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No recomendado para menores de 7 años Servir y proteger - Capítulo 675 - ver ahora
Transcripción completa

Ey, Nacha, Nacha, perdóname, de verdad, si tú no has hecho nada.

-No te preocupes, sé que cuando te pones con este humor,

lo mejor es pasar de ti.

-Es por el tema de la boda, me tiene la cabeza como un bombo.

Estoy muy estresado. En qué mala hora, de verdad.

-¿Te arrepientes? Si aún no has dado el "sí, quiero".

-¿Y qué? ¿Tenéis un turno muy liado o qué?

-Pues no, lo normal de siempre, ¿verdad?

-Más tranquilito que en otros sitios, la verdad.

-Aquí también bastante bien. No ha habido esta mañana

ningún prepotente ni ningún cabezón rondando por aquí.

-Lo único que digo es que me parece normal

que los vecinos protesten y le planten cara.

-Que te quede claro que nos han encargado protegerle.

-Y lo voy a hacer.

Pero me fastidia tener que escoltarle.

El agente Ríos ya tiene experiencia en escoltar a personalidades.

Su último servicio fue a la hija de un alto dignatario extranjero.

Ah, eso está muy bien.

¿Y usted? ¿Había escoltado a alguien con anterioridad?

-No. -Me lo suponía. Demasiado joven.

Recién salida de la academia, ¿no?

-Lo siento, pero es que con esto no puedo.

Bien, si tan insoportable es para ti, puedo relevarte.

Pero, eso sí, lo haré constar en tu hoja de servicios.

Tú decides. Comisario,

disculpe, con todos los respetos, pero en favor de mi compañera

he de decir que Olaizola es especialmente faltón con ella.

¿Faltón en qué sentido?

Me hace de menos por ser mujer,

y dice que soy policía por ser sobrina del comisario.

-¿Usted sabe lo de mi Eva? -No. No, no sé nada, no.

Pero si le ha quitado el sueño tiene que ser algo grave.

¿La maltrataba?

-Desfiguró a mi niña.

Le rajó la cara.

-El agresor está en la cárcel, pero ella siente vergüenza

de su aspecto. Tiene una cicatriz que le atraviesa toda la cara.

Él la atacó con un cuchillo. -Madre mía.

Se me pone la piel de gallina de pensar que a Paula

le pasase algo así.

Por eso había pensado en pedirte si en la clínica

le podrían hacer algún tipo de descuento o no sé.

No.

No, creo que lo mejor sería hacerle una cirugía gratis.

¿Qué haces aquí?

-He venido a saludarte, Ramón.

-Vete a la mierda.

Cada vez que me acerco a ti acabo metido en líos.

-Y yo que te traía un caramelito.

-¿Un caramelito? Envenenado.

-Esta vez el palo va a ser sencillísimo.

Desplumar a una pareja de ancianitos que odian los bancos

y tienen toda su fortuna en casa.

Necesito un arma.

-Me veo rara, pero yo no entiendo de esto, así que sí,

supongo que están bien.

-No hay nada que entender, son unas fotos geniales.

Tienes madera para esto.

-¿Como para ganarme la vida con ello?

-Por supuesto. ¿Qué?

¿Quedamos una noche para cenar y hablamos de negocios?

(Música emocionante)

La buena noticia es que van a operar a Eva

en la clínica del hermano del comisario.

Qué buena noticia, sí. ¿Cómo lo sabes?

Porque hace un rato me ha puesto Espe un mensaje.

Al parecer, anoche, Verónica, la cuñada del comisario,

la llamó para contárselo.

Anda. Pues no soy un especialista en operaciones estéticas,

pero quitar una cicatriz de la cara debe ser una operación costosa.

Pero cuando te digo que es buena noticia es de verdad.

Ni Eva ni su madre van a tener que pagar nada

por la operación ni por el tratamiento.

¿Y eso?

Pues porque Verónica se quedó muy conmovida,

le impresionó mucho el caso de Eva, habló con su marido

y decidieron que lo iban a hacer gratuitamente.

Vaya, me alegra saber que todavía hay gente generosa.

Pues sí, claro que la hay. Que a veces no lo creemos, pero sí.

Bueno, pero yo no quiero hablar de trabajo porque es mi día libre.

(RÍE) Hombre. ¿Tienes algún plan?

Pues sí, quiero ir a ver dos exposiciones.

La primera, la del Museo del Prado, que ha cumplido 200 años,

y luego quiero hacer un plan contigo esta tarde, ¿puedes?

Sí, ¿vamos al teatro?

¿Te apetece? Sí, genial, ¿qué quieres ver?

No sé, busca tú algo,

pero que sea comedia que dramas ya vemos en el trabajo.

Vale, saco las entradas, pero si no te gusta no te quejes.

(Timbre)

¿Esperas a alguien? No.

Emilio.

¿Puedo pasar, Claudia? Claro, por favor, siéntate.

Ya decía yo que eso del día libre era una quimera.

Hola, Antonio. ¿Cómo estás?

Bien. ¿Quieres un café?

Pues sí, por favor.

Siéntate, siéntate.

(SUSPIRA)

A ver, cuéntame qué es lo que ha pasado

porque grave tiene que ser para que hayas venido.

Así es, es muy grave

y siento muchísimo tener que estropearte tu día libre.

Verás, anoche entraron a robar

en el domicilio de un matrimonio de ancianos.

Lo peor es que los atracadores

se ensañaron con ellos y les dieron una paliza tremenda.

Qué horror. ¿Y cómo están las víctimas?

Están ingresados en el hospital con contusiones múltiples,

pero, afortunadamente, van a salir de esta.

Ya. Y supongo que desde Jefatura ya te habrán dado la charla, ¿no?

Anoche mismo me llamaron para decirme que máxima prioridad,

y tienen razón, hay que detener a estos salvajes como sea.

Claro. Gracias, Antonio.

Pero si es que este tipo de cosas,

además de tener una gravedad extrema,

crea muchísima alarma social, te lo habrán dicho por eso.

Ayer desde la sala del 091 avisaron a todas las unidades,

pero por desgracia no se encontró ni rastro de los atracadores.

Por eso tengo que pedirte que vengas a comisaría

para ponerte al frente de la investigación.

No te preocupes, motivo suficiente para que vaya a comisaría.

En una hora he convocado un "briefing",

te vienes conmigo en el coche y te hago un resumen de lo ocurrido.

Cojo el cargador y nos vamos, ¿vale?

Lo siento, Antonio. Ya.

Espero no haberos estropeado un buen plan para hoy.

