Soy cámara. El programa del CCCB La 2

Soy cámara. El programa del CCCB

Sábados a las 01.30 horas en el contenedor 'La sala'

'Soy cámara. El programa de televisión del CCCB' es un programa audiovisual producido por el CCCB y TVE que, siguiendo la voluntad de poder ampliar su programación más allá del centro, utiliza Internet como un canal más para poder ofrecer y compartir su programación. El CCCB se ha consolidado como uno de los espacios consagrados al arte contemporáneo más importantes de España. Este programa da a conocer el funcionamiento, las actividades y las obras del centro, planteando la cultura como un espacio de gozo, denuncia y reflexión.

Programa mensual dedicado al mundo de la cultura, realizado a partir de las diversas actividades organizadas o celebradas en el CCCB y utilizando el amplio fondo documental del Archivo CCCB.

SOY CÁMARA no se limita a ser una agenda del centro, sino que se sirve de los variados contenidos del CCCB para reflejar las áreas más inquietas del pensamiento y la cultura, dentro y fuera del recinto.
El programa es, pues, un relato continuo, sin secciones anunciadas, en el que se suceden secuencias de diferente carácter, documental, ensayístico, informativo o creativo, pero siempre con el CCCB como excusa, escenario o argumento.
SOY CÁMARA pretende ser también un laboratorio televisivo, con voluntad experimental, creativa y crítica, en sus diversas secciones.

Actualmente se emite una vez al mes en 'La sala': http://www.rtve.es/alacarta/videos/la-sala/

www.rtve.es /pages/rtve-player-app/1.6.16/js
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Transcripción completa

En ese sentido leía un artículo muy interesante

de Aída Sánchez de Serdio que se titula "Universidad muerta"

o algo así, en la cual ella decía que lo que tenemos que pensar,

sobre todo, cuando hacemos las críticas a las reformas

neoliberales, como esta última de Wert,

es qué ha pasado en la universidad para que,

cuando un asalto neoliberal de este calibre irrumpa en la universidad,

se haya encontrado una universidad con los brazos bajados.

-Me fui de la universidad viendo la desbandada general

con una tristeza difícil de expresar con palabras.

Comprendí que éramos producto de un larguísimo proceso de disciplina

que tiene como finalidad producir un sujeto académico obediente.

Así somos moldeados cuidadosamente en una cultura del miedo

y del individualismo.

¿Qué clase de voluntad o qué experiencia iluminadora

es necesaria para mantener el espíritu crítico

y la dignidad en estas condiciones?

Es esta degradación de la conciencia, de la solidaridad,

de la más mínima humanidad lo que me hace temer que estamos

en una universidad muerta.

Ahora bien, nadie está libre de peligro, así que solo espero

que si alguna vez me convierto en una docente acomodada,

incapaz de mirar a la cara la violencia institucional,

levantar la voz ante una injusticia o demostrar solidaridad,

alguien me escriba un artículo como este o peor para hacerme saber

en qué me he convertido.

(Música)

Las universidades públicas empezaron, hace un tiempo,

a suponer que una parte de su financiación

tenía que venir de la captación de recursos externos.

En este sentido, digamos, se sitúan claramente

en manos de esto tan anónimo y al mismo tiempo tan particular,

que ahora mismo se denominan los mercados.

Esto indica criterios de una supuesta utilidad,

criterios de rentabilidad inmediata, que son justos los criterios

que la universidad no había tenido.

-Una buena parte de los problemas que tiene actualmente

la universidad pública es la naturalización

de la ideología neoliberal, es decir, asumir como evidentes,

asumir como inevitables y, por lo tanto,

como incuestionables las exigencias y las demandas

de la sociedad neoliberal en el ámbito de los saberes.

Esa naturalización neoliberal pasa también

por asumir como incuestionable una especie de emprendeduría

o empresariado de uno mismo.

La estandarización de los saberes. Es decir, cómo hemos asumido

que la criba de los saberes debería hacerse, respecto de aquellos

que nos serán útiles o no en el mundo profesional.

Del mismo modo en que la economía, del mismo modo en que

las políticas migratorias se nos habla de Europa

como aquello de lo que nos tenemos que convertir.

