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Para todos los públicos Un país mágico - Tarragona - ver ahora
Transcripción completa

(Música)

"Hola, soy Miguel, aunque todos me conocen como Miguelillo,

aventurero, intrépido y siempre con un as en la manga: mi magia.

Me pongo en marcha para mostraros las 52 provincias de España

de una manera completamente nueva".

¿Preparado para ir al agua? Ya estamos listos.

"Hoy turno para Tarragona.

Lucharemos en el circo romano.

Ficharemos por un equipo de castellers.

¿No te ha dado miedo estar ahí arriba? ¿Nada de nada?

Nos citaremos con la voz más emblemática de la radio

y, como siempre, muchas muchas cosas más".

Inventaron esta radio con el fin de que el ciudadano alemán

solo escuchara a Hitler y a sus mariachis.

(RÍE) Y a sus mariachis...

"Ah, en cada destino dejaré siempre una carta

hasta completar mi baraja entera.

Aquí comienza una nueva aventura de 'Un país mágico'".

Todo empieza aquí.

(Música)

"Seguimos nuestra ruta mágica en Roda de Bará,

uno de los núcleos turísticos de la Costa Dorada.

Como tal, cuenta con playas de arena muy fina.

Aquí se encuentra uno de los monumentos romanos

de mayor interés en Cataluña: el arco de Bará.

Una gran combinación de sol y cultura".

Si todo va bien,

para qué cambiar.

La vida son dos días.

No quiero pelear.

Si el mundo es cruel,

lo mejor es girar.

En la provincia de Tarragona

hay una localidad que se llama Roda de Bará,

qué es exactamente donde me encuentro.

Es una localidad mágica... pues por muchos motivos.

Uno de ellos es porque se encuentra un Museo de la Radio.

Tan solo hay dos en España

y aquí está uno que atesora más de mil piezas.

Para conocerlo he quedado con su protagonista,

don Luis del Olmo.

(Música)

Don Luis. Muy buenas. Hola. ¿Qué tal?

¿Qué tal, cómo estamos? Bien. ¿Y tú?

Muchas gracias por recibirnos aquí en este impresionante museo.

Gracias a vosotros por tener la atención

de colocar aquí las cámaras, en el Museo de la Radio.

¿Qué siente una persona que ha hecho tanta radio

cuando pasea a solas por un museo

que recoge tanta historia referente a la radio?

Pues siente un cosquilleo... Un recuerdo...

Un pensamiento de decir...

Ha merecido la pena durante casi 70 años

estar al lado del micrófono contando historias a la gente,

contando las noticias, contando recuerdos,

contando historia. Entreteniendo y acompañando a los oyentes,

que eso es lo más hermoso que se ha inventado.

Por lo menos de todos los inventos que yo conozco.

¿Qué recuerda, Luis, de aquella época en la que usted comenzaba

a ponerse delante de un micro?

¿Cuál fue la primera palabra que dijo? ¿Se acuerda?

Tengo recuerdos. Yo creo que la primera palabra que dije fue:

"Dios mío, que el Todopoderoso se acuerde de mí",

porque a mí me llamaba la atención un micrófono.

Me asustaba un micrófono.

Yo, la primera entrevista que me hacen en mi pueblo,

en Ponferrada, que ya conocerás, en la provincia de León,

yo había ganado... creo que tenía ocho o nueve años...

y gané un campeonato de ping-pong, de mesa...

y entonces el campeón se iba a la capital, a León,

a disputar con otros muchachos un trofeo maravilloso y tal

y me hicieron una entrevista.

Como yo entonces era noticia, porque fíjate, a mis 8 o 9 años,

no creo que tuviera más, y cuando la gente, Rodolfo Mosquera,

recuerdo, el compañero que me hacía la entrevista

y el autor de Radio Ponferrada..., yo estaba nervioso. Estaba temblando.

Pero al final salió bastante bien. Fui a mi casa feliz.

Y, oye, "escuchad la radio, Radio Ponferrada,

que me han hecho una entrevista"

y yo me sentía el rey del Bierzo, el rey de León.

Pero yo no pensaba nunca que aquello podía ser mi profesión, mi vida.

Todos los muchachos de allí, de Ponferrada, después del bachiller,

lo que hacíamos era Facultativo de Mina.

Claro, aquella época... Es una zona de...

Es una pena, porque todas las minas están cerradas en este momento,

pero, efectivamente, a mí me entró un escalofrío...

Y no pensé nunca que aquello iba a ser mi profesión,

que iba a estar 70 años alrededor de un micrófono

en distintas emisoras diciendo a los oyentes

y contando la vida, la vida de mi país, el entretenimiento...

El mundo, diría yo. El mundo llevado a la radio.

Te iba a hacer una pregunta, pero 70 años de profesión...

Te iba a preguntar por el momento más especial porque noticias buenas,

noticias malas, recogidas... o sea, entregas de premios...

Noticias, tú lo has dicho, noticias buenas buenísimas

y noticias amargas.

¿Y el momento que más te ha hecho sonreír?

Internamente, no externamente.

El momento que más... Que te ha llegado...

Hombre, cuando pusimos en marcha

aquel Debate sobre el Estado de la Nación

en clave de humor donde estaban los mejores humoristas del país.

Estaban Tip y Coll, estaba Antonio Mingote,

estaba Chumy Chúmez... Era rompedor. Era distinto.

Bueno, entonces, Luis, estamos en esta casa de la radio,

este Museo de la Radio, que recoge toda la historia de la radio.

Aquí tenemos, sino me equivoco, verdad,

los primeros modelos de radio. ¿A qué año pertenecen?

Las primeras radios son estas, la radio a galena.

Ese es el mineral, ¿verdad?

Esta es la piedra, la piedra llamada galena.

Y aquellos que no tenían la posibilidad o la soltura de hacer

una radio a galena o de comprarse una radio a galena,

en una caja de zapatos se hacía, con una galena,

y podían escuchar la radio de entonces.

Una radio alemana del año 20,

una radio inglesa, una radio catalana, esta.

Es una radio galena catalana. Una radio española.

Una radio francesa. Bueno, aquí nació, aquí nació la radio.

Yo sé que en el museo tenéis un rinconcito

que me llama mucho la atención, dedicado a las radios nazis.

Ah, bueno, sí, vamos. Vamos a conocerlo eso.

