Tribus viajeras La 2

Tribus viajeras

Domingos a las 20.30 horas

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Tribus viajeras - París, la ciudad del amor - ver ahora
Transcripción completa

Qué monada. Da pena comérselo, ¿eh?

A mí no me da pena.

-Esto es evidente.

Pero bueno...

(Sintonía "Tribus viajeras")

# ...cielo de París canta el amanecer.

# La eterna canción de amor de esta vieja ciudad. #

Nos hemos venido a París con la tribu de los enamorados.

Con ellos queremos descubrir por qué esta es la ciudad del amor.

¿Quién no ha soñado alguna vez

con venirse con su pareja

a pasear por las mágicas calles de París?

Vamos a comprobar por qué es la ciudad del mundo

que más enamorados reúne,

con el permiso de Venecia.

Pienso que, quizá, pueda ser por la torre Eiffel,

pero también puede ser

por el romanticismo de los puentes del Sena.

¿O quizá sea porque le echan algo al café olé?

En cualquier caso,

abrimos las puertas de "Tribus viajeras".

Bienvenidos a París.

-¿Qué tal? -Hola, muy bien.

¿Qué tal? Buenos días.

¿Sois las parejas de enamorados que venís a conocer París?

-Ahí está.

Me uno a vuestro tour, ¿vale? -Perfecto.

Cuando queráis, empezamos.

Todo aquel que ponga su piececito...

dentro del medallón, tendrá la suerte de volver a París.

Yo quiero volver, ¿eh? ¿No queréis volver?

Sí. ¿Sí? Sí, sí, sí.

Habrá que volver.

¿Vamos a celebrar algún aniversario o algo?

Vosotros, cumpleaños, ¿no? Es el cumpleaños de tu marido.

De Javier, mañana.

Tú no conoces París.

Tú sí. Ella sí.

Tú no, tú sí, tú no,

-Nosotros no. Y vosotros tampoco.

En la frontera, vamos.

Aquí dicen que la cigüeña

sale de París. A ver, a ver.

¿Tú tienes novia? No.

Ni la busco.

Hasta que no tenga todos los estudios hechos,

ni quiero novia ni nada.

Muy bien, así me gusta.

Este chico..., bien, lo tiene muy claro.

Venga.

Me gusta el turismo de tranquilidad.

Estar tranquilo, a tu aire.

-Nada de Ibiza y cosas de esas.

-Si me dices de ir a Ibiza, no voy.

Es que ni de broma.

Soy Javi y vengo desde Vigo.

He venido de escapada romántica. Algunas sorpresilla caerá.

Una de las zonas que consulté,

y a la que quiero ir con mi pareja, me parece lo más romántico de París,

es la torre Eiffel, sin duda.

No me extraña que sean unos chulitos los franceses.

Levantarte todos los días y pasear por aquí...

Una pasada.

Un segundito, voy a aprovechar para contarte.

Si tú le pides la mano...

en lo alto de la noria,

que se ve todo París,

cuando bajéis, estará esperando el coche de caballos

y os vais a dar un paseo por los Campos Elíseos.

Estoy nervioso. (RÍE) No me extraña.

Pero tienes que disimular, que no se te note.

Normal, ¿cómo no te vas a poner nervioso?

¿Cómo te va a tirar? Si está loca por ti.

Este edificio tan alto

es lo que se conoce como la Santa Capilla.

Y, del otro lado,

lo que tienen es lo que se conoce como la Conserjería.

Este edificio, que es hoy el Palacio de Justicia,

fue la primera residencia de los reyes de Francia.

Esta era una cárcel para la jet set. Solo había unos 1000 prisioneros.

Entre las personas más importantes de la cultura e historia francesa

la señorita que estaba ahí era María Antonieta.

(TODOS) ¡Tribus viajeras!

Estos son los candados del amor.

Estos son de los enamorados.

Lo dejamos en el hotel.

¿Os habéis dejado en el hotel

el candado? Sí.

Habrá que venir por la noche. Estoy triste.

Mi nombre es Sheila. Soy de León.

Estoy en París porque quería que mi pareja conociese París.

Hay que cumplir con todos los rituales

de la ciudad del amor. Hombre, claro.

-Vaya tela... -Con todos, con todos.

Aquí, en París, queremos ir a ver la torre Eiffel,

el Museo del Louvre, el Cementerio de Père-Lachaise...

Es ciudad del amor, pero creo que es más ciudad de la luz.

No sé si será por el Romanticismo, que también empezó aquí.

Los artistas.

Los artistas.

Si los artistas son todos unos golfos.

Por eso mismo.

¡Por eso mismo!

-Mucho amor. Cada noche un amor, ¿no?

A ver, ¿dónde hay sitio?

Es que está todo... -Aquí, aquí.

