www.rtve.es /pages/rtve-player-app/2.17.1/js/
5420728
No recomendado para menores de 7 años Servir y proteger - Capítulo 623 - ver ahora
Transcripción completa

El Moonlight

se lo tiene que quedar alguien que entienda de negocios turbios.

Alguien que sepa del mundo de la noche.

-Voy a apostar por el cariño que Luis te tenía.

Los Soler queremos que el Moonlight sea tuyo.

-Hijo, ¿qué tal? ¿A que no sabes dónde estoy ahora mismo?

Espero que no vuelvas a las andadas y utilices el Moonlight

como tapadera para otros negocios ilícitos.

Lo quieras o no, Quintero,

Tu pasado siempre te perseguirá. Lo sé.

Y siempre va a haber alguien, en el barrio o la calle

que me eche en cara mi pasado.

Hola. Hombre.

-No sabía que estabais reunidos.

Tu secretaria me ha dicho que pasara. Y ha hecho muy bien.

Las Clínicas Di Matteo tienen las puertas abiertas

a una de nuestras mejores clientas. Gracias.

-Tuvisteis una relación de alto voltaje

y seguro que aún le gustas.

Mi historia con Gabriela acabó hace mucho y lo sabes.

Porque dejasteis de coincidir en Barcelona.

¿Has visto cómo está? Espectacular. Ha mejorado con los años.

No ha venido a recordar viejos tiempos.

Y aun así me daría igual, no quiero nada con ella.

Bastante ocupado estoy recomponiendo mi matrimonio.

Hoy estoy en el "briefing" porque voy a presentaros

a la oficial Lara Muñoz.

Durante el último año ha formado parte del Equipo de Comunicación

de la Policía Nacional.

Pero aquí va a trabajar en la ODAC

y se va a encargar de la prensa y redes sociales.

Por supuesto en colaboración con nuestros compañeros.

Claudia.

Sé que la prensa y las redes te machacaron mucho

por la muerte de Ricardo Soler.

Y que tu reputación "online" está por los suelos.

Quiero que sepas que voy a currar en darle la vuelta a la situación.

-La experiencia me dice que no es bueno mezclar...

-¿Sabes lo que me dice tu cara?

Que piensas una cosa pero dices otra.

-Es un caso de estafa por Internet.

Varias personas han denunciado cargos en sus tarjetas

por compras que no han realizado.

-¿Les han robado las tarjetas? -No, qué va.

Parece un caso de clonación

mientras los clientes compraban por Internet o físicamente.

-El día anterior a que se iniciaran los movimientos fraudulentos

hay cargos del mismo emisor.

-¿Y de dónde viene ese cargo?

-Viene de un parquímetro del Ayuntamiento de Madrid.

-Es una banda organizada fijo.

Si quieres te ayudo con este caso.

-Que no. No me parece buena idea.

-¿Por qué?

-Quiero mantenerte al margen de todo esto.

Y que no muevas un solo dedo.

-A ver.

Me dijo que le molestó tu negativa, pero me costó sonsacarle...

-¿Por qué le ha molestado?

Tenía planes con amigos y no me apetecía ir al evento ese.

-¿Crees que puedo tener posibilidades con él

aunque rechazara mi invitación de la inauguración?

-Por supuesto.

Pero hasta que no le preguntes, no lo sabrás.

-Somos compañeros de trabajo y ya está.

Hay que mantener las distancias.

Vamos a hacer una cosa.

Vamos a irnos de aquí y olvidar esta conversación, por favor.

-Vale, si es lo que quieres.

(Música emocionante)

Para ser el primer día, no podemos quejarnos.

Hubo un coteo constante de personas interesadas en la clínica.

Y para hoy ya tengo varias citas concertadas.

Eso está muy bien.

Aunque la mayoría solo fantaseen con hacerse un tratamiento.

Ya estoy ahí para hacerles ver que puedo cumplir sus fantasías.

De eso no me cabe ninguna duda.

Ah, además.

Andrés ha ideado una campaña promocional

con precios especiales. y financiación a medida.

Y ha conseguido una indemnización importante

por el retraso de las obras. 70 000 euros.

Lo que no consiga Andrés.

Después lo llamo para felicitarle. Sí.

Tenemos muchos motivos para estar felices.

Por fin la clínica ya está en marcha.

Empieza una nueva etapa.

En todos los sentidos.

Oye, ¿qué te parece si...?

Si salimos por ahí a celebrarlo. Esta noche, por ejemplo.

(BALBUCEA) No sé.

No me lo esperaba.

Podríamos ir a la aventura.

Coger el coche y buscar un buen restaurante.

Quizás buscar un buen hotel y pasar la noche. ¿Qué me dices?

Esta última parte todavía me sorprende más.

A mí me encantaría.

Mateo, no creas que no...

que no valoro lo detallista que estás siendo últimamente.

Y me gusta que quieras compartir conmigo tus éxitos de la clínica.

Para variar.

Lo que dije en el discurso de la inauguración es la verdad.

Esto no lo habría conseguido sin ti.

Tú eres la parte más importante de mi éxito.

Por eso...

me gustaría que disfrutáramos de esta nueva etapa juntos.

Es que yo todavía estoy dolida.

Necesito tiempo.

Ya, lo entiendo.

Lo entiendo.

Pero ¿crees que volveremos a ser una pareja como antes?

No te sé responder a eso.

La verdad es que no lo sé.

Porque está en tus manos.

Pues en ese caso la respuesta es sí.

Tómate todo el tiempo que necesites.

Yo me encargaré de demostrarte que puedes confiar en mí.

Vale.

Me voy. Que llego tarde a la clínica.

Como siempre.

Que tengas buen día.

Igualmente.

Que no tiene ninguna importancia.

¿Cómo me voy a enfadar por eso?

No, lo que...

No, escucha.

Lo que pasa es que me sorprendió

que Julio le dejara dinero a su padre

para adquirir ese local y que no me lo hubieras dicho.

Vale.

Bueno, olvídate. Ya está.

Tú sigue preocupada en ser la mejor cocinera del mundo,

y ganar premios de esos que nos gustan a tu padre y a mí.

Que estamos muy orgullosos.

Nosotros también tenemos muchas ganas de veros.

Venga.

Un besito, cariño. Y otro para Julio, ¿eh?

Venga, que te quiero. Chao.

¿Qué premio ha ganado?

Espera, a ver si me acuerdo cómo era. Era el...

El premio a la mejor promesa gastronómica.

La verdad es que estaba muy feliz.

A pesar de que me ha notado un poco preocupada.

¿Por lo del Moonlight?

No, por lo del artículo que tienes ahí delante.

De verdad. Lo comprendo, sí.

No es que quiera ganar premios como Olga,

pero que respeten un poco nuestro trabajo, ¿eh?

Es que nos ponen de vuelta y media.

