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Para todos los públicos Últimas preguntas - En defensa del maestro - ver ahora
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(Música)

Saludos, amigos, ¿qué tal? Muy buenos días.

Bienvenidos una semana más a "Últimas preguntas".

Hoy vamos a hablar de una profesión que está en nuestras vidas.

Lo ha estado cuando éramos niños, si tenemos hijos lo sigue estando,

estará siempre porque la presencia de un buen maestro

o de un maestro bueno en nuestras vidas

yo creo que es una de esas presencias, podemos decir,

que nos marcan y que nos acompañan ya

aunque hayamos abandonado la escuela.

Y vamos a hablar de este tema a propósito de un libro

que se llama "En defensa del maestro".

Un libro que firma Luis Fernando Vilchez,

profesor universitario y gran amante de la educación.

Hoy está con nosotros, bienvenido.

Muchas gracias; encantado de estar aquí de nuevo con vosotros.

Para hablar de los maestros; yo decía, Luis Fernando,

bueno, si me permites, si me permiten los espectadores,

tenemos amistad de hace tiempo,

y nos vamos a tutear. Claro que sí.

Yo sé que esto no queda muy bien en televisión.

Pero creo que nos sentiremos más cómodos.

Te lo agradezco. En este caso queda bien.

Te lo agradezco, Luis Fernando.

"En defensa del maestro".

¿Por qué esta defensa?

¿De qué hay que defender a los maestros?

¿Por qué? ¿Para qué?

Primero diría que cuando decimos maestros

decimos también profesor.

Pero tanto la editorial como yo, hemos preferido

que tenga ese título de "Defensa del maestro",

porque en realidad pensamos en las primeras etapas de educación,

infantil, primaria, secundaria,

no nos hemos fijado tanto en la educación superior,

en la educación universitaria.

Y porque la palabra maestro es mucho más amplia

que la de profesor, que significa maestría,

que significa tantas cosas positivas.

¿Por qué defender al maestro?

Hablamos de defensa en el sentido de otorgar el prestigio

que merece en la sociedad.

Una educación no puede ser buena si no tiene buenos maestros.

Hablar de buenos maestros es hablar de una educación adecuada,

de una buena educación en todo el sentido de la palabra.

"Defensa del maestro" porque a veces no se les tiene en cuenta.

Pensemos que a veces se hacen leyes educativas,

se pregunta a todo el mundo menos a los implicados directamente,

a estos grandes actores de la educación,

que son los maestros.

Defensa porque hay muchos estereotipos.

Eso de las muchas vacacione que tienen,

yo creo que es una cosa como muy simplista,

cuando realmente tienen que atender a una formación continua,

cuando se es maestro las 24 horas del día,

sobre todo el maestro vocacional, el maestro que lo es de corazón.

Defenderlo también frente a algo que hoy se ha divinizado,

las nuevas tecnologías.

Parecería que un robot podría ser el maestro

y bastaría que diera información a los alumnos;

esto es una gran equivocación.

Cuando no había libros, estaba el maestro.

Cuando vinieron los libros, estaba el maestro.

Cuando ha venido las nuevas tecnologías,

debe estar el maestro también.

Es ese mediador, ese intérprete, esa persona

que ayuda al alumno a pasar de la simple información

al saber y al conocimiento.

En el libro hay muchas cuestiones

que de verdad merecen la pena; un libro, no lo hemos dicho,

aprovecho ahora, editado precioso, como siempre,

con mucho cuidado por la editorial PPC.

Hablas de maestros siempre dispuestos

a dar respuestas de vida.

Más allá de las matemáticas, más allá de la literatura,

más allá de la historia, respuestas de vida.

A mí es que esto me parece fundamental.

Sin duda, porque el maestro, por encima de todo,

es, debe ser, educador.

Y la educación incluye tener respuestas para la vida.

Es ayudar a que una persona desde niño

vaya construyendo su propia personalidad

y encuentre un sentido para la vida.

Naturalmente tiene que aprender matemáticas,

historia, geografía y tantas y tantas cosas.

Y música, como ahí insistimos tanto en el libro.

Con una recuperación de las humanidades

o darles el lugar que les corresponde.

Pero por encima de todo ayuda a tener un sentido

para su vida; es lo que buscan.

Cualquiera que tenga experiencia, no saben cuántos maestros y maestras

puedan estar viéndonos en este momento,

ayudan a sus alumnos a que encuentren esas respuestas

a muchas preguntas que se están haciendo.

Preguntas explícitas y otras veces supuestas,

que el maestro empatía debe saber

que existen esas preguntas y debe dar repuestas a ellas.

