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No recomendado para menores de 12 años Traición - Capítulo 5: Naturaleza muerta - ver ahora
Transcripción completa

¿Por qué alguien de su familia querría asesinar a su padre?

¡Hijo de puta!

Quizá te vendría bien tomarte un descanso.

No pienso alterar mi vida por las sospechas

de una jueza con ambiciones.

Estoy harta de que me digáis lo que tengo que hacer.

Las sospechas tienen fundamento.

Si resulta implicada se cancelaría la fusión.

Julio no era mi padre. -¿De qué estás hablando?

Mi madre le engañó porque no le perdonó que él le engañara.

-Quizá también vivió una historia de amor.

Dudo si mi madre ha amado en su vida.

Tenía derecho a saberlo.

Claudia nunca te va a considerar su padre.

No, por supuesto que no. Pero es mi hija.

Y se merece que yo le pueda dar una explicación.

Eso no lo vas a poder impedir. ¿Estás seguro?

Es Joaquín, ¿verdad?

Claudia. Escogiste a su mejor amigo.

No te servía cualquier cosa.

¿Y si quiero que vuelva a pasar lo de anoche?

¿Qué es esto?

Un número de habitación y una hora.

Necesito estar contigo, Isabel.

¿Entiendes que sin tu parte no se puede avanzar?

No he podido conseguir el dinero.

La transferencia tiene que hacerse hoy.

A partir de ahora para operar

es necesario introducir las claves de los dos.

Es la única manera, atajar el problema de raíz.

Que no es trigo limpio.

Que no, que trama algo. Estoy seguro de que no

lo hemos engañado. Ese tipo está tramando algo.

Nos va a hacer una emboscada.

Jaime, soy yo. Creo que llevas razón,

tenemos que acabar con esto.

Al final vas a ser un padre maravilloso.

Voy a quitártelo todo.

Ten cuidado porque a lo mejor vas a quedarte sin nada.

Y tu hijo también.

Creo que todavía no has entendido este trato.

Yo miento por vosotros y vosotros dejáis de veros.

Quiero que tengas esto. Pero, Robe...

Todo es tuyo, Beatriz no me va a poder quitar nada.

Porque no tengo nada.

Lo único que me importan es que vuelvas a estar conmigo.

Esto volverá a ser tuyo en cuanto se cierre el caso.

Ya está.

Eso quiere decir que nos están vigilando.

Y que saben que tenemos los documentos.

¿Peligroso? ¿Qué has averiguado?

¿Contendores? Míralos bien.

Cuatro letras y siete números.

Las tres primeras letras identifican la empresa.

Lupei. Deberíamos echar un vistazo.

Carlos, no. Puede ser peligroso.

Vine porque Sergio está muy asustado.

Julián nunca haría algo así.

Le metió la cabeza en la piscina.

Nos hemos casado. Entiendo que pueda ser una sorpresa.

Me darás una sorpresa el día que hagas algo bien.

Un quick space. ¿Sabes qué es? -Sí, trasteros.

Si lleva un año viviendo aquí.

¿Porque sigue teniendo sus cosas en un trastero?

Un tío que ha venido preguntando por ti.

¿Qué coño quería? -¿Que de dónde eras?

¿A qué te dedicabas? Muchas preguntas. Demasiadas.

Yo me tengo que ir, mi amor.

(Puerta)

¡Eh, eh, eh!

¿Quién está ahí?

¡Julián! ¡Julián, sé que eres tú!

¡Hijo de puta, abre la puerta! ¡Joder!

Mierda.

(Puerta)

¿Tú quién eres? ¿Te manda Julián?

Anda, McEnroe, baja la raqueta y tranquilízate un poquito.

Acabo de hablar con la policía. Saben que estoy aquí.

Bueno, pues si has hablado con la policía no te preocupes,

porque la policía ya ha llegado.

Es un poco tarde, ¿eh? Deberías estar en la cama.

Llevo media hora llamando a papá y no coge el teléfono.

Pues ya le llamas mañana. Si estará durmiendo.

Que le ha pasado algo, lo sé.

Joder, ha ido al trastero de Julián y Julián no está.

Para, ¿a qué trastero? ¿De qué estás hablando?

De uno que tiene Julián.

Para quería entrar para ver qué escondía.

¿Pero os habéis vuelto locos los dos? ¿Qué dices?

Mamá, tú no quieres escucharme.

Algo tendremos que hacer para que te des cuenta, ¿no?

(Móvil) Es papá.

¿Papá? -Hola, Sergio. Soy yo.

Perdona, es que no tenía cobertura.

¿Qué, has encontrado algo? -Sergio.

No, no. No hay nada.

Oye, te llamo mañana y hablamos con calma, ¿vale?

No te preocupes.

Nada, que papá está bien, que no tenía cobertura.

Mira, vete a la cama, ¿eh?

No te quiero ni escuchar.

No entiendo por qué no le detenéis ya.

Tiene pasaportes falsos, dinero, joyas.

Hay más gente implicada y tenemos que cogerlos a todos.

Llevamos más de un año detrás de él.

Me he ganado su confianza pero no ha sido fácil.

Perdona, pero ese tío le metió

la cabeza a mi hijo en una piscina.

Mire, Julián tiene un plan.

Pero si ve que hay peligro puede echarse para atrás.

Y ya no le cogeríamos en la vida.

Ni su ex mujer ni su hijo deben saber nada de lo que ha pasado.

¿Me ha entendido?

¿Que si me ha entendido? -Sí, sí, está bien.

Vamos, no quiero jugármela aquí.

Tenemos problemas.

Tienes que darte prisa. Voy para allá.

¡Ah!

¿Dónde estoy?

¿Estás mejor?

Te hemos encontrado ahí afuera tirado en el suelo.

¡Ah!

¡Ah! Tienes un buen golpe.

Seguramente sea un robo.

No eres al primero que le pasa por esta zona.

¿Qué estabas haciendo por aquí?

Ah, mierda.

Ya te he dicho, por aquí hay muchos robos.

Me perdí con el coche

y bajé a ver si alguien me podía ayudar.

Pues parece que no te han ayudado mucho.

No, la verdad que parece que no.

No quiero causaros más molestias.

Muchísimas gracias.

-Chis, cuidado.

Como quieras. Caliche te acompaña.

Oh, mierda.

¿Qué pasa?

Me han robado también la llave del coche.

¿Te importa pedirme un taxi?

Está bien. Espérame aquí.

Gracias. Joder...

¡Joder!

(RÍE)

(RÍEN)

¡Dios, cuántas veces he soñado con este momento!

¿Y no preferirías mejor un café bien cargado?

No, los ricos desayunan con champán.

Los ricos no se levantan antes de las 11:30.

Y yo me tengo que ir al juzgado.

Bueno, tenemos todo el tiempo del mundo

para hacer lo que nos dé la gana.

Además, es nuestro primer día como millonarias.

¿Cuánto crees que habrá?

Eso deberías saberlo tú mejor que yo,

que para eso eras...

Bueno, perdón, eres todavía la Sra. Fuentes.

Roberto nunca hablaba conmigo de esas cosas.

