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No recomendado para menores de 7 años Servir y proteger - Capítulo 536 - ver ahora
Transcripción completa

Vamos a ir de batida a buscar buenos muros en el barrio.

-Tacho, no me cuentes esto a mí que soy poli.

-Tío, si eras el amo del espray.

-Tío, que no voy a ir contigo y con tu "crew", ya está.

Soy parte de la pasma esa que tanto odias.

-Pero ¿qué más da coger una pared aburrida

y llenarla de color?

-Los vecinos están indignados.

Nacha y Elías han descubierto que la "T" corresponde a Tacho.

-Conozco al jefe de la banda.

Te intenté avisar.

-No te lo voy a perdonar nunca.

-Una cosa es irte a un lugar abandonado

y hacer una pintada guay, pero esto...

pintar el coche de la policía... Eso no es arte, es una niñatada.

-Quedas detenido por dañar la propiedad ajena.

Tienes derecho a guardar silencio, a no declarar y a un abogado.

-Tengo miedo de no poder superarlo.

-Visualiza que va a ir bien. Yo estoy seguro,

confía en el proceso.

Y, sobre todo, no pierdas tanta energía

en convencernos de que estás mejor de lo que estás.

No me lo puedo creer, pero si están todos.

Todos los que han podido.

Venga, vamos a echar unas canastas.

Hay que tener poca vergüenza

para vivir de un hijo que dejaste abandonado hace años.

(LUIS) -¿Qué es esta mierda?

-Hemos arrasado en el polideportivo.

Año 2002, robo al polideportivo el Carmen, aquí en Madrid.

Una avería, al día siguiente entran los técnicos

y se produce un robo. En media hora roban todas las taquillas.

¿Algún detenido? Detenido ninguno,

sospechoso, uno: Gabriel Campos.

¿Entonces no has recibido noticias últimamente de tu padre?

No.

-¿Quieres dar un golpe antes del cajero?

Pero esto es otro polideportivo.

-¿Qué ha pasado?

-Me ha mordido un perro.

-Estaba corriendo por el parque de Barlovento

y un perro salió detrás. Qué manía con dejar los perros sueltos.

-Desde luego que sí.

¿De qué raza era el perro, por si era potencialmente peligroso?

-No, la verdad es que no me fijé en eso.

Otro robo en un polideportivo.

¿También dos ladrones?

En efecto.

Al parecer, un perro mordió a uno de los ladrones.

Toda la familia me habéis encubierto, toda,

y tenéis mucho que perder.

-¿Nos estás amenazando? -No.

Solo digo que ser cómplice tiene pena de cárcel.

¿Estás dispuesto a asumirlo?

-Fue a la consulta la señora que vimos el otro día, Elvira Soler.

¿Qué le pasaba?

A ella nada, su hijo tenía una herida en la pierna.

¿No sería una herida ocasionada por una mordedura de perro?

Contadme hasta el último detalle.

-¿Por qué haces esto, hijo? -Por la familia.

Es la única forma de que este tío desaparezca de nuestra vida.

(Música emocionante)

(Sirena lejana)

No, no tiene pérdida.

Es el bar enfrente de la comisaría.

Vale, te veo ahí en media hora.

Un beso.

(FORCEJEAN)

¡Ya!

¿Ya estás?

Merche, ¿le puedes hacer tú tocar el piano?

Tengo que hacer las diligencias. -Sí. ¿Quién es?

-Es el grafitero que tuneó el coche.

-Ah, el tal Tacho.

-¿Por qué lo has esposado? ¿Se resistió a la detención?

-No, pero me ha pedido que lo esposara delante de su grupo.

-Ya. Es el último que faltaba por detener.

-Sí. Se ha puesto casi de rodillas

para que yo quedara como el represor.

-Es lo que eres, madero, que te has vendido al sistema.

-Como vuelvas a insultarle, te ganas un acusación por desacato.

-No lo tengas en cuenta. Tacho y yo éramos colegas

y no ha asumido que soy policía. Pero ya está.

-¿Qué pasa, que vas de poli "enrollao"?

Qué patético eres.

-Que te calles.

-Por muy amigo que hayas sido de Toni, le debes un respeto.

Y aunque a él no le importe que le insultes, a mí sí.

Así que calladito.

-¿Te ocupas tú entonces? (ASIENTE)

Vas a estar unas horas dentro y luego te llevarán con el juez.

-Muy amable, agente.

-¿Qué hay, Toni?

-Perdón, Miralles me encargó una movida. Estaba "liao".

-Tranquilo, me ha puesto al tanto de todo.

¿Ese quién era, tu colega Tacho, el grafitero?

(ASIENTE) -Me voy a poner con las diligencias

para ver si me piro a casa a airearme un poco.

(Música emotiva)

(TONI SUSPIRA)

-Supongo que llevas mal detener a un colega.

-Sí, no me explicaron esto cuando me hice policía.

-Toni, si alguien cercano a ti comete un delito,

le debes tratar como a un ciudadano de a pie.

-Sí, la teoría me la sé perfectamente y la acato,

lo que pasa es que...

No lo sé, se me ha puesto un nudo en la garganta

cuando me ha pedido que le ponga las esposas...

-"Se necesita más valor para enfrentarse a los amigos

que a los enemigos".

Es de J. K. Rowling, la de Harry Potter.

Es mi saga favorita.

-Pues sí, es verdad.

Porque a un malo le pones las esposas y no te rayas la cabeza.

-La sensación que me ha dado es que tu colega

intenta machacarte la conciencia.

-Puede ser. Pero bueno, prefiero acabar las diligencias

y pirarme, porque llevo un día...

-Bueno, si aceptas un consejo, yo de ti hablaría con él

y le diría que es tu trabajo, lo has tenido que detener.

-Es que está fuera de sí, no va a razonar nada.

-Es probable, pero quizás te sintieras mejor,

y no pierdes nada.

-Gracias.

¿Ricky ha explicado dónde le mordió el perro?

Sí, estaba haciendo "running" en el parque de Barlovento

y un perro se le echó encima y le mordió.

Es un poco rara esa versión.

¿Por qué te parece rara?

