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No recomendado para menores de 7 años Servir y proteger - Capítulo 658 - ver ahora
Transcripción completa

Quiero presentaros a Ramón Rojo.

Hay indicios de que dirige una red de prostitución.

Sus chicas son jóvenes, guapas, elegantes y con clase,

pero viven sometidas a este tipo.

¿Quién era? Qué sonrisa se te ha puesto en la cara.

(RÍE) -Con un ex, Goyo.

-¿Qué pasa, todavía te gusta?

-No, no, qué va.

Lo nuestro fue muy fuerte, pero ya se acabó.

-A ver si te gusta.

Eh...

Me voy a tener que ir a casa,

¿vale?

(LARA RÍE)

-¿Me estás poniendo a prueba o algo así?

-No, ¿por?

-¿No te vas a quedar esta noche conmigo?

-El nuevo Goyo se quiere tomar las cosas con calma.

No quiero que esto sea un revolcón

y que pienses que mañana me iré con la primera que pase por delante.

(ELÍAS) -Me voy a casar con María.

(Exclamaciones)

-Ya no soy la policía torpe que llegó a esta comisaría.

Si lo volvemos a intentar,

de verdad, todo va a ser diferente.

-Paula, estoy enamorado, pero...

estoy enamorado de otra mujer.

-Lo paso muy mal estando todo el día al lado de Toni,

y si cuando me voy a despejar, me hablan de él...

-Si tanto te agobia, dile a tu tío que te cambie de binomio.

-No quiero café, vengo de los nervios.

¿Estás con lo de los implantes? Llevo toda la mañana con el tema.

Es que esto es muy gordo, Mateo.

Esto va a ser como la crisis de las prótesis PIP de los 90.

No, hombre. Además, nosotros nunca usamos esa marca, ¿no?

Mira esto.

¿Qué es?

Una denuncia contra la clínica.

Una mujer nos acusa de causarle cáncer de mama

por uno de esos implantes.

¿Ramón Rojo?

Te dejo.

Claudia Miralles, inspectora jefa

de la comisaría de Distrito Sur.

Buenos días, señora.

Inspectora.

¡Recuerdos a Emma!

¿A quién?

Emma Cruz.

¿No la recuerda? Es una amiga común.

En la copia pública de la denuncia no va a aparecer su nombre.

Hable con confianza.

-Bueno, pues quería decirle que sí,

que en el Moonlight se ejerce la prostitución.

Y el dueño y el encargado están al tanto.

-Le aseguro que lo que me contó no caerá en saco roto.

(SARCÁSTICA) -Ya.

-Venga, hasta luego.

-Lourdes, ¿todo bien?

-Eladio, hola. ¿Qué haces aquí?

-Te he visto hablar con esa policía. ¿Algún problema?

(Música emocionante)

¿Qué ocurre?

¿Se puede saber dónde estabas?

Anoche te estuve llamando y no cogías el teléfono.

Me fui al cine y lo dejé en silencio.

Me he enterado esta mañana. ¿Qué buscas en los archivadores?

A ver si lo adivinas. Es de un juzgado de Barcelona.

¿Qué? ¿Qué te parece?

Una paciente a la que puse implantes me denuncia

por haber contraído linfoma anaplásico de células grandes.

El mismo que se adquiere con las prótesis paquistaníes.

No puede ser. Exacto, no tiene sentido,

porque nosotros no hemos usado esa marca.

Mateo, escucha.

Creo que alguna clínica de la competencia

está intentando pararnos la expansión en Madrid.

Así que cuanto antes demostremos

que no hemos usado esas marcas, mejor.

Mateo, para.

Estoy revisando los informes de mamografías,

incluidos los de la denunciante.

Pero no encuentro las hojas de compra de las prótesis.

¡Quieres hacer el favor de callar y escucharme!

No pasa nada, no te pongas nervioso.

Cuanto antes demostremos que no hemos hecho nada, mejor.

Imagínate que esto se filtra a los medios,

aunque sea un bulo. ¡Es que no es un bulo!

¿Cómo que no es un bulo?

Será mejor que te sientes.

A ver, cuando te planteaste abrir la clínica de Madrid,

eché mis cuentas.

Y enseguida comprendí

que había que ahorrar, los créditos no cubrían la inversión.

¿Y? Entonces...

cambiando de proveedor de prótesis podíamos ahorrar

decenas de miles de euros.

Así que empezamos a trabajar

con la marca paquistaní.

"Empezamos" no.

"Empezamos" no.

Yo no he dado permiso para algo así y Verónica tampoco.

Tú tenías un sueño, pero esos sueños no salen gratis.

¿Me estás diciendo que he puesto silicona de tipo industrial?

¿No sabes que esas siliconas tienen ingredientes tóxicos

que dañan el sistema linfático?

¡Yo no tenía ni idea de eso!

(FURIOSO) ¡Andrés, por favor! Por ahí no, ¿eh? Por ahí no.

¡Has puesto en riesgo la salud de los pacientes

por ahorrarte unos míseros euros!

Si lo hubiera sabido... Si lo hubieras sabido, ¿qué?

¿Ahora te arrepientes? ¿Ahora?

¡Hay una mujer jugándose la vida por haber usado esas prótesis

por tu falta de escrúpulos! Y a saber cuántas más.

Estamos a tiempo de arreglarlo. Eso espero.

Y te voy a decir cómo.

Vas a llamar a las clientes a las que pusimos esas siliconas

para informarles de los riesgos.

No estaba pensando... No he terminado.

Les vas a decir que disponen de evaluaciones médicas

y que les reimplantaremos si quieren

prótesis de alta calidad, de forma totalmente gratuita.

¿Queda claro?