Estamos tan poco acostumbrados a pasar el día libre juntos

que no hacemos planes.

Ya sabes cómo es este oficio,

a veces nos exige dedicación absoluta.

¿A veces? Te veo muy optimista.

Cariño, que cuando te casaste conmigo ya sabías lo que había.

Venga. Hasta luego, Antonio.

Ya, sí.

Ay.

-Sabía que Eva se había ido a Mallorca con su novio,

pero lo que no tenía ni idea es de que la maltrataba.

-Pues sí, menos mal que ya está en la cárcel

y sin perspectivas de salir en mucho tiempo.

-Entonces Eva tiene que estar más tranquila.

-No te creas, además del estrés postraumático

tiene que lidiar con la cicatriz que le cruza la cara,

lleva semanas sin salir.

-¿Esa chiquilla no recibe ayuda psicológica ni nada?

-Sí, sí, empezó a ir al psicólogo,

pero lo dejó porque se sentía observada.

Menos mal que Verónica ha convencido a su marido

para que la opere en la clínica gratis.

-¿En serio? Qué detallazo, ¿no?

-Son dos cachos de pan, los dos, tanto Verónica como Mateo.

-Pues sí, ojalá existiera más gente así.

No como el impresentable de Olaizola,

el concejal este de urbanismo que tenemos que es un chaquetero.

(RESOPLA) -Pero, chica, ¿a cuento de qué

sacas a ese hombre a relucir ahora?

-Pues que a ese sí que no se integra.

No solo no se integra, sino que quiere cargarse el barrio.

¿Os habéis enterado que va a dar un mitin en el polideportivo?

Quiere hablar sobre el pelotazo urbanístico.

No os fieis, ¿eh?, que este tío va a lo suyo,

va a beneficiar a sus amiguitos de alguna constructora.

¿Es o no es, Espe?

-Yo prefiero no mojarme tanto,

pero sí puedo decir que Toni y Paula

están hasta el gorro de trabajar de escoltas para él.

-Hombre, claro, no me extraña.

Es un tío odioso, a mí me da una grima...

-Yo qué sé, el hombre conmigo ha sido muy respetuoso,

no puedo decir nada malo de él.

Me voy adentro con las tortillas. (ASIENTE)

-Espe, así... por curiosidad, ¿eh?

¿Tenéis algo ya contra Rojo? ¿Alguna prueba o algo?

-No, sigue en la calle porque no tenemos nada.

-Me parece muy fuerte que sepáis que es un proxeneta

y no hagáis nada para detenerle.

-Nosotros seguimos investigando, pero no podemos hacer más,

no es fácil. En cuanto tenga algún despiste pues ahí estaremos.

-Claro, pero él mientras tanto pues nada.

-Pero ¿qué vamos a hacer, Paty?

Es que el sistema español es así, es garantista y yo lo veo bien.

-Ah, ¿lo ves bien?

O sea, ¿a ti te parece bien que ese tío siga en la calle

a pesar de que cometa delitos cada día?

Está guay eso. -Pero que no digo eso.

Estoy diciendo que es inocente

hasta que no se demuestre lo contrario.

-Bueno, vale, vale. Tienes razón.

Pero vamos, que si es sospechoso me parece indignante

que no seáis capaces de... no sé, interrogarle

o yo qué sé, o registrar su casa o cosas, no sé, algo.

-Oye, Paty, a ver, a ver, a ver, ¿tú no seguirás con la idea esa

de investigar por tu cuenta?

-¿Yo? Que no, Espe, no, si...

Solamente lo digo porque me da mucha rabia

que ese tío siga por ahí suelto.

-Venga, pero no te preocupes,

que más pronto que tarde caerá todo el peso de la ley sobre Rojo.

-Estoy deseando que me digas que lo habéis detenido.

-Y yo.

-¿Puedo pasar?

Necesito que me hagas un favor.

Que me dejes esconderme aquí de la pasma.

(RÍE) -Por favor.

Me he pasado la noche dando tumbos, ya no sé dónde esconderme.

-No es mi problema.

-Anoche di el palo con mi colega y aunque conseguimos el botín,

las cosas se torcieron. -Qué raro.

(RESOPLA) -Pues resulta que cuando entramos en el piso

nos llevamos la sorpresa de que el matrimonio estaba dentro.

-Pues sí que es una sorpresa, a los que ibais a atracar

estaban dentro de su casa, ¿qué esperabas?

-Mi compinche me había dicho que tenían previsto salir al teatro,

no sabemos qué pasó, supongo que habrán cambiado de planes.

-Eso te pasa por asociarte con imbéciles.

-He metido la pata hasta el fondo.

El abuelo estaba más fuerte de lo que parecía

y cuando intentamos atarlo se revolvió

y ya sabes, una vez puesto pues...

le pegó unos cuantos golpes a la mujer también.

-¿Los vecinos no oyeron los golpes?

-Algunos subieron a ver qué pasaba, llamaron al timbre,

así que tuvimos que salir por patas por el patio interior.

Faruq se jodió la pierna cuando saltamos al balcón de abajo,

se cortó al romper el cristal para entrar en ese piso.

-No me digas más, ¿robasteis también allí?

-Hombre, no, salimos por la puerta hasta la calle a toda leche.

Como no estaba herido, yo eché a correr con el botín,

se suponía que íbamos a encontrarnos esta mañana para repartirlo,

pero él no apareció.

Esperé casi una hora escondido y me largué.

-La que habéis montado por un golpe de mierda,

a tu colega ya lo han trincado. -No, yo tengo otra teoría.

Para mí se ha dado un chute de heroína, para calmar los dolores.

Es que es yonqui. (RÍE)

-Cada notita que me das es mejor que la anterior.

-Bueno, ¿qué? ¿Me dejas esconderme en casa o no?

Dame una buena razón

por la que no tenga que echarte de mi casa.

-A ver, los viejos estos tenían

pasta, joyas, tenían de todo de casa.

Yo qué sé, pues... puedo darte algo.

-Quiero la mitad del botín por dejarte quedar aquí

y de momento me voy quedando esto.

-De verdad... OK.

No me parece justo, pero no me queda otra.

-Aquí vas a estar bien. Y date una ducha que apestas.

Ahora te traigo ropa.

(RESOPLA)

El asalto de anoche en un domicilio es uno más

de la ola de robos en viviendas

que se están produciendo por la ciudad.

En mi barrio está la cosa calentita, están montando patrullas ciudadanas.

Por ese motivo, entre otros, en Jefatura

quieren que le demos máxima prioridad a este asunto.

