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No recomendado para menores de 7 años Servir y proteger - Capítulo 548 - ver ahora
Transcripción completa

Por un momento pensé que no...

me atrevería nunca a salir de la clínica.

-Eso es normal. Allí te sentías segura.

-El mundo es demasiado grande como para vivir encerrada.

-Anda, que vaya drama lo del Boli.

Su muerte ha tenido que ser un palo muy gordo para ti, ¿no?

-Pues, sí. La verdad es que sí.

-Con el ejemplo que estaba dando ese chaval a todos los presos.

-¿Ese Boli es expresidiario?

-Venga, anímate que te voy a enseñar la parte nocturna del barrio

y te aseguro que tiene su encanto.

-Perdona.

-Si no te atraigo,

¿por qué me besaste?

¿De verdad que no sentiste nada?

¿Y ahora tampoco?

-No me lo puedo creer. ¿Qué pasa?

Ay, Dios.

No estoy segura al 100% de querer casarme contigo, Felipe.

Creo que lo mejor es parar la boda.

-Quieres, por favor, contarme qué hay entre Nacha y tú.

-Pues todavía no lo sé, mamá. La acabo de conocer.

Pero lo que tengo claro es que no me puedo casar con Felipe

teniendo estas dudas. -¿Y se lo has dicho?

Porque se merece una explicación. -Claro que se lo conté.

Lo que no sabe es que el motivo es una mujer.

-¿Has vuelto a hacer de mula? Sandra, por Dios. Si esa fue la razón

por la que estuviste en la cárcel en Colombia.

-Cariño, tranquilízate. -No estoy ahora para sermones.

Lo más importante es que el Cartel de Jalisco en España

esperan el material que traje.

-Perdona, ¿acabas de decir que has traído esa droga

para el Cartel de Jalisco?

-Sí. Y necesito hacer la entrega ya.

Bueno, estaría bien que esa chica nos condujera

a algún pez gordo. Eso es justo lo que yo pensaba.

Necesitamos que haga dos cosas. La primera,

que intente alargar lo máximo posible

la conversación telefónica para que pueda ser localizada.

No sé cómo voy a hacerlo, pero lo entiendo. ¿Y la segunda?

Necesitamos que les pida una prueba de vida de su hermana.

Sandra, Sandra, cariño.

-"Maica, dales lo suyo. Me van a matar, ¿me oyes?

Haz lo que te dicen."

-Sí, Sandra, tranquila. Voy a dar todo lo que me pidan.

Dime, ¿estás bien? ¿Te han hecho algo?

(ACENTO MEXICANO) -"Mañana recibirá instrucciones."

-Dime que lo tienes.

-Negativo.

Ya hemos pasado por estas situaciones.

¿Qué de verdad te preocupa? Fernando Quintero.

Que al final va a meter la pata. ¿Por qué?

Porque está empeñado en participar en este operativo.

Le he dicho tajantemente que no, pero no creo que me haga mucho caso.

-"Descampado del Águila. Si vemos polis, Sandra será cadáver.

Tienes 45 minutos".

Son buenas noticias.

El descampado del Águila lo conocemos bien.

Es una zona que nos permite cobertura.

Sandra.

(Notificación de móvil)

-¡Eh! -¡No, no, no, no!

¡Ah!

-No, Dios. ¡Maica!

(Música de cabecera)

(Sirenas)

Bebé.

No me dejes, por favor.

Voy a estar aquí contigo.

No te voy a dejar sola, ¿me oyes?

Encontraré a tu hermana.

Y nos podremos ir a vivir juntos una temporada a esa casita de piedra.

-Fernando, ha llegado la ambulancia.

-Fernando, tienes que dejarles trabajar.

-No puedo, no puedo. -Por favor, ven conmigo.

-No puedo. -Sí puedes.

-Déjame estar con ella.

Tengo que estar con ella.

-Ya no se puede hacer nada por ella, ¿vale?

-Sí se puede hacer. -No se puede hacer.

-Fernando, déjanos trabajar. Esperamos que llegue el juez para...

-No, no. Ella está bien. Solo está un poco débil.

Está herida porque ha perdido mucha sangre.

Yo puedo darle sangre.

Soy 0 negativo. Soy... -Sí, sí. Permítale.

Vete con él. Vete.

-Elías. -¿Qué?

-Les hemos perdido.

Lo siento. Se han metido en contradirección

por un polígono. Ocasionaron un accidente múltiple

y los perdimos. -Cojonudo.

-Pero seguimos en la búsqueda. -Hay que llamar a Miralles. Espera.

Claudia.

Muy mal, muy mal.

-Hola. -Hola.

-¿Qué vas a tomar? -Estoy esperando a alguien.

-Ah, entonces te dejo un ratillo. -No, espera. Ponme un coñac.

-Muy bien.

-Hola. -Hola.

¿Cómo estás? -No muy bien.

El doctor Torres me ha dicho que me vaya que me ve muy nerviosa.

Qué vergüenza.

-¿Quieres que vayamos a dar un paseo? -No.

No necesito dar un paseo. Necesito descansar.

-¿Quieres que te pida un café? -No. Ven, vamos a sentarnos.

(SUSPIRA)

-Aitana, tienes que decirme qué he hecho.

Estoy dispuesto a lo que sea para solucionarlo.

¿Te presioné demasiado con los preparativos de la boda?

-No es eso.

-Si lo entiendo. Para mí ha sido como una obsesión.

Estaba dispuesto a que todo saliese bien

y la he fastidiado. Lo siento.

-Que no es eso, Felipe.

-¿Es por mi madre que se mete en todos los detalles?

Sé que no es tan respetuosa como la tuya

y que es un poco pesada, pero...

-No, no tiene nada que ver con tu madre.

-Aitana, te juro que me voy a un pueblo perdido

y me caso en el ayuntamiento con el bedel como testigo.

-Felipe, déjalo ya. No tiene nada que ver con tu madre

ni con los preparativos ni contigo.

