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No recomendado para menores de 16 años Teleobjetivo - Un sinvivir - ver ahora
Transcripción completa

Pasar un día en el Edificio Venus es una auténtica aventura.

(Golpe) ¡Ay!

No pasa nada.

Cualquier cosa es posible.

En este bloque, donde se acumulan basura y desperfectos,

se esconden algunos clanes de la droga.

(GRITAN)

(GRITAN)

Son turistas que alquilan pisos por días.

¿Y hay vecinos en la finca?

No sé.

(GRITAN)

Su diversión supone un suplicio para muchos vecinos.

No saben si hay vecinos, pero las voces...

(Canción)

Algunos llegan a colarse en las casas.

Subieron por el tejado y estaban arriba con música.

Y la mayoría no respeta el descanso de los demás.

(GRITAN)

Aquí es donde yo duermo.

Pero aquí no puede usted descansar.

Sin somier ni nada. No, no, no.

Muchos propietarios de inmuebles del centro de Valencia

están viviendo una pesadilla.

Gritando, con la música a las tres de la madrugada.

Y tuve que llamar a la policía.

Y pues llorando de la impotencia.

Esta urbanización de Almuñécar parece un escenario de guerra.

Las cabras por dentro de las casas.

La ladera de la montaña está cediendo

y las viviendas están en vilo.

Aquí viene ahora mismo unas lluvias

y puede caer toda esta casa en casas que hay abajo.

Muchos vecinos siguen viviendo

en casas que están a punto de derrumbarse.

Hace un año que se declaró en ruina.

¿Y vas a salir de aquí? Con los pies por delante.

¡Llama a la Guardia Civil!

¡Hijo de puta!

Así resuelven sus disputas estos vecinos

de la Isla de la Palma.

¡Vuelve a tirar otra piedra!

Ese señor se ha metido dentro del terreno

a atacarnos a nosotros con bates de béisbol.

El cierre de unos caminos ha provocado un conflicto

que tiene difícil solución.

Pues nos cortaron el agua, nos cortaron la luz,

diciendo que nos querían matar.

¿Cómo va a acabar esto, Pedro?

Te digo... muertos.

Vamos a haber muertos.

(Gritan)

Hoy en "Teleobjetivo" ponemos el foco

en los conflictos inmobiliarios que pueden acabar

con la paciencia de los propietarios.

O que les pueden traer consecuencias muy graves.

Es como si hubiera habido un terremoto, ¿no?

El barrio de la Mina nació a finales de los años 60

con el objetivo de erradicar

varios poblados chabolistas de Barcelona.

¿Qué grabas, mierda?

Más de 2000 familias fueron realojadas

en este barrio de creación instantánea.

¿Qué le ocurre, señora?

¿Hace cuánto que vive aquí en Venus?

Y ha visto cómo se ha ido degradando este edificio.

Los vecinos llevan años padeciendo la degradación

de este inmueble que acoge a 247 familias.

¿No va? Pues vamos al octavo.

Hola.

¿Desde qué piso bajas así?

Desde el segundo, menos mal.

Aquí cada dos por tres se van los ascensores.

Que vaya bien. Buen día.

La sombra de una rehabilitación que nunca llega

o de un derribo que no se acaba de confirmar,

mantiene en punto muerto a Venus y sus habitantes.

El ascensor está roto.

Tenemos que subir ocho pisos andando para conocer a Paqui,

una mujer muy luchadora

que actúa como portavoz de los vecinos.

Hola. ¿Te ha tocado subir andando?

No va el ascensor. No.

Es que salta la luz de ascensores

y de terceras y cuartas.

¿Qué tal, Paqui? Hola.

¿Nos enseñas el edificio? Sí, vamos.

Empezaremos desde el diez.

Vale. Y bajaremos andando.

Son diez plantas. Sí, sí.

Diez plantas y la portería abajo que también viven.

Vale, ¿cuántas familias vivís aquí?

41 familias. ¿En toda Venus?

En esta portería.

Mira, esto es la escalera de incendio.

Y quiero que veáis en el estado que está.

Si alguna vez tuviéramos que salir todos los vecinos

corriendo hacia arriba en una situación de fuego,

toda la chapa está completamente podrida.

No moriríamos en el incendio

pero nos moriríamos por la caída.

Cuidado. Está muy oxidada.

Ahora salimos a lo que son los terrados.

Esta es la terraza de Venus. Sí, sí.

Y ya vemos cómo está también la terraza, ¿eh?

Al subir a la azotea nos encontramos

con una escena poco habitual.

Un joven dispara con una pistola de perdigones

a una diana improvisada.

Así parecen divertirse

los chavales del Edificio Venus.

¿Esto es Venus también? No, aquello es Saturno.

Menudos nombres, ¿no? Sí, todos los planetas.

Luego tenemos Marte, Levante, Estrellas.

Y parece de extraterrestres seguir viviendo aquí.

Sí. Lo que es más de extraterrestres es tener

un alcalde que siga todavía posicionado

en querer rehabilitar y no derribar.

Allí todo aquello es Fórum.

Aquí empieza el litoral.

Sí. Hasta Badalona.

Nosotros quedamos dentro

de una especulación urbanística.

Porque ya no hay más litoral para vender.

Se ha liquidado ya todo.

Molestáis. Mucho.

El consorcio de La Mina aprobó en 2009

la expropiación de viviendas del Edificio Venus

y el realojo de sus ocupantes.

Sin embargo los vecinos no aceptaron las condiciones.

Reclaman el traslado a coste cero.

Mientras, el edificio se les cae encima.

Madre mía cómo está el patio...

Está bastante bien, no está mal.

¿Está bastante bien para como suele estar?

Sí, lo hemos tenido peor.

Ahora lo mantenemos muy limpio.

¿Se puede pasar? Sí.

Pasa que veamos. Cómo está esto.

Oye, pero esto es un peligro. Porque aquí hay mucho...

Espera, espera. Que no tiene reborde, ¿eh?

