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Para todos los públicos Torres en la cocina - Guiso de verdinas y brownie - ver ahora
Transcripción completa

(Sintonía)

(Aplausos)

Bienvenidos a "Torres en la cocina",

nos levantamos con ganas de brownie,

haremos un brownie de segundo, de postre, que dicen que fue

un error, que el brownie es un error. No me quiero

ni imaginar el momento del servicio que tienes que sacar el pastel

y te das cuenta que se te olvidó la levadura.

Bueno, eso será uno de los platos. Muy interesante

y antes haremos unas legumbres muy especiales para nosotros.

Es la verdina que tiene el nombre

porque son verdes, es una judía asturiana muy buena.

"Puxes Asturies". Y lo podríamos hacer con otro tipo

de legumbre, pero veréis que es un guiso

de legumbres buenísimo.

Se encuentra en grandes superficies,

si la veis, compradla, 12 horas en remojo que es

lo que hicimos aquí y a partir de ahí las cocinamos.

Vamos allá con la verdura, primero haremos un "sofritaken".

Sí, sofrito con cebolla,

ajo y pimiento verde.

Venga, voy yo con la cebolla.

Es la base, una buena base y las mojaremos

con caldo de verduras que sabéis que con los recortes

de verdura hacemos un caldo, lo tenemos en la nevera

y eso nos sirve para dar sabor, más sabor,

en vez de agua, caldo de verdura que ya tiene más potencia de sabor.

Cada semana hacemos caldos y, bueno, luego te va muy bien

porque durante toda la semana vas cocinando con los caldos

y es una despensa que luego, si no tienes tiempo para cocinar,

sacas el caldo y te haces una sopa.

Sergio, y porque el fondo es la base...

(TODOS) Y la base es el fondo.

Sí, señor. Bueno, venga, vamos allá.

Sí, señor, y ponemos un poquito de aceite.

Aceite de oliva y así se va calentando ya.

Y esto ya entre el sofrito y el caldo, brutal,

no salen brutales, bien en remojo como ha dicho Sergio

y eso tendrá que cocinar, pues una hora y cuarto,

una hora y media, hay que ir probando

y la cocción lenta.

Correcto. Las legumbres tienen que cocinar

lentamente y desde agua fría.

Menos el garbanzo. El garbanzo, no, exactamente,

el garbanzo es desde agua caliente por eso existen esas mallas,

que a veces te venden el garbanzo con la malla,

que hace tiempo que no lo veo, para poner en el caldo.

Vamos allá, cebolla y ajo picado, voy a picar ajo.

Ya sabéis que la cebolla y el pimiento tienen la misma

cocción, el mismo tiempo de cocción.

Lo ponemos a la vez y esto como es un guiso

que estará una hora y 15 minutos cocinando,

pues el ajo también.

Que todo se va a cocinar bien.

Mira, voy a coger la cebolla también ya.

Y también, recordad que siempre

que decimos que hay que comer legumbre.

Verdura y legumbres, eso siempre. Y aquí tenemos las dos,

verdura y legumbre, ahí está.

Ahí va, el ajo.

Ahora vamos rehogando, ligeramente.

Laurel. Y luego cocinará, un sofrito.

Una hojita de laurel.

Ahí está. Para relajar, sabéis que a veces

se la enciendo a Javier así para que la huela.

Hombre, me hace falta. Y le relaja, no sé si tengo fuego

aquí, a ver si tengo fuego.

No es que esté estresado, pero de vez en cuando va bien.

Esto se quema un poco así además huele muy bien.

Bueno, tampoco tanto, tampoco tanto.

Perfecto.

Plato confortable, plato de invierno ya.

Vamos a escurrir las verdinas

porque este agua ya no la utilizamos.

Plato fácil, fácil, yo de pequeño sé que nuestra abuela

nos daba mucha legumbre, en casa se comía mucha legumbre,

y yo no recuerdo una legumbre

que no me gustara, yo creo que todas.

No. Y mira que de pequeños.

Nosotros siempre hemos comido muchos potajes, tipos de potaje

y nos encantaban. Y legumbre, legumbre.

Legumbre a saco, a tope.

Hemos comido muchísimas. Sí, igual Beatriz, nuestra hermana,

era más pringosa para comer, pero nosotros no teníamos problema.