No podemos permitir que cunda el pánico

y que la gente se tome la justicia por su mano.

¿Es cierto que había un matrimonio dentro de la vivienda que asaltaron?

Sí, dos jubilados.

¿Qué entraron a robarles a esos pobres? ¿La pensión o qué?

Bueno, esos jubilados disfrutan

de una situación económica bastante desahogada,

tienen dos locales y un piso que alquilan y, al parecer,

los cobran en metálico porque no se fían de los bancos.

Así que en el momento del robo en el domicilio lo que había era

dinero en metálico, de esos alquileres,

había joyas de distinto valor y objetos de valor.

Aquí tenéis... repartid, por favor.

Aquí tenéis el listado de objetos que han denunciado las víctimas

que les habían robado.

Tendremos que darnos una vuelta entonces por las casas de empeño

y de compro oro, ¿no?, para ver si ha caído algo por allí.

Era lo que iba a pediros.

Y una cosa, jefa,

¿sabes si las víctimas han dado alguna descripción de los asaltantes?

Eh... algo han dicho, Elías, pero poca cosa

porque no estaban en condiciones de verlos.

Imagino que usarían la fuerza los asaltantes.

Sí, las dos víctimas están en el hospital

con contusiones graves, pero afortunadamente

están fuera de peligro.

Pero ¿qué dijeron sobre los ladrones?

Poca cosa, lo más significativo es que hablaban con acento portugués.

Lo que coincide con la declaración de uno de los vecinos

que había salido al rellano alertado por los golpes.

(ASIENTE) ¿Sabemos si iban armados? Sí, sí, sí.

Las víctimas han declarado que cada uno llevaba una pistola

y cuando los agentes que les tomaron declaración

les enseñaron el catálogo de armas

reconocieron una de ellas como una Glock 17.

Voy a ver si puedo tirar del hilo. Sí, por favor.

Y además revisa las grabaciones de las cámaras de seguridad

a ver si tenemos alguna imagen. En cuanto termine me pongo a ello.

Nacha y Elías os quiero a tope con esto, ¿vale?

Y conectados permanentemente con el grupo de robos de Chamberí,

a ver si tienen ellos algún caso en su base de datos

con el mismo "modus operandi". Hecho, jefa.

Lara, quiero que redactes un comunicado en el que se diga

que el matrimonio está fuera de peligro

y que la policía está trabajando a destajo

para localizar e identificar a los asaltantes.

Ok, ¿no quieres que filtre ningún dato para ponerles nerviosos?

No, no quiero que des detalles

y mucho menos que hables del acento de los agresores.

Lo que tiene que quedar claro es que la policía está dedicando

todos los medios a su alcance y que pronto esperamos

poder hacer detenciones.

Ok, lo preparo y te lo paso para que le eches un vistazo, ¿vale?

Muy bien. Ah, una cosa importante, advertid a todos vuestros confites

que si ocultan alguna información que tengan

con respecto a este asalto, podrían tener problemas.

¿Alguna pregunta más?

Toni y yo también nos sumamos a la operativa, ¿verdad?

No, Toni y tú tenéis que seguir dando escolta a Olaizola.

Esto es por orden directa de Jefatura.

(SUSPIRA) ¿Algún problema?

Con el debido respeto, inspectora,

si la prioridad en comisaría es encontrar a esos atracadores,

no entiendo por qué Toni y yo tenemos que seguir siendo

las niñeras de Olaizola.

Con el debido respeto, Paula,

ya están bastante preocupados en Jefatura con este asalto

como para que ahora les preocupemos

retirándole la escolta a un político.

Yo no digo que se la retiremos,

a lo mejor se puede cambiar de... -Paula, ya, lo está explicando.

Para ya porque es peor.

Agente Bremón, hágale caso a su compañero,

sabe de lo que habla.

Quiero a esos tipos delante de mí cuanto antes, ¿vale?

Todo el mundo a trabajar y cuidado ahí fuera.

Buenas. -Ey, Ramón, ¿qué tal?

-Deja, que te echo una mano. -Eh, tranquilo, que puedo sola.

¿No me ves capaz de cargar tanto peso o qué?

-Frena, que yo solo quería ayudar. -Ya.

Soy más fuerte de lo que parece, ¿eh?

Mi padre tenía un gimnasio y me ha obligado a hacer deporte.

Además, es entrenador de boxeo y me ha enseñado un par de golpes.

-Me voy a callar no sea que me des un gancho.

-O de izquierdas que para el boxeo soy ambidiestra.

-Vamos a dejar el tema que me estoy acojonando.

-Pues sí, que me tengo que ir a trabajar.

-Paty. -¿Qué?

-Dime algo, "porfa".

-¿Algo de qué?

-Nuestra cita de negocios.

-¿Cenando? -Cenando.

-Ya, pues es que he estado dándole muchas vueltas

y no sé, no termino de verlo muy claro.

-Y yo creo que estás malinterpretando mi invitación.

Además, tengo un regalo para ti.

-Tienes un regalo, ¿y tú quieres que confíe más en ti?

Ahora sí que no me fío de tus intenciones.

-No rechaces un regalo, que no te compromete a nada.

-¿Entonces para qué me lo das?

-Porque estoy muy contento de haber encontrado una modelo,

porque vamos a triunfar, Paty,

y para agradecerte lo del posado del otro día.

-Ya me pagaste. -Ya, pero esto...

es un extra.

-Es muy bonito.

¿Qué es? ¿De oro? -Sí.

(SUSPIRA) -¿Qué? ¿Aceptas?

-¿En esa cena vamos a hablar de mis futuros trabajos?

-Sí.

-¿Los cuales voy a cobrar más de lo que he cobrado con la sesión?

-Exacto.

-Vale, ceno contigo.

Gracias por el colgante. -Esto me lo voy a quedar por ahora.

-Pero ¿no era un regalo?

-Sí, pero quiero ponértelo personalmente cuando vayamos a cenar.

-Vale, y ahora me vuelvo al curro. Ya me dirás cuándo y dónde.

-Vale.

-Adiós. -Chao.

(RECUERDA) "-Puedes ir en cuanto te hayas reincorporado.

¿Te puedo dar un consejo?

Intenta estar alerta a las señales.

-¿A qué señales?

-Antes has dicho que no sabías qué hacer con tu vida, ¿no?

Pues seguro que pronto aparece alguna señal

que te marca el camino".

(RECUERDA) "-¿Y tú alguna vez has ayudado

a chicas víctimas de trata?

