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No recomendado para menores de 7 años Servir y proteger - Capítulo 617 - ver ahora
Transcripción completa

¿Tienes un minuto para unas preguntas?

Para vosotras siempre.

Hemos tenido cuatro denuncias en dos días por robo de carteras.

Sí, aquí a un montón de clientes también le han levantado la cartera

y parece ser un ladrón de guante blanco,

no un atracador cualquiera.

-Sí, no, desde luego son carteristas profesionales.

Rocío, ¿qué tal? ¿Qué haces por aquí?

-Nada, estoy yendo a unos cursos del centro cívico.

-Te presento a mi compañera. Silvia, Rocío.

-¿Qué tal? Encantada.

¿Sigues viviendo con tus padres o qué?

-Qué va, me acabo de pillar una habitación en el barrio.

-No, no, no te montes películas, Silvia, que te veo venir.

Esto es una casualidad.

Bueno, no sé si creo mucho en las casualidades.

Estamos buscando a un carterista.

Y se muda al barrio una carterista que estaba fichada.

Mis socios ya me han abandonado definitivamente.

Se lavan las manos.

No quieren saber nada de la empresa.

El 95% de los clientes

ya ha contratado los servicios de otras empresas de transportes

del sector para llevar sus mercancías y...

y los bancos... (RÍE IRÓNICAMENTE)

El banco ya no se fía de mí.

Sí, ya he estado...

pensando sobre la oferta que me hicieron

y he tomado una decisión.

Estoy dispuesto a vender Transportes Quintero.

-Hay un montón de pasta escondida en el taller.

-Y no sabes qué hacer con ella, ¿no? -No tengo ni idea, mamá.

Pero hay que sacarla de ahí cuanto antes.

La policía ya ha registrado la casa

y pueden conseguir una orden para el taller.

¿Por qué tanto interés en este taller?

-Tiene el tamaño adecuado,

una facturación variable, se va a convertir

en una de nuestras lavadoras de dinero.

-Tengo que consultarlo con mi madre.

Yo estoy convencido, pero no voy a tomar una decisión sin ella.

-¿Cuándo hemos necesitado los Soler

asociarnos con alguien para salir adelante?

-Nunca.

Pero eso era cuando estábamos los cuatro.

Ahora solo estamos tú y yo.

Espero que trabajar con tu hijo no sea un problema para ti.

No, no, no. Al contrario.

Comisario, me hace mucha ilusión.

Quiero saber qué clase de policía es mi Toni.

-No, yo seré profesional con él.

¿Seguro? Sí.

Lo que pasa que chocamos mucho, inspectora, porque es...

una persona que siempre tiene que tener la razón.

Le digas lo que le digas, siempre te lleva la contraria.

Pues como tú.

Si tienes un problema de reconocimiento,

busca trabajo en un bufete.

¿No te gusta el de Oleguer? Perfecto.

¿Te das cuenta de que hace años que no tomo una decisión?

Y la primera que tomo la cuestionas.

La primera no porque decidiste que nuestro matrimonio estaba roto.

¡Ni se te ocurra culparme a mí de eso!

-Bueno, vale ya.

-Paula...

-Es tu matrimonio,

yo no te voy a decir lo que tienes que hacer.

Pero quiero que sepas que...

que si tomas la decisión de dejarlo,

te voy a apoyar.

Aún estás a tiempo de ganar el respeto de tu mujer y de tu hija.

Ah, ¿sí? ¿Cómo?

Volviendo a casa para estar con ellas,

para ser un buen padre y un buen marido.

Te juro que se acabaron los engaños,

los desprecios, la falta de apoyo...

Haré lo imposible por...

por merecerte.

Por eso os pido, por favor,

que me deis

una oportunidad para demostraros que puedo cambiar.

(Música emocionante)

¿Has visto a tu padre?

-Pues no, estará trabajando.

-Que yo sepa, a primera hora no tenía nada.

Con tal de no vernos es capaz hasta de darse el madrugón.

-No sé, mamá. Ayer se le veía muy sincero pidiendo perdón.

-¿De verdad te lo tomaste en serio?

A ver,

tu padre ayer nos soltó un discurso de amor por la familia

y toda la historia.

Pero estoy segura de que esta mañana vuelve a ser el de siempre.

-Yo le vi muy afectado y eso no se puede fingir.

-Si no fuera cirujano plástico, tu padre sería un gran actor.

-Qué exagerada eres, mamá.

-Las palabras se las lleva el viento.

Tu padre es capaz de darle la vuelta a cualquier argumento

para salirse con la suya.

-No sé, seguro que tiene una buena explicación

para salir tan pronto. -Sí, una buena explicación seguro.

Tu padre tiene un don para inventar historias creíbles.

(Cerrojo)

¡Buenos días!

El desayuno ya está aquí.

¿Lo tomarán las señoras en el salón?

Pero bueno ¿y esto? ¿Celebramos algo?

Sí, hoy es el primer día de mi nueva vida.

Lo que os dije ayer sobre la familia va en serio

y esta es mi manera de celebrarlo.

Bueno, bueno, bueno.

¿Esto son ensaimadas?

En honor a tu madre, sé que le encantan.

Qué lástima que hayas olvidado que hace 10 años que no como una,

la manteca me sienta mal.

Ya sé que ahora no tomas grasas ni azúcar refinado,

pero pensé que te podías dar un capricho.

Me vino a la memoria

cuando bajábamos a desayunar los domingos

a la callejuela que estaba detrás del piso en Barcelona.

De esto hace 20 años.

Yo hace tiempo que solo desayuno un yogur y fruta.

Pero bueno, en eso ni te habrás fijado, ¿no?

Bueno, no pasa nada. Si no te apetece, no te apetece.

Eh... mira, voy a ir a cortarte un poco de fruta.

Te puedes tomar zumo recién exprimido.

No, no, gracias. Esos zumos siempre saben amargos.

-Venga, mamá. Tómate un poco de zumo.

-Ya lo hemos hablado, Paula.

Si tu padre quisiera tener un detalle conmigo,

sabría como mínimo qué desayuno.

-¿Y las flores?

¿Tampoco te han gustado?

No pasa nada.

Me queda otra sorpresa y seguro que con esta acierto.

¿Te acuerdas que querías ir a Aranjuez?

(ASIENTE) Bien, pues...

He pensado que este fin de semana podemos ir.

He reservado en el barco del que me hablaste.

El del "tour" por el Tajo y he reservado

en un hotel "boutique" con unas habitaciones preciosas.

¿Hotel "boutique"? Sí, yo tampoco sé muy bien qué es.

Qué raro, tú siempre tienes palabras para todo.

El caso es que tiene una pinta fenomenal.

Hacen excursiones a caballo, vistas panorámicas en globo.

Oh, mira, suena muy bien. ¿Tú qué dices, mamá?

-Yo tengo otros planes.

Además, ya sabéis que a mí el campo no me va.

Me voy a preparar el desayuno.

(SUSPIRA)

Bueno,

no te preocupes, papá. Ya sabes cómo es.

Aunque la solución no es comprarla con regalos.

Sí, lo sé.

Pero bueno, la intención ha sido muy buena.

No creo que pensaras que iba a caer rendida

a tus pies después de lo que has hecho.

No, claro que no.

