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No recomendado para menores de 7 años Servir y proteger - Capítulo 598 - ver ahora
Transcripción completa

Quería preguntarle por un compañero que ha trabajado allí.

Juan Carlos Salcedo.

Me dijo que había sido investigado, Salcedo.

Con otro grupo de médicos por una red de fraudes.

¿Qué tipo de fraude?

Los pacientes pagaban sobresueldos a médicos

y a técnicos de compañías de seguros

para conseguir bajas laborales o informes de incapacidad laboral.

-Esta mañana mi tía ha ido a su consulta

y le ha hablado sobre el problema de movilidad en su mano izquierda.

-Y le ha dado la baja.

-Le ha dicho que su problema, de momento,

no era una causa justificada para concedérsela.

Pero que más adelante ya se vería. -Qué listo.

-Está claro que estamos en bandos distintos.

¿Lo dices en serio? Sí.

Muy en serio.

Es lo mejor para los dos.

-Si quieres entonarte, tengo cristal.

-Entónate tú si quieres, yo paso de eso ya.

-¿Todo bien por aquí?

-Hola. -¿Qué pasa? Cuánto tiempo, tío.

-No me mola una mierda que te esté rondando.

-Es un tío que cuando cree que hay negocio, insiste

hasta que lo consigue.

-Que no me entere que le ofreces nada a mi hermano.

-Tu hermano es un yonqui.

Cuando le entre el mono me suplicará que le pase algo. ¿Te enteras?

-Sí. Y tú le vas a decir que no.

-Ya no me basta con que dejes en paz a mi gente.

-¿Qué quieres decir?

-Te exijo, a ti y a tu familia,

que abandonéis Madrid.

Cada minuto que pasa me siento más culpable, Antonio.

Tenía que haberle hecho caso

cuando me hablo de sus sospechas sobre Font.

(Móvil)

Dime.

¿Un cadáver? ¿Dónde?

-No me lo puedo creer. -¿Qué pasa?

-La policía ha encontrado el cadáver de Carvajal.

-No sería mala idea que nos largáramos de aquí.

-Espero que no lo digas en serio.

No pienso caer en sus amenazas.

-No sería el único motivo por el que nos marchásemos.

En ese momento nos dijeron

que les había pedido dinero,

pero que no se lo dieron porque no se fiaban.

Tampoco hay que fiarse mucho del testimonio de esa familia.

Cualquier cosa de los Soler hay que ponerla en duda.

¿Hemos vuelto a saber algo de Carvajal desde entonces?

Al poco de desaparecer, Fede detectó

que había habido movimientos en sus cuentas desde Costa Rica.

Hola. ¿Dónde estabas? No te he visto en toda la mañana.

-He estado en Carabanchel preguntando por un chaval que investigo.

¿Quién?

Cote. Un chaval que era el camello del instituto.

-¿Y qué te han contado en Carabanchel?

-Está montando su negocio aquí

y que se está aliando con un pez gordo.

No me extrañaría que el narco fuese Santos Mercader.

Muy bien. Ya voy, ya voy. Muchas gracias.

-¿Qué pasa? ¿Es por Ricky? -Sí.

-Mamá, relájate. -Una sobredosis, cariño.

-¿La policía no tiene bastante con los registros?

Ahora también molesta a mis clientes.

-¿A tus clientes?

Ah, que Cote es cliente.

Yo pensaba que él vendía más que comprar.

-Lárgate de mi local.

-Vale, si quieres nos vamos.

Pero antes, voy a vengar la muerte de Luis

y el daño que le han hecho a Ricky. -Ni se te ocurra.

Ya has visto de lo que es capaz Santos. Si vas a por él

acabarás como Luis.

-Si hago las cosas con cabeza no tiene por qué pasar nada.

(Música emocionante)

(Timbre)

Andrea.

-Perdona que me presente a estas horas y sin avisar.

-Cuéntame. ¿Qué pasa?

-Mi tía ha aceptado seguir haciendo el cebo con Salcedo.

Hoy volverá a su consulta diciendo que sus dolores han empeorado

y que quiere ir a la clínica privada que le recomendó.

-¿Y cuál es el problema?

-Que ayer estuvimos ensayando cómo funciona la grabadora,

y se hace un lío la pobre que no.

Y me ha dicho que nos ayudará, pero sin este trasto.

-Sin la grabación no hay pruebas.

Sería la palabra de tu tía contra la de Salcedo.

Y eso en Canarias no funcionó. -Ya, ya.

Si se lo he explicado, pero se ha cerrado en banda.

-¿Por qué no lo haces tú?

¿Por qué no aprovechas y escondes la grabadora

antes de que llegue tu tía?

Y luego entras y la recuperas.

-No me atrevo. ¿Y si me pilla?

-Lo hago yo entonces. -No.

Si Salcedo te pilla en su despacho sí sospecharía.

De mí no. Soy su enfermera, es normal que esté por allí.

-¿No has dicho que no querías hacerlo?

-Que no. De acuerdo, lo haré.

-Vamos a hacer una cosa.

Antes de ir tu tía, me llamas con cualquier excusa.

Y aprovechas para esconderla.

¿Te parece bien así? -Bien. Vale.

A ver si sirve para desenmascarar a Salcedo.

-Y tranquila, va a salir todo bien.

-Gracias, Antonio. Hasta ahora. -Adiós.

Ayer lo pasé por alto porque íbamos al funeral de Montse.

Pero hoy...

¿Vuelve otra vez Andrea a estas horas?

¿Qué estáis tramando con Salcedo? Su tía es una paciente de Salcedo.

Ha ido a su consulta con dolor articular en una mano.

Y este

le ha sugerido la posibilidad de una baja temporal

si se hace unas pruebas que no cubre la Seguridad Social

que las haría en una clínica privada de un amigo.

Hoy va a ir a la consulta y nosotros vamos a grabar.

¿Tú estás loco?

Te estás metiendo en un berenjenal.

Te lo estás tomando como si fuera un caso personal.

No hay nada personal en esto.

Se está cometiendo un fraude en la Seguridad Social.

Yo tengo acceso a Salcedo.

Puedo conseguir pruebas y ponerlo en bandeja a la policía.

No. Muchas gracias, pero eso es labor de la policía y lo sabes.

Si estás tan convencido rastrearemos cualquier indicio delictivo de él.

Pero para, ¿eh? Para.