O sea, a las que obligan a prostituirse y eso.

-Eh... sí. Sí, sí, alguna vez.

Es curioso que me lo digas porque justo han pasado una alerta

de la comisaría para que estemos atentos por si hay casos".

(RECUERDA) "-¿Te gustaría convertirte en modelo?

-Uy, ¿en modelo? ¿Yo? Qué va.

Paso de trabajar de camarera de discoteca,

de animadora y de esas cosas que me contaste.

(RÍE) -Que no, que no va por ahí. -¿Y por dónde va?

-Tengo clientes que buscan otro tipo de chicas.

-Ya, ¿y tú crees que yo te puedo servir para eso?

-Por supuesto, necesitan ver unas fotos antes, ¿te interesa?".

(RECUERDA) "-No sé, ¿qué más trabajos tengo que hacer?

Lo digo por ir organizándome con tiempo y eso.

-Tranquila, no quieras comerte el mundo.

-Hombre, ahora que me has demostrado que en dos horas

posando saco lo mismo que en un mes currando en el bar pues...

me interesa tu agencia de representación.

-Me alegro, pero vayamos paso a paso.

Seguro que después te salen más trabajos.

-Ah, ¿y qué tipo de trabajos?

-No sé, Paty, ¿de modelo? Ya se verá. -¿Solo de modelo?

-Me dijiste que de azafata, bailarina y camarera no te interesaba.

-No, no me interesa, pero no sé,

¿no mueves otras cosas? (RÍEN)".

-¿Qué tal en el mercado? -¿Qué?

-El mercado que qué tal. -Ah.

Perdona, que estaba con la cabeza...

Da igual. ¿El mercado? Pues como siempre, María, como siempre.

Le da igual que llames que es que hasta que no vas

y esperas la cola no te tienen el pedido listo.

-Sí, hija mía, sí, santa paciencia. (RESOPLA)

-Ah, hay que volver esta tarde para recoger el bacalao.

-Bueno, pues esta tarde te acercas. -¿Esta tarde? ¿Yo?

-¿No me has dicho que te tienes que pasar a por el bacalao?

-Sí, sí, pero te iba a pedir a ver si podía salir un poco antes hoy.

-Ah, sí, no te preocupes, ya me apaño yo y voy luego.

Tú vete cuando necesites. -Ya, gracias.

Bueno, pues ya he terminado de examinar a Eva.

Ay, ¿y dónde está mi hija ahora? Está con una enfermera,

está cogiendo los datos para el preoperatorio.

Te traigo un café cortado con leche desnatada

y una cucharadita de miel.

(RÍE) ¿Y cómo sabe que lo tomo así? Me lo ha chivado Eva.

Ah. (RÍE) Espero haberlo hecho bien.

Muchas gracias, doctor. De nada.

Para mí es un placer poder ayudar a tu hija.

Tal y como yo entiendo la profesión,

no solo trabajo para gente que me puede pagar bien.

La cirugía estética es una rama de la medicina

y como médicos que somos

debemos intentar mejorar la calidad de vida de las personas.

Eso es lo que necesita mi hija.

Después de lo que le pasó y cómo le dejó la cara ese miserable

necesita su operación como el comer.

Y no solo por estética, cada vez que se mira al espejo

solo puede recordar la agresión que sufrió.

Ya, lo entiendo perfectamente.

De hecho, ya no tenemos espejos en casa,

ella rompió el del baño

y yo tiré el resto para no hacerla sufrir.

Me sentía muy culpable de no poder pagarle

el tratamiento para disimular la cicatriz.

Bueno pues, Delia,

ya puedes respirar tranquilamente.

Si todo lo del preoperatorio va bien,

podremos realizar la operación mañana.

Uf, qué alegría me da, doctor.

Intenté conseguir el dinero por todos los medios,

incluso pedí crédito, pero mi situación laboral es precaria

y el banco no me daba ni los buenos días.

Sí, te entiendo perfectamente, los bancos

cuando todo te va bien te dan dinero a espuertas,

pero cuando de verdad los necesitas te dan la espalda.

Eso es lo que he sentido yo.

Y el panorama para mí y para mi hija pinta mal.

La pobre dejó los estudios para irse a Mallorca

y cuando ha vuelto no ha podido retomarlo.

Quizá lo haga ahora después de la operación.

Ojalá, Eva siempre fue muy buena estudiante.

Y ahora que su vida va a volver a la normalidad

seguro que retoma los estudios.

Porque la cara se le va a quedar bien, ¿verdad?

Después de revisar la cicatriz, las perspectivas son muy buenas.

¿Y volver a tener la misma cara que antes?

Borrar una cicatriz por completo es imposible,

pero le va a quedar una pequeña sombra, una fina línea

de un color ligeramente más pálido que el resto de la mejilla.

¿No se le notara demasiado? No, tiene que tener cuidado

al tomar el sol y siempre usar protección solar.

No sabe lo feliz que me hace imaginar que la vida de mi hija

va a volver a la normalidad.

Y más pronto de lo que cree porque como la operación

no es invasiva podrá irse al poco de terminar.

¿No tendrá que seguir un tratamiento? Sí, claro, pero no será molesto.

Tendrá que venir a hacerse algunas sesiones de láser.

¿Cuántas en total?

Eso dependerá de cómo responda la piel,

pero no deberían ser muchas.

Eva es joven,

y tiene hábitos de vida saludables.

Tiene una piel envidiable,

así que en dos o tres meses terminaremos el trabajo.

(SUSPIRA)

Todavía no me puedo creer la suerte que hemos tenido de dar

con usted y su esposa.

¿Cómo podré agradecérselo?

Nada. No hay nada que agradecer.

Verónica y yo estamos encantados de poder ayudar.

Lo sé, pero esa operación nos ha llovido del cielo.

Ni Eva ni yo podíamos soñar con pagar todo lo que cuesta.

Tengo una hija de la misma edad que la tuya. Es policía.

Y cada día se enfrenta a muchos peligros.

A veces tengo pesadillas pensando que le ataque algún indeseable.

Sé lo que es eso,

y no se lo deseo a nadie.

Sí, es una sensación muy angustiosa, y eso que para mí son imaginaciones.

Es un honor poder aliviar en parte el sufrimiento de tu hija.

(RÍE)

Bueno, la conferencia ha sido un exitazo.

El polideportivo estaba a reventar.

Y la gente se ha roto las manos aplaudiéndome.

-Todos los que aplaudían eran de su partido, ¿no?

-Joaquín, ahora te llamo, que tengo una cosita pendiente.