Sigue intentándolo.

Yo me voy a vestir, que llego tarde.

Paula, llévate... llévate eso a comisaría.

Seguro que a alguien le apetece una ensaimada.

Claro.

Bueno, pues esto ya está.

Al menos la documentación presentada forma parte de la base de datos.

Siento haber tardado,

pero es la primera vez que lo hago sola.

-Para todo hay una primera vez.

Yo estoy igual que tú, apenas llevo unas semanas en el centro cívico.

Todo es cuestión de adaptarse.

-Por cierto,

para la próxima renovación no tardéis tanto.

Casi se te pasa la fecha. Toma. -Claro.

Estaremos atentos. Nos hemos liado un poco con los días hábiles.

Ha sido todo un poco porque...

le pregunté a Farid y el me trajo la documentación

porque él había entendido algo muy diferente.

-Pues menos mal.

¿Necesitáis algo más?

-No, en realidad nos vamos ya. Vamos, Farid.

-Por cierto,

¿queréis una ensaimada?

-Yo no, gracias. Farid, ¿tú quieres?

-Es un dulce típico balear.

-Gracias.

-Oye, Miguel, ¿qué tal mi madre en el centro cívico?

-Muy bien. Estamos muy contentos

y está muy comprometida con los casos. Todo bien.

-Qué bien. Pues nada, ya me pasaré por allí a veros.

-Cuando quieras. -Gracias. Hasta luego.

-Hasta luego. Vamos, Farid.

-Ay, hola, Miguel, justo iba a pasarme para verte por el centro.

-Pues te ahorras el viaje. Dime de qué se trata.

-Perdona, me tengo que ir.

-Claro, Farid. Nos vemos.

No pierdas el papel ese.

-Quería preguntarte... si te suena Rocío Casares.

Me han dicho que está asistiendo por allí, por el centro.

-Rocío Casares... sí.

La verdad es que sí.

Está dentro de un programa activo de búsqueda de empleo.

De hecho ha hecho varios cursos.

Si no me equivoco está en uno de informática ahora.

¿Por qué? ¿Ha pasado algo? ¿Tiene algún problema?

-Bueno, no. Los tuvo en el pasado, ahora...

tengo entendido que está haciendo las cosas bien

y que está trabajando, ¿no?

-Sí, está trabajando en una empresa a tiempo parcial.

Una empresa de...

de limpieza de oficinas, creo.

A veces se le solapan los horarios y no puede venir a clase.

-Sí, algo así me dijo.

-Oye, pero ¿está todo bien seguro?

-Que sí, es pura curiosidad, de verdad.

-OK.

-Gracias. -De nada.

-Ey, buenos días. -Hola, Espe.

-¿Tan temprano por aquí?

-Sí, estaba resolviendo una cosa, pero ya está.

-Veo que sigues igual que siempre, a tope de trabajo.

-Pues sí, a tope de trabajo.

Pero bueno, espero mejorar.

Acabo de hacer una matriz DAFO

y espero ser más resolutivo, tener más tiempo libre...

(RÍEN)

-Vaya, debilidades, amenazas, fortalezas y oportunidades, ¿eh?

Un poquito fuerte para empezar la mañana.

Me voy que tengo que seguir. -Hasta luego.

-O sea, que has hecho una matriz DAFO para tu trabajo.

-He hecho una matriz DAFO para mi trabajo, así de fuerte. Sí.

(RÍEN)

Pero bueno, espero que funcione y ya te digo,

tendré más tiempo libre ahora.

-Pues... si vas a tener más tiempo libre...

no sé, se me ocurre que podríamos ir un día a jugar un billar.

Que tenemos una partida pendiente.

-Pues me parece bien.

Si quieres, se lo decimos a alguien más para jugar a parejas

que es más divertido.

Díselo a Ángela, si quieres, y yo se lo digo a alguna compañera

o algún compañero del centro cívico y...

y lo cuadramos.

Mira a ver tú cuándo te va a ti bien,

y me mandas un mensaje

y lo cerramos, ¿te parece?

(RÍE)

Me voy Espe, te veo.

-Pues ya... se lo digo a Ángela si eso.

-Esta mañana tenían que haber llegado los lavamanos,

pero me han llamado porque de los tres, se les ha roto uno.

Vale.

Pero resulta, que el que falta

no lo tienen en "stock", así que una de dos:

o ponen dos y uno o tenemos que esperar dos semanas

a que traigan el que falta, que sería este.

Mira, lo que tú digas.

A ti esto te da igual, ¿no?

Hombre, no, sabes que confío en ti.

Pues por eso vas a decirme ahora mismo qué te preocupa.

No me pasa nada.

Es... estoy distraído, solo es eso.

Es por Verónica, ¿verdad?

Todavía estás fastidiado porque ha descubierto tus mentiras.

Sí.

¿Y por qué no lo ves como una oportunidad?

¿Una oportunidad? Claro.

Puede que tu mujer te haya dado un portazo,

pero a ti se te abre un mundo por delante.

Se acabaron las mentiras, se acabó el tener que esconderte,

se acabaron los remordimientos de conciencia.

Tío, tú estás desvariando.

Piénsalo, Mateo.

Divórciate, ya están las cartas sobre la mesa.

Lo que más temías,

que era que te descubrieran, ya ha sucedido.

Pero ahora eres libre de hacer con tu vida lo que te dé la gana

sin tener que darle cuentas a nadie.

Por la clínica no tienes que preocuparte,

no creo que afecte a tu reputación.

Y por Verónica creo que tampoco, es una mujer razonable, además,

yo puedo ejercer de mediador.

¿Tú de mediador?

Puedo ayudaros a llegar a un acuerdo lo antes posible.

Para que empecéis una nueva vida cada uno por su lado.

Tú no te enteras de nada, ¿no?

Que yo no me quiero divorciar.

¿Cómo que no, Mateo? Si es lo más razonable.

Tu matrimonio ha fracasado.

Estás aburrido de la monotonía.

Entonces ¿por qué alargar la agonía?

Está claro que no te enteras.

Que no, que no. Es justo al revés.

Lo que pasa es que me he dado cuenta de que sigo

perdidamente enamorado de Verónica. No quiero pasar

ni un solo día de mi vida sin ella,

sin Paula, sin mi familia.

Tu familia no tienes por qué perderla.

Tengo una nueva oportunidad y no voy a desaprovecharla.

Lo que necesito de verdad

es arreglar mi matrimonio.

Pero ¿tú te crees eso, Mateo?

Te conozco desde hace años.

Tú no puedes vivir sin tus líos de faldas.

Está en tu ADN.

Tú no puedes vivir sin tus conquistas.

Si de verdad quieres a Verónica

no le des falsas esperanzas.

Me da igual lo que pienses.

Yo quiero seguir con Verónica.

Así que voy a reconquistarla.

El problema es que no sabemos si son uno o varios carteristas.

Pues sin testigos ni sospechosos, lo único que podemos hacer

es tirar del hilo de la casualidad de que los robos

hayan coincidido con la vuelta de Rocío.

Pues te digo que creo que la cosa no va por ahí,

porque estuve hablando con Miguel y dice que Rocío

está yendo a varios cursos en el centro cívico.

Y se lo está tomando con mucho interés.

Puede que entre curso y curso haya hecho algún trabajito.