Es cosa mía.

-Sabes que puedes contarme lo que sea, ¿verdad?

-Es que

no me lo vas a perdonar en la vida. -¿Cómo que no?

Que sí, no te preocupes. Juntos lo superamos.

-Ese es el problema

que no vamos a poder estar juntos.

Porque he conocido a otra persona.

-Espera, ¿te has liado con otro tío?

O sea, no lo entiendo. Explícamelo.

-No te enfades, ¿vale? Entiendo que me odies.

De verdad. Estás en tu derecho, pero, por favor,

no te enfades, no grites, no montes un numerito.

-No, si no monto un numerito. Juro que intento controlarme.

¿Quieres explicarme, por favor, eso de que has conocido a alguien?

-Una mujer.

-Maica estaba con un ataque de pánico y no pudimos seguir adelante.

Si el operativo no está funcionando, Elías, se aborta y ya está,

pero no se manda a Quintero a lidiar con unos criminales.

¿Qué estabas pensando? Asumo toda la responsabilidad.

Por supuesto que la asumes. Solo faltaría.

Inspectora. Calla, Nacha, por favor.

Continúa.

Quintero logró más o menos calmar a Maica y justo a tiempo

porque entonces llegó el vehículo de estos tipos.

Y cuando vieron a Quintero se volvieron locos.

No. Les pareció raro, pero... Nacha, escucha.

Entiendo que os cubráis entre compañeros,

pero cuando tenemos un cadáver en el anatómico forense,

no hay compañerismo que valga.

Continúa, por favor, contándomelo, Elías.

La presencia de Quintero les pareció rara,

pero, al parecer, decidieron seguir con el intercambio.

¿Entonces qué pasó para que tengamos una muerta,

una secuestrada y un montón de fugitivos?

Algo les alertó y empezaron a sospechar.

-Yo creo que alguien les avisó de algo.

¿Por qué dices eso? ¿Puedes ser más específica?

Porque estábamos allí y todo iba bien

hasta que al Montoya este le sonó el móvil.

Yo creo que recibió un mensaje porque su actitud cambió

y estoy casi segura de que alguien le tuvo que avisar

de que nosotros estábamos allí.

¿Estás segura de eso?

Sí. Al tipo este le sonó el móvil, pero es lo único que sabemos.

¿Podría ser que tuvieran previsto desde el principio matar a Maica

y llevarse a Sandra?

Esa bala iba dirigida a Sandra.

Maica se interpuso para protegerla.

-Además, si se quisieran cargar a alguien,

ya se hubieran cargado a Quintero, también, ¿no?

Ángela, revisa, por favor, las antenas móviles

de la zona del descampado del Águila.

Sí. Al parecer, al Montoya este le entró un mensaje.

No creo. Imagino que por seguridad tendrían los teléfonos cifrados.

Venga, a ver si tenemos suerte.

Esto ha sido una tragedia.

Ha sido un fracaso, pero no nos podemos venir abajo.

Todavía tenemos una persona a la que salvar.

¿Se sabe algo del seguimiento?

En este momento tengo varias patrullas

poniendo patas arriba el polígono de los Robles

y estamos revisando las cámaras de seguridad.

¿Y la matrícula del vehículo?

Nada de matrícula. Vehículo robado con toda seguridad.

Estamos recabando las imágenes de las áreas de servicio

y de las gasolineras.

Yo puedo ayudar a revisar esas cámaras.

-Yo también puedo ayudar.

Lo que vosotros podéis hacer es iros a casa a descansar.

Sé que ha sido un día muy duro,

pero os necesito frescos para mañana.

Es una orden.

Sé que estáis mal.

Sé que os sentís culpables.

Cuando un operativo falla y hay víctimas,

nos sentimos culpables y sentimos rabia,

pero no es la mejor manera de investigar.

Así que preparáis el informe y vais a dormir a casa. ¿De acuerdo?

No me fastidies, Aitana. ¿Desde cuándo te gustan las mujeres?

-Si es que no lo sé ni yo.

-¿Cómo que no lo sabes? O te has liado o no te has liado.

-No sé. Ha pasado... Ha sido de repente.

-Vale, vamos a ver. ¿Quién es esa mujer?

-Es una compañera de mi madre.

-Una compañera de tu madre. Policía.

Bien. ¿Y desde cuándo estáis juntas? -No, Nacha y yo no estamos juntas.

-¿Y desde cuándo te acuestas con Nacha?

-No me he acostado con ella, Felipe.

Si es que no ha sido nada en realidad.

Nos hemos besado, nada más.

-Ya y de repente has decidido que eres lesbiana

y que no te quieres casar. -No es eso.

No sé qué me está pasando. Estoy liada.

Solo sé que así no me puedo casar, sin saber lo que quiero o siento.

No te puedo hacer esa faena.

-Si la faena ya me la has hecho, perdona.

-Felipe...

Eres la persona que más quiero en este mundo y te juro

que si hago esto, es por no hacerte más daño.

-Y yo también te quiero.

Y te entiendo y creo que necesitas pensar.

Ya sé. Necesitas un poco de espacio.

-¿Qué haces?

-Me voy a casa de mi hermano y así te dejo un poco de espacio

para que pienses las cosas y decidas lo que quieras.

-No hagas eso. No tienes porqué irte de casa.

-Creo que es mejor así.

-No, no las quiero.

-Vale, pues como quieras.

¿Cómo lo hacemos? ¿Avisas tú a tu familia y yo a la mía?

Habrá que decirles que no hay boda.

-No te enfades, ¿vale?

-Si no me enfado, Aitana. No me puedo enfadar contigo.

No sé. Te veo que estás mal y que no voy a saber cómo ayudarte.

Y creo que a lo mejor estando separados un tiempo pues...

No sé.

-¿Estás seguro?

-No, no estoy seguro.

De hecho,

me está costando bastante no emocionarme delante de todos.

Así que creo que lo mejor es irme a casa de mi hermano

y así me paso el día llorándote, rogándote... ¿Vale?

