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Últimas preguntas

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Para todos los públicos Últimas preguntas - Me llamo Gennet - ver ahora
Transcripción completa

Saludos, amigos, muy buenos días.

Bienvenidos una semana más a "Últimas preguntas".

Hoy vamos a comenzar hablando de cine.

Saben que lo hacemos en muchas ocasiones, nos gusta,

hay propuestas maravillosas

que nos gusta compartir con ustedes.

La de hoy, les pido que no se la pierdan.

Vamos a ver juntos el tráiler y después hablamos.

"Me llamo Gennet.

Nací en Etiopía, en una familia muy pobre.

En África había sobrevivido como un animal salvaje y,

un día, ella llegó."

Padre, siento mucho que el embajador le haya metido en estos líos,

solo quiero ayudar.

-Aquí la gente viene, lava su conciencia y se va.

-Tu casa.

-El mundo al que tú la has traído es muy diferente

al que ella conoce.

-Hoy la clase va a ser diferente.

"Me llamo Gennet.

Soy una persona sordociega. Y quiero vivir."

"Me llamo Gennet",

esta es la historia o parte de la historia de Gennet Corcuera

que ha llevado a las salas, ha llevado al cine,

va a seguir llevando por muchos lugares,

porque esa historia no se acaba aquí

ni muchísimo menos.

Está con nosotros el director de la película

que nos ha acompañado en muchas ocasiones.

Para nosotros, ya lo saben,

es siempre un gusto saludar y recibir a Miguel Ángel Tobías.

Buenos días, Miguel Ángel. Buenos días.

Yo feliz de estar aquí otra vez.

Ya sabemos...

Yo estaba pensando que la última vez que hablamos

creo que no me equivoco,

ya nos apuntaste algo de este proyecto.

Que ya es una realidad.

Puede ser que sí.

Es que ha sido muy complicado,

han sido tres años y medio de producción de esta película.

Y por fin, ahora, en fechas recientes,

hemos podido empezar con toda la gira de estrenos

por toda España.

Y de América Latina, que te vas enseguida.

Tan enseguida que hoy incluso, cuando acabe la entrevista,

cojo un avión para Disaveva porque cerramos esta noche,

"Me llamo Gennet"

cierra el Festival Internacional de Cine de Etiopía.

Y después volveré otra vez a España

y estamos ya preparando la gira para Latinoamérica,

para presentar la película ahí.

¿Cómo llegas tú a la historia y qué te llama la atención

de la historia de Gennet Corcuera?

Tuviste que contarlo, además, en formato cine.

Es verdad que la mayoría de la gente

siempre dice que viajando se aprende y viajando pasan cosas.

Esto también me pasó viajando,

estaba en un vuelo de Madrid a México

que estaba rodando una película allí

y leo un periódico, veo un titular que dice:

"Gennet Corcuera, una española,

primera sordociega europea de nacimiento

en conseguir un título universitario".

Entonces, me quedé impactado con el titular,

empiezo a leer un poco lo que decía la noticia

y en ese momento pensé, sinceramente, dije:

"Estoy seguro de que alguien

ya está haciendo el guion de esta historia",

porque aquí hay una historia de cine detrás.

Pero pasó un año y yo no veía nada por las redes.

Pasó un segundo año y tampoco.

Al tercer año dije:

"Si nadie hace esta película, la hago yo".

¿Qué te ha aportado esta historia?

Porque tú nos decías que desconocías casi por completo

el mundo de las personas con sordoceguera.

No es que desconocía el mundo de las personas con sordoceguera.

Antes lo decía con vergüenza, ahora ya menos,

porque a lo largo de estos años han sido miles de personas

que cuando yo les he dicho que estaba rodando una película

sobre una chica sordociega, me decían: "Ah, ¿es sordomuda?".

No, es sordociega.

Porque nuestra mente está diseñada para aceptar

que alguien no vea.

O diseñada para aceptar que alguien no oiga.

Pero las dos cosas, realmente, no nos entran en la cabeza.

Entonces,

para mí ha sido un descubrimiento impresionante

que una persona pueda carecer de los dos sentidos a la vez.

