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No recomendado para menores de 7 años Servir y proteger - Capítulo 618 - ver ahora
Transcripción completa

Si tu problema es de reconocimiento, buscas un trabajo en un bufete.

No te gusta el de Oleguer, perfecto. ¿Te das cuenta de que hace años

que no tomo una decisión y la primera que tomo no dejas de cuestionarla?

La primera no. Has decidido que nuestro matrimonio está roto.

¡Ni se te ocurra a mí culparme de eso!

¡Ni se te ocurra! -Vale ya.

-Paula. -Es tu matrimonio

y yo no te voy a decir qué tienes que hacer,

pero quiero que sepas que... si tomas la decisión de dejarlo,

yo te voy a apoyar.

Tengo una nueva oportunidad y no voy a desaprovecharla.

Lo que necesito de verdad es arreglar mi matrimonio.

Pero ¿tú te crees eso, Mateo? Te conozco desde hace años.

Tú no puedes vivir sin tus líos de faldas. Está en tu ADN.

Me da igual lo que pienses, yo quiero seguir con Verónica.

Espero que trabajar con tu hijo no sea un problema para ti.

No, no. Al contrario, comisario. Me hace mucha ilusión.

Quiero comprobar qué clase de policía es.

Esta madrugada ha aparecido muerto Jesusín Díaz Tomé.

Ese es el hijo de Catalino Díaz, ¿no?

Efectivamente, para los que no lo sepáis,

Jesusín es el hijo del patriarca del clan Díaz-Tomé.

Y ¿tenemos sospechosos?

Todavía es pronto, aunque todos los rumores apuntan

que ha sido cosa del clan rival, los Rodríguez-Peña.

Mañana he quedado con uno de los cabecillas de los Díaz

en el mercadillo. Pero mañana es el entierro.

Sí, pero irá al mercadillo antes a montar su puesto. He quedado allí.

No podemos bajar la guardia,

aunque parece que está todo tranquilo.

Hay mucha pasta escondida en el taller.

-Y no sabes qué hacer con ella. -No tengo ni idea, mamá.

Pero hay que sacarla de ahí cuanto antes.

La policía registró la casa y en cualquier momento pueden

conseguir una orden para el taller.

¿Por qué tanto interés en este taller?

-Tiene el tamaño adecuado, una facturación variable,

se va a convertir en una de nuestras lavadoras de dinero.

Nuestros colegas europeos llevan dos meses aproximadamente

investigando a un grupo de mafiosos del sur de Italia

relacionados con la mafia calabresa. ¿Estamos hablando de la 'Ndrangheta?

Es una de las organizaciones más potentes y más peligrosas

que hay ahora. Así es.

La peor noticia es que Europol tiene información de que el grupo

está buscando asentarse en Madrid.

Esta gente se mueve a base de extorsiones, sobornos,

tráfico de drogas e incluso prostitución.

No te olvides de blanqueo de dinero. Es el segundo negocio más rentable

que tienen después del narcotráfico.

¿Tienes un minuto para unas preguntas?

Para vosotras siempre. Verás, hemos tenido cuatro denuncias

en dos días por robo de carteras. Sí.

Aquí a un montón de clientes le han levantado la cartera

y tiene que ser un ladrón de guante blanco,

no un atracador cualquiera.

-Sí, desde luego son carteristas profesionales.

Rocío, ¿qué tal? ¿Qué haces tú por aquí?

-Estoy yendo a unos cursos ahí en el centro cívico.

-Quería preguntarte si te suena Rocío Casares.

Me han dicho que últimamente está asistiendo por el centro.

-¿Rocío Casares? Sí, la verdad es que sí.

Está en un programa activo de búsqueda de empleo.

-Gracias.

-Señora, se le ha caído el bolso. -Gracias.

-Para que hubiera cometido todos esos robos,

tendría que estar dedicándose a ello a lo bestia

y no solo eventualmente. En eso tienes razón,

aunque tampoco podemos descartar que trabaje con alguien.

Acaba de llegar la confirmación de la empresa de limpieza.

Ya tenían instalado un sistema digital

para fichar a los empleados cuando entró a trabajar Rocío

y a simple vista,

todo coincide con lo que nos has contado, sí.

Verás, necesitamos un ojo experto con esto de los carteristas.

Y ¿quién mejor que tú, que conoce a la perfección todos los detalles

y los trucos de cómo lo hacen?

Nos vendría muy bien que colaboraras con nosotros.

(Música animada)

(SUSPIRA)

(SUSPIRA)

-Buenos días. -Ey, qué madrugador.

¿Quieres un café? -Sí, porfa.

He salido corriendo y ni he desayunado.

-Y ¿eso?

-Pues porque tengo que ir a hacer unas preguntas a un pavo

de un caso, una movida. Tengo que ir ahora, a primera hora.

-Ya ves.

Oye, que me he enterado de lo de tu padre. Qué fuerte, ¿no?

-Te has enterado ya, ¿no? -Sí.

Es que estuvo aquí en el bar y le contó a María que...

que le iban a destinar aquí un tiempo en Distrito Sur, ¿no?

Yo no me lo creía hasta que le vi entrar en comisaría.

-Pues no se quedó ahí la cosa.

Miralles nos ha puesto de pareja en un caso.

-Qué guay, ¿no? -Sí, estoy feliz. ¿No me ves la cara?

(RÍE) -Dando botes de alegría.

-Ya. No te ha hecho mucha gracia eso de trabajar con tu padre, ¿no?

-Pues no. Ayer ya me hizo la primera.

Me tuvo esperando una hora en el coche mientras iba

a interrogar a un pavo de un caso de los dos.

-Bueno, igual estás exagerando un poco.

-No, no estoy exagerando.

Me dice que no, que todavía no tengo experiencia suficiente,

que es que el sospechoso que es muy especial y se parece

a no sé qué futbolista checoslovaco que tira penaltis.

-Ah, Panenka. -Ah, que lo conoces.

-Hombre, claro que lo conozco. A mi padre le encanta el deporte

y de pequeña me contaba vamos, un montón de historias

sobre los deportistas más famosos: nadadores, tenistas, futbolistas...

Y ahí estaba Panenka, que tiraba unos penaltis que alucinas, ¿eh?

-Ya, es que no me apetece seguir hablando de esto, la verdad.

-A ver,

todo esto, lo que tienes que hacer por la mañana y eso,

¿tiene que ver con el caso de tu padre?

-Más o menos.

-Entiendo que trabajar con tu padre tiene que ser difícil.

Si te cuento las movidas que tenía con el mío cuando currábamos

en el gimnasio... -Sí, ¿no?