En el caso del espacio educativo europeo sigue siendo lo mismo.

Siempre tiene que ver con tomar como modelo de Europa.

Ahora escuche mi voz.

Mi voz le ayudará y llevará hacia Europa

cada vez más profundamente.

Cada vez que escuche mi voz

con cada palabra y cada número,

entrará en un nivel más profundo, más abierto,

más relajado y receptivo.

Ahora voy a contar de uno a diez.

Cuando llegue a diez estará en Europa.

En cuanto a Bolonia.

Bolonia es mucho más divertido que todo esto.

Bolonia es el gran timo.

Nos están engañando a todos.

Bolonia no es más que: "A ver cómo, teniéndonos entretenidos

a los universitarios españoles y no nos montan una

como la de LOU con Aznar".

Entonces nos tienen bailando como campeones con respecto a algo

que no es más que una reconversión del naval encubierta,

sumada a una inflación de los títulos.

Vamos a ver.

Hace 40 años, en España, un sujeto que tenía el bachillerato superior

era casi Dios. Ya no digamos licenciado.

Esos eran...

Había que pedir permiso,

eran excelentísimos señores.

Hoy cualquiera es un excelentísimo señor.

Aquí tenemos...

E incluso yo. Incluso yo soy excelentísimo señor.

Nos hemos encontrado que hay un montón de gente

que tiene un papelote que dice: "Juan Carlos I rey de España

y en su nombre, el rector magnífico de la universidad equis

dice que este señor, en virtud del real decreto

es la polla en verso en un tema determinado".

Teníamos una universidad

que estaba muy acostumbrada a vivir solo de una fuente de financiación.

Era la parte pública.

Ahora empieza a entender que puede trabajar con la parte privada.

Todavía nos faltan crear los mecanismos y los puentes.

Falta mucho recorrido aquí.

Evidentemente, entran determinado tipo de presiones.

Y de miedos.

Miedos de que se convierta la universidad solamente

en una especie de escuela profesional,

aunque sea a través de la investigación.

Entran los miedos de que las empresas dirijan demasiado los contenidos

y la forma de trabajar.

Esto puede darse.

No es que la universidad no tenga que cambiar.

Pero pierde una función esencial que tiene que ver con lo que decía antes.

Sin pasado...

Podríamos decir, ni futuro...

No sabemos qué significa innovar ni qué significa conservar.

Si no, nos ubicamos en una suerte de perpetuo cambio sin ningún criterio

o los criterios vienen del propio cambio de la sociedad.

Si empezamos por universidad en España 2015,

para mí eso equivale a precariedad absoluta y discriminación.

Es decir, con la aplicación del 3 + 2

es cierto que la razón general que daba el ministro Wert

es acortar los plazos de estudio del grado, y por lo tanto,

que los cursos fueran más económicos porque son menos años que pagas.

También es cierto que para, que son grados de carácter

generalista porque pasan a ser tres años

y luego tienes que pagar un máster de dos años,

que es cuando realmente los precios incrementan brutalmente

y lo que nos vamos a encontrar es un montón de graduados

con un grado de tres años, que es de carácter generalista,

que no podrán tener la especialización

porque no podrán permitirse pagar un máster de dos años.

(Música)

Pasará lo que ha pasado ya en el sistema anglosajón hace tiempo.

Que es que ser licenciado, graduado, significará que tendrás

un papel precioso para colgar en tu tienda de automóviles usados,

en tu despacho de panadería, o en tu habitación

mientras coleccionas los tickets del paro.

Y el empleador, la sociedad, buscará una nueva herramienta

para distinguir a la gente.

¿Entonces qué pasa?

Se inventarán un nuevo título.

De forma que, ya que todos son bachilleres

y todos son licenciados, vamos a putearlos un poco más.

Entonces los puteamos dos añitos más, solucionamos un problema

de financiación universitaria porque recortamos un año

de 11 E el crédito y montamos dos añitos a 24 E el crédito...

Eso sí, con una cantidad estupenda de créditos blandos, reembolsables,

una cosa estupenda, una política social digna del anterior Gobierno.

Digo...

No todo el mundo podrá acceder a formarse.

Lamentablemente, no todo el mundo puede pagarse un máster

o un posgrado.

