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Para todos los públicos Torres en la cocina - Alcachofas guisadas y canelones de marisco - ver ahora
Transcripción completa

(Sintonía)

(Aplausos)

Eh, bienvenidos a "Torres en la cocina",

estamos superfelices porque empezamos el año fuertes,

sanos y con platazos. Empezamos con un guiso

de alcachofas, berberechos y judías, espectacular.

Luego, haremos unos canelones de bogavante, pero es lo de menos,

esos propósitos que tenemos para este año,

esperemos que hayáis pasado un feliz año, o sea, que este año

nos traiga muchas cosas nuevas. Nosotros, entre muchos deseos

que estamos pidiendo, es seguir con vosotros mucho tiempo

que además estamos felices y la bici, hemos pedido una bici.

Hacer más kilómetros. Bueno, haremos un guiso

que, de verdad, es muy fácil, pero muy bueno y con productos

de temporada, evidentemente, y empezamos por la alcachofa.

Productazo de temporada, sano, diurético,

digestivo, vitamínico, lo tiene todo, la alcachofa

ya sabemos que va muy bien, vamos a hacer un plato importante.

Fijaos, alcachofa ya se ve que esta alcachofa es superfresca

porque el tallo está muy verde, es dura, es prieta.

Si la apretamos...

(Crujidos)

¿Se oye? Se oye crujir eso es porque está muy fresca

y, evidentemente, tenemos que conseguir

alcachofa lo más fresca posible.

Es la temporada ahora. Ayúdame.

No, yo voy a picar la verdura.

Bueno, ayúdame con la alcachofa que tarda un poco más, claro.

Venga, vale, va. Y al agua,

lo ponemos en agua para que no se oxide

y para que no se oxide sabéis que antioxidante,

vitamina C total es perejil

y un poquito de un zumo de limón

y con eso nos quedarán superblancas y no se oxidan.

Con el tallo ya es suficiente, nosotros ponemos todo,

la hoja también. Qué curiosidad, qué bien,

cómo habéis pasado el año, habéis hecho nuestros platos,

sí, no, cómo ha ido la celebración

del último día o la entrada también,

contadnos un poco por redes.

Y luego, a mí me...

me entra la risa cuando hablamos, sobre todo,

del tema de los propósitos para el año que viene,

bueno, para este año, de un año para otro

que hablamos: "Haré más deporte, aprenderé inglés", nosotros

nos propusimos una cosa, ir a trabajar en bici.

Sí. Al menos, cuatro o cinco días

a la semana que me parece ya un buen reto.

Eso nos lo propusimos. Yo digo que tenemos

la asignatura del inglés que tenemos un inglés más bien...

Habla por ti, por ti. Sergio...

Habla por ti que yo todavía me defiendo.

Estudiar un poco más, pues no iría mal.

Bueno, fijaos, limpiamos el corazón de la alcachofa,

pero el pie es tan tierno que también lo aprovechamos.

Claro, claro. Y ahora lo que hacemos

es cortarla así.

Con el pie, que quedará más estética, bueno, si tiene

un poco de pelusilla, le podemos quitar un poco,

pero es tan tierna que casi no tiene.

Eso es cuando la temporada ahora está pletórica

y luego ya hacemos cuartos.

Contadnos qué habéis comido, contadnos cómo ha ido todo,

lo queremos saber, por redes ahí nos explicáis.

¿Tú, qué has hecho? Bueno, dejé el pie más largo.

La cortamos pequeñita porque así nos tardará

menos en cocinar. Os voy a, sobre las estadísticas

de los propósitos que tenemos cada año, hay que decir,

dicen, que yo me he informado y he leído, que solo...

Que un 25% desiste la primera semana.

¿Un 25%? Un 25%.

Un 40% al cabo de seis meses. ¿Sí?

Que es mucho y al final de año

solo un 8% consiguen realizar sus propósitos.

Dejar de fumar, ir al gimnasio, de todo lo que hablamos,

o sea, al final me parecen muy pocos,

os animamos a que sean más y nos animamos todos

porque yo entre ellos también. Este año va a cambiar,

será diferente, ya verás. Y luego vino un fantástico público

a visitarnos, muchas gracias. Muy fans.

Superfans, gracias por venir.

Qué haríamos sin vosotras.