Me encanta que lo hayáis traído todo planeado.

Eso es amor de verdad.

Con fecha y todo. -Todo, todo.

¡Qué bonito, por favor!

¡Viva el amor!

(GRITA)

Qué envidia, por favor.

No se escuchan los coches.

Estamos rodeados de coches por allí, por allí, por allí...,

y no se escucha nada.

Esto es un oasis de calma.

No he encendido ni siquiera esto, ¿y a que me estáis escuchando?

Esto es impresionante.

Viene la gente a tocar música, el violín, el clarinete...

Tiene una acústica impresionante.

Los tortolitos.

Laurita y Javi.

Hola. -Hola, ¿qué tal?

Ellos son Aldo y..., ¿perdona?

-Elisa. Elisa.

Se me había olvidado.

Bienvenidos a París. -Muchas gracias.

¿Qué habéis visto?

El recorrido desde Notre Dame.

Hemos estado desde Notre Dame hasta aquí, caminando.

Lo mejor de visitar París con pareja es que es un sitio muy disfrutable,

para crear recuerdos

y para tener un algo especial en la memoria.

Más allá de otras ciudades que he podido visitar en pareja.

Habéis visto lo que es Le Marais,

que es el barrio más de moda en este momento en París.

Hay cola para hacer todo. La cola más grande

es la de L'as du Fallafel.

Este es un barrio que antes estaba muy deprimido,

era el barrio judío.

Tiene muchísima historia,

como se puede contemplar, solo hay que mirar arriba.

Es tu barrio, Aldo.

Este es mi barrio. (RÍE) Es hipster.

Me he dejado la barba

solo para venir aquí.

Oye, contadme un poco... de vosotros.

¿Casi como amor a primera vista?

Porque casaros en tan poco tiempo...

Sí, también creo que...

No sé, llega una edad...

que cuando tienes las cosas claras,

lo ves más fácil, ¿no?

Te lanzas más a la piscina, quizá.

Aunque llevemos solo un añito, yo lo tenía muy claro.

Dije: "Vamos para adelante".

Por no darle más vueltas tampoco a la historia, ¿no?

La celebración, lo que os decíamos, va a ser una fiesta entre amigos.

Es celebrar el momento, la nueva etapa que vamos a vivir.

No será un bodorrio, será algo más informal.

Fíjate, esto es una monada.

Y esto es muy romántico; uno en blanco y otro en negro.

Como chico y chic, ¿no?

¿O es demasiado cursi? No, es muy mono.

-¿Sí? Quizá esto sea más útil.

Lo veo más práctico.

Como siempre andamos corriendo al tren...

-¿Sí? ¿No te hacen las tazas más?

Ya estamos viendo quién es el romántico

de la pareja, bonita.

(RÍE) -No quiero quedar como una mandona.

Si te gustan, las tazas.

Sé que he salido pelado de París. En pareja o solo.

Pero no encuentro algo que sea demasiado malo

de ir en pareja a París.

La verdad es que es una obviedad

decir que París es preciosa

y que nuestras parejas están superenamoradas.

Pero no solo de amor vive el hombre,

así que nos vamos a dar un "tour gourmande" por la ciudad.

La gastronomía francesa me gusta porque es muy...,

con verduras.

No sé, tienen el sabor...

El queso es espectacular.

Lo bueno que tiene París

es que, como es una ciudad donde llueve muchísimo,

las cosas están preparadas para poder disfrutar de la ciudad

bajo techado.

Como, por ejemplo, en este mercado, que es muy conocido.

Se llama Mercado de los Niños Rojos,

"Des Enfants Rouges".

¿Qué conocéis vosotros de cocina francesa?

La sopa de cebolla, los caracoles...

Es que en francés no te lo voy a decir.

"Les escargots", se dice.

Una de las cosas, no habíamos caído,

de la cocina francesa que es muy famosa

son las ostras. Ah, no lo sabía.

¿Os parece que hagamos una cata?

¿Os gustan? ¿Sois de ostras?

Nunca las he probado. No me lo puedo creer.

-Yo tampoco.¿Tampoco? -No.Vamos a hacerlo.

Explícanos cómo las debemos tomar. Uy, qué color más verde, ¿no?

-Bueno, de verdad, son dos ostras excepcionales.

Son buenas ostras.

-¿Y caras, o qué? Pues no lo sé.

Vamos a investigar.

No me voy a echar más, por si acaso.

No le quites el juguillo, es lo bueno que tiene.

Enséñame a comerlas, no las he comido nunca.

Nada, se hace un poquito el volquete,

se quita de aquí, de la zona pegadita,

y directamente se meten en la boca.

Espera, a ver si puedo.

Ahora. Dale, dale.

Con la salsita y todo.

