El gobierno de Japón se apresura a abordar la situación en las centrales nucleares que tienen una fuga radiactiva, y ha ordenado la evacuación de más de 46.000 personas, en un radio de acción que se ha ampliado de 10 a 20 kilómetros. Mientras, la Agencia de Seguridad Nuclear de Japón asegura que, de momento, no hay peligro para la población.