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Para todos los públicos Últimas preguntas - El Papa de la ternura - ver ahora
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(Música)

Hola amigos, ¿qué tal? buenos días, bienvenidos una semana más

a "Últimas preguntas". Hoy vamos a hablar de un libro

dedicado al Papa Francisco, una vez más, no hace muchas semanas

hablábamos también desde otros aspectos del Papa Francisco,

porque, efectivamente, su figura, su presencia, da para tanto,

tiene tantos matices, se puede mirar desde tantos prismas

que siempre es interesante y mucho más si hoy de nuevo

vuelve a estar con nosotros una persona que le sigue

muy, muy de cerca, también ella,

en este caso hablamos con una compañera,

ella también es corresponsal en Roma, en este caso

de la cadena COPE, hablamos de Eva Fernández, buenos días, Eva.

Buenos días, encantada de estar aquí con vosotros.

Gracias de verdad por estar aquí

y estas semanas están siendo un auténtico privilegio,

os habéis venido los corresponsales o algunos de los corresponsales

de Roma en el Vaticano, para estar aquí en el programa

igual que Juan Vicente Boo hace unas semanas.

Un maestro, habéis tenido la suerte de estar con un maestro,

una de las personas de las que yo más he aprendido en estos años.

De hecho, lo has mencionado, no recuerdo ahora mismo

si es en el libro o en alguna entrevista que te he escuchado,

de cómo cuándo tu llegaste a Roma hace cuatro años escasos,

él que ya llevaba muchísimo tiempo te abrió muchas puertas.

Sin duda y uno de esos grandes consejos que me dio,

en el fondo está en la base de este libro porque él me animó

a que ocupara mucho tiempo

de todo el seguimiento que hacía del Papa Francisco a mirarle,

tan importante como a escucharle y a leerle, a mirarle.

Y ha sido precisamente mirando al Papa Francisco,

cuando he descubierto que había algo en especial,

un signo característico que hacía y conseguía que las personas

cambiaran, que las personas fueran mucho más alegres

y eran esos gestos de ternura que he procurado reflejar

en estas páginas.

Ahora comentaremos alguno, no todos porque el libro hay que leerlo,

pero sí alguno, Eva. Fíjate, efectivamente,

cuando fue elegido Francisco como Papa, desde muy pronto,

quizá desde ese primer día con esa aparición

en el balcón de la Basílica de San Pedro

pues ya se le dijo el Papa de los gestos,

este hombre hace unos gestos, tiene unos gestos que le definen,

de algún modo, pero claro en estos años se ha ido profundizando más

y esos gestos, lo acabas de decir, Eva, tienen, podemos decir,

un hilo común que es, por ejemplo, la ternura,

desde muchos aspectos y desde esos gestos con grandes mandatarios

y con la persona más, entre comillas digo esto,

más anónima, podríamos decir, ¿no? con la que se encuentre.

Sin duda, realmente lo has definido perfectamente,

el Papa Francisco tiene una especie de obsesión,

que es cambiar el corazón de las personas,

entonces por eso despliega toda esta serie de gestos

que en el fondo es su forma de señalarnos el Evangelio,

es así de claro, su forma de decirnos

"este es el camino que ha seguido Jesucristo,

yo quiero predicar con el ejemplo"

y por eso vemos cómo es capaz de detectar a la persona

que necesita, precisamente, una de sus caricias

cuando va en Papamóvil y se detiene justo ante una señora

anciana que en ese momento a lo mejor es la alegría

que necesitaba o se detiene ante un niño enfermo

y realmente da un consuelo inmenso a sus padres,

porque estaban muy preocupados. Nos hemos enterado no hace mucho

que uno de los pequeños que cogió en brazos en San Pedro

antes de esa audiencia a la que muchos seguro

que habríamos tenido la oportunidad de haber acudido,

bueno, pues ese niño falleció poco después porque estaba muy enfermo,

tenía una enfermedad terminal y sus padres contaban

cómo en ese momento, que ellos sabían, eran conscientes

de que a su niño le quedaban pocos días de vida,

tenerlo en brazos del Papa Francisco

y esa bendición que les dio y la sonrisa que dedicó a sus padres

fue lo que necesitaban en ese momento,

es, a veces lo he definido como una especie de superpoder

del Papa Francisco que a través de pequeños gestos de ternura,

pues nos alegra la vida de todos.

