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No recomendado para menores de 7 años Servir y proteger - Capítulo 640 - ver ahora
Transcripción completa

(VERÓNICA) ¿Qué pasa?

-Julián tenía que estar en clase y no ha vuelto a venir.

Está faltando y estoy preocupado.

-Mañana pásate por el centro cívico y nos cuentas qué tal la entrevista.

-Vale. -Recuerda que me debes un café.

-Tira. Sí, venga.

-Es increíble, tía. Te juro que alucino.

Siempre que tienes un caso nuevo, lo primero que haces

es intentar enmarronarme.

Estás un poco obsesionada conmigo.

Esto no va ni de ti ni de mí,

sino de una persona en peligro de muerte.

No tengo ni idea de quién es ese tío.

-¿Por qué no te ocupas tú, Paolo?

-¿Me está pidiendo que haga de intermediario

al margen de la familia?

-Es un trabajo extra.

Además, no tendrás que compartir la comisión con nadie.

-Vale. ¿Y tú estás seguro de lo que me estás contando?

¿Cómo se llama?

-¿Cuál es el objetivo?

-Es la inspectora jefe de la comisaría de enfrente.

-No cuentes conmigo. -¿Por qué?

-Me han dicho que el Caimán mató a decenas de personas en África.

(PAOLO GIME DE DOLOR)

-Sigue hablando así y te reviento la cabeza contra la mesa.

SEPRONA nos ha hecho llegar un aviso

de que un grupo criminal mafioso internacional

especializado en el tráfico de animales en peligro de extinción

está operando en Madrid.

Lo más fuerte es el destino final de esos pobres animales.

Muchos sirven de materia prima en restaurantes clandestinos

y de lujo.

Van dedicados a un público selecto.

-Prueba los huevos al plato deconstruidos de Darío Santana.

-Inspirados en la tortilla de María.

-A mí eso me suena fatal.

Y donde esté la tortilla de toda la vida de mi novia...

(MARÍA RÍE) -Es que él es bastante clásico.

-Soy clásico y tradicional de los pies a la cabeza.

-No me puedo creer que estés celoso.

Darío Santana es una relación profesional.

Me conviene estar bien con él, es un chef importante.

-Un buen pájaro es lo que es.

-¿Qué haces?

-Corresponder a tus señales. -Creo que te equivocas.

-Cuéntaselo antes de que la bola se haga más grande,

antes de que te note rara.

Si yo lo he notado...

¿cuánto va a tardar él en hacerlo?

-Me va a escuchar el listo ese... -No, no.

Tú chitón, que esto no va contigo.

Ya le diré yo lo que le tenga que decir.

-¿Cómo que no va conmigo?

-Me refiero a que no me montes más escándalo con esto.

Ese hombre es un personaje reconocido.

-¿Y porque sea famoso me tengo que callar?

-Te tienes que callar porque yo te lo pido.

-¡No me fastidies que es este tipo!

-El famoso chef Darío Santana.

-Haré de tripas corazón, aunque sea por los animales.

No te preocupes, ya se nos ocurrirá algo para allanar el terreno.

-¿Cómo que "nos"? Tú no tienes que hacer nada.

-Llevo tantos años rodeado de gente que me hace la pelota,

me he acostumbrado a conseguir todo lo que me propongo

y a veces se me olvida que hay líneas que no puedo cruzar.

-Ya, ya lo sé, ya...

Pero a mí me gustaría que siguiéramos siendo amigos.

(Música emocionante)

(Música alegre)

Buenos días.

-Buenos días, por decir algo.

Por favor, ponme un café doble solo.

A ver si me espabilo.

-Vaya noches has pasado, no has parado de moverte.

-He tenido pesadillas.

No he pegado ojo, soñando todo el rato

con cucarachas, arañas...

Y lo malo es que en la pesadilla me obligaban a comérmelo.

-Sí que te tiene obsesionado el caso.

-Sobre todo desde que a alguien se le ha ocurrido infiltrarse

en una cata ilegal organizada por el principal sospechoso.

-A ver, yo solo he propuesto meterme como invitada,

si es que Darío me invita,

porque lo vi bastante reacio a invitarte.

-Ya, pero te expones a que te descubra

una banda internacional que mueve mucho dinero.

Ya has visto cómo se las gastan con los animales.

-No seas exagerado, a mí no me van a hacer nada.

-Con los delincuentes nunca se sabe.

-Solo digo que es más fácil que me invite a mí.

Seguro que me puede invitar.

-De eso no me cabe ninguna duda.

Te dijo: "Yo consigo lo que me propongo".

-Y yo también. ¿Qué te apuestas a que me invita?

-Yo te digo que este cocinero con cara de no haber roto un plato

está unido a una banda internacional que mueve mucha pasta

y eso lo convierte en peligroso.

-Si tú lo dices... -Claro que lo digo.

Esto es cosa de la policía y lo debe resolver la policía,

así que déjate de tonterías en la cabeza.

-Oído, oficial Guevara. ¿No desayunas nada más?

-Se me ha hecho tarde.

-Dame un besito, no te vayas así.

(ELÍAS SE RÍE IRÓNICO)

(Música tranquila)

(PATY SUSURRA) -Buenos días.

Te he dejado preparado el desayuno.

Me voy a trabajar, que llego tarde.

-No, espera, espera. -No, tú sigue aquí dormidito.

Anoche llegaste supertarde.

Te tienen explotado.

¿A qué hora cierran los mercados orientales, asiáticos o lo que sea?

-Te juro que...

Te juro que esto pasa una vez cada 500 años.

-No pasa nada, era solo por saberlo. Me voy, ¿vale?