"La delincuencia se ha convertido en un inquilino más

para los vecinos de Distrito Sur y el caso de las tarjetas clonadas

es la gota que colma el vaso".

Bueno.

Con los alquileres tan caros en el centro,

los delincuentes se vienen a vivir al barrio.

Antonio, que no estoy para bromas.

Incluso dan datos de las cantidades aproximadas

que se han podido sustraer con las tarjetas clonadas.

¡Uh! Tanto?

Sí, sigue leyendo.

"Las víctimas se encuentran muy decepcionadas

por la actuación policial,

incapaz de responder a las quejas de los vecinos".

Y reflejan el testimonio de dos supuestos vecinos

que se esconden tras unas iniciales.

Y los tíos dicen que según su propia experiencia...

las denuncias no sirven para nada.

Sí que os dan duro. Pues sí.

Vamos, con el esfuerzo y los medios que empleamos

en convencer a la gente que hay que denunciar.

Con un artículo así lo echan todo por la borda.

No me extraña que estés enfadada, menudos comentarios.

"Los parquímetros siempre han sido un robo, pero ahora descarado.

¿Qué hace la policía? Nada.

Como siempre". ¿No te parece indignante?

Es que, de verdad. ¿De verdad piensan que no hacemos nada?

A ver, es que...

Lo que no se cuenta, no existe.

Tenéis que anunciar lo que estáis haciendo,

cada paso que dais. Sí. ¿Qué pretenden?

¿Que vaya contando los avances de las investigaciones

para poner alerta a los delincuentes? Venga.

Vivimos en la era de la información inmediata.

De las persecuciones en directo.

Sí y de las opiniones gratuitas.

Es que no lo puedo soportar.

Seguro que cuando llegue a comisaría Bremón me llamará a capítulo.

Claro, porque habrán hecho lo propio con él desde Jefatura.

Tómatelo con calma.

¿Qué vas a hacer? No vas a contestar a cada comentario de Internet.

No puedes hacer más.

No. Eso no lo voy a hacer porque tengo muchas cosas que hacer

mucho más importantes.

Y además, para eso tenemos a nuestra experta en comunicación.

No te lo tomes así.

Justo porque tenéis esa experta, os ahorráis un montón de disgustos.

Si es así, como dicen que es.

Pues sí, más le vale. Porque con el pote que se da.

Todos los jóvenes son así. Son unos prepotentes.

O al menos así los vemos nosotros desde nuestros complejos.

¿Me estás llamando acomplejada?

No.

Te estoy diciendo que le des una oportunidad,

que puede ser una gran aliada.

Bueno.

Con el tiempo y una caña ya se verá.

Anda.

Hola, mamá.

-Buenos días, Paula.

-¿Con quién chateas?

-Con Andrés, está pletórico.

Ha conseguido sacar tajada del retraso de la obra.

-Es que la pela es la pela.

-Pues mira, gracias que lo tenemos porque si fuera por tu padre...

¿Tú qué haces levantada ya?

¿No es tu día libre? -Sí.

Pero tengo que ir a Ávila a recoger unos certificados de la academia.

Y ya he quedado con unos amigos para comer.

¿No te lo había contado?

-¿Y por eso estás tan contenta?

-Sí, me apetece el plan.

-Me alegra que ya no estés preocupada por Toni.

¿Habéis aclarado las cosas?

-No sé si lo he aclarado o lo he empeorado.

-¿A qué te refieres?

-Pues porque...

Tenías razón, Toni no pasa de mí.

Así que te hice caso y hablé con él.

-¿Y qué pasó?

-Pues le pillé por banda en la sala de pruebas,

estábamos los dos solos y...

y me atreví a decirle que...

-¿Que qué?

-Pues le dije que me gusta.

Él se puso nervioso y, pues al final, le besé.

-¿En la comisaría?

Hija, no tienes término medio.

Una cosa es aclarar las cosas y la otra...

-¿Quieres que te lo cuente o no? -Sí, por favor.

-Vale, pues él se puso muy nervioso y me dijo que...

que eso no estaba bien, que no podíamos.

El caso es que después él me besó.

Fue tan bonito.

¿Qué pasa? ¿Por qué no dices nada?

-No sé, Paula.

Acabas de empezar tus prácticas y...

Y si te enredas en una historia así, y además con tu tutor,

no sé si te traerá problemas.

-Fuiste tú quien me dijo que lo hiciera.

-Pero no que le besaras.

(SUSPIRA)

-Bueno, pues, a lo mejor la he liado un poco.

Pero es que es tan mono.

-Bueno, me voy ya.

Corazón.

Hasta luego. -Hasta luego.

Supongo que habéis visto lo que se ha publicado en "El barrio".

Sí.

Excuso deciros lo importante que es para la imagen de esta comisaría,

que atrapemos cuanto antes

a quien esté clonando las tarjetas en el parquímetro.

Por mucho que nos machaque la prensa, no vamos a avanzar más en el caso.

Pero ha creado alarma social,

así que hay que darle un empujón a la investigación.

Lamento decirte que el operativo especial de vigilancia,

de momento no ha dado resultados.

Y si esa gente ha instalado más aparatos de clonación,

sabe cómo hacerlo para no ser vistos.

¿Habéis revisado las cámaras de seguridad?

Sí. Las 12 horas previas

a que iniciaran el uso de las tarjetas fraudulentas.

Y esto es lo que tenemos.

El escorzo de un tipo al que ni siquiera se le ve la cara.

-Esa banda, por lo visto, está muy bien preparada.

Y sabían que iban a contrarreloj.

Porque justo antes hicieron muchas compras fraudulentas

y retiraron dinero en efectivo de distintos cajeros

de más de medio Madrid.

Ya.

Digo yo que habrá imágenes de esta gente en algún lugar.

Sí.

Me espera una apasionante jornada revisando cámaras de vigilancia.

Con permiso. -Ánimo.

No es por nada, pero dudo mucho que vaya a encontrar algo.

Esa gente sabe muy bien lo que hace.

Ahora me voy a ir a patear los comercios

por los que transitaron, pero...

¿Quieres decir que estamos en un callejón sin salida?

Te quiero decir que necesitamos tiempo.

Solo tenemos la imagen esa del tipo de la visera,

el aparato de "skimming" que interceptamos ayer

y, sí, yo estoy investigando los componentes.

También he hablado con mis confites

para que pongan la oreja y me digan si saben algo.

Pero nada.

¿Y Rocío Casares?

¿Rocío Casares qué?

Ella no tiene nada que ver con esto.

¿No la has tanteado?

No, no porque dudo mucho que ella tenga que ver con este...

tema de los clonadores de tarjeta. Solía moverse en otro mundo.

Eso no lo sabes, tú pregúntale.

En el caso de los carteristas fue de gran utilidad.

Porque era muy distinto a este.