(BUFA) -Y ¿qué me recomiendas?

¿Que me tire por un barranco o qué?

-Sí, la verdad que el suicidio es lo mejor. (RÍE)

(RÍE) -Que no, idiota.

Lo primero, que no seas tan dramático y lo segundo pues...

intentar verle el lado positivo a esto.

A mí, trabajar con mi padre me sirvió para conocerlo mejor.

-Pero el problema es que le conozco demasiado.

Por eso no me apetece trabajar con él.

-Ten paciencia. Ya verás como algo bueno de todo esto sacas.

-No sé, puede ser, pero es que...

Me da pereza tener que demostrarle a estas alturas

que soy buen policía para que no me trate como un novato.

-Toni Ríos que nos conocemos, ¿eh?

No te metas en ningún lío solo por llevarle la contraria.

-Que es él quien me lleva la contraria.

Parece que está esperando que diga o haga algo para discutírmelo.

-Vale, ahora sí que sí, sé perfectamente que estás exagerando.

-Bueno, mira, Paty, que ya bastante rayado estoy con el tema.

-Hola. "Buongiorno", ¿qué tal? -Chao.

-¿Cómo lo haces para estar tan guapa y a la primera hora de la mañana?

(RÍE) -Eres tonto. Eres muy tonto.

-Tú no tienes buena pinta. ¿Qué pasa?

(RÍE) -Pues que no he dormido bien, tengo sueño.

-¿Tienes sueño? (ASIENTE)

-Mira, si quieres, en Italia tenemos un remedio natural

contra el insomnio... -¿Sabes qué pasa? Tengo que pirarme.

¿Me lo apuntas, Paty? Hasta luego, chavalote.

-"Mamma mía". ¿He dicho algo que le haya molestado?

-No. Lo que pasa es que no se acostumbra a vernos juntos.

Y a parte, está un poco rayado con el curro.

-Yo también, llevo una semana de locos...

Pero mira, por la noche creo que voy a terminar pronto

y estaba pensando, ¿te apetece quedarnos en casa

en plan "tranquis" como sin hacer nada especial?

-Me apetece muchísimo.

(Móvil)

Sí, "buongiorno. Pronto".

Ay, qué bueno, sí.

Sí, sí. Me alegro mucho que le haya gustado Madrid.

Bueno, la primera impresión es la que nos decepciona, ¿no? Sí.

No, que no me he olvidado. Claro.

Claro, claro. Paso a buscar a las 21:00. Sí, sí.

Va bien. No, no, no. Ningún problema.

Vale. Vale.

Muchas gracias, "arrivederci. Salve".

-Creo que se cancela el plan de esta noche, ¿no?

-Me había olvidado. Hay un conocido de la filial italiana que ha llegado

a Madrid y... tengo que entretenerlo. -Ah.

Bueno, tranquilo, "amore". Otro día será.

-Me encanta que seas tan comprensiva.

Bueno, ya que te he visto, mi día puedo empezar con ganas,

con "gioia", ¿sabes? Con felicidad. Te quiero.

-Y yo.

-Te quiero. -Chao.

(Móvil)

-¿Sí? -"Paolo, soy Álvaro,

te llamo desde un móvil prepago." -Bravo.

Veo que eres un hombre previsor

y algo me dice que tienes buenas noticias para mí.

-"Por teléfono no pienso decirte nada. Quiero verte.

He hablado con mi madre y tengo una respuesta.

Pásate por mi taller esta mañana si puedes."

-Nos vemos en un rato, tío.

-Pues menudo fracaso de reunión, ¿sabes?

No sé en qué momento se me ocurriría pensar que...

que me podía reinventar tirando de... las plataformas estas tecnológicas

de movilidad que hay ahora. -No sé, quizá tendría que esperar

un poco más para decidir qué hace con el dinero de la multinacional

por la venta de la empresa. -Y ¿qué voy a esperar, Eladio?

Si el dinero no ha dado para mucho, para pagar esas indemnizaciones,

las deudas y poco más. Me he quedado prácticamente a cero.

Pero desde luego, está claro que algo tendré que hacer.

-No sé, no me puedo quedar quieto. -No se preocupe, don Fernando.

Recuerde que usted fue capaz de levantar un imperio

solamente con un par de furgonetas. -Sí, sí.

Pero eso eran otros tiempos. Era joven y...

En fin, no tenía nada que perder. Fíjate, tampoco tenía ni experiencia.

-Pero tenía ganas de comerse el mundo. (RÍE)

Pero ahora tiene mucho más que entonces

y por el camino, se ha caído y se ha levantado muchas veces.

¿Sabe lo que le falta? -¿El qué?

-Encontrar otra vez esas dos furgonetas.

(RÍE) -Gracias, Eladio.

Yo, de verdad, no sé qué decirte. Solo agradecerte todo tu apoyo,

el ánimo que me estás dando, porque en momentos como este,

cuando uno se da cuenta que lo ha perdido todo, es cuando...

ve que la gente que tiene a su alrededor...

quién es amigo de verdad y quién no. Y tú lo eres.

(SUSPIRA)

(SUSURRA) -Madre mía.

Venga, hombre.

(SUSPIRA)

-¿Algún problema?

-Mira, me estoy peleando con la fotocopiadora y de momento,

gana ella.

Quiero hacer fotocopias a dos caras pero no sé cómo hacerlo.

-A ver, déjame ver.

¡Ah! Lo que me temía,

cuando se enciende el piloto de atasco de papel

no hay manera. -Y ¿qué hay que hacer?

-Una maniobra complejísima, ingeniería pura.

Lo apagas, esperas unos segundos y lo vuelves a encender.

No falla. (RÍE)

-Pues mira, me consuela que el fallo sea de la máquina y no mío.

Ya pensaba que tampoco sabía hacer fotocopias.

-Mujer, no te machaques así, que llevas aquí muy poco tiempo,

te tienes que adaptar, tienes que ir sobre la marcha aprendiendo cosas.

-Todos hemos pasado por ahí. -Te agradezco que me lo recuerdes,

porque a veces, pienso que solo me pasa a mí.

-Si quieres información confidencial, este lugar

es punto de encuentro para charlas, para enterarte de cosas...

Si quieres saber si algo es verdad o mentira y ves un corrillo de gente,

te acercas, preguntas y te enteras. Y así, te vas integrando.

-Muy bien, pues tomo nota. Aunque dudo que a mí me cuenten algo.

Al fin y al cabo, estoy en prácticas y no he empezado con buen pie.

-¿Por qué dices eso?