Sin ti, también, sin ti, también.

Bueno, qué bien, magnifico. Sergio, lo tengo.

Yo también, lo tengo antes que tú.

Y ahora vamos a cocinarlas, a cocinarlas y ya veréis

que es un guiso como decíamos, muy fácil, pero muy bueno,

muy agradecido y más en estos días que venimos

de fríos, total. Es sano, es natural,

es cuchara, es guiso que eso siempre se agradece.

Que eso está bien, venga, alcachofa, fuera.

Vale. Esto lo hemos intentado, a veces,

hacer algo que sí que se podría, pero bueno, amarga un poco,

ya sabéis, el verde de la alcachofa.

Teníamos en la nevera beicon ahumado, cómo no,

todos lo conocemos y le da ese toque ahumado tan bueno,

lo único que haré será quitar, cortar un taco.

Y lo pondremos con ajo también, vamos a coger y como siempre

sabéis que en camisa es con la piel.

Machacar un poco, pam y ya está, nada más.

Se libera un poco el aroma al chafarlo y luego

tampoco no da tanta potencia de sabor

como queremos del ajo

porque lo que queremos

es un guiso más suave, más tranquilo.

Sí, pero luego lo comemos todo, el ajo está bueno.

El ajo luego lo coges y es como un caramelo.

El beicon más todavía y ponemos aceite de oliva.

Eso es superbueno.

Bueno, cuántas recetas hicimos el año pasado,

qué bien nos lo pasamos el año pasado, cuánto aprendimos

de vosotros y creo que todos juntos,

o sea, este año lo superaremos.

Va a ser...

Trae sorpresas, no me quiero adelantar

porque ya tenemos algunas preparadas, pero no lo diremos aún.

Ya veréis, habrá que ir descubriendo

poco a poco. Pimiento verde, pico

pimiento verde y rojo. Aquí ha soltado.

El beicon suelta la grasa, veis cómo cambia de color,

suelta la grasa y aquí ponemos los ajos en camisa

y aquí vamos a rehogar las alcachofas.

Brutal, vamos a marcarlas. Fijaos que yo el pimiento rojo

lo corto pequeñito para que se cocine pronto,

pero podría ser en juliana, estaba pensando también.

O sea, que eso ya a vuestra manera, como queráis.

Ya veréis que haremos el guiso en una sola cazuela,

de una sola vez. Y sin manchar.

Otro propósito para este año, no manchar tanto, Javier,

a ver si te lo apuntas. Y sin parar, además

porque ya veréis que es un guiso que si tenéis los ingredientes

como ahora, vamos, no hay excusa para no hacerlo

y comer bien, eh. Ya lo tengo. Ahí está.

Ponemos la alcachofa dentro

y a rehogar.

Bueno, pero menos es más. Esperamos que el libro

también os haya servido

para hacer algunas recetas navideñas.

De inspiración. Exactamente,

"Tradición con toque Torres" que sabemos que ha ido muy bien

en estas fiestas porque mucha gente...

Hemos firmado libros. Aún queda reyes.

Sí, es verdad. Que los reyes traen sorpresa.

Lo podéis pedir.

¿Ya lo habéis pedido o no? (TODOS) Sí.

-Y tanto. -A los reyes.

A los reyes. Bien.

Vale, rehogar

y una vez rehogado ahora pondremos el pimiento

rojo y el verde. Y la cebolla, la cebolla.

De momento, pimiento rojo y verde mientras cortas la cebolla.

Ay, amigo.

Y como la cebolla es tierna,

se cocina muy rápido, o sea, no tarda nada.

Ahí va, y el verde lo guardamos para el final

porque sabéis que el verde de la cebolla es muy bueno

y al final le da ese toque de frescor

tan bueno que tiene.

Pero mirad, ya veis qué color. Toma, cebolla.

Bueno, creo que no puede haber nada más mediterráneo

que lo que hacemos aquí, para mí, estos ingredientes

son, bueno, la esencia de la cocina mediterránea.

Vale, esto lo guardamos que ya es otra elaboración.

Después, mercado, viva el mercado, que esto lo pondremos

en el último momento, pero

que nos suelta este superberberecho,

mirad qué tamaño de berberecho más bonito.

Un berberecho grande que luego tiene dentro

que parece un ravioli de mar que te explota en la boca.

