www.rtve.es /pages/rtve-player-app/2.17.1/js/
5244332
No recomendado para menores de 7 años Servir y proteger - Capítulo 519 - ver ahora
Transcripción completa

Lo que tengo que hacer es pasar página de esas chorradas y ya está.

Aunque ya he pasado página esta mañana.

-¿Ah, sí? ¿Y eso con quién? A ver, ¿cómo? Cuenta, cuenta.

-Nada, me he abierto un perfil en una aplicación

de conocer gente, de contactos.

-Ahí va, mi vieja. Es el pibón de la foto.

-Pírate. -Está buenísima.

-Que te pires.

(A LA VEZ) Hola.

-Hola.

Por el concierto.

Me he informado y sé que si pierdes tu identificación

por una negligencia, te podrían sancionar

y hacer que no jures el cargo, vamos, en otras palabras,

que se te acabarían las prácticas y a tomar por saco

tu posible carrera como policía.

-¿Cómo se lo voy a contar a Miralles? -Me llamaste para pedir consejo, ¿no?

Pues mi consejo es ese. -¿Te has pensado la oferta?

-Sí, sí, que vale. Que yo no te denuncio

y me devuelves la identificación.

-"Espera, no corras tanto, esto tiene un precio".

-Pero ¿precio de qué? Si me robaste 3200 pavos, ¿precio de qué?

-Pues quiero 2000 más.

Te estoy haciendo un precio de amiga.

-Yo... Yo lo veo fatal. -Pues tú dirás.

No solo le han robado y humillado, sino que se enfrenta a una sanción

por perder el Régimen Disciplinario.

-Una sanción estando de prácticas...

-Es que eso puede arruinar su carrera.

-"¿Qué? ¿Ya tienes los 2000 pavos?".

-Sí.

¿Dónde quedamos?

-"Déjalos metidos en un sobre en la papelera de la segunda planta

del centro de salud de El Tejo. Hazlo en menos de una hora".

-Esta no es Rosa.

-¿Por qué has cogido el sobre de la papelera?

-Me pagaron para que viniera a buscarlo.

-Muy bien, ¿quién?

-¿Esta chica?

-De los tres que fuimos a Salamanca

yo solo conocía a uno.

El Boli. Es de Vallecas.

-Cuando las leyes acaban,

empieza la venganza.

(Disparo)

Consigue una cita con el Boli y otra con su abogado,

quiero que me diga qué posibilidades tiene de salir y cuándo.

¿Vas a rechazar la posibilidad de conseguir el tercer grado?

-Dios no quiere que salga todavía de la cárcel.

-¿Qué tiene que ver Dios con la oferta que te hago?

-Tengo que cumplir una misión, Damián.

-Si supiera que le ha dado por las bienaventuranzas,

hubiese preparado la entrevista de otra forma.

-Vaya empollándose la Biblia porque le quiere volver a ver.

-Hay un hombre muerto en el baño. -¿Qué?

-Parece que ha sido sobredosis.

-Vale, no toquéis nada, llama al 112, ¿OK?

Al parecer llegó solo.

Llevaba media hora en el baño, pero nadie lo vio entrar.

Dos de unos amigos me dijeron que, efectivamente,

venía a Distrito Sur a pillar farlopa.

¿Y eso? Podía pillarla en Carabanchel perfectamente.

Más barata aquí y al parecer pillaba bastante cantidad.

Recaudaba entre los colegas, venía aquí y pillaba coca.

-No soy el que está vendiendo esa mierda.

Ni el culpable de lo que ha pasado en vuestro bar.

Sin embargo, sí sé quién el camello que está distribuyendo

esa farlopa por los bares del barrio.

¿Y dónde ha obtenido esta información?

Como comprenderá no voy a traicionar la confianza de la persona,

o personas, dando su nombre a la policía.

Ya, pero ¿es fiable su fuente?

Completamente.

(Música emocionante)

Joaquín el Pecas.

Este tío no me suena de nada.

Me parece que Quintero se ha sacado este nombre de la manga

para quitarse el muerto de encima.

-Bueno. Que tú estuvieras metido en esa mierda

no quiere decir que tengas que conocer a todos los camellos.