-Porque creo que no estoy dando la talla.

Si no, la inspectora Miralles no me habría mandado a la ODAC

y me habría dejado con Toni y su padre

con el enfrentamiento entre clanes.

-Oye, que la ODAC no tiene nada de malo, ¿eh? Yo estuve mucho tiempo

antes de que me destinaran a la UFAM. -Si ya sé que no tiene nada de malo.

Lo hablé ayer con Santiago, pero... para mí es muy duro

que me hayan sacado en mitad de la investigación.

-Si te sirve de consuelo, mira a Toni,

que odia el papeleo y estuvo un montón de semanas

redactando informes y denuncias. Y ahora, todo el día en la calle.

(RÍE)

-Chicas, perdona que os interrumpa, ¿habéis visto a Toni?

-Yo pensaba que estaba contigo. -Pues no.

Ha salido de casa prontísimo y no le encuentro por ningún lado.

He mirado hasta en el bar. -Y ¿le has llamado?

-Sí, pero no lo coge

y quedamos con un miembro importante del clan de los Díaz.

-No sé, yo le he visto hace una hora, pero no le he vuelto a ver.

-Me la ha jugado porque habíamos quedado

a primera hora de la mañana para hablar con este tipo.

Se va a enterar.

-Bueno, que seguro que le ha surgido un imprevisto y vuelve enseguida.

-A lo mejor Miralles o el comisario le han mandado un recado importante.

-Para recado el que le voy a dar como no aparezca.

Igual que cuando me la quiso colar con las notas de selectividad

o el primer día que pasó la noche fuera de casa.

Es que siempre igual, es que no aprende este chaval.

Va a su bola, a su bola.

-Bueno, a ver.

Oye, mira, pues tenías razón. Sí que funciona.

-Apagar y encender. (RÍE) (RÍE)

-Y este es el último.

Estos son los hurtos que volverán a ocurrir durante el último mes.

Creo que por el "modus operandi",

todos fueron ejecutados por el mismo carterista de La Parra.

-Ya. Y este punto verde, ¿por qué... por qué lo has puesto aquí?

-Esto está así porque este...

fue con una anciana

que estaba comprando unas flores en un puesto ambulante.

La vendedora le insistió para que pagara con monedas

y ella se dio cuenta que le faltaban 20 euros cuando se marchó.

-Ahí está la clave, Nacha.

La forma de engañar. Por ejemplo,

los estímulos externos para desviar la atención.

El clásico empujón o el tropiezo fingido.

Y después están los externos, que son muy importantes.

-¿Y cuáles son?

-Consisten, básicamente, en desviar tu atención

para obligarte a recordar algo concreto.

La vendedora esta, ¿no?

Le preguntó si tenía monedas.

Y la obligó a recordar lo que tenía en el monedero.

-¿Así de fácil?

-Claro, se concentró únicamente en eso,

entonces, ahí aprovechó el carterista para quitarle el billete.

Si puedo controlar tu mente, te puedo controlar a ti.

-No sé, no creo que con eso baste.

-Que no, ¿no?

Venga, morena, vente que te voy a hacer una demostración.

Cógete esta llave...

Ponte las manitas así.

Y mírame a los ojos.

¿Qué tienes en los bolsillos?

-En los bolsillos tengo...

en uno la placa y en otro dinero.

-Ya.

¿Y en cuál la placa y en cuál el dinero?

La placa en el izquierdo y el dinero en el derecho.

-¿Y la llave?

-La llave la tengo aquí, no me la has quitado. ¡Ja!

-Pero seguro que echas de menos esto, ¿no?

-Oye, el anillo.

¿Me lo has quitado mientras nos mirábamos a los ojos?

-La clave es distraer tu atención.

¿Seguimos jugando?

-Hola.

Perdón.

Tú eres Panenka, ¿verdad?

Soy Toni, era colega de Jesusín.

Bueno, conocía a Jesusín del gimnasio.

Me he enterado de lo que ha pasado y...

estoy flipando.

Solo quería deciros que lo siento mucho.

Que...

Sé que lo sabrás, pero Jesusín era un trozo de pan.

Un tío que se llevaba muy bien con todo el mundo.

No entiendo lo que ha pasado,

no entiendo quién ha querido hacerle daño.

Perdona que me presente ahora, ya veo que estáis currando.

Pero quería darle el pésame a la familia,

no quería molestar a los hermanos y he dicho: "Bueno, igual...

si hablo con Panenka". Como Jesusín hablaba tanto de ti.

Se ve que te quería mucho.

Mira, Jesusín era muy buena persona.

No sé qué ha pasado. Solo espero que no haya sido por dinero.

Porque si es así...

se lo hubiera prestado.

-El problema de Jesusín...

eran las mujeres.

-¿Cómo?

¿Todo esto ha sido por un lío de faldas?

O sea, ¿el novio o marido de una de ellas?

¿Le ha querido hacer daño porque estaban...?

Perdón, lo siento.

No quiero molestaros.

Soy su colega y solo quiero saber...

-Lárgate. -Soy su colega, solo quiero saber...

-Que te largues.

-Vale, solo quiero saber lo que ha pasado.

Tranquilízate, ¿qué haces? No llevo nada aquí.

Llevo dinero, cogedlo si queréis.

¡Dame eso, por favor, dame eso!

Solo queremos saber lo que ha pasado.

Queremos ayudaros.

Panenka, tranquilízate.

Tranquilízate. Por favor, para.

-Panenka, déjalo, tío.

Déjalo. Es un inconsciente que no sabe lo que es el respeto.

En unas circunstancias como las que estáis pasando.

Antes que nada quería darte el pésame.

Ha sido una tragedia.

Si me cuentas lo que ha pasado, podemos ayudaros.

Estarás contento. Lo has mandado todo a la mierda

Todo por hacerte el machito. -Que sí, lo siento mucho.

-¿Se puede saber qué mosca te ha picado?

¿Tanto te avergüenza trabajar con tu padre?

¿No has aprendido que en la policía se trabaja en equipo?

-¿Como ayer cuando me dejaste en el coche?

¿Eso es trabajar en equipo? -No compares lo de ayer con esto.

-Lo que pasa es que no te crees que pueda ser policía.

Piensas que soy un estorbo y llevo un año trabajando aquí

y resolviendo casos sin ti.

-Pues hoy la has cagado hasta el fondo.

Te has cargado la colaboración del único informante que teníamos

para resolverlo.

Llevaba años ganándome su confianza.

Te he dicho que era un miembro importante del clan Díaz.

-¿Crees que hubieras sonsacado más que yo?