Vale, vale. Paro. Venga.

De acuerdo.

-Te he traído bizcocho de limón.

Me he levantado temprano para hacerlo.

-Gracias, mamá.

-Álvaro, ¿quieres un poco?

-Perdona, ¿qué has dicho?

-Que si quieres un poco.

-No, gracias.

-¿Habéis preguntado a los médicos cuándo puedo salir de aquí?

-Un enfermero me ha dicho que esta tarde te dan el alta.

-Estupendo.

No soporto este sitio.

-Deberías habértelo pensado antes, hijo.

Aquí te han salvado,

que has estado a punto de no contarlo.

-Y todo por las metanfetaminas, Ricky.

A ese tío le importa una mierda que os muráis por sobredosis

o por meteros droga adulterada. ¿Lo pillas?

-¿Qué hubiera sido de mí si tú...?

Estoy muy decepcionada, hijo.

-Perdonadme.

Me he visto sobrepasado y no he sabido reaccionar.

-Hay mucha gente que está así

y no se meten en las drogas.

Nos gastamos un dineral en tu rehabilitación

y fuiste capaz de salir de esa adicción.

Eso fue mérito tuyo,

solamente tuyo, cariño.

Y ahora lo has tirado todo por la borda.

-Lo siento.

Siento haberos decepcionado.

-Me rompe el corazón

que recurras a las drogas en lugar de a tu familia.

-Esta vez tienes que tirar para adelante tú solo.

No podemos meterte en un centro.

No tenemos dinero. Lo dejamos en la fianza.

-Pero...

Te apoyaremos en lo que necesites para salir adelante.

¿Verdad, Álvaro?

-Claro.

-Gracias.

Os prometo que voy a salir de esta mierda.

-Sé que lo dices en serio, pero...

con Santos en el barrio

y sus camellos ofreciéndote droga, es muy difícil.

-Álvaro, se trata de animarle.

-Nos guste o no, es verdad, mamá.

Santos protege a Cote.

Vino al taller a dejármelo bien claro.

Incluso me amenazó. -No nos va a dejar nunca en paz.

-Yo no lo tengo tan claro.

Desde ayer le llevo dando vueltas a un plan

para engañar a Mercader y quitármelo de en medio.

Pero necesito

que os vayáis unos días de Distrito Sur.

-¿Por qué?

-Porque forma parte del plan.

Mercader tiene que pensar que nos vamos.

Y me quedo más tranquilo si no estáis a su alcance.

-Bueno, eso ya lo hablaremos.

Ahora cuéntanos de qué va tu plan.

Dime que hemos encontrado a Juan.

Pues no. Por desgracia no.

Pero tengo más datos sobre el cadáver de Carvajal.

Murió a causa de un disparo por la espalda.

Entonces hablamos de un asesinato.

Efectivamente.

Y el arma homicida fue una de las dos que encontramos

en el pozo. No encaja que estuviera en Costa Rica y haya aparecido ahí.

Pudo volver con un pasaporte falso.

Eso es lo que pensé al principio.

Pero no puede ser porque según el informe de la autopsia,

el cadáver lleva ahí aproximadamente seis meses.

Tiempo que coincide con su desaparición

y con su supuesta huida a Costa Rica.

Entonces, según tú,

quizás ni si quiera llegó a salir del país.

Según los indicios que encontró Fede,

sí salió del país.

Fede hizo un trabajo informático muy exhaustivo

y encontró que su tarjeta de crédito

estaba siendo utilizada en Costa Rica.

Y nosotros, al no tener constancia de su paso por aduanas,

pensamos que había salido con un pasaporte falso.

Pero todo pudo ser un montaje.

Ya veo por dónde vas.

Siguiendo ese razonamiento,

quien intentó ocultar el cadáver, quiso hacernos creer deliberadamente

que Carvajal había huido muy lejos.

Por eso Ángela está revisando todo el material informático

que obtuvimos de Costa Rica en aquel momento.

Si eso se confirma tendremos que

interrogar al entorno más cercano de Carvajal

los días previos al asesinato.

Eso es mucho trabajo. Tenía muchos frentes abiertos.

Estaba acuciado por las deudas

y su mayor acreedor era Isaías Montero,

el responsable del repunte de las timbas ilegales,

red que desmantelamos gracias a Toni.

También se relacionaba con gente de los bajos fondos,

como los Soler.

Recuerdo que Álvaro y Ricky me comentaron

que apareció para pedirles dinero, pero que ellos se negaron.

(RECUERDA)"Carvajal solía ir por el pub

y le pidió pasta a mi familia.

¿Se la prestasteis?

No, claro que no. No somos un banco.

Y aunque lo fuéramos no se la hubiéramos dado.

Todo el mundo sabía que Carvajal era un adicto al juego.

¿Por qué hablas de él en pasado? No estoy hablando de él en pasado.

Me refiero a su ludopatía".

Me dio la impresión de que me ocultaban algo.

Pero con los indicios de la huida de Carvajal,

la cosa se quedó ahí.

Una vez reabierto el caso,

quizás deberías llevarlo tú otra vez.

Lo llevaste en ese momento.

De acuerdo.

Pero ¿te ves capaz?

Dadas tus vinculaciones con la familia

y los reveses que han sufrido últimamente,

quizás se te haga demasiado cuesta arriba interrogarles.

Se me va a hacer cuesta arriba de todas maneras.

Y no sé qué tipo de vinculación tengo ya con ellos.

Lo siento.

Sí, yo me hago cargo.

No pasa nada porque se ocupe otra persona del interrogatorio.

Lo prefiero.

Así compruebo si me mintieron a la cara.

Como quieras.

Ahí tienes. La última partida de meta.

Espero que la muevas tan rápido y bien como la anterior.

-¡Uf!

Aquí hay droga para un regimiento.

-Veo que eres metódico.

-No quiero líos.

Así sé lo que me llevo y de lo que respondo.

-Me gustas, Cote.

Tienes carácter, iniciativa

y al mismo tiempo eres desconfiado y prudente.

Si sigues así vas a llegar muy lejos conmigo.

-¡Que me sueltes! Quiero hablar con Santos.

-Guarda eso.

Soltadle.

¿Qué se te ha perdido por aquí?

Espero que vengas en son de paz

y que no tenga que bajarte los humos como en el taller.

-Quiero hablar contigo, tengo un negocio.

-Ya.

-Hombre.

Mira a quién tenemos aquí.

