Tribus viajeras La 2

Tribus viajeras

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No recomendado para menores de 7 años Tribus viajeras - Senegal con el corazón - ver ahora
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Tenemos un espectador.

Ay, que el puma se puede subir aquí, ¿no?

¡Hala! Lucha, ¿no? -Sí, sí.

-Madre mía, qué maravilla.

Ha sido muy bonito. ¡Adiós!

(GRITA) ¡Ah!

(CANTAN)

Ay, Dios, que llego tarde.

A ver, a ver. ¡Hola!

-¡Hola, Francine! (TODOS) ¡Hola!

¿Sois vosotros los que os vais a Senegal?

¡Yo también! ¿Me admitís como animal de compañía?

Pulpo. (TODOS) ¡Sí!

Venga, pues nada. Ay, madre mía, qué nervios.

Pues yo creo que este va a ser un programa de muchos besos,

o sea que estoy encantada.

-Y de muchos abrazos. Sí.

El abrazo... Solidarios por el mundo.

Pues nada, me apunto a ser solidaria con ellos.

-Genial. -Muy bien.

(GRITA)

-"Conocí a Bolo, mi niña senegalesa...

Ella ha pasado temporadas, veranos conmigo.

Ella me dice: 'Mami...'

O sea, ella me llama mamá.

Y ella este verano se vino a visitar a su familia,

y no pudo volver".

-¿Quién es esta niña? -¡Es mi niña!

Guapa... Es mi niña chiquitilla.

Le dije que venía a Senegal. Y aquí estamos.

Al final me quedo a vivir contigo, ¿verdad, hija?

-Estás caliente. -Es que hace mucho calor aquí.

Hace mucho calor.

-Y eso que ya es diciembre...

-Es diciembre. Y qué calor hace. -Y hace frío

# Mi carro me lo robaron... # -(RÍE)

(HABLAN EN FRANCÉS)

Venga, vámonos. -Vamos.

-Vamos...

-Vamos ya para adentro. -Sí, subamos ya a los coches.

-¿Y ellos?

-Ellos son de Captours.

Estamos en el paraíso,

pero, lamentablemente, también aquí hay gente que necesita ayuda.

Vamos a conocer Senegal, sus costumbres, sus gentes

y, por supuesto, también a nuestra tribu solidaria.

Ellos son un grupo de españoles con un corazón enorme,

dispuestos a trabajar a contrarreloj para conseguir sus objetivos.

¿Cuál será la recompensa?

Pues, además de hacer felices a muchas personas,

poder disfrutar de las maravillas de este viaje.

(Suena Africans, "Nneka")

Hola. ¡Ah de la casa! ¿Se puede?

(TODOS) ¡Buenos días! Buenos días.

Qué actividad. -¡Hola!

Ana es la capitana, ¿no? Eres la capitana del "team".

-Dice que es la presidenta. -Aquí somos todos, pero más o menos.

(RÍE) -Es muy modesta.

-Si quieres, te enseñamos nuestra casa.

Cuando tú quieras. Vale.

Vamos a ver una parte, lo que estamos viendo el equipo.

Vale. Esta es la parte de hipertensión.

¿Qué tal? Ellas son sanitarias.

Van a trabajar en la formación de formadores

con la asociación de mujeres

y luego en todos los centros médicos

que, bueno, que ya tenemos concertados.

Esta es la parte de Gador.

-Estoy practicando, no sé pintar las uñas.

Oye, eso te iba a decir,

tú sí que te has venido de vacaciones de verdad.

¿Estás aquí pintando las uñas a Bolo?

Pues sí.

Es tu labor en las vacaciones, ¿no? No, no.

Oye, pues luego me pongo yo también.

Como vamos a ir al centro de mujeres,

pues para hablar un poquito, entretenernos

y sacar información, relajadamente.

Y para aprender un poquito,

ellos de nosotros y nosotros de ellos.

¿Qué tal te está dejando las uñas? -Muy mal.

(RÍEN)

-Y aquí tenemos a nuestro equipo multiusos deportivo.

¡Ah, mira!

Que estamos clasificando

todas las donaciones de ropa deportiva.

Sí.

Él fue jugador del Granada Club de Fútbol.

-Aquí estamos.

Hemos traído ropa, equipaciones...

El problema es la limitación de peso, que es pequeña...

Pero, como somos muchos, hemos podido traer bastantes cosas.

Entonces, el Granada Club de Fútbol

nos ha donado 75 equipaciones para niños.

Son 95 niños y unas 130 niñas,

que también tenemos equipaciones para ellas.

Las hemos comprado las ONG para balonmano.

Ana, ¿quién te ha mandado meterte en este follón?

¿Cuánto tiempo hace que llevas tú aquí metida en esto?

Bueno desde...

Con el tema del voluntariado, más o menos unos 10 años.

Lo que es muy activamente, trabajando activamente,

viajando dos veces al año a países como este,

como en este caso, que ha sido a Senegal,

desde hace unos cuatro añitos, cinco añitos.

-Idla abriendo. -Ahí tiene que haber...

En la 13 tiene que haber juguetes, mochilas, zapatos, comida.

Esas cuatro cosas.

-Material escolar...

Esperad un momentillo. Esperad a que vaya sacando una.

Tienes que organizar.

O sea, yo en verano cojo una semana de vacaciones.

Al final, cuando se puede viajar mejor

es en la temporada de invierno.

Poco a poco se ha ido definiendo la Ana que hoy en día existe,

que es una Ana que se levanta por la mañana

y, en vez de pensar: "¿Qué me voy a comprar hoy?",

pienso: "¿Qué le puedo comprar a esa persona para ayudarla".