Existen becas, pero no existen tantas becas para toda esa gente, quizá.

El 3 + 2 significa que...

estás como haciendo un filtro de población

que pueda acceder a hacer un máster de calidad.

Ya es un filtro, ¿no?

El hecho económico ya significa una tría, un descarte de población.

Y eso es, desde mi punto de vista, es muy triste y frustrante a la vez.

Y para el profesor también es una situación muy compleja,

porque ahora, cuando estás suspendiendo a un alumno...

Y esto es un problema de conciencia.

Estás obligándolo a pagar 300 E por esa asignatura.

Uno no se puede equivocar...

Y mi pregunta es, si en la universidad,

que es una especie de... espacio donde estás protegido,

porque estás aprendiendo.

Porque quien aprende todavía tiene la oportunidad

de equivocarse, ¿no?

Pero si aquí, que en principio los alumnos vienen a aprender

y por tanto a equivocarse.

Equivocarse está penado económicamente, porque lo está...

¿Pero tú quién te has creído que eres?

Niñato lamemierda.

-No parece que se respire toda la colaboración

que sería deseable en el grupo. -¿Qué grupo?

Estamos compitiendo por un mismo puesto de trabajo.

-¿Hasta dónde tenemos que competir? ¿Hasta que nos arranquemos los ojos?

-Se vende estudiante barato a mitad de precio.

100 % sumiso.

100 % disponible.

Para trabajar donde quieras.

Recién salido de la fábrica y del no pensar.

-Cuando tú tienes una universidad en la que los cursos

pasan de costar 500 E, cuando quizá deberían ser gratis,

o pagar únicamente las tasas,

a pagar 1700 o 1900 E por un solo curso de grado,

es muy difícil plantear

dinámicas que funcionen dentro de la propia universidad,

en el sentido de que tú a los estudiantes

los estás convirtiendo en clientes

y eso también cambia la reacción y los modos de hacer

de los estudiantes en el aula.

-Debe de ser muy interesante ser maestro de escuela.

-Eso creí una vez. -Ver crecer y ayudar a los alumnos.

Ver cómo desarrollan su personalidad y ver adónde llegan

cuando dejan la escuela y se enfrentan al mundo.

No sé cómo puede hacerse viejo en un mundo que siempre es joven.

-Nunca había pensado en ello de esa manera.

Cuando usted habla de ello lo convierte en...

Emocionante y heroico. -Oh, lo es.

-A raíz de los recortes, en una excusa

para los órganos de Gobierno de las universidades públicas

para establecer un sistema de precariedad laboral

para los profesores que no tienen plaza,

como en el caso de los profesores asociados,

que cobran entre 300 y 500 E al mes por ser profesores universitarios.

Y no se trata de reclamar que por ser profesor universitario

debas tener unos derechos laborales que no tienen otros colectivos.

Se trata de que nadie, en un contexto como el nuestro,

debería cobrar 300 o 500 E por un salario,

independientemente de cuál sea su formación o actividad profesional.

-Esto hay que desbloquearlo de alguna forma.

Probablemente, los que lo pueden desbloquear

no son los que están en precario,

a no ser que haya movilizaciones muy fuertes,

sino los que están dentro de los lobbies de profesorado,

que son los que están más acomodados

o tienen la vida un poco más solucionada.

Pero una cosa es que se tendrá que solucionar

y otra cosa es ser o no solidarios con nosotros.

Y creo que es un problema sistémico de la propia universidad.

-El cuerpo de docentes universitarios

es cada vez más un cuerpo muy desarticulado políticamente,

muy desactivado como colectivo social,

de quejas, de vehiculación ciudadana.

Y lo que es más preocupante,

puesto que se nos ha puesto a trabajar individualmente,

privadamente,

para nuestros currículos individuales universitarios,

un cuerpo de saberes colectivo muy desactivado,

a diferencia de lo que hubiera podido ser en antigüedad

lugares de saber, y más recientemente,

en el siglo XX, la universidad.

-Hoy en día, quienes protestan son una minoría.

Nos merecen todo el respeto, pero la mayoría no está protestando.

Cuando se conoce bien la reforma, Bolonia se aprecia.