Me encantaría verlo. Sí, sí, sí.

(Música)

Estos son radios alemanas, radios que mandó construir Hitler

a su mano derecha, Goebbels.

Inventaron esta radio con el fin de que el ciudadano alemán

solo escuchara a Hitler y a sus mariachis.

(RÍE) Sus mariachis. No había otra cosa.

Trataba de sintonizar otra emisora y no podía.

Imposible, imposible. ¿Eso de ahí que es?

Esto es el primer aparato de radio que se introduce en un coche.

(RÍE) ¡Madre mía! Americano. De la General Electric.

El primer coche...

Casi es más grande que un coche. Radio de automóvil.

Qué bueno. Se colocaba entre los dos asientos,

entre el conductor y el asiento de su derecha.

Allí se colocaba la radio de la General Electric. Fíjate, 1934.

Este magnetofón es tan antiguo que yo no lo conozco.

O sea, yo conocí el magnetofón de cinta, cinta magnetofónica.

Ah, sí. Este es de hilo, ¿verdad? Este es de hilo.

En un hilo se grababa. Un hilo superfino, además.

Superfino. Madre mía. Sí, sí, sí.

En este hilo... Es que ni se ve casi.

En este hilo se grababa la voz. Ah, sí, aquí está, aquí está.

Es un magnetofón precioso... Qué bueno.

¿Y qué futuro le ves a la radio? Tiene un futuro espléndido.

La radio no puede morir. Hoy la radio, en España,

la escuchan cerca de 35 millones de ciudadanos.

En fin, he tenido mucha suerte de elegir esta profesión.

Luis, para acabar, quiero que me digas la noticia

más bonita que has tenido que dar nunca por la radio.

La más bonita.

La más bonita... Pues...

Contar a los oyentes que he conocido a una muchacha

de Santa Marta de Ortigueira en La Coruña, que se llama Mercedes,

y que me voy a... Que voy a contraer matrimonio.

Esa es la noticia más feliz que di a los oyentes.

¿Lo contaste? Lo conté, lo conté.

Bueno, pues entonces, de la magia de la radio, Luis,

vamos a ir a otro tipo de magia. ¿Te apetece?

Sí, a lo que quieras. Pues vamos por aquí.

(Música)

Bueno, Luis, hablábamos antes de que la casualidad...

ha hecho que alguien pusiera la radio en un coche

y que alguien, al otro lado de las ondas,

estuviera en un estudio en Ponferrada,

recién acabado su bachiller,

empezando su andadura en el mundo de la radio.

No me olvidaré nunca de ese hombre. Ricardo Vázquez Prada.

Es el periodista más importante de Asturias.

Era el director del diario "Región".

Tenía unos familiares en Ponferrada

y estaba pasando unos días, un verano, en Ponferrada.

Y en Ponferrada iban en el coche, sintonizaron la radio

y dio la casualidad, bendita casualidad,

de que yo estaba dando un espacio que se llamaba "Ventanal de la ciudad"

y le llamó la atención a Ricardo mi voz....

No me extraña.

Ricardo era muy amigo de los dueños de Radio Asturias, de Oviedo,

los hermanos Choto...

Y les llamó y dice: "Oye, aquí en Ponferrada hay un muchacho,

hay una voz, os puede interesar". Y allí empezó todo.

He querido traer estos dados

porque también representan un poco la casualidad, el azar.

Me gustaría hacer alguna pequeña experiencia con usted,

si me lo permite. Entonces, quiero que...

ponga los dados debajo de la mesa, los tres dados,

y, sin mirarlo, quiero que saque uno y que lo ponga en esa mano.

Ni usted ni yo sabrá qué dado es. Quiero que lo mueva un poco...

Intente escuchar el color que es.

A ver si usted es capaz de escucharlo.

Vale.

Yo creo que de los tres dados ha tenido que coger el dado blanco.

Mire. Abra la mano.

Vamos a repetirlo por si fuera casualidad. ¿De acuerdo?

Vuelva otra vez el dado ahí. Puede coger el blanco u otro.

El que sea. Yo no miro.

Muy bien. ¿Lo saca?

Intente escuchar el color.

Vale. Yo creo que ha tenido que elegir...

el rojo.

(RÍE)

¿Tienes algo...

por debajo de la mesa? ¿Algún control?

Mira, vamos a hacer una cosa.

Pon el dado rojo, si quiere, por ejemplo, ahí,

lo agita y le da la vuelta

de tal manera que quedará una cara hacia arriba, ¿verdad?

Sí. Venga, adelante.

Nadie sabe qué cara ha quedado hacia arriba.

Yo creo que ha quedado...

el número uno. Levante.

¿Mola, no? Qué maravilla.

Espera un momento. Vamos a hacerlo más complicado,

porque tenemos un dado rojo...

Por favor, pon aquí el resto de dados.

Un dado negro y un dado blanco. Entonces...

Girará, girará y girará...

y voy a intentar hacer una cosa especial.

Mueva los dados y le da la vuelta.

Y ahora gira los vasos.

Una cara habrá quedado hacia arriba.

Otra cara habrá quedado hacia arriba

y otra cara habrá quedado hacia arriba. Ahí está.

Voy a intentar hacer una cosa.

Voy a coger cartas

y voy a intentar hacer una cosa con la baraja de cartas.

Yo creo que esta puede ser una.

Esta puede ser otra...

y esta puede ser otra.

El número seis hacia arriba.

El seis hacia arriba.

Ahora lo haremos al revés.

El número uno hacia arriba.

El número uno hacia arriba.

Y aquí he puesto de número cinco...

y aquí está el número cinco.

La magia de la radio, Luis.

Bueno, oye, explícame, de verdad, porque vosotros sois unos monstruos,

de verdad... y yo, muchas veces, cuando os veo, cuando te estoy viendo

ahora haciendo... operar... no puede ser.

Tiene un don especial que ve a través...

(RÍE) Es un vaso. No se ve absolutamente nada de nada.

Voy a hacer una cosa muy rapidita que tiene que ver con la magia

y con la radio, pero con la radio radio.

Pero la gente que lo quiera ver va a tener que entrar

en la web de Televisión Española. rtve.es.

¿Le apetece? Me apetece mucho.

(Música)

"Estamos viendo desde el cielo el Monasterio de Poblet.

Declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en el año 1991.

