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Para todos los públicos Últimas preguntas - Hijas de la Caridad con Angola - ver ahora
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Mientras que allí, el porcentaje de alumnos para los cuales

(Música cabecera)

Hola, amigos, ¿qué tal? Buenos días, muchísimas gracias

por estar con nosotros una semana más,

hoy para hablar de educación.

Pero de un punto de vista... Ya saben que este es un tema

que tratamos con bastante frecuencia en el programa.

Vamos a tener una aportación muy especial,

vamos a tener ocasión de conocer también cómo se vive la educación

en España y en África a partir del testimonio,

de las experiencias que han vivido dos profesores.

Bueno, muchos más, pero hoy han venido al plató dos profesores.

Ambos son de colegios de titularidad de las Hijas de la Caridad,

está con nosotros Roy Páramo. Bienvenido, Roy, buenos días.

Gracias, buenos días. Del colegio La Milagrosa, Salamanca.

Eso es. Y Raquel García,

del colegio Medalla Milagrosa, de Toledo.

Bienvenida Gracias, buenos días.

Como digo, sois una representación de...

¿Cuántos profesores estuvisteis el pasado mes de marzo-abril en Angola?

15 fuimos.

15 profesores. Sí.

De Infantil, Primaria, y Secundaria. Exactamente.

De todas las etapas.

15 profesores estuvisteis en Angola,

en distintos lugares, ahora nos contaréis.

¿Por qué motivo? Contadnos.

Desde la provincia de Madrid San Vicente,

a la que pertenecen los centros en los que trabajamos,

se buscaba un poco ayudar a los centros angolanos,

que son también parte de la provincia,

a implantar nuevas metodologías,

de la misma manera que se hace en los colegios peninsulares.

Fuimos allí para realizar labores de formación, acompañamiento

y seguimiento de esta nueva metodología.

Y vosotros, imagino, luego lo comentaremos,

os habéis traído también muchas cosas de allí, ¿no?

Sí, por supuesto, es inevitable. (RÍEN)

Es inevitable volver igual que uno va, sí.

Ahora nos lo contáis.

Raquel, a vosotros se os plantea en el colegio,

supongo, la dirección del colegio, ¿os plantea la posibilidad, este...?

No sé si hablar de intercambio, si van a venir

profesores de Angola a... En principio van a venir.

Van a venir también, ¿no? Ojalá pueda estar alguno en el programa,

este curso, o el próximo.

A vosotros os hacen esta sugerencia en vuestros colegios,

y en tu caso, Raquel, dices que sí, igual que Roy, igual que otros 13.

¿Cómo fue esto? Nos presentamos varios voluntarios,

había que cumplir una serie de requisitos,

hicieron una selección, y escogieron a uno de cada centro

para que fuésemos a la misión de Angola.

¿Qué os esperabais?

Vosotros conoceríais la misión de Angola

por lo que en alguna ocasión se había hablado en los colegios.

¿Os habríais formado vuestra propia idea?,

que luego no sé si tenía mucho que ver

con la realidad que os encontrasteis.

¿Qué idea teníais vosotros de la educación,

de cómo es un colegio en África, o en concreto en Angola?

Yo creo que cuando llegue allí vi que lo que sale en la tele es verdad.

Es verdad. Todos estos reportajes de negritos

que salen en la tele, cuando llegas allí,

experimentas que es una realidad, y que viven así, como lo vemos.

Por ejemplo, en los reportajes de "Pueblo de Dios",

hemos visto muchísimos en "Pueblo de Dios",

y habéis estado quizá en alguno de esos lugares.

¿Qué te esperabas encontrar, Roy?

Nos hablaron un poco de lo que...

Nos habían descrito antes de ir en qué consistía

cada uno de los lugares a los que íbamos,

porque hay diferencias entre los cuatro lugares:

Lobito, Luanda, Balombo y Quibala.

Esperaba encontrarme un colegio, y es lo que encontré.

Es verdad que hay muchas diferencias,

pero en el fondo, también había momentos

en los que te dabas cuenta de que ante todo, estabas en un colegio.

Con sus alumnos, sus profesores, sus cambios de clase...

A pesar del calor, y de mil cosas que lo hacen distinto,

rápidamente nos sentimos como en casa,

y nos sentimos parte de esa comunidad educativa

a la que en el fondo perteneces, estés aquí, o allí.

