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Para todos los públicos Torres en la cocina - Arroz de temporada. Higos con manjar blanco - ver ahora
Transcripción completa

Bienvenidos al primer programa de la temporada.

Qué ganas de volver. Gracias, público, por venir.

A vosotros, gracias por estar ahí, esperamos que hayáis tenido

unas felices vacaciones. Venimos cargados de sorpresas.

Diréis: "¿Qué hace un taladro en la cocina?".

"¿Para qué?" Vamos a hacer bricococina con este taladro.

Vamos a tener a una persona nueva en el equipo,

un colaborador, que nos va a ayudar a hacer recipientes.

A reutilizar los recipientes que se tiran.

¿Y un paraguas? Tendremos a un hombre que nos explicará

historias sobre el tiempo y los productos de temporada.

Vamos a empezar, como no podía ser de otra forma, con arroz.

Vamos a hacer un arroz de temporada.

Exactamente. ¿Y después? Higos. Exactamente.

De temporada. Ya se van pero los recuperamos.

A cocinar. Venga.

Vamos a hacer este arrozaco.

Un arrozaco auténtico con sorpresas y mucha técnica.

Os vamos a traer fondos.

El fondo es la base y la base es el fondo.

Vamos a hacer uno que no habíamos hecho antes,

es un caldo al momento para hacer un arroz al minuto.

Vamos a hacer un caldaco, que decimos nosotros.

Vamos a usar cebolla, ajo y champiñón, que lo tienes ahí.

El champiñón es una seta que está muy bien de precio,

siempre está en el mercado; que sea duro, que sea fuerte.

Este prefondo con el que mojaremos es genial.

Es genial porque es muy rápido de hacer, económico

y, ya decimos, tiene varias sorpresas este arroz.

Traemos un montón de sorpresas para esta temporada,

pero el tema de los caldos lo vamos a potenciar.

Es verdad que hemos hecho de parmesano; de hierbas;

ahora, este de champiñón que vamos a usar para mojarlo.

No hay excusas, a veces, dices: "Es que no tengo caldo.

Igual no hago arroz". Pues, mirad,

vais a ver que no hace falta tener un caldo para hacer arroz.

Nos va a acompañar Virginia, como siempre,

para darnos consejos de cocina más saludable,

una alimentación sana, divertida.

Esta temporada tendremos muchas sorpresas, también.

Hemos trabajado en ello con todo el equipo,

no os vamos a adelantar pero... Cuidado.

Promete. Promete.

Bueno, prefondo, un poco de aceite de oliva

y rehogamos el champiñón... Con la cebolla.

Con la cebolla que luego recuperaremos.

Exacto. Lo veréis.

Y un diente de ajo. Un diente de ajo.

Y un poco de hierbas aromáticas, que siempre tenemos;

un poco de romero, tomillo... Eso va superbién.

Con eso ya tenemos un caldo.

Fijaos qué cosa más sencilla, bueno, y agua, claro.

Lo que está claro es que venimos con ganas de cocinar

y de que cocinéis con nosotros.

Sé que el mensaje está calando porque por la calle,

no hemos tenido muchas vacaciones porque hemos estado liados,

pero por la calle nos decíais que sois grandes seguidores,

nos habláis de los platos, de los trucos que hacéis...

Y, sobre todo, qué ilusión que los cocináis.

Claro. Nos hace mucha ilusión.

Y que os salen. Y que le dais vuestro toque.

Eso nos lo decís mucho, que le dais vuestro toque

y que os animáis. Gente que no cocinaba

y se ha puesto, nos decís, gracias a nosotros.

De verdad, muchas gracias, esto es fantástico.

Romero... romillo.

Romero y tomillo. Exactamente.

Vamos a rehogar en blanco, que es cuando no coge color;

vamos a cubrir con agua y ese será nuestro caldo.

Mientras, preparamos el sofrito. Ahí está.

Le voy a poner pimienta negra que, luego, retiraremos.

Unos granos de pimienta y agua, haremos un caldo con agua

porque toda la esencia nos la darán las hierbas,

el champiñón, la cebolla, el ajo y la pimienta que le pondré.

Nosotros la ponemos en grano.

Un caldo muy rápido pero que nunca falla;

el champiñón, la cebolla, el ajo, hierbas aromáticas...

