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Para todos los públicos Torres en la cocina - Fideos a la cazuela y buñuelos de tofe de plátano - ver ahora
Transcripción completa

(Sintonía del programa)

(Aplausos)

Bienvenidos a "Torres en la cocina".

Traemos un programa muy popular, pero con toque Torres.

Platos de toda la vida pero ya sabéis,

tradición con toque Torres. Vais a ver dos platazos.

Primero, uno que yo me hago cada sábado en casa

o cada domingo que puedo.

Son fideos a la cazuela con costilla.

No os digo más porque lo otro es el toque.

No me has invitado nunca.

Pero después haremos buñuelos rellenos

de tofe de plátano. Fijaos qué cosa

más bonita nos han enviado desde Canarias.

Un besazo. Bueno, ya veis.

Haremos después un postre.

Nos han traído cuatro plátanos para hacer tofes,

ya veis, nuestros amigos de Canarias.

Precioso. Luego veréis lo que hacemos.

Se llama... Bueno, lo explicaremos después.

Vamos con los fideos a la cazuela.

Primero, Javier, la costilla. Vamos a ir con la costilla.

Es una cazuela que teníamos, que la hemos lavado bien.

Y es una cazuela nueva y se nota. ¿Por qué? Porque echa humo.

Echa humo ella sola. La tengo bien caliente,

pero primero hay que quemarla bien.

Y luego ya utilizarla como vamos a hacer.

Vale. Costilla de cerdo, cómo no.

Y la vamos a cortar bien pequeña,

porque va a ser un plato que vamos a hacer todo junto.

Y se tiene que hacer en cazuela de barro.

Tú dices que... ¿De verdad no te he invitado nunca

a probar mi receta de fideos a la cazuela?

Nunca me has invitado. Eso es verdad. Nunca.

Hoy estás invitado. Ya. Pero mola más en tu casa.

Los haré, los haré.

Es un plato que no se pierde nunca.

Y es el típico plato yo creo que de sábado o de domingo

que haces en casa. Es de estos platos agradecidos

que pones en medio de la mesa

y cada uno se sirve con un poco de alioli, sin alioli,

con aceite picante. Yo me lo como

con un aceite picante. Voy poniendo.

Espera, que te pongo el aceite.

Falta sal y pimienta, pero cuando lo tenga todo.

Todo no lo vamos a poner, pero bastante.

Costilla de cerdo bien económica y buena que es.

Lo importante, uno de los toques o trucos importantes,

o de los consejos, es: dora muy bien la costilla.

A muerte. O sea, que sea muy bien dorada.

Sal, pimienta y dorar bien la costilla. Ahí está.

Luego, si tengo una hojita de laurel,

a mí me gusta ponerle también. Porque tengo una terraza chiquitita

y allí tengo las plantas como aquí.

Vamos recortando y vamos poniendo.

El toque herbáceo le va muy bien a los fideos a la cazuela.

Y hoy los vamos a hacer...

Es que no os lo puedo contar todavía.

De momento, los vamos a hacer tradicionales.

Cuántos secretos tienes, ¿no? Tengo muchos.

Vaya. Hemos ido al mercado

esta mañana y estaba interesante.

He comprado otro producto

que también, el día que como costillas,

que hacemos los fideos a la cazuela,

lo hacemos. Pero lo hacemos a la hora del vermú,

a la hora del aperitivo.

Pero hoy he decidido juntarlo todo.

Ah, vale. Ya sé por dónde vas. ¿Lo pillas?

Bueno, no me voy a anticipar.

Para mí, fíjate que siempre estamos en las inducción,

pero hoy es necesario la cazuela de barro y el fuego.

Porque el barro le da ese toque característico.

Da un toque distinto.

Vale. Cojo la carne. Y los huesos siempre para un caldo

van perfecto.

Venga, dorar bien. Y yo me voy a por unas hierbas.

Voy a coger de aquí romero. Bueno, "romillo", va.

Tomillo limón que tengo aquí.