Meses con r sabéis que son los meses buenos

para consumir el marisco. El berberecho de Galicia,

para nosotros, el mejor del mundo.

Evidentemente. Evidentemente, y hay que recordar

que hace tiempo que fuimos ya embajadores del berberecho

de Noja, pero como dicen que eso es para siempre,

pues también, hola, Noja, cómo estáis.

Eso también es importante. Después, una joya también

que tenemos aquí, que encontramos en el mercado,

judías de Santa Pau. Exactamente.

Podría ser cualquier tipo de alubia.

Está cocinada, la compramos cocinada

que la cocinan superbién además y veis que es muy pequeñita,

se cultiva en zona un poco volcánica

y le da un sabor especial.

De verdad, que es... Piel muy fina y muy mantecosa.

Está muy bien esta alubia.

Y, sobre todo, ahora que es más de temporada

para hacer un plato así caldoso, bueno, de cuchara.

Vale, Sergio, vamos con el caldo. Venga, y dejar cocinar nada.

Si al momento, ya veis que es un guiso,

no te pases, justo. Esto es un mar y montaña,

vamos, auténtico y además es muy ligero

porque si veis, luego, dejamos reducir

un poquito el caldo para que se cocine la alcachofa

y las verduras, pero luego, es de cuchara

de aquellos que son muy sanos de comer.

Entonces, ahora ponemos las judías de Santa Pau

porque pueden cocinar y no se rompen.

Bueno, aguanta bastante.

Si es un rato, si es mucho, se romperían.

Vamos a poner los berberechos que le vamos a poner.

Están depurados, sabemos que no tienen tierra

que es importante porque si no, se estropearía

el plato, imagínate si luego tienen tierra, vaya faena.

Ahora van a soltar, se abrirán, sueltan el agua

dentro de este guiso

y le da un toque de mar y montaña espectacular.

Bueno, ahora apetece esto y vamos a ver ahora

que no son propósitos, pero sí tenemos deseos

en nuestro árbol de Navidad, bueno, vamos a ver,

¿tú sabías que habían escrito?

Además eran deseos de gente del programa.

Bueno, del programa y de gente que nos visitó.

Gente que vino a vernos, parte del equipo que escribieron.

Bueno, yo veo aquí... Mira, aquí, un coche.

Quién ha sido el del coche. Un coche, mira aquí otro, impulsor.

Esto es del equipo, seguro que es del equipo.

Mira este qué bonito, fijaos, es precioso, de verdad.

(LEE) Mi deseo 2019, casarme. Oh, quién ha sido.

Chico o chica. Quién ha sido.

No sé de quién es. Y detrás tiene un corazón y todo.

(LEE) Que todos los sueños se cumplan

y sea un próspero año nuevo para todos.

Toma ya. Ese está bien también.

Bueno. Qué bien, qué bonito,

ya se habrán abierto los berberechos.

Ojalá se cumplan vuestros deseos que seguro que sí, mirad.

Se ha abierto el berberecho. El nuestro se acaba de cumplir.

Madre mía, madre mía, fijaos qué pinta tiene.

Bueno, importante, sabéis que siempre hay que probar.

El berberecho se abrió, esto tiene una pintaza tremenda.

No lo muevas mucho. No, solo es para probarlo.

Ya verás.

Y venga, vamos a emplatar.

Ponlo aquí.

Buenísimo. Y corta algo de verde.

Verde de cebolla o cebollino.

El verde de la cebolla va perfecto aquí.

Y le vamos a poner un poco de limón también.

Vale, venga, así, un buen plato.

Venga, un poquito de ralladura de limón

que sabéis que nos gusta, unas gotas de zumo de limón

y aquí tengo el verde de cebolla tierna.

Un poquito de aceite de oliva, Javier.

Vaya platazo Y mira qué bonito el plato.

Perfecto y ahora vamos a ir con unos canelones

con un poco de marisco que nos sobró

de las fiestas. Javier, saca en mi nevera.

Bueno, un poco de marisco, dice. Pedazo de bogavante,

señoras y señores, impresionante.

Un bogavante azul del Mediterráneo que, bueno,

no podíamos evitarlo porque ayer, bueno,

con todo el desmadre que había de comida

pues nos sobró este y dijimos:

"Mañana comemos unos canelones de bogavante"

y vais a ver. Lo primero que haremos

será cocinar el bogavante. Coger agua, sal, abundante sal.