-¿Qué le has sacado? -Pues le he sacado cosas.

Lo que ha pasado con Jesusín es por un lío de faldas.

-Vámonos a comisaria, aquí no hay nada más que rascar.

Como no hagamos algo con esa información,

te voy a recordar esta pifia el resto de tu vida.

-Que sí, papá, que sí.

-Pero me lo has quitado todo.

-La clave ha sido desviar tu atención, ya te lo he dicho.

-¿Me puedes decir dónde has aprendido todos estos trucos maravillosos?

-Cuando Gonzo me enseñó, bueno, me obligó a robar para él.

Intentar ser una crac en eso

era lo que me hacía sentir menos como una mierda.

-Ya sé que ese tío te machacaba un montón.

-Y yo erre que erre, intentando que me respetara,

pero nada, no lo conseguí.

Empecé a fantasear con la idea de pertenecer a una banda

que me valorara por lo que soy y no por ser la novia del jefe.

-¿La encontraste?

-Sí.

Había un grupo de mujeres...

que estaban despuntando en el oficio,

pero cuando Gonzo se dio cuenta me lo sacó de la cabeza.

-¿Y se puede saber qué te llamó la atención de esa banda?

-Pues que eran la hostia.

Todo lo que te he enseñado, lo dominaban a la perfección.

Eran como el engranaje de un reloj.

-¿Y tú sabes si...

si esa banda sigue en activo?

-Pues no lo sé.

Sé que las metieron en la cárcel, pero que acaban de salir dos, creo.

-Han salido ya.

Esto es solo una idea, pero...

¿Y si son ellas?

Eso explicaría esta cantidad de hurtos en tan poco tiempo.

El que sea más de una persona tiene todo el sentido.

-Pues...

No lo sé, tía, no lo sé...

La verdad es que sí que es...

Les gustaba usar el truco de la vendedora de flores.

-¿Lo ves?

Igual han salido y han decidido reorganizarse.

Haz una cosa, tú...

Escríbeme el nombre de estas mujeres.

Y sus motes, todo lo que te acuerdes.

Yo voy a revisar sus fichas policiales y...

saber en qué estado están en la actualidad.

-Sí que te fías de mí, ¿no, morena?

Podría estar aquí...

formando parte de la banda intentando desviar tu atención.

Quizás te la estoy colando.

-Escríbeme los nombres que del resto me encargo yo.

-Muy bien.

Los nombrecitos, a ver.

-¿Tu familia?

-Mis hermanos.

Hacíamos un gran equipo.

-"La famiglia".

La familia lo es todo.

Sin ella vamos cojos por el mundo.

Yo no entiendo

a la gente que le da la espalda a los suyos.

Que son los únicos

de los que te puedes fiar siempre y de verdad.

No esperaba que me llamaras.

Creía que te habías rajado, sin haber si quiera empezado.

-Solo te dije que tenía que consultarlo con mi madre.

Tenía que pensármelo bien.

-Es la primera decisión que tomas sin tus hermanos.

-Sí.

Y supongo que por eso hoy los echo tanto de menos.

-Te entiendo.

Pasé por esa misma...

sensación de desamparo cuando murió mi padre.

Es un camino jodido.

Pero tendrás que recorrerlo solo.

-Lo sé.

Y lo estoy intentando.

Pero si te digo la verdad, hay días que pienso que no podré.

-Ese viaje se te hará más fácil

si sabes rodearte de los aliados indicados.

Y créeme cuando te digo,

que tener mis socios como compañeros, te será muy útil.

-Paolo...

te advierto que mi madre es muy celosa con sus negocios.

No tiene la mente muy abierta de cara a que metamos

nuevos socios. -Es una mujer prudente. Ya está.

-Lo es.

Y te aseguro que si se lo hubieras ofrecido

directamente a ella, te hubiera dicho que no.

Pero confía en mí.

Y, al fin y al cabo, tú me has abierto los ojos

sobre los beneficios de blanquear la pasta.

-¿Eso es un sí?

-Estamos pasando por un momento muy complicado

y creo que este acuerdo nos puede hacer mucho más fuertes.

Tenemos que pensar en el futuro.

-Bravo.

Habéis tomado una buena decisión.

Venga, vamos.

Sí.

Sí, te esperamos.

Chao.

-¿A quién has llamado?

-Tranquilo.

Es uno de la familia.

Y, ahora, tú también vas a formar parte de ella.

Te presento a Filipo Tassano.

Él es el enlace que mis socios han enviado de Italia

para cerrar el trato.

-Ya...

¿Y lo han enviado sin saber mi respuesta?

¿Por qué sabían que iba a decir que sí?

-Es que...

mis ofertas son irrechazables.

Filipo te aclarará todas las preguntas que tengas

sobre la logística de las operaciones, los beneficios,

los cobros...

Todo.

Os dejo solos.

-Así que Panenka se subió a la furgoneta

y se fue sin decir ni "mu".

Toni siempre está igual, actuando por su cuenta.

Desoye los consejos de los más veteranos

y tira al monte, como las cabras.

Ve y dile que venga que quiero hablar con él.

Antes quiero que sepas que, en parte, todo esto es

responsabilidad mía también, Miralles.

Santiago, que seas su padre no quiere decir

que tengas que responsabilizarte de todo lo que hace.

No. El actuó voluntariamente y por su cuenta.

Un poco en reacción a lo que yo hice ayer.

Le pedí que me dejase a mí hablar con los Rodríguez-Peña

y lo dejé en el K, allí de espectador.

Vi que eso le había molestado

y que no le habías hecho caso en su sugerencia,

pero eso no justifica lo que ha hecho hoy.

Ya, ya, pero no sé.

Creo que no le he hecho el caso que debía.

Tengo que mentalizarme de que ya no es un crío.

Dejar de verlo como un hijo y verlo como un policía

joven e inexperto, pero talentoso.

¿Me estás pidiendo que pase por alto lo que ha hecho?

Solo por esta vez.

Al fin y al cabo, ha actuado con agallas e imaginación

y le ha sacado algo a Panenka. Ah, ¿sí? ¿Qué?

Pues parece ser que Jesusín el problema que tenía

eran las mujeres.

Pero eso es lo que dice Panenka.

Pero ese tío no suelta nada a la ligera, ¿eh?

Yo prestaría atención a ese dato.

Pero ¿eso os ha llevado a alguna conclusión?

Bueno, estamos barajando varias hipótesis.

Puede que Jesusín ofendiera a alguna de las mujeres

de los Rodríguez-Peña o tuviera una relación con alguna de ellas.

La rivalidad de estas familias viene de lejos

y una relación así no sería permitida.