Que si tenéis seca, siempre lo decimos, eh.

El que tenga seca, seca. Y el que no, pues fresca.

Romero, tomillo.

Y nada más. Ya lo tenemos.

Y yo me voy con la cebolla. Ajo, cebolla.

El ajo métele un "clac". O, bueno, pícalo. Pícalo.

Dale un golpe. Da igual. Queda igual de las dos maneras.

En camisa. Venga, va. Lo doramos bien

y que vaya soltando el aroma.

Son de estos platos que nunca jamás van a pasar de moda.

Estos platos siempre están ahí.

Y son, no solo socorridos, sino que son deliciosos.

Son platos superbuenos. Y económicos.

Y económicos, claro. Una buena costilla,

eso no cuesta nada. Platos redondos. Lo tienen todo.

Energéticos, sabrosos. Tienen pasta.

Tienen proteína, la carne. Le vamos a poner verdura.

Fijaos qué lágrimas verdes,

qué guisantes hemos comprado en el mercado.

¡Viva el mercado! ¡Viva el mercado!

Fijaos. Es que hay guisantes...

Fijaos qué guisante. Voy a coger uno.

Tenemos la cámara que aumenta todo, porque si no, no lo pilláis.

Son diminutos, dulces. Son un manjar.

Temporada de guisante total. Pues le vamos a poner.

Pero como es tan pequeñito, lo vamos a poner al final

para que no se pase de cocción.

Vale. Y ahora, simplemente, veis que vamos añadiendo

los ingredientes, dorando bien la costilla.

Ponemos las hierbas aromáticas. Hemos puesto el ajo en camisa.

Cebolla también rehogarla bien.

Y vamos a ir haciendo el sofrito que es la base.

Cebolla. Porque la base es el fondo

y el fondo... Es la base.

Muy bien, Javier.

Estupendo. Vale. Ahora dorar bien.

Pimiento rojo, lo voy cortando también.

Pimiento rojo, que también lleva. Vitamina C.

Pimiento rojo o pimiento verde. Da igual.

Pero esta es la base de la cocina mediterránea.

Ajo, cebolla y pimiento. Ese sabor.

Y, evidentemente, el tomate, claro.

Ahí está. Pimiento rojo cortado bien pequeño. Lo que decía.

Javier, a ver si encuentras por aquí detrás un poco de laurel.

Si hay, bien. Si no, no pasa nada.

Vale. Sí. Yo tengo, seguro.

Venga. Le va también esa hojita de laurel.

Luego tenemos para mojar estos fideos

que llevan también, cómo no, dentro del sofrito, pimentón,

pimentón de la Vera ahumado.

¿No será que me lo has escondido y me vas a hacer buscarlo

por toda la cocina? Qué bueno es.

Hay aquí arriba. Mira bien. No me fío de ti.

Porque, igual, me lo hace buscar

y resulta que lo ha escondido. Abre los ojos.

A ver. Mira, Javier. Es que está ahí.

Yo no he escondido nada. Por si acaso.

Te crees que te engaño. Un poco más y me muerde.

Bueno, ahí, una hojita de laurel. Ahí va.

Venga, perfecto. Que también le va muy bien

porque eso nos va a ayudar a que el caldo quede

con ese toque herbáceo.

Son las hierbas que yo le pongo. Romero, tomillo y laurel.

Luego, el pimentón de la Vera que hemos dicho.

Pimentón de la Vera ligeramente ahumado.

Brutal. Y tenemos tomate rallado, tomate maduro, bien maduro.

Además, ya los compramos incluso más baratos y todo

porque siempre tienen en un rincón de la frutería

el tomate que ya está feo. Ese, para rallar es el mejor.

Y un toque... El toque.

Patata. Patata chascada, bien pequeña.

Y con el fideo está buenísimo.

Que tiene la misma cocción, ya veréis, que el fideo.

O sea, se van a cocinar a la misma vez.

Eso sí, si se corta pequeña. Si no, tarda más.

