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Para todos los públicos Un país mágico - Córdoba - ver ahora
Transcripción completa

(Guitarra rock)

Hola, soy Miguel, aunque todos me conocen como Miguelillo,

aventurero intrépido y con un gran espíritu viajero.

Ah, y siempre con un as en la manga: mi magia.

Para mí.

Me pongo en marcha para mostraros las 52 provincias de España

de una manera completamente nueva.

Solo tengo que arrancar y decidir a qué lugar queremos ir.

Hoy, turno para Córdoba, descubriremos sus rincones,

sus leyendas y sus tradiciones más extraordinarias

de la mejor manera posible, en compañía de sus gentes.

Descifraremos los enigmas de sus palacios.

Un país mágico.

Compartiremos la pasión por sus tradiciones.

Por todos sus detalles.

Disfrutaremos de Medina Azahara al cuadrado y muchas cosas más.

Necesito respirar, descubrir el aire fresco

y decir cada mañana que se vive como el viento.

También en cada destino dejaré siempre una carta de mi baraja

hasta completarla.

Comienza una nueva aventura de "Un país mágico".

Todo empieza aquí.

(Música)

Sé de un lugar.

Hoy arrancamos en una de las ciudades

con más historia de nuestro país, Córdoba.

Córdoba es la cuna de grandes filósofos, poetas y humanistas.

Y también es uno de los lugares más bellos de España.

Su centro histórico fue declarado Patrimonio de la Humanidad en 1994,

distinción que ya había conseguido su impresionante mezquita

10 años antes.

Os prometo una cosa, aquí, aquí siempre se respira arte.

Hoy vengo a buscarte, amor.

Te llevaré a un lugar,

donde broten...

El Palacio de Viana, un palacio precioso

construido en el siglo XV para una familia de nobles.

Perteneció a los marqueses de Villaseca

y hoy en día se puede visitar

y eso es lo que ahora vamos a hacer, visitar este palacio.

Sé de un lugar.

(Música)

Hola, no me digas que eres Leopoldo. Soy yo.

Te he encontrado a la primera.

Me ha dicho Manolo Jardinero que tú eres la persona ideal

para contarme un pequeño secretismo de este palacio. ¿Es así?

Bueno, puede ser. ¿Por qué?

Porque soy el director del Palacio de Viana.

Te voy a pedir una sola cosa y es que nos enseñes lugares

que nadie haya visitado

o que muy pocas personas hayan visto.

Quizás uno de los más lugares más especiales

y además desconocidos de Viana es el archivo,

el Archivo Histórico de Palacio de Viana,

donde únicamente entra el personal de aquí, del archivo,

e investigadores. Yo soy un investigador.

Vamos. Pasamos por aquí, vente por aquí.

(Música)

Llega la parte del palacio que más me interesa,

el lugar donde se guarda la historia.

(Música)

Entonces, me tengo que sentir un privilegiado, ¿no?

Hombre, estás en el corazón de Viana,

porque aquí está toda la documentación

que ha ido generando la familia a lo largo de varios siglos de historia.

La documentación más antigua que hay en el Palacio de Viana,

en el Archivo Histórico de Viana,

abarca desde el año 1119 a 1980.

Me llama la atención que en un palacio

haya tanta documentación, ¿por qué?

Hay que tener en cuenta que las familias nobles tenían propiedades

y una forma de explicar y de tener documentación

que expresara de alguna forma, quedara contemplado

que esa propiedad pertenecía a la familia

era a través de los documentos.

La verdad es que es una barbaridad, hay tantos libros.

¿Puedo coger uno? Sí.

Me da... Esta parte sí puedes cogerla.

El resto... Me da un poco de cosilla.

Voy a coger en mis manos un pedazo de historia.

Sí, sí, efectivamente.

1915. Este, por ejemplo,

el segundo marqués de Viana era muy aficionado al juego del polo

y tenía una finca a las afueras de Córdoba,

la finca de Moratalla,

y ahí reunía a la nobleza española

e incluso al rey, Alfonso XIII, con su familia

y hacía campeonatos de polo.

Incluso hay algunos álbumes

que recogen no solo la documentación escrita como es en este caso

sino que recogen fotografías que documentan

toda la actividad que había.

Sabes que este programa se llama "Un país mágico",

porque recorre España buscando lugares mágicos.

Aquí, me voy, lo dejo donde estaba.

Aquí me voy con la sensación de una época digital

a volver otra vez a lo artesano. Estoy maravillado.

Gracias una vez más. Gracias a vosotros por venir.

¿Me dejas que siga investigando un poco por aquí?

Claro, hombre, te acompaño, venga.

(Música)

Estamos en Cabra, en pleno centro geográfico de Andalucía.

Un pueblo con una rica arquitectura

y lleno de rincones y atractivos turísticos.

Gracias al empeño y la dedicación de todos sus habitantes,

posee una enorme cantidad de tradiciones,

como, por ejemplo, la de Semana Santa.

(Música)

¿Sabéis qué? Creo que ha llegado el momento de pararme

y hacer lo que más me gusta, un poquito de magia.

Dando vueltas en la cama mientras todo estaba en calma.

Veo que la gente está muy desperdigada, a ver...

A ver cómo me lo monto.

Bueno, creo que lo mejor es a grito pelado.

¡Hola!

¡Por favor!

¡Llamo un momentito su atención! ¡Vengan para acá, por favor!

Pónganse por aquí en semicírculo,

que me gustaría... Qué obedientes, así da gusto.

Que me gustaría hacer una cosa con todos vosotros.

Mira, ¿cómo es tu nombre? ¿Yo?

Yo, muy bien, un aplauso para yo. Vente para acá, vente para acá.

(Aplausos)

Por aquí mejor. ¿Qué tal estás? Bien.

¿Aparte de yo algún otro nombre? Sí, Rocío.

Rocío, muy bien, Rocío.

Rocío, ¿tienes una monedita por ahí? Sí.

Venga, perfecto.