Un supercaldo. Esto se llama, en el argot

o en nuestro oficio de cocina, le llamamos un caldo corto.

Puede servir para mojar o puede servir, también,

para utilizar como vapor.

Es un caldo corto, un caldo que se hace al momento.

Para el sofrito, cebolla, que la corta Sergio pequeña.

Venga. Ajo cortado pequeño.

Evidentemente, le pondremos tomate rallado que tenemos,

en un sofrito no puede faltar.

Para nosotros la base del sofrito es tomate, cebolla y ajo.

Y evaporar bien. Exactamente.

Con estas verduras, que decimos, que son de temporada,

avance de temporada, totalmente. Avance total.

Rehogad el ajo, sabéis que si rehoga un poco antes

le da supersabor y mejora muchísimo.

¿No, Sergio?

Yo... ya sabéis qué pienso sobre el ajo.

¿Antes o después, público?

Antes. "Antes".

Y ahí en casa, también. Pues ya está, ya está.

¿Qué tarda más la cebolla o el ajo? Sergio, no empieces.

Venga, no vamos a... Es una guerra que no ganarás.

Cada uno tiene su teoría.

Yo sé que hay muchos que me dan la razón.

Vale. La cebolla la voy a utilizar.

El resto de cebolla la pongo en el caldo porque es cocina

de aprovechamiento, veréis que con todo lo de la olla,

aparte de hacer un caldo maravilloso con mucho sabor,

vamos a usar los champiñones y la cebolla para hacer...

Cocina de aprovechamiento.

Eso es aprovechamiento total, esa palabra está calando

y es bueno porque nosotros hemos crecido

con nuestra abuela aprovechando todo lo de la cocina, o sea, todo.

Incluso, las vainas de los guisantes y de las habas,

que se tiran, hacía un caldo.

Aquí tenemos el tomate, sabéis que nos gusta usarlo natural,

lo trituramos, lo colamos para quitarle la piel y aquí está.

Lo mojaremos con eso y, luego, tenemos un poco de vino rancio.

Podría ser vino blanco normal. O un jerez, también.

Sí, pero el vino rancio le da un toque... diferente.

Cuando lo pruebas dices: "¿Qué tiene"?

Vino rancio. Exactamente, exactamente.

Podemos comer todos los días arroz,

somos gente que nos hemos criado comiendo arroz.

Nuestro padre es de Gandía, ya lo hemos dicho,

y de pequeños, creo que casi todos los días comíamos arroz.

Es una cosa que nos apasiona.

Hay muchísima cultura, en este país, de comer arroz.

Primer productor de arroz en España, Javier.

Ya te he pillado. No.

Ya le he pillado. No.

Te he pillado. Ah... no.

Se... Sevilla ¡Sevilla!

Ay, Dios mío... Es verdad, estaba dudando.

Y, luego, evidentemente, el delta del Ebro,

donde hay una gran producción de arroz, también.

Primer productor en el mundo. China.

¿Es China, no? Sí.

En cualquier cosa, los chinos son los primeros.

Es un país muy grande. En producción.

En la coliflor, en los ajos, en todo.

Mirad qué verduras más brutales.

El nabo, que creo que no se usa mucho en la cocina;

no se utiliza lo que se tendría que utilizar.

Después, la chirivía, que es otra raíz fantástica,

buenísima, delicada...

Y, luego, cómo no, la calabaza, que está en su esplendor total.

Vamos a hacer un arroz con estas tres,

pero podría ser con otras verduras.

La patata va muy bien aquí. Le va de escándalo.

Yo estoy oliendo ya el caldo de champiñón,

que no sé si os llega hasta ahí.

A mí me llega buen olor. -Sí.

Brutal, o sea, esto ya es un caldo increíble.

Bien de precio, porque el champiñón sabemos que va bien de precio.

Y ya está: ajo, cebolla, champiñón,

un poco de pimienta negra y tenemos un caldo fantástico.

Rehogada la chalota y el ajo voy a poner el tomate,

quien quiera ponerle pimentón, también puede ponerlo.

Vamos a ponerle el tomate y dejamos evaporar muy bien,

uno de los secretos de un buen arroz

es reducir muy bien el tomate, porque concentra los azúcares,

también, concentra la acidez y queda brutal.

Hay que quitarle bien el agua al tomate, eso es fundamental,

y nacarar el arroz, también, lo hemos explicado, a veces.

