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Para todos los públicos Torres en la cocina - Arroz negro y brazo de gitano - ver ahora
Transcripción completa

Bienvenidos a «Torres en la cocina»,

traemos dos recetones de órdago, buenísimos.

Grandes recetas. Vamos a hacer un arroz negro

sin una gota de tinta de calamar. O sea, eso ya es...

Con vieira, para darle un toque.

Y, después, un brazo de gitana, de gitano, espectacular.

¿De gitana? De gitana.

No, es de gitano, espectacular y, realmente, fácil de hacer.

Vamos a empezar con el arroz. Fijaos lo que tenemos.

Este tipo de arroz que es...

Además, hacía tiempo que no lo trabajábamos

y tiene un rollo tremendo.

Atención, tampoco lo habíamos trabajado en el programa,

si no recuerdo mal. No.

No lo hemos trabajado nunca. No, no.

Es venere, fijaos qué grano. Es un grano negro, pequeño,

es originario de China y se cultiva mucho en Italia.

Se ha puesto ahora en auge porque es un arroz muy sano,

es integral completamente.

En China, en Rusia, también, me parece.

Hay varios países donde se cultiva.

Es un tipo de arroz que tiene

unos toques a fruto seco, a nuez. Es muy bueno, ¿eh?

¿Qué hemos hecho con este arroz?

Primero, hemos puesto agua y sal a hervir como si hiciéramos

un arroz con tomate de toda la vida,

le hemos dado una precocción con agua, sal y laurel.

20 minutos en agua hirviendo, luego hemos escurrido y lavado.

Es esto. ¿Por qué? Como tiene

el salvado, como es integral, tiene mayor cocción.

El arroz integral tiene mayor cocción.

Después hablaremos de eso.

Javier, cebolla, chalota, ajo. Ahí va.

¿Qué vas a hacer? Picar ajo y cebolla.

Es un arroz difícil de cultivar, por eso no hay gran producción

pero es muy interesante, es muy bueno.

Seguro que este arroz, cada vez, se consumirá más,

sobre todo, por el aroma que tiene, un aroma impresionante.

En China estaba reservado solo para los emperadores.

Exacto. El pueblo no lo podía comer,

porque dicen que con todos los nutrientes y antioxidantes,

rejuvenecía a los emperadores y a la gente de la corte.

Como no tiene gluten este arroz, es un tipo de arroz bastante,

ya lo veis, suelto. Es muy suelto.

Lo vamos a rehogar con una nuez de mantequilla.

Te voy a echar una mano porque te veo aquí, un poco...

Ya lo tengo. Retrasado, ¿no?

Ya lo tengo. ¿Y la cebolla?

Lo hago en un momento. Ah, vale, vale. Toma.

Bueno. ¿Tienes prisa?

No, pero es que se me iba... ¿Tienes prisa?

No. Tranquilo.

Una señora. Estamos cocinando tranquilo.

Ha venido una señora del público que te ha metido la bronca.

Señora, ¿cómo se llama? Ramona.

Ramona, ¿qué tiene que decirle a Javier?

Ya se lo he dicho antes. Díselo otra vez.

Que no te moleste tanto.

Pero si es él, Dios mío. No, no.

¿Eh, eh?

No le piques tanto.

Que el malo no soy yo, es este de aquí.

Que conste. No me lo puedo creer.

¿Eh? ¿Qué te parece?

Me he llevado una bronca de buena mañana.

Le ha dicho, le ha metido caña.

Cebolla cortada bien fina. El ajo que tenemos rehogando.

He cortado media. Sí. Será la base de nuestro arroz.

Es la base de nuestro arroz, porque aunque ya esté cocinado,

este es un tipo de arroz que necesita

una cocción de 40 minutos.

Bueno, 40... Con 30 para mí es suficiente.

Entre 30 y 40. Entre 30 y 40,

pero lo hemos probado en las pruebas que hemos hecho.

El fabricante pone 40,

pero para mí perfecto serían 30 minutos.

