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No recomendado para menores de 7 años Servir y proteger - Capítulo 624 - ver ahora
Transcripción completa

Las clínicas di Matteo tienen las puertas siempre abiertas

a una de nuestras mejores clientas.

Tuvisteis una relación de alto voltaje

y es obvio que le sigues gustando.

Sabes que mi historia con Gabriela acabó hace mucho.

Eres parte de mi éxito, la parte más importante.

Me gustaría que disfrutáramos de esta nueva etapa juntos.

Pero es que yo todavía estoy dolida.

Necesito tiempo.

Gabriela, vamos a dejarlo estar.

Lo que pasó en Barcelona, se queda en Barcelona.

Fue muy bonito, pero no se va a volver a repetir.

Le estoy haciendo un favor a Verónica.

Ella no se merece vivir

con un miserable, egoísta, manipulador, sino con un hombre

que la quiera y la respete de verdad.

Y si te doy el doble, ¿lo harás?

-¿Tú crees que sí que puedo tener posibilidades con él

aunque rechazara mi invitación de la inauguración?

-Por supuesto,

pero hasta que no se lo preguntes no vas a saberlo.

-Vamos a hacer una cosa,

vamos a irnos de aquí y a olvidar esta conversación, por favor.

(RÍE) Que estás... -Vale, si es lo que quieres...

-No sé, cuanto más la conozco, más...

-Más te gusta y por lo visto, tú también le gustas a ella.

-Sí.

-Y ¿cuál es el problema? Yo no veo ningún rollo malo en todo esto.

-Pues a ver, que... para empezar, ella está en prácticas a mi cargo.

-Bueno, Fernando, ¿para cuándo la inauguración?

-Ya veremos, María. Porque tengo un problema encima ahora mismo

y de los gordos. -Y ¿te puedo ayudar en algo?

-No encuentro camareros, ¿te lo puedes creer?

Hoy estoy aquí en el "briefing" porque voy a presentaros

a la oficial Lara Muñoz. Ella durante el último año ha formado

parte del equipo de comunicación de la Policía Nacional,

pero aquí va a trabajar en la ODAC y también se va a hacer cargo

de la prensa y las redes sociales.

Por supuesto, colaborando con los compañeros de la UIP.

"La delincuencia es como un inquilino más para los vecinos

de Distrito Sur y el caso de las tarjetas clonadas es la gota

que colma el vaso". ¿No te parece indignante?

Es que de verdad, ¿eh? ¿De verdad piensan que no hacemos nada?

No podemos quedarnos callados mientras la prensa nos sacude.

Ya, pero es que a veces, tampoco es conveniente entrar en desmentidos.

Ya, pero no se trata de desmentir la noticia.

Por mucho que nos cabree, los datos son ciertos.

A ver, eso de que es cierto... No ponen ninguna mentira

con respecto a la clonación de tarjetas,

pero tenemos que saber comunicar bien lo que hacemos para resolverlo.

-La verdad, está complicado. Pero estas zapas me suenan un montón.

Ostia, pues podría ser, de pronto, tranquilamente el Colilla, ¿eh?

-¿Colilla? -Sí, sí, un friki de las tecnologías.

Creo que he conseguido localizar al Colilla.

-¿Así de rápido? -Esta tarde.

Venga, pues... -Policía.

José Martín, ¿qué tal...? Eh, eh, eh.

Quietecita aquí, ¿vale? -¿Dónde vas tú?

-Aquí no se va a volver a servir garrafón como antes.

Aquí se va a servir alcohol de calidad y cada cliente

va a beber aquello por lo que paga. -Perfecto.

Sigue haciéndolo de forma legal. Cuando cambies de opinión,

ya sabes dónde estoy.

Los periodistas harán muchas preguntas

sobre los temas delicados de los últimos meses,

incluida la muerte de Ricardo Soler.

No te quiero exponer y menos,

cuando en Jefatura nos han dado a la persona idónea para esto.

¿De quién ha sido la idea? ¿De Jefatura o tuya?

La idea ha sido de Lara, pero me ha parecido bien.

Ah, fenomenal.

O sea, que una oficial me puentea y ¿a ti te parece bien?

Pues fantástico.

(Música animada)

(Timbre)

-Buenos días. -Gracias por venir a buscarme. Pasa.

-Nada, no te rayes, si me quedaba de camino.

(DUDA) -No me conozco muy bien Madrid, pero yo creo

que de Carabanchel a Distrito Sur no hace falta pasar por Castellana.

Imagino que has dado una vuelta de 7 u 8 km.

-Ya sería para menos. Pero da igual, me gusta conducir.

¿Qué tal tu coche, por cierto? -Me acaban de llamar del taller

y dicen que mañana lo tienen. ¿Quieres café? Está recién hecho.

-Eh... Venga, va.

Joder, pedazo de choza, ¿no?

Madre mía, en el salón cabe la casa de mis padres con la terraza.

-Venga ya, ya será para menos. -Oye, una pregunta,

tenéis yacusi, ¿no? En el baño. -¿Solo o con leche?

-Con leche y con un poco de azúcar, "porfa".

O sea, tu padre se ha pillado el piso ahora, tal y como están los precios.

-Bueno, ya te dije que le iba muy bien en la clínica.

-Hombre, ya, pero cuando dijiste eso, entendí que llegaba bien

a fin de mes. No que vivía como un futbolista de primera.

-Bueno, que la casa no es para tanto.

-No me has contestado a la pregunta, ¿tenéis yacusi?

(SUSPIRA)

Me voy que llego tarde.

Ah, hola. Hola.

-Papá, Toni ha venido a buscarme para ir a trabajar.

Mateo, encantado. Eh... Toni, ¿qué tal?

No tenías por qué haber molestado a tu jefe, podías haberte cogido

un taxi. Qué va, no me molesta

y de hecho, tampoco soy su jefe. O sea, que...

-Bueno, ya mañana me cogeré el taxi,

porque si me espero a que mi padre me lleve a trabajar, espero sentada.

(RÍE) Tonta.

Me voy, que llego tarde a una reunión. Encantado.

Chao. -Hasta luego.

Sabes por qué no he ido en taxi, ¿no? -No.

-No te hagas el tonto. O ¿ya se te ha olvidado lo del otro día

en la sala de pruebas? -No, no se me ha olvidado.

-No sé, te veo tan serio que a lo mejor....

te arrepientes. -No, no estoy serio.

Estoy flipando un poco con la casa.

Y no me voy a ir sin ver el baño, seguro que es más grande

que mi habitación. -Mejor hablemos de otra cosa.

-¿De qué? -Pues, por ejemplo...

de que ayer estuve todo el día en Ávila esperando un mensaje,

una llamada o un emoticono y nada. Eres muy soso, ¿eh?

-Te juro que te lo iba a mandar, pero tuve un día de locos, no paré

y luego salí tarde y dije: "Ya hablamos mañana".