Sí, porque yo creo que son gestos que no nos dejan indiferentes,

obviamente a la persona a quien vaya dirigido ese gesto,

por descontado, pero quienes los hemos podido presenciar

a través de la televisión, a través de vuestras crónicas

en la radio o en los periódicos,

no nos dejan indiferentes, ¿no?

Y qué bueno es esto, Mari Ángeles, porque realmente parece mentira

que aunque llevemos tanto tiempo siguiendo al Papa Francisco,

muchas veces nos conmovemos. ¿Ah sí, os pasa?

Sí, no pasa, yo realmente uno de estos últimos momentos

lo hemos vivido en uno de los últimos viajes

del Papa Francisco, que fue el que realizó a Rumanía

y entonces pues fíjate,

en medio de toda la masa de personas,

que hay que reconocer que fue impresionante,

porque estamos hablando de un país de mayoría ortodoxa

y que querían ir a saludar al Papa, se vio como una señora anciana,

con su pañuelito aquí, guapísima, llena de arrugas

y con las pocas fuerzas que podía levantaba a su nieto en brazos,

esto fue un gesto que al Papa le conmovió porque el Papa

no pudo pararse en el Papamóvil, pero se cruzaron las miradas,

la señora miró al Papa, el Papa a la señora,

se sonrieron y el Papa luego decía que él notó como esta señora

le estaba diciendo "aquí está mi sueño, aquí está mi futuro,

este es mi nieto, a mí se me terminan los días,

pero aquí está mi familia,

tengo en mis manos a alguien que va a continuar mi vida en esta tierra"

y al Papa le conmovió y a mí también

cuando veía esas imágenes y realmente esta es la fuerza,

la fuerza que no son simples gestos,

el Papa no realiza toda esta serie de muestrario

de microternuras de cara a la galería

o para que le hagan fotos, es su forma de expresar

el cariño que Dios tiene por cada uno de nosotros

y él como su representante, digamos, que se encarga de hacernoslo notar

con todas estas caricias. ¿Somos muy exageradas si decimos,

Eva, que precisamente a propósito de esto que estás diciendo,

que efectivamente a mí, por todos los episodios que narras

en el libro, por cierto, que no te quedas en la anécdota,

hay en cada capítulo, que quizá muchos empiezan, efectivamente,

pues con ese gesto, pero luego hay, ya lo descubrirán los lectores,

hay una gran profundidad, precisamente a eso quiero llegar,

¿somos muy exageradas si decimos que podemos hablar de una teología

a través de la ternura?

Sí, ninguna exageración,

realmente, el Papa escogió la palabra ternura

en la Homilía de inicio de su Pontificado,

que se puede decir que para todos los Papas es como una especie,

de bueno, aquí a partir de esta línea

es lo que vamos a ir viendo a lo largo de su Pontificado

y el Papa en esa primera Homilía dijo claramente:

"No tengáis miedo de la ternura",

entonces en el fondo, son las encíclicas

del Papa Francisco, las exhortaciones apostólicas,

los documentos, estos gestos de ternura que el Papa tiene

son casi tan potentes como una encíclica

y a veces tienen más valor que una Homilía,

el hecho de, recientemente uno de los viernes

de la Misericordia que estuvo visitando a enfermos de Alzheimer

y no pronunció ningún discurso,

pero simplemente ver a lo que había ido el Papa que es a acompañar,

a sonreír a estas personas que no le reconocían

y una señora que le cogió la cabeza al Papa

y empezó a acariciarle, simplemente le acariciaba

y le decía: "Qué bueno eres, te quiero mucho".

