www.rtve.es /pages/rtve-player-app/2.17.1/js/
5390014
No recomendado para menores de 7 años Servir y proteger - Capítulo 597 - ver ahora
Transcripción completa

No lo entiendo, en mi casa entran dos sueldos y no nos da para tanto.

-Tuve suerte.

Pillé un buen pellizco de herencia de un tío mío que se fue a Argentina.

Y lo supe invertir.

-Quería preguntarle por un compañero que ha estado trabajando allí.

Juan Carlos Salcedo.

Me dijo que había sido investigado, Salcedo,

con otro grupo de médicos por un asunto de una red de fraudes.

¿De qué tipo?

Los pacientes pagaban sobresueldos a médicos

y a técnicos de compañías de seguros para conseguir bajas laborales

o informes de incapacidad laboral.

-Pero ¿esto es verdad?

-Me gustaría pensar que no, pero es muy posible.

No he encontrado pruebas en Canarias, pero la duda sigue ahí.

-Has hecho bien en citarla.

Haré todo lo que esté en mi mano para localizar el origen del dolor

y buscar un tratamiento para eliminarlo.

-Ojalá.

(MIGUE) -"Acaban de verlo en la fábrica abandonada".

-Ahí no se cuece nada bueno.

-"Estaba poniéndose con dos colgados".

-¿Cómo crees que se siente mamá? Le han diagnosticado algo muy grave

y ha perdido a su hijo mayor, en el que se apoyaba siempre.

Te necesita más que nunca.

No pienso fallaros ni a ti ni a él.

Elijo la familia, mamá.

-Está todo bien.

¿Tu hermano Ricky, qué? ¿De vacaciones?

-A partir de ahora, me encargo yo del negocio familiar.

-Si quieres entonarte, tengo cristal. -Entónate tú, yo paso de eso ya.

-Dicen que esta mañana mendigabas por una raya.

(MOLESTO) -He pasado mala noche. -Ah.

-¿Todo bien por aquí?

-Hombre... -¿Qué pasa? Cuánto tiempo, tío.

-No me mola una mierda que te ronde.

-Es que cuando cree que hay negocio, insiste hasta que lo consigue.

-No quiero volver a enterarme que le ofreces nada.

-Tu hermano es un yonqui.

Cuando le entre el mono, me suplicará que le pase lo que sea, ¿te enteras?

-Sí. Y tú le vas a decir que no.

-Álvaro es el mayor, se siente responsable de su familia.

Lo que me da miedo es que me aparte de su lado.

¿Font?

No puede ser, Font lleva años dedicando su vida

a luchar contra Mercader.

Te digo que Font es el topo.

Salgan del coche, manos arriba. No te muevas. ¡Silvia!

Tenemos el alijo.

-Estamos investigando las cuentas de Font, su tren de vida, gastos...

Y he intervenido sus comunicaciones. Esperaremos a que cometa un fallo.

(LLORA)

(Disparo)

Por supuesto que lo vamos a encontrar.

Y tendrá que explicarme a la cara por qué justo uno de mis hombres

le ha quitado la vida a mi amiga.

-¿Qué le has echado al whisky? (RÍE) -Es un veneno muy potente.

No me gusta dejar cabos sueltos. (AGONIZA) -No te hubiera delatado.

-No puedo fiarme de un policía que vende a los suyos por dinero.

Ya está.

(RESPIRA HONDO)

(Música emocionante)

Hasta hace poco nos invitaban a comuniones y bautizos

y ahora nos invitan a funerales.

Ya.

Pobre Montse.

Ha muerto a manos de un asesino, un corrupto que nos tenía engañados.

Cada minuto que pasa, me siento más culpable, Antonio.

Tenía que haberle hecho caso cuando dijo que sospechaba de Font.

No es momento de reproches ni lamentaciones,

es momento de recordar a Montse con el cariño que le tenemos.

Ya...

Era tan buena compañera, tan profesional...

(RÍE IRÓNICA) Tan entregada.

(Teléfono)

Dime.

¿Un cadáver? ¿Dónde?

No, no, dame los detalles, por favor.

Buenos días, mamá. (ATURDIDA) -Hola, cariño.

-¿Qué tal llevas los ejercicios de la memoria?

-Bien.

Aún me acuerdo de cómo se quedó de piedra Luis

cuando descubrió el cuaderno.

(RÍE) -Es que se le echa de menos, ¿eh?

-No hay un segundo que no piense en él.

(SUSPIRA) -En fin...

-¿Qué dicen las noticias? -Nada nuevo.

Politicuchos que dicen que están tergiversando sus palabras,

otros que prometen el oro y el moro con tal de meter mano en la saca...

En fin... ¿A mí qué me importa?

-Qué asco. Yo les cortaba la mano. Estos sí que son delincuentes.

(SUSPIRA) Se creen que somos tontos. -Joder, no me lo puedo creer.

-¿Qué pasa?

-La policía ha encontrado el cadáver de Carvajal.

-¿Estás seguro?

-Sí. Con el cuerpo, han encontrado dos pistolas.

-"Lo que más me dolió fue la humillación.

(GRITA)

Pedazo de...".

(RESPIRAN AGITADAMENTE)

(Disparo)

-Joder, estamos de mierda hasta el cuello, mamá.

Aquí dice que la finca estaba a las afueras.

(RECUERDA) "El otro día el Buges me habló de un sitio

en la parcela de su abuelo.

Un pozo seco en mitad del campo.

Lo utilizó una vez para deshacerse de una pistola".

"La parcela donde se halló el cadáver cambió de manos recientemente.

El nuevo propietario estaba limpiando el pozo

cuando encontró el cadáver y las dos armas".

Joder, tenemos que hacer algo. -Bueno, bueno. Tranquilízate, ¿eh?

-No tenemos alternativa.

-Parece ser que aún no han identificado el cadáver.

-No tardarán en hacerlo.

Cuando lo hagan, nos relacionarán y no tardarán en venir a buscarnos.

De verdad, tenemos que hacer algo.

-¿El qué?

-Lo único que me queda es quitarme de en medio.

-No. Tranquilízate, hijo, tranquilízate.

Recuerda que Coco dejó todos los cabos bien atados.

