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No recomendado para menores de 16 años Teleobjetivo - Delitos de odio - ver ahora
Transcripción completa

Agresiones sin mediar palabra.

Vejaciones sin motivo aparente.

Humillaciones con saña.

Creo que te ha cagado una paloma.

Son ejemplos de odio al diferente.

Mucho de los actos de racismo se dan en el entorno vecinal.

Este hombre, El Cobra,

mató a sangre fría a su vecino marroquí.

El colectivo LGTB, también, surge el odio

irracional a través de la red.

Los transexuales

que están en la calle son un blanco fácil.

Hola.

A mí, mira, me pegaron, me reventaron la cara entera.

Así, así me pusieron la cara.

Pedro, también, recibió una paliza brutal,

asegura que se trataba de miembros de un grupo organizado.

Me agreden componentes

de la organización del Hogar Social Madrid

y sin mediar palabra, nos pegan al grito de: "maricones de mierda".

Melisa es la líder de este grupo

cuya consigna es: "Los españoles primero".

(GRITAN) ¡Españoles, sí, refugiados, no!

Aunque si es gitano, la cosa cambia.

¿Un gitano? Eso ya, a lo mejor,

hay que estudiarlo, no. Es español.

Hemos tenido una experiencia

con personas de etnia gitana y no es muy favorable.

Son muy polémicos y están en el punto de mira

de la Policía y no se fían de nadie.

¿Qué opinas tú cuándo...?, es que lo de tener guardaespaldas,

oye, de verdad, es que lo llevo fatal.

Los que viven a la intemperie son los más vulnerables

y las víctimas preferidas de los bárbaros.

Me dieron un botellazo aquí

con una botella grande y varios palazos.

En la espalda y en el brazo, en el codo.

¡Hijo de puta!

Hoy en "Teleobjetivo"

ponemos el foco en los delitos de odio.

Actos muy violentos cometidos contra extranjeros,

indigentes

y homosexuales.

Venga, amiguitos, maricones, un saludo.

Agresiones sin mediar provocación.

Ataques brutales sin razón aparente.

Víctimas indefensas golpeadas por su raza,

por su origen, por su color.

Como este español, brutalmente, agredido en Inglaterra.

Este individuo le golpea con una estaca en la cara

tan solo por no hablar inglés.

Son delitos de odio.

(GRITAN) ¡Asesinos, asesinos!

Según datos de SOS Racismo, la mitad de estos conflictos

xenófobos se producen entre vecinos.

A veces, estas peleas acaban en muerte.

Viajamos a Lorquí, Murcia.

Este edificio conocido, popularmente, como Alcatraz

ha sido escenario de un enfrentamiento mortal.

La razón, la islamofobia

de uno de los vecinos apodado El Cobra.

Hola, ¿qué tal? Hola, buenas.

Soy Gema, de "Teleobjetivo";

tú eres vecino del agresor y el agredido.

Sí, exactamente. ¿Nos dejas pasar?

Sí, pasad.

¿Cuál ha sido la relación que has tenido con la persona

que, ahora, está en la cárcel

acusado y condenado de asesinar a una persona marroquí como tú?

Sí, pues, él tenía muchas discusiones con él.

¿Y por qué crees? Yo creo que es por racismo.

De racismo. Y me enseñó en tatuaje así

que lleva, él lo lleva, lo lleva aquí, en esta parte,

porque lo he visto con mis ojos. Así y así.

Sí. Y otra vez, así, también, así.

Una esvástica. Sí.

Y me la enseñó y me dijo: "Aquí os voy a matar a todos".

Jesús, alias El Cobra,

según sus vecinos, es un joven muy conflictivo.

A sus 37 años cuenta con numerosos antecedentes por altercados,

entre ellos, una agresión a un policía local.

La comunidad se queja de que, a pesar de ello,

estuviera en libertad el día del asesinato.

¿Tarik, nos puedes acompañar

a la planta donde vivían agresor y agredido?

Sí. ¿Vamos?

Sí. Vamos.

Entiendo que ahí vivía la víctima.

Ahí vivía la víctima y la otra parte vivía...

Esa puerta aquí y la otra puerta del asesino está al otro lado

¿Por qué está tan rota la puerta?

El agresor llevaba un serrucho y un cuchillo.

Cuchillo, sí.

Y estaba solo en casa. Sí.

(LLAMA A LA PUERTA)

Soy yo, Tarik.

Soy yo.

Ah, bueno. No, no es...

Baja la cámara.

Vale, ya está. Ya está.

Ya está, ya hemos bajado la cámara, no se ve la tele nada.

Es la principal testigo del asesinato,

vive pared con pared con el asesinado.

Que no, que no la van a grabar.

Que no, tranquila.

Parece tener miedo de hablar con nosotros,

el crimen está demasiado reciente.

Dijo: "Vienen a por mí".

Los vecinos la animan para que hable sobre

lo que ocurrió aquella noche.

Mírame a mí, tranquila, ¿vale?

Abdeladif tenía 33 años,

el día de su muerte estaba solo en casa.

Toda su familia vive en Marruecos,

pasaba todo el día en la tienda de ropa donde trabajaba.

Todos sus vecinos le recuerdan

como un chico muy tranquilo y discreto.

-Nada más. -¿Qué?

Claro, pero, yo no la puedo obligar.

La principal testigo decide contarnos qué pasó

la noche de la muerte de su vecino.

¿Y a qué hora fue el suceso, cuándo fue?

¿De la mañana?

De la noche.

¿Y entró y qué pasó, tiró la puerta abajo?