Hola. Estaba preguntando que quién recoge la basura.

La gente de arriba que la deja aquí.

Le va a tocar quitarla a la que limpie el patio.

Porque hay ratas aquí.

¿Pero qué lo tiran por la ventana o qué?

Seguimos recorriendo el edificio con Paqui,

conociendo vecinos que quieren irse pero no pueden.

¿Adónde va? El suyo está abajo, abuela.

No. -¿Va a la María?

La degradación del inmueble es evidente.

Esta puerta en el uno no abre, aquí no para el ascensor.

Está descuadrada completamente.

Espacios insalubres sin ningún mantenimiento.

La luz se va constantemente.

Cómo está esto, madre mía. Hay ratas, uf.

¿Han arreglado ya el ascensor? Sí, como ha venido la luz

pues estaría abierto en algún piso.

A veces para que arranque tenemos que saltar en medio.

¿Qué dices? Si no, no sube.

A ver si cabemos los tres. Vamos a apretar el cuatro.

Cinco... este.

Salta tú, porque yo estoy...

Salta. A ver si tenemos suerte.

(Golpe) ¡Ay!

No pasa nada, no pasa nada.

Madre mía, casi prefiero subir andando.

Esto es una aventura que tenemos cada día.

No pasa nada, nosotros estamos acostumbrados.

Sí, están acostumbrados, pero yo no.

Vale, bajamos un piso.

Ahora hay que bajar. Sí.

Y esta vecina no quiere que la saquemos.

Pero sí nos va a dejar su casa para que veamos, ¿vale?

Hola. Pasamos.

Como ella hay gente que no quiere salir,

dar la cara de "vivo aquí, tengo la casa como la tengo."

Sí, hay muchas familias que no quieren.

Por eso tampoco enseñamos casas que están

a lo mejor en una situación un poco más precaria.

Viven porque no tienen más techo que este.

Entonces, esto es mejor que nada.

¿Soy yo o, según bajamos, el edificio está peor?

Más suciedad, más abandono.

Sí. ¿Y por qué?

Me imagino que las personas

que viven en ciertos rellanos, tienen menos rentas.

Mira. Ahí tenemos a Paco, el presidente

de la Asociación de Vecinos de La Mina.

Paco, ¿qué tal? ¿Qué hay?

Inés.

¿Podemos seguir conociendo

la zona contigo? Sí.

Gracias, Paqui. Me voy a trabajar.

Vamos para allá. ¿A la escalera cinco?

¿Por aquí? Sí.

El ascensor de aquí, en los pisos,

en el primero y segundo, hay uno.

Y en el tercero y cuarto, no hay luz. ¿Por qué?

Han saltado los plomos,

por la plantación de...

Que hay mucha plantación aquí de marihuana.

¿Por eso se van los plomos? Claro.

Por las luces usadas para las plantas de marihuana.

Eh, espera. Vete tú.

¿Hola? Hola. ¿Qué tal?

Perdona que te moleste. Estamos haciendo un reportaje

del edificio, de Venus. ¿Puedo pasar un segundo?

El patrón no está.

Él no está, ¿no? Vale, gracias.

Paco está asustado. Nos avisa de que estamos

en la zona del edificio controlada por los clanes de la droga.

Ahora preguntaremos. Mira, ¿ves? Estos son los pisos

que fueron realojados. Sí.

Entonces, estos son los controles que tienen.

Y que controlan Los Manolos,

que es el clan que domina aquí, en La Mina.

¿En esta puerta...?

Vamos arriba.

Estamos en la parte más conflictiva de Venus. ¿Por qué?

Bueno, conflictivo hasta cierto punto.

De la escalera siete, la nueve,

son problema de convivencia también.

Claro. Lo digo porque aquí está la gente

que distribuye la droga por el barrio.

Esto es el mercado principal que tiene hoy Barcelona.

¿De droga? De droga.

El edificio Venus. A nivel de todo el barrio.

No quiero decir que Venus solo tenga.

Entonces, hay que ir con pies de plomo con esto,

porque no te puedes dirigir directamente a ellos.

Con mucho cuidado. Sí, sí. Con mucho cuidado.

Pero ya te digo... Son clanes.

Por eso, tienen las puertas abiertas,

para saber quién habla y oír.

Entonces, este tío... lo mismo te puede dar una puñalada,

que te pegan un tiro o una paliza.

Le voy a quitar el micro y nos vamos nosotros

por nuestra cuenta a ver si podemos hablar con ellos.

Vamos a bajar con mucho cuidado.

Control Los Manolos.

Hola. ¿Qué tal? Soy Inés, de TVE.

Oye, ¿y cómo es que te mudas ahora aquí a La Mina?

¿Quién te lo alquila?

Que está alquilando varios pisos.

¿Unos problemas que se tuvo que ir de Venus?

Con otros vecinos.

Con otra familia. Con otro clan, digamos.

Y ahora, él lo que hace, es alquilártelo.

Feliz estancia. Que vaya bien la mudanza.

Eso espero. Muchas gracias, guapa.

Hola. Cuánta gente aquí ahora. ¿Qué tal?

Estamos haciendo un reportaje de "Teleobjetivo", de TVE.

(RÍE)

¿Cuántos años llevas aquí en Venus?

30 años, desde que nació. Sí.

Y la vida aquí, ya con tu risa nos lo decías, ¿no?

Al salir a la calle, nos llevamos una desagradable sorpresa.

A algunos no les gusta que hagamos determinadas preguntas.

A nuestro equipo, le lanzan piedras.

¡Corre, corre, corre!

Vamos.

Era una piedra, eh. ¡Uf!

¡Ay!

Volvemos al día siguiente para hablar con Paqui.

El año pasado, los pisos que se construyeron

para realojar a los ocupantes de Venus,

fueron sorteados y entregados a otros vecinos.

Su impotencia fue la alegría de otros.

Paqui podía haber pagado, pero no lo hizo por principios.

Según ella, la propuesta no era justa.