¿Qué?

Ya no te haces el gallito, ¿eh?

Oye, he escuchado que a tu hermano le ha dado un jamacuco.

Que tenga cuidado o acabará mal.

-Ni se te ocurra si no quieres acabar mal.

Y tú controla lo que dices.

-Como vuelvas a hablar de mi hermano, no lo cuentas.

-¿Me vas a decir de una vez qué quieres proponerme?

-Eso, que no estamos para perder el tiempo.

-¡Cote!

Vete a por 20 kilos de hielo para el congelador.

-Pero, jefe... -¿No me has oído?

-¿Tenemos que hablar delante de ellos?

Quiero quedarme a solas contigo.

-Si no te gusta te aguantas.

Dime lo que has venido a decirme o lárgate.

-De acuerdo.

Le he dado una vuelta

a tu invitación para que nos piremos de Distrito Sur.

Después de lo de Ricky me he decido, así que nos vamos.

Lo has conseguido.

-Ya.

¿Y qué opina tu madre?

Porque es ella la que parte el bacalao en tu familia.

-Opina exactamente lo mismo que yo.

No le queremos poner fácil a Ricky que consiga drogas

y quedándonos en este barrio rodeados de gentuza como Cote,

le va a resultar muy chungo.

-¿Y qué vas a hacer con tu taller? -Me da igual.

No me sale rentable, así que lo voy a vender.

Pero la pasta que voy a ganar no me da para empezar de cero.

-Ya.

Y ahora supongo que me harás esa propuesta

que os ayudará a conseguirlo, ¿no?

-Efectivamente.

Verás, los Soler nos hemos encargado

de la distribución de alcohol adulterado

en muchos garitos de la ciudad

y ha sido muy rentable.

-Sigue.

-Tenemos una destilería que nos proporciona todo el alcohol

y una buena cartera de clientes.

Hemos llegado a duplicar, incluso triplicar,

los beneficios del Moonlight.

-¿Y por qué queréis deshaceros de un negocio tan rentable?

Podéis seguir manejándolo desde fuera.

-Porque era Luis el que se encargaba de todo.

Él hablaba con los clientes y los proveedores.

Y aunque Ricky le ayudaba, no está en condiciones.

Mi madre tiene alzhéimer, así que como comprenderás tampoco.

-¿Y tú?

-Tú bien has dicho que soy el hermano bueno.

No me interesan los negocios chungos de mi familia.

-¿Y por qué vienes a proponérmelo a mí?

-Porque me lo debes.

Has hecho mucho daño a mi familia.

Tómatelo como una condición para que me largue.

-Me suena a amenaza.

No me gusta. -Vamos, Santos.

Sabes que ni aunque quisiéramos podríamos amenazarte.

Eres demasiado grande para nosotros.

-Eso es cierto.

-Piénsatelo.

Si no coges este negocio,

nunca podrás ser el verdadero amo del barrio.

Podría cogerlo otra persona en tu lugar.

Incluso podría buscarte las cosquillas.

Pero si lo coges tú,

podrías mover toda tu droga en los locales del barrio.

Moverías alcohol adulterado

y podrías introducir materiales más lucrativos.

-Me gusta.

¿Por qué no nos tomamos una copa

y me hablas en detalle de ese negocio del alcohol?

-Bueno. Ya estamos en casa.

(SUSPIRA)

-En realidad tendríamos que estar ayudando a Álvaro.

-Ahora que Luis no está,

Álvaro va a ser el que cuide de la familia.

-Soy yo el que tendría que acabar con Santos.

-No le des más vueltas, cariño.

Lo va a hacer Álvaro.

-¿Sabes qué pasa?

Por mucho que se empeñe, nunca lo hará tan bien como Luis.

-Le enseñaremos para que se le parezca.

-No sé por qué no soy yo el que está ahí.

Siempre he estado al lado de Luis aprendiendo de él.

-Tú lo que tienes que hacer es recuperarte.

Y no volver a tomar drogas.

-Lo que tengo es un dolor de cabeza...

-A ver, espera, que creo que hay analgésicos.

¿Dónde está?

Ah, sí, aquí.

Sí.

Toma, ábrelo tú.

Ahora tienes que recuperar fuerzas.

Si no te encuentras bien, no puedes pensar con claridad.

-Gracias, mamá.

(Timbre)

Silvia. Otra vez tú por aquí.

Hola, Elvira.

Vengo a hablar con vosotros. Es urgente. ¿Puedo pasar?

Hola, Ricky.

Hola, Silvia.

-Bueno.

¿Qué es eso tan urgente que tenías que preguntarnos?

Es por la desaparición de un hombre que ocurrió hace meses.

Ah.

Sabes...

por todo lo que estamos pasando con la muerte de Luis,

¿y vienes a molestarnos por esto?

Si no lo conocierais no hubiese venido.

Perdonad, pero...

es Marcos Carvajal.

¿Y qué pasa?

¿Ha vuelto de Costa Rica?

Lo digo porque la inspectora Miralles me lo dijo.

No exactamente.

Silvia, no entiendo.

Hace tiempo ya nos preguntaste por él

y te contamos todo lo que sabíamos.

Quiero haceros unas preguntas más sobre los negocios que os llevabais.

Mira, mi hijo acaba de salir del hospital

y no está para interrogatorios.

Así que, por favor, vuelve en otro momento.

Hemos encontrado el cadáver de Marcos Carvajal en un pozo.

La autopsia revela que fue asesinado de un tiro por la espalda.

No me extraña que tuviera enemigos, le debía dinero a todo el mundo.

-Fue por eso por lo que no le prestamos el dinero.

Cuando vino a pediros el préstamo, ¿os dijo a quién le debía dinero?

No puedo creer que en estos momentos

vengas a hacernos estas preguntas.

Intento ser todo lo delicada que puedo.

Pero... estoy trabajando.

¿Sabes qué ocurre?

Es que esa lista podría ser infinita.

Carvajal le debía dinero a todo el mundo.

Entonces crees que debía tener muchos enemigos.

Sí, muchos.

Nosotros no le preguntamos a quién le debía ese dinero.

Qué nos importa.

Muchas gracias, Ricky.

Silvia,

no entiendo que alguien que ha tenido

una relación estrecha con esta familia

pueda estar teniendo tan poca consideración.

De verdad, lamento que...

que a estas alturas sigas pensando eso.

De veras.