Ya, pero no estamos sobrados de pistas, Nacha.

No perdemos nada porque le preguntes.

Hola, ¿estás ocupada?

No, pasa. Habíamos terminado, ¿no?

Sí, pasa, Lara.

Yo te mantengo informada.

-Hasta luego.

Supongo que vienes por el artículo de hoy en "El Barrio", ¿no?

Artículos, en plural.

Y ya tienen sus réplicas, por el momento tres.

La noticia se ha compartido ya 324 veces

y acumula más de 200 comentarios.

(Puerta)

Adelante.

Gabriela, ¿otra vez por aquí?

Perdona que me presente sin cita. Quizás estás ocupado.

No hay nadie en recepción y como hay confianza.

Claro, claro.

Para ti siempre tengo cinco minutos.

¿Solo cinco minutos?

Antes me dedicabas más tiempo.

¿Qué puedo hacer por ti?

Ayer cuando me fui de aquí, me quedé pensando

en esos retoques que podría hacerme.

Y es una señal que hayáis abierto clínica en Madrid.

Es el empujón que necesitaba.

Ya te dije que te veo estupenda.

No sé qué retoques te gustaría hacerte.

Me gustaría realzarme las cejas.

Me han hablado de unos hilos, que son muy buenos

y se utilizan mucho últimamente.

Te refieres a los del ácido poliláctico.

Sí, son muy buenos.

Contienen microconos y se absorben completamente.

¿Crees que me quedarían bien?

Ah... permíteme, siéntate. Por favor.

Con cuidado. Eso es.

Levanta las cejas.

Ya.

También me gustaría ponerme bótox preventivo.

No quiero que se me marquen las arrugas

antes de tiempo. Ya.

Frunce el ceño. Así. Fuerte.

Eso es. Un poco más.

Ajá.

Suficiente.

Gabriela, yo te veo estupendamente. No te retocaría.

Últimamente me veo como la mirada cansada.

¿Has probado a hacer una cura de sueño?

Te estoy hablando en serio. Yo también.

Yo también. No tienes ningún problema en las cejas.

Si te las levantara, perderías naturalidad en la mirada.

Y con el bótox te pasaría lo mismo, créeme.

Estás estupenda.

¿De verdad que me sigues viendo guapa?

Guapísima.

Pues demuéstramelo.

¿Recuerdas aquella noche...

en la azotea del Hotel Constelación?

¿Cómo voy a olvidarla?

Ay.

Hicimos el amor durante horas.

Con Barcelona a nuestros pies.

¿Por qué no buscamos el hotel más alto de todo Madrid...

y volvemos a repetir esa noche de pasión?

Para, para, para, para, para.

Gabriela, no vamos a ir a ningún hotel.

¿Por qué? ¿Ya no te gusto?

Sí, claro que sí. Tendría que estar ciego.

Mira, es muy difícil encontrar hombres como tú.

Guapos, inteligentes, buenos amantes.

Solo te pido que me des una noche de pasión.

Por los viejos tiempos.

Regálamela, Mateo.

No.

Lo siento, pero no va a poder ser.

(Teléfono)

Discúlpame.

Dime.

No, que pase. Claro.

Lo siento, Gabriela, pero tengo que atender al siguiente paciente.

No te preocupes, ya me voy.

(SUSPIRA)

Soy muy consciente de que ese tipo de artículos

son un mazazo para el prestigio de la comisaría. Y a mí es que...

no me hacen ninguna gracia.

Pues tendremos que hacer algo al respecto.

Ya les he puesto las pilas a Betanzos y a Aguirre

para que resuelvan el caso cuanto antes.

A ver, yo no dudo de la capacidad de mis compañeras.

Pero me refería a una política de comunicación activa.

No podemos quedarnos callados mientras la prensa nos sacude.

Pero a veces tampoco es conveniente entrar en desmentidos.

Ya, pero no se trata de desmentir la noticia.

Por mucho que nos cabreé, los datos son ciertos.

A ver, eso de que es cierto...

No pone ninguna mentira con respecto al caso de las tarjetas clonadas.

Pero tenemos que saber comunicar bien

lo que estamos haciendo para resolverlo.

Solo así la gente se calmará. Y empezará

a comprender y valorar nuestro trabajo.

Pero comprenderás que no podemos desvelar detalles

de la investigación. Claro que no.

Se trata de manejar la información

para que los ciudadanos perciban que no estamos de brazos cruzados.

Que sientan que pueden consultarnos sus paranoias en cualquier momento.

Sus paranoias.

Sí. Sus temores, sospechas, dudas.

Vamos a ver.

Tenemos que mantener un perfil activo en redes.

Demostrarles que alguien lee esos 200 comentarios.

Es una manera de desactivar los más tóxicos en su origen

antes de que se propaguen.

Incluso muchos "haters" se cortarán de escribirlos,

si ven que estamos presentes.

Yo confieso que este tema de las redes sociales

me supera un poco. Como además...

La relación con los medios la llevaba Mercedes, yo no.

Sí y era buenísima.

Muy buena con la prensa tradicional.

Pero ahora tenemos muchas carencias con las redes sociales.

Quizás será porque Mercedes y yo pertenecemos a la misma generación.

La comunicación no es cuestión de generaciones.

Verás, es que...

Quizás sea porque para ella y para mí,

este tema de las redes sociales es un tanto superfluo. Pero bueno.

Si te han mandado de Jefatura, será porque lo consideran importante.

Y lo es. Ya lo verás.

Bueno, si me dejas demostrártelo. Por supuesto, tienes vía libre.

Pero mientras tanto,

seguiré con el sistema tradicional.

Me relacionaré con los medios como toda la vida.

¿A qué te refieres? A una rueda de prensa.

Pero en este caso, tiene que ser una un poco especial porque...

mañana tengo que presentar a los medios el informe trimestral.

Deberías prepararlo... Sí, debería prepararlo muy bien

para las preguntas porque está claro que me tienen ganas.

Y ahora, si no tienes nada más que decirme, no me da la vida.

Claro, hay mucho que hacer.

Adiós.

-Pero bueno, pensaba que me ibas a mandar un mensajito,

pero mucho mejor verte la cara.

-Estoy aquí sobre todo por motivos de trabajo.

Por el rollo este del "skimming".

-¿Y dónde está lo de que tenemos que separar

lo profesional de lo personal?

-Ya, sigo pensando exactamente igual.

El problema es que mi jefa no sabe que nos hemos hecho tan amigas.

-Ah, o sea, que te ha mandado aquí tu jefa.

Qué decepción.

-Mi jefa, la inspectora Miralles, me ha mandado para...

preguntarte por un posible sospechoso que tenemos de clonación de tarjetas

y del cual solo tenemos una pinche foto malísima...

-Un momento. A ver si lo entiendo bien.

¿Me estás pidiendo ayuda para resolver tu caso?