Un poquito de azafrán.

Vamos a rehogar un poco, voy a rehogar, incluso, el azafrán.

Técnica nueva, en vez de tostarlo lo pongo un poco aquí.

Ponemos el tomate. Exacto.

Ahora para cortarle la cocción.

Y reducir bien el tomate, sabéis que lo que hacemos

es que se concentre bien. Vale, ya está.

Exactamente. Esto es muy sano, además, sabéis que el tomate

tiene licopeno que es... El componente que le da el color,

ese color rojo, es el licopeno. Es muy sano, antioxidante,

muy bueno para la salud.

Con la fritura, con aceite de oliva y con calor se potencia, es mejor.

Vamos a hacer un juego, Javi. ¿Un juego?

Sí, un juego. Un concurso.

Ah, un concurso...

Productos negros que se te ocurran en la cocina,

o sea, productos negros como, empiezo yo: arroz venere.

Un, dos, tres; responda otra vez.

Nabo negro. Ajo negro.

No puedes tardar mucho.

Déjame pensar. Ya se ha bloqueado.

Trompeta de la muerte. Se ha bloqueado.

Butifarra negra.

Trufa. Pasta negra.

Hombre, claro, tinta de calamar.

Vale, claro, no pasa nada.

Albahaca negra.

(Alarma) No hay.

Sí hay. Morada sí.

Negra, negra hay. Negra no hay.

Negra no hay. Sí que hay.

Es imposible, negra no hay.

Has perdido. Ha perdido.

Bueno, ahora vamos a nacarar el arroz.

Mételo ya. Ya está cocinado. Acordémonos.

Precocinado. Precocinado.

Fijaos, es que es... Estoy fascinado con este arroz.

Vamos a poner tres buenos puñados.

De esto tiene que haber.

Ahora. Queda entero, no revienta el grano.

Está fantástico, de verdad.

Vamos a mojar con fumet de pescado, caldo de pescado.

Si lo queremos hacer de carne, pues caldo de ave.

Como le vamos a poner vieiras, por eso. Un poco de sal.

Ahí va. Mételo.

Ponemos.

Hacemos como si fuera un arroz normal.

Ahora son diez minutos, bueno, diez minutos, que evapore

y que absorba todo el fumet, reducir.

Probar de sal, de pimienta. Tiene el toque de azafrán.

Vamos a explicar. ¿Lo tienes claro? Venga, va.

No, tú, venga.

Venga, va, yo lo explico, es que Javi no...

¿Qué tal? Qué público tenemos hoy. Bien.

-De maravilla, gracias. Fantástico.

Os vamos a enseñar tipos de arroces que tenemos diferentes

y que cada uno tiene una cocción un poco más larga

de lo que tienen otros tipos.

Tenemos el arroz venere, este que hemos hecho ahora.

Que es negro. Es negro. De 30 a 40 minutos.

Ojo, todos los productos que tienen el...

Salvado.

El salvado y el color negro; por ejemplo, los frutos rojos,

son antioxidantes naturales buenísimos, son muy buenos.

Después, tenemos el integral, ya se ve por este color que es...

Que no se le ha quitado el salvado.

La cáscara. La cáscara, es más sano.

Es sanísimo. Cuesta más.

Cuesta más cocer, pero es más sano. Es verdad, que es mejor.

Después, tenemos aquí el arroz rojo que es este tipo de arroz

que, también, tarde entre 30 y 40 minutos.

Se podría utilizar en lugar de este, del negro.

Cualquiera de los dos es bueno.

Por último, el yamaní, es un tipo de arroz parecido al integral,

es un poco diferente y mantiene, todavía, todas las propiedades.

¿No es mejor lavarlo un poco antes, lavarlo con agua?

Se puede lavar, se puede lavar, es recomendable lavarlo

por si tiene alguna impureza y tal, pero no pasa nada, aun lavándolo

la cocción va a ser la misma.

Yo lo hago con verduras y me encanta,

Con verduras, hay que comerlas, siempre lo decimos.