Necesita sal. Bien, y cocinaremos el cuerpo,

lo cocinamos unos ocho minutos y las patas igual un poco más.

Un minuto o dos minutos más

porque la pata al ser más dura, pues tarda un poquito más.

Exactamente. Ahí lo tenemos.

Ponemos aquí dentro y lo hervimos.

Las patas y el bogavante, adentro. Correcto.

La cocción del bogavante, bueno, para quien no lo sepa,

normalmente, dependiendo del peso, pues le damos

más o menos tiempo, pero si fuera de medio kilo,

más o menos, se le da cinco minutos

al cuerpo y dos minutos más a las pinzas.

Y ya está y queda perfecto. Y si es más grande,

le dais un minuto o dos minutos más.

Eso dependiendo del peso que tenga.

La pasta. La pasta, la pasta.

La tengo que echar yo que me hace ilusión.

En casa nos poníamos así...

¿Sabéis? Lo habéis hecho alguna vez, seguro.

Agua hirviendo, sal, evidentemente, y es el tema de te los pones así

y ya vas tirando.

Vale, vale, bueno, ya está.

Bueno, luego, me acuerdo que poníamos una sábana en casa,

las sábanas que se hacían viejas, las estirábamos porque en casa

se hacían miles de canelones.

Bueno, miles, no te pases. Se hacían muchos canelones,

toda la mañana haciendo canelones. Un trapo también sirve.

Se estiraban, uno estiraba,

el otro rulaba, el otro ponía la farsa

con la manga de trapo que aún me acuerdo,

porque la manga de trapo iba suturando y tal,

te enguarrabas, te metías, porque no hacíamos canelones

solo para el día de Fin de Año,

de Navidad o de Año Nuevo, o de hoy,

sino que hacíamos canelones que se congelaban

y se tenían para un montón de tiempo.

Después, el paño. Para sacar la pasta,

importante que el paño esté un poco mojado, un poco húmedo.

También se puede estirar en film, pero el paño nos recuerda tanto,

un paño bien limpio. Y lo mojamos con agua

y luego depositamos la pasta aquí.

Aprovechamos para empezar el año promocionando la verdura,

como tiene que ser. Tiene que ser un año

en el que consumamos mucha verdura,

mucha legumbre, mucha comida sana.

Sin obviar la carne y el pescado, evidentemente.

Pero a todo lo que podamos ponerle verdura, le vamos a poner.

Como siempre hacemos. A partir de aquí, zanahoria,

puerro que va a picar Javier, cebolla tierna también.

Y vamos a hacer un picadillo que después

vamos a saltear un poco o a pochar para darle...

Voy yo con el puerro. Venga. Me parece muy bien.

Bueno, puerro. Vaya canelones vamos a hacer.

Y después con el coral, con el jugo de la cabeza

que es buenísimo, vamos a hacer una mayonesa

para ligarlo todo para napar.

Alcachofas de primero, canelones de segundo.

Una cosa. A nosotros nos ha sobrado este bogavante,

que ayer ya... bueno, ayer y anteayer no podíamos más.

Dijimos: Guárdalo, que haremos algo. Nos lo llevamos aquí

a "Torres en la cocina" y vamos a hacer algo.

Pero te sobran langostinos, te sobran gambas,

te sobra marisco cocido. Haced lo mismo.

Coged lo que estamos haciendo. Pescado.

Pescado. Porque sobra. El pescado es buenísimo también.

Es un día que se nos va la cabeza y cocinamos de más.

Siempre es un día de abundancia.

Vamos moviendo la pasta para que no se nos enganche.

Vamos despegando y moviendo.

Es un día que comemos más por los ojos que luego de verdad.

Porque estamos más por la fiesta y por el tema, que otra cosa.

Sobre todo tú, ¿eh, hermano? Bueno, no. Yo no.

Lo hemos pasado trabajando porque es una noche

que es muy bonita, que compartimos con clientes y amigos

y vienen al restaurante. Sí. Es muy bonito.

El fin de año, tengo que decir una cosa.

Jamás en la vida me ha importado trabajar.

Es más, prefiero empezar el año trabajando.