-No, no, espera, espera. En serio...

Hubiera querido muchísimo estar contigo ayer.

Sé cuánta ilusión te hacía lo del atardecer conmigo.

-Lo sé, mi amor. -Lo siento.

-Para, no te disculpes más.

Tú tenías que trabajar y lo entiendo perfectamente.

Y quiero que sepas que sé que he sido superinjusta

y supercría.

No tienes que sentirte mal por trabajar.

No te puedes sentir culpable. -Me siento culpable

porque sé cuánto últimamente mi trabajo te está rallando,

te agobian las comisiones del dinero B,

ahora la apertura de los mercados asiáticos...

¡No me lo creo! -Ya está, vale, tranquilo.

Ayer curraste hasta tardísimo.

Y repito que me he estado portando como una niña pequeña.

Sí, a veces parece que tú eres el único adulto de la pareja.

-Espera, ¿por qué dices eso?

(RESOPLA) -Yo qué sé, tío...

Llevo ya bastante tiempo pensando que no entiendo muy bien

qué haces con una camarera como yo. -¿Cómo?

Pero ¿qué dices? ¿Cómo que qué hago?

Me encanta estar contigo, y ya está.

-Pero tú te mereces otra cosa.

Te mereces algo mejor, te mereces...

Yo qué sé, una ejecutiva ambiciosa, que esté superpreparada,

que sea superlista, que le molen un montón tus planes

y te siga la corriente.

-No digas eso ni de broma.

Con el tiempo que me ha costado encontrarte...

No quiero saber nada de mujeres estiradas, competitivas.

Te quiero a ti tal y como eres.

Les das mil vueltas a todas.

-¿Lo estás diciendo por decir o porque de verdad lo sientes?

-No.

Estaría loco si te dejara escapar, Paty.

Y no puedo prometerte nada esta noche,

pero te juro, te juro que este fin de semana

voy a compensarte con creces el haberte dejado plantada ayer.

(SUSPIRA)

-Me voy a ir. -Vale.

-Si me pongo a pensar lo que me perdí ayer...

No me lo creo. -¡Mi amor!

Ayer no te perdiste nada, me quedé sobada viendo una serie.

-¿De qué iba?

(RÍE) -¿Te lo cuento? -Sí.

-Iba de unos mafiosos italianos superviolentos.

(RÍE) La verdad, menos mal que he estado en Roma

y que te conozco a ti, porque vaya topicazos...

Increíble.

¿Te das cuenta de que todos los mafiosos son "italiani"?

-Todos italianos. -Todos.

-Venga mafiosos. (PATY RÍE)

-Mafiosos y gigolós.

-Es verdad, y gigolós. -Así nos pintan en las películas,

en las series... Mafiosos y gigolós.

-Gigolós... Porque me tengo que ir, que si no...

-Que si no...

Yo me quedo aquí en casa a trabajar. Si quieres pasar luego...

-Ah, ¿sí? No sé si voy a poder luego.

Pero si te aburres y me quieres mandar una fotito de las tuyas...

-¿Con disfraz de gigoló?

-O el de mafioso chungo, que ese también tiene un puntazo.

-"Ciao, amore". -"Ciao y buona giornata".

(La puerta se cierra)

-Bueno, bueno, bueno... Parece que llego justo a tiempo.

-Sí, buen olfato.

¿Quieres hacer los honores y probarla?

-Cómo voy a negarme

a comer un pinchito de tortilla de patata.

Aquí está lo auténtico,

en un plato sencillo lleno de tradición.

Esta es una base excelente para la cocina de hoy.

La vanguardia no sería nada sin género como este.

-Muchas gracias por la parte que me toca.

-Déjame que te cuente una historia.

De pequeñito, mi abuela me enseñó a cocinar

arroz con conejo y caracoles.

Ese era el sabor de mi infancia. -Las abuelas, ¡cuánto saben!

-Con los años, lo transformé en una de mis espumas más famosas.

¿Por qué? Porque quería que todo el mundo probase esa esencia.

-Oyéndote hablar de cocina se me cae la baba.

Como eres tan innovador, tan arriesgado...

A nadie más que a ti se le ocurriría mezclar esos sabores.

-Hablas igual que los críticos.

Las reseñas de mis platos siempre destacan lo mismo:

la creatividad a la hora de elegir ingredientes insólitos

y fusionarlos para lograr sabores desconocidos.

-¿Ves? Eso me encantaría a mí,

probar cosas que no haya comido nunca.

Cosas nuevas, que me cueste trabajo encontrar

la palabra para definir los sabores.

-Eso, justo eso, es lo que busco.

-Si ese es el verdadero Darío Santana,

me encantaría conocerlo.

-Pues, fíjate, quizás...

Quizá pueda darte ese capricho

antes de lo que piensas.

-¿En serio? ¿Nos harás un hueco a Elías y a mí en tu restaurante?

-Algo mucho mejor.

Voy a tratar colarte en algo verdaderamente exclusivo.

Una experiencia restringida a cuatro o cinco comensales.

-¿En serio harías eso por mí?

-Bueno, voy a intentarlo.

(Música de suspense)

(Música de suspense)

-"Bona sera".

Montecchi, ¿se acuerda?

¿Qué tal?

Sí, hace mucho tiempo.

Oye...

Necesitaría a alguien para un trabajo... delicado.

(Música de intriga)

Y alguien que no haga preguntas.

Limpio, de confianza.

¿Podrías darme algún nombre?

¿Cómo?

¿Puedes enseñarme?

Vale.

(Música de intriga)

Vale.

Perfecto.

"Deep web".

Ya estoy dentro.

Vale.