Con todo, así, mira, mira.

Ah...

Vale. -Como una almeja.

(SABOREA) -Ya verás, la preparo.

(SABOREA)

(SABOREA)

¿Qué tal?

Espectacular.

¿Sí, te está gustando? Muy buena.

Muy buena. A ver, a ver, a ver...

¿Qué tal?

¿Te gusta el sabor a mar?

-Está muy buena. Sí, muy rica. Sí, señor.

Están muy buenas.

Cómo tenemos que sufrir por el programa.

¡Qué le vamos a hacer!

Vamos a tomarnos otra. Es un pedazo de sufrimiento.

Hagamos chinchín.

Chinchín, chicos.

Por París. Por París, sí.

Por París.

(SABOREA)

Se lo dedico a Samantha y a ese pequeño que tiene.

Los "confort president".

Entre el afrodisiaco de las ostras

y ahora la maravilla esta... ¡Bueno, bueno!

Es una pasada.

Así es fácil estar enamorado en París.

Hombre...

¿Cuántos años lleváis enamorados? 10 años.

-Para 11.

-Nos conocemos de toda la vida.

Yo me fui a Castellón a trabajar.

Falleció mi padre y me volví a León.

Encontramos trabajo en la ciudad y nos fuimos a vivir juntos.

Y triunfó el amor, para que veas.

¿Para qué complicarse, si solo se vive una vez?

Sois de los que viajáis

y os gusta probar lo que hay

en cada sitio, ¿no? Me encanta.

No me digas que no viajáis con un poco de jamón

en la maleta ni un poco de... No.

Por eso lo digo, yo lo echo de menos. Se come...

¿Echabas de menos el jamón?

-Y esto es cecina.

¿Esto es cecina? Creo que es...

Esto es cecina. No me lo puedo creer.

Te prometo que eso es cecina.

Jamón... Sí, sí, "cecina", mira.

¡Ostras! A 82 euros el kilo de cecina.

Y una de las típicas cosas

que no pueden faltar cuando uno viene a París

es probar un crepe.

¿Quién es el último? A la vuelta.

Ah, a la vuelta... ¡Hala! ¿Toda esta cola?

Algo tienen que tener de especial

estos crepes. No podemos irnos sin probarlos.

Bueno, ahora ya nos toca, por fin.

Come por todos los lados,

todo lo que se le va cayendo.

Me encanta a mí este hombre.

También te digo una cosa,

al jersey le podría echar un agüita o algo.

Vas a elegir tú. Venga, va.

Venga.

(HABLA EN FRANCÉS)

Dos.

-(HABLA EN FRANCÉS Y EN INGLÉS)

Madre mía, el plataco que nos vamos a meter

entre pecho y espalda.

¿No vas a probarlo? ¿No te gusta la ensalada?

No puedo con ella. Pero ¿lo has intentado?

Sí. ¿Cuántas veces?

Dos o tres. Igual hay que intentarlo cinco.

Lo único que no le gusta de ahí

es el tomate, y se lo va comer.

(AMBAS RÍEN) -Porque lo digo yo.

Venga. Que no, cari.

Que no. No.

Aprende a hablar francés.

Di: "Yo no quiero verde". -Verde no.

Mira qué mono lo pone, como un ramito

de flores. Sí, sí.

-Un ramo de flores...

Ajá, sí.

para una princesa.

-Lo sabía. (RÍE) Gracias.

¡Bueno! ¿Y ahora cómo se empieza a comer esto?

¡Madre mía!

¿Empiezas tú con el buqué? Venga, va.

Qué monada, ¿eh? Da pena comérselo, ¿eh?

A mí no me da pena. (RÍE)

¿Qué tal?

¿Sí? Ajá.

Ay, ay... Veo que se va a caer. Yo, de fina, poco.

A ver.

(RÍE)

Come lechuguina.

Esto es una maravilla; verle comer lechuga.

Que nos cuenta, fíjate,

que estuvo a punto de desaparecer el mercado, pero al final

se ha conseguido mantener.

Algunos vecinos preferían un parquin

y un edificio nuevo,

Pero aquí se ha quedado,

para que podamos degustar... Venga, va.

estas viandas.

Este es el de pimienta. A ver.

(SABOREA) Bien bueno.

Pero pica, ¿eh?

¿El primero?

-Yo me quedo con el segundo. Pues yo me quedo con el tercero.

El segundo. Es más, me voy a coger otro trozo.

Venga, pues yo también voy a repetir.

Y aquí está la plaza más cara,

donde tienen todas las joyerías del mundo.

Mira, mira, mira.

En esa.

Cuando veáis un anillito baratito,

de los chapados en oro... Aquí no lo encontráis.

(RÍE)

Baratito, ¿eh? Unas zapatillitas de deporte, 2200 euros.