"¿Y el móvil? -¿Qué pasa con el móvil?

-¿Podría parecer que está allí? -No, eso es imposible.

Para eso tendrías que irte a Costa Rica y usarlo desde allí.

-Claro, si hiciéramos eso, parecería real que está allí.

-Carvajal está muerto, ¿verdad?"

-Como mucho,

la policía pensará que alguien les engañó con lo de Costa Rica,

pero no tienen por qué saber que fuimos nosotros.

-¿Estás segura de que Coco no se va a ir de la lengua?

-Ni lo ha hecho nunca ni lo hará.

Pero si te quedas más tranquilo, luego la llamo y se lo cuento todo.

-Por favor, llámala. Cuanto antes.

-Bien, ahora hay que actuar con sangre fría, ¿sí?

Si la policía nos pregunta, ¿sabes lo que tienes que decir?

-Sí, que Carvajal vino pidiéndonos dinero

y, como no se lo dimos, se enfadó y terminamos discutiendo.

-Ese imbécil le debía tanto dinero a tanta gente

que pensarán que alguien le mató porque no pagaba.

Y, en cuanto a la pistola,

yo le limpié muy bien las huellas.

-Eh, bueno yo me... Me voy a dar una vuelta.

-¿Adónde vas?

-No te preocupes, no voy a hacer ninguna tontería.

Solo necesito que me dé un poco el aire.

Te quiero mucho, mamá.

-Ya lo sé, cariño.

Y yo a ti.

-Chao.

-Chao.

(Puerta)

-Un momento, ahora termino con esto.

-Tranquilo, chaval. Tómate el tiempo que necesites.

Yo no tengo ninguna prisa.

-¿Qué haces aquí?

Hay que tener muy poca vergüenza para venir a mi taller.

-Así no se recibe a las visitas.

¿Esa es la educación que te ha dado Elvira?

Solo he venido a comentarte un par de cosas.

-No tengo nada que comentar contigo. -Claro que sí, chaval.

-Sobre mis negocios. -Estás mal de la cabeza.

No voy a tener nada que ver con un asesino.

(RÍE) -Córtate un poco o vas a acabar fatal.

-¿Como mi hermano Luis, por ejemplo? (RÍE) -Mira, niñato,

que sea la última vez que molestas a uno de mis hombres.

-¿De qué hablas?

-Sé que ayer amenazaste a Cote. -No sabía que trabajaba para ti.

Pero está muy bien que te quites esa máscara de empresario honrado.

Todos sabemos que eres un narco. -¿Y qué vas a hacer?

¿Salir corriendo a avisar a tu amiga la poli?

¿Esa rubia que te pone tan cachondo? (LANZA BESOS)

-Lárgate de mi taller o te juro que no respondo.

-Como vuelvas a darme problemas,

tú y tu querida familia lo vais a pasar francamente mal.

-No me dan miedo tus amenazas, Santos.

Solo eres un cobarde que tiene que salir a la calle con gorilas.

-Si tengo que salir con guardaespaldas,

es porque este barrio está lleno de gente que te apuñalaría

por la espalda, a traición.

-No me extraña.

Cada vez somos más los que te queremos ver bajo tierra.

-Si sigues por ese camino, llevas todas las papeletas

para palmarla antes que yo.

Te lo advierto: no le toques las narices a mi gente.

-Es un detalle que vengas a advertirme,

en vez de matarme directamente como es tu estilo.

-¿Lo ves? En el fondo, soy buena persona.

-Por eso mataste a mi hermano Luis.

-Aunque no te lo creas, yo apreciaba mucho a Luis.

No nos entendíamos en los negocios,

pero, por lo demás, nos entendíamos divinamente.

-Eres un cínico de mierda... (SANTOS RÍE)

y un asesino.

-Ya veis, el chico quiere acabar en una caja de pino.

(RÍEN)

-No te preocupes, no te voy a dar ese gusto.

-Mira, chaval, si me cargué a tu hermano,

con lo bien que me entendía con él en la cama,

imagínate lo que te haría a ti o al yonqui de tu hermano

o a la loca de tu madre. -¡Cuidado con lo que dices!

-Yo que tú controlaría ese impulso violento.

Apartad.

¿Qué me has dicho? No, ¿qué me has dicho? No te he oído.

-Lárgate de aquí o te juro que llamo a la policía.

-¿Y por qué me vas a denunciar?

¿Por venir a darte el pésame por la muerte de tu hermano?

Te veo muy perdido, niñato. Me has tocado las pelotas.

Ya no me conformo con que dejes en paz a mi gente.

-¿Qué quieres decir?

-Ahora te exijo, a ti y a tu familia, que abandonéis Madrid.

Y lo antes posible.

-Vas listo si piensas que te vamos a hacer caso.

-Está bien. Atente a las consecuencias.

Si algo malo le pasa a alguien de tu familia,

tú serás el responsable. Quedas advertido.

Vale, gracias. No, no, yo ahora voy al funeral de Ibarra.

Sí, sí, después. Claro, estaré en comisaría.

Bien. Hasta luego.

Malas noticias, supongo, ¿no? Pues sí.

Ha aparecido un cadáver en un pozo en una finca a las afueras.

Al lado había dos pistolas. Vas a tener un día movidito...

Me temo que sí.

Voy a coger el cargador del móvil por si acaso.

(TOSE)

(Timbre)

¡Andrea! -Hola, Antonio.

Perdona que me presente así, pero tengo que hablar contigo.

¿Tienes un minuto?

-Tenemos el funeral de una compañera de Claudia.

Alguna noticia de Salcedo, supongo.

-Sí, he preferido venir aquí para que no nos viera y sospechara.

-Has hecho muy bien. Cuéntame.

-Esta mañana, a primera hora, mi tía ha ido a su consulta

y le ha hablado del problema de movilidad de su mano.

-Y le ha dado la baja... -En un primer momento no, claro.

Pero cuando le ha dicho que le afectaba a su trabajo,

sí ha sacado el tema. -Pero no lo he dado la baja.

-Le ha dicho que su problema,

de momento, no era causa justificada para concedérsela,

pero más adelante ya se vería. (RÍE) -Qué listo.