Eso sí sería un avance. No lo niego.

Bueno, entonces, ¿sigues queriendo que traiga a Toni?

¿Le has dado una colleja?

Por supuesto.

Pues con eso me conformo. Venga.

(Puerta)

¿Miralles? Sí, dime.

Pasa, Rocío.

Mira, te traigo a Rocío Casares.

No sé si la recuerda. La tuvimos detenida aquí

por temas de robos de carteras. Sí, lo sé. La recuerdo.

Silvia y yo la estuvimos interrogando

respecto a los hurtos que han ocurrido últimamente

en el barrio.

¿Y en calidad de qué me la traes?

Para informarte que está colaborando con nosotras en ese caso.

Y, después de analizar todos los hurtos,

creemos que Rocío ha dado con la clave.

Entonces, ¿ya sabéis quién es el carterista?

Bueno, no es uno, son varios, o, mejor dicho, varias.

Nos enfrentamos a una banda de mujeres.

Todas ellas tienen antecedentes.

Aquí tienes las fichas de cada una para echarles un vistazo.

-Forman parte de una banda que llegó a competir con la mía.

-Dos de ellas, ahí las verás, son hermanas.

Rosa y Teresa García.

Salieron de la cárcel hace poco

y parece que están reorganizándose.

Tienen las mismas técnicas de robo

y se dividen las zonas y los horarios de actuación.

¿Y dónde habéis obtenido toda esta información?

He tirado de antiguos contactos

y, de hecho, he averiguado dos nombres más:

Chusa Luque y Feli Mendoza.

Se reúnen una vez por semana en una nave industrial abandonada

para repartirse el botín.

¿Sabéis cuándo va a ser la próxima reunión?

Hoy mismo.

Para ser más exactos, en dos horas aproximadamente.

Así que necesitamos montar un operativo ya.

Pues el caso es que...

no tengo a nadie para asignarte.

Pero, Miralles, no podemos esperar una semana más a esto.

Si se enteran de que alguien nos dio el soplo,

igual les perdemos la pista.

Bueno, está bien. Iré yo.

¿Estás segura? Sí, claro.

Ya te he dicho que no tenía suficientes efectivos

para asignarte.

Pero escucha una cosa, necesito hablar contigo a solas.

Discúlpanos, Rocío. Sí, sí, claro.

Te espero fuera, pero no tardes que tengo que currar.

Vale, hasta luego.

-Dime.

¿Cómo sabes que Rocío no miente?

¿Has corroborado sus fuentes? Podría ser una maniobra

de distracción.

No, no lo es.

Silvia y yo comprobamos las coartadas respecto al tema de los robos

y está todo perfecto. Y, además...

Rocío hoy se ha ganado mi respeto. Me ha demostrado que ha cambiado

y se ha convertido en la persona que deseaba ser desde hace mucho.

Muy bien.

Pues, entonces,

me cambio y nos vamos. Muy bien.

-"Piacere".

-Igualmente.

¿Tú otra vez aquí?

¿De qué me vas a acusar esta vez?

¿Extorsión, secuestro...?

No hace falta que te pongas a la defensiva

que solo vengo por un aviso.

¿Qué clase de aviso?

Ha habido un repunte de robos en el barrio.

Carteristas.

Estamos avisando a los comercios para que tomen precauciones

y estén atentos por si hay algún sospechoso.

Vaya, pues...

sí que tiene que ser grande el repunte

para tener que avisar a todo el barrio.

Estamos algo preocupados, sí.

La mayoría de hurtos se producen en pequeños comercios

aprovechando que los clientes andan distraídos.

Y la cosa va a más.

En definitiva, que no tenéis ni idea de dónde empezar a buscar

y estáis pidiendo la colaboración ciudadana, ¿no?

La colaboración ciudadana se agradece siempre, sí.

Así que si has visto o ves algo sospechoso,

estoy a tu disposición.

Se nota que tienes el discursito muy bien aprendido.

¿Has ido por todos los comercios avisándoles o qué?

¿Qué quieres, tío? Es mi trabajo.

Si quieres ayudar, bien y, si no, tú sabrás.

Pues me gustaría, pero creo que no voy a poder.

En este taller solo tengo gente de confianza,

gente del barrio.

Y esto no es un bar o un banco donde un ladrón pueda entrar

a robar a nadie.

Pues, nada, sigo con mi ronda.

(RECUERDA) "Me documenté sobre el caso y es alarmante

lo que estos tres son capaces de hacer.

Esta gente se mueve a base de extorsiones, sobornos,

tráfico de drogas e incluso prostitución".

Álvaro, dices que la mayoría de tus clientes

son del barrio, pero este último que acaba de salir

¿sabes si es italiano?

¿Qué pasa?

¿Piensas que una banda italiana de carteristas

se ha instalado en Distrito Sur o qué?

Vale, veo que tendré que comprobarlo por mí misma, ¿no?

Estamos en posición.

(Sirenas)

¡Alto, policía!

¡Quietas!

-Teresa García,

Rosa García,

Feli Mendoza y María Jesús Luque,

quedan detenidas por haber cometido cerca de 63 hurtos

y por haber llevado a cabo actividades de organización criminal.

Dejad las bolsas y levantad las manos

donde pueda verlas.

Muy bien.

Eso es.

Manos arriba.

Quietas.

¡Quieta! No te muevas.

¡Quieta!

(RECUERDA) "Ricky, deja el arma en el suelo.

Necesito que vengas conmigo a comisaría.

Solo te voy a hacer unas preguntas sobre Marcos Carvajal.

¡No!".

Entrégate.

Baja esa navaja.

Vamos a hacer las cosas bien.

Te voy a contar algo.

Hace poco tuve que disparar a un chico

que me amenazaba con un arma.

Yo quise evitarlo, pero no me dejó otra opción.

Y toda la gente que le quería,

su madre y su hermano,

ahora están destrozados.

Le echan de menos.

Rosa...

Rosa, tú eres muy joven. Te queda mucha vida por delante.

No la desperdicies, por favor.

No cometas el mayor error de tu vida.

Por favor.

No me obligues a disparar.

Dame esa navaja.

Bien.

Así está mejor.

(WALKIE-TALKIE) "Inspectora, las tenemos."

Tienes derecho a un abogado.

Tienes derecho a no declarar contra ti misma.

Tienes derecho a no declararte culpable.

Vamos.

¿Le has encontrado?

Se ha esfumado.

Como si se lo hubiese tragado la tierra.

¿Tú has notado si tenía algún tipo de acento?

No tengo ni idea. Casi no habló conmigo.