Sí.

Con una de estas, ¿cuántas te compras tú?

Uf, un camión. -(AMBAS RÍEN)

-Pero son bonitas, ¿eh? Bueno, perdona.

Y la chaqueta, la chaqueta sí que es barata.

La chaqueta, 3300.

Madre mía.

Y, encima, me lo regalas y no me lo pongo.

-Nada. (RÍE)

-Para Carnaval.

Vamos a llevaros

al sitio donde realmente compran los franceses.

Es más, compiten por saber

cuál es el mejor cruasán de toda la ciudad.

Eso estaría bien hacerlo. Venga, sí.

Yo tengo mi favorito.

Vamos a hacer la cata, y a ver, exactamente,

si os gusta el que digo yo o el que dicen otros franceses.

En esta calle, que, como veis, es de las más lujosas de París,

se encuentra el lugar al que vienen los parisinos chic

a comprar cruasanes.

Vamos a comprobar por qué.

Bueno, mirad...

cómo es la bolsa.

Ahora, aquí delante, vamos a hacer la cata.

Tienes que meter la mano de una manera muy fina.

Parece una joya. Los han envuelto como una joya.

Muchas gracias, mi..., su amor.

(RÍE)

Bueno, a ver.

Buena pinta tienen.

Tienen muy... El olorcito... también.

Está rico.

Está rico, pero... Pero no sé yo.

Un poco tostadito. Un poco tostadito de más.

A mí me gusta. ¿Qué?

-O es el hambre.

A esta hora,... todo vale.

Bueno, ahora tenemos que hacer... -La cata del otro.

La cata del otro.

A comer rápido. -Venga, va.

Vamos. Tiremos.

Y aquí enfrente

está la competencia.

Yo te voy a pasar la bolsa, Javi. No quiero que me vean

con la bolsa de la competencia. Es mi favorito.

Adentro.

Por aquí, por aquí.

¿Eh? Este, sin lugar a dudas.

¡Joe!

Hay mucha diferencia. No hay color.

El otro... ¿Veis?

¿Quién os iba a decir que ibais a aprender a catar cruasanes aquí?

¡Sí, señor! Vamos a continuar el paseo.

(RÍE)

Bueno, chicos,

ahora vamos a hacer algo típicamente parisino.

Que es un curso de parkour.

¿Sabéis lo que es el parkour?

¿Tú lo sabes?

Ah, sí, chicos y chicas que saltan por edificios.

(RÍE)

-¡Eso! Hola a todos. Hola, ¿qué tal?

Buenas tardes. ¿Todo bien?

Soy John, del grupo Parkour París.

Y hoy van a entrenar conmigo el parkour.

¿Quién está preparado ya con las cosas de deporte?

Javi y Celia. Javi y Celia.

Javier va de plano. No, no.

Yo, como soy maga, en tres segundos estoy lista.

-Venga, hala. -Vamos.

-No he hecho parkour en mi vida, papá.

Ya estoy preparada

para el parkour, ¿no?

Perfecto, mejor así. Vale.

Una buena recepción...

se hace solamente sobre la primera parte del pie.

Una cosa que es muy importante son los ojos.

Una vez que están ahí, miras tu recepción.

Jamás lo dejas de los ojos.

Y llego en la primera parte con una flexión de las rodillas.

Y la cadera,... más por atrás.

Lo mismo, pero saltando más alto.

Ahí.

¡Guau!

Ahora que vimos la recepción,

vamos a ver el primer salto, el salto de precisión.

Ahí.

Desde arriba se ve más lejos.

Eso. Muy bien, muy bien.

¡Toma! Los tacos... tocan un poquito.

Muy bien.

¡Ah! ¡Que me doy!

Ahora, vamos a dar un salto corriendo.

Siempre, en parkour, es una pregunta de ir bien alto.

Vale. La pregunta de altura.

Vale. Así.

Ah...

-¿Todo bien? ¿Ahí te diste?

¿Te diste? Sí.

El primer herido en combate.

¿Te has hecho daño?

¡Sí, un poco!

No lo probéis en casa.

-Muy bien.

Muy bien, chicos.

Bueno, ¿cuánto necesitamos para hacer un salto...

que se parezca...,

que la gente crea que sabemos hacer algo de parkour?

Hay que practicar.

El parkour es una pregunta de repetición.

El techo es una finalidad, no es el entrenamiento.

Todo el entrenamiento se hace como de seguridad al suelo.

Después intentamos con un poco más de altura,

más altura,

para llegar a los techos después.

París es siempre impresionante.

Mires por donde mires,

incluso hasta por donde pasa el tren,

tiene como otro glamur. Sí.

No es como si estás en España. A mí me llaman mucho la atención

los tejados. Me voy a perder mirando tejados.