-Te estás divirtiendo con esto, ¿verdad?

-Bueno.

¿Entonces?

-Lo tengo que decir, ¿no? -Pues sí.

-Vale.

Rocío, ¿serías tan...

amable y bonita de compartir tus maravillosos conocimientos

sobre la chusma de este barrio conmigo?

Gracias.

-Bueno, venga, vale.

A ver.

¿Esta foto que me das? No se ve nada. Es chunguísima.

-Si ya te lo he dicho. Es que es...

la única maldita foto que conseguimos

tras visionar muchas horas de las imágenes

de las cámaras de seguridad.

Si ese tipo es el responsable del "skimming",

desde luego sabe muy bien cómo evitar las cámaras.

-La verdad es que está complicado. Pero estas zapas me suenan un montón.

Podría ser tranquilamente el Colilla.

-¿Colilla?

-Sí, un friki de las tecnologías.

No lo reconozco del todo, pero esas zapatillas son...

de la peli está de "Regreso al futuro".

El protagonista, el Marty Mcfly, tenía estas bambas

y él siempre vacilaba de zapatillas.

Por lo que veo las sigue llevando, si es él.

-¿Y dices tú que este tipo es un experto en la tecnología?

-Es un trapichero de aparatos electrónicos.

Gonzo y yo siempre acudíamos a él

cuando queríamos comprar o vender algún móvil,

GPS o un aparato así.

-Pues podría ser él.

¿Será que aparte sabes dónde puedo localizarlo?

-Va a ser que no. Es...

solitario y precavido y solo baja a la calle

para trapichear o comprar tabaco.

Te digo, era un fricazo, pero Gonzo confiaba plenamente en él.

-Vale, gracias. Desde luego tengo más de lo que tenía.

Ahora voy a compartir a todas las unidades la información

porque con la descripción que me has facilitado, gracias,

es probable que pueda encontrarle.

-Creo que no deberías hacer eso. -¿Por qué?

-Porque Gonzo me dijo que ese tío solía estar enganchado

a una emisora de radio, que es la vuestra.

Contra menos ruido hagas, mejor, porque como se entere que lo buscas,

ya le has visto el pelo, ¿eh? También te lo digo.

Hombre, a ver, si queréis...

no sé, si queréis, podemos intentar localizarlo a través de mí.

-No, no, no.

Mantengo lo que dije: no quiero ponerte en peligro

y ni ir más allá contigo en esto.

-A ver, es que yo quiero llegar al final de esto,

ya que lo he empezado.

Para mí es más fácil, Nacha, yo cojo,

contacto con el intermediario para comprarle

y viene a mí como un corderito.

-¿Como un corderito? Cariño, que es un delincuente.

-Nacha, ¿por qué no me dejas ayudarte?

Tu jefa ha dicho que tienes que resolver el caso, ¿no?

Pues es lo que te estoy ofreciendo yo, morena.

-Sí, claro. Envíamelo y así le voy dando un vistazo.

No, no. La empresa de transportes ya es historia.

Envíamelo al Moonlight.

Venga, vale. Te veo allí.

Hasta ahora. Chao.

-Fernando, ¿para cuándo es la inauguración?

-Pues...

(RESOPLA) Dentro de un par de días, aunque...

ya veremos, María, porque tengo un problema encima ahora mismo

y de los gordos.

-¿Y te puedo ayudar en algo?

-No encuentro camareros, ¿te lo puedes creer?

-¿Que si me lo puedo creer? Y tanto.

Por aquí todos los días un montón de gente deja el currículum,

pero... ¿profesionales buenos?

Ninguno. -Lo sé, lo sé.

Y se me han presentado tres o cuatro que tienen buen currículum,

un perfil estupendo, pero...

no quieren ni oír hablar de trabajar en el Moonlight.

-¿Y eso?

-Pues porque...

no quieren que se les relacione con drogas y sabes que el Moonlight

es un sitio que ya está

bastante marcado después de los meses que Santos Mercader

ha estado trapicheando con drogas por allí.

Además yo también tengo mis antecedentes penales, en fin.

-Hombre, pero eso fue hace mucho tiempo.

-Sí que hace mucho tiempo, pero la gente no olvida.

María, y ya sabes cómo es

alguna gente en este barrio.

Para la gente de fuera yo solo soy un viejo narcotraficante

que se ha retirado, pero que le ha dado

por reabrir un bar de copas

donde hasta hace poco se trapicheaba con drogas, así que...

blanco y en botella. ¿No te parece?

-Pues se equivocan, Fernando.

Bueno, lo que sí, a lo mejor...

deberías cambiarle el nombre al pub.

No, no pienso hacer nada de eso.

Le prometí a los Soler que seguiría honrando la memoria de...

de Luis y es lo que voy a hacer.

Quiero que el Moonlight siga manteniendo su esencia.

-Eres un sentimental, Fernando.

-Así me va.

-Hombre, Claudia, ¿qué tal? ¿Qué te pongo?

Pues un poleo, por favor.

Claudia, ¿qué tal? ¿Cómo estás? Bien, Fernando.

Enhorabuena, ¿no? Eres el nuevo propietario del Moonlight.

Sí, sí, ya veremos a ver...

cómo va el negocio.

Parece ser que voy a tener que empezar por demostrar

cierto tipo de cosas para callar

cierto tipo de bocas.

¿Por qué dices eso?

Vamos, Claudia, creo que ya...

me he ganado el derecho a que todos en esa comisaría

vengáis a hablarme de frente, ¿no? Al menos Bremón ha sido claro.

Es verdad que nos ha sorprendido

que precisamente tú adquirieras el Moonlight,

porque... bueno,

los dos tenéis antecedentes: el pub y tú, pero...

pero nada más.

(RÍE) ¿Sabes qué es lo que me sorprende a mí?

A mí no me sorprende que la gente en la calle piense eso de mí,

me sorprende que lo sigáis pensando vosotros,

que desconfiéis de mí.

Porque yo creo que ya os he demostrado de sobra

de parte de qué bando estoy, ¿no?

He arriesgado la vida para ayudaros varias veces ya.

Yo no dudo de tus buenas intenciones con ese negocio,

yo creo que para ti va a ser un reto.

Eso... eso es lo que yo pienso.

Supongo que lo que me acabas de decir es algo así como que...

me deseas mucha suerte, ¿verdad?

Pues exactamente, sí.

Cóbrate, María. Tengo muchas cosas que hacer.

Hasta luego.

-Claudia, ¿qué tal? He conocido a la nueva,

Laura se llama, ¿no?

Eh... no, no, no.

Lara, Lara Muñoz.

Ah, pues yo le he entendido Laura.

Estarás contenta, ¿no?

Una chica muy "apañá", así muy resuelta,

¿que te la han puesto de "community manager"?

(RÍE) Sí, la verdad que sí. Sí.