-Eres el hombre más bueno que he conocido en mi vida.

-Pues ya ves de qué me ha servido.

-Venga, cuídate. -Tú también.

¿Eso era para él?

-Me lo llevo. -No, deja. Me lo tomo yo.

-¿Sí? (ASIENTE)

-¿Y Luis?

-Está en el almacén. ¿Qué pasa?

-¿Que qué pasa? Tú no sabes menudo jaleo con Demetrio,

el de la destilería.

-¿Qué ha pasado con Demetrio? -¿Qué ha pasado?

He ido a pagarle un pufo que teníamos con él

y resulta que las cuentas no cuadraban.

¿Y tú por qué no me contestas a los mensajes?

-Yo no recibí ningún mensaje.

-¿Que no recibiste ningún mensaje? Pero si te envié 400

diciéndote que las cuentas no estaban bien hechas.

-Que yo no recibí ningún mensaje. -¡Bueno!

-Ay, Dios mío.

Uy, sí, sí.

Perdón. Tengo 20 y tantos mensajes sin contestar.

-¿Y ahora te vas a poner con eso?

-Igual el problema es que hayas ido tú a pagar.

-¿Y por qué no puede ir él? Si también forma parte del negocio.

-¿Y tú por qué crees que las cuentas no cuadran?

¿Cuánto dinero has cogido?

-¿Qué dices? No he cogido nada. -Entonces, ¿por qué falta dinero?

-Pero ¿quién te dijo que faltaba dinero?

Lo que estaba pasando es que había de más. Mira.

Las cuentas no cuadraban porque sobraba dinero.

No sabía si le teníamos que pagar por adelantado o qué.

¿Me vas a explicar qué pasa con esto o no?

-Bueno, ¿qué pasa? Me equivoqué. Lo siento.

Tampoco es una tragedia, ¿eh?

Se vuelve a hacer las cuentas y ya está.

Si no tuviera que andar todo el día detrás de las cagadas

que hacéis vosotros,

tendría más tiempo para dedicárselo a los números.

Y una cosita más:

mucho cuidado con cómo me habláis a mí.

-No te digo.

-¿Cuánto dinero hay de más? -Pues 3000 y pico.

-¿3000 y pico?

Pero ¿qué le pasa a esta mujer?

(Timbre)

-Hola, Damián, ¿qué tal? -¿Qué tal?

-¿Tienes productos para restaurar muebles antiguos?

-¿De madera?

-Sí. Es una cómoda que me he encontrado en el portal

y la verdad es que es muy bonita.

Se la había dejado un vecino y me la he subido para casa. Mira.

-Qué bonita.

-Esto es caoba casi seguro. -Pues no sé muy bien.

Está un poco desportillada

y el barniz ha vivido tiempos mejores,

pero creo que la estructura está bien

y con una mano de, no sé, pintura o barniz, quedará como nueva.

-Hombre, yo no soy un especialista en este tipo de cosas,

pero también te digo que mínimo necesitarás un decapante

para quitar el resto del barniz, una lija y un insecticida,

por si las moscas para las polillas.

-¿Todo eso? -A ver...

-Madre mía. Pues, no sé, ve dándome todo menos el barniz,

porque creo que tengo trabajo para rato.

Y así voy pensando de qué color la pinto.

-Muy bien.

-Oye, por cierto, muy bien en la entrevista en la radio,

que la he escuchado.

-¿La has oído? -Sí.

Bueno, no la he escuchado en directo. La he escuchado en esto del...

del "podcast".

Que tampoco soy yo mucho de eso. -Bueno, tampoco tiene nada de malo.

-Que no, no. No tendrá nada de malo,

pero yo soy de escuchar la radio en directo de toda la vida de Dios.

Es que me hija me dijo cómo se hacía,

porque le encanta la chica esta Jessica...

-Jessica Online. -Jessica Online.

Y ella es la que me lo dijo.

-Pero ¿está tu hija aquí? -Sí. ¿Te la presento?

-Sí, por favor. -Marga, porfa, sal de la trastienda.

Mira, te presento. Ella es Espe.

-Encantada. -Igual.

-Espe es la chica de la entrevista que escuchamos por la radio.

-Tenía ganas de conocer a la famosa arquitecta.

-No me queda a mí nada para ser arquitecta...

-Ah, yo pensaba que me habías dicho...

-Sí, piensas bien. Ella sigue con sus estudios de arquitectura.

Dice que le queda mucho. Tampoco tanto.

Le queda poco, pero sí es cierto que hay un par de asignaturas ahí...

Ya sabes, muy técnicas, muy complicadas

y al final, hemos decidido este año parar

y el año que viene ya continuamos con los estudios.

-Sí. Esas carreras técnicas son tremendas o eso dicen.

Está bien que te tomes tu tiempo y un descanso y te desestreses.

Que eres muy joven.

-Oye, he escuchado tu charla en frecuencia FJ

y me han encantado las iniciativas que tienes para los jóvenes

y, bueno, el caso de la mujer que llamaba a la policía,

pero no podía denunciar

me ha puesto la piel de gallina.

-Pues te lo agradezco mucho

porque estas labores de prevención y concienciación ciudadana

son muy importantes. Y si además te das cuenta

de que le llega a la gente, mucho mejor.

-Bueno,

te he puesto el decapante, el insecticida, la lija

y una espatulita para que quites el resto del barniz.

-¿De acuerdo? -Madre mía. ¿Cuánto te debo?

-Me debes...

19,50.

-Pues mira, toma 20 y te quedas con el cambio.

-Pues mira qué bien. Gracias.

-Y enhorabuena por esta hija tan inteligente que tienes.

-Gracias. -Venga, encantada. Hasta luego.

-Chao.

Se te da muy bien mentir, ¿no?

-¿Cómo?

Lo dices por lo de los estudios y eso.

Lo he hecho por sacarte del apuro. No te habrá parecido mal, ¿no?