-Sí. -Le ha puesto la miel en los labios

para tantear a tu tía. -Exacto. Eso pienso yo.

Porque cuando mi tía ha insistido para conseguir la baja,

Salcedo le ha dicho que, si las dolencias iban a más,

sí se podía hacer algo.

-¿Le ha explicado qué?

-Unas pruebas que no cubre la seguridad social.

Le ha tirado el anzuelo a ver si picaba.

-Se las haría una clínica privada que está en el ajo.

-Y que dirige un especialista amigo suyo.

-¿Hablaron de dinero? -No, bueno,

mi tía le preguntó si era muy caro. Él le dijo que aún no pagaría nada,

que lo hablarían más adelante. -Qué sinvergüenza.

Le falta poner un letrero:

"Bajas laborales a cambio de una cantidad grande de dinero".

Ya no me cabe la menor duda,

está metido en una trama corrupta, es así.

-Ya, yo pienso lo mismo, pero no tenemos pruebas.

Sería la palabra de mi tía contra la suya

y él podría alegar que mi tía lo malinterpretó.

-Hay que conseguir que tu tía lo grabe en plena negociación,

será el golpe definitivo. -Ya.

Hola, Claudia.

¿Qué tal, Andrea?

Bien, he venido a hablar de trabajo con Antonio.

Ya.

Estabais hablando de Salcedo, ¿no?

Sí, sus trapicheos, ya te contaré. Ahora nos tenemos que ir al funeral.

-Siento mucho lo de tu compañera. Gracias, ha sido un golpe durísimo.

Me lo imagino.

Bueno, yo os tengo que dejar. Vuelvo al centro de salud.

-Nos vamos todos. -¿Sí? Vale.

Gracias.

-Hola. -¿Qué te pasa, hijo?

-Nada, Santos ha venido hace un rato al taller.

-Ah, ¿sí? ¿Y qué quería?

-Que no me acercara más a ninguno de sus hombres.

-El otro día le paré los pies a uno de sus camellos

por tantear a Ricky con drogas. -Muy bien hecho, hijo.

Lo que me extraña es que haya venido solo para eso.

-No, no ha venido solo para eso, mamá.

Ha reconocido que ha matado a Luis.

(EXHALA)

Y no ha tenido ningún problema en reconocer

que es un narco y un asesino.

-No veo el momento

en que ese monstruo pague todo el daño que nos ha hecho.

-Le estrangularía con mis propias manos

si no se hubiera presentado con dos gorilas en sus espaldas

y una pistola.

-Pero ¿ha pasado algo más?

-Me ha dado un ultimátum.

O nos vamos de Madrid o nos mata a los tres.

¿Qué pasa? ¿En qué estás pensando?

-No sería mala idea que nos largáramos de aquí.

-Espero que no lo digas en serio. No pienso caer en sus amenazas.

-Él no sería el único motivo por el que nos marchásemos.

-No te entiendo.

-¿Te acuerdas de Carvajal?

-Sí, lo mataste aquí, delante de mí. ¿Qué ha pasado?

-Ha aparecido su cadáver en el pozo al que lo tiró Ricky.

-¿Están seguros de que es él?

-No, pero...

todos los datos que han dado en la prensa coinciden con él.

Ricky se ha puesto muy nervioso por si la policía encuentra

algo que nos incrimine. -Es imposible.

Hiciste una coartada perfecta. -Sí, sí, lo sé. Es verdad.

Pero quien me preocupa de verdad es Ricky.

-¿Por qué?

-Está tan nervioso que puede cometer algún error que nos comprometa.

-¿Dónde está?

-Pues no lo sé, se ha ido...

a dar una vuelta, decía que necesitaba despejarse.

-¿No habrá ido a buscar droga?

-Eso es lo que me preocupa.

Pero no quiero llamarle para que no piense que le controlo.

¿Por qué no le llamas tú y nos enteramos de dónde está?

-No te preocupes. Yo me encargo, ¿vale?

¿Estás segura de que quieres que nos vayamos de Madrid?

-No lo tengo claro, la verdad.

-¿Y es solo por Ricky?

-Es que... tú imagínate que la policía, por casualidad,

encuentra algo que nos incrimina con lo de Carvajal.

Es que sería demasiado, hijo.

Tú estás pendiente del juicio de lo de tu padre,

Ricky de la tenencia ilícita de armas y de lo de Salamanca.

-Que la policía encuentre o no pruebas contra nosotros

no depende de que nos quedemos aquí o que nos vayamos.

-No lo tengo tan claro.

Muchas veces, se han obsesionado con nosotros

y no porque tuvieran pruebas, sino porque somos su cabeza de turco.

(Puerta)

Hola.

Mamá, seguimos hablando en otro momento.

-Sí, claro.

Adiós, Silvia.

-Un segundo. Voy a hacer una llamada,

estoy pendiente de una pieza de un proveedor.

-Venga, loco. -Dame una pirula, tronco.

-¿Tienes pasta?

-Enróllate, anda.

(CHISTA) -Cuando tengas la "money", tendrás la "pasti".

¡Venga, largo!

(Móvil)

Hola, jefe, ¿qué pasa?

(SANTOS) "Lo del imbécil de Álvaro Soler está arreglado.

No va a molestarte más". -Genial.

-"Otra cosa, no quiero que sigas pasando meta en la calle".

-¿Qué? ¡Si soy el que más vende! -"Relaja, anda.

Te estoy hablando de un ascenso.

Como estás haciendo bien las cosas, te voy a subir de categoría.

Ahora, te vas a dedicar a tareas más importantes".

-Y ¿qué tendría que hacer?

-"Necesito un hombre de confianza

para distribuir la mercancía entre la gente de la calle

y recaudar la pasta. ¿Qué me dices?"

-Muchas gracias. Me voy a romper la cara por hacerlo bien.

-"Por eso te he elegido.

Luego te doy más detalles de lo que hay que hacer."

-"Okey", cuando me digas.

(SILBA)

¿Qué haces por aquí?

-Mira, tío, estoy jodido. Necesito algo, lo que sea.

-¿Sí? (ASIENTE)

¿Has pedido permiso a tu hermano? Porque luego me echa la bronca.

