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Para todos los públicos Torres en la cocina - Para subir el ánimo - ver ahora
Transcripción completa

(Sintonía)

Hola a todos, muy bienvenidos.

Hoy tenemos el ánimo por las nubes.

Vamos a hacer dos recetas que tratan exactamente de eso.

Una: unas gambas de chocolate para subir el ánimo.

Bueno y después una que es

un costillar de cordero con pimientas. ¡Espectacular!

Eso es, que la pimienta también ya sabéis que va muy bien.

Vamos a empezar... os va a sonar algo extraño.

Hombre, gambas con chocolate... pues no, el chocolate,

cuando ya vino de América hace ya unos años,

se introdujo en la cocina.

Déjame explicarlo. De diferentes maneras.

La historia es muy bonita.

En el Monasterio de Piedra, en Zaragoza, en 1524,

Fray Jerónimo es la primera persona que empezó

a hacer chocolate. Y de ahí fue muy famoso.

A partir del cacao, el primer chocolate

que se elaboró en Europa se hizo en ese castillo

de Zaragoza. Eso no lo sabías, eh.

Tampoco lo que te he dicho yo. Vale.

Toma, habla de la gamba tú rápidamente.

Gamba roja. Tenemos la mejor gamba que existe

en el mundo, que es este tipo de gamba.

Bueno... importante: se ve que la cabeza está brillante,

está rojiza. Y luego también tengo un truco muy bueno

para saber si es de turno, si es del día anterior la gamba.

Y es tocarle la cabeza. Si está fina,

es que es fresca; si tiene como un poco lija,

como un poco de papel de lija, es que es vieja.

Discretamente, en la pescadería tenéis que hacer así,

hablar con la señora...

Porque nos meten la bronca y decirle "Sí, tal...".

Y con el otro dedo, tocar la gamba.

Importante. Ahora las vamos a pelar.

Las pelamos entre Javier y yo. Les quitamos el intestino.

Eso, ahora os enseño.

Yo, primero, hago, con la cabeza... fijaos:

cocina de aprovechamiento total. Primero le saco los sesos.

Recuperarlo, es muy importante: el jugo de la cabeza.

Y la cabeza la guardamos también.

Luego ya es cuestión de pelar la gamba.

Normal. Y quitarle este intestino que no es malo

pero quizás alguna vez podría llevar algo de tierra.

Es fácil de sacar.

Preferible... y esta es una gamba que está

bien de precio, porque es relativamente pequeña.

O sea, para esto podíamos a ver cogido una gamba

más grande pero es más cara.

Lo importante es que sea una gamba fresca que hoy en día

en el mercado tenemos buena gamba y bien de precio.

Y que sea superfresca, eso sí. Va a ser una cocina

de aprovechamiento. Igualmente esta es una receta

para subir el ánimo y la otra también.

Pero lo que sube el ánimo es la buena alimentación,

como todos sabemos. Cocinar en casa,

producto de mercado, producto fresco...

Bueno, vamos allá. Ya tenemos las gambas peladas.

Estas, Javier, a la nevera.

Y esto a la nevera también que lo pondremos al final.

El jugo, eh. Los sesos.

El jugo de la cabeza y las gambas peladas.

Nevera. Primer paso que ya lo hemos explicado,

es fácil. Ahora Javier y yo vamos a cortar las verduras.

¿Qué verduras vamos a poner? Vamos a poner

hinojos. Es opcional, eh. Pero yo, más o menos,

me dejo en esta receta, que tiene mucho toque Torres...

Este es mío, es el hinojo, me va muy bien.

¿Cómo dices? Que esta receta es mía.

Apio, cebolla, tomate, hueso de jamón...

Combinación. ¿Qué os parece esta combinación?

Un poco extraña. Rara, eh.

Pero la vais a probar y después vais a decir...

Jamón con gambas... Jamón con gamba. ¡Espectacular!

Y ya el chocolate lo rompe todo.

Pero vais a ver qué recetón tan bueno.

¿Tomate también has dicho? Por supuesto.

¿Va bien? Apio. Sí, sí. Déjate llevar,

que esta receta ya verás. De verdad es una

de esas recetas que motivan mucho.