¿Tú has entrado alguna vez en estos pisos?

No. Voy a entrar la primera vez.

¿Y no te va a dar un poco...?

Claro. No suelo pasar nunca.

¿Es este el edificio? Este blanco.

Vamos a visitarlo. Hay terraza y todo.

Sí, sí. Ya veis el cambio.

El cambio era genial, ¿no?

Vamos a picar. (TOCA EL TIMBRE)

(Sonido de apertura automática) Gracias.

Ya la entrada es otra cosa. Vaya.

Los ascensores. Aquí sí hay ascensor.

Normativa nueva.

Hola. Inés. Hola. Mari Carmen.

Adelante. ¿Primera vez que ves el piso?

Sí. Y ahora, al ver la casa, ¿qué?

Hombre, pues, ahora mismo, tengo impotencia, rabia, tristeza.

Pero, bueno, las personas que lo tienen,

también eran necesitadas. Entonces...

Para que estuviera vacío...

La cara de Paqui lo dice todo.

No hace falta hablar. Impotencia, tristeza, amargura.

Su sueño ahora es el de otro.

Pasa, Paqui.

Este es el comedor.

Vaya. Cacho de comedor, ¿no?

La verdad es que sí.

La impotencia me crece más todavía.

Y desde aquí, Paqui, Venus.

Al frente, Venus. El edificio Venus.

Mira. El piso que se quemó.

Yo pienso que seguiremos batallando.

Y esperemos encontrar a alguien que tenga un poco de cerebro.

Y ya no es dignidad. Ya es decir, tenga principios morales.

¡Valencia! ¡Valencia!

Otro conflicto inmobiliario muy preocupante,

es el que tienen muchos vecinos del centro histórico de Valencia.

Estamos hablando de que, prácticamente, todos son

apartamentos ilegales. Todos. Y en negro.

Es una economía sumergida. Hay dinero negro. Fraude fiscal.

En pleno casco histórico, en el barrio del Carmen,

muchos vecinos han decidido, hartos, abandonar el barrio.

Los que aún aguantan, soportan ruidos, fiestas, noches en vela.

Viven rodeados de pisos de alquiler turístico,

en muchas ocasiones, ilegales.

(LLAMA AL TELEFONILLO) Hola, Isabel.

Hola. Soy Inés.

Ah, muy bien. Sube. Gracias.

Hola.

Isabel vive rodeada de pisos que se alquilan ilegalmente.

¿La terraza dónde está?

Eso supone precios más bajos para los turistas,

pero molestias y conflictos para los vecinos.

Esta es la terraza. ¡Qué grande!

Supergrande. Pero no la puedo utilizar,

porque tenga problemas con los vecinos,

con una finca de apartamentos turísticos.

¿Esta? Esta de aquí. Sí.

¿Es entera de apartamentos turísticos?

Sí. Hay once apartamentos. Estos tres, son tres terracitas

que van directamente, están encaradas aquí.

Y aquí montan fiestas. Lo alquilan por días, por semanas.

Pero, sobre todo, por días para hacer fiestas.

El último incidente ha sido

la gota que ha colmado el vaso de su paciencia.

Eran las ocho de la tarde y la verdad es que me asusté,

porque no sabía qué estaba pasando.

Me asomé y vi que había cuatro tíos aquí arriba.

¿En esta esquina? Sí. En esa esquina.

Había subido por mi verja y por el armario.

Habían entrado por mi casa. Llegaron a pisar tu terraza.

Subieron por el tejado y estaban arriba con música.

Habían subido un aparato de música,

pero no era un móvil. Era música muy alta.

La vecina sacó estas fotos, que hoy nos enseña,

en la que se ve a los jóvenes

tranquilamente bebiendo en el tejado.

Y haciendo la fiesta en el tejado. Exactamente. Sí.

Con botellas de alcohol, cervezas. Gritando, riéndose.

Bueno, un escándalo. Se oía todo.

Y esto, a las ocho de la tarde. A las ocho.

Y borrachos completamente. Y este otro bloque...

Hola. ¿Qué tal? ¿Estáis alquilados?

Es alquilado también. Sí. Pero este es totalmente ilegal.

Es de una chica que alquila su piso

a lo que habéis visto, a gente para hacer fiestas.

Aparte, como no tiene aire acondicionado,

están todo el día con la ventana abierta.

Estás rodeada. Sí. Totalmente.

(TOCAN LOS INSTRUMENTOS)

Las juergas diurnas y nocturnas son constantes

y se han convertido en una especie de tortura para los vecinos.

(GRITAN)

El boom de los alojamientos ilegales tiene su epicentro

en el casco antiguo de Valencia,

especialmente, en los barrios de Ruzafa y El Carmen.

Marta y Esteban viven precisamente rodeados de gente

que aprovecha para hacer de todo menos dormir.

Vamos a ver ahora a Marta y a Esteban que son

los que sufren a los inquilinos de este "hostel".

El "hostel" justo en el número 4, y pegados

Marta y Esteban. Sois vosotros, ¿no?

¿Qué tal? Inés. Encantada.

Hola, Esteban.

¿Qué significa para vosotros tener de vecino el "hostel"?

Grupo de turistas. Es muy común que hagan la fiesta

justo en frente del "hostel". En las escaleras.

Habéis enviado fotografías, de hecho.

Marta, me decías que estabais rodeados, ¿no?

En la placita hemos visto un montón

de apartamentos turísticos. Poca gente vivís aquí.

En esta plaza y en esta calle seremos como mucho seis vecinos.

Ahí, en la terraza de arriba, donde está la palmerita,

acaban de hacer otro apartamento turístico.

Claro, la gente mayor, nuestro casero por ejemplo,

nos cuenta que la gente que lleva viviendo aquí

toda la vida se está sintiendo completamente invadida.

Pues muchas gracias. Suerte y ánimo.

Disfruta. Sí, de la noche valenciana.

Chao.

Esperamos a que se haga de noche.

Desde la calle oímos las voces de un grupo de fiesta.