Esta es la que yo pensé que me hacía falta para entrar,

pero, en realidad, no. Tengo dos.

Guau, qué economía, qué boyante.

Bueno, pues lo vamos a hacer con una, la que tú quieras.

Venga, la que tú quieras. Elige tú, a mí me da igual.

Venga, a ver lo que tengo por aquí.

Ahora muy importante, te voy a pedir que por las dos caras

firmes la moneda. Sí, sí, firmando la moneda.

Pero, ojo, una pregunta, Rocío.

¿Has firmado alguna moneda alguna vez?

No.

¿Esta es la primera vez? Sí.

¿Y cómo te sientes, chiquilla? Bien. (RÍE)

Yo también. Venga, adelante, firma.

Firma y luego, luego, la vas a enseñar a cámara

para que nos vean bien en casa.

Una firma un poco extraña, Rocío. Sí. Pero bueno.

En pequeñito es muy difícil firmar.

Soplas un poquito para que la tinta no se vaya, porfa,

así, y se la muestras a la cámara.

Permíteme que coja una cosita que tengo por aquí. Ahí está.

Mira lo que vamos a hacer.

Voy a remangarme así, porque sino la gente piensa

que los magos siempre nos escondemos...

¿Cómo es tu nombre? Yo soy Lourdes.

Yo soy Lourdes, no hay ningún nombre normal aquí, ¿eh?

Lourdes, ¿no?

Lourdes, examina por favor que veas que no tengo

ningún conducto secreto que une... Nada, nada.

Nada, ¿seguro? Seguro.

Perfecto. Permíteme la moneda.

Rocío, a partir de este momento, si la moneda desaparece,

será tu responsabilidad, no la mía.

Colocamos la moneda aquí, aquí, justo debajo del pañuelo

para proteger un poquito de misterio.

Quiero que la cojas con dos deditos, que no se caiga, ¿de acuerdo?

Así. ¿Notas la moneda? ¿La percibes? ¿La sientes?

Rocío, si abres la mano y la moneda se cae,

será responsabilidad tuya, ¿de acuerdo?

Rocío, tengo un regalo para ti.

Voy a por él, espero que te guste.

Es muy importante que no abras la mano.

Notas la moneda, ¿verdad? Sí.

Creo que lo tengo por aquí.

¿De qué color te gusta más? ¿Amarillo o azul o rojo o negro,

qué color te gusta más? Rojo.

Rojo. Pues lo tengo marrón. No te importa, ¿no?

Mira, hoy, hay por aquí... Mira lo que vamos a hacer.

Sujétame así.

Está cerrada, ¿verdad?

¿Tienes la moneda? Sí.

Suelta una mano.

Chica obediente.

Si cuento tres y sueltas la otra mano,

¿qué pasa con la moneda? Se cae.

Claro, se cae, eso sería lo habitual.

Pero en Cabra es un mundo mágico, ¿verdad?

Y aquí pasan cosas mágicas.

Aquí la gravedad no existe, la moneda no se cae.

Tampoco va hacia arriba, la moneda desaparece.

(RÍEN)

Está alucinando y no he hecho nada todavía.

La tienes ahí, ¿no? Sí.

Es importante que tampoco la rompas. Cuando cuente tres, suelta.

Una, dos y tres. Suelta.

¿La tenías ahí? Sí.

No aplaudan, que esto lo hago todos los días.

Un momento, un momento, vamos a hacer una cosa.

Tienes eso ahí desde el principio, ¿verdad?

Sí. Mira, mira lo que vamos a hacer.

Cuando tú tenías la moneda, la caja ya estaba aquí. Permíteme.

Permíteme un momentito.

(Música suspense)

¿Te han arreglado alguna vez un candado?

Pues hoy tampoco.

(RÍEN)

¿Qué hay aquí? Lana.

¿Lana?

(Música suspense)

¿Cómo va a haber lana aquí? Espera.

Cógela, cógela. Tiro, tiro.

Quita, quita.

Yo te puedo ayudar si quieres.

Sujeta así.

Vamos a hacerlo despacito, despacito pero rápido.

Caballero, yo ya estoy cansado, siga usted.

¿Sabéis por qué hago esto?

Porque no quiero que penséis que de alguna manera

yo me he quedado con la moneda y voy a aprovechar ahora.

Me quito, me alejo.

Despacito, porque al final ha de haber una sorpresa.

Esto luego lo pasaremos a cámara rápida para que quede más bonito.

Venga.

Oye, te veo muy profesional. Sí, en mis ratos libres...

Esto no es la primera vez que lo haces.

Un momentito, un momentito.

Mira, aparece algo, sácalo, por favor.

¿Qué es? Una bolsa.

Permíteme.

(Música suspense)

Hay algo. Mira, mira, toca.

¿Hay algo? Sí.

Además, aquí no queda absolutamente nada.

Esta la bolsa aún cerrada, ¿verdad? Sí.

Quítale la gomita, por favor.

Un momento, antes de abrir,

¿primera vez que firmas la moneda? Sí.

¿La tenías bajo tus dedos? Sí.

Pues mira lo que hay.

(Aplausos)

(Música)

He oído que en este Museo de la Pasión de Cabra

me pueden contar la historia de la primera Semana Santa.

Claro, uno que viene de Zamora,

donde la Semana Santa es tan importante,

tiene sus dudas.

Espero que su director, Salvador, me pueda resolver por lo menos

alguna de ellas.

Muy buenas, Salvador, ¿verdad? ¿Qué tal? Encantado de conocerte.

Oye, ¿cómo que la primera Semana Santa de la historia? Vamos a ver.

Tenemos tres motivos.

El primero, el credo nos habla de un Jesús histórico.

Esa literatura cristiana más toda la tradición

nos conforman un personaje.

Nosotros hemos reconstruido ese hombre

y de esa forma podemos conocer a ese Jesús de la historia.

Luego tenemos una tercera vertiente,

los yacimientos arqueológicos que se encuentran en Tierra Santa.

Todos los estudios arqueológicos que allí se hacen

no llegan al público, en general.