-Ahórrate la chapa y dame lo que tengas.

-Tranquilito, ¿eh? No te pases.

Te la voy a dar porque me das pena.

Eso sí, el precio de amigos ya no existe.

Ahora, cada pirula son 50 pavos.

-Pero ¿qué me estás contando?

¿Quién te crees para vender a ese precio?

-Es lo que hay. Y me la suda tu opinión.

Si quieres, la pagas y si no, te largas.

-Dame dos, anda.

-¿No quieres más? -¿Qué voy a querer más?

Solo necesito esto para entonarme, que necesito hacer una cosa ahora.

(CHISTA) -¿Qué haces? Que no quiero a peña metiéndose aquí.

-Muy chulito te veo yo a ti. -Mis motivos tengo.

A partir de ahora, voy a mover pasta gansa.

Así que, aire o te saco a patadas. ¡Vamos!

(CHISTA)

Vaya tela.

¿Qué pasa?

¿Qué tal está tu madre?

La he visto... No sé, la he visto rara.

Bueno, es normal, ¿no?

Le acaban de matar a un hijo y tiene a otro pendiente de juicio.

¿Cómo quieres que esté? ¿Dando saltos de alegría?

Yo no he dicho eso, hombre.

¿Y tú qué? ¿Por qué estás tan borde conmigo?

Supongo que por lo mismo que mi madre.

Solo venía a ver qué tal estabas

y a contarte que seguimos buscando a Font, aunque aún sin resultados.

Qué raro. La policía siempre tan eficiente.

Cómo se nota que tenéis diferentes formas de medir las cosas.

¿Por qué dices eso? Porque desde que llegamos al barrio,

no nos habéis dejado en paz.

Pero ¿qué insinúas? No insinúo nada, Silvia.

Lo estoy diciendo muy claro.

Font me tendió una trampa.

Me dejó una mochila llena de droga para incriminarme en mi taller.

Y un soplo hizo que mi hermano Luis se muriera.

Pero se ha ido de rositas.

Te aseguro que estamos poniendo todos los medios para atraparle.

Irá a la cárcel.

Permíteme que lo dude.

¿Qué te pasa?

Tío, no entiendo nada. Pues es muy fácil de entender.

Ha llegado el momento de decidir entre la policía y mi familia.

Y lo tengo muy claro.

A ver, están siendo días muy duros.

Igual deberías tranquilizarte. ¿Tranquilizarme?

Font y Mercader

me tendieron una trampa y casi voy a la cárcel

y aquí no ha pasado nada.

Bueno, sí que ha pasado.

Que la policía va a seguir detrás de mi familia y no de ellos.

Tú y yo estamos en bandos distintos. Pero ¿qué bandos?

Si yo siempre he estado de tu lado, amor.

Tengo muchísimas ganas de coger a Font y Mercader

y que paguen por todo lo que os han hecho.

No te confundas, Silvia.

Tú vas a tener que seguir acatando todas las órdenes de tus jefes

y ellos solo quieren poner a mi familia contra las cuerdas.

Por eso, creo que es mejor...

¿Qué ibas a decir?

¿Qué?

Dilo.

Que lo dejemos.

¿Lo dices en serio? Sí, muy en serio.

Es lo mejor para los dos. No.

Para mí no lo es. Yo quiero seguir contigo.

No me lo voy a tomar en serio, ¿sabes? Porque sé que...

que estás mal.

¿No vas a decir nada?

No sé qué más quieres escuchar.

Que me des una razón convincente de por qué quieres dejarme.

Porque la que me has dado no... No me vale.

Pues es la que hay.

¿Y ya está? Sí, y ya está.

Punto.

Y ahora, por favor, lárgate.

Tengo mucho trabajo y no puedo perder más clientes.

Ahora yo soy el cabeza de mi familia.

-¡Ey!

¿Te apetece un café? ¿Un café a estas horas?

Mejor una infusión o, mira, una tila.

Estás igual que Ruiz. ¿Qué le ha pasado a Ruiz?

Que ha sido la primera en llegar al campo donde hallaron el cadáver

y todavía tiene un mal cuerpo...

Como lleva poco tiempo aquí y nunca había vivido nada así...

Pues normal, si es la primera vez, menudo impacto.

(SUSPIRA) ¿Se sabe algo del caso?

Creo que todavía no han identificado el cadáver.

¿Y a ti qué te pasa? ¿Por qué estás así, de bajón?

Porque Álvaro y yo lo hemos dejado.

Bueno, para ser exactos, Álvaro ha decidido romper conmigo.

Pero ayer me dijiste que te estaba dando largas.

De ahí a dejarlo, no sé, es que no me lo esperaba para nada.

Ni yo, he decidido no tomármelo muy en serio, pero está mal.

La muerte de su hermano Luis, lo de Ricky...

Lo está pagando conmigo. Pero ¿qué ha pasado?

He ido a verle al taller y dice que, entre su familia o yo, pues...

que elige a su familia. ¿Por qué tiene que elegir a nadie?

Pues no lo sé.

Imagino que es lo de siempre, que soy policía.

Si vieses la rabia con la que habla de nosotros...

Es como si todos fuésemos corruptos, ha llegado a insinuar

que hacemos la vista gorda con lo de Font. Increíble, sí.

Es peor de lo que yo pensaba.

Yo confío en que rectifique y te pida perdón.

Habéis vivido muchas movidas y siempre termináis juntos.

Esta vez, creo que es distinto.

Si vieses la frialdad con la que me hablaba...

No parecía él.

¡Ey! Estáis aquí.

-Ey, ¿dónde estabas? No te he visto en toda la mañana.

-Llevo todo el día en Carabanchel preguntando sobre un investigado.

¿Quién?

Cote, era el camello de mi instituto.

Cuando éramos enanos, se ponía en la puerta

a regalar pastillas y, cuando enganchaba a la gente,

triplicaba el precio

para que hicieran de todo por conseguirlas.

-¿Y por qué lo buscáis ahora? -Me lo he encontrado esta mañana

y he pensado que venía al barrio a vender su mierda.

