Andy Murray es mucho Andy Murray y pese al magnífico partido que hizo David Ferrer, el escocés consiguió revalidar el título en el Masters 1.000 de Shangháy por 7-5 y 6-4. El tenista español lo intentó en todo momento y puso siempre en dificultades a su rival pero el británico ajustaba las bolas hasta lo imposible.