-No, no me ha parecido mal. Solo que te he visto muy suelto.

Igual que antes con María.

-Tampoco ha sido una mentira, mentira, ¿no?

-Supongo que no.

-Aparte, era por una buena causa, ¿verdad?

-Bueno, voy a seguir ordenando.

¿Cómo vas?

Pues nada.

Aquí intentando redactar el informe del día.

Por lo que veo, acabas de empezar con ello, ¿no?

Qué va, ya llevo dos horas

intentándolo, pero no consigo arrancar.

No le veo ni pies ni cabeza a esto.

Bueno, igual deberías dejarlo para mañana.

A ver si estás más despejada.

Eso si consigo dormir un poco, cosa que dudo mucho.

¿Quieres que te ayude en algo? (SUSPIRA)

No, Silvia. La verdad es que esto es algo que tengo que procesar yo sola.

No sé, estoy como reviviendo

esto como una película que pasa una y otra vez delante de mí, ¿sabes?

Los tiros, los gritos, los rotativos...

No sé, no consigo quitármelo de la cabeza.

Además, hasta que no logre poner todo en orden

en un papel y pasarlo,

pues va a ser una mierda. La verdad es porque quizá me da vergüenza.

Vergüenza, ¿de qué?

¿Te parece poco la cagada que cometimos?

Yo no veo ninguna cagada, Nacha.

Habéis hecho todo lo humanamente posible.

Y si Jefatura dio el OK...

Jefatura dio el OK porque dijimos que podíamos hacerlo bien.

Todos los operativos tienen margen de error.

(SUSPIRA)

¿Se sabe algo de la rehén?

Qué va. Nada.

Igual ya está muerta, pero prefiero no pensarlo.

Lo que tengo que lograr hacer es

redactar este informe aunque esté toda la noche.

Mira, sándwich vegetal con pan de centeno

y frutos secos.

Al final, yo he almorzado fuera, así que si te entra hambre...

Gracias, igual dentro de un rato me viene bien.

Ánimo. Descansa.

Aitana. Hola.

¿Todo bien? Tu madre hace un buen rato que se ha ido ya.

Sí, estoy buscando a Nacha.

A la derecha. Gracias.

Nacha.

-Aitana, ¿qué haces aquí? ¿Ha pasado algo?

-Los polis siempre preguntáis eso cuando viene visita. ¿Ha pasado algo?

Oyes, ¿y tú estás bien? ¿Te pasa algo?

(SUSPIRA)

Perdona, he tenido un día jodido y estoy con algo importante.

-No tienes tiempo. -No, ahora mismo, la verdad, no.

-Vale, no quiero interrumpirte, solo que...

he hablado con Felipe.

De todo.

Y quería compartirlo contigo.

Le he dicho...

He salido del armario, vaya.

-Muy bien. Muy bien, gracias por venir a contármelo.

Pero es que tengo mucho lío. -Ya.

No tienes tiempo, no quiero interrumpirte, ya me voy.

Solo quería... contártelo.

(Suena un móvil)

Bueno, y darte las gracias, porque si no me das el empujón

a lo mejor no decía nada y acababa casándome.

Bueno, eso.

-Oye, Aitana, que... (CARRASPEA)

Que has sido muy valiente y me alegro mucho, de verdad.

-¿Quieres tomar algo luego? Cuando termines.

(SUSPIRA) -Es que no sé ni cuándo voy a terminar, ni cómo voy a terminar

y he tenido un día de mierda y estoy deseando volver a la cama.

-Pensé que reaccionarías de otra manera,

tanto insistir en que me enfrentara a la verdad.

No sé, he dado un paso muy importante y muy difícil.

No creo que sea tanto pedir tomar algo y que hablemos cuando termines.

-Si te hicieras un poquito a la idea del día de mierda que he tenido,

tal vez lo entenderías. Hoy no es el momento. Perdóname.

¿Te importa si lo dejamos para mañana?

-Sí, claro, mañana hablamos.

Que te sea leve. -Gracias.

(CHISTA) -Eh. Vente, vente.

Escucha, ponme otro güisqui, anda.

-Te has tomado cuatro de esas ya.

-Bueno. Vamos a ver.

(BORRACHO) Mira, yo creo que con esto igual me dan otras cuatro, ¿no?

(RÍE) Ponme otro güisqui, anda.

(CHISTA) ¿Tú qué miras?

(Suena un móvil)

Sí.

Sí, soy yo.

Sí, perdone, que le iba a llamar para...

para comentarle...

¿Cómo? (RÍE) Que cuántos vegetarianos van a ir a la boda.

Ya. Pues mire, muy fácil.

Va a ir el mismo número de vegetarianos, que de celíacos

que de intolerantes a la lactosa. O sea...

Piense.

No. Van a ir cero. Cero.

¿Sabe por qué? ¡Porque no va a haber boda!

Que no, que no, señor. No, no, no.

No es una broma. Lo que es una broma es mi vida.

No nos casamos. Bueno, escuche, no nos casamos...

Mi mujer, a lo mejor, un día se casa, pero no se lo pierda, es lesbiana.

Así que se casará con otra mujer.

Claro. No, oiga, escuche, que yo respeto todos los derechos del LGTB.

Pero ¿tienen que venir

las policías bolleras a robarme a mi novia?

-Compi. -¿Qué? ¿Vas a cerrar?

-No. Estás armando un escándalo, estás molestando a la gente.

-Ya está. Fin.

Ponme otra copa.

-A mí me parece que estás un poquito borracho de más.

Lo mejor es que te vayas a casa a dormirla.

-Hoy ha sido un mal día, ¿vale?

-Sí. Lo sé yo y lo sabe todo el bar. Tu novia te ha dejado por una chica.

-¿Te parece normal? -Pues qué quieres que te diga,

a mí qué me importa. Cada uno tiene lo suyo, ¿sabes?

-Ya.

Oye, una preguntita. ¿El baño dónde está?

-Al fondo a la derecha.

