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Para todos los públicos Un país mágico - Álava - ver ahora
Transcripción completa

(Música)

Hola soy Miguel, aunque todos me conocen como Miguelillo.

Aventurero, intrépido

y siempre con un as en la manga, mi magia.

Me pongo en marcha para mostraros las 52 provincias de España

de una manera completamente nueva.

Hoy turno para Álava.

Nos adentraremos en el templo preferido

de un gran escritor de nuestro tiempo.

Y aquí se puede apreciar lo que es el foso

de la antigua ciudad de Vitoria.

Compartiremos barra con un invitado de altura.

Miguelillo, ¿un zumito? En el club de montaña Gasteiz

donde si no estás en la montaña estás aquí.

De vez en cuando venimos.

Degustaremos los grandes vinos de la tierra.

El jefe, ¿no? Ya le veo yo con maña.

¡Ostras! Y, como siempre, muchas, muchas cosas más.

Por cierto, en cada destino dejaré siempre una carta de mi baraja

hasta completarla entera.

Aquí comienza una nueva aventura de "Un país mágico".

(Música)

Comenzamos nuestro recorrido

en la espectacular cascada de Gujuli.

El agua se precipita al vacío desde nada más y nada menos

que 100 m de altura, dejando una estampa tan bonita como esta.

Es, desde luego, una parada obligatoria

para los amantes de la naturaleza.

(Continúa la música)

Y nada más llegar a Vitoria me encuentro con el tío Celedón.

Este paisano de Zalduendo

marca el inicio de las fiestas de la Blanca.

El 4 de agosto a las 6:00 de la tarde

aparece ahí arriba, en la torre de San Miguel,

chupinazo y, ale, todo el mundo a pasarlo bien aquí en Vitoria.

Y es que, además, yo creo que Celedón era un poco mentalista

porque adivinó el futuro. Le veo ya con un paraguas

y entiendo que me quiere transmitir un mensaje,

y es que aquí en Vitoria vamos a disfrutar mucho,

pero también vamos a tener mucha agua. Aquí te dejo, Celedón.

(Continúa la música)

Me dirijo hacia Santa María,

la catedral vieja de Vitoria-Gasteiz.

Mundialmente conocida porque el escritor Ken Follett

se inspiró en ella para escribir la segunda parte

de "Los pilares de la Tierra", el libro más leído

de la segunda mitad del siglo XX.

Allí he quedado con otro escritor, Álvaro Arbina,

catalogado por los críticos como uno de los valores

con más proyección de la novela histórica.

(Continúa la música)

Álvaro. ¿Qué tal?

Ya era hora de vernos, que nos seguimos

por las redes sociales y al final nos hemos conocido.

Es que esto del mundo... Oye, muchas gracias

por prestarte a enseñarme esta preciosidad.

Además, como escritor que eres, como arquitecto,

¿qué hay de verdad en esto de que Ken Follett

sacó información de aquí, se documentó aquí

para su última novela "Mundo sin fin"?

¿Es verdad o no es verdad? Sí, es verdad.

¿En serio? Sí, sí.

¿Qué sacó de aquí? Bueno, pues aquí vino

por un ciclo de conferencias, en 2002, sobre catedrales

y cuando vino a visitar la catedral se quedó tan maravillado

que él decidió hablar sobre una catedral

que no se iba construir, sino sobre el deterioro de una catedral.

Entonces la catedral vieja de Vitoria tenía mucho que decir en eso.

Así él empezó a documentarse para su próxima novela

y escribió "Un mundo sin fin", y, de hecho,

la presentación de "Un mundo sin fin" a todo el mundo fue aquí en Vitoria.

Aquí vinieron medios muy importantes. Vaya promoción, ¿eh?

Sí, sí.

Pasemos por estos suelos de 800 años, ¿te parece?

(RÍE) Sí, sí. Vamos.

(Música)

Bueno, estamos aquí en la nave central

de la catedral de Santa María.

Para mí, como curiosidad en esta catedral,

gran parte de su belleza reside en esa perfección,

esa falta de perfección que tiene la catedral

porque su perfección está...

En el paso de la historia, del tiempo.

Por ejemplo, si nos fijamos en las bóvedas de crucería

que hay ahí en el lateral, no hay una línea recta.

Todos los arcos se han ido deformando,

han ido cediendo al peso de la bóveda principal

y los pilares principales se han ido desplazando hacia el lateral,

y hay arcos que salen un poquito más y otros menos.

Si nos fijamos luego desde ahí,

hay una línea recta que va serpenteando.

Qué bueno. La arquitectura es una prueba

del paso del tiempo, del paso de la humanidad

a lo largo de los siglos.

Te está saliendo el corazón de arquitecto.

Te estás emocionando con la arquitectura.

Sí, pero luego hay otra curiosidad y se encuentra aquí abajo.

¿Tú sabes lo que estamos pisando ahora mismo?

Un suelo de... no sé.

Bueno, este suelo hace años,

cuando se estaba restaurando, no existía.

¿Ah, no? La gente paseaba y visitaba

esta catedral por unas pasarelas metálicas que volaban

por la nave central, entonces la gente lo que veía era tierra.

La catedral estaba directamente apoyada sobre la tierra,

que es como está un edificio. Sus pilares bajaban

hasta la propia roca que hay aquí.

No hay ningún tipo de suelo y estaban todas las tumbas

que se han ido descubriendo.

Unas 2000 tumbas a lo largo de este año, de estos años,

que han cambiado bastante lo que se sabía

sobre el origen de Vitoria.

No me extraña. Vitoria se pensaba que había sido

fundada como ciudad a finales del siglo XII,

pero gracias a estas excavaciones se ha sabido

que el origen de Vitoria data de muchos siglos antes

y que antes aquí había asentamiento urbano,

una pequeña aldea llamada Gasteiz y ha sido gracias

a todas estas excavaciones de arqueología que ha habido aquí.

Qué interesante. ¿Se podría visitar? Yo creo que sí.

Vamos. ¿Te atreves? Bajo tu responsabilidad.

No, es un espacio realmente especial. ¿Vamos a verlo?

Sí, vamos a verlo. Vamos.

(Música)

Y aquí se puede apreciar lo que es el foso

de la antigua ciudad de Vitoria. Es decir, la catedral formaba parte

de la muralla de la ciudad medieval de Vitoria, de la primera muralla,

pero lo más interesante de este lugar es esto de aquí arriba.

Es esta bóveda prácticamente plana, que fue construida

durante la restauración de la que estábamos hablando antes

y son unas 350 piedras,

y cada una pesa aproximadamente una tonelada.