Álvaro, el asunto es serio.

Creo que ese hombre podría ser Filipo Tassano,

miembro de un grupo de la mafia calabresa

que está intentando asentarse en Madrid.

¿En serio?

Es cliente tuyo, así que sabrás cómo localizarle.

Necesito sus datos.

No es cliente mío, Silvia.

Simplemente ha venido a pedir un presupuesto.

Y parece que no le ha interesado mucho

porque se ha largado sin darme explicaciones.

Necesito que me acompañes a comisaría

y me des todos los detalles.

Tengo mucho curro. No tengo tiempo.

Pues lo siento, el curro tendrá que esperar.

Me haces venir aquí sabiendo que tengo mucho curro

y, ahora, me haces esperar.

Paciencia.

No he visto a ese tío en mi vida, Silvia.

Solo ha venido a pedir un presupuesto.

¿Presupuesto para qué?

Para un cambio de bujías.

Le he pedido su nombre y su teléfono, pero...

parece que no le ha interesado mucho porque se ha largado.

Filipo Tassano.

Está en busca y captura por la Europol.

Pertenece a la 'Ndrangheta, que es la mafia calabresa.

Desde los años 90 es la banda criminal más importante,

la más peligrosa de toda Italia,

por encima de la Camorra o de la Cosa Nostra.

Pues siento decepcionarte, pero no tiene nada que ver conmigo.

No te desentiendas, Álvaro. Esto es importante.

La 'Ndrangheta está desembarcando en Madrid.

Quiere extender sus dominios por España.

Estamos hablando de prostitución, usura, extorsión,

tráfico de drogas, tráfico de armas...

Y tu idea de que la mafia se instale en Madrid

es coger Motor Soler,

un taller de barrio, ¿no?

Las organizaciones criminales necesitan tapaderas.

Venga ya, Silvia.

¿Estás delirando o qué te pasa?

¿Qué es de lo próximo que me vas a acusar?

¿De terrorismo yihadista?

Sabías quién era este hombre, admítelo.

¿Así es cómo vas a cuidar de tu madre

y hacerle justicia a tus hermanos?

¿Aliándote con la mafia?

Te he dicho que no lo he visto en mi vida.

Y tampoco le voy pidiendo

los antecedentes penales a mis clientes.

Empiezo a pensar que asaltaste ese furgón blindado

y que lo hiciste para ellos. Te estás pasando.

No tienes ningún derecho a hacer esas afirmaciones tan graves.

Estás haciendo un abuso de poder solo porque eres policía.

Y no me puedes retener aquí por tus paranoias.

No son paranoias

y lo sabes.

Entonces, enséñame una sola prueba de lo que estás diciendo.

Álvaro, sé que estás destrozado

por todo lo que le ha pasado a tu familia,

que es mucho dolor.

Y me doy cuenta de que todo ese sufrimiento

te está cambiando.

Eso no es verdad. Sí, sí lo es.

Puedo ver ese sufrimiento y ese dolor en ti.

Mucho resentimiento antes no estaba.

Eras buena persona.

No te reconozco, tío.

¿Has terminado ya?

Me quiero largar.

Reflexiona.

Toma medidas

antes de que sea demasiado tarde.

Ya.

Todo esto lo estás haciendo por resentimiento, ¿no?

Nunca me vas a perdonar que eligiera a mi familia antes que a ti.

Por lo menos, ya lo admites.

No, no es personal.

Pues a mí me parece que sí.

Haznos un favor a los dos, Silvia,

olvídame de una vez

y deja que siga con mi vida.

-No sabes las ganas que tenemos de leer esa entrevista, Olga.

Es tu primer éxito mediático en Italia.

De verdad, eres...

Bueno, no sabes cuánto te quiero.

No, no ha venido todavía, no.

Sí.

Cuando llegue, te llama. No te preocupes.

¿Tú sabes cuánto te quiero?

¡Pues te quiero mucho! ¡Mucho!

Besos. No te entretengo más.

Adiós.

Lo siento, cariño. Ya sé que es muy tarde.

Acabo de colgar con Olga. Bueno, luego te llama.

Vale.

Acabo de hacer la cena.

He hecho un salmorejo para chuparse los dedos.

La guinda perfecta para terminar el día.

¿Ha sido un buen día? Pues sí.

¿Algo que celebrar? ¿Voy a por el vino?

Bueno, pues hay que celebrar

que he vuelto a ser yo misma.

Lo del vino lo dejo a tu criterio.

Entonces voy a por el vino inmediatamente.

¿Qué quieres decir con eso de que has vuelto a ser tú misma?

He vuelto a salir en un operativo.

La verdad es que ha sido pura casualidad

porque no me ha quedado más remedio.

No tenía suficientes efectivos y tampoco podía aplazarlo.

Pues, hombre, estando tan reciente lo de Ricky Soler,

no sé si tomármelo como una buena noticia.

Bueno, sí, después de eso, la verdad es que,

en algún momento,

tenía que enfrentarme a una situación difícil.

Y ha salido todo bien.

No del todo.

Nacha y yo teníamos que detener a una banda de mujeres carteristas

y, al final, se ha complicado la cosa.

Pero no te pares, hombre. Continúa.

Pues, verás,

una de ellas, la más joven,

de repente ha sacado una navaja para amenazarme

y yo he tenido que sacar el arma.

Entonces, bueno, ha sido un momento duro porque...

porque, de repente, me he visto de nuevo en la plaza

frente a Ricky Soler.

Has debido pasar un momento muy angustioso, ¿no?

Pues sí. Ha sido como revivir la pesadilla.

La verdad es que ha habido...

un momento en el que pensé que no sería capaz

de afrontar la situación.

Anda, si no me lo quieres contar, no pasa nada.

No, no importa, si...

Me he tenido que abstraer de los malos recuerdos

y concentrarme en ella que, al fin y al cabo,

me estaba apuntando con una navaja.

Pero he conseguido convencerla de que me la diera.

¿Cómo lo has hecho?

Pues...

le he hablado de Ricky. Le he dicho

que era joven como ella,

que no había conseguido

evitar dispararle y que ahora su familia le lloraba.

Y le he dicho que pensara en su futuro.

Finalmente, salió todo bien.

Pues sí.

Porque, después de las consecuencias que tuvo el episodio de Ricky,

no sé,

que me investigaran,

que me mandaran para casa,

las críticas y los comentarios que suscitó la noticia falsa

de mi medicación,

la verdad es que necesitaba

volver a confiar en mí misma, volver a ser la policía que soy.

Eso hay que celebrarlo, pero ahora mismo.