Yo tengo los tres arroces, pero lo hago de guarnición.

El negro, rojo y blanco, viene mezclado.

Es verdad, hay una mezcla de tres. ¿Tiene la misma cocción?

Sí. ¿Y luego de guarnición?

Sí, de guarnición con lo que haga, bueno, hice carne.

También le iría al pescado. Y con la salsa de guarnición.

Venga, perfecto. Exacto.

Tenemos aquí unos máster de cocina.

Es que yo cocino de vosotros, no sabéis...

Qué alegría, esto me da, vamos... Me emociono y todo.

Vamos a seguir. Gracias. De nada.

Todos los platos los terminamos.

Ya tenemos el arroz, fijaos el color que ha cogido más bonito.

Si es que la cocina es alegría. Mirad.

Esas gotitas. Esa lluvia fina,

como diría nuestro padre. Hola, papá.

Entonces, eso, ya está el arroz. ¿Qué han pasado? ¿Seis minutos?

Y el color es increíble.

Ya está ligado. Ya está hecho.

A ver... Ya está hecho.

Ahora vamos a marcar la vieira, por eso decimos que es fantástico.

Es un descubrimiento. Vale.

Fijaos qué vieira. Primicia mundial.

¿Qué vamos a decir de la vieira? Es el músculo

de la vieira y es la parte noble, la que más nos gusta.

Hay alguna que tiene todavía el callo.

El callo es esto de aquí, que es lo que aguanta tan bien.

Se puede dejar o no. Es algo que me gusta. Me encanta.

¿Sabéis que también está relacionada

con la diosa del amor, la vieira?

¿Ah, sí? Sí. Eso no lo sabías, eh.

No. Siempre te sorprendo.

Mogollón. Siempre es así.

Vale. Yo sabía que, en Galicia y tal,

lo de los peregrinos y la concha de la vieira,

que la utilizaban para beber agua en las fuentes del camino.

¿Y qué más? Y que luego, la vieira se transporta

por expulsión de agua. Vale.

Vamos a marcarla. Como siempre decimos,

la vieira necesita caña. Necesita coger color.

Hay que dorarla. ¡Pim, pam! Muy rápido. Que sea enérgico.

Pero por dentro tiene que ser rosada.

No puede ser muy cocida.

Veis que humea la sartén, que está caliente.

Sergio, puedes poner el arroz. Sí. Pongo el arroz.

Y alguna hierba le pondremos también.

Un poquito más de sal encima.

Y es delicioso. Es de los productos preferidos.

La vieira me encanta.

Sí. Esto es una forma diferente de comerse el arroz.

Un arroz muy sano, porque sano lo tiene todo.

Nutritivo, bueno, antioxidante.

Es muy bueno. Y es fácil de preparar.

Tiene una precocción, pero nada más.

Ahí. Pondremos las vieiras encima.

Y esto es un lujazo. Lo pongo todo.

Un lujazo de plato.

Eso. Preparada alguna hierba, Sergio.

Mira. A simple vista, parecen lentejas pequeñas.

Sí. Bien. ¿Veis ese dorado?

Es el que estamos buscando en la vieira. Fundamental.

Qué buena la vieira. Y ahora en estos meses de invierno,

meses de frío, meses con R. Buena para el marisco.

Y como ya pasaron las fiestas y todo, están bien de precio.

Hay que consumir. Además, es un producto excepcional.

Tiene poca grasa.

Es muy buena. Sabor alucinante, sabor buenísimo.

Espera, voy a picar una hierba. A ver.

¿Qué le ponemos? Yo creo que un poco de perejil.

Ponemos aquí. Esto ya... Vamos.

El arroz podría ser un platazo, sin nada más.

Esto ya es... palabras mayores.

Es decir, aquí hacemos la fiesta.

Completamente.

Y aquí.

Ponemos un poquito de este fantástico aceite de oliva.

Perejil, no mucho. Un perejil y ya está.

Nada más. Ya tenemos. Fantástico. Platazo.