No quiero asustarte. Pues lo has conseguido.

¿Sabes una cosa que he aprendido yo

con esto del mundo del misterio en este programa?

Que siempre cuando se dan casos un tanto paranormales,

vamos a clasificarlos así,

se tienen que haber dado dos circunstancias.

La primera. Que haya habido sufrimiento o muerte,

vamos a generalizar un poquito. Y otra, que haya habido obras.

Aquí confluyen las dos cosas. Yo ahí lo dejo, nada más.

Vamos a continuar porque yo ahí lo dejo.

(Continúa la música)

Vaya visita más chula, Álvaro. Muchas gracias.

Antes de irme, me gustaría preguntarte

por cuál es tu próximo proyecto literario,

que tienes en esa mente creativa. ¡Uf! Eso es un secreto.

Vaya, hombre, vaya. Sí que es verdad

que yo cuando terminé mi primera novela

enseguida noté que me faltaba algo y me di cuenta

de que me había acostumbrado a vivir escribiendo.

Entonces, sigo escribiendo.

Ahora mismo estoy embarcado en un nuevo proyecto.

Del cual no pues decir nada. No voy a hablar de él.

Qué bien. Sí, sí.

Oye, tengo una cosa para ti. ¿Ah, sí?

Sí, espera un momento. Espera un momento.

¿Este muchacho dónde irá?

Bueno... Qué bueno. Mi nueva novela.

"La sinfonía del tiempo". Sí.

Una obra divina. Qué guay. ¡Guau! Vaya foto aquí.

Esto es marketing. Vaya foto.

Oye, pues muchísimas gracias porque en estos viajes

me va a venir genial para todas las noches.

Ha sido un placer, Álvaro. Un abrazo.

Venga, vamos.

(Música)

Seguimos nuestro camino en las salinas de Añana,

uno de los lugares más sorprendentes y menos conocidos

por el turismo en Álava.

Como veis, parece un paisaje sacado de otro tiempo.

Hablamos de una fábrica de sal de hace más de 6000 años,

donde ahora se elabora sal gourmet.

(Continúa la música)

Buenas. Hola.

Venga, un zumito y me voy a tomar un pincho aquí.

¿Pincho de qué? De lo que tú quieras,

a mí me da igual. ¿Un zumito?

Un zumito. Un zumito. No me lo puedo puedo creer.

En Vitoria. Miguelillo, ¿un zumito?

En el club de montaña de Gasteiz.

¿Si no estás en la montaña, estás aquí?

Bueno, de vez en cuando venimos.

Cuéntame qué significa Vitoria para ti.

Siempre vuelves porque estás todo el día viajando

por el mundo, pero siempre vuelves a tu casa.

Mira, yo soy... Yo no sé si soy embajador, que sí que lo soy.

Yo he nacido en la Almendra Medieval.

Es uno de los cascos antiguos mejor conservados de Europa.

Toda mi infancia la he pasado aquí.

Mi vínculo con el club de montaña Gasteiz

se remonta a toda una vida, prácticamente.

¿Cuándo empezaste en la montaña? De niño.

De la mano de mi aita, la mano de mi padre.

¿Lo más duro que te ha pasado en la montaña?

Yo he perdido ocho compañeros directos

con los que he escalado toda mi vida,

con los que he estado toda una vida haciendo montaña.

Esos sentimientos los tienes que aparcar.

Nunca se olvidan, pero sí que hay que aparcarlos

para poder volver de nuevo a una montaña,

en este caso de 8000 m, e ir con un mínimo de garantías,

por lo menos en cuanto a lo psicológico,

en cuanto a tener la cabeza muy bien amueblada y saber dónde vas.

Antes de seguir mi viaje por Vitoria te quería preguntar

cuáles son las cumbres o los sitios más bonitos

para poder hacer montañismo aquí. Os recomendaría Gorbea,

Aitzgorri por nuestro lado, por el lado alavés.

Sí. El Gorbea es un tanto especial, ¿verdad?

El Gorbea es un sello de identidad nuestro.

No me extraña que te hayan nombrado embajador de Vitoria.

Yo reivindico mucho. Cómo lo vendes, Juanito.

Oye, un placer. Ha sido un placer.

Muchísimas gracias por esta oportunidad de conocerte.

Yo espero que hayáis disfrutado. No solamente de nuestro paisaje,

de nuestras montañas, que las tenemos aquí muy cercanos,

pero sobre todo que hayáis disfrutado

de este casco medieval, de esta Almendra Medieval.

¿Sabes lo más bonito de todo lo que hay aquí?

Las personas, Juanito. Ya lo creo que sí.

Muchas gracias. Muchas gracias.

Gracias. Muy amable.

(Música)

Juanito conoce perfectamente nuestra próxima parada, el monte Gorbea.

Situado a caballo entre Álava y Vizcaya.

Tiene una altitud de 1482 m sobre el nivel del mar.

Su cima se ha convertido en un punto emblemático

para montañeros y senderistas.

Tan cercano a la frontera,

que mezcla los idiomas con aroma de mezcal.

Y todo lo que vi

fue solo una imagen fugaz.

Ha llegado el momento de saber si a las gentes de este lugar

le gusta la magia tanto como a mí. Victorianos, alaveses,

aunque llueva, aunque haga frío, nada me va a impedir

que haga lo que más me gusta, que no es otra cosa que hacer magia.

Buenas, ¿qué tal? Bien.

Soy Miguel. ¿Cómo estás? Bien.

Qué bonito el parque de La Florida. Soy Miguel.

Iván, encantado.

¿Qué tal? Hola.

¿Cómo estás? Muy bien.

Yo soy Miguel. ¿Cómo estáis? Hola, Miguel.

¿Tenéis un minutito? Te veo que te gusta la magia.

Quiero que mezcles esta baraja de cartas.

Mézclalo bien, porfa. Bien. Perfecto.

Vale, vale. Una cosa es mezclar y otra marear.

La nena le tiene que poner su nombre a la carta por aquí.

Le vas a poner tu nombre a la carta.

Vamos a firmar. Estos chicos son los madrugadores.

Tienen un programa de radio estupendo

y yo he quedado con ellos para hacerles una magia.

Quiero que pongáis el nombre de vuestro programa.

No es importante.

Luego la tapas, ¿eh?

Eso es.

Ahí. Hacia abajo. Así.

Déjala por aquí. Aquí mismo.

Quiero que vuelvas a mezclar. Te lo pongo difícil, ¿eh?

Que se pierda bien del todo. Ahora a conciencia.

Quiero jugarme algo contigo.