Para hacer una donación luego.

Y dices que tienes familia.

Pero ¿tienes hijos...? Sí, sí, sí.

Estoy casada, tengo a mis hijos, me quedé con 20 años en Alemania...

Embarazada en Alemania... Embarazada.

Y a los cuatro meses y medio me enteré de que venían dos.

Con 20 añitos. Para mí fue un juego.

¿Qué te dicen tus hijos?

¿Están orgullosos o se ponen un poco celosos?

Porque tú, aparte de tener tus hijos que has parido,

tienes los hijos que decides voluntariamente adoptar.

Acoger, acogida. Acoger, ¿no?

Bueno, un poquito. Depende de cómo les pille, ¿no?

A ellos les gusta mucho.

Luego, es verdad...

No te lo demuestran...

Porque se ponen celositos...

"¡Ah, a los niños saharauis sí que les compras esto,

y a mí no me lo has comprado!".

Pero, además, Bolo ha sido parte de mi vida,

es parte de mi vida.

La conocí en Almería y la acogí.

Desde el primer día que la vi...

Ella estaba cuidando a unos niños senegaleses

en la piscina.

Mientras todos los niños y jóvenes se bañaban en la piscina,

ella se sentaba en un lateral de la piscina

a cuidar a los niños pequeños,

porque tampoco sabía nadar; Bolo.

Y, poco a poco, yo le dije:

"Vente conmigo, báñate, mójate, que yo también me baño".

"Venga". Y empezamos a ser amigas.

Entonces, todos los días, antes de irse a la piscina,

venía a mi casa a merendar, y de ahí empezó nuestra relación.

Es muy joven...

y tiene una capacidad de aprendizaje increíble.

Y yo también aprendo mucho de ella.

Hay una relación muy especial entre las dos.

Nosotros, los de "Tribus Viajeras", ¿con quiénes nos vamos? A ver.

Con la asociación de mujeres. Vale.

-¡Vámonos, venga!

Ya vamos con retraso.

-Yo veo aquí construcciones mejor hechas.

-Esto está mejor, desde luego.

Y hay por ahí otro supermercado, panecillos...

-Es la zona que nos recomendaban.

Porque están acostumbrados a ver gente blanca.

-Ah, vale, vale.

Bueno, aquí estamos,

en el centro de salud de esta zona, de Thies.

Y, bueno, pues ahí está una pequeña camilla, otra camilla...

Esto es lo que queréis rehabilitar.

Sí. Las condiciones no son muy buenas.

Y añadirle bastantes cosas.

Están hablando de cómo... Tenemos ya un presupuesto.

Fíjate, una cosa importante es el control de...

Ahí detrás está el peso,

el control del peso de los bebés.

Porque aquí es un problema grande la desnutrición.

Fíjate, que parece del siglo XIX.

Claro. Eso es un peso.

En España lo tiene cualquier farmacia y aquí...

Bueno, el de cualquier farmacia es mucho más moderno que ese.

Y aquí es un elemento importante.

Aquí, fíjate, aunque no lo entendamos mucho en francés, "paracetamol",

será lo que tiene, el precio que tiene...

Aquí pone que hay algunos medicamentos gratuitos.

Ahora vamos a dar ahí fuera una charla.

Han reunido a los responsables de los centros de salud

de todas las poblaciones de la zona de Thies,

de alrededor. Fenomenal.

¿Te has dado cuenta de que van todas divinas de la muerte?

Y ni una repite.

Ay, qué bueno, ¿eh? Muy bueno.

Y las mujeres, músicas también.

¿Has visto? Es que servimos para todo.

Me voy a poner a bailar con ellas ahora mismo.

A ver.

Sudada y todo, pero bueno.

¿Sí? ¿Así se va?

"Merci, merci".

Primero, buenas tardes.

Muchas gracias por invitarme a estar aquí.

Realmente, aunque vengo desde lejos y es un viaje cansado,

para mí es un placer ver tanta gente que viene a escucharme,

porque para eso es para lo que hemos venido,

para intentar transmitir un poco lo que sabemos y que aprendan.

Nosotros lo que vamos a hacer en la charla,

por distintos puntos de Senegal,

es explicar eso, ya lo has dicho,

cómo se utiliza el aparato de tensión

y los valores. ¿Qué pasa con los valores que da?

¿Cómo se utiliza el aparato de glucosa

y qué pasa si salen los valores altos?

Tradúcelo, para que lo sepan ellos,

que vamos a entregar tensiómetros a cada comunidad,

tensiómetros y glucómetros.

¿Alguna voluntaria para tomarle la tensión?

El manguito, hacia abajo,

dos centímetros por encima de la flexura del codo, que es esto.

Cuando se presiona, dos centímetros.

Se coloca... Uy, perdón.

¿Te puedes levantar un momento? Así.

Entonces, el manguito debe estar a la altura del corazón,

la espalda tiene que estar apoyada,

así, recta. -¡Relax!

-Y las piernas, sin cruzar.

Así no, así.

Las piernas.

Sabéis que más de 140 de máxima

y más de 90 de mínima es hipertensión.

Le han salido 190, 99.

Esto sería hipertensión de grado tres.

Esto es muy alto.

Entonces, habría que remitirle al médico en un día.

Nosotros tenemos los objetivos...

Es empezar ahora, que hemos llegado,

y terminar, o sea, tenerlo todo terminado

o casi terminado para cuando nos vayamos.

Y se cumple. Se cumple con organización.

Él lo tenía ya todo organizado.

Nosotros vamos al ritmo que vamos en la sociedad occidental.

Vamos a ese ritmo, que te levantas...,

pero aquí se funciona de otra forma.