Localizado en la comarca de la Cuenca de Barberà,

es el gran prototipo de abadía cisterciense española.

Como curiosidad os contaré

que fue panteón real de la mismísima Corona de Aragón".

Te encerraste y te alejaste tanto...

Nunca supe qué pasó,

cómo fue que comenzó.

Esta es la parte que aún se conserva

del circo romano en la ciudad de Tarragona.

Pertenece, aproximadamente, a finales del siglo I d. C.

y fue mandado construir por el emperador Domiciano.

Esto que estamos viendo aquí

corresponde a la cabecera oriental del circo que presidía la curva

donde los carros realizaban el giro.

En medio de la arena se encontraba la espina,

un muro de separación del circuito decorado con monumentos, fuentes

y los propios contadores de las vueltas.

El circuito tenía, aproximadamente, unos 190 m y, como veis, aquí

se puede observar la monumentalidad de la estructura arquitectónica

de bóvedas de hormigón romano que sustentaban las gradas del circo

donde muchos y muchos romanos disfrutaban cada fin de semana

de este gran espectáculo.

(Música)

Hago cosas sin pensar,

vivo enredado eternamente.

Ahí está. Tal y como habían dicho. Impresionante.

La catedral de Santa Tecla. La patrona de Tarragona.

Se empezó a construir en la época del románico

y se acabó en la época del gótico. Un montón de años para hacer

esta auténtica maravilla arquitectónica...

Pero no os quiero hablar de arte.

Os quiero hablar de misterio, de leyendas,

y es que cuentan que en su interior se encuentra la tumba,

nada más y nada menos, que de un gigante.

He quedado con un investigador de temas insólitos, Fran Recio,

con el que nos vamos a adentrar en este apasionante mundo.

(Música suspense)

Muy buenas. Hola, encantado.

¿Qué tal? Cómo estás, Fran? Muy bien.

Aquí, en el claustro. En el claustro del Císter.

Estoy como loco por descubrir este misterio, esta leyenda

acerca de una tumba de un gigante.

Bueno, de un gigante que es real y que después se forja toda una serie

o toda una leyenda. Vamos a verlo.

Por aquí... Esto es, ¿no?

Pues aquí tenemos la tumba de Francisco Plaza Milanesa.

¿Pero esto es la tumba de un gigante? Yo aquí no veo...

Bueno, realmente esto es la lápida, ¿eh?

A ver, yo mido 1,80. ¿Cuánto medía el gigante?

12 palmos. Estaríamos hablando de 2,30 m, aproximadamente.

O sea... Entonces aquí no cabía. Lo cual no significa que esto sea

el hondo que hay abajo. Ah, vale, vale, vale.

Es que, claro, yo no me lo explicaba.

O sea que partimos de un personaje que realmente existió.

Un capitán militar. Entonces, ¿qué ocurre con él?

Muere en la guerra.

Bueno, cuando muere se forja la leyenda

que más nos gusta a nosotros, los investigadores de estos temas,

que es que, realmente, quizás entroncaría con los míticos gigantes,

los mitológicos, que aparecen en muchos textos antiguos, incluso.

Uno de los más clásicos es la propia Biblia, ¿no?

El texto apócrifo de Enoc ya nos habla de aquellos gigantes

que luego fueron exterminados, pero, claro, de alguna manera,

si tuvieron relaciones con las hijas de los hombres...

¿Qué ha pasado con este ADN? ¿Realmente queda algo de aquellos...

de aquellos mitológicos gigantes?

¿Realmente estamos frente a lo que podía ser

la continuidad de aquella especie? ¿De alguna manera ha quedado el ADN?

Entronca con la mitología. Y lo más interesante es eso,

que pasamos de un personaje real al mito.

Pues nada. Me voy de la catedral

sabiendo que he conocido la vida de un gigante.

Fran, muchísimas gracias.

Voy a seguir conociendo la historia de Tarragona

y voy a ver un anfiteatro romano que me han dicho que es una barbaridad.

Es una barbaridad. Te encuentras en uno de los sitios arqueológicos

más importantes de Cataluña.

Pues, nada, aquí te dejo con los gigantes.

Si encuentras alguno más, avísame. Muchas gracias.

Hasta luego. Hasta luego.

(Música)

"Nos detenemos en Porrera, en la comarca del Priorato.

Sus bonitas ermitas y sus relojes de sol

esparcidos por todo el núcleo urbano

le dan un toque muy pero que muy interesante.

Fijaos bien. El cantautor Lluís Llach

dedicó uno de sus álbumes a esta población,

y es que durante largos periodos reside aquí".

(Canción en catalán)

Ave.

Y si hubiera público en este anfiteatro contestarían... ¡Salve!

Y lo contestarían casi

las 15 000 personas para las que fue construido.

Un anfiteatro donde había luchas, donde había pruebas atléticas

e incluso ejecuciones.

Creo que hoy en día, en el siglo XXI,

también me han dicho que hay hasta...

gladiadores.

(Música)

Oye, ¿cómo les puedo decir que se paren? ¿Qué hay que decir?

Estate. ¿Voy y digo "Estate"?

Bien. Prueba. ¡Estate!

¿Te puedes quitar el casco? Sí, hombre.

Venid. Acercaos aquí un momento.

¿Qué tal? ¿Cómo estás? Muy bien.

Un poco cansada, a lo mejor, ¿no? Bueno, un poquito. Pero nada.

¿Qué estabais haciendo? Lucha de gladiadores.

Lucha de gladiadores... ¿De qué siglo son estas luchas?

Pues nosotros, realmente, el grupo Tarraco Ludus,

lo que recrea es el siglo I y II d. C.,

época imperial. ¿Y cuáles son vuestras armas?

Ahí tienes, por ejemplo, al compañero Marcus,

en la arena llamado Zephyrus... ¿Zephyrus?

Zephyrus. Qué bueno.

Él es uno de nuestros murmillos. El casco, escudo y cuchillo.

¿Se llama cuchillo? No. Es un pugio.

Pugio. Sí. Los gladiadores, en este caso,

para que tuvieran una lucha más cuerpo a cuerpo, llevaban un pugio,

que es más corto, ¿vale? Y al compañero, lo que le diferencia,

es el scutum, que es un escudo rectangular más grande,

lo que es su manica, que le protege todo el brazo,

porque ya se entiende que la otra parte está cubierta con ese escudo.