Me voy a apostar todo lo que tengo en la cartera a que te sorprendo.

Todo lo que tengo en la cartera

me lo voy a jugar a que os sorprendo.

Llevarás dinero, ¿no? Claro.

Una, dos y tres. Mira. ¡Pim!

Al girar la baraja y buscar la carta quiero que veas como...

No está. No está tu carta.

Se ha borrado. -No.

Una cartera que tienes aquí desde el principio.

Esto ha estado en tus manos todo el rato. Nadie la ha tocado.

Mira, mira. El sobre está bien cerrado.

(RÍE) Bien cerrado.

Un sobre que está completamente cerrado.

No puede ser. No.

-Es imposible que esté ahí la carta. El sobre que está cerrado...

(RÍE) -¡Ah! No puede ser.

-Joder.

Exactamente la carta que firmó la peque.

Y mi firma.

-Con tu gran obra de arte, inconfundible.

-Madre mía. -Me lo tienes que contar, ¿no?

-¿Pero cómo lo has hecho? -Préstame la cartera a mí.

(Aplausos)

Voy a aplaudir como pueda. -Hombre, hombre, hombre.

-Muy bien. -Magia pura.

-Es la primera vez que me hacen un truco de magia en directo.

-Nunca había sentido la magia tan de cerca.

Nunca me habían hecho nada en persona.

-Me ha encantado. -Un juego sorprendente.

-Oye, fenómeno el muchacho. -Sí, sí.

-Nos ha vacilado. -Yo he alucinado.

-No hay manera de ver nada raro ni nada por el estilo.

-Nosotros somos muy de ir a pillar. -Sí, sí.

-Tampoco tenéis que pensar.

Hay que dejarse llevar por el arte de...

(AMBOS) -Birlibirloque.

-La magia no tiene explicación razonable.

Eso es así. -Yo no conocía...

-Me está encantando el programa este. -Este es de Televisión Española, ¿no?

-Buena gente. -No preguntes esto.

-¿Dais algo? -Si es tortilla o algo...

Es que hace un frío que no veas. Pero bueno, bien. Me ha encantado.

Todo empieza aquí.

(Música)

Sobrevolamos ahora Vitoria, una ciudad muy verde

con más de 130 000 árboles plantados.

Es la capital de provincia

con un índice más alto de zona verte por habitante.

También destaca por su casco medieval,

uno de los más bonitos y mejor conservados del norte de España.

(Continúa la música)

Anda, si pensé que no existía. Aquí está,

en la calle portal de castilla número 1.

Es la casa más estrecha de Vitoria.

¿Vosotros os imaginas cómo pueden orientar la cocina o la cama?

A ver, tampoco me hagáis mucho caso. Es simplemente una curiosidad

que yo quería compartir con vosotros. Tampoco es para...

(Música)

Mira. Muy buenas, chicos.

¿Qué tal, Joseba? ¿Cómo estás, tío?

¿Cómo estáis? Bien. Esperándote.

¿Por qué me habéis citado aquí con la de sitios que hay en Vitoria?

Porque este es un sitio muy especial. Porque el festival de televisión,

desde el primer año, todas las estrellas que vienen

se alojan aquí en el Gran Hotel Lakua.

Qué bueno. Vamos a conocer...

El entresijo. Y las fiestas también.

Hay mucha fiesta, ¿no? Fiestas aquí...

Aquí ha habido tela. Una cosilla.

¿Me habéis preparado eso que os comenté

de los tres momentos más especiales? Lo tenemos todo preparado.

¿Vamos entonces? Tienes que venir.

Venga, vamos a verlo. Vente con nosotros.

(Continúa la música)

¿A quién, cómo y cuándo se le ocurre hacer un festival solo de tele?

¿Cómo es esto posible? Al señor director.

Es que siempre habla él primero. Venga, venga.

Ya tenéis repartidos los roles aquí. No.

Yo me quedo con una frase, nada más, que me dijeron al principio

cuando salió el festival.

"A veces lo más fácil está por inventar".

Es decir, hay cosas que todo el mundo da por hecho,

pero nadie dijo: "Vamos a hacerlo".

Yo os he pedido que recordáramos juntos...

En 10 años han pasado muchas cosas, pero si hay que recordar

alguna de las alfombras... -Yo creo que sin duda

la alfombra que nosotros recordamos con más cariño,

que nos pareció más espectacular de todas es la de "Águila roja".

Vamos a verlo.

¡Hala! Mira. Ahí está.

Hicieron un espectáculo... tremendo. -Tú imagínate la historia

que es que de pronto entran dos actrices,

hacen la alfombra y cuando llegan al final...

-Son esas dos, las que están ahí. Sí, sí, sí.

Llegan al final y aparecen estos tíos como que las secuestran.

Todo esto había unos altavoces con la música de "Águila roja" y tal,

y de pronto entra el Águila roja,

el protagonista de la peli, a caballo. Eso fue espectacular.

Qué bueno. La gente de Vitoria,

la que estaba ahí esperando a Águila roja alucina.

Claro. Pero imagínate la gente

que estaba en las calles adyacentes.

Y ve un caballo. Cuando ven de repente al Águila roja

a caballo por las calles de Vitoria. ¿Pero esto qué es?

¿Esto qué es? Ahora me gustaría hablar un poco de emoción.

Algún premio. ¿Premio?

Ha habido muchos. -Ha habido muchos premios.

-Pero para nosotros uno de los más emotivos fue el de María Escario.

Fue increíble como lo sintió de verdad.

Transmitió un cariño tremendo.

Agradeció muchísimo que fueran Juanito Oiarzabal

y Martín Fiz los que le entregarán el premio.

Por la vinculación al deporte. Claro.

Estaba llorando, muy emocionada

y fue una gala muy emocionante porque aparte de a María Escario,

fue el primer y, de momento, el único premio Joan Ramón Mainat

que lo hemos dado a un vitoriano, a Yusan Acha,

que creo que le conocéis bien.

Sí, me parece que sí. Ese mismo año fue a nuestro director,

a Yusan y está por aquí aunque no se le vea.

y a Jordi Évole el mismo año. Efectivamente.

Fue una gala muy chula. Yo quería hacer con vosotros

algo de magia, pero no solo con vosotros.

Vosotros sois los padrinos de un festival de televisión

y muchas veces la gente que estamos delante de la cámara

solo somos una persona. La gente se cree que hay una persona

como mucho, pero aquí somos muchos más.

Esto, aunque no lo sepan,

yo le voy a pedir a todo mi equipo que se venga para acá.