Nosotros somos altavoz de todos esos descubrimientos arqueológicos

y todo eso conforma esto que llamamos

la primera Semana Santa de la historia.

Sí que tenéis una zona donde está el Sudario de Oviedo, entre otros.

Tenemos la Síndone de Turín, una réplica,

y otra del Sudario de Oviedo.

Las dos conformaron la mortaja de Jesús de Nazaret.

¿Vamos a verlo? Vamos a verlo.

(Música)

Esta es la Sábana Santa,

un lienzo de 4 metros y pico por escasamente 1,10m de ancho,

que envolvió a una persona por delante y por detrás.

Lo curioso de esta sábana es que apenas se intuye nada.

Hay huellas de calcinación, hay manchas de sangre

y una ligerísima imagen de un hombre de frente y de espaldas

con todos los detalles y heridas que coinciden con un crucificado.

Pero no sabemos quién es. No sabemos quién es.

Nosotros le llamamos El hombre de la Síndone.

Aquí ya se ve mucho mejor. Claro.

Esto es lo que nosotros llamamos el negativo oculto.

Se ve el rostro, se ven todas esas heridas,

sobre todo, en la parte de la espalda, que son muy curiosas.

Esas heridas solamente tienen una explicación,

que se hayan hecho con el "flagrum taxilatum",

un látigo de tipo romano que se usaba en el siglo I.

Además, observarás cómo en la cabeza no llevaría una corona de espinas

como vemos en las procesiones y como vemos en las imágenes habitualmente,

sino como un gran casco de espinas.

Y todo los detalles que coincidirían con un crucificado.

De los detalles desprendemos que podría ser incluso

el propio Jesús de Nazaret, pero esa es la incógnita.

No te mojas, ¿eh? No me mojo.

Son muchas las evidencias.

Hemos visto el Calvario, el Sudario y hay una parte muy importante,

que además los niños disfrutan mucho con ella

porque es como un pequeño...

Es quizás la parte más espectacular del Museo de la Pasión.

La tumba de Jesús. La tumba de Jesús.

¿Vamos a visitarla? Vamos a verla.

(Música)

Tenemos la tumba de Jesús cerrada. Tenemos un problema.

No te preocupes, que yo soy mago.

Qué bonito lo tenéis esto para los niños.

Sí, es una reproducción del sepulcro,

de la tumba de Jesús a escala real y visitable.

Les encantará a los niños abrir, ¿no?

Le encanta a todo el mundo. Me gusta a mí.

Venga, vamos. Venga.

(Música)

Vaya sensación, ¿no? ¿Estamos en una réplica?

Estamos en una recreación de una tumba judía del siglo I

y donde además encontramos lo que debió de encontrar

el primero que entró en la tumba, que sería Juan,

y dijo que vio los lienzos allanados.

Y el Sudario que había estado en su cabeza

en el sitio que le correspondía.

La Síndone de Turín coincidiría con esos lienzos

y el Sudario de Oviedo también sería parte de esa mortaja.

Y eso se puede ver solo y exclusivamente en Cabra,

en el Museo de la Pasión.

Parece que nos vamos 2000 años atrás y podemos hacernos a la idea

de cómo fue realmente la tumba de Jesús de Nazaret.

Os felicito por este tipo de iniciativas,

porque es un aliciente más para visitar Cabra.

Me voy rápido, que nunca he estado en una tumba

y me da un poco de cosita. Hasta otro día.

Si es que casi no hay que hablar.

Cabra es uno de los ocho municipios que forman parte

del Parque Nacional de las Sierras Subbéticas,

declarado Parque Natural en 1988

por su riqueza ecológica y paisajística.

Es el lugar ideal para relajarnos un poco

y disfrutar de la naturaleza.

Aquí solo está prohibida una cosa, las prisas.

Me la pasé intentando.

Dicen que este municipio donde me encuentro, Cabra, en Córdoba,

está muy relacionado con Miguel de Cervantes y su "Quijote".

Yo quiero conocer la historia de primera mano.

Por eso he quedado con la persona ideal, el alcalde de Cabra.

Fernando, ¿cómo estás? Muy buenas, Miguel, encantado.

Oye, me muero por saber cuál es la historia

que une este municipio con Miguel de Cervantes.

Bueno, tenemos una historia en común y si quieres te la enseño,

pero no aquí, sino dentro de un lugar histórico.

¿Ah sí?

Este instituto que lleva más de 350 años educando

y dentro tenemos un fantástico museo

donde lo vamos a poder ver. ¿Vamos? Fenomenal.

(Música)

O sea que en esta sala vamos a ver

cuál es esa vinculación tan especial de Miguel de Cervantes con Cabra.

Bueno, efectivamente, nos encontramos

en una de las principales salas del Museo Histórico Aguilar y Eslava.

Es un museo didáctico, es decir, aquí los alumnos de este centro

vienen y aprenden en el propio museo de su instituto.

Tenemos una amplísima colección de ediciones de "El Quijote"

hechas para todo tipo de público, ¿no?

De diferente formato. De diferentes edades,

para una mejor comprensión de esta obra

que todos los españoles tenemos el deber de conocer,

porque estamos hablando de la obra cumbre de la literatura universal.

Podemos decir entonces que el autor de don Quijote de la Mancha,

Miguel de Cervantes, ¿fue vecino de Cabra?

Bueno, podemos deducirlo. Es algo lógico.

La relación de la familia Cervantes

con Cabra sí está totalmente demostrada.

Su abuelo, Juan de Cervantes, vino a Cabra,

está así científicamente demostrado.

Y después su tío, Andrés de Cervantes,

hijo de su abuelo obviamente fue alcalde de esta ciudad.

Don Miguel de Cervantes hace mención a Cabra

en algunos de los pasajes de "El Quijote".

Por lo tanto, aunque no hay evidencias documentales

de su presencia en Cabra, prácticamente todos los historiadores

dan por hecho que conocía esta ciudad.

Veo que hay un don Quijote que es un poquito más grande.