-¿Y qué te han contado sobre él? -Está montando su negocio aquí

y, seguramente, aliándose con un pez gordo.

-Pues, lo vais a tener que tener vigilado.

No me extrañaría que el narco para el que trabaja fuese Mercader.

No me puedo creer que hayamos estado en el funeral de Montse.

Sí, la verdad es que ha sido horrible.

He visto a Marcelino muy afectado, estaba fatal.

Bueno, es para estarlo.

Menos mal que Iker y Alicia le han convencido para ir a Valencia,

si se queda aquí, no levanta cabeza.

Le va a venir muy bien estar con ellos y el nieto,

pasar el duelo acompañado y en familia.

Me ha dado muchísima rabia que Iker y Alicia

se hayan tenido que ir tan rápido.

A mí me hubiera gustado también hablar más con ellos,

hemos cruzado cuatro palabras y después se han ido pitando.

¿Qué te ha parecido el jefe de Ibarra de Régimen Disciplinario?

El discurso ha estado bien, ¿verdad? Pues sí.

Ha dicho unas palabras preciosas.

Y lo mejor es que todo es verdad.

Era una inspectora extraordinaria. Y tan vocacional...

En lo personal, siempre estaba dispuesta a escucharte y no juzgaba.

La voy a echar mucho de menos.

Y yo.

Y me va a costar concentrarme.

Pero me tengo que poner las pilas, venga.

Escucha...

Hemos tenido novedades

sobre el cadáver que apareció en el pozo.

Ah, ¿sí? ¿Ha sido identificado?

Sí, era Marcos Carvajal.

¿De qué me suena a mí ese nombre?

Desapareció hace seis meses

y, en su momento, barajamos la posibilidad de que él mismo

se hubiera quitado de en medio por deudas de juego.

Sí, ahora me acuerdo.

La denuncia por desaparición la puso su sobrino.

Exacto. Y pensamos que era voluntaria

porque él había impulsado las timbas ilegales.

Efectivamente. Y, para variar,

investigamos a los Soler por este asunto.

Sí, en ese momento nos dijeron

que les había pedido dinero prestado, pero no se lo dieron

porque no se fiaban. Sí.

Tampoco hay que fiarse mucho de esa familia.

Todo lo relacionado con los Soler hay que ponerlo en duda.

¿Hemos vuelto a saber algo de Carvajal?

Al poco de desaparecer, Fede detectó movimientos

en sus cuentas corrientes desde Costa Rica.

"Es posible que esté recién llegado a Costa Rica.

Lleva allí unos cuantos días. He estudiado sus cuentas bancarias

y ha sacado dinero en cajeros, pagado en restaurantes, comercios...

¿Has verificado su paso por aduanas?

Sí, pero no consta nada.

Habrá entrado con un pasaporte falso.

Ha borrado sus huellas para despistar a los le persiguen".

Si estaba en Costa Rica, es muy raro que su cadáver apareciera aquí.

Pues sí, pero también es posible

que el cadáver estuviera en el pozo y no se hubiera movido de ahí.

A ver qué fecha dictamina el informe de la autopsia.

Lo que está claro es

que vamos a tener que reabrir la investigación.

Desde luego.

¿De las armas que se encontraron junto al cadáver sabes algo?

Según Balística, una de ellas es la que mató a Carvajal

y la otra está relacionada con un atraco de hace dos años,

pero aún está por confirmar. Vale.

(Golpes)

Siento la interrupción. No te preocupes.

¿Se sabe algo del paradero de Font?

Parece que se lo haya tragado la tierra.

Ni ha salido de España ni se ha alojado en ningún hotel.

Nadie le ha visto.

Sus cuentas y tarjetas no muestran movimientos

y su teléfono está desconectado. ¿Alguna teoría de su paradero?

Probablemente haya huido al extranjero

y esté usando dinero negro.

Casi espero que haya ocurrido eso, porque la otra opción es

que le haya ocurrido lo mismo que a Carvajal

y en unos meses nos lo encontremos en un pozo.

¿Hay alguna relación entre Font y el cuerpo encontrado en el campo?

Por el momento, no.

(TRISTE) Aquí tienes.

Jo, qué pena me da lo de Montse.

Es que no me puedo creer todavía que le hayan podido hacer algo así.

-Imagínate cómo estamos Claudia y yo.

La conocemos desde hace más de 20 años.

-Jo, Antonio, lo siento muchísimo, de verdad.

Es que ha sido un palo enorme para todos.

(ASIENTE)

A mí me caía muy bien.

Era muy seria

y siempre muy correcta y muy profesional,

pero era supersimpática, la verdad.

-Es que lo era.

Tenía una forma de ver la vida y un sentido del humor muy peculiar.

-Yo siempre la voy a recordar con una sonrisa.

Hace poco cenó aquí con Marcelino un par de noches

y se le vía tan feliz...

(GRITANDO) -¡Paty, guapa, un café de los míos!

-¿Me lo repite un poco más alto, que no le he escuchado bien?

-Mira qué graciosa es ella.

-¿Por qué tienes que gritar tanto, macho?

-Es una táctica.

Yo entro dando voces, todo el mundo se fija en mí,

hago un gesto de disculpa y tengo a todos en el bote.

-Qué insoportable puedes llegar a ser.

-¿A ti qué te pasa? ¿Estás de mal humor o qué?

-Lo normal cuando uno viene de un funeral.

-Ah, perdona, lo siento, no sabía nada.

¿Alguien cercano?

-Una vieja amiga, pero no quiero hablar del tema.

-Tienes razón: "el muerto al hoyo y el vivo al bollo."

(BUFA) -Tienes la sensibilidad de una pared.

-Eras tú el que quería cambiar de tema.

Cambiando de tema, ¿sabes a quién tengo en el bote?

A Andrea, la enfermera.

-Es lo último que me faltaba por escuchar en el día de hoy.

-No dirás que no te has fijado en lo buena que está.

-¡Será posible! ¿Es lo único que se te ocurre decir?

Es una gran profesional. -Sí, sí.

Una gran profesional con un cuerpazo impresionante.

-Haz el favor de no hablar así de ella.

Me resulta muy desagradable.

-Si hablo desde el punto de vista médico.