Ya os digo, nos llevaron a ver si teníamos la solitaria,

el gusano ese que se come la comida.

Bueno, ponemos...

Ya lo tenemos el caldo de verduras que, técnicamente, se llama nash.

Espera, pon primero la verdina y así vemos cuánto hace falta.

Ahí. Y ahí.

Lo voy a poner, prácticamente.

Y ahora, eso, cocinar, lentamente, chup, chup

para que no se rompa, una hora y cuarto, hora y media.

Ya está. Hora y cuarto y la verdina,

ojo al dato, no hay que meterle jamás la cuchara dentro ahora ya,

sino, simplemente, con movimientos

envolventes, con mucho cariño y fijaos lo que tenemos aquí

que ya las hemos hecho, tan, tan.

Chan, ha pasado una hora y cuarto.

Esto es magia, es magia, estas las seguiré cocinando

porque nos la zamparemos.

Ahí está. Fuego flojito y aquí las tenemos.

Dos productazos de temporada

es la col de Bruselas, oh, qué buena es.

Y luego, la alcachofa, la alcachofa que ahora

está pletórica, fuerte, buena.

Y mola mucho. Bueno, son productos de invierno.

Siempre que voy a la farmacia, esto se vende en farmacias,

pues me compro unos guantes de estos porque luego,

¿qué pasa? Que si estás mucho rato

o en el trabajo que limpiamos cajas de alcachofas.

En el súper hay también, Sergio. O en el súper, te pones

este guante que es desechable y luego,

limpias la alcachofa, no te queda negro, no tienes olor,

no tienes nada y ya.

Col de Bruselas, buenísima, sacamos las primeras hojitas,

las que estén más feas.

Puntilla para tornear también utilizo yo esta.

Y ahora la alcachofa sabéis que está turgente,

dura, perfecta. Le ponemos una ramita

de perejil o dos.

Bueno, en Benicarló sabéis que hay una alcachofa tremenda

que Javier y yo fuimos a coger alguna vez.

Exactamente. Que la mujer nos fuimos con una,

bueno, con una familia, pero la señora nos controlaba

de cerca porque Javier y yo cogíamos las pequeñas.

Y nos decía que no, que la pequeña, no.

Nosotros íbamos a buscar esas que son diminutas, enanas.

Que no, que te he dicho que no.

Cuando se daba la vuelta le cogíamos las pequeñas.

Ya veréis, es superfácil este guiso,

pero es muy agradecido, es muy bueno.

Y luego, como el brownie tiene más trabajo,

que ya veréis, bueno, no es más trabajo.

Con castaña. No es que tenga más trabajo

sino que es más entretenido, pues dijimos: "Vamos a hacer

un guiso de cuchara ahora de temporada

para ya y después hacemos el brownie".

Bueno, tenemos las coles de Bruselas,

aquí las judías que fijaos, si ahora la miramos bien,

veis que está entera,

conserva bastante el color

y luego...

Apenas tiene piel y queda muy cremosa, muy mantecosa,

o sea, que es una judía excepcional.

Hay que cocinarla con mucho cariño

sin grandes hervores, olvidémonos de la olla exprés

o de... a no ser que vayamos muy mal de tiempo.

No porque la rompería. Necesita cariño,

es una alubia que necesita.

Voy cortando la alcachofa en cuartos.

Venga, quítale el...

Las pelusillas. Sí, yo tenía aquí

una cuchara "parisienne". A veces tiene un poquito,

si tiene un poco, se la quitamos, pero es muy poquito.

Bueno, se quita con el cuchillo también, ahí está.

Y vamos a saltear las coles de Bruselas con la alcachofa

para añadirlo al guiso

que esto le da un toque también más verdura y temporada total.

Así, en cuartos, eh.

Un poquito de aceite.

Y esta que nos queda aquí.

Ahí.

Ahí está.

¿Os gustan las coles de Bruselas? Sí.

¿Sí? A todos, ¿a ti también? Todos, vale.

Mira que es fuerte, la col de Bruselas tiene

mucha potencia de sabor.

Es potente.

Venga, salteamos un poquito.

Ligeramente, para que nos coja más sabor.

¿Veis? El guiso está chup, chup, tranquilamente, y ahora

pondremos las verduras y dejar cocinar

unos 15 minutos para que se cocine bien.