Es importante cortar las verduras bien bonitas

porque el resultado final...

Siempre decimos que la estética es importante, aunque sea en casa.

Hay que hacerlo bonito, bien, porque luego...

Al llevarlo a la mesa, dicen: "¿Cómo lo has hecho?".

Si decimos "en daditos", fijaos qué dados más chulos.

Y si son todos iguales es más bonito, es más bueno.

Sergio, lo digo por ti,

que lo cortes bien, que sean todos iguales.

Siempre lo corto bien. Sí, sí.

Primer programa de la temporada y ya entras atacando.

No, yo solo aviso, solo aviso.

Vale, vale. Vamos a llevarnos bien, ¿eh?

Perfecto. Ya veis que el caldo es una infusión,

que no hace falta mucho tiempo, el tiempo de hacer el sofrito.

Ya veis que el tomate va evaporando, que reduzca bien.

El tomate hay que dejarlo sufrir, quiere decir, que aunque parezca

que se va a agarrar, que se va a quemar, es bueno.

Hay que dejarlo que quite todo el agua, lo dejamos más.

Le voy a poner un poco de sal al sofrito

para que, al poner el arroz, lo coja.

Y vamos a hacer algo que, normalmente, no hacemos,

pero que os recomiendo que hagáis es una forma de ahorrar caldo.

Habéis visto que no hemos hecho una cantidad exagerada,

hemos hecho el caldo suficiente para que salga concentrado

con la cantidad que hemos puesto de cebolla, de champiñón y de ajo.

En este caso, este arroz lo vamos a tapar, ya veréis.

¿Por qué lo vamos a tapar? Porque así no evapora tanto;

todos los vapores vuelven a la olla y necesitaremos menos caldo.

Ponemos el vino.

Ahí está, un chorrito.

Dejamos evaporar y ahora, el arroz.

Importantísimo, claro, sin esto no hay.

A veces, incluso, uso, sabéis qué hago,

si tengo que hacer un arroz para dentro de un rato,

o sea, que no lo comeremos ya, en esta caso lo comeremos rápido,

uso el arroz largo, incluso, para hacer un arroz

con verduras en casa, el arroz largo no está reñido.

No, es muy bueno. Lo lavamos bien primero,

quitaríamos el almidón, luego, lo ponemos con el caldo

y te aguanta más tiempo.

Ahora, ponemos aquí el arroz, nacaramos que ya sabéis

que es sellar el grano

y sofreírlo un poco.

Venga, ahí está y luego, bien de verdura.

Rehogar, ya veis que, ahora, por ejemplo...

El tomate ha reducido, totalmente, eso es superimportante.

Le pusimos una pizca de sal para que no le falte

y ahora, ya ponemos el caldo. Y las verduras, Sergio,

que las tengo aquí,

estas verduras. Yo pensaba que, emocionante,

ahora que estamos cerca del otoño, aún falta un poco,

pero estamos cerca del otoño

y empiezan a venir estos productazos que emocionan.

Sí. Y sabéis que somos

de temporada total.

Mira, lo tenemos.

Tendremos mucha temporada esta temporada.

Vale.

Chirivía, nabo y... esta fantástica

calabaza que mirad qué color le da

porque es... Es un arroz muy fácil,

ya veis que poca cosa lleva.

Le daremos un toque que no podemos...

El que quiera. Hay gente, vegetarianos,

tal cual que es buenísimo este arroz,

ya está bien así, nosotros como no podía ser,

le pondremos un poco de jamón. Opcional.

De verdad, que un poco de chicha, pero que es opcional,

digo que si no lo tuviera sería igual de bueno.

Casi. Además, es un arroz

de cualquier cosa, el arroz lo bueno que tiene

es que acepta de todo. Ahora veis que está bien seco

y lo que haré será que por cada parte de arroz,

para hacer un arroz seco,

por cada parte de arroz, ponemos tres de líquido.

Entonces, yo porque lo tengo ya medido

en mi cabeza, pero para quienes no lo sepáis, cogéis una taza

o un vaso y medís un arroz y tres de agua.

Este igual es un poco menos porque si lo vas a tapar.

Sí, pero igualmente, tres estaría bien.

Venga, ese jamón, qué bueno, es que esto ya pinta bien.

Luego suelta la grasa ahí y tiene un sabor.