-Además, es que los niños tienen los mismos intereses que los de España.

Les gusta jugar, les gusta aprender, y estábamos rodeados de niños,

como en cualquier cole nuestro, ¿verdad?

Si os parece, obviamente estamos hablando de educación,

estamos hablando de niños, vamos a conocer...

Vinisteis a España, fuisteis a vuestros colegios,

y os faltó el tiempo para contar a vuestros compañeros,

a los alumnos y a las familias la experiencia que nos vais a contar

también en el programa.

Si os parece, vamos a ver qué cuentan los niños,

y qué dicen también las Hijas de la Caridad.

Lo que más me ha llamado la atención de Raquel

es la vocación que tiene de ayuda, ir tanto tiempo allí, a Angola,

a ayudar a los más desfavorecidos, y venir a compartirlo con nosotros.

Yo me he quedado muy... no sé, impactada, por lo que ha contado.

También todo esto refleja el carisma vicenciano,

que es lo que nos enseñan en La Milagrosa.

-No... no tenían casi comida.

Algunas veces comían en el cole.

Los niños de Angola saben leer.

Algunas veces bailan descalzos.

Me gustaría bailar como bailan los niños de Angola.

-La manera que tienen de valorar lo que tienen en su vida diaria.

-Lo que más me ha llamado la atención es cómo los niños de Angola

compartían sus cosas sin que pelearan,

ni estuvieran todo el día poniendo en cuenta sus diferencias.

Tienen menos cosas que nosotros, y las valoran.

Nosotros, como tenemos más cosas, no valoramos lo que tenemos,

y tenemos más cosas de las que tenemos.

Me gustaría que aquí, en España,

estuvieran todos tan juntos como en Angola.

-Me gustaría ir a Angola, aprender matemáticas bailando.

-En nuestra clase, por grupos hemos hecho unas cartas

diciéndoles que bailan muy bien, que nos gustan cómo valoran sus cosas

y les hemos hecho un dibujo para que nos recuerden.

-Les preguntábamos cómo era la vida en Angola,

y si allí jugaban al fútbol mucho, y si les gustaban los deportes.

(Música)

-Estamos celebrando los 400 años del carisma,

y qué mejor regalo, y qué mejor felicitación

para todos los que compartimos el carisma

que el que profesores de los distintos centros vicencianos

compartan ese carisma que sigue vivo, no solamente en España, sino fuera,

como puede ser la misión que tenemos las Hijas de la Caridad en Angola.

Fueron las hermanas y los profesores de Angola

los que pidieron que fueran profesores de los colegios de España

a compartir cuál era esa experiencia de la misión,

y sobre todo compartir herramientas educativas,

de manera que los profesores de allí pudieran complementar su formación

con la nueva innovación que se hacía desde nuestra provincia.

Y también para compartir esa experiencia,

y sobre todo compartir la misión compartida,

y darnos cuenta de que no solamente se trabaja en los colegios en España,

sino que somos una gran familia, que traspasa las fronteras.

Lo fundamental de la educación tanto aquí como en Angola,

como en cualquier país, es la convicción que tenemos

del lema de nuestros centros: "Saber más, para servir mejor".

La mejor manera de ponerlo en práctica es compartir con todos

herramientas para poder salir de la pobreza,

ejercer el día de mañana las profesiones de una manera

no solamente a nivel profesional, sino también a nivel de servicio.

Yo siempre digo a mis alumnos que espero que sean buenos médicos,

buenos abogados, pero sobre todo, que sean buenos vicencianos,

que saben compartir su vida con aquellos que más lo necesitan.

Yo creo que la innovación no está reñida ni es incompatible

con la labor educativa de las Hijas de la Caridad.

Al contrario, la innovación nos ayuda, es una herramienta

para incluir toda la diversificación,

para que todos aquellos alumnos que tienen alguna dificultad,

gracias a esta innovación, a estas herramientas,

sean capaces de llegar al máximo de lo que ellos pueden dar.

(Música)

-El hermanamiento con los coles de Angola a mí me parece muy bien,

porque así no hace falta ir hasta Angola para ayudarlos,

y los podemos ayudar desde aquí, desde el cole.