(HABLA EN ITALIANO)

Chao, chao.

(Música de suspense)

(Móvil)

(Música de intriga)

¡Elvira! (ELVIRA) -"No sé nada de ti".

-Claro, ya le dije

que en cuanto tuviera el tema resuelto, la llamaría.

-"¿Cuándo lo tendrás resuelto?".

-Es que no es cambiar una bombilla, Elvira.

Hay que encontrar al profesional adecuado, ¿vale?

Yo la llamo cuando encuentre a alguien para el trabajo, y ya.

Adiós.

(SUSPIRA)

(Música de intriga)

-Pedro, id descargando, por favor.

(Música de tensión)

(Puerta del maletero)

(Música de tensión9

¡Miguel! ¡Hola!

-Hola.

Me alegro de verte, quería hablar contigo.

Pues tú dirás. Bueno...

Básicamente, felicitarte porque estás dinamizando mucho

la actividad del centro cívico.

Muchas gracias, intento hacer mi trabajo.

-No seas modesto.

Está el centro de salud lleno de carteles con actividades.

-Tenemos muchos voluntarios. Ya, tenéis muchos,

pero quien se deja la piel día a día eres tú.

Me lo han dicho mis agentes.

Además de organizar múltiples charlas policiales

que están dando buen resultado,

has colaborado con nosotros en la resolución de casos.

Sí, como en el caso de Matilde Ginés, por ejemplo.

-De eso se trata, de ayudar a quienes lo necesitan en el barrio.

Lo estáis consiguiendo, ya lo creo.

Este barrio es mucho más seguro desde que estáis trabajando.

Hombre, yo creo que estáis contribuyendo mucho

con los talleres que organizáis

y con la atención individualizada. Sí.

Pero tampoco creo que todo el mérito sea nuestro, la verdad.

-Te advierto que Claudia no regala piropos.

Si lo dice es porque lo piensa. Desde luego.

Sé que es trabajo en equipo,

pero también sé que estás haciendo muchos esfuerzos

por sacar a la gente de la calle, gente que lo necesita,

y les estás dando salidas laborales.

Como bien dices, es un trabajo en equipo.

Considero que es un trabajo en equipo de todos,

incluidas las personas que necesitan ayuda,

que son quienes más esfuerzo hacen.

-Nada, el muchacho no está cómodo con los halagos.

-Te doy toda la razón, me cuesta aceptarlos.

Me voy, que tengo la furgoneta mal aparcada

y no quiero llevarme una multa.

Sí, ahí debería haber un coche patrulla.

Bueno, me voy ya.

(Música de suspense)

(Música de intriga)

-Tranquilo, no me ha visto nadie entrar en el portal.

Además, no entiendo por qué tomamos tantas precauciones.

-Porque es más fácil que alguien nos relacione en esto

que encontrar un sicario en la "deep web".

-¿Entonces tienes uno, sí o no?

-Encontré a alguien.

-¿Es de fiar?

-Nunca he trabajado con él, pero me lo han recomendado,

así que es de fiar.

¿Quiere algo? -No.

No, gracias. -Porfa, siéntese.

-Mira...

Tengo una amiga experta en redes

que se fía lo justo

de los que se venden en la "deep web".

Hay mucho estafador que solo va a por el dinero.

-Esos estafarán a quien se deje.

Yo no soy ningún pardillo, Elvira.

Además, el mercado al que accedo yo

no está abierto a todos,

así que es imposible que un estafador se cuele.

-No esperaba menos de ti.

Si has llegado hasta aquí es porque te sabes mover.

Pero, bueno, cuéntame cosas de él.

-Lo que nos interesa más

es que sabe exactamente a lo que se expone

en caso de que algo falle.

Además, ya ha estado en la cárcel, así que perfecto.

-¿Estuvo en la cárcel por algún encargo?

-Mató a alguien en una pelea.

Era un luchador callejero, ¿sabes?

-¿Eso qué demonios es?

-Son exboxeadores que se ganan la vida

pegándose a lo bestia hasta reventarse.

Hay un mundo oculto alrededor de esto...

-¿No crees que ese perfil llamará mucho la atención?

-No, antes de todo,

las peleas clandestinas no eran en Madrid, así que tranquila.

Lo bueno es que es un tipo duro, acostumbrado al riesgo.

Lo malo es que con tanta premura el precio ha subido un poco.

-Seguro que ha subido lo justo para que te lleves un buen pellizco.

-La decisión es suya.

Si quiere seguir adelante, tiene que adelantar el 50 % hoy.

-Eso no es ningún problema.

-¿Sabe que su objetivo es la inspectora jefe de una comisaría?

-Y le da igual.

-¿Cuándo puede hacerlo?

-En cuanto transfiera el dinero se pondrá en camino a Madrid.

Podría llegar esta noche, Elvira.

Yo me reuniría con él

para darle todos los detalles,

así que mañana mismo podría ejecutar el trabajo.

-Quiero a Miralles muerta cuanto antes.

-No se hable más.

¿Tiene el dinero? -Sí.

(Móvil)

Dime, Álvaro. -"Mamá, ¿dónde estás?

He pasado por casa y te habías ido".

-¿Dónde voy a estar? Haciendo la compra.

-"Pero si ya hicimos la compra para la semana".

-Me faltaban cuatro cosas y he salido a buscarlas.

-"Vale, vale.

Me había preocupado al no verte en casa".

-No te preocupes tanto, aún puedo salir sola.

-"Ya lo sé, solo quería saber si todo iba bien".

-Mejor que nunca. -"Venga, me alegro, ¿vale?

Te veo luego". -Adiós, cariño.