Pero más impresionante todavía es ver

cómo se puede construir un mundo

como ha hecho Gennet dentro de su interior, de su cabeza,

como para ser capaz de vivir como el resto de nosotros

donde independientemente que necesite guías-intérpretes

para desenvolverse por la vida,

sin embargo está absolutamente integrada

y haciendo una vida normal y normalizada

en el mejor sentido de la palabra.

Que ha llevado incluso que ella, hoy en día,

sea profesora de niños sordociegos.

Creo que lo más importante que me ha pasado personalmente

con la película a mí y al resto de los actores,

esto me lo dice Ángela Molina, Miriam Díaz Aroca,

Micky Molina, el equipo técnico de la peli...

Ha sido para todos una lección de vida porque nos ha demostrado...

Gennet es una muestra de que nunca hay que rendirse,

de que siempre hay esperanza,

de que si tenemos la ayuda suficiente

somos capaces de realizar muchas cosas

en nuestra vida que pensamos que somos incapaces

y creo que la película es un canto a la vida, al amor,

es un homenaje a las madres,

indiscutiblemente es un homenaje a las madres,

todos los que somos hijos sabemos

lo que una madre es capaz de hacer por un hijo.

Y todas las que sois madres sabéis

lo que una madre es capaz de hacer por un hijo.

Así que ha sido como quien lo mejor lo resume.

Ángela Molina me decía una vez:

"Miguel Ángel, ha habido un antes y un después en mi vida

de rodar esta película.

No en mi carrera profesional, que lo he hecho todo".

Hará todo lo que quiera.

"Pero en nuestra vida".

Y esto ha sido un poco lo que nos ha pasado a nosotros.

Es una historia magnífica la de Gennet con su madre.

Esa fuerza de esa mujer que iba a pasar unos días a Etiopía,

como podemos ir a tantos lugares del mundo.

Yo, y lo conté aquí hablando del libro, que me entrevistaste,

"El renacer de los Andes", yo estoy aquí por un milagro.

Lo he contado.

Me entristece mucho que haya gente

que no crea que los milagros existen

porque es verdad que si no crees que existen, no los vas a pedir.

Creo, sinceramente, que si no crees que existen,

es más difícil que se den,

pero sin ninguna duda,

la vida de Gennet es una sucesión de milagros.

Gennet debió haber muerto en Etiopía.

Ella nace en medio de la hambruna más tremenda

que se recuerda en los últimos años del planeta,

murieron un millón de personas de hambre en aquel momento.

Nace de padres pastores, pobres y nómadas.

A los dos años de edad se queda completamente sordociega,

acaba en una casa de acogida

donde las monjas estaban desbordadas por esa hambruna

y lo único que podían hacer con las 700 personas que había allí,

niños, enfermos, discapacitados, ancianos,

era darles un plato de comida cuando lo tenían.

Murieron cientos de niños alrededor y ella, siendo sordociega,

sobrevivió.

Viene a España,

pero traía tantas enfermedades sobrevenidas de África

que estuvo tres meses en un hospital nada más llegar a España

debatiéndose entre la vida y la muerte.

No se sabía, ni siquiera cuando viene,

si Gennet iba a seguir viviendo.

Se le consigue salvar la vida,

y empieza este proceso educativo que todo el mundo,

todos lo que hemos estudiado, sabemos el esfuerzo que cuesta.

Intentemos ni imaginarnos, ni como juego,

casi es imposible, pensar en hacer eso

siendo sordociego.

No habiendo recibido ningún estímulo intelectual

entre los cero y los nueve años.

Empieza un proceso educativo. Es que nada.

Claro, no sabían cómo comunicarse con ella.

No podían enseñarle nada más que cuatro gestos básicos,

pues entiendo de agua, dolor...

Cuatro cosas.

Y Gennet empieza este desarrollo educativo

a los nueve años

que hace que a los 21 esté académicamente al nivel

de poder entrar en el instituto,

un instituto donde es la única discapacitada,

y luego, hace la carrera universitaria.

Entonces yo digo que si alguien no cree en los milagros,

en la fuerza de voluntad, en el amor de una madre,

si alguien no cree en el poder que hay dentro de nosotros mismos,

donde nos damos cuenta con estas historias

que muchas de las limitaciones que nos ponemos

o que vemos en la vida son autoimpuestas.