Y, entonces, el agresor se fue

y, luego, ¿le detuvieron o se entregó él?

Bueno, Regina, que muchas gracias.

Cierre la puerta, gracias.

Hasta luego. Hasta luego.

Nos despedimos de la testigo y nos preguntamos por qué,

sin mediar provocación,

una persona asesina a su vecino a sangre fría.

¿Qué tal? Hola.

A él lo conozco desde pequeño, hace por lo menos 10 años

y le dio por los moros

y a su familia le dio por los moros y no podía verlos.

Dice que él tenía que matar a un moro, lo tenía que matar

sí o sí, era su... que a los moros no podía verlos.

¿Qué otro tipo de provocaciones hacía el agresor?

Más o menos las cosas que nosotros no nos gustan,

por ejemplo, cogía jamón, a lo mejor trozos de salchichón

o cerveza que a la gente mayor que sabe que no bebe alcohol,

pues, llegaba y se la tiraba

en la puerta o le tiraba una lata de cerveza a la casa

y cosas así para joderlos y molestarlos.

Pues, muchas gracias. A ti, también.

Tras pasar en día en el vecindario,

parece claro que estamos ante un delito de odio.

A través de una vecina conocemos a otra testigo

del asesinato que asegura vivir con miedo.

Sí, pues, si quieres, vente conmigo,

te lo presento, ella es Malica.

Hola, Malica, encantada.

Igualmente. ¿Y qué ha pasado?

Al día siguiente nos proponemos buscar

a los padres de asesino.

Nos aseguran que viven cerca de la escena del crimen.

Nos han dado esta dirección como el lugar

donde está la vivienda de los padres,

vamos a intentar encontrarlos.

Estamos muy, muy cerca de la zona de Alcatraz.

Hola, perdone que la moleste.

Soy Gema, de "Teleobjetivo",

de TVE, estamos buscando a los padres de Martín.

¿Sabe quién es Martín?

¿No sabe quién es Martín?

Nos han dicho que vive por esta calle.

¿No?

¿El qué?

¿Qué estamos haciendo?, solo preguntamos.

Llámela.

Nos extraña la reacción de esta mujer.

Sospechamos que sí conoce al agresor.

Nos ha engañado, ella es la madre

de Martín por el apellido que aparece en el buzón.

Quiero hablar con usted un momentito, ¿puede ser?

Solo quiero que me dé su versión.

No quiere hablar con nosotros.

Dice que su hijo no hizo nada,

que fue a él al que provocaron.

Un crimen racista que ha acabado con Martín en la cárcel.

Entre rejas también acabó el asesino de Ndombele.

Soy inocente, esto es una injusticia.

Hace 14 años, el joven congoleño se vio involucrado

en una pelea en Alcorcón, Madrid,

en la que un joven neonazi le asestó una puñalada mortal.

Un crimen a sangre fría según un testigo.

O sea, ahí fue que se acerca a Ndombele y le raja la cara.

Pero David no le deja, agarra del hombro izquierdo a Ndombele

con su mano derecha, y le mete otro golpe en el pecho

y es cuando, inmediatamente, Ndombele empieza a hacer eses.

¡Oye, cerdo, espérate, voy a joderte vivo!

Fue condenado a 18 años de prisión

porque no hubo agravante por delito de odio.

Su familia, a día de hoy, sigue destrozada.

Su hermana Magdalena teme que el asesino de su hermano

pronto esté en la calle.

¿En qué situación está ahora el acusado?

Tenemos sospechas de que él goza de permisos penitenciarios

y sale libremente, como tú y como cualquier persona.

¿Esta persona pertenece, o pertenecía,

a alguna banda organizada?

Sí, él pertenecía a un grupo neonazi.

¿Tenéis miedo ahora?

El miedo no lo pierdes nunca.

Siempre estás en constante peligro,

porque tú nunca sabes de dónde te va a venir el ataque.

No te lo esperas.

Igual que pasó ese día, puede volver a repetirse.

¿Creéis que en el momento en que esta persona esté en libertad,

él, o su entorno más cercano,

puede tomar represalias contra la familia?

A saber lo que por la cabeza de esa gente.

Por venganza sí que lo... yo sí que le veo capaz de hacerlo.

¿Tú por qué prefieres no dar la cara?

Pues, mira, yo prefiero no dar la cara

por motivos de seguridad.

Pues, como ya te digo, yo a esa persona,

en cualquier momento, sé que me lo cruzaré.

¿En algún momento os han llegado a amenazar,

advertir de las consecuencias de...?

Sí, advertencias y amenazas en su día las hubo.

¿De qué tipo? Pues de que se iba a cargar...

...a toda la familia. Pero eso celebrándose el juicio,

él nos amenazaba.

Uno de los problemas que yo veo que hay en delitos de odio

es que la víctima, o el entorno de la víctima,

siempre queda expuesta. Siempre.

Hoy me ha tocado a mí, mañana te tocará a ti.

Y no puede ser.

Este tipo de agresiones por parte de grupos neonazis

siguen siendo frecuentes en la actualidad.

Se cuelan en el ayuntamiento de Madrid.

Cuelgan una pancarta antirrefugiados.

Protestan con botes de humo ante la mezquita de Madrid.

Boicotean la noche electoral en la sede del PP.

Tras varias acusaciones de agresiones xenófobas y homófobas,

el grupo de extrema derecha Hogar Social Madrid

ha hecho saltar las alarmas.

Pero no es un grupo antisistema más,

su reparto de comida a gente necesitada

les hace tener ciertos apoyos entre los vecinos.

Ayudas, eso sí, solo para españoles.