Por eso quizá hablas de buen maestro y de maestro bueno.

Eso es.

Puede ir unido a la misma persona, obviamente.

Yo creo que debe ir en la misma persona.

Cuando decimos "¿qué es buen maestro?".

Un buen instructor, una persona que enseñe bien su asignatura,

que es competente, que está formado,

que motiva a los alumnos a que estudien

y aprendan contenidos de cualquier materia.

Ese es un buen maestro.

Aparte de cualidades pedagógicas, didácticas, etc.

Y el maestro bueno es el que tiene una serie de cualidades humanas

como ser fundamentalmente una persona ejemplar.

Si decimos que un padre, una madre, tienen que ser ejemplares,

tenemos que decir que el maestro bueno

es el maestro ejemplar.

Lo tienen sus alumnos cada día viéndolo, observándolo.

Desde muy pequeños los niños calan al maestro bueno y al buen maestro.

Saben por dónde va.

Y eso debe estar unido a lo que llamamos vocación.

Y que incluyen muchas cualidades.

Por ejemplo, un maestro bueno debe ser empático,

debe ser una persona serena, que trasmita paz,

que trasmita tranquilidad, que sepa escuchar.

E incluso mejor que hablar,

que sea alguien que se preocupe de verdad

por el corazón que late en cada niño, en cada niña

a los que está formando, educando.

Ese es el maestro bueno; por tanto, buen maestro y maestro bueno

deben ser factores, perspectivas,

que coincidan siempre en las mismas personas;

los maestros que tienen de verdad vocación.

Hablábamos, lo comentabas un poco al principio,

que efectivamente con la llegada de las nuevas tecnologías y demás,

hay maestros que empezaron su labor educativa

hace muchísimos años

que han visto evolucionar, o han visto más que evolucionar

cambiar los métodos educativos,

al menos así "a priori" de una forma muy notable.

Desde empezar con la pizarra del encerado,

a seguir con la pizarra digital y con las "tablets" y demás.

¿Pero hay algo que permanece en la educación,

que es esencial y que pase lo que pase y venga lo que venga,

no va a cambiar o al menos no debería cambiar,

ha de permanecer?

Eso es lo que entendemos por una verdadera tradición.

Esa "traditio", que se dice en latín,

que se entrega de unos a otros.

El maestro a su vez ha sido discípulo en algún momento

con la formación específica para ejercer esa función

y esa profesión y también desde pequeño.

Y deben permanecer algunas cosas a las que ya me he referido.

Debe permanecer la vocación,

debe permanecer gustar lo que uno está haciendo.

Debe permanecer la motivación.

Debe permanecer el deseo de aprender,

de estar abierto a todo.

Debe permanecer el deseo y la necesidad

de cambio cuando haya que cambiar.

Tú mencionas las nuevas tecnologías.

Claro que un maestro debe conocer el uso didáctico

de las nuevas tecnologías.

Realmente a veces se usan las tecnologías

como recurso pero no de una manera realmente pedagógica.

Hay un uso material; por el hecho solo de usarlas,

no se aprende mejor.

Y sobre todo no hay que divinizarlas.

Deben tener su sitio; yo creo que ya hemos pasado

a una etapa en las que el centro de la educación

no son las tecnologías.

O una buena educación no es aquella que trabaja con nuevas tecnologías,

sino son un recurso más.

Yo digo y defiendo, defenderé siempre,

que un buen maestro lo es con una pizarra con tiza

y lo es con una pizarra digital.

La forma o diferencia estará en cómo se emplea una cosa y otra.

En definitiva, cómo es el maestro como persona que enseña,

como persona que educa.

Pero sí que debe haber, aparte de esa esencia

que ha de permanecer, pero sí tiene que haber innovación,

porque, efectivamente, las generaciones

a las que ahora están enseñando los maestros,

son diferente a las de hace 20, 30, 40 años,

quizá cuando empezaron a dar clase muchos que ahora siguen ejerciendo.

¿Tiene que haber una innovación más allá,

no me estoy refiriendo a las tecnologías,

una innovación, no sé si en los métodos,

adaptada a estas nuevas generaciones?

Sin duda. Yo creo que si se piensa bien,

a lo largo de la historia, el maestro ha sido innovador.

Se encuentra cada año con alumnos distintos

y tiene que adaptarse a ellos.

Y cada día con circunstancias.

Tiene que reinventar la clase.

Puede explicar una lección de historia a los reyes católicos

o el renacimiento pero tiene que explicarlo acomodándolo

a esos niños concretos que tiene en el aula,

que pueden ser muchos, pocos, más rápidos,

más lentos en aprendizaje.