No, te digo yo que no.

Yo llevé el caso y Rocío robaba porque su novio la obligaba.

Además, esa chica ahora está estudiando, está trabajando

y está haciendo lo posible para alejarse de la delincuencia

y mejorar su vida.

¿Para qué se iba a meter en más rollos?

Pues no lo sé, ¿para llegar a final de mes?

Yo ya no pongo la mano en el fuego por nadie.

No, yo tampoco,

pero de ahí a pensar que Rocío es reincidente

solo porque no hay más sospechosos...

No lo veo.

Además, para que ella hubiera cometido todos esos robos

tendría que estar dedicándose a ello a lo bestia

y no solo eventualmente.

En eso tienes razón.

Aunque tampoco podemos descartar que esté trabajando con alguien.

Y vuelta.

Ya veo que tú la das por culpable.

No, ni mucho menos.

Yo voy a seguir buscando sospechosos, Nacha.

Simplemente que con lo que me has contado,

no puedo quitarla de mi lista. Vale.

Haz lo que quieras, pero creo que te estás equivocando.

En cinco minutos en la sala de reuniones, ¿OK?

¿Qué ha pasado, jefa? Ahora os lo cuento a todos.

Pero esa reunión no estaba programada, ¿no?

Por lo que sé ni los delitos ni las comunicaciones de Europol

están programadas. Ahora os veo.

Ya, yo solo preguntaba por si se me había olvidado

o no recordaba la reunión. Te he entendido.

-Chicas, ¿os ha convocado Miralles para la reunión?

-Por lo visto estamos todos convocados.

-¿Y qué pasará?

Ha entrado algo urgente de Europol.

¿Europol?

¿Colaboráis mucho con ellos?

-Lo normal.

Ya sabes que los delitos nunca acaban donde empiezan las fronteras

y los delincuentes saltan de un país a otro.

Por eso es importante compartir la base de datos

y coordinar las actuaciones. -Ya. ¿Y lo del asesinato?

¿Qué asesinato?

Pues no sé. He oído algo sobre un asesinato.

Y me encantaría participar en la investigación.

-Bueno, paso a paso. Primero a la reunión y ya se verá.

Además, el hecho de que estés convocada para la reunión

no quiere decir que estés seleccionada para el caso.

Bueno, pero puede que te asignen un trabajo puntual

que tenga relación con esa investigación.

¿Y por qué tienes tanto interés en los homicidios?

-Cuando entré en la academia vi que era lo que más me gustaba.

Saqué muy buenas notas en criminología y psicología.

Creo que cuando termine las prácticas,

pediré el traslado a una brigada de homicidios.

-Bueno, para eso queda mucho todavía, pero haces muy bien.

Ahora lo importante es que no lleguemos tarde a la reunión.

Vamos.

Buenos días, Miguel.

-Rocío, ¿cómo estás?

-Bien. -¿Tienes un momento?

-Sí, claro. -¿Sí?

¿Todo bien?

-Eh... sí, todo bien.

¿Y tú? -Yo bien, muy bien.

¿Las clases bien?

-Pues sí, la verdad que estoy muy contenta.

Eh... ya me he rehecho el currículo

y estoy en las clases de informática ahora.

-Lo sabía.

Y ¿te gusta?

-Sí, la verdad es que me gusta.

Me interesa más de lo que imaginaba.

-¿Y qué tal el trabajo?

-Bien, supongo que me preguntas por todas las faltas que tengo, ¿no?

Miguel, es que me vuelven loca con los horarios.

Me los cambian de un día para otro y es imposible organizarse así.

Yo estoy trayendo justificantes para que no me...

para no perder la plaza del curso.

-Lo sé, no te preocupes por eso.

Maribel dice que estás recuperando tus horas en tu tiempo libre,

así que todo bien.

-Guay.

¿Pasa algo? -No, no pasa nada.

En realidad solo te preguntaba para...

para saber cómo estabas

y si estaba todo bien y que sepas que...

que aquí tienes un espacio para compartir

tus problemas o las cosas que te preocupen...

-Miguel, que estoy bien.

Mi único problema es mi ex, que ahora mismo está en la cárcel

y, por suerte, le queda un rato ahí.

Eso sí, el día que salga me tendré que preocupar.

-Sabes que puedes contar con nosotros.

Al mínimo problema que haya, nos dices...

y nos vamos a la policía.

-Gracias.

Bueno, ¿sabes lo que te digo?

Que espero que el día que llegue

su salida, yo haya conseguido... no sé,

haya conseguido algo con lo que estoy estudiando

y no necesite venir por aquí.

-Estoy seguro de que así va a ser,

pero espero que igualmente vengas alguna vez a decir hola por lo menos.

-A ti te voy a venir a ver, Miguel.

Y me voy ya que llego tarde.

-Verónica. -¡Hola!

-¿Cómo estás?

-Bien, ¿y ese papeleo?

-Pues mira, estos son los papeles de Farid,

que al final hemos conseguido presentarlos

"in extremis" por los pelos nos han dejado.

-Bien, ahora podemos empezar a regular su situación.

-Sí, ya le he dicho que se ponga las pilas

porque no puede ser este descontrol de no saber

cuándo hay que presentar las cosas.

-Pobre chaval, esta jerga le cuesta entenderla a cualquier ciudadano,

imagínate a Farid, que ni siquiera es su idioma.

-Para eso estamos tú y yo, ¿no?

Incluso aunque él no esté suficientemente atento

a los papeles que tiene que presentar.

-Ya, bueno, para nosotros solo es trabajo,

él se ha jugado la vida buscando un futuro mejor.

-Razón de más para sentirse orgulloso de lo que hacemos aquí.

Estamos haciendo que la gente tenga mejor vida.

Eso es muy importante.

¿Sigues dándole vueltas a lo que dijo tu marido?

Digo porque lo único que realmente

tiene algo de razón es que en cualquier otro sitio

vas a ganar más dinero.

-Yo estudié derecho por vocación,

porque quería ayudar a los demás.

Después por temas de familia, me alejé de estos ideales

y, bueno, ahora tengo la vida resuelta

y quiero retomarlo.

-A veces uno tiene que hacer algo por uno mismo, ¿no?

Para...

que, de alguna manera, te sientas útil de verdad

en la vida por una vez.

Y no es tan raro como parece. Nos pasa a muchos.

-Es triste pensar que...

que puedo ayudar a resolver los problemas de los demás,

pero que soy incapaz de resolver los de mi familia.

-Bueno, Verónica, a lo mejor estás empezando a hacerlo

tomando esta decisión.

Cualquier cosa que necesites, ya sabes dónde estoy.

-Vale.

Venga, sentados ya que no tenemos todo el día.

Nos han entrado dos asuntos urgentes

e importantes, pero ahí se acaba

su similitud.

Espe, por favor, reparte.

Vamos a empezar con un comunicado llegado de Europol.

Nuestros colegas europeos

llevan dos meses aproximadamente investigando

a un grupo de mafiosos del sur de Italia

relacionados con la mafia calabresa.

¿Estamos hablando de la 'Ndrangheta?

Al parecer es una de las organizaciones más potentes

y peligrosas de ahora.

Así es, pero la peor noticia es que Europol tiene información

de que ese grupo está buscando asentarse en Madrid.