Y ahora vamos con el superbrazo de gitano.

Un brazo de gitano diferente y fácil de hacer.

Es muy buena receta.

Y que ya veréis que vamos a hacer tan simple como este brazo,

pero que luego, de ahí, sacarais para vosotros

varias elaboraciones que podéis hacer. Voy a montar las claras.

Lo primero que vamos a hacer, ¿qué es? El bizcocho.

Una plancha de bizcocho. Es superfácil.

Y que nos puede servir para muchas cosas.

Sergio va a montar las claras.

Con un poquito de zumo de limón.

Sabéis que el zumo de limón le va muy bien

para estabilizar y para montar. Un poco solo.

Un poco. Y luego, voy a montar

y ya le pondré azúcar y un poco de miel.

Exactamente. Y yo monto las yemas con el azúcar.

Y que después le incorporaremos las harinas.

Ya veréis que es superfácil. Vamos allá.

Yo, a mano, Sergio, lo monto antes que tú.

Lo dudo, pero vale. A ver si es verdad.

Es importante mezclar bien, montar bien las claras

y montar bien las yemas con el azúcar.

Casi que doblen las yemas el volumen.

Y que esté bien montada la clara.

Las claras, montar un poco

y luego añadir la miel y el azúcar. Y seguimos dando.

En pastelería, normalmente, se utilizaría azúcar invertido.

El azúcar invertido es muy fácil.

Es azúcar, agua, un poco de zumo de limón.

Se saca, se enfría un poco y se le pone bicarbonato.

Y es un tipo de caramelo, que es un azúcar líquido,

que estabiliza muy bien los helados.

Sobre todo, porque son anticristalizantes.

Pero la miel sería un buen sustituto también.

Veis que ya casi lo tengo y con batidor de mano.

Javier, que te van a dar hoy aquí el público.

Vale. Yo pongo el azúcar y pongo la miel.

Y un poco de miel. Ahí está.

Que el cítrico ya lo tenía, que lo he puesto al principio.

Y cuando termine esto, os contaré la historia del brazo de gitano,

que me ha sorprendido. No lo sabía.

¿Qué, Javier? Ya lo tengo.

Veis que se ha doblado el volumen. Pues ya está.

Muy bien.

Ya lo tenemos. Perfecto. Vale.

Está bien montado. Hay que darle un rato,

porque esto sí que necesita que esté bien montado.

Bueno, ahora, un paso...

El paso del bizcocho es muy fácil.

Yemas con azúcar montadas. Claras con azúcar montado.

Ponemos un poco de clara en la yema.

No mucho. Un poquito.

Mezclamos.

Y ahora, vamos a poner la harina y la fécula de maíz.

Aquí. Sergio, tamizada.

Que es lo que nunca hace Sergio, pero a mí me gusta hacerlo. Toma.

Así no quedan grumos. A mí no me da miedo.

¿No? No.

Pues ya verás tú.

Mírala. Hace así con la cabeza.

Ya verás cuando acabe el programa, vas a pillar.

Vale. Mezclamos con cuidado. Ahí está.

Siempre de arriba a abajo,

movimientos envolventes para no bajar

las yemas. Vale. Y ahora ya...

Exactamente. Esto lo pones en las claras.

Y mezclamos todo muy poco a poco, lentamente,

como decíamos, envolviéndolo,

oxigenándola para que no se nos baje.

Siempre, de abajo hacia arriba. Bueno, ya veis.

Venga. Os voy a contar. Antiguamente, en el siglo XIX...

Dame. Los... Eh...

Bueno, los gitanos que vendían los cacharros de cobre

para pastelería, les devolvían, cuando vendían los cacharros,

les daban siempre, les pagaban con bizcocho.

Que ellos iban enrollando.

Los gitanos los enrollaban e iban haciendo

una especie de brazo. De ahí, el nombre

de brazo de gitano. Es verdad.

Por el bizcocho que les daban vendiendo los cacharros de cobre.