Que realmente, si uno tiene fe, voluntad,

la ayuda, por supuesto, necesaria, es capaz de salir adelante.

Y es lo que has hecho ella. Es lo que ha hecho ella.

Y con mucha gente que ha apostado porque eso saliese adelante.

Esa situación, superar obstáculos, pero sobre todo,

quizá, el principal obstáculo, Miguel Ángel, creo que es el miedo.

Ella, me imagino, tuvo que superar muchos miedos,

pero quienes estaban a su alrededor también.

Es tan claro para mí que de hecho compartí,

hice una charla TED con el título de

"La vida está al otro lado del miedo",

y cuando me invitaron a dar la charla, pensé:

"Tengo que llamar a Gennet".

Y que Gennet venga al escenario y hable un poco porque realmente

ella es la demostración de que la vida

está al otro lado del miedo.

A este lado del miedo está la subsistencia.

Miedos tenemos todos porque hemos nacido con ellos,

luego nos los han inculcado.

El miedo es un mecanismo de protección

que ha hecho que nos mantengamos vivos

como especie durante muchos años.

Pero la realidad es que hoy día,

la mayoría de los miedos que tenemos son infundados.

Tenemos miedo a cosas que las probabilidades

de que sucedan son prácticamente nulas en nuestra vida.

Pero en el caso de Gennet es muy patente

porque desde el aislamiento absoluto,

y yo invito a los espectadores

a que después de que vean el programa,

simplemente, como juego, durante un minuto,

se tapen los ojos,

se tapen los oídos en un entorno de silencio absoluto.

Pongan una alarma en el teléfono de 60 segundos

y que se imaginen durante esos 60 segundos

que la vida, a partir de ese momento, es así.

Y que luego traten de imaginar, además,

que no es la vida así desde ese momento,

sino que ya hubieran nacido así.

La única opción que tenía Gennet, la única,

era saltar una y otra vez por encima del miedo.

Y es lo que ha hecho a lo largo de su vida

y lo que sigue haciendo.

Para mí era sorprendente porque las barbaridades

que yo la he hecho hacer en la película,

cosas básicas que a cualquiera le parecen como una tontería,

como decir: "Métete en el mar".

Pero métete en un mar que nunca has visto

donde no sabes cuál es el oleaje.

Es decir, levántate de una toalla en la playa

y ponte a caminar sin ver, sin oír y métete en ese mar.

Sin saber qué está pasando ahí.

Y yo veía en su cara, cuando ella estaba entrando en el agua,

y el agua la movía y la tiraba, aunque yo le dije:

"Gennet, yo voy a estar a 3 m de ti, y, obviamente,

estamos todos aquí y no va a pasar nada".

Pero es que no me dijo que no.

Y habría personas que sin tener esa discapacidad, si les digo:

"Oye, tápate los ojos y entra en el agua".

Y no lo harían. No.

Y ella no hay nada que deje de hacer.

Entonces creo que, como decía,

un ejemplo para todos nosotros de que nos demos cuenta

de que la vida, con mayúsculas, está justo al otro lado del miedo.

Si no recuerdo mal, corrígeme si me equivoco,

creo que es la primera vez que haces una película

en la que te fijas especialmente en una persona,

no tanto en un colectivo, en una situación, en una realidad,

sino, en concreto, en una persona

como es el caso de Gennet Corcuera.

Me imagino que la relación con ella ha sido muy cercana.

Te pregunto esto porque, quizás,

la vida interior de una persona que está incomunicada,

lo digo entre comillas lo de incomunicada,

pero aparentemente incomunicada con el exterior,

¿es una vida interior más rica? Yo sé que tú en eso te fijas mucho.

Para mí era muy importante cuando yo le dije a Gennet,

me dijo que sí y le dije que íbamos a hacer la película

y teníamos que hacer el guion.

Le dije: "Gennet, la película va a tener tres niveles.

Uno en el que vamos a contar la historia de tu vida,

que es gigante, que como historia merece ser contada.