Hombre, hay que cortarla pequeña. Cortada pequeñita

le da un toque buenísimo al fideo.

No hay nada como unos fideos con patata.

Además, es el típico fideo del fideo a la cazuela.

Este tiene el agujero en medio, que luego se hincha.

Se rellena del líquido que tienes alrededor,

de ese caldo de cocido, de ese sofrito.

Y es por eso que lo hace tan mágico.

Y queda mágico. O sea, queda brutal.

Cocina fácil. Cocina de sabor y cocina de recuerdos también.

Esto nos lo hacían en casa. Sí.

Yo creo que por eso me gustan tanto.

Vale. Ahora pongo el pimentón.

Ya está bien sofrito. Mirad la patata cómo la corto.

Bien pequeña. Una punta de pimentón.

No nos vamos a pasar. Importante.

Ya sabéis que hay que sofreír, pero muy poquito

y cortar con el tomate para que no se pase.

Porque si no, si te pasas sofriendo el pimentón, amarga.

Y luego ya... Somos muy pesados con eso

porque lo decimos muchas veces.

Pero es muy importante. Te puede estropear el plato.

Imaginaos.

Por eso hay que tener mucha atención.

Venga, ahora sofreír bien. Es que la cazuela...

Yo ya lo veo. Ya se nota.

Esto ya tiene buena... Ya te da buen rollo. Buena pinta.

Vale. Ahora secar el sofrito para que saque los azúcares,

que reduzca bien.

Pondremos también la patata.

Y vamos a freír, de alguna manera, aquí.

Hay que reducir muy bien el tomate.

Porque si ponemos ahora el fideo, el fideo hierve.

Y no hay que hervirlo todavía. Lo que hay que hacer,

es rehogarlo, sofreírlo un poco.

¿Os acordáis cuando decimos "nacarar" el arroz?

Significa sofreír un poco,

cerrar el grano. Con la pasta pasa un poco lo mismo.

Si tú la sofríes un poco, luego la pasta no se pasa,

te queda un poco al dente.

Cuesta más que se pase. Cuesta más.

Si tú la fríes frita frita, no se...

Patata. Una patata entera.

Esto es lo que le va a dar el toque.

Y luego espesa también. Cuando haces los fideos

de la fideuá, que ya la hemos hecho más de una vez aquí,

del fideo fino, aquel cabello de ángel

que los freímos literalmente en aceite,

que tenéis la receta en la web, tenéis ahí toda la biblioteca

de "Torres en la cocina", se fríe el fideo

para que a la hora de cocinarlo, no se pase.

Y no se pasa. No se pasa.

Y después, otro tema, otro toque que le vamos a dar,

es que no lo vamos a hacer solo con caldo o solo con agua.

Vamos a hacer mitad caldo y mitad agua. ¿Por qué?

Así nos va a quedar bien equilibrado.

Ya tiene la costilla que da sabor, el sofrito bien reducido.

Y si fuera solo con caldo, quedaría demasiado fuerte.

Solo con agua no quedaría al gusto que queremos.

El equilibrio, mitad y mitad. Y queda perfecto.

Bueno, vamos ahora, ya sí. Escuchad.

(Borboteo)

Lo está pidiendo. Lo está pidiendo.

Entonces, vamos a poner... Nos está diciendo: "Pónmelo ya.

Ponme ya el fideo".

Vamos a poner el fideo. Pon, Sergio, que somos aquí

en tropel, eh. Ya veo a la gente con hambre.

Está diciendo: "Métele el fideo, chaval".

Venga. Pues vamos a sofreír ahora.

Este paso, de verdad, entreteneos un minuto.

Venga, perfecto. Vale, Javier.

Es que tengo que pensar. Yo tengo que pensar.

Vale. Mitad de caldo.

Métele, métele. Sí, sí.

No tengas miedo. Y ahora, mitad de agua.

Remover. Y ahora yo lo que voy a hacer los primeros minutos

de cocción... Ponle más caldo. Un pelín más de caldo.