-No hace falta que me des explicaciones, ya me he dado cuenta

de que eres muy poco detallista para esas cosas.

-Bueno, tampoco es eso, mujer.

Lo que pasa que... -Tranquilo, todos tenemos defectos

y virtudes. Así que, centrémonos en las virtudes.

-Hay que irse, en serio. -Yo creo que hay tiempo de sobra.

(Móvil)

-Perdón. -Vaya, qué oportuno, oye.

-Es de comisaría, gracias.

¿Sí?

Sí, soy yo.

Pues estoy ya yendo para ahí. Eh... 20 minutos máximo.

Vale, un segundo, que apunto.

-Ahí.

-Vale, un segundito.

Sí.

Vale, sí, sí, sí, sí. Sé dónde es.

OK, pues vamos para allá ya. Ya mismo.

Vale. Vale, vale. Venga, gracias. Chao.

Ahora tenemos que irnos ya. Es un aviso para nosotros.

-¿Qué ha pasado? -Un allanamiento de morada.

Una señora, que le han entrado en casa con ella dentro.

-Venga, vamos.

Claudia, ¿lo de llamar a la puerta antes de entrar ha pasado de moda?

Es que es urgente, comisario.

Si me llamas comisario en vez de Emilio, además de urgente,

es malo. ¿Qué ocurre? Ya sabes que yo siempre voy a favor

de obra y no me gusta cuestionar las órdenes de arriba, pero...

Pero algo me dice que estás a punto de hacerlo, ¿a que sí?

Y ¿qué tengo que hacer cuando veo algo que no entiendo?

Que veo que es una decisión equivocada.

¿Callarme y que luego paguemos todos las consecuencias?

Tengo una rueda de prensa en 20 minutos...

Precisamente vengo por la rueda de prensa y lo sabes de sobra.

Pues sí me lo temía, sí.

A ver, ¿se puede saber por qué me sientas en el banquillo

y sacas de titular a una recién llegada?

Ya te lo expliqué ayer, Claudia. Y yo te explico hoy

que Lara Muñoz no está preparada para dar la rueda de prensa

de Distrito Sur. Puede que Lara no esté preparada

para muchas cosas, pero precisamente, manejar una rueda

de prensa es lo que mejor sabe hacer y en esta en particular,

nos viene muy bien su ayuda. La presa va a querer hablar conmigo.

Pues por eso mismo.

¿Crees que van a consentir que me esconda detrás de alguien

que acaba de llegar? ¿Eh?

Esta rueda de prensa se da para explicarle a los medios

los méritos y los errores de unos meses

y eso lo tiene que hacer un mando. Es mi responsabilidad.

Tienes razón, Claudia.

Pero en parte. Ah y ¿en qué parte no tengo razón?

Porque tú quieres salir ahí a dar datos a la opinión pública.

Pero la prensa no ha venido a por datos, sino a despellejarte

y eso es lo que no voy a consentir. Pero vamos a ver...

Claudia, la decisión está tomada.

Puede que tengas razón y estemos equivocados. Eso en 20 minutos

lo vamos a saber. ¿Alguna cosa más?

A ver, Claudia, de verdad. Esto es solo una rueda de prensa.

Cuando las aguas se calmen, volverás a estar al frente.

(Puerta)

¿Se puede? Sí, pasa. Ya habíamos terminado.

¿Verdad, Claudia?

Puedo volver más tarde,

aunque solo quedan... Solo quedan 15 minutos

para una rueda de prensa que es muy importante,

pero no os preocupéis, yo me voy para que podáis

prepararla sin interferencias. Inspectora, ¿hay algún problema?

Pues mira, sí. Sí que lo hay.

El comisario no quiere que te lo diga, pero yo

soy más de decir las cosas a la cara y no por la espalda.

Creo que esta rueda de prensa la debería dar yo

como inspectora jefe y no alguien que lleva aquí cuatro días.

Dos, de hecho. Ah y ¿te parece buena política

de comunicación que me esconda detrás de una novata?

Ni yo soy una novata ni nadie se está escondiendo.

Tú, como inspectora jefe veterana, también vas a estar allí.

Ah. (RÍE) Bueno, ya está bien, Claudia.

Has dado tu opinión y he tomado nota.

La rueda de prensa la va a dar Lara y tú vas a estar allí

con tu mejor sonrisa. ¿Estamos? A sus órdenes, comisario.

¿Me puedo retirar? Retírese.

No sé, comisario. Igual no es buena idea que dé yo la rueda

de prensa. No. Nada de dar un paso atrás.

Tú ahora repasa tus notas, ¿eh?

Haz un buen trabajo y en cuanto a la inspectora jefe Miralles,

ya verás que si eres eficiente, tendrás su confianza.

Lo que usted diga, comisario.

De verdad, no tienes por qué preocuparte.

La otoplastia es una operación muy sencilla. Es laboriosa,

nos lleva unas tres horas más o menos, pero es ambulatoria.

Ponemos anestesia local y hacemos una pequeña incisión

detrás de la oreja, corregimos la postura

y la cicatriz queda totalmente oculta.

Te vas a tu casa en el mismo día. Eso sí, con un vendaje.

No me quedan de soplillo, ¿no? No, no, no.

La intervención es definitiva y yo prefiero llamarla oreja prominente.

Es más científico que oreja de soplillo.

Lo que me plantea dudas... (CARRASPEA) Es la rinoplastia.

¿Tú estás seguro? Yo la nariz te la veo perfectamente normal.

Ya, ya. Ya sé que me vas a decir: "Ya que nos ponemos", ¿no?

Pero hombre, con el dinero que te vas a gastar, si fuera tú,

yo esperaría a ver cómo te queda la otoplastia. El cambio va a ser

considerable y más si llevas el pelo corto, así.

Tiene razón. ¿Sí? Venga, pues de momento,

lo dejamos así. ¿Te parece?

(CARRASPEA)

Ah, mira, Andrés. El señor García ya está listo para la intervención.

Ve con Andrés, terminas el papeleo y fijamos una cita, ¿vale?

Perfecto, muchas gracias. Un placer.

Venga conmigo, serán dos minutos. Nos vemos pronto.

Hola, ¿Nuria?

Sí, mira, soy Mateo Bremón. Hemos hablado hace un rato.

Sí, el del maletín italiano de cuero, el de 1900 euros.

Eso es. ¿No podríamos tenerlo hoy? Estoy en el centro de Madrid.

Ya, ya, ya, Nuria. Ya sé que lo normal son 24 horas,

pero es que es una emergencia.

Vamos, Nuria, por favor. Inténtalo.

Vale, hablas con tu supervisor y me dices. Venga, hecho.

Vale, hasta ahora.

Bueno, pues este era el último. ¿Vamos a comer?

¿Ya está? Qué rápido. Sí, ya está pagando.