¿Sabes el dineral que va a costar? ¡Andrés!

Hazlo.

Te he dicho que no tenemos ni queso feta ni yogur.

-Me da igual: si no puedo hacer un auténtico desayuno griego,

lo haré lo más parecido posible.

¿Dónde tienes las aceitunas?

-Allí, al fondo. -Vale.

(RÍE) -¡Ahora mismo eres carne de meme!

La voy a subir en redes con el texto:

"De futbolista a chef". -Ni se te ocurra.

Dame eso. -No.

-Dame eso... -No, no, no.

(LARA RÍE)

¡Eso es trampa, capullo!

-Lo siento, tengo una reputación. -Una reputación, dice.

¿Y los selfis que te hacías con la presentadora griega qué?

-No eran tantos.

-Anda ya. Y ahora, aunque te las des de que has aprendido a cocinar,

recuerdo cuando eras un yonqui de los pedidos a domicilio.

-¿Qué voy a decir? Bajar del Olimpo no es fácil.

Me estoy adaptando a vivir como un mortal.

-¡Debe de ser durísimo vivir sin moto acuática!

-Ni te imaginas. -Ya.

-Pero ¿sabes qué?

Que es un consuelo ver gente que no cambia,

y que le recuerdan a uno quién es y de dónde viene.

-Qué frase tan bonita, ¿eh?

¿La puedo subir a redes y decir que es mía?

(ESPE) -Buenos días. ¿Molesto?

-Qué va, siéntate. Si hay desayuno para ti también.

Es un casi mediterráneo.

-Sí, es que lo ha hecho él solito, que ya es mayor.

Es lo que desayunaba en Grecia antes de irse a entrenar.

-Qué gracioso, ¿eh? Toma.

-¿Qué haces?

-¡Hum! ¡Qué tarde es!

Chicas, me tengo que ir.

El desayuno para vosotras entero.

Así que marcho. Marcho, marcho.

Me voy, me voy.

Adiós.

Gracias. (ESPE RÍE)

-Al final se ha quedado a dormir.

-Ya, ya lo sabía. -¿Hemos hecho mucho ruido?

-¡No! Además yo no oigo nada con mis tapones para los oídos.

Pero que anoche se notaba.

-La verdad es que ha venido con toda la artillería.

No sé, parece que quiere ir en serio conmigo.

-¿Y tú qué sientes?

-Pues no sé qué decirte,

pero hemos conectado como un par de imanes.

Y, no sé, dice que está más centrado, más maduro...

-Tiene el punto de madurez perfecto.

(RÍEN)

(Notificación de móvil)

-Ay, por favor, qué tonto.

Acaba de subir en redes una frase que me acaba de decir.

-A ver.

"Menos mal que hay personas que no cambian

y le hacen recordar a uno...

(CONMOVIDA) ¡Ooooh!

...lo que es".

Pero, ¡bueno!

¡Pero si ha subido la foto con el queso en la nariz!

-Por favor.

-Merinero ya le ha dado a "me gusta".

-¡Ay, Dios!

¡Vas a ver tú el cachondeo en la comisaría!

-No te preocupes, en cuanto sepa algo, te aviso.

-Oye, ¿esta mujer tiene algo que ver con el proxeneta ese, Ramón Rojo,

que me habían dicho en la comisaría?

-No. Es politoxicómana.

Le han denegado el acceso a un centro de acogida.

-¿Podrás ayudarla?

-Sí, he escrito al director del centro

argumentando las razones por las que creo que debe admitirla.

Espero que sea suficiente. Buenos días.

¡Mateo!

¿Tienes un minuto, Vero? No es mal momento, ¿no?

No, por favor.

-Vente para acá.

Imagino que se trata de la denuncia de esa señora.

Hace un rato he conseguido hablar con Andrés.

Tenemos un problema gordo.

¿Ah, sí?

¿Qué te ha dicho?

No era un error como pensábamos ayer.

Ha sido cosa de él.

Ha comprado prótesis de esa marca paquistaní

a nuestras espaldas.

(EXHALA AGOBIADA)

No me digas. ¿Desde cuándo?

Hace más de un año.

Para ahorrar costes de cara a la apertura de la nueva clínica.

Necesitaba contártelo para que me des tu opinión,

y, sobre todo, tu opinión como abogada.

¿Qué medidas has tomado desde que sabes eso?

Vamos a informar a las pacientes que tienen esas prótesis

y a ofrecerles un reimplante de forma gratuita

por otros de máxima calidad.

Y he hablado con Oleguer para saber qué medidas legales debo tomar.

¿Qué te ha dicho?

Me ha dado una lista interminable de documentación

que debo recopilar para trabajar en mi defensa.

Mándasela cuanto antes.

Y, sobre todo, no pierdas la calma.

No puedo, Vero, el mal ya está hecho.

He puesto en peligro la salud de decenas de pacientes.

Estás haciendo lo correcto.

Esa denuncia debería ser para el fabricante de las prótesis

que provocan el linfoma.

Ya, pero fui yo quien las operó.

No vi que el material no era bueno. No estuve a la altura.

No lo he estado.

Y Andrés ya ni te cuento. No sé qué hacer con él.

Me siento traicionado.

Te entiendo.

Te lo tendría que haber contado desde el principio.

Pensaba que compartíamos el mismo compromiso ético,

y no solo en los temas de la clínica, sino en lo personal.

A saber qué otras barbaridades habrá estado haciendo.

Eso se lo tendrás que preguntar a él.

Pero seguro que no ha obrado de mala fe.

No lo sé.

No sé qué pensar.

Pensaba que le conocía, pero ya veo que no.

A veces nos llevamos sorpresas

de las personas que creemos conocer mejor.

En fin...