Dos: enla película vamos a ver

cómo ha sido todo tu proceso educativo

para que la gente entienda cómo una persona sordociega,

desde bebé, es capaz de ir haciendo todo este proceso,

de ir aprendiendo poco a poco y de conseguir acabar siendo

una licenciada universitaria".

Y el tercer nivel que tenía que ver con esto

y me importaba mucho era, justamente, mostrar al espectador

ese mundo interior.

Porque uno dice:

"Vale, yo te puedo acabar enseñando lo que es un vaso,

te doy de agua,

bebes, lo tocas, te voy diciendo el signo

y en un momento determinado,

sabes que esto es un vaso y sabes para qué sirve".

Pero yo me preguntaba cómo se le ha explicado

lo que es el cariño,

qué es para ella la soledad, qué es para ella el silencio,

qué es para ella el amor, cómo llegó,

cómo llegó a entender el concepto,

como concepto teórico que nosotros tenemos.

Para mí fue un descubrimiento alucinante,

quizás los neurólogos nos podrán dar, en algún momento,

una respuesta a esto que hoy día creo que no está tan clara

de cómo ella, efectivamente,

ha construido ese mundo interior

de la misma manera que lo puede construir una persona

que ve y que oye,

y que la única diferencia es que nosotros

tenemos mucho ruido alrededor en la vida,

ruido visual y ruido acústico, y cómo ella no lo tiene.

Es verdad que sus reflexiones,

su nivel de entendimiento del mundo,

su nivel de entendimiento de la vida,

de las cosas que de verdad importan,

a diferencia de las cosas superfluas,

indiscutiblemente es mucho mayor que el nuestro.

Por eso, a ver,

hay tradiciones antiguas que han hablado siempre

de la meditación, que al final es

"quédate quieto, quédate en silencio,

sin ruido visual, sin ruido sonoro alrededor,

y siente y piensa, y reflexiona".

Claro, ella vive en este ejercicio permanente muchas horas al día.

Con lo cual, era muy interesante porque yo le preguntaba muchas veces

en el rodaje cuando ella no hacía algo en escena, le decía:

"¿En qué estás pensando?"

Para mí era fascinante.

Entonces, ella, me decía:

"Bueno, pues estoy construyendo una poesía".

Que otro, cualquiera de nosotros, está haciendo una estupidez,

mientras espera ahí, está enredando y haciendo cosas,

sin ese nivel de fundamento que ella tiene.

Es un mundo alucinante.

¿Qué te gustaría que pasase?

Porque la película, obviamente, no se queda ahí,

no se queda en enseñarnos una historia

que ya de por sí es importante.

¿Qué te gustaría que pasase?

Yo sé que tú sigues muy implicado

con el mundo de las personas con discapacidad,

en este caso, con sordoceguera.

Yo creo que en realidad, por supuesto,

el deseo de que la película es que lo vea todo el mundo.

En esta gira que hemos hecho por 14 ciudades

ha sido muy emocionante

para mí escuchar a los rectores de la universidad diciendo:

"Mis alumnos tienen que ver la película".

Los consejeros de cultura, educación, que han venido

a los estrenos han dicho:

"En los colegios se tiene que ver esta película".

Todo el mundo está con esta sensación

de que hay tantas enseñanzas y que hay tantos mensajes

y que la película transmite tantos valores que, en realidad,

yo he acuñado ya una frase que es:

"'Me llamo Gennet', una película que te cambiará la vida".

Y le digo a la gente:

"Si no estás dispuesto a cambiar nada en tu vida a mejor,

no vayas a verla".

Porque es muy difícil ver la película, y no reflexionar.

Sobre cómo estás viviendo tu vida, sobre qué haces,

relativizar muchas de las cosas que pensamos que son problemas

y que solamente son circunstancias,

por lo tanto, lo que espero realmente

es que la película sirva para generar conciencia,

por supuesto,

para generar conciencia social sobre la discapacidad,

no nos damos cuenta,

todo el mundo asume que hay discapacidad alrededor,

pero seguimos sin ser conscientes

de que tienen los mismos derechos que todos nosotros,

pero que tienen más necesidades

que el resto y que tenemos el deber y la obligación

de que esas necesidades estén lo más cubiertas posibles porque,

en definitiva,

lo que nos muestra la película es que un mundo mejor

y diferente es posible.