Me llaman mucho la atención

la estructura... Bueno...

Y lo que dices tú, a cualquier punto que mires...

Es alucinante.

Esto de viajar con un grupo grande, con tantos niños,

es complicado organizar, ¿no?

¡No, qué va a ser complicado! ¿No?

Tienes que cuadrar que todos quieran hacer la mismo

a la misma hora. Bueno, yo lo progr...

A ver, yo soy muy lanzada.

Yo lo lanzo,... y quien se apunta, se apunta.

Yo no soy feliz si mis hijos no ven lo que yo veo.

Me gusta lo que ha dicho tu mujer.

Dice: "Nuestros viajes de enamorados

son con nuestros hijos".

Es que es así. -Siempre, es verdad.

-Sí. -Hemos ido siempre con ellos.

Solo por trabajo, los dejamos con la abuela.

Solo si ha hecho falta, alguna vez,

pero no por capricho. -Por ocio o por ir al cine, jamás.

Vamos a decir de dónde venimos. -Cartagena.

-De Asturias. -Madrid.

-Barcelona. Yo también de Madrid.

La única desparejada.

Veo que todos sois parejas, ¿no?, de enamorados.

¿Habéis venido a celebrar San Valentín?

Mi nombre es Juan Manuel. Soy de Málaga.

Montmartre era una villa independiente.

Y lo fue hasta la segunda mitad del siglo XIX.

Una de las cosas mágicas que tiene el barrio de Montmartre

es que fue independiente hasta el año 1860.

París es una ciudad antigua,

de calles estrechas y medievales.

Lo que hace el barón Haussmann

es destruir casi todo el París medieval

para construir el París que estáis viendo hoy en día.

El de las grandes avenidas y bulevares.

Las calles de Montmartre, veréis la gran diferencia que hay

entre Montmartre y el París de abajo,

el París de Haussmann.

Me recordaba un poco al Trastévere de Roma.

Y que era un poco más desenfadado.

En París es todo como muy serio, muy recto, ¿no?

Y esa zona era un poco más desenfadada.

Es con lo que me quedaría.

Lo que estáis viendo es el Molino Rojo,

el "Mouline Rouge".

Y allí, en la esquina,

tenía Toulouse-Lautrec su estudio, a finales del XIX.

En el Mouline Rouge nos podemos encontrar

dos tipos de bailarinas diferentes:

Las "Doriss Girls", que enseñan las mamas.

Y las que no las enseñan.

Bueno, pues nos paramos aquí.

Este lugar fue el escenario de una película francesa,

muy famosa,

llamada "Amélie".

Fue la primera película más taquillera del cine francés.

Hoy en día es la segunda.

Bueno, chicos,

¿qué tal va el viaje por París?

Genial. -Superbién.

Una pasada, muy bonita. -Con mucho encanto.

Yo había estado de pequeño,

pero la segunda vez...

(HABLAN A LA VEZ)

Sí. Una pasada.

Se ve diferente, ¿eh?

¿Por qué? Yo había estado, y ahora lo veo...

Ahora, como voy en plan relax,

que ya vi la torre Eiffel,

ya es como que disfrutas más de la ciudad.

Lo que es el París del día a día.

Ya. Sí, sí.

Yo creo que volveremos, ¿no? -Tenemos que volver.

Sí.

¿Y qué es lo que más os está gustando?

Mira, especial,

la visita a Montmartre,

¿se llama así? Sí.

Está siendo muy especial realmente.

Estamos deseando ver las vistas desde arriba de la ciudad,

que debe de ser espectacular.

El muro de los "te quiero",

de todos los enamorados que pasan por aquí

y quieren dejar reflejado todo lo que se aman.

Decía que lo más importante era la gramática del corazón.

Tenéis que decir: "Oh, qué bonito". (TODOS) ¡Oh!

Qué bonito, ¿no?

Al paraguas.

(Grabación en francés)

Ostras, te avisan de que tengas cuidadito,

porque aquí mangan.

Sí. Por eso os dije antes que los bolsos, delante.

Ahora a coger sitio para tener buenas vistas.

Fíjate cómo está esto, ¿eh? ¡"Abarrotao"!

¡Hala! ¡Mira las escaleras!

Si parece un hormiguero.

¿Lo más romántico?

Sentarse en Trocadero,

comiendo una crepe de Nutella con fresa

y que tu pareja esté al lado sentado.

Si queréis, como voy sin pareja, me siento separada.

-No, no, no. -Siéntate aquí.

Ay, pasear por París es obligado cuando se viene a esta ciudad.

Incluso si quieres hacerlo en Bateaux Mouches.

Pero nosotros lo vamos a hacer de una forma mucho más original.