¿Asentarse cómo? ¿En qué sentido?

Haciendo lo que mejor saben hacer:

tráfico de drogas,

extorsión,

proxenetismo,

blanqueo de capitales, etc.

Las fotografías que tenéis ahí delante

son de tres sospechosos que parece ser

ya han aterrizado en Madrid,

¿de acuerdo?

¿Os suena alguno?

El del medio se parece a mi profesor de mates del colegio.

¿Podríamos ser un poco más serios?

Perdón.

Silvia, Nacha, ¿cómo lleváis el caso de los carteristas?

Lo cierto es que no hemos avanzado mucho.

Va a ser trabajo de calle.

Patear zonas concurridas y tirar de confites.

Ahí estamos... tocando los contactos también,

pero vamos, nada.

Bien.

Pues os quiero con los ojos muy abiertos ahí fuera.

Vais a encargaros de la búsqueda de esos sospechosos,

¿de acuerdo?

Lo primero que tenéis que hacer es pasar

todas esas fotos a las patrullas que están operativas.

Y si les localizamos, ¿cuál es el procedimiento?

Lo importante es que tengáis claro que es gente muy peligrosa.

Hay que andar con cautela.

De todas maneras, en Europol lo único que nos piden

es que hagamos el seguimiento de sus movimientos,

luego ya se verá, ¿vale?

¿En qué estás tú, Espe? ¿En qué andas?

Acabo de terminar con el caso que me entró por la charla

del centro cívico.

La señora mayor, ¿al final denunció?

Sí, hemos conseguido una orden de alejamiento para su marido.

Muy bien. Voy a tener que pedirte que hagas compatible tu trabajo

con este caso también.

Quiero que me prepares una lista

de presos relacionados con el crimen organizado de Italia.

Quiero saber

si alguien está dirigiendo la orquesta desde dentro

o estos tres tenores

están actuando por su cuenta.

Perfecto. Muy bien.

El siguiente caso es una mina que nos puede explotar en las manos

si no nos andamos con cuidado y delicadeza.

Joder, con esa descripción no sé quién va a querer hacerse cargo.

Pues no nos queda otra, Toni.

Esta madrugada ha aparecido muerto Jesusín Díaz Tomé.

Ese es el hijo de... Catalino Díaz, ¿no?

Efectivamente, para los que no lo sepáis,

Jesusín es el hijo del patriarca del clan Díaz-Tomé.

Y el informe preliminar apunta a que ha muerto a causa

del disparo de una escopeta de cartuchos.

¿Y tenemos sospechosos?

Todavía es pronto,

aunque los rumores apuntan que ha sido cosa del clan rival,

los Rodríguez-Peña.

Hay que actuar muy rápido

porque como se caliente la situación,

nos podemos encontrar delante de un enfrentamiento entre clanes

y eso sería un auténtico desastre.

Disculpe, inspectora, pero tratándose de un hijo de Cata Díaz,

me extraña que la guerra no haya estallado ya.

Tienes toda la razón,

pero no tenemos constancia de ningún ataque,

ni siquiera de ninguna amenaza.

Igual los Díaz no tienen tan claro que la escopeta

la disparó un Rodríguez.

Creo que estaría bien conocer las versiones de ambos clanes.

¿Tenemos testigos?

Si los ha habido, han guardado silencio.

Yo creo que lo que hay que hacer es ir a hacer preguntas.

¿Vale? Vas con Paula.

Pero mucho cuidado, no os metáis en ningún lío.

Y si veis que la cosa se pone fea,

avisáis a comisaría.

¿Vale?

Bueno, pues todo el mundo a trabajar.

Y como le gustaba que dijera a Fede:

cuidado ahí fuera.

Gracias. -De nada.

¿Qué pasa? ¿No te lo crees o qué?

-A ver, me lo creo porque lo dices tú.

¿Qué le pasa? ¿Que no puede invitarte al cine como todo el mundo?

Mira que un vuelo en helicóptero...

-Es que él no es como todo el mundo.

Él quiere sorprenderme, quiere que haga cosas nuevas.

-Pero, nena, ¿un vuelo en helicóptero?

¿Por la noche? Si no vais a ver nada.

Yo qué sé, a mí me parece una locura.

-María, la vida está para eso, ¿no? Para hacer locuras.

-Pues no, podéis hacer otros planes también muy románticos.

Por ejemplo, ir a bailar.

Tampoco contrae ningún riesgo.

-¿En serio me estás comparando?

María, muchísimo más romántico el paseo en helicóptero.

Si seguro que a ti también te encantaría.

-Pues no creo.

Yo soy más de tener los pies en la tierra.

-Pero es que la cosa no acaba ahí, ¿sabes?

Es que después de estar sobrevolando Madrid por la noche,

nos van a llevar a cenar a un hotelito que hay a las afueras.

Creo que es como superromántico, superbonito, superexclusivo... no sé.

-Hombre, supongo que nada barato.

-Supongo que también.

-Ya. Aunque no creo que tenga problema con el dinero porque...

tal y como se maneja con las finanzas...

-¿Me cobráis el zumo, chicas?

-Sí.

-Toma. -Gracias.

-Señora, se le ha caído el bolso. -Gracias.

-Gracias, hasta luego.

-Adiós. -Adiós.

-Oye, y tú ¿qué? ¿Tú no ibas a hacer un viaje

a Italia con el dinero de la bolsa?

-Mujer, pero tendré que esperar a que venga Elías.

Cuando él pueda, nos iremos.

-Bueno, eso tiene sentido.

Oye, si quieres que le pregunte a Paolo algo en plan romántico

que hacer por allí, me avisas, ¿vale?

-Pues no sé, ¿te imaginas Elías y yo?

¿Volando en helicóptero por Roma? (RÍE)

-Pagaría mucho dinero por ver a Elías en un helicóptero.

-María, ¿me cobras lo mío?

No está mi monedero.

-No se apure, me lo paga otro día. Se lo habrá dejado en casa.

-No.

-Oiga, pues igual se lo han robado, ¿eh?

Últimamente hay muchos robos de carteras en el barrio.

-Bueno, no se preocupe que estamos aquí al lado de comisaría.

Voy a avisar a alguien para que la ayude, ¿vale?

-Tómese esto que seguro que le sentará bien.

-Paty, tira tú para comisaría, me quedo yo con la señora.

-Oye,

¿crees que ha podido ser Rocío?

-Rocío, ¿por qué?

-¿No has visto que ha cogido antes el bolso para devolvérselo?

Que yo no he visto nada, ¿eh?

Pero dados sus antecedentes igual ha recaído.

-Bueno, eso se lo dejamos a la policía.

Tira a ver quién hay allí.

¿Tenemos fecha de entrada en España?

he introducido los datos personales para cotejarlos

con la base de datos de las líneas aéreas y marítimas

para ver si había suerte, pero de momento no.

Igual han utilizado nombres falsos.

O igual han venido en coche.

Lo que me dijo Miralles de que habían aterrizado

solo era una forma de hablar, me lo ha confirmado.

Vamos, que todo son buenas noticias.

Siempre nos quedarán nuestras amigas, las cámaras de vigilancia,

y el software de reconocimiento facial.

Lo que no sé es cuánto voy a tardar en identificarlos.