Cuando quiera tu opinión, te la pediré, ¿OK?

Y quedó claro que los vecinos apoyan mi macroproyecto para el barrio.

-Si usted lo dice, pero no opino lo mismo.

-Mira, niñata, será mejor que te calles porque no tienes ni idea.

No sé ni qué hago hablando contigo, que eres una enchufada.

-Hola, buenos días. ¿Qué desea tomar?

-Una caña y un pincho de tortilla, por favor.

-Muy bien, ahora se lo preparo.

-Voy al baño. Ahora vuelvo.

(SUSPIRAN)

-Madre mía, qué caretos.

Tiene que ser muy duro eso de ser el escolta de este imbécil, ¿no?

-Ni te lo imaginas.

Preferiría correr una maratón de rodillas a 40 grados

que seguir escoltando a este impresentable.

-Te acompaño en el sentimiento, tía. (RÍE)

-Y tú qué tal, ¿Toni? ¿Cómo lo llevas?

-Me lo tomo como un trabajo. Como hay que tomárselo.

Y hablando de trabajar, vamos a ello. Tú a la puerta

y yo me quedo aquí con él.

-Bueno, ya no os interrumpo más. Hala, pasadlo bien, ¿eh?

(SUSPIRA)

-Aquí tiene. -Muy bien.

Qué asco.

Lleva cebolla.

-Sí. ¿Es usted alérgico?

-Es una cuestión de buen gusto.

La tortilla española lleva patata, huevo, aceite de oliva y sal.

Y si se le añade cebolla, ajo, pimiento o cualquier otra ocurrencia,

hay que avisar.

-Pues perdone, pero es que aquí no somos tan puristas.

A mi clientela le gusta así. Si usted quiere

una tortilla sin cebolla, se la hago sin problemas.

-No es "tortilla sin cebolla" como no es "café sin leche".

La tortilla no lleva cebolla y punto.

-Oiga, cuidado con el tonito, ¿eh? Si no le gusta mi comida,

se puede usted ir a cualquier otro bar, y punto.

Porque el barrio está lleno de bares. -Bueno, de momento,

porque, si fuera por este... caballero,

los cerraría y pondría una franquicia en cada esquina.

-Para tu información, ese tipo de locales cumplen estrictamente

la normativa española en materia sanitaria.

-No me extraña. Si son todo congelados y precocinados.

Una idea.

¿Por qué no se va a comer ahí? -Es lo que tendría que hacer.

Y avisar a Sanidad. Y a Industria. Para que vengan aquí

a ver si este bar de toda la vida cumple con la normativa.

A simple vista, la limpieza del local deja mucho que desear.

-Oiga, perdone, pero eso sí que no se lo paso.

Mi bar está como los chorros del oro y me ofende.

-Disculpe. Soy un fanático de la tortilla y me he venido arriba.

-Bueno, disculpas aceptadas. Pero no vuelva a insinuar

que no cumplo con la ley. -No lo haré.

Para compensarla por este mal rato,

grabo un vídeo hablando de lo bien que se come en La Parra.

Tengo muchos seguidores. Le lleno el bar en un momento.

Póngame alguna de las especialidades de la casa para el vídeo.

-No sé.

¿Escalopines? -Perfecto.

A ver.

Niña, grábame tú, que yo no sé grabarme con el selfi.

-No, ese no es mi trabajo.

Como tampoco escoltarle cuando se va de tapitas,

o se da un homenaje en una marisquería.

-Paula, vete a escoltar la puerta.

-Una salida de tono más y te denuncio a tus superiores.

-Yo le grabo, señor Olaizola. -Muy bien, chaval.

Espera, que te lo preparo. Mira, prepáralo tú, que yo no sé.

Encuádralo bien.

Un momento.

Que se vea bien dónde estamos.

Tú me avisas.

-Vale, pues venga.

Acción.

-Hola, vecinas y vecinos. Pues aquí estamos en el bar La Parra

dispuestos a probar una de sus especialidades:

escalopines.

Preparados por su simpatiquísima dueña.

No parecen carne, ¿de qué son?

-No son de carne, son de seitán.

Y la cara de usted de cemento armado. Gastarse el dinero del contribuyente

en unos escoltas para ir por ahí tomando tapas.

-Corta, corta.

(RÍE)

-Acaba de ponerme en ridículo ante mis seguidores.

Estaba en "streaming".

-Pues tanto mejor.

-Esto me pasa por venir a un bareto de mierda.

-Sí, se le está haciendo tarde.

-Desagradecida.

(SUSPIRA)

-Qué poca vergüenza. Gastarse así el dinero de la gente.

-Pero qué bien hablas, Mari.

-¿Tú te crees, el tío?

Desagradable.

-Pero ¿quién se ha creído que es esa tabernera?

A mí nadie me habla con esa desfachatez.

Le meteré un puro que le van a cerrar el bar.

Y lo mismo te digo. ¿Qué maneras de hablarme son esas?

Se supone que estás a mi servicio. -Soy su escolta, no su esclava.

-Lo que me faltaba. Los perroflautas haciendo de las suyas.

Pero ¿qué hacéis? -Vamos dentro hasta que se calmen.

-¿Y darle el gusto a estos descerebrados? Ni de coña.

Yo no voy a ninguna parte.

(GRITAN)

Muertos de hambre. Mordéis la mano que os da de comer.

-Venga con nosotros. -Descerebrados.

-Señor, que se pone fea la cosa. -Hágale caso.

-Se nota que estáis a sueldo de la oposición.

Esto es un acoso en toda regla.

Se os van a caer las rastas.

-¿Está bien? ¿Señor?

-¡Eh! ¡Atrás!

¡Atrás! ¡Todo el mundo atrás!

¡Vamos! ¡Cualquier alteración del orden público es un delito!

¡Atrás!

Llevadlo adentro. Rápido.

¡Atrás! ¡Vamos!

-Mateo, ¿qué es esto?

¿Qué es qué?

Me acaba de decir Celia que has pospuesto una liposucción

y unos hilos tensores previstos para mañana a primera hora

para hacerle hueco a una tal...

Eva Gómez. Sí, ese es un caso urgente.

Es una cicatriz por arma blanca que le cruza media mejilla.

¿Me estás tomando el pelo? No, es serio. Los psicólogos dicen

que podría llegar a suicidarse. No sale a la calle

por la desfiguración del rostro. Mateo, no puedes cambiar

la agenda sin avisarme.

Esa gente que has pospuesto son clientes importantes.