(Música de suspense)

-Esto ya está en marcha.

-Recuerda que ni una palabra a Álvaro de todo esto.

-No hay problema, Elvira.

Cuanta menos gente lo sepa, mejor.

-Gracias por tu discreción.

-No, no me las dé.

Elvira, la única manera

de que los favores salgan bien

es pagar por ellos.

-Este es el mejor dinero que he invertido en nada.

Mañana será un gran día.

Espero que esta vez no falle nada.

(Música de tensión)

(MARÍA) -No creo que sean celos,

es más bien inseguridad.

También hay que entenderlo, porque aparece de repente

un chef famoso de la tele e intenta besar a su novia.

Yo es que no se lo tendría que haber contado.

-¿Qué dices? Mucho mejor que se haya enterado por ti.

-Sí, ¿no? (PATY ASIENTE)

Además, en el fondo entiendo a Elías.

No sé, este hombre está enamorado de tus platos,

es una celebridad en el mundo de la cocina...

Y ojo, que es verdad que tiene su puntito.

-Ya, apariencias.

-¿Por qué dices eso?

-No sé, porque se lo tiene muy creído, Paty.

Chicos, la ensaladilla.

-¡Hola, María!

-Hombre, Darío Santana.

Parece que te estás haciendo adicto a La Parra.

-No, a La Parra no, a sus platos. -Ah.

Qué lástima que yo no pueda decir lo mismo,

estar haciéndome adicta a tus platos famosos.

-Ahora no va a poder ser, a no ser, eso sí,

que te atrevas a probar cosas nuevas.

-¿Cosas nuevas? -Sí.

Para que veas que no soy un tipo rencoroso,

quiero proponerte algo muy especial:

una degustación de mi cocina, pero no de los platos más famosos,

sino de una cosa más privada y exclusiva.

-¿Privada? ¿Vas a cocinar solo para mí?

-Uy, no, ya me gustaría a mí, pero no se trata de eso.

He logrado hacerte un hueco en un servicio privado.

Vas a probar mis platos más exquisitos y sorprendentes.

-Qué ilusión me hace. Bueno, y a Elías también.

Aunque parece clásico, está abierto a sabores nuevos.

Se lo voy a decir. -Me temo que Elías no puede venir.

-¿No? ¿Y eso?

-Porque es un evento a puerta cerrada.

Está restringido a cuatro comensales.

Antes de invitarte, he tenido que pedir permiso al resto

por si les importaba añadir un cubierto más.

-Ah, pues muchas gracias por hacer eso por mí.

-No es por nada, pero quiero que sepas

que eres una auténtica privilegiada.

Hay gente que ha pagado una fortuna para sentarse en esa mesa.

Lo que vas a probar hoy es algo único.

-Ya, me siento muy afortunada.

Solo espero no dejarte mal.

-No, tú tranquila, que vas a estar a la altura.

Lo único que tienes que hacer es abrir la mente

y dejarte llevar por los sabores.

Vas a vivir una experiencia alucinante.

Lo que vas a degustar hoy son manjares únicos en el mundo.

-Ya... ¡Estoy nerviosa ya de pensarlo!

¿A qué hora es la cena? -No, no es cena, es comida.

-¿Comida? -Sí, tienes que venirte conmigo ya.

-¿Ahora mismo? -Sí, y no te puedo decir a dónde.

Tienes que venir conmigo.

(Música de suspense)

-Vale, pero déjame al menos que me cambie.

Los comensales deben ser gente muy elegante.

(RÍE) -Tú tranquila, mujer, son gente de mundo, extravagantes.

No les dan importancia a esas cosas. -Bueno...

Déjame que le diga a Paty que se queda sola.

(Música de suspense)

Paty, escúchame atentamente, ¿vale?

Me voy a ir un rato largo con Darío, ¿vale?

-¿Adónde?

-No te lo puedo decir ahora, ya te lo contaré luego.

-¿Estás segura de lo que vas a hacer?

-Paty, no es lo que piensas, ¿vale?

Confía en mí y haz exactamente lo que te diga.

Cuando yo salga con Darío, tú llamas a Elías, ¿vale?

Y le dices que le voy a mandar una ubicación al móvil

para que él sepa dónde estoy en todo momento.

-No, no, esto no me está sonando nada bien.

Esta peli no tiene nada que ver con la cocina, ¿no?

-Escúchame, Paty, por favor, haz lo que te digo.

-Vale. -Y confía en mí.

En cuanto yo me vaya, llama a Elías, ¿vale?

(ASUSTADA) -Vale.

(DARÍO) -¡María, tenemos que irnos!

-Sí, ya estoy. Cuando quieras nos podemos ir.

-Venga.

(Música de tensión)

-Elías, soy Paty. Eh...

A ver cómo te explico yo esto.

(Música de tensión)

-¡Hey, Miguel!

-Perdona, no quería asustarte. -No, tranquila.

-Venía a preguntarte dónde dejo el proyector.

-Dámelo a mí. Yo lo guardo.

¿Qué tal ha ido todo? He visto que estaba hasta arriba.

-Pues sí, bien.

Por el nivel de participación,

yo creo que... estoy muy satisfecha.

Si ayudamos alertar sobre los casos de acoso y abuso

antes de que pase nada malo, yo contenta.

-Claro. Bueno, lo importante es que el mensaje llegue a la gente.

-Pues sí. Cuanta más gente esté pendiente de las señales

que hay detrás de los casos de acoso a menores,

más fácil para nosotros será tomar medidas.

-¿Sabes? Estaba alucinando bastante,

porque estaba leyendo el periódico

y estaba leyendo la noticia del sicario italiano

que habéis capturado.