Luego le daremos un toque Torres que lo tengo aquí

que no os lo enseñaré aún.

Habrá que esperar.

Venga, pongo las verduras

y guardo la sartén porque luego, saltearemos eso.

Dentro.

Apago el fuego aquí y venga.

Cocinar eso, 10-15 minutos que esté bien cocinada

la alcachofa y las coles de Bruselas.

Ahí está.

Bueno, el guiso está, ha cocinado 12 minutos

y veis que están enteras, está precioso.

Opción vegana, ya la tenemos aquí supervegana, pero vamos ahora

a la carnívora. Hay opciones para todos los gustos.

Esto ya sería un plato fantástico.

Ya está bien. ¿Que queremos más contundente?

Pues aquí tenemos un poco de... Salchicha, butifarra, morcilla,

luego ya, chistorra, longaniza, lo que en cada lugar

de origen tengáis a vuestra disposición, jamón...

También, un poquito de jamón le iría muy bien.

Le va de lujo. Pero, bueno, como siempre

nos decís que os demos opciones veganas;

pues toma, aquí tenéis una que es muy buena.

Sobre todo, sentarte ahora con esta temperatura.

Venga, Sergio, una más y ya está, ¿vale?

Y vamos, para ponerse morado. Vamos a dorar.

Le voy a dar un poco de caña al fuego.

Este plato es completo, podría ser de...

Podría servir como principal y secundario, un platazo.

De primero y segundo.

Qué buena es la verdina, qué buena tierra es Asturias.

Mira, "¡puxa Asturies!".

Mirad, lo vamos a hacer aquí, lo haremos en este plato rústico.

No, no, me parece muy bien.

Digo yo, dentro de poco tendremos que ir por allí, ¿no?

Ojalá, ojalá. A Asturias voy de cabeza.

A ver si nos podemos escapar a Asturias y hacemos un...

Aunque, en cualquier sitio de España alucino.

O sea que... bien. Vamos a darle así un poquito.

Dorar, poner dentro y alguna hierba, le pondré cebollino.

Ya se huele la pimienta, tiene pimienta,

está bien aliñada esta butifarra.

La dejaremos cocinar para que suelte la esencia medio minuto.

Estos platos, además, los hacéis un día a la semana,

los guardáis en la nevera o, incluso, si se congela bien

aguanta la congelación. Luego, descongeláis tranquilamente

y tenéis subsistencia para toda la semana.

Al no llevar ni harina ni patata, lo ponéis en un táper bien filmado,

lo metéis en el congelador y os salva de un apuro tremendo.

Venga, Javier, sin miedo. Vámonos.

Lo hago así para que no caiga grasa.

¿Vamos a emplatar? Sí, sí, sí.

Emplatamos, venga, lo veo.

Vamos a emplatar, claro.

Ahí está. Me parece bien. Plato de cuchara.

Y huele... huele superbién. Y está...

La verdina con el caldo de verduras...

Pon las hierbas. Ya está superbuena.

Mirad, la alcachofa, las coles...

Y la verdina es tan cremosa... Fijaos que está entera, ¿eh?

Está entera, no se ha roto porque la hemos mimado, hay que mimar.

Es emocionante y todo.

Oh, qué bueno. Me emociono.

Vale, ya está, venga, así.

Ya te digo yo que esto es un platazo.

Perfecto, con esto entramos en calor seguro.

¡Genial! Vamos allá.

Vamos con un brownie de chocolate, sabéis que es un postre fantástico

pero lo vamos a hacer con castañas, eso sí.

Exactamente. Porque tenemos, entre el público

a una personas que es alérgica a las nueces.

Sí, soy alérgica y nunca puedo pedir brownie; así que hoy, genial.

Te vamos a hacer uno especial para ti con castañas.

Y para vosotros. Y para todos vosotros, claro.

Las castañas, productazo de temporada.

Vamos allá. Venga, Sergio.

Primero, tenemos aquí las castañas.

Primero, hay que asar las castañas, que es lo primordial.

Cómo mola esta sartén, es la típica sartén de agujeros

para asar castañas, imagino que la conocéis todos.

Qué recuerdos. En casa, nuestro padre le hacía agujeros

a una sartén vieja con el taladro. Hola, papá.