El único que lo está estropeando eres tú

tratándome con esa frialdad.

¿Cómo quieres que me sienta?

No lo sé, pero...

En este caso no puedo ayudarte.

Hay otra.

Es eso.

Has encontrado otra amante

que te ha hecho perder la cabeza.

Mira, si es así dímelo.

No, no hay otra amante.

Hay lo que siempre tuvo que haber,

mi mujer.

(RÍE) Sí.

Mi matrimonio ha estado a punto de acabarse

y estoy intentando salvarlo.

Así que se acabaron las aventuras. No voy a hacerle más daño.

Sé que lo estás deseando.

Estoy intentando ser mejor persona por mi familia.

Sinceramente, Mateo,

creo que tu mujer debería aceptarte tal y como eres.

Eso es parte de tu encanto.

Gabriela, vamos a dejarlo estar.

Lo que pasó en Barcelona, se queda en Barcelona.

Fue muy bonito

y...

disfrutamos mucho, muchísimo,

pero no se va a volver a repetir.

Ey. -Andrés.

-Vaya, qué coincidencia. -Sí.

Mira, vas a tener suerte.

Vas a tener una segunda opinión profesional

sin tener que volver a la clínica. Anda, qué maravilla.

Andrés, fíjate en su rostro.

Sé sincero, ¿eh?

¿Crees que necesita realzar las cejas y darse unas sesiones

de bótox preventivo?

Definitivamente no.

Estás estupenda, Gabriela.

Eso mismo le he dicho yo y no me cree.

A él hazle caso, no deja pasar una cliente así como así.

(RÍE) -Está bien.

No voy a insistir más.

Ha sido un placer verte, Gabriela.

Siento mucho no poder tomarme ese café.

Vale.

-Nos esperan en la clínica. Sí.

Hasta luego.

-Adiós.

Bueno, ¿tienes los presupuestos que te pedí?

Me faltan unos pocos.

Esta tarde los tienes. Venga.

Oye, Toni, ¿te puedo hacer una preguntita?

(TITUBEA)

¿Tú...? Toni.

¡Toni! -¿Qué pasa?

-¿Qué pasa? ¿Estás en la luna? No me escuchas.

-Estoy concentrado, ¿qué quieres?

-¿Te suena un tipo que se hace llamar el Colilla?

Es uno que suele ser traficante de tecnología,

solía vender móviles robados por Internet,

aunque dejó de hacerlo y no ha vuelto a asomar la cabeza.

-No, no me suena, pero pregúntale a Ángela que igual sí sabe.

-Hola, ¿qué tal? Obviamente este caso lo llevo con Ángela.

-Ah, ¿esto es lo del "skimming"? -Exacto.

-Eh... pues no sé, no te puedo ayudar, lo siento.

-Y... ¿será que yo a ti te puedo ayudar en algo?

-¿A mí de qué?

-Bueno, si no me dices lo que tienes en la cabeza...

(RESOPLA) -Es que estoy agobiado, pero no es por nada del curro.

-Bueno, igual necesitas despejarte un poquito...

-Me he enrollado con Paula.

-Con... ¿de verdad?

-Ayer en la sala de pruebas, me arrepiento mazo, tía.

-¿Y por qué lo hiciste? -No lo sé.

Porque ella se lanzó y yo...

me dejé llevar en el momento y fue muy rápido todo, no lo sé.

-Bueno, pero a ver, a ti ella te mola, ¿no?

-Sí, la verdad que sí.

De primeras me parecía una niña pija, pero...

no sé, cuanto más la conozco, más...

-Más te gusta y, por lo visto, tú también le gustas a ella.

-Sí. (RÍE)

Ella me ha dicho que también le gusto.

-Bueno, ¿y entonces cuál es el problema?

Yo no veo nada malo en todo esto.

-Pues, a ver, que...

para empezar ella está en prácticas a mi cargo, ¿sabes?

-Bueno, ahí sí que tienes que hacer un poco

de disociación de lo personal con lo profesional y ya está.

-Es que me raya que se malinterprete.

No quiero que se piense que me aprovecho de ella

o que Bremón piense que me quiero aprovechar de su sobrina.

-No, a ver, eso no puede ser así, además,

tienes que hablar con ella porque lo mismo

ella está con la mismas ideas en la cabeza.

-No sé, Nacha, estoy muy rayado, ¿eh?

Quería hablar con ella, pero en persona y hoy no está.

-Pues donde sea que esté,

localízala, habla con ella y no dejes pasar más tiempo

porque si no las cosas van por donde no tienen que ir.

-Ya, puede ser.

-Claro.

-Eh...

-Ah, vale.

Eh... es importante, te...

te hablo luego, ¿vale?

¿Qué tal? -Bien.

-¿Qué haces aquí?

-Creo que he conseguido localizar al Colilla.

-¿Así de rápido?

-Esta tarde.

-¿Dónde?

-Pues me va a concretar el lugar una horita antes de la cita.

-Vale, ¿qué le has dicho? Que le vas a comprar ¿o qué?

-Clonadores de tarjetas.

Así demostramos que es él el que las fabrica, ¿no?

-Escúchame, no tienes por qué hacerlo.

Sabiendo que el tipo va a ir, podemos inventar otra estrategia

para detenerlo.

-Nacha, eh...

Tenéis que cogerle con las manos en la masa, ¿no?

Pues tengo que ir a la cita, no hay otra. Es lo que hay.

-Gracias, no... No tenías por qué hacer todo esto.

-Ya.

Pero es que resulta que...

que me gusta hacer cosas por ti.

No sé si te has dado cuenta.

Ya verás como no te arrepientes.

En tu caso yo creo que es lo mejor.

Ta va a cambiar la vida para bien.

Nos vemos pronto.

Los presupuestos que me pediste. Gracias.

(RESOPLA)

¿Algún problema con los presupuestos?

No, no. Están... Están perfectos, como siempre.

¿Y vas a decirme qué te preocupa?

Porque llevas toda la tarde muy raro.

¿Tanto se me nota?

Mateo, llevamos 20 años juntos,

lo que te preocupa no tiene que ver con la clínica.

Cómo me conoces.

Sí, es...

es por Gabriela.

¿Qué pasa con ella?

Que tenías razón.

Lo de los retoques era solo una excusa.

Quiere recordar viejos tiempos.

Lo sabía.

Pues habrás quedado con ella, ¿no?

¿No habré interrumpido algo antes?

No, no, y menos mal que has aparecido

porque ya no sabía qué excusas darle para decirle

que no quiero acostarme con ella. Uy, espera, espera,

¿me estoy perdiendo algo?

Gabriela, la que te volvió loco en Barcelona durante más de un año

¿te pide una cita y tú la rechazas?

¿Qué está pasando?

¿Estamos mal de la cabeza?

¿Te encuentras mal?