Me voy, que tengo muchas cosas que hacer.

Gracias.

(SUSPIRA)

Toni, necesito hablar contigo.

¿Puedes pasarte esta noche por el centro cívico?

Vale. Hasta luego.

-Perdón, chicos. Solo os puedo poner esto,

porque el asado está en el horno.

-La tortilla está perfecta. Gracias.

-Por cierto, ha venido Merinero

y me ha enseñado la foto esa tuya que tenía una frase preciosa.

La verdad es que me ha encantado.

-No me hables de eso, por favor.

-Que sepas, que yo me he hecho seguidora tuya al ver la foto.

-Muchas gracias.

-¿Y qué tal te ha ido la reunión que tenías?

-Bien pero no te quiero aburrir.

-No, hombre, que me has dicho que habías montado un negocio,

pero todavía no me has dicho de qué.

-Bueno, vale. He cogido todo el dinero que tenía del fútbol

y lo he invertido en comprar cuatro locales de apuestas.

Los he remodelado y creo que me va a ir bien.

-Ya.

¿Lo estás diciendo en serio?

-Pero es solo el principio. Quiero comprar más por todo el país

y hacer una empresa potente de apuestas.

-Nunca me imaginé que te iba a dar por ahí.

-De alguna manera sigo vinculado al mundo del deporte.

Porque son apuestas deportivas,

partidos de fútbol, baloncesto, fórmula uno, carreras de caballos.

-Ya, ya. O sea, que eres un empresario.

Quién lo iba a decir, con lo desastre que eras antes.

-Sí.

A ver, no me saqué una carrera universitaria,

como otras. Me dediqué al fútbol. Y eso ya no tiene remedio.

Pero, bueno, que me he aplicado, me estoy documentando,

he hablado con expertos... Y, nada, aquí me tienes.

-Pues te deseo mucha suerte, de verdad.

-Gracias.

Pero estoy superverde en algunas cosas:

internet, redes sociales...

Yo pensaba que por ser famoso tendría más tirón. Qué va.

-Bueno, pues puedes enseñarme tus cuentas del local

y te digo qué podrías hacer.

-Mira, aquí está todo. -Vale.

Tienes un problema con la imagen corporativa.

A simple vista, tanto la web

como los contenidos que generas en tus redes

podrían ser las de cualquier otro local.

Nadie diría que detrás de esto hay... una estrella del fútbol.

-Espera, que quiero apuntar cosas.

-¿Qué hacemos para mejorar esto?

-Deberías convertirte tú en la marca de tus establecimientos,

para que tus clientes potenciales identifiquen en tus locales

las cualidades que desprendes tú por ser deportista de élite.

-¿Y eso cómo lo hago?

-Por ejemplo, lo que acaba de pasar con María.

Merinero le ha enseñado una publicación tuya en tu cuenta.

A ella le ha interesado

y la ha relacionado directamente con su fuente: tú,

y ha decidido empezar a seguirte.

Y eso mismo lo debes aplicar en todo el modelo de negocio.

(Móvil)

Perdona.

¿Sí, comisario?

Sí, ahora mismo voy para allá.

Perdóname, pero tengo que irme.

-Vale.

-Nos vemos luego. -Vale. Adiós, guapa.

(Sirena lejana)

-Se lo repito, Sr. Vidal:

mis disculpas de parte de las Clínicas di Matteo.

En breve le contactaré para darle la fecha

de su operación en Barcelona.

De acuerdo. Que tenga un buen día.

Por favor, te pido que no me molestes.

Ah, Ramón.

Pensaba que era mi secretaria.

-¿Llego en mal momento?

-Hoy tengo un día complicado, tengo que hacer muchas llamadas.

Por favor, ve y que te atiendan en recepción.

Te escucho.

-Me gustaría saber cuándo puedo enviarte a otra de mis modelos

para repetir el éxito de la primera intervención.

-Ahora mismo tenemos la agenda repleta.

-Yo también tengo la agenda muy apretada.

Mira, la temporada de desfiles está a la vuelta de la esquina

y, teniendo en cuenta lo que vais a ganar con mi agencia,

me gustaría recibir un trato preferente.

-No tengo inconveniente en dártelo cuando sea posible.

Pero deberías proporcionarme algunos datos que no me has dado.

Como, por ejemplo,

el número de identificación fiscal de tu agencia de modelos.

-¿No podrías pasar sin eso?

Sabría compensarte las molestias.

-Eso no puede ser.

Tenemos que facturar cada servicio que hacemos. Por cierto,

no hemos podido facturar el primero por esa anomalía.

-¡No seas tiquismiquis!

Seguro que os ha costado mucho aterrizar en Madrid.

¿De qué sirve si no lo consolidáis con una buena cartera de clientes?

-¿Qué intentas decirme?

-Que ni Hacienda ni nadie tiene por qué enterarse.

Además, salís ganando vosotros.

-El dinero, si no es legal, no nos sirve de nada.

Di Matteo es una empresa honrada.

Y no sellaremos acuerdos con quienes no acepten nuestra política fiscal.

-No me hagas reír.

Hacéis negocio con los defectos, los complejos de la gente.

No te hagas el honrado conmigo.

-Lo sabía, sabía que este era un regalo envenenado.

Sabía que no me equivocaba.

-¿Qué quieres decirme?

-Que he estado indagaciones

y tu agencia de modelos no existe.

No sé de dónde sacas el dinero ni me importa.

Además, te he dado la oportunidad de explicarte

y lo único que has conseguido es inquietarme aún más.

-Tranquilo, Andrés.

No tienes que inquietarte para nada.

-Solo sé que no vamos a hacer negocios contigo.

Así que haz el favor de marcharte.