Y que el mundo está lleno de "Gennets", de gente,

de personas anónimas con muchísimas discapacidades

por el planeta,

personas sin discapacidades aparentes

pero que están luchando,

están haciendo cosas maravillosas y extraordinarias,

siempre hablo y aquí, obviamente, lo hacéis mucho, de los misioneros.

Donde no hay nadie ayudando en esa parte del planeta,

donde nos llegan las grandes ONGs,

ahí hay un misionero o una misionera trabajando.

Y creo que mostrar este tipo de ejemplos sirve para que,

efectivamente, poco a poco vayamos mejorando como sociedad.

Miguel Ángel, gracias.

Por la película, pero gracias por tu trabajo.

Porque en tu cabeza habrá 20.000 proyectos ya,

todos en esta línea social,

así que aquí estamos encantados de recibirte,

que nos sigas contando.

Pues muchas gracias y hasta pronto.

Hasta pronto, Miguel Ángel.

Nosotros, además de ver la película, "Me llamo Gennet",

nos quedamos ahora con otras historias

que nos cuenta Margarita García.

¿Cómo es la relación del Papa Francisco la Virgen María?

El libro "Ella es mi mamá",

fruto de la entrevista que el Padre Alexander Awi Mello

mantuvo con el Papa,

nos presenta la relación del Santo Padre con la Virgen.

Una devoción que tiene su origen

en la transmisión de la fe en la familia.

Así como su relación con los salesianos, y más adelante,

con el pueblo argentino.

Fue una experiencia muy bonita,

porque fue poder escuchar en primera persona

quién significa María para el Papa.

Y el título del libro es justamente fruto

de la última pregunta que él mismo me dijo

y no tiene más que preguntar, y yo dije:

"Bueno, si tuviera que resumir

en una única frase quién es la virgen para usted...".

Y él me dijo, después de pensar un poquito me dijo: "Es mi mamá.

Creo que es la única persona con la que me atrevo a llorar.

Y a veces un poco duro, pero con ella sé que puedo llorar.

Y lo he hecho varias veces".

En el contexto de la VIII Muestra Internacional de Cine

y Realidades que Inspiran,

Madrimaná, que tuvo lugar el pasado mes de marzo,

se presentó este libro-entrevista que revela el rol

y la importancia de María para el Papa y la Iglesia.

Dios quiso tener una madre en este mundo.

Cuando se encarnó, cuando se hizo hombre.

Quiso vivir en una familia,

y quiso tener la experiencia de ser educado por una madre.

Y esa misma experiencia nos quiso dar

al pie de la cruz cuando ofreció a Juan

y en él a todos nosotros esa maternidad de María.

He ahí a tu madre.

Entonces es una pena que en un mundo

donde en general nos sentimos huérfanos,

no usamos ese recurso que Dios nos dio de saber que tenemos brazos,

tenemos regazo, tenemos un lugar donde llegar

y sentir esta experiencia tan femenina que es la maternidad.

Esta experiencia tan propia de ser mujer que es la misericordia,

que es la acogida, que es el amor.

Mes de mayo, mes de María, madre y mujer,

en palabras del actual secretario

del Dicasterio para los Laicos, la Familia y la Vida, del Vaticano,

María no solo es un modelo de fe para los cristianos,

sino que es para toda la Humanidad, un referente de mujer.

María une en sí la fortaleza y la ternura.

Una mujer tremendamente fuerte porque enfrentó su tiempo,

tuvo que decir que sí aun cuando podían haberla apedreado,

podían haberla tratado mal, podían haberla discriminado.

Ella tiene una montaña de ternura

que fue capaz de transformar un establo en la cuna

que acogía a Jesús.

Entonces,

esta combinación de fortaleza y de ternura

es lo que las mujeres tienen, eso que las madres tienen.

Aquellas que son madres,

saben lo que significan

los sufrimientos propios de una madre.

Pero que lo harían diez veces por el amor y la ternura

que tiene hacia sus hijos.

Eso también María lo vivió en su vida.