Y por cierto, ha debido cobrar alguna herencia o algo,

porque se va a dejar una pasta. Al final no tanto, le he convencido

de que suspendiera la rino hasta que vea la oto.

Me lo ha dicho. Ya le he convencido yo de que se la haga y lo pague ya.

¿Por qué?

Pero ¿cómo que por qué?

¿Porque los maletines de piel de cabritilla no se pagan solos?

¿Eh? ¿Qué es eso de convencer a los clientes de que no se operen?

¿Qué somos? ¿Una ONG o algo así? Joder, Andrés.

Solo piensas en el dinero. Menos mal que alguien lo hace.

He tenido que hacerle un 20% de descuento para convencerle.

Que no necesita una rinoplastia. Tampoco le va a matar.

Vamos a hablar de lo importante.

¿Alguna novedad sobre Gabriela? No, ni ganas.

Tampoco es cuestión de que la desprecies así.

No la desprecio, pero te dije que no quiero estropear

mi reconciliación con Verónica por una noche loca. Ni por ella

ni por nadie.

No te reconozco.

Rechazando dinero fácil,

rechazando un revolcón de escándalo con un pibón...

Oye, ¿tú quién eres y qué has hecho con mi socio Mateo?

(RÍE) Anda, vámonos a comer. He reservado en el Zúrich.

(Móvil)

Espera. Dame un minuto, me cambio y voy enseguida. ¿De acuerdo?

Nuria, sí. Sí, soy yo, dime. Por favor, dame buenas noticias.

Nuria, no te conozco en persona, pero eres la mejor.

Sí, sí, te doy el número de tarjeta. Sí, apunta.

Bien y a continuación, les voy a presentar a la nueva responsable

de comunicación, la oficial Lara Muñoz.

A parte de esto, también va a formar parte de la ODAC

y va a ser la responsable de llevar nuestras redes sociales

a partir de este momento.

Y bien, para que la vayan conociendo más,

la oficial Muñoz nos va a contar

todos los detalles del informe trimestral y también va

a ser la encargada de responder a sus preguntas.

Muchas gracias, Lara.

Muchas gracias, comisario.

Y gracias a todos por venir, es un placer saludaros.

Lo primero, os voy a hablar de tú y me gustaría que fuera recíproco.

-¿Dónde está Miralles?

Las preguntas mejor al final, ¿vale? Todo bien, comisario.

Alberto, del "Digital Sur", ¿verdad?

La inspectora Miralles está ahora atendiendo una investigación,

pero después de la rueda de prensa podrás hablar con ella.

Bien. Muchas gracias.

En el informe trimestral que os presentamos hoy...

(CARRASPEA)

-¿Más preguntas? Pero bueno, si todavía no os he contado nada.

-¿No va a dar explicaciones sobre la muerte de Ricardo Soler?

-¿Se esconde detrás de una cara bonita?

(DUDA) -Te sugiero que un futuro te abstengas de utilizar expresiones

como "cara bonita" para dirigirte a mí o a cualquier otro compañero.

Y en cuanto a lo de esconderse, efectivamente no le está saliendo

nada bien, porque la tienes justo detrás de ti.

Bien. Como decía, quien quiera hablar con la inspectora Miralles,

podrá hacerlo después de la rueda de prensa.

En un principio, yo estoy aquí para resolver todas vuestras dudas

y os agradecería que me dierais una oportunidad.

Aunque bueno, también entiendo que seáis tan fanes

de la inspectora Miralles.

Obviamente, yo no tengo su experiencia.

No he detenido a psicópatas como Pablo Baeza,

ni como el violador de la máscara, ni he desarticulado en tiempo récord

una banda que clonaba tarjetas en los parquímetros del barrio,

pero aquí tengo un bonito informe trimestral

que os guste o no, me pagan por presentar.

Así que, dadme nada, cinco minutos, antes de salir corriendo a hablar

con vuestra "ídola". ¿Vale?

(SUSURRA) -Es buena, ¿eh? -Lo es.

-Antes de hablar de la drástica bajada de criminalidad

en el barrio, me gustaría empezar por los casos que aún siguen abiertos

ya que entendemos que son la principal preocupación

de nuestros vecinos. En primer lugar, Alejandro Font.

Bien, aunque la corrupción policial se reduce...

-¿Había un corrupto?

-Sí, vino de Valencia.

-Manzanas podridas las hay en todas partes.

-Por eso, estamos colaborando con Interpol y Europol.

Hemos conseguido ya una euro orden y todas sus cuentas

han sido bloqueadas.

Font sigue en paradero desconocido, es cierto,

pro tenemos la máxima confianza en que la colaboración policial...

(SUSURRA) -Posible violencia de género, vamos.

-Y otro caso abierto que ocupa nuestra máxima atención

y desgraciadamente aún no tenemos avances significativos,

es la explosión en la que murieron cuatro personas.

-Buenas, Fernando. -¿Qué tal, María?

-¿Qué te pongo? -Pues ponme un café solo.

Oye, María, ¿no te importa si dejo por aquí algunos "flyer" de estos

que traigo? -No, no, déjalos por ahí.

¿Qué son? ¿Del Moonlight? -Sí, de la inauguración

de mañana. -Ah.

Gran reapertura. (SUSPIRA)

(HABLA EN INGLÉS) -Y ¿esto qué es?

-Eso significa nueva dirección, misma diversión.

-¿Por qué no lo has puesto en español?

-Yo qué sé, María. La chica esta que estaba allí en la imprenta

que se ha puesto muy pesada insistiéndome en que a los jóvenes

les gusta más así. Yo con tal de no escucharle y salir cuanto antes

de allí, le dije que lo que quiera. -Pues haber puesto eso,

nueva dirección, misma diversión. Que por lo menos rima.

-Ya, ¿qué quieres que le haga? Me han costado una pasta los "flyer".

Así que ya están impresos, en papel y ya está.

-Y ¿qué vas? ¿A por el público joven?

No sé, yo pensaba que ibas a hacer algo... No sé, con más...

con más clase, más "elegantoso". (DUDA) - ¿Por qué? No sé, ¿qué pasa?

¿El Moonlight no es un local con clase? Que yo sepa,

no es ningún antro ni ningún tugurio. -No, hombre. No digo yo que no.

Digo que me pensaba que le ibas a dar un toque más adulto,

una cosa así, como con su carta de cafés... Yo qué sé,

musiquitas y tal... A lo mejor, bailes de salón...

-Bueno, sí. No hubiese estado mal,

pero tú sabes igual que yo, María, que la gente mayor como nosotros

lo único que hacemos es consumir cafés y tónicas.

Donde está el negocio en un local como el Moonlight

es sirviendo copas y para eso, hay que atraer a la juventud.

Tengo que ir a un valor seguro para devolver el dinero

del préstamo a mi hijo cuanto antes. -A ver, una tortillita por aquí.