Ya.

He estado documentándome sobre el caso

y es alarmante lo que estos tres son capaces de hacer aquí.

Esta gente se mueve a base de extorsiones, sobornos,

tráfico de drogas e incluso prostitución.

No te olvides del blanqueo de dinero.

Es el segundo negocio más rentable que tiene esa mafia

detrás del narcotráfico.

¿Has estado en un caso similar?

Sí, lo que pasa que no eran italianos, eran corsos.

Venían rebotados desde la Costa Azul

porque tuvieron allí una guerra de bandas monumental.

Fue hace unos años en Córcega.

Sí, creo que recuerdo algo, pero hubo muchos muertos.

Sí, casi 100.

De hecho, los titulares informaban de que la tasa de homicidios

superaba a los de Nueva York.

Vivir allí en esa época debió ser un infierno,

además del caldo de cultivo perfecto para el tráfico de armas,

personas y drogas.

¿Qué pasó?

¿Les pillasteis?

No.

Los sicarios se nos adelantaron.

Y el porcentaje de homicidios

no contó en las listas de Córcega, sino las nuestras.

-Hola, compañeras. Perdón.

¿Tienes novedades sobre los italianos?

Eh... no, pero tenemos un nuevo hurto en el caso de los carteristas.

Lo peor es que ha sido ahora mismo en La Parra.

Le han robado la cartera a una señora.

Imagino que el mismo "modus operandi".

Exactamente igual.

No se ha dado cuenta de que le faltaba la cartera

hasta que ha ido a pagar la consumición.

Bueno, La Parra es un sitio muy concurrido.

Seguro que hay algún sospechoso, que alguien ha visto algo.

Sí y no.

¿A que no sabes quién estaba en el momento de los hechos?

Rocío.

Y estaba sentada a menos de un metro de la mujer.

Antes de salir, manipuló el bolso,

supuestamente porque a la señora se le había caído al suelo.

Ya, y tú ya no tienes tan claro que no tenga que ver con el caso.

Bueno, no adelantemos. A ver qué nos cuenta ella.

A ver, yo estuve hablando con Paty y con María

y me dijeron que vieron el momento en que Rocío le devolvió el bolso.

La mujer no se enteró de nada

y estaba muy agradecida porque, insisto,

aparentemente se le había caído al suelo.

Pero tú crees que ese es el momento en que Rocío

pudo cogerle la cartera.

Es lo más probable.

Vamos a hablar con ella y salimos de dudas.

Suerte con tu software.

Cualquier cosa, me llamas. Gracias.

Chao.

-Ha sido completamente inútil, inspectora.

Pero ¿entonces nada de nada?

Hemos hablado con las familias

y no saben nada de la muerte de Jesusín.

O no quieren contar lo que saben. Para el caso, lo mismo.

Hemos hablado primero con los Díaz.

Nos hemos dado las condolencias. Hasta ahí todo bien.

Y al mencionar a Jesusín se ha encerrado en banda totalmente.

-Sí, no contestaban a nada.

Como si se hubiesen quedado mudos.

Solo hablaron para pedirnos que nos fuéramos.

-Bastante revuelto estaba el río como para no hacerles caso.

Así que nos fuimos.

Habéis hecho bien, porque... en ese momento...

la reacción de los Díaz podía ser imprevisible.

¿Y qué sabemos de los Rodríguez-Peña?

Más de lo mismo.

Los que han hablado nos han dicho que no tienen que ver con la muerte

y que nos fuéramos de allí y les dejáramos en paz.

-Que volviéramos cuando tuviéramos pruebas.

-¿De Científica sabemos algo que aporte a la investigación?

Más de lo mismo.

Están analizando huellas que se encontraron

en el lugar del crimen, pero...

pero no soy muy optimista, la verdad.

Sabemos lo que sabíamos ya.

Que el cartucho es del calibre 12.

Son cartuchos que usan cazadores...

-Perdón que interrumpa.

Acaba de llegar esto.

-Ah, gracias.

Eso es un registro de...

de armas largas de la Comunidad de Madrid,

se lo he pedido a la Guardia Civil.

-¿No ha habido suerte con las visitas?

-Eh... no, no ha habido suerte con las visitas.

Hemos hablado con los Díaz y los Rodríguez-Peña

y ninguno sabía nada.

-Lo de los Díaz es normal.

-Anda.

¿Por qué es normal si puede saberse?

-Es evidente, porque están de velatorio,

no van a estar para nadie más que para la familia.

Hay que respetar sus costumbres. Para ellos es sagrado.

¿Has tenido experiencias previas con ese tipo de clanes?

Claro, en Madrid hace años, Madrid Sur era el pan de cada día.

Eso es cierto.

Con el crecimiento de la ciudad pues han ido moviéndose.

Han ido modernizándose. Se dedican a la moneda, a las antigüedades,

la venta ambulante.

En ese aspecto ha cambiado, pero la familia sigue siendo sagrada.

¿Con quién hablaste de los Rodríguez-Peña?

-¿Cómo que con quién hablé? Pues con uno.

Moreno, una camisa negra. No sé cómo se llama.

-A saber. Puede que ni siquiera fuera de los Rodríguez-Peña.

Hay que tener muy claro con quién hablar antes de ir allí.

Si te ven husmeando y no aciertas a la primera,

se corre la voz de que la poli está preguntando.

¿Conoces a alguien de esa familia?

Algún contacto tengo de cuando tocó tratar con ellos.

Si están de buen humor, igual me cuentan algo.

Pues esa información nos sería de gran ayuda.

¿Por qué no dijiste todo esto en el "briefing"?

Bueno, no quería parecer entrometido.

Bueno, pues está claro...

que necesitamos tu colaboración en este caso.

Pues yo encantado.

Hago un par de preguntas a mis contactos

y a ver con quién hay que hablar.

Y que nos consiga una recomendación para que reciban a Toni.

No.

Va a ser algo mejor.

Vas a colaborar con Toni en este caso.

Sí. Os ponéis de acuerdo

y volvéis de nuevo, a ver si encontráis respuestas.

Muy bien, como tú mandes. Me pongo a ello ya.

-Hasta luego, inspectora.

(Portazo)

¿Y yo?

¿Qué hago?

La ODAC está muy atascada así que...

ponte con las nuevas denuncias.

¿Me voy a quedar redactando denuncias?

¿Algún problema?

No.

-Tranquilízate, Paula. ¡Tía!

-Quiero saber por qué no me encargo de la investigación.

¿Tan mal lo he hecho? -No, pero esto es así.

Yo hasta hace cuatro días estaba ordenando diligencias

y viendo horas de imágenes en la UIT. Estás de prácticas.

-Pero es que esta mañana estaba dentro del caso.

¿Tengo yo la culpa de que no nos hayan contado nada?

-Sí, tienes la culpa. No digas tonterías.

Esto es así.

Y Miralles no estaba pensando en eso cuando te ha apartado del caso.

-¿Que no?

Te digo que la puerta de la comisaría es lo más lejos que voy a investigar.

Mis padres encantados, claro. Pero yo no.

No me he hecho policía para esto.

Al final termino llevándoles el café a los jefes.

-Oye, Toni, ¿te importaría cambiar el K?

No quiero ir en el mismo coche de esta mañana.