Un poco más de caldo, va.

Equilibrio. Ya está, ya está. Vale.

Ahora lo que vamos a hacer los primeros minutos...

Se va a cocinar la patata y se va a cocinar el fideo también.

Los primeros minutos los voy a tapar.

Y cuando empiece a hervir y lleve un minuto y medio tapado,

lo voy a destapar y que evapore y que ya se cocine.

Faltan los guisantes y falta...

No lo puedo decir. Luego lo digo, el toque.

Perfecto. Ya tenemos los fideos cocinados. Ya habéis visto.

Ahora los terminaremos de secar.

Pero le vamos a dar el primer toque del día. ¿Preparados?

Redoble. Yo ya lo he visto, Sergio.

Redoble. (IMITA UN REDOBLE DE TAMBOR)

¡Chirlas! Vamos a poner chirlas. La lámpara.

Bueno, ya. Me he emocionado. Esto yo lo hago con ajo y perejil

antes de comer y me pongo morado. Nos ponemos todos morados.

Aquí dentro está muy bueno. Le va muy bien.

Es un mar y montaña. Hemos puesto caldo de cocido, agua

y ahora le estamos poniendo estas chirlas.

Y lleva la costilla. Es del tipo de almeja

más barata y más buena que existe. Aceite de oliva, ajo y perejil

y es la rebomba. ¿Pones ya el guisante?

No. Vas a ir al público y se lo das a probar

mientras se me abre la almeja.

Bueno, eso lo he dicho yo. ¿El qué has dicho?

Mira. De llevárselo a probar. Si no has abierto la boca.

¿Habéis probado el guisante así, pequeñito, crudo?

No. De verdad que es delicioso.

Venga, probad ahí. Coged un puñadito y coméoslo así.

Toma, directamente.

Coge más. No os cortéis. Un puñado. Gracias.

Ahí, ahí. Así se come. Un buen puñado.

Está delicioso. Es de los primeros guisantes,

que tiene ese toque dulce que explota

y tiene ese agua fantástica dentro.

No tiene nada que ver con los... ¿Os lo imaginabais así, crudos?

No, no. Nosotros somos de los de la bolsa. Los pobres.

Es lo que hay. Ahora están bien de precio.

Hay que pelarlos, eso sí, que es un trabajo.

Pero salen dulces, pequeños.

Pipas. Ahí os los dejo, de aperitivo.

Vale. Vamos a poner ahí esos guisantes.

Que esto, prácticamente, no tiene cocción,

porque es tan pequeño y tan dulce.

Eso se pone tal cual y se hace enseguida.

Las chirlas se abren enseguida. Ahí están.

Fijaos qué maravilla de plato.

El fideo todavía está un pelín al dente.

Pero hay que sacarlo así y hay que dejarlo

que se termine de absorber todo el agua.

Porque se termina de cocinar. Exactamente.

Sabéis que la cazuela de barro mantiene mucho el calor

y se sigue cocinando. Correcto.

Si lo sacáis un poquito cuando está al dente, mucho mejor.

Venga. Pon allí. Ah, ya lo tenemos. Ya lo tengo, Sergio.

Vamos a terminarlo allí.

Espera, que me pongo el guante, que esto quema.

Apagamos el fuego ya. Vaya pinta tiene esto.

Ya se están abriendo las almejas.

A mí esto me fascina. Y le vamos a poner...

Un toque de perejil, seguro. Un toque de perejil

que le va muy bien. Aceite de oliva.

Para darle ese frescor final. Oro líquido.

Ahí está. Y no me digáis que esto no es un platazo

recuperado, de esos platos de toda la vida,

pero que dices: ¡Guau!

Perfecto. Vamos con los buñuelos, Javier.

Vale. Vamos a empezar por la masa. Vamos a hacer una pasta choux.

¿Qué es? Una pasta de buñuelo.

Correcto. Dejo estos plátanos aquí.

