Egipto elige este fin de semana presidente, entre la alarma y la confusión por la sentencia del Tribunal Constitucional que ayer ordenó disolver el parlamento. Los militares, que gobiernan el país desde la caída de Mubarak hace 16 meses, controlan ahora también el poder legislativo y para muchos egipcios, eso es un paso atrás en el camino hacia la democracia.
Preocupación ante la disolución del Parlamento egipcio