No sabía que era el Papa

y es que no hizo falta decir nada más,

nos dio una lección el Papa a través de esta señora

con Alzheimer de la dedicación que tenemos que tener

a los enfermos, a los desposeídos,

como las periferias en las que tanto se fija el Papa Francisco,

entonces, a veces, determinados gestos son superiores

a cualquier Homilía.

En este libro vas desgranando algunos de esos gestos,

digo algunos, porque son tantos que imagino que habrá sido difícil

para ti quedarte con apenas algunos.

Habéis entrado y en este caso creo que lo puedo decir

de un modo literal, a la cárcel con el Papa Francisco,

os habéis acercado a mujeres que han sido víctimas de la trata,

de la prostitución, a ese niño, por ejemplo, que le preguntaba

en una Parroquia "mi papá era ateo y ha fallecido hace muy poco,

¿mi papá está en el cielo?" Son pequeños gestos

que nos transmiten esa teología,

como estábamos diciendo, pero quizá hay un tema

que el Papa tiene y yo creo que nos ha dado un aldabonazo

a todos, es el tema de los refugiados y los migrantes.

Sí, sin duda, es impresionante,

yo siempre creo que el Pontificado del Papa Francisco,

uno de los aspectos más fundamentales

por el que será recordado y estudiado ha sido

por su reacción a una crisis que hemos sufrido todos

en el mundo, pero de la que a veces ya va pasando el tiempo

y parece que nos va importando menos,

pero aquel primer momento en el que el Papa decide

ir a Lampedusa, ir a Lesbos, aquella palabra "vergüenza"

que resonó en las cabezas de todos

ante tragedias terribles de personas ahogadas

simplemente porque no se les había ayudado o socorrido a tiempo,

ese gesto tan impresionante cuando el Papa subió en el avión

a una serie de refugiados, casi todos de la guerra de Siria

y una cosa muy importante, el Papa en ese gesto

que dio la vuelta al mundo,

lo que no sabemos es la segunda parte,

el Papa se ha preocupado prácticamente cada mes,

se preocupa de esas familias que él trajo en avión a Roma,

se preocupa de saber si están bien,

cómo son las notas de los niños en el colegio,

si están integrados, si saben italiano,

Como un padre. Igual, como un padre,

no fue solo un gesto "qué bonito, los subió en el avión",

el Papa, como un padre, sigue preocupado

de todas estas familias y fíjate, relacionado con esta preocupación

suya por los refugiados, todos, por supuesto, tenemos

ese momento en el que un rescatador, Óscar Camps le entregó el chaleco

naranja de una niña ahogada a la que no pudo rescatar

y que ahora es el emblema de un Ministerio vaticano.

Está allí además puesto. Está puesto, no existía,

el Papa decidió que había que dedicarse de forma especial

a todas estas personas y una de las...,

una niña pequeña que a mí me impresionó mucho,

que se llama Mina, familiar de una de estas personas

que el Papa llevó en el avión y que procuró que la reagrupación

familiar, que también es el cariño continuado,

o sea, hay familias que todavía están sufriendo en el Líbano,

en los campos de refugiados, entonces el Papa

insistió a través de la comunidad de San Egidio

para que se trajera a través de estos corredores humanitarios

tan impresionantes y que tanto han ayudado a estas familias

para reintegrarse en el país,

pues fíjate, una niña, la conocí en el aeropuerto

de Fiumicino, me impresiona muchísimo, se llamaba Mina

y entonces claro, no podíamos entendernos,

no hablábamos el mismo lenguaje, pero esta niña que había pasado

dos años de su vida escondida de los bombardeos

y que había estado en un campo de refugiados, yo le dí un chicle,

era lo único que tenía en ese momento en el bolso,

porque ella me sonreía

y esta niña que hacía mucho tiempo que no disfrutaba de las chuches,

cogió un chicle y me devolvió el paquete

y no te puedes imaginar, también para mí fue

uno de esos momentos impresionantes que dije: "¿La ternura

es contagiosa?" porque esta niña a mí me ha enseñado mucho,

me ha hablado de generosidad

y de hecho tengo ese paquete de chicles en mi mesa de trabajo

porque es una gran lección que me ayuda a darme cuenta

de que hay muchísimas personas de las que puedo aprender

gracias a esta ternura del Papa Francisco.