(Música)

¿Y la educación la valoran ellos?

Entendemos, no sé en la zona donde habéis estado vosotros,

pero es obvio que en muchos lugares, acceder,

tener la posibilidad de ir al colegio,

significa recorrer kilómetros y kilómetros desde sus casas,

significa que a lo mejor antes han tenido que trabajar,

y echar una mano a la familia, en el trabajo en la familia

y luego ir al colegio.

Significa que no tienen acceso a muchas cosas

que les harían más fácil el aprender.

Pero ellos tienen esa gana, ese ansia por aprender,

los dos nos lo habéis dicho.

Eso llama mucho la atención, ¿no?

Para ellos la educación es muy importante,

saben que para que su país sea un país próspero,

tienen que ser buenos profesionales.

Para ellos es muy importante ir al cole, ¿verdad?

Cada mañana veíamos cómo niños que no tenían plaza en nuestro cole,

esperaban en la puerta para ver si podían entrar,

a ver si tenían un huequito para entrar.

Para ellos es fundamental ir al cole.

-Sí, yo coincido absolutamente, en Lobito también tuvimos esa impresión.

Se valora mucho, a la educación se le da mucho valor.

Allí hay...

Hay muchos niños, y pocas escuelas, casi al revés que aquí.

Se forman colas larguísimas cuando se abre el periodo de matrícula,

y como decía Raquel, ellos intentan constantemente acceder, entrar...

Porque saben que eso les va a permitir también labrarse un futuro,

y por supuesto, le dan mucho valor.

Le dan muchísimo valor, tanto las familias como ellos,

y sí que son conscientes de que son unos privilegiados

al poder tener acceso a esa educación que les va a abrir puertas.

-Y no todos los colegios son iguales,

los colegios que tienen allí las Hijas de la Caridad,

además de dar la educación, les dan de comer,

que también es muy importante. Claro.

Ellos saben que van a volver a casa con la barriguita llena,

después de haber comido un plato de patatas o de arroz,

y para ellos es fundamental.

Claro.

Vosotros estáis en colegios en Salamanca, en Toledo,

donde se están, siempre bajo el carisma de las Hijas de la Caridad,

el carisma vicenciano, celebramos su 400 aniversario este año.

Se están introduciendo métodos innovadores, podríamos decir.

Algunos de esos métodos los habéis llevado a Quibala, a Lobito

y a los otros dos lugares de Angola.

Seguro que también os habéis traído, ¿no?

¿Cómo ha sido el intercambio?

¿Qué habéis llevado, qué habéis traído?

¿Qué se puede implantar, digámoslo así, en los colegios españoles,

que digas: "Esto funciona muy bien en Angola,

y si funciona muy bien en Angola, posiblemente también en España"?

O no ha habido nada, no lo sé.

Cuando llevamos el trabajo cooperativo allí,

que es un poco lo que estamos trabajando,

aquí a veces somos un poco reticentes a la hora de utilizarlo,

creemos que es una pérdida de tiempo, solo es para los que no saben.

Allí a mí me han demostrado que funciona al 100 %,

y que es impresionante la forma de aprender de todos:

no solo de los que no saben, también de los que saben.

(ASIENTE) Sí, yo creo que...

al africano en general no hay que convencerle

de que cooperar es importante. Claro, claro.

Aquí sí.

Aquí sí. Qué importante es eso, ¿eh?

Aquí sí, porque nuestra sociedad es cada vez más individualista.

Entonces, el trabajo de vender la importancia de la cooperación

es mucho más grande aquí que allí.

Sumado a ello, yo también he observado que el hecho

de tener alumnos de distintas edades

como tienen en Angola, en un mismo nivel,

porque muchas veces el rendimiento escolar,

o la trayectoria escolar del alumno, hace que coincidan en una clase,

en un curso, alumnos de diferentes edades, con dos, tres,

hasta cuatro años de diferencia.

Y eso, lejos de ser un lastre, es un enriquecimiento para el aula.

Aquí casi eso se limita a cuando un alumno repite, ¿no?

Pero el hecho de tener edades diferentes,

toda esa heterogeneidad también revierte positivamente

en la riqueza del entorno, de aprendizaje en el aula.