(Risas) Sí. Es tan bonito...

Tú no. Él no. Pero yo... Está muy bien.

Él no, pero yo sí.

A mí no me importa, de verdad.

Bueno, pues hacemos una cosa. Te vas a quedar tú

y yo me iré a casa, ¿vale? Vale.

Estupendo, estupendo. La gente nos quiere ver a los dos.

Ya, pero bueno. Pero, bueno, si te quieres ir,

yo ya les diré que no querías trabajar. No pasa nada.

Bueno, vamos a empezar a rehogar la verdura. El puerro.

Puerro, que sabéis que es muy suave,

muy sutil, muy elegante.

Y el bogavante aquí, que va cocinando. Ya veréis.

Hay que darle una cocción.

El bogavante tiene que estar con una cocción rosada por dentro.

Sí. Si no, se seca. Exacto.

Es cuando realmente está bueno y tiene sabor.

Tenemos un público hoy entre nosotros,

que veo aquí a unas mujeres con cara de buenas cocineras, ¿no?

Intuyo yo. No lo sé. Intuyo.

¿O sois mejores gourmets que cocineras?

Las dos cosas. Las dos cosas.

Eso es. Está bien. Está bien.

Vale. Pongo la zanahoria. Vamos a hacer como una especie

de salpicón caliente.

Sí. Tibio. Entre comillas. Tibio.

Para unos canelones que nos recuerdan a nosotros,

pues, bueno, a estas épocas, a estas fechas.

Normalmente, sabéis que el canelón...

No vamos nada mal en lo que estamos haciendo,

porque el canelón se hace con los restos,

o, por lo menos, se hacía así en nuestra casa,

con los restos de aprovechamiento de la sopa de cocido

que te comes el día de Navidad,

o que te comes los días de fiesta o en fin de año.

Con toda esa carne que sobra, o con lo que te sobre,

haces un canelón estéticamente bonito,

queda superbién y dices: ¡Toma ya!

Pero, claro, me ha sobrado. Lo tenía que gastar.

Hombre, no todos los días sobra un bogavante.

La verdad es que no. Se puede hacer con otra cosa.

Nos lo hemos encontrado.

Bueno, a este bogavante poco le quedará.

Veis qué color coge más bonito.

Hay dos tipos de bogavantes en el mercado.

Hay uno que es rojo, muy rojo.

Ese es bogavante americano que se llama.

Es un bogavante que es bueno,

pero no es este bogavante. Este bogavante,

el que es un color azulado oscuro,

ese es un bogavante buenísimo del Mediterráneo.

Y la verdad es que marca la diferencia.

También nos quedaría... No es que barra para casa, pero...

También nos quedaría bien con el americano.

No pasa nada. Sí. También.

Con cangrejo de río. Con lo que tengáis.

Bien. Bogavante. Lo voy a sacar.

Agua y hielo para poder cortar la cocción

y también poder limpiarlo ahora. Si no, nos vamos a quemar.

Y yo juraría que las patatas ya están,

porque son, más o menos, del mismo tamaño.

A esa dale un minutín más. La pequeña la saco,

que ya estará. Y la otra, un minuto más.

Vale.

El bogavante es hermoso. Fijaos.

Ahora vamos a hacer una mayonesa.

Del bogavante ya sabéis que se aprovecha,

por lo menos, nosotros, es como el cerdo,

menos la cáscara, se aprovecha todo.

Porque con la cabeza, con el coral de la cabeza

se hace una mayonesa que ya es el toque.

Es lo que le da el sabor a marisco, a bueno.

Y yo tengo aquí un vaso. Y fijaos cómo se hace.

Es muy fácil, eh. Cocción impecable.

Veis que la cocción está perfecta. Hombre, Sergio.

No es por nada. El tiempo se lo he dicho yo.

¿Qué dices? Si lo he sacado yo.

Pero yo te lo he dicho, el tiempo.

Vale. Y esta fuera también ya.

Tengo que decir que Javier también

sabe cocer el bogavante. ¡Uy! Que está vivo.

Venga, perfecto. Abrimos la cabeza para que lo veáis bien.

Y aquí suele tener todo el coral.

Toda esta parte de aquí que vemos,

todo lo que tenga en la cabeza, lo recuperamos.