Álvaro, ven, por favor. Qué guay. Claro, veniros.

Venid por aquí. Javi, ven. Álvaro, Fernando.

Venid. Poneos por aquí, por favor, porque os voy a hacer una cosa.

Ellos no lo sabían por eso estábamos así como tal.

Por ahí, por favor. Poneos por ahí, por favor.

Quiero que todo el mundo os conozca y voy a hacer...

una cosa especial para todos. Luego me gustaría, si puede ser,

que también se le viera a Carlos y a Ceci, nuestro sonidista.

Y a Rober también. Eso es. Ahí está. Perfecto.

Bueno, vamos hacer una cosa con vosotros, chicos.

Mira, os voy a hacer algo que... Es cierto.

Esto se nos ha ocurrido hoy al director y a mí.

Ya que estamos en un programa de tele,

que todo el mundo vea el esfuerzo que es hacer un programa de tele.

Estar con un grupo de personas como vosotros

para mí es como si me hubiera tocado la lotería y os lo digo de verdad.

No hablo en el plano monetario, sino en el plano emocional.

Me gustaría hacer algo relacionado con la lotería.

Por ejemplo, con algo que todo el mundo conoce

como los Euromillones.

Son cinco números y dos números estrella.

Aunque mi equipo solo va a ver, pero no va a participar

por si alguien pensara que estamos compinchados.

Podría ser. Me gustaría, Joseba, que me dijeras un número.

Van del uno al 49, si no me equivoco. Dime un número.

¿El que quiera? Libre.

El 49. El 49. Fredy, otro número.

Cinco. El cinco.

Otro número. 12.

El 12. Otro número. El 32.

El 32 y nos falta uno. Son cinco números. Nos falta uno.

El 27. El 27.

Tenemos el cinco, el 12, el 27,

el 32 y el 49.

Pero como en este festival vienen muchas estrellas

los Euromillones tienen dos números que se llaman números estrellas.

Van del uno al nueve. Siete.

¿Siete? El uno.

Y el uno.

Quiero que se vea bien en cámara.

Son el cinco, el 12, el 27, 32 y el 49.

Los números estrellas son el siete y el uno.

Bueno, yo tengo aquí un billete de Euromillón.

Sí. No sé. No, no. Escucha.

Una cosa es hacer magia y otra milagros.

No flipes, pero sí me gustaría que...

No sé, es que a veces pasan cosas extrañas, Joseba.

Dale la vuelta y lee. ¿De este?

Sí, sí. Lee los números que están ahí escritos, por favor.

Joder. Cinco, 12, 27, 32, 49.

Y en los números estrella el uno y el siete.

Por favor, ¿se lo puedes enseñar bien a la cámara?

Es que lo flipas. Sujétame esto ahí.

(Aplausos)

(Música)

A 60 km de la capital llego al Ciego,

que forma parte de la rioja alavesa.

Aquí volamos por una de las bodegas

más impresionantes de toda España situada en el Ciego.

Fue proyectada por el prestigioso arquitecto Frank Gehry,

autor del museo Guggenheim de Bilbao.

No me digáis que el parecido no salta a la vista, ¿verdad?

(Continúa la música)

Y es que hasta en días de lluvia como este Laguardia está preciosa.

Mirad, es uno de los pueblos más bonitos no solo de esta zona,

sino de toda España.

Actualmente es la capital de la rioja alavesa

y para conocer un poquito más su historia

he quedado con Judit, una experta en turismo.

Judit, muy buenas. Hola.

¿Qué tal? Muy bien.

Vaya día hace, ¿eh? Bueno, pero no pasa nada.

Aún así esta bonita Laguardia. Sí, siempre está bonita.

Oye, me recuerda mucho como a una época del Medievo,

como a un pequeño castillo, ¿verdad?

Sí, así fue su creación, como un castillo.

¿Por dónde podemos empezar esta visita?

Pues vamos a ir a la Sociedad Amigos de Laguardia,

que tienen un museo precioso. Venga, vamos.

Espérate que abro el paraguas otra vez porque si no...

Venga, vámonos.

(Continúa la música)

Se me habrá rizado el pelo con la lluvia.

Este es el museo del que me estabas hablando.

Ah, mira. Los dólmenes, ¿verdad? Sí.

Es el museo de la Sociedad de Amigos de Laguardia,

que se fundó en 1935.

¿Qué importancia tiene la presencia de dólmenes para la comunidad?

Pues es importantísimo

porque es la mayor concentración que hay en el sur de Europa.

A lo largo de la montaña hay 11 dólmenes

y eran donde se enterraba a la gente. Quiere decir que aquí

había mucha población en aquella época, la prehistoria.

¿Es cierto que bajo tierra hay casi 260 cuevas?

Sí, efectivamente. Casi 260. Qué bueno.

¿Y se puede visitar alguna? Sí, por supuesto.

Me gusta mucho eso de la aventura. ¿Vamos?

Sí, sí. Vamos. Vamos para allá.

(Música)

¡Ah!

¡Guau!

Qué pasada. ¿Y había 257 como estas?

Efectivamente. Y todas comunicadas.

Menudo laberinto. Sí.

Mira, aquí ves uno de los cierres con la siguiente cueva.

Las repartieron. En el siglo XVIII fue eso, ¿verdad?

Sí. Las utilizaban para escapar.

Para escapar o para meter los alimentos.

No había supermercados en aquella época.

Qué bueno. Me llama la atención

porque son cuevas excavadas en materia natural.

Sí, aquí se ve. Son piedras y luego es casi como un barro

que se mantiene con la humedad compacto.

Se mantiene así. Madre mía. Venga, vamos a pasear.

Además, hace muy bueno. Me voy a quitar el abrigo

porque hace bastante bueno aquí.

14 grados. Qué bueno.

(Música)

Vaya aventura esto de las cuevas. Sí. Vas a ver la sorpresa.

¡Vaya! Son los fundadores de Laguardia, los reyes de Navarra.

Don Sancho y doña Blanca. Eso es.

Madre mía. ¿Es una tradición muy arraigada lo de los gigantes?

Sí. Lo típico es sacarlos en la fiesta de San Juan y San Pedro,

que son las fiestas patronales.

¡Ah! Mira, esos son los cabezudos. Esa era la sorpresa.

Yo soy muy fan de los cabezudos. Me encantan.

Oye, se me está ocurriendo una cosa. Tú vigila que no venga nadie,

que esto no sé si se puede hacer.

Es que nunca me he puesto un cabezudo.

Bueno, Judit, desde dentro de este cabezón me despido, me voy.

Muchas gracias por venir.