(Gritos y palmas)

Ha sido picar y como si estuviéramos

invitados a la fiesta. Se oye desde abajo.

Estamos en el patio interior del edificio...

(Gritos)

Es impresionante cómo se oye. Veo que hay otras ventanas abiertas.

Si aquí hay gente viviendo, supongo que dormir

a las una y media de la mañana es poco probable aquí.

Hola. ¿Qué tal?

¡Cuánta gente!

Este apartamento está alquilado.

Sois un montón de gente aquí de fiesta.

¿Sabes por qué he subido? No.

Porque venía caminando por la calle y se oían

las voces y la musiquilla.

¿Hasta qué hora soléis estar aquí en casa de copas?

Porque son ya las... La una y quince.

¿Y hasta que hora os soléis quedar?

Creo que media hora más, más o menos.

¿Y hay vecinos en la finca?

No sé. No lo sabes.

No vivo aquí. No os importa

si están durmiendo o no. Creo que no.

Es un piso antiguo, creo que... Ya... ¿Nadie se ha quejado?

Es mi segunda vez aquí y nadie ha llamado

para decir nada.

Ya, ya. ¿Sabéis si hay vecinos en la finca?

¿Nadie sabe si hay vecinos? ¿Y no se quejan

de que estéis a esta hora de la noche haciendo fiestas?

Hasta ahora, no. Pero bueno... Pero puede ocurrir, ¿no?

No sé. Espero que no.

Lo digo porque si desde la calle,

subiendo desde abajo, oía la música y las voces,

el que esté durmiendo abajo...

El tema no parece preocuparles demasiado.

Han venido a Valencia para vivir la noche.

(TODOS GRITAN) ¡Viva Valencia!

Vuelven los gritos, estamos en un piso más abajo

(Gritos) y estos son los gritos.

Cómo se oye en la escalera. No saben si hay vecinos

pero se oyen las voces...

(Gritos)

(RÍEN Y GRITAN)

En la zona sigue la fiesta. Borrachos, ruido,

gente haciendo sus necesidades en plena calle...

Juerga y más juerga.

El jaleo es tal que algunos bares

han contratado lo que ellos llaman un silenciador.

Perdona que te moleste. Estamos haciendo un reportaje

en TVE, en "Teleobjetivo", y me estoy fijando

que tú estás controlando a la gente que está

fuera del local para que no hagan ruido,

y no molesten a los vecinos.

O sea, que vas por ahí pidiendo silencio.

Pues tienes trabajo, ¿eh?

No muchos bares.

¿En las discotecas lo hacen más?

Más que en los bares, ¿no?

Muchas gracias.

¡Valencia! (HABLA EN INGLÉS)

La noche sigue. Y mientras unos se dedican

a beber y a pasarlo bien, unos metros más arriba,

otros miran desde sus balcones.

Clara y Carlos no pueden pegar ojo.

¿Qué tal, Clara?

¿Vivís los dos aquí? Sí.

¿Sufrís los dos aquí? Sí, sufrimos los dos.

¿Cuántos apartamentos turísticos tenéis?

Calculamos... Uno, dos... -Cinco en toda la calle.

Cinco, y los que no funcionan ahora mismo.

¿Cuál ha sido el último incidente?

Bueno, el último incidente fue en el edificio de enfrente,

había en el cuarto piso gente extranjera, ingleses,

hablando, gritando, con la música...

De fiesta. De fiesta.

Con lo cual no se podía dormir. Eran las 3 de la madrugada

y tuve que llamar a la Policía. Era entre semana.

Y la Policía no llegó.

Al día siguiente tenía que trabajar.

Me levanto a las seis y media para irme a trabajar.

Llorando de la impotencia.

Esta es la foto que hizo Clara cuando se encontró

a un joven desnudo en la terraza.

Todos son ilegales. -Este tipo de actividad

tiene que hacerse en una zona terciaria.

No en una residencia. Es eso lo que denunciamos.

No solo porque molesta a los vecinos,

sino porque degrada el barrio.

O sea, el barrio ahora mismo es como un parque temático.

En las fotos y vídeos que han hecho los vecinos

queda claro que en estos barrios

ya no hay límites. Los jóvenes extranjeros

pasan noches de lujuria y desenfreno

en locales que se lo permiten.

Fiesta diurna y nocturna.

¡Valencia, Valencia, Valencia!

Música y ruido a todas horas.

(GRITAN)

Está molestando, ¿no? Pero has oído ruido, ¿no?

Que vienen fuertes.

¿Podemos ir contigo al bajo a ver quiénes están?

Este es otro apartamento que también

ha dado tela de problemas. Tienes resolución

de cierre y está expedientado.

Llueve.

Hola. Buenas.

En tu edificio, ¿cuántos pisos de alquiler tienes?

Hay dos. Este, el bajo.

Sí, y el primero. Y ya no es que entran y salen

sino que perfectamente se sacan las mesas aquí,

ponen la música. Puedes llegar y verlos ahí

y decirles: "Por favor, bajad la música

que hay vecinos y demás". Te dicen que sí,

la bajan 5 o 10 minutos y la vuelven a subir.

Su pesadilla diaria es para otros

un negocio muy lucrativo.

Él subalquila los pisos. Es que los pisos

no son ni de él. O sea, esto ya se ha vuelto

en especulación turística pura y dura.

Hemos pasado a un negocio. Ha dejado de ser

el centro histórico para convertirnos

en un barrio-negocio.

Los dueños de los pisos alquilan los apartamentos

baratos, pero al hacerlo por días o por fines de semana

y en negro, les resulta muy rentable.

Al salir de nuevo a la calle nos encontramos

con otros turistas en un apartamento "low cost".

¿Qué tal? ¿De fiesta?

De fiesta vosotros, ¿no?

¿Empezándola? ¿Cuántos sois?

¿Cuántos?

Ah, sois diez. en este apartamento.

¿Qué tal Valencia? ¿Cómo lo estáis pasando?