-Sí, ya te digo.

Por lo menos, lo hemos detenido antes de que cometa un asesinato.

El caso lo llevaba mi compañera Silvia.

-Ya.

Y esto de que lo van a extraditar,

¿es porque tiene causas pendientes en su país?

Lo digo porque en la noticia hablan de que tenía

un fusil con mira telescópica.

¿Sabéis detrás de quién iba?

-Pues no hemos averiguado nada en el interrogatorio

ni sacar ninguna pista ni nada que nos lleve a saber

quién o quiénes eran su objetivo.

-Pero ¿seguiréis la investigación?

Parece que...

Uno pensaría que la mafia calabresa es algo bastante peligroso.

-Sí, teníamos información de que había movimientos

pero lo han extraditado,

así que el caso no entra dentro de nuestras competencias.

Pasa a la policía italiana y ellos lo investigarán.

-Bueno, pero seguirán la investigación, ¿no?

Digo, para saber quién es el objetivo.

-Claro, pero no van a sacar nada. -¿Por?

-Porque esa gente está entrenada y curtida en interrogatorios.

No le sacan ni la edad.

Pero tranquilo, ya está lejos de aquí. Me voy,

que debo preparar el "briefing" con Miralles.

-¿Miralles?

-Sí, mi jefa. Que además está contenta contigo,

¿te lo ha dicho esta mañana?

-Sí, me la encontré en la plaza.

-Pues nada, me marcho. Chao, nos vemos.

-Chao.

(Música dramática)

-¿Cómo puedes deber tanto si acabas de salir del trullo?

-Porque dentro se paga por "to".

Es más cara la vida dentro que fuera. Y te digo una cosa:

dentro solo se sobrevive a base de jaco.

-¿Dentro también te metías? -Y no sabes cómo rula.

Con los contactos adecuados, puedes ir colocado todo el día.

-Claro. Por eso debes hasta los gayumbos.

-Ahí está el tema.

Y con los trapicheos no me llega.

Además, voy a tardar en recuperarme toda la vida.

La peña a la que le debo pasta no es paciente.

-Ya imagino.

¿Y qué vas a hacer?

Yo te dejaría pasta, pero me has "pillao" "pelao".

-Ando dándole vueltas a dar un golpe de los buenos.

Y tu ayuda me vendría de lujo.

-No, no, tío.

-¡Anda, no te hagas el estrecho!

Tienes medio caminito hecho con tu amiguita la abogada.

-Yo a Verónica no "la" quiero hacer daño.

Ha hecho mucho por mí.

-¿Y yo? ¿Yo qué soy?

¿Una mierda?

-Tú eres mi hermanito, ya lo sabes.

-¡Pues te necesito!

Por los viejos tiempos, colega.

Por todas las juergas que te has pillado a mi costa,

¿cuántas veces he dado la cara por ti?

¿Cuántas veces has recurrido a mí cuando estabas "enmonao"?

-Vale, no hace falta que me lo recuerdes.

Ya sé que siempre has estado ahí.

Pero seguro que hay otra forma de conseguir la pasta.

-Pues sorpréndeme,

¿a quién conoces que esté así de "forrao"?

No me digas que prefieres que me partan las piernas

antes que pegarle el palo a esa pija.

-Yo no quiero que te hagan daño. -¡Pues aclárate, tío!

Si la abogada es tan guay como "pa" no robarle,

¿a quién le pegamos el palo?

-Cállate, estoy pensando.

-Seguro que sabes hasta dónde vive.

¡Juli!

¡Juli, lo sabes!

¡Lo sabes!

Esta tiene pinta de guardar toda la pasta

y todas las joyas allí en su casa.

Además, confía en ti.

Seguro que lo tenemos a huevo para entrar sin armar jaleo.

Confía en el Rulo. -No, no lo tengo tan claro.

-¡Te estoy diciendo que no le va a pasar "na"!

Además, cobrará del seguro.

Que esta gente siempre se busca las mañas para cobrar.

Juli, los ricos nunca pierden.

¡Venga, macho!

¡Eres un cagón!

Me meten en la trena y cuando salgo te encuentro ahí

"na" más que hablando de jornadas de orientación laboral

y comportándote como un cobarde.

¿No te das cuenta de que sin mí eres un pobre "pringao"?

-¡Buenos días, señora!

-¿Qué tal, Julián?

-Bien, bien.

(RECRIMINA) -Un poco pronto para ir de cervezas, ¿no?

-Bueno, es que hemos estado recordando viejos tiempos

y se nos ha ido de las manos.

-¿Esta es tu idea de centrarte y hacer las cosas bien?

Ayer me dijiste que ibas a intentarlo.

-Sí que lo intento.

-Compréndalo, abogada.

Es que las cosas para las personas como nosotros

no son fáciles.

Nadie nos da oportunidades.

-Él las ha tenido y casi lo consigue.

Julián, me dijiste que estabas buscando trabajo.

¿Qué tal llevas el tema?

-Bien, ahí lo llevo.

Hice un par de entrevistas, pero no me han llamado.

-¿Y no has llamado para interesarte?

¡Julián, no puedes tirar la toalla así!

En el centro cívico sabes que pueden ayudarte.

-Eso mismo le he dicho yo,

que podíamos ir para allá,

y seguro que nos echaban una mano.

Pero al chiquillo le da vergüenza.

-Ahí hay personas que se preocupan por ti,

tus compañeros preguntan por ti. ¿Qué es de tu vida?

Pásate por ahí, ¿no?

-Sí, me pasaré.

-Bueno, pues a ver si nos vemos pronto.

(NERVIOSO) -Tío, ¿no te das cuenta de que lo tenemos a huevo?