Okupan un edificio de 5000 metros cuadrados

en pleno centro de Madrid.

Queremos comprobar cómo reaccionan

ante la petición de ayuda de alguien de fuera de España.

Nos remiten a ella, Melisa Domínguez,

fundadora y líder de Hogar Social Madrid.

Con tal solo 27 años, dirige una organización

con cientos de seguidores.

(TODOS) ¡De fuera no, españoles sí!

Esta manifestación en el centro de Madrid

es una muestra de su poder.

La puesta en escena está cuidada al milímetro,

ni una bandera anticonstitucional.

Huyen de la etiqueta neonazi.

Pero Melisa Domínguez no puede negar su pasado.

(TODOS) ¡Ayudas sociales para los nacionales!

Con tan solo 20 años, mostró su apoyo a Josué Estébanez,

joven neonazi condenado por asesinar a Carlos Palomino,

activista antifascista.

¡Subnormal!

¡Josué en libertad! -¡Tu padre!

-¡Josué en libertad, cretinos!

Conseguimos que Melisa nos reciba en la sede

de Hogar Social Madrid.

Adelante. Buenos días.

Buenos días.

Melisa, ¿qué es Hogar Social Madrid?

Es una iniciativa, una organización,

que se dedica a ayudar a españoles necesitados,

en situación de exclusión social. Dos cuestiones:

Solo españoles. Sí. Lo que es inadmisible

es que muchas instituciones y ONG subvencionadas

se dé prioridad a inmigrantes cuando, a día de hoy,

el concepto de pobreza ha cambiado y hay muchos españoles

en situación de hambre. No pueden seguir considerándose

ciudadanos de segunda en su país.

¿Un gitano? Eso ya, a lo mejor, hay que...

hay que estudiarlo. No. Es español.

Bueno... Imagínate que el gitano es español.

Sí, el gitano es español, pero como lo puede ser otra persona.

Yo sé que son españoles, pero nosotros, por ejemplo,

hemos tenido la experiencia con personas de etnia gitana

y no es muy favorable, entonces, nosotros preferimos...

Parece que ayudan a españoles, siempre que no sean gitanos.

Melisa cambia rápidamente de tema,

se esfuerza en destacar su acción caritativa,

incluso dan cobijo a españoles sin hogar.

Les ayudamos con alimentos, les ayudamos dándoles un techo

dentro de las posibilidades que existen

dentro de un edificio okupado.

Y hacemos acciones políticas reivindicativas.

¿Estas acciones reivindicativas de carácter político que dices,

a qué te refieres? Pues, por ejemplo,

cuando fue el atentado de Niza,

hicimos también una acción reivindicativa

al lado de la Mezquita de la M-30, precisamente para señalar

que esta mezquita financia el yihadismo

y se han creado células terroristas en la propia mezquita,

como se ha demostrado con los hechos recientes.

Esta no es su única reivindicación.

La actividad de Hogar Social Madrid en los últimos meses es frenética.

Los objetivos de sus acciones

son refugiados o las bandas latinas.

Unas acciones con una tendencia clara contra el extranjero.

¿Qué opinas tú cuando...? Es que lo de tener guardaespaldas,

oye, de verdad, es que lo llevo fatal.

Nos percatamos de la presencia de una persona.

Nos sigue discretamente, teléfono en mano,

desde que hemos entrado en la sede.

¿Quieres que nos saquemos una foto todos?

Ah, no, como te veía que estabas sacando fotos,

digo, si quieres, posamos. (RÍE) Ah, vale.

Ideológicamente, ¿en qué situación os ponéis?

¿Cómo os definís? Políticamente no nos definimos,

porque no hay ninguna etiqueta que se ajuste a lo que somos.

Si nos identificamos como algo, es identitario.

Fuera de ello, son etiquetas para criminalizar una acción social,

que se puede compartir o no. Etiquetas, clichés,

os sitúan en la ultraderecha. Sí.

Nosotros siempre decimos que de ultraderecha no podemos ser,

porque la derecha es liberal, entonces,

una ultraderecha sería ultraliberalismo.

Somos socialistas, dedicamos toda nuestra labor

a una función social, eso es incoherente.

Yo creo que la mejor manera de demostrar qué eres

y cómo no eres, es haciendo lo que haces, ¿no?

Yo creo que somos lo que hacemos y, al final, los actos nos retratan.

Reparten ropa a necesitados españoles, comida, juguetes,

pero sus amistades peligrosas les delatan.

Eso son unos carteles, por ejemplo.

Nos fijamos en este cartel, es Ramiro Ledesma,

fundador del movimiento nacionalsindicalista

inspirado en el fascismo y admirador de Hitler,

su referente ideológico.

Una bandera de Amanecer Dorado,

con los que tenemos relación, tercera fuerza en Grecia.

Pero tienen allí una ideología... Pasa como con los otros,

ellos nunca se han declarado ni neonazis, ni fascistas,

ellos ayudan a griegos.

Se miran en el espejo de Amanecer Dorado,

grupo de extrema derecha protagonista

de numerosas agresiones a extranjeros en Grecia

y de escenas como estas,

en la que un diputado de su partido

agrede a dos mujeres en un plató de TV.

(HABLAN EN GRIEGO)

Es que te lo digo porque es verdad que

en tornos policiales asocian a Hogar Social Madrid

con actos violentos, agresiones a grupos de personas

de origen latino, origen extranjero...

Ha sido más bombo de los medios de comunicación

que de la propia Policía, porque nosotros

aún no hemos sido citados ante ningún juzgado

para declarar por ninguna agresión.