Mucha fiesta, ¿no?

¿Esperabais más fiesta?

¿Por eso hoy la hacéis en el apartamento?

Un poquito antes de salir, ¿o qué?

(CANTA) #Mocita, dame un clavel...

La situación es límite para muchos vecinos.

Marian ha tomado una decisión desesperada.

Mira, este es mi cuarto. Pero aquí es imposible dormir.

El ruido... Con el balcón abierto.

Yo, si no duermo en la cocina, duermo aquí

a las 2 de la mañana.

¿Duerme aquí, en el suelo de la cocina?

Tengo que limpiar el suelo primero y traer el colchón.

Porque en esta parte de la casa es donde no hay ruido.

No hay ruido. Aquí es donde yo duermo.

Pero aquí no puede usted descansar, sin somier...

No, no, no. Yo para dormir me tomo Orfidal,

aparte de toda la medicación que llevo.

Pastillas, se refiere, para que concilie el sueño.

Sí, y aun así es difícil dormir.

Es un poco lo que se une en el barrio, ¿no?

Los apartamentos de los turistas que se vienen

a este barrio porque aquí la fiesta está asegurada.

Pero cuando la fiesta está debajo de casa,

esta es la consecuencia para usted.

Es muy duro vivir aquí.

(GRITA)

Avanza la noche y en Valencia son muchos

los grupos de jóvenes que exprimen la fiesta

hasta altas horas de la madrugada.

(HABLA EN OTRO IDIOMA)

Son las 6 de la mañana y los jóvenes

que antes hemos visto en el balcón

llegan a su apartamento con mucha prisa.

¿Qué tal? Tenemos el vuelo.

¿Tenéis el vuelo ahora? Sí.

A Oporto. ¿A Oporto volvéis?

¿Y los demás ya se han ido o siguen de fiesta?

¿Cuántas noches habéis estado? Dos.

Y habéis aprovechado el tiempo hasta el último minuto, ¿no?

Así tiene que ser, ¿no? Oye, ¿os han puesto

alguna norma para quedaros en este apartamento?

No, lo normal.

Buen vuelo.

Como ellos, cientos de turistas visitan Valencia así,

de forma exprés. Fin de semana, fiesta,

y corriendo de vuelta a sus países de origen.

Aquí en Ruzafa se calcula que hay 400 apartamentos;

en El Carmen, 1000 apartamentos.

Todos ellos que operan la mayoría, de forma ilegal.

Al día siguiente, visitamos a Ernesto, uno de los vecinos

que también sufre este problema

de los alquileres ilegales.

(LEE) Aquí se alquilan apartamentos turísticos ilegales

con resolución de cierre del ayuntamiento.

Pancarta en el balcón de Ernesto.

¡Hola, Ernesto! ¿Cómo estás? ¿Qué tal?

Buenas tardes.

A la Policía se le llama y no suele venir.

Claro, como una vez se quedaron encerrados unos turistas

y no podían coger el avión, llamaron a la agencia,

la agencia llamó y la Policía vino.

Otra vez, en una fiesta, vaciaron un extintor de incendios

para celebrar una fiesta de espuma. ¿Con el extintor?

Qué peligro. Sí. Lo han hecho más veces.

Sí, es supertóxico. Dicen que lo hacen con frecuencia.

Tenéis aquí todo tipo de sustos. Todo tipo de desmanes.

Tenemos insalubridad, tenemos inseguridad,

tenemos, vamos, peligro para nuestra salud e integridad.

Se vive muy mal, se vive muy mal.

Estamos hablando de que, prácticamente,

todos son ilegales. Todos. Y en negro.

Es una economía sumergible, es dinero negro. Fraude fiscal.

¿Y cuándo llegaron los apartamentos turísticos?

Al pincharla burbuja inmobiliaria, crearon la turística.

(Música animada)

La ciudad se ha convertido en una fiesta de 24 horas,

de noche y de día.

Se ha puesto de moda hacer despedidas

con ruidosas charangas.

(VOCIFERA) Allí viene a salvarse. ¡Oé, oé!

Porque lo vais a ver pasar, porque lo vais a ver pasar.

Ya llega lo mejor. ¡Oh!

¿Estáis de despedida de soltera? Sí. Correcto.

Y esta es la última moda en Valencia, ir con charanga.

Sí. Así es. Desapercibidos no pasáis.

No pasamos, no. ¿La charanga va a estar

toda la tarde y por la noche? Llevamos tres horas, ya termina.

Están de moda las charangas en despedidas en Valencia.

La verdad es que sí. ¿Os contratan por el día,

por la noche? Eh, todo el día.

Su alegría no les permite ver a la vecina que,

un poco más arriba, les mira desesperadamente.

(VOCIFERA) Que se ríe todo el día, se ríe todo el día.

¿Eres vecina de aquí? ¿Y qué'

(Música animada)

¿Puedo subir y hablo contigo, que no tengo nada?

Inmaculada, es que te he visto la cara desde abajo

y era ya un poema. Sí.

La verdad es que, bueno, lo que me ha extrañado

ha sido la hora porque, normalmente, son a partir

de las seis de la tarde y cada fin de semana.

Esta era muy numerosa, todo hay que decirlo.

Sí, era numerosa. Porque cuando pasan, bueno,

también han pasado a veces con coches y tal,

y han ido parando el tráfico hasta que pitaran y eso.

Está muy de moda Valencia para este tipo de turismo.

No es un turismo que deje beneficio económico en la ciudad,

que creo que no lo deja.

Y este tipo de turismo no nos beneficia en absoluto.

Otros propietarios que están sufriendo un calvario

dentro de sus casas, son los habitantes

de esta urbanización en Almuñécar.

Temen que sus casas se derrumben en cualquier momento.

¿Qué le pasa por la cabeza? Que el muro se caiga.

Por la noche también es... por el día lo llevas mejor.

Sobre todo, a la primera gota de lluvia.

Viajamos hasta Almuñécar, en Granada, para conocer

otra urbanización entera que se viene abajo sobre sus dueños.