Y por eso tiene el nombre de brazo de gitano.

Es interesante. Está bien. Sí, sí.

Era de los comerciantes gitanos que vendían los cacharros de cobre.

¿Veis? Ya lo tenemos mezclado. Y fijaos.

Que es esponjosa, es cremosa. No se ha bajado. importante.

Y ahora, lo ponemos en la placa.

Ve estirando. Con una espátula.

Es, simplemente, hacer... Hacerla bien fina.

De guía, te va a marcar la... No, no.

¿A quién se lo dices?

Esto se encuentra muy fácil, estas bandejas.

Y mirad. Mirad qué cremoso. Esta plancha de bizcocho ya...

Imaginaos un cumpleaños de alguien de la familia o algo,

pues ya tenéis aquí para hacer una tarta,

para hacer un milhojas, para hacer... Sí. Ya está.

Incluso...

Vale. Y ya veis que la guía de la bandeja me va marcando aquí.

Vale. Ya está. Ahora lo vamos a cocinar al horno.

Siete minutos. Es muy rápido. Siete minutos a 200 grados.

Tiene que estar bien caliente. Vamos allá.

Le damos dos golpes para que baje bien.

Que no queden burbujas.

Ahora, vamos con el segundo paso,

que va a ser el relleno.

Vamos a hacer un relleno diferente.

Diferente, pero completamente.

¿Qué vamos a hacer? Con frutos secos.

Exactamente. Vamos a hacer un nougatine.

Nougatine se le dice en el argot.

Pero es, ni más ni menos, que azúcar.

Azúcar moreno. Con frutos secos.

Que vamos a caramelizar el azúcar.

Ponerle los frutos secos, que hay avellana y almendra.

Y lo vamos a dejar enfriar.

Y lo vamos a triturar y vamos a hacer como un polvo

de azúcar y frutos secos.

Para mezclar con un merengue, que ahora veréis. Brutal.

También vamos a hacer un merengue.

Brazo de gitano sabéis que se puede rellenar

de cualquier cosa y hay un montón.

Ponemos azúcar. Esto va a ser para el relleno y para encima.

Vamos a matar dos pájaros de un tiro.

Ponemos el azúcar. Para no liarnos.

Estamos haciendo el merengue. Él está haciendo el merengue.

Yo estoy haciendo el nougatine, que es los frutos secos.

Azúcar y agua.

Y vamos a darle una temperatura de unos 120 grados.

Que es bola blanda, más bien dicho.

Que luego, esto servirá para montar las claras,

que nos servirá para el relleno. Bueno, iremos viendo.

Le pondré una gotita de agua para que me tarde menos.

Hay que dejar caramelizar. Exacto.

Y ahora, en cuanto empiece a derretirse,

ya le pondremos los frutos secos y ya está.

Vale. Yo pongo azúcar. Pongo los frutos secos.

Y los voy a ir caramelizando.

Vale. Ahí está.

Y ahora los mezclamos.

Mezclar bien y tenemos las claras.

Para hacer un merengue italiano necesitamos claras de huevo,

entonces, seguiré montando las claras de huevo.

Vale, ponemos aquí, claras, claras de huevo.

Para hacer un merengue italiano

tiene que ser un merengue estable,

que nosotros decimos,

porque quedará como muy estable, muy cuajado.

Primero hacemos el almíbar y el almíbar a unos 110 grados,

no, a 115 grados, lo dejamos 115 grados,

enfriamos un pelín a temperatura ambiente,

pam, y ponemos aquí dentro o, incluso, un poco caliente, mejor.

Pero con las claras montadas

y nos queda un merengue muy estable.

Y ese merengue no se baja nunca, ya veréis.

Entonces, ahora lo que vamos a hacer,

ya tengo las claras montadas, ve dándome el almíbar.

Vale.

Y ahora este almíbar, este almíbar con las claras

nos va a hacer que quede un almíbar compacto, duro.

Brillante, precioso. Muy bonito y luego tú al ponerlo

lo puedes quemar o hacer lo que quieras.