¿Has podido poner la grabadora en la consulta de Salcedo?

-Sí.

Aquí la tienes.

-Me muero de ganas por escuchar cómo confiesa todo.

-No te esfuerces.

No hay nada que escuchar.

-¿Por? ¿Qué ha pasado?

No me digas que ha descubierto a tu tía.

-No.

El problema es que no le ha vuelto a insinuar

lo de ir a la clínica privada.

-¿Qué me dices?

-Mi tía le ha contado que los dolores eran cada vez más fuertes,

que ya no podía hacer su trabajo en el almacén

y que veía bien hacerse esas pruebas.

Y, sorprendentemente,

Salcedo se ha desdicho y se lo ha desaconsejado.

-¿Qué motivo le dio?

-Pues que solo le serviría para gastarse un dineral

en unas pruebas que no solucionarían nada

porque le dijo que

su problema no era una causa justificada

para una baja laboral.

-¿Y le puso algún tratamiento?

-Sí, unos analgésicos más fuertes

y que evitara hacer esfuerzos innecesarios.

-No entiendo qué...

qué motivo ha tenido para dar marcha atrás.

¿Igual descubrió la grabadora? -No.

La escondí entre las enciclopedias médicas

y cuando he vuelto estaba en el mismo sitio.

-Voy a escucharlo igual, a ver si hayo alguna pista.

-Yo lo he escuchado varias veces

y no he encontrado ninguna explicación.

Bueno, sí.

Solo una.

Que Salcedo sea inocente y todo esto son imaginaciones tuyas.

-De eso nada.

¿Y la investigación en Canarias?

¿Se hizo por nada?

-Pues a lo mejor nos equivocamos de persona.

A lo mejor Salcedo no estuvo implicado en el fraude

de las bajas médicas, no lo sé.

Quizá nos hemos autosugestionado buscando detalles de aquí, de allá.

No sé. -Mírame a los ojos.

Yo no me he equivocado.

¿Y las insinuaciones que le hizo a tu tía?

Eso tendríamos que haberlo grabado. ¿Y la vida que lleva?

¿Y el sobre que le dio a su amigo? No.

Ponme el pasaje donde se desdice.

-Dame.

Aquí está.

-Está nervioso, muy tenso.

No ha soltado ni un chiste.

Igual tienes razón.

Al ver que eras su sobrina

pues lo mismo pensó que podías sospechar y denunciar. No lo sé.

-Antonio, admítelo.

Esto no va de corrupción, va de otra cosa.

-No te sigo.

-Te fastidia que se haya quedado con varios de tus pacientes.

Se la tienes jurada.

-Eso que dices me ofende.

¿Crees que iba a comprometerte a ti y a tu tía por una nimiedad?

-Pues no lo sé.

Es que ya no sé qué pensar.

Estoy hecha un lío.

Creo que lo tenemos que dejar aquí.

Hemos ido demasiado lejos por una simple sospecha.

Y pensar que he metido a mi tía en todo este lío para luego nada...

-Andrea, queda muy poco. Le conozco muy bien.

Estaba muy nervioso.

En nada meterá la pata y entonces...

-Mira, lo siento, Antonio, de verdad.

Lo he pasado fatal jugando a hacer de policías.

De verdad.

Mira, yo no quiero saber nada más de este tema.

A partir de ahora, tendrás que apañártelas tú solo.

-Que no, papá.

Que no, pero...

¿Me dejarás tener un poco de independencia, tío?

Es una manera de hablar, no...

Vale, pues no te llamo tío.

Que no le voy a... a hacer la pelota a mis jefes.

Porque no, porque me da palo.

(RESOPLA)

Vale.

Ya.

Vale, que sí. Vale, pues te digo algo.

Vale, chao.

Ey.

¿Qué tal? Ángela, oye,

que me han dicho que te han puesto en el caso que han reabierto

de la desaparición de Carvajal. Estarás a "full", ¿no?

-No sé si lo sabes, pero no es de desaparición,

es de asesinato y sí, estoy agobiadísima.

-Ya, normal.

Bueno, eso te lo ponen porque eres buena,

si no, no te lo ponían. Saben que puedes hacerlo y bien.

-Ahora estoy con el registro informático

de los movimientos que alguien hizo

pasando por Carvajal desde Costa Rica.

-Eh, oye, que si quieres que te ayude

en cualquier cosa así que...

Vamos, yo no sé tanto como tú, pero...

he aprendido un montón en la UIT.

-Eh, bueno, gracias por la oferta, pero lo tendré en cuenta.

-Vale, oye, que...

te lo digo porque, no sé si sabes, yo estaba metido en...

cuando hicimos el operativo de Carvajal...

y yo jugaba al póquer, ¿no?

-¿En serio? -Sí, claro.

Yo, a ver, no es por presumir, pero soy muy crac al póquer,

entonces me infiltré

en timbas ilegales para desmantelar una red que había y eso.

Así que sé del tema, te quiero decir.

-Guau, eres una caja de sorpresas.

-Aunque tampoco sé qué te voy a aportar,

porque con el talentazo que tienes... Pero bueno,

ahí te lo dejo.

-Yo solo hago mi trabajo, nada más.

-¡Anda! Encima modesta.

Es que... madre mía.

Mira, una de las cosas que me flipan de los de la UIT

es que me parece que sois muy valientes

para perseguir a gente que no da la cara

y está ahí detrás de la "deep web".

Nada, me apetecía decírtelo.

-Vaya subida de autoestima.

Tengo que volver a mi cueva, ¿vale? -Oye, una cosa.

Perdona, ¿eh? Que me estaba acordando.

¿Tú no te acordarás de la nota que me pusiste

cuando estuve contigo en la UIT?

Es verdad que yo sé que...

que no dais esta información, pero ahora estoy pensando ya en...

en el destino que voy a tener el año que viene

y sé que influyen las notas, entonces...

Por saber.

-Pues no, no me acuerdo y si me acordara no podría decírtelo.

-Ya, pero digo, la nota... no es definitiva, ¿no?

En plan, si ahora,

viendo que estoy aplicando lo que he aprendido en la UIT y tal,

si de repente quisieras subírmela,

podrías, ¿no?

-Si te preocupa tanto tu nota,

vete a hablar con Miralles, que lo tiene todo apuntado.

Hasta luego.

-Claro, coño, Miralles, no se me había ocurrido.

Chao.