Por tanto tiene que reinventarse, innovar de alguna manera.

Luego tiene que ser una persona

que esté al tanto de corrientes pedagógicas

que han apostado claramente por la innovación.

Pero la innovación puede ser una palabra comodín

que la usemos para todo.

Tiene que ser algo contrastado, no ocurrencias.

Innovación no es igual a ocurrencias.

Puede empezar por una ocurrencia,

pero tiene que estar contrastado, por ejemplo,

con lo que hacen otros colegas, aprender de otros,

qué es lo que estás haciendo y después naturalmente,

tener en cuenta las características de las nuevas generaciones,

que son generaciones que no están para que les demos un rollo,

ni para que le lancemos ahí una hora, una clase magistral.

Aunque la enseñanza del maestro siempre es necesaria.

Pero hoy tiene a su alcance otros medio para informarse;

a través de las tecnologías,

a través de los libros; el libro sigue teniendo vigencia.

Debe seguir teniendo una vigencia.

Amemos el libro, defendamos el libro.

Y también las nuevas tecnologías, ¿por qué no?

Las cosas son complementarias; no viene una cosa a quitar otras.

Y el maestro, por otra parte,

no deber ser resistente a los cambios.

A veces cuando se habla

de innovaciones pedagógicas o didácticas,

puede haber maestros, profesores y profesoras,

que en algún momento digan:

"Nos cantan una nueva canción, pero es lo de siempre".

No, deben de evitar ese tipo de resistencia,

ser permeables como una esponja,

y de alguna manera ver qué hay de verdad en esto.

Luego el tiempo será el que irá cribando muchas de estas cosas

y el que nos dirá:

"Esto ha sido efectivo, esto no ha sido efectivo".

Estamos hablando de innovación dentro de la tradición educativa.

En la iglesia católica,

ha habido grandes e innovadores pedagogos,

cuyos métodos, podríamos decir,

cuya visión de la educación sigue permaneciendo hoy en día

a través de distintas congregaciones,

instituciones, o más allá.

Estoy pensado, por ejemplo, en el padre Poveda, por ejemplo,

un referente, o en Montessori,

ahora que tan de moda se ha vuelto a poner el método Montessori,

María Montessori era una cristiana y lo decía ella por donde iba.

Entonces, esta tradición es fundamental también,

no en ámbito solamente de la iglesia,

sino en el ámbito educativo, con todas las letras.

Sí, creo que muchas tradiciones de la escuela católica

han supuesto y suponen un gran aporte

a la educación en general.

Tú has citado la obra de Poveda, claro que es magnífica,

es extraordinaria, con aspectos interesantísimos;

las academias que formó, el impulso

que le dio también a la presencia de la mujer

en l educación, en todos sus niveles.

Por ejemplo, lo digo por alguien de mi tierra,

ahí empezó, don Andrés Manjón, con las escuelas del Ave María.

Él no fundó una institución como tal,

pero ha permanecido hasta el día de hoy.

Siguen siendo válidos; Montessori, por ejemplo,

tantos otros, Pablo Montesino.

Y luego, congregaciones religiosas

tienen verdaderas tradiciones que no son solamente tradiciones

diríamos espirituales o religiosas,

son también pedagógicas; podríamos citar algunas,

pero para que no se enfaden...

Sí, porque hay muchísimas.

Muchísimas y yo creo que todas tiene un aporte

muy interesante.

Debe ser reconocido por la historia de la pedagogía en general

y yo creo que por los que son, podemos ser conocedores,

de ese tema, lo estamos reconociendo siempre.

Y por cierto, son cosas válidas.

Como la institución libre de enseñanza,

que era una institución laica, no estrictamente religiosa,

pero sí humanista.

Muchas de las propuestas que tenían

de los pronunciamientos de entonces, de hace 100 años,

siguen siendo válidos a día de hoy.

Por ejemplo, el acento en las humanidades.

Ojalá le diéramos más importancia de la que se le da

a la historia, la geografía, la filosofía,

a la música, a la educación física, no solo al deporte,

a tantas y tantas cosas y por ejemplo,

aprender desde la práctica.

Si uno visita, por ejemplo, las escuelas del Ave María,

lo llaman La casa madre en Granada, ve un mapa en relieve en el suelo

donde los ríos tiene agua y los mares también tienen agua.

Bueno, pues esto es tan moderno como también fue revolucionario

hace 100 años.

De modo que yo creo que hay que agradecerlo.