Hola, papá. Le hacía agujeros con el taladro

y ,luego, nuestra abuela las hacía siempre en el fuego.

Siempre. Pero os vamos a enseñar otra cosa, también.

¿Qué pasa si no cortamos la castaña?

Sabéis que a la castaña siempre se le hace un corte, ¿por qué?

Porque si no, explota. (DE FORMA EXAGERADA) Explota.

A ver qué pasa, meteremos algunas en el horno.

Pero sin el plato, ponlas así, tal cual.

¿Así? Sí, vamos a meterlas así, verás.

Las metemos cuatro o cinco minutos, a ver qué pasa.

Venga, las ponemos aquí.

Se pueden hacer en el horno cuando no tenéis fuego

pero lo que tenéis que hacer es darle un corte a la castaña,

si no, pasará lo que veremos ahora.

Es lo que haremos. Van a explotar, seguro.

Fijaos, con un corte pequeñito ya está, ya no explotan.

Cuando es temporada de castañas, ese olor que hay por la calle

cuando pasas por un puesto de castañera...

Qué bueno. Es brutal, ¿eh?

Me parece... es como hipnótico.

Y, ahora, las ponemos al fuego, que se vayan asando.

Venga, así no petan. Mirad, mirad, cómo ya empiezan

a dorar por ahí, hay que moverlas de vez en cuando, esa es la idea,

que se tuesten bien, que se asen bien.

No pasa nada si se quema la cáscara porque es impermeable,

o sea, esto está bien. Vale. Venga, Sergio. Vamos.

Venga, chocolate y mantequilla. Siguiente paso, los chocolates.

Vamos a deshacer al baño María los chocolates;

se podría hacer con chocolate de cobertura de un 70%, potente,

pero lo vamos a mezclar con leche, pondremos mitad y mitad:

chocolate 70% de cacao y chocolate con leche

porque queda más suave. Es más suave.

Le echamos mantequilla y dejo un poco para encamisar el molde,

así ya la tendremos aquí.

La demás mantequilla la ponemos a fundir con el chocolate.

Que lo queréis más intenso, le ponéis, simplemente,

(Ruido) el chocolate de...

Mira, ya está. Mira, ha explotado.

Fijaos qué rápido, ¿eh? Fijaos qué explosión ha metido ahí.

La castaña ha reventado. ¡Hala!

¿Sabéis qué pasa? Es la reacción del vapor de agua;

la castaña es impermeable, el fruto seco que más agua tiene,

el agua que tiene se expande y...

(Explosión) Y lo que hace...

¡Madre mía...! Páralo.

Lo que pasa es esto, da miedo. Vámonos de aquí.

Lo voy a abrir para que veáis cómo está el horno.

No lo abras, que te va a dar. No, no pasa nada.

Pues, agáchate.

¿Veis? Ya está. Vale, muy bonito.

Vale. Venga. Lo mejor es el fuego, ¿eh?

Cuidado, es peligroso y todo. Es peligroso.

Si no las cortas, son como bombas, son bombas.

Vale, vamos con lo siguiente: los huevos.

Vamos a separar las claras y las yemas;

vamos a montar las yemas por un lado y las claras, por otro.

Venga, yo estoy preparado. ¿Tú lo tienes?

Mira, esto para ti y yo te doy...

Aquí las claras. Sí, las claras.

Van con azúcar glas o con azúcar.

Hay que montar las yemas y las claras con azúcar;

blanquear la yema y montar la clara, se dice.

Bien, vale. Le pongo azúcar glas y monto.

Yo, también, le pongo azúcar y monto.

O azúcar normal, ¿eh?

Lo has puesto todo, ¿no? Sí.

Vale.

Chaval, que soy más rápido que tú y lo hago a mano.

Es que esto tarda lo que tarda, hay que montar bien las claras,

hay que montarlas bien, no hay que tener prisa.

Vale, perfecto, ya lo tenemos. Súper.

Blanqueadas las yemas, montadas las claras.

Javier, venga, vamos a explicar lo de los postres.

Espera, que voy a mover el chocolate.

Déjalo ahí, déjalo, no lo toques.

Hay que moverlo un poco, sí, tranquilo,

que tú no sabes de pastelería. Chaval...

Él dice: "No sabes de pastelería, no sabes limpiar alcachofas,

no sabes limpiar pescado...". Pero si no fuera por mí, por mí...