No, estoy estupendamente.

De hecho, creo que es la primera vez que venzo la tentación.

¿Te sorprende? Mucho.

¿No me estarás vacilando?

Que no, que no.

Quería que nos fuéramos a un hotel juntos.

Obviamente, en otra época habría dicho que sí.

Obviamente, lo que me extraña es que le hayas dicho que no.

Ya te dije que se acabaron las aventuras.

Quiero reconquistar a mi mujer.

Y no voy a echarlo todo a perder por un calentón.

Eh, eh, eh.

Gabriela no es un calentón cualquiera.

¿Me lo dices o me lo cuentas?

Pero estoy decidido.

Caramba.

Qué fuerza de voluntad.

Estás desconocido.

Ya. Es que me juego mucho.

No quiero perder a mi familia.

Con todas las veces que has engañado a Verónica, perdóname,

pero me cuesta creerte.

Además, a mí no tienes por qué mentirme.

Si quieres acostarte con Gabriela, hazlo.

Por mí no hay problema.

Que no estoy haciendo ningún paripé.

Andrés, estoy hablando en serio.

A ver, sé que he sido muy egoísta

durante muchos años y que no he tenido consideración,

pero tengo esperanzas en recuperar mi matrimonio.

Además, para mí es muy importante lo que Paula piense de su padre.

Desde la inauguración, las cosas van...

muchísimo mejor en casa.

¿Verónica te ha perdonado? No, todavía no, pero...

estoy poniendo todo por mi parte y creo que nos arreglaremos.

Aunque de momento me rechaza, claro.

O sea, que te tiene a pan y agua.

Oye, ¿tú estás disfrutando con esto o qué?

No, no, por Dios, no. No, no, no.

Perdóname, es que me extraña esta nueva pose tuya.

No es ninguna pose. Verónica necesita tiempo

para perdonarme y le voy a dar el que necesite. Se lo merece.

Y... durante todo este tiempo...

vas a estar a dos velas, ¿no?

Mateo Bremón, el conquistador.

Tampoco será tan difícil, muchos lo hacen.

Tú el primero.

Muy bien, defiéndete atacando si te sientes mejor así.

Por algún sitio tiene que salir...

No entiendo por qué tengo que defenderme.

No entiendo por qué me minas la moral.

Estoy para decirte las verdades a la cara

porque no necesito fingir contigo.

¿A qué te refieres?

Puede que estés intentando salvar un matrimonio

que no tiene solución.

Ahora estás entretenido intentando recuperarla,

pero ¿qué va a pasar cuando lo consigas?

¿Qué va a pasar cuando vuelva la rutina?

Pues que seré feliz con la mujer que amo.

Yo apuesto a que volverás a las andadas porque tú

no puedes prescindir del juego de la seducción.

Sí que puedo.

Puedo y se lo voy a demostrar a Verónica

y de paso a ti.

Bueno, si tú lo dices. Es más,

si vuelvo a caer en la tentación,

yo mismo seré el que le pida el divorcio a Verónica,

por mucho que me duela.

OK.

(SUSPIRA)

Ey, ¿qué pasa, tío? Cuánto tiempo, ¿no?

-Y Gonzo, ¿qué sabes de él?

-Pues nada, está en la trena y yo estoy...

jodida, intentando tirar para adelante como puedo.

Lo de las carteras está complicado ya.

He leído que la gente está con los clonadores de tarjetas

y he pensado que me podía sacar una pasta.

¿Me lo has traído?

Bueno, pues...

-Policía.

José Martín ¿qué tal? Eh, eh, quietecita.

-¿Dónde vas tú?

-¿Qué pasa, Colilla? ¿Y tú eres?

-Rocío Casares. Ten cuidado con la cartera que es una pájara.

-Ah, vale, sí, ya la ubico.

Es la carterista.

¿Qué pasa? ¿Echas de menos a tu novio?

No te preocupes que os vais a reunir.

-¿Qué dices? No he hecho nada.

-Quieta.

¿No has hecho nada? Vamos a ver.

¿Qué hay aquí? A ver.

Hombre, mira.

Un clonador igual al que retiramos de los parquímetros.

Parece que los dos vais a tener que explicarnos algo en la comisaría.

-¡Que me sueltes ya, comemierda! No me aprietes el brazo.

Pues me has alegrado el día.

Necesitaba un éxito así para empezar la rueda de prensa mañana.

Bueno, y ¿qué? ¿Se ha declarado culpable?

Así es. Afirmativo.

Y por consejo de su abogado, ha cantado el resto de los nombres

de los integrantes de la banda.

Seis en total, están siendo detenidos.

¿Qué papel jugaba el Colilla en la organización?

Era el proveedor de los aparatos de clonación.

Aparte, también los instalaba de vez en cuando y para rematar,

el tipo mismo los fabricaba consiguiendo materiales

de aquí y allá, al parecer era un artista de la electrónica.

Ya podría emplear su arte

en trabajar en algo decente, ¿no? Digo yo.

Bueno, nunca se sabe.

Lo mismo cuando salga de la cárcel, recapacita, mejora su vida

y se endereza como Rocío.

Y a propósito de eso, lo que no entiendo

es cómo no acudiste a ella enseguida

cuando te viste sin salida.

Ya te lo dije, no pensé que tuviera tantos recursos.

(Puerta)

Adelante.

Gracias, Javi.

-¿Qué tal, ¿estás bien?

-Sí, sí. Por un momento he pensado que...

que me iba a quedar toda la noche en el calabozo,

por hacerlo realista, pero... Pero bien.

Hemos seguido el procedimiento habitual,

no queríamos arriesgarnos a que sospechara de ti.

Pero tranquila que no hay peligro, se lo ha tragado todo.

Es más, ha cantado tu nombre en el interrogatorio.

-Mira, ¿sabes qué te digo?

No me da nada de pena.

Pues te tengo que dar las gracias.

Porque es la segunda vez

que resolvemos un caso gracias a ti.

Al final me vais a tener que dar una medalla.

Quedaría muy bien en mi uniforme de limpiadora.

-Estoy segura de que ese uniforme lo vas a dejar en breve.

Porque te convertirás en una gran programadora

o en lo que te propongas,

no sé, has demostrado que tienes cabeza, coraje...

En fin, enhorabuena a las dos.

Buen trabajo.

Gracias, jefa. -Gracias.

A lo me mejor me he pasado llamándote comemierda.

(RÍEN)

-La verdad que hacía mucho que no me insultaban así.

-A Toni se le ha quedado una cara increíble, vamos.

-No te preocupes, Cristóbal, ya...

Ya te he dicho que tenemos unas cuantas entrevistas,

bastantes por hacer todavía, pero en cuanto tome alguna decisión

te llamaré con lo que sea para decirte sí o no.

Gracias por todo.

-¡Oye, mamón!