Y vosotros como educadores,

¿creéis que en este curso que ahora empieza

podéis aportar algo de lo que habéis visto en África?

"Es que esto vale también para los niños en España".

Claro, yo creo que muchos valores. Muchos valores.

Sí, sí, sí.

Muchos valores y sobre todo, enseñar a nuestros alumnos a relativizar.

(ASIENTE)

Hay que organizar la escala de prioridades

y de cosas importantes en la vida.

Evidentemente, para la mayor parte de nuestros alumnos aquí,

por ejemplo el alimento no es algo que suponga un problema a diario.

Mientras que allí, el porcentaje de alumnos para los cuales

comer sí que lo es, es mucho más alto, ¿vale?

Entonces, eso es una excusa perfecta, hacerles ver esa realidad,

y acercarles esa realidad, es una excusa perfecta

para estar agradecidos, por ejemplo, por tener comida siempre en el plato.

Son cuestiones que muchas veces dejamos de agradecer, o de valorar.

-Además también creo que es muy importante

transmitir que hay que vivir el momento, disfrutar del momento,

porque estamos pensando en lo que vamos a hacer mañana,

lo que tenemos que resolver mañana... Y nos perdemos momentos fundamentales

que son superdivertidos, superbonitos,

y que por pensar en el mañana,

muchas veces no nos damos cuenta de vivirlos.

Ellos, sin embargo, viven y disfrutan del momento,

disfrutan mucho de los momentos.

Y a nivel personal, en el ámbito personal...

Claro, me imagino, para los dos ha sido una experiencia muy fuerte,

habéis tenido que dejar durante unos días a vuestra familia,

vuestra vida, podíamos decir...

Como se dice ahora, vuestra zona de confort, ¿no?

Vuestro día a día: "Yo voy, doy mi clase, con mayor o menor dificultad,

tengo mi vida más o menos organizada".

Todo eso durante un tiempo lo tuvisteis que dejar,

para ir a una cultura totalmente distinta también.

¿Qué os habéis traído, qué es lo que más os ha impactado?

Me imagino que muchas cosas, pero, no sé, contadnos algo,

de eso que dices: "Ya no puede ser lo mismo, como era mi vida,

después de vivir esta experiencia, algo en mí ha cambiado".

Me imagino, ¿no? Contadnos.

Yo, las prisas. ¿Las prisas?

Estar todo el día corriendo, ahora sigo corriendo, pero de otra forma.

Porque creo que tengo que disfrutar más del hoy, de mi familia,

de los de mi alrededor, y de cosas que antes me pasaban de lado,

y no disfrutaba de ellas, y a mí me han enseñado a disfrutar.

Qué bueno. ¿Y en tu caso, Roy?

Sí, yo creo que...

O quizá por ejemplo, también la dependencia de la tecnología,

pasas allí un tiempo en el que estás sin conexión muchos días.

(RÍE) -Muchos días.

-Ya no vamos a hablar de otras cosas.

Y eso también hace que el contacto humano cobre protagonismo,

que es algo que se pierde en nuestra sociedad con frecuencia.

También, conocer de cerca la realidad y el trabajo de las hermanas,

que las Hijas de la Caridad llevan a cabo allí,

es algo que todo el mundo debería conocer de primera mano.

Yo creo que mucha gente...

Reconsideraría el concepto de héroe y heroína que tiene.

Sí, ¿por qué, por qué?

Porque lo que hemos visto allí es una entrega total y absoluta:

de tu tiempo, tu vida, tus capacidades, tus cualidades...

A fondo perdido, como ellas dicen, con la mayor de las humildades,

la mayor de las sonrisas y demás.

Creo que eso te hace darte cuenta de lo afortunado que eres,

y sobre todo, del margen de mejora que tienes como persona

y en tu escala de valores cada día.

Verdaderamente, han sido modelos, ha sido un privilegio, yo creo,

poder trabajar con ellas, codo con codo, durante esas dos semanas.

-Y compartir cómo ellas en todo momento...

Es un problema tras otro, lo van superando con alegría,

con ilusión, con esperanza, siempre fiándose del Señor,

y diciendo: "Con esto podemos".

A mí también, yo creo que como Roy, nos han aportado mucho.