No, si aparte... Esto es hierro puro también.

Da igual. Da igual una cosa que otra. Madre mía.

Oye, y las luchas que hacéis vosotros, ¿son exactamente iguales?

¿Seguís el mismo ritual? ¿La gente puede ver un poco

la historia de la lucha a través de vuestra puesta en escena?

Nosotros intentamos recrear, de la manera más fidedigna,

todo lo que era la vida en aquella época.

Todo el material que llevamos... Nada es plástico, nada es material...

Es todo de verdad, ¿no? Todo lino, cuero, hierro, latón...

maderas... Poca cosa más. No hay nada moderno en todo lo que llevamos.

Yo quiero que me enseñes algún...

¿Puede ser? Algún movimiento un poco...

No se me da muy bien, ¿pero puede ser?

Sí, claro. ¿Contra cuál te quieres poner?

¡Yo quiero luchar contra él! Venga con dos...

Contra él. Vamos allá.

¡Pugnate!

¡Ah! ¡Ah!

¡Oh!

¡Uf!

Para, para, para. (RÍE) Para, dice...

Ay, madre. Qué dura es la vida del gladiador.

Bueno, ¿qué, compañero? ¿Quieres el perdón?

Tienes que levantar el dedo para pedir clemencia.

Levanta el dedo. Los que haga falta.

Pues ahí. Y ahora los compañeros gritarán...

¿Qué queréis? ¿Vita o yúgula? (GRITAN) -¡Vita!

-Creo que te adoptamos para el Ludus. Qué majetes sois.

Un nuevo luchador. Además, no me podía ir de aquí.

No me podíais matar porque quiero conocer un poco más

de la historia de este lugar. Pues si quieres conocer un poco más

de la historia creo que tendrás que ir a hablar con Joan.

Lo encontrarás ahí arriba, encima de la gradería.

Qué bien. Oye, pues muchas gracias, chavales.

¿Te ha gustado la experiencia? Me ha gustado.

Hasta pronto. Da miedo, ¿eh?

Madre mía. Venga. Hasta luego, chao.

(Música)

¡Joan! ¿Qué tal?

Oye, cuando me han dicho que había quedado con un arqueólogo...

Con americana, con camisita, como han cambiado los arqueólogos.

De vez en cuando nos lavamos. ¿Qué tal? ¿Cómo estás?

Muy bien. ¿Y tú?

Muchas gracias por recibirme en esta joya.

Encantado que estéis en Tarragona.

¿Dónde estamos sentados ahora mismo?

Pues estamos sentados en la grada de la gente bien

que venía a ver los espectáculos del anfiteatro de Tarragona.

¿Cómo que la gente bien? Sí.

Los edificios de espectáculos romanos tienen tres niveles de grada.

Son las tres caveas. La ima cavea, que es la de abajo,

es donde se ponía la gente... los aristócratas.

La media, la gente que tenía más o menos posibles

y la summa cavea, que sería el gallinero,

los esclavos y la gente que no tenía dinero.

Y este anfiteatro está construido al lado del mar

aprovechando un poco la orografía. Es de los sitios más interesantes

o más especiales que hay, no solo en Tarraco, sino en el mundo romano.

Tarragona está construida en una colina.

Va desde lo alto de la catedral hasta la mar

y se aprovecha esta colina para generar un urbanismo

como el de las ciudades griegas, con una acrópolis,

y la falda de esta montaña sirve o para fortificarse

o para construir en terrazas o para aprovechar la pendiente

para los edificios de espectáculos. Esto se ve en el circo,

se ve en el teatro, lo que pasa que ya nos queda muy poquito del teatro,

y se ve, especialmente, aquí en el anfiteatro,

especialmente en esta parte, que se ve cómo las gradas

están recortadas en la roca.

Allí tendríamos la tribuna de las autoridades,

en ese arco, que no es donde estaría la gente de bien, sino los que mandan

en la provincia, el gobernador, y las bóvedas romanas

de mortero de hormigón tienen 2000 años y aún están ahí.

El resto del anfiteatro desapareció a lo largo de los siglos.

La piedra se recicló para construir esta iglesia románica

y debajo de ella hay una iglesia visigoda

y el hormigón, seguramente,

se desmontó para construir el puerto medieval en el siglo XV.

Oye, a ti, Joan, ¿te gustan los juegos?

Sí.

Pues te propongo que hagamos una cosa antes de irme.

Miedo me das. Pero te apetece, ¿verdad?

Vamos a probar. Pues venga. Vamos a ello.

Bueno, Joan, estando en un sitio donde se hacían tantos juegos,

incluso apuestas, que oído... (CHISTA) Pero son ilegales.

(RÍE) Vale, vale.

Yo me voy a apostar algo contigo, simbólico, por ejemplo, un abrazo,

si te sorprendo, tú me das un abrazo a mí

y si no te sorprendo, te lo doy yo a ti.

El caso es que nos demos un abrazo. Vale.

¿Te apetece? Perfecto.

Los naipes son posteriores a esta época, la época romana.

Son aproximadamente del siglo XV... Se empezaron a usar estas figuras

que tienen que ver con las picas, con los corazones,

con los rombos, con los tréboles... Entonces vamos a hacer una magia.

¿Te apetece? Vamos a intentarlo.

Vamos a mezclar así la baraja, ahí está, mezcladita,

y, mira, hagamos una cosa. A la primera carta que quede

tú le pondrás tu nombre. Cuatro de tréboles.

Quiero que le pongas tu nombre. Firma. Firma aquí.

Que se vea bien. Ahí está.

Dame el rotulador, que así lo conseguí yo...

Oh...

¿Es la primera vez que firmas una carta?

De estas, sí. Qué bueno, qué bueno.

¿Qué tal la experiencia?

Es interesante. De momento vamos bien.

Mira, te voy a pedir dos cosas:

la primera, que me hagas caso en todo lo que va a suceder...

Eso será difícil, pero vamos a intentarlo.

Y la segunda, que intentes pasártelo bien

y ponerle imaginación. Eso ya lo estoy haciendo.

Pon así la mano, por favor. Vamos a dejar aquí el cuatro de tréboles.

Quiero que lo tapes con la otra mano para que no se lo lleve el aire.