De hecho tantos años casada con él

y nunca he sabido lo que teníamos.

Pues a ver, déjame que piense,

entre las acciones, participaciones,

fondos de inversión... -Sí.

Lo suficiente para no tener

que poner nunca más el despertador.

Ahora lo más importante es que no firmes el divorcio.

Necesitamos tiempo para ir vendiendo sus propiedades.

Estate tranquila, me encanta hacer de mujer despechada.

(Teléfono) Además, cuando Robe quiera

recuperar todos sus bienes estaremos volando muy lejos.

(Teléfono) Robe.

Ay, hablando del rey de Roma.

Dime, Robe.

¡Hello, hello, hello!

(RÍE)

¿No me notas nada raro?

¿Como con más energía, más pletórico, más feliz?

No, yo te noto igual que siempre.

Eso es porque no me estás viendo.

Voy para tu casa. Vas a conocer al nuevo Robe.

(RÍE)

Está aquí en 15 minutos.

No me voy a librar de ese hombre en la vida.

Lo siento, he intentado que no viniera.

Date prisa. Ve a recoger el salón.

No te preocupes.

¿Y tú qué eres, el nuevo jardinero?

¿Perdón? No, yo trabajo con tu padre.

¿Y por qué no estás en la oficina?

¿Me puedes decir por qué hemos quedado aquí

para hablar de esto? -Porque es fiesta.

No hay colegio y no tengo con quién dejar a los niños.

Y como Isabel está con el interiorista.

Ayúdame con el desayuno.

No jodas. -Sí, sí.

¿Estás seguro? -Sí, toma.

Tengo pruebas.

Se citan en un hotel.

Claro, y ahora estarán ahí dale...

Sí, mientras yo estoy con los niños y ella está...

No me extraña que quieras cargártelo.

¿Eh? No, yo no quiero cargármelo.

Pero si anoche me dijiste

que había que cortar esto de raíz.

Es una forma de hablar. Que me vine un poco arriba,

pero que yo ahora en frío no, yo no soy un...

No, menos cuando le pones nueces en el sándwich

a un alérgico a las nueces.

Peladillas es lo que necesita este tío.

¿Peladillas? -Peladillas de plomo.

¿Peladillas de plomo? -Balas de pistola, joder.

Víctor, que pareces tonto. -Perdóname, ¿vale?

Yo no soy... a mí en el colegio

me llamaban cuatro ojos y me pegaba hasta el gordito.

Yo conozco a gente que podría hacerlo.

Este tío ya no es un problema para ti,

lo es para mí también. -Sí.

Me hice pasar por otra persona.

Y como él hable el negocio se va a la mierda.

No sé a qué vienen ahora tantos escrúpulos.

¿Por qué no le pegamos unos golpes?

¿Unos golpes? -Sí, yo qué sé, unos cortes.

¿Cortes? ¿Pero qué ganas con eso?

¿Cuánto tardará en saber que eres tú el que está detrás?

Tomad, el plátano.

¿En qué piensas?

En que no todo el mundo tiene la oportunidad

de hacer las cosas bien.

Huy. ¿De qué hablas?

Pues que hay gente que hace las cosas mal

porque la vida las acorrala.

Y terminan eligiendo el camino equivocado.

¿Lo dices por mí? -No, no, no.

Tú no has hecho nada malo.

Bueno... -Me refiero a Víctor.

A ver, que yo tampoco soy perfecta. Mírame.

Ya, pero bueno, él sí ha podido elegir.

Sin embargo... -La gente se equivoca, ¿no?

Claro, pero no es justo que los demás

paguen por sus consecuencias.

No. No, para.

¿Estás pensando en denunciarle? -No.

Jamás haría eso.

Sé lo mucho que le quieres

y sé que no quieres que le pase nada malo.

Y es el padre de mis hijos.

Tus hijos se merecen lo mejor. -Sí.

Vale. Te pones así de serio... ¿Qué haces?

Es broma. Ahora, lo que no

entiendo es cómo soportas esa forma de hablar.

¿Cuál? -Esa de...

(IMITA A VÍCTOR) A... a ver, Isabel...

No, ni se te ocurra.

Es como si no fuera a arrancar nunca.

No me gusta que te metas con Víctor.

No me estoy metiendo con Víctor.

¡No me imites! -No, joder.

Lo que digo es que...

que, no sé, que estoy tratando de...

de demostrarte que es mucho más listo que nosotros.

Parece un chico formal y que nunca ha roto un plato.

¿Y si fuera todo un fachada?

Yo no vengo a hablar de Claudia.

¿En qué cabeza cabe que pretendiera ser su padre

a estas alturas.

Bueno, cosas más raras he visto en esta familia, créeme.

Lo que quiero es la mitad de tu herencia.

Del dinero que te dejó Julio.

Esto...

Sí que no me lo esperaba.

Yo fundé el bufete. Espera.

Riselis, puede llevárselo, no vamos a tomar nada. Gracias.

Dime.

Yo fundé el bufete con Julio.

Solo vengo a reclamar lo que es mío.

Y venir a pedírmelo después de su muerte es simple casualidad.

Por supuesto que no es casualidad.

Si Claudia no fuera mi hija, nunca te pediría nada.

Porque no tenías ninguna carta con la que jugar.

Exacto.

Sabiendo la importancia que le das a tu imagen pública,

no vas a permitir que se sepa que la tuviste fuera del matrimonio.

Ya... ya lo había entendido.

No puedo dejar pasar esta oportunidad, Pilar.

¿La de chantajearme?

Quién te ha visto y quién te ve, Joaquín.

Con lo enamorado que estabas...

Recuerdo que podía hacerte comer de mi mano como un cachorro.

Llámalo como quieras,

esto es entre nosotros dos.

Julio te quería mucho.

Debe estar revolviéndose en su tumba.

Y yo también le quería.

La cuestión es si tú quisiste, en algún momento, a alguno.

No...

La cuestión es que no te va a ser tan fácil salirte con la tuya.

Tiempo al tiempo.

-¡Mamá!

-¡Hola! Perdón.

¿Qué hacéis? ¿Queréis jugar con la fotocopiadora?

-Sí. -¿Habéis desayunado bien?

-Bien, había un señor ayudando a papá.

-¿Qué señor? -No, nada...

Hernán, el jardinero. Pensaba que vendrías a casa.

-¡No! Quería hablar con Almudena de unas cosas.

¿Vamos a darle una sorpresa? -Sí.

-¿Qué tal con el interiorista? -Muy bien.

-Tengo muchas ganas de ver cómo queda, de muerte, ¿no?

Con toda... La pasión que le estás metiendo...

-Eso espero, vamos a dejar a papá. -Un beso, cariño.

-Claro.

-Tenía muchas ganas de...

-Ya...

Que tengas un buen día, amor.

¿Niños?

(Llaman a la puerta)

-Sebas, qué bien te veo, estás ahí como delgado, ¿no?

-Eh... no, pero se lo agradezco, señor.

-No sé qué será pero te veo mejor. Cierra y ponte cómodo.

-¿Quieres un café, una copita, un puro...? Es broma.

-No, se lo agradezco, de verdad.