Son más bien estrategias de la extrema izquierda

para intentar criminalizarnos e intentar boicotearnos.

Cuando la realidad es que nosotros

sí que hemos sufrido agresiones y las hemos denunciado.

Y hemos ido a juicio.

(GRITAN CON AGRESIVIDAD)

Nos consta que contra Hogar Social Madrid

hay interpuesta denuncias por agresiones.

Les acusan de delitos de odio.

Preguntamos a la Policía Nacional por ellos.

Hogar Social Madrid es un grupo que sus integrantes

han sufrido muchas detenciones, han sido puestos

a disposición judicial, hay muchos sumarios

relacionados con actuaciones de tipo xenófobo

o de tipo también de islamofobia, ¿verdad?

Y bueno es un grupo cuyos integrantes

están relacionados dentro de la junta

de los grupos de extrema derecha.

Una de esas investigaciones que pueden poner

a Hogar Social Madrid contra las cuerdas

es la supuesta agresión homófoba a Pedro.

Me agreden componentes o simpatizantes o miembros

de la organización Hogar Social Madrid.

Y sin mediar palabra, nos empezaron a pegar

al grito de "Maricón de mierda".

Hola, buenos días, amigos. Hoy os traigo

el nuevo "hit" del verano, la canción

"si quieres matar a un palomo". Espero que os guste.

#Si quieres matar a un palomo, dale.

Dispárale en la cabeza y no pares.

Venga, amiguitos maricones, un saludo.

Esta es solo una muestra de las continuas amenazas

homófobas que se producen cada día.

Las agresiones por delitos de odio al colectivo LGTB

se han disparado en lo que llevamos de año.

Las denuncias se han multiplicado por 7.

De momento, tan solo una de estas agresiones

señalan directamente a Hogar Social Madrid.

Este gesto, ir de la mano de su pareja, fue motivo

suficiente para que Pedro sufriera una brutal paliza.

Ha accedido a conceder esta entrevista

con dos condiciones. Una, hacerla lejos

de donde fue agredido; la otra, que preservemos

su identidad. No quiere ser reconocido.

Hola, ¿qué tal? Hola, buenas.

¿Te parece bien este sitio para la entrevista?

Sí, prefiero aquí, alejados de la zona

donde sufrí la agresión. No quiero que nadie

me vea con cámaras y me identifiquen.

¿Qué es lo que te pasó? ¿O qué os pasó?

Pues iba del brazo con mi novio al lado de mi casa.

Íbamos repartiendo panfletos contra la homofobia.

De repente nos topamos con un grupo

que estaba pidiendo comida. Estábamos completamente

rodeados. Eran neonazis y sin mediar palabra

nos empezaron a pegar al grito de "Maricones de mierda",

"Putos maricas"... Fue veros e ir a por vosotros.

Sí. "Puto maricón"... ¡Pum!

Me llevé cuatro o cinco golpes en la cabeza bien dados,

y además en la parte de detrás porque me dieron

por la espalda todo el tiempo.

Corrí, crucé la calle, me refugié en un comercio...

Pero podía haberme llevado mucho más

si me hubiesen atrapado en ese momento

porque eran un montón.

Era una veintena. Los que primero divisamos

a mí no me llamaron mucho la atención

porque era gente muy joven y estaban con un carrito

y una bandera de España y una bandera

del Hogar Social Madrid.

¿Y vosotros identificáis a los agresores

como gente de ideología de extrema derecha?

Me agreden componentes de la organización

del Hogar Social Madrid. Porque todos iban identificados

con camisetas de HSM, y en algunas ponía

directamente Hogar Social Madrid,

con el escudo. Ellos normalmente

no se exponen de esa forma. No pueden dejar patente

que su organización es de ese perfil, ¿no?

Ellos quieren aparentar que son otro tipo de cosas.

Una gente que ayuda altruistamente a sus vecinos.

Pero no es verdad.

A ver, ¿cómo quieres la leche? Vale, 4 de "semi"...

Son neonazis de toda la vida reconvertidos

en supuestos activistas que hablan de caridad

o de solidaridad entre españoles.

¿Y cómo es ser agredido o insultado por tu orientación?

Yo ya he pasado a una etapa en la que tengo asumido

lo que soy. Son ellos los enfermos,

los que tienen que analizarse y mirar lo que son.

Y yo no tengo ningún problema con mi forma de ser

o con mi identidad. Lo tengo clarísimo.

Hay colectivos más vulnerables que otros

en cuanto a delitos de odio se refiere.

Es el caso de las transexuales que se dedican

a la prostitución.

Nos dirigimos al polígono Guadalhorce

donde se han sufrido más agresiones

por delitos de odio. Vamos a intentar saber más

acerca de ellas.

En este polígono de Málaga trabajan muchas de ellas.

El ambiente aquí es tenso desde la última agresión.

Nuestra cámara no es bienvenida.

No somos polis.

Las prostitutas nos reciben a pedradas.

No, déjate, déjate.

Este es el Polígono Guadalhorce en Málaga.

Es el equivalente al Polígono Marconi en Madrid.

Prostitución de día y de noche. Aquí trabaja Cristal.

Y aquí fue agredida.

Hola, Cristal. Hola, buenas noches.

¿Qué tal? Bien.

¿Esta es tu zona de trabajo? Sí.

¿Y pasas aquí todas las noches? Sí, todas las noches.

Depende del horario porque ya me da miedo.

Después de lo que me ha pasado me voy porque no puedo.

Psicológicamente estoy mal. ¿Agresiones?

Agresiones. ¿Qué te ha pasado, Cristal?