¡Adiós! Adiós.

(TARAREA)

(I'm singing in the rain)

(Trueno)

(Música)

Y de Laguardia no me voy sin saber algo más

de la cultura del vino, que es fundamental en estas tierras.

Tras mi bailecito a lo Fred Astaire, voy a la bodega de Rafa

a solventar algunas de mis dudas.

(Continúa la música)

Jorge, ¿verdad? Sí.

Qué ganas tenía de conocerte. Yo también.

Quiero aprender las denominaciones de origen que tenéis por esta zona.

¿Es posible? Sí.

Incluso cuando llegue a un bar y me pida un vino,

saberlo diferenciar.

Haremos lo que podamos. Pues venga, vamos.

Fíjate un objetivo distinto,

que soy como un vino tinto,

que si me tomas en frío, engaño,

y con los años me hago más listo, cariño.

Habéis llegado a tiempo.

¿Qué tal? Muy bien.

El jefe, ¿no? Es el jefe.

Ya le veo con maña. ¡Ostras!

Toma. Empezamos. ¿Qué me vas a echar aquí?

Si vienes a probar el vino y a hablar del vino y saber las diferencias,

tendrás que probarlo, ¿o no? Es lo principal.

Escúchame, yo ya sé que la copa así no se coge.

Correcto. Que yo la cogía antes.

Se coge ahí. Por abajo. Muy bien.

Hace falta, ¿sabes qué? Tener ganas de beber.

Teniendo ganas de beber y buena compañía,

todo sabe bueno. Cuéntame qué vino me has echado.

Esto es el vino que hacemos aquí, el vino joven.

¿Qué significa vino joven?

Vino joven es aquel vino del año que no ha tenido barrica.

Porque tenemos vino joven, crianza y reserva, y gran reserva.

Vale. Un vino afrutado,

con unos matices de vino joven que te llena la boca,

que es lo principal. Y de aquí pasaríamos al crianza.

Es el vino que ha estado, por lo menos, 12 meses en barrica,

360 días en barricas de roble.

Y luego pasaríamos al reserva.

Hasta el día de hoy, eran tres años,

y ahora, en el próximo año van a ser dos años en barrica

y un año en botellero. Dame algún dato más técnico, Jorge,

que yo pueda luego compartir y hacerme quedar bien.

Los vinos con uva entera suelen ser vinos más afrutados.

No son tan longevos en el tiempo, pero sí son más finos,

más fáciles de beber y muy aromáticos.

Y el vino estrella, el gran reserva,

¿cuánto tiempo tiene que estar en barrica o en botellero? ¿Cómo es?

El gran Reserva, mínimo tiene que estar, si no me equivoco,

está el señor enólogo, son... -Dos años.

-Dos años en barrica y otros tres en botella.

O sea, cinco años. Cinco años.

¿Qué tal estáis? Muy bien.

Una copa, por favor, para cada uno

y vamos a brindar, que me hace muchísima ilusión.

Por la amistad.

(Música)

Estamos viendo desde el cielo

el Santuario de Nuestra Señora de Estíbaliz,

situado en Argandoña.

La iglesia, construida en el siglo XII,

está considerada una verdadera joya del arte románico.

Aquí se aloja la talla medieval de la Virgen de Estíbaliz,

patrona de Álava, un verdadero viaje al pasado.

(Canción en inglés)

Cuenta la leyenda, o quizá la historia,

que justo donde me encuentro, en el parque de la Florida de Vitoria,

se escondía el llamado Sacamantecas.

Justo debajo de mis pies había unos túneles subterráneos

por los que se escapaba después de cometer fechorías.

Enrique. ¿Qué tal, Miguel?

¿Cómo estás? Muy bien. Bienvenido a Vitoria.

Venía un poco así, un poco intranquilo

pensando en el Sacamantecas.

Hemos quedado en un lugar que da pie a estas historias.

Podríamos haber quedado en otro lugar,

pero me traes justo donde estaba el Sacamantecas.

Si quieres hablar del Sacamantecas, es uno de los lugares legendarios.

A la gente de cierta edad se les asustaba

diciéndoles que el Sacamantecas, cuando cometía sus crímenes,

venía al parque de la Florida y huía por túneles subterráneos.

Damos un paseo, ¿te apetece? Perfecto, te voy comentando.

Vamos a dar un paseo.

Vitoria estuvo atemorizada por los crímenes que había en Vitoria

y en la provincia de Álava.

Y es que Juan Díaz de Garayo, el famoso Sacamantecas vitoriano...

Juan Díaz de Garayo.

Es un personaje histórico real. Sí, sí, sí.

Y en Vitoria, ten en cuenta que hablamos de una época

que la gente no estaba acostumbrada a tener un asesino en serie suelto.

Claro, claro. Por las calles.

Resulta que, sobre todo, a partir del tercer crimen,

que asesinó a una niña de 13 años en Gamarra, aquí en las afueras,

es cuando empieza a forjarse un poco la leyenda,

cuando la gente se empieza a preocupar un poco

de qué ocurre en las calles de Vitoria.

Y es cuando se crean estas leyendas

que han llegado hasta nuestros días como la del parque de la Florida.

¿Y cómo acabó la historia del Sacamantecas?

Mira, hay una versión que es legendaria, que es una leyenda,

y hay una versión, que es la histórica y la oficial.

La de leyenda nos cuenta que un día iba el Sacamantecas

paseando por la calle Dato, por pleno centro de Vitoria,

y una niña dijo: "Qué hombre más feo, se parece al Sacamantecas".

La gente se fijó en él y le detuvieron.

Y luego está la histórica

donde se nos cuenta que, a base de testimonios,

y esos testimonios, de alguna manera, valieron para cogerle.

Saber que en estos mismos sitios ha podido estar el Sacamantecas

da un poco de cosa.

Hablamos de un asesino en serie de aquella época

anterior al famoso Jack el Destripador.

¿Cómo le trataban? ¿Como un loco o como un cuerdo?

Hablamos de una época donde la psiquiatría no estaba desarrollada,

donde no había asesinos en serie de este tipo.

Entonces, no sabían cómo tratarlo.

Y en el juicio lo mismo.

Digamos, la ciencia intentó aportar argumentos

para juzgarlo correctamente

y al final, la sentencia que le dieron a este hombre

fue que no estaba loco, que era responsable de sus actos

y le condenaron al garrote por seis asesinatos

y cuatro intentos de agresión. Vaya historia.

Me voy, pero a un sitio con el que tienes algo de relación.

Cuéntame, sorpréndeme.

Me voy a un colegio donde estudiaste.