Esto es una señal del cielo,

está claro que tenemos que robar a esa pájara.

-No la llames así. -¡Bah, no le importas una mierda!

Es una "estirá" que solo quiere lavar su conciencia

echando unas horillas en el centro ese.

Juli...

no serás tan lerdo de pensar que le importas algo.

(RÍE BURLÁNDOSE)

Mírame.

Hazlo por mí, tío.

No me queda mucho tiempo.

No quiero que me hagan daño.

O hago algo rápido o me dejan en silla de ruedas.

(Música de suspense)

-María ha sido muy hábil en mandarnos la localización.

Puedo seguir todos sus movimientos.

-¿Qué pasa? ¿Dónde está?

-Han entrado en un túnel, ahí las señales de GPS se pierden.

-Esto no me gusta nada.

-Aparecerá en nada, ya lo verás.

-Hola. ¿Qué era eso tan urgente? -¿Ves? Ahí está.

(NACHA) -¿A quién estamos siguiendo?

-A María, que le ha dado por ir a comer con Darío Santana

a una comida clandestina con animales protegidos.

-¿Perdona?

¿Qué hace María con nuestro principal sospechoso?

-Yo te lo explico:

están en un coche y van a comer.

-¡Una de las geniales ideas de María!

-Elías, me parece muy fuerte que no me haya enterado.

¿Esto lo has planificado?

Esta investigación la estamos llevando tú y yo.

-Para el carro, compañera. Ha sido cosa de María,

¡que ha improvisado!

-Esto no me gusta nada. Se está alejando un montón.

-Vamos a buscarla.

-Yo os aviso de todo. -Gracias.

(LLAMA)

¿Se puede?

-Claro que sí. Adelante.

Cuando me has dicho que pasarías,

pensaba que era para que os dejara en paz.

-Bueno, he estado pensando en lo que me has dicho,

y creo que me pueden ayudar a encontrar trabajo.

-Sabes que lo primero es dejar la droga, ¿no?

-Yo no estoy consumiendo nada.

-No hace falta que mientas, la mala cara te delata.

-Bueno, supongo que ya no puedo mentir a nadie.

-No. Mintiendo no vas a ninguna parte.

-En realidad, hemos estado toda la noche de fiesta

y no he dormido nada.

Hemos estado celebrando que el Rulo ha salido de la cárcel.

-¿Y qué has consumido?

-Bueno, pues algunas rayas...

Un chino...

Pero está todo controlado. A partir de ahora, estoy limpio.

-Sabes que no es tan fácil con las adicciones.

Julián, tú ya lo tenías superado.

-De verdad, no volverá a pasar. -Llevabas seis meses limpio,

estabas integrado aquí.

¿Por qué lo mandas todo a la mierda?

Hay gente aquí que te tenía como referencia.

Ese amigo tuyo, el Rulo, no es una buena influencia.

-Ya lo sé. -Una de las reglas del programa

es cortar con amigos que consumen.

-Ya lo sé, pero a Rulo no puedo decirle que no.

Es mi hermanito, ha hecho muchas cosas por mí.

No puedo fallarle.

-Eso dice mucho de ti.

Eres una persona leal y un buen amigo.

Pero es muy importante que te centres en ti,

y te olvides de todo lo demás.

-No, si es verdad que el Rulo no es la mejor compañía.

-Menos mal que te das cuenta.

Los de terapia no van a aceptarme, les he fallado a todos.

-No digas eso, si eres sincero

y explicas lo que ha pasado, seguro que te entenderán.

Más de uno debe de haber pasado por lo mismo.

-¿Tú crees? -Claro, estoy convencida.

-Pues, si pudieras acompañarme...

al terapeuta.

Puede que suene infantil, pero me da vergüenza ir solo.

-No, vamos.

Pero vas a hablar tú, yo solo te acompaño.

-Vale.

-Vamos.

(Música de suspense)

-Chicos, seguid por Av. de Portugal, tercera a la izquierda.

(ELÍAS) -"De acuerdo".

-Y no os peguéis mucho. Estáis demasiado cerca.

(ELÍAS) -"Tranqui, compañera".

¿Estás hablando con Elías? Sí.

¿Ha ocurrido algo? "Ángela, perdemos a María".

¿Cómo? ¿Qué ha pasado con María?

"¿Por dónde tiramos?".

-Seguid por la calle de la Rosa.

¿Qué pasa? Te pongo en situación:

El chef Darío Santana ha invitado a María a un restaurante

donde sirven especies protegidas.

El punto rojo son ellos, con ubicación a tiempo real,

y el otro somos nosotros.

Chicos, Puerto Alto a la derecha.

Elías, como le paso algo a María, no lo cuentas, ¿me oyes?

(ELÍAS) "¿Miralles?". Sí, Miralles, Miralles.

¿Y ahora por qué se paran?

Están en un "parking". Imagino que ya han llegado.

Sí, están detenidos en un "parking" de un salón de eventos.

(ELÍAS) -"Dame la dirección".

-Doctor Solís, 23.

-¡Un poco de respeto!

¡Soy Darío Santana! No podéis tratarme así,

¡como si fuese un delincuente! -Que sí, hombre, que sí.

Eres peor que muchos de los que han pasado por aquí.

¡Mira que matar y cocinar a animales en peligro de extinción

para dárselos a comer a cuatro pijos "taraos"!

Tú eres un "descerebrao".

-¿Y qué te crees, que yo no sufro?

¡Sufro por sacrificar a esos pobres animales!

-Qué desvergüenza, a la vista está que no.

-Te equivocas, sufro igual que cualquier cocinero

al que le toca sacrificar a un ser vivo.