¿Lo podríamos traer por favor? Claro, por supuesto.

Tráetelo, porque vamos a ver... Es una edición...

Esto es a lo que refería antes cuando le decía, Miguel,

que esta biblioteca o este centro, este instituto,

tiene este museo y tiene una biblioteca histórica espectacular.

Tenemos estos ejemplares que están expuestos en esta vitrinas

y después aparte tenemos

otras ediciones mucho más valiosas y únicas de "El Quijote".

Esta es una de ellas y en alguno de esos pasajes

obviamente...

Para mí la obra de Cervantes está llena de magia en todos los pasajes.

Te hace... Me parece muy simpática

la analogía entre don Quijote de la Mancha

y don Quijote de la magia.

Uno se volvió loco por leer libros de caballería

y otro por leer libros de magia.

Entonces, me gustaría pedirte un pequeño ejercicio de imaginación.

Imagínate que tienes un Quijote en las manos,

un Quijote en las manos,

y entonces eliges una página entre...

No sé, entre la 10 y la 15. ¿Qué página elegirías?

La 14, por ejemplo. La 14. ¿Te gusta la 14?

Voy a intentar hacer una cosa, no sé si me saldrá,

porque es un poco especial.

La página 14, mira, una baraja bien mezclada.

Mira, igual que Cervantes utilizaba sus manos para escribir,

yo las utilizó para hacer magia.

Una, dos y tres.

Quiero que cuentes, por favor, cuántas cartas hay ahí.

Has elegido la página 14, ¿verdad? Sí.

Hazlo, por favor, muy clarito, para que no haya equivocación.

(CUENTA HASTA 14)

14. Eres un máquina.

Pero mira, si tuvieras que pasar más páginas...

Por ejemplo, entre 15 y 20. Eh...17.

17, 17 es un número especial.

Voy a intentar hacerlo por última vez.

Porque no me quiero arriesgar ya que me ha salido bien.

Repito, 17. Totalmente al azar, ¿no? Sí.

53 cartas. Mira, una, dos y tres.

Cuenta, por favor, cuántas cartas hay.

Clarito, muy clarito.

(CUENTA HASTA 17)

Te sale bien. Me sale bien.

Un placer. Igualmente, a vosotros.

Muchísimas gracias por todo.

(Canción en inglés)

Vaya vista de auténtica película o, mejor dicho, de serie.

Porque el castillo de Almodóvar del Río

ha sido escenario de "Juego de Tronos".

Esta fortaleza de origen musulmán aparece en varios momentos clave

de la séptima temporada de esta exitosa saga.

(Canción en inglés)

Y ahora hacemos un alto en el camino para disfrutar

del buque insignia de la gastronomía cordobesa,

el famoso salmorejo.

Oye, y por si no lo sabíais, os adelanto que hay

muchos, pero que muchos tipos. Así que vamos a disfrutar.

(Música)

Hola. ¿Qué tal?

¿Qué tal? ¿cómo estás? Muy bien.

Un besito, que tengo muchas granas de conocerte.

Igualmente.

¿Ya me tienes preparado aquí el salmorejo?

Sí, ya te tengo el salmorejo.

¿Está listo del todo? No, no está listo,

le falta el último detalle que sería justo

antes de servirlo a nuestro comensal. ¿Y cómo es ese detalle? A ver.

Bueno, pues...

Esto es un salmorejo blanco, es una mazamorra,

como se llama en Córdoba.

Entonces, lo que tenemos debajo es la crema,

la mazamorra en sí misma, que es de almendras.

Encima tiene una sardina ligeramente ahumada,

con una picadita, chalota, frutos secos,

un caviar de aceite de oliva y vinagre

y lo que nos faltaría es ponerle... A ver, a ver, a ver,

porque lo que entiendo de salmorejo no es esto.

Hablo de un poco desde el desconocimiento.

Yo soy de Castilla

y allí el salmorejo no es tan conocido como aquí, evidentemente,

pero esto no es un salmorejo convencional, ¿no?

Realmente, el salmorejo más tradicional

y el que forma parte actualmente

de nuestro recetario popular y tradicional

que es el salmorejo de tomate,

pero realmente el salmorejo de tomate,

si nos vamos atrás en la historia, es casi de los últimos salmorejos

que se introducen dentro de nuestra gastronomía,

porque realmente el tomate hasta el descubrimiento de América

no llega a Europa

y tarda casi un siglo en introducirse en nuestras cocinas.

Al principio, se utilizaba sobre todo de manera ornamental,

mientras que todo lo que creemos que son los antecesores

de nuestra sopa fría, ajoblanco, mazamorra, salmorejo,

las primeras referencias que tenemos nos podemos remontar

a un origen casi bíblico, donde la centuria romana

comía una pasta hecha

con aceite de oliva, vinagre, ajo y pan.

Sobre todo, en los meses de verano, porque era un plato que servía

para refrescar el organismo.

Realmente, el salmorejo como lo conocemos a día de hoy

es relativamente reciente.

Oye, Celia, ¿qué diría una abuela de las de toda la vida cordobesa

si vamos con esto y le decimos que esto es un salmorejo?

Al principio, entiendo que la presentación

y la combinación de sabores puede sorprender un poco,

pero luego realmente, cuando te lo comes,

que es lo que perseguimos en nuestra cocina,

existe ese recuerdo de esa crema tradicional.

¿Puedo, puedo? Sí, por supuesto que sí.

¿Se coge...?

Lo suyo es que cojas un poquito de sardina,

algo de espuma de manzana y, sobre todo,

nuestro salmorejo blanco, nuestra mazamorra.

Gracias, muchísimas gracias. Espero que te guste.

Me siento como en "MasterChef".

Bueno, pues si te sientes como en "MasterChef",

más te vas a sentir, porque te hemos preparado una sorpresa,

vamos a hacer una cata con distinto salmorejos.

¿En serio? En serio.

Oye, yo nunca he hecho de juez ni nada de esto.

Y tampoco entiendo mucho, pero bueno, yo encantado.