¿Para qué me ha hecho llamar? -Bueno...

Quería pedirte una cosa que puedes hacer, vamos,

que ya has hecho y... Te voy a pagar bien, muy bien.

¿Qué te parece? -Bien, me parece bien.

Solo que no aún no sé qué me está proponiendo.

-Ya, bueno, es nada...

Quiero que desbloquees las cuentas para hacer una transferencia.

-Ya, necesitaría la autorización del señor Sotomayor.

-Ya, ya, es un poco coñazo tener que pedirle

al señor Sotomayor autorización todo el rato.

-Ya...

Es que eso, lo que me pide. -Sí.

-Es ilegal. -Bueno, ilegal, ilegal...

Sí, es ilegal, pero no grave, no como matar un hombre de grave.

Esto no es nada, son cinco minutos,

te voy a dar cinco mil euros, mil euros por minuto.

-Es que las cosas han cambiado, señor Ayala.

-¿Cómo que han cambiado?

-No debería decírselo.

-Pero dímelo. -Se rumorea, se comenta...

Mañana se reúne el consejo

y cambiarán el departamento financiero.

-¿Qué cambios?

-Le van a sustituir por Rafael Sotomayor.

Me sabe mal, pero no puedo hacer más por usted.

De verdad, espero que lo entienda.

-Sal de mi oficina, anda, sal.

-Sí.

-¡Joder!

-Estoy viendo a alguien. -¿A un médico?

-No, Almu, no. -Me vas a matar.

-Estoy... viendo... a alguien.

-¿Qué? -Sí.

-¿Qué me dices? Pero ¿ha pasado algo?

-Ha pasado algo... muchas veces.

¿Y Víctor?

-No me hables de él ahora, no me hagas sentir más culpable.

-Pero, bueno, ¿estás... feliz, estás... bien?

-Sí, estoy sintiendo cosas que no había sentido en la vida,

nunca, a todos los niveles, Almudena.

-Bueno, me alegro mucho.

Entonces, tenemos mucho que celebrar y tienes razón, tenemos...

Vamos a organizar una fiesta, me ayudas y celebramos mi boda.

-No, mujer, no lo hagas por mí.

-¿Por qué? ¿No te apetece organizarme una fiesta?

-A mí, sí, hombre, a mí...

-Es mamá...

Es mamá quien no quiere celebrar. -Sí.

-Bueno, no exactamente, dice que... Que no hay mucho que celebrar.

-Jaime, soy yo.

Vamos adelante.

Con lo de Rafa, coño.

Sí.

Llama a quien tengas que llamar.

-¿Seguro que miraste bien?

-Sí, por todas partes, no hay nada, solo libros, ropa vieja...

-Tenemos que seguir buscando.

-¿Buscar el qué? Igual no hay nada que buscar.

Puede que Julián no oculte nada extraño y te empeñas

en demostrar algo de lo que no tienes pruebas.

-Ayer estabas convencido de que sí, ¿qué ha pasado?

-No ha pasado nada.

-Te recuerdo que intentó ahogarme.

-Ya, ya, no me lo quito de la cabeza.

-¿Entonces? ¿Me dejas tirado, otra vez?

-No, no, no te dejo tirado es solo que...

-Papá, ¿qué no me estás contando?

-Venga, vamos a ver a tu madre.

Almudena, hola, ¿podemos pasar?

-Claro.

¿Qué hacéis aquí? -No sé, no me lo ha dicho.

-¿A qué viene tanto misterio?

-Tengo que contaros algo.

-Pero ¿qué había en ese trastero?

-De todo; había joyas, reconocí alguna tuya, Almudena.

Pasaportes... -¿Ves? Te lo dije.

Ese tío te robaba y no te dabas cuenta.

-¿Quién dice que no lo estás inventando?

Pero ¿de verdad crees que me inventaría algo así?

-¿Para llevarte a Sergio? Sí.

-No me quiero ir a vivir con él, me lo pidió, quiero estar contigo.

-¿Qué quiere hacer Julián? ¿Por qué lo quieren detener?

-No lo sé, no me lo contó, me dijo que cuanto menos supiera mejor.

-Quiero hablar con ese tipo.

Quiero que me diga lo mismo que a ti.

-Que no puedes. -¿Por qué?

-Me dijo que no lo contara. -¿Por qué lo haces?

-No quiero poneros en peligro, que estéis avisados.

-Tu historia no se sostiene por ningún lado.

-Almudena, te estoy diciendo la verdad.

Y sé que me crees.

-¿Dónde puedo encontrarle?

-Joder, no puedes hablar con él.

-¿Dónde le puedo encontrar?

(Música rock)

-Tenemos que darnos prisa, la cosa está fea.

-¿Por qué?

-El padre del niñato ha estado en mi trastero.

-Qué hijo de puta.

¿Cómo lo sabes?

¿Que cómo lo sé?

Porque le vi.

Y, también, te vi a ti.

-Déjame que te explique.

-¿Me vas a explicar? -Sí.

¿Con esa cara? (GRITA)

-Ven aquí.

Ven aquí.

¿Cuánto te pagó? ¿Por cuánto me has vendido?

-Déjame...

Te salvé el culo, es lo que hice.

(GRITA)

Vi a ese tío en la valla con el niño

y sabía que volvería por la tarde.

-Vocaliza, no te entiendo.

-Sabía que volvería por la tarde.

-¿Por qué no me avisaste?

-No quería que te vieras mezclado, podía manejarlo solo.

-¿Cómo lo manejaste?

-Le conté que soy policía y que llevo un año detrás de ti.

No ha visto nada del trastero, no le he dejado.

Puedes estar tranquilo, nunca te la jugaría.

(RÍE A CARCAJADAS)

-¿Sabes qué? Te creo.

Anda, ven aquí.

¿Sabes por qué te creo?

Porque hay que ser gilipollas para tragarse que eres policía.

Anda, ve a limpiarte.

Sin rencillas ni rencores.

(Música rock)

Anda, guapa, ponme otro y un poquito de hielo en una bolsa.

Porque ¿cómo era yo antes?

A ver...

Un tipo amargado, todo el día tenso, de mala hostia,

cabreado todo el puto día.

¿Y cómo es el nuevo Robe?

Lo estás viendo.

Un tipo alegre, relajado, feliz...

Ahora cuento hasta diez.

Y por lo que veo, igual de irresponsable.

¿Si hubiera habido periodistas?

¿No has escuchado lo de la suerte de los enamorados?

Me he desecho de Beatriz y ¡te quiero!

¿Qué puede salir mal?

De todos modos, tenemos que ser prudentes.

Te lo he dicho muchas veces.

He bebido champán desde primera hora y me está afectando...

Vas a disculparme, tengo que ir al baño, pero no te muevas de aquí.

(RÍE) (RÍE) Ahora vuelvo...

(Cisterna)

Me encanta el pintalabios que me has traído de Dubái.

Es precioso.

(CONTENIÉNDOSE) Uno... dos...

Tres... (SIN GRITAR) ¡Hijas de puta!

¡Hijas de puta!

Igual te vendría mejor un café.

Sí...

¿Te lo pongo con leche o solo?

Solo.