Ay, Dios, qué nervios, es a contrarreloj.

Claro, por eso vamos a comprar,

mañana empezamos y el jueves lo celebramos

y lo inauguramos. -Ojalá.

¿Cuál es el coraje que tienes? -Irme sin terminarlo.

Irme sin poder terminarlo.

No tenemos los materiales, ya hemos perdido un día.

Ellos dicen: "No lo hemos perdido". Sí. Yo ya hubiera limpiado...

Pero, para mí, desde la forma de ser que yo soy...

Yo soy de los que, cuando voy a hacer una cosa,

voy y acabo.

No quiero perder tiempo, y menos yendo a contrarreloj.

Para pintar la madera, las ventanas, la tela también...

Y aquí, mira, para la mosquitera también.

¿Esta sirve de mosquitera?

¿Es esta tela? Sí.

A ver.

¿Y cuántos rollos hay que comprar de esto?

Son un par de ventanas lo que tenemos.

Vale, entonces no mucho. Un par de metros, cuatro metros.

¿"Azulejos"? ¿Se dice así, como en español: azulejos?

¿De verdad?

Jolín, lo que aprende una, azulejos, aquí, en Senegal, se dice igual.

Lo hemos entendido perfectamente. (RÍE)

-Si fuera más liso... El liso se limpia mejor.

-Liso, liso. Liso y blanco.

Esto es difícil de limpiar, esto acumula mucha mierda.

-Mira, este estaría bien. Este sí.

Cuanto más liso, mejor.

Fran, ¿qué ha pasado? ¿Al final no nos llevamos nada?

Porque quiere cobrarnos, por ese que nos ha gustado,

seis euros con algo el metro.

Se nos iría en arreglar aquello casi 350 euros; solo en la loza.

No puede ser. Más una tonelada de cemento.

No llega, pero hay que meter 15 o 20 sacos de cemento.

¡Qué va! Es demasiado.

Esa losa en Europa la tenemos a 2,50, 3 euros.

Pero ¿6 euros? ¡Por favor!

-Les haces una factura.

Bueno, al final parece que para la obra de mañana

solamente nos vamos a llevar la pintura de aquí,

porque creo que ellos se van a poner a trabajar.

Y a ver de dónde pueden sacar el cemento y los azulejos

porque vamos a contrarreloj.

Cada vez nos queda menos tiempo para acabar la obra.

Pero yo creo que estos sudores van a merecer la pena.

Dile que este proyecto nos ha gustado,

que es un proyecto bonito,

un proyecto que se puede hacer integral.

Este es un proyecto muy grande y se tiene que ir viendo poco a poco.

¿Vale? Y que es un proyecto de futuro.

(SUSURRANDO) Hola, buenos días. -Buenos días.

¿Qué tal? Os veo muy serios.

Hemos venido a ver los otros trabajos que tenemos pensados.

Bueno, el proyecto que tenemos pensado hacer:

el servicio aquel que hay allí, en el fondo.

Que no lo utilizan porque han surgido unos problemas:

ahora no hay agua, el pozo lleva seco..., y no saben por qué.

Y conforme hemos ido mirando,

se nos ha ido poniendo el problema de que está pésimo el colegio.

Las clases, las aulas...

Cuando las veas, son penosas, sobre todo la de los cinco años.

Nos ha surgido un proyecto muy grande

y con más necesidades de las que nosotros pensábamos.

Eso es que la gente arrime más el hombro.

Efectivamente. Eso, sin ayuda de la gente...

Un granito de arena de cada uno... y hacemos montañas.

Bueno.

Se te rompe el corazón cuando te cuentan

que el Estado les da al año 800 euros...

para mantenimiento, para libros, para cuadernos, para todo.

Ochocientos euros al año.

Un arreglo de puerta...

Bisagra senegalesa.

(RÍE)

Cuéntanos un poco, Bolo.

¿Quién eres tú, quién es Bolo?

Bueno, una niña de 19 años, senegalesa,

pues que tiene muchas ganas

de hacer para su país, de ayudar, de estudiar...

Ya está. Muy modesta. (RÍE)

¿Y cómo es tu aventura de llegar hasta España?

Ya con una edad,

porque ya tenías tus 16 añitos, no? Sí.

Pues fue idea de mi hermana.

Entonces, habló con mi madre y, así, sin consultarme en absoluto,

pues ya está, así lo hicieron.

Porque tu hermana vivía en España. Sí.

Vivía en El Ejido, ¿no? Sí.

Y decidió que debías irte a España. Sí, que era lo mejor.

Y así fue.

Y para ti fue una cosa durísima. Un cambio... brutal.

Porque no sabía qué decir, porque no podía decir que no quiero

porque te tratan de mal agradecida y todo ese tipo de cosas.

Fue muy duro porque no quería estar

y, además, me fui sin poder despedirme de mis amigos,

de mi familia...

Ana nos ha dicho que tú al principio eras muy tímida.

Sí. ¿Y qué ha pasado

para que te hayas convertido en toda una lideresa?

Que vemos cómo manejas... "Tú, para acá". "Tú, para allá".

Todo eso es que ha sido como un abrir los ojos de una vez

y atreverme.

Y en todo eso ha participado muchísima gente,

para que pegue ese cambio.

Para que tuviera confianza en mí,

porque yo siempre era callada, con miedo por todo y ya está.

Aunque me molesten las cosas, no me atrevo a decirlas, entonces...

Sobre todo Ana me dice:

"Mira, lo que te molesta tú tienes que decirlo".

"Da igual a quién le choque, tú dilo".

Entonces fue así.

Siempre iba incentivándome. Al final cogí confianza en mí.