Estaba yo pensando cuando nos estabas contando todas estas cosas,

Eva, porque han salido incluso estudios de marketing

que ponen como modelo al Papa, la estrategia de comunicación,

la estrategia de marketing, en términos de comunicación,

de empresa, de tal, dices, es que no es eso,

es que es muchas otras cosas que quizás no nos enteraremos

nunca, nos acabas de contar que él sigue pendiente hasta de las notas

que sacan esos niños, cosas que no nos enteraremos,

pero que son semillitas de ternura que él va plantando,

que a lo mejor no lo vais a contar en las crónicas, pero están.

Exacto, es así y según me contabas esto, pensaba en las llamadas

telefónicas del Papa Francisco, que es su forma de acercarse

a aquellas personas a las que muchas veces no conoce.

¿A ti te llamó? Sí, he sido una afortunada,

una de las muchas afortunadas, pero imaginaros lo que es

recibir una llamada en tu móvil del Papa Francisco:

"¿Eva Fernández? soy el Papa Francisco",

fue un gran detalle porque fijaros, realmente, le había escrito

anteriormente una carta en la que le decía que mi vida

había cambiado mucho desde que estaba en Roma siguiéndole

y simplemente le pedía si tenía tiempo y podía dedicar

algunas palabras como las que ha dedicado en este libro

y él encima, pues la ternura de decir:

"Discúlpeme, he tardado en responder a su carta,

¿a usted le importa que sea una carta y no un prólogo?

que a mí los prólogos no me gustan", o sea, era algo,

una serie de delicadezas, había llamado una vez anterior,

yo no le había cogido el teléfono y no me reprochó

"que ya la he llamado", o sea, es un gesto más,

pero esta llamada mía no fue importante, lo importante es

las llamadas que hace a una señora viuda a la que su hijo

ha matado la mafia siciliana y habitualmente,

prácticamente cada domingo o cada dos domingos

le hace una llamada de teléfono,

la llamada que hizo a un sacerdote español de un seminario de Toledo

al que no conocía de nada. Que fue el párroco mío.

No me digas. Fue párroco mío, don Marcos Conde.

Don Marcos Conde, esta alegría y a don Marcos Conde le llamó

el Papa al regreso de un viaje importantísimo e histórico

a los Emiratos Árabes, o sea, ¿cómo estaría? agotado.

Y en su cabeza mil cosas

y llega a Santa Marta y llama a don Marcos.

Efectivamente y es que además no lo hizo

porque es que le importaba don Marcos,

es que al Papa le importan las personas,

le importa el tú a tú,

es el Papa de las distancias cortas

y realmente esta es una de las grandes lecciones

que es muy difícil que por mucho que lo intentes escribir,

es muy difícil reflejar lo que comentabas,

todos los gestos de los que no nos enteraremos nunca

y que hace a diario el Papa Francisco.

Oye Eva, ¿cómo son los viajes en el avión con el Papa?

Son apasionantes, imaginaros lo que es en el pasillo de un avión

poder intercambiar unas palabras de cariño con el Papa

y digo de cariño porque es él el que derrocha absolutamente

un elenco de ternura con todos,

a uno le pregunta cómo está su hijo enfermo,

porque se acuerda que en el anterior viaje el enseñó una fotografía

y le dijo sí podía rezar por este hijo suyo

y al Papa le importa muchísimo más ese detalle,

si algún familiar tuyo tiene problemas de trabajo

y si ya lo ha encontrado a que tú le cuentes

un mensaje de los que llevas a lo mejor mucho tiempo pensando

"qué le voy a decir al Papa", al Papa realmente le importa

lo tuyo, tus problemas y en el avión hemos contemplado

pues gestos tan bonitos, ahora mismo viéndote a ti

pensaba en una ocasión que una periodista

le preguntó: "¿Cómo se llaman tus hijos?"