Agresiones contra mi intimidad sexual, contra todo.

Vejaciones con odio, con todo, hacia mi condición sexual.

Me tiraron piedras con otras amigas que estábamos

acá paradas, y un coche con cuatro chicos y casi...

Si yo no me tiro para allá, me arrollan.

Así es. Así fue.

Y nada, se bajaron del coche y empezaron

con una barra de hierro a darme.

Y el bolso se lo llevaron.

Pues me dieron en la cabeza, me pusieron 11 grapas

en el hospital.

Se me olvidan las cosas. No soy la misma de antes.

¿Cómo es ese momento de la agresión?

La agresión fue impresionante.

Mira, así son siempre. ¿Eso son los comentarios

que os hacen? Todo, todo.

Y nos tiran piedras y todo. Ahí están viendo las cosas.

Pasan y os dicen algo. De todo. Sí, mira.

¿Y qué os dicen? Maricón de mierda, muérete,

hijo de...,

travesti, muérete... Esto después de la una

de la noche se vuelve un infierno.

Niñatos que vienen empastillados, con coca...

Con todo. ¿Qué es lo que te hacen?

Pues agresión, una paliza de muerte que me dieron

que hasta que no vieron que chorreaba

y me quitaron el bolso... ¿Tú chorreabas sangre?

Total. Por toda la cara.

Por toda la cara, todo esto. Una herida para tantos puntos

tenía que ser muy grande. Fuerte, fuerte.

Y la espalda aquí también.

La barra de hierro acá. Y la barra tenía los pelos

de mi cabeza. ¿Qué secuelas físicas

te quedan? Aquí un corte con una varilla.

Y aquí en la cabeza...

Acá están los partes de lesiones.

Y esta agresión que sufres, te lleva al hospital.

Directamente al hospital, si no aquí me desangro

y me muero. ¿Qué pretendían?

Matarme.

Matarme. Yo nunca había visto

una agresión así a una de nosotras.

Terrible. Horrible.

¿Estás bien?

No.

Esta agresión que me cuentas que sufres,

¿se repite en otras compañeras? Muchas veces. Bastante.

Una compañera de Cristal interrumpe la entrevista.

Está muy alterada.

Me confundieron con una y me pegaron una paliza

y me robaron a mí.

¿Eh? Y trabajo honradamente. Me lo llevo a pulso a mi casa.

¿Qué te ha pasado aquí? Me pegaron, me reventaron

la cara entera. Así.

Así me pusieron la cara.

Me robaron 400 euros y el bolso entero.

Todo. ¿Pero un cliente?

Era como cliente.

Me subió como persona de compañía, me pagó

y me hizo así del pelo,

Me zarandeó, me pisoteó toda la cara entera.

Así me puso la cara. Porque aquí la mayoría

de los niñatos son unos hijos de la grandísima puta.

Te lo digo claramente.

Son muy perros.

¿Qué tienen contra vosotras?

Pues que son unos hijos de puta.

No nos aceptan a nosotras.

No os aceptan a vosotras. No nos aceptan.

Con odio.

Es que no podemos estar tranquilas acá.

Ojalá hubiera una protección para nosotras y más seguridad.

Ponte acá que te van a atropellar.

Dame un beso.

Chao.

Hace unos días los agresores de Crystal han sido condenados

a penas de hasta 2 años de cárcel.

El juez les ha aplicado el agravante de delito de odio.

No sólo la calle es el escenario de agresiones.

Internet se ha convertido en el lugar favorito de muchos

para verter amenazas muy graves al colectivo LGTB.

Uno de los casos más mediáticos de acoso

es el de Jesús Tomillero.

Ser el primer árbitro en España en reconocer su homosexualidad

le ha supuesto continuas amenazas de muerte

en las redes sociales.

Jesús es árbitro, pero dejó la competición en mayo

tras recibir insultos homófobos en varios partidos.

Ahora ha regresado

y le ha vuelto a pasar lo mismo.

Denuncia además amenazas de muerte.

Hola, Jesús. Hola, Carmen.

Ahí vamos, digiriendo la situación

que me ha pasado tan lamentable.

Tú estás recibiendo ahora mismo amenazas homófobas.

Sí, estoy recibiendo amenazas a raíz de salir del armario.

¿Y a raíz de que tú haces estas denuncias

empiezas a recibir amenazas de muerte?

Pues sí, denuncié bajo la policía nacional

y me llegan insultos o amenazas de muerte

vía redes sociales y vía Twitter.

"Ya te dijimos hijo de puta que no arbitres más.

Marica de mierda, te han buscado problemas."

Te dicen que te van a matar. Sí, en muchos twitter.

Que no quieren maricones en los campos

y que si no me retiro me iban a matar.

Que me iban a reventar la cabeza,

que me iban a cortar a pedazos y que me iban a meter

varios tiros en la cabeza.

(LEE) ¿No te da vergüenza, que has salido en la tele.

¿No te da vergüenza pitar lo que has pitado?

Maricón de mierda, el gol te lo van a meter por el culo.

Y esas son las amenazas.

Sí, son las amenazas que recibo.

El caso está abierto. Incluso han hecho secreto

de sumario porque el caso es muy impactante

y las amenazas me siguen llegando todos los días.

Esta es la que más me impactó, la que más me duele, ¿no?

Es que he estado incluso soñando con esta imagen,

que es la más lamentable.

Mientras Jesús intenta continuar con su vida

la policía nacional investiga sus amenazas.

El ciberodio está ahí.

Lo animo a que haga frente a los homófobos, ¿verdad?

Al odio que existe y que presente cara.