¿La casa de la playa, también?

Y las participaciones del despacho.

Hasta los bonos, lo puse... Lo puse todo a nombre de Miriam.

Literalmente, no tengo nada.

Para echar una canita al aire

tenías que separarte y regalar tu dinero.

Te ha salido un poquito caro, ¿no crees?

He venido a que me ayudes, no a que me eches una bronca.

Ya me basto yo para fustigarme.

¡Y no hablamos de una canita al aire!

Estamos... Estamos hablando de amor, mamá.

¿Saben ellas que lo sabes?

Lo mejor es que sigas actuando como hasta ahora.

El amante ideal con una. El marido ofendido con la otra.

Pero yo la quiero, mamá. Bueno, la quería.

A ver, Roberto. No es momento de melodramas.

Deja de pensar en ti y piensa en tu familia.

De tu mujer, si quieres, puedes olvidarte.

Pero la que ahora nos interesa, es la otra, la jueza,

porque ella es la que tiene tu dinero.

Es que Beatriz está esperando un hijo mío.

(SUSPIRA)

¿Y quién te dice que no es otra mentira?

¿Sabes cómo se ataca a una serpiente de dos cabezas?

Haciendo que desconfíen entre ellas,

que se arranquen una a la otra la cabeza.

Y no te olvides.

Los Fuentes nunca pierden.

Se retrasan, eh. -Ya lo veo. Estarán al caer.

Tranquilo. -No me gusta esto.

Cálmate. Habrán pillado un atasco.

¡Vamos a ver! ¿Cómo van a pillar un atasco

dos profesionales del asesinato? Por favor.

¿No te das cuenta de que la ventana de oportunidad

se estrecha y que el timing no es bueno?

¿De qué coño hablas? No es una venta de acciones.

¿Quieres que vayan con escolta, como el Presidente?

-No. ¡Ahí llevan los asesinos!

¡Apártense, por favor! Venga.

La puntualidad en los negocios

es fundamental. Si no, ¿qué van a hacer?

De los atasco no se libra nadie.

Además, ahí están. Ven aquí.

-¿Son estos? -¿Tú qué crees?

Pinta de científicos no tienen.

-De portugueses tampoco tienen. -¡Que te calles!

Muy buenas. -El precio ha subido.

¿Cómo? Si ya habíamos fijado una tarifa.

Esa es nuestra tarifa estándar básica.

Luego hacemos una tasación por nuestra cuenta.

-Ya, claro. -Considerando la relevancia social

y el poder adquisitivo del sujeto,

la tarifa que le corresponde es la premium.

Ah, la premium. Muy bien. ¿Y eso cómo va?

60 000. Pero incluimos la desaparición del cadáver

y un rastro falso de salida del país del individuo,

con correos electrónicos de despedida para familiares,

compañeros de trabajo, etcétera.

Creamos una nueva vida para el muerto.

A mí me parece que la tarifa es muy completita.

O sea, que son todo ventajas, ¿no? -¿Ventajas?

60 000 euros es un puto robo.

-Hay mucho extra metido ahí. -¡Que te calles!

Tenemos que pensarlo. -Vale, vale.

Miren. Le vamos a dar una vuelta y ya les decimos algo.

No nos gusta la gente que no tiene las cosas claras.

No nos gusta que nos mareen.

Para esos, tenemos una tarifa especial.

Les rompemos las piernas gratis.

Gratis.

¿Pero cómo lo vas a hacer tú? -Que sí, coño.

Por ese dinero, lo hago yo. Y por 50 000.

Lo de los correos electrónicos es el típico extra chorra

que te cobran una fortuna, pero se hace en media hora.

Vamos a ver. ¿Cómo vas a entrar tú en el ordenador

y vas a mandar los emails? -Que los envíe desde el móvil.

¿No ves que ahora todo se activa con la huella dactilar?

Eso es ponerle la mano, el móvil y ya está.

-¿Pero tú estás seguro de eso? -Que sí, coño.

Yo no me fío de los portugueses esos.

¿Quién te dice a ti que, de aquí a un año,

no van a estar intentando chantajearnos? Así queda en casa.

Ya.

Muy bien. Pues a ver cómo lo hacemos,

porque yo no voy a dejar que lo hagas solo.

De hecho, creo que, ya puestos, lo tengo que hacer yo.

¿Por qué pones esa cara? -No.

¿No? ¿Por qué pones esa cara?

Y no te comas la fruta de los niños, hombre.

(Suena música)

(CARRASPEA)

Perdone.

-¿Sí? -¿Es usted Diego?

¿Tú quién eres?

Soy la mujer de Julián.

¿Qué quieres?

Sé que estuvo hablando con mi exmarido.

Me gustaría que me contara lo mismo que a él.

No sé quién es su exmarido. En mi vida he hablado con él.

Es el hombre al que le dijo que usted es policía

y que lleva un año detrás de Julián.

¿Detrás de Julián?

¿Tú crees que tengo pinta de policía?

(RÍE) -¿Qué le ha pasado en la cara?

Me caí por las escaleras. ¿Alguna pregunta más?

No, no, no. Muchas gracias.

-¿No? ¿No quieres tomar nada? -No.

(Llaman a la puerta) Que ya va.

¿Dónde estabas?

¿Cuántas veces te ha saltado mi contestador esta mañana?

No sé de qué me hablas. No, claro.

No me has llamado. Por eso estás aquí.

¿He conseguido preocuparte? Sí, Carlos. Muchísimo.

No he hecho otra cosa que pensar en ti.

Menos mal que estás bien. Bien lo que se dice bien...

¿Qué pasa?

Para empezar, me han robado el teléfono.

Por eso no he podido contestarte la llamada que no has hecho.

¿Te dejas de bromas y me cuentas qué ha pasado?

Anoche me acerqué a la nave del Lupei.

Pensé que no iba a pasar nada. Ya.

Pero ha pasado, ¿no? Como te dijimos.

¿Quieres un café?

Deberíamos llevar todo lo que tenemos

a la jueza que lleva el caso de tu padre.

El otro día entraron en mi casa, anoche casi me abren la cabeza

y no me apetece saber qué será lo próximo.

No. Tienes razón. No podemos seguir así.

Cuando murió vuestro padre,

os dije que había mucha gente

que intentaría hacernos daño.

Nuestra familia tiene muchos enemigos

y no es fácil controlarlos a todos.

¿Qué está pasando ahora?

Tengo que haceros una confesión.

Ay, mamá. Yo no sé si tengo el cuerpo para...

Es algo que he guardado en secreto durante muchos años,

pero ahora necesito contároslo.

Vuestra hermana Claudia no es hija de vuestro padre.

(RÍE)

Mamá, ¿qué estás diciendo?

Pues que, hace 30 años, tuve una aventura con Joaquín,

el amigo de vuestro padre.

¿Con Joaquín? Mamá, ¿Joaquín Joaquín?

Joaquín. No te pega nada, mamá.

¡No, perdón, perdón!

Eh... ¿Y Joaquín es el padre de Claudia?

Sí. (RÍE)

Por favor.

¿Y Claudia lo sabe? Sí. Claro que lo sabe.