No podemos cambiarles la cita en un día para otro.

¿Te vuelvo a recordar lo urgente de este caso?

Vamos a ver, Mateo, por mí opera a quien tú quieras,

pero yo hubiera preferido mover a otros pacientes.

Por mucho dinero que ganemos con la operación de esta Eva Gómez,

así no se hacen las cosas.

A Eva Gómez la operaremos gratis. No va a pagar ni un solo euro

por todo el tratamiento.

¿Perdona?

¿Desde cuándo nos hemos convertido en una ONG?

Eva no tiene dinero.

La cicatriz se la hizo su expareja, un indeseable que está en la cárcel.

Ah, muy bien.

Pues lo siento mucho,

pero estas operaciones las podrías hacer en tu tiempo libre, porque

ahora esta empresa necesita liquidez.

¿En mi tiempo libre?

Tengo de 12 a 14 intervenciones diarias,

y apenas tengo una hora para comer.

Porque necesitamos el dinero para recuperarnos del batacazo

que nos dimos. Sí, y si estamos al límite

es porque compraste esas prótesis de silicona industrial,

así que no sé cómo te atreves a decirme a quién puedo o no operar.

Mira, Mateo, yo solo te digo que las obras de caridad las dejes

para cuando nos hayamos recuperado porque necesitamos cada euro

que entra en esta clínica.

Vamos a operar Eva Gómez mañana.

La vamos a operar totalmente gratis

y no hablaremos una sola palabra más de este tema. Punto.

Siéntese. Mi compañero fue a por el botiquín.

-No necesito que me hagáis una cura. He de ir a un hospital ahora mismo.

Me estoy desangrando. -No tiene nada grave.

-Bueno, vamos a ver esa herida.

-A mí no me toca nadie que no sea un médico.

-Señor Olaizola, le llevaremos a un centro cuando podamos.

Ahora no es seguro.

-No doy crédito.

¿Cómo es posible que se permita algo así?

Tengo derecho a ir por la calle libremente. ¿Qué protección recibí?

Menudos escoltas de mierda.

-¿Para qué quiere escolta si hace lo que le da la gana?

Le dijimos que entre a comisaría y no nos hizo ni caso.

-No tengo de qué esconderme. No hice nada.

-Usted ha provocado a la gente.

-Ya habló la enchufada incompetente. Que sepas que esto no quedará así.

-¿En qué cabeza cabe ponerse a grabar a la gente amenazando?

Es usted un irresponsable. -¿Puedes callar boca, por favor?

Y usted, quédese quieto, que le limpiaré la herida.

-Voy a informar al comisario de la que hay montada en la calle.

¿Alguien puede explicarme qué sucede?

Estos dos pipiolos,

que no me han protegido de unos alborotadores

y casi me matan.

-No mienta.

Usted desobedeció nuestra orden de entrar en comisaría.

-¿Tú me vas a dar órdenes a mí, niñata?

-¿Cómo se atreve a llamarme...? Agente Bremón, cállese,

y vaya inmediatamente a redactar un informe con lo sucedido.

Lo quiero encima de mi mesa dentro de media hora.

Entendido, inspectora.

Iré a redactarlo.

(SUSPIRA)

Señor Olaizola, le ruego que disculpe

el comportamiento de mi agente.

No me tenían que haber puesto como escolta

a una agente en prácticas. Aunque fuese

la enchufada del comisario.

No, señor Olaizola.

Es su sobrina, y le aseguro que en esta comisaría

nadie goza de ningún privilegio.

Y la agente Bremón no es una excepción.

A ver, sujete eso ahí. Ahí.

Pues ya está esto. Si quiere le llevo al centro de salud.

No te preocupes, Toni,

le acompañaré yo personalmente.

Con una escolta como Dios manda esto no me habría pasado.

Le ruego que me acompañe, por favor,

saldremos por la puerta de emergencia.

Ríos, ya hablaremos de lo sucedido, ¿eh?

Hola, cariño. -Hola, guapo.

Oye, qué tarde vienes hoy, ¿no? ¿Qué habéis tenido, mucho lío?

-Pues sí, es que Miralles nos ha encargado a Nacha y a mí

ir a investigar un robo con violencia en una vivienda,

y luego hemos tenido que echar una mano ahí

para disolver la concentración contra Olaizola.

-Ya, si se oía cómo le gritaban desde aquí.

-Un manifestante le ha tirado una cosa a la cabeza.

Le hemos llevado al centro de socorro

a que le dieran unos puntos de estos provisionales.

-Bueno, menos mal que se ha quedado en un susto, ¿no?

-Sí, pero conociéndole, seguro que este tipo con los medios

se hace la víctima.

Hombre, la cosa ha sido grave, pero el tipo seguro que aprovecha

para rascar nuevos votos y meterse contra sus adversarios políticos.

-Eso ni lo dudes, con lo follonero que es.

-Que se lo digan a Toni y a Paula que eran responsables

de su seguridad. Ahora con esto se les puede caer el pelo

-Ya, ya, si estaban aquí

cuando han salido y le han hecho el escrache en la plaza.

-Ya, y ¿a qué ha venido aquí, a probar tu pincho de tortilla?

-La madre que lo parió.

He estado a esto de echarlo del bar. De verdad, poco me parece

lo que le ha pasado, para cómo se ha comportado conmigo.

-Te veo muy ofendida. Hombre, poner en duda tu pincho de tortilla...

-No es por eso, ha sido el comportamiento

que ha tenido, que ha escupido la tortilla en el plato,

se ha puesto a decirme que me iba a buscar un lío

con Sanidad, con Industria, yo qué sé, un mequetrefe.

-Sí, pero si es un tonto. Y además, tú tienes todo el derecho a echarle.

Pero lo de Paula es diferente, según he oído ha estado diciéndole

unas impertinencias y levantándole la voz.

Un escolta, por muy cabreado que esté, no puede hacer eso.

-Ya, pero es que es muy puñetero.

Que hay que conocerlo, empieza a pincharte y te pone de los nervios.

-Lo que quieras, pero Paula, si es su escolta,

se tenía que haber cortado un poco.

Oye, vamos a dejar de hablar de esto, que acabo de terminar mi turno.

-¿Has cenado?

-Pues mira, me he tomado un sándwich de la máquina.

-Qué pena que no tenga yo un trozo de tarta

de esa con bastante merengue, de esas de las bodas

de toda la vida.

De esas que no están vistas. -Venga, déjalo ya, María,

pero si yo lo único que quiero es una boda normal y corriente.