Todo esto nos va a ayudar a hacer una mayonesa increíble.

Hay veces que tiene huevas, que es la parte oscura.

En este caso, no tiene, pero no pasa nada

porque con esto ya vamos a hacer un bogavante supersabroso.

Esto lo guardamos y vamos a hacer ahora una mayonesa, Javier.

Vamos allá. Yo voy vigilando la pasta.

Le falta, nada, un par de minutos.

A ver, una bayeta. Para que esté bien cocinada.

Un par de minutitos.

Esto lo dejamos aquí. Vamos con la mayonesa.

Venga, un huevo. Aquí lo tengo.

Un huevo entero. Bueno, no hay secreto.

Si tenéis un poco de estragón, ya es la leche. Se le puede poner.

Yo no tengo ahora mismo, pero no pasa nada.

Atención, señoras y señores, que es la primera mayonesa del año.

Creo que el año pasado... ¿Cuántas hicimos?

Cerramos con treinta y pico mayonesas diferentes.

O algo así. O más.

Pero esta es la primera del año.

Podemos hacer un libro solo de mayonesas

de "Torres en la cocina".

Vale. Huevo. Ahora, aceite. Aceite, que aquí tengo yo.

Sal, pimienta. Exactamente.

Un poco de zumo de limón.

Aquí lo tengo.

Había limón por ahí. Tengo aquí. Vale.

Y ahora, como siempre, sin mover.

Y el que quiera un poco de aceite picante...

¿Sois de picante o no? Sí.

¿Sí? Venga, va. Métele un poco. ¿Sí?

Sí. Mira, tengo yo aquí.

Este está domado. Sí, domado.

Pica como un demonio. A ver.

Ya te digo yo.

Venga, dale. Esto no pica.

Bueno, ahora sí empieza un poco.

¡Uy, uy, uy! Venga, ya está.

Un poquito, muy poco. Chaval.

No, cuidado, que pica.

Vale.

Listo. Fijaos ya el color que tiene.

No la espesamos mucho, eso es verdad,

para que pueda napar. Queremos napar.

Y todo el color este que tiene así... ¿Veis el color?

De todo el coral, de todo el sabor del bogavante.

Da alegría. Cuando pruebas estos platos,

te dan alegría. Voy a enfriar el agua.

Agua fría. Y enfriamos un poco.

¿Vas a enfriar el agua o vas a enfriar la pasta?

El agua y la pasta.

Vale, vale. Yo voy limpiando el bogavante.

¿Cómo se limpia el bogavante? Atención.

Porque, a veces, con esto nos liamos y es muy fácil.

Lo ponéis encima de la mesa. Primero hay que romper por aquí.

O sea, que es romper.

Y luego, le dais la vuelta. Y desde aquí ya abrís.

Y ya está. Ya lo tenemos.

Ya está limpio. Lo sacáis de la cáscara.

Bogavante limpio. ¿Cómo hacemos las pinzas?

Pues esto también os lo voy a enseñar.

Esta parte ya es más complicada. Sí.

Es cuestión de sacar la pinza.

Vaya bogavante. Es enorme.

Y con un cuchillo que sea robusto, que no se vaya a romper,

darle primero. Ahí está.

Y aquí ya... ¡Madre mía! Qué pedazo de animal.

Y esta también la vamos a sacar.

Aquí no se va a quedar nada, ¿no, amigos?

(Murmullos) Dice: "¡No, no!"

Aquí no se queda nada.

Y luego, las tijeras

para estas partes que son un poquito más tiernas.

Y lo que haremos, será sacar también

todo el interior de lo que sería los codos.

Aquí no dejamos nada. Todo es bueno.

Bueno, perfecto. ¡Uf!

Además, este bogavante... ¡Uf! Bueno, es que no...

Ya está soplando. ¡Uf, uf, uf!

Ya lo tenemos. Ahora vamos a ver cómo montamos el canelón.

Sí.

Había que probarlo.

Ya empezamos.

Venga. Ahora vamos a picar las patas

que vamos a añadir aquí en la verdura.

La verdura la apagamos. Ya la hemos pochado.

Tenemos el puerro y la zanahoria pochada.

Tenemos la cebolla pochada.

Tenemos la mayonesa. Y vamos ahora a montar el canelón.

Venga. Te habías dejado una pata ahí.