(RESOPLA)

-¿Qué resoplas ni resoplas? ¿Te pasa algo?

-No, estoy bien.

¿Y tú? Cansada, ¿no?

Normal, también, porque madre mía.

No sé de dónde sacas la energía, tío, porque... (RÍE)

Madre mía.

Que por cierto, ahora estoy más liberado,

si necesitas una mano o algo...

porque con lo que disfruté en la UFAM...

Si quieres ayuda, estoy dispuesto.

-Eh... ¿por qué tengo la ligera impresión

de que me estás haciendo la pelota desesperadamente?

-No, Espe, no, ¿eh?

(TITUBEA)

(RESOPLA) Joder, se me da fatal esto, macho.

Es por mi padre, que me está dando la chapa.

-¿Qué tiene que ver tu padre?

-En una semana juro el cargo y estoy pensando en el destino.

Y mi padre no deja de darme la chapa con que lo piense bien y no sé qué

y me está poniendo nervioso.

-¿En una semana, en serio?

Cómo pasa el tiempo, de verdad.

Pues es un momento muy especial

y si estás nervioso, no lo vas a disfrutar.

Has hecho muy buen trabajo en Distrito Sur.

-¿Tú crees?

No sé.

¿Crees que los jefes de unidad me pondrán buena nota?

Antes pensaba...

y la he liado mucho este año.

No, en serio, empezando

por la suplantación de identidad que me hicieron.

-Pero eso le puede pasar a cualquiera.

No, tranquilo, de verdad.

¿Y qué destino vas a pedir?

-Pues... (DUDA)

A la playa me molaría ir.

Algo de costa y...

donde hacer surf, una casita guapa.

-Ah.

Yo pensaba que...

te gustaba Distrito Sur, que te quedarías con nosotros.

¿No tendrá...

Paty algo que ver en esto?

(DUDA)

-Bueno, un poco igual sí.

Es que no sé, Espe.

Yo pensaba que... bueno,

que podría llevar mejor todo lo que pasó, pero se ve que no.

Y cada vez que voy por el barrio y veo cualquier cosa

y paso por La Parra y paso por la plaza, pues me acuerdo.

Así que mira, me piro a la costa,

que a mí me mola mucho el mar y ya está.

Si me da la nota, claro.

-Pues piénsalo bien

porque es una decisión muy importante

y está en juego

tu futuro y...

tu felicidad.

-¿Te puedo dar un abrazo?

-Qué solicitado me tienes hoy.

-Te he dicho que llamaras a la puerta.

-Venga, anda.

¿Para qué me necesitas?

-Bueno, quiero que veas aquí

el escáner de la zona lumbar de un paciente, un camionero.

Se queja cuando acaba la jornada laboral de dolor lumbar.

Yo no veo nada.

Desde luego, pinzamiento ciático no tiene.

-Podría ser una antigua dolencia que se ha vuelto crónica.

-Ya, pero en el historial no hay antecedentes.

-Podría ser hasta una mala postura, pero claro,

sin explorar al paciente no te lo puedo asegurar.

¿Por qué no me lo derivas?

-Podría tener una baja permanente, ¿no?

-Es posible.

Como Fernando Gómez o Paula García.

-Sí.

A ellos les di

la baja indefinida.

La verdad que tenían pocas opciones los pobres.

-Me dolió, ¿sabes? Que se cambiaran a tu consulta.

Orgullo profesional.

-Bueno, son cosas que pasan. No le des mayor importancia.

-Hombre, les estaba tratando para que siguieran

con su vida normal y de repente van a tu consulta

y les das la baja. No sé, me extrañó.

-¿Te extrañó por qué?

-Porque en las revisiones daba resultado el tratamiento.

-Si no confías en mi criterio

no entiendo por qué me has llamado para que vea esas radiografías,

ahora para el escáner...

¿Tú qué te crees? ¿Que voy dando bajas por ahí así a lo loco?

Estudié detenidamente sus casos

y llegué a la conclusión de que era lo mejor.

-¿Seguro que fue la única razón que te movió a hacer eso?

-¿Qué insinúas?

-No, nada.

Simplemente me extraña, nada más.

-Bueno, no es la primera vez que dos médicos difieren.

Ni será la última.

-Sí, esta es una profesión exigente, hay que tomar decisiones difíciles,

a veces viene bien un empujoncito, ¿no?

Una pequeña compensación económica.

-Antonio, yo amo esta profesión.

Y ya te dije que ejerzo sin tener necesidad, por ayudar.

Yo no necesito ninguna compensación extra.

-Me gustaría pensar que es así.

Lo que pasa es que he hablado con el doctor Betancourt

sobre la investigación que te hicieron en Canarias.

-¿Cómo?

¿Has preguntado sobre mí a mis espaldas?

-Así es, sí.

¿Sabes por qué? Porque creo que es la razón por la que has venido.

Porque te estaban estrechando el cerco

y aquí puedes hacer tus chanchullos de bajas fraudulentas.

-Esto es increíble. ¿Sabes lo que te digo?

Que te metas esto donde te quepa

y la próxima vez se lo consultas a tu amiguito Betan...

¿Qué es esto?

¿Qué pretendías?

Si querías saber por el calvario que pasé en Canarias,

solo tenías que preguntarme.

Sí, me acusaron, pero no pudieron demostrar nada

porque yo era inocente.

Te corroe la envidia que me tienes.

-¿Sabes lo que te corroe a ti?

El dinero.

-Eres patético.

Siempre supe que eras inseguro,

pero nunca pensé que llegarías a estos niveles.

Tu obsesión es enfermiza.

-No cambies de tema.

Amigo,

sé lo que has hecho.

-¿Sabes?

Conozco un psicólogo que seguramente pueda ayudarte.

Te voy a dar su teléfono

y su dirección.

Y de paso te voy a recetar

unos tranquilizantes, que buena falta te hacen.

Pero recuerda,

no debes exceder los 40 miligramos diarios.

Y aquí se termina una amistad de 30 años.

No quiero volver a saber nada de ti en mi vida.

-No entiendo cómo puedes estar tan tranquila, de verdad.

O sea, nos van a pillar.

-Hijo, cálmate. Así no vamos a solucionar nada.

-Mamá, la policía sabe que lo de Carvajal en Costa Rica

es un montaje.

Investigarán, descubrirán la verdad y vendrán a por nosotros.