Por eso queremos que los estudiantes, los profesores

y el personal de administración y servicios

compartan con nosotros los cambios de Bolonia.

-¿Qué pasó el otro día en el patio?

-¿En el patio?

-Sí, los chicos desfilando y dando palmas.

-Era un ejercicio para demostrar una cuestión,

el peligro de la conformidad.

-John, nuestro sistema ya está establecido y demostrado.

Funciona. Si lo pone en duda, hará que ellos también duden.

-Creía que el fin de la educación era enseñar a pensar por uno mismo.

-¿A la edad de esos chicos? Nada de eso.

Tradición, John.

Disciplina.

Prepáreles para la universidad y lo demás llegará por sí solo.

-Vine a Futura. -Ven a Futura.

-Vine a Futura.

-Empezaban a repartir sin parar los panfletos

de que era la mejor universidad, el mejor máster que puedes hacer,

no te vas a arrepentir de gastarte ese dineral en esa universidad

y seguro que vas a encontrar trabajo con ese máster.

-La mejor orientación para tu futuro profesional.

(Música animada)

-Entender que el terreno de juego, nos guste o no,

está cambiando muy rápido, y nos están obligando

a entrar en esas estrategias,

no sé si de comunicación o de seducción,

para conseguir recursos para seguir adelante.

Por lo tanto, una de dos, o realmente se comunica mejor

para que los poderes vuelvan a dar este espacio

o, al mismo tiempo, hay que crear unas estrategias de comunicación

para conseguir los recursos de otra manera.

El equilibrio difícil es cómo no entrar en deformarse

mientras haces esto.

-¿Que es necesario que docencia e investigación vayan de la mano?

Yo estoy totalmente de acuerdo, pero sí que es cierto

que depende qué tipos de esquemas de investigación.

El problema es tener la concepción de que únicamente en la universidad,

en tanto que institución, se puede generar conocimiento.

Por ejemplo, lo que se da es un vacío de relaciones

entre las universidades públicas y las instituciones culturales.

Aquí, en Barcelona, lo vemos claramente.

Yo misma, por ejemplo, lo estoy viviendo.

Yo acabé el doctorado,

soy miembro del equipo docente de Estética,

del Departamento de Filosofía de la Universidad Autónoma,

pero soy externa.

Los soy a través de un proyecto de investigación,

no tengo ninguna relación contractual con la Universidad Autónoma.

En cambio, el proyecto de investigación que desarrollo

en la actualidad, parte de las conclusiones

de mis investigaciones doctorales, que se realizaron con una beca

predoctoral del Ministerio, por lo tanto,

yo realicé mi doctorado con dinero público.

Pero para seguir desarrollándome como investigadora

no tengo ningún apoyo institucional universitario.

En cambio, ese apoyo lo he encontrado

en las instituciones culturales de mi ciudad,

como es el caso de Hangar, el CFB o el Macba.

En cambio, en cuanto a relaciones es prácticamente inexistente

entre las universidades y los centros culturales

-Hicimos un trabajo interno de investigación en la Pompeu

con un grupo de colegas.

Se llama "UPF 2020: Diseñar la universidad del futuro".

Fue un intento de ver un poco qué estaba pasando.

Nuevas experiencias, nuevos formatos,

nuevas especies, como decía antes, en la ecología de la educación.

Surgió alguna cosa interesante. Este formato de los labs,

que es diferente. Están los media labs,

los fap labs, que trabajan con impresoras 3D.

Este formato del lab es interesante si buscamos crear un espacio

que sea como una interfaz entre la universidad y la sociedad.

Es un formato para seguir experimentando

porque no es un formato cerrado. Hay muchas variantes.

-O las universidades se lo plantean y crean sus espacios internamente,

yo qué sé, programas de máster para empezar,

no sé si doctorados después, o colaboran con otras instituciones

que tienen ese espacio donde se pueden mezclar las cosas.

Por ejemplo, me parece interesante una cosa muy pequeñita

que hemos empezado en la Universidad de Lérida,

que es un minor, aún es un máster,

de arte y ciencia, donde lo que hacemos es,

a los alumnos de grado, no han acabado la carrera aún,

les permitimos escoger una serie de herramientas.