(RÍE)

Qué tal ha ido esa entrevista, ¿eh?

-Bien, bien.

Ya te dirá tu jefe.

-Ya le he estado comentando que tenemos un montón de llamadas,

mucha gente queriendo hacer entrevistas para trabajar y tal,

y bueno, a ver qué pasa,

ya con lo que decidamos pues ya le...

le comentamos, ¿vale, Cristóbal?

-Claro, claro.

Ya, ya te llamo yo con lo que sea, ¿eh?

Bueno, y dale un fuerte abrazo a la tía Aurelia de mi parte, ¿eh?

-De tu parte.

-Joder. (RÍE)

Adiós, Cristóbal.

-Está... está fuerte, ¿eh?

-La familia. Eh.

¿Qué pasa? ¿No piensas contratarle?

-Pues claro que no, Eladio.

Claro que no pienso contratarle.

¿Cómo quieres que lo contrate?

¡Menuda pérdida de tiempo!

-Yo pensaba que necesitaba encontrar a alguien, hombre.

Y además es muy buena gente... -Sí, sí, sí, sí.

Muy buena gente.

Muy buena gente, eso será lo único que tiene.

A ver, Eladio, de verdad,

¿te imaginas a alguien como tu primo trabajando detrás de la barra?

-Bueno, no sé.

Trabajó hace años en unas cuantas discotecas.

-De camello, Eladio.

Trabajaba de camello. ¿Es que no lo sabes o qué?

-Vaya, que se lo ha contado. -¡Claro que me lo ha contado!

También me ha dicho que ha estado en la cárcel.

A ver, ¿no te parece que contigo y conmigo

ya hay bastante gente en este negocio con antecedentes penales, hombre?

Además, ¿tú ves

las copas esas que ha terminado poniendo por ahí, eh?

¿El colorinchi ese, la banderita del arcoíris?

¡No se puede beber ni una!

Colores es lo único que tienen. Eso es de vomitar, Eladio.

-Lo siento, Fernando. Yo solo pretendía ayudar. Nada más.

-Bueno, no te preocupes, hombre. Tranquilo. No pasa nada.

Eso sí, por Dios Santo y la Virgen del Carmen,

solo te pido una cosa, llámalo mañana y dile lo que sea,

pero quítamelo de en medio.

-Buenas, ¿se puede?

-¿Qué haces aquí?

-Dijiste que esta era mi casa.

-Eh... voy a seguir con el almacén, don Fernando.

-Pasa, hombre, pasa.

Sí, bueno, no sé, te dije que esta...

que esta era tu casa,

pero supongo que no vendrás aquí todos los días

a ver si hemos cambiado algún cuadrito de sitio

o hemos cambiado la tapicería de los taburetes,

o algo por el estilo. -No.

Tengo un negocio que proponerte.

-¿Qué clase de negocio?

-¿Has hablado ya con los proveedores de alcohol?

-Eh... sí. Bueno, sí.

Estoy en ello, aunque todavía no he cerrado nada con ninguno.

-Yo puedo abastecerte.

A mitad de precio.

-Vaya, no sabía que ahora te dedicaras también

a la distribución de alcohol.

-Oficialmente, no.

Es un negocio heredado de mis hermanos.

Funciona como un tiro y ahora lo llevo yo.

-Supongo que te refieres a ese alcohol adulterado

que tus hermanos vendían por el barrio, ¿no?

-Te puedo asegurar que el alcohol que yo vendo da el pego.

Lo distribuyo en un montón de garitos y lleva tiempo en el mercado.

No te la juegas y te ahorras una pasta.

-Verás, Álvaro, ya te dije que...

el Moonlight iba a seguir manteniendo su esencia,

pero solo hay una cosa en la que va a cambiar.

Y es eso precisamente.

Aquí no se va a volver a servir garrafón como antes.

Aquí se va a servir alcohol de calidad

y cada cliente va a beber aquello por lo que paga.

-Perfecto.

Sigue haciéndolo de forma legal.

Cuando cambies de opinión, ya sabes dónde estoy.

(RÍE) -¿Y por qué crees que voy a terminar cambiando de opinión?

-Pues porque conozco el margen de beneficio de este local.

Acabarás recurriendo a mí.

Tiempo al tiempo.

Menos mal que te pillo, Claudia.

Pues estaba a punto de irme ya.

Quería felicitarte por el caso de las tarjetas clonadas.

Enhorabuena.

Ah, bueno, el éxito es mérito de Nacha y de...

y de su confite, Rocío. Bueno, también de Ángela, cómo no.

La he visto y...

estaba agotada, ¿no?

Bueno, no me extraña.

La pobre Ángela se ha dejado las pestañas visionando

las imágenes de las cámaras de seguridad,

pero hemos resuelto el caso a tiempo.

Mañana abriré con eso la rueda de prensa.

A ver qué cara se le pone al periodista que hablaba

de la incompetencia de la policía.

Sobre eso... Sí, sobre eso ya sé.

Sé que tengo que ser cauta, que no me puedo pasar.

Que me gustaría dejarlo en evidencia, pero no lo haré

porque tenemos que mantener buena relación con la prensa. Lo sé.

Precisamente por eso quería comunicarte

que he decidido que no des tú la rueda.

¿Por qué? Si siempre las doy yo.

Y mucho más si...

si se trata de los informes trimestrales.

Perdóname, tendría que habértelo comunicado antes.

¿Cómo que la vas a dar tú? ¿Por qué?

No, no. Tampoco la voy a dar yo.

Ahora sí que no entiendo nada.

La va a dar la oficial Lara Muñoz.

¿Perdona?

¿Una recién llegada?

Ya, pero es una especialista en comunicación

y estoy convencido que va a responder a las preguntas

de forma concisa y estratégica.

Claro, como yo lo he hecho tan mal.

Yo no he dicho eso. No hace falta.

No te ofendas, pero la decisión está tomada.

Los periodistas van a hacer muchas preguntas

sobre los temas delicados de los últimos meses,

incluida la muerte de Ricardo Soler.

No te quiero exponer. Y menos cuando nos han dado

a la persona idónea para hacer esto.

Emilio, yo nunca me he escondido detrás de mis agentes. Nunca.

Claudia... Dime una cosa.

¿De quién ha sido la idea?

¿De Jefatura o tuya?

La idea ha sido de Lara, pero a mí me ha parecido bien.

Fenomenal.

O sea,

que una oficial me puentea

y a ti te parece bien.

Pues fantástico.

¿Y Mateo?

-Se marchó hace un rato. No se enterará de que estás aquí.

-Mejor. No aguantaría un tercer rechazo en el mismo día.

-¿Se puede saber qué ha pasado? ¿Me lo explicas?

Me dijiste que caería rendido a tus pies.

-Yo soy la primera sorprendida.

Pero Mateo ha cambiado, no es el mismo que era.