Lo que se vendió como una urbanización de lujo

frente al mar, es ahora esto, escombros, basura y ruinas.

Es la situación de la urbanización Los Cármenes del Mar,

construida de manera irregular sobre una ladera inestable

y que ahora está considerado zona de emergencia.

Ricardo, hola. Hola. ¿Cómo estás?

¿Qué tal? Muy bien.

Vecino de la urbanización de Los Cármenes del Mar.

Exactamente. ¿Y cuál es el problema

de esta urbanización? Una imagen vale más

que mil palabras. Llevamos más de cinco años luchando

porque se mueve la ladera. Y, a consecuencia de eso

y de que las técnicas constructivas inadecuadas usadas,

pues las viviendas se están destrozando.

Y corremos un grave peligro de que, en un momento dado,

se caiga una casa, una vivienda. El aspecto es tremendo.

La calzada está levantada por completo.

¿Esto es habitual aquí? Sí, esto es una

de las zonas conflictivas. Vas a ver cosas peores.

Esto lo ha vallado el ayuntamiento

porque te juegas la vida aquí. Efectivamente.

Como puedes observar, aquí se cayó un trozo de...

¡Madre mía! De muro.

Claro, esto se desploma aquí y pilla a alguien y es el final.

Luego, si vamos por arriba, verás la desviación que tienen

las viviendas, que ya no están en absoluto verticales, ¿no?

Sino que tienen una inclinación que ha superado

cualquier límite de seguridad. Y, por eso, urge

y está, además, aprobado en el Parlamento de Andalucía,

hacer unas medidas de corrección, de estabilización de la ladera,

para que no vayan... ya no tanto para arreglarlo,

sino para que no vaya a más.

Esto era una plaza. Todo esto se ha caído

Se ha caído entero esto.

Sí, sí, esto era una rotonda donde se daba la vuelta.

¿La ves ahí arriba? ¿Ahí?

Las cabras por dentro de las casas.

¿Cómo es vivir aquí ahora?

Pues, mira, vivir aquí ha pasado de ser un sueño a ser una pesadilla.

El miedo que sentimos cuando llueves, cuando oyes...

tú has oído ahora mismo un ruido, ¿no?

Y yo sé que ahora mismo ha sido una cabra,

pero hay veces que no sabes qué es.

Y tú imagínate por la noche pues que oyes "clac, clac".

Y dices: "Joder".

¿Sabes? Y tu hija durmiendo abajo.

¿Qué nos encontramos por aquí, Ricardo?

Pues un infierno, un desastre.

Vamos a estar lo mínimo posible porque es peligroso, ¿vale?

Ajá. Pero es bastante descriptivo.

¡Uf! Es bastante descriptivo.

Es como si hubiera habido un terremoto.

Esto era la cocina. ¿Esto era la cocina?

Me parece. Sí.

La vivienda que estamos recorriendo pertenecía a un ciudadano belga

que vendió todas sus propiedades en su país para comprar esto

y jubilarse frente al mar.

Desgraciadamente, no lo ha podido disfrutar.

Esto ha sido pues el fin de sueño de este ciudadano, ¿no?

Pierre. Incluso ya ha fallecido, no ha podido aguantar.

¿Tú cómo calificarías lo que ha ocurrido aquí?

Me siento estafado porque, cuando te venden una cosa,

esta tiene una función: Cuando es una casa,

la función es que vivas con seguridad

y que dure más que la hipoteca.

Yo me siento estafado y me siento desprotegido.

No tienen casas, pero sí hipotecas.

Todos los meses pagan por viviendas

en las que no deberían estar.

Tienen ya orden de desalojo.

Aquí no vive nadie ahora, ¿no? No.

Mira cómo... Se ha caído todo por completo.

Escombros, basura. No has visto nada,

ahora vas a verlo. ¡Madre mía!

Esto es peligroso.

Esto es una escalera que se ha destrozado por completo.

Aquí puedes ver el movimiento, aquí también,

lo que se ha separado de los cimientos.

Este hueco es de un movimiento de la ladera.

Claro.

¿Cómo tiene que ser el movimiento de la ladera para producir

una separación como esta, no?

O sea, es casi medio metro de desplazamiento.

Es como un terremoto. Es un movimiento enorme

y que hace desplazamientos de un metro y, a veces, más.

¿Quiénes son los responsables de este despropósito?

Los responsables los hemos llevado a juicio,

la justicia los ha condenado, empezando por la promotora.

Ha condenado a todos los agentes de la construcción, o sea,

a los ingenieros, a los arquitectos,

a los responsables de los estudios geotécnicos.

Eso es dentro de la demanda civil que hemos ganado.

Luego, nosotros entendemos que hay, desde luego,

una responsabilidad del ayuntamiento que no recepcionó

la urbanización y, desde luego, de la junta,

que es la responsable de la acción del territorio.

Aquí os podéis hacer una idea muy gráfica

del peligro que supone este bloque de casas,

que estaba inicialmente pegado aquí.

Se ha desplazado ya, ¿pues aquí qué puede haber?

¿Un metro, un metro y medio? Todo está despegado.

Aquí vienen ahora mismo las lluvias

y puede tirar toda esta casa en casas que hay abajo.

Es evidente que esto hay que solucionarlo ya.

Esta es la ladera en la que se encuentran

las casas dañadas. En mayor o menor medida,

todas tienen riego de derrumbamiento.

Si cayeran las de más arriba,

el efecto dominó podría ser devastador.

Más de 400 familias se ven afectadas por esta situación,

algunas de ellas han tenido que abandonar sus hogares

porque están completamente derruidos.

Otras se resisten, a pesar de tener una orden de desalojo,

porque nadie les ofrece una alternativa.

Buenas tardes, Iñaki. Hola.

¿Cómo estás? Muy bien.

Esta es tu casa, ¿no? Sí.

¿Y me puedes decir en qué situación se encuentra ahora?