Por el regreso de la inspectora Miralles.

Gracias, cariño.

Rocío, ¿qué tal?

Te he estado llamando, pero como no me contestabas,

probé a ver si te encontraba por aquí a estas horas.

-Es que estaba aquí concentrada haciendo los deberes de programación.

Entre que te estaba ayudado y luego me he ido a limpiar,

no había hecho nada. -Vaya, lo siento.

Aunque, bueno, si te sirve de algo, tu esfuerzo ha valido mucho la pena.

-¿Por qué? ¿Las habéis encontrado?

-Las hemos detenido. Están en los calabozos

esperando a pasar a disposición judicial.

La operación ha sido todo un éxito, Rocío,

y gran parte de eso ha sido gracias a ti.

-Entonces entiendo que ya no...

Ya no soy sospechosa.

-Eso confirma lo que yo ya pensaba cuando te llevé a hablar con mi jefa,

que eres una persona diferente,

que has cambiado

y que ahora eres de confianza.

-¿Estás segura de eso?

Mírate los bolsillos, no sea que te falte algo.

-No, no hace falta.

Lo que sí es que quería aprovechar también

para pedirte perdón porque creo que me equivoqué

al pensar que habías sido la que había robado en La Parra.

-No pasa nada.

Supongo que no es tan raro, ¿no?

Tengo un pasado.

-Tú lo has dicho: un pasado.

Y yo creo que ahora eres una persona muy diferente

a la que describe tu ficha policial.

-Bueno, no te creas, ¿eh?

A la gente le cuesta mucho respetarme por lo que soy.

No es fácil.

-Ya, ya, siempre me has dicho

que te has esforzado por buscar ese respeto,

no sé, tal vez en el lugar equivocado.

Pero hoy te has ganado el mío.

-Pues muchas gracias, morena.

La verdad es que...

Bueno, que me digas esto es importante para mí.

-Espero poder contribuir un poquito

a que, no sé, se borre un poco todo ese...

rechazo y todos los prejuicios que la gente ha tenido hacia ti.

-Pues sí. Yo creo que de sobra.

-Y verás, también te llamé porque...

le he estado dando vueltas a un asunto

que me gustaría proponerte.

No sé qué tal te parecerá.

-Pues no lo sé. Lánzate.

-¿A ti te gustaría

ser mi confidente?

-¿Tu confidente?

-Sí, perdona. Igual no he sabido explicarme muy bien.

O sea, que seas mi confite

en el tema de los delitos patrimoniales...

Creo que...

que eres muy buena en lo que haces

y que nos necesitamos mutuamente y se nos...

Se nos da bien coordinarnos y eso.

-No sé, Nacha. No sé, estoy flipando.

Tengo horarios locos, tú también. Sería un poco chungo coincidir, ¿no?

-Ya sé que es un poco complicado, pero buscamos la manera y...

Lo que sí te puedo prometer es

que puedo ayudar a encontrarte algo mejor

que ese trabajo de la limpieza que tienes.

-Bueno, eso muy difícil no es.

La verdad es que me quieren renovar el contrato

y lo que me están ofreciendo te puedes imaginar

que no es mucho mejor.

-Pues no sé, depende de ti.

¿Qué?

¿Aceptas?

-Que si acepto, dice la tía. Ven para acá.

¿Te vale esto como respuesta, morena?

-Pues... sí, sí,

creo que sí.

-Joder, tía. Para mí lo más importante

es formar parte de un equipo que me valore por lo que soy.

Así que gracias por confiar en mí.

No tenías por qué hacerlo.

-Bueno, tampoco te vengas tan arriba

que si he hecho esto es porque me has impresionado un montón

cuando me has quitado el anillo, la placa y la pasta.

-Eso no es nada, morena, comparado con la magia

que me acabas de hacer tú a mí.

-Bueno, que...

necesitas más tiempo para terminar todas tus tareas

y estamos en contacto, ¿vale?

-¿Qué? ¿Algo interesante?

-Pues no, más bien, no.

Me he sentado aquí a leer el periódico

a ver si así me despejaba un poco la cabeza, pero...

¿Sabes qué, María?

Que la mayoría de los problemas que tenemos los españoles

en este país los provocan precisamente los que salen aquí,

en los periódicos. -Mira, Fernando,

yo ya te dije lo que te tenía que decir.

Tú eres un hombre de segundas oportunidades, ¿no?

¿Le has vendido Transportes Quintero

a la empresa esa de paquetería internacional?

¿Te has quedado sin deudas? Pues aprovéchalo.

-No sé, María, no sé.

Cada vez se me hace más cuesta arriba lo de empezar de cero a mi edad.

-Ya, claro, a ti y a todo el mundo. Mira a Julio y mira Olga.

La gente joven se va al extranjero para buscar un trabajo decente.

-Ya, pero tú misma lo acabas de decir. Es gente joven,

tienen fuerza, energía... Yo ya no la tengo.

-Bueno, tú lo que tienes es experiencia como empresario, ¿no?

Algo importará eso, digo yo. -Experiencia.

Y ¿a quién crees tú que le puede interesar mi experiencia?

No sé, María. No sé.

Cada vez le estoy dando más vueltas a...

que si tengo que empezar de cero, quizá lo mejor es...

irme de aquí, de este barrio, intentarlo fuera de Madrid, no sé.

-Vamos a ver, fuera del barrio ¿por qué?

-Pues porque esto ya no es lo que era.

Mira en lo que se ha convertido el barrio, está lleno de franquicias,

de cadenas de comida rápida, Madrid es un parque temático entero ya.

-Mira, esa es una buena razón para quedarte en el barrio.

Aquí se necesita un empresario como tú, que conozca la historia

de las calles, de la gente...

-No sé yo si este barrio es el mismo barrio que me vio crecer.

(Móvil)

Perdona un momento.

Eladio, ¿qué tal? ¿Cómo estás, amigo?

Yo bien, ¿cómo voy a estar? Oye, una pregunta,

¿tú has ido ya a la entrevista del trabajo que yo te busqué?

Ah, ¿sí? Y ¿cuándo empiezas?

¿Mañana? Pero eso es estupendo.

(RÍE) No, Eladio. Tú a mí no me tienes que dar las gracias.

No me tienes que agradecer nada, las gracias te las tengo que dar yo,

porque te has mantenido a mi lado y has estado al pie del cañón

conmigo hasta el final.

Venga, Eladio, Eladio, no te emociones, ¿vale? Venga.

Tranquilo, tranquilo. Dale un abrazo a tu mujer de mi parte.

Adiós, adiós.