Luego hay que probarlas... y el equilibrio es brutal

Ya veréis qué equilibrio vamos a hacer de receta.

Bueno, hemos puesto también un poco de hierba aromática.

Pondremos una hojita de laurel y un poco de tomillo.

Primero verduras. Ponemos las verduras a rehogar.

Recuerdo: el apio y el hinojo.

Tenemos la cebolla.

Primero vamos a rehogar esto.

Las hierbas... No pongas todo que es mucho.

Y un hueso de jamón.

¿No pondrías los dos?

No, uno.

¿Dos no? Bueno... o pon los dos, sí.

Venga, va. Pero está bien, eh.

Está bien, eh.

En casa yo, para hacerlo para nosotros,

creo que con un hueso... porque esta receta

es una receta de equilibrio también, eh.

Para que lo tengamos en cuenta.

Venga.

Rehogamos las verduras, que las vamos a rehogar

ligeramente, no hace falta rehogarlas mucho.

Que coja color. Lo vamos a hacer en blanco.

Y ahora, lo que vamos a hacer es: todas las cabezas que teníamos...

Que tenemos y las pieles, también lo vamos a tirar aquí.

Lo vamos a poner aquí. Parecerá sorprendente

pero, de verdad, que es una receta muy equilibrada.

Espera, espera, que no hemos terminado.

Espérate que vais a ver.

Ya verás tú. Vale.

Perfecto. Tenemos...

Este fondo. El fondo es la base y la base es el fondo.

Ahora voy a mojar.

De momento no le voy a poner sal porque, recordad,

lleva el hueso de jamón.

Ahí está. Cubrir a ras.

Tampoco nos interesa una gran cantidad porque,

luego, con las gambas vamos a hacer una salsa... ya veréis.

Es bastante espesa. Y esto lo tenemos que dejar

25 minutos... 20-25 minutos, ¿por qué?

Porque lo tratamos como si fuera un caldo de pescado,

como si fuera un fumet,

tienen las cabezas de la gambas

para que no coja infusión, que hierva poco a poco.

¿Qué hace el hueso de jamón? Aromatizar el caldo.

Vaya caldo, eh. ¡Huele...! Pues ya lo tenemos.

25 minutos el caldo; equilibrio entre jamón y gamba...

Y verdura. Entonces ya tiene ahí un equilibrio perfecto.

Buenísimo. De verdad. Siguiente paso.

Teníamos las gambas que pusimos en la nevera.

Las vamos a saltear, pero ligeramente

y con el fuego bien fuerte.

Ahora veréis por qué. Le vamos a dar

un toque de salteado. Os lo explico también:

principalmente porque, marcándola, va a coger

un sabor más marcado la gamba. Y luego porque vamos

a necesitar esta misma sartén,

bueno, ya lo veis, para reducir la salsa.

Saltearla ligeramente, eh. Pero muy rápido.

Fuego bien fuerte... le pongo una punta de sal.

Y listo.

Suficiente.

Venga, Javier. Bien. tenemos almendras tostadas...

Supermachacadas.

Y vamos a poner las almendras.

Yo creo que así, ¿no? Sí, sí. Y alguna menos también.

Vale, bien. Ha sacado una.

Es que ese es el equilibrio, para el ánimo.

Aquí la almendra y un poquito de ajo,

que Sergio va a picar un poco. Sí, exacto.

Mirad, no vamos a poner mucho ajo,

pero un toque le va a venir muy bien.

Y potencia el sabor. Exactamente.

Y es supersano. O sea, que hay que poner.

Sí. Machacamos bien la almendra.

Mientras más fina, más se va a diluir en la salsa

y va a quedar mejor, eh.

Lo voy a picar un pelín, pero no mucho,

porque yo prefiero que lo piques ahí. Venga.

Perfecto.

Llegó el momento del chocolate. Ahora vamos a poner ahí

el chocolate. Que lo voy a picar también.

Que lo vamos a picar también, aunque se va a deshacer

con el líquido que le vamos a poner.

Bueno, hay que poner, pero no hay que pasarse... ¿cuánto pones?

Chocolate. Son unas gambas con chocolate.

Tranquilos, que luego el equilibrio está bien.

¿Qué os parece de momento?

Bien, ¿no?

Podéis decir que no lo veis.