-La policía

no nos puede incriminar con la muerte de Carvajal

porque lo hicimos muy bien y no dejamos pistas.

En cambio, hay mucha gente que le odiaba

y quería verle muerto.

-Silvia tiene la mosca detrás de la oreja.

Si no, no habría venido otra vez a preguntarnos lo mismo.

Mira, si quiere sacar pistas en contra nuestra,

las va a encontrar.

-No adelantes acontecimientos,

tenemos cosas más importantes en las que pensar.

-Ya me dirás tú.

-¿Qué pasa?

-Se nos viene un marrón encima que flipas.

-No, a ver.

La policía ha descubierto el cadáver de Carvajal

y ha venido Silvia a contarnos que...

que murió de un disparo en la espalda.

-Nos ha sometido a un tercer grado que se te va la olla.

Yo creo que ella sospecha de nosotros.

-¿En serio?

-No le hagas caso, si es un exagerado.

Nos ha hecho preguntas en general.

Intento meterle en la cabeza a tu hermano

que la policía no nos puede incriminar por eso,

pero no hay manera.

-Es que nos ha vuelto a preguntar qué negocios nos traíamos con él.

-Bueno, basta ya, Ricky.

A ver, cuéntanos, ¿cómo ha ido con Santos?

¿Has podido hablar con él?

-Sí.

Y se ha tragado lo de que nos vamos a mudar.

(ALIVIADA) Ah.

¿Y le has hablado de lo de comprar el negocio del alcohol adulterado?

-También.

Y ha picado.

-¿En serio? ¿Tan deprisa?

-Ricky,

que hasta ahora no haya querido ser parte de los chanchullos,

no significa que no se me den bien.

-Muy bien, hijo.

Cuéntanos,

¿cómo piensas acabar con él?

-No va a ser fácil.

No se separa de sus dos gorilas, pero tengo un plan.

De momento es mejor que no sepáis nada más.

-¿Por qué? -Prefiero manteneros al margen.

Ahora tenéis que marcharos

para que Santos no sospeche y piense que le he dicho la verdad.

-Bueno, por lo menos cuéntanos cuándo lo piensas hacer.

-Esta misma tarde.

Pero no quiero que sepáis nada más.

Ahora recoged y empaquetad las cosas para marcharos.

-No sé, yo no lo veo nada claro.

Ese plan que tienes debe ser peligroso,

si no, no andarías con tanto misterio.

-Mamá, no empecemos, ¿vale?

-Y tú no insistas.

Ricky y yo nos quedamos.

-Eso nos puede traer problemas.

-Siempre lo hemos hecho así en los momentos difíciles

y así se hará.

Además, de cara a Santos no pasa nada por que nos quedemos.

Una mudanza no se hace de un día a otro.

-¿Qué más te da si ya habéis empezado?

-No.

No, hijo, no.

Esto son cosas de Luis.

No... no puedo soportar abrir el armario

y ver...

-¿Y esto? ¿De dónde ha salido?

-Te la hizo a ti cuando eras muy pequeñito.

A navaja, ¿eh?

Oh, y esta...

te la hizo a ti.

-Me acuerdo perfectamente de este día.

Estaba en la orilla de la playa jugando con una de plástico

y vino una ola y se la llevó.

Estaba muy cabreado y me la hizo para que dejara de llorar.

-Álvaro,

dime que mañana Santos Mercader estará muerto.

-Te lo prometo.

(JADEA)

-Aquí tiene los 20 kilos de hielo.

-Has tardado mucho.

-Porque en el súper no había.

He ido andando a la gasolinera, que está a tomar por saco.

-Anda, guárdalos en el congelador grande del almacén.

-¿Y por qué no lo hace el camarero?

¿O uno de esos?

-Joder.

Joder.

Estoy del hielo hasta los cojones.

Viniendo, tenía miedo de que se me quedara la mano pegada.

(EXHALA)

A mi primo se le quedó la mano pegada a un congelador

y se la tuvieron que arrancar a cachos.

-Haberte puesto guantes.

Mira,

en menos de dos horas quiero que lleves este maletín

a los talleres Soler.

-¿Al final vas a hacer negocios con el mecánico?

-Cállate y escucha.

Álvaro te dará una carpeta llena de documentos.

Entre esos documentos, hay una lista de contactos.

Asegúrate de que, en total,

entre nombres y locales, hay unos 50 contactos, ¿de acuerdo?

-50 personas y 50 locales.

-No, entre todos.

Y eso es solo el mínimo.

Asegúrate bien de que todo está correcto antes de dárselo.

-Ya.

¿Y por qué vas a darle tanta pasta? Si no es mucho preguntar.

-Porque con esa lista, voy a ganar más dinero del que hay aquí.

-Ya.

Pero ¿crees que ese desgraciado merece hacer negocios contigo?

-A veces es mejor dejar al enemigo intacto

y no acabar con él enseguida. Si sabes manejarlo.

-Si tú lo dices.

-Un ejército victorioso primero gana y luego va a la batalla.

Un ejército derrotado

lucha en la batalla para intentar ganar la victoria.

-Mira, tío, yo no soy ni tan listo ni tan culto como tú,

pero te he demostrado que te soy fiel,

que haré todo lo que me ordenes.

Y te juro que no te voy a fallar con el encargo que hiciste.

-Seguro que no,

porque respondes con tu vida del contenido de este maletín.

(Puerta)

Adelante.

Toma, aquí lo tienes. Ya lo he escuchado.

¿Y?

Que todavía estoy alucinando por lo bien que me mientes.

Te dije que no iba a dejar pasar esta oportunidad.

Y yo te dije que se lo dejaras en manos de la policía, por favor.

¿Por qué eres tan testarudo?

Pensé que al poder acceder fácilmente a Salcedo,

iba a encontrar pruebas que le incriminaran.

Pues lo que has conseguido es enseñarle tus cartas

y ahora va a ser muy difícil demostrar nada.

Estoy convencido que la investigación de Canarias le ha puesto en alerta

para tapar mejor su trama corrupta. A la mínima sospecha,

se ha cerrado en banda.

El hecho es que no tienes nada, Antonio. No tienes nada.

Sí que tengo.

Si has escuchado bien la conversación entre la tía de Andrea y él,

está tenso, está nervioso, se siente acorralado.

Eso no lo he escuchado,

solo la conversación que has tenido tú con él.

Muy bien, pues esto tiene fácil solución, escúchala.