Si ese nombre no te suena no es porque la pista sea falsa.

-Quintero dijo que era de Vallecas. -Sí.

Parece que lleva ese desgraciado muy poco tiempo

aquí en Distrito Sur.

Por eso ni siquiera está fichado.

-Hiciste muy bien en darle el nombre a la policía.

Al final son ellos los que tienen que investigar este tipo de cosas.

-Así de paso te ayudamos a quedar bien con tu novia.

-Sí, como si a la policía le importásemos.

Si tenemos una pista es gracias a Quintero.

La policía se ha limitado a precintar nuestro pub

y a mantener sospechas sobre nosotros, como siempre.

-Cada día que pasa nosotros palmando pasta y el pub ganando mala fama.

-Y a ellos les da igual.

(Suena un móvil)

La comisaría.

¿Sí?

Sí, soy yo.

Vale. Vale, gracias.

Ya era hora.

Venga, hasta luego.

-¿Qué dicen? (SUSPIRA)

Que por fin podemos abrir el pub esta tarde.

-Ah. -Menos mal.

-¿Ves como no era para tanto?

Ponerse fatalista solo hace que os amarguéis.

-No es ponerse fatalista, tío.

Estas cosas repercuten en el negocio.

La voz se corrió como la pólvora y la reputación está por los suelos.

-Sobre todo que esto aún no ha acabado.

La policía seguirá molestándonos con sus visitas en el pub

y sus preguntitas.

Y eso da muy mala fama delante de nuestra clientela.

-Estáis hablando como si la poli pusiera el muerto en el baño.

Solo están investigando lo que ha pasado, nada más.

-No, si la culpa va a ser nuestra.

-Pues igual sí, Ricky.

Tenéis que poner un poco más el ojo en la clientela que tenéis

para que no vuelva a pasar más. -Lo que ha pasado es imprevisible.

No podíamos saber que se iba a meter en el baño a drogarse.

-No, no, cuidado, ¿eh?

Álvaro tiene parte de razón.

Tenemos que procurar que esto no vuelva a ocurrir.

A partir de ahora, mucha gente va a mirar con lupa el pub

y no solamente la policía y la clientela,

sino la prensa y quién sabe si Sanidad.

-¿Y qué vamos a hacer?

¿Nos ponemos en la puerta en plan seguratas?

-No lo sé, hijo, pero no sé,

alguna manera habrá de controlar a la clientela.

-Lo que yo te diga, la culpa al final va a ser nuestra.

-A ver, lo que quiero decir es que debemos mantener alejados

a borrachos, a drogadictos, las broncas.

-Mamá, esa no es nuestra clientela habitual.

-¿Ah, no?

Cuéntaselo al que la palmó en el baño.

Bueno, a ver, a partir de ahora, por favor,

todos con los ojos bien abiertos.

-Vale. Bueno, yo me piro que llego tarde.

Luego os veo.

-Por mi parte, hablaré con Juan para que esté más atento.

-Sí.

(TECLEA)

-¿Estabas aquí?

-Sí, ¿me estabas buscando?

-Sí, es que estaba revisando las diligencias

que se llevaron a cabo en la UFAM durante mi baja.

-Y, ¿te falta algo?

Es sobre una llamada anónima. En el expediente pone

que la atendiste la semana pasada. ¿Te acuerdas?

-Sí, sí, sí.

Fue una llamada muy rara.

Era una señora que quería... Bueno, tenía un vecino

que dice que le tenía mala pinta y no sabía si era maltratador o no.

-¿Y qué hiciste?

-Pues tomé nota de lo que dijo para dejarlo por escrito.

-Ya, ya lo veo, pero ¿no hiciste nada más?

-No, pero era todo muy raro porque lo basaba todo en especulaciones.

Tampoco tenía ningún dato concreto, ¿qué iba a hacer?

-Indagar más.

En la UFAM nunca dejamos una llamada sin investigar.

-Lo siento, no lo sabía.

-En esta unidad el 30 % de las denuncias vienen

de llamadas anónimas.

Las víctimas no siempre se atreven a dar la cara, así que...