Y te queda perfecto.

Poco a poco para que no se bajen las claras.

Perfecto.

Es importante que el almíbar esté caliente porque así cocina

la clara y se queda más fuerte y se queda, mirad qué brillo coge.

Queda preciosa. Ahora se sigue batiendo

un poco más de tiempo hasta que quede bien montado

y enfriar un poco también.

Mira el bizcocho que no se te queme.

No, está bien, faltan tres minutos.

Vale, pues trituremos el nougatine. Aquí tenemos.

Venga, perfecto, ya está. Los frutos secos que hemos hecho,

que se enfríe un poco, ahora ya se podría hacer

y yo tenía un vaso, Sergio, que está aquí.

Y vamos a triturar, hacer eso, un polvo.

Por eso ahora está bien caramelizado, bien duro.

No vamos a poner todo porque hay mucho,

pero pondremos todo esto que es bastante.

Déjame la máquina.

Y ahora, hacer un polvo.

Y ahora, vamos a mezclar la mitad de las claras

con este polvo de frutos secos que teníamos con el azúcar

y que le va a dar un toque sensacional.

Chaval, te acabo de salvar el bizcocho.

Vale, huele, huele tan bien esto.

Huele de maravilla, entonces, cogemos una manga.

Sergio, tú tenías la manga, ¿no?

Por los pelos.

No, bueno, está bien, todavía le queda,

o sea, que ya podía estar.

Ahora lo dejamos enfriar.

Ahora mezclamos aquí. Reservamos la mitad de la claras.

Ponlo aquí, para fuera, para cubrirlo fuera.

Fijaos que está duro, que está fantástico.

Ahí está. Todavía está un poco caliente.

Hay que dejarlo enfriar un poco.

Pero ahora cuando enfríe lo pondré en la nevera

y nos cogerá más consistencia.

Y ahora esto a la nevera.

A dejar enfriar un poco.

Y el resto lo juntamos con el polvo de frutos secos.

Exactamente. Este fruto seco mezclamos aquí.

Tracas.

Y mezclamos también de forma envolvente

para no bajar ahora estas claras.

Y bueno, conseguimos aquí, esto es, simplemente,

lo metéis al congelador para hacer el corte helado,

¿sabes el corte de galleta de toda la vida con dos galletas?

En un molde de "plumcake" lo metéis al...

Al congelador, cortáis, dos galletas, una galleta

en cada extremo y uf... Está buenísimo.

Y es un helado buenísimo, un helado bueno y estable.

¿Sabéis cuando veis el brazo de gitano, qué veis?

El relleno y el bizcocho alrededor.

Pues nosotros haremos este relleno, el interior,

que es tan fácil como esto.

Lo vamos a poner aquí, filmar y congelar.

Y cuando esté bien frío

lo vamos a envolver con el bizcocho.

Está un poco caliente, pero ya le quieres dar.

Sí, yo le doy. Pues venga, dale.

Ahí está, suficiente, Sergio.

Muy bien, ahora lo que hacemos es...

Cómo molan estas recetas así de empringarse.

Mira, Sergio, espera, esto es importante.

Ahora, vamos enrollando.

Y hacemos un rulo, no tiene ningún secreto

y ahora le damos la forma que queremos

que va a ser, más o menos, así.

Fijaos qué bonito y ahora esto lo ponemos

en el congelador hasta que esté congelado.

Bien frío. Vale, a congelar.

Bueno, pues dejemos que se enfríe el... bueno, este helado,

este relleno porque será el relleno y el bizcocho

y retomamos, ya veréis, recetón, eh.

Tenemos el bizcocho que está frío ya, evidentemente,

y tenemos el relleno que está en el congelador

que está congelado.

Vale, y luego el merengue en la nevera.

Vamos a sacar la placa que es tan fácil como

pasar un cuchillo alrededor,

¿por qué? Porque pusimos papel debajo.

Ahora vamos a darle forma al brazo de gitano.