-Cuando me haya ido,

echa cuentas del dinero que dejas de ganar.

(Música de tensión)

-Vuelve a pasarme llamadas, por favor.

-¿Y eso?

-Sara, que está en el barrio y va a dar un concierto.

Me ha traído el póster Eladio.

-Parece divertido. ¿Está bien?

¿Te apetece que vayamos cuando cierres?

-¿Qué me dices?

Un plan sin riesgo de rompernos la crisma es una novedad.

-Los deportes de riesgo los dejamos para el matrimonio,

que tendremos de sobra.

-Bueno, lo que vamos a hacer es ponerle un papel a lo que ya hay.

-¿Te parece lo mismo? Devuélveme el anillo ese.

-Sí, hombre, el anillo "pa" cuándo. Aquí se queda.

(SUSPIRA) La verdad es que un plan así...

un concierto le apetecería mucho a Paty.

-¿Por qué no la llamas y vamos los tres?

-¿No te importaría?

-Qué va, será muy divertido.

Además, le conviene distraerse, ¿no?

-Pues sí, lo está pasando mal.

Pero con el bajón que tiene, igual no le apetece salir.

-Pero estar encerrada entre cuatro paredes no ayuda.

-Ya, pero no sé...

No quiero insistirle, no sea que luego vayamos,

nos lo pasemos bien tú y yo y a ella le dé el bajón.

-Sí, eso no es plato de gusto para nadie.

-Aparte, que ella es seguidora de Sara.

Si no me ha dicho nada del concierto es que no le apetece ir.

-Pero si hay alguien capaz de convencerla, eres tú.

Luego ya la animamos los dos. O como si queréis ir las dos solas.

-¿En serio?

Qué buena persona eres. Pero no: o los tres o ninguno.

-Pero tú tienes confianza con ella. Igual se siente mejor.

-Bueno, cuando termine este ajetreo la llamo a ver qué dice.

-Como dejes que pase el ajetreo, nos dan las uvas.

Como si tengo que ocuparme yo de las mesas.

(MARÍA GIME, CONCEDIENDO)

-Venga, Paty, coño, cógelo.

No me lo coge.

No me lo coge.

(Trinos)

(Niños jugando)

(Móvil)

-Joder.

Dime, María.

Pues aquí, en casa tirada, en el sofá.

Ya. Bueno, es que no me apetece.

Es que no sé lo que voy a hacer.

No sé qué voy a hacer ni con mi vida.

No, no quiero ir al Moonlight ni a ninguna otra parte.

¡Porque no me apetece, María!

Deja de insistir porque no vas a conseguir "na".

Oye, María....

Que me está llamando mi padre.

Lo tengo que coger, luego hablamos.

(HARTA) Sí. Adiós.

¡De verdad!

(RESOPLA)

-Perdona, soy nuevo en el barrio,

y como tú pareces una chica espabilada...

-¿De dónde sacas eso?

-De la conversación que acabas de tener.

Cuando has dicho que estabas tirada en tu sofá,

no he podido evitar escuchar.

Me llamo Ramón.

(SECA) -Pues muy bien, Ramón.

-Mientes muy bien.

Seguro que tienes una gran imaginación

y un gran descaro.

Dos cualidades básicas para la supervivencia.

-Mira corta el rollo porque a mí estos trucos

no me van, ¿sabes?

¿Qué quieres?

-Un sitio tranquilo para tomar algo.

Supongo que si esto es tu sofá, conocerás todos sus cojines,

sus costuras...

-Madre mía, vaya comparación.

-Bueno, al menos te he hecho reír.

Con la cara que tienes, no debe de ser fácil conseguirlo.

-Bueno, puede que sea una mezcla de las dos cosas.

¿Qué buscas exactamente, un sitio de copas, un sitio para comer...?

-Comer algo. Tengo hambre.

-Pues al final de la calle hay un bar.

Se llama La Parra.

Está bastante bien, aunque...

la hora que es, no sé si te van a servir menús.

Pero igual consigues algún plato si te camelas a la dueña.

-Pues sí que conoces bien el local.

-Bueno, es que soy la camarera.

-Ya. Pero hoy oficialmente estás tumbada en tu sofá.

-Pues sí, más o menos.

-Pues iré cuando te hayas reincorporado.

¿Te puedo dar un consejo?

Intenta estar alerta a las señales.

-¿A qué señales?

-Antes has dicho que no sabías qué hacer con tu vida.

Pues seguro que pronto aparece alguna señal

que te marque el camino.

-¿Cómo que no me concedéis el crédito?

¡Pero si llevo toda la vida en el mismo banco!

¿Así es como me agradecéis mi fidelidad?

Vamos a ver, Alfredo...

Sí, ya sé que he tenido descubiertos,

¡pero los he pagado todos, Alfredo!

¡O sea que tengo que vender mi piso para pagar la deuda

y coger a mi mujer y los críos e irme debajo de un puente!

Vale. Pues vete a la mierda, Alfredo.

-¡Buenas!

-Si vienes a ver a don Fernando, no está.

Vendrá en una hora.

-No es a él a quien busco, es a ti.

-¿A mí?

Yo no quiero ningún trato contigo,

así que vete por donde has venido.

-Igual que mis chicas.

Cuando doy con ellas, están esperando

que la vida les dé una señal de que todo va a ir mejor.

Y, cuando la tienen delante, no son capaces de reconocerla.

-Habla claro.

-Yo soy esa señal. Si eres listo y haces lo que yo te diga,

las cosas van a cambiar.

-A ver, déjame en paz porque no me conoces de nada

y no sabes lo que yo quiero.

-No me extrañaría que esa llamada que acabas de recibir

sea de tu banco diciendo que te vuelven a denegar un préstamo.