Nosotros también, las niñas, podemos aportar mucho.

Quiero que estudien hasta donde quieran llegar,

Y así, sucesivamente.

Sí, ¿no? ¿Y tú cómo te ves?

¿Cómo te ves en el futuro, cómo te ves dentro de otros 20 años?

Pues mejor que así.

A mí me gusta sentirme útil, sentir que eso cambió gracias a mí...

o que puse algo para que cambiase.

Entonces, me veo haciendo muchas cosas, sobre todo...

No solamente en Senegal, sino en todas partes.

De España, volviste a Senegal muy cambiada.

Sí, demasiado.

Demasiado, de hecho, me chocaba siempre con mi madre.

Porque dice una cosa...,

y yo: "No, no, no tiene que ser así porque te guste". "Pues no".

Parecía que, haga lo que haga, no era suficiente,

entonces me sentía mal por eso.

Yo soy muy cariñosa,

y lo que necesitaba de parte de ella era cariño, no más,

porque no soy de pedir, no me gusta; soy muy orgullosa.

Entonces lo que quería de ella es cariño,

y no me lo daba.

No me lo daba, eso solo mi padre.

Y ya desde que se fue estoy... como ahí.

Pero si tienes una familia de primos,

de gente que te quiere... Ya, ya, ya.

Y os conocí a vosotras... Ay, que me encanta.

Preciosa.

Que no te va a faltar de nada. Te vamos a cuidar, ¿vale?

Vale. Entre todos.

Ayer fue un día espectacular,

porque poder llegar a tanta gente, 100 personas en la zona de Thies...

-Estoy impresionada, estoy emocionada.

Me está encantando, estoy disfrutando a tope...

En fin, que te compensa.

Jirafas, rinocerontes, antílopes, cebras;

estos son algunos de los animales que vamos a conocer hoy aquí,

en la Reserva de Bandía.

Porque nos vamos de safari

con el equipo sanitario de Solidarios por el Mundo.

Y es que ayer consiguieron uno de sus objetivos:

enseñaron a las mujeres de la comunidad de Thies

a utilizar tensiómetros y glucómetros.

¡Así que nos merecemos este premio!

# (TODOS) "We are the champions". #

(RÍEN)

Qué gusto hacer el bobo, de verdad, ¿eh?

Vamos. -De vez en cuando viene bien.

-Ponen en la puerta...

No lo habéis leído porque estaba en francés.

Pone: "El que entra, no sale".

Un peligro. Empieza el safari de verdad, ¿no?

Ahí hay un pajarito azul muy bonito.

Ya se ha metido. Parecía como un...

Mira, también tenéis una libélula, ahí.

Es el fotógrafo oficial.

Nos ponemos así y ahora le doy aquí.

Hice dos años de fotografía.

Ay, mira, mira, ahí sí que están. ¿Este qué es?

Un antílope... No.

¿Ese qué es? Ah, pues eso es un puma o algo así.

Ay, qué miedo.

Ay, que el puma se puede subir aquí, ¿no?

¡Anda, que no!

-¡Es un mono! ¡Es un mono!

-Un mono de cola larga. -El patriarca.

Me estáis asustando, y era un mono. ¡De verdad...!

-Mira, mira el monillo. -Ahí están los primos de Sole.

Qué chiquitito.

Ay, qué lindo. Que será un bebé.

-¡Oh, qué bonito! -("GRITO DE TARZÁN")

¡Guau!

Míralo, míralo, míralo...

Tú conoces bien el parque,

¿los herbívoros tienen aquí algún depredador?

Por eso ves allí encerradas a las hienas,

porque las hienas, si las dejan aquí, se van pronto.

Mira, mira, mira.

Ay, quiero que se pongan de pie.

Están todas sentadas, estarán cansadas ya.

(RÍE) -Hazme una fotillo.

Aquí lo estamos viendo de cerca.

Cerca, cerca, ¿habéis visto?

¡Qué majestuoso!, ¿eh? -¡Qué preciosidad!

-Pero ¿habéis visto una jirafa negra? Esta es negra de guasa.

Pero qué pequeñitas son las cebras.

Es verdad. Vaya corte.

Aquí todo es distinto. -Si son como ponis.

-¡Qué barbaridad de animal!

-El rinoceronte que hay ahí, ¿por qué no tiene el cuerno?

Lo tiene cortado.

-Porque el macho y la hembra a veces se pelean.

Si el macho está ligando con la hembra,

a veces es muy peligroso.

-¡Hala! ¿Y aquello qué es? ¿Es un elefante?

Ah, no, es un avestruz.

Esa está bailando.

Ah, eso es que está buscando novia. Ahí está.

Está enseñándole..., y esta no le hace ni caso.

(RÍE) Esa es la hembra,

que está haciendo el despliegue para venga el macho.

-No, aquel es el macho, intentando conquistar a la hembra,

y la hembra no le hace nada de caso.

Ha sido muy chulo cuando hemos visto los avestruces.

Que estaba el macho

abriendo las alas, intentando aparearse con la hembra,

persiguiéndola...

Parecía que la hembra venía, se acercaba, se iban a juntar,

luego la hembra se iba...

Bueno, hemos quedado en que se iba.

Si al final ha habido tema o no ya no lo sabemos.

Nos hemos quedado con la intriga. Lo veremos en el próximo episodio.

-¡Que voy! (RÍE)

No nos ha faltado casi nada

de lo que nos han dicho que íbamos a ver.

Qué bien lo hemos pasado yéndonos al safari de Bandía.

Pero ahora toca hacer lo que habíamos venido a hacer: trabajar.