¿Cómo? Claro que lo sabe. Sí.

Pero no es esto lo que quería deciros.

A ver. Joaquín está intentando chantajearme con contarlo todo.

No puede ser. Esta familia está rodeada

de hijos de puta, coño.

¿Pero qué...? ¿Joaquín te está intentando chantajear?

Denúnciale a la policía, mamá.

No necesito a la policía para resolver esto.

Solamente quería que os enterarais por mí.

Pero te va a seguir chantajeando.

No os preocupéis. Yo sé cómo solucionar esto.

Lo que sí os pido, es que no le contéis

nada a vuestra hermana.

¿De acuerdo?

Mamá, ¿y papá...?

¿Papá sabía que no era el padre de Claudia?

No. No, no. Nunca lo supo. No.

Bueno, cualquier cosa que decidas hacer,

me parecerá bien. A mí y a mis hermanas.

Ahora, tengo que arreglar unos asuntos.

Si pasa algo nuevo, me cuentas.

Sí, mamá. Si no necesitas nada,

yo tengo que ir a por los niños. -¿A por los niños?

Sí.

Adiós, mamá.

Mamá... Almudena.

Esta conversación ha terminado.

No creo que tengas mucho más que decir.

¿Cómo has conseguido esto?

Estar informado es mi trabajo.

Tranquila. No lo voy a publicar.

No me interesa la vida privada de la gente.

Así que tu hermano se está tirando a la jueza.

Si no podemos fiarnos ni de la jueza,

ya me diréis qué vamos a hacer.

Anda, trae.

Es una antigualla. Falla más que una escopeta de feria.

No. Es una superstar del nueve.

Una joya del Ejército Español. Dame.

No. Voy a disparar otra vez.

-¿Qué pasa? -Se ha encasquillado. Trae.

Esto es un peligro. Te estalla y te jode la vida.

(DISPARA)

Pon otra lata.

-Jaime. -Que pongas otra lata.

Tú eres Lucky Luke, Jaime.

Le tienes que enviar un mensaje desde el móvil de Isabel.

Hay que llevarla a tu casa, cuando Isabel no esté.

Por la mañana, cuando lleva a los niños al colegio

y va a clase de pádel. -Perfecto. Lo haremos ahí.

Sí. Pero espera. Hay una cosa...

Lo vamos a hacer a plena luz del día.

Pensaba que lo harías por la noche. -No.

Por el día es mucho mejor.

A esa hora no habrá nadie en la urbanización.

Estará todo el mundo trabajando. Es perfecto.

Pon la lata y apártate. -Sí.

-Venga. -Pero una cosa.

-¿Qué? -¿Y si Isabel al final

se arrepiente de todo? Y queda todo en una aventurilla,

como la que tiene todo el mundo.

Hasta yo he fantaseado con Susana, la pelirroja.

-¿Con quién? -Susana, la de la oficina.

La que se mueve un poco como así.

-¿Qué coño dices? -¿Qué te pasa?

Que te centres, macho. Que esto lo hacemos

porque ese imbécil, que, además, es un imbécil,

es un peligro para los dos.

Como le dé por cantar, acabamos en la cárcel.

En la cárcel también acabaría él por encubrimiento.

Rafa es el único obstáculo que nos separa

de cobrar una fortuna. -Ya. Eso sí es verdad.

Pues eso. Además, ¿a mí qué coño me importa

que se acueste con tu mujer? Pon la puta lata y cállate ya.

Oye, qué carácter tienes. Qué áspero.

-Que pongas la lata. -Que sí, que la pongo.

Espera que ponga la lata. Deja de apuntar. Por favor.

(DISPARA)

Roberto, el señor Amano.

Tienes un buen golpe. Seguramente, sea un robo.

No eres el primero al que le pasa por esta zona.

No deberías haber venido.

Tendríamos que habernos encontrado en otro sitio.

Prefería venir aquí. No es una visita de cortesía.

¿Ocurre algo? Ocurre que las cosas

están empezando a descontrolarse y no me gusta.

Ayer por la noche cazamos al chico husmeando.

Se están acercando demasiado, Roberto.

Dijiste que podías controlarlo. Y puedo.

Ya. Pero tengo que ser discreto.

No permitiré que nadie asocie mi nombre a tu empresa.

Por eso es Almudena la que se encarga del papeleo.

Ella no sabe nada, ¿no? Claro que no. ¿Por quién me tomas?

Si Almudena supiese en qué líos

estoy metido, me cortaría las pelotas.

Carlos, ¿qué haces aquí parado?

Ese tipo del que te hablé esta mañana, del Lupei,

está en el despacho con tu hermano.

Julián. -Hola. Quería verte.

Me habían dicho que habías salido. -Fui a ver a un cliente.

¿Qué haces aquí? -Nada, que había pensado

que podríamos ir a comer. ¿Qué te parece?

Estoy cansada.

¿Qué te ha pasado en la mano? -Ah.

Nada. Nada. Un accidente muy tonto.

Pinché una rueda y cambiándola, se me escurrió la llave

y me raspé toda la mano. No pasa nada.

¿Qué? ¿Te apetece? -Escucha.

Creo que tú y yo hemos dado

un paso importante casándonos y quiero pensar

que no nos ocultamos nada. -Claro.

Pero si descubro que me mientes en algo,

no creo que te pueda volver a perdonar en la vida.

Almu, ¿a qué viene esto?

Yo te quiero y lo sabes.

Y te respeto y no te miento.

(Suena una alarma) Hay que salir de aquí.

(Alarma)

Por favor, de manera ordenada, por las escaleras.

Por las escaleras. No corráis.

De forma ordenada. No cojáis los ascensores.

Por las escaleras.

(Alarma)

Prueba la otra carpeta, la de Almudena.

Joder, no podemos entrar en ningún archivo.

Si no te importa, me firmas en todas las hojas.

Ya, así de fácil.

Mira, Roberto, te recuerdo

que yo ya te hice una oferta y que tú la rechazaste.

Ah, sí, ya me acuerdo, estoy superdespejado,

cuánto era siete millones de euros.

(RÍE IRÓNICAMENTE) Anda, léete el documento

con atención, haz el favor.

Es que ya lo he leído y este dinero me parece ridículo.

Beatriz, no te estoy ofreciendo dinero, te estoy ofreciendo

una salida digna, no creo que quieras saber lo que ahora

estaría dispuesto a hacer con tu vida.

Ah, con mi vida y con la vida de mi hijo, ¿no?

Firma.

Es eso o nada.

¿Sabes lo que pasa? Que esta no es la cifra

que tengo en mente, así que no.

No pienso firmar. Espera, espera.

¿Ese es el plan, no? El plan, ¿qué plan?

Dices que no firmas el divorcio

y Miriam se sigue quedando con mis bienes.

No sé de qué me hablas. Sí lo sabes y yo también lo sé.

(EN VOZ BAJA) Mira lo que tengo.

¿Sabes dónde encontré esta barra de labios que te regalé?

En casa de Miriam.

Ay, ahora, sí, eh. Piensa, piensa cuánto

me está ofreciendo porque un poquito más es suficiente.

La eterna duda, ya sabes que vale más pájaro en mano...

