,

que venían por orden del rey moro, para levantarlas,

y una vez que recogieron y que recuperaron todas esas vajillas,

entregarlas a todos los invitados de la boda como un regalo...

Inolvidable del todo. Totalmente.

Vaya boda, vaya boda.

Una boda especial, desde luego, que ha pasado a la historia.

Claro. Oye, hablando de cosas especiales,

me gustaría regalarte un pequeño detallito

en forma de magia. Sabes que en este programa,

"Un país mágico", tenemos la costumbre

de regalar a algunas personas un poquito de magia.

Fenomenal. Contigo va a salir genial.

¿Te apetece? Claro que sí.

Venga, acompáñame, por favor.

El patio de los Poetas... Así es.

Aquí tenemos a los poetas que nos están observando

desde todas partes. Qué bien, qué bien...

Mira, los poetas hacen magia con las palabras.

(ASIENTE)

Los magos, con las cartas. Te voy a pedir que las mezcles bien,

al igual que hacen los poetas cuando escriben sus libros.

Mueve bien, no te preocupes... Sea como sea, estará bien hecho.

Perfecto. Bien mezcladas, ¿verdad?

Además, voy a aprovechar este momento,

que es muy importante para mí, para mostrarte que toda,

absolutamente toda la baraja, es diferente.

No hay ninguna carta igual. Vas a tener que elegir

una al azar. Dime "alto" cuando quieras.

Ya. Pues no, esta carta no,

que la ha visto todo el mundo. Cogerás la siguiente, cógela.

Sale del medio completamente. Vamos a hacer una cosa...

Quiero que la mires. ¿Está bien? ¿La reconoces?

Sí. ¿Te gusta? Perfecto.

Mira, ahora quiero que hagas lo siguiente.

Escúchame con atención. Con los libros

no se puede hacer, pero con las cartas sí.

¿Te imaginas coger un libro de poesía,

arrancar una hoja y romperla por la mitad?

Pues quiero que hagas lo mismo. Muéstrasela a la cámara

antes de romperla, que se vea bien. Y, hacia la cámara, la rompes.

Mira, fíjate en esa cámara así. Cógela así, mira.

Y rómpela.

Perfecto, vuelve a romperla.

Y vuelve a romperla.

No sé si tengo por aquí un pañuelo. Así. Ahí está.

Mira, quédate los trocitos en la mano.

Con este pañuelo, voy a intentar sorprenderte.

Mira, que se vea por aquí que no hay nada.

Vamos a hacer un pequeño agujerito así y quiero que te quedes

con un trocito. Por ejemplo, con este.

Y los restantes los ponemos dentro del pañuelo, ¿de acuerdo?

Hasta aquí, todo bien. De 52 cartas,

has elegido una y la has roto. Vale.

Vamos allá. Si la carta apareciera o apareciese,

le faltaría un trocito para que fuera la misma.

Quiero que observes esto, mira. Cuando cuente tres,

va a suceder algo muy especial. Mira.

Una...

Dos...

(Chasquido)

Ah, un momentito. ¿Cuántos trocitos tenemos aquí

dentro aproximadamente? Porque no los hemos contado.

Lo hemos roto en 4, en 8, en 16... A lo mejor hay 15.

Mira... Una, dos y tres.

Ya no queda absolutamente nada. Guau...

Mola, ¿eh?

(RÍE)

Mira, hay muchos bustos. Entonces, me gustaría

que, jugando con estos que están más cerquita,

que me dijeras un número entre el 1 y el 4.

El que tú quieras. Dime un número.

¡El 4! Fíjate...

Haremos así...

Uno, dos, tres y cuatro. El 4 lo vamos a retirar, ¿vale?

Luego lo comprobarás. Nos quedan aquí tres.

Quiero que me digas extremos o centro, lo que tú quieras.

Extremo izquierda. ¡No! Extremos o centro.

(RÍE) Ah, vale...

Pues centro. ¿Seguro que centro? ¿De verdad?

Sí. Sí. ¿Seguro, seguro?

(RÍE) Sí.

¿El centro de verdad? Sí, sí, sí.

O sea, has querido quitar el cuatro;

luego, te has querido quedar con el centro.

Qué caprichosa es..., pero me parece divina.

Acércate muy despacito al que tú has elegido.

Quiero que mires detrás del busto por si hubiera alguna cosa

que te llamara la atención. Quiero que cojas lo que hay,

dale la vuelta... y comprueba que el trocito coincide

milimétricamente. Muéstraselo a la cámara, por favor,

para que también puedan... y que se vea que es exactamente

el 10 de rombos. Madre...

Además, quiero que mires... Detrás no hay nada.

Podía haber dejado una carta igual, aunque elegiste la carta

que quisiste. Ahí tampoco hay nada. El cuatro,

que lo quisiste desechar, tampoco hay nada.

Y en el número 3, tampoco hay nada. Solo en el que has querido elegir.

Madre mía... Esto sí que es magia.

Bueno, magia también es la leyenda, magia es este lugar...

Es una pena, pero aquí acabo mi viaje en Toledo.

Bueno, ha sido un placer. Te esperamos de vuelta.

(SE BESAN)

Muchas gracias, adiós.

(Música intriga)

Es que no me explico cómo lo ha hecho...

De verdad, ha sido... fantástico.

(Música créditos)

Miguel se queda en Toledo para perderse en su historia,

en la de gente que ha vivido en estas calles desde hace siglos.

Todos los que han pasado por Toledo han querido quedarse

y, a él, creo que le está pasando lo mismo.

Creo que su magia y la de esta ciudad

se han juntado hoy para siempre.

(Continúa la música)

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Un país mágico - Toledo

10 mar 2019

Este es Miguel de Lucas, el mago más curioso que viaja por España contando las tradiciones, la cultura, las gentes, el arte y la historia escondida en nuestros pueblo y ciudades. Todo es posible en Toledo.

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