La situación es de desalojo y de ruina

declarada por el ayuntamiento. Tú deberías estar desalojado.

Sí, pero no tengo dónde vivir, así que esta es mi casa.

Es lo único que tengo. Y mi hipoteca.

Esto está vallado por peligro.

Esto es el garaje de mi vecino.

Que se cae a pedazos. Ya lo ves.

¿Tu vecino ya no vive aquí? No.

Tiene otra posibilidad.

Se fue porque no puede vivir en estas circunstancias.

Lo preocupante es que es la casa de al lado de la tuya.

Por desgracia, son ya expertos en grietas.

Y ya veo algunas grietas, Iñaki. Empiezan así.

Luego, pasan a así.

Y, luego, se van haciendo más grandes cada vez.

Esto viene del solar, todo esto viene por aquí.

Sí, sí, toda la pared por lo que veo.

Y todo eso se refleja en la parte de dentro.

Ajá. ¿Van apareciendo continuamente?

Van agrandándose poco a poco.

y cada vez van saliendo nuevas.

Claro que tienes miedo y cuando se pone a llover, más.

Te presento a mi mujer. Encantada.

Encantado, Mercedes, ¿cómo llevas esta situación?

Pues, bueno, como puedo, malamente, la verdad,

cada vez peor, cada vez te vas cargando más de todo,

de tristeza, de miedo, de rabia...

Tenéis una orden de desalojo, no deberíais estar viviendo aquí.

Pero, como nadie te ofrece una posibilidad de otro sitio,

pues, no nos queda más remedio que estar aquí.

¿Qué se te pasa por la cabeza? Pues, que el muro se caiga.

La noche, también, es... por el día lo llevas mejor,

sobre todo, la primera gota de lluvia.

¿Y cuándo os llega la orden de desalojo, qué os dicen?

Hace un año fue la última

que se declaraba en ruina

y que teníamos que desalojar, punto.

¿Y vas a salir de aquí?

Con los pies por delante, de otra manera, no.

No tengo otro sitio para vivir,

así que esta es mi casa,

es lo único que tengo y no quiero irme.

Porque no tenemos nada más. No tenemos nada más.

Hola, Luis. Buenos días.

La casa de Astric todavía aguanta,

pero, la de su vecino está a punto de caer.

Bueno, y aquí puedes ver las grietas,

está, completamente, separado de la pared.

Lo curioso es que esto está a menos de 10 metros de tu casa.

Exactamente, esto es el gran miedo

y el gran temor ahora que empiezan las lluvias

y que se han ganado los juicios, ¿por qué no hacen nada?

Da una sensación de inestabilidad total, mira esto.

Esto parece que hubiera caído una bomba.

La constructora no les responde

ni les paga, se han declarado en concurso de acreedores.

Es una estafa absoluta y lo que más me desespera

es que no hacen nada, no ejecutan,

¿por qué no llegan las máquinas y empiezan a trabajar?

No le estoy diciendo que entren en las casas

y las construyan ya, no, paren. Y pasan los días...

Y los meses y los años

y aquí no viene nadie, ni de visita.

¿Han dado la cara alguna vez? No, no han dado la cara,

es más, yo quisiera saber ese señor, cómo duerme.

Cómo puede uno ir a la cama en la noche sabiendo

que hay familias completas, hay niños, ancianos,

en estas circunstancias.

Cómo duerme, con qué cara.

Los responsables de la empresa constructora no han dado la cara

ante los vecinos y, tampoco,

quieren hacerlo ante nuestro programa.

Mientras tanto, las aproximadamente, 200 familias

que habitan esta urbanización, siguen viviendo en peligro.

También, está en riesgo la integridad física

de estos vecinos de Canarias, pero, por otro motivo,

el enfrentamiento que tienen por un problema de lindes.

¿Alguna agresión habéis llegado?

Aquí tengo cúbito y radio partidos, me ha agredido con una piedra.

Llama a la Guardia Civil, llama a la Guardia Civil.

La relación que mantienen

estos dos hombres con su vecino ha llegado a esto.

Llama a la Guardia Civil.

-Hijo de puta. -Tira otra piedra.

Vuelve a tirar otra piedra, cabrón.

Hediondo, vuelve a tirar otra piedra.

Agresiones, piedras, amenazas y discusiones constantes.

Ah, pero, ¿es que vas a seguir? En las imágenes vemos

una de las ocasiones en las que Sebastián,

que vive a escasos 100 metros de su finca, les lanza piedras.

¡Llama a la Guardia Civil para que vean!

Chano y Pedro dicen vivir amenazados,

el problema, unos caminos cortados

en el municipio de Garafía, en la isla de La Palma.

Chano, buenas tardes. Buenas tardes.

¿Cómo estás? Pues, más o menos.

Vosotros vivís allí, ¿no? Efectivamente, en aquella casa.

Y el problema es que todos

los caminos de acceso están cortados.

Todos, teníamos un camino de acceso por allí, lo cierran,

el otro intermedio, lo cierran.

Esta es la única solución.

Esta. Esta y ya, tampoco esta.

¿Esta quién la ha cerrado? La ha cerrado el ayuntamiento.

En teoría, por aquí no se podría pasar.

En teoría, no, pero, por algún lado tendremos que pasar,

porque volar, no podemos volar.

Vamos a ver.

¿Vives amenazado, Chano? Claro que vivo amenazado.

Por el conflicto con vuestro vecino.

Claro, es que encima

él ha buscado los medios para tenernos amenazados.

¿Me entiendes? porque aquí mismo... Pero, amenazado, ¿de qué?

Amenazado de muerte, o nos vamos o nos mata.

Tengo la mano rota, tengo la mano con hierro

y seis clavos metidos, seis tornillos.

Esta mano destrozada. ¿Por qué?

Porque este señor se ha metido

dentro del terreno a atacarnos a nosotros

con bate de béisbol y con tubos.

Luis, este es mi pareja, Pedro Domingo.

¿Cómo estás? Pues, muy bien aquí, aguantándola.