Los pruebas y al final decides cuál es el que más te gusta.

Pues mientras se prepara, yo sigo aquí con el tema.

¿Estamos listos entonces? Venga, va.

Qué nervios, yo estoy un poco nervioso, porque nunca lo he hecho.

Adelante, por favor.

¿Cómo es su nombre? Lola Arisga.

Lola Arisga.

Bueno, Lola, cuéntanos. Es un salmorejo tradicional.

¿Qué tomate ha utilizado?

-Pues mira, he mezclado ecológicos con tomate en rama.

-Tiene muy buena pinta. -Muchas gracias.

-¿Lo probamos? Venga.

Cogemos, sobre todo, un poquito de salmorejo y su guarnición.

Muy bueno.

Si te digo que está solo bueno, es lo que me sale del corazón,

usted va a decir: "Este chaval no entiende mucho".

Pero no sé qué decirte. Está riquísimo.

Te voy a dar un par de besos, me cagüen en la leche.

Riquísimo, de verdad, qué rico, por favor.

¿Qué le puedo preguntar a la que venga ahora?

Qué sal ha utilizado.

Parece que es un ingrediente que no tiene mucha importancia,

pero también la tiene. Ya verás, se va a quedar muerta.

Adelante, por favor.

¿Cómo es su nombre? Chari Serrano.

Chari Serrano.

¿Me permite que le pregunte por el tipo de sal

que ha usado usted en el plato?

He usado una sal de las salinas cordobesas

y todos los productos que he utilizado son cordobeses.

Pues venga, vamos allá.

Tiene muy buena pinta, Chari.

-A mí me gusta espesito. Y bien emulsionado, sobre todo.

Muy bueno también.

He visto que has cogido otra cuchara.

Sí, he cogido otra cuchara.

Menos mal que tenéis todos, si no hubiera cogido la misma.

Bueno, voy allá.

Voy a coger el jamoncito que me encanta.

(Música)

Buenísimo.

Y nos quedan dos todavía. Bueno, bueno, bueno.

¿Qué tal? Muy bien, lo haces genial.

¿Qué tal estás? Yo soy María del Mar.

María del Mar. Usera.

Soy la primera ganadora

del primer concurso de salmorejo cordobés amateur.

Yo no soy ni cocinera ni nada, yo soy ama de casa.

Me encanta la cocina y creo que me sale bueno,

porque lo hago de corazón.

Yo no mido, no peso, yo lo hago...

¿Así? ¿Un poco a...? A mi forma.

Y siempre me sale más o menos igual.

-Venga. Adelante.

Vamos allá.

Cuando vengas otro día a Córdoba, me buscas

y yo te hago así mas aparte.

Yo te digo una cosa, cuando acabemos,

vamos y me llevo un táper.

Muchísimas gracias, está buenísimo, de verdad.

Y bueno, tenemos aquí a Rubén, de "MasterChef Junior".

¿Qué tal, compañero? ¿Cómo estás?

Yo lo que he hecho ha sido

para que os deis cuenta cómo se emplataba antiguamente,

un emplatado simple, en cualquier sitio que ibas te lo ponían así.

¿Y tú cómo te consideras? ¿Un chef más vanguardista o más tradicional?

¿O mezclas ambas cosas?

Yo sé que me gusta cocinar y punto.

-¿Tú qué aceite utilizas

o cuál crees que es el que mejor le va al salmorejo?

-Yo he usado aceite de oliva virgen extra de acidez 0,4.

Venga, adelante. Espero que os guste.

-Seguro que sí, porque tiene una pinta...

Muy bueno.

Yo voy a coger con un poquito de jamón

y con un poquito de huevo. Está muy rico.

Rubén, está buenísimo.

Prométeme una cosa, ¿tú me harías en un día a mi rabo de toro?

Me han dicho que es tu especialidad, ¿no?

¿Sí? Si.

Ahora, Rubén, si nos importa,

dejadnos que deliberemos.

Os podéis acercar, porque va a ser una deliberación de andar por casa.

Venid para acá.

Yo ahora tendría que decir: "Este, este, este o este".

Os digo una cosa, esto no es por quedar bien ni por quedar mal.

Tú seguramente que bajo tu criterio profesional

ya tengas tu opinión,

pero como "Un país mágico" es un programa un poco así de gente,

yo no sé qué decir, yo solo os voy a decir una cosa,

muchísimas gracias a los cuatro por haber regalado

un poquito de vuestro arte, porque esto es arte,

esto es cultura andaluza, cultura cordobesa.

Yo me voy encantado de la vida por haber probado esto

y lo que se me ocurre es lo siguiente.

En vez de dar un veredicto que sería muy difícil para mí,

os voy a regalar un poquito también de mi arte

y vamos a hacer un pequeño juego de magia

con uno de los elementos que está presente

en todos los platos de salmorejo.

(Música)

Seguimos nuestra ruta por Córdoba, sobrevolando Puente Genil,

una localidad que no se entendería sin el río que le da nombre.

Tampoco sin su emblemático puente de Miragenil,

construido originalmente en la segunda mitad del siglo XVI.

Y ahora os digo, Puente Genil, donde el sol se hace dulce.

Este es el lema del pueblo que hace honor

a su famoso dulce de membrillo. Oye, lo que aprende uno viajando.

(Música)

Mira cómo floto, mira cómo vuelo,

mira cómo floto, mira cómo vuelo.

Mira cómo danzo, valiente, dejándolo todo atrás.

En Córdoba, hay una historia muy truculenta

que se desarrolla en una barbería hace mucho, mucho tiempo.

Llevo dando vueltas sin parar y no la encuentro,

pero he quedado con José Manuel, un experto en el mundo del misterio

que él me va a decir dónde estaba y no solo eso,

sino que me va a contar detalles que nadie conoce.

(Música)

Miguel, Miguel. Venía lanzado.

¿Qué tal? ¿Cómo estás?

Un poco perdido, llevo dando vueltas y no encuentro

la barbería de la que me han hablado.