-Mira, no juegues conmigo, Rojo, porque me las sé todas.

-No, si ya se nota.

Años y años al servicio de Quintero:

trabajando en los muelles de carga,

jugándote la piel transportando droga para tener esta recompensa,

trabajar detrás de la barra de un bar de mala muerte.

-A mí la vida que llevo me gusta, y no me quejo de nada.

-No te olvides que yo también soy del barrio

y también trabajé para Quintero.

Tengo gente que me informa.

Te voy a decir una cosa, Eladio: Quintero se está aprovechando de ti.

Piensa que eres su perrito fiel,

de esos que solo saben dar la patita.

Pero yo creo que tienes talento para más que servir copas.

-Pero ¿por qué me cuentas todo esto?

-Porque conmigo tu vida puede cambiar.

Solo tienes que hacer la vista gorda con el material que te traería.

-No quiero ser cómplice de un chulo.

-Pero haberlo sido de un narcotraficante

que convirtió a chavales del barrio en yonquis te da igual.

No te estoy pidiendo que trafiques,

solo que me digas las mejores horas para hacerlo sin que esté Quintero,

qué clientes estarían interesados en mi mercancía...

Ese tipo de cosas.

-Mira, me da igual lo que pienses.

Pero yo soy un hombre de un solo patrón

y jamás, ¡jamás!, traicionaría a don Fernando.

-Pues sigue dándole la patita,

a ver si él paga las deudas que tanto te aprietan.

Aquí tienes una tarjeta por si cambias de opinión.

(Música de suspense)

(Timbre de la puerta)

Pasa.

Estoy reuniendo la documentación para intentar arreglar tu cagada.

¿Y está Verónica?

No, sigue trabajando en el centro cívico.

Pero está al corriente. No quiero secretos con ella.

¿Y qué ha dicho al saber lo de las prótesis paquistaníes?

Se ha puesto a cantar, a bailar, ha hecho el pino... ¿Tú qué crees?

He llamado a todas las afectadas por los implantes.

Les he explicado la situación

y les he hecho la oferta que pediste que les trasladara.

¿Cuántas son en total?

23.

(EXHALA) Madre mía.

Pero si te consuela, más de la mitad

acceden a volver a pasar por el quirófano

para cambiar las prótesis. Y ninguna de ellas

tiene síntomas del linfoma neoplásico.

Pues no, no me consuela.

Ese tipo de cáncer se desarrolla al cabo de años.

Ahí quería llegar.

Lee.

¿Qué es?

Cada vez más voces de la comunidad científica

ponen en duda la relación entre las siliconas industriales

y la posibilidad de tener cáncer.

Ya.

Pero esas prótesis tienen un índice superior de rotura

con el consiguiente problema de infiltrado al sistema linfático.

Y también hay multitud de estudios

que achacan el linfoma de células grandes

a las prótesis macrotexturizadas,

independientemente de que tengan siliconas o soluciones salinas.

Sé que no es un cáncer frecuente,

pero no significa que no pueda desarrollarse.

Mira lo que le ha pasado a esa paciente.

Pero no hay relación causa-efecto. La opinión más extendida

es que la textura de esas prótesis puede causar algún efecto

en pacientes con predisposición a padecer ese tipo de cáncer.

O sea, que según eso, no está clara la relación

entre esas prótesis y el cáncer.

¡Exacto!

Lo que sí está claro es que tú me engañaste.

Me gustaría saber por qué

y cuánto hace que tomas decisiones a mis espaldas.

Ya te lo he dicho esta mañana.

Si queríamos expandirnos en Madrid había que ahorrar costes.

¿Y por qué no me lo contaste?

¿Puedo?

Tenía miedo de que si no cubría los objetivos

me dejaras fuera de la clínica de Madrid.

¿Eso es lo que piensas de mí?

Lo nuestro va más allá de lo profesional,

eres más que un amigo. Eres parte de la familia.

Si hay algo más que debas decirme, es el momento.

No hay nada más. Perdóname, Mateo.

Si hay que ir a juicio, daré la cara.

No sé cómo pude olvidar mi compromiso ético y moral.

-Papá, Andrés, mirad lo que viene en el periódico.

"Clínicas di Matteo en tela de juicio

tras provocar cáncer en sus pacientes".

¿Me podéis decir qué está pasando?

Bueno, aquí estamos otra vez en la habitación del hotel.

¿Lo del desayuno de esta mañana ha sido un espejismo?

¿Tienes miedo a que si vienes a mi casa te ate y no te deje ir?

-No, que no era por eso. Es por tu compañera.

No quiero que te eche por llevar a un impresentable como yo.

-¡Anda! Lo que pasa es que te gusta estar en el hotel

con todo el mundo pendiente de ti,

del director al botones.

-¿Qué dices? No soy así. -¿No?

¿No te acuerdas de cuando fuimos de vacaciones a Canarias

que en el hotel no paraban de traer de todo

y todo por cortesía del director?

Y como a ti te encanta, no salimos de la habitación.

-Qué mala memoria tienes.

Si no salí de la habitación es porque tú estabas dentro,

que era justo lo que quería.

Igual que ahora.

(Jazz suave)

Ay, espera.

Antes de que caigamos en la cama y nos olvidemos del mundo,

quiero ver una cosa. -Vale.

He hecho algún cambio en las redes...

(LA BESA)

Y quiero ver qué ha pasado.

-¿Has puesto en práctica los consejos que te di?

-Sí, mira.

¡Hala!

En el trayecto desde el restaurante han subido 200 seguidores

y 3000 en lo que va de día.

-¿En serio?

-Es que he hecho alguna publicación vinculada a mí

y a la cuenta del negocio,

para que la gente lo asocie.