Mirad qué arroz más bonito porque también, estéticamente,

y no le pusimos ni colorante ni nada.

Importante, probar, probar y probar

porque ahora, el arroz nos indicará cómo evolucionará.

Ahora nos va a decir algo, nos habla.

Ya tiene sabor.

Y está sabroso. Le pongo un poco más de sal.

Un pelín. Y mirad qué bonito es.

Qué color. Pongo un poco más de caldo.

Y lo vamos a tapar para que no...

Ahí está, ahora, todo lo que sobra en la olla, no lo vamos a tirar.

Vamos a aprovecharlo, ahora vamos a tapar

y lo vamos a dejar cocer esos 17-18 minutos que hacen falta

más el reposo que le demos.

Con esto de aquí, a la vuelta, veréis lo que haremos.

No, lo hacemos ahora. No, espera, espera.

Mirad qué espectáculo. Oh.

Increíble. Qué maravilla, qué arroz más simple

y más bueno. Con bien poco y ahora,

le daremos un toque muy bueno.

Toque "towers", toque "towers" porque, tengo aquí, Javi, tengo.

Ah, lo tienes ahí, vale.

Mira, toma, ve cortando. Brócoli, lo cortaremos bien fino,

esto tampoco lo hicimos antes, primicia, primicia.

Porque habrán muchas primicias, hoy estamos aquí, empezamos

cocinando solos, pero en breves vendrán Nuria Fergó,

tendremos grandes invitados que nos ayudarán.

Muchos invitados, hoy queríamos estar solos con vosotros.

A cocinar. Y nos echaremos unas risas, veréis,

viene gente muy divertida. Lo corto bien fino.

Y muy artista.

Vale. Y al cortarlo bien fino.

Lo ponemos encima. Sí, con el propio calor de arroz

se va a cocinar y si queda un poco el dente vegetal

que decimos, queda aún mejor

y ahora viene la cocina de aprovechamiento porque

con todas las verduras que tenemos, os acordáis, de hacer el prefondo,

haremos una mayonesa o mahonesa, yo siempre tengo esa duda.

Bueno, pero y cuál es... Bueno, no digas nada,

preguntaremos a Ana Vega que es quien siempre nos informa

de la historia y de las historias de los productos

le preguntaremos sobre la diferencia

entre mahonesa y mayonesa.

Y ahí en casa también. Creo que lo tengo más o menos.

Los dos se pueden decir, creo, mayonesa y mahonesa.

Tapo aquí. Vale, sacamos las hierbas.

O no, no sacamos nada. No, pero si le pondremos

más hierbas, Javier, más hierbas.

Ni la pimienta saco, lo pongo todo.

Mira, vamos a poner, yo tengo aquí un poco de perejil

que le va perfecto. Veréis qué mayonesa.

Esto es ya es opcional, es lo que tengáis en casa

que si tenéis hierbas, pues ponedle porque da un toque verde

le da un toque...

Pues cilantro no le pondré Va, ponle un poco.

No, no, y un poco de cebollino.

Es un poco lo que tengáis en casa y es opcional.

Arrozaco, con muy poco y aprovechamos todo ya lo veis.

Ponemos un huevo,

todas la verduras que recuperamos, lo que dice Sergio:

"Algo de verde". ¿Lo hacemos con manga o no?

Un poco de sal.

Yo, bueno. O con una cuchara, más casero.

Y aceite, un aceite suave, de girasol.

Podría ser un aceite suave de oliva también.

Opcional también si a este arroz que a veces, lo hacemos también

cogemos un poco de parmesano, ras, ras, ras, o puntas de queso

manchego bueno que tengáis en casa,

aquella punta que se pone seca, lo ralláis encima y queda perfecto.

Lo tenemos, es una mahonesa ligera, evidentemente, la cebolla

y el champiñón tienen agua.

Esta mayonesa ya tiene un sabor al champiñón,

a la cebolla, al ajo, a la pimienta, a todo

lo que le pusimos que le va perfecto aquí.

Aquí ya destapamos el arroz, el brócoli, lo que decíamos,

el dente vegetal, ya está cocinado,

o sea, está un poquito hecho y es bueno que todas las vitaminas

de las verduras las conservemos.

Un poco de sal. Sí, aprovecha con la cocción.

Os digo, deliciosa.