Claro, porque a día de hoy ya no es una barbería.

Hemos quedado aquí, precisamente, porque estamos muy cerca

de ese lugar donde ocurrió un crimen. ¿Fue por aquí?

Ocurrió un crimen que la verdad es que llamó mucho la atención

de todo el país.

¿Cuándo fue? Fue en los años 40.

Parece ser que eran dos amigos que habían sido amigos desde la infancia.

Uno de ellos era barbero, el otro era cliente.

Parece que no acabó muy bien la cosa.

Si quieres que nos vayamos un tema más luminoso,

podemos buscar.

Sí, este programa es un programa cultural y feliz

y seguro que hay muchas leyendas en Córdoba.

Córdoba es una ciudad por la que han pasado las tres culturas

y cada una ha dejado una gran cantidad de leyendas.

Tenemos por aquí cerca la Casa Encantada,

si te parece, nos acercamos al verla.

Con ese nombre, la Casa Encantada, venga.

Yo creo que es ideal.

(Música)

O sea que este es el famoso Palacio de Orive.

Exactamente, construido en el siglo XVI,

fachada renacentista y, como puedes ver,

una joya del arte cordobés. ¿Por qué se llama la Casa Encantada?

Porque dice la leyenda que hace un par de siglos, aproximadamente,

vivía aquí el corregidor de Córdoba, don Carlos de Ussel y Guimbarda.

Este hombre tenía una hija que se llamaba Blanca.

Parece ser que una noche recibieron,

una noche de lluvia como la que tenemos ahora,

parece ser que recibieron la visita

de unos hombres que iban vestidos de una forma un poco extraña,

que estaban pidiendo un lugar donde pasar la noche.

No me digas que le permitieron la entrada.

Efectivamente. Parece ser que era un poco ingenuo en aquella época.

Ese fue el error ya. Ese fue el error.

Me lo estoy imaginando, cuenta, cuenta.

Estos hombres le dejaron alojarse en el zaguán de la entrada,

simplemente para que se refugiaran de la lluvia.

Cuando se quedaron a solas,

comenzaron a hacer un extraño ritual,

y la hija lo vio todo.

Por el ojo de la cerradura observó lo que hacían esos hombres.

Sacaban una vela pequeña,

la colocaban en el centro de la habitación

y comenzaban a hacer una especie de danza alrededor de ella.

Al cabo de unos instantes, se abría el suelo

y bajaban, veía la hija cómo bajaban, y al cabo de unos instantes

volvían a subir, pero ya cargando unos cofres llenos de oro.

Claro, la niña, podemos imaginar, se le hicieron los ojos chiribitas.

Así que al día siguiente, cuando esos hombres ya se habían ido,

¿qué es lo que hizo ella? Repetir el ritual.

Exactamente en el mismo sitio.

Se colocó, colocó las velas, realizó la misma danza.

Se abrió el agujero. El agujero se abrió, exactamente,

pero ¿qué ocurrió?

La vela, como ya se había consumido la noche anterior,

ya quedaba muy poquita cera y acabó consumiéndose totalmente.

El agujero se cerró y la niña se quedó encerrada bajo el suelo.

Para siempre.

Para siempre, para el resto de la eternidad.

Dice la leyenda que poco tiempo después

acabaron descubriéndola unos obreros que estaban haciendo una reforma,

pero la descubrieron convertida en piedra,

quizás por esa ambición, la niña se había quedado convertida en piedra

y, además, en la misma posición en la que probablemente

dejó nuestra tierra que era con los brazos en alto,

pidiendo a su padre ser rescatada. Imagínate dónde la colocaron.

No sé, no me digas.

Hombre, si la vista no me falla, ahí veo algo muy parecido.

Veo una figurilla que puede parecer una persona,

una mujer, una niña. Está con el brazo así.

Dice la leyenda que ese bulto sería la propia Blanca convertida en piedra

precisamente por haber cometido ese error

de haber sido demasiado ambiciosa y de haber buscado ese tesoro.

Espero que solo sea una leyenda, porque pobre niña.

Un placer. Muchísimas gracias.

Voy en busca de más leyendas. Gracias.

(Música)

"Volamos ahora sobre Lucena.

La segunda localidad más poblada de la provincia de Córdoba,

también conocida como la Perla de Sefarad

debido a su pasado judío.

La ciudad atesora un rico patrimonio histórico y artístico.

Herencia de un importante pasado árabe, cristiano y sefardí.

En las últimas décadas ha protagonizado

un gran crecimiento económico,

destacando la producción de productos como las aceitunas,

los vinos, e incluso, los muebles".

(Continúa la música)

Es que no me lo puedo creer.

Por fin estoy aquí, en el Cristo de los Faroles.

Tanto tiempo escuchando esta leyenda

y ahora la voy a compartir con todos vosotros.

Os voy a pedir un pequeño ejercicio de imaginación.

Imaginaos que son las 12:00 de la noche.

Esta plaza está completamente vacía.

Cuentan las gentes del lugar que un encapuchado todas las noches,

a las 12:00, sube las escaleras que yo mismo he subido,

atraviesa esta plaza cuando nadie le ve,

se pone a aquí, y reza una oración.

Tras acabar, desaparece para siempre.

Esta es la leyenda.

Pero, como todas las leyendas,

se basa en algo que no sabemos si es verdad o no.

Y es que hace mucho, mucho tiempo un hombre,

este encapuchado del que os hablo, sufrió un atraco

y fue herido prácticamente de muerte,

pero milagrosamente

y gracias al Cristo de los Faroles, consiguió volver a la vida.

En agradecimiento, este encapuchado le reza todas las noches.

Si queréis venir a Córdoba,

os aconsejo que sobre las 11:55 de la noche

cojáis el sitio en esta plaza, porque si tenéis suerte,

vais a poder ver al encapuchado.

(Música)

Hoy estamos en Córdoba y voy a dar una vuelta

para sorprender a la gente.

Les voy a volver locos con esta baraja de cartas.