Por favor, pon ahí. Así. Voy a volver a mezclar

para que vuelva a quedar otra carta arriba. La que sea.

Y la carta que quede la voy a poner aquí. Mira. Dentro de esta funda.

Vamos a ponerla aquí. Así. Y voy a intentar que suceda un viaje mágico.

Bueno, no es una carta fea. Es el cinco de rombos.

Se ve bien, ¿verdad? Sí.

Mira, voy a intentar que suceda algo muy mágico.

Este cinco de rombos... Mira lo que va a pasar.

(Música)

Aquí viene. Tu carta, Joan.

Y quiero que abras ahí, por favor. Y que veas que es...

examina, por favor, que veas que no tiene absolutamente nada raro

y que esta es tu carta. Me debes un abrazo.

Muchas gracias.

Pensaba: "A ver si consigo que no me engañe...".

Y ha hecho magia. Me he quedado que aún no me lo creo.

(Música)

Abro la puerta de mi ático. Vuelvo del trabajo...

"Sobrevolamos Cambrils, en el centro de la Costa Dorada.

Hablamos de una localidad marinera

que se ha convertido en un destino turístico muy popular

debido a su maravilloso sol y a sus imponentes playas.

Es, desde luego, el destino perfecto

para perderse en unas buenas vacaciones".

Y quiso ser original, de hecho, fantástico.

No me parece normal.

La mayor parte de los turistas que vienen a Cambrils

se piensan que esto solo es puerto y mar,

pero que equivocados que están, madre mía.

Mirad, para conocer Cambrils bien hay que visitar este casco antiguo.

Es una de las zonas menos conocidas,

pero os seguro que me han dicho que es de las más bonitas.

Y yo, por supuesto, lo voy a recorrer de arriba a abajo.

(Música)

Hago una parada en esta calle Mayor

para contaros una curiosidad muy chula.

Mirad, esta casa del siglo XIX pertenecía a una familia de gente,

como se suele decir, gente de bien, ya me entendéis,

y como tenía una anchura y una altura determinada

servía para guardar los gigantes que luego salían en las fiestas,

en los pasacalles, pero la curiosidad más increíble de todas

es que la placa que anuncia esto está mal colocada

y si venís no os fijéis en esta casa,

fijaos en esa de allí,

que es realmente donde se guardaban los gigantes.

Ay, madre. Vaya equivocación.

(Música)

Otro de los sitios chulis chulis de este barrio

es la plaza de la Vila.

Mirad, actualmente es un punto de encuentro

para toda la gente del barrio y me gustaría destacar tres cosas,

porque son un poco a nivel nostálgico o romántico.

Antiguamente el Ayuntamiento se encontraba ahí,

pero otra cosa muy curiosa es que en esta plaza se hacia un mercado

y nos lo recuerdan todos los soportales que hay allí.

Cuántas aventuras e historias se habrán vivido en esta plaza.

Hola, ¿qué tal? Hola.

¿Cómo estáis? Muy bien.

-Hola, Clara.

Hola, chicos. ¿Qué tal? Hola, buenos días.

¿Cómo estáis? Soy Miguel. Hola.

-Mireya. ¿Y?

Silvia. ¿Os gusta la magia?

Vamos a hacer magia con una baraja,

tiene picas, rombos, corazones y tréboles.

Voy a envolverlas un poco, para que se vean diferentes.

Quiero que sujetes esta baraja

y que no la toques ni hagas nada con ella.

Quiero que te fijes en una carta, voy pasando,

y me dices "alto", "para" o "stop", lo que quieras.

Alto. ¿Ahí, por ejemplo?

Sí. ¿Está bien?

Cuando tú quieras, dime "alto". Ya.

¿Ahí, seguro? Mírala bien.

Dime "para" cuando tú quieres. Para.

Fíjate bien en la carta, ¿la tienes?

Alto.

-Alto. ¿Ahí, te gusta la carta?

Alto. ¿Ahí, seguro?

Sí.

Mírala bien, no sé si se ve bien.

Vale. ¿Ahí, por ejemplo?

Sí. Fíjate bien.

Para. ¿Ahí, por ejemplo?

Voy a intentar adivinar la carta.

Creo que es negra, ¿verdad? (ASIENTE)

Es raro, porque no me llega ninguna carta.

No me llega nada más.

En vez de venir una carta, me viene un número, el número 22.

Me llega el número 16.

Me viene el 17. No puede ser, 17, ¿no?

El 14. Sí.

Espera un momentito, el número 22.

Y cuando te diga que está en la posición 24 de esta baraja, flipas.

Una, dos, tres...

Seis, siete, ocho, nueve y diez.

Una, dos, tres, cuatro, cinco...

Seis, siete, ocho, nueve...

Once, doce, trece, catorce.

Quince.

Catorce. (RÍEN)

¿Es? (RÍEN) Sí.

Mola, ¿no?

¿Qué carta es la tuya? El 10 de trébol.

-¡Olé! -Chévere.

-Chulísimo.

-¿En serio?

(RÍE)

Mira, mira. Esta, sí, sí, sí.

Creo que es exactamente esta. Muy bien.

¿Es, o no? Sí.

Mola, ¿no? El 8 de picas.

Mira. ¡Ostras!

(RÍEN)

(RÍEN)

Muchas gracias, te lo agradezco.

Muchas gracias.

Muchas gracias. Gracias.

(RÍEN)

-Muy bien. -Muy sorprendente.

-Alucinante. -Estupendo.

-Alucinante. No sé, no me lo esperaba.

-Sorprendente.

-Me ha gustado.

-Estoy anonadada todavía.

(RÍE) -Es que sorprende mucho todo el tema de la magia.

-Magia, magia, magia.

-No me digas nada, tiene que ser magia.

Todo empieza aquí.

(Música)

"Continuamos nuestro viaje por la sierra de Pandols,

situada entre los municipios de Gandesa y Pinell de Brai,

esta sierra es abrupta, y está cortada por riscos profundos

que confluyen en el río Canaletes.

Este lugar es conocido por los combates que sucedieron aquí

en la batalla del Ebro, durante la Guerra Civil española".

Mira cómo floto, mira cómo vuelo,

mira cómo avanzo, valiente,

dejándolo todo atrás.