De verdad, el champiñón, la pimienta,

se notan también las hierbas, la cebolla.

¿Qué hago con las verduras, las cuelo, las tiro?

No, no, no. Pon, Sergio.

Aquí no se tira nada. El brócoli queda un poco crujiente.

Y ahora, hacemos así.

Intento recoger porque Javi va, vamos.

Va dejando todo por ahí. Y esto le da un toque brutal,

tiene el ajo que sale. Las hierbas aromáticas.

Oh, oh. Primer arroz de la temporada

para chuparse los dedos. Arroz no, arrozaco.

Arrozaco.

Vamos a dejar reposar un poco el arroz

y mientras haremos unos hígados con manjar blanco.

Vamos a hacer primero, empezaremos por la crema, la base,

una crema muy fácil, normalmente, es de almendra,

pero tenemos avellana y la haremos de avellanas.

Sí, bueno, hay que decir que una receta de manjar blanco

es una receta medieval.

Normalmente, se hacía, era un caldo de pollo

ligado con almendras y eso se usaba, con especias,

como ligazón para ligar otras salsas.

Y ha derivado a este postre fantástico que ya decimos,

almendras o avellanas... Cualquier fruto seco que tengáis.

Ponemos las avellanas,

el agua,

y vamos a triturar bien,

vamos a hacer esta bebida de avellana.

Exactamente, bebida que luego veréis

que es como una especie de leche, pero no es animal, es vegetal.

Exacto, dale. Vamos allá.

Perfecto. Una crema bien fina,

mientras más triturado esté... Mejor.

Colamos para sacar los trozos que nos queden.

Y apretamos bien, eh,

Veis que lo que vamos a buscar

es esta bebida y hay que apretar bien.

Déjame un cucharón.

Vale, te lo iba a decir, pero no delante de todos

porque la cucharita no funciona, Javi.

Y apretad muy bien. ¿Ves? Sale toda la esencia.

Lo que nos queda se puede usar para un postre,

para otra cosa, pero esto huele a avellana, superbién.

Avellana pura, eso es una bebida magnífica que combina muy bien

el fruto seco con el higo. Y la pulpa que nos queda

para hacer un bizcocho de avellana os digo que es brutal.

O sea, que se aprovecha todo también.

No lo vamos a hacer ahora,

pero lo vamos a guardar para otra vez.

Muy bien. Sergio. Perfecto. Vamos a medir.

Necesitamos 400 de líquido.

Líquido, líquido aquí.

Venga, 400.

Que yo voy a retirar aquí.

Luego las cantidades os las damos en la web.

Ahí está. 400. Perfecto. Vamos a sacar un poco

para diluir la fécula de maíz.

Un postre fácil. Y la crema, ya veis.

Y esto es que huele tan bien, porque es como una leche.

Igual, alguna persona dice: Yo compro la bebida ya hecha

y me ahorro el tener que hacerla.

También. Está bien.

Vale. Diluimos la fécula de maíz,

que ya sabéis que es un espesante magnífico.

Nos quedará como una crema pastelera,

pero no le ponemos huevo. Sin huevo.

Hoy en día, hay bebida de avellana, de almendra, de arroz.

De un montón de frutos secos, cereales.

O sea, que se puede hacer...

Esto lo vamos a calentar.

Y le vamos a poner un toque de especia. Anís estrellado.

Sergio, ¿dónde lo has escondido? Lo tengo aquí.

Trozo de canela. ¿Y eso cómo se dice?

¿Eh?

Canela. (CANTA) #Canela, canela.#

Muy bien, muy bien.

Y un poquito de azúcar. ¿Veis que tenemos azúcar moreno?

Pues un poco de azúcar moreno.

Depende del gusto. A nosotros no nos gusta

que sea demasiado dulce. Ponemos un poquito.

Los dulces no tienen que ser muy dulces.

Porque al final de la comida... Pero sí que dulce.

Ya, pero no demasiado. No demasiado.

Vamos a ponerle un poquito

de piel de limón. Venga, perfecto.

Ya tenemos diluido. Ya sabéis que para espesar,

primero dejamos que empiece a hervir

o que caliente por lo menos la bebida que hemos puesto aquí,

esta bebida de avellana.

Pongo dos. Venga, perfecto.

Y ahora hacemos esta infusión de canela, limón, anís estrellado.