No cuenta un chiste en toda la conversación.

Déjalo ya y deja de justificarte. Tu plan ha fracasado,

te han podido las ganas de revancha que le tienes

desde la época de estudiantes.

Eso no es verdad.

Para ti, pillar a Salcedo es una cuestión personal.

Has querido pillarle y lo que has conseguido

es ponerle sobre aviso y de una manera muy torpe.

¿Qué quieres que te diga?

Tienes razón,

he metido la pata hasta el fondo, pero no es nada personal.

Por Dios, venga. Tú fuiste la primera en sospechar de él

y no lo tomé como una cosa personal. A ti te motivó tu intuición policial

y las ganas de encontrar un delito, pero para mí,

la indignación de que se lucren con dinero público,

por muy amigo mío que sea. Vale, de acuerdo,

pero lo que importa ahora es que no le vamos a poder coger.

¿Sabes por qué? Le has puesto sobre aviso y va a tomar

todas las precauciones del mundo para evitar

que se descubra el supuesto fraude, ¿entiendes?

En eso tienes razón.

Toma, deja ya de hacer de justiciero

y ponlo en manos de la policía. Y esta vez, sin trampas.

(Móvil)

-Hola, ¿qué vas a tomar?

-Papá, dime.

Que no, que no me han dicho nada aún.

Que sí que he preguntado.

He preguntado a varios y no saben nada.

Si te digo que he preguntado es que he preguntado.

(SUSPIRA) No, no quiero dejarte en evidencia.

Sí, quiero que estés orgulloso, pero no me preguntes más.

Te he dicho que no, me estás rayando ya.

Papá, te voy a colgar.

Te voy a colgar. Te voy a colgar, te estoy colgando.

Te cuelgo, te he colgado.

Qué pesado.

(SUSPIRA)

-Oye, Toni...

-¿Me das un minuto? Que acabo de colgar y ahora te digo.

-Vale, tranquilo, si yo...

Si es que te he oído, ¿estás bien?

-¿Ahora te interesas por mí?

-Va, tío, no empieces, de verdad.

(CARRASPEA)

-No te preocupes, me vas a perder de vista

y podrás dejar de fingir que te importo. ¿Me pones una tónica?

-Pero ¿qué dices, tronco? Yo no finjo nada.

Y ¿qué es eso de que te voy a perder de vista?

-Pues porque juro el cargo dentro de nada.

-Ya y ¿qué pasa? Te vas de vacaciones luego o ¿qué?

-Sí, a Italia, a ver si encuentro una Paola también, no te jode.

-Venga, me voy a currar, Toni, de verdad.

-Perdón, perdón. Perdón,

pero estoy nervioso. Entre mi padre, la jura del cargo, el destino...

-¿El destino? ¿Qué destino? ¿Te vas de Distrito Sur?

-Si me da la nota, sí. Voy a pedir el traslado.

-Y ¿adónde te vas? ¿A Carabanchel?

-Me voy a la costa, a ver si encuentro algún sitio guapo

para hacer surf. Me apetece.

-¿Para hacer surf?

Toni, ¿esto no lo estarás haciendo para no volver a verme?

Déjalo, ¿sabes? No hace falta que me contestes,

creo que ya me has respondido.

(SUSPIRA)

-Tu tónica.

-Ey, Toni, que tenía que decirte una cosa.

He buscado en comisaría y como no estabas, vine aquí.

-¿Han salido las notas y me han puesto una de mierda?

-Que no, el juez ha dejado en libertad con cargos

al ladrón de coches que detuviste. -Ah, muy bien.

-Eh... Te veo un poco obsesionado por la nota, ¿no?

Y si te da para irte de Distrito Sur a donde tú quieres,

a la costa, no lo hagas solo por Paty.

-No lo hago solo por Paty.

-Pues lo parece, aunque intentes disimularlo.

A ver, Toni, yo sé que lo habéis dejado hace poco tiempo

y es normal que te sientas mal.

Y más sabiendo que va a venir el tal Paolo este a verla,

pero... ya verás que con el tiempo,

lo verás todo con otra perspectiva.

-A ver, Espe, te agradezco mucho lo que me dices, pero...

no sabes por lo que estoy pasando.

-No, no, exactamente no sé por lo que estás pasando.

Yo solo te puedo hablar de...

de mi experiencia personal.

Yo... me enamoré de...

de un asesino que mató a mi mejor amigo

e intentó matarme a mí.

Pero bueno, a lo que voy es que...

yo al final me quedé aquí,

no puse tierra de por medio

y lo hice porque lo que me llena plenamente es

servir aquí, en Distrito Sur.

Así que, no es justo que tomes decisiones por lo que haga

o deje de hacer otra persona.

Tienes que ser dueño de tu vida,

no puedes huir hacia adelante.

-Puede ser.

-Yo creo que...

que tienes que descubrir lo que realmente te llena a ti

y si al final decides irte de aquí, pues...

te vamos a echar mucho de menos,

porque eres un tío muy guay

y un gran compañero.

-"Joé", que me pongo tonto. (RÍE) (RÍE)

-Muchas gracias por lo que me dices, Espe.

(Puerta)

Adelante.

-Hola, me pillas justo en el cambio de turno.

¿Querías verme? No tengo mucho tiempo.

-No te preocupes, siéntate. Será un momento.

-Mira, si es para convencerme de que siga jugando a los detectives,

prefiero quedarme de pie.

-Siento mucho haberte metido en este compromiso,

pero agradezco mucho tu colaboración.

Solo quería ponerte al tanto de cómo ha acabado la historia

porque he hablado con Salcedo.

-Entiendo que no haya ido muy bien,

porque Salcedo tiene una cara hoy... O sea, serio y sin mediar palabra.

-Bueno, pues júzgalo tú misma porque le he grabado.

-Pero ¿ha confesado? -No.

-Bueno, pues entonces no quiero oír nada.

-Con la excusa de una segunda opinión,

le hablé de un paciente que quiere una baja.

Me dijo que le derivara a su consulta,

igual que hizo con Fernando Gómez y Paula García.

-Antonio, ¿sabes qué pienso de ese asunto?

Creo que le das mucha importancia a que haya varios pacientes tuyos

que quieran irse con él.

-Déjame terminar, ¿vale?

En un momento determinado le hablé de la investigación de Canarias,

le puse contra las cuerdas. Se puso muy nervioso, muy tenso,

lo negó todo, de acuerdo, pero estaba acorralado.