(Música)

Os voy a dar pistas:

una actividad que tiene más de 200 años;

una actividad que implica a diferentes generaciones;

una actividad que es un claro ejemplo de superación,

de trabajo en equipo, de cooperación; y además, en 2010,

fue declarada Patrimonio Cultural por la Unesco. ¿Qué puede ser?

Ah.

(Música)

(TODOS) ¡Un, dos, tres!

Héctor, ¿verdad? Sí.

¿Qué tal? Muy bien.

Don Héctor, que eres el presidente de la colla.

Sí, de la colla castellera Xiquets de Vila-seca.

¿Qué significa "colla"? Es una agrupación,

lo que podrías llamar en Madrid una peña...

Una peña. Una colla es específica

dedicada a una actividad concreta, en este caso, hacer castells.

Esto tiene unos 200 años largos de historia,

esto deriva de un baile que era el "ball de valencians",

que acababa con una construcción humana al final del baile.

Como aquí siempre se habla de quién lo hace más,

empezaron a ver quién la hace más alta, más alta,

y aquí derivó al tema de construcciones de torres humanas.

Hay gente de todas las edades.

Esto es lo más...

precioso, lo mejor de la actividad casteller.

Acopla a todas las edades, condiciones sociales,

porque cualquiera tiene un lugar en una construcción.

Qué bonito eso que acabas de decir.

Es una relación entre diferentes generaciones, clases sociales,

somos todos iguales, nos ponemos el uniforme...

Qué bueno. Y todos somos xiquets.

Yo no tengo uniforme.

Te dejamos por lo menos una faja, para proteger...

Me dejáis una faja, venga.

A ponerme la faja, ¿te parece? Muy bien.

Bien justa, ¿no?

Esto es lo que tiene, que es una cosa muy cariñosa.

(Música surf)

¡Campeona, qué guay!

(TODOS) ¡Bien!

Qué bonito.

¿Qué se siente cuando se está ahí abajo?

Hombre... ¿Duele, o no duele?

No, depende de la posición, pero se puede aguantar.

¿No te da miedo estar ahí arriba? No.

¿Nada de nada? A ella no.

Ahí arriba, ¿estás concentrada?

Sí. -Bueno.

Es valiente, sí. -Sí.

Sí, Pauli sí. Un aplauso para esta peque.

¡Fuerte el aplauso!

(Música)

"La sierra de Montsant acoge una elevada diversidad biológica,

propiciada por un particular relieve de riscos, barrancos y desfiladeros.

También tiene un amplio patrimonio histórico,

aquí podemos encontrarnos con masías y construcciones de piedra seca,

la huella del hombre fundida con la madre naturaleza.

(Canción en catalán)

Cambrils es conocida como la capital gastronómica de la Costa Dorada.

¿Queréis saber por qué?

Pues porque tiene una receta que es hasta mágica,

los propios chefs vienen a este maravilloso puerto,

y en la lonja seleccionan y compran los pescados

que horas más tarde cocinan en los restaurantes.

Para conocer este proceso, porque yo no tengo ni idea,

he quedado con Llorenç, un chef increíble,

que además tiene un pasado marinero, es la persona ideal.

(Música rock)

Muy buenas. Muy buenas.

¿Qué tal? Muy bien, ¿y tú?

¿Cómo un chef tiene pasado marinero?

El marinero de la familia era el abuelo,

antes, eras marinero o "pagès", no tenías otra opción.

En los años 60, que empezó la hostelería,

mi padre empezó un negocio de hostelería,

y nosotros seguimos con la hostelería.

Mi abuelo se jubiló en la mar.

¿Dónde estamos ahora?

Estamos en un muelle del puerto de Cambrils.

¿Cuántos pescadores hay en este puerto?

Ahora quedan 14 barcas, si no me equivoco,

y cinco o seis botes de trasmallo.

¿Cómo está el mundo del pescado actualmente, fácil, difícil?

Difícil, difícil. ¿Por qué?

Ahora ha empezado la subasta electrónica,

y se pueden ganar un poco más la vida,

pero piensa que en 10 años ya no va a haber...

Yo me imagino que ya no va a haber barcas.

Ojalá sirva este programa, "Un país mágico",

como un pequeño homenaje a toda esta gente.

Se lo merecen. ¿Empezamos la visita?

Venga. Vamos.

(Música)

Este barco acaba de llegar con todo el pescado.

Sí, acaba de llegar, lo están escogiendo.

¿En qué se basan, qué criterios...?

El calibre del pescado, aquí lo llamamos por calibre,

pequeño, grande, calibre 1, calibre 2, calibre 3...

¿Qué precios podemos ver? Vamos a acercarnos.

Esto es el caracol de mar. El caracol de mar.

Tienes galeras, merluza, salmonete...

Veo a gente que pasa con carros también por ahí, ¿verdad?

Sí, ellos ya los han seleccionado,

y ahora entran para venderlo. ¡Hala, hala! ¿A ver?

¿Puedo apoyar aquí el pie? Apoye, apoye.

Si hago así, me va a morder, ¿no?

Igual te muerden, ¿eh? ¿En serio, o no?

Sí, cógela siempre por la cabeza. Cógela tú, que la veo yo, cógela tú.

Cuidado, ¿eh?

¿Cuánto se puede pagar por esto?

Entre 40-50 E el kilo, o 60, depende de la temporada.

Y tú, como chef, ¿en qué te fijas para seleccionar?

Es un proceso mágico el que hacéis en la cocina,

lo primero es la selección de la materia prima.

En esto, es calidad. Calidad.

Tiene que estar viva, se tiene que mover.

Déjala ahí, déjala ahí.

(Música rock)

Una vez seleccionado, se va para dentro.

Claro. ¿Vamos a verlo?

Vamos. Venga, vamos.

(Música)

Este es uno de los carros. Este es uno de los carros.

Qué chulo, está lleno de...

Cuéntame. Pulpo, canana, se coge ahora.

Mira, rapes, merluzas, y esto es un dentón.

La mar es como la tierra, cada época tiene su producto.

Hay producto que hay siempre, como rape y merluza,

pero la dorada, la lubina, la gamba, la cigala, tiene sus meses.

¿Vamos a la lonja? Vamos a la lonja.

(Música pop)

Qué bueno esto, ¿no?

Sí. Venga.

(Música pop)

Vamos a sentarnos ahí. Esto es lo típico. Cuidado.

Explícame qué estamos viendo.

Ahora estamos viendo la pantalla del precio,

empieza de mayor a menor.