Y por qué me conformaría con un poquito cuando

puedo tenerlo todo. ¡No tienes una puta mierda!

(SUSURRA) Señor, Roberto, por favor.

En todo caso, lo tiene Miriam.

¿De verdad crees que ella no está jugando contigo también?

Miriam te va a dejar tirada, no lo dudes, ¿y sabes, realmente,

lo más increíble de todo? Que la quiero.

La quiero como nunca he querido a nadie y desde luego no a ti

y por eso estoy dispuesto a perdonarla.

Más sorpresas esta misma noche.

Le voy a pedir que se case conmigo.

(RÍE)

Si me dice que sí, todo lo mío será suyo,

pero esta vez de verdad.

Bea, firma, coño, y desaparece de mi vida de una vez para siempre.

¿Sabes lo que te digo, Roberto?

Que te den mucho por el culo.

Gilipollas.

(Pasos)

¿Qué tal ha ido?

-Bien.

Bueno, Roberto insistió mucho en que le firme el divorcio,

pero me he negado.

-Te lo dije, lo peor que podemos hacer

es perder los nervios.

-¿Por qué no te quedas?

Y pedimos algo para cenar.

-Me encantaría, pero sabes que no puedo.

-Ya... el espectáculo debe continuar.

-Así es, al menos hasta que sea seguro para las dos.

Pero ya falta poco.

Me voy.

No entiendo que confíes aún en él,

pensé que le echarías de casa. -Con pruebas, Sergio,

es injusto acusar a alguien si no es verdad.

-¿Cómo sabes que no es verdad?

Tienes la opción de comprobarlo si quieres,

vamos mañana al trastero a ver qué esconde.

-No se puede hacer, Sergio, no se puede.

-Pues una cosa te digo, te engañó y te engañará siempre

y ahora es tu problema.

-Tranquila.

(TV) Algunos de los exconsejeros que acompañan a Puigdemont

en Bruselas presentaron un recurso contra...

-¿Estás bien? -Sí, no.

Estoy cansado, me está pasando factura todo esto del dinero.

¿Y tú? -Cansada, también.

-Creo que estaría bien que nos fuéramos de vacaciones

con los niños, ¿no? Toda la familia junta.

-Sí.

Me voy a dormir, ¿vienes? -No.

Vete tú. -No tardes.

(TV) Recurren el auto de prisión porque dicen que se vulneró

el derecho de defensa que no existe riesgo de fuga

ni de reiteración delictiva y además, añaden que perjudica

a los propios consejeros como posibles candidatos

a las próximas elecciones del 21 de diciembre

porque no podrían participar

activamente, en la campaña electoral.

Además, dos de los exconsejeros que están en Bélgica,

Comins y Meritxell han recurrido

también la orden de detención de la juez Lamela

y piden declarar por videoconferencia.

-Desde el PSOE, hoy el presidente de Extremadura, Fernández Vara,

salió en defensa del gobierno de España.

Vara asegura que no se puede permitir

que se pongan en duda

las garantías democráticas en nuestro país

al ser preguntado por las declaraciones

del exprimer ministro belga.

-Si alguien se mete

con el presidente del gobierno y duda de su...

No es necesario todo esto. Créeme que era necesario.

Estoy muy ilusionado, Miriam.

Cada vez queda menos tiempo para poder estar juntos.

Pero Beatriz no ha firmado el divorcio, ¿o sí?

Sí.

Sí que lo ha firmado.

Al final me he ablandado,

le he ofrecido dinero y ha aceptado.

Se acabó Beatriz.

Aunque quizá no sea, estrictamente, necesario

hacer todo esto para recuperar todos mis bienes.

Hay otra manera

de que yo pueda recuperarlo todo.

¿Sí? Sí.

Si te casas conmigo.

Miriam Márquez,

¿quiere ser mi mujer?

(Móvil)

Rober, tengo que cogerlo.

Sí, dígame.

Enseguida voy para allá.

Perdóname, es del juzgado, tengo que marcharme, es urgente.

No pasa nada, lo entiendo.

Pero vas a tener que contestarme antes de irte.

Siempre me dijiste que mis hermanos

tenían relación con la muerte de mi padre.

Yo no te quería escuchar, pero siempre me lo decías.

Bueno, hay muchas cosas que no sabemos.

Todavía puedes tener razón.

¿Y si no la tengo?

¿Y si ha sido Roberto o Almudena?

Claudia.

Que ya no me queda nada, Carlos.

Es que son mis hermanos.

Siempre pude contar con ellos, siempre,

durante toda mi vida para todo.

Al suspender un examen, cuando salía con un chico

y lo dejaba, cuando perdía mi primer caso...

Incluso con Roberto que siempre me decía:

"¿A quién hay que pegar, Claudia?"

Y ahora mi padre no está.

Es como si no les conociera.

No les reconozco.

No estás sola.

Yo estoy contigo.

(Ducha)

¿Ya te has despertado?

-Sí.

¿Qué tal anoche?

Llegaste muy tarde.

-Sí, tuve que pasarme por el juzgado,

el caso se está empezando a complicar.

-¿Y con Roberto?

-Aburrido, como siempre.

-Por cierto, apareció el pintalabios,

lo había perdido en el coche.

-Menos mal.

Bueno, voy a seguir vistiéndome que no quiero llegar tarde.

Pensé que habrías recapacitado un poco.

¿Y por qué iba a hacerlo?

Sería estúpido desaprovechar una oportunidad así.

¿A chantajearme le llamas una oportunidad?

Yo no le llamaría chantaje, es más... un negocio.

¿Y si no te pago?

Entonces, toda tu familia

se enterará de que Claudia es hija mía.

Creo que ayer dejé las cosas bien claras.

Sí, pero quería escucharlo una vez más

para que quedara bien grabado.

Yo no le llamaría chantaje es más...

¿Qué piensas hacer con eso?

Mis hijos ya saben la verdad porque yo se lo he contado,

esta es la prueba de que me estás chantajeando.

Joaquín, no te voy a dar un solo euro.

No me creo

que se lo hayas contado a tus hijos.

No me has dejado otra opción.

Tú, en cambio, sí tienes una.

Puedo enseñarle esta grabación a Claudia y además de quedarte

sin dinero, te quedas sin hija

o, por el contrario, puedo guardármela

y a cambio tú intentas ser un padre para ella.

Eh...

¿Por qué ibas a querer que hiciera algo así?

Porque podrás informarme de todo lo que haga Claudia,

es una manera de devolverme el favor.

Ahora bien, si no quieres ayudarme, siempre puedo enseñarle

esta grabación no solo a Claudia

sino a la policía.

No he pegado ojo en toda la noche.

¿Y si han hablado?

-Pues si han hablado, nuestro plan se irá a la mierda

y, seguramente, nuestras vidas también.

Bueno...

¿Dónde lo hacemos?

-A ver... eh...

A mí esto de hacerlo en casa,

joder, que yo vivo aquí. -Si quieres,

lo hacemos en mitad de la calle, delante de todos.

Aquí estamos más tranquilos. -Vale...