¿Qué tal? ¿Cómo estáis?

Bien. Muy bien.

¿Interrumpo algo? No.

Una baraja que tiene picas, corazones, rombos...

Voy a quitar el comodín.

Vamos a hacer magia con estas 52 cartas.

Lola, mezcla bien esta baraja de cartas.

Sonia, mezcla bien esta baraja de cartas.

Oye, tú eres un profesional, ¿eh? Yo, qué va.

Profesional, pero de hostelería.

Permíteme la baraja de cartas.

Toca una carta. Lo que tú quieras.

Si no te gusta la cambias, de verdad. Mírala.

Quiero que elijas una. La que más te guste.

A esa carta la vas a poner tu nombre. Aquí, bien grande.

Quiero que le pongas tu firma. Bien en grande.

Que sea una carta única en el mundo.

Así, por este lado, Esther.

Enséñala a la cámara para que la vean bien, porfa.

Enséñasela a la cámara.

Seis de corazones firmado.

Carta única en el mundo.

Ponla por aquí. Ahí está.

Déjala por aquí, porfa.

Ponla por ahí. ¿Aquí?

Voy a mezclar un poco así.

Bien, bien, bien.

Voy a mezclar un poquito más. Así, así, así.

Vamos a intentar que tu carta...

Voy a intentar que tu carta suba la primera.

Voy a mezclar un poquito.

Al contar hasta tres tu carta va a subir arriba. ¿Qué te parece?

¿Magia? Mira cómo entra.

Una, dos y tres.

Una, dos y tres.

Esther, es tu carta, ¿no?

Una, dos y tres.

Y tu carta sube arriba.

El siete de corazones arriba.

¿Y esto qué es?

-Flipante.

-Vaya una cosa chula.

-Esto tiene magia.

(Música)

¿A que no sabéis dónde estoy?

En un sitio muy especial.

Estoy en el museo de Medina Azahara.

Aquí suceden cosas muy mágicas

y las quiero compartir con todos vosotros.

He quedado con Alberto,

el director del conjunto arqueológico

con el que voy a dar una vueltilla, además, si tengo suerte,

le voy a pedir que me enseñe, o mejor dicho,

que me cuente algún secretillo de este mágico lugar.

Alberto. Hombre, Miguel. Bienvenido.

¿Cómo estás? Bien.

Te veo aquí...

Mirando un hueco que esperemos que podamos encontrar una pieza

para restituir la portada que tenemos aquí.

¿Este huequito, dices? Este, este de aquí.

Te cuento.

Esto es el ataurique, uno de los elementos excepcionales

de Medina Azahara.

Un placado decorativo que se ponía en las paredes.

Es una de las excepcionalidades artísticas de Medina Azahara.

Hay que valorarlo porque además tenía color.

Esto estaba, aparte de labrado, tenía restos de color.

Lo que estamos estudiando ahora, los fondos iban en rojo,

azul, amarillo.

Este museo en el año 23 se declara monumento nacional.

El yacimiento en el año 23 se declara monumento nacional.

A partir del año 85, con la nueva ley de patrimonio histórico,

se declara bien de interés cultural.

¿Cuántas obras hay actualmente en este museo?

Expuestas habrá unas 1000,

pero en los almacenes hay cerca de 100 000 piezas.

100 000 piezas. Madre mía.

¿Dónde podría ver lo que se ha excavado

y lo que falta por excavar?

Vamos a la maqueta y te lo enseño. ¿En una maqueta lo podemos ver?

Venga.

(Música)

La ciudad tiene unas 115 ha de extensión.

Donde se presenta al público la zona excavada.

Está colorada. Esa zona que está en marroncillo.

Es parte del Alcázar, el salón, el jardín alto, la mezquita.

Una pequeña mezquita al sur que se excavó en el año 2004.

Toda esta zona que vemos aquí en la maqueta de blanco

es zona que aún está por excavar. Efectivamente.

Aproximadamente era un 90 %,

unas 100 ha de la ciudad que todavía está en reserva arqueológica

esperando a los arqueólogos del futuro.

Lleváis 100 años excavando,

pero os quedan otros 100 o mucho más de 100.

Yo creo que más de 100. Madre mía.

Yo sé que tenéis mucho cariño a todas las piezas,

pero me gustaría preguntarte si existe,

si hay alguna pieza que tenga un especial valor.

Sí, hombre. El cervatillo de Medina Azahara.

Lo has tenido muy claro. Sí, claro. Está claro.

¿Me la enseñas? Venga, vamos a ver.

Venga, vamos a verle.

(Música)

¿Cuánto vale esta pieza? Mucho. Mucho.

Pero, sobre todo,

es la importancia, la información y el valor

histórico y patrimonial que tiene, más que el económico.

Es un cervatillo que estaría en un surtidor de una fuente,

pero sobre todo, la importancia de la pieza

es que es una de las muestras de las pocas evidencias

de las representaciones de animales,

de personas humanas que tenemos en nuestras piezas,

que se supone que el Corán prohíbe.

Lo que no permite el Corán son ídolos,

pero no las representaciones de animales,

o de figuras humanas.

Me parece increíble.

¿Se encontró tal y como está? Tal y como está.

Yo sé que siempre en los museos, al menos, lo que tengo entendido,

pequeñas salas un poco secretas, un poco cubiertas,

donde se encuentran profesionales

a los que no tiene acceso al público en general.

Están trabajando.

Vamos a ver si ves a Ana, que está trabajando...

¿Cómo se llama? Ana. Ana Zamorano.

Está trabajando sobre el vidrio, a ver si te la encuentras.

¿Qué es, arqueóloga? Es arqueóloga, arqueóloga.

¿Ella me enseña más secretillos? Yo creo que sí.

Muy bien. Venga, Miguel.

¿Es por aquí, verdad? Sí, venga, vamos.

(Música)

Ana. Hola, ¿qué tal?

¿Cómo estás? Muy bien, ¿y tú?

Te estaba buscando porque me han dicho que esto es el corazón

de Medina Azahara.