¿En rojo es que se ha comprado ya? Sí.

Es el precio que sale de entrada.

Vale. A ver si sale de partida.

Ahora va bajando.

Y el que dé al botón primero, se lo queda.

Sí. Se lo ha comprado ese señor, ¿no?

Cuando preparas para tu restaurante, ¿también haces este proceso?

Sí, sí. Vamos a comprar algo, venga.

Venga. Anímate.

Déjame, cuando tú me digas.

A la gamba, ¿no? A la gamba.

¿Es como la de Huelva? Sí, gamba blanca de Huelva.

Al 21 tienes que apretar. ¿Aprieto al 21?

Aprieta.

¡Eh! (RÍE)

En agradecimiento a todo este paseo que me has dado,

me gustaría hacer una magia contigo y con el pescado.

Vemos el peso de cada caja, ¿no? Sí.

Yo quiero hacer una magia con una caja, entonces...

No te cuento nada, quiero que me acompañes.

Perfecto, vamos. Vamos, venga.

Señores, que compren bien, ¿eh?

Muy bien. A buen precio, "adeu", "adeu".

Venga.

En esta báscula los compradores pesan las cajas, ¿verdad?

Todas las cajas las repasamos aquí.

¿Cuántas cajas hay aquí diferentes? Un montón.

Te voy a pedir una cosa muy importante.

Tú y yo no hemos hablado antes, y yo te he dicho:

"Coge la segunda caja de...". Nada. Nada.

Coge una caja, la que te dé la gana,

y la vas a pesar. Perfecto.

La que quieras, tómate el tiempo que quieras.

No tiene por qué ser de aquí, ni de allí, la que quieras.

(Música)

Perfecto, ponla aquí.

Ahí está.

Pesa 2,35, ¿verdad? Sí.

Pero no solo es el peso... ¿Qué pescado es?

Rape. Es un rape.

No solo es el peso del rape, sino el peso de la caja, del hielo...

Aquí tengo un papel.

Pon así la mano, por favor.

Pon la otra mano encima.

¿Había posibilidad de que yo supiera que ponía 2,35?

No, imposible.

Cuando yo me vaya, quiero que veas lo que pone ahí.

Vale.

Mira, mira lo que pone.

(Música)

¡Uh!

(Música pop)

"Nuestro siguiente destino es el embalse de Siurana,

que recoge las aguas del río del mismo nombre,

situado en un entorno magnífico, rodeado por la sierra de Monsant

y por las montañas de Prades.

Muchos vienen aquí a practicar deportes náuticos,

como el remo o el piragüismo.

Esto es una auténtica pasada".

No sé qué esperabas de mí, soy fuego en tus manos.

No sabéis dónde estoy. Tengo unas vistas... increíbles.

Me parece que estoy viendo hasta una sirena,

pero eso os lo cuento después.

De momento, para abrir boca, os diré que estoy

en una de las cinco calas que hay en Tarragona.

Se llama la Cala de los Curas, y...

Se llama así porque parece que es la cala que está más recogida,

más arropada, y era donde los curas antiguamente venían a bañarse.

Ahora me voy a conocer a esta sirena, que no es de ambulancia, no,

es una sirena de verdad.

(Música animada)

¡Hola! ¡Hola!

¿Qué tal? ¿Qué tal?

Cuántas ganas tenía yo de conocer a una sirena.

¿Sí? Te veo piernas.

Hombre, no estoy en el agua.

¿No sabes que las sirenas se convierten en sirena

cuando entran en el agua? ¿Sí? Qué bueno.

¿De dónde viene lo de las sirenas?

Las sirenas vienen de una leyenda que nació aquí, en el Mediterráneo,

que explican historias... Bueno, es una leyenda oral,

y como cualquier leyenda oral, va pasando,

y cada uno le va poniendo su granito de arena.

Pero está claro que las sirenas nacieron en el mar Mediterráneo,

y como ya nací en el Mediterráneo, a mí me encanta cualquier cosa

que esté relacionada. ¿Qué mejor, convertirse en una sirena,

para poder nadar como un mamífero, como un pez?

¿En serio? ¿Tú te convierte en sirena, y nadas?

Claro. ¿Tú quieres nadar?

Yo no soy muy bueno nadando sin nada, o sea, que con algo puesto...

Confía en mí, que yo te voy a convertir en un tritón.

¿Tritón? Sí.

Me mola la idea, vamos.

(Música animada)

Mira. Nuestras nuevas piernas.

Vamos allá, ahí va.

¿Vale?

Ay, madre.

Estás superbién. Mira, te has convertido en un tritón.

Venga, Miguel. ¿Preparado para ir al agua?

Ya estamos listos, pero vete yendo,

voy a ver desde aquí cómo está el tema.

¿Voy yo primero? Vete tú.

Luego te vengo a buscar. Sí, no te preocupes.

Venga, Miguel. Ya voy yo preparado, por si acaso.

Me acerco un poco aquí...

¡Adiós, sirena!

Ha sido muy corta nuestra relación, pero muy intensa.

Muy intensa.

¡Adiós, sirena! Suerte.

¡Nos vemos en el fondo del mar!

¡Eh!

(Música rock)

"Volamos sobre las magníficas playas de arena fina del Vendrell,

la costa, de unos 7 km de longitud, es un gran lugar

para tomar el sol y practicar deportes acuáticos.

Con mar transparente y una buena temperatura, bañarse aquí...

¿Qué os voy a contar? Es un auténtico placer".

(Música rock)

En 1881 el marqués de Marianao

decide construir su residencia en Cambrils,

y lo hace a lo grande.

Él era coleccionista, y decide en estas 12 hectáreas

empezar a coleccionar botánica, fauna, y también arquitectura.

Con el paso del tiempo este Parc Samà se ha convertido en historia,

que ahora voy a compartir con todos vosotros

con la ayuda de su actual directora, Marketa,

que por cierto, ya me tiene que estar esperando.

(Música)

Hola. Hola.

¿Qué tal, cómo estás? Muy bien.

Vaya pasada de parque tenéis aquí, ¿no?

¿Verdad? Un parque precioso.

¿Dónde estamos? Estamos en Parc Samà,

un jardín histórico, botánico y zoológico,

ubicado en Cambrils.

Jardín histórico, botánico y zoológico, lo tenéis todo.