-¿Qué tontería es esa?

-Te digo lo que he visto. El Mateo que yo conocí

con media insinuación que hubiera hecho

hubiera estado buscando un hotel ya,

pero este no.

No se ha movido, se ha mantenido fijo.

No había manera.

-Mira, Gabriela...

creo que te lo tienes que currar un poco más.

Échale un poco de imaginación.

Todavía se acuerda de vuestros encuentros.

No sé, ponte sexi, presiónale.

-Para, esto está resultando demasiado incómodo para mí.

Pensé que seducir a Mateo

sería divertido, pero esto no está siendo divertido.

-¿Te vas a echar atrás?

¿Ya no necesitas el dinero? -Claro que lo necesito y tú lo sabes.

De hecho, por eso accedí a este juego.

-Por eso

y porque todavía te gusta Mateo.

-Pues claro que me gusta,

pero esto es de dos y si él no está por la labor...

-Haz lo que tengas que hacer.

Pero acuéstate con él.

-Que él ha cambiado.

Ha cambiado. Está realmente preocupado por su matrimonio.

-¿Ahora se preocupa?

Lleva 20 años poniéndole los cuernos a Verónica.

Dos semanas en el dique seco no le convierte en ningún santo.

Él no ha cambiado.

Está intentando engañarse a sí mismo

y engañar a Verónica.

Pero tú

les vas a abrir los ojos a los dos,

¿verdad?

¿Qué quieres?

¿Más dinero?

-Que no es eso, Andrés.

Pero ¿tú qué interés tienes en cargarte su matrimonio?

¿No erais amigos además de socios?

Pero ¿por qué le estás haciendo esto?

-Mis razones me las guardo para mí.

-Ah, muy bien.

Pues, entonces, búscate a otra porque yo paso absolutamente.

-La primera vez que te encargué este trabajo,

no me preguntaste por las razones.

-Porque pensé que era una especie de juego,

pero estoy viendo que tú me estás utilizando a mí

para hacer daño a Mateo. No sé qué te contaría

sobre nuestra relación anterior, pero yo sí que le aprecio.

De verdad.

Mira,

vamos a dejarlo aquí, ¿eh?

Se acabó.

-Está bien.

No lo hago por él.

Lo hago por ella.

Le estoy haciendo un favor a Verónica.

Ella no se merece vivir

con un miserable egoísta manipulador,

sino con un hombre que la quiera y la respete de verdad.

-¿Estás enamorado de ella?

Es eso.

-¿Y si te doy el doble?

¿Lo harás?

Podrías cancelar todas tus deudas.

Y todavía te quedaría dinero para vivir una buena temporada.

¿Lo harás?

-Sabes por qué no he ido en taxi, ¿no?

-No.

-Venga, no te hagas el tonto. ¿O ya se te ha olvidado

lo que pasó en la sala de pruebas? -¿Cómo se me va a olvidar?

-No sé. Te veo san serio

que, a lo mejor, te arrepientes.

-¿Se puede?

Sí, pasa. Ya habíamos terminado.

¿Verdad, Claudia?

Puedo volver más tarde.

Aunque solo quedan... Solo quedan 15 minutos

para una rueda de prensa que es muy importante.

Pero no os preocupes, yo me voy para que podáis prepararla

sin interferencias.

Inspectora, ¿hay algún problema?

Pues mira, sí.

¿Alguna novedad sobre Gabriela?

No, ni ganas.

Tampoco es cuestión de que la desprecies así.

No la desprecio, pero ya te dije que no quiero estropear

mi reconciliación con Verónica por una noche loca por nadie.

No te reconozco.

¿Tú quién eres y qué has hecho con mi socio, Mateo?

La prensa va a querer hablar conmigo.

Pues por eso mismo.

¿Crees que van a consentir que yo me esconda

detrás de una persona que acaba de llegar?

Esta rueda de prensa se da para explicarle a los medios

los méritos y los errores de unos meses.

Y eso lo tiene que hacer un mando.

Es mi responsabilidad.

¿Dónde está Miralles?

Las preguntas mejor al final, ¿de acuerdo?

Todo bien, comisario.

Alberto, de "El Digital Sur", ¿verdad?

La inspectora Miralles está ahora atendiendo una investigación,

pero después de la rueda de prensa podrás hablar con ella, ¿vale?

Muchas gracias.

En el informe trimestral que os presentamos hoy...

¿Más preguntas? Si todavía no os he contado nada.

-¿No va a dar explicaciones sobre la muerte de Ricardo Soler?

-María, ¿te importa si dejo por aquí algunos "flyers" de estos

que traigo?

-No, déjalos por ahí. ¿Son del Moonlight?

-Sí, de la inauguración de mañana.

-No voy a poder ir porque voy a salir muy tarde

y lo menos que me apetece es meterme en un bar de copas.

Prefiero irme de tranquis a casa con mi chico,

ver una peli, ir al cine... -Si lo entiendo.

No es que quisiera invitarte para ir a la fiesta en sí,

sino invitarte para...

trabajar. Para que vengas trabajando.

Bueno, ¿qué tal?

Esto va a toda pastilla. Ya han salido dos artículos.

¿Qué tal son?

-Cuando me acerco a ti, reaccionas como si estuviera

enferma. Dime cómo y cuándo lo he estropeado todo.

-No has estropeado nada. Es solo que no es ni el momento ni el lugar.

Hola. Buenas.

-Vaya. Ya estabas tardando. Eso son buenas noticias, ¿no?

¿Quieres tomar algo?

-No, gracias. Ya he tenido suficiente por hoy.

-Déjame adivinar.

Tratándose de Mateo,

hotel de cinco estrellas y botella de champán.

-Oye, ¿por qué ahora?

¿Esto? Porque llevo un día muy largo y necesito relajarme un poco.

No, me refiero al maletín. ¿Por qué me lo regalas ahora?

¿Es que ha pasado algo?

¿Me estás preguntando si es el típico regalo

estilo te he puesto los cuernos, te regalo flores?

  • A mi lista
  • A mis favoritos
  • Capítulo 623

  • Compartir en Facebook Facebook
  • Compartir en Twitter Twitter

Servir y proteger - Capítulo 623

23 oct 2019

La inspectora jefe Miralles es la policía más veterana de la comisaría del Distrito Sur. La inspectora Alicia Ocaña se incorpora a la comisaría. Ambas son el eje en torno al que gira la vida personal y profesional de sus compañeros y los casos policiales que afectan al barrio.

ver más sobre "Servir y proteger - Capítulo 623" ver menos sobre "Servir y proteger - Capítulo 623"
Programas completos (646)
Clips

Los últimos 2.111 programas de Servir y proteger

  • Ver Miniaturas Ver Miniaturas
  • Ver Listado Ver Listado
Buscar por:
Por fechas
Por tipo
Todos los vídeos y audios