-Vale, pues mira, me alegro por ti, pero, Antonio,

me gustaría que entendieras que yo quiero quedarme al margen del tema.

No quiero espiar a ningún compañero

y no me puedo arriesgar a que Salcedo me pille.

Y por cómo me mira hoy, te juro que es que se huele algo.

-Andrea, estás sugestionada. No tiene ningún motivo para sospechar de ti,

ninguno, aunque entiendo perfectamente que lo quieras dejar.

Yo no. Pienso que es culpable y eso que... me pilló grabándole.

-¿Qué?

-Sé que cualquier persona lo dejaría ahora, pero yo no.

Pienso que es culpable, voy a seguir adelante,

hablaré con mis antiguos pacientes si es necesario.

-Y ¿qué esperas conseguir de eso? -Bueno,

voy a charlar con ellos de la baja

y a intentar conseguir el nombre del amigo de Salcedo especialista

o el nombre de la clínica privada en la que trabaja.

-Mira, tú verás lo que haces, de verdad,

pero te estás metiendo en un callejón sin salida

que solo te va a traer problemas.

Perdóname, tengo que irme.

Orestes fue a interrogar a los Soler y no ha sacado nada en claro.

Elvira y Ricky han dado la versión que le dieron ya hace unos meses,

que Carvajal les pidió dinero y que ellos se lo negaron

porque él estaba hasta arriba de deudas

y no se quisieron arriesgar.

Ya, se debe pensar que de repetirnos la misma historia,

al final vamos a acabar por creerla. Estoy contigo,

puede ser perfectamente una maniobra para ocultar el móvil del crimen.

Si queremos descartarlos como sospechosos,

habrá que corroborar ese testimonio.

No vamos a descartarles.

¿Por qué lo dices tan seguro? ¿Qué pasa?

Dime una cosa, ¿quién ha dado esa versión de los hechos?

¿Ricky Soler o su madre?

Pues, no lo sé, pero... ¿qué importancia puede tener eso?

Tiene más importancia de lo que te puedes imaginar.

¿Por qué no me cuentas lo que está pasando?

Es un informe de Científica, míralo.

Han encontrado la colilla de un porro de cannabis

junto al pozo donde apareció el cadáver de Carvajal.

Y ¿se sabe de quién es?

Bueno, los de Científica no pensaron que un estudio de ADN

fuera a dar ningún resultado, pero...

al cotejarlo con nuestra base de datos se llevaron una sorpresa.

Ya, ¿no me digas que es de un Soler? Míralo tú misma en la pantalla.

El código de la prueba está aquí, ¿no?

Sí, en la página tres.

Ricky Soler.

El mismo que no para de repetirnos que su familia no ha tenido que ver

con la desaparición de Carvajal.

Y ¿cuándo se le ha tomado una muestra de ADN a Ricky?

La semana pasada, cuando vino a confesar su implicación

en el crimen de Salamanca.

Se hizo para demostrar que él no había participado de forma activa

en la violación de Marga Pérez. Ya.

Y gracias a esa prueba,

ha saltado ahora la coincidencia en la base de datos.

Exacto, la colilla apunta a que Ricky Soler,

al menos, participó en la ocultación del cadáver de Carvajal.

Es el fin de los Soler.

Tenemos novedades sobre el caso de Marcos Carvajal.

¿Cuántas veces tengo que decir que no tenemos que ver

con la muerte de ese desgraciado?

Lamento decirle que hay pruebas de lo contrario.

¿Qué pruebas?

En el pozo donde encontramos el cadáver de Marcos Carvajal

se ha encontrado una colilla de porro con el ADN de Ricky.

Solo vengo a decirte que dejo este centro de salud.

-Muy bien, huyes porque no soportas la presión, ¿verdad?

-No huyo de nada. Simplemente he aceptado un puesto

que me ofrecieron en Barcelona.

-Podrás seguir con tus chanchullos sin levantar sospechas.

(Timbre)

¡Ya va!

(SUSURRA) Toma, cógelo. Corre.

¡Ya va!

-¿De qué vas? ¿Esto qué coño es?

La ventana de la galería que da al patio estaba abierta.

¿Es delito también ventilar la casa?

Si sigue mintiendo, va a buscarse un problema.

Antes, cuando estuvimos aquí, Ricky estaba en la casa

y ha aprovechado que hemos ido a por la orden judicial para huir.

-¿Ha ido todo bien? -Todo bien.

Tengo... tengo la documentación y le he entregado la pasta a Álvaro.

-"¿Has comprobado que esté todo lo que te dije?".

-Sí, sí, está todo. Tengo los contactos con sus teléfonos.

-"Bien, bien. Me lo tienes que pasar cuanto antes."

(Móvil)

Dime, Silvia.

"Estoy en la puerta del taller, ¿estás ahí?"

Sí, perdona que no te escuché porque estaba en el baño.

"Necesito hablar contigo."

Ríos, eres una buena pieza,

nos ha costado mucho meterte en vereda.

Bueno, hombre, creo que he tenido mis liadas,

pero también me lo he currado bastante.

Si no, pregunte a Miralles que se lo puede confirmar.

No, si Miralles ha hecho su valoración aquí, en el informe.

¿Y? ¿Qué... qué dice? (CARRASPEA)

La verdad es que podría haber sido peor, mucho peor.

Tengo una noticia, Salcedo se va a Barcelona.

No me extraña, después de lo que pasó esta semana.

Sí, bueno,

a ver, se va porque le he pillado, porque se siente acorralado.

Y uno así se delata, Claudia.

Te lo he dicho mil veces,

sin pruebas no puedes presentárselo al juez.

-Hola, doctor Torres. -Fernando.

-Vengo a hablarle de Salcedo.

-Siéntate, por favor.

-¿Cómo lo llevas?

-Tranquila, está todo controlado.

-"Haz lo que tengas que hacer, cariño, pero ten mucho cuidado."

-No te preocupes, ni se te ocurra salir de casa.

-¡Es una trampa!

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Servir y proteger - Capítulo 598

18 sep 2019

La inspectora jefe Miralles es la policía más veterana de la comisaría del Distrito Sur. La inspectora Alicia Ocaña se incorpora a la comisaría. Ambas son el eje en torno al que gira la vida personal y profesional de sus compañeros y los casos policiales que afectan al barrio.

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