Porque no vamos a utilizar estos 80 kilos de plátano.

No, no. Cogeremos unos maduros.

Y luego hablaremos del plátano. Ya veréis.

Es muy interesante el argot que utilizan

para denominar a esta fruta.

Bueno, tenemos leche.

A calentar.

Le ponemos azúcar. Piel naranja.

Una piel de naranja. Solo lo amarillo, porque así...

Lo naranja, quería decir. Porque así no amarga.

Porque lo blanco sabemos que amarga.

Mantequilla, que ya la podemos poner a fundir.

Y ahora, simplemente, fundirla.

Que se caliente. Exactamente. Una pasta choux

ya sabéis que es, primero, la base,

que tenemos la leche con la mantequilla,

con el azúcar y un ingrediente

que le vamos a poner ahora fuera del fuego.

Ahora os explicamos. Y luego ya es la harina,

remover bien y luego los huevos, uno a uno.

Es una masa buñuelo tradicional.

Hemos hecho muchos tipos de buñuelos en el programa.

Bueno, y en la web. Aquí encontráis

la web de "Torres en la cocina". O en el libro.

O en el libro también. Los libros.

Los libros porque llevamos tres años.

Y este último, "Tradición con toque Torres",

que ya sabéis que está superchulo.

Estas navidades lo ha petado literalmente,

porque ha ido muy bien. Y nosotros felices

de que os guste y que cocinéis.

Siempre hay un buen motivo

para cocinar. Pues sí.

Bien. Está fundido. Ahora, Sergio, puedes poner

la harina. Vale. Ahora ponemos la harina.

De golpe. Y una espátula, Javier. Sí.

O una cuchara. Lo he mezclado bien al principio.

Saco la piel de naranja,

que ya ha aromatizado.

Aquí está. Venga. Y ahora con una cuchara.

Espera. Ya estaba caliente. Y ahora vamos allá, Sergio.

Ponemos la harina de golpe, sin problemas, eh. Ya lo veis.

¡Patapam! Y ahora mezclamos bien.

Y veis que va espesando. Tenemos que cocinar la harina

para que no sepa a crudo.

Eso es importante. Si no... Eso se llama...

Lo que está haciendo Javier, se llama "escaldar la harina".

Exacto. Porque escaldas la harina.

La harina nunca puede estar cruda. Toma una espatulilla.

Y hay que escaldarla, que es lo que ha hecho.

Tirarla, literalmente, de golpe en la leche bien caliente.

El buñuelo tiene dos cocciones. Esta.

Y luego, cuando la freímos en aceite.

Correcto, correcto, correcto.

Ahora ya está. Ya es una pasta. Ahora que está así,

le vamos a poner un ingrediente que tengo aquí.

A ver si está el equipo aquí despierto.

Seguro que sí. Una, dos y tres.

(TODOS) ¡Impulsor!

Venga, pues sí que estamos. A tope.

Normalmente, no lleva impulsor. Pero...

Pero esto es un toque que ya veréis

que luego queda precioso, porque queda mucho más gordito,

más inflado, más volátil.

Nos viene bien. Vosotros no lo veis

porque nos veis a nosotros solos, pero nosotros estamos viendo

aquí a todo el equipo de cámaras y también a nuestro público.

Y, de repente, todo el mundo abre los ojos,

como si hubiera pasado algo. No lo sé. Es como...

Bueno, Sergio, va. Ahora, poner los huevos uno a uno.

Y que se integren en la masa. Ponemos uno.

Lo acepta la masa. Después ponemos otro.

Y después ponemos otro. Venga.

Eso sí que hay que hacerlo... Con paciencia.

Y no hay por qué correr. Además, no tardamos mucho.

Y veis que se va quedando una masa preciosa.

Bueno, hay que ir integrando. Simplemente, lo va a absorber.

Es lo que hace esa pasta choux o pasta de palo.

Pasta de palo también. Porque con esta masa se hacen

unas bandejas que son como unos palos.