Hay que tomarse muy en serio ese tipo de llamadas.

-En serio me la tomé, pero no fui más allá porque tampoco parecía

muy afectada ni desesperada ni nada.

Pero me quedó claro, no lo voy a volver a hacer.

-¿Por qué estás aquí? ¿En este despacho?

-Eh...

Tenía que hacer unas comprobaciones y he pedido permiso a Abarca.

Y me ha dicho que podía usar los ordenadores.

-Está todo igual, ¿eh?

Es que es la primera vez

que vengo aquí desde que...

Y Abarca no ha cambiado nada.

Están los monitores

en la misma posición,

sus pegatinas, sus cactus.

Parece como si no se hubiera ido nunca.

-Yo no tuve la suerte de ser tan amigo de Fede como tú,

pero me parecía un tío guay y lo echo de menos también.

Era muy querido Fede.

Y por eso creo que a Abarca le da reparo quitar sus cosas.

Pero si quieres se lo digo y las quitamos nosotros.

-No, no, no.

No te preocupes.

(SUSPIRA)

No sé, aunque pasen

muchos inspectores de la UIT por aquí,

para mí este siempre será el despacho de Fede.

-Como quieras.

-Bueno, me voy que me pongo tonta.

Y te dejo con tus comprobaciones.

-Hasta luego.

-¿Qué tal?

Tu abogado me ha dicho que querías volver a hablar conmigo.

-Me siento muy afortunado de tener a alguien tan especial como tú.

-Ya. -Sí.

No se está acostumbrado a conocer a alguien

que dé segundas oportunidades.

-Muchas gracias, no sé, simplemente...

Siento que lo tengo que hacer, lo siento aquí dentro.

-Gracias, me siento muy afortunado

porque normalmente no viene nadie a ofrecer trabajo a un preso.

-Tampoco tienes por qué sentirte mal por ello, ¿no?

Está claro que dentro del cambio que has experimentado

gracias a tu crecimiento espiritual aquí dentro,

bueno, pues has cambiado

y tu arrepentimiento es sincero y profundo.

-He estado reflexionando.

En los mensajes que nos manda Dios que creo que tenemos que saber

interpretarlos para saber qué nos está diciendo exactamente.

¿Cuál es el propósito de ese mensaje?

-El único propósito que tengo es conseguirte un trabajo

y así tienes un régimen de semilibertad, ¿no?

Ese es mi propósito.

Pero todo esto depende de un juez penitenciario.

No es ni de mí ni de Dios.

-Bueno, todo tiene que ver con Dios.

Él te ha traído a mí.

Y a mí me ha mostrado el camino.

Aquí hay mucha gente que necesita ayuda más que yo.

-No entiendo muy bien lo de mucha gente.

-Aquí dentro hay un preso, mi compañero de celda,

se llama Bartolomé Riquelme. Todo el mundo le llama Tolo.

Y él también está luchando por la reinserción como yo,

pero lo tiene mucho más complicado.

Él tiene 55 años.

Tiene mujer, unas hijas y...

-No sé, Boli,

yo a ese tal Riquelme no lo conozco de nada,

no conozco su caso.

-Bueno, es una persona que hizo talleres como yo.

No tiene taller de fontanería, eso es cierto, pero es una persona

muy válida, no tiene maldad, no...

-Si no la tiene no sé por qué lleva tantos años metido en la cárcel.

-Mira, vamos a ver.

Su caso fue una injusticia.

Él estaba pasando por un mal momento

y prendió fuego a un cobertizo.

El problema es que le condenaron

por incendiario y eso fue una injusticia.

-Pero sigo sin ver lo de injustamente.

-Pues porque a las personas hay que juzgarlas

en función a su trastorno psíquico, en este caso al de un pirómano.

Le cayeron muchos más años de los que le tenían que haber caído.

Y creo que estás aquí para hacer justicia.

-Oye,

¿me estás pidiendo que meta a un pirómano en mi ferretería?

-Vamos a ver, es una persona

que también hizo tratamientos psicológicos aquí dentro

y está perfectamente, no tiene ningún problema.

-No, sé, no, no...

No termino de verlo, pero...

¿Por qué él y no tú?