Porque Álvaro y Luis salen a correr,

pero Ricky, que yo sepa, no.

De todas maneras, los datos objetivos

son bastante sospechosos.

El vigilante de seguridad dice que vio a su perro

morder a uno de los asaltantes.

Pero no ha aportado ningún dato identificativo.

Y aunque no me crea la versión de Ricky,

podría ser casualidad que le mordiera un perro ese día.

Mucha casualidad, ¿no?,

que el robo del polideportivo lleve el sello de su padre,

y que la descripción de uno de los asaltantes

coincida con la de Ricky Soler.

Pero no les vieron la cara, la llevaban cubierta.

Además, Claudia...

Además, ¿qué?

Que damos por hecho que Dimas es Gabriel Campos,

el cual tiene un amplio historial atracando polideportivos.

Esos indicios nos llevan a pensar que Ricky es su ayudante.

Pero si Dimas no es el padre, ¿qué?

La explicación más sencilla suele ser la acertada,

y con los datos que tenemos...

Tienes razón.

Supongo que me cuesta asumir las evidencias

porque significaría que Álvaro me ha estado mintiendo.

Me aseguró que Dimas no era su padre.

No te preocupes, a todos nos cuesta valorar los indicios de un caso

cuando nos afecta personalmente.

Y la información que absuelve a los Soler viene de mi pareja

y la que los inculpa de tu marido.

(RÍE) Ya.

Pero no es lo mismo, Silvia.

El informe médico aporta datos objetivos:

que Ricky fue mordido el mismo día del robo en el polideportivo,

donde el perro del vigilante mordió a uno de los asaltantes.

Y el testimonio que te aportó Álvaro pudo ser, perfectamente,

para cubrir a su hermano.

(Ladridos lejanos)

¿Sí?

-Acaban de publicar el resultado del sondeo para las elecciones.

-Ah, ¿y qué dicen?

-Compruébelo usted mismo.

-Vamos a ver.

¡Vaya!

Hemos subido seis puntos en intención directa de voto.

-Ahora mismo el PMA es el favorito para ganar

con casi diez puntos de distancia con el siguiente partido.

-Sin duda, es una noticia excelente.

Me parece que voy a llamar a mi hijo Julio,

que se pondrá muy contento. -Le dejo que hable.

Si no necesita nada, me voy a casa.

Mañana es la prueba y quiero estar descansada.

-¡Es verdad!

¡Se me había olvidado, pero por completo!

¿Cómo estás? ¿Cómo lo llevas?

-Pues estoy hecha un flan.

Es la primera prueba profesional que voy a tener

y estoy muy nerviosa. Lo otro no cuenta.

-Pero no pienses ahora en ese impresentable,

lo que tienes que hacer es confiar en ti y en tu talento.

-Es que me cuesta imaginar que puedo ganarme la vida cantando.

Y no es por falsa modestia, ¿eh?,

no sé, es que no me veo.

-Seguramente será que a medida que se está acercando la hora

te está entrando el miedo

y estás un poco nerviosa.

Cuando yo fui a hacer aquella primera entrevista

que hice con todo esto de la campaña política,

también estaba atacado de los nervios.

-Pues no lo parecía, se le veía muy tranquilo.

-Porque cuando estaba en maquillaje,

se me ocurrió una idea que me vino muy bien

ponerla en práctica.

-¿Y cuál es?

-Empecé a pensar que estaba aquí, en este despacho,

tan tranquilamente sentado con mi hijo,

como si estuviese contestándole a él las preguntas que me hacía

o explicándole nuestro programa electoral.

Me vino muy bien, deberías hacer lo mismo.

-¿Está diciendo que me imagine cantándole a su hijo?

(RÍE) -¡No, mujer, no!

No metas a mi hijo.

Te estaba diciendo que pienses en un sitio

donde te sientas cómoda, donde estés a gusto,

un espacio que... no sé, que te dé buen rollo.

¿Se te ocurre alguno?

-No sé. Puede ser el Moonlight.

-Pero si saliste huyendo de allí.

-Sí, pero porque me cansé de trabajar de noche,

pero allí actué por primera vez ante un público.

Y recuerdo la cara de emoción con la que me miraba la gente,

y lo a gusto que estaba en el escenario.

-Pues, si te hace sentir bien, piensa en el Moonlight.

Justo antes de empezar la prueba, cierra los ojos

y piensa que estás allí. Ya verás qué bien te sale.

-Lo haré. A ver si me funciona igual de bien que a usted.

-Seguro que sí, harás una prueba fantástica.

-Cruzo los dedos.

Gracias por todo. Ya le cuento mañana.

-Procura descansar para hacer una buena prueba.

(RÍE PARA SÍ)

-¿Cómo vais? ¿Puedo ayudaros en algo?

Pues igual sí.

A mí me sigue pareciendo raro que Elvira llevara a Ricky

al médico que es el marido de la inspectora jefe.

Si querían ocultarlo han sido muy torpes.

Pero ahí jugamos con ventaja:

Elvira Soler no sabía que Antonio es mi marido.

Ante la gravedad de las heridas de su hijo, decidió llevarlo

al centro de salud más cercano. Es coherente, ¿no?

Pero si Ricky cometió ese atraco se estaría exponiendo

yendo a un centro médico y diciendo

que un perro le mordió la noche de autos.

Me dio la impresión de que no habría ido

de no ser por la insistencia de su madre.

Ella era consciente del peligro de sus heridas.

De hecho, le derivé al hospital para evitar una septicemia.

También es posible que Ricky pensara

que nadie vio como le mordía el perro.

Puede ser.

Tengo que empezar a asumir que todo apunta a Ricky y su padre.

Siento si he estado a la defensiva.

Tranquila, aportar dudas a una investigación

siempre es positivo. Y ahora lo que toca es pasar

de la teoría a la acción. Hay que hablar con Ricky Soler.

Y su reacción y lo que nos diga nos acabarán de dar detalles

sobre lo que pasó.

Escucha, Silvia:

si prefieres mantenerte al margen, puedo ir yo sola.

Gracias, pero voy contigo.

Cariño.

Intentaré no llegar tarde.