Y cualquiera con honestidad, con objetividad,

debiera reconocer el gran aporte

de las tradiciones de la escuela católica

a la educación en general.

Ha habido, en la parte ya final del libro,

que me parece también preciosa,

haces un acercamiento a la pedagogía,

a la figura del maestro a través de la música,

a través del cine; me ha parecido delicioso también.

He pretendido, de alguna manera, que el libro sea coral,

en un sentido, por ejemplo, un capítulo,

se refiere a la opinión de 20 maestros,

cuyas edades oscilan entre los 100 años y los 30.

Y sin ponerse de acuerdo y sin conocerse entre sí,

coinciden en lo que para ellos es, sin duda, un buen maestro.

Por supuesto hemos hablado de la música.

La palabra maestro en la música tiene por sí misma un prestigio.

No se le dice a cualquiera; dirige una orquesta

y los profesores de una orquesta sinfónica dicen:

"Maestro, ¿cómo debemos hacer, atacar este tiempo?

¿Cómo debemos hacerlo? Más lento, más rápido, etc".

En el cine también está la presencia del maestro.

Pensamos en películas como "Los niños del coro".

Es toda una lección de humanidad, de cercanía,

los niños, de sacar lo mejor de ellos mismos

en situaciones difíciles.

Hemos hablado también de la poesía.

¿Cuántas veces hemos recogido ahí una serie de poesías?

Podríamos habernos dedicado también

al teatro, a la literatura en general.

Pero hay como una corriente común

en maestros; la pintura, por ejemplo.

Hay algunos cuadros fantásticos.

Es interesante; hay muchos retratos de la Virgen Niña

que aparece siempre leyendo.

Es verdad. Con un libro.

Y no digamos ya, por ejemplo,

el famoso cuadro de la escuela de "Atenas" de Rafael,

que es un ejemplo de que lo que hoy podríamos decir

una educación intercultural, una educación interdisciplinaria.

Están todas las disciplinas a través de los filósofos antiguos

y todo esto.

De modo que eso quiere decir que la pervivencia del maestro,

su necesidad es para siempre.

El maestro es necesario.

No habría buena educación sin un buen maestro.

Yo digo ahí algo que juega un poco con esta palabra.

Digo: "Los maestros son inútiles pero son necesarios".

Y he tratado, partiendo de una anécdota de niños

en el colegio donde le pedían una redacción

a los niños que empezaba:

"¿Para qué sirve un padre? ¿Para qué sirve una madre?".

Naturalmente, en el fondo, el profesor, la profesora,

lo que intentaba es que distinguiera a su modo

entre lo que es útil, que es una cosa, un objeto,

y lo que es necesario, que es una persona.

Las personas somos necesarias,

el maestro es necesario, las cosas pueden ser cambiantes,

como puede ser un método, como puede ser una tecnología,

como puede ser un libro u otro o un enfoque.

Pero siempre será necesaria la presencia del maestro,

porque la educación es un proceso yo, tú.

Un proceso comunicativo hondo

que llega a la mente y debe llegar también al corazón.

Pues, Luis Fernando Vilchez,

gracias por haber hecho esta defensa del maestro.

Con autocrítica también. Sin duda.

Con esa llamada a la autocrítica que, como en cualquier profesión,

como en cualquier ámbito de la vida, todos debemos hacernos.

Pero, desde luego, necesario.

Está dentro de la colección "Educar"

de la editorial PPC.

Luis Fernando, muchísimas gracias, hasta pronto.

Hasta pronto y que todos seamos agradecidos

a los maestro importantes de nuestra vida,

a los que realmente forman parte de nuestra persona,

de nuestra personalidad. Es verdad, gracias, de verdad.

Y nosotros nos quedamos ahora

con otras historias que nos cuentan Margarita García.

"Del 6 al 27 del pasado mes de octubre,

tuvo lugar en Roma el sínodo especial para la Amazonía

en el que los obispos reflexionaron acerca de los nuevos caminos

para la iglesia y para una ecología integral

en esta región del planeta."

La Amazonía, un rincón del planeta específico

con una unidad geográfica cultural, geológica, de todo tipo,

y con repercusiones muy importantes

de lo que ahí está ocurriendo para todo el planeta.

"'Últimas preguntas' ha podido hablar

con monseñor David Martínez de Aguirre Guinea,

obispo del vicariato apostólico de Puerto Maldonado, en Perú,

que ha participado como secretario especial del sínodo.

Nos da cuenta de las principales conclusiones."

¿Cómo tenemos que evangelizar?