y entonces ella empezó toda feliz a contar los nombres de sus hijos

el Papa dijo: "Me encanta preguntarle a una madre

por sus hijos porque siempre me sonríe"

y realmente, con lo difícil que es al Papa ya regalarle algo,

al Papa se le ha regalado en los vuelos papales de todo,

pero uno de los momentos también más conmovedores

fue cuando un compañero periodista de repente se puso de rodillas

en el pasillo del avión y le dijo:

"¿Me permite que le limpie los zapatos?

Claro, el Papa no lo permitía inicialmente,

pero él le contó: "¿sabe qué ocurre? Yo he sido limpiabotas de pequeño,

porque mi madre era madre soltera,

había que salir adelante

y realmente pues me dediqué a salir a la calle

a limpiar los zapatos de la gente, ahora esta persona, este compañero

es periodista, tiene un medio de comunicación

que está haciendo mucho bien para difundir el pensamiento

del Papa Francisco y de la Iglesia, pero en ese momento era

lo que al Papa le dijo: "Permítame, porque será un homenaje que hagamos

a todas las personas que trabajan en la calle",

bueno, esto es emocionante, cada vuelo papal

es una auténtica aventura y te encuentras con gestos como estos.

Pero Eva, cuéntanos el regalo que le has hecho tú.

Bueno, realmente tenemos que conseguir que venga a España,

hay que conseguirlo. Tú estás más cerca.

El Papa tiene gran cariño a España, sinceramente, gran cariño

y realmente pues digamos que dentro de esta estrategia

para animarle, la estrategia, han entrado los presos

de una cárcel de Castellón que le hicieron una carta preciosa

en la que le decían que ya que ellos no podían acercarse a visitarle

a Roma, que por favor él se acercara a visitarles,

al Papa esto le conmovió y lo último

ha sido, bueno le hemos llevado arena de todas partes de España

para que ya que él no se acercaba.

¿Y qué le dijiste? Pues que ya que él no se acercaba

a España, le traíamos un poquito de la arena

y entonces el Papa se rió y con dos sugerencias,

dos sugerencias que están, tenemos en el año 2021

dos fechas redondas, por una parte el 500 aniversario

de la conversión de San Ignacio de Loyola

y el Papa dijo rápidamente:

"¿Lo decís para que el Papa se convierta?"

y una segunda pues el año santo compostelano

y el Papa en este último viaje

que le llevé unos muñecos preciosos que le hicieron los jóvenes,

unos jóvenes de Pamplona pidiéndole que tenía dudas del último documento

dedicado a los jóvenes, que tenían algunas dudas

y que querían invitarle a España para que les resolviera las dudas

y entonces el Papa, como es el año santo compostelano dijo:

"Bueno, me lo voy a pensar", lo dijo con mucho cariño

y también diciendo: "¿Me estás pidiendo que el Papa

haga también el camino?" y digo: "Pues sí",

si hay que hacer el camino, el Papa con mucha simpatía

y a ver si tenemos suerte y podemos recibirle pronto en España.

Sería una maravilla. Sin duda.

Yo ya puesta a pedir, incluso si le podemos invitar a que venga

aquí, pues estamos encantados o vamos nosotros donde haya que ir,

también es verdad, no le vamos a hacer que venga él aquí.

De verdad Eva, ha sido un gusto compartir contigo este ratito,

escucharte en tus crónicas en la Cadena Cope

y ahora leerte en este libro "El Papa de la ternura",

yo de verdad, a ver, cuando hablamos de un libro

es porque a mí me ha gustado y me parece que es interesante,

yo creo que es bonito que podamos acercarnos a la figura del Papa

a través precisamente de la ternura,

algo que hasta hace unos años nos sonaba como algo ñoño,

yo creo que el Papa también se ha encargado de que hablemos

de ternura con toda la tranquilidad,

¿verdad? y con toda la rotundidad

que tienen la ternura en el mundo.