-Porque él tiene fuera una familia,

unas hijas adolescentes que han pasado mucho tiempo

sin su padre. Ya es hora de que esté con ellos, ¿no?

-A mí me parece muy generoso por tu parte lo que estás haciendo,

pero no sé, ¿tú no tenías tantas ganas de salir de aquí?

-Sí, pero tengo que vencer esa tentación.

Estoy para ayudar al prójimo igual que tú.

Pero tú desde fuera.

Yo desde dentro.

(Llaman a la puerta)

¿Quería verme, jefa?

Adelante, Toni.

La inspectora Ibarra ha dado por finalizada su investigación

y quiere hablar contigo.

Ya he recibido los resultados toxicológicos

de la muestra de sangre que enviamos al laboratorio

y sí, efectivamente coinciden con tu versión.

Los niveles de escopolamina encontrados en tus análisis

explican los síntomas que describiste

al darte cuenta del robo.

Pues menos mal, Dios.

Porque la escopolamina es lo mismo que la burundanga, ¿no?

-Efectivamente.

Y has tenido mucha suerte de que el análisis diese positivo.

Porque como ya sabes, suele desaparecer del organismo

a las pocas horas.

-Sí, sí, lo sé, lo sé.

Lo que me ha llamado bastante la atención es el efecto

de la burundanga porque pensaba que te ponía como excitado.

-No, no. Eso es una leyenda urbana.

La sustancia es un hipnógeno que se utiliza para controlar

la voluntad de las víctimas.

Es un sedante muy potente.

-Doy fe, doy fe.

O sea, que entonces creen mi versión del robo, ¿no?

-Yo siempre te he creído desde el principio,

lo que pasa es que con eso no basta.

Este análisis, sumado a las pruebas de los chantajes

que te ha hecho Rosa,

dan fe del delito criminal.

Con la investigación de la inspectora Ibarra,

Régimen Disciplinario ha concluido que fuiste víctima

de una sustracción premeditada.

Rosa utilizó la droga para anular tu voluntad,

vaciar tu cuenta corriente

y sacar provecho del robo de tu identificación.

¿Entonces no hay sanción?

-Exacto.

No se te van a aplicar medidas disciplinarias.

-Qué peso me saco de encima, madre mía. Dios.

Ya estaba pensando yo que iba a dejar de jurar el cargo

por esta tontería. Ríos.

No ha sido ninguna tontería. Ya, es una manera de hablar, no...

Espero que hayas aprendido de verdad

que hay que custodiar mejor los distintivos policiales.

Y yo te lo confirmo,

que como ya sabes, yo me vi envuelta en una situación muy parecida

y a mí sí que me sancionaron.

Verás, Toni, dentro de poco acabarás tus prácticas

y tendrás tu propia placa y tu propio arma.

Vas a tener que estar muy atento.

Pero de día y de noche, las 24 horas.

No hace falta que me lo repita porque me quedó la lección

grabada a fuego.

Y le prometo que no pienso parar hasta traer a esta desgraciada

detenida, eso lo tengo clarísimo. No.

No lo tengas claro porque no va a suceder, quedas relevado del caso.

Verás, ya fracasamos estrepitosamente

en el operativo en el que la delincuente se dio a la fuga.

Esperemos que esa mujer cometa un error para poder atraparla.

Lo que sí tendrás que tramitar es

la emisión de una nueva identificación

para poder seguir adelante con tu trabajo.

-Vale, perdón, inspectora. Yo lo siento, no me puedo quedar

de brazos cruzados después del ridículo que me hizo pasar.

¿Cómo voy a defender a la gente si no sé defender mi identificación?

-No seas tan duro contigo mismo, Toni.

Ya ves que a ojos del Régimen Disciplinario

no has tenido ninguna culpa.

No te preocupes, Montse.

Me temo que esto es una cuestión de orgullo.

Toni,

no quiero que te obsesiones con este caso,

no te quiero ver en la calle haciendo de justiciero

como si fuera una cuestión personal.

No hay peros, Toni, no hay peros.

Por eso he previsto que te incorpores inmediatamente

a la investigación de la muerte por sobredosis en el Moonlight.