Pero lo hago por un bien mayor,

para que la gente disfrute de la nueva cocina.

-A mí no me vendas la moto, que no soy María,

que con unas excusitas te la llevas al huerto.

A mí no me la cuelas.

-De verdad, María, no me esperaba esto de ti...

¿Participar en algo tan repugnante y primitivo?

¿No tienes sentimientos o qué? Siéntate ahí.

De esta gente me espero lo que sea, pero ¿de ti?

-Yo... Es que no sé cómo he acabado en esto.

Yo soy muy admiradora del chef Santana

y quería probar sus recetas más exclusivas...

-Pues eres tan culpable como él.

De verdad...

¿Cómo se te ocurre? Qué decepcionado estoy.

-Decepcionante, terrible.

Todos Uds. sabían

que estaban comiendo especies protegidas.

Si no, ¿por qué iban a pagar semejante fortuna?

-Y seguro que serán de los que defienden a sus mascotas.

-Sí, pero seguro que no se les ocurre probarlas, ¿eh?

-A ver, todo esto es un malentendido.

-Chist, cocinero de la tele,

ahora la única exquisitez que vas a tomar

va a ser la comida de la cárcel.

Además, en un reservado.

Veo que todo ha ido bien.

Sí, el pájaro está en la cazuela.

Este tipo había hecho un acuerdo con una sala de eventos

y ahí practicaban sus carnicerías.

-Inspectora, hágame un favor,

Ud. parece una mujer cultivada. Escuche mi versión de los hechos

y verá que todo tiene una explicación.

No dude de que lo haré.

Id tomando declaración a todos

y les vais pasando a la sala de interrogatorios.

Si no le importa, querría empezar por María López.

Estoy convencido de que es cómplice del cocinero.

-Que yo no soy cómplice,

yo solo soy muy admiradora del chef.

Me parece muy buena idea, Guevara.

Va a pasar por la sala de interrogatorios

y nos lo va a contar todo despacito.

Los demás, a calabozos.

¡Venga!

Andando.

Esto no tiene ningún sentido. -¡Vamos!

-Anda, que ya te vale. (RESOPLA)

No será porque no te lo he dicho, mil veces.

¿Eres consciente del peligro al que te exponías?

-Peligro sí que he corrido, sí.

Porque quería que me comiera unos sesos de mono,

y lenguas de lagarto y todo. Insistía mucho.

Si no llegáis a aparecer, me toca probarlas.

Te agradezco mucho tu colaboración,

pero la próxima vez deja actuar a la policía,

porque te has puesto en riesgo. ¿De acuerdo?

¿Habéis conseguido pruebas? Afirmativo.

La habitación anexa estaba llena de animalicos.

Bueno, hemos podido salvar a muchos,

pero otros han acabado en la cazuela del tonto ese.

Bueno, hay que acabar con esa red de tráfico ilegal de animales

cuanto antes y para siempre.

(Música de suspense)

¡Mira esto, tío!

¿Te lo dije o no te lo dije?

Ya sabía que la abogada tendría una buena choza.

¡Esto es mejor que en mis sueños, tú!

Eh, ¿cuánto nos darán por estos cuadros?

-No sé. Vamos a coger las cosas de valor y nos vamos.

-¡Tranquilo!

¿Eh?

Sin prisa, que hay que hacer las cosas con calma.

Vamos a revisar todo bien,

que seguro que hay más de lo que parece.

-Pensaba que la idea era coger el dinero y las joyas.

-¿Qué dices, tío?

¿Cómo vas a dejar esto aquí?

Vete a por unas bolsas, que vamos a arramblar con "to".

(GIME CONTENTO)

-No sé qué hago aquí.

No ha sido buena idea.

No me tendría que haber dejado arrastrar.

-Juli, ponte a currar, no seas cagón.

¡Eh!

Como sigas así, te me largas, ¿eh?

Pero si sales por esa puerta,

vas a ser un don nadie toda tu vida,

un yonqui que pilla la última miseria del "descampao".

¡Juli!

¡Aquí hay pasta, "brother"! ¿Es que no lo ves?

Este es nuestro pasaporte a la buena vida.

Con lo que saquemos por todo esto, pagamos las deudas

y nos queda para pegarnos un homenaje.

¡Macho!

Venga... que mañana nos vamos tú y yo a la playita,

con material del bueno. ¿Te apetece o no?

¡Igual ligamos y "to"!

¡Eh, no me mires así!

Que tampoco estamos tan mal.

Si... ¿Si estás mal, tío?

Vete a por unas bolsas, cargamos todo esto

y vamos a por las joyas. Vamos.

¡Vamos!

-¿Tú no te ibas ya?

-Me tomo esto contigo y me piro ya.

-Espero que con las detenciones de los Cremallera y los B.N.

todo se relaje un poco. -Ojalá.

-Los más perjudicados son los vecinos.

No entienden cómo la cagamos con las bandas.

-Es que son bandas que están muy organizadas.

-Ha sido una suerte la confesión de Snake.

-Yo estoy flipando con que haya confesado.

¿Tú sabes los huevos que hay que tener para arriesgarse así?

-Creo que lo que le han ofrecido a cambio está muy bien.

-Ojalá sirva para algo.

-¿A qué te refieres?

-A que el juez estime necesario encarcelar a los cabecillas.

Así que a currarse las diligencias.

-Tú sí que sabes cómo presión, ¿eh?

-Hombre, porque se te dan muy bien.

-No pongas excusas, sé que te da mucha pereza.

(Móvil)

Un momento.

Dime, mamá.

-"Perdona que te moleste, es urgente".