Así que vamos a ver cómo van las obras del dispensario de Thies.

A ver...

¡Madre mía, madre mía! ¡Eh, Francine!

¡Hola! ¿Qué tal?

Pero ¡qué maravilla!

Si esto ya está avanzadísimo. Bueno, ahí va, poco a poco.

Fíjate, de cómo estaba todo esto ayer...

Bueno... El techo es lo primero que habéis quitado.

Sí, el techo es lo primero que quitamos, la uralita,

esperando que vengan las nuevas. ¿Y la placa solar?

Sí, también se van a poner.

¡Toma! Lo hemos conseguido a precio...

de dos por una. ¡Perfecto!

¿Está muy chungo lo de arriba?

No, está bastante bien, el muro... ¿Puedo subirme?

Sí, claro, por supuesto, sube. Sin miedo.

No se caen, de verdad.

Bueno, eso lo hemos saneado un poco, donde estaban las placas...

Vale. Todo esto es lo que se ha picado, ¿no?

Exactamente, lo terminaremos...

Ahí han mezclado una burrada de cemento con arena y chino.

Y ahora están echando chino para echar la mezcla.

Dentro de seis meses, se rajará,

Lo que están haciendo es llenar agujeros

para después taparlos.

Pero para cubrir una capita y que parezca...

Con dos carros de aquello ya lo han hecho.

Esto es como limpiar la basura y echarla debajo de la cama.

Limpiar lo que no se ve.

Pero hay que hacerlo fuerte, desde abajo.

-Ellos no saben hacerlo de otra manera.

No te pueden hacer caso si no te entienden.

-Ya, si estoy solo... -Ese es el problema.

-No tengo aquí a nadie.

¿A la mezcla no se le puede añadir más cemento?

Un poco más. Pues díselo, ¿no?

Que echen un poquito más de cemento para que agarre más.

-Venga, ahora se lo digo.

Tú estás aquí desde esta mañana.

-Iban a hacerlo sin en el encofrado ni nada.

Las maderas las he puesto yo; si no, ellos ni las ponen.

-Si necesitas un traductor, tú tienes que decirme algo, ¿vale?

-Ya, ya.

¿Al final sí que funciona, puede funcionar así?

-Sí, sí, lo dejamos así.

Pero, bueno, han empezado la casa por el tejado.

Por ahí es mi casa. Vale.

¿Y quién va a estar ahora? Pues mi mamá.

Ah, vale. Y ella está esperándonos, ¿no?

Sí, está mi madre esperando.

¿Cuánto queda para llegar a tu casa? Nada, nada.

Este es tu barrio, ¿no? Sí, este es mi barrio.

Ana... -Uf, los nervios.

Sí, ¿no? Estoy nerviosa, madre mía.

Estoy como un flan.

¿Tiene ganas de conocer a Ana? -Uf, pues obviamente.

(RÍEN)

Cuando vi que Ana ya iba a conocer a mi madre, era...

"Guau, que no me lo puedo creer".

Pensé que nunca iba a llegar ese día, que nunca se iban a conocer,

solo mediante Internet, WhatsApp..., y ya está.

Ya hemos llegado, hija. -Ya hemos llegado.

-¿Dónde está tu casa, Bolo?

¿Vamos? -Venga.

¡Uy, que te pilla la bici! Vas como loco.

-Ahí está, en la puerta.

-¿En la puerta? Ay, ay, ay...

-En la puerta...

-Bolo, ¿y este es...? Creo que está españolizado.

Aquí, aquí, aquí...

Ay, ay, ay... (RÍE)

-¡Ana! -Ana, Ana, Ana...

-¡Ana, Ana, Ana!

Te conoce la cara por la foto. Hola.

-¡Hola! (RÍEN)

-¡Qué guapa!

Uf, sin palabras.

Ella me ha hablado mucho de su madre, de su familia,

y, de repente, encontrarte aquí,

mirar hacia un lado y hacia otro

y ver que esta es su vida, sus paredes, su casa, su madre...

Pues todavía no me lo creo.

Ya, de momento, fue amor a primera vista.

-Les vi ahí, las dos abrazadas, y yo me puse hasta celosa.

Las dos se quedaron sin palabras

por la emoción. Pero van a hablar, eso es seguro.

Si no llega a ser por Ana, que por lo menos echa una mano, ¿no?

Cuando me la encontré, fue como...

"Joder, por fin soy importante para alguien".

Porque, si no, ¿cómo hubiera sido tu vida?

¿Qué hubiera pasado

si no hubiera llegado a aparecer esa oportunidad?

Pues como el destino de toda niña senegalesa,

a los 16, 17, sobre todo el "Haal Pulaar", que somos nosotros,

a los 16, ya casada.

Me gustaría llevar a mi madre a España para que vea cómo vivo,

para que vea también la diferencia.

Yo creo que le vendría bien para abrirle la mente un poquillo,

porque ella es muy conservadora.

Lo bueno de tener dos madres es que con Ana me siento bien,

me siento muy feliz. Y, vamos, muy cariñosa.

Y mi madre es todo lo contrario,

es como..., tienes que comportarte siempre,

entonces, de una parte

tengo el cariño y todo eso,

y de la otra, que me corrige cada vez que cometo una tontería.

Y ahí ya tengo... un equilibrio.

Yo creo que la cosa...

está en que... te haces un concepto de la zona,

de Dakar, del país, del barrio,

pero, hasta que no llegas, no te das cuenta

de que lo que te habías imaginado no era real,

era simplemente una imaginación.

Y te das cuenta...

Ahora entiendes a las personas, por qué a veces actúan como actúan,

porque te das cuenta de lo que hay.

Esto es Senegal.