Y luego ya lo espesamos con la fécula de maíz.

Fijaos los higos. Temporada de higos.

Qué buenos. Estamos en plena temporada de higos.

Sabéis que nos apasiona el producto de temporada.

Es cuando mejor está, es cuando mejor de precio está

y cuando se tiene que consumir. Simplemente, fijaos qué fácil.

Le quito la parte de arriba.

Y a partir de aquí, con una cucharilla parisién

o con una cucharilla de café, también podría ser,

los voy a ir vaciando.

Esto es más práctico porque lo haces de una vez.

¿Ves? Patapam.

Y aquí ya te queda... Puedes vaciar un poco más.

Sí. Ahora vaciamos. Te queda vacío.

Y la pulpa que nos queda aquí dentro.

Que esta la vamos a utilizar, la voy a poner en una olla

para utilizarla y hacer un jarabe de higo.

Un almíbar. Bien, Sergio. Bien.

Empieza a hervir.

Cuando empiece a hervir, que está ya caliente,

vamos a sacar la canela. Porque si no, luego será

muy difícil de colar.

La canela, la piel de limón y el anís.

Y así luego la tenemos limpia.

Aquí lo tengo.

Perfecto. Yo le hago un poquito de base aquí.

Y ya veis qué maravilla. Es un postre fácil,

superfácil y buenísimo.

Y la crema, más. Y es fácil de hacer.

Esta crema ya veis que no tiene huevos.

O sea, que es una crema muy fácil.

Ponemos la fécula. La dejamos hervir,

que irá espesando.

Y ya veis que tenemos una crema rápida y superbuena.

Y luego, ya decimos, se puede personalizar.

Correcto. Listo.

Vosotros queréis simplificar o queréis rellenarlo

de una crema de leche montada con vainilla,

pues también le va muy bien.

La vamos a dejar enfriar.

Tres, cuatro o cinco voy a hacer. Va, impar.

Y esto, alguien lo tiene que probar,

porque, de verdad, el olor es brutal.

Tal cual, eso ya es una maravilla.

Una supercrema. Ahora la tenemos que dejar enfriar.

Y la dejamos enfriar fuera de la nevera.

Vamos a enfriar. Pero vamos a hacer que lo prueben,

porque aunque esté un poco tibia, digo yo que esto es delicioso.

Bueno, pruébala. A ver qué te parece.

Es suave. Es delicada. Tiene un olor, un aroma increíble.

Muy suave y muy fina.

Y es una receta que viene de hace muchísimos años.

Por cierto, si tenéis un recetario en casa,

vosotros y vosotros, antiguo, que hay recetas antiguas

que os encantan, compartidlas que nosotros vamos a hacer

una versión Torres supermoderna.

Muy bien. Yo tengo uno superchulo,

que os voy a enseñar. Este no lo conocía yo.

¿De dónde lo has sacado? Este me lo regalaron.

Pero fijaos qué cosa más antigua y más chula.

Y son estas recetas. Está trabajado porque tiene

pegatina y todo. Y mirad. Vamos a hacer algunas.

Son recetas superantiguas.

Esto tiene mucho tiempo.

Y que, de vez en cuando, coges ideas buenísimas

y esto es la base de la cocina.

Con vuestras recetas, con las recetas que nos mandéis,

le vamos a dar el toque Torres. Ya veréis.

Diréis: ¿De verdad se puede hacer eso?

Pues sí. Le vamos a dar la vuelta.

Y vamos a hacer la pulpa.

Ya tenemos aquí la pulpa de los higos.

Le vamos a poner un poquito de moscatel.

Vino dulce. Un poquito. Un poco de melaza.

Ya sabéis que hay melaza de muchas cosas.

Que podría ser miel. Si no tenemos melaza,

puede ser miel. De la caña de azúcar, del maíz.

Ahí está. Y una nuez de mantequilla.

Oye, ¿no pondrías un poco más de licor?

No, no. Ya verás. Tiene agua. También va a reducir.

Yo creo que va a quedar perfecto para hacer una crema.

Mirad qué bonito. Es precioso.

Y luego, se come entero. Está buenísimo.

Os hemos echado de menos en estas vacaciones.

Pues sí. Hemos hecho pocas vacaciones

porque hemos abierto un restaurante,

hemos estado preparando los programas

que nos hacía mucha ilusión. Os voy a decir una cosa.