Bueno, estamos en los talleres donde se estudia todo el material

que se va recuperando en las distintas intervenciones

de las excavaciones arqueológicas.

Este, en concreto, es el más sensible de todos.

Es el taller de vidrio.

Estudiamos el vidrio como un material exquisito en el siglo X.

Un material que va muy asociado a las clases más pudientes

y que, lo que pretendemos es recomponer un poco su vajilla

para ver qué bebían, qué comían, dónde lo bebían.

Pero claro, esto es como hacer un puzle imposible.

¿Cómo es el proceso?

Por ejemplo, esta pieza ¿dónde estaba?

Todo lo que ve aquí viene del sistema de canalización

de la red de saneamiento de Medina Azahara.

Ellos tiraban a través de las letrinas

todo lo que se les rompía, todos los desperdicios.

Esto viene de sus basureros.

Nosotros extendemos todo ese material y empezamos a clasificar.

Por la forma, por el radio de los cuerpos,

nosotros acabamos recomponiendo formas completas

o casi completas.

Ana, yo no puedo creer que aquí de esto saques una pieza.

Sí. Primero clasifico muy bien. Todo.

Eso es.

Lo limpian los restauradores. Tú lo clasificas.

Yo lo clasifico.

Luego empezáis, junto con los restauradores, de nuevo...

Exactamente. A casar y... Estoy alucinando.

Sí.

Te quería dar las gracias por enseñarnos

secretos y cosillas que la gente no ve.

Cuando vienes con tu familia a visitar un museo,

ya ves la pieza recompuesta o casi recompuesta,

pero creo que no te puedes llegar a imaginar el trabajo que es detrás.

Sí. Eres una maga.

Sí, sí. Es ciencia, ciencia.

Ciencia y también magia. Ana, muchísimas gracias.

Venga, a ti. Un placer.

Muchas gracias.

(Música)

"Estamos viendo desde el cielo Medina Azahara,

o más bien, lo que queda de ella.

La fastuosa y misteriosa ciudad que Abd al-Rahman III

mandó construir a los pies de Sierra Morena.

No se sabe exactamente el motivo,

pero la cultura popular asegura que fue edificada

como homenaje a la mujer favorita del califa, Azahara.

Y no escatimó en gastos, ¿eh? No te creas.

Con el paso del tiempo, ha dado lugar

a uno de los yacimientos arqueológicos

más importantes de todo el mundo".

Era como empezar a sentir lo que hoy siento,

tú jugando junto a mí,

yo ahogándome en el tiempo.

Hay muchas personas que me podrían enseñar en Córdoba

Medina Azahara, pero qué mejor que hacerlo,

que ya los estoy viendo ahí, qué placer y qué honor,

con los Medina Azahara. ¿Qué tal?

¿Cómo estáis, chicos?

Muchas gracias por aceptar nuestra invitación a este "País mágico".

Un placer, un placer.

¿Qué siente Medina Azahara al estar en Medina Azahara?

Bueno, pensemos que estamos en nuestra casa, ¿no?

¿Ah, sí? He oído que quizá Medina Azahara, si el estreno hubiera sido

de otra manera, hubiera tenido otro nombre.

Realmente teníamos pensado llamarlo Medina,

o sea, Mezquita. Mezquita, Mezquita.

Pero...

estamos en las últimas de grabación de las canciones,

surgió un grupo que eran amigos nuestros que iban a nuestros ensayos,

nosotros íbamos al suyo y tal y nos dijeron:

"Vamos a grabar un disco".

"Ah, sí, qué guay. ¿Y cómo os llamáis?".

Dice: "Mezquita".

"Joder. ¿Entonces ahora nosotros qué?".

Y decidimos llamarle Medina Azahara.

¿Quién ha sido el último, que lo desconozco,

que se ha incorporado a la formación?

Ellos dos. -El mismo día y a la misma hora.

-A la misma hora, sí, sí.

¿Cómo surge esta incorporación a Medina Azahara?

Ya sabes. Hay que renovarse o morir.

Entonces, aquí estamos.

Dijeron: "Unos gamberretes que hay por la ciudad".

O sea, hay que ser gamberrete para formar parte de Medina Azahara.

Si no no entra.

Estáis grabando un nuevo disco y además homenaje a Córdoba

a lo grande, porque hay una canción que se va a llamar "Medina Azahara".

Sí, la verdad que sí. Estamos grabando y estamos metidos.

Ya se han hecho baterías. Estamos con los bajos.

Yo creo que para septiembre, octubre...

¿Qué se va a encontrar la gente en este nuevo disco,

que ya están todos como locos?

No se puede... Cachis la mar...

Me encantaría pediros, si puede ser, que en las ruinas de Medina Azahara,

Medina Azahara tocara una canción. Claro.

¿Puede ser? Nosotros estamos preparados.

(CANTAN) "Era como empezar a sentir lo que hoy siento,

tú jugando junto a mí,

yo ahogándome en el tiempo.

Necesito respirar,

descubrir el aire fresco y decir cada mañana

que soy libre como el viento.

Necesito respirar, descubrir el aire fresco

y decir cada mañana que soy libre como el viento.

"Hora de partir y dejar esta tierra.

Córdoba. Una tierra maravillosa desde donde se dominó el mundo.

En mi chistera me llevo muchos recuerdos inolvidables.

Palacios y museos increíbles.

Leyendas que sacuden los cinco sentidos,

tradiciones milenarias y una experiencia doble

con Medina Azahara.

Siento que llega la hora

y que dentro de un momento, Córdoba, me alejaré de ti.

Necesito respirar, descubrir el aire fresco

y decir cada mañana que soy libre como el viento.

Necesito respirar, descubrir...

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Un país mágico - Córdoba

26 may 2018

El mago Miguel Romero "Miguelillo" recorre los espacios más mágicos y singulares de la geografía española. A través de sus ilusiones y juegos de magia, visita lugares carismáticos de cada provincia y entrevista a personalidades del mundo de la cultura, deporte, cine...

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