Buenos días,

parejas madrugadoras y con cara de frío.

Se os ven unas caras a todos... Sí.

¿Estáis preparados

para conocer París desde un punto de vista diferente?

Pasear habéis paseado.

En Bateaux Mouches, como el río está muy crecido,

me imagino que no habréis podido pasear.

Para la próxima.

En bicicleta, tenemos las piernas

demasiado cansadas, ¿no?

Pues vamos a subirnos a un tuk tuk.

-Vamos. -Venga.

¿Quién se viene conmigo? Nosotros.

Venga, por aquí.

Este va a ser vuestro último viaje

como pareja de solteros. Sí.

En cualquier postal de enamorados,

te tiene que salir la torre Eiffel.

Desde luego, la vista que hay desde ahí arriba, desde Trocadero

es una pasada, es muy bonito. Ajá.

-Mira, mira, mira.

Ahora se ve superbién lo ancho que es.

¿Y vosotros creéis también, como dice el dicho,

que París es la ciudad del amor?

Bueno, creo que es, así, tan palaciega,

da un poco igual el rincón que mires,

que es todo como una postal.

Entonces, sí que puede tener ese aire especial.

Pero tiene mucho más encanto y más romanticismo

que otras ciudades en las que he estado.

-Jo, qué pena lo del río. -Ya.

-Me hubiera encantado hacer un crucero,

pero yo me lo esperaba peor, ¿eh?

-Me gusta mucho que todo...

está supercuidado; las tiendas, los restaurantes,

las floristerías... No solo los edificios son preciosos,

sino que está todo supercuidado y muy bonito.

-Una boda.

Ostras, cómo se mueve, ¿eh? -Se mueve, mola.

-Tío, pone Supermono. (RÍE) -Como Supermán.

-El cochecillo, tío.

Mira, ya estamos en el Arco del Triunfo. Guau...

Aquí hay que subir, merece la pena.

-Es una pasada, es una pasada.

-Pero, a ver, si tenemos que elegir entre pagar y subir aquí

o subir a la torre Eiffel...

Hombre, la torre Eiffel, ¿no?

Porque esto no está tan alto.

¿Os imagináis cuando paseaba por aquí Napoleón Bonaparte

con sus tropas?

Porque este es un arco que se hizo precisamente para eso,

para homenajear las victorias napoleónicas, ¿no?

Es que es todo como muy señorial, muy triunfal.

-Muy imperial.

-Muy imperial. -Esto se parece mucho

a Paseo de Gracia, de Barcelona.

Es idéntico. -Es clavado.

No sé si vosotros sois muy de viajar en grupo.

No acostumbro.

O típico viaje de mochilero, tampoco acostumbro.

Soy más de este tipo de viaje. -Viaje parejil.

-No he visto muchos parques.

-Hay zonas verdes, es lo bueno. -Pero apenas hay.

-No, apenas hay.

O sea, ves, por ejemplo...

Ya está, este trozo de césped. Pero no hay ningún parque.

-Bueno, al lado del hotel tenemos un paseo bastante amplio

con un parque al lado, bastante grande.

-Es curioso comparar un poco el estrés que tenemos allí,

en Madrid, que vamos corriendo a todas partes,

y llegamos tarde a todas partes,

con gente que se lo puede tomar un poco más relajado,

entonces, al final es viajar también.

Luego podíamos ir a las Galerías Lafayette, me parece.

-No las conozco.

¡Ay, Dios!

Es como si fuera un teatro por dentro.

-Tú siempre pensando en compras, ¿eh?

-No. No voy a comprar nada.

-Mira, el Lido. -Muy diferente.

Ah, el Lido.

Aquí habrá que venir,

porque esto es uno de los mejores espectáculos

de la ciudad. París es más grande

de lo que parece.

-Ya, a mí me tenía engañada.

Quería ir andando de un lugar a otro.

-Desde el aire, se ve bastante más pequeño.

-Hombre, claro.

Desde el aire somos así, así, así.

Pero... -A ver, se ve..., a escala, o sea,

parece más pequeño de lo que realmente es.

-No...

Si vivieras aquí y tienes que ir de una punta a otra,

andando no vas. -Ya.

Si yo ya en Barcelona cojo el bus, por ejemplo. ¡Dios!

(RÍEN)

Javier le pide matrimonio a su chica aquí.

-Y el Arco del Triunfo, allí, al final.

¡Qué bonito, tío!

Bueno, ¿ahora qué?

¿Seguimos dando un paseíto por la ciudad?

Venga, perfecto. Venga, vale.

-Nosotros tenemos un tour.

¿Ah, sí? ¿De qué?

Creo que nos van a llevar por la parte más antigua de París.

Creo, pero... -Eso no han dicho.

¿La más antigua? -Vamos a ir y...