Lo tenemos todo. Además, es un lugar de relax y diversión espectacular.

¿Cuánto tiempo lleva abierto?

El parque se construyó a finales del siglo XIX.

¿Por quién? Por Salvador Samà i Torrents,

marqués de Marianao, una familia indiana,

que se construyen aquí su residencia de verano,

mezclando la Cuba colonial con la Cataluña

y el estilo catalán de entonces, y se crea un espacio único.

Eran como coleccionistas, ¿no?

Eran coleccionistas, coleccionaban diferentes especies botánicas,

y también zoológicas, traían plantas y animales del Nuevo Mundo,

y las que podían vivir aquí, con el clima tan bueno que hay en Cambrils,

se creó uno de los primeros zoológicos de la España de entonces.

Estoy escuchando unos ruidillos. ¿Qué es eso?

Este es el aviario de Marianao,

aquí es donde los visitantes pueden vivir la experiencia

de estar como en una selva tropical, con un loro a su lado.

Es muy grande, debe ser uno de los más grandes de España.

Sí, es de unas dimensiones espectaculares,

hasta tal punto, que los pájaros se nos han asilvestrado.

¿En serio? Sí.

¿Cuántos pájaros hay dentro?

Dentro hay unos 30 pájaros de cinco especies diferentes,

si quieres, los podemos ver.

Soy un poco miedoso, voy contigo del brazo.

Venga, vamos.

(Música animada)

Qué bueno.

¿Son loros todos?

Sí, de la familia psitácidas,

también se llaman loros, y hay cinco especies diferentes.

¿Cómo se diferencian? Parecen muy iguales, ¿no?

No, no, cada uno tiene su color, su fisonomía...

Vosotros, que entendéis, claro, pero...

Vamos a acercarnos. Sí, vamos a ver.

Acércate tú primero, que te conocerán más que a mí.

Hola. Hola, guapo.

¿Te gusta la fruta?

Sí, es lo que comes.

¿Te pueden picar si te acercas?

Bueno, si se les pone el dedo...

Sobre todo cuando crían, defienden mucho a los suyos.

(TITUBEA)

Pero son todos criados a mano.

¿Si le pongo yo semillas en la mano? Sí, tu prueba.

Tráeme, tráeme.

(Música country)

Esta especie se llama...

Ha pasado de mí la cotorra.

Podíamos seguir nuestro paseo,

y me gustaría que me llevaras a algún sitio...

Como has hablado no solo de especies animales, también de arquitectura,

un sitio que sea muy bonito. Sí, vamos,

te llevo al sitio, yo creo que más especial del parque.

Yo, mientras tanto voy a comer un poquito.

Vamos a ver si encontramos...

(Canción en inglés)

Qué chula esta roca, me recuerda un poco a Gaudí.

Sí, es que Gaudí era un joven ayudante de Josep Fontserè,

el arquitecto principal del parque, al que el marqués de Marianao

encarga la construcción de su residencia de verano,

que es el Parc Samà.

La gente que se acerca al parque puede entrar en muchas grutas,

como aquí, una del lago, verán cómo el Gaudí joven

experimentaba con los arcos,

construyendo de rocalla, que es una imitación

de lo que serían las montañas de alrededor.

¿Cómo se llama? Rocalla.

Rocalla. Se hace de rocas y cemento,

crean estas construcciones, cascadas...

Parece roca, roca, ¿eh? Sí, sí, está duro, sí.

Parece roca, roca, no es un decorado de teatro, ni mucho menos.

Ya lleva aquí 150 años,

más o menos es lo que está construido este parque.

¿Cómo una economista como tú acaba cuidando animales,

cuidando este entorno natural? Vaya cambio en tu vida, ¿no?

Sí, yo desde niña quería ser directora de un parque zoológico.

No me lo puedo creer.

Y cuando en la empresa entra la opción

de gestionar este espacio, no me he podido resistir.

Y de la oficina, pasé a este trabajo tan apasionante y tan bonito

como es cuidar estas 14 hectáreas de naturaleza.

Vaya cambio, ¿no? (RÍE) Sí.

¿Cuántas especies de animales diferentes cuidas?

Aquí tenemos más de 20 especies, y estamos ampliando la colección.

Sobre todo tenemos aves, psitácidas, anátidas, que serían los patos.

Estamos entrando en proyectos de conservación de las Amazonas,

o del faisán dorado...

¿Ha sido declarado Bien de Interés Nacional?

Sí, es Bien Cultural de Interés Nacional,

porque este es uno de los mejores ejemplos

de arquitectura de jardín modernista y romántica.

¿Sabes una cosa? Cuando estábamos antes allí, me ha pasado algo

un poco extraño. Extraño, pero muy bonito.

Me he quedado así un momento...

Y al respirar he notado una energía muy especial.

Sí, nosotros creemos que el parque, por la combinación de sus elementos,

realmente se crea un ambiente mágico, especial,

de un bienestar, tranquilidad y diversión únicos.

Yo, en cada provincia, siempre dejo una carta

en el lugar más especial.

Hoy creo que la voy a dejar en este parque.

Yo te recomiendo que la dejes ahí arriba.

Sí, ahí había pensado.

Estalla y ve con Dios,

ya sabe tu nombre, ya ha pasado lista,

estaba entre los dos.

Andando en un hilo, corriendo con prisa,

con mesa para dos.

"Adiós, Tarragona, ha llegado la hora de dejarte,

pero te digo una cosa, siempre me llevaré en mi maleta

tu increíble legado romano, tus tradiciones del mar y de la tierra,

y lo que para mí es aún más importante,

el cariño de todas tus gentes.

A cambio, te dejo una carta,

quizá para ti no sea gran cosa, pero para mí es algo muy importante.

Te digo una cosa, seguro que pronto la vida nos va a volver a juntar".

No te vamos a ver,

si sigues cayendo, en vez de serte fiel,

sigues en tus 13.

No te vamos a ver,

si sigues cayendo, en vez de serte fiel,

quiero verte comer.

(Música créditos)

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Un país mágico - Tarragona

14 jul 2018

Hoy turno para Tarragona, lucharemos en el circo romano, ficharemos por un equipo de castellets, nos citamos con la voz más emblemática de la radio, Luis del Olmo, y en cada destino dejaré siempre una carta hasta completar mi baraja.

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