Me he fijado en que tiene un gran potencial genético.

-¿A qué te refieres? Mejor no me lo cuentes.

-Tranquilo, no es ninguna burrada. He conocido a su tía

y no veas lo bien que se conserva la señora.

-¿Y dónde la has conocido?

-En la consulta, ¿dónde va a ser?

¿No creerás que soy de los que va

a ligar señoras mayores a los desguaces?

-¿A los desguaces?

-Así llaman a las discotecas para abueletes.

-¡Eres un cafre!

(RÍE) -¿Y tú, la conoces?

-Sí, la traté alguna vez en la consulta.

Un dolor crónico de la mano. -Sí.

La verdad es que estaba bastante fastidiada.

-No sé, hace mucho que no la trato.

-No tiene buena pinta.

Tiene los tendones muy mal. A ver cómo evoluciona.

-Ya.

-Bueno, te dejo, que me tengo que ir a hacer unas llamadas.

-Bueno.

Ale, adiós. -Ale, hasta luego.

-No, no me las han dado aún.

Y yo, obviamente, también quiero sacar buenas notas, papá.

Pero que no, no sé nada aún.

¿Qué dices?

No le voy a hacer la pelota a nadie para que me ponga buenas notas.

Que no se me da bien eso y que no me parece bien.

Vale... Joder, macho, ¡que no!

Que no, tío, que no me apetece.

Estoy currando, papá, por favor, hablamos después, ¿vale?

(ABURRIDO) Vale, que sí.

(BUFA)

Vale, chao.

-Vaya humor, ¿no? ¿Con quién hablabas?

-Con mi padre.

-¿Y qué quería?

-Pues...

Toma las diligencias. -Gracias.

-Darme la chapa quería. Es pesadísimo.

Me dice que le haga la pelota a los jefes de unidad

para que me pongas buenas notas, tener mejor destino y ascender

y no sé qué tonterías más. -¿Y qué opinas al respecto?

-Opino que la gente tiene que valorar mi curro en Distrito Sur,

no la pelota que le haga a nadie. -Pues sí.

Lo que sí es verdad es que a todos nos gusta currar

con gente que nos caiga bien. -¿O sea que estás de acuerdo con él?

-No hay que tomarse las cosas al pie de la letra,

digo que es importante tener buenas relaciones.

-Yo soy majo con todo el mundo, ¿no?

Pero no voy a lamer culos para tener buenas notas.

-Bueno, tú verás. ¿Ya has pensado en qué destino elegir?

-Eh, sí, más o menos.

-¿No me digas que no te vas a quedar en Distrito Sur?

-Pues no, Nacha, en principio no me voy a quedar.

-Es por Paty, ¿no?

-Bueno, entre otras cosas, pero sí.

-Y, cuando dices que te vas lejos, ¿te refieres a fuera de Madrid?

(ASIENTE)

-Sí, creo que...

me viene bien tomar distancia ahora.

Porque me paso el día cabreado, cruzándome con ella,

no me apetece ver al chaval este cuando venga con ella...

Creo que me tengo que pirar.

-Bueno, ¿y ya has pensado dónde te gustaría que te destinaran?

-Sí, creo que quiero ir a Canarias.

Por cambiar de rollo, la playa, yo qué sé, igual me viene bien.

-No está nada mal.

-¿Y tu nota es tan buena como para poder elegir ese destino tan cálido?

-Te he dicho antes que no la sé aún, pero espero que sí.

-Ah.

Pues más te vale que le hagas la pelota a alguien

para poder elegir el destino. Échale una miradita a estos archivos

que vamos a necesitar sacar una información de ahí. Toma, anda.

(RÍE)

-De verdad, Antonio.

Es que estoy arrepentida de haberme metido en este lío.

¿No hubiera sido mejor dejar el caso en manos de la policía?

Que sean ellos quienes le pongan el anzuelo.

-La policía no puede hacer nada. -Ah, ¿no? ¿Por qué?

-Sería entendido como una incitación al delito.

Las pruebas no servirían ante un juez, créeme.

Estoy casado con una policía. De esto, algo sé.

-¿Y vamos a hacer lo que ellos no pueden?

-Sí, tenemos que conseguir que largue

y grabarle ofreciéndole algo a determinados pacientes.

-No sé, Antonio.

Para mí, que se huele algo. No para de lanzarme indirectas.

-No te preocupes, es que quiere ligar contigo.

-Vale, sí, de eso no me cabe duda, pero hablo en serio.

Me estoy arrepintiendo de meterme en este "fregao".

Pero sobre todo por mi tía. No quiero ponerla en peligro.

-No va a pasar absolutamente nada. Solo va a estar con una grabadora.

-Es que ese es el problema.

Tal y como tiene la mano, igual se lía y le sale mal.

Imagínate que Salcedo la descubre.

Si pertenece a una organización criminal,

le pueden hacer cualquier cosa, a mi tía, a ti, a mí...

-Son unos estafadores, no unos matones.

No va a pasar nada porque lo haremos bien.

-¿De verdad crees que Salcedo se lanzará a la piscina

y le ofrecerá la baja a mi tía? -Así es, estoy seguro.

-Pues yo dudo mucho que sea tan torpe.

Él sabe que es mi tía y que acabaré enterándome de todo.

-Precisamente por eso.

Juega con las espaldas cubiertas. ¿Qué ibas a hacer?

¿Denunciar a tu tía por conseguir una baja permanente?

-¿Cómo voy a denunciar a mi tía? -Pues con eso cuenta Salcedo.

Pero no te preocupes, tiene gastos muy caros y pronto necesitará

una paga extra. Más pronto que tarde, entrará en acción.

-¿Y si no pica el anzuelo? -Bueno, no habremos perdido nada.

Pero estoy totalmente convencido de que le va a ofrecer

la gestión de una baja por incapacidad permanente.

Seguro.

-Bueno, ojalá, de verdad. Es que yo no...

No veo el momento de acabar con esto, me siento fatal.

Es como si estuviéramos traicionando a un compañero.

-Estamos intentando destapar una trama corrupta.

-Ya. Si tienes razón.

No se puede permitir que pasen estas cosas en la sanidad pública.