Bueno, entonces, hay que tratar de evitar que caiga en el sofá;

porque después la sangre no se va

y como le manche el sofá a Isabel me mata.

-Vale, a ver... tú quédate ahí y yo estaría escondido...

En la cocina, por ejemplo. -Ah... bueno,

sí, venga, vale... -Entonces, tú abres la puerta...

Le dices que Isabel no está

que "vaya sorpresa verlo"

y... que no te encuentras muy bien

y que, por eso,

estás en casa y tal. -O sea, que yo...

"Isabel, no está, qué sorpresa verte...

Me encuentro un poco mal...". Y así ya lo traigo hasta aquí.

-Exacto, te quedas ahí y te apartas a un lado

y yo lo tengo a tiro. -Me aparto... ¿y no queda raro?

-No te tienes que apartar de pronto...

-Ah, bueno... -Tú le haces pasar

y, por educación, tú haces que pase primero.

Entonces, yo salgo, le apunto...

Y disparo todo lo cerca que pueda.

-Bien, hasta aquí... bien. ¿Y después qué?

Porque, claro, esto se va a poner perdido

de sangre y... no he comprado la fregona.

-¿No has comprado la fregona? -La de casa no la podemos usar.

-Te había pedido una cosa. -Pues se me ha olvidado.

(Timbre de la puerta) -La compramos luego, no hay tiempo.

(SUSURRANDO) ¿No quedaba una hora?

-Joder, sí, es que...

¡Ponte eso, coño!

¡Chis... es la policía! Tranquilo...

¡Están fuera! ¡Están fuera!

No han entrado, ya les he dicho que venía por la cartera,

debo testificar por lo de mi suegro.

-¿Qué hacemos? -Cállate ya... abortamos, coño,

qué vamos a hacer, que pareces tonto.

Guádate esto, abortamos... abortamos.

¿Vale? Te quedas un rato aquí y, después, sales.

Luego, yo te... te llamo.

Cagada, Jaime, cagada. -Cagada... joder, qué cagada.

¿Qué...? Roncas.

Mentira. ¿Nadie te lo ha dicho antes?

¿Nadie te ha dicho antes que esta no es manera de despertar?

¿Ah, no...? No.

¿Y cómo quieres que te despierte?

Lo típico... con un desayuno en la cama.

Tostadas, mermelada, un café...

Con un desayuno en la cama. Ajá...

Eso será en tu casa de rica, aquí hay café y tostadas;

pero te tienes que levantar. No.

Aunque... ¿Sí?

Se me ocurre otra manera de despertarte.

¿Ah, sí...? ¿Y cuál es? Ajá...

Una...

Que tiene un inconveniente. ¿Ah, sí?

¿Cuál...?

Pues que el desayuno se va a retrasar.

La verdad es que tengo bastante hambre, prefiero desayunar.

(RÍE)

Yo soy el director financiero de la firma.

-Hasta ahí llego. -Lo que quiero decir,

es que durante meses, bueno, más de un año

la estrategia financiera

de la empresa estaba encaminada a la... a la fusión

del bufete inglés y todo estaba promovido

por D. Julio Fuentes,

él era el principal impulsor de la operación.

-Eso también lo sé, pues estoy esperando

a que me diga algo que no sepa.

Y, bueno, pues de la noche

a la mañana todo saltó por los aires.

Cuando... le dijeron que estaba enfermo,

pues no sé... le debió dar

una "epifanía" o no sé, el caso es que lo canceló.

-Sigo esperando, no tengo ninguna prisa.

-Vamos a ver, yo ahí estoy discutiendo

con él porque no me gustó la manera que tuvo

de hablar a sus hijos en aquella comida.

Les insultó, sí, les dijo que no estaba orgulloso de ellos.

Fue bochonorso, de verdad, mire...

Bochornoso, sí, a ver que los hijos

habían organizado su vida alrededor de esa fusión y...

-No solo sus hijos,

según tengo entendido. -¿Cómo?

-Recientemente usted ha invertido una importante suma

de dinero en un negocio de energía renovables.

¿Me equivoco?

Tiene usted un socio que se llama Jaime Aguado. ¿Cierto?

-Sí... -Entiendo que...

La fusión con los ingleses fuese hacia adelante

por el importante capital que suponía que, bueno,

de hecho ha supuesto porque la firma se realizó

al día siguiente de la muerte de D. Julio Fuentes.

Una manera, un tanto peculiar,

de respetar la última voluntad de un hombre.

-No tengo ni idea de adónde quiere ir a parar, no la sigo...

-De momento a ningún sitio. -Ajá...

-Cuando D. Rafael Sotomayor termine de auditar las cuentas

de la familia Fuentes,

veremos si hay alguna operación fraudulenta.

-Pues nada...

Aquí estoy yo a su disposición cuando quiera. Ya sabe...

-Isabel, ¿dónde estás?

Estoy fuera, en la puerta de tu casa.

Habíamos quedado aquí, ¿no te acuerdas?

Pues te reenvío el mensaje y lo compruebas tú misma.

Vale, aquí te espero. Venga, chao.

Te manda Víctor, ¿verdad?

¿Por qué no hablamos tranquilamente? Seguro...

Seguro que encontramos una solución mejor. Escucha...

Una cosa...

Una cosa es ser cómplice en el desvío de fondos y otra...

Otra es matar a alguien.

Eh... de verdad, ¿de verdad crees que me tragué

el paripé que montasteis en la oficina?

Al idiota de tu amigo se le escapó tu nombre, Jaime era.

¿Verdad, Jaime? Jaime...

¿No te das cuenta que aquí el que sobra es él?

Hasta su mujer lo piensa, baja el arma.

Baja el arma y hablemos... baja la pistola, Jaime.

Ya está... ya está... Me has dado un susto...

Un susto de cojones, ¿eh? Mira...

Mira cómo estoy, le has echado un par de huevos.

Ahora, lo que podemos hacer es encontrar una solución.

Una solución para que te quedes tranquilo

y te puedas ir a casa y yo...

Yo pueda meter en la cárcel a Víctor de una puta vez.

¿Te parece bien? -¡Que te jodan!

(Acelerón del coche) Mierda...

(Frenada)

(Señal acústica del vehículo)

Isable, soy yo otra vez, ha pasado algo.

No, no, no...

No puedo decírtelo por teléfono. Sal ya, deprisa.

-Le estoy diciendo que este trastero es de mi marido,

es importante que nos deje entrar. -Muy bien.

Y yo le digo que sin autorización

no puedo dejarles pasar. Se lo dije ayer al señor,

les metí la caja, ¿qué más quieren?

-Venga, vámonos, no tendríamos que estar aquí.

-Dame dinero.

-¿Qué? -Dinero.

Venga, luego te lo doy.

Yo creo que podemos llegar a un acuerdo, ¿no le parece?

-Joder, Almudena, estás loca.

Si Julián se entera de que le has descubierto,

se va todo a la mierda.

-Déjala, papá, que necesita pruebas.

-Venga, abre.

-Eso es...

-Aquí están las joyas.

¡Hostias...!

Se ha llevado, también, los pasaportes, qué hijo de puta.

(IRÓNICA) -Vaya, qué casualidad. Ahora no hay nada.