-Pues muy bien. Ahora debes aplicar esa estrategia

a la identidad corporativa de tu negocio.

-¿Y eso cómo lo hago?

-Pues hay muchas maneras.

Una de ellas es el "inbound marketing".

Con eso lograrás que el usuario te encuentre a ti

en vez de ir a buscarlo.

Y puedes usar estrategias de "brand content".

-¿Y eso en qué consiste?

-Básicamente en generar contenidos vinculados a tu marca.

-Cómo controlas.

-Muchas gracias.

Pero paso a paso: primero deberías renovar la imagen de tus locales

y también de la página web.

Y crear un plan de comunicación en medios

que debería incluir la organización de eventos

para dar a conocer la nueva marca.

-¿En serio? ¿Todo eso? -Sí.

Y no olvides cuidar la relación con tus nuevos seguidores,

ya sea a través de recompensas, descuentos, pases VIP...

-Lo que no sé es de dónde voy a sacar tiempo para eso.

-No lo sé, pero es fundamental.

Y, si me permites un último consejo,

a partir de ahora tus publicaciones en redes

para que sean más eficaces, deberían de potenciar

dos o tres cualidades que quieras asociar con tu marca.

¿Has pensado cuáles podrían ser?

-No sé, a ver, déjame.

No sé, por ejemplo, modernidad,

frescura y...

y fidelidad.

No, espera, espera.

Lujo, exclusividad y distinción.

¿Mejor? ¿Por ejemplo?

-¿Sabes lo que me extraña?

Que no hayas sacado papel y boli para apuntar.

-Porque no hace falta, ya sé lo que mi empresa necesita.

Eres una "crack"

en marketing y comunicación.

(LARA RÍE)

-¿Qué te parecería trabajar para mi empresa?

Ganarías más de lo que estás ganando ahora.

Y lo mejor de todo es que trabajaríamos juntos.

-¿Estás hablando en serio?

(CARIÑOSO) -Completamente, completamente.

Pero si no quieres dejar tu trabajo todavía no pasa nada:

puedes pedir una excedencia, te vienes, pruebas...

y ya te decides.

-Suena tentador, la verdad. -Pero ¿sabes qué te digo?

Que te conozco, y cuando lo pruebes no lo vas a querer dejar

y no vas a querer volver a ponerte el uniforme.

-Mira, yo de momento

me conformo con quitarte a ti ese uniforme

de empresario agresivo que tienes.

(Jazz suave apagándose)

(Guitarra afinando)

(Música pop de fondo)

¡Eladio! ¿Se puede saber dónde demonios te has metido?

¡Tendrías que haber repuesto esas botellas antes de abrir!

¿Has traído el "whisky"? -¿"Whisky"?, no...

-¡Es lo primero que te he pedido!

Por favor, ve corriendo a por el "whisky", anda.

-Es que he intentado hablar con usted de un asunto,

pero no sé cómo entrarle. -Pues dime lo que sea, rápido.

-Yo soy el gerente desde que abrimos,

y soy muy responsable con todo...

Para llegar... -Al grano, Eladio.

Sara está a punto de salir y tenemos que empezar el concierto.

Ve al grano.

-Mi sueldo debe estar a la altura de mis responsabilidades

¿Me puede dar un aumento? -¿Cómo se te ocurre pedírmelo ahora?

No hace ni un mes que hemos abierto y no hemos hecho caja suficiente,

tengo deudas y préstamos que pagar.

No puedo dártelo. Estoy en números rojos.

-Yo también estoy en números rojos.

-¡Elías! Ve a por el "whisky" ahora mismo, corre.

¿Qué tal, amigo? Qué alegría veros por aquí.

-Hola, Pues aquí, apoyando al gremio.

Además, que canta Sara y yo soy fan personal y profesional suya.

-Y aprovechamos para celebrar que María y yo nos casamos.

(MARÍA RÍE ESPONTÁNEAMENTE)

-¿Lo estáis diciendo en serio? -Mira el anillo de compromiso.

-¡No me lo puedo creer! Qué felicidad,

qué alegría más grande por esta noticia.

Sentaos donde queráis y pedid lo que queráis,

que corre todo por cuenta de la casa para celebrarlo.

Perdonad, tengo que resolver una cosa de los músicos.

Ahora vuelvo.

-Sigues preocupada por Paty, ¿no?

-Pues sí.

No sé, a ver si me hubiera escrito a última hora un mensaje

diciéndome que al final viene.

(SE LAMENTA) -La verdad es que no creo que venga.

Pero ya has hecho mucho por ella. Ahora te toca disfrutar, ¿no?

Nos vamos a casar.

-No sé cómo haces para animarme siempre.

-¡Sara! Pero qué bellísimas estás.

¡Estás estupenda! ¡Hecha una estrella! ¿Lista?

-Lista. Gracias por todo, Fernando. Estoy deseando pisar el escenario.

Para mí el Moonlight es especial, aquí empezó todo.

-Entonces nada, vamos al lío. -Venga, vamos.

-¿Sí? Hola, amigos, amigas:

muchas gracias por venir.

Un placer contar con vosotros esta noche en el Moonlight

donde vamos a tener la ocasión de disfrutar

de un concierto maravilloso

a cargo de nuestra querida amiga, Sara Barrios.

Quiero deciros que la primera vez que la escuché cantar

fue precisamente aquí, en el Moonlight.

Estaba sentado ahí en esa mesa

con la que entonces era el amor de mi vida,

una mujer fantástica y maravillosa, Maica.

Esta noche vamos a celebrar también y a festejar

una gran noticia de la que me acabo de enterar

¡y es que dos grandes amigos para mí se casan!

Me acaban de dar esa noticia

y queremos que sea una fiesta maravillosa por vosotros.