¿Cómo se puede ser tan avaricioso para hacer algo así?

-No lo sé. Igual no está metido en estas movidas, pero...

lo dudo mucho.

(SUSPIRA) -Ay, Dios.

(Puerta)

-Hola, mamá. -Hola, hijo.

¿Sabes dónde está Ricky? -No tengo ni idea.

Acabo de recorrer todos los parques, garitos

y sitios donde podía estar. Ha desaparecido, nadie le ha visto.

-¿Le has llamado? -Como 20 veces.

-Yo también, voy a volverlo a llamar. -No, déjalo.

Si tiene el móvil encima, habrá visto los mensajes y las llamadas,

sabe que lo buscamos. -¿Dónde puede estar, hijo?

-Me temo lo peor, mamá.

Creo que está pillando droga.

La puede conseguir en cada esquina, Santos está metiendo

esa mierda en todo el barrio.

-Hay que ser malnacido para vivir de la desgracia de los demás.

Encima, enganchando a jóvenes que están pasando un mal momento.

-Sobre todo Ricky, que está muy jodido.

Todo lo que le ha pasado le ha superado.

Normal, la vida le ha dado un vuelco en un momento.

-Pobrecito mío.

Qué poco le ha durado la alegría. -Eh, mamá.

Eh.

Nosotros le vamos a animar, ¿vale?

¿Has pensado en lo de irnos de Madrid?

-No, ya hablaremos de eso más adelante. No tenemos prisa.

-No, sí que hay prisa, mamá.

Santos va muy en serio.

O nos largamos o va a ir a por nosotros.

-No tengo ninguna intención de irme de aquí. Si lo hago, es por ti.

-¿Por mí por qué?

-Porque dentro de unos años, mi enfermedad habrá avanzado,

Ricky ya ves lo inestable que está

y lo peligrosas que son las drogas para él.

(SOLLOZA)

Y tú no vas a poder solo con esa mala bestia de Mercader.

¿En qué estás pensando?

-Nada, no te preocupes. Está todo bien.

-Hijo, no. Lo digo muy en serio.

No quiero más desgracias.

Siempre lo he dicho, y la vida

me lo demuestra constantemente:

los narcos son los peores delincuentes.

-Pero me da mucha rabia que tengamos que huir como si hubiéramos perdido.

Y no es fácil empezar de cero en otra ciudad.

(Móvil)

-¿Sí?

Sí, soy yo.

(NERVIOSA) ¿Del hospital?

(LLORA)

(TITUBEA) Pero... Sí, sí, pero ¿está bien?

(SOLLOZA)

Muy bien, vale, ya voy, sí muchas gracias.

-¿Qué pasa? ¿Es por Ricky? -Sí.

-Mamá, tranquila, relájate. -Una sobredosis, cariño.

¡Ay! -Vale, eh, escúchame. Tranquila.

-Todo va a ir bien. -Ay, mi niño.

-Coge las cosas y vamos al hospital.

Venga.

(SOLLOZA)

-Toma.

-Ay.

-Aquí tienes, la recaudación de Distrito Sur.

-No es mucha pasta.

Pero para estar empezando no está nada mal.

Las perspectivas de futuro son buenas.

-Ya te digo. Cuando la peña se enganche,

subimos el precio y nos forramos. -No hay prisa.

Vamos a tomarlo con calma.

Sabes que tengo problemas en la recepción de material.

En unos días, la cosa se normalizará. -Más de uno se va a poner nervioso.

El primero, Ricky Soler, hoy ha venido, qué patético.

-¿Después del numerito de su hermano tiene valor de ir a buscarte?

-Ha venido como un yonqui para que le vendiera algo.

-Vamos a dejar de hablar de ellos, me pone de los nervios.

Menos mal que, dentro de poco, les vamos a perder de vista.

Toma, esta es tu parte. -Gracias.

-Gástala con prudencia, no vayas derrochando.

No nos conviene llamar la atención de la pasma.

-Tranquilo, lo gastaré con cabeza.

-¿Qué pasa, Cote? ¿No saludas o qué?

-No te había visto. -¿No me habías visto?

-No. -Tómate algo, ¿no?

-¿Quieres una cerveza conmigo? No me hagas reír...

-Que sí, vengo de buenas hoy. -Lo siento, tengo prisa, he quedado.

-Ah, has quedado. ¿Con quién has quedado?

Ah, ¿los chavales a los que les vendes tu mierda?

-Mira, tío, que me dejes en paz. ¿Vale? Que yo no trafico.

No tienes derecho a acosarme por muy madero que seas.

-¿Pasa algo, Cote?

-Aquí, hablando con un colega de Carabanchel.

Qué tiempos aquellos, ¿eh, Cote?

-¿La policía no tiene bastante con tocar las narices

en los registros y ahora molesta a mis clientes?

(RÍE) -¿Tus clientes? Ah, que Cote es cliente.

Fíjate, que pensaba que él vendía más que comprar.

-Lárgate de mi local.

Anda, Cote, vete.

(SUSPIRA)

¿No me has escuchado? Que te largues de mi local.

-¿De verdad? Tío, ¿no puedo pedirme una caña tranquilamente?

-Ni siquiera eres poli.

-Ah, ¿no? ¿Tú qué sabes? -Sé que estás en prácticas.

Si te denuncio por abuso de autoridad,

te vas a meter en un buen lío. Aquí hay muchos testigos.

Igual no juras ni el cargo. Te lo digo por última vez:

lárgate de mi local, niñato.

-Ya nos veremos.

-Ricky, ¿sabes lo que te ha pasado?

-Dejadme en paz.

Estoy muy cansado.

Solo quiero morirme. -¡Eh!

No digas eso ni de coña.

No te puedes dar por vencido, tienes que seguir luchando.

-Déjale, necesita descansar.

Ya hablaremos con él cuando se encuentre mejor.

-Mamá, no puedo soportar verlo así.

-Ni yo.

Menos mal que los chicos que lo encontraron tirado

llamaron enseguida a la ambulancia, si no, hubiera sido peor.

-Los médicos dicen que está fuera de peligro. El problema está

en que la droga de Santos va a seguir en el barrio.