-Y un tema. -Dime.

-Eres un capullo, chaval.

-¡Ay va, mi vieja!

-¿Qué ha pasado?

-¡Abre la puerta! -¿Qué ha pasado?

-Pues no va el borracho ese, me pega una hostia y se encierra en el baño.

-¿Quién? ¿El rubio que estaba ahí?

-Sí, que está borracho y se ha vuelto loco.

-Llama a la policía.

-¿Qué dices? -Que llames a la policía te digo.

-Joder.

(Suena el teléfono)

Sí, dígame.

Sí, sí, soy yo.

Eh, pues, eh...

Discúlpeme, pero es que todavía no sé muy bien cuándo será el entierro.

Sí, ya sé que me han llamado cuatro o cinco veces, pero sinceramente,

no tengo ni idea, discúlpeme.

Supongo que no habrá ningún problema por que se quede ahí, en el...

tanatorio todo el tiempo que sea necesario.

Gracias.

El vestido, ¿qué vestido?

Ah, sí, claro.

El vestido para...

pero usted no se preocupe, esta misma noche se lo llevaré.

Pues no, lo siento, no sé muy bien

a qué hora va a ser. Mire, yo estoy haciendo todo lo que puedo.

De verdad, háganse cargo de la situación.

Gracias. Adiós.

¿Se puede?

¡Claudia! Qué bien que estés aquí, porque quería llamarte precisamente

para comentarte una cosa muy, muy importante. El otro día

estuve hablando con Elías y me comentó,

me comentó algo que es... que es muy importante.

Tengo que tenerlo, creo que tiene que estar por aquí. Un momento.

Enseguida lo encuentro, ¡aquí esta! Estas son las notas que tomé después.

Es muy importante, Claudia, porque este tío se llama Hernán.

¿Entiendes? Es de Puerto Vallarta,

con una cicatriz que le cruza la cara.

Este es el tío al que hay que buscar. Vale, de acuerdo.

Te estoy diciendo que me lo dijo Elías, tienes que hablar con él.

Maica lo reconoció en la comisaría.

Es el que se deshace de los cadáveres disolviéndolos con ácido.

¡Es él! El que mató a Maica.

No te preocupes, el caso está abierto

y seguiremos cualquier línea posible.

Pero si te estoy diciendo que ese tío estuvo allí.

Es el que hay que buscar. Fue el que recibió ese maldito mensaje

en su teléfono, levantó la pistola, mató a Maica y se llevó a Sandra.

En ese mensaje es donde está la clave.

De acuerdo, estamos rastreando el vehículo

donde se llevaron a Sandra.

Suponemos, sospechamos que la han llevado

otra vez donde la retenían.

A ver, ¿me estás diciendo que no tenéis nada todavía?

Se trata de eso, ¿no tenéis nada?

Yo confié en vosotros, ¡maldita sea!

¡Me prometisteis que protegeríais a Sandra y que...

que salvaríais también a Maica! ¡Que no pasaría nada! Y ahora...

Siento muchísimo lo que ha ocurrido.

¿Qué es lo que quieres de mí?

Claudia, ¿a qué demonios has venido?

Quería verte, Fernando.

Y quería...

informarte de los últimos avances del caso.

¿Y qué más? Dime. ¿Qué estás esperando? A que yo

os diga a vosotros que os perdono, ¿es eso? ¿Se trata de eso?

¿Estás esperando que te diga que te entiendo,

que habéis hecho todo lo que estaba en vuestra mano?

¡Pues no os voy a decir eso!

Porque la habéis cagado, joder. La habéis cagado a base de bien.

Yo confié en vosotros, y ahora...

Yo tendría que haber hecho caso a Maica

y haber hecho ese intercambio sin deciros nada.

Eso no hubiera servido de nada.

Sandra seguiría siendo una marioneta en manos de los narcos.

¿Y qué demonios es ahora? Claudia, vete tú a saber lo que le han hecho

o lo que pueden hacerle a partir de ahora.

La vamos a encontrar, de verdad. Te lo prometo.

No nos vamos a dar por vencidos.

De verdad.

Ahora mismo no tengo tiempo para escuchar este tipo de cosas.

Yo ahora mismo tengo que...

(SOLLOZA) Organizar un entierro

y tengo que ir a buscar un vestido

para enterrar a Maica.

Cuando todo esto pase,

ya veré qué hago si vosotros no habéis encontrado nada.

Te juro por Dios que seré yo mismo el que empiece a buscar.

Fernando, no hagas eso.

Por favor, no entres ahí.

(SUSURRA) Por favor.

Tengo muchas cosas que hacer, Claudia.

Será mejor que me dejes solo.

Por supuesto.

Anda que...

-Escuche, he dado un puñetazo al espejo del baño, ¿eh? Lo siento.

-¿Lo siento? Si no estuviera aquí la policía sí que lo ibas a sentir.

-Tranquilo, no la líes más. -Luis,

mejor que nadie entre en el baño. No se vayan a cortar.

-Vale. Ricky, cierra el baño y pon un papel que ponga fuera de servicio.

-Felipe Gil. Ahora le vendarán la mano, después le verá un médico.

¿Vale? -Pero no me van a detener, ¿verdad?

-Ha agredido a un camarero y ha reventado el espejo del baño.

¿Qué esperaba? ¿Ir a casa en el coche?

Y huele a alcohol que tira para atrás. Así que sí, le detenemos.

-¿Y me tiene que esposar? -¿A usted qué le parece?

-Mire, de verdad que no ha sido para tanto, si ni le he tocado.

-¿Que ni me ha tocado? ¿Te meto yo a ver si te gusta?

-¡Ricky! Silencio.

Os llamarán luego para firmar la declaración.

-Perfecto. -Que no le he mojado,

yo me voy a mi casa ya y ya está. -Venga, tira.

Buenas noches.

Por fin llegaste. Reventada imagino.

Todo lo que te imagines es poco, cariño.

¿Has preparado cena?