-Paty, ¿qué tal? ¿Cómo estás? -Bien, salgo a atender las mesas.

Eh... Y ¿tú qué tal estás? -¿Yo? Bien, bien, bien.

Aquí estoy, repartiendo "flyers" de estos para la inauguración

del Moonlight. Para lo que hemos quedado, ¿no?

(ASIENTE) -Muy bien. ¿Qué pasa? ¿Que hacéis algo especial o...?

-No, la verdad es que no hay pensado hacer nada nuevo ni distinto.

Sencillamente abrir, pero bueno, ahí ando con el problema.

No tengo ni camareros para mañana.

Y se me estaba ocurriendo, ¿tú no tendrías algún amigo...?

-Eh... Fernando, lo siento,

pero tengo mucha gente en la terraza. -Sí, sí. Claro. Disculpa, perdona.

-Chico, ¿cómo que no tienes camareros? ¿Cómo vas a abrir mañana?

-Pues no lo sé, María. No lo sé. No lo sé.

Y algo tendré que hacer, porque si no me voy a tener

que remangar yo y ponerme detrás de la barra a servir copas.

-Don Fernando. -¿Encontraste a alguien para mañana?

-No hay manera.

Llevo toda la mañana pateándome empresas de trabajo temporal,

pero nada. Vamos, que dicen que son malas fechas, que toda la gente

que tiene buen perfil ya está colocada.

-¿Cómo que ya está colocada? ¿No dicen que hay tanto paro

en este país? Alguien estará libre, digo yo.

-La gente que me han ofrecido tenía peor currículo que mi primo.

-Eladio, Eladio, si esto es una jugarreta para intentar colocarme

a tu primo, estás muy equivocado. -No, don Fernando. Se lo juro.

Lo de mi primo ya está olvidado. Es que no hay nadie.

(SUSPIRA) -Y ¿qué hacemos?

-Pues ¿qué vamos a hacer, Eladio? Si no tenemos más remedio,

tendremos que ponernos detrás de la barra a servir copas.

No queda otra. -Don Fernando,

que yo no sé poner ni una sola copa. -Ni yo, ni yo, Eladio.

Pero ¿qué quieres que le haga? De todo hay que aprender en la vida.

-Bua, estamos buenos.

-María, dos cafés con leche,

uno con leche de soja, el otro con leche normal pero templada.

Dos solos, uno con hielo, el otro con sacarina. Un menta poleo,

tres pinchos de tortilla y dos bocadillos

de lomo y queso que los pongo yo, ¿vale?

-Vale.

-¿Qué pasa, jefe? -Eh... Nada, nada, Eladio.

Estoy aquí, dándole vueltas a la cabeza con el tema de los...

camareros. Oye, eh... vamos a hacer una cosa, ve yendo para el Moonlight

y así lo vas chequeando todo de cara a la inauguración de mañana.

Yo me voy a quedar aquí cinco minutos y ahora voy para allá.

-Muy bien, yo lo chequeo. ¿Me llevo un par de "fliper" para repartir?

-Sí, claro, claro. Toma.

Llévate algunos. -Vale. Adiós.

-Entonces, ¿lo he hecho bien antes? -Has estado espectacular, Paulita.

-Seguro que lo dices por cumplir. -No lo digo por cumplir.

Voy a darte bastante calle.

Has mantenido la calma en una situación difícil.

-Yo cuando cogió el cuchillo me quedé descolocada,

pero no quería que lo notara. -Y no lo ha notado.

Has estado genial. (RÍE)

-La verdad, que el tío se ha quedado roto.

Creo que quería llamar la atención. -Bueno, eso lo dirán los psicólogos.

Lo más importante aquí es reducir el riesgo, proteger a la víctima

y protegerse a uno y has hecho las tres cosas.

Así que, enhorabuena.

-Gracias, necesitaba escuchar algo así.

-¿Por?

¿Estás rayada o qué? -No.

Rayada no.

Ahora entiendo cuando la gente dice que he vivido entre algodones.

No sé, yo de niña, nunca vi lo que he visto en esa casa.

-¿El qué? ¿Un colgado con un cuchillo?

-No, hombre, no. Me refiero al nivel de miseria.

No es que haya vivido en una burbuja, siempre he sabido que existían

personas que vivían situaciones complicadas...

-Pero no lo habías visto en tu vida, ¿no?

-Exacto.

No sé. Para mí, eso estaba muy lejos.

Yo no lo he tenido cerca en mi vida. -Ya.

Pues yo sí que había visto alguna familia así.

Unas cuantas.

Dos chavales de mi instituto se murieron por sobredosis.

-¿Qué dices? -Sí, por heroína.

De hecho, uno, Rober, su madre vivía en mi edificio, en mi escalera.

Era muy amiga de mi madre de toda la vida.

Y me acuerdo de verle en la escalera con todo el mono

yendo a pedirle pasta a la madre. -Pero ¿cuántos años teníais?

-Pues tendríamos... ¿qué? ¿13? 14 igual. Él tenía un poco más

porque había repetido curso... Palmó con 18.

-¿En serio? -Sí.

Y me acuerdo de eso, de verle ahí,

aporreando la puerta de la madre media hora o una hora igual.

La madre no le abrió la puerta nunca,

pero cada vez que se encontraba con alguien,

le pedía pasta o intentaba vender alguna mierda que había robado.

A mí no, claro, porque sabía que mi padre era madero. (RÍE)

-Qué mal rollo, ¿no? -Sí, daba mal rollo, sí.

Sobre todo, la mirada. La tenía como...

Como perdida.

Y la voz como borracho.

Todo, no sé. Los dientes, la piel...

Bueno...

Cosas que no se ven en la Castellana.

-Bueno, mi vida tampoco ha sido un camino de rosas.

Mis padres tienen dinero, sí, pero...

Ni son felices ni se quieren.

Si hasta duermen separados. -Sí, ¿no?

-Pues sí. De hecho, siguen juntos por mí, como si fuera una niña.

Se vinieron a vivir a Madrid para tenerme controlada.

Mi familia...

Puede parecer la familia perfecta, pero...

También vivimos situaciones complicadas, diferentes.

Pero complicadas.

-Bueno, pero las penas con pan son menos.

-¿Qué quieres decir?

-Que está gente cuando está jodida no se puede bañar en el yacusi.

-Qué pesado eres con el yacusi, que no tenemos.

-Pues hidromasaje, lo que sea.

A ver, es verdad.

En un casoplón como el tuyo se está mejor que en un cuchitril.

Que, a ver, tus padres dormirán separados, pero...

están juntos por ti y se han venido aquí para estar contigo.

Habría gente que pagaría por una familia así.

Perdón, no quería decir eso. -No te preocupes, si tienes razón.