En primer lugar, la llamada a las congregaciones,

la llamada a toda la iglesia a no abandonar

por la crisis vocacional esos lugares más apartados,

cómo vamos a descubrir las riquezas de estos pueblos

y cómo nos vamos a enriquecer, la iglesia toda,

con lo que estos pueblos nos enseñan.

Y cómo vamos a aportar también desde las herramientas

que ellos nos reclaman,

cuál será nuestro aporte en educación

desde medios de comunicación, en la salud.

Una conversión ecológica, hacia la ecología integral.

Cómo vamos a vivir, también, en las ciudades,

qué tipo de vida vamos a llevar para que no entren

en contradicción con el sostenimiento de la tierra.

Se está hablando de cuál es el papel de la mujer,

que el papa nos ha pedido que vayamos más allá,

que no nos quedemos en una mera funcionalidad.

El papa nos exige que sigamos reflexionando

sobre esto; eso ha pedido el papa.

El tema del diaconado de las mujeres.

Se ha hablado de la posibilidad de que esos diáconos permanentes,

indígenas, lugares muy apartados, que tiene una familia estable,

que están reconocidos por la comunidad,

que están ejerciendo unos servicios fabulosos

en lugares donde no llega la eucaristía,

que con el discernimiento apropiado de obispos,

de la iglesia local, puedan acceder también al presbiterado.

"Propuestas que quedaron recogidas en el documento final del sínodo

y que la iglesia, con su discernimiento,

decidirá si llevar adelante o no."

Y nosotros nos vamos a despedir,

pero lo vamos a hacer con música, la que nos trae,

como tantas otras semanas, Migueli.

Nos despedimos hasta la próxima semana deseándoles

que sean muy felices y que nos encontremos si lo desean

aquí el próximo domingo.

Adelante, Migueli.

Muchas gracias, guapa. ¿Qué tal, gente? ¿Cómo estás?

Hoy os traigo una banda de "rock", una banda de "rock"

absolutamente imprescindible.

Se llama Edén y son una banda maravillosa.

La banda sonora de muchísima gente en este país.

Son gente que ganaron muy pronto el concurso de Los 40 principales

porque tocan de maravilla y tal,

y empezaron a tocar en sitios... Venga gente,

venga fans, venga escenarios maravillosos,

pero mantuvieron lo que les pedía su espíritu,

su visión de la vida,

su inspiración cristiana de la vida; estar con la gente,

hacer talleres, ir a las cárceles, tocar en sitios muy pequeños.

Entonces, es un tejido social maravilloso

que baila entre canciones

como "Que mi alma baile a tu ritmo", o "Un millón de razones"

o "Eso es amor".

"Eso es amor" es un absoluto himno.

Yo, cientos de personas que conozco, en su boda o en alguna celebración,

han utilizado esta balada "rock"

que es una bomba y que es maravillosa.

Y os voy a regalar la versión que han hecho

para el disco de despedida, porque todo se acaba.

Tienen su familia, sus cosas y lo dejan.

Pero lo dejan en alto, lo dejan en maravilla.

Y nos regalan el disco "3399".

"3399 latidos".

De aquí, de este directo maravilloso,

es "Eso es amor"; os dejo con Edén, banda de "rock".

Un beso grande. "Bye".

# En cada esquina una noche # hasta que nazca el sol.

# En cada noche # una sombra llena de dolor.

# En cada sombra una mano

# que mira hacia el perdedor.

# Eso es amor.

# Eso es amor.

# Y a medida # que van pasando los años.

# A tu lado me siento mucho mejor.

# Y dejamos ya de ser # un par de extraños.

# Que probaron la dulzura.

# Que probaron la dulzura.

# Que probaron # la dulzura de tu amor.

# La dulzura de tu amor.

# La dulzura de tu amor.

# La dulzura de tu amor.

# La dulzura de tu amor.

# Y a medida # que van pasando los años.

# A tu lado me siento mucho mejor.

# Y dejamos ya de ser # un par de extraños.

# Que probaron, que probaron, # sí, que probaron.

# Que probaron, que aprobaron.

# La dulzura de tu amor.

# La dulzura de tu amor.

# La dulzura de tu amor.

# La dulzura de tu amor.

# La dulzura de, la dulzura # de, la dulzura de tu amor.

# La dulzura de, la dulzura de,

# la dulzura de tu amor. #

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Últimas preguntas - En defensa del maestro

10 nov 2019

Y no olvidamos el Sínodo para la Amazonía que ha tenido lugar el pasado mes de octubre. Además, nos despedimos con buena música, la que nos trae Miguel. Hoy, decimos adiós, tras 30 años de carrera, al grupo "Edén".

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