Yo me imagino que desde luego ha sido enriquecedor para vosotros,

enriquecedor para los alumnos, los profesores,

la comunidad de Quibala, de Lobito,

los otros dos lugares, ¿qué eran, Luanda y...?

(AMBOS) Y Balombo. Y Balombo.

Desde luego, enriquecedor para los alumnos y las familias de aquí,

porque todo lo que habéis traído, no os vais a quedar con ello,

ya lo estáis compartiendo con esas personitas pequeñas en tu caso,

adolescentes en el tuyo, ¿verdad?, que cada día tenéis en clase.

Yo os lo agradezco muchísimo. Raquel García, Roy Páramo,

gracias de verdad.

Hablaba Roy, además utilizaba esta palabra,

de las Hijas de la Caridad como heroínas,

que cambiaría nuestro concepto de héroe.

Esto, en el caso de África. Pero es que hace...

En muchos lugares, obviamente, ¿no?

Nos gustaría rescatar, y van a tener ocasión ustedes de comprobarlo,

ya muy prontito, porque se va a estrenar enseguida,

una película de la que ya hablábamos hace unos meses aquí,

dábamos algunos apuntes con el director, Pablo Moreno,

de Contracorriente Producciones,

una película sobre una hija de la caridad, sor Helena Studler,

desde luego una heroína muy peculiar,

rescató a más de 2000 personas de los campos de concentración nazis

situados al norte de Francia.

La película está protagonizada por Assumpta Serna,

se va a estrenar dentro de muy poco, y se llama "Red de libertad".

Nos vamos a despedir con un tráiler de esta película.

Antes, insisto, os agradezco que hayáis estado aquí con nosotros,

y ojalá muy pronto haya también profesores de Angola

que puedan ocupar este lugar, y contarnos también su experiencia.

Gracias Roy, gracias Raquel.

Gracias a ti. -Gracias.

Gracias a todos, amigos, que nos han acompañado en este programa.

Nos quedamos ahora con "Red de libertad".

¿Qué pasa?

-Pasa que nos hemos quedado sin Gobierno y sin militares.

No han enviado tropas de reemplazo, y no las van a enviar,

eso significa una retirada.

(Música dramática)

-Francia ha perdido la guerra.

(GRITAN)

-Se abre un tiempo nuevo, de amistosa colaboración,

entre nuestros pueblos.

-Quieren hacernos olvidar.

-¿Hacernos olvidar qué? -Lo que somos.

-Los refugiados vienen desde el norte a millares,

en las aldeas ya no dan abasto.

-Sor Helena, venga, tiene que ver esto.

-Agua, por favor. -¡No pueden acercarse a los presos!

-Somos Hijas de la Caridad, y no nos iremos de aquí

sin atender a estos hombres.

-No voy a permitir que estos teutones nos digan lo que tenemos que hacer.

-La situación de los prisioneros es inaceptable, exijo una explicación.

-Son prisiones, o campos de concentración.

Esta zona tiene un gran valor estratégico,

traerán más prisioneros.

-Necesita atención hospitalaria, o morirá.

-Si le toca, tendrá que desinfectarse las manos.

-¿Qué es lo que hay en ellos que tanto odiáis?

-¿Son tan diferentes a ti, acaso no tienen ojos,

brazos, corazón y alma?

-Nos han cambiado mucho las cosas en más de 300 años, ¿verdad?

-Sí, demasiadas. -Gente que sufre.

(Música)

El mundo está...

roto.

(GRITA)

-Tenemos que ayudarles.

(Música dramática)

Para sacar los prisioneros de los campos

tenemos que ser discretos, cautos y eficaces.

(Disparos)

Con la gente que quiera colaborar haremos una red de contactos.

(Música dramática)

-¡Alguien de fuera los está ayudando a huir!

-Qué duro debe ser ver cómo siguen sacando prisioneros de los campos

delante de sus propias narices, sin poder hacer nada.

Todo el poder de un imperio, desafiado por una hija de la caridad.

-Ayúdanos a salvarlos.

(Música)

  • Hijas de la Caridad con Angola

Últimas preguntas - Hijas de la Caridad con Angola

24 sep 2017

Esta semana vamos a conocer el trabajo en el ámbito educativo de las Hijas de la Caridad en Angola, a través de la experiencia de un grupo de profesores españoles que se han desplazado al país africano.

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