Vale, ya nos contaréis. Nosotros nos vamos

a la más bonita.

-¿A la más bonita? Ya veremos.

Luego hacemos comparativas.

Vale, venga, hasta luego.

-Adiós. -Chao, pasadlo bien.

-Igualmente, gracias.

Mira, la Asamblea Nacional.

Mira, qué floristería más bonita. Se me está ocurriendo...

Porque sabéis que una de nuestras parejas

va a tener el valor, Javier,... Un valiente.

Sí. De pedirle matrimonio

a su chica en la noria,

que la tenemos ahí detrás. Le podíamos regalar

un ramo de flores, ¿no? ¿Me ayudáis a elegirlo?

Sí, venga. ¿Sí?

¿Les damos la sorpresa? Eso está hecho.

Tampoco es que yo sea el tipo más romántico del mundo,

ni lo de la boda, la petición de mano, etc.,

tampoco me parece algo que me pueda llegar a causar nervios.

¿Cuál es el color del amor?

Ah, mira.

Estas...

Son preciosas. Estas, sí.

-¿Os gustan? -Sí.

Sí, como los colores que tienen ahí.

Sí. Muy bonito.

Que es como blanco, pastel...

Sí, mira, como este.

Ah, mira, mira.

¡Ay, me encanta!

-Yo lo veo bien, pero no tengo ni idea.

La verdad, creo que se va a emocionar.

Estoy un poco nerviosa

porque, claro, no sabemos si va a decir que sí,

yo les veo muy enamorados.

Pero imagínate que le dice que no.

-(RÍE) -Sería...

Le quitamos el ramo rápidamente. Sería para recordar también.

Bueno, me ha dicho Javi que no ha dormido.

Lleva sin dormir como 15 días.

¿Se lo va a pedir arriba del todo? Arriba del todo.

Que no se le caiga el pedrusco.

-¿Habéis visto el anillo? Claro que lo hemos visto.

¿Ah, sí? Mirad, este es el anillo

que le ha comprado.

Muy chulo. Muy chulo.

Si dice que no... Me lo quedo yo.

(RÍE)

Si no, ya le vale... Me estoy emocionando.

De verdad.

"Merci".

Vale.

Ahí tenemos a nuestra parejita.

Ella no tiene ni idea de lo que se le viene encima.

Realmente el amor está en el aire.

¿Vamos para allá, a hacerle la encerrona?

Vamos a montarnos en esta noria

y sugerirle que veamos las vistas de París.

Y a ver qué es lo que ocurre.

¡Que diga que sí! ¡Que llevo el ramo preparado aquí!

Parejita, menos mal que ha salido el sol, ¿eh?

El día empezó un poco nublado y feo,

pero parece que ahora se está poniendo espectacular.

Y que siga brillando el sol.

¿Preparados para ver las vistas de París desde lo alto?

-Preparadísimos. ¿Sin miedo, sin vértigo?

Sin miedo, ninguno. Bueno, vamos a ponernos a la cola.

Y a la aventura, a ver qué se ve desde arriba.

¿Qué pasó, amor?

¿Qué pasó?

-Nada.

-¿Qué pasó?

(RÍE) ¿Qué pasó?

Laura sospecha algo de lo que pueda pasar.

Lo que me nota son los nervios.

# Me gusta París. #

Espectacular. -Sin palabras.

-Cómo mola este momento, el mejor momento, sin duda,

del viaje. Mira, espectacular. Es una pasada.

Desde aquí, realmente dominas París,

te sientes el amo.

Mira, "Sacré Coeur", allí... Qué chulo.

Ay, qué bonito.

Aprovechemos, aprovechemos.

Serán cosas que podréis contar a vuestros trillizos.

Muy bien, serás la madrina de alguno de ellos.

-Y si quieres llevarte a alguno...

Pues va a dar la segunda vuelta, con lo cual...

Habrá que empezar.

Yo creo que sí.

Me voy a poner aquí.

Ahora va rápido. Contigo estoy todos los días.

Estar con una mujer así...

Oye...

No sé, esto es... lo que me habías traído.

Algo tenías tú aquí. Sí.

Sí, ¿no? Algo tenías.

Lo de las láminas, lo de los cuadros.

¡Qué bonitos cuadros! ¿Quieres verlos tú, mi amor?

¿Sí? A ver, vamos a ver...

Mucho.

Qué bonito es París.

-Esto es evidente, pero, bueno, a ver...

Vamos a tratar de...

-¡Sí!

(RÍE)

¡Javi!

¡Sí!

¡Sí!

¡Sí!

¡Ay, cari!

¡Ay, que tenemos un "sí"!

¡Bien! -Te quiero.

-Y yo a ti. ¡Qué bien!

Bien, bien, bien.