Lo vemos y lo olemos. ¿Sí? Ahora probaréis,

que es sorprendente.

Ven aquí. Quítale un poquito el brazo.

Venga, perfecto. Y ahora lo que hacemos es,

con este caldo, es diluir...

Ya está.

Perfecto. "Voilà". Ahí estamos.

Diluir ese chocolate con la almendra, con el ajo...

Vale. Y ahora sí lo reducimos en la misma sartén

que hemos hecho la gamba, que tiene toda la esencia de la gamba.

Bueno, está bien también. ¿Qué te parece?

Está bien. Hombre, tiene más lógica, ¿no?

A veces, ¿ves? La organización, cómo hagas las cosas,

es importante en la cocina.

Fijaos el color qué bonito. ¡Uf!

Ahí va.

Y luego ya veréis que está equilibrado, eh.

Si tuviéramos una nuez de mantequilla, le ponía.

Eso no es muy... Tiene un rollo tremendo.

Déjame probar.

Vale.

No es ninguna locura, eh.

De verdad que no es ninguna locura, lo que estamos haciendo es...

Algo que se lleva haciendo muchos años y que...

¡Está increíble!

Bueno, aquí tenemos... Espera, espera.

Ah, vale, tira. Le echo pimienta que le va...

Los tirabeques, que son un tipo de judía plana,

que ahora es una muy buena época,

y está... es crujiente, es verde... es muy especial,

a nosotros nos gusta mucho. Pues, como siempre, un poco de agua...

Que empiece a hervir y la ponemos. Sal, bien de sal.

Y ahí está. Yo tenía este plato, me lo ha cogido Sergio.

Mirad qué brillo tiene, mirad qué brillo tiene la salsa.

Un brillo magnífico, se lo da el chocolate, la grasa,

la manteca de cacao.

¿Qué? ¿Cómo está?

¿Sabéis que el... el chocolate es un estimulante,

un estimulante natural? Porque tiene teobromina,

que es un estimulante que...

que, bueno, por eso... Que te pone, ¿no?

(Risas) Cuando me digas que lo tienes.

Está a punto, perfecta. A punto.

Cuando tenga el tirabeque funcionamos.

Voy a ir picando el perejil porque, al final, sí que le va.

Un poquito de perejil picado muy fino.

Tirabeque, no nos cansaremos de decirlo:

cualquier verdura al dente, dente vegetal;

conserva mucho mejor las propiedades, las vitaminas,

los carotenos, o sea, que es un hervor y dejarla crujiente.

Toque Torres, dame lime, que le voy a poner lima,

que le va también. Eh, toque Torres, bueno,

las cabezas, toda la esencia de las cabezas que dijimos también.

Le vamos a dar un toque para reforzar el sabor.

Porque, al final, el chocolate va a aparecer pero muy lejano,

o sea, que tampoco se va a notar tanto.

Hombre, ya la cabeza le da un rollo, porque es...

Vale. Bueno, vamos a emplatar, ¿no?

Venga, sí. Importante, para este plato

utilizamos chocolate de un 70% de cacao.

O sea, que no tenga leche, o que tenga...

intentar... muy bajo por ciento de leche.

Que sea, mientras más puro, mejor. Exactamente.

Le pongo tres gotas de limón.

A ver, ¿alguien que quiera venir a probar?

Al que más le haya extrañado que dijera:

"Mira, no me lo creo". Pues ven para aquí.

Espérate, le voy a poner las gambas que, si no, no te lo vas a creer.

Ahí está, ponemos las gambas.

Javier nos dará los tirabeques. Ven. ¿Cómo te llamas?

Rosa. Hola, Rosa. Te doy una gamba.

Vas a ser la primera en estrenar.

Iba a poner los tirabeques encima.

Bueno, eso... toma. Tú misma coges una gamba

con un poquito de chocolate. Bueno, la salsa de chocolate.

¿No quema? No, no, está ahora... no.

¿Seguro? Seguro, está tibio. Tranquila.

¡Guau! Equilibrio, eh.

Pero dilo de verdad, sinceramente, no te sientas cohibida, ni...

Espectacular. ¿Sí?

Sí, sí, muy bueno.

Gracias. A ti, mujer.