Teníamos ganas de volver. Muchas ganas.

Os añorábamos. Os añorábamos.

Y esperamos que hayáis cogido mucho aire, mucha energía.

Seguro que todavía hay gente de vacaciones

porque hay gente que las coge en agosto

y gente que las coge en septiembre.

O sea, que... Sí, sí. Vamos a hacer una cosa.

Dejamos ahora cocinar tranquilamente la pulpa del higo.

Y cuando esté bien cocinado,

atacamos. Exacto.

Fijaos qué pinta tiene esto.

Y de sabor... Buenísimo.

Es superbueno.

Porque es el higo con la melaza.

Es natural. Es solo la pulpa del higo.

Sería como una compota, como una mermelada.

¡Hum! Increíble.

Vale. La crema. Vamos a poner esta en la nevera

y vamos a sacar otra que tenemos ya fría.

Porque tiene que estar bien fría. Es importante.

Brutal, eh. Guardamos esta.

Vale. Los higos vacíos. La crema la tenemos.

Tenemos la pulpa. Aquí unas avellanas

que le vamos a poner al final.

Vale, Javier. Mirad cómo queda.

Ahora hay que darle un buen varillazo

para que nos quede bien fina y bien cremosa.

Imagínate que quieres servirlo tal cual.

Encima de una hoja de higuera también.

Las hojas de higuera son muy buenas también para hacer infusiones.

Porque la hoja tiene tanto aroma...

Vale. Bien cremoso, bien fino. Venga.

¿Dónde tienes la manga? Aquí, en el cajón.

En su sitio.

A veces, como escondes las cosas, pues ya no sé dónde las tienes.

¿Dónde tienes el plato, el otro plato hondo?

Hay uno allí y este que a mí me gusta.

¿Lo quieres emplatar aquí o aquí? Aquí.

Venga. Yo lo traigo.

¿Cuál os gusta más? ¿Este o el que ha cogido Javi?

Este.

Podría ser... Tenemos platos nuevos ahora.

¿No vamos a utilizarlos? Vamos a darles...

Bueno, rellenamos el higo. Lo enseño otra vez.

Fijaos cómo está bien vacío.

Y ahora ya rellenarlo.

Métele ahí. Hasta arriba.

Mirad qué crema más bonita. Dale, dale.

Yo le daría un poco más. No porque se cae.

No porque yo voy a tapar y se verá.

Además, la piel del higo, si están bien lavados,

es muy buena. La piel de todas las frutas.

Ya lo sabéis. Que es donde tiene la pectina.

Vamos a poner un cordón, ¿vale?

Perfecto. Venga, dentro de este cordón...

Un cordón... Más o menos.

Dentro de este cordón vamos a poner esta pulpa.

Que está brutal. Está buenísima. Ya le puedes poner, Sergio.

Le voy a poner. Pero no quiero que tampoco...

Cuando pongas los higos, se van a asentar.

Venga, perfecto. Ahí está.

Presentación con toque Torres.

Dame las avellanas, que voy a picar algunas.

Comedlo así. Entero está buenísimo.

Con la piel y con todo. Ya veis qué postre.

Postre no. Pedazo de postre.

Y este es de libro, eh.

Pedazo de postre. Este es de libro.

Y ahora, con la tapa, la dejamos así ladeada.

¿Has dicho que vendrá Iker Morán también o no?

Sí, también. Iker vendrá y nos enseñará, como siempre,

muchísimas cosas.

Bueno, tendencias. Es que esto ahora

que nos olvidamos de las temporadas,

uno tenemos que hacer sobre las temporadas.

¡Toma ya! Vale. Vamos a poner estas...

Arrozaco para empezar la temporada con energía

y productos de temporada. Como el higo,

que ya se nos va pero es fantástico.

Siempre hay un buen motivo para cocinar.

No perderemos el toque Torres

ni las ganas de cocinar con vosotros.

Hasta el próximo programa. Adiós.

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Torres en la cocina - Arroz de temporada. Higos con manjar blanco

03 sep 2018

Hoy un arroz con todo tipo de verduras y hortalizas de temporada y con caldo de champiñones, coronado con una mayonesa hecha con su propio caldo. También un postre con aires medievales hecho con higos. El toque medieval se lo dará el manjar blanco, una salsa a base de avellanas.

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