No sé de qué me quejo. Tengo un buen trabajo,

mi familia tiene dinero, vivimos en un casoplón.

Sin yacusi, pero casoplón.

Me quejo de vicio.

En el fondo soy una pija mimada. -No eres ninguna pija mimada.

No quería decir eso.

Cada uno tiene sus problemas y tú estás mal con tus padres.

-Bueno... ¿Qué te parece si cambiamos de tema?

Ahora que tenemos un rato libre no vamos a hablar de padres, ¿no?

Mejor... ¿hablamos de ese tema que tenemos pendiente?

-No tenemos ningún rato libre, hay que hacer el papeleo.

Venga, va.

(SUSPIRA)

-Hola, Paty. ¿Qué tal? ¿Cómo estás?

-Bien, enseguida te preparo la mesa.

-No, no te preocupes, no me voy a sentar

a tomar nada, solo quería hablar contigo de...

de la inauguración del Moonlight.

-Ya, Fernando, no voy a poder ir porque voy a salir muy tarde

y lo que menos me apetece es meterme en un bar.

Prefiero irme de tranquis a casa con mi chico, ver una peli,

ir al cine, teatro.

-Ya, ya, si...

Si lo entiendo, no es que te invitara para ir al...

a la fiesta en sí, si no... Invitarte para...

Para trabajar, para que vengas trabajando.

-¿Trabajar? ¿En el Moonlight? -Sí.

-¿Tú has hablado de esto con María?

-No creo que sea necesario hablar con María, ¿sabes?

No te estoy pidiendo que dejes La Parra para trabajar conmigo.

Ni se me ocurriría quitarle a María la mejor camarera que hay.

Para nada. Es solo que... que... que bueno...

Ya sabes que estoy desesperado porque no consigo encontrar camareros

al menos para esta noche.

No sé, necesito resolver esto.

Te pago el doble, ¿qué te parece?

-Que... no voy a poder.

Es que termino muy tarde aquí.

-No te preocupes, no pasa nada, puedes pasarte cuando acabes.

-Te lo agradezco mucho pero no... No.

-A ver, Paty, Paty, estoy dispuesto a pagarte el triple.

¿Cuánto es lo que te paga María? ¿Diez euros la hora?

Te puedo pagar 50 euros la hora.

No sé, si la noche se da bien puedes sacar entre...

200, 300 euros. ¿Qué te parece?

-Que 200 o 300 euros en un día es mucha pasta.

-Entonces... ¿qué me dices? ¿Trato hecho?

-El dinero está muy bien, pero...

Pero es que no puedo trabajar contigo, lo siento.

-Pero... ¿por qué?

-Mejor vamos a dejar el tema, ¿vale?

-Eh... No, no, Paty...

No creo que sea mejor que dejemos el tema. Si rechazas una oferta así,

quiere decir que esto es un asunto personal y si es así

me gustaría saber qué demonios está pasando.

-¿Tú me estás hablando en serio? -Sí.

-Por supuesto que es un asunto personal.

Y no puedo trabajar contigo ni por 300 euros ni por 3000.

Vamos a ver... ¿Tú qué te piensas?

¿Que a mí ya se me ha olvidado lo de Jairo?

-Nadie ha olvidado a Jairo.

Pero no sé a qué viene esto ahora mismo.

-¿No lo sabes?

A que si Jairo no se hubiera metido en tus chanchullos, él estaría vivo.

A eso viene.

-Esto es un golpe muy bajo, Paty.

-Ya.

Pero Jairo está muerto por tu culpa.

Y eso es así, lo quieras recordar o no.

Y ya sé perfectamente que tú ahora eres un hombre nuevo,

que has cambiado de vida, que ya no traficas,

que incluso ayudas a la policía. Oye, me parece estupendo.

Pero nada de esto

va a resucitar a Jairo, ¿verdad?

Me parece genial que tú quieras cambiar de vida,

pero a mí mi conciencia no me permite trabajar contigo.

Lo siento.

-Buenos días.

-Elvira, ¿qué tal? ¿Cómo estás? Buenos días.

-Pues bien. Vengo de comprar.

¿Todo listo para abrir el Moonlight? -Sí, sí, sí.

Ya está... todo listo para la... inauguración. ¿Te vas a pasar?

-No creo, demasiados recuerdos.

-Ya. Entiendo.

-¿Y esa cara? ¿No te hace ilusión?

-Sí, sí, claro que me hace ilusión. Es solo que...

me acaban de recordar algo ahora mismo que...

Bueno, me ha dejado mal cuerpo.

-¿Alguna cuenta que saldar?

Yo sé mucho de eso.

Pero tiene una solución.

Venganza.

-Hola. -Eh, ¿qué tal? ¿Cómo estás?

-Muy bien, ¿tú? -Bien, eh...

¿Qué tal la rueda de prensa?

-Bien, bastante bien, la verdad.

Han venido con el hacha levantada, pero luego se han relajado.

-Yo te pido disculpas. No he podido ir porque tuve

que ir a juzgados. -Bueno, no te preocupes.

-Ahora voy a revisar una base de datos,

así que me voy a preparar un café.

-Sí, yo me he hecho uno bien cargado que lo de la prensa ha sido intenso.

-¿Sí? -Sí.

-Me han dicho que te los metiste a todos en el bolsillo, ¿no?

-Bueno... lo de llamarles a todos por su nombre ha ayudado bastante.

-Pero... ¿les conocías a todos? -No. A ninguno.

Pero forma parte de la preparación. Es mi arma secreta.

A todo el mundo le gusta que lo reconozcan.

Luego escriben artículos más amables.

Les sabe mal ponerte a parir si antes tú has sido amable.

Hola. Hola, inspectora.

-¿Qué tal, Claudia? Bien.

Discúlpame, Ángela, ¿no te importa? Tendría que hablar a solas con Lara.

No, no, qué va. Yo tengo mucho que hacer, además.

Hasta luego. Gracias, ¿eh?

Bueno, pues esto va muy rápido. Ya han salido dos artículos.

¿Y qué tal son?

No nos ponen por las nubes, pero no nos dan cera.

Básicamente lo que dicen es que... estamos atravesando

una situación complicada, pero que estamos solucionando bien.

A ver. "Cabe destacar la sangre fría de la inspectora Miralles

que no ha permitido que la gravedad de la situación

afecte a su buen hacer al frente de Distrito Sur".

Maite Soto de "El Espejo del Sur". Bueno.

Yo juraría que en esa publicación en "El Espejo del Sur"

nunca me habían puesto tan bien. Así que... te lo agradezco.

Bueno, yo no he escrito el artículo. Habrá que agradecérselo a Maite Soto.

Luego la llamo. Igual podíamos darle un caramelito.

Una entrevista, una exclusiva. Vaya, tú no das puntada sin hilo.

A los aliados hay que tratarlos bien.

Justo lo contrario de lo que he hecho yo.