No, no, a ti, gracias. (RÍE)

Vale, perfecto. Pues ya tenemos la gamba.

No está, es...

No le hemos dicho nada, ella es libre.

No es familiar tampoco, no es... no la conocemos así íntimamente.

(RÍE) Vale, pues cogemos ahora

y emplatamos la gamba

con esta salsa de chocolate, con esta magnífica salsa.

Estos platos me... me... me revolucionan.

"Me... me... me".

¿Cómo era? Me suben el ánimo, ¿no?

Vale, aquí lo tenemos. El perejil también,

que le pondremos perejil picado, vamos a ponerlo todo, eh.

Sí. Tú ponle ahí, esto es un plato y somos muchos.

No es para nada empalagoso esto, mirad qué color tiene la salsa.

¿Qué os parece? Estoy alucinando.

Si lo probáis... Un poquito de perejil.

Que la verdura... Y ya está.

Venga, ya está.

Venga ahí, cocina para subir el ánimo:

Gambas con chocolate.

Bueno, después de estas supergambas con chocolate

que nos han subido el ánimo, nos vamos con la segunda receta

que ya va a ser... bueno, lo más. Muy buena, gran receta.

Vamos a hacer un... eso, un costillar de cordero,

fijaos que es un costillar precioso, con unas especias.

Exactamente. Y con toque Torres,

que llevan unas berenjenas también. Empecemos por las berenjenas.

Vamos a ponerlas al horno. Tenemos una bandeja.

Esto fácil. En principio, no tiene ninguna complicación.

Sabéis que el cordero y la berenjena combinan bien.

Luego haremos una berenjena con toque Torres, ya veréis.

Tiene... tiene cosa. Un poco de aceite de oliva.

Berenjena, aceite y un poquitín de sal

que podemos poner. Exactamente.

Aquí está. Toma.

Vale, llevamos dos. Venga, y otra más.

Yo hago una tercera.

Fácil... berenjenas que están preciosas.

La rayada a nosotros nos gusta mucho.

Sabéis que ahí, en Almagro, hay una berenjena espectacular.

Con denominación de origen.

Venga, perfecto. Esto ya, berenjena al horno.

¿Cuánto tiempo? Pues, bueno, ya sabemos que se cuece

en 20 minutos. En 20-25 minutos está cocida

a 180 grados. Sí, 170-180 grados.

Que quede blanda, bien cocinada.

Bueno, el cordero. Aquí veis, es un costillar entero,

fijaos qué costillar más bonito,

estos son las costillas y, luego, el lomo está aquí.

Y lo que le hemos dicho al carnicero,

que nos lo preparan superbién...

Eh, hemos dicho que nos limpie la costilla

y, lo que hacemos, la carne que está aquí,

la pasan y nos quitan el hueso.

Entonces, sólo nos queda el hueso de la costilla.

Otra opción es hacerlo también así, eh.

También. Yo creo que, estéticamente, es más bonito así,

pero, eh... es bueno de todas maneras.

También está bien, eh. Es mucho más bonito.

Y lo que hacemos es, protegemos las costillas,

porque ahí lo que vamos a hacer es que no se nos quemen.

Y le da mucha, mucha elegancia.

Y sabemos que, bueno, el horno a veces... y esto.

Bueno, esto es como un poco ya...

Sí, pero, Sergio, es un minuto que vale la pena.

Esto rápidamente lo tenemos y vale mucho la pena.

Fijaos qué rápido de hacer también.

Vale. Perfecto. Muy bien. Sal, pimienta. Salpimentar.

Luego hablaremos, ahora hablaremos de las pimientas, eso sí.

Porque es un mundo, o sea, como las recetas van

de subir el ánimo y... y la pimienta es también...

Yo no sé si aquí es la pimienta o es el... el cordero,

este costillar tan espectacular. El picante libera endorfinas,

que eso es... estimulante total.

Vale. Ponemos.

Sergio, me has puesto una gota de aceite.

Sí, porque tiene grasa ya.

Que, como el cordero tiene grasa, también la grasa del cordero...

esto ya... Vamos a empezar a dorar.

Fuego fuerte y que coja color.

¿Yo qué voy a hacer? Una especie de chimichurri.