Y después se hornean y son unas...

Pues como una especie de pasta, pasta de palo.

Vale, Sergio. Mirad. Ya está bien integrado.

Ponemos el siguiente huevo.

Que también un poco se cocina

con el calor. Exactamente.

Y volvemos a integrar.

Esta es la típica masa de las lionesas también.

Exacto. Y ahora ya podemos poner el siguiente huevo.

Venga. Último huevo.

Y ahí, otra vez a integrarlo. Hasta que está bien integrado, eh.

Esta es la primera parte del proceso, que es la pasta choux,

la pasta de buñuelo.

Que ahora ya la dejaremos reposar.

Una vez están todos los ingredientes

bien integrados, la dejaremos reposar.

Fijaos qué productazo tenemos hoy aquí.

Tiene forma de sonrisa el plátano.

Bueno, depende de cómo lo pongas.

Pero luego es un producto increíble,

no solo para meter en la mochila y llevárselo a media mañana

y desayunar,

o por la tarde, o para hacer deporte, como hacemos,

que lo ponemos en la bici, sino para recetas

como la que haremos. Haremos un tofe de plátano.

Que es... El tofe ya es bueno. Pero con plátano es increíble.

Va a ser para rellenar después los buñuelos.

Exactamente. Es un recetón.

Vamos primero a poner el plátano y luego os hablaremos de la planta.

Ahora, en este caso, plátano maduro.

Dejamos reposar. Que lo vamos a pelar.

Ahí está. Y lo vamos a cortar.

Te voy pasando y lo vas cortando. Ponemos la mantequilla.

Vamos a poner la mantequilla a fundir.

Tenemos aquí un buen taco de mantequilla.

Las cantidades, como siempre, en la web.

Ponemos la mantequilla.

Vamos cortando el plátano.

Sí. Pequeño para que se cocine antes.

Y vamos poniéndolo dentro.

Cocinando el plátano. Haremos un puré de plátano.

Es versátil porque es pueden hacer muchas recetas con el plátano.

Por lo menos, nosotros hemos estado investigando

y hemos hecho montones de recetas. Sí.

Vale. Aquí dejamos ahora el plátano,

que vaya cocinando lentamente con la mantequilla.

Y vamos a hablar de esta fruta preciosa,

que es originaria del sur de Asia.

Exactamente. Llegó a las islas.

Y ahí, por el clima, se cultiva también.

En las islas Canarias, evidentemente.

Esto se llama una piña. Piña de plátano.

Necesita 30 litros de agua diarios.

Este racimo que pesa 40 kilos, tiene, aproximadamente,

de 100 a 150 plátanos, que son muchísimos.

De verdad que pesan, pesan mucho.

Y los agricultores es precioso cómo hablan,

las personas que trabajan el plátano,

porque hablan como si fuera la familia.

Exactamente. Vamos a empezar

por el principio. Esto es una mano.

La mano se divide en varios racimos,

que luego es lo que encontramos en el mercado.

A la planta en sí se le llama el padre. La planta.

Y parir, cuando está saliendo el plátano,

le dicen "está pariendo". O sea, que es muy bonito

porque parece que sea que es viva, que es una persona.

Bueno, que nace. Pare y nace. Se le llama "nacer" a la planta.

También existe el hijo.

Y luego también la abuela.

Porque la abuela es cuando ya deja de dar el fruto

y le llaman a la planta "la abuela".

Y, por último, la madre. Que la madre es cuando tiene

el fruto, que va madurando en la misma planta.

Es por eso que es tan especial el plátano,

porque va madurando en la planta y tiene muchas más propiedades

que la banana.

Necesita mucha agua. Crece lenta.

Es un lujo poder estar con los agricultores

y que te expliquen todo eso. Hablan...

Se te pone la carne de gallina.

Hablan de las plantas como si fueran personas.

Recordemos: plátano de Canarias.

Es muy bueno. Vale. Mirad.

Ya tenemos aquí fundida la mantequilla.