Te debo una disculpa.

Esta mañana se me ocurre a 10 minutos de la rueda de prensa

dejarte muy claro que no confiaba en ti.

Y eso no es justo. Además... te podía haber puesto nerviosa

y dar al traste con la rueda de prensa.

Con el debido respeto, hace falta algo más que desconfianza

para ponerme nerviosa.

Pero te agradezco mucho que me lo digas.

Siempre se trabaja mejor si tus mandos confían en ti.

Especialmente cuando son gente a la que admiro desde hace años.

Después de lo que has conseguido esta mañana,

te puedo asegurar que la admiración es mutua.

Puedes contar con toda mi colaboración.

La verdad es que...

Está claro que tener una experta en comunicación

da buenos resultados.

Yo no lo tenía claro, pero... ahora ya no tengo ninguna duda.

Me alegro mucho de oírlo, inspectora.

Estoy segura que trabajando en equipo todos saldremos beneficiados.

Además, sé por experiencia que estos artículos positivos

se traducen en colaboración ciudadana y más operativos de éxito.

Totalmente de acuerdo.

Enhorabuena. Muchas gracias.

Lo has hecho muy bien. Gracias.

Pero te voy a pedir estos resultados los 365 días del año, ¿eh?

Por supuesto, claro.

Venga, hasta luego. Adiós.

-¡Ay! -Joder qué susto.

Dios. ¿Qué haces aquí? ¿No estabas escribiendo el informe?

-Sí, ya he terminado.

¿Me das un besito? -Eh... Paula, estamos trabajando.

-¿Y qué pasa?

¿Nos va a echar por besarnos en la sala de pruebas,

cuando no nos ve nadie?

-Te lo pido por favor.

-¿Qué pasa? Llevas todo el día igual.

-¿Que llevo todo el día igual de qué?

-A ver si lo entiendo.

El otro día me das un beso de buen rollo,

hoy me vienes a buscar a casa, de buen rollo, y de repente

cuando me acerco, reaccionas como si estuviera enferma.

Dime cómo y cuándo lo he estropeado todo.

-No has estropeado nada.

Pero ni es el momento ni el lugar de hablarlo.

-Ya pero nunca es el momento ni ningún sitio es el lugar.

-Paula, espera. Ven.

No está bien esto.

-¿Que nos besemos aquí?

Tranquilo, no lo volveré a hacer.

-No, creo que no deberíamos enrollarnos.

-Vale, lo entiendo.

Estamos en horario de trabajo y no paro de darte el coñazo.

-No estoy hablando de que... -Que sí, Toni.

Te entiendo, que te pongo en un compromiso.

Perdona por haber sido tan insistente, pero...

Como no decías nada, pues...

Pues yo qué sé.

Bueno, mira, tranquilo que te voy a dejar a tu aire y...

y esta noche, mañana o cuando sea, hablamos, ¿vale?

-No, no vale.

Es que no es solo el tema de...

momento y lugar equivocado, que también.

Es que tú estás en prácticas.

Y estás a mi cargo, técnicamente soy tu jefe.

-Sí. Vale, vale, que es un marrón.

Pero si lo hacemos bien no tiene por qué enterarse nadie.

-¿Cómo no va a enterarse nadie? Van a enterarse todos,

estas cosas se saben.

-A ver, a ver si lo entiendo...

¿Crees que te estoy pidiendo que nos casemos?

-No, no estoy diciendo eso.

-Alucino con el miedo que tienes. Pareces un niño pequeño.

-No estoy diciendo que te tenga miedo.

Hola. Buenas.

Hola.

2342.

Aquí está.

¿Todo bien? Sí.

Sí. Le estaba explicando el sistema de etiquetado de las...

pruebas. Pero es tan complicado que nos hemos liado.

Me he liado yo explicándoselo.

Bueno, pues me marcho. Os dejo tranquilos.

Vale. Chao.

Ahora entiendo el miedo que tienes.

Eres la persona que peor disimula del mundo.

Te mandan de incógnito y te muerden seguro.

-Pues he estado de incógnito.

-O sea, que lo que te pone nervioso soy yo.

O las mujeres en general.

-No, me pone nervioso que el comisario me pille

con la agente en prácticas a mi cargo.

Y si es su sobrina aún más.

-Dime una cosa, ¿en esta comisaría no ha habido ninguna relación

entre compañeros?

-¿A qué viene eso ahora?

-Me gustaría saber si soy la única pringada

que no puede liarse con quien quiera por su apellido.

-Es que te estás liando.

Sabes de sobra que si tu tío nos pilla liándonos,

me va a caer un paquete.

Y lo último que necesito es un expediente.

En serio.

Lo siento.

Pero es que no va a funcionar. -Desde luego que no.

Me has decepcionado muchísimo.

No pensaba que fueras tan... -¿Tan qué?

-Nada.

(Puerta)

Pasa, Andrés.

Andrés ya no está.

Y la chica de recepción tampoco.

Estamos solos.

¿Qué haces aquí a estas horas?

¿Todo bien? Y mejor que va a ir.

Tengo alguna propuesta.

Pero si quieres lo dejo en tus manos

y me sorprendes.

Ya hemos hablado de esto.

Sí y hemos hablado demasiado. Pero no de lo que a mí me interesa.

¿Que es?

No me dirás que no he mantenido bien tu arte.

Un artista siempre tiene derecho a contemplar su obra.

A disfrutar de ella. No, para, para.

Esto no puede ser.

¿Por qué?

Ya te lo he dicho, no puedes hacer esto.

Ni siquiera deberías estar aquí.

Me estás insultando. No merezco este desprecio.

¿Qué desprecio?

No tiene que ver contigo. Eres una mujer preciosa, pero...

¿Qué?

Que las cosas han cambiado, yo he cambiado.

Quiero salvar mi matrimonio.

Primero vamos a divertirnos... Por favor, ¡para!

Perdóname, no quería levantarte la voz.

Pero...

No me lo pongas más difícil.

Te lo voy a poner facilísimo. Lo siento.

Soy un hombre casado.

Ya estabas casado cuando te conocí.

Pero no recuerdo que fuera un problema ni conmigo,

ni con cualquiera con las que te liaste.

Es cierto.

Llevo años engañando a mi mujer. Pero no voy a hacerlo más.

Es mi vida. Puedo cambiar.

Como tú quieras.

(SUSPIRA)

Aquí tienes.

¿Algo para comer? -No, no, gracias.

-Se lo digo porque cerramos la cocina en media hora.

-He cenado ya, gracias. -Muy bien.

¿Adaptándose al barrio? -Pues sí.

Pero no me está costando, es un barrio muy agradable.

-Sí.

Voy para ahí que tengo cosillas. -De acuerdo. Gracias.

Vaya. Ya estabas tardando.

Eso son buenas noticias, ¿no?