Lo que digo es verdad... Voy a mover las castañas.

Mi hermano no tiene ni idea, pero queda bien que seamos dos.

Es "marketing". Vamos, Sergio.

Aquí tenemos estas fotos fantásticas, fijaos.

Vamos a empezar por la primera; el cucurucho.

Fue en una feria en Estados Unidos a principios del siglo XX,

el señor se quedó sin recipiente para poner el helado

y de ahí nació esta pasta crujiente que fue un exitazo;

a partir de ahí se popularizó.

Con lo que tenía a mano lo puso y vio que se hizo viral.

Dijo: "Bueno, esto es la bomba".

La crep Suzette nació por error en una cena que hicieron

para el príncipe de Gales en Montecarlo, en el Café de París.

Al camarero se le quemó la mantequilla y el azúcar,

se la dieron a probar al príncipe y dijo: "Esto está buenísimo".

De acompañante tenía a Suzette y dijo: "La llamaré crep Suzette".

Realmente... Ahí se ha quedado.

El polo. Bueno, es lo que dicen.

A un niño en Estados Unidos se le quedó por la noche fuera

la soda con la cañita de la soda, al día siguiente se levantó,

sacó aquello, lo vio y dijo... Como hacía frío...

Se había congelado por la noche y vio un polo.

Años más tarde lo patentó y hasta hoy.

Qué niño más inteligente, ¿eh?

Y la tarta Tatín que popularizaron

las hermanas Tatin, que venía de un postre anterior.

Ana Vega, nuestra historiadora del programa, nos dijo

que no fue por error, ellas lo mejoraron o lo...

Popularizaron. "Popularizaron".

Voy a apagar las castañas para que podamos limpiarlas.

Fijaos, el chocolate ya está deshecho con la mantequilla.

Tiene que estar bien mezclado.

Fijaos, aún falta un pelín pero se deshará enseguida.

Qué bien huele la castaña asada. ¿Veis? La grasa...

Dan ganas de ponerse algo así... de abrigo y...

La grasa de la mantequilla protege el chocolate.

Veis que queda más líquido y queda estupendo.

Mirad qué brillo coge, qué bonito, ¿eh?

Solo tenemos que mezclar los ingredientes. Cojo el molde.

Pero tiene un orden, para que quede esponjoso y bonito

tiene un orden. Exactamente.

Antes, hay que deshacer la mantequilla.

Lleva un poco de harina, hay brownies que se pueden hacer...

Al final, es un bizcocho de chocolate, ni más ni menos.

Hay bizcochos que se pueden hacer sin harina y otros con harina.

Hay dos vertientes.

El brownie, eso sí, es verdad que tiene muy poca harina, ¿eh?

El brownie se hace con muy poca harina.

Y sin levadura. Ese chocolate tan...

Que es más... Pero hay que tener cuidado de no cocinarlo demasiado

porque entonces queda muy seco.

Hay que cocinarlo el tiempo justo. Vale. Ya lo tenemos.

Ahí está, Sergio. Pon aquí las yemas,

que este bol es más grande.

Cógete una lengua. Ponemos las yemas por un lado.

Tenemos... Ojo al orden, eh.

Porque vamos a hacer primero las yemas.

Después, la harina.

Y en último lugar, ponemos las claras.

Claro. Para que no se baje.

O para que se baje lo menos posible.

Estupendo. Yemas por un lado.

Bien mezclado.

Vamos ahí. Ahora la harina.

Si puede ser tamizada, mejor, Sergio.

Que así... Venga. Siempre es más esponjoso

si se pone con... Con tamiz.

Con el colador.

Poquita harina. No lleva mucha. Vamos mezclando.

Así no nos van a quedar grumos.

Estupendo. Ahí está.

Segundo paso. Y ahora ya solo nos quedaría

poner las claras.

Pero de manera envolvente para que nos quede muy esponjoso.

Esto, si seguimos estos pasos, nos va a quedar aireado

y nos va a quedar muy ligero.

Eso es genial. Vale. Le puedes poner.

Vamos poniendo poco a poco.

Y ya así. Veis que están muy bien montadas.

Bueno, el primero lo puedo mezclar así un poco más

para que se integre bien.