Claro, ¿no has visto mis mensajes?

Sí, la verdad que sí los vi, pero no contesté, lo siento.

No pasa nada, las croquetas frías están buenas igual, lo demás

ya ves, embutidos y ensalada. Yo tomo vino, ¿y tú?

Y encima me has esperado para cenar.

Es que estoy haciendo oposiciones al mejor marido de España.

(RÍE) Te lo deberían dar por decreto ley ese título.

Ay, muchas gracias, cariño.

Bueno.

¿Estás bien?

No. No estoy bien.

El operativo ha sido un desastre.

¿Qué ha ocurrido?

Maica, la... (CARRASPEA) La novia de Fernando Quintero ha muerto.

Y encima, su hermana sigue secuestrada.

A esa pobre chica le hemos arruinado la vida para los restos.

La persona en la que confiaba, la única persona en la que confiaba

ha muerto delante de sus ojos

por salvarle la vida.

Su hermana. Qué horror. Y no puedes imaginar cómo está él.

Lo siento muchísimo, Claudia.

Y todavía no sé lo que ha podido fallar.

Creo que al cabecilla le mandaron un mensaje avisando que estábamos.

¿Y tus compañeros están bien? Sí, por suerte no hubo víctimas.

Si exceptuamos a Maica, claro. ¿Y qué dicen en Jefatura?

Pues te lo puedes imaginar.

No hay cosa que más les desespere que no tener

explicaciones, y yo no se las puedo dar.

Pero te voy a pedir un favor. Lo que quieras, dime.

Vamos a hablar de ti, de qué te ha pasado en el día.

Yo necesito despejar la cabeza, de verdad.

Mira, hoy en la consulta

Aitana, la hija de Merche, no sé qué le pasa, está muy despistada.

Dejó todo el instrumental por ahí, tuve que recogerlo yo.

La mandé una hora antes a casa, ¿sabes? Estaba cogiendo una vía

y yo lo estaba mirando y he dicho: "La va a desangrar".

Total, que me puse a hacerlo yo.

Llevo más de siete años sin coger una vía, esto no lo cuentes a nadie.

¿Vale? Pero vamos, que a la señora le hice un moratón que... (RÍE)

Para hacer una foto y ponerla en redes sociales. (RÍE)

¿Qué haría yo sin ti, cariño?

Vamos a comer, venga.

Que lo necesitas.

Que no es necesario. Yo sé que tienen cosas más importantes que hacer.

-Llama a Merinero que le toque el piano y le tomo yo los datos.

-¿Tocar el piano?

¿En serio me vas a fichar? ¿Tendré antecedentes por esto?

Va, tío, déjame ir al bar y le pido perdón y le pago lo que sea.

-Siéntese, por favor.

(SUSPIRA)

-¿Tiene un poco de agua? Me dijeron que tome un antiinflamatorio.

Oiga, las esposas no son necesarias. Si estoy tranquilo, ¿no lo ve?

Va. (SUSPIRA)

-Gracias.

Mire, yo es que tengo un problema, ¿sabe?

Yo me iba a casar y mi novia, de repente,

de repente, después de un año viviendo juntos...

Ay.

Lo teníamos todo planeado. Todo. Hasta el nombre de nuestros hijos.

De los chicos y de las chicas.

Y viajes planeados.

(SUSPIRA) Y la boda.

Vaya circo ahora cancelar la boda.

O sea, ya verá cuando yo llame a mi madre y le diga: "Mamá,

vamos a cancelar la boda".

Pero espera, que además estoy detenido.

-¿A este ordenador qué le pasa? Que no enciende.

-¿Sabes qué razón me dio? Ha conocido a alguien. Pero espere.

No a un hombre, no, no. ¡A una mujer! Y encima, policía.

-Nacha, ¿sabes si está estropeado esto? Que no enciende.

-¿Nacha? ¿Ha dicho Nacha? -¿Puedes callar, por favor?

-¡Me cago en la leche, tú eres...! -¡Eh, ya! ¡Ya!

-¿No te llega con lo que tienes?

¿Quieres atentado contra la autoridad? Al calabozo.

-¿Le has comido el coco? -¡Calla la boca ya, pesado!

-He visto ya el vídeo de Jesica Online.

Tiene ya 7000 y pico reproducciones y mazo de "likes".

-¿Eso es mucho?

-No es como para batir un récord, pero jolín.

Son 7000 personas que lo han visto.

Con que 1 de cada 100 venga al bar.

-La verdad es que sí.

No, si hoy no ha parado el teléfono de sonar.

Por lo visto las redes es el futuro. -Sí.

Había muchos comentarios, muchos hablaban de nosotras.

Las dos camareras que salen con dos policías.

-Nada, tu dale muchos "likes" a eso.

Que no quede la cosa en fenómeno de un día.

-Estaba pensado, ya que hablamos de redes,

podríamos darle un impulso a las cuentas de La Parra.

-¿Cómo las cuentas? ¿Te refieres a la contabilidad?

-María, a las cuentas de La Parra en redes sociales.

-Pensaba que decías la contabilidad, fíjate lo puesta que estoy yo.

No sé, mujer, si quieres intentarlo, pero vamos

que Salima ya probó en su día y tampoco te creas.

-Lo podemos volver a intentar, no cuesta tanto.

Es más subir una foto de vez en cuando.

No sé, con el menú para publicitarlo un poco.

Mal no nos va a venir. -No nos va a venir.

-Además es gratis.

-Mujer, gratis tampoco porque si empleas parte de tu tiempo,

te tendré que pagar. -Bueno, eso ya lo veremos.

Hola. -Buenas noches.

-Qué carilla, ¿qué pasa?

-Yo me voy a ir a casa ya, ¿vale?

-Venga, Paty, que descanses. -Vosotros también.

-¿Me pones un vasito de agua? -Claro.

¿Quieres algo de comer? -No, gracias.

-¿Has cenado? -No, no tengo hambre.

-¿Me vas a contar lo que pasa o qué?