Vas a estar a las órdenes de la inspectora Orestes

en la búsqueda de un camello llamado el Pecas.

Este es el principal sospechoso del caso.

Bueno, pues muchas gracias por las buenas noticias.

Hasta luego.

-Parece que no le ha gustado mucho tu decisión.

Pues no, no le ha gustado nada.

Pero es que Toni Ríos

es muy buen policía, pero es muy orgulloso y muy testarudo.

Y ahora que por fin Elías va por el buen camino,

no necesito yo otro díscolo por ahí

haciendo lo que le da la gana y mucho menos en prácticas.

Mejor no alimentar al monstruo.

Has entendido perfectamente el concepto.

Bueno.

(Timbre)

Buenos días. -Buenos días.

-¿Qué tal ha ido esa visita a la cárcel?

-Pues una pérdida de tiempo, me la podía haber ahorrado.

-¿Y eso? ¿Se echó para atrás?

-Para ser más exactos, jamás pensó en aceptar mi oferta.

-¿Entonces qué quería?

-Encasquetarme a su compañero de celda.

Un tal Tolo, pirómano.

¿Le hace gracia?

Me dijo que ese chico había abrazado la religión,

no que se había vuelto loco. -No exagere.

El informe psicológico del centro penitenciario no dice eso.

-No me importa lo que diga el loquero de la cárcel,

ese chico no está en sus cabales.

-¿Y qué le dio con el pirómano? -Yo qué sé.

Es una buena acción, dice que se merece la libertad

más que él, pero el tipo es un pieza de cuidado, ¿eh?

-¿Cómo ha dicho que se llama?

-Riquelme, Bartolomé Riquelme.

Me quiere convencer de que fue condenado injustamente,

pero los hechos son que murieron dos personas por culpa del incendio.

-Está claro que el Boli se está aferrando a sus creencias

como mecanismo de defensa.

Está tan metido en su papel de salvador que es incapaz

de ver la realidad.

El remordimiento es mal compañero dentro de una cárcel.

-No conocía sus dotes de psicólogo.

No para de sorprenderme.

-Fui policía y de los buenos.

-Bueno, eso habría que preguntárselo a Bremón, ¿no?

-Conozco un buen catálogo de historias

elaboradas para redimir la culpa de un delito.

Es una herramienta que utiliza la mayoría

para sentirse mejor consigo mismo.

-No hay nada que hacer con el Boli.

No hay dinero que cambie de opinión a un fanático.

Y menos si se cree un enviado del Señor.

-Todo el mundo tiene un precio.

Usted debería saberlo.

Quizá con el Boli tenga que manejar otra divisa.

-No todos funcionan por dinero. -Hola.

-¿Qué quería?

-Hola.

Uy, ¿ese señor quién es?

-Pues este señor es un señor de...

cincuenta y pico años que vive en un adosado

muy cuqui en Alcobendas

y que tiene una empresa propia,

amigo de sus amigos

y que tiene un perro, que se llama Flufi.

Y sus aficiones son:

jugar al fútbol

y el cine de los 80,

sobre todo las pelis de Stallone.

-Pues mira, jamás hubiera imaginado que a ti te...

molaran los tíos y, mucho menos,

alguien que tenga un perro que se llama Flufi.

Y con ese perfil así de mediana edad y estilo Merinero.

-Es Flufi, el perro.

Y busca chicas entre 25 y 35 años

dispuestas a conocer a una persona

amable con buena conversación.

Me basé en Merinero, más, con lo de Stallone.

-¿Tú aún sigues con el rollo de las app de contactos?

¿Le has pedido permiso a ese señor? Puedes meterte en un lío.

-El de la foto no es Merinero, es mi tío, Paco Ríos, de Albacete.

Pero aquí es Víctor Bobadilla.

¿Crees que colará?

¿Con Rosa?

Ella tiene que pensar que es un tío con pasta

y que lo vea como una presa fácil, ¿sabes?

-Has creado un perfil falso, ¿no? Para atraer a Rosa.

¿Qué parte no entendiste de lo que dijo Miralles

de que te apartaras de esto?

-Nacha, no es una investigación policial, ¿vale?