Ahora mismo puede llegar una niña: "Tengo hambre".

Pues le damos de comer.

¡Anda! Anda... ¡Qué bueno!

Esto es como en El Rocío, allí pasa lo mismo,

que están las casas de puertas abiertas.

Bueno, ¿qué? ¿Me enseñarás el barrio?

Tendremos que celebrar que estamos aquí.

Hacer una compra, una cena...

Está el mercado en plena ebullición, ¿no?

Hombre, con muchos... Habrá música más tarde y todo.

Y en España la gente se cree que es estresante

ir al supermercado.

¿Verdad, Ana? Ahora ya es el momento de caos,

porque vienen las motos, los coches, las mulas.

¡Madre mía! ¿Y aquí cómo se aclara la gente?

¿Y no hay accidentes? No, qué va.

-Ni atropellos. -Qué va, ni atropellos ni nada.

Impresionante. Mira qué cochazo.

Este tiene parné, ¿eh?

Adiós.

¿Eso qué es?

Eso es naranja. ¿Naranjas?

Ah, pero te las venden peladas. Sí, te las venden peladas.

Cuesta barato, unos cinco... Barato, ¿cuánto es?

Unos cinco céntimos.

Ah, cinco céntimos.

Ah, vale. Cinco céntimos, una naranja.

Sí. Lo compras, lo cortas y pones sal.

Ah, vale.

Prueba.

(SABOREA) ¿Ves?

¡Está muy rico! De eso vivimos.

Me decías antes que aquí las mujeres se arreglan un montón.

Sí. Somos muy pijas.

Yo normalmente no salgo sin mi pintalabios.

Con el pintalabios.

El pintalabios, yo me lo echo...

Y normalmente salen muy arreglados... con su...

Bueno, los más mayores, con pañuelo y con el "pagne".

Se llama así aquí.

¿Qué es el pagne?

Es lo tradicional que puedes ver aquí...

Un vestido tradicional largo. Largo.

Ah, esos son los beñé. Esto se llama beñé.

Son buñuelitos. Son buñuelitos.

Y con eso y con cacahuetes ya hacemos..., picamos por la tarde.

Vale. Con aceite en la masa...

Vale. La masa cuece abajo...

¿De qué es? ¿De qué están hechos?

Pues de harina, leche y huevo.

Ah, vale. ¿Y el aceite?

Es aceite es de girasol. Ah, vale.

Está rico esto, ¿no? ¿Es un postre?

Es un postre, siempre nos lo llevamos.

Y con el té va muy bien. Mejor que las galletitas, ¿no?

Sí, es como las galletitas.

Vámonos ya para la casa, que nos estará esperando tu madre,

y ya le llevamos los beñés.

A ver si se conforma.

Fran, pero ¡esto va muchísimo mejor! ¡Madre mía, va perfecto!

Sí, ya vamos avanzando un poco.

Fíjate tú el cambio después del otro día.

Ya están puestos todos los azulejos.

-Mi profesión no es pintor y eso que mi padre era pintor.

(RÍE) ¿A ti tampoco se te da bien lo del pintar?

No, no, no es lo mío, las cosas como son.

Pero bueno, lo intento por lo menos.

Decidme en qué puedo echar una mano también.

Jo, esas son las que habéis traído.

¡Qué bueno!

Ah, mira, están aquí haciendo el filito.

Pues el filito...

# Pintor, pinta con amor... #

¡Ole, ole! Pero no...

Perdóname que te diga, me está quedando ideal...

Me queda solo este.

Lo que más espero es seguir en contacto con la gente.

Porque sé que no suelen fallar.

Es gente superamable y supercercana.

(RÍE)

Lo del otro día.

Diles que es un gol.

Si chuta y mete gol, que es el que gana.

Embelé, tú le pegas mejor, "you".

¡Vale, chicos! ¡Muy bien, hemos acabado!

Vale.

No, no. Hemos acabado ya.

¿Vale? Veo que habéis acabado ya, chicos.

Sí, por hoy ya. ¿Sí?

Entonces yo creo que nos merecemos un premio, ¿no?

¿Qué tal si nos vamos a dar una vuelta

y a conocer una zona que me han dicho que mola un montón

y que está cerca? Te acompañamos.

Vosotros sois muy amantes de los viajes,

un poco así, aventureros... Lo natural.

Sí, nos gusta mucho. (ASIENTE)

Manglares... Tiene buena pinta.

Sí, tiene buena pinta.

No sé si hemos elegido el mejor día, por la bruma, pero bueno.

A ver, estas son las piraguas, las que vamos a coger ahora, ¿no?

Sí.

¡Qué auténtico es esto! ¿Eh? Menos mal que tenemos esto.

¡Qué buenos niños os veo ahí! (RÍE)

¡Qué buen niño!

Bueno, una forma distinta de ver Senegal, ¿no?

Sí. Desde el agua.

Hasta ahora, solo veíamos tierra.

Ahora vemos agua.

-Mira qué bonito es esto.

Mira, ese se ha puesto a pescar delante de nosotros.

Este es un sitio especial para avistamiento de aves.

-De aves, sí.

¿Y qué tipos de aves?

Tenemos pelícanos, las garzas, gaviotas y los pescadores...

El pelícano tiene una esperanza de vida de hasta 15 años

y pueden pesar hasta 25 kilos. ¡Hala!

Consume dos kilos de pescado al día.

Se pega una gran vida, dos kilos de pescado al día...

-Fresco. Fresco.

-De alimentación sana, no tienen colesterol.

¿Y hay cocodrilos, anacondas, cosas de estas peligrosas?

Cocodrilos... no voy a decir que no hay, pero...