Una vez está fundida, lo que voy a hacer,

mientras Javier hace un caramelo con el azúcar...

Mirad. Lo que voy a hacer, es triturar.

Integrar. Que lo podemos hacer aquí mismo.

Pero lo voy a hacer aquí para que lo veáis mejor.

Lo haría aquí. Si quieres, pongo el caramelo y trituramos.

Vale. Pues lo hago aquí encima.

Es para que lo vean, más que nada.

Venga. Pues lo hacemos aquí. Vale. Vamos a poner el azúcar.

Un caramelo. Ponemos.

Ahora le vamos a dar fuerza al fuego.

Y voy a poner un poco de agua. Y a fundir, a hacer un caramelo.

Ahora hay que integrar la grasa, la mantequilla con el plátano.

Bueno, esto ya está. Ahora Javier, cuando tenga

el caramelo, tenemos que tener preparada

la base del plátano y la mantequilla

para poder ponerlo dentro, mezclarlo todo.

Y esa será la crema con la cual vamos a rellenar los buñuelos.

Ojo. El caramelo, que ya coge ese sabor tan bueno...

Tostado, de tofe. Con el plátano.

Una crema de plátano buenísima. Y luego, la masa choux.

Es un postre que triunfa.

Ya empieza a dorar. Ahí tenemos que estar atentos

para que no se nos queme, porque va de segundos.

De dorar a quemar, va de segundos.

Y, sobre todo, cuando trabajamos con caramelo, mucho cuidado

porque coge unas temperaturas altísimas.

Un quemazo de caramelo es brutal.

Y ahora lo vamos a añadir. Ya lo tenemos.

Ya está, Javier. Ponlo ahí con cuidado.

¡Toma ya! Ya veis que ahora...

Bien.

Cómo huele esto, Dios mío. Lo ponemos en una manga.

Lo estoy oliendo aquí y me dan ganas

de meter la cabeza ahí. Hay que rellenarlo.

Ahora tendríamos que enfriar la masa.

Enfriar pero no mucho, porque como lleva

mucha mantequilla, nos quedaría...

Vamos a ponerle solo una pizca de sal.

Ah, eso sí le va bien.

Una pizca de sal. Sabéis que al tofe y a lo dulce,

una pizca de sal le realza. Mira. Yo redondeo.

Redondeo porque me ha quedado naranja.

Y le voy a poner un poco más de ralladura de naranja.

Esto ahora fresco también... Top, top.

Vale.

Venga, perfecto. Vale. Pon aquí.

Pintaza, amigos y amigas.

Esto luego, una vez frío, que lo vamos a tener

que dejar enfriar... Pero es que tenemos una.

Ya lo sé. Pero yo lo explico. Venga, perfecto.

Vale. Ahí va.

Ahora lo pondríamos en la nevera. Tiene bastante mantequilla.

Entonces, cuidado porque puede quedar demasiado dura.

Nosotros la hemos puesto un rato en la nevera.

Y después, otro rato la hemos dejado aquí.

Y entonces... ¿Vale? Se puede trabajar bien.

Es una pasta... una crema de plátano

que está fría, pero no muy fría, si no, costaría.

Vamos a hacer los buñuelos. Esta a la nevera.

Con dos cucharas hacemos la forma de buñuelo.

Y que quede irregular, que quede como quede.

Eso sí, importante. Todos del mismo tamaño

para que tengan la misma cocción.

Pero que sean... Voy a hacerlo más feo que tú.

¿Eh? Ya. Ya me molaría ser

tan feo como un buñuelo.

No lo has pillado. No.

Es igual.

Vale. Vamos allá.

Cogemos y... Yo, simplemente, lo cojo.

¡Pam! Hacemos una bola y la dejamos dentro.

Y hacemos aquí. Y luego yo, con la otra,

simplemente, ¡pam! Y la dejo caer. Nada más.

Ahí está. Voy a subir un poco el fuego.