-Ya, Elías, pero yo no. Yo quiero una cosa un poco más original.

No sé, lo de la tarta está ya muy pasado.

Vamos, ¿qué nos falta? ¿Llamar a la tuna?

-Oye, pues mira. -Lo habías pensado, ¿no?

-No me cambies de tema. Oye, ¿qué has decidido por fin?

¿Que vas a hacer un postre de esos con chocolate?

-Pues no lo sé, estoy por llamar a Olga, y que ella me aconseje.

Me dijo hace tiempo que hay una empresa aquí en Madrid

que se dedicaba a personalizar los postres de las bodas.

-¿Y eso qué significa? -Yo qué sé, pues, por ejemplo,

no sé, que hagan una caricatura nuestra,

para estamparla en los dulces. Puede quedar simpático.

-¿Qué gracia hace eso? Es un poco cursi, ¿no?

-Cursi para ti que eres un soso, a mí me parece de lo más original.

Imagínate que cada comensal tiene ahí un postre

con nuestro careto estampado. Yo qué sé, y que también

luego hay que pensar para que nadie se quede sin postre.

Pues la gente que es alérgica al gluten,

la gente que es intolerante a la lactosa, los diabéticos

para hacer dulces sin azúcar. -Mira, no había pensado

en todas esas cosas, pero aquí la que entiende de cocina y postres

eres tú, así que el postre que tú quieras, cariño.

-Chico, ¿me estás dando la razón? A ver, ¿esto qué quiere decir?

¿Que ya estamos en paz?

-Hay un proverbio chino que dice que cuando tu mujer te pide

que te tires por un balcón, que busques el más bajito.

Creo que era chino.

-No hace falta que te tires de ningún balcón, rey.

-Ya era hora. No he comido nada en todo el día,

ni he podido salir de aquí. Me estaba volviendo loco.

-Hay un coche de la pasma en cada esquina del barrio.

No puedes dejarte ver en unos días.

Y probablemente hayan trincado a tu colega.

-No creo, andará escondido por ahí.

-Si el Faura ese no se ha presentado hoy a por el botín,

es muy probable que lo tengan. -Aunque haya pasado eso,

teníamos hablado que no cantaríamos si pillaban a uno de los dos.

-Pero si tú mismo me has dicho que está enganchado.

Probablemente lo esté contando todo por una dosis de metadona.

(Móvil)

No me lo puedo creer.

No me lo puedo creer.

¿Has dado el palo con tu móvil? -Tranquilo, es uno de prepago

que compré con un DNI falso, además casi nadie tiene el número.

-Pues está sonando, ¿quién lo tiene?

-A ver, solo el Faura, mis hermanos de Brasil, y un par de colegas más

de confianza. Mira, es mi hermano.

(HABLA EN PORTUGUÉS)

¿Cómo andas?

No me jodas.

Eh, eh, tranquilo.

Haré lo que haga falta para aparecer por allí.

Abrazo, hermano.

Tengo que volver a Brasil cuanto antes.

(RÍE)

-¿A Brasil? Te recuerdo que estás en busca y captura.

Irás del avión a la cárcel, y eso si consigues

llegar al avión, porque probablemente te estén buscando aquí.

-Mi madre está muy enferma, ha empeorado estos días.

Los médicos dicen que es una cuestión de días

que se muera. -Pues lo vas a tener difícil

para volver a verla, colega. -Mi hermano dice

que no deja de preguntar por mí. Soy su hijo mayor, claro.

-Puede que sea una trampa de la policía brasileña,

igual les están untando para cazarte. -No, eso sí que no.

Mis hermanos jamás me harían eso.

Además, mi madre lleva enferma mucho tiempo,

esto no es ningún cuento. Ayúdame a salir de España, por favor.

Quizá,

quizá pueda llegar a Portugal vía carretera, y desde allí

pillar un avión.

Mira, si salgo ahora,

en menos de seis horas estaría en Lisboa.

-A mí también lo único que me queda es mi madre

y está en un centro para mayores y te garantizo

que hago todo para que tenga los mejores cuidados,

porque esté bien atendida. Pero no puedo ayudarte

con la fuga a Brasil. Es ridículo. Te cogerían allí.

-Tengo que hacer algo. No me puedo quedar aquí sentado

mientras mi madre se muere.

Invéntate algo,

por favor.

-Está bien.

Te ayudaré, pero lo haremos a mi manera.

Conseguiré que salgas de España y llegues a Brasil

sin que nadie se entere, pero no te va a salir gratis.

-¿Cuál es el precio?

-Todo el botín.

-Eres un rastrero.

Pero no tengo otra opción que aceptar.

Venga, ¿cómo lo haremos?

-La pregunta no es cómo lo haremos,

sino qué te harán a ti.

-Pues mañana llamo a Olga, y que me dé el teléfono

de la empresa. Y ya de paso que nos dé

algunos consejillos para el viaje.

-¿Consejos para el viaje para qué?

-Porque ellos son de allí de la zona, que nos expliquen

un poco qué cosas ver en la Toscana, yo qué sé, tendremos que pasar

por Roma. Qué bonita, por favor. Y bueno, darnos una vuelta

por Verona, también, para verlos a ellos.

-La verdad es que yo tenía otros planes.

-¿Qué planes? -Pues eso, pues nuestra ciudad,

París. Nuestros rincones románticos, y además está allí Isra.

-Ya, pero ¿qué pasa? ¿Que no te gusta Italia?

-No es eso, pero no sé.

París es nuestra ciudad, Isra vive en la Rive Gauche,

o como se diga. Nos puede enseñar más rinconcitos.

-Ya, pero es que en París hemos estado hace nada.

-Ya, pero quedamos en volver. -Ya, también quedamos

en ir a ver la Toscana, ¿no? Lo hemos dicho muchas veces.

-¿Por qué no vamos a Nueva York?

-Elías, ¿le vas a poner peros a todo lo que se me ocurra a mí?

-Si te acabo de dar la razón con lo de la tarta.

-Pues mira lo que te digo, prefiero comerme la tarta

y la tuna, pero yo no me voy a quedar sin el viaje a la Toscana.

-Yo no he dicho nada de tuna, ¿eh?

¿Hay luz en la casa?

Bien, entonces quiere decir que hay alguien.

Escucha, cuando tengáis claro

que se trata de Faura, me lo decís.

Pediré una orden para entrar con todo.

Pero eso sí, si es él, estará armado.

Así que quiero máxima precaución, ¿entendido?

Suerte.

Adelante.

¿Querías verme?

Sí, pasa y siéntate.