¿Estás haciéndote el valiente metiendo el brazo?

A ver quién lo mete más.

(RÍE) Uy, noto algo.

Uy, que volcamos.

Ay... ¡Ah!

Bueno, sanos y salvos a puerto hemos llegado.

Ahora el próximo paso, ¿qué, cuál?

-El baobab más grande de Senegal.

¡Buah!

¡Qué pasada de árbol!

El más grande baobab de Senegal.

¿Esto también significa que es el más antiguo?

Digamos que sí.

Qué pasada.

Es que fíjate, solamente el brazo...

Si quieres entrar, también se puede entrar.

Como en casa. Voy a sujetarte. A ver...

Con las chanclas... Uno...

¡Ups! Y el otro.

¡Adiós!

Ha sido muy bonito hacer este bonito programa.

¡Ay, adiós!

Estamos en el baobab más grande de Senegal.

Dentro. Dentro, dentro.

850 años tiene este baobab.

Esto me da mucho miedo,

parece la cueva de Batman. No, la del malo de Batman.

De repente, entras en una estancia gigantesca

y empiezas a escuchar ruido.

Miras para arriba y ves que está todo colapsado de murciélagos.

¡Uy, algo ha caído! Yo aquí tengo mucho miedo.

(CHILLAN)

Yo tengo mucho miedo.

Me puedo agarrar a ti, ¿no?

No, no, no. A ver, poco a poco, "petit a petit".

Ay, qué miedo he pasado.

De verdad, no quiero volver a entrar en un baobab.

Qué miedo me ha dado.

Sí, están arriba. Está lleno de murciélagos.

A ver, dime la verdad. ¿Has pasado un poco de miedo?

Bueno, se estaba a gustito, fresquito ahí dentro.

Hay que darse una vueltecita también y aprovechar y disfrutar del país.

¿Nos vamos ahora a la playa?

Me voy yendo a casa a ver cómo le ha ido el día al resto.

Vale. Nos vemos luego allí.

-Venga. Hasta luego. Hasta ahora.

Bueno, Óscar, podíamos aprovechar esta bonita tarde

para conocerte un poco más. (ASIENTE)

¿Cómo te entró a ti la afición por el deporte? ¿En tu casa...?

Sí, mis hermanos jugaban al fútbol

y yo, como todos los niños en España,

empecé jugando al fútbol también.

Y eso, hasta que fui creciendo

y se fue poniendo un poco más seria la cosa

y luego ya estuve viviendo de ello unos años.

¿Y desde cuándo estás involucrado en temas sociales de solidaridad

y de apoyar y ayudar a los demás?

Sí, bueno, como te digo,

somos una familia numerosa y muy humildes.

Y siempre, cuando eres muy numeroso,

eres más solidario porque tienes más para repartir,

la misma cosa es para varios.

Pero, bueno, digamos que a raíz de dejar el fútbol

y contactar con Ana, que la había conocido en Granada.

Ella empezó con la asociación nuestra, con ASMUN,

empezó a contar proyectos y al primero que me pude unir

fue al de los campamentos de refugiados saharauis.

Ahí fui... Me encantó, me enganchó por completo.

Y ahora surgió esta de aquí, de Senegal, y me apunté.

Y estoy superfeliz.

¿Y qué te dice tu madre, no se preocupa?

No... ¿No te dice:

"Llévate pan, llévate chorizo, que allí no se come bien"?

No... "Hijo, ten cuidado".

No, se preocupa más en plan...

"Toma esto para los niños o llévale esto a los niños".

Mi ahijada me vino con sus mejores juguetes.

"Llévaselos a los niños de África".

Y ves que, poco a poco, la gente va despertando una vena solidaria,

que sí la tenía, pero que estaba como aletargada.

¿A ti qué te gustaría que pensaran

o qué reflexión sacara la gente que vea este programa?

¿Qué mensaje te gustaría que se llevasen?

Es difícil que se solucione rápido,

pero es muy importante ir teniendo una educación,

tanto en los países desarrollados como subdesarrollados,

sabiendo que poco a poco se puede mejorar

y que todos tengamos la esperanza

de que cada día las circunstancias pueden mejorar.

Porque, si no, es como los niños,

que, si no tienen esperanza, dicen:

"Voy a entrenar, a ver si algún día voy a Europa a jugar al fútbol".

¡Anda!

¡Mira! ¡No me lo puedo creer!

Esto, por el calzoncillo que lleva aquel chico,

me da a mí la sensación

de que estos son luchadores, ¿no?

Es el deporte rey. Sí, sí. Esto sí.

Esto es, obviamente, lucha senegalesa.

Es la primera vez que lo veo.

Me imagino que es eso,

que toque la espalda el suelo. Eso es.

Como casi todos los deportes de lucha.

Sí, sí, sí.

Mientras una parte de nuestra tribu ha decidido quedarse en Thies,

para cumplir los objetivos que nos hemos marcado,

la otra ha decidido hacer una misión bien distinta,

pero que también está incluida en estos viajes:

conocer Dakar, la capital de Senegal.

Una de las más importantes del continente africano

y que está llena de ritmo, de bullicio

y de vendedores ambulantes.

Aquí fue donde se proclamó la independencia.

Y desde 1960 se celebra aquí.

¿Y hay muchos barrios así?

No tiene nada que ver con el tuyo. No, no, no.

Aquí es el centro, centro.

Esto es hacer turisteo, un poco de...

Te vas de viaje y no haces compras, es como que te falta algo.

Sí, mira, dame esa.

Este es precioso, ¿eh?

¿Cuántos billetes? Yo tengo el mío.

1200, son... Vete, vete, que se te cuela.