-Almudena, tienes que hablar con el policía,

él te lo contará todo. -He hablado con él,

ni siquiera sabe quién eres. -¿Hablaste con él?

-Papá, ¿qué coño está pasando?

-Bueno, bueno, bueno...

La familia unida. ¿Qué hacéis aquí?

-A ver, Julián... no... Quiero explicarle...

-¿No te bastaba con mi palabra? ¿Tenías que venir a comprobarlo?

-Está aquí porque le he contado la verdad... sabemos quién eres.

-Ajá... ¿y quién se supone que soy? A lo mejor

puedes ayudarme, porque yo hay veces que...

-La policía está detrás de ti.

(RIENDO) La policía... -Julián, esto no es divertido.

-Sí, tiene mucha gracia, es muy gracioso.

Vas a ver... ¿qué policía? -Diego, tu socio.

Es policía...

Estuve con él aquí

y vi los pasaportes falsos y las joyas.

-Ah... Diego te dijo que era policía.

Y te enseñó la placa... -Sí.

-Como esta. -Explícame qué pasa, Julián.

-Pasa que llevo mucho tiempo diciéndole a tu hijo

que no meta sus narices en mis asuntos

y, por si fuera poco, ahora se le ha unido el papá.

-¿Eres policía? -Sí...

Soy policía y siento que te hayas enterado así,

no es lo que quería. Estáis a punto de joder

un operativo en el que llevo trabajando mucho tiempo

y que involucra a mucha gente, gente muy peligrosa.

-¿Muy peligrosa? Pero ¿de qué estás hablando?

-Imagino que esto lo podrás probar.

-Gonzalo... tienes mucha suerte de estar vivo,

el tipo con el que viniste te pudo haber asesinado.

¿Eh...? Lo probaré, a su tiempo.

Y, ahora, largo...

¡Largo! -Vámonos, hijo.

-Almu...

-No vuelvas a dirigirme la palabra en tu vida.

(Vehículo acercándose)

-¿Qué haces?

¿Se puede saber qué era tan urgente?

¿Qué haces aquí? Te puede ver alguien.

¿Qué? -Chis...

-¡Ah! ¿Qué...?

Pero...

¿Este quién es?

¡Oh...! Es...

¿Está...?

¿Muerto?

Víctor... ¿me puedes explicar cómo hemos llegado a esto?

¡Qué horror! -Isable, cariño,

tranquila, tranquila... ¿Dónde está?

-¿Dónde está quién?

Si todavía no te he contado nada. -Hola, Víctor.

-¿Qué haces tú aquí? -Lo siento mucho...

Sé que érais muy buenos amigos.

-¿Amigos... amigos...? ¿Quién...? Eh...

(TARTAMUDEA NERVIOSO) Amigos tengo muchos...

-Víctor, por favor, deja de balbucear y decir algo.

-Tampoco tiene que decir mucho, pero bueno...

-¡Oh...!

Qué cagada, Jaime...

¡Qué cagada, Jaime...!

-Me habéis intentado matar.

-Sí y tú te estás follando a mi mujer, no te jode.

-Mi hermana Almudena se ha casado... con Julián.

Hay que estar loca.

¿Te gusta?

Pagué mucho por el cuadro, se convirtió en una obsesión.

-Valeria, necesito que lo acabes cuanto antes.

-Mentí, la noche que falleció Julio Fuentes, mi marido,

Roberto Fuentes no pasó la noche conmigo.

Creo que ya va siendo hora

de que nos ocupemos, en serio, de esa chica.

Vamos a pensar de cómo deshacernos del cuerpo, ideas...

-Esto es el fin, por favor... yo ya no puedo más.

(Sirenas de policía) De esta no vamos a salir.

-¡No te creo! -Me conoces.

-No, no te conozco y me has hecho daño,

¿pretendes que finja que eres mi marido?

-Sabes que yo no dejaría que te pasara nada.

Si yo caigo, tú acabarás implicada.

-Huyamos del país. -Tengo dos hijos, ¿te acuerdas?

¿Y dejamos a Víctor con todo esto? -Creo que quien debe pagar es él.

-Qué cabrón, primero me quitas a mi mujer y, ahora, el trabajo.

-Si lo hubiera querido, lo habría hecho.

Traición - Capítulo 5: Naturaleza muerta

26 dic 2017

Pilar reúne a sus hijos para anunciarles que Joaquín es el padre biológico de Claudia. Les revela también las oscuras intenciones de éste. Pero ahora mismo, la persona por quien Claudia siente preocupación es Carlos. Más unidos que nunca, los dos se están acercando peligrosamente a la verdad de Lupei. Por su parte, y una vez separado de Beatriz, Roberto cree empezar una nueva vida con Miriam. Pronto descubre, sin embargo, que ha sido víctima de un gran engaño. Pide ayuda a su madre, quien le aconseja que siembre la discordia entre la amante y su mujer.

Contenido disponible hasta el 28 de septiembre de 2067.

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  1. Ines

    Hola No se por que no puedo ver ni el capítulo 5 ni el capítulo 6. Eso si, los anuncios se ven perfectamente.... y una y otra y otra y todas las veces. Pero cuando llega a dar con el capítulo, se pone una pantalla en blanco ...... y ahí esperando y esprando..... y no lo logró ver...... esto no me pasa con el capitulo 1, que he probado, y si me dejaba ver..... Por favor, díganme por que; y arreglenlo!!! He probado con Ópera Navegador. ... y lo mismo me pasa... ..... Por Favor, arreglenlo!!!! Que son los únicos capítulos que yo no he podido ver.... Gracias!!!

    11 ene 2018
  2. Piruli

    Pues hoy es martes y en la programmation no esta prevista la série.......

    09 ene 2018
  3. Danitza

    En España hubo puente por las fiestas de fin de año, por eso se suspendió la programación, mañana vuelve como siempre los martes

    08 ene 2018
  4. Mónica

    No han pasado el capítulo 6!!!! Y entonces que? Que falta de respeto

    07 ene 2018
  5. Fabiola

    Nos enganchan y nos dejan a medias??? Qué pasó? Desde Bolivia esperando el capítulo 6!!

    05 ene 2018
  6. Liliana

    Buenas noches, me gustaría saber por qué no han dado el capítulo de está semana y sin embargo noS han metido dos días de Masterchef. Un poco mas de respeto a los televidentes.

    04 ene 2018
  7. Deisy

    Deisy muy buena serie pero igual que otros comentarios deben respetar la programación

    04 ene 2018
  8. MARTA

    La serie es buena, me gustan los programas españoles. Lo que no soporto es que corten la serie sin informar. Es muy desagradable y deben respetar a la audiencia.

    03 ene 2018
  9. Daniela

    Ayer no estuvo la Sería cuando se podrá ver el próximo capitulo. Como puede ser q no hayan avisado cambio de dia y quizás Horario. Estoy en Argentina. Normalmente la pasan martes a las 23., esperó poder terminar de ver la serié.

    03 ene 2018
  10. juan

    Muy buena serie al igual que la serie de la 5 accidente que no se como hay gente a la que no le puede gustar.

    03 ene 2018