Maica,

la novia de Quintero.

La han asesinado.

-¿Qué me dices?

-Hemos montado un operativo, ella era el cebo.

Perdona, no tengo fuerzas para contarlo otra vez.

-Ven aquí, dame un abrazo.

¿Te vas a venir luego a la casa a dormir conmigo?

-No sé, luego cuando termine.

-En algún momento tendrás que dormir. -Cuando encontremos a la chica.

-¿Qué chica?

-La hermana de Maica, Sandra.

La han secuestrado y está media policía de Madrid buscándola.

-Virgen del amor hermoso.

¿Quintero cómo está?

-Destrozado, nos echa la culpa de todo y además tiene razón.

Me tengo que ir, ¿vale?

Siento echarte toda esta mierda a ti.

-No, lo que debes hacer es contar conmigo siempre.

Y cuidarte mucho. -Venga.

-Ay, por Dios.

-Hola, Merinero, cógete un descanso y te relevo.

-Fenómeno, me viene muy bien.

-¿Me podrías abrir por favor? -Sí, claro.

-¿No le has dado una manta? -Sí, pero no la ha querido,

es muy señorito.

-Gracias.

Hola, Felipe, ¿podemos hablar?

-¿Qué pasa? ¿Has venido a reírte de mi situación?

-No, para nada. No es mi intención.

-Habrás llamado a Aitana para contarle el ridículo que hice.

-Pues no, no la he llamado ni se me pasó por la cabeza.

Quiero que sepas que no te acusaremos por atentado a la autoridad

ni nada por el estilo.

-Bueno, muchas gracias por no joderme la vida del todo.

Dime, ¿qué quieres?

-Nada, solo quiero avisarte que

los dueños del Moonlight han decidido no denunciarte.

Siempre que te hagas responsable de lo roto y las consumiciones

que has tomado y podrás irte a casa.

-No, a casa no puedo ir.

-Después de que terminemos el papeleo estarás fuera.

-Estaré fuera, pero a casa no puedo ir, ¿sabes por qué?

Porque gracias a ti no tengo casa, novia ni nada.

-Oye, mira... -Una pregunta,

tú... ¿cómo funciona esto? Conociste a Aitana, estaba confundida,

no sabía si se quería casar y dijiste:

"Le meto mierda en la cabeza y le digo que es lesbiana".

-No le he metido nada en la cabeza a nadie.

-Aitana y yo éramos muy felices antes de conocerte.

-¿Estás seguro? ¿Se lo has preguntado a ella?

-Nos íbamos a casar.

-Mira, Felipe, en esta vida

hay personas que se casan con gente que no las hace feliz.

Por lo poco que Aitana me habló de ti diría que eres muy buen tipo.

Puedes estar 100% seguro que te quiere un montón,

pero de casarse no estaba segura.

Cuando yo la conocí no estaba ni segura de quién era ella misma.

¿No te parece una razón importante como para no ser feliz?

-Bueno, Nacha, ilústrame. Según tú, ¿quién es Aitana?

Es lesbiana, ¿no?

-Pregúntaselo tú, no soy quién para hablar por ella.

-Te lo pregunto porque la convenciste para que me dejase.

-Eso no es verdad.

Lo único que he hecho es abrirle los ojos

para que recapacitara del paso que daría.

Las decisiones que haya tomado son su problema.

-Es un discurso bonito y muy bien aprendido,

pero que sepas que tú me has arruinado la vida a mí.

-No es así, Felipe.

Para arruinarte la vida necesitarías algo mucho peor.

-¿Cómo qué?

-No sé, por ejemplo,

que se te muera en los brazos una de las personas que más amas.

-Joder, a ver. -Joder, a ver, no.

Yo he vivido eso esta tarde y no tiene vuelta atrás.

Tú lo que tienes es el corazón roto.

Y por experiencia propia, se cura con el tiempo.

-Dímelo cuando venga alguna a robarte la mujer de tu vida.

-No es la mujer de tu vida, nadie es dueño de la vida de nadie.

Que no se te llene la boca al hablar de amor si no respetas su libertad

o sexualidad porque si la amas debes dejarla ser feliz como ella quiera.

Bien.

Voy a hablar con algún compañero para que te traiga de comer y café.

Para que no tengas solo alcohol en el estómago.

Si quieres un consejo, cuando salgas de aquí vete a casa

y no montes el numerito.

Y cuando estés bien habla con Aitana.

Paco. -Sí.

-Ya.

Gracias. -Nada.

(RECUERDA) -"Necesito que sepas que tú a mí también me importas mucho.

Mucho".

-Fernando, me tengo que ir, mi hermana me espera.

-¿No crees que si le dices el motivo por el que te quedarías en Madrid

ella lo entendería?

-Ella se ha rehabilitado y tiene buenos amigos,

pero soy su única familia.

-Bueno.

Supongo que lo nuestro entonces será en otro momento.

-Lo nuestro es un buen motivo para volver en breve a España.

-Te esperaré.

(Llaman a la puerta)

¿Puedo pasar?

Hemos encontrado la furgoneta.

Calcinada, a unos 12 kilómetros

del polígono de los Robles, en un vertedero ilegal.

Los de la científica están investigando y hemos trazado

un recorrido con las cámaras a ver si podemos determinar la ruta.

-Mira, Elías.

Miralles ha estado en mi oficina para decirme lo mismo, así que.

Si no tienes nada nuevo será mejor que te largues.

-Te juro que la voy a encontrar, Fernando, me voy a dejar la piel.

-También te ibas a dejar la piel para proteger a Maica.

Y sin embargo ahora tengo que estar aquí, ¿sabes?

Tratando de elegir un maldito vestido para enterrarla.

-Lo que pasó en el descampado era imprevisible.

-Tenías que haberlo previsto, joder.

Porque ese era tu trabajo, ¿entiendes?

Y si no sabías cómo hacerlo no deberías haberla dejado ir.

-Era la única manera de encontrar a Sandra.