-¿Qué pasa? -"Estoy en el portal de casa.

He venido a recoger una documentación para el Registro

y no puedo entrar.

Igual me he olvidado las llaves dentro".

-Pues es que estoy terminando unas diligencias

y tengo que llevarlas al juzgado. ¿No puedes llamar a papá?

-"Es que está en quirófano".

-¿Y no puedes ir al registro mañana?

-"No. El plazo de las alegaciones termina hoy".

-Ya. Pues...

-¿Qué pasa? -Espera un momento.

Mi madre, que se ha olvidado las llaves

y quiere que le lleve las mías.

-Si quieres, se las llevo yo. -No, no, qué va.

Cuando vaya al juzgado, se las llevo.

-En serio, me pilla de paso para ir a por a mi madre a Chamartín.

-"¿Paula?".

-Un momento, que estoy intentando solucionarlo.

¿No te importa?

-Que no, en serio. Tú ponte con las diligencias.

-Vale.

Oye, te las lleva Toni, que acaba de terminar.

-"Gracias. Aquí le espero". -Venga, chao.

-Vamos a por las llaves, que las tengo en la taquilla.

¿Qué sabemos de la red? ¿Algún nombre?

Aparte de los implicados,

tenemos nombres de agentes de aduana de los países de origen.

Santana nos ha contado el periplo que pasan

esos pobres animalitos.

¿Y los comensales?

Bueno, pues, aparte de los detenidos,

Ángela ha conseguido un listado de participantes.

Se sorprendería de los nombres que han pasado por ese restaurante.

Qué buen trabajo, Elías.

Y felicita a María de mi parte,

porque su colaboración ha sido imprescindible.

Pues prefiero no hacerlo, se ha entusiasmado tanto

que es capaz de participar en otro operativo.

Bueno, pues por mi parte es todo.

Con su permiso, voy a seguir con el servicio.

Elías, una cosa más. Usted dirá.

Quería decirte que estoy contento de que hayas regresado

y en plena forma.

Tu experiencia es un punto fuerte en esta comisaría.

Se te echaba de menos.

Muchas gracias, comisario.

Este trabajo es mi vida.

Sin mi placa, no soy nadie.

(Música de suspense)

-Pasa un segundo. Gracias por traerme las llaves.

-De nada.

-Aquí ha pasado algo.

¡Nos han entrado a robar!

-A ver, Verónica.

-¡Han entrado, han entrado! -¡Verónica!

(SUSURRA) Tranquila.

Escúchame, vamos a salir por si acaso siguen aquí,

y voy a llamar a los compañeros.

Tranquila.

-¡Vaya, no me esperaba compañía!

-¿Qué haces aquí? -Policía, baja las manos.

-Dame la pipa.

-Vamos a tranquilizarnos, vas a bajar el arma

y no va a pasar nada, ¿vale?

-¡Julián!

-Dame la pipa o te meto un tiro.

(Música tensa)

-¿Y tu madre qué tal? Hace mucho que no la veo.

-Es que no le apetece salir, prefiere quedarse en casa.

-Haciendo inversiones por internet, ¿no?

-¿Cómo? ¿Quién te ha dicho eso?

-Me suena de haberlo oído.

-Se habrán equivocado de persona.

-Si aparece alguno de nuestros antiguos amigos...

Sabes qué tipo de amigos, ¿no? -Sí, sí, sí.

-No quiero que nadie hable nada, absolutamente nada,

ni de drogas, ni de tráfico, ni de trapicheo.

Nada de eso. Déjaselo claro desde el minuto uno.

-De acuerdo, jefe.

-Tranquilo. Tranquilízate.

Vamos a bajar el arma los dos.

-¡Que me des la pistola, joder!

¡O me la cargo!

-A veces veo a Quintero hablando con su ayudante,

y hablan en clave, para que no me entere.

-Es una posición privilegiada

para ver si se cuece algo turbio en ese bar.

Y, si es así, tienes que denunciarlo a la policía.

-Creo que no te tendría que haber dicho nada,

porque seguro que me lo estoy inventando.

No hay caso para ir a la policía.

-Nunca se sabe, ¿eh?

-Hola. -Hola. Dime.

-Un botellín, por favor.

-De aquí no me voy sin la pasta. -Rulo, escúchame.

¿Quieres la pasta? Te ayudo a buscarla,

pero no hace falta disparar a nadie.

-Vamos a ver, ¿en qué mundo vives?

¡Que nos ha visto el careto!

¡Que tienen que palmar!

¡Si dejamos testigos, mañana estamos en el trullo!

-La conversación que tuvimos ayer nunca existió.

Así que ni se te ocurra hablarle a nadie

sobre la propuesta que te hice.

No te imaginas hasta dónde puede llegar la mafia calabresa.

-Hoy es uno de esos días en los que...

uno tiene la sensación

de haber hecho un gran esfuerzo para cambiar,

para hacer las cosas diferente,

y no ha servido de nada.

-Miguel, yo no sé cómo serías antes,

pero sé quién eres ahora.

Y el gran ejemplo que eres para mucha gente.

-No tan gran ejemplo.

-Vamos a salir de esta.

No vamos a morir.

(VERÓNICA SOLLOZA) -¿Vale?

-¿Cómo puedes estar tan seguro?

-Porque tengo un plan.

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Servir y proteger - Capítulo 640

18 nov 2019

La inspectora jefe Miralles es la policía más veterana de la comisaría del Distrito Sur. La inspectora Alicia Ocaña se incorpora a la comisaría. Ambas son el eje en torno al que gira la vida personal y profesional de sus compañeros y los casos policiales que afectan al barrio.

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