Me esperan los chicos de una clase. Me voy a Corazonistas.

Ahí empecé a enredar en la sección de parapsicología y ciencias ocultas

con los primeros libros. Ahora que hablas de libros,

tengo aquí este libro. Qué bonito regalo, gracias.

Venga, todo tuyo. Un placer, adiós.

Hasta luego.

(Música)

Próxima parada, el embalse de Villarreal.

Tiene dos funciones principales.

Hacer de frontera entre Álava y Vizcaya

y suministrar agua potable a estas dos provincias.

Como veis, está rodeado de un paisaje natural impresionante.

Desde luego, parece que estuviéramos contemplando una auténtica postal.

Aterrizar en tierra de nadie

y que las turbulencias dominen el aire.

La suposición es pura condena.

Solo el presente vale la pena.

Vaya día tenemos. Esto es Vitoria.

Ya lo sé, ya. Pero madre mía... Encantado.

¿Este es el colegio Corazonistas? Ahí estamos, el cole.

Ciento y pico años de historia

y con una relación muy especial con tu casa.

Y el museo arriba, ¿verdad? Quinta planta.

¿Podemos conocerlo? Vamos.

Venga, vamos a conocer esta pasión de historia.

Escondimos

en los ojos

para no perderla.

Pues ya estamos aquí.

El famoso museo. El famoso museo del colegio.

Aquí veo un señor muy trajeado. Tiene pinta de ser jefe.

Este es el jefe del cole. ¿Qué tal?

Eduardo, buenos días. Eduardo, encantado.

Eduardo Salazar es el director del colegio. Es la historia.

Muchas gracias por recibirnos. Encantado y bienvenidos.

Tenía muchas ganas de conocer este colegio por dos motivos.

El primero... Los dos están vinculados a nuestra casa, a TVE,

y el primero de ellos tiene que ver con aquel mítico programa

de los años 60 y 70, "Cesta y puntos",

que este colegio participó. Sí, sí. Ganó el último año.

Si te parece, tenemos aquí las fotografías.

Vamos a verlo.

Era un programa a nivel nacional en que los centros se inscribían

y se hacía una preselección. Los centros acudían

y, bueno, de los que alcanzaban el número que tenían programado,

pues entraban ya en competición unos con otros.

¿Y el premio cuál fue? Bueno, el premio fueron varias cosas.

Además de lo que fuera material escolar

a nivel de laboratorios, de biblioteca en ese momento,

también se dio un autobús. -Que está ahí. Mírale.

Qué bueno. Y llevaba este letrero.

Además, recorrió la Vuelta a España. Qué bueno.

¿Cómo recordáis aquellos momentos?

Hay una foto aquí que es bastante espectacular.

La plaza de la Virgen Blanca,

que es el centro neurálgico de la capital,

donde se celebran los grandes acontecimientos...

Cuando, por ejemplo, el Baskonia ganó una Copa...

Pues en aquella época, en el año 71 se llenó para recibir a los chavales.

Qué bueno. Están aquí.

Alucinarían, ¿no? Hombre, yo imagino.

-Sí, sí. -Además del autobús,

el programa les regaló una pista de tenis.

-Eso es. Tienes aquí el trofeo, ¿ves? Ah, sí.

Este es el trofeo que se ganó.

La victoria fue, si no me equivoco, en el 71, ¿verdad?

Si no, tienes el... La victoria, sí.

El banderín. El banderín del programa.

Pero la vinculación de este colegio con TVE, con nuestra casa,

siguió mucho tiempo después porque, además,

ahora se cumplen 90 años de Félix Rodríguez de la Fuente,

que estudió aquí, vino... Efectivamente, sí.

¿Vamos a ver un poquito la zona del museo dedicada a él?

Muy bien.

Ingresó en el cole como interno en el año 39,

en plena Guerra Civil. Sí, sí, sí.

¿Ya destacaba por ser especial y por ser amante de los animales?

Efectivamente, sí.

Cuentan las anécdotas compañeros suyos,

que le gustaba escaparse, entre comillas,

o cuando podía ir al río, por ejemplo...

O sea, que hacía novillos Félix Rodríguez de la Fuente.

Una exclusiva. Bueno, no sé...

Félix Rodríguez de la Fuente hacía novillos. Qué bueno.

Estoy viendo este pupitre aquí, director. ¿Está hecho aquí?

Sí, sí. Este... Los hacían en el colegio, de madera.

Trabajando en una carpintería que había a la entrada del colegio.

¿Me puedo sentar? Sí, sí, claro.

Qué bueno.

Ponte aquí conmigo, hombre. Venga, me pongo contigo.

Ahora que hemos conocido un poco la historia, un poquito de la historia,

porque hay mucha más, que ha hecho tan grande a este cole,

y ya que estamos sentados en los pupitres,

me gustaría, si es posible,

poder conocer a los chicos de una clase de hoy en día.

Muy bien. Cuando quieras vamos.

¿Puede ser? Sí, perfectamente.

¿Vamos o qué? Venga, va. Venga.

-Vamos pues.

¿Por aquí es? Por aquí.

(Música)

Ahí es, ¿verdad? Sí.

4 B. 4 B.

Muy bien. Nada, me voy a enfrentar solo...

Aquí te dejamos con el profesor, Marcos, y los alumnos.

Así que... -4 B.

Muchas gracias, chicos. Adelante.

-Que tengas mucha suerte. A ver, a ver...

Que vaya todo bien. Suerte y al toro.

Venga, pues, que vaya bien. -Hasta luego.

(LLAMA) Vamos a ver los puntos...

Hola. Hola.

¿Juan Marcos? Sí.

¿Qué tal? Muy buenas.

Soy el nuevo profesor de biología. ¡Ah!

Vengo a sustituirle.

Pero si soy de historia. Bueno, de igual.

(Risas)

Bueno, la verdad es que estaba conociendo vuestro cole

y me ha dicho el director que podría venir a una clase

y he entrado en esta porque me he asomado

y he visto que los chicos están muy educados

y muy concentrados. ¿Qué estabais haciendo?

Pues nada, viendo un poquito la historia.

¿La historia de? La historia de España.

¡Ah! Historia de España. Tema interesante, ¿verdad?

Dicen que sí, así un poco...

Bueno, pues...

Soy Miguel, aunque todos me conocen como Miguelillo,

y recorremos España para demostrar que tenemos un país mágico.

Y aquí en Vitoria hemos visto muchas cosas

y quería hacer una magia con todos vosotros. ¿Os apetece?

(Música)

(Música)

Y esto es lo que tiene la ciudad de Vitoria. Mágica.