¿Qué demonios ha pasado con Olaizola?

Había un grupo de gente protestando en la plaza

y Toni y yo hemos... Que he leído el informe,

sé perfectamente lo que ha ocurrido en la plaza.

Paula, no te reprocho tu actuación, sino tu actitud.

Todo el mundo en esta comisaría sabe que Olaizola

es un capullo integral, pero solamente a ti

se te ocurre decírselo a la cara.

Lo siento, yo solo intentaba protegerle.

Pero es que él no lo pone nada fácil intentando provocarme.

Y no solo lo hace conmigo, sino con todo el mundo

que opina diferente a él.

Eso no es excusa alguna.

Un buen policía se guarda sus opiniones personales

cuando está de servicio.

¿Eh?

¿Lo has entendido? Vale que estés todavía en prácticas,

pero eso no explica lo que has hecho.

Cuando se escolta a una persona, solo hay que estar pendiente

de protegerla. Y por supuesto, no entrar en debate de ningún tipo.

Lo he intentado, pero es que él no hace más que criticar

nuestro trabajo. Y sobre todo el mío, por ser mujer, joven, y tu sobrina.

Da igual lo que diga o lo que haga,

cuando se hace ese trabajo hay que decir las palabras

estrictamente necesarias. Y por supuesto, nunca entrar

en provocaciones ni... en discusiones absurdas.

Muy bien, lo siento. Pero es que ese tío

es insoportable. Proteger a alguien

que te cae bien, eso lo hace cualquiera.

Cuando uno realmente se gana el sueldo,

es cuando tienes que proteger a alguien a quien detestas.

Pero es que... Y no me interrumpas más.

Si insultas a un político porque no te gustan sus modos,

¿qué vas a hacer cuando tengas que escoltar

a alguien acusado de violación, asesinato o pederastia?

¿Le vas a dar una paliza?

No he actuado bien. Lo siento, no va a volver a pasar.

Por supuesto que no va a volver a pasar,

porque en Jefatura están muy enfadados

y nos han relevado del servicio.

Ahora se va a encargar Gonzalo Peinado, de Distrito Dos.

¿En serio? Menos mal. Creo que no has medido bien

las consecuencias de lo que te acabo de contar.

Estas cosas al final acaban pasando factura.

Cuando necesitemos material de repuesto

o necesitemos personal de refuerzo, en Jefatura se van a acordar.

Eso por no contar que va a constar en tu expediente.

¿Me van a sancionar? De momento, no.

Solo será una mancha en tu historial.

Pero si quieres algún día jurar el cargo,

te aconsejo que no tengas muchas más cagadas como esta, ¿OK?

Miralles, lo siento, todavía no hemos terminado.

Imagino que le estás dando la charla.

Pero déjame que os diga una cosa importante a los dos.

¿Qué ha pasado?

Olaizola ha presentado una denuncia contra Paula.

Mira, Elías, no me nombres más Nueva York

porque al final termino yéndome a Barinas y punto.

-¿Cómo nos vamos a ir a tu pueblo de Murcia

de viaje de novios? Por Dios, María.

-¿Y qué pasa? ¿Te parece poco mi pueblo?

¿Te parece poco Murcia o qué?

-Para un viaje de novios hay que buscar un sitio un poco especial.

-Un poco especial. Y Venecia y la Toscana no son especiales,

es como irte ahí al quiosco.

-¿Qué os pasa? -¿Qué nos pasa?

Que a este paso no nos casamos.

-Tú te acuerdas que a Toni y a mí nos habían asignado

ser escoltas de Olaizola, el concejal.

-Sí, ¿qué ha ocurrido con él? -Que me ha denunciado

por eludir mi deber de protegerle.

Según él, porque le tengo animadversión.

-Decía que no le protegió lo suficiente porque ella,

en el fondo, quería que esos energúmenos,

que es como él llama a sus vecinos, le atacaran.

-El problema es que hay varios testigos de esa antipatía

de Paula hacia el concejal. Empezando por Toni.

Y cuando Régimen Disciplinario le llame para interrogarle,

tendrá que decir la verdad. -Hombre, Choto, dime.

Ah, sí, en el edificio ese que está que se cae, sí.

Ahí trapichean mucho, sí.

Ah, que cojea.

Venga, gracias por el dato, socio.

Quieto, alto, policía.

Ey, ey, tira el arma. Tira el arma.

Desde que llegamos a Madrid los roces con Andrés son constantes.

A lo mejor tendrías que hablar con él

para que no haya futuras discusiones.

Esto no es bueno a nivel personal ni profesional.

No sé si serviría de mucho sentarme a hablar con él

porque está intratable.

Creo que a lo mejor ha llegado el momento

de dejar de ser socios.

Si piensas que te vamos a cambiar

las huellas dactilares, ya te puedes ir olvidando.

Porque eso es un delito y ni Mateo ni yo

vamos a ir a la cárcel por eso.

-El negocio te lo propongo a ti, nadie está hablando de tu socio.

A no ser, claro, que seas su perrito faldero.

-Yo no soy el perrito faldero de nadie, ¿te enteras?

-Eso quería oír.

Entonces qué, ¿hay trato?

-Cambiar mis huellas dactilares de una mano a la otra.

-Al tener las huellas de una mano en los dedos de la otra,

el sistema no detecta que eres un fugitivo,

y puedes salir de España y entrar en Brasil sin problema.

-He sido una soberbia y esto va a ir en mi contra.

Madre mía.

-¿Y no hay forma de solucionarlo? -Pues no.

-No sé, y a unas malas ¿qué te puede pasar?

-Pues me pueden suspender si así lo quieren.

Supongo que debería ir a hablar con mi hermano, ¿no?

Pero claro, si Paula se entera seguramente se enfade.

Bueno, pues que se enfade. Tienes que hablar con Emilio,

no podemos quedarnos de brazos cruzados.

He estado investigando en Internet y parece ser que es un mal bicho.

Ya, pero eso para el caso es irrelevante.

El caso es que Paula estaba de servicio

y tenía que haberse comportado... como una profesional.

¿Comportarse como una profesional quiere decir...?

Ver, oír y callar. Por muy mal que te caiga

la persona a la que custodias.

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Servir y proteger - Capítulo 675

10 ene 2020

La inspectora jefe Miralles es la policía más veterana de la comisaría del Distrito Sur. La inspectora Alicia Ocaña se incorpora a la comisaría. Ambas son el eje en torno al que gira la vida personal y profesional de sus compañeros y los casos policiales que afectan al barrio.

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