La gente lo debe tener fichado.

-Claro, hombre. A mandar.

-Se nota de lejos que te da cien patadas

que te hayan apartado del caso.

-Hombre, claro.

He pasado de investigar un asesinato,

a quedarme tomando declaración a gente que le han robado el móvil.

-¿Cuánto llevas en comisaría? ¿Una semana?

Cuando haya pasado un mes seguro que habrás investigado algún caso

y en un año habrás resuelto más de uno.

-No hace falta que me consueles. -No lo hago.

Quiero que te des cuenta de que...

tienes toda la vida por delante para investigar.

Convertirse en un buen policía no es una carrera, es un maratón.

Y te aseguro que a medida que pase el tiempo,

vas a necesitar ese ímpetu que tienes ahora

para seguir luchando contra secuestros,

violaciones, asesinatos

y mil atrocidades que te vas a encontrar.

Van a ser muchos más de los que te imaginabas.

Y te aseguro que no pararán ahí.

Así que no tengas prisa.

-Ya, pero es que...

veo muy lejos ese momento.

-Ya lo sé.

Pero debes entender que para que unos policías investiguen,

tiene que haber otros que recojan denuncias...

que participen en operativos de seguridad, que escolten traslados.

En la policía no sobra nadie.

-Ya.

Sí, tienes razón.

Si nadie atendiera a los ciudadanos, ni cogiera las llamadas de radio...

Nuestro trabajo no tendría sentido. -Exacto.

Todos los agentes somos importantes,

No solo los que están en primera línea.

-Sí, pero...

Me pueden las ganas de...

de resolver casos. -Y eso es bueno.

Es bueno, pero guarda esa energía para los días en que algo salga mal.

Y te plantees si te equivocaste al elegir esta profesión.

-Dudo mucho que eso vaya a pasar.

-Hazme caso.

No conozco ni a un solo policía que no se lo haya planteado.

Suerte.

-Sí que el contrato no tiene nada que ver con el otro.

-Ya, es que no sé...

Me han dicho no sé qué... -¿Interrumpo?

Me han dicho que querías hablar conmigo.

-De hecho, necesitamos la mirada de una abogada.

-¿Qué tal, Rocío? -Bien.

-Rocío nos ha traído esto, que son dos contratos.

-Me han llamado hoy de la oficina en la que estoy currando y...

Me han dicho que están muy contentos conmigo

y que me quieren ampliar el contrato.

-Enhorabuena. ¿Y cuál es el problema?

-Es que no lo sé, en principio ninguno, solo...

Me han dicho que me quieren ampliar las horas.

-También está el finiquito que le han dado, que...

Tenemos como dudas con la cantidad...

han puesto si está bien calculado. -Ya.

-Además, el contrato este nuevo, que me han dado...

es muy diferente del que tenía antes.

No lo entiendo muy bien.

-Has hecho bien en no firmar nada,

en estos casos siempre es mejor consultar.

-Yo tampoco entiendo nada, así que...

-También me han dicho algo de un prorrateo de las vacaciones...

No me he enterado mucho...

-Le echo un vistazo.

Y si hay algo que no entienda llamo a un amigo laboralista.

-Gracias.

-¿Qué tal, Miguel? Buenas.

Buenas.

Justamente veníamos buscándote, Rocío.

-Eh...

¿Os importa esperarme fuera? Ahora salgo.

Claro, en cuanto puedas.

Nos gustaría que nos acompañases a comisaría.

¿Pasa algo?

-De camino te lo contamos.

Es solo para que nos eches un cable en una investigación.

-¿Nos podrían aclarar qué tipo de ayuda requieren de Rocío?

Van a ser unas preguntas en calidad de testigo.

Supongo que en ese caso contarán con una citación.

-No hace falta, porque le estamos pidiendo

que nos acompañe voluntariamente.

No le vamos a hacer ningún interrogatorio judicial.

¿Alguna pregunta más?

-Verónica, no pasa nada.

-¿Quieres que te acompañe?

-No va a hacer falta, no nos la llevamos detenida.

-Lo sé.

Y sé que muchas veces la policía presiona a los testigos

para que cometan errores y se autoinculpen.

Perdone, ¿de dónde se saca que hacemos eso?

Hace mucho que no ejerzo de abogada, pero imagino que...

andarán usando los mismos trucos.

¿Me equivoco?

A ver... Un momento,

que no pasa nada, Verónica.

Yo las acompaño, que no tengo nada que ocultar.

Y ya está, no pasa nada.

-Te voy a dar mi teléfono...

y si tienes algún problema me llamas.

¿De acuerdo? -Venga, vale.

-Estás en tu derecho.

-Pues gracias.

Te llamo luego por lo del contrato. -Vale.

-Hasta luego, Miguel. -Has ahora.

-Hasta luego.

-¿Estás bien?

-Me cuesta enfrentarme a la gente, me genera mucha tensión.

-Yo te he visto bastante sólida.

-Gracias, eso intentaba.

Quiero defender lo mejor que sé

los derechos de las personas que pasan por aquí.

-Pues lo estás haciendo.

Puedes sentirte orgullosa.

-Lo estoy. Y no veas lo bien que sienta.

A ver.

(Puerta)

Sí, ya va.

-Eladio, ¿qué tal? Pasa por favor. -Buenas noches.

Buenas noches. Antes que nada, discúlpame si te he hecho venir

a estas horas. -No te preocupes, lo que haga falta.

-¿Quieres tomar algo? ¿Un agua? ¿Un café? ¿Tónica?

-No, nada.

¿Cómo se encuentra?

Supongo que ha debido ser duro. -Pues sí.

Sí que ha sido... un poco duro, sí.

-Nunca le gustaron las multinacionales.

-Pues no, la verdad es que no.

Ya sabes que las odio a muerte, ¿verdad?

Siéntate, anda. Y así hablamos

con calma.

Hace años,

me prometí a mí mismo que jamás haría negocios con esa gentuza

de las multinacionales. Pero ya ves, la vida da tantas vueltas...

A estas alturas de la película,

y tras haber roto unas cuantas promesas...

Por romper una más no creo que pase nada.

Y en fin,

con el dinero que me han dado en esa multinacional

por vender mi empresa, al menos...

he podido organizar todo esto que ves aquí.

-¿Qué es todo eso?

-Todo eso es un homenaje a Transportes Quintero.

¿Sabes por qué?

Hace muchos años, cuando yo empecé, presenté una...

una mesa de madera con una libreta,

un bolígrafo y empecé a escribir un montón de cartas

a todos los empresarios, autónomos, administraciones, instituciones,

en fin, a todo el que pudiese necesitar hacer algún transporte.

-Así, de buenas a primeras. -De buenas a primeras.

No tenía nada que perder.

Ni en aquel entonces nadie tenía ni idea

de qué eran esas cosas del márquetin y todas esas cosas modernas

que hay hoy en día. Así que, lo que podía hacer era...

venderme a mí mismo.

Digamos, hablar bien de mí.

-Pues funcionó. -Sí que funcionó.

-Funcionó por lo visto. ¿Y ahora qué?

¿Qué escribes?

Va a montar otra empresa. -No, no.

Esto no son más que cartas de despedida, Eladio.