Me meto en internet para ver si se equivoca ella.

-No creo que Miralles se refiriera a eso.

Porque si no, no te hubiera asignado al caso de Silvia.

Definitivamente, ¿eres consciente de que te han librado

de un régimen disciplinario?

Y te sigues metiendo en un lío, pero, vamos, que la estás armando.

A ti te va el reguetón.

-Que no es mi curro. Es mi tiempo libre, dejadme vivir.

-Mira, el perfil de ese Bobadilla no tiene nada que ver con el tuyo.

Si Rosa te eligió a ti, es porque no te pareces a Merinero.

-¿Crees que soy tonto?

Obviamente, este no es el único perfil que he creado.

-Pero ¿cuánto tiempo libre de descanso tienes?

Porque el mío es muy corto.

Como Miralles se entere, hasta aquí llegó tu carrera.

-Uh, otro "match".

Lo está petando el Víctor Bobadilla.

Supera el récord, tres más lleva ya.

Lo cual me hace pensar

que Merinero debería abrirse una aplicación, lo peta.

-Déjate de tonterías y para ya con eso.

Toni, ¿dónde estabas?

Vamos a hacer una ronda de preguntas sobre el Pecas.

A ver si alguien lo ha visto o nos puede dar un dato importante.

Imagino que leíste la información

que nos mandaron los compañeros de Vallecas.

Hos...

Eh... no.

Iba a ello cuando vino Espe a decirme una cosa de la UFAM,

de un caso mío y me olvidé, perdona.

Pues ponte las pilas.

Vale, me lo leo en el coche.

Te haré un resumen, a ver si se marea ahora el pepinillo

leyendo en el coche.

Pepinillo, qué graciosa, ¿eh?

-No te piques, que en el fondo tiene razón, anda.

Cámbiate y vamos.

Puede que tenga sentido eso que ha dicho.

-Solo sé que el dinero ayuda a resolver problemas.

Pero otras veces la gente se mueve por...

gestos o por acciones.

-O por favores.

Necesito que consiga otra reunión con el Boli.

-¿Con el Boli? -Hoy, quiero hacerle una propuesta.

-Eso es imposible, ya estuvo hoy allí.

Un preso tiene dos visitas semanales, no diarias.

-Seguro que puede hacer algo.

-Las normas las pone Instituciones Penitenciarias.

Va a ser imposible.

-Ya.

¿Esto ayudará?

-Tengo a mi contacto de dentro quemado.

No sé si bastará.

-Seguro que sí.

Usted puede ser muy convincente.

-Veré qué puedo hacer.

-Ojalá fuera tan fácil ablandar al chaval como convencerlo a usted.

-Pues perdería la gracia. -Nunca la he encontrado.

-Lo sé, no lo jure.

Dígame una cosa.

No tiene intención de que el chico expíe sus pecados, ¿verdad?

-Para no ser psicólogo, analiza demasiado.

-Deformación profesional, un detective debe hacer preguntas.

-No le pago para interrogarme.

-No le prometo nada.

-"Bua", anda.

Déjate de cartelitos que esto no lo sacamos ni con barra libre.

-Me encanta tu positividad.

-Es verdad.

Sin Sara en la barra y con la noticia del muerto en el baño,

aquí no viene ni Perry.

Eso...

si se han enterado de que abrimos.

-De eso me he encargado.

Subí el anuncio de la reapertura

y la oferta de copas para después de trabajar.

-No estaría de más que lo reenviases a tus colegas.

De paso les dices...

que a ver si pagan las copas.

-Menuda chispa tienes.

Deberías ser monologuista.

-Venga.

Recoge esto que empieza a llegar gente.

-Sí, no tienes tú fe ni "na".

-Esto debe estar preparado para los clientes.

Sean muchos o pocos.

-Pues mira, aquí están tus clientes favoritos,

aunque no consumen.

Hola, chicos. Buenas.

-Inspectora. -¿Qué?

¿Os gusta cómo dejasteis el bar?

-Ricky, déjalo.

-Si es verdad.

Desde que chaparon esto y vienen maderos,

ya nadie tiene ganas de fiesta.

-No, