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No recomendado para menores de 7 años Servir y proteger - Capítulo 538 - ver ahora
Transcripción completa

Los vecinos están indignados.

Nacha y Elías han descubierto que la "T" corresponde a Tacho.

-Conozco al jefe de esa banda.

Te avisé, te intenté avisar -No te lo voy a perdonar nunca.

-Entiendo que no quieras renunciar a tu libertad creativa de expresión,

pero yo no voy a renunciar a mis obligaciones.

-El juez condena a tu amigo y a sus colegas

a borrar todos los grafitis que han pintado.

-¿Qué haces, Toni? -¿Tú qué crees?

-A cabezón no te gana nadie, ¿eh?

-¿Y si me dejas ayudarte?

Te he conseguido una prueba con una discográfica.

¿Qué te han dicho?

-Que tengo buena voz, que tengo buena técnica,

pero que no...

no es lo que buscan.

-No te preocupes, llamaremos a otra discográfica.

Ya verás como habrá más suerte.

-Fernando, yo...

le agradezco lo que está haciendo por mí,

pero no quiero volver a pasar por esto.

(RICKY GRITA DE DOLOR) (ELVIRA) -¿Qué ha pasado?

-Me ha mordido un perro.

-Estaba corriendo por el parque de Barlovento

y un perro salió detrás de él.

Qué manía de dejar los perros sueltos.

-Desde luego. Sí.

¿Saben de qué raza era el perro?

Por si era potencialmente peligroso.

-La verdad es que no me fijé en eso.

¿También dos ladrones?

En efecto.

Un perro mordió a uno de los ladrones en su huida.

Ya le he dicho que estaba corriendo por un parque,

no sé qué más quieren que les diga.

-¿Te han dicho qué tienen en mi contra?

-Los atracos a los malditos polideportivos.

Un testigo vio que un perro mordía a uno de los atracadores.

Sí, inmediatamente aviso a un par de inspectores

para que lo investiguen.

¿Qué ha pasado ahora?

Un todoterreno ha arrancado de cuajo

el cajero de un banco.

Me tengo que ir de España y tengo que partir esta noche.

Están preparándome la documentación.

¿Sabes cómo me voy a llamar con mi nuevo pasaporte?

-¿Dimas? -Ricardo.

-Necesitamos guardar el dinero en un sitio seguro.

¿Quieres vernos a todos en la cárcel?

-Muy bien. No os preocupéis.

Pero os juro que es la última vez

que participo en vuestros chanchullos.

-Cuando acabes de desayunar, te duchas y te vas a comisaría.

-¿A qué? -A declarar.

Así nos evitamos una orden de registro.

Imaginarás que la milonga de lo del "running"

y el perro misterioso no se lo cree nadie.

Mira, yo he venido aquí por iniciativa propia.

Me has preguntado y yo te he respondido la verdad.

Que te lo creas o no es cosa tuya.

Si no tienes más preguntas que hacerme...

No, pero estate localizable,

porque como sí hay un testigo del robo al polígono,

igual le pido que te eche un vistazo.

A ver qué pasa.

¿Tienen un testigo?

¿Y te ha reconocido?

-No, pero me ha pedido que esté atento al móvil

porque quiere montar una rueda de reconocimiento.

-Pues eso no lo podemos consentir.

Tenemos que encontrar a ese testigo.

(Música de intriga)

(Música de suspense)

(Música animada)

(RICKY) -Muchas gracias.

Nos vemos.

Ya me habría gustado que las cosas salieran diferente.

Por lo menos, que papá no se tuviera que ir tan pronto.

Me lo estoy pasando genial con él.

Me está enseñando un montón de trucos

y me estoy levantando una buena pasta.

-Ya. También te ha mordido un perro y anda la policía detrás de ti.

-Siempre tienes que mirar el vaso medio vacío, macho.

-Ricky, con este tipo,

lo mejor es mirar siempre el vaso vacío.

-"Con este tipo".

¿Por qué no eres capaz de llamarle "papá"?

-Porque no se lo merece.

-Yo me lo he pasado estupendamente con él

estas últimas semanas y lo demás me da igual.

-Ah, ¿sí? ¿Te da igual?

Si el testigo te identifica,

no habrá coartada que te libre de la cárcel.

La mordedura y su testimonio te sitúan allí.

La policía no dudará en ir a por ti.

Aun a malas me puedo esconder en África con papá.

Al menos hasta que pase el tiempo.

-¿No se iba a Marsella?

-A mí me dijo que había quedado en Francia con un colega

para irse después a África... No sé.

-Hola, ¿cómo va todo?

Uy, esto está muy vacío, ¿no?

-Hay fútbol.

-Ya. Bueno, he encontrado al segurata del polideportivo.

Afortunadamente es el único testigo que existe.

-¿Y entonces?

-Le he dejado claro qué vio exactamente el día del robo.

-Pero él ya ha hablado con la policía, ¿no?

(ELVIRA ASIENTE) -¿Qué ha contado?

-Poca cosa, que era moreno y joven.

Con eso, no tienen ni por dónde empezar.

-Depende. Si hacen una rueda de reconocimiento,

quizá puedan identificarlo.

-No, no lo hará.

-¿Cómo estás tan segura? ¿Lo has amenazado?

-Anda, ve a casa a buscar las llaves del taller.

Necesitamos dinero para pagar al segurata.

Ya empezamos con 2000 euros menos de beneficio.

Esto lo debería pagar vuestro padre, por chapuzas.

-Como si me hubiera mordido él.

Vale, ya voy, pero sería mejor mandar a otro,

que estoy cojo todavía.

-También está la opción de no pagar al segurata

y que vayas cojeando a la cárcel.

-Qué suerte tienes. Ahí viene Álvaro con las llaves.

-Hola, hijo. -Hola.

(RICKY DUDA)

Hermanito, ¿por casualidad tienes que volver al taller?

-Hasta mañana no, ¿por?

-Mamá quiere que coja algo de pasta.

-Yo paso, no quiero tener nada que ver con vuestras movidas.

-Ponme una birra, Luis.

Celebremos que este capullo ya se ha largado.

-¿Ya ha salido de Madrid? -No, en un par de horas sale el bus.

Ha venido antes al taller a despedirse.

Como veis, molestando hasta el último minuto.

-Déjame las llaves del taller.

Necesitamos dinero para pagar al segurata.

-¿Dónde lo guardas?

-En el canapé del sofá.

-Muy bien. Venga, tira.

Hasta ahora. -Hasta luego.

-¿Qué está pasando aquí?

Mejor no me lo cuentes, no quiero saberlo.

Lo único que necesito es quedarme aquí,

tomarme una cerveza tranquilo

y olvidarme de esta mierda antes de ir a ver a Silvia.

Me ha llamado para ir a cenar y no perderé la oportunidad.

-Álvaro.

Esto se ha terminado.

Gabriel es historia.

(Música tranquila)

-Podríamos habernos ahorrado los 2000 euros.

Si me hubieras dicho dónde vive, le habría hecho una visita.

Es lo que habría hecho papá.

-A ver cómo te explico esto.

Tu padre, afortunadamente, ya no está.

Y me estoy empezando a hartar de que lo tengas en un pedestal.

¿No te das cuenta de que te ha utilizado?

Vino a Madrid porque necesitaba dinero de unos cuantos palos

y en cuanto las cosas se han puesto feas,

se ha largado dejándonos el marrón.

-Papá nunca nos ocultó que el dinero lo necesitaba para irse a Marsella.

-No, pero se olvidó decirnos cómo.

(Música de tensión)

Madrid, para él, es tierra quemada

y nosotros tenemos que seguir aquí

con el rastro de pistas que ha dejado.

Encima tenemos que pagar a ese segurata

para que tú no vayas a la cárcel.

(ELVIRA SUSPIRA)

Tu padre sabrá mucho de robos y timos,

pero de tirar del carro de una familia no tiene ni idea.

Cuando las cosas se ponen feas, se larga, pone tierra de por medio

y no piensa en los demás.

Así que, por favor,

no me vuelvas a hablar de él.

-Como quieras.

-Venga.

Álvaro ha dicho que el dinero estaba en el canapé del sofá.

(Música de suspense)

(Música tranquila)

(Timbre)

Llegas justo a tiempo.

¿Para echarte una mano con la cena?

No, la cena ya está lista.

Para probar el vino.

Creo que va a estar bien.

Me lo ha recomendado el de la vinoteca.

Te aviso de que no soy ningún experto.

Tú prueba.

Está bueno.

¿Ya está? No harás tu típico teatro de especialista

sobre el matiz, el cuerpo...

(RÍE) No tengo el día inspirado.

¿Y eso?

Problemas en el curro, pero no quiero hablar de eso.

Lo único que necesito es estar contigo y desconectar.

Se te ve preocupado.

Y distante.

Recuerdas que prometimos no guardarnos nada, ¿no?

Nada de secretos entre nosotros.

Me acuerdo perfectamente.

Pues aplícate el cuento. (RÍE)

Vale.

Podemos hablar de lo que quieras:

de cine, de series, de fútbol...

Pero no de curro, "porfa". Estoy saturado.

Solo necesito quedarme contigo y pasar una noche tranquilos.

¿Tranquilos, tranquilos o...

podemos ponerle un poco de acción? Tú, ¿qué crees?

(Móvil)

Perdona.

(RESOPLA) Tu madre.

Paso.

Cógelo, a ver si va a ser importante.

(SUSPIRA)

-Dime. -¿Dónde guardaste el dinero?

-Mamá, ya te he dicho que está en el sofá.

-"No, en el sofá no está. Necesito que vengas, es urgente."

-Ahora no puedo, estoy ocupado.

-No te diría que vinieras si no fuera urgente.

"En el sofá no está."

-Tiene que estar ahí. -Ya hemos mirado y no está.

-¿Y qué quieres que te diga? Yo lo he guardado ahí.

-Pues no está.

-"Vale, pues mañana me levanto y lo busco."

No se ha podido ir muy lejos.

Te tengo que dejar. Ya hablamos, un beso.

Esto ya está.

(SUSPIRA) ¿Problemas?

Mi madre, que quiere que vaya al "pub" porque tiene mucho lío.

Qué raro, porque hoy hay partido de fútbol.

La final de algo, ¿no?

Sí, pero Juan no ha podido ir y Ricky está cojo.

Así que Luis al parecer no da abasto.

Qué faena, porque le queda un buen rato hasta el cierre.

¿Qué? ¿Vas a ir? Ni de coña.

Estoy cansado, Silvia.

Últimamente, siempre que pasan cosas acuden a mí.

Llevo todo el día currando

y no me apetece ir a salvarles la papeleta.

Por mí estaría bien.

Si quieres ir un rato y luego vienes, yo te espero.

No, no te preocupes. Además, seguro que me lían

y me ponen a recoger vasos, a fregar y a cargar las cajas.

¿Qué te creías? Es un negocio familiar.

Sí, pero te aseguro que ya he cumplido suficiente.

Ahora quiero dedicarme a nosotros.

A no ser que te parezca un problema.

En ese caso, solo tienes que decirme que me vaya.

No, a mí me acabas de convencer.

Ya no te vas.

Quiero que me ayudes en un par de cosas.

¿Como por ejemplo cuáles?

(Música animada)

-Qué alegría, Sara.

-Ya, bueno. No sé no qué hago aquí.

-Ver a un viejo amigo.

(SUSPIRA)

-¿Qué te pongo?

-Una cerveza.

-Pues me tomo una contigo.

¿Cómo lo llevas?

-¿La verdad?

Bastante mal.

-Ya me lo imagino.

-No aguantaba más en casa.

He salido para despejarme,

porque iba a empezar a salirme humo por la cabeza.

Y entre unas cosas y otras he acabado aquí.

-Este local sigue siendo tu casa.

-Después de lo que pasó, no lo creo.

(Música melancólica)

-También has pasado buenos momentos detrás de esta barra, ¿no?

-Sí.

Eso es verdad.

-Mientras yo sea el responsable, este lugar siempre será tu refugio.

Si puedo hacer algo para animarte, me das una alegría.

Me encanta verte de nuevo por aquí.

(SARA SUSPIRA)

-¿Cómo llevas lo de Carlo?

-Pues ya te puedes imaginar.

A este paso me hará "trending topic" en redes.

-Ya.

-El cerdo dice que me lo he inventado todo.

-Espera a que sea el juicio y descubra que sois varias

las que vais a testificar contra él.

Se le van a bajar los humos enseguida.

He leído que ya hay productores que le han dado la espalda.

-Espero que sea verdad

y que no se quede solo en una foto de cara a la galería.

-Sara, esto es un logro.

Que esa gente se haya posicionado en su contra es un triunfo.

-Pero no puedo evitar sentirme fastidiada.

(RESOPLA)

Aquí está claro que no está.

Solo se me ocurre que la culpa es de Alvarito.

Hombre, este ha sido capaz de entregarlo a la policía

o devolver el dinero.

-No digas tonterías. Tu hermano no haría nunca algo así.

-¿Entonces?

-Solo hay dos personas que sabían dónde estaba el dinero

y de la única que no me fío ya se ha largado.

-No creerás que ha sido capaz de hacernos esto.

-¿Que no lo creeré?

-Quizá ha entrado alguien a robar y se ha encontrado el dinero.

-Mira,

no creo en esas casualidades.

Aquí no ha entrado nadie. No han forzado la puerta

y todo está en orden.

Así que vámonos, que aún no veremos ni un duro.

¿Y con esto qué hacemos? ¿Lo dejamos así?

-¡Bah!

(Música tranquila)

(Persiana de la entrada)

-Te debo una disculpa.

Tú me avisaste y no quise hacerte caso.

-No me debes nada.

Y te digo una cosa:

Carlo es un productor; uno entre muchos.

Hay muchas puertas a las que puedes seguir llamando.

-Pues esta tarde se me ha vuelto a cerrar otra.

He ido a hacer una prueba para una discográfica

y ha sido un desastre.

-No, no me lo puedo creer.

Cantas genial.

-Estaba muy nerviosa y me ha salido todo mal.

-Seguro que no eres la primera que se pone nerviosa en una prueba.

-Luis, ha sido penoso.

Gracias que los productores han sido amables conmigo,

pero han pensado que Carlo tenía razón:

soy un fracaso y lo único que quiero es fama a toda costa.

-Sabes que eso no es verdad.

Seguro que te darán una segunda oportunidad.

-Esta prueba me la consiguió Quintero

y es un favor personal.

No creo que me den otra prueba.

Encima le he hecho quedar fatal. -No hables así, Sara.

No has hecho quedar fatal a nadie.

-Veo que aquí siguen las cosas como siempre.

Sigues animando a la gente.

¿Sabes?

A veces, lo echo de menos.

-Sabes que aquí tienes las puertas abiertas.

Siempre.

Nosotros también te echamos de menos.

-Gracias, pero no.

Y prefiero no volver a hablar del tema.

Quiero quedarme con las cosas buenas que he vivido aquí.

-Como tú quieras.

Solo te pido una cosa:

no dejes de cantar, sigue intentándolo.

Después de cómo han ido saliendo las cosas,

ya he captado el mensaje.

No valgo para la música.

Puedo cantar mejor o peor, pero, no sé,

no sirvo para esta industria.

No haré carrera.

-Ahora las cosas se pueden hacer de otra manera.

Puedes crearte un canal de vídeos y subir ahí tus grabaciones,

tus actuaciones.

¿Qué te parece si vuelves a cantar aquí?

-¿Aquí?

-Claro. Cantas aquí, lo grabamos

y así tienes material para Internet.

Puede ser bueno para tu carrera.

-No sé.

-Sara, tienes una voz increíble,

solo quiero que el resto del mundo se dé cuenta.

Bueno, y darle en la cara a Carlo,

porque como la gente te vea en un vídeo cantando,

se dará cuenta de que él es un farsante.

-No estaría mal.

Además, así me quitaría una espinita.

-Claro.

-Pero ¿lo dices en serio? -Totalmente en serio.

Además, al Moonlight le vendría bien un poco de publicidad.

¿Qué te parece mañana? -¿Mañana?

-Claro, ¿para qué esperar? Así te quitas la espinita de hoy.

-Podría hacer algo cortito para no agobiar a la gente.

-Puedes hacer algo cortito o algo larguito,

porque la gente va a querer más.

Acuérdate de la noche del karaoke. Me siguen preguntando por ti.

-¿En serio? -Sí, claro que sí.

(Música de intriga)

-¿Papá?

(ELVIRA RÍE)

No te molestes, el pájaro de tu padre ha volado.

-No puede ser.

-¿Qué, ahora me crees?

(SUSPIRA)

-Es que no...

No me puedo creer que haya hecho esto.

O sea, a mí.

¿Cómo es posible?

-Espero que el truco de abrir las puertas

sea lo único en lo que lo imites.

No me gustaría que te convirtieras en alguien como él.

No. -Mamá, te estás pasando.

-No quisiera que el día de mañana decepcionaras a la gente así.

-Lo voy a llamar. -No te lo va a coger.

(Música de intriga)

-A lo mejor no lo oye.

¿Son las llaves del taller de Álvaro?

-Y una nota.

Ahora empieza a cuadrar todo.

No te preocupes, Elvira. No volveré a molestaros jamás.

Despídeme de los chicos.

No os enfadéis por la pasta, la necesito más que vosotros.

¡Será...!

(INCRÉDULO) -Pero...

¿Cómo ha podido hacerme esto?

-Bueno, hijo.

Ricky.

Cariño, no puedes venirte abajo.

Tenemos una posibilidad de encontrarlo

y recuperar lo que es nuestro. -No.

A estas alturas estará ya en Francia.

-No. Su autobús salía a medianoche.

Aún tenemos tiempo.

-Eso es lo que dijo él, pero no sé si es verdad o es mentira.

-Te dijo que necesitaba un pasaporte nuevo, ¿verdad?

-Sí.

No... No sé.

Me dijo que desde Francia volaría hasta África,

pero no sé, no sé.

-Un pasaporte nuevo...

-Me dijo que se iba a cambiar el nombre a Ricardo

para llevarme siempre con él.

-Este trabajo hay pocas personas que puedan hacerlo tan rápido.

A ver si hay suerte.

-¿A quién vas a llamar? -A un viejo conocido.

Es un maestro falsificador.

A ver, su hermana fue compañera mía en Picassent.

(SUSPIRA)

(DUDA)

¿Oriol?

Hola, soy Elvira Soler.

Perdona que te moleste a estas horas,

¿te pillo bien?

-"Sí, sí. Dime."

-Estoy buscando a alguien que me la ha jugado.

Necesita un pasaporte nuevo.

Por casualidad no se ha puesto en contacto contigo un tal Dimas

o Gabriel.

(PENSATIVO) -"Em... No, no me suena."

-Vamos, Oriol.

Me debes este favor por salvarle el culo a tu hermana,

¿o ya lo has olvidado?

-"No, desde que me lo contó, no lo he podido olvidar."

-Pues hazme este favor.

-"Si te lo digo, estamos en paz."

-Te doy mi palabra.

¿Se lo has entregado ya?

-"No, todavía no.

Hemos quedado en media hora en Méndez Álvaro, dársena 25."

-Bien. Tienes que hacer algo.

Escúchame con mucha atención.

Tenemos muy poco tiempo.

(Música tranquila)

(SILBA)

-¿Ha pasado algo con el tipo del polideportivo?

¿Se ha echado atrás o qué?

-Peor. Ha desaparecido el dinero del cajero.

En el taller no está.

-Ha sido él, ¿no?

Ha sido Gabriel.

-Sí.

Ya está, me puedes decir lo que quieras.

Soy el tonto oficial de la familia

que se deja engañar... -Cállate.

Deja el rollo lastimero.

¿Dónde has dejado a la mamá?

-Está solucionando un tema.

¿Qué pasa, no me vas a decir nada?

-¿Y qué quieres que te diga? ¿Que ya te lo había dicho?

Eso no serviría de nada. Centrémonos en recuperar el dinero.

(Música de intriga)

A estas horas el autobús a Marsella aún no ha salido.

A no ser que eso también haya sido una bola.

-No, está confirmado.

Papá ha quedado con un falsificador para que le dé un pasaporte nuevo.

Hay que ir cagando leches.

-¿Llevará el dinero encima? -Mamá dice que sí,

que no tiene a nadie que le haga de mensajero.

Venga, ¿a qué estás esperando?

-Tengo clientes, no puedo dejar esto así.

Llama a Álvaro. -No, está con Silvia y pasa.

-Hay que decirles que debemos irnos. ¿Se lo digo yo?

-No, se lo digo yo.

Disculpad.

Nos ha surgido una urgencia familiar y tenemos que cerrar.

Perdonad.

No, no hace falta. Estáis invitados por las molestias.

(Música de acción)

-Estás así de rancia porque echas de menos al comisario.

-¿Rancia?

-Has dicho que no a la tarta de María.

(RÍEN)

-Pues tienes razón.

Ahora que me empezaba a acostumbrar a estar soltera de nuevo,

me embarco en una nueva relación y aquí me tienes,

echando de menos a mi pareja.

-Eso está bien.

Emilio es un buen tío.

Y si lo echas de menos es que te gusta de verdad.

-Bueno, no está mal. Tiene un pase.

-¿Todavía te acuerdas de eso? (RÍE) -Pues claro.

Es lo que decías de cada chico con el que empezabas a salir.

A mí me sonaba fatal porque me parecía

que salías con ellos solo para pasar el rato.

-¿Para qué otra cosa iba a salir con ellos?

-Pero llegó Felipe

y derechita a la boda.

¿Qué? ¿Cómo lleváis los preparativos?

(CHISTA) -Buen intento, pero no.

Prohibido hablar de la boda en estas cenas.

Con Felipe ya tengo suficiente.

-Mira que eres rancia, ¿eh? (RÍE)

Tengo a quién parecerme.

-Los preparativos de una boda pueden ser un poco estresantes.

-¿Un poco? Si lo sé, no me caso.

-Venga ya, hija, no seas exagerada. Si apenas tenéis invitados.

-Bueno, pero Felipe quiere que salga todo perfecto

y no habla de otra cosa.

Esta noche quiero mantener la mente en "off".

-Hola, María. -Buenas.

-¿Me pones dos cafés para llevar?

-¿Tu compañero te manda ahora de mensajera?

-No, estamos en una troncha cerca de aquí

y está vigilando al sospechoso, a ver si sale de casa de su novia.

-¿Lo has dejado solo con el sospechoso?

¿Y si va "armao"?

-Tranquila, que no es peligroso.

Ahora, si regreso sin el café, la que peligra soy yo.

-Os los pongo.

¿Quieres algo de frutica, bocatas o algo?

-Está bien así.

Compañera, ¿qué tal? ¿Cómo ha ido la tarde?

-Muy bien, todo muy tranquilo para ser Distrito Sur.

¿Vosotros seguís con la vigilancia? -Ahí estamos.

El camello se ha apalancado en casa de su novia y no sale.

-A ver si tenéis suerte.

Elías debe de estar negro. (RÍE)

Se nota que ya lo vas conociendo. Pues sí.

Bueno, adiós. -Oye, Nacha.

No sé si os he presentado. Es mi hija Aitana.

No, no me suena. Yo soy Nacha, mucho gusto.

-Igual. -Encantada.

-Aitana es enfermera y empieza a trabajar

en el centro de salud de El Tejo.

-Qué bien, qué suerte, cerca de tu madre.

No sé si ya conociste a Antonio.

Es el marido de nuestra jefa; él es médico ahí.

-Sí, sí, claro.

Pero lo que más me gusta es conocer a los compañeros de mi madre.

-De saberlo, te habría hecho un tour por la comisaría.

-Mamá, eso es lo que quería evitar,

que me llevaras como en el día de los hijos en el trabajo.

(RÍEN) ¿Tengo razón o no?

Seguro que sois más divertidos fuera de comisaría.

-Eso ya no te lo puedo asegurar. Cada quien se comporta como quiere

dentro y fuera del trabajo.

Ay, gracias, María.

(Móvil)

Perdona un momento.

¿Sí? Dime, Ángela.

¿Estás segura? ¿De verdad?

Vale, muy bien. Dame 10 minutos y voy para allá, ¿vale?

Gracias.

María, me los apuntas, ¿por favor? -Sí.

-Gracias.

Me acaba de llamar Ángela.

Tiene una pista sobre el sospechoso del caso del cajero,

así que voy para la comisaría después de llevarle el café a Elías.

-Encantada. Hasta luego.

-Hasta luego. -Hasta mañana.

-Chao, María. (MARÍA) -Adiós.

¿Prefieres una comedia o una de acción?

Me da igual, creo que me voy a quedar sopa.

¿Me vas a contar qué te preocupa o te irás a dormir con ello dentro?

Vamos a dejar el tema, Silvia.

¿Por qué no cerramos el ordenador?

Para.

Sé que no estás para fiestas.

¿Es por la llamada?

Tienes razón, no puedo dejar de pensar en el "pub".

Si mi madre me ha llamado es porque Luis no se atreve a hacerlo.

Y si lo han hecho, es porque estarán agobiados de verdad.

Llámalos, a lo mejor a estas horas la cosa esta mucho más tranquila.

Me voy a ir a echarles una mano al Moonlight, ¿vale?

Lo que he hecho no está bien.

(RESOPLA)

Es lo que me has dicho, ¿no?

Mejor ir a echarles una mano que quedarme aquí agobiado.

Silvia, tienes que entenderlo.

Luis es mi hermano mayor y siempre está cuando lo necesito.

Me parece feo dejarlo tirado.

Si yo lo entiendo. Me parece bien que vayas a ayudarlo.

¿Seguro que no te molesta?

A mí lo que me molesta es la forma de hacer las cosas.

(Música de intriga)

Tus cambios de humor, los silencios...

Hace un rato era solo un imprevisto

y ahora te vas corriendo en mitad de la noche.

¿Antes te has quedado porque pensabas que me enfadaría?

Puede.

¿Puede?

¿Qué respuesta es esa?

Siempre que está mi familia de por medio,

nuestra relación se enturbia.

Se enturbia cuando se entrometen en nuestra relación,

cuando se meten en líos que bordean la legalidad,

pero ¿cómo me voy a enfadar por que le eches una mano a Luis?

Me piro, ¿vale?

¿Vienes luego? ¿Te llevas llaves?

No sé cuánto tiempo vamos a tardar, así que no quiero despertarte.

Esta noche duermo en mi casa, luego hablamos.

(RÍE)

Así que Ricardo...

(SUSPIRA)

(Móvil)

Dime. (LUIS) -"No hay señales de Gabriel.

Ha pasado casi media hora de la hora de la cita."

-¿Dársena 25?

-"Sí. El autobús sale en 15 minutos.

He dejado ahí a Ricky mientras miraba de localizarlo,

pero nada.

¿Crees que puede habérselo olido?" -Sí, puede ser.

-"¿Qué hacemos?"

-Esperad a que salga el autobús, no sea que se le ocurra aparecer,

y después venís para casa.

-"Vale, de acuerdo."

(Timbre)

(Música de intriga)

(GABRIEL) -Hola, Elvira. -¡No!

-¿Pretendes joderme? -¡No, no me toques!

-¿Quieres jugar conmigo?

Dame el pasaporte. -No.

-Dame el pasaporte. -¡No!

-¡Que me lo des! -¡Que no!

(ELVIRA GRITA DE DOLOR) -¡Eh!

¿Qué estás haciendo, tío? (ELVIRA JADEA)

-Álvaro, no me obligues. Dadme el pasaporte.

-Suelta la navaja.

-Quiero mi pasaporte. -Tranquilízate.

-Dádmelo. (ÁLVARO) -No lo tenemos.

-No me obligues a hacerlo.

(Música de tensión)

¡Puta!

¡Eh! ¿Estás bien?

(JADEA) -Sí.

-¿Sí? -Sí.

(SORPRENDIDO) -Está muerto.

(JADEA)

(Puerta)

-Ya estoy aquí. -Hola.

-¿No deberías haberte ido a casa hace rato?

-Bueno, no tengo otro sitio mejor a donde ir.

Llevo muchos años fuera de Madrid

y supongo que no soy buena conservando amistades a distancia.

-Pues mira, yo tampoco,

pero deberías hacer el esfuerzo e irte a descansar.

-No creas, tengo mi casa empantanada y llena de cajas.

Además, tengo mucho curro con este caso

porque al final me he enganchado.

-¿Y eso?

-Es el primer caso importante que tengo desde que me incorporé

y me gustaría currármelo.

Mi antecesor dejó el listón muy alto.

-Él también sintió la misma presión cuando se midió con su antecesora.

Así que te daré un consejo, compañera: tómatelo con calma.

-Gracias, pero sé cuándo levantar el pie del acelerador.

-Muy bien, tú dirás. ¿Qué tenemos entonces?

-En vista de que no teníamos nada, amplié el área de búsqueda

alrededor del cajero.

Más cámaras y más radio y... ¡bingo!

Hay una imagen del todoterreno en la franja posterior al asalto.

-Muy bien. ¿Tenemos la matrícula? -Afirmativo.

-¿Te importaría pasármela? Así puedo localizar el vehículo.

El vehículo ya ha sido localizado.

Es el todoterreno que apareció calcinado en el barranco.

¡Ah! Entonces,

los asaltantes, después del robo, llevaron el todoterreno al barranco

para poder deshacerse de él.

-Esa parece la hipótesis más probable.

-¿Has conseguido aislar las imágenes de dentro del todoterreno

para encontrar rasgos de los ocupantes?

-Me temo que no.

Tan solo se ve a tres sujetos varones.

Se les ve muy bien organizados, pero no.

Ya ha habido suerte con la matrícula.

-Es una pena que Científica no haya encontrado

ningún rastro en el vehículo.

Está claro que estos tipos hicieron su trabajo a conciencia.

Esta vía del coche se nos ha cerrado.

-No tiene por qué, Nacha.

Voy a seguir investigando las imágenes

en el trayecto del cajero al barranco,

porque ahora ya sé qué coche busco.

-Vaya, veo que no eres

de las que se da por vencida tan fácil.

-¿Por qué lo dices?

-De verdad, mira qué cara de agotamiento tienes.

¿Cuántas horas llevas delante de estas pantallas?

(RESOPLA) -Pues mogollón.

-Bueno, eso quiere decir que ya para casa.

Basta por hoy.

Han pasado muchas horas desde que ocurrió el robo

y nos enfrentamos a unos tipos de alto nivel.

Son muy profesionales y es probable que estén fuera de nuestro alcance.

-Creo que te haré caso y me voy a marchar ya.

-Muy bien. Eso es lo que tienes que hacer.

Hasta mañana. -Hasta mañana, gracias.

-A ti.

(SUSPIRA)

(Música de tensión)

-¿Qué ha pasado?

-Os lo habéis cargado. -Solo me he defendido.

Cuando he llegado le estaba pegando una paliza a mamá.

-¿Cómo estás? -Bien hijo.

Si no hubiera sido por Álvaro, me hubiera matado.

-Sacó una navaja e intentó pincharme.

(ELVIRA LLORA) -Lo hizo.

-No la toques.

-¿Cómo estás?

-Bien, solo ha sido una herida superficial.

Me defendí, le pegué un puñetazo

y se dio con la cabeza en la encimera.

-¿Y ahora qué hacemos?

-Álvaro.

Tú vas al hospital a que te vean esa herida.

Nosotros vamos a deshacernos del cadáver y a limpiar esto.

-No sé en qué piensas, pero yo no lo tiraré a un vertedero

ni por un barranco.

No me moveré hasta no saber qué hacemos con él.

No dejaré que su cuerpo se pudra en cualquier agujero.

-Nadie va a hacer nada.

Voy a llamar a la policía. -¿Qué?

-Que me voy a entregar. -Pero ¿qué dices? ¿Estás loco?

Luis, hay que sacarlo de aquí cuanto antes.

-He dicho que no.

Por una vez se van a hacer las cosas a mi manera.

-¿Y qué es lo que quieres?

¿Ir a la cárcel?

-Lo único que quiero, mamá,

es hacer las cosas bien por primera vez.

(ELVIRA SUSPIRA) -Estoy harto

de mentiras y de chantajes.

(LUIS) -Álvaro.

Hazle caso a la mamá, que lleva razón.

Si nos deshacemos de él,

todos pensarán que está en Marsella.

-Me da igual, Luis.

Os he ayudado a encubrir palizas, robos,

incluso asesinatos.

He robado, he mentido,

y he hecho un montón de cosas

de las que me arrepiento por vosotros.

Ya no puedo más.

-Luis.

Hazte cargo de eso. -Venga.

-A ver, no voy a permitir que te arruines la vida.

-Que he dicho que no, mamá.

-La muerte de Gabriel ha sido un accidente.

Yo solo te estaba defendiendo

y no pienso quedar como un asesino por su culpa.

-Álvaro, si te entregas, van a empezar a hacer preguntas.

Descubrirán que mentimos con Dimas, vendrán a por nosotros.

Terminaremos en la cárcel. ¿Es eso lo que quieres?

-Álvaro.

Sé cómo te sientes, te entiendo.

Estás muy asustado, pero ahora mismo Ricky tiene razón.

-No, no os preocupéis.

No voy a delataros.

No voy a hablar ni de robos, ni de palizas,

ni de la muerte de Carvajal,

ni mucho menos del negocio del alcohol.

-Hijo. Hijo, mírame.

No lo hagas.

Por favor.

-No puedo con más secretos, mamá.

Gabriel era un maltratador y yo solo te estaba defendiendo.

No pienso cargar con la muerte de mi padre

como si hubiera sido un asesinato, porque ha sido un accidente.

-Álvaro, esto nos afecta a todos.

-¿Qué parte no entiendes, Ricky, de que esto es mi vida?

-¿Tú tampoco puedes dormir?

Tenía sed.

Conmigo no hace falta que disimules.

Ya estaba aquí cuando Álvaro se ha ido.

(RESOPLA)

No puedo contarte más.

Ni yo misma entiendo qué nos pasa.

Pues anda que yo,

que he llegado y estaba la cena hecha y sin tocar.

Por cierto, ya que sacas el tema,

sí, he picado un poco de comida. Espero que no te importe.

Qué va.

Luego, de repente, he visto a Álvaro salir ahí,

como un furtivo,

tú no puedes dormir,

tienes esa rayada encima...

¿Qué? ¿Qué ha pasado? ¿Habéis discutido?

Qué va. Eso es lo más triste, Paty.

Álvaro hace días que está raro, distante.

Me dice que es por curro,

pero creo que hay algo más.

¿Por eso se le ha cruzado el cable y se ha ido?

Estábamos a punto de cenar y le ha llamado su madre,

pero le ha despachado rápido y cuando ha colgado ha dicho

que no quería hablar del tema,

que solo quería estar conmigo.

Ah, amiga, ahora entiendo lo de la cena.

Habéis pasado directamente al postre.

Sí.

Pensaba que estaba todo bien,

pero ha llegado un punto

en que le ha empezado a dar vueltas otra vez a la llamada.

¿Y por eso se ha ido?

Me ha dicho que no podía dejar colgado a su hermano Luis,

que tenía un aluvión de gente en el Moonlight, faltaba personal

y Juan el camarero estaba de baja y Ricky con cojera.

No te veo muy convencida.

Es que no lo estoy.

(Música melancólica)

Siento que me oculta algo.

Le pasa algo que no me quiere contar.

Imagino que esto habrás intentado hablarlo con él, ¿no?

Claro.

Además, cuando volvimos juntos

nos prometimos que no habría ningún secreto entre nosotros.

Pero con Álvaro es imposible, siempre hay algo.

Bueno, si te sirve de algo,

creo que Álvaro es un buen chico.

Lo es.

Pero no sé si eso es suficiente, siempre se complica todo.

(RÍE) Madre mía. Si hablamos de relaciones complicadas,

te puedo dar un máster cuando quieras.

¿Y eso?

(RESOPLA)

Pues mira, te cuento.

Mis novios han sido la mano derecha de un narcotraficante,

un aspirante a policía que descubrió que su padre era un ladrón retirado

y el último me la pegó con mi mejor amiga.

Fíjate qué suerte he tenido. (RÍE)

Tú ríete, sí.

(RÍE) Vale, sí.

A tu lado, mi relación con Álvaro parece normalita.

Solo me gustaría tener la certeza

de que no hay ningún secreto entre nosotros, nada más.

¿Y cuál crees que es el problema?

Que es un Soler.

Su familia tira mucho.

Casi todos los problemas siempre han venido de ahí.

Y yo debería confiar ciegamente en él,

pero hay algo que me lo impide.

Ese algo está siempre ahí entre nosotros.

(Móvil)

Dime, Álvaro.

Silvia.

Tienes que venir a mi casa cuanto antes.

Ha pasado algo muy grave.

"¿Estás bien? ¿Qué ha pasado?"

(Música de suspense)

He matado a mi padre.

"¿Cómo? ¿Qué dices?

¿Tu padre?"

Cuando he llegado a casa

le estaba pegando un bofetón a mi madre.

Me quise defender, pero...

la tuvo conmigo

y nos empezamos a pelear y se dio con la cabeza en la encimera.

"¿Estás seguro de que está muerto?"

Sí, no hay ninguna duda, está muerto.

"Álvaro, no toques nada.

¿Me oyes?

Voy para allá enseguida."

Vale.

¿Todo bien?

Te cuento luego, Paty. Tengo que irme.

Álvaro, vuelve a llamar y dile que ha sido una broma.

Aún podemos solucionarlo antes de que llegue.

-Ricky, se lo hemos dicho mil veces y no hay manera.

Déjalo ya.

Será que no es consciente del marrón en el que nos mete.

-Y si nos vamos tú y yo, ¿qué? -No hace falta.

No soy tan capullo como pensáis.

Habéis llegado cuando ya estaba muerto.

La policía no irá a por vosotros.

-Ya. Tú espera a que empiecen a atar cabos.

(Timbre)

(ELVIRA) -La mochila.

(Música de intriga)

¿Habéis llamado al 112?

Solo te he llamado a ti.

Estaba tan asustado que no sabía qué hacer.

Es lo primero que deberíais haber hecho.

No hubieran podido hacer nada, ha muerto en el acto.

Hay que certificar su muerte

y un médico es quien se encarga de ello.

Silvia, no hay duda de que está muerto.

Solo quería que vinieras tú.

Lo importante es que no hayáis tocado nada.

Nadie ha tocado nada.

¿Qué ha ocurrido?

Ese señor es...

Gabriel Campos, mi exmarido.

Se ha presentado hace un rato

aquí por sorpresa.

Yo he intentado barrarle el paso,

pero ha venido muy violento

y no lo he conseguido.

¿Ha dicho para qué venía?

Sí.

Para pedirme dinero.

Entonces, ¿qué ha pasado?

Le he dicho que no tenía, que no le podía dar nada

y no me ha creído y ha empezado a golpearme.

Entonces, afortunadamente ha llegado Álvaro

y me ha liberado de él.

-Estaba fuera de sí, Silvia.

Cuando he llegado, le estaba pegando una paliza a mi madre.

Quise defenderla y...

la tomó conmigo.

-Le ha hecho un corte en el brazo, puedes comprobarlo.

-Intenté defenderme como pude.

-Y en el forcejeo se ha golpeado con la encimera y se ha desnucado.

(Música de intriga)

¿Vosotros habéis visto algo?

No, cuando llegamos ya estaba muerto.

Pero puedo imaginarme perfectamente la escena.

La vi muchas veces de pequeño.

Mi padre era una bestia capaz de matar a alguien a golpes.

-¿Qué va a pasar ahora?

He avisado a Homicidios mientras venía para acá

y la Científica también está de camino.

El juzgado de guardia mandará a un médico forense

y tendréis que esperar fuera mientras los equipos trabajan.

Pero Silvia, esto no ha sido un homicidio.

Ha sido un hijo defendiendo a una madre.

Elvira, es el protocolo cuando hay un cadáver.

El médico forense certificará su muerte

y la Científica buscará pruebas que expliquen qué ha sucedido.

Voy a llamar a Emergencias para que os atiendan y os curen.

También, para dar parte de lesiones.

¿Y qué va a pasarle a mi hijo?

Álvaro ha confesado ser el autor

de un homicidio imprudente.

(Música melancólica)

Así que tendrá que venirse conmigo detenido a comisaría.

El resto nos acompañaréis para prestar declaración.

Silvia, si de verdad quieres a mi hijo,

(DESOLADA) convéncele para que no se entregue.

(ÁLVARO) -¿Qué estás diciendo? Cállate.

No le hagas caso, todavía está asustada.

Silvia, haz lo que tengas que hacer.

Yo solo hago mi trabajo.

Será el juez quien decida quién cargará con qué.

Pero tranquila, Elvira, si ha sido un homicidio imprudente,

Álvaro saldrá libre.

Álvaro, por favor.

¿En serio? ¿Es necesario?

Tienes derecho a guardar silencio,

tienes derecho a no declarar en tu contra,

a escoger un abogado, si no, se te asignará uno de oficio.

Fernando me enseñó un vídeo tuyo cantando

y me encantó, tienes mucho talento.

-Se agradecen los ánimos. Precisamente hoy me viene fenomenal

porque voy a actuar en público esta noche.

-¿Sí? ¿Dónde? No sabía nada.

Luis, mi antiguo jefe, me ofreció volver a cantar en el Moonlight.

¿Os apetece venir?

-Me había dicho Paty

que has tenido que salir a medianoche a atender un caso.

¿Qué ha pasado?

Es Álvaro.

Ha matado a su padre.

Al parecer ha sido algo accidental,

una mala caída mientras se peleaban en casa de la madre.

Lástima que no pueda ir ese productor musical.

-Bueno, ya veremos. No se pierde nada por intentarlo.

Quién sabe, igual nos dice que sí.

Aquí está.

-¿Te lo has hecho en acto de servicio?

-Sí, corriendo detrás de un yonqui del barrio

que suele dar tirones a las mujeres mayores.

No soy la primera a la que arrastra por el suelo.

-Menos mal que mi madre trabaja en oficinas.

Me da miedo pensar qué podría pasarle patrullando.

-No, pero esto no es nada.

La calle tiene sus riesgos, pero yo la prefiero mil veces.

No sé, me gusta la acción, es lo que hay.

Están todos, deberán responder a muchas preguntas.

Sí. Para empezar, por qué Álvaro,

si fue a ayudar al Moonlight a sus hermanos, volvió solo

y no los tres juntos.

(SUSPIRA) Yo no sé qué decirte.

Ya no sé qué pensar.

Algún día podrías contarme cosas de ese pasado.

Lo digo porque te va a hacer bien.

Hablar es como...

Te sirve como terapia, ¿no?

(Móvil)

Es de Guadalajara.

¿Sí?, dígame.

¿No me lo puede decir ahora por teléfono?

-Ya verás que cuando no se juega nada,

suena mucho mejor.

-Por eso le he dicho a ese tal Santi Cano

que se pase, digamos, de sorpresa por aquí para que la escuche cantar.

-Pero ¿la van a dejar salir?

-Sí, eso parece. Estaba hablando con ella

y dice que se ve bien, con fuerzas.

-¿Cuándo?

-La semana que viene si todo va bien.

-La voy a conocer, por fin.

-¡Un fuerte aplauso para Sara Barrios!

(Aplausos)

No nos queda otra que apretarle las tuercas a Álvaro.

¿Cuándo piensas interrogarle?

A última hora de esta noche.

Vamos a dejar que se ponga nervioso,

a ver si nos desvela los misterios que guarda la familia Soler.

Solo tenemos que esperar a que Álvaro pueda seguir el guion.

-¿Crees que Álvaro va a delatarte?

-No, no, pero igual mete la pata.

Con la que se le viene encima, estará acojonado.

(ÁLVARO) -Ese ruido, el del golpe,

me viene a la cabeza una y otra vez.

Cuando lo escuché,

sabía perfectamente que estaba muerto.

No me hizo falta verlo tirado en el suelo.

Era mi padre, Silvia.

Pese a todo, era mi padre.

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Servir y proteger - Capítulo 538

21 jun 2019

La inspectora jefe Miralles es la policía más veterana de la comisaría del Distrito Sur. La inspectora Alicia Ocaña se incorpora a la comisaría. Ambas son el eje en torno al que gira la vida personal y profesional de sus compañeros y los casos policiales que afectan al barrio.

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  1. Pablo

    Buenas tardes, me gustaría saber que canción es la que se escucha a partir del minuto 13:30. No la encuentro por ningún lado! Muchas gracias.

    29 jun 2019