-¿Ves la lealtad de Eladio?

Es una prueba de que tú no eres un empresario de los que hay por ahí.

Tú dejas huella, Fernando.

-Madre mía, si... todavía me acuerdo...

el día ese que viniste a... prestarme el dinero para comprar La Parra.

Que yo estaba desesperada, estaba ya a punto de irme del barrio.

-María, si es que...

yo no hice nada extraño, tú ya formabas parte de este sitio.

No era justo dejarte ir y creo que... Vamos no lo dudé

en ningún momento. Siempre supe que si alguien tenía que quedarse

con La Parra, tenías que ser tú y no me equivoqué, ¿no?

Has demostrado ser una gran empresaria y has convertido

La Parra en un segundo hogar para medio barrio.

-Bueno, eso es verdad,

pero gran parte de culpa de eso la tienes tú.

Solo tú creíste en mí cuando nadie más lo hizo.

-Bueno, solo tuve algo de olfato.

Nada más. -Pues si tienes tan buen olfato

para la restauración, ¿por qué no montas uno?

-¿Yo? -¿No te lo has planteado?

-Pues... no. La verdad es que no lo había pensado hasta ahora.

-Pues mira, es un negocio que no hace falta empezar en lo alto.

Buscas un local chiquitico, que esté arraigado en el barrio...

y ya le irás dando tú tu toque personal.

-No sé, María, no sé. Si precisamente te acabo de decir

que Madrid ya es prácticamente un parque temático

lleno de franquicias y cadenas de comida rápida.

Ya no hay negocios que mantengan la esencia de barrio de toda la vida.

Quizá tú eres la única que mantienes esa esencia aquí, ya está.

-Pues ya está, ese es el reto y tú eres un hombre de retos.

Yo estoy segura de que eso a ti te pondría las pilas.

Pero vamos, que no voy a decir más. Lo que tenga que ser, será.

-Pues sí. Lo que tenga que ser, será.

¿Cómo? No me lo puedo creer.

Eh... María.

María, mira esto.

-¿Qué pasa?

-Tú te has dado cuenta de lo que hemos hablado ahora, ¿no?

Échale un vistazo a esto. ¿Tú crees que eso puede ser una señal?

-Uno de los mejores pubs del barrio busca comprador,

el Moonlight.

¿Que si es una señal? Lleva tu nombre. ¿No te lo he dicho?

Que lo que tenga que ser, será. Pues mira, ya está siendo.

(SUSPIRA) -Pues sí. Pues sí, pues sí, la verdad.

Porque este... este puede ser... el principio de una nueva aventura.

Estoy convencida de que ese hombre era Filipo Tassano.

Y ¿por qué no lo detuviste de inmediato?

Mi cabeza estaba metida en el caso de los carteristas

y... nerviosa por hablar con Álvaro. Bueno, tranquilízate, Silvia.

A ver, yo lo único que digo es que no estableciste la conexión

en ese momento.

Silvia me dijo que saben que la mafia está entrando en España.

-Yo solo sé que estás haciendo negocios con una gentuza

y no tienes ninguna garantía de ellos.

-No vayas por ahí, porque lo consulté y dijiste que sí.

-Hoy mismo empezaremos con el blanqueo.

-¿Cuánto dinero vais a mandar?

-Bueno, el primer importe será vuestro, no será nuestro.

Antes de todo, vamos a limpiar el dinero de lo del furgón.

-¿Y qué dices que vais a hacer con nuestro dinero?

-Me han dicho que han desarticulado la banda de carteristas

y que... ha sido gracias a ti en gran parte.

-La gente es muy exagerada. -No todo el mundo es capaz

de aprovechar estas oportunidades. Hay gente que no quiere cambiar.

-Yo creo que si la persona que te da la oportunidad realmente cree en ti,

eso te da fuerza y toda la seguridad que necesitas.

Supongo que sabes que el trabajo de confite es...

peligroso, ¿no? Sí, lo que pasa que bueno, que...

comparado con mi pasado, supongo que tampoco es...

Ya.

Pues si vas a seguir colaborando con nosotros

en algunas ocasiones, lo mejor sería que no vinieras mucho por comisaría.

¿Qué tal te apañas con tus casos en el centro cívico?

-Andrés, ¿qué haces aquí?

-Estaba encargando una publicidad para la inauguración de la clínica

y he dicho, voy a pasarme a ver a Verónica.

Pero te veo un poco liada, igual no es buen momento.

-Ah, no, no. Esto no tiene nada que ver con el centro cívico, es...

Bueno, ya lo sabrás en su momento. -Esos papeles que acabas de guardar,

¿no tendrán que ver con una demanda de divorcio?

-Confía en mí, créeme. Lo vas a hacer increíble.

Si quieres, hacemos esto. Vamos al centro cívico y repasamos

las dudas que tengas sobre... Bueno, sobre tu esbozo, tu guion

y le damos un último retoque, ¿te parece?

-Vale. -¿Sí? Venga, vamos.

-Vale.

-Oye, Espe, ¿ellos dos se han ido por el tema de la charla?

-Sí, hija, sí. Van a ensayar.

-Hay gente que a veces necesita un empujoncito.

-Ya.

Pues ¿qué te apuestas que... estos dos tardan...

así, unas... 24 horas en liarse?

-Por si acaso, se le ha caído a una señora el zumo.

Oye, has estado genial.

Eh...

Me lo hice en Bangui,

me metí donde no debía.

-Van a sacar a subasta el Moonlight.

Un momento, ¿no estarás pensando en pujar por el pub?

-Claro. Vamos a recuperar lo que es nuestro.

Y ahora tendremos dinero para hacerlo.

-Mamá, que es mucha pasta.

-Cuando he recibido su mensaje contándome lo de...

lo de la subasta del Moonlight, he pensado que...

necesitaba a alguien a su lado para pensar bien lo que hace.

-Vamos a ver. -Lo del camión frigorífico

es que me va a quitar mucho tiempo del barrio.

-Vamos a ver, Eladio, ¿tú y yo no habíamos quedado ya

en que cada uno iba a seguir su camino por su cuenta?

-Me acaba de llamar un confite, el Joker para decirme

que sabe quién mató a Jesusín Díaz-Tomé.

-¿Quién? -No te lo vas a creer.

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Servir y proteger - Capítulo 618

16 oct 2019

La inspectora jefe Miralles es la policía más veterana de la comisaría del Distrito Sur. La inspectora Alicia Ocaña se incorpora a la comisaría. Ambas son el eje en torno al que gira la vida personal y profesional de sus compañeros y los casos policiales que afectan al barrio.

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