Eso nos ha pasado antes. Dame dos.

Se nos ha colado, con todo el morro.

Dice: "Os voy a hacer un favor, voy a pasar yo antes

y así luego podéis arreglar vuestro problema".

(RÍEN)

-Suelta los billetes ya.

"Thank you".

Las damas primero... Gracias, majo.

La Isla de Gorea es la isla más cercana de las costas americanas.

Los portugueses compraban a los esclavos fuera

y los traían aquí.

Tres siglos de esclavitud.

Casi 15 a 20 millones de esclavos que se han comprado en esta isla,

pero yo digo que hay más.

Seis millones de muertos.

La estatua de la libertad de la esclavitud,

que representa la esclavitud... -La libertad.

En 2002. -Ah, claro.

Porque están las cadenas rotas ya, fíjate.

¿Y esto qué era? -La celda de los hombres.

Es una celda que mide 2,60 metros por 2,60 metros.

Y metían aquí de 15 a 20 esclavos.

(RESOPLA) Atados así.

De pie o sentados.

Tres meses esperando. Madre mía.

Los carceleros los metían aquí, este era el castigo.

Los metieron aquí, así, de cinco a diez personas.

¿Qué? Sí.

¡Madre mía!

Cuando entras aquí, no puedes estar de pie, ya solamente así.

Estaba aquí el presidente de Sudáfrica,

Nelson Mandela.

Se ha metido aquí 15 minutos.

Pero, cuando salió, lloraba. ¿Qué?

-Lloraba. Lloraba.

Dios...

Uno, dos, tres, cuatro, cinco,

seis, siete, ocho, nueve, diez, once.

A partir de aquí ya sabían ellos...

que la vida se les había acabado.

Aquí, con este mar, terminaba su vida en África

y empezaba su calvario como esclavos.

Gracias a Dios, todo esto ya forma parte del pasado.

Y por eso también la Unesco quiere que esta isla

sea un patrimonio de la humanidad,

para que no lo olvidemos nunca

y que nunca jamás se vuelva a repetir un holocausto semejante.

Si no estuviésemos nosotros, hoy sería una tarde más de cole.

Y, mira, por lo menos, esto les ha cambiado esta semana...

Hola... Adiós. Un beso.

Y... Y para ellos, pues ya ves, es como la Navidad para nosotros.

Los niños están encantados.

No me hacen mucho caso, la verdad.

El tema del idioma es difícil, pero pasan de mí.

Ellos solo quieren jugar.

Y las chicas lo están haciendo genial.

Hasta se les salen las zapatillas, y ellos siguen jugando.

Son geniales estas niñas, ¿eh?

Pero están un poco desordenadas, van todas detrás del balón.

¡Tenemos un espectador! (RÍE)

Esto sí que es una invasión de campo y no las de allí.

A pesar de los llantos de los peques,

todo está preparado para celebrar el fin de fiesta de nuestro viaje.

Ya veis que las mujeres se han vestido

con sus mejores galas. ¿Y qué queremos celebrar?

Que nuestro grupo de solidarios ha conseguido sus objetivos.

Pero ¡bueno, Bolo!

Va a haber música y todo. (RÍE)

¡Hombre, claro!

Estábamos aquí, calentando motores,

para empezar la fiesta como Dios manda.

(CANTAN)

¿Qué significa eso, lo que están diciendo?

Que no bajen las manos, que estamos aquí.

¡Qué bonito mensaje! Es que esta Bolo me sorprende...

"No bajéis las manos que estamos aquí".

Todo niñas. El futuro de África.

(CANTAN)

(Música electrónica)

(HABLA EN SU LENGUA)

-Dice que les da las gracias...

porque han estado trabajando y han visto todo.

Y la gente, genial,

que se lleva muy bien desde el principio.

-Mira... -¡Ay, "mon amie", mi niña!

"Merci". "Merci".

Gracias. -Gracias.

Este viaje, además de ser un viaje solidario,

es un viaje muy humano.

Porque nos unimos un montón de personas,

en este caso, 14 personas, de puntos distintos de España,

y convivimos durante una semana.

Reímos juntos, lloramos juntos...

Y para mí es otra parte muy importante,

para nosotros, de este viaje.

Siempre me dan pena las despedidas, pero, la verdad, esta más,

porque me he enamorado de Senegal, de sus gentes

y de sus ganas de salir adelante.

La verdad es que me ha emocionado este equipo de españoles,

esta tribu solidaria,

que nos ha demostrado que, entre todos,

si pusiéramos un poquito,

podríamos hacer de este mundo un mundo mejor.

Estoy muy orgullosa de ser española, gracias al ejemplo de Ana,

y estoy muy orgullosa de ser africana,

gracias al ejemplo de Bolo.

(Suena Magic System, "Magic in the air")

# "Allez, allez". "Allez, allez". "Allez, allez, allez". #

Por cierto, que si os pensabais que íbamos a dejar sin resolver

si por fin han conseguido superar la prueba nuestra tribu solidaria,

estáis equivocados, ahí van las imágenes.

¡Lo lograron!

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Tribus viajeras - Senegal con el corazón

29 abr 2018

Francine viaja con un grupo de españoles solidarios a Senegal. Los miembros de nuestra tribu pertenecen a la asociación granadina ASMUN (solidarios por el mundo) y se han marcado el objetivo de rehabilitar el dispensario médico y la granja de pollos del pueblo Keur Bara Kairé, en la región de Thiés situada al este de Senegal y también reformar los baños de la escuela de la misma población.
Pero no toda va a ser trabajar en este viaje, tendremos la ocasión de conocer los rincones más espectaculares.

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