Hoy podemos conseguir que esta sea una noche realmente mágica.

Y, si es así, os puedo asegurar

que habrá muchas más noches como esta en el Moonlight.

En definitiva, no me voy a enrollar más,

que en cuanto cojo un micro, no paro.

Así que, con todos vosotros,

la gran, la maravillosa cantante...

¡Sara Barrios!

¡Luces!

(Vítores y aplausos)

-Me dijiste que la tratarías bien. -Y lo intenté, Vero.

Tampoco quería hacerle pensar cosas que no son.

-Tienes que pedir a tus superiores que la cambien de supervisor

para que se aleje de ti.

-Vale, pero no va a ser fácil.

-Escúchame, lo está pasando fatal.

Casi no come, no duerme,

y esto le pasará factura en el trabajo y en la salud.

-A ver, cuando les pido cosas a mi superiores, hacen lo contrario.

Y me van a hacer un interrogatorio

de la de Dios, para saber por qué me cambio.

Pero, bueno, lo intento.

-Gracias.

(SOLLOZA) -Es que no te puedes imaginar cómo me siento

viéndola sufrir así. -No, Vero, por favor.

-Se me pasará.

(INSPIRA PROFUNDAMENTE)

-Bueno, hacemos una cosa: mañana cuando llegue,

voy a hablar con Miralles

y le diré que la cambio de binomio.

Y no voy a parar hasta que lo consiga.

De verdad. -Vale.

-¿Te quedas más tranquila así?

-¿No? Pero ¿no es lo que querías?

-Es que no sé cómo poner freno a tanta mentira.

Me siento como una extraña en mi propia familia.

No me toques, por favor.

-Perdón, solo quería animarte. Lo siento.

-¿Animarme?

El otro día rechacé a mi marido porque no puedo olvidarte.

(SOLLOZA) No soporto que me ponga las manos encima.

Tengo miedo, miedo de no volver a ser yo misma.

Tengo miedo de hacer daño a mi familia, y de perderla.

No sé qué hacer.

-Es que no tienes que hacer nada,

lo voy a hacer yo.

No volveré a cruzarme en tu camino nunca más.

-¿Cómo lo vas a hacer?, si trabajas aquí al lado.

-Mañana cuando hable con Miralles,

en vez de pedir el cambio de binomio con Paula,

le diré que me cambie de destino a mí.

-¿En serio, harías eso por mí?

(DECIDIDO) -Sí.

-¿Pedirías un cambio de destino

para alejarnos el uno del otro?

-Verónica,

yo haría cualquier cosa con tal de no verte sufrir.

-¿Vas a poder?

El otro día decías que, aunque me cambiara mil veces de perfume,

no dejarías de pensar en mí.

-Pues...

borro tu número de teléfono

y tus fotos, y no te llamo más. Y ya está.

-¿Podrás olvidar mi tacto,

mi voz, mi mirada?

-Pues...

conoceré a todas las chicas que haga falta

hasta que me olvide de ti.

-¿Y después?

-Y después...

si no funciona eso, pido que me cambien de país,

que me manden a una embajada.

-¿En serio serías capaz de hacer eso por mí?

-Si tú me lo pides, sí.

(Música electropop)

No hables muy alto que no es bonito de una mujer,

deja hacer a los mayores que tienen lo que hay que tener,

así me gustas cuando callas, femenina y delicada...

Oh...

No te pongas esa falda,

es muy corta, es muy larga.

Oooh...

Ni con la cara lavada,

ni con la arena en los pies,

con la cabeza bien alta,

paso corto y sin correr.

A quién miras de esa forma,

qué van a pensar de ti.

No te lo vuelvo a repetir...

Tú no vives por mí.

Tú no vives por mí.

Ven y salta al ring,

estoy preparada.

Nadie va a escribir

mapas en mi espalda.

Yo sé adónde ir.

Tú no vives por mí.

Que sabrás tú de exigencias, qué sabes de ser mujer.

De volver de noche a casa corriendo no vaya a ser...

No me pintes líneas rojas,

ni dibujes mis derrotas,

no me regales permisos,

que ni pido ni permito.

Oooh...

Ni con la cara lavada,

ni con arena en los pies,

con la cabeza bien alta,

paso corto y sin correr.

A quién miras de esa forma,

qué van a pensar de ti.

No me lo vas a repetir...

Tú no vives por mí.

Tú no vives por mí.

Ven y salta al ring,

estoy preparada.

Nadie va a escribir

mapas en mi espalda.

Yo sé adónde ir.

Tú no vives por mí.

Las apariencias engañan,

el oro sabe brillar.

Y las miradas no dañan

mi piel con el qué dirán.

No me lo vas a repetir,

no me lo vas a repetir, no.

Ven y salta al ring,

estoy preparada,

nadie va a escribir

mapas en mi espalda yo sé adónde ir.

Tú no vives por mí.

Tú no vives por mí.

(Aplauso)

(Música romántica)

-Perdón, perdón.

Pensé que no había nadie.

-Vete, por favor.

-Yo no quería que pasara esto. Te lo juro.

-Vete, por favor.

-Fernando,

mira qué flores me han regalado al terminar el concierto.

Al parecer son muy fans.

-Qué bien.

-Las voy a secar, porque este día ha sido muy especial.

-Desde luego que sí.

Todo el mundo se ha ido encantado de escucharte.

Ha sido maravilloso.

-La verdad es que me lo han puesto fácil, estaban entregadísimos.

-Sí, muy entregados.

Te digo yo que si esos productores

o los que manejen el mundo de la música

escuchasen lo mismo que los clientes y yo hemos escuchado esta noche,

estarías llenando campos de fútbol.

-Me conformaría con un concierto así de íntimo todas las noches.

-¿Lo estás diciendo en serio?

-Totalmente.

En Barcelona ya hice todo lo que tenía que hacer

y tenía ganas de volver a Madrid, estar con mis padres.

Y me he dado cuenta de que soy feliz haciendo estos conciertos.

-Pues, no sé, Sara...

Podrías utilizar el Moonlight como campo de pruebas

o sitio de entrenamiento

para probar todos esos temas, esas canciones nuevas.

-No, de verdad, sé que te has esforzado muchísimo

en preparar este concierto y promocionarlo,

y no quiero que trabajes más en esto.

-Quizás sería más fácil si trabajases aquí. ¿No crees?

-Te lo agradezco,

pero me he pasado muchos años trabajando detrás de una barra

y quiero dejar todo eso atrás.

-No digo que trabajes aquí poniendo copas,

como hacías antes,

sino como encargada.

Verás, Eladio y yo estamos mayores y tenemos una edad.

Este sitio necesita alguien...

más joven, sangre nueva, un aire fresco

que proponga ideas.

Y tú tienes experiencia,

conoces perfectamente cómo funciona este local.

Podríamos intentarlo, ¿qué me dices?

-Es una oferta muy tentadora, la verdad.

¿Y podría compaginarlo con actuaciones?

-Claro que puedes compaginarlo.

Y, si hubiese algún problema, lo resolvemos. No te preocupes.

A mí me encantaría conseguir

que el Moonlight fuese un sitio de referencia en el barrio.

Quiero que sea un punto de encuentro creativo

para los jóvenes.

No me gustaría que fuese otro "pub" más,

sino señalarlo un poquito.

Y podrías hacer tus conciertos cada vez que quisieras.

(SUSPIRA) -Me he pasado tantos años tras esta barra

pensando en cosas que se podrían hacer para mejorar este "pub"...

Pero nunca me atreví a proponerlas.

-Quizá ha llegado el momento en el que puedas hacerlo, ¿no?

¿Qué me dices? ¿Aceptas?

-¿Cómo voy a rechazar una oportunidad así?

-Ven aquí, querida. No sabes qué feliz soy

con lo que me acabas de decir.

Está claro que hoy empieza una nueva etapa para Sara Barrios,

y también es una nueva etapa para el Moonlight

y será un placer recorrer el camino contigo.

-Pues sí. -Te acompaño a la puerta.

(Música de tensión)

-¿Rojo?

Soy Eladio.

-Vamos a valorar los pasos.

Estamos pasando por alto algo que es bueno.

Sí, el resto de pacientes con prótesis de silicona industrial

no presentan síntomas. Exacto.

Pero no evitará el acoso mediático.

¿Qué hacemos con la demanda de la paciente?

Tenemos tiempo de sobra hasta la fecha del juicio.

-No, lo que nos interesa es que no haya juicio.

Habrá que pagar igualmente la indemnización.

-A lo mejor el juez nos da la razón.

Creo que deberíamos incluir una opinión alternativa,

y es tan válida como la que opina lo contrario.

Deberíamos adjuntar el acuerdo con la demandante.

Así que es mejor no generar debates.

Veo que Verónica y tú lo tenéis claro.

Pero a mí no me place soltar ese dinero gratuitamente.

¿Le habéis enviado una propuesta a la demandante?

-Sí. De hecho, estamos peleando para llegar a un acuerdo.

Y ellos parten de una cifra muy alta.

-Yo me plantearía la posibilidad de ir a juicio.

Si lo consideras, Mateo también lo hará.

-Verás, estoy pensando

que va siendo hora de contratar a una nueva encargada.

De hecho, he estado hablando con Sara Barrios,

la chica que estuvo aquí.

-¿Qué le pasa a Eladio?

-Que le he dicho que voy a contratar a una encargada nueva

y se ha molestado un poco.

-Pues le habrá sentado como una puñalada trapera.

-Miguel, espera.

Quería pedirte perdón

por la escena que presenciaste ayer.

Pensarás que soy una persona horrible.

-¿Qué pasa?

-Goyo me ha hecho una propuesta y no paro de darle vueltas.

-¿Qué te ha pedido?

-Que sea la "community manager" de su empresa

y que lleve la comunicación digital.

-Eso es un montón de trabajo. ¿Cómo lo vas a compaginar?

-No, sería el trabajo a tiempo completo.

Tendría que dejar el cuerpo.

Me siento muy orgulloso de estar casado contigo.

Sé que en el pasado, a lo mejor,

no te lo dije todo lo que merecías.

He visto vídeos de parejas teniendo relaciones

dentro de los coches,

que están grabadas con teleobjetivo y con mucha distancia.

O sea, que sin consentimiento de los afectados.

Estoy segura de que no han dado su permiso

ni para la grabación ni para la difusión.

Este individuo graba parejas

en el descampado que hay al lado de la Avenida de la Acequia.

Así que quiero que os acerquéis con mucho sigilo y lo busquéis.

Actúa a diario. Os cogéis un K y dais una vuelta por ahí.

Creo que para detenerlo tendremos que hacernos pasar por pareja.

-¿Quién ha dicho eso? Tu tío no.

-Si quieres estamos aquí hasta el día del Juicio.

Para mí tampoco es agradable tener que fingir que soy tu novia,

pero el trabajo es el trabajo.

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Servir y proteger - Capítulo 658

13 dic 2019

La inspectora jefe Miralles es la policía más veterana de la comisaría del Distrito Sur. La inspectora Alicia Ocaña se incorpora a la comisaría. Ambas son el eje en torno al que gira la vida personal y profesional de sus compañeros y los casos policiales que afectan al barrio.

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