¿Veis? Como tiene papel sulfurizado debajo

la plancha sale bien y es maleable,

o sea, que se puede moldear.

Ahora, sacamos el papel, eso es muy importante.

Tachán.

Vale, esto, ¿por qué? Porque nos queda flexible

y, a veces, diréis: "Pues me queda muy seco",

eso es el azúcar invertido o la miel.

Es lo que nos ayuda a que quede flexible.

Mirad, se dobla, perfectamente.

Es importante para rularlo y que luego no te salgan

esas grietas que te salen a veces, azúcar invertido.

Sergio, el relleno, trae el relleno.

Ya casi estamos en el final.

Ahora le vamos a dar la forma del brazo de gitano.

Ya lo tenemos aquí, fijaos, está congelado y queda aireado,

queda como muy... queda congelado, pero aireado también

porque, daos cuenta de que, claro, un merengue italiano es puro...

Sería como un soufflé helado de alguna manera.

Puro aire.

(CANTA) Aire, ah, ah, ah.

Tranquilos, tranquilos.

¿Habéis visto, no?

Estamos más cerca, amigos. Podríamos hacer un coro,

yo hago el principio y tú sigues.

(CANTA) Aire, ah, ah, ah.

(CANTA) Es como el aire, eh, eh.

Vale. Vale, ya está.

Para porque. No os vayáis, por favor,

no lo hacemos más, no os vayáis.

Veréis que está lloviendo en toda España, empezó a diluviar.

Ahora, cogemos, recortamos un poquito.

Qué mal cantamos, Dios mío. Bueno, calla, no lo recuerdes.

Las puntas, cortamos, luego, cortaremos un poquito más

y ahora... rulamos.

Podría ser con un papel film debajo,

pero lo voy a hacer así de una manera natural.

Y aquí ya

vamos a cortar.

¿Veis qué guapo es? Hombre, mola.

Sergio, saca el merengue.

¿Merengue? Ahora, cortamos.

Merengue está aquí.

Cortamos por aquí.

Cortamos lo que nos sobra

que es un poquito aquí

y cortamos en el otro lado.

Como está congelado se nos corta bien,

es por eso muy importante que esté congelado.

Y el bizcocho reposado. Fijaos, ya tendríamos este,

no brazo, brazaco de gitano porque es brutal.

Y ahora lo vamos a poner ya aquí

que es donde va a ser el recipiente.

Esperad, que no hemos terminado, tiene cosa el tema.

Vamos a darle lo que es...

la decoración.

Entonces, vamos a hacer,

vamos a hacer así, rositas pequeñitas.

Con el merengue italiano que nos guardamos en la manga

que hemos dicho: "Este merengue para decorar encima".

Y ya veréis porque lo terminaremos de una forma superbonita.

Y esto está buenísimo, de verdad.

Si está así un poco... frío, semifrío, vale, lo pongo así

y lo vamos viendo, yo lo que hago son puntitos pequeñitos

con la manga que está...

Pongo la rizada que es más bonito.

Y ahora, con soplete.

Huy, qué fiesta. Otro día os enseñamos

otra manera, pero hoy es así. Esto lo guardo para después.

Esto es opcional lo del soplete, se puede hacer o no.

Hombre, si lo hacemos es porque mola hacerlo, ¿no?

Es muy bonito, pero no todos tienen un soplete, Sergio.

Pero se puede hacer en el grill. Sí, en el grill del horno.

por eso decía que otro día

enseñaremos otras técnicas para hacerlo.

Arrozaco con menere, vieiras y mucho toque Torres.

Y brazaco de gitano. Siempre hay

un buen motivo para cocinar. Con vosotros, estamos encantados.

Hasta el próximo programa.

Adiós. Practicad, cocinad mucho,

comed sano y bien.

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Torres en la cocina - Arroz negro y brazo de gitano

02 feb 2018

Hoy Javier y Torres preparan un arroz negro con mucho toque Torres y de postre un brazo de gitano con chocolate espectacular.

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