Vienes dando una vuelta por el casco antiguo

y, de repente, unas escaleras mecánicas.

Bueno, bromas aparte, os quería contar que he quedado con Gorka

en una zona muy concreta del casco antiguo.

Con él vamos a dar una vuelta y vamos a conocer sitios fascinantes.

(Música)

Me eché a volar.

(HABLAN EN EUSKERA)

¿Cómo estás? Bien, bienvenido a Vitoria-Gasteiz.

Muchas gracias, pero me ha recibido la lluvia.

Llevamos así todo el invierno. Está precioso Vitoria.

Aunque había quedado con el alcalde de Vitoria,

quiero que me hable Gorka, el vitoriano,

quiero que me hable de los sitios que...

sé que es muy difícil porque Vitoria es preciosa,

pero sitios significativos, como este.

Pues te va a hablar Gorka, de Vitoria-Gasteiz.

Me gusta.

Además, te voy a hablar en este magnífico Palacio de Montehermoso,

que es actualmente el Centro Cultural Montehermoso

y también la Casa del Euskera.

Es un palacio que tiene 500 años, casi nada.

500 años, una pasada.

En 500 años aquí se han vivido historias, experiencias, anécdotas...

Alguna que no sea demasiado conocida.

En el siglo XIX, con la Guerra de la Independencia,

esta ciudad fue sede del rey entonces Pepe Botella, José I.

Un hombre que no era muy deseado en el estado

porque era un hombre impuesto y, por lo tanto,

en Madrid duró muy poco tiempo,

y trasladó su sede hacia una ciudad más cercana a la frontera francesa.

Y al final, cayó en Vitoria-Gasteiz

y en este Palacio de Montehermoso donde nos encontramos hoy en día.

Y tuvo un tórrido romance con la marquesa de Montehermoso.

Esto se pone interesante.

Tan es así, que en la corte se hablaba

de Montehermoso, la dama, tiene un tintero

donde moja su pluma José I.

O sea, era una historia conocida en toda la corte,

en toda la sociedad del momento. Qué bueno.

Una mujer guapísima, de Tolosa, guipuzcoana, muy joven,

que enamoró a Pepe Botella, a José I,

y aquí vivieron, entre estas paredes vivieron

un romance y una historia de amor

que puede ser la envidia de cualquier ciudad del estado.

Hay otro sitio en el casco medieval que creo que te va a encantar,

porque, como sé que eres mago, que has estado en Magialdia...

Sí, sí, sí.

Pues tenemos aquí uno de los seis museos que existen en el mundo

de naipes. Bueno...

Solo hay seis en el mundo y tenemos uno en Vitoria-Gasteiz.

Pues ya estamos tardando. Llueva, nieve o lo que haga falta.

Me muero de ganas. Es el Museo Bibat.

¿Bibat?

Se llama Bibat porque en euskera, "bi" es dos y "bat" es uno.

Bibat es dos en uno,

porque el Palacio de Bendaña alberga dos museos,

el de naipes, que te quiero enseñar, y también el museo de arqueología.

Pues vamos, que me encanta el plan. Venga, adelante.

Ponte la chaqueta, que hace frío, ¿eh?

(Música)

La espuma del mar, un grano de sal

o de arena.

Una hebra de pelo, una mano sin dueño,

un estante de miedo.

Una nota perdida.

Una palabra vacía en un poema.

Una luz del mañana, así de pequeño soy yo.

Nada de nada.

Nada de ti, nada de mí,

una brisa sin aire soy yo.

Nada de nadie.

No, no, no, no.

Nada de ti, nada de mí,

una brisa sin aire soy yo.

Nada de nadie.

Aquí está Edurne Martín. Muy buenas.

¿Qué tal? ¿Cómo estás? Muy bien. ¿Qué tal vosotros?

Muy bien.

Edurne es la responsable del museo y te va a contar perfectamente...

Sabe mucho, ¿no? Mucho, mucho.

Más que nosotros seguro.

Le vamos a dejar a ella, que es la experta.

Yo tengo muchas preguntas que hacerte

porque un museo del naipe para un mago es como...

Y creo que en este museo está la baraja más antigua.

Sí, tenemos una de las barajas más antiguas que se conservan en Europa.

Es esta de aquí. Eso es.

Es muy parecida a la baraja que utilizamos ahora para jugar.

Mira, se ven como los oros. Eso es, las copas...

Las copas y unas flechas. Serían las espadas.

Y unos palos que no son como los bastos, pero...

No, pero parecen unos palos de golf o de polo.

¿Cuánto tiempo tiene esta baraja? Es de principios del siglo XV.

Muy antigua.

Gorka, esto de aquí, ¿qué te parece que puede ser?

Yo diría que es una baraja de tarot, ¿no, Edurne?

-Eso es. Es una baraja del siglo XV, de Milán.

Un tarot pintado a mano. Qué bonito.

Como una miniatura auténtica. Qué pasada.

Es increíble la de detalles que tiene.

Parece como que tiene incluso hasta oro.

Es una lámina de oro sobre pergamino y pintado todo a mano.

Podemos decir que estamos en el siglo XV.

Eso es.

Como yo soy muy nervioso, quiero pasar al siglo XIX

y me gustaría saber cómo se empezaba en aquella época a construir.

Sé que tenéis una máquina. Sí, podemos saltar al siglo XIX

y ver una máquina de litografía. Pues venga, vamos. Vamos a verla.

Una máquina de litografía, bueno...

(Música)

Esta es la máquina de impresión litográfica.

Eso es, la que te comentaba.

Ya estamos en el siglo XIX. Eso es.

La máquina del tiempo. ¿Cómo funcionaba este aparato?

Se utilizaba para imprimir con litografía,

con piedras tipográficas.

Con unos pedazos de piedra grandes, muy pesados, se colocaban aquí,

se hacía girar esta rueda...

¿Se puede hacer girar? Sí, sí. Puedes utilizarla.

¿Esto es para pisar? Eso lo presionas con el pie.

¿Qué carta queréis que imprima? La sota de copas.

Vaya, hombre, esa no me queda. Bueno, venga, la voy a hacer.

Se hacía así.

Se giraba... ¡Ah! Eso iba hasta allá.

Vale, llegaba hasta el final.

¿Y para volver? Listo. Sistema manual.

¿Y para sacar?

Y así todo el rato. De digital tenía poco.

Pero no se hacía de una en una.

Se hacían pliegos de varias cartas, de 12, de 20...

Qué bueno. No te quiero robar más tiempo

que sé que has hecho un hueco para atendernos. Muchísimas gracias.