¿Vale? Y luego ya, Sergio, puedes ir poniendo.

El primero se va a bajar. Pero luego ya

lo que vamos a haciendo es... Que aguante.

De abajo a arriba para que no se nos bajen las claras.

Vale. Vamos a pelar estas castañas.

Yo voy mezclando. Primero vamos a ponerle...

Buenísimo. A montar con mantequilla,

un poco de mantequilla, encamisar el molde.

Que nosotros decimos.

Es ponerle un poco de mantequilla.

Bueno, tradicional, como siempre.

Y luego, harina. De esta manera, evita

que se pegue el brownie a las paredes.

Y veis que siempre es cuadrado.

Yo no sé por qué, el brownie siempre es un cuadrado.

Por eso lo vamos a hacer cuadrado. Cuadrado o rectángulo.

Pero redondo no se suele ver. Mirad la masa cómo queda.

Es homogénea. Es muy bonita. Y aparte, es aireada.

Ya se ve que es muy esponjosa, muy aireada.

Vale. Lo tenemos. Vamos con las castañas,

a mezclarle las castañas primero.

Sergio, trae las castañas. Las tengo aquí.

Vamos a ver cómo están de calientes ahora.

Pero yo creo que se pueden pelar. Sí, hombre.

Vale. Perfecto. Están perfectas.

Déjame ahí un trocito. Fijaos qué fácil se pelan.

Es simplemente quitar la cáscara,

como se ha quemado, se ha tostado, más bien.

Qué bien huele. ¡Uf! Es verdad, eh.

Esto te transporta. Además, tiene ese toque.

La llama, que le da el toque tostado.

Qué recuerdos. Y qué bonito. Qué bueno es el fuego.

Vaya invento. Vale.

Fijaos. Si tiene un poco quemado, lo quitamos.

Pero se pelan solas, eh. Es superfácil.

Y lo haremos en trozos, trozos pero así, rotos.

Tampoco hace falta que nos lo vayamos encontrando.

Lo vamos metiendo en la masa y ahora mezclaremos.

Hay también harina de castaña, que es muy buena.

Sí. Está muy bien para hacer crepes,

para hacer pasteles, para hacer sin gluten.

Ahora vamos a mezclar.

Mirad cómo está de esponjosa.

Eso es muy importante. Venga. Y ahora ya al molde. Ponemos.

Aquí. Y ahora vamos a poner

en horno a 180 grados, 30 minutos.

Exactamente.

Venga, al horno. Yo voy para allá.

Ahora vamos a acompañar este brownie

de unas natillas de café.

¡Ostras! Bueno, sacas las castañas. Vamos a ponerlo aquí.

Vamos allá. Luego habrá que limpiarlo bien.

Sí. Vale. Ahora vamos a acompañarlo

con unas natillas de café.

Son unas natillas muy fáciles.

Y para esto tenemos huevos, miel.

Fácil. Fácil y superbuena. Café soluble.

Esto es un poquito de fécula de maíz,

que es un truco para que no se nos corte.

Eso no falla. Y luego, leche.

Ponemos a calentar la leche.

Aquí. Ya es un postre.

Esto que hacemos, lo vamos a acompañar

para el brownie, para que quede más jugoso.

Pero esto solo sería un superpostre.

Ahora separaremos la clara de las yemas

porque lo vamos a hacer con yemas.

Y siempre guardamos las claras para otra elaboración.

Porque se pueden utilizar para muchas cosas.

Otro día podemos hacer unas islas flotantes.

¡Oh, qué buenas son!

Con crema inglesa. Buenísimo.

O un merengue. O la crema de café.

Ahí están.

Pongo la miel, que las montaremos, blanquearemos con la miel.

En vez de azúcar, ponemos miel. Mira, parece un huevo frito.

Vale.

Venga. Aquí están las yemas.

Superfácil esta crema. Mezclamos bien.

Una crema de café que puede ser con café soluble,

café descafeinado.

Porque al final el sabor sí que te va a quedar ahí.

Pongo, eso, un poquito de maicena,

mezclado también. Que es lo que nos evitará...

A veces, ¿sabéis qué pasa? Que una natilla lo bueno es

subirlo a 80 grados pero que no hierva porque se corta.

Pero si le ponemos un poco de maicena,

no tenemos tanto peligro de que se nos corte.

