Sábados a las 21.30 h.
Grupos de inmigrantes sin papeles se reúnen al amanecer en las plazas de muchas ciudades españolas a la espera de que lleguen constructores o intermediarios que los contraten para trabajar en obras de la periferia o de provincias vecinas. Los empleadores se aprovechan de la situación de estos trabajadores para pagarles salarios de miseria por largas jornadas laborales y sin las debidas medidas de seguridad y formación.