-Es que, por mucho que estemos pendientes de él,

no le podemos encerrar con llave en casa.

-Ya, entonces ¿qué hacemos?

-Pues no lo sé.

Igual es la prueba definitiva de que tenemos que marcharnos,

encontrar un sitio en el que empezar de cero

y que Ricky esté alejado de las drogas.

-¿Y dónde está ese sitio idílico y tan maravilloso?

-Igual deberíamos volver a Valencia. -No, mamá.

-La mierda de Santos está en todos los sitios.

Y más en Valencia.

Si nadie le para los pies, va a empezar a distribuirla

por toda España. -Allí podemos controlarlo todo mejor.

Además, tenemos parte de mi familia y amigos.

-Vale, vale, si quieres nos vamos.

Pero antes, voy a vengar la muerte de Luis

y el daño que le han hecho a Ricky. -Ni se te ocurra.

Has visto de lo que es capaz Santos. Si vas a por él,

acabarás como Luis.

-Si hago las cosas con cabeza, no tiene por qué pasar nada de eso.

-¿Tienes un plan?

-Todavía no,

pero te juro que no voy a parar hasta encontrar su punto débil.

Pagará por todo el daño que nos ha hecho.

-No, ¿por qué no dejamos que la policía haga su trabajo?

-¿Estás de broma? La policía no va a hacer nada.

Yo me encargo.

-Está bien.

Si estás tan decidido, nos quedaremos a luchar.

Pero no me mantengas alejada de tus planes.

Todavía puedo echarte una mano.

-Vale, te los iré contando sobre la marcha.

(SUSPIRA)

-Sé que tenemos que vengarnos,

pero tengo mucho miedo, cariño. -Eh, mamá.

Tranquila, ¿vale?

Todo va a salir bien.

Por mucho que intenten humillarnos, nadie puede con los Soler

y menos cuando nos mantenemos unidos.

-Sin grabación, no hay prueba. Es la palabra de tu tía

contra la de Salcedo y en Canarias no funcionó.

-Ya, se lo he explicado, pero se ha cerrado en banda.

-¿Por qué no lo haces tú?

Aprovecha para esconder la grabadora antes de que llegue tu tía

y luego la recuperas?

Está defraudando a la seguridad social.

Yo tengo acceso a Salcedo,

puedo conseguir pruebas y ponerlo en bandeja a la policía.

Pues no, eso es labor de la policía y lo sabes.

Si estás tan convencido, te prometo que vamos a rastrear

cualquier indicio delictivo de Salcedo. Pero para, ¿eh? Para.

Os prometo que voy a salir de esta mierda.

-Sé que lo dices en serio, pero, con Santos en el barrio

y sus camellos ofreciéndote droga va a ser muy difícil.

-Hijo, se trata de animarle. -Nos guste o no, es verdad.

Santos protege a Cote. Vino al taller a dejármelo claro,

incluso me amenazó. -No nos va a dejar nunca en paz.

-Desde ayer, le llevo dando vueltas a un plan para engañar a Mercader.

Dime que hemos encontrado al desgraciado de Font.

Por desgracia, no.

Pero tengo más datos sobre el cadáver de Carvajal.

Murió a causa de un disparo por la espalda.

Hemos encontrado el cadáver de Marcos Carvajal en un pozo.

No me extraña que tuviera enemigos, le debía dinero a todo el mundo.

-Se nos viene un marrón encima que flipas.

-A ver, la policía ha descubierto el cadáver de Carvajal

y ha venido Silvia a contarnos que...

que murió de un disparo en la espalda.

-Nos ha hecho un tercer grado que se te va la olla.

-¿Has podido poner la grabadora en la consulta de Salcedo?

-Sí. Aquí la tienes.

-Me muero de ganas por escuchar cómo confiesa todo.

-Antonio, yo amo esta profesión.

Y ya te dije que ejerzo solo por ayudar a los demás.

No necesito ninguna compensación extra.

-Me gustaría pensar que es así.

Lo que ocurre es que he hablado con el doctor Betancourt

sobre la investigación que te hicieron en Canarias.

-¿Cómo? ¿Has estado preguntando sobre mí a mis espaldas?

-Así es, sí.

Porque creo que esa es la razón por la que has venido a la península.

Allí te estaban estrechando el cerco y aquí puedes seguir

con tus chanchullos.

-Suéltame, quiero hablar con Santos. -Guarda eso.

-He dicho que quiero hablar con Santos.

-Soltadle.

¿Qué se te ha perdido por aquí?

Espero que vengas en son de paz

y no tenga que bajarte los humos como tuve que hacer en el taller.

-Quiero hablar contigo, tengo un negocio para ti.

-¿Cómo ha ido con Santos? ¿Has podido hablar con él?

-Sí y ha picado. -¿En serio? ¿Tan deprisa?

-Que no haya querido formar parte de vuestros chanchullos

no quiere decir que no se me den bien.

-¿Ese desgraciado se merece hacer negocios contigo?

-A veces es mejor dejar al enemigo intacto y no acabar con él enseguida.

Si sabes manejarlo. -Si tú lo dices...

  • A mi lista
  • A mis favoritos
  • Capítulo 597

Servir y proteger - Capítulo 597

17 sep 2019

La inspectora jefe Miralles es la policía más veterana de la comisaría del Distrito Sur. La inspectora Alicia Ocaña se incorpora a la comisaría. Ambas son el eje en torno al que gira la vida personal y profesional de sus compañeros y los casos policiales que afectan al barrio.

ver más sobre "Servir y proteger - Capítulo 597 " ver menos sobre "Servir y proteger - Capítulo 597 "
Programas completos (622)
Clips

Los últimos 2.083 programas de Servir y proteger

  • Ver Miniaturas Ver Miniaturas
  • Ver Listado Ver Listado
Buscar por:
Por fechas
Por tipo
Todos los vídeos y audios

Añadir comentario ↓

  1. yo

    Encuéntrenle una pareja normal a Silvia, por favor. Álvaro sigue siendo un delincuente por mucho que no quiera ser como su familia.

    19 sep 2019
  2. Emili

    Una serie espectacular. Te engancha desde el primer día. Muy recomendable

    18 sep 2019