-Bueno, eso depende de cómo se interprete.

-¿Quieres tomar algo?

-No, gracias. He tenido suficiente por hoy.

-Déjame adivinar.

Tratándose de Mateo...

hotel de cinco estrellas y champán.

-Parece que no lo conoces tan bien como crees.

No ha habido ni champán, ni hotel de cinco estrellas.

-(RÍE)

-Lo habéis hecho en la clínica.

Qué poco ha tardado en estrenarla.

-Que no, Andrés, no ha pasado nada.

Que Mateo no ha querido.

Perdona, me vas a traer algo de beber.

Un vodka solo, sin hielo ni nada.

-Muy bien. ¿Alguna marca en especial?

-Cualquiera. Gracias. -Gracias.

¿No me dices nada?

No sé.

¿Te gusta o no?

¿Cómo no me va a gustar? Me encanta.

Pero también me da cargo de conciencia. Es cuero auténtico.

Si te parece mal, lo puedo cambiar y buscar uno ecológico,

bio, vegano...

No había pensado mucho en lo del cuero.

Esto no se mueve de mis manos. Mañana mismo lo estreno.

Lo he escogido porque me recordaban a los que te gustaban

cuando te colegiaste.

Me alucina que te hayas acordado.

La de horas que pasamos delante de aquellos escaparates.

Parecías Audrey Hepburn en "Desayuno con diamantes".

Pues muchas gracias. Es un detalle.

Oye, ¿y por qué ahora?

¿Esto? Porque llevo un día muy largo y necesito relajarme.

No, me refiero al maletín. ¿Por qué me lo regalas ahora?

¿Te ha pasado algo?

¿Me estás preguntado si es el típico regalo tipo:

"Te he puesto los cuernos, te regalo flores"?

No quería decirlo tan crudamente, pero ya que lo mencionas...

Tienes todo el derecho a pensar así, pero no tiene nada que ver.

Te lo he regalado porque...

porque llevo todo el día pensando en ti.

Y he pensado que necesitabas uno y que este era muy de tu estilo.

Estoy muy orgulloso de ti.

Vas a hacer grandes cosas en ese centro cívico.

No como yo.

¿Cómo "no como yo"?

Tú también ayudas a la gente. ¿Les ayudo a qué?

¿A seguir las últimas modas absurdas?

Cuando empecé, todas querían unos pechos grandes y el culo flaco.

Y ahora el pecho les da igual,

pero todas quieren el culo de Beyoncé.

¿Y la gente que viene con la cara quemada o con cicatrices?

¿O con deformidades?

Sí, eso es verdad.

Hoy ha venido un tipo con unas orejas de soplillo.

Y creo que se ha ido un poquito más feliz.

Claro. Ayudarás a esa persona a sentirse mejor consigo misma.

Ya.

Pero no tiene nada que ver con lo que tú haces.

No sé si te lo he dicho lo suficiente, pero...

Siempre te he admirado mucho, Vero.

Por todo.

Jo.

-Uy, perdón. No he visto nada, me voy a mi cuarto.

No seas tonta, ven.

No, que tampoco quiero molestar.

-No, cariño, no pasa nada. Mira.

¿Qué te parece?

No sé, no te pega mucho, ¿eh?

Claro que no me pega. Se lo he regalado a tu madre.

Tampoco te queda tan mal. ¿Por qué no nos haces un desfile?

-Ay sí, venga. -Venga.

-Venga.

-¡Uh! Mira. -¡Guapo!

(RÍEN)

-Es para mí. ¿Qué te parece? Para la universidad.

-Bueno, me parece elegante.

Quizás para mi gusto demasiado elegante.

A ver, no os enfadéis.

Lo veo un poco de señora mayor.

-Pues estupendo. Que se note, ¿no?

Total, parezco la madre de todos los demás.

Oye, ¿y si nos sigues contando tu vida en la universidad

mientras cenamos? Sí, que me muero de hambre.

¿Os apetece que haga una ensalada con la vinagreta mágica di Matteo?

¿Cuántos años hace que no hacías esa vinagreta?

-Es la de frutos secos, ¿no? Sí.

Me encanta. Y yo preparo una pasta.

-Yo me pido el postre. -Vale.

Dejadme primero a mí porque si no... No seas pesado, que te conocemos

y te lías ahí...

-Primero va la pasta.

-¿Se puede saber qué demonios ha pasado?

-No me hables en ese tono.

-No me trates como un idiota.

No es tan difícil lo que te he pedido.

Se acuesta con la primera que ve. Y a ti te conoce de sobra.

Así que algo ha tenido que pasar.

-Pues que no quiere, eso ha pasado. Que no quiere.

(RÍE) -Que no quiere.

Yo flipo.

Se lo tenía que haber encargado a una veinteañera.

Seguro que es eso.

Es tu edad.

A ti te tiene ya muy catada.

Y por eso no se quiere acostar contigo.

-Si crees que me vas a humillar con comentarios así...

llegas tarde.

Más que me he humillado yo hoy...

-¿Qué te ha dicho?

-Que no quiere romper su matrimonio.

Que está enamorado. (RÍE) -Que está enamorado.

Lo que pasa es que no te lo has currado lo suficiente.

-¿Más? Solo me ha faltado ponerme de rodillas.

-Pues vuelves y te pones de rodillas.

Haz lo que debas, pero si no te acuestas con él,

no ves un duro.

-Vamos a ver cómo te lo cuento para que lo entiendas.

Te puedes meter tu dinero por donde te quepa,

yo no voy a volver a buscar a Mateo.

No se quiere acostar conmigo, y como comprenderás,

yo no puedo obligarlo.

-Tenemos un trato.

-Andrés, estás obsesionado.

-Ah, claro, ya lo entiendo.

Es el dinero, ¿verdad?

Quieres más.

¿Cuánto más quieres?

-Además de obsesionado, estás sordo.

No quiero tu dinero.

Yo me metí en esta historia porque de verdad me gusta Mateo.

De todos con los que he estado, probablemente sea

el que más me ha hecho disfrutar en la cama. Realmente me gusta.

Pero no debí meterme en esta historia.

En este jueguecito, como tú quieras llamarlo.

Porque ahora me siento fatal. De verdad.

-Claro.

Ahora resulta que tienes escrúpulos.

Qué pobre.

-Pues sí. Porque he visto que eres una rata.

-¿Qué has dicho?

-Se supone que Mateo es tu amigo. ¿Por qué no le dejas ser feliz?

Ha cambiado. Es un hombre fiel.

Quiere merecerse a Verónica. ¿Qué hay de malo en ello?

-Merecerse a Verónica. No tienes ni idea de lo que estás diciendo.

Desde que se casaron no ha parado de ponerle los cuernos.

Y ahora que ella se quiere separar, ¿él se va a reformar?

Pero ¿qué tienes 12 años?