Claro que sí. ¡Bien!

Te amo.

Oye, oye, esperad, esperad...

Que es que..., esto.

De momento ya has dicho que sí, luego ahora te mereces...

Te quiero.

¡Te quiero! Bueno, les dejo este momento.

Porque tienen que besarse a solas.

No voy a estar todo el rato sujetando la vela.

¿Por dónde? ¿Por dónde se sale?

Oye, pues nada,

esto se tiene que celebrar con un paseo en París.

Así que vamos a dar ese paseo.

Como hace mal tiempo, no hay calesa,

vamos a coger la calesa del siglo XXI.

Pero ¿no decías que querías conducir?

¿Quieres conducir?

-Sí. ¡Venga!

Me está dando envidia.

Me están dando ganas de casarme a mí también

solo para darme una vuelta en un cochazo

por los Campos Elíseos.

Y ahora, Javi, te vas recto

y a la derecha. Vamos a parar y a cambiar.

Y te puedes sentar con tu esposa. -Muy bien.

¿No me lo puedo llevar para Vigo? -No entiendo.

-Que si me puedo llevar el coche, para Vigo, para España.

-¡Ah, sí! (RÍE) -¿Sí? (RÍE)

Tanto París ciudad del amor como París ciudad de perdición.

Bueno, yo la he visto desde el primer caso:

París, ciudad del amor.

Hoy espero verla desde... -Ya lo dicen, ¿no?

"Lo que pasa en París se queda en París".

-Eso es en Las Vegas. -¡Y en París!

¿Si llevo sin salir sin mis hijos mucho tiempo?

Pues desde que los tengo, 18 años llevamos criando.

-Uf, lo de los requisitos para venir...

Bueno, como puedes ver,... estoy disfrazado,

pero, bueno, repetiría.

Bueno, ya estoy preparada para dar el "adiós" a nuestras parejas

en el espectáculo más esperado de París.

¿Qué es lo que vamos a ver? Music hall y cabaré.

Vaya cola, ¿eh? Pero nosotros tenemos preferente.

(RÍE) ¡Ah!

Bueno, chicos... No me digas que llego la última.

Qué guapos os veo a todos, ¿eh?

-Me he tuneado así porque...

Digo: "Me voy a pegar una ducha, me voy a alisar el pelo..."

Y dije: "No, es la hora, no me da tiempo".

Dije: "Me lo rizo,

me hago mi moño y mis trencitas.

Y fuera, caminando".

Y bien mona que voy.

-Muy guapa. Pensaba que iba a ir a bailar ella también.

-¡Sí, vamos! -Por el peinado y todo,

digo: "Podías estar tú ahí bailando".

-¡Sí, ya!

Hola, buenas noches.

¿Españoles? -Sí.

-¿Qué tal, cómo estáis? -Muy bien.

-Encantada. Yo soy la responsable de Ventas para España

de esta magnífica sala,

y estoy supercontenta de que estéis aquí.

Vengo a daros la bienvenida,

y espero que paséis una noche estupenda,

que disfrutéis mucho.

Pues, pues, esto, esto, esto, ¡esto es todo, amigos!

Como expertos patinadores que somos, a mí me ha encantado.

-Hemos patinado juntos sobre ruedas más que sobre hielo.

Hielo, alguna vez, pero sobre todo sobre ruedas.

-"Tribus viajeras", ahí.

-Bueno, celosa no, porque luego me tiene a mí día a día...

¡Más le vale!

-Lo que pasa es que no lleva gafas y no sabe si las miro.

-Eso es una ventaja. -Es una ventaja.

Vinimos aquí para descubrir

por qué París es la ciudad del amor,

y debo confesaros que nos vamos sin haberlo averiguado,

pero es cierto que hemos compartido momentos inolvidables

con nuestras parejas de enamorados.

Con ellos hemos vivido nuevas experiencias,

hemos compartido alegrías y mucha diversión.

Ya sabéis, hasta aquí hemos llegado,

así que nos vemos en la próxima edición

de "Tribus viajeras".

"Adieu, mes amis".

Cuando hemos bajado del avión, nos han clavado ya el puñal.

Llevamos sangrando desde que hemos llegado.

Ya veo que a ti te gusta más tu mujer, tu futura mujer,

más que el cochazo.

Viva el amor, pero siempre con Francine en medio,

la sujetavelas de "Tribus viajeras".

(RÍE)

Tribus viajeras - París, la ciudad del amor

13 may 2018

Francine hace un viaje muy romántico a París. Junto a algunas parejas visita Montmatre, Trocadero, La Bastilla, El Lido. Hacen un recorrido gastronómico, pasean en tuk tuk, reciben clases de parkour. Y vivimos la declaración de Javi a su novia en la Gran Noria de París.

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