Les acabo de escribir a...

a todos mis clientes de estos años, a los proveedores,

y a todas aquellas personas que me han estado apoyando...

y ayudando en todo este tiempo y...

Bueno.

Con el dinero que me han dado también en esa...

multinacional, he podido...

preparar algún que otro sobre para mis trabajadores más fieles

y más leales.

-¿Es para mí? -Sí, esto es para ti.

-Muchas gracias, Fernando.

No hacía falta, vamos que...

Uf.

Don Fernando...

Aquí hay mucho dinero.

-Vamos, hombre, que tampoco hay tanto.

Hay mucho menos del que te mereces.

Pero sinceramente, no podía darte más.

-Don Fernando, usted ya me pagaba un salario.

Un buen salario.

-Tú mismo lo has dicho.

Te pagaba un salario, pero ya hace dos meses que no.

Y el mes que viene tampoco.

Sabes perfectamente cómo son los de las multinacionales,

en cuanto envíen a sus sabuesos, arrasarán con la empresa.

Todo lo que hay les da igual, y los poquitos que quedéis

vais a ir a la calle.

Lo siento, Don Fernando, pero...

No puedo aceptarlo. -¿Qué?

Pero ¿cómo que no?

Ese dinero te pertenece, es tu finiquito.

-Mire, no piense que yo soy...

un desagradecido. No, no.

Pero...

No puedo coger ese dinero.

-Vamos a ver...

Vamos a centrarnos un poco que creo que se nos va...

la cabeza.

Yo sé que odias las multinacionales como me pasa a mí,

pero este dinero no te lo dan ellos, te lo estoy dando yo.

-Las odio, sí, como usted, pero...

pero no es por eso...

Estoy seguro, que antes o después, usted...

montará un negocio.

Pero es que esto... no lo hace nadie más que usted, de verdad.

-¿Esto qué? ¿Escribir estas cartas?

Cada uno tiene sus formas de hacer las cosas.

Y esta es la mía. Pero, Eladio, no me marees más,

ni me des la vuelta. Hablamos de otra cosa.

Te lo pido por favor,

coge este dinero porque es tu finiquito y te pertenece.

¿De acuerdo?

-¿Si usted monta una empresa contaría conmigo?

-Pero ¿qué empresa quieres que monté?

Con lo que tengo encima. -Bueno, si la montase.

¿Contaría conmigo?

-Sí, claro que contaría contigo.

-Pues entonces... guárdese...

este finiquito, lo que sea. Lo que quiero es que me dé trabajo.

Y cuando lo tenga, aquí estaré, esperándole.

Guárdese esto, de verdad.

Inviértalo en su nueva empresa.

-¿Qué nueva empresa?

Ni siquiera sé si la va a haber o no.

-La habrá.

Si le conozco como creo que le conozco, la habrá.

Como que hay Dios, don Fernando.

Y ahora...

Mire. Le ayudo a...

a cerrar y sellar los sobres y me los llevo al buzón.

¿Le parece?

-Sí, claro que me parece. Siéntate, anda. Te...

Te voy a ayudar a cerrarlos yo también.

-¿Me vas a contar qué te pasa? -Que me dejes en paz.

-No seas crío y aclaremos las cosas de una vez.

-¿Quieres saberlo? Pues te lo voy a decir.

No entiendo si soy el responsable de la investigación,

me he quedado en el K mientras tú hacías mi trabajo.

-Se trata de eso. -Sí, se trata de eso.

Se trata de que no cuentas conmigo.

Que te has ido a hablar con los Rodríguez sin contar conmigo

y sin acompañarte. ¿Te piensas que sigo en la academia?

-Ya te he explicado por qué. A mí me conocen, a ti no.

Son muy desconfiados y contigo delante no iban a hablar.

-¿Tú qué sabes? ¿Qué sabes tú?

Llevo un año resolviendo delitos y tratando con mucha peña.

-Lo sé, pero con estas familias no funciona así.

Las cosas son distintas.

Tienen sus propios códigos de honor y hay que respetarlos.

Al mínimo fallo te echan a patadas de su territorio.

O peor, te sacan a punta de navaja.

-El que no ha sacado nada claro eres tú.

Mucha historia y código de honor, pero no hemos avanzado.

-No seas injusto.

Algo tenemos. -Algo tenemos.

Si te conformas con unas cuantas justificaciones

y negativas, muy bien. ¿O qué te pensabas?

Que por arte de magia te iban a decir

que tenían que ver con la muerte del hijo de Cata Díaz.

Si hubiéramos hablado con los Rodríguez sería distinto.

-Y dale. Que te he dicho que Catalino está de velatorio,

no puedes molestar a los Díaz, solo vas a cabrearles más.

¿Qué les pasa a los Ríos? Que mueren en el mar.

Perdón.

Que tenemos puntos de vista distintos sobre el caso.

Ya, ¿qué habéis averiguado?

No sé, pregúntale al oficial Santiago Ríos.

Que se ha marcado el operativo solito, yo he esperado en el coche.

-Se lo he explicado mil veces.

Hablar con estas familias es espinoso.

Desconfían, tienen sus normas.

Y es la tercera vez que repito que los Díaz están de velatorio.

No van a contar nada.

O sea, que estamos como esta mañana. No, no. No.

A ver, mañana he quedado con uno de los cabecillas de los Díaz

en el mercadillo.

Bueno, es un tipo cercano a Catalino,

se llama Panenka, lo conocí hace años en otro caso.

Pero mañana es el entierro.

Sí, pero irá al mercadillo antes a montar su puesto.

He quedado con él allí.

Supongo que sabrá algo de lo ocurrido.

Pues espero que sí.

No podemos bajar la guardia.

Aunque parece que las cosas están tranquilas.

Si pasamos la noche sin altercados entre las familias,

me doy por satisfecha. En fin.

Mañana será otro día.

Venga, hasta luego. Hasta luego.

-Mañana será otro día, tú me dirás,

si voy a hacer de policía o voy a seguir en el coche limpiando.

-Qué cabezota eres, tío.

No sé cómo te aguantan tus compañeros.

¿Cómo te explico que esta gente solo se fía de los conocidos?

-Que más conocido que yo que soy tu hijo.

-Que Panenka no funciona así.

Le gusta ir poco a poco, tomarse su tiempo,

evaluar la situación, estar seguro de lo que hace.

¿Por qué crees que tiene ese mote?

-Yo qué sé, papá. No he oído hablar de Panenka en mi vida.

-En eso no has salido a mí. -¿En qué no he salido a ti?

-En el fútbol.

Panenka era un jugador checoslovaco.

Lanzaba los penaltis de una manera muy particular.

Y lo más alucinante es que nunca se ponía nervioso.

-¿Los metía? -Siempre.

-Mira tú. -Y muy despacito.

Por eso nuestro Panenka prefiere ir poco a poco, sin nervios.

Marcando él el ritmo.

Me costó mucho ganarme su confianza, así que déjame tratar con él.

-Ahora resulta que me estás quitando el trabajo porque no sé el nombre

de un futbolista polaco. -¡Checoslovaco!

Ganó la Eurocopa del 76.

-Ya te lo he dicho, con el lío de horarios que tengo...

o lo apunto en la agenda o no me aclaro.

-Ya lo veo, ya.

¿Y las clases?

-Están apuntadas las dos porque se me solapaban.