Vamos a llamarlo así, ahora veréis, pero lo vamos a hacer

con diferentes tipos de pimienta y con algunas cosas.

con otros tipos que se llaman pimientas,

pero que no son pimientas. Os daremos un curso

sobre el tema de pimientas, es interesante y abarca mucho.

Primero, ¿qué vamos a hacer?

Tengo ajo, que vamos a triturar el ajo.

Vamos a poner ajo, vamos a poner pimienta negra.

Diferentes tipos de pimienta.

Pimienta verde. Un chimichurri alegre, potente.

Como tiene que ser. Vamos a poner pimienta verde,

que es este tipo de pimienta. Y, ya la veis, es verde.

Bien, ¿eh? Yo no me corto ni un pelo, vamos.

Aquí vamos a poner pimienta.

Y, luego, esto es otro tipo de pimienta, de Sichuan.

También le vamos a poner.

Yo pongo estos tipos de pimienta, que son los que tenemos aquí.

A lo mejor, si tenéis un tipo de pimienta,

o dos tipos de pimienta, o estos botes que venden

con cinco tipos de pimienta, perfecto. Vale.

Vamos a triturar bien para hacer este chimichurri.

Mientras, Javier va dorando ese cordero,

que tiene una pinta brutal. ¡Oh!

¡Madre mía! Sí, sí, además, a estas horas ya

a todos nos entra el hambre. Estamos ya con nervios y todo

Menos mal que las gambas también nos han dado un respiro.

Bueno, machacamos bien.

Es que, incluso, un poco más de pimienta y todo le pondría.

Bueno, marcamos el cordero, ¿por qué? Porque...

a nosotros nos gusta, primero, marcar y, luego, poner al horno.

Coge mucho más sabor, mucha más potencia.

Y este es un cordero espectacular, porque es un poco... es lechal

y es muy bueno. ¿Estás llorando? No, que me ha saltado el ajo.

Mira, no me ha pasado nunca.

No sé si era el ajo o la pimienta.

¿O lloras de alegría, de...? También, también.

Vale. Trituradas las tres pimientas,

triturado con el ajo...

Toque Torres, ya sabéis, un poco de miel,

que esto también es, vamos...

Producto más sano que la miel no hay.

Comiendo una cuchara de miel al día dicen que, vamos,

que vivimos más de 100 años.

Por si acaso.

Vale, toque de miel, toque de vinagre.

Huy, poquito vinagre. Y aceite de oliva.

Pásame el aceite de ahí, Javi. Voy.

Y aquí tenemos nuestro chimichurri.

Bueno, nuestra... sí, vamos a llamarlo chimichurri

para no equivocarnos. Y, con esto, pintamos el cordero

y va a coger un rollo tremendo, o sea, superbueno.

Sería un chimichurri de pimienta. Exactamente.

Y esto que tiene un olor ya... bueno.

Bueno, mientras Javier acaba,

os voy a explicar una... un tema breve.

Vamos a hacer lo del tema de las pimientas. Tenemos aquí...

Por un lado, las que son pimientas de verdad.

Que son estos tres tipos de pimientas.

La misma pimienta, lo que pasa es que una es verde,

la otra es negra y la otra es blanca.

Curiosamente, la verde se recoge verde.

Esta está a medio madurar.

Y la blanca es la que está madura del todo,

que es la que tiene... yo pensaba que era la negra.

No, no, es la blanca la más madura.

Especias que se les llama pimientas,

pero que no son pimientas: La pimienta rosa;

la pimienta de Sichuan, que se utiliza en postres...

La pimienta rosa, que se utiliza a veces para pescados.

Y para postres también. Y luego la pimienta de Jamaica,

que es un tipo de pimienta muy aromática.

Decimos pimienta, pero no son pimientas.

Pimientas son estas, estas de aquí no son.

Vale. Bueno, os voy a ir pasando. ¿Cuál no conocéis aquí?

Decid al azar. La de Jamaica.

La de Jamaica, no. Pues toma. Id pasando la de Jamaica.

¿La de Sichuan la conocéis? ¿Sí?

Vale... aquí tenemos el cordero.

Fijaos qué espectáculo de cordero, que ya está dorado.

Ha cogido ese color tan bonito.

Toma una brocha. La tengo.