Está fingiendo.

-Eres patético.

-Yo solo quiero que Mateo pague por todo el daño que ha hecho.

-No.

Tú lo que quieres es arruinar su matrimonio.

Y de paso ver si te puedes quedar con las migajas.

¿Es eso?

Es eso.

Serías capaz de cualquier cosa...

por salirte con la tuya.

Me das asco.

-Ni se te ocurra decirle una palabra de esto.

-¿O qué?

¿Me vas a amenazar?

Vamos.

Hazlo.

Siempre se puede caer más bajo todavía en esta vida.

-¿Seguro que no quieres una tila o un poleo?

No, gracias. Estoy bien.

¿Qué haces?

Ponerme al día.

Nuevos procedimientos, nuevos materiales.

Como tú con el Derecho.

Hay que estar al día de las leyes y jurisprudencia.

Me acuerdo cuando empezamos a salir.

Te quedabas hasta la madrugada estudiando.

Si te acuerdas es porque también estabas despierta.

Yo dormía mis ocho horas. En cambio, tú, a veces, ni la mitad.

Sobre todo cuando abrimos la clínica en Barcelona.

Puf, madre mía, vaya sueño atrasado que llevaba.

Me comían los nervios.

Claro que entonces tenía energía para todo, no como ahora.

¿Sigues nervioso?

¿Por la clínica nueva o hay algo más?

Bueno, por la clínica y...

y por todo esto. Paula, tú, yo.

He estado a punto de perderlo todo.

Estoy muy arrepentido.

Lo sé.

Y luego está lo de la clínica, que quiero que salga bien.

Para eso hay que echarle horas.

Pero no quiero apartarme de vosotras, como siempre.

Si se trata de trabajo, te vamos a entender.

Además, Paula seguro que va a empezar con sus jornadas interminables.

Ella encantada de la vida, seguro.

Solo quiero que sepas,

que si algún día te digo que trabajo hasta tarde,

o que tengo una cena con un cliente, es la verdad.

Te lo juro. Se acabaron las mentiras.

Vale.

Me puedes llamar.

Podemos hacer videollamada, si quieres.

Lo que quiero es que te fíes de mí.

¿Qué quieres que me fíe de ti?

¿O que hagamos una videollamada?

Porque son cosas contradictorias.

Es verdad.

Pero es que tienes todo el derecho del mundo a sospechar.

Te he visto muy relajado en la cena.

Estabas todo el rato haciendo bromas, sonriendo.

Es que estaba muy a gusto.

Hace tiempo que no teníamos una cena en familia.

¿Te lo has pasado bien?

Mucho.

Entonces te prometo que habrá muchas cenas como esta.

Todas las que pueda.

Aunque Paula no venía muy contenta del trabajo.

Sí, lo he notado.

Pero la hemos animado.

Gracias a ti.

Bueno, me voy a acostar.

¿Te queda mucho?

Ah...

Unas seis páginas, es un artículo bastante denso.

Además es en inglés, así que tardaré un rato todavía en irme a dormir.

Yo también tengo cosas que leer.

Pero bueno, estaré despierta.

Lo digo por si terminas y quieres hacerme una visita.

Sí, es lo que estás pensando.

No tiene sentido que sigas durmiendo en la habitación de invitados.

A menos que tú quieras, claro.

Yo quiero dormir contigo hoy, mañana, pasado y siempre.

¿No tienes que ponerte al día?

Es lo que voy a hacer.

Ponernos al día, tú y yo.

Bastante tiempo hemos perdido, ¿no?

Pues vamos a recuperarlo.

-"Cabe destacar la profesionalidad, simpatía y buen humor,

de la nueva responsable de comunicación y redes

de Distrito Sur, Lara Muñoz".

Impresionante, ¿eh? Sí.

Cae muy bien a la prensa y a ti...

te libera de hablar con los periodistas.

Todos contentos, ¿no?

Eso creo, sí.

No lo dices muy convencida.

-¿Te parece normal que todos estén hablando maravillas de la comisaría?

Dicen que ha bajado la criminalidad en Distrito Sur.

Y del tiro a tu hermano, ¡ni una palabra!

Esos periodistas están todos comprados.

-Mamá, por favor.

¡Elías!

¿Que qué?

Que se incorpora mañana.

Que viene de París.

No está tan claro que se reincorpore mañana.

¿Qué me quieres decir?

¿Te pasa algo?

-¿Por?

-Porque tienes cara triste.

-Es por Toni, que no podemos estar juntos.

Que al final eso se sabe y no quiere que el tío Emilio le expediente.

-Toni, para el carro. Eso no es motivo para ponerte un expediente.

Pondrá otro agente a cargo de Paula para que al evaluarla sea objetivo.

-No lo tengo tan claro y no me quiero arriesgar.

-No quieres contestar a la pregunta. -¿Qué pregunta?

-¿Tienes intenciones de ir en serio con ella?

¿En qué puedo ayudarte?

Pues verás.

Quería hablarte de algo que no tiene que ver con el trabajo.

Quieres hablar de lo que pasó ayer en la sala de pruebas, ¿verdad?

Pues sí, justo.

Lo viste todo, ¿no?

-Me tengo que poner a trabajar.

-Chao. -Chao.

-Lo que te quería preguntar es si te importaría dar la charla sola.

-Por favor, Miguel nos espera a las dos.

Y hay muchísima gente que viene a verte a ti.

-No tengo el día, Ángela.

-Ya.

Es por Miguel, ¿no?

Creo que, no sé...

Somos adultas y podemos hablarlo.

-No te pongas así, por favor.

Ya sabes que...

Ya sabes que siempre he cumplido con mis objetivos.

-Cuéntanos eso de contratar a mecánicos.

-Fíjese en esta columna aquí.

Es el dinero que entra al taller ahora mismo.

Y... la única manera que tenemos, para justificar estas cantidades,

es fingir que Álvaro tiene personal trabajando 16 horas al día.

Porque solo no podría facturar tanto.

-Claro.

En realidad, tiene todo el sentido.

-¿Has estado en los cinco continentes?

-Sí.

-Habrás visto de todo, me imagino.

-He visto de todo.

He visto...

cosas bonitas, cosas terribles.

Pero prefiero quedarme con las cosas bonitas.

Como tus ojos.

-Sé exactamente por lo que estás pasando.

-Eres muy amable, pero...

supongo que no has venido a mi casa

para contarme la enfermedad de tu madre.

-No.

Quiero comentarte algo sobre los números

que has visto esta tarde.

-Claro.

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Servir y proteger - Capítulo 624

24 oct 2019

La inspectora jefe Miralles es la policía más veterana de la comisaría del Distrito Sur. La inspectora Alicia Ocaña se incorpora a la comisaría. Ambas son el eje en torno al que gira la vida personal y profesional de sus compañeros y los casos policiales que afectan al barrio.

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