-Ya te digo, Nacha. No paro de trabajar y estudiar.

Solo tengo tiempo de comer y dormir.

-Desde luego no sé cómo no te estresas más.

Es bastante complicado lo que tienes que hacer para organizarte.

Si me estresaba yo cuando tenía turnos de noche en la comisaría.

Acaba de llegar la confirmación de la empresa de limpieza.

Tienen instalado un sistema digital

para que fichasen los empleados cuando entró Rocío.

Y a simple vista...

todo coincide con lo que nos has contado.

No me extraña que te quieran contratar más horas.

No has fallado ni un día.

Además del centro cívico,

ya han confirmado que en el parte de faltas de los cursos

hay algunas justificadas porque coincidían con su trabajo.

Claro, son cursos subvencionados.

Te piden justificante y la empresa me lo daba sin problema.

Chicas, que yo solo trabajo y estudio.

Nos quedaría por aclarar qué ha pasado esta mañana...

¿Otra vez? Lo he contado tres veces,

-Vale. -¿Qué queréis?

-Rocío, tranquilízate.

Te lo pregunta, porque muchas veces ocurre que volvemos

a contar los mismos detalles,

pero cuando vuelves a empezar hay un pequeño detalle...

-Nacha, te lo voy a contar otra vez, ¿vale?

Estaba en clase, me fui a hacer el descanso, fui a La Parra,

me pillé un zumo, me lo bebí

y luego fui a la barra a pagarlo y vi que tenía el bolso en el suelo.

¿Y qué hiciste? Me acerqué a ella y se lo devolví.

Fíjate y estaba abierto.

¿Pudiste ver si tenía la cartera dentro?

Pues no me fijé, la verdad.

Pero si la tenía, estaba a huevo para quitársela.

-Ya. ¿Y no viste si había...? No sé...

¿Alguien raro? ¿Alguien que se acercara a la señora?

-Vamos a ver, que en el bar no fue, eso seguro.

Había demasiada tranquilidad, no había jaleo.

Estas cosas suelen pasar en los sitios concurridos,

en el metro, yo qué sé, en la calle, en los espectáculos callejeros.

Cuanto más jaleo mejor.

Ella dice que siempre va con el bolso bien agarrado.

Eso no tiene nada que ver.

No ha sido un tirón de bolso.

Esto cuanto más desapercibido pase mejor. Es otro tipo de robo.

Pues sí, eso parece.

Nada, Rocío, gracias. Yo no tengo más preguntas, ¿Nacha?

Chicas, yo lo siento...

siento no haber sido de más ayuda, suerte.

Y nada. -Espera, espera. No te vayas.

Siéntate un momento porque me gustaría...

-¿Que me siente otra vez? -Sí.

A ver, es que me gustaría que...

colaboraras con nosotras.

Necesitamos un ojo experto en este tema de los carteristas.

¿Y quién mejor que tú? Que conoce

a la perfección todos los trucos de cómo lo hacen.

Nos vendría muy bien que colaboraras con nosotras.

-Nacha, ¿en qué momento?

¿Tú has visto mi agenda? No sé cuándo quieres que lo haga.

Lo sé, pero encontraríamos el momento, ¿no, Silvia?

Sí, podría funcionar.

Vamos a ver, que quizás es peligroso,

yo estoy muy tranquila y muy feliz con mi vida,

con los cursos, con mi trabajo.

No sé si me va a compensar meterme ahí, la verdad.

-Tranquila, no tienes por qué tener miedo.

Nadie se tiene por qué enterar que estás colaborando con la policía.

Y además, nosotras te protegeríamos.

-A ver, que me entere yo...

¿En qué consiste lo que tendría que hacer?

-Pues... es muy fácil.

Lo único que tienes que hacer es...

ayudarnos a identificar a los malos.

Del plan y de llevarlo acabo nos encargamos nosotras.

¿Qué dices?

-Trabajar con mi padre me sirvió para conocerle mejor.

-El problema es que lo conozco demasiado.

-Ya verás como algo bueno, de todo esto, sacas.

-Me da pereza tener que demostrarle, a estas alturas,

que soy buen policía y no un novato.

-Toni Ríos que nos conocemos, ¿eh?

No te vayas a meter en ningún lío por llevarle la contraria.

-Pensaba que estaba contigo. -Pues no.

Ha salido de casa prontísimo y no lo encuentro en ningún lado,

he mirado hasta en el bar.

-¿Lo has llamado? -Sí y no lo coge.

Me la ha jugado

porque habíamos quedado a primera hora, para hablar

con el tipo este. Se va a enterar.

-¿Qué tienes en los bolsillos?

-En los bolsillos tengo...

en uno tengo la placa y en otro tengo dinero.

-¿En cuál tienes la placa y en cuál el dinero?

-La placa lo tengo en el izquierdo y el dinero en el derecho.

-¿Y la llave?

-La llave la tengo aquí, no me la has quitado. ¡Ja!

-Seguro que echas de menos esto.

-"Soy Álvaro, te estoy llamando desde un móvil prepago."

-Bravo.

Veo que eres un hombre previsor.

Y algo me dice que tienes buenas noticias para mí.

-"Por teléfono no pienso decirte nada. Quiero verte."

Te advierto que mi madre es muy celosa con sus negocios.

No tiene la mente muy abierta con los nuevos socios.

-Es una mujer prudente. Ya está.

-Lo es.

Y te aseguro que si se lo hubieras ofrecido a ella,

te hubiera dicho que no.

Pero confía en mí.

-¿Eso es un sí?

Ve y dile que quiero hablar con él.

Antes quiero que sepas, que en parte, es responsabilidad mía, Miralles.

¿Me estás pidiendo que pase por alto lo que ha hecho?

Se me está haciendo cuesta arriba tener que empezar de cero a mi edad.

-A ti y a todo el mundo.

Mira a Julio y mira a Olga.

-No sé, María, no sé...

Cada vez le doy más vueltas a...

Si tengo que empezar de cero quizás lo que tengo que hacer es...

irme de este barrio o...

intentarlo fuera de Madrid, yo qué sé.

¿Ya sabéis quién es el carterista?

No es uno, son varios. O mejor dicho, varias.

Nos enfrentamos a una banda de mujeres,

todas tienen antecedentes. Aquí tienes las fichas de cada una,

para que les eches un vistazo.

Es mi primera salida después de aquello.

Lo necesitaba, necesitaba probarme a mí misma, necesitaba...

combatir los miedos que me produjo esa experiencia.

Para eso no hay mejor cura que salir a la calle.

Y volver a tomar decisiones difíciles, ¿no?

Ánimo, que todo va a salir bien.

Gracias.

No me he olvidado, claro.

Claro, claro. Te paso a buscar a las 21:00. Sí, sí.

Está bien. No, ningún problema.

Vale, vale.

Muchas gracias. "Arrivederci".

-¿Si tengo alguna duda le puedo contactar?

¿Es su teléfono?

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Servir y proteger - Capítulo 617

15 oct 2019

La inspectora jefe Miralles es la policía más veterana de la comisaría del Distrito Sur. La inspectora Alicia Ocaña se incorpora a la comisaría. Ambas son el eje en torno al que gira la vida personal y profesional de sus compañeros y los casos policiales que afectan al barrio.

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