No puede ser. Me la había dejado por algo.

Para que la limpie yo, ¿no?

(Risas) No. Para comérmela después.

Te hemos pillado. Vale. Picamos las pinzas.

Ahí hay carne a tope. ¡Madre mía! Está esto...

Fijaos cómo está. ¡Madre mía!

Picamos los codos también

y parte de la cola.

Y yo voy estirando la pasta. Venga.

En trapito bien húmedo. Qué recuerdos, Dios mío.

Lo has picado todo, ¿no? No. Todo no.

Muy bien. Ahí, canelones. ¿Te querías quedar con un trozo?

Vamos, yo veo eso ya y me entra un hambre atroz.

Venga. Vamos a hacer seis y luego haremos para todos,

que lo tenemos aquí.

Ahora, en el relleno, fijaos lo que hago.

Ya está fuera del fuego. Atención ahora.

Atención. Atención, atención.

Mezclamos bien con la verdura. Fijaos qué bonito. Qué color.

Fuera del fuego, eh. Una buena cucharada de mayonesa,

mayonesa de coral. Mayonesa que tiene todo el sabor.

Un poco más le vamos a poner.

Hidratamos. (INSPIRA Y ESPIRA)

Esto ya hidrata aquí. Voy limpiando yo, eh, Sergio.

Sí. Gracias. Muy bien.

Lo tuyo. Voy limpiando lo tuyo. Menos mal que empiezas el año bien.

Porque el año pasado no limpiaste nada.

No, qué va. ¿O no es así?

Ahora, importante, siempre probar.

Lo voy a pasar aquí. ¡Hum!

(Risas) Sobre todo, si es bogavante.

Hay que probar. Un poco de sal y pimienta.

Vale. Voy a buscar un plato bien chulo.

Ya está. Ya lo tenemos.

Ahora vamos a hacer estos canelones.

Vaya pinta. Vamos a rellenar.

Por eso decimos que son tibios.

Lo podríais pasar frío. Montarlo y después pasarlo frío.

Pero tibio es muy bueno.

Bueno, apetece más ahora.

Y vamos a rellenar. Rellenar quiere decir

que haya a tope de relleno.

No te pases porque no lo vas a poder cerrar.

No sé. Tú estás diciendo.

Y ahora ya a hacer el canelón.

Venga, a ver si lo puedes cerrar. Yo sí.

Yo también. Fijaos. ¡Uy, uy, qué bueno!

Esto es una explosión de mar fantástica.

Vamos a coger una espátula. Esta misma. Esta vale.

Y vamos colocando en el plato.

Vamos a hacer aquí unos cuantos. Veis qué bonito.

Queda fantástico. Voy cogiendo. Vaya pinta.

Bueno, además, no sé si os acordáis

que, aquí porque estamos haciendo pocos,

pero si no, pones una pasta al lado de la otra pegada.

Pam, pam, pam. Para luego ir más rápido.

Para ir en cadena. Eso sí que era...

Nos organizábamos toda la familia a hacer canelones allí

pero como posesos.

Vale. Venga. Aquí está este. Vale.

Te lío este.

Ahora ya lo que hacemos, es napar con esta salsa.

Imagínate cómo empezamos el año.

Vale, Sergio.

Para que se vea que esto va en serio, eh.

Hay silencio en el público y todo.

Está todo el mundo callado. Se masca la tensión.

Están diciendo: "Para ya". Hay mucha hambre.

"Deja ya eso y dámelo". Un poco de aceite para que brille.

Le ponemos un toque. ¡Madre mía!

Manera de empezar el año mejor yo creo que no hay.

No lo hay.

Ya veis. Un guiso de alcachofas, berberechos

y la judía de Santa Pau, que está buenísimo.

Y en un momento lo hemos hecho.

Y aquí unos canelones con un poco de marisco

que nos sobró de ayer, bogavante y una salsa de coral.

Siempre hay un buen motivo para cocinar.

Espero que este año sea muy feliz para todos.

Gracias por estar ahí. Nos vemos.

Hasta el próximo programa.

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Torres en la cocina - Alcachofas guisadas y canelones de marisco

02 ene 2019

Programa de divulgación gastronómica presentado por los hermanos Torres que comparten recetas y secretos culinarios a partir de buenos productos.

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