Es una mujer que trabajaba, que estaba al lado de Jesús.

Es también un símbolo para las mujeres trabajadoras.

Mujer y trabajo,

estos son dos de los rasgos que definen muchas de las labores

de Cáritas en nuestro país.

Hablamos de Taller 99,

lo que empezó como un taller de costura

en el que sacar de la calle a un pequeño grupo de mujeres,

se ha convertido en una empresa de inserción que garantiza,

en muchos casos, puestos de trabajo incluso en la alta costura.

Un sueño para tantas mujeres que por aquí han pasado y pasan,

derivadas de los servicios sociales.

Taller 99 es una empresa de inserción social

de Fundación Labora con apoyo de Cáritas Madrid.

Aquí lo que hacemos es que enseñamos a la gente

desde habilidades sociales

cuando son necesarias, o recuperación de las mismas.

Y luego, en la parte profesional, hay dos áreas,

una, que es la que estáis viendo ahora,

este confección textil

y otra de confección en marroquinería.

Aquí lo que hacemos, bueno, es apoyarles, acompañarles

durante todo el proceso

para que salgan con habilidades laborales perfectas

para poder mantener un trabajo después.

Taller 99 proporciona a estas mujeres

un trabajo remunerado,

a la vez que aprenden técnicas que les permiten acceder,

al cabo de dos años, al mercado laboral.

Aquí aprender confección industrial e infantil,

marroquinería, su producto estrella,

vestidos y túnicas de primera comunión.

En este momento estamos en plena campaña de comunión

tenemos unos 13-14 modelos distintos en la tienda

que son totalmente personalizados,

las familias eligen pues tanto el modelo como el tejido

o la manga que quieren...

Todos tienen un precio único de 160 euros,

no tienen ningún coste adicional al hacer cualquier modificación

y son vestidos muy sencillos,

porque al final lo que queremos es que lo importante de este día,

lo significativo es el día que es.

Y no el traje que lleve los niños.

Entonces enseñamos, por ejemplo, este modelo para que podáis ver,

son cosas muy sencillas, también tenemos túnicas,

y la cruz de madera,

que es uno de los productos que más se está empleando ahora

tanto en parroquias como en colegios

porque es una forma de hacer que los niños vayan iguales,

es una prenda unisex, cómoda, es muy económica,

y es una manera también de volver a utilizar

para todos los niños de la familia.

Manos como las de Luz elaboran cada día bolsos, tejidos,

aquí ha aprendido técnicas y ha encontrado estabilidad.

He aprendido mucho, nuevas técnicas,

y sobre todo marroquinería que yo no tenía ni idea de cortar

ni tratar las diferentes pieles que se trabajan aquí.

Y con respecto a confección, también.

Porque trabajamos todos con producto español,

me ayuda a tener una tranquilidad, una seguridad,

y sobre todo, que se activa.

Estoy en el medio laboral, existo,

y que a mi edad puedo seguir trabajando.

Tanto la colección de vestidos, así como bolsos,

ropa de bebé y todos los productos hechos a mano en este taller

se venden en la tienda que Cáritas tiene en Madrid

en la Calle Orense número 32.

Un lugar donde participar del milagro de Cáritas,

recuperar a las personas.

Bien, amigos, pues así nos despedimos,

será, si Dios quiere, hasta la próxima semana recordando,

en este caso, especialmente,

a nuestros espectadores de América Latina

que no se pierdan esta película

que enseguida Miguel Ángel Tobías va a estar por ahí,

la película que hemos hoy comentado hablando en el programa,

"Me llamo Gennet".

Enseguida va a estar Miguel Ángel por allí presentando

por tantos países hermanos esta gran película.

Y a todos los espectadores de allí, de aquí, de cualquier lugar,

ya saben, tenemos una cita en "Últimas preguntas"

la próxima semana.

Hasta entonces.

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Últimas preguntas - Me llamo Gennet

05 may 2019

Su vida la ha llevado al cine Miguel Ángel Tobías con la película "Me llamo Gennet". En este día de la madre os presentamos el libro "Ella es mi mamá", del sacerdote Alexander Awi Mello, que recoge la relación del Papa Francisco con la Virgen María.

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