O sea, un poquito. No mucho, pero con esto es suficiente.

Venga. La leche. Simplemente, que dé un hervor.

Que ya lo tenemos. Y ponemos aquí. Y el café.

Mezclamos. (SILBA)

Ponemos el café soluble.

Que le da un toque buenísimo.

A mí me encanta. Sí. Superbueno.

Ahí. Y ahora ponemos otra vez dentro de la olla.

Y ahora ya lo que vamos a hacer, es...

Cocinar. Cocinar, pero no hace falta

tampoco que hierva a borbotones o excesivamente.

Si no, simplemente, calentar.

Y cuando vemos que empieza a espesar, retirarlo. No hervirlo.

Y suave también. Si cuando lo hacéis alguna vez

se os corta, que puede pasar,

es porque habéis pasado de temperatura.

Tiene que rondar los 80 grados.

Por debajo de 80 grados, mantiene el huevo la estructura

y se queda espeso pero no se corta.

Si lo hierves demasiado, se puede cortar.

Y si se os corta... Pero no os desaniméis.

Si se os corta, se pone un poquito de leche fuera del fuego

y "mixar". Y "turbinar".

Y, normalmente, te vuelve a ligar.

Normalmente, eh.

A veces, yo lo he hecho y me ha funcionado.

No porque se me haya cortado.

Venga, lo ponemos aquí, ¿no?

Bien. Vamos calentando y moviendo, sin parar.

Eso sí. Si se para, se cuaja.

O sea, que no hay que parar.

Ya casi empieza. Ya va espesando, espesando.

Vale. Retiro del fuego. Ya está.

Hay que decir que nosotros empezamos fregando cacharros.

Porque queríamos aprender cocina

y en los primeros trabajos, muy jovencitos,

empezamos en los restaurantes limpiando.

Bueno, mira. Con eso también se aprende.

Sí, sí. Jovencitos. Se aprende a limpiar.

Bueno, venga. Ahí. Sergio, un poquito de film

que le vamos a poner encima. Para que no haga película.

Exactamente. Y a la nevera.

Dejamos enfriar la crema. Terminamos de cocinar el brownie.

Y vais a ver el emplatado.

Ahí está. Bájalo. Ahí.

Perfecto. Ahí está. A la nevera.

Está la tarta cocinada y reposada.

Tiene que reposar. Importante. Y tenemos la crema de café

también reposada y fría ya.

Exactamente. Vamos a montar el postre.

Cortamos un trozo.

Que tiene una pinta tremenda. Pintaza.

Ya noto yo las castañas. Estoy notando una castaña.

Y ahora vamos a sacar del molde. ¡Toma castaña!

Venga. Y yo pongo aquí la crema.

Y superbuena, eh. Ahí está. Voy a cortar un cuadrado.

Ya veréis que es... Voy a cortar. ¡Olé! Fantástica.

A ver si pillas una castaña. Voy a intentarlo.

Y si no, lo cortaré así a lo largo.

Fijaos que quito las puntas,

que queda siempre más... Y voy a cortarlo así.

Me la juego.

¡Epa! ¡He cogido una! ¡He cogido una!

Ponemos aquí.

Y el otro encima.

A ver. Un poco de hierbabuena

o melisa que también le va bien a los postres.

Genial. Y cambiamos. Diferente.

Ahí lo tenéis.

Perfecto. Plato de calor, plato de otoño total.

Esas verdinas con verduras y un poquito de chicha

que le hemos puesto. Plato de cuchara.

Y luego, un brownie que si seguís la receta, no falla.

Y, además, con castaña. Un producto de temporada total.

Siempre hay un buen motivo

para cocinar. Nos vemos muy pronto.

Hasta el próximo programa. Adiós.

(Canción "Lisztomania" de Phoenix)

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Torres en la cocina - Guiso de verdinas y brownie

19 nov 2018

Hoy verdinas acompañadas de alcachofas, coles de bruselas y butifarra blanca. Para el postre, Sergio y Javier rinden homenaje a esos platos que han surgido por error, como el brownie que en lugar de nueces llevará castañas.

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  1. Magui Torres

    Sigo sin poder ver las cantidades de la receta. Mira que lo ponéis difícil.Quiero saber las cantidades del brownie.Gracias

    19 nov 2018