Diego "les permitimos" porque es ir desde fuera, pero dentro.

Les permitimos escoger una serie de recursos.

Desde el punto de vista del arte, pueden colaborar con los científicos,

conocer sus métodos, sus instalaciones.

Pueden utilizar el microscopio electrónico...

Y a partir de aquí,

elaborar algún proyecto de tipo artístico

que permita generar otras preguntas

tanto para ellos mismos como para los investigadores de allí.

-Tanto que institución pública,

yo entiendo que tienes un compromiso ético para con la sociedad.

Evidentemente, las aportaciones de esos proyectos de investigación

deberían revertirse directamente en la sociedad.

-Lo decía Wendy Brown recientemente en una conferencia

a raíz de la privatización de la universidad en California.

Y decía que tenemos que dejar de relacionarnos

con estos ataques a las instituciones públicas

como si fueran problemas que vienen solamente de fuera.

Es decir, tenemos que pensar que, de algún modo, la bestia está dentro.

La bestia la tenemos dentro nosotros mismos.

Entonces, la cuestión del alumnado creo que va por ahí.

Yo misma estoy harta de tenerme que relacionar con el alumnado

como desactivando en ellos su actitud clientelar.

Es decir, soy un cliente, recibo un producto

y quiero tener el máximo de beneficios y de rentabilidad

y el mínimo de esfuerzo, claro, respecto de ese producto

porque ya lo he pagado.

(Catalán)

(Protestas)

Vivan los estudiantes, jardín de nuestra alegría.

Son aves que no se asustan de animal ni policía,

y no le asustan las balas ni el ladrar de la jauría.

Caramba y zamba la cosa, que viva la astronomía.

La universidad se va a parecer un poco al aeropuerto.

Ese lugar en el que las personas se cruzan,

no se conocen,

tienen claro cuál es su destino, saben adónde van,

saben de dónde vienen,

y, si regresan, adónde regresan.

Pero todo se queda ahí por resolver.

-En los últimos años se ha perdido toda la posible asociación

o posible comunidad de alumnado.

Simplemente somos individuos separados.

Cadáveres, como algún profesor alguna vez ha dicho:

"Los alumnos hoy en día son cadáveres".

No sienten que una universidad mejor es posible.

Simplemente están allí, pasan.

Salen y han pasado, y ya está.

No se plantean: "Este profesor,

¿es bueno, es malo?

¿Debería ser titular, debería no ser titular?

¿En qué condiciones trabaja?".

Es un periodo de crisis de la universidad.

Crisis en el sentido de que ciertas estructuras

están siendo cuestionadas.

Pero esto no significa que...

de las crisis no se pueda aprender algo.

O que la misma universidad no sea capaz,

o los integrantes de la universidad no sean capaces,

de orientar de nuevo,

en el nuevo contexto,

algo que apunte no solo a pérdidas de lo que ya fue,

sino a intentos de situarse de nuevo en el ámbito del saber,

y, al mismo tiempo, rehabilitando

esa pasión conservadora de la universidad.

-Esta crisis, ¿para qué sirve? Pues para que tengamos miedo.

Y que tomemos las decisiones desde el miedo.

Y es cierto que muchos alumnos están tomando decisiones desde el miedo.

Y lo que buscan es una salida a su miedo

por la vía profesional.

Y después se frustran un poquito, o bastante, o mucho.

O se sienten desvalorizados o parte de un mecanismo que les supera.

Yo creo que hay que empezar a hacer pedagogía

de quitar ese tipo de miedo.

Aproximarse a la universidad,

o a otra institución que sea equivalente,

es disfrutar del conocimiento.

Con la intención de enriquecerse uno mismo

o de aportar algo a la sociedad.

-Que la universidad, desde mi punto de vista,

tenga las puertas abiertas,

casi como una gran plaza llena de caminos

que se bifurcan hacia muchos lugares.

Si la universidad, desde mi punto de vista,

tuviera claro esto y se convirtiese en ese centro,

que vislumbra muchos caminos posibles a su alrededor y que los integra,

la universidad, en la sociedad de la información,

puede convertirse en una revolución en realidad.

(Música)

(Música créditos)

Soy cámara - Universitas

19 dic 2015

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