-No, sabes que no era la única manera,

yo también podía haber entregado esa cocaína.

Y sabes que puedo hacerlo porque tengo experiencia,

pero no, vosotros queríais colgaros la medallita.

-¿Qué medallita? Somos policías, no podemos permitir que la droga

llegara a la calle.

-Pero sí te podías permitir poner en riesgo la vida de Maica.

¿Eso me intentas decir?

Elías, yo confié en ti.

Puse en tus manos lo que más quería en la vida.

Lo que más quería y tú... tú...

Yo podría haber hecho solo ese intercambio, no os necesitaba.

Sabes que puedo hacerlo.

Tengo experiencia en relacionarme con ese tipo de gente,

con esos narcos mexicanos,

pero no, había que hacer las cosas legales.

Había que ser un hombre legal, seguir la ley, ser honrado.

Eso es lo que me decíais todos, joder.

¡A la mierda todo eso!

Os he hecho muchos favores, os he ayudado a atrapar a Somoza,

a Oleg, a Konchalovsky. ¿Y qué habéis hecho por mí? ¡Nada!

Lo único que habéis hecho ha sido joderme la vida.

¡Joderme la vida!

Maldita sea.

Me habéis jodido la vida.

Le prometí a Maica que encontraría a su hermana y eso haré.

-Y la vamos a encontrar.

La vamos a encontrar, no pierdas la esperanza.

Si se la llevaron es porque querían negociar.

Te juro que haría cualquier cosa por dar marcha atrás

y que esto hubiera sucedido. -Ni me toques ahora mismo, Elías.

Ni me toques.

Será mejor que vayas de aquí y me dejes

porque te juro que si me dices una tontería no respondo.

Así que lárgate de aquí y déjame solo.

Quítate de mi vista.

Perdóname, cariño.

Perdóname, mi amor.

Te juro que voy a encontrar tu hermana.

Te lo juro.

-A mí Felipe me importa mucho y no quiero que sufra

y menos por mi culpa. -Ya sé que le quieres.

-Ya, pero no es tan sencillo.

-Bueno, no es sencillo porque estás complicando las cosas.

-¿Qué quieres decir?

-Tus dudas sobre tus inclinaciones sexuales

y la atracción que sientes hacia Nacha es una vía de escape

sobre el agobio de la boda. -No, mamá, es más que eso.

-Rompiste el espejo, golpeaste al camarero

y luego te encaraste con una oficial de policía.

-Vale, no me siento especialmente orgulloso de eso.

-No te reconozco.

-Perdóname, pero yo sí que no te reconozco.

Ayer vino tu novia al calabozo a explicarme cosas

que no habías compartido conmigo. -¿Estas bien? ¿Pasa algo?

-No, que me emociono de ver fotos de cuando erais pequeños.

-Ya, pero es un poco raro.

Estar a estas horas así de nostálgica viendo fotos de hace muchos años

en vez de estar haciéndonos el desayuno y dándonos la chapa.

-Será porque me hago mayor.

-Anda, no digas tonterías.

¿Ha salido algo en la prensa? Sí, mira.

"Muere una mujer en un tiroteo entre la policía

y una banda de narcotraficantes en Distrito Sur".

Siento mucho que se haya filtrado, Emilio. No he podido hacer nada.

-Va, que te ayudo que si no, no terminamos nunca.

¡Ay! Dios.

¿Dónde tendré la cabeza? Me lías.

-Mamá.

Te voy a llevar al médico.

Si hace falta te llevo de la mano.

-Qué exagerado eres, hijo, de verdad.

-Así que eres nueva en el barrio, ¿no?

Bienvenida, soy Ricky Soler.

-Yo Marga.

-Si te apetece pasar un buen rato puedes pasarte por mi bar.

El Moonlight, ¿te suena?

-Moonlight.

-"Rezo por el alma de José Manuel.

Y porque Dios perdone

los delitos que cometimos aquella noche en Salamanca.

En especial la atrocidad que cometimos".

José Manuel..."

¿Y qué más, Boli?

-Me ha dicho que no puede casarse con Felipe porque es lesbiana.

Bueno, tampoco es una sorpresa, vimos su actitud cariñosa con Nacha.

Creía que conocía a mi hija.

Lo que importa es que sea feliz.

¿Por qué dices que estoy disgustada?

-Bueno, porque me ha dicho tu madre que habéis suspendido la boda, ¿no?

-Vaya, qué rápido cuenta las cosas mi madre.

¿Qué más te ha dicho?

¿Crees que el Cartel de Jalisco va a empezar a actuar aquí?

Lo que sabemos es que Hernán Montoya encabezaba el intercambio.

Lo siento, me gustaría darte mejores noticia,

pero se avecinan tiempos duros.

Solo quiero

que pienses que él no es el culpable, sino los asesinos que la mataron.

-El culpable soy yo,

pero por haber confiado en él.

Sabes que tendría que haber hecho ese intercambio.

Porque Sandra estaría aquí y Maica también.

Pero no, había que confiar en Elías, él sabe arreglar estas cosas.

-Sí, correcto, estoy buscando información sobre esa furgoneta

que apareció calcinada que tiene que ver con el tema de los narcos.

Dime que tienes algo, compañero.

Bien.

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Servir y proteger - Capítulo 548

05 jul 2019

La inspectora jefe Miralles es la policía más veterana de la comisaría del Distrito Sur. La inspectora Alicia Ocaña se incorpora a la comisaría. Ambas son el eje en torno al que gira la vida personal y profesional de sus compañeros y los casos policiales que afectan al barrio.

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  1. Sagrario

    Espero que no haya ningún policía viendo la serie.

    09 jul 2019
  2. Ana Rodríguez

    Que guion mas pésimo ponen a los policías como unos ineptos. Esa escena de los narcos intercambiando a la mujer por las drogas y rodeados de policías incluso con francotiradores y lo dejan ir y matar a la otra es horrible no he visto nada peor

    08 jul 2019