Sí, sin duda. Gracias a vosotros, ha sido para mí un placer,

sobre todo porque lo importante es que esta ternura

sea contagiosa y sean muchos los que quieran ser conspiradores

junto al Papa de esta revolución suya de la ternura.

Una auténtica revolución que ojalá todos nos unamos ahí a ella.

Muchas gracias Eva

y con todos ustedes nos quedamos ahora para conocer otras historias.

(Música)

"El grupo Polis, perteneciente a la delegación de apostolado

seglar de Toledo, ha organizado el curso de verano

'Mujer, Iglesia y Sociedad', una visión desde el genio femenino."

Teniendo en cuenta que lo que es en el debate público,

pues las imágenes de lo que es la mujer o las vigencias más comunes

no nos encajan precisamente en los que pudiera ser una visión

cristiana de la mujer, que también aceptamos que no está

suficientemente elaborada y que en parte, pues con las ponentes

que hemos traído, eso se está viendo pero a su vez son contribuyentes

a esa elaboración.

"Además de la mesa de experiencia en la que estuvieron presentes

proyectos diocesanos dedicados por ejemplo a la acogida

a víctimas de la prostitución, apoyo a mujeres embarazadas

o víctimas de violencia, intervinieron destacadas estudiosas

del tema de la presencia de la mujer en la Iglesia."

Curiosamente cuando se dice esa palabra de mujer

junto con cristiana, pues habitualmente la sociedad

no suele pensar en eso, ni en el encanto, ni en la gracia,

ni en el estilo, si no que piensa otra serie de tópicos que no son

muy acertados, entonces lo que yo he intentado hacer es

bueno, que la mujer cristiana también puede tener encanto,

también puede tener secretos con mucha mayor razón,

porque está en contacto con ese Dios que es infinito y que es secreto.

Pues un poco, la ponencia ha sido explicar esto,

que el perfil de la mujer cristiana no tiene que ver con esos tópicos.

una mujer un poco sosa, que no tiene estilo,

una mujer que se ancla en las formas del pasado,

una mujer que vive encerrada en su torre de marfil,

no es eso una mujer cristiana, es una mujer que vive desde

la gran innovación que ha traído el cristianismo,

una religión que habla de libertad, de la igualdad originaria

del hombre y la mujer delante de Dios,

una mujer que habla de la capacidad de innovación,

una religión que habla sobre todo de la capacidad amorosa

que tiene el hombre, eso es el cristianismo.

La mujer tiene unas virtudes, unas características

que podríamos describir como propiamente femeninas,

que tienden a salir y que son preciosas, que son bellísimas,

que las muestra muchísimos ámbitos, por supuesto cómo es la maternidad,

el trabajo, el ámbito social, laboral, político,

salen todas estas características femeninas

que enriquecen a la humanidad entera.

La Iglesia tiene una dimensión mariana que mientras no esté

clara y desarrollada en su sitio,

pues la mujer tiene en la Iglesia un papel

absolutamente imprescindible, aunque solo sea

porque los varones ven muchas cosas importantes en la realidad,

pero las mujeres vemos cosas de la realidad que ellos no ven,

entonces, la visión completa de la familia, del mundo

y también de la Iglesia solo se va a dar

cuando esté la visión de los dos

y entonces eso, como ni siquiera está desarrollado teóricamente,

aunque se va haciendo y hay ejemplos,

siempre son ejemplos pioneros que no terminan de cuajar.

Y nos falta camino por andar.

(Música)

Bien amigos, pues así nos despedimos, será si Dios quiere

hasta la próxima semana, estaremos encantados, lo saben,

de que estén al otro lado de la televisión o de internet

si nos siguen a través de las redes.

Gracias por el tiempo que nos han dedicado.

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Últimas preguntas - El Papa de la ternura

14 jul 2019

"El Papa de la ternura" un libro que recoge los gestos más significativos del pontífice y que dicen más, incluso que sus homilías o escritos.

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