Nos preocupéis. Seguid con la visita. Gracias, ha sido un placer.

Muchísimas gracias. Gracias a vosotros.

Yo me voy.

¿Qué haríamos en un museo sin gente como Edurne?

Desde luego que sí, porque el detalle con el que ha explicado las cosas

seríamos incapaces de hacerlo. Es una maravilla.

Estaba pensando que, ya que estamos en un sitio tan mágico,

en este museo del naipe, y tengo aquí unos naipes,

estaría bien hacer una magia al alcalde de Vitoria,

porque hacéis un festival de magia muy importante, Magialdia,

y en homenaje a tantos magos buenos que tenéis en esta tierra,

que están triunfando a nivel nacional e internacional.

Así que... Yo encantado de hacer el truco.

Vete por aquí que vamos a hacer...

¿Me pongo aquí? Sí, ahí.

He traído unos naipes especiales

porque tienen que ver mucho con la...

¿Serán de Fournier? ...con la profesión que...

La profesión que hacéis estáis siempre mezclando palabras,

formando letras y palabras para transmitir mensajes.

Algunos con más emoción y otros con menos,

eso ya va en el sueldo, como dicen.

Mira, una baraja que tiene letras

y no tiene ni corazones ni picas ni rumbos ni tréboles. Tiene letras.

Tiene letras. Han había visto una pareja así.

Está bien. Una baraja bien mezclada.

Te voy a pedir que cortes aproximadamente un tercio.

Un montoncito por aquí.

Ahí está. Fenomenal.

Y ahora le voy a pedir que elija extremos o centro.

Centro. Vamos a dejar el centro por aquí.

Un corte... Has cortado por donde has querido.

Sí. Perfecto.

Pues mira, de todas estas cartas,

habrá algunas que están repetidas, otras no,

pero te voy a pedir que te quedes con una, la que quieras,

libremente, y la colocas aquí. Libre, totalmente libre.

Pues esta. Pues ponla por aquí, por favor.

Espera, que la vea bien. ¿La vieron a las cámaras?

Pues enséñasela a la cámara, yo me doy la vuelta.

Que la vean bien.

Te doy la opción de cambiarla, si quieres.

No, está bien. ¿Seguro?

Me gusta.

Dime un número entre el 10 y el 20. El 15.

Mira... (CUENTA HASTA 14)

Y la que usted eligió por el centro, la 15.

Mezcle bien este paquete de cartas.

Quiero recordar que es una baraja mezclada, cortada por ti,

vuelta a mezclar. Correcto.

Vamos a intentar hacer una adivinación imposible.

Vamos allá.

Qué nervios. La dejo aquí.

Sí, aquí. Voy a estirar por aquí.

Has hecho algo que no te has dado cuenta,

y es que has tocado la carta. Sí, claro.

Y la has tocado con emoción y pasión. Y eso se transmite.

Cuando escribís los discursos con emoción y pasión, se transmiten.

Se intenta.

Los que no son escritos así, no se transmiten. Lo notamos.

Como has tocado la carta con emoción y con pasión,

yo lo voy a notar.

Tengo dudas.

Tengo dudas, ¿eh? Tengo dudas porque, claro, es que...

No he transmitido igual... No, sí, sí, bien, bien.

Sí has transmitido bien, yo creo.

A ver, has transmitido bien...

A ver, espérate, que igual puede ser esta.

Igual puede ser esta.

Yo creo que ya la tengo. Sí, sí.

Aquí está, la primera. Exactamente la I.

Pues no.

¿En serio? En serio.

¿No es la I? No.

Espera un momento.

Si no es la I, vamos a dejarla aquí, no pasa nada.

Es que el final era muy bonito. Mira, mira.

Has cortado por donde has querido. Sí, señor.

Has mezclado. Mira...

Vamos a hacerlo así, mira.

La I no era, ¿no? No.

¿Cuál era la suya? La W.

Bueno, pues mira, solo hay que hacer así...

Y aparece. Impresionante. Impresionante.

La W. Pero además... Me has dejado alucinado.

Pero además, una cosa.

Con todas las letras que hay aquí,

le pido que componga una palabra libremente,

que no sea muy grande, de cuatro o cinco letras.

La que sea.

Es imposible que yo la sepa, ¿verdad?

Bueno, la puede saber. ¿Pero cómo? Una palabra.

Sí, una palabra, la forma. Gas...

Cuatro o cinco letras. A lo mejor algunas letras faltan.

Ya sé por dónde va.

Gasteiz. No sé si estará la Z. Gasteiz.

Una palabra muy bonita. El nombre en euskera de Vitoria.

Bueno, ¿pero yo podía haber sabido que ibas elegir esa palabra?

No tenías porqué saberlo. ¿Imposible?

Imposible no, porque la palabra existe,

pero no tenías por qué saberlo.

Es que antes de empezar he escrito una palabra

y la dejado en el bolso.

Quiero que veas cómo es exactamente.

Gasteiz. Impresionante.

Estoy sin palabras.

Sin palabras... Es un buen mago.

Sin palabras me quedo yo cada vez que vengo a Magialdia.

Gorka. Zorionak, felicidades.

Muchas gracias.

Miguel me ha dejado sin palabras.

Puedo asegurar que no estábamos compinchados

ni que estaba preparado.

Es un magnífico mago. No sé cómo ha podido hacer este truco,

y de mucho nivel, muy alto nivel,

y espero verle en algún festival de Magialdia de Vitoria-Gasteiz

porque es un muy buen mago.

(Música aurresku)

Y me resisto decirte agur sin un eskerrik asko, Álava.

Una tierra de gentes que llegan a tu vida para quedarse.

Adiós, barrio de San Martín, plazuela de Fournier,

Avenida, los coras.

Ken Follet te eligió, y te eligió bien, catedral,

pero yo me llevo el recuerdo del casco viejo, de la Florida,

de sus paisajes, sus tradiciones, de sus bodegas, de su música.

Y sobre todo, de sus gentes.

Ha sido este un viaje muy especial y emotivo para mí,

donde he querido que conozcáis a todo un equipo.

Con un jubilo sin par, te digo gero arte, Gasteiz.

(Música aurresku)

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Un país mágico - Álava

16 jun 2018

Hoy turno para Álava, nos adentraremos en el templo de un escritor de nuestro tiempo Álvaro Arbina, compartiremos barra con un invitado de altura Juanito Oiarzabal. Degustaremos los grandes vinos de la tierra y como siempre en cada destino dejaré una carta de mi baraja hasta completarla entera.

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