¿Aguantando, cuál es el problema?

Bueno, tenemos las entradas cortadas.

El tener los caminos cortados, el estar aislados,

¿qué te genera? Desesperaciones, desesperaciones.

Porque, vamos a ver, si a uno le pasa algo,

¿por dónde salimos nosotros?

¿por dónde salimos? Por aquí, solo caminando,

por lo que yo he visto. Ah, y yo creo que todos

los ciudadanos tienen derecho a una entrada.

Fíjate, ya nos han dado tres licencias

y nos lo han cortado, ¿por qué?

¿A qué niveles han llegado los problemas con el vecino?

Bueno, ha llegado a tal magnitud de que de 148 animales

que teníamos, una cuadra, para nosotros podernos mantener,

ordeñando, haciendo quesos y tal,

no nos quedan, en la actualidad, sino dos cabras nada más.

Chano, vuestro vecino con el que tenéis el conflicto

vive en aquella furgoneta, ¿no? Sí, bueno, furgoneta,

es una guagua viejísima, ahí vive la suegra.

Ellos están viviendo, justamente, aquí debajo, a 15 metros.

A 15 metros, aquí en el barranco están las cuevas,

en las cuevas que decimos que está de okupa, ahí vive él.

¿Te da miedo vivir tan cerca? Hombre, y tanto,

como que ha habido una orden de alejamiento.

Yo con este señor... Si quiere vaya y hable con él

porque él es muy político.

¿Y si él acepta hablar con vosotros?

Yo, no, bastante daño...

Yo, en sitio neutral y te digo una cosa,

siempre y cuando este señor se comporte, si no se comporta

es que ni voy a decir nada,

voy a dar media vuelta y me voy a ir.

Finalmente, ni Chano ni Pedro

quieren ir a dialogar con su vecino.

Aquí hay unas casas, a ver si es aquí.

Bajamos la colina para encontrarnos con el hombre

al que acusan de todo tipo de agresiones.

Sebastián, buenas tardes,

¿qué tal?, soy Luis,

de "Teleobjetivo", de TVE, ¿cómo está?

Bien, muy bien.

Ha habido muchos problemas porque hicieron una cantidad

de acciones malévolas para expulsarnos y echarnos.

¿Como cuáles?

Pues, nos cortaron el agua, nos cortaron la luz.

¿Cómo lleva usted esta situación

tan tensa con unos vecinos que están aquí a unos metros?

Pues, mire, al principio no lo llevaba muy bien,

la verdad, porque es que ya hubo, inclusive, acciones violentas

diciendo que nos querían matar.

¿Usted cortó el camino?

Entonces, un día yo, pues, cogí ya y cabreadísimo me fui

al ayuntamiento y dije que tenía este problema

y yo quiero cortar el camino

porque es mi tierra, mi terreno, terreno de cultivo y todo.

Me dijeron que no había problema, que pidiera la autorización,

la pedí, pagué la tasa y me lo dieron.

Pero, un día, ya empezaron a tirarnos unas rocas tan grandes

por aquí a destrozarlo todo, los techos y todo,

y entonces, ya, el cabreo.

En estas imágenes se observa

a los dos vecinos tirando rocas por el terraplén.

Abajo podemos ver a Sebastian

y a su expareja sentada en una silla.

De inmediato con mi hijo le dije: "Vamos a cerrar el camino,

se acabó, ya no aguanto más".

Entonces, cerramos, pusimos esas piedras ahí

con mala idea porque estábamos furiosos

y ellos estaban ahí burlándose:

"Dentro de poco las tendréis que quitar, hoy mismo",

entonces, llamaron a la Guardia Civil

como hacían siempre, digo: "Miren, tengo autorización",

y me dicen: "¿Ah, sí?", digo: "Claro",

y dicen: "Es verdad", y subieron arriba y se lo dijeron:

"Estos señores tienen autorización".

Y ellos: "¿Cómo, de quién?", y responden: "Pues del alcalde".

Nos vamos a escuchar a la tercera parte del conflicto,

el ayuntamiento de Garafía.

Martín Taño, buenos días. Dueño de uno de los caminos

por el que los vecinos quieren llegar a su casa.

Vamos por partes, Chano y Pedro se quejan de que no tienen acceso,

de que Sebastián por abajo les cerró el camino

y por arriba el ayuntamiento tampoco lo abre.

El tema de abajo, como decías, está judicializado,

está en la justicia y el tema de arribaes un Camino Real,

entonces, el Camino Real ellos tiraron una pared,

que no podían haberla tirado, la dejaron sin arreglar

y el ayuntamiento les insta a que arreglen esa pared.

Ha habido episodios difíciles y violentos entre estos vecinos.

Hay situaciones que han sido muy problemáticas

de tirarse piedras unos a otros, de insultarse...

Nosotros ante un conflicto vecinal, pues, el policía intenta

mediar e intentar que no llegue a más.

Dos vecinos y el ayuntamiento de Garafía, tres partes implicadas

en un grave conflicto vecinal que, de momento,

no parece encontrar solución.

¿Cómo cree que va a acabar esto? Te digo, muerto.

Vamos a ver muertos, en primer lugar,

yo antes de hacer daño a alguien, me mato yo.

Pero, a ver. Y se acaba el problema.

Yo ya no tengo ninguna gana de meterme en conflictos

y si quieren meterse en conflictos,

ya saben nuestra respuesta cuál es, entonces...

  • Un sinvivir

Teleobjetivo - Un sinvivir

04 nov 2016

Teleobjetivo se adentra esta semana en inmuebles que generan un sinvivir a sus residentes: desde bloques destinados a la explotación turística sin control, a edificios convertidos en base de operaciones de clanes de la droga, como el edificio 'Venus' de Barcelona, o inmuebles en ruina al borde del derrumbe, como los de una urbanización de Almuñécar. Los reporteros del programa de denuncia social de La 1 son testigo de cómo los problemas inmobiliarios pueden convertirse en una auténtica pesadilla.

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