Ah, vale.

Mucho más rápido que tú.

Entonces, con este chimichurri de pimientas,

vamos a...

Esto le da un... ¡Uf!

A mojar bien. Bueno, a darle una capa pero...

Guarda un poco para la guarnición. Exactamente.

Guardaremos para la guarnición y para ir pintando.

De vez en cuando, la pintamos.

Lo vamos a poner 25 minutos a 170 grados, al horno.

Venga. Ahí tenemos las berenjenas también.

Pues mientras Javier pone al horno este cordero...

Sigamos los pasos, es muy fácil:

Hemos puestos las berenjenas, hemos hecho el chimichurri,

hemos dorado el cordero... lo pintamos.

Lo pusimos al horno; vamos con la guarnición.

Superguarnición. Es muy fácil.

No tiene tampoco... Hemos hecho la berenjena, ¿por qué?

Porque combina tan bien, que íbamos a hacer solo esta,

pero hemos dicho... Hemos dicho, no. He dicho.

He dicho porque la receta la he hecho yo.

Os voy a hacer una receta que ni mi hermano conoce.

Os lo digo en serio, eh.

Ni Javier conoce. O sea, que ojo al dato ahí.

No digo nada.

Y vamos a hacer esta segunda guarnición,

que son unas chalotas y unas patatas salteadas

con parte del chimichurri y unas hierbas.

Podría ser sólo patatas o sólo cebollas.

O sólo patatas, ajos, cebollas. Lo que queráis.

Tan fácil y bueno. Exactamente.

Y luego lleva muy poca elaboración,

porque es con el... venga, vamos a poner unas cuantas.

Primero, aceite de oliva.

Las patatas están bien lavadas, no tienen tierra.

Son patatas nuevas, patatas pequeñas.

Es este tipo de patata... Vale, suficiente.

Vale. Venga, unas chalotas.

Perfecto. Ya ponemos un poco de sal y un poquito...

Bueno, pimienta no, porque le vamos a poner el chimichurri.

Y ahora vamos salteando.

Dame un poquito de hierbas.

Tomillo y romero, ya le podemos poner.

Que eso le va a dar sabor. Tengo aquí romero.

No hay nada como tener estas plantas en casa,

para poder darle un toque a la comida.

Y esto tranquilamente.

Mientras se va haciendo, aquí tenemos las patatas,

las chalotas, hierbas.

Bueno, pero ya se ve que los tiempos están ahí.

Porque, al final, vamos a tener todo hecho, el cordero cocinado,

las patatas, las cebollas hechas y la berenjena cocida.

La berenjena nos falta hacer un pequeño toque,

que le voy a dar, y ya está.

Vale. Chimichurri.

Puedes poner un poco. Claro que le puedo poner.

Le voy a poner aquí. Te doy permiso.

Una buena cucharada. Venga y un poquito más.

Y ahora, al cordero también. Sí, sí.

Y ahora, lo tapamos. Y poco a poco.

Con el vapor se irá cocinando.

Luego destaparemos y rustiremos ya.

Ponle una nuez de mantequilla y estarán perfectas.

Bueno, ya lo tenemos. Fijaos qué espectáculo.

Está precioso.

Es que huele aquí. Hay un olor en toda la casa, brutal.

Mientras acabamos, lo dejamos reposar,

que eso es bueno, que le irá muy bien reposar.

Y hemos ido pintando, importante. Pintarlo...

Y ahora lo vuelvo a pintar otra vez.

Está caliente.

Y pintar, hidratar, con estos jugos que suelta

y las pimientas, el chimichurri.

Sergio, ¿cómo lo tienes? Vamos con la berenjena.

Que la he sacado del horno. Mirad cómo está.

Está bien horneada. Está bien cocida, bien cocinada.

Y ahora, lo que vamos a hacer con esta berenjena...

No perdáis detalle, que es importante,

Es coger... luego ya cada uno le da como quiera.

Pero yo la voy a picar.

La voy a picar a grosso modo, pero la voy a picar.

Es una receta rápida, que se me ocurrió el otro día.

De verdad, que está muy buena.

Es sorprendente. No sabe ni cómo va.

Porque todavía está flipando.

Está diciendo: "¿Qué me va a hacer este?"

O sea, que tranquilos, no os preocupéis,

que se le pilla antes a un mentiroso que a un cojo.

Muy bien, Sergio, ¡qué refranero estás!

¿Has visto? Ya te digo. Muy bien.

Venga, perfecto. Hemos puesto aquí un poco de sal.

Pimienta de molino.

Vamos a dar un toque de mostaza.

Un poquito de mostaza, mostaza a la antigua.

Mostaza... eh... mostaza.

La que tengáis.

Comino, comino picado, que nosotros siempre tenemos molido

en casa el comino.

Berenjena y comino es... combinación diez.

Aceite de oliva.

Y nada más. Ah, bueno. Nada más, no. El toque maestro.

Ya se me olvidaba. Y una yema de huevo.

Y ahora que está todo caliente, lo vamos a mezclar bien y veréis.

Espera. Se puede decir que sería

como un tartar de berenjena.

Vale, yo quito aquí la... voy quitando el papel.

Entonces, ahora una yema de huevo.

En crudo, eh. Sin miedo.

La berenjena está recién salida del horno.

Ponemos la yema de huevo.

Y ahora, ya mezclamos bien.

Y os digo que esta berenjena está...

Porque coge toda la jugosidad de la yema.

Si le queréis poner un toque de anchoa, ya...

Se me ocurren mil cosas. De verdad...

Tranquilos. Pero mirad qué aspecto. Mira.

¡Cómo liga!

Vale. Bien ligada, está tremenda.

Vamos allá. Muy bueno.

Emplatado. Aquí tenemos las chalotas y las patatas.

Le he puesto una nuez de mantequilla;

que le podemos poner más, porque lo admite.

Y esto lo que nos va a ayudar es a dorar mejor,

a que termine de dorar y le va a dar esa cremosidad.

Y un poquito de mantequilla al final, que dora.

Es sublime. A mí me gusta mucho.

Esta berenjena, incluso fría.

Luego la metéis en la nevera

y os coge una consistencia muy buena.

Vale. Vamos a cortar el costillar.

Vamos a cortar para ver... pues, bueno, la cocción.

La cocción es importante.

El cordero, para nosotros, tiene que ser rosado.

Corta de dos en dos, dos costillas.

¿Sí? Ahí te digo.

Que es como más... está perfecto.

Está muy bien. Fijaos. ¡Tachán!

Aquí tiene que quedar un poco rosado, jugoso.

Está reposado, está tranquilo.

Lo hemos hecho que quede jugoso, que no quede seco.

Si se cocina demasiado, para nosotros, pierde.

Vale. Venga. Dale caña,

que nos ponemos nerviosos como no tengamos comida ya.

Mira, voy a ponerlo así,

que es muy espectacular.

Uno, dos...

Y este...

Tres.

Ahí va. Bueno, ponemos aquí

las cebollas y las patatas.

Y esto para poner ahí en la mesa y ya empezar a disfrutar,

a devorar, ¡porque tiene una pinta brutal!

Vale. Ponemos ahí... y la berenjena.

Y la berenjena... que la podemos poner aparte.

Yo lo pondría aquí. Vas cogiendo y mira,

tiene más sentido.

Espera, vamos a poner aquí un poquito de verde.

Vale, ya está, nada más. Nada más. Perfecto.

Platazo. Ya está. Venga.

Si con esto, no sube el ánimo, ya no sabemos qué hacer.

Bueno, ya habéis visto. Recetas para subir el ánimo,

para disfrutar, para compartir.

Gracias por estar ahí. Hasta el próximo programa, amigos.

Os queremos. Un beso. Adiós.

Ese cordero... un cordero lechal, que está superdelicado.

El cordero. ¿Y la gamba qué? Nadie dice nada.

Buenísima.

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Torres en la cocina - Para subir el ánimo

20 oct 2016

Dos recetas para subir el ánimo: una rica en serotonina, las gambas con chocolates, y otra muy revitalizante con la pimienta como ingrediente destacado, un lomo de cordero a la pimienta. 

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  1. Chente1124

    Busco una receta de cordero en salsa blanca, dice mi suegra que llevaba leche de almendra. Podrían ayudarme? No logro encontrarla.

    04 ene 2017