¿No podéis dejarlo para mañana?

Se han producido dos robos en dos días. No quiero un tercero.

¿Sabes el atracón que me voy a dar? No habéis probado nada.

Bueno, no te lo comas todo. Además, seguro que gracias a ti

resolvemos un caso que se estaba enquistando.

Eres un hacha, inspector Torres.

Eso sí es verdad.

Gracias, Antonio.

(Música cómica)

Aquí tenéis.

Hola. ¿Te pongo algo? -Una tónica.

-¿Y algo para comer?

-De momento no, gracias.

-Perdona. ¿Sabes dónde está el centro de salud El Tejo?

El GPS me da ubicaciones diferentes.

-Lo confunde con el centro cultural. Se llaman igual.

Está a tiro de piedra. Ahora te digo.

Hazme caso, que estoy aquí antes que la tecnología.

-¡Aitana!

(CARIÑOSA) ¡Uy!

Siento haberte hecho esperar.

Es que en el último momento ha llegado un detenido

y tenía que hacerle los honores. -Tranquila.

-¿Esta es tu hija? -Sí.

Se ha decidido a venir a conocer el barrio.

-¿Y te gusta?

-Por lo poco que he visto, sí.

-Verás cuando pruebes el pincho de tortilla.

No te querrás ir del barrio nunca.

-No se hable más. Un pincho, por favor.

-Y otro para mí. ¿Y una ensalada para compartir?

Y una botella de agua. -Ahora mismo.

Qué bien te veo, hija.

Más relajada que la última vez que hablamos.

-No hace falta que lo suavices.

Ya sé que he estado superborde. Lo siento.

-No pasa nada.

Pero no estabas enfadada porque estoy saliendo con Emilio, ¿no?

Quiero decir... ¿Te cayó bien cuando te lo presenté?

-Claro, me pareció un encanto.

-¿Entonces por qué has estado seca últimamente?

¿Es por los preparativos de la boda?

-Sí, es que son demasiadas cosas en la cabeza.

Me agobio solo de pensar en todo lo que hay por hacer.

-Pues deja que te eche una mano.

-Pero ¿no querías mantenerte al margen?

-Era porque estaba enfadada, no lo pensaba en serio.

Me hace ilusión, de verdad.

Eres mi hija. Ya lo entenderás cuando seas madre.

-Ya lo iremos viendo sobre la marcha.

Bueno, ¿qué tal llevas que tu querido comisario esté fuera?

-Pues de momento muy bien, la verdad.

Como dos adolescentes, mandándonos mensajes sin parar.

-Qué envidia.

-¿Envidia de qué? Tú estás muy bien con Felipe.

Los dos supisteis que os queríais casar.

-Sí, sí.

-Bueno, cuéntame. ¿De verdad te gusta el barrio?

-Sí, y menos mal, porque tendré que venir mucho por aquí.

-¿Y eso?

-Voy a trabajar en el centro de salud El Tejo.

-¿En serio?

¡Qué maravilla! ¿Cuándo pensabas decírmelo?

-Quería hacerlo en persona para ver qué cara ponías.

-No sabes que ilusión me hace tenerte aquí a diario.

¿Cuándo empiezas? -Mañana mismo.

Me hacen un contrato de un mes para cubrir una baja.

-O sea, que por eso me preguntabas dónde estaba el centro de salud.

-Eso es.

-No sé si darte la enhorabuena o el pésame,

porque algunos pacientes del barrio somos muy "pesaos".

-Ya será menos.

-Lo que merece la enhorabuena es tu boda. Ya me han contado.

-No, mejor no saques el tema.

-Si eso es una cosa muy buena. -Sí, pero genera mucho estrés.

Hay que tomar muchas decisiones:

el vestido, el menú, los invitados, el viaje de luna de miel.

-Bueno, al final siempre sale todo bien.

-Eso espero. -Que sí, mujer.

De momento voy a sacar una botella de cava para brindar.

Invita la casa. -¡María!

-Qué maja es esta mujer. -Es un encanto.

Y tengo ganas de que conozcas al resto de compañeros.

Ya te los iré presentando.

-Qué curro tan guay tienes, colega.

-No tanto como el tuyo.

Mira que pintar tonterías en un zeta...

-¿También eres crítico de arte? -Sí,

del arte de criticar a los jetas como tú.

-Oye, yo no he hecho nada para estar aquí.

-Si supieras la cantidad de veces que he oído esa frase...

-¿Vas a comparar a un artista

con los ladrones y asesinos que pasan por aquí?

¿Te parece un delito ejercer la libertad de expresión?

Mis armas son los aerosoles y los pinceles, soy un creador.

-¿Cómo estamos, Merinero? -Aguantando aquí las tonterías.

¿Te importa quedarte? Voy por un café.

-Para nada. -Gracias.

¿Cómo estamos, Tacho?

-Discutiendo con tu colega sobre arte contemporáneo.

Tiene un cultureo y una sensibilidad...

-Tienes una obsesión con la policía. Pero yo vengo aquí como amigo.

-No seas hipócrita, estás encantado de verme detenido.

-Qué tonterías dices, sabes que me gustan los grafitis.

Pero yo no tengo opción de decidir,

tengo que perseguir todos los delitos.

-Me parece perfecto que te montes tu película para justificarte,

pero encerrar a alguien por una pintada es una mierda.

-Tengo que actuar conforme a la ley.

Me ha dolido mucho detenerte.

-Pobrecito. Estoy a punto de echarme a llorar.

-Hablo en serio.

Y, por cierto, tú me has enseñado lo que es el compromiso

y a actuar conforme a lo que crees.

-¿Para eso te ha servido,

para encerrar a tus colegas por expresarse?

-Entiendo que no quieras renunciar a tu libertad de expresión,

yo no renunciaré a mis obligaciones como servidor público.

-"Okey". Pero luego no vayas de colega,

porque paso de traidores como tú.

-No me llames traidor. -Es lo que eres, joder.

¿No recuerdas de dónde viene lo de "poli censura"?

Deberías reconocer que no has estado a la altura, traidor.

-Suerte mañana con el juez.

-¿Es lo único que vas a decirme?

-¡Por favor, qué malo está esto!

(ELVIRA RÍE) -Nunca te han gustado las medicinas.

-Ya es mala suerte que me mordiera el perro ese.

-Igual lo asustaste al salir corriendo tras dar el palo.

-Bueno, ahora el único palo que importa es el del cajero.

Estos no dan señales ni noticias.

-Es pronto para tener noticias. Tranquilízate.

-No me digas eso que me pone más nervioso.

-Pues súbete por las paredes si quieres.

-Es que no me parece justo que esto haya sido así.

Me he tirado semanas planeando el golpe

para quedarme en casa como un inútil.

-Si no hubierais dado ese palo al polideportivo,

no te hubiera mordiendo el perro

y no estarías con medicinas sino asaltando el cajero.

En la vida todo acto tiene su consecuencia.

-Mamá, no me des la chapa.

-Bueno...

Mira el lado positivo.

-¿Acaso tiene un lado positivo? -Pues claro.

Álvaro se ha mojado por nosotros. Te ha sustituido.

-No sé por qué eso es tan importante.

-Porque ha mentido a su novia.

-¿Y qué? -Que eso le acerca a la familia.

-Ahora tendré que aplaudir la decisión del señorito.

-Pues ha sido una decisión muy valiente por su parte.

Lo ha hecho por compromiso con la familia y para que Luis

no se exponga demasiado.

Deberías valorar mucho lo que ha hecho tu hermano.

-Si el perro no me hubiera mordido, sería yo el que estaría en un altar.

-No digas tonterías, hombre.

Tu padre y Luis dijeron que no estabas en condiciones

de dar ningún palo.

-Tonterías, yo ya me encuentro perfectamente.

(GIME DE DOLOR)

Estoy bien. (ELVIRA ASIENTE)

Es solo que me he mareado al levantarme de golpe.

-Pero ¿por qué no dejas de negar la evidencia?

Pues hala,

aquí esperamos tranquilos los dos.

Es lo que hago cada vez que espero noticias tuyas y de Luis

cuando salís a dar un golpe.

-No sé cómo aguantas, esperando así sin más.

Esto de esperar es una mierda.

-Me alegra que aprendas algo.

Así estoy yo cada vez que espero noticias vuestras.

La diferencia es que yo no le doy la vara a nadie.

-Que Isabel Azcárate haya dimitido de su partido

y haya renunciado a su candidatura en las elecciones

nos ha terminado beneficiando.

Es más, todo el ataque que me lanzó para desprestigiarme

se le ha vuelto en contra.

Y nos ha dado muchos más votos de los que teníamos.

Gracias, hombre, muchas gracias.

Aunque sabes que el mérito no es solo mío,

más que nada porque tenemos un equipo fantástico.

No sé muy bien con quién lo voy a celebrar.

Supongo que me tomaré una copa aquí en la oficina.

No, no. Estoy solo.

Mi hija está en Valencia con mi nieto

y mi hijo en Italia, trabajando con su novia.

Pero eso no quita que lo celebre tomándome una copa

aunque sea solo aquí en la oficina.

Está bien, gracias, Nacho.

Mañana nos vemos en la reunión en la sede del partido.

Venga. Adiós, adiós.

-¿Seguro que no tienes a nadie para celebrar las buenas noticias?

(RÍE)

-No me lo puedo creer.

¿Maica?

Pero ¿qué haces aquí, cariño? ¿Cuándo has venido?

-Acabo de llegar de México. Hace una hora. Vengo del aeropuerto.

-¿Y las maletas? No habrás venido en un viaje relámpago

para irte en unos días.

-No. Las tengo en la entrada.

-No me puedo creer que estés aquí. Me tiemblan las piernas.

-¿No vas a besarme o qué?

-Claro que sí, mi vida.

Mujer, podrías haberme dicho algo.

La última vez que hablamos me dijiste que vendrías pronto,

pero no me imaginaba que fuese tan pronto.

No quería hacerme ilusiones.

-Tenía tantas ganas de verte...

-Y yo a ti. No sabes cuánto te he echado de menos.

Pero haberme avisado,

podría haber conseguido un par de días

para que estuviésemos juntos.

Porque con este lío de la campaña electoral

ahora mismo estoy que no doy abasto.

-No te preocupes, puedo adaptarme a tus horarios,

incluso te puedo acompañar a algún acto político.

-Y sería el hombre más feliz del mundo por tenerte al lado.

-Oye, estabas hablando con alguien

y decías que había buenas noticias.

-Sí. Estaba hablando con el secretario general.

Han llegado los últimos sondeos

y hemos subido seis puntos en intención directa de voto.

-Qué bien, enhorabuena.

Te lo mereces. Por tu capacidad de trabajo,

por tus ganas de hacer cosas por la gente...

(SUSPIRA) Por...

Me encanta verte tan feliz.

-Si hay algo que me hace feliz ahora mismo, cariño,

es tenerte aquí

y poder volver a mirar esos ojos tan bonitos.

(Móvil)

-Es Juan, el camarero.

Hola, Juan, ¿qué pasa?

¿En serio?

¿Y qué es lo que querían?

Vale. No, gracias por llamar.

Venga, chao. Chao, chao.

-¿Qué pasa?

-Silvia y otro policía han ido al "pub" preguntando por mí.

-¿Y por qué te buscaban?

-¿Por qué va a ser?

Querrían "encalomarme" algún marrón.

-Seguro que Miralles sigue empeñada en que Dimas es Gabriel

y han ido a preguntarte por él.

-¿Crees que ha sido por eso, a estas horas?

-Pues no, tienes razón.

Tiene que ser algo más reciente y más urgente.

-A ver si se han enterado de lo del cajero.

-¡No! No, no.

Debe de ser algo relacionado con el polideportivo.

-No, ¿cómo va a ser sobre el polideportivo?

No dejamos ninguna pista.

Oye, tú y tu padre dijisteis que no te había visto nadie

cuando te mordió el perro.

Pero ¿y si os vio alguien?

-Mira, mamá, yo ya no sé nada.

No sé si nos vieron, si no nos vieron...

De verdad que no sé.

Oye, ¿y si ha sido el médico quien se lo ha contado?

-¡Anda!

Puede que tengas razón.

Pero ¿qué querías que hiciéramos?

Si no vamos al hospital, te habrían amputado la pierna.

-¿Crees que vendrán a buscarme?

-Vendrán.

Estoy segura de que lo harán.

Pero tranquilo, sé cuál es el escondite perfecto.

-Bueno...

Ya está todo.

-Según mis cálculos, el botín es lo que esperábamos.

-Sí, pero hay un problema con el que no contábamos.

-¿Cuál?

-No es el modelo de cajero del que hablamos.

Es una versión más nueva.

-Bueno, no creo que haya cambiado mucho, ¿no?

-El material parece más resistente.

-Si la cosa se pone difícil, una pequeña detonación

y no hay material que se resista.

-¿Estás de coña?

Se enterarían en el barrio de que estamos explotando cosas.

-O probamos con un soldador.

-Muy abrasivo, podría quemar el dinero.

-Además, el problema no es la resistencia,

es la sofisticación del sistema de seguridad.

-Ya, algunos llevan un sistema que libera tinta y mancha los billetes,

por si los fuerzan. -¿Y nos lo dices ahora?

Como sea de esos, vamos jodidos.

-No, tranquilos. Seguro que podemos abrir las cajas sin dañar el dinero.

¿Probamos con una radial?

-No es mala idea.

Podríamos cortar las bisagras y los pestillos de seguridad.

Luego solo necesitaríamos un gato para seguir abriéndolo.

-¿Podrías hacer eso?

-No es fácil, pero creo que sí.

-Sabía que llevabas mi sangre. -Cállate la boca.

Necesito silencio. Haced lo que os diga.

-Yo me tengo que ir a llevar el todoterreno al descampado.

-Las llaves.

Los bidones están en el maletero. Préndele fuego y no dejes pistas.

-Ya lo sé. Suerte.

Nos vemos en casa.

(Timbre de la puerta)

Adelante.

Pasen, por favor. Están en su casa.

Muchas gracias, muy amable.

Bien...

¿A qué viene esta visita a estas horas?

Queríamos hablar con su hijo. ¿Está en casa?

Su hijo Ricky.

No, no está.

Seguro que está en el "pub".

Venimos del Moonlight y no le hemos visto.

¿Sabe dónde podemos encontrarlo?

Ni idea.

Como no haya quedado con sus hermanos...

¿Y por qué le buscan ahora?

¿Qué nuevo marrón quieren endosarle?

Según tengo entendido, ayer a su hijo le mordió un perro

mientras corría en el parque de Barlovento.

Ya.

¿Es un delito salir a correr o que te muerda un perro?

No, obviamente, ninguna de las dos cosas.

Entonces no entiendo el motivo de esta visita.

Excepto que ese perro haya mordido a más personas.

Entonces espero que le hagan pagar una buena multa.

Para buscar al dueño haría falta que hubiera una denuncia.

Y Ricky no ha puesto ninguna.

¿Sabe por qué?

En primer lugar, porque no sabía de quién era el perro

y en segundo lugar porque se dedicó a curarse la herida.

¿Eso también es un delito?

El delito sería lo que hiciera su hijo Ricky

antes de que le mordiera el perro.

Ya le he dicho que estaba corriendo por un parque.

¿Qué más quieren que les diga?

Verá, ya le comenté que ha habido un robo a un polideportivo

de Distrito Sur,

y que habían desvalijado veinte taquillas.

Sí, lo recuerdo.

Ayer se produjo otro robo de características similares

en un polideportivo de Distrito 8.

Y a uno de los asaltantes, en su huida,

le mordió el pastor alemán.

Ya veo por dónde va.

Sí. No es difícil de deducir.

¿Y sospechan de todas las personas mordidas por un perro

o solo de mi hijo? Hay más indicios contra Ricky.

¿Por ejemplo?

La descripción de uno de los ladrones

corresponde con la descripción de su hijo menor.

La descripción física. ¿Es que le vieron la cara?

No, pero en líneas generales... ¿En líneas generales?

Hay muchos muchachos

con las características físicas de mi hijo:

estatura media, moreno, delgado...

El prototipo de español medio.

Pero su hijo Ricky, además de ser el prototipo de español medio,

tiene un padre acusado de haber cometido

robos similares en el pasado.

Y el "modus operandi" de los robos actuales es igual

que el que utilizaba Gabriel Campos.

Sí, eso también me lo dijo.

Y que usted cree que lo estamos encubriendo

porque según ustedes anda por Madrid.

¿Tiene alguna prueba de esa teoría?

Por las imágenes del primer robo

y por la descripción que dio el testigo del segundo,

sabemos que las características de uno de los ladrones

son similares a las de Gabriel Campos.

¿Similares?

Es que no sé, no entiendo esta falta de precisión.

¿No acaba de decirme que el primer robo

fue grabado por una cámara?

Pero no le será difícil imaginar que iban con la cara cubierta.

¿Y por qué me ha obviado este detalle?

¡Ah, claro!

Porque no encaja con sus ganas de acusar a mi familia como sea.

Inspectora, siento decirle que sus sospechas

están cogidas con pinzas,

por no decir que son un disparate.

Entonces no le importará que echemos un vistazo.

¿Para qué?

Para comprobar que no están aquí ni Ricky ni Gabriel.

¿Tienen una orden judicial? No.

Pero si no tiene nada que ocultar...

Ah, no. No, no, claro.

Adelante, pueden mirar con lupa en todas las habitaciones.

-María, vete a casa que ya termino yo de recoger.

-Ni loca. Con todo lo que queda, no te voy a dejar sola.

-Mujer, no es para tanto.

Mírate, si estás muerta de sueño.

-No, estoy bien.

-¿Intentas batir el récord de bostezos por minuto o qué?

-Hola. -Hola, Toni.

-Ahora sí que te vas. Toni me ayuda a recoger, ¿a que sí?

-Claro. Si lo necesitas, sí.

-Sí, después de lo que tiene en comisaría,

le damos trabajo extra. -Pero ¿qué dices?

Mi madre tiene un bar. Estoy acostumbrado.

-Pero me da cosica, que después de terminar tu turno...

-Eres pesada cuando quieres, ¿eh?

-Bueno, si me lo ponéis tan fácil, me subo.

No estéis hasta las tantas. Recoged así por encimica

y lo dejáis todo. Mañana será otro día.

Hasta luego. -Chao.

-Buenas noches.

Oye, que era broma.

Siéntate. Termino yo en cinco minutos.

-Que no. Así me distraigo un poco.

¿Sabes? Estoy muy jodido, Paty.

-¿Y eso? Ah, bueno.

Por lo de Tacho, ¿no? ¿Qué ha pasado al final?

-Pues que lo he detenido yo.

Y me ha dicho de todo,

que soy un facha, un represor...

Y lo que más me jode, me ha dicho que soy un traidor.

-¿Un traidor, tú?

Él se lo ha buscado al pintar un coche policial

que estaba delante de tu comisaría.

-Lo que pintó en el coche no era en general, iba para mí.

-¿Lo de "poli censura"? -Sí.

Es que no te he contado bien esta historia.

(Tintineo de llaves)

-¿Cómo has tardado tanto en bajar de casa del vecino?

La policía se ha ido hace media hora.

-Bueno, tenía que disimular delante de Jess.

No iba a dejar la partida a medias.

¿No dices que necesitaba una coartada?

-¿Y ha sospechado algo?

-Qué va. Le he ganado, como siempre.

-Te estoy preguntando si ha sospechado algo.

-Que no, no ha sospechado nada.

Ha pensado que he ido a jugar a su casa, como siempre.

¿Aquí qué tal? ¿Cómo ha ido?

-Bueno, han registrado la casa por encima

y al ver que no estabas se han largado.

Te digo yo que esto no se ha terminado.

-¿Te han dicho qué tienen en mi contra?

-Lo que yo ya sospechaba.

Los atracos a los malditos polideportivos.

Un testigo vio como un perro mordía a uno de los atracadores.

-¡Mierda!

-Y lógicamente han atado cabos con tu mordedura.

-También es mala suerte.

-Esperemos que a tus hermanos les vaya muy bien con lo del cajero.

-¿Qué tendrá que ver una cosa con la otra?

-¿Te parece que tenemos pocos problemas?

(Móvil)

¿Luis?

Dime por favor que todo ha salido bien.

-"Todo ha salido bien.

Esperemos que las cajas no nos den problemas".

-Espero que no. De todas formas, eso sería lo de menos.

-Bueno, ¿qué? Ha ido bien, ¿no?

(SUSPIRA)

-Parece que esta noche podremos descansar tranquilos.

-A ver, que yo...

cuando iba con esta peña a pintar y tal,

me atrevía a pintar un banco, un buzón... algo así.

El resto pintaban cosas más tochas.

-El metro y sitios así.

-En el metro o en un edificio.

Y uno de ellos, el que mejor pintaba, el Botes,

y una vez hizo una pintada tochísima

en un edificio a medio construir por una movida de corrupción.

-¿Y qué pintó?

-Pintó un árbol, guapísimo.

Era como que estaba ardiendo y las hojas eran billetes

y caían en una montaña de maletines.

-"Joer", qué poético.

Aunque no entiendo la relación con lo de "poli censura".

-Pues que le pillaron,

le metieron una multa y le borraron el mural.

Tío, y a mí eso me fastidió muchísimo,

y decidí pintar el mismo mural en un edificio al lado.

Y firmarlo poniendo "poli censura".

-¿Y luego?

-Luego la policía descubrió que había sido yo

y Tacho habló con todo el grupo

para que todos hicieran ese mural en los edificios de la lado

firmando igual, y éramos mazo.

-Pero ¿para qué hicieron eso?

-Para que la policía tuviera que detener a todos.

(ASIENTE)

-¿Entonces, no os detuvieron? -No.

Y gracias a eso, no tengo antecedentes penales.

Y por eso voy a ser capaz de ser policía.

Y, en vez de agradecérselo, los llevo delante del juez.

(EXHALA)

-A ver, lo que hicieron tus amigos

la verdad es que fue muy noble.

Pero tú ahora tienes que hacer cumplir la ley, es tu trabajo.

-Pero es que me siento como una mierda,

porque ellos me salvaron el culo y ahora tienen antecedentes.

-A ver, entiendo que te rayes.

Pero anda que no hay sitios en Madrid,

y tienen que venir al barrio a pintar.

Por ejemplo, en la M-30 hace poco

aparecieron unas pintadas de corazones. Eso sí tiene sentido.

-La pava está detenida.

-No, que ha mandado una carta.

-¿De qué?

-Sí. Vi la noticia y me flipó.

A ver si la encuentro.

Mira, aquí.

"La autora de los corazones envío una carta anónima

diciendo que no había sido detenida y que su finalidad no era destruir,

sino dar color a paredes de hormigón.

Los corazones son un mensaje de amor que pretenden sacarnos una sonrisa".

-Pues qué guay la tía esta.

-Pues sí, y es todo lo contrario a Tacho,

que ha hecho esas pintadas solo para meterte en un lío.

Iba a por ti desde el minuto 1.

-Pero es que me siento como un traidor.

-Pero ¿un traidor por qué?

Un traidor es una persona que traiciona sus principios.

Y tú eres alguien coherente. Haces lo que tienes que hacer.

Te juegas la vida cada día.

Te llevaste un navajazo por defender a Luis,

cuando fueron a por él los matones. ¿Eso es ser un traidor?

-No, supongo que no.

-Claro que no.

(EXHALA) -Igual tienes razón.

Jo, gracias por aguantarme las rayadas.

Eres increíble. -Anda ya, tonto.

-Sí.

-Pues que sepas que esto tiene un precio.

-¿Ah, sí, tiene un precio?

(ASIENTE)

-Hay que barrer. (TONI RÍE)

Me ibas a ayudar, ¿no?

-Ah, sí, ¿eh? (ASIENTE)

Va.

-Después de tanto tiempo,

entendería que se hubiera cruzado una mujer en tu vida.

-No, mujer, no.

Ni hay ni habrá otra mujer.

Te dije que te esperaría y siempre cumplo mi palabra.

-Ah, ¿que me has esperado solo para cumplir tu palabra?

-No... Si te he esperado

es porque te quiero y porque te amo.

Y lo sabes.

-Eso es lo que quería escuchar.

Ahora que eres político eres un poquito menos de fiar.

-¿Ah, sí? ¿Tú crees?

Me resulta gracioso.

Porque con el poco tiempo que llevo en este berenjenal

de las elecciones y demás,

ya he visto unos cuantos cuchillos volando.

Créeme.

Incluso algunas veces he llegado a pensar

que la política puede llegar a ser más peligrosa

que el narcotráfico.

-Bueno, pero habrás tenido algún amigo.

-Aliados.

¿Y tú?

-¿Qué?

-¿Has estado con alguien en este tiempo?

-No. No, no.

Para qué buscar novedades

si cada vez que vuelvo eres un hombre diferente.

-¿Sí? ¿Tan distinto me ves?

-Hombre, me enamoré de un narcotraficante,

después de un agente del CNI y ahora eres político...

Eh... yo creo que un poquito sí.

¿Qué será lo siguiente?

-Pues no lo sé.

Lo que tú quieras que sea, seré para ti.

Ya sabes que soy un tipo simple y sencillo

que adora a sus hijos, que te adora a ti,

y que me gustaría pasar el resto de mi vida contigo.

-Me alegra que estemos en el mismo punto,

porque... esta vez he venido para quedarme.

-¿Me lo estás diciendo en serio?

Porque estoy sintiendo que casi se me sale el corazón.

-Te estoy hablando en serio.

-¿Y tu hermana? Me dijiste que estaba rehabilitada

pero que querías seguir pendiente de ella.

-Sí, he estado pendiente de ella todos estos meses,

cuidándola, protegiéndola,

y sobre todo evitando que recayera.

-Entonces sabe que has venido a Madrid para quedarte conmigo.

-Claro.

Tanto ella como su psiquiatra me han asegurado

que está totalmente rehabilitada.

Además, vamos a hablar todos los días.

Yo por su voz sé perfectamente cómo está.

-Pues no sabes cuánto me alegro.

(LA BESA)

Y no solo por ella, también por nosotros.

-De todas formas, Sandra tiene que venir la semana que viene.

-¿Ah, sí?

Así podré testar de primera mano cómo se encuentra viajando sola.

-Bueno, sabes que estoy deseando conocerla.

-Os vais a llevar muy bien. -Lo sé.

¿Sabes qué?

Me está gustando esto de que tú y yo

podamos empezar a hacer planes a medio y largo plazo.

-Sí.

Pero yo estaba pensando en hacer planes más inmediatos.

-¿Ah, sí? ¿Qué se te ocurre?

(SEDUCTORA) -No sé...

(TELEVISIÓN) -"La gente necesita saber la verdad.

Ahí están los miles de ejemplares vendidos...".

-¡Hola!

Hola, cariño.

Me estoy tomando una infusión. ¿Quieres una?

Sí, gracias, por favor. ¿Algo de comer?

No. Me he tomado un sándwich de esos plasticosos de máquina.

Ya me doy por cenada.

(SE QUEJA CANSADA)

¿Qué tal todo?

Gracias, cariño. Pues mal.

No hemos conseguido localizar a Ricky.

Ni en el "pub" ni en su casa ni en los bares que frecuenta.

¿Y crees que es casualidad

o que se ha olido algo y se ha quitado de en medio?

Más bien por lo segundo.

¿Cómo estás tan segura?

Porque creo que cometimos un error al ir primero al "pub".

Seguro que el camarero llamó a su casa

para avisarle de que le buscábamos.

Si hubierais ido primero a su casa, habría ocurrido lo mismo.

Su madre o sus hermanos llamarían al "pub" para avisarle.

También tienes razón.

De todas formas estará poco tiempo escondido. No te preocupes.

La herida era muy grave. Seguro que en el hospital le habrán citado.

No te creas. Sabe que lo buscamos y a lo mejor le da por huir.

Es probable que tengamos que emitir orden de busca y captura.

¿Qué tal si nos olvidamos del trabajo y nos relajamos?

¡Ay, sí, sí, porque estoy muerta!

Solo me apetece darme una ducha de agua bien caliente

y meterme en la cama.

Lo mismo estaba pensando yo. ¿Sí?

Pues dátela tu primero y me termino yo la infusión.

Debo de estar perdiendo facultades para la seducción.

¿Por qué dices eso?

Estaba pensando que nos ducháramos juntos.

¡Ay, cariño, lo siento!

Pero tú no has perdido facultades de seducción, soy yo:

no habría cogido la indirecta

aunque llevaras un clavel entre los dientes

y hubiera un tango sonando de fondo.

(Móvil)

¡Ay!

Ya decía yo, que era raro el momento de tranquilidad.

Discúlpame, tengo que cogerlo.

Miralles.

¿Qué ha pasado?

Vaya por Dios.

Sí, aviso a un par de inspectores

para que se hagan cargo de la investigación.

Venga. Gracias.

¿Qué ha pasado ahora?

(RESOPLA)

Pues un todoterreno ha arrancado de cuajo el cajero de un banco.

Cómo está el barrio, ¿no?

(ASIENTE)

Discúlpame, tengo que hacer un montón de llamadas.

Estoy acostumbrado.

(RESOPLA)

Hola.

-¿Qué tal? -¡Estupendamente!

Álvaro es un genio. Lástima que no quiera dedicarse a esto.

(RICKY) -¿Tenéis el dinero?

(RÍE)

Papá tuvo una gran idea cuando dijo de retrasar el golpe.

¡El cajero estaba hasta arriba!

-No creas que ha sido tan fácil. Era complicado abrir las cajas.

-¿Ah, sí? Bueno, ahora nos cuentas lo de las cajas.

¿Luis dónde está?

-Fue a deshacerse del coche. Estará al caer.

-¡Ya está!

La policía no podrá rastrear el todoterreno

ni seguir nuestras huellas. -Qué alegría que estés aquí.

¿Qué decías de las cajas?

-Eso tampoco es ningún misterio.

En estos trabajos siempre surgen imprevistos.

Álvaro lo ha solucionado y ya está.

Lo importante es que hemos trabajado en equipo.

Ahora, vamos a repartir el dinero.

Esta es mi parte.

Y el resto es para vosotros.

Así compenso las molestias ocasionadas.

-¿Crees que puedes compensar así el daño que nos has hecho?

-Ya sé que no, pero a mí me compensa estar con vosotros.

Me siento feliz de haber conocido a mis hijos un poco mejor.

Y la verdad es que, cada uno con su personalidad,

pero los tres, de verdad, sois estupendos.

-Deja de hacer la pelota. Coge el dinero y pírate.

-¡No le hables así! -Vamos a ver, Luis,

a pesar de nuestras diferencias y nuestros rencores,

hemos demostrado que podemos hacer grandes cosas.

Somos un gran equipo.

-No, no te confundas. Yo no pertenezco a ningún equipo.

Yo he hecho esto porque había que sustituir a Ricky.

Que te quede bien claro. Y mi colaboración acaba aquí.

-Y por más que Ricky diga lo que quiera,

no queremos verte ni en pintura.

-Está bien. Mañana mismo me marcho.

Pero me voy con la conciencia tranquila.

Creo que mi actitud durante estos días

sirve para reparar el daño que os hice.

-¡Cállate la boca!

Ese daño no lo reparas aunque vivas 200 años.

-Bien, seguiré siendo un ogro para todos vosotros de por vida.

-Para mí no, papá.

Mi madre y mis hermanos están siendo injustos contigo.

Nos has demostrado que te importamos.

Por favor, no te vayas. -¡Ricky!

¿Quieres dejar de decir chorradas?

Este tiene que irse.

Si no, acabará hundiéndonos la vida.

Por su culpa, la policía va detrás de nosotros.

Y la primera Silvia, ¿eh?

-¿Por qué dices eso?

Tengo llamadas perdidas suyas. ¿Ha pasado algo?

-Se ha presentado aquí con Miralles porque le venían a buscar.

Han empezado a atar cabos

y han empezado a sospechar

que ellos dos robaron los dos polideportivos.

-¿Cómo lo han descubierto?

-Mira, lo que importa ahora

es que nosotros nos busquemos una buena coartada,

que guardemos bien ese dinero

y que intentemos mantenernos bien lejos y al margen de este.

-No quiero causar molestias, mañana mismo me voy:

cogeré un autobús a Marsella. -Iré a despedirme, papá.

-Supongo que serás el único.

Bueno, solo deciros que ha sido un privilegio

trabajar con todos vosotros,

sobre todo, contigo, Luis.

Espero que algún día estés la mitad de orgulloso

de lo que lo estoy yo de ti.

Elvira.

Ricky.

Cuídate, ¿eh?

-Han encontrado un todoterreno calcinado en La Chinarra.

Podría ser el que usaron en el robo en el cajero.

Pues ve corriendo con Elías, a ver si encontráis algo.

Yo voy a avisar a Científica. Entendido.

Álvaro, necesitamos guardar el dinero en un sitio seguro.

¿O quieres vernos a todos en la cárcel?

-Si no queréis ir a la cárcel, habría que dejar de robar.

¿Por qué tenéis que seguir delinquiendo?

-Álvaro, no es momento para dar lecciones de nada.

-Espero que hayáis escondido el dinero,

porque si registran la casa...

-Tranquilo, en casa ya no está.

-Y supongo que en el "pub" tampoco,

porque si piden una orden, es para los dos sitios.

-Se lo hemos dado a Álvaro para guardarlo en el taller.

¿No tenemos más imágenes? Me temo que no, inspectora.

El sitio ha sido muy bien elegido.

No tenemos ninguna imagen de ningún negocio colindante

y las imágenes de Tráfico tampoco aportan mucho más.

-Un día tendrás que elegir entre ella y tu familia.

-No sufras. Si llega el día sé lo que voy a hacer.

-Pues yo no lo tendría tan claro.

Acabas de decir que le has mentido a la cara,

eso se llama "encubrimiento".

-Toni, ¿te has enterado?

El juez condena a tu amigo y a sus colegas

a borrar todos los grafitis que han pintado.

-¿Qué? ¿En serio?

-Con efecto inmediato. Han de empezar esta tarde.

-¿Cómo ha ido esa prueba?

-Bueno, bien.

-¿Solo bien?

-Ha sido un desastre.

-¿Ves mucho a tu padre? -¿Por qué me preguntas por él?

-¿Le vais a invitar a la boda?

-Vale, de eso me querías hablar.

-Sí, quería hacerlo desde hace tiempo.

-Por favor, no me digas que si le invito tú no vienes.

-Cuando acabes, te duchas y te vas a comisaría.

-¿A qué? -A declarar.

Así nos evitamos una orden de registro.

Verán que no ocultamos nada.

Te habrán contado que ayer estuve en tu casa preguntando por Ricky.

¿De verdad crees que Ricky está robando polideportivos?

Nosotros no nos dedicamos a imaginar quién comete un delito,

nuestro deber es reunir indicios e investigarlos.

Y hay indicios que apuntan a Ricky,

no los suficientes para detenerlo, pero sí como para investigarle.

Me han dicho que querías hablar conmigo.

Sí, ya te habrán contado que ayer estuvimos buscándote.

Sí, me ha dicho que querías preguntarme algo.

¿Entramos?

¿Tienen un testigo?

¿Y te ha reconocido?

-No.

Pero me avisará, porque quiere montar una rueda de reconocimiento.

-Tenemos que encontrar a ese testigo.

-Trabaja en el polideportivo.

¿Me acerco a ver si descubro quién es?

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Servir y proteger - Capítulo 536

19 jun 2019

La inspectora jefe Miralles es la policía más veterana de la comisaría del Distrito Sur. La inspectora Alicia Ocaña se incorpora a la comisaría. Ambas son el eje en torno al que gira la vida personal y profesional de sus compañeros y los casos policiales que afectan al barrio.

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