Y luego, el toque que le hemos dado de impulsor,

lo que va a hacer... Sabéis que el impulsor funciona

en caliente. Lo que va a hacer, es suflar.

¿Para qué? Para luego meterle el relleno.

Me pongo nervioso y todo. Tranquilo, Sergio. Tranquilo.

Estas recetas me...

Me sacan de mí. Y ahora le daremos un toque,

cuando justo salga de aquí, un toque que os encantará.

Ah, sí. Muy bueno. Tenemos un pulverizador y todo.

Bueno, ya veréis. Ahora se trata de ir dorando,

friendo bien, que quede bien frita la masa.

Tenemos aquí un papel absorbente, una espátula para moverlo.

No corras, Javier. Estate tranquilo.

Sabéis qué hay aquí, ¿no? Os lo digo ahora.

Es un pulverizador. Fijaos. Lo va a coger la cámara.

Cuando yo hago así...

¡Oh! Parece perfume.

Pues es anís. Exactamente.

Anís del que todos conocemos, con ese toque dulce. ¡Tras, tras!

Y le das cuando sale caliente

y os digo que le da un toque buenísimo.

Vale. Déjalos bien doraditos porque voy a coger

un plato idóneo. Ya veis que la parte del alcohol,

cuando tú sacas el buñuelo,

se evapora. Está tan caliente que enseguida se evapora.

Pero queda ese dulzor del anís.

Y, además, este tipo de anís combina muy bien con el plátano.

No porque a los monos les guste el plátano.

Y yo voy a poner un plato de plátano, de color plátano.

Cómo estamos, eh.

Cómo estamos. Venga, ya los voy a sacar.

Ya están. Venga, fuera. Ahora, pulveriza.

Estoy preparado. Espera que los ponga todos.

Espera. Mira cómo ha suflado.

Vamos, parece... Esto está increíble.

Y está crujiente, eh.

Venga, ahí está. Dispáralo.

Vale. Vamos allá. En caliente. Dale, dale, dale.

Toque total. Qué bueno.

Vale, perfecto. Este es el primer paso.

Ahora rellenamos de la crema. Como están calientes,

vamos a hacer un agujerito.

No hace ni falta. Pero le hago así

para no quemarme.

Aquí es útil la manga pastelera.

Los podéis abrir, un corte y luego rellenar con una cuchara.

Pero es más estético inyectarlo, por decirlo de alguna manera.

Porque luego lo comes y explota en la boca

todo el tofe de plátano con el sabor del anís.

Y ahora, rellenar, rellenar.

Hasta que se salga. Ya veis que sale, que no cabe más.

Vamos ahí. Voy a hacer un poco. Luego, los ponéis bocarriba.

Lo que hacemos es ponerlos bocabajo

para que no se vea que está relleno.

Un buñuelo. No pasa nada. Sorpresa.

Luego ya le podríamos poner azúcar o cualquier otra cosa.

Pero no le vamos a poner porque el color...

Le voy a poner una hoja de melisa para que tenga

el toque verde. Pero no le vamos a poner más azúcar

porque lo que queremos,

es que tenga el toque ese del anís.

Esta crema sirve para otros postres también.

Este tofe.

Ahí lo tenemos.

Fijaos qué bonito. Qué cosa más espectacular.

Vamos a ponerle esta hierba aquí, nada, por...

Bueno, aquí tenemos este principal, que son fideos de la cazuela.

Pues ya ves. Como hacemos nosotros en casa.

Y luego, estos buñuelos de plátano de Canarias

el tofe que le va perfecto.

Siempre hay un buen motivo para cocinar.

Gracias. Nos vemos pronto. Hasta el próximo programa.

(Canción "Day-o" Harry Belafonte)

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Torres en la cocina - Fideos a la cazuela y buñuelos de tofe de plátano

11 ene 2019

Hoy unos fideos a la cazuela y con algunos de los plátanos que han llegado desde Canarias, Sergio y Javier preparan unos buñuelos de tofe de plátano

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