Porque yo creo que eso va a redundar en beneficio

del colectivo LGTB.

Carla Antonelli es la primera mujer

transexual diputada autonómica.

Ella también es víctima del ciberacoso.

Hola. Hola, Carla.

¿Cómo estamos? Pasa. Muy bien. Gracias.

En las últimas semanas has recibido

amenazas de muerte. ¿Y continúas haciéndolo?

Sí, no para, continúa.

Es un día a día, es un chorreíto.

La última amenaza hace dos días.

¿Qué dicen estas amenazas que recibes?

De todo tipo.

Que se me tiene que cortar la garganta,

que no salga a la calle.

"Cállese, puta, que a usted también la mataremos.

Violaré a su hija de paso."

Que es un consejo,

que han puesto precio a mi cabeza.

Y muchas veces es el mismo mensaje de amenaza

que se repite. Muchas veces se repite.

Los mensajes que me mandaron

se los han mandado a otras tantas personas,

al chico de Nuevas Generaciones.

Ese chico es Rubén Sardón,

miembro de las Nuevas Generaciones del PP.

Hola, Rubén. Hola, Buenas.

¿Qué tal? Muy bien.

Tú empiezas, Rubén, a recibir amenazas de muerte.

¿A razón de qué? A razón de un tweet

que tengo fijado en mi perfil que pone:

"Orgulloso de ser del Partido Popular

y defensor de los derechos LGTBI."

¿Y qué te dicen?

"Dios odia a los homosexuales como tú, maldito sodomita.

Esto te va a pasar a ti." Y en muchas ocasiones

lo acompañan de imágenes muy violentas,

con las piernas seccionadas,

y de carácter muy violento.

"Rumbo a Leganés a matar al marica de Rubén.

Esa denuncia no quedará sin castigo."

(Risas y vítores)

Las redes sociales parecen un terreno abonado

para las amenazas y los delitos de odio.

Lo mismo ocurre aquí, en la calle,

con los más débiles.

Juan Antonio, ¿viviendo

en la calle has sufrido agresiones?

Sí. ¿Qué te ha pasado?

En una ocasión me partieron la mandíbula.

Y dos placas y cuatro tornillos.

Después tengo una cicatriz aquí.

¿Y eso qué es, una cuchillada? Eso una cuchillada.

¿Casi te seccionan el tendón? Sí.

(Risas y vítores)

(Risas y vítores)

Este es otro tipo de delito de odio.

Es la llamada aporafobia, o intolerancia ante la pobreza.

Estas imágenes en Plaza Mayor de Madrid son el mejor ejemplo.

Los hinchas de un equipo de fútbol

humillan a la indigentes tirando monedas al suelo.

Se estima que en España

hay al menos 40.000 personas sin techo.

En cualquier banco, en cualquier rincón,

ahí están.

Pero el ajetreado día a día

les hace casi invisibles para la mayoría.

Hasta que llega la noche

y se convierten en el objetivo de los agresores.

Este simple gesto, preparar un rincón en el que maldormir,

se convierte a veces en el preludio de una paliza.

Casi la mitas de las personas

que viven a la intemperie han sido agredidas.

Es el caso de Víctor.

Lleva 3 años viviendo en las calles de Madrid.

Está hundido.

Hola, Víctor. ¿Qué tal? Hola, buenas.

¿Qué tal va el día?

Bueno, vamos tirando, como todos los días.

¿Y las noches? ¿Duermes aquí también?

Por las noches duermo aquí o en el parque,

o en las escaleras de un edificio.

O en la calle.

Ahora me han robado las mantas y duermo así, con la chaqueta.

(LADRA) Mira cómo te defiende.

Ya, ya.

Ya, chica. No pasa nada. Amiguitos, amiguitos.

¿Vives aquí con ella?

Sí, vivo en la calle desde hace 3 años.

¿Por qué dices que ella te protege?

Si no fuera por ella no podría dormir.

Si ella escucha un ruido o algo pues ahuyenta, ladra o algo.

Entonces, mucha gente que viene a robar

o vienen borrachos pues les asusta y se van.

Te iba a decir, te estoy viendo cicatriz.

Es la única vez que le han sorprendido.

O no sé si ella quiso hacer algo.

Pero como eran varios...

Iban con palos y botellas, pues nos zurraron a los dos.

¿Qué te hicieron, Víctor?

Me dieron un botellazo aquí con una botella grande

y varios palazos en la espalda, y en el brazo, en el codo...

Sólo recuerdo que me llovieron botellazos y palos.

Y de repente me levanté y un chico moreno

con una gorra roja me dio aquí en toda la cabeza,

en toda la frente.

Se me llenó de sangre los ojos y toda la cara

y me caí al suelo.

¿Cuántos puntos te han tenido que dar en la frente?

No sé, pero muchos.

Sólo tengo un ojo, el otro está ciego.

Y casi me quedo ciego.

La historia de Víctor se repite cada noche.

Nos lo confirman en ATENTO,

un observatorio de delitos de odio

contra personas sin hogar.

Hablamos de agresiones a personas sin hogar.

¿En el observatorio qué datos manejáis?

Nosotros identificamos que el 47% de las personas

que están en situación de calle

han sufrido algún incidente o delito de odio.

Nuestro estudio nos da datos de que una parte importante

genera lesiones que necesitan y requieren tratamiento médico.

Cada 20 días muere una persona sin hogar en España en la calle

como consecuencia de una agresión.

Con lo cual esto es una cuestión de vida o muerte

para la gente que está viviendo en la calle.

A pesar de la gravedad de muchas de las agresiones

tan sólo hay un 13% de denuncias.

Víctor tampoco acudió a la policía.

¿No lo denunciaste? No. ¿Para qué?

¿De qué sirve? Si no sirve de nada.

¿Te ha pasado más veces?

Estaba durmiendo y de repente mi perra empezó a ladrar

y estaba un corro de chicos pelados

ahí bebidos, borrachos.

¿"Pelados" te refieres...? Sí, rapados.

¿Gente de extrema derecha? Sí.

Sí, neonazis o como se llamen.

¿Los agresores, la gente

que te ha podido hacer esto, es gente joven?

Sí, en este caso sí eran jóvenes.

En este caso eran jóvenes.

Y en el otro también.

Jóvenes y de extrema derecha.

Este es perfil del agresor de los sintecho.

¡Qué bien que le está quedando a mi chaval!

¿Detrás de estas agresiones quién suele estar?

En los datos de nuestra investigación

lo que nos dice es que cerca de un 30%

de las experiencias están protagonizadas

por chicos jóvenes que salen de fiesta.

Y un 7% de los casos, detrás hay grupos

de extrema derecha o grupos neonazis.

A veces, las humillaciones son brutales.

A este mendigo le obligan a comer excrementos de perro.

Traga.

Y a este otro, le untan pasta de dientes en la cabeza.

Me imagino que tienes miedo. Sí, claro.

Duermo con un palo siempre o algo encima.

Llega el frío, otro invierno más. Lo pasas muy mal.

El invierno pasado casi me muero.

Y ya no tengo fuerzas.

Me dan ganas de suicidarme ya. No digas eso.

Sí. No aguanto más. No quiero esta vida.

¿Estás bien, Víctor?

Estoy agotado. Estás agotado.

No puedo más.

Víctor, te deseo lo mejor. Que tengas esa oportunidad.

Igualmente. Encantado, señorita. Suerte.

Igualmente. Mucha salud.

Son historias que se repiten en cada ciudad de nuestro país.

Viajamos a Málaga para conocer cómo es allí

la situación de las personas sin hogar.

Esta noche, vamos a acompañar a Cruz Roja Málaga

a realizar su ruta de intemperie.

Llevarán todo lo que necesitan a las personas sin hogar.

Nosotros les acompañamos.

Hola. Buenas noches. Buenas noches.

Manuel, ¿qué ruta llevamos hoy? Vamos a hacer la zona centro.

¿A cuánta gente atendéis toda la noche?

Tenemos un promedio diario, de lunes a miércoles y viernes,

de unas 30-35 personas por salida.

¿Os cuentan los problemas que tienen,

las agresiones que tienen? Efectivamente.

Si les han pegado, si les han robado.

Sufren mucho, por desgracia.

¿Hay cosas que no cuentan? Por supuesto.

¿Es por miedo, por vergüenza? Siempre por miedo.

Y por vergüenza, también, claro.

Son muy reservados. Es lógico.

Viven en la calle. No se fían de nadie.

Pues venga. Señores, vamos al lío.

Buenas noches.

Muy amable. Muchísimas gracias.

Juan Antonio. ¿Sí?

¿Qué tal? ¿Cómo va la noche? Carmen, de "Teleobjetivo".

Bueno, tranquila, de momento.

¿Cuántos años tienes?

51 voy a cumplir, si llego.

51. ¿Y cuántos años viviendo en la calle?

20 años. Juan Antonio, viviendo en la calle,

¿has sufrido agresiones? Sí.

¿Qué te ha pasado? En una ocasión, me partieron

la mandíbula. Dos placas y cuatro tornillos.

Después, tengo una cicatriz aquí.

¿Y eso qué es, de una cuchillada? Es una cuchillada.

Casi te seccionan el tendón. Sí.

¿Y esto fue en una agresión también?

En una agresión también. O sea, además de la mandíbula,

tienes ese corte tan grande.

Sí. Y porque me pude defender.

Me acorralaron entre 20 y me agredieron.

Me metieron un latigazo con un candado de moto, eh,

y me partieron la mandíbula.

Yo tengo medio cuerpo reconstruido.

¿Quiénes estaba detrás de esa agresión,

de esas 20 personas que iban a por ti?

Si eso sale en televisión,

pueden venir a por mí y no duro ni 24 horas.

Por eso, yo no duermo. Yo duermo de día.

De noche, descanso.

¿Pasas miedo de noche? ¿Lo enseño?

¿El qué? Esto. La tengo que llevar.

Esta la tengo para los bocadillos.

Pero tienes que tenerla.

Es una navaja. Sí.

Es que si vienen a matarme o a hacerme daño,

yo me tengo que defender.

Tienes que dormir en alerta siempre.

Terminamos nuestra ruta con Cruz Roja.

Nos quedamos con un dato. La mayor parte de las agresiones

a personas sin hogar se producen de noche,

mientras estas están durmiendo y son más vulnerables.

La intolerancia no solo afecta a los más débiles.

El odio ideológico es la causa también de agresiones.

Algunas como esta, a plena luz del día.

Cinco jóvenes contra dos mujeres.

Son imágenes de los golpes propinados a dos miembros

de la plataforma Barcelona con la Selección.

Arrastradas por el suelo.

Pateadas.

Todo por llevar esta camiseta

en apoyo al equipo español de fútbol.

Hola. ¿Qué tal? Buenas tardes.

Buenas tardes. Soy Gema, de "Teleobjetivo".

Estamos en un lugar que, para vosotras, no es

nada de agradable. Nada, nada. Todo lo contrario.

¿Qué pasó? Hacemos eventos y montamos carpas

de Barcelona con la Selección,

aquí, en Cataluña. El fin es que la Selección

de Deporte Española llevan doce años que no viene

aquí a jugar a Cataluña. Lo que hacemos, es promocionarlo

y solicitar firmas para apoyar para que vengan.

Entonces, estáis aquí a media tarde.

¿Qué es lo que pasa y a qué hora?

Pues mira. Ya, sobre las cinco y pico, estábamos aquí

tranquilamente y pasó un chico o un señor

y ya nos miró un poco mal, ¿sabes? Sí, sí. Como bastante mal.

Se dio la vuelta y nos hizo una foto.

Nos hizo una foto. Y nada y se fue.

Yo estaba así. De espaldas.

De espaldas. Mi compañera estaba aquí y tal.

Y veo que se cae la carpa.

O sea, yo pensé: "Alguien se ha tropezado".

Tiran la carpa. La empujan. A mí me cae en la cabeza.

Yo solo sé que veo a cuatro o cinco hombres, o chicos,

bueno, pero no sé, de verdad,

tirándolo todo por el suelo, empujándonos, insultándonos.

¿Qué os decían? "Puta españolas. Os vamos a matar".

Yo qué sé. "Fachas. Fuera de aquí".

Unas cosas horribles. O sea, yo, de verdad,

todavía pienso que esto es una pesadilla.

Esto no puede pasar en España.

María Rosa, no hubo provocación de por medio.

Y tú fuiste la más perjudicada a nivel físico, sobre todo.

¿Porque a ti qué te hicieron?

A ver. A mí se me lanzó encima un individuo.

Yo caí al suelo. Y otro individuo. Los tenía encima mío.

Yo, en el suelo, forcejeando con ellos y defendiéndome.

Como podías. Como podía. Y, bueno...

Te tiraron al suelo. Sí, sí.

Fui a parar ahí, a la carretera.

Te llevaron hasta la carretera. Mucha agresividad.

Sí. Agresividad, violencia. Y, realmente, no sabemos

ni el motivo ni el porqué. Imagino que es porque vieron

la bandera española. Nosotras somos catalanas,

"molt" catalanas y españolas.

A ver. Yo veo mucho odio en la mirada.

Por lo menos, al chico al que tuve a dos palmos,

la rabia que se le generó. ¿Qué edad aproximada

creéis que podrían tener? 25-30.

A continuación de haber pasado esa incidencia,

al cabo de una media hora, no mucho más,

aparcó un coche aquí, se bajó el individuo,

se me paso a un palmo,

palmo y medio y me dijo: "¿Qué haces tú aquí?

Esto no tiene que estar aquí".

Se montó en el coche con otros individuos.

Me insultaron, me tiraron bebidas,

porque hice fotos y se fueron.

Es un tema, no sé, de odio.

Este es el momento de esa agresión verbal.

Los gestos de desprecio y la actitud violenta

son evidentes.

Yo, me temblaba el cuerpo. El bolso también se lo robaron.

Me robaron las gafas, el dinero.

Tú te vas al hospital y tu parte de lesiones indica

que tienes, ¿qué lesiones?

Contusiones, la columna vertebral, también, una contusión.

Y luego, pues un poco de hematomas de dolores.

Al cabo de unos tres o cuatro días, me sale la reacción

de todos los golpes, de morados.

En la rodilla, en el brazo, en el cuello.

¿Cómo se vive después de una agresión

de este tipo, tan irracional?

Mira. Yo estuve un mes fatal, nerviosa.

Una situación complicada. Muy complicada.

Bueno, ¿vais a seguir en las carpas?

Sí, hombre. Si no paramos. No paramos.

Porque yo tengo libertad

y como tengo la libertad, no me la va a quitar nadie.

La Fiscalía de Barcelona ve en esta agresión

un delito de odio con agravante ideológico.

José María Fuster es el abogado de las agredidas.

A nivel judicial, ¿en qué punto está?

Solo te diré que hay unas cinco personas identificadas.

¿Cinco? Cinco identificadas.

Tres de la primera agresión y dos de la segunda.

¿Pertenecen a algún grupo organizado

o son personas que, a nivel individual tomaron esa decisión?

La hipótesis policial es que están todos,

más o menos, vinculados a un grupo ultra de animación

del equipo de Sant Andreu que se llama Desperdicis.

Este grupo se ha caracterizado, precisamente,

por este tipo de actuaciones.

La investigación apunta a este hooligan.

Se le vincula al grupo ultra de extrema izquierda, Desperdicis.

Son los hinchas radicales del Sant Andreu.

Conocidos por su tendencia antifascista e independentista.

¿Qué tipo de pena puede caer sobre los agresores?

¿Un máximo de...? Nosotros sí que pensamos calificar

como un delito de lesiones,

un delito de robo, con el agravante de odio.

En consecuencia, podría llegar a suponer una pena

de ingreso en prisión efectivo.

Superior a dos años. Superior a dos años.

Les puede salir muy caro a los agresores.

Pena de cárcel. Un castigo solo posible

si existe una denuncia de por medio.

Vencer al miedo puede ser el único arma

contra los delitos de odio.

  • Delitos de odio

Teleobjetivo - Delitos de odio

18 nov 2016

Los reporteros de Teleobjetivo analizan el preocupante fenómeno de los delitos de odio recogiendo casos de agresiones, vejaciones y humillaciones hacia extranjeros, personas sin hogar, homosexuales y transexuales. Un reportaje que también investiga el aumento de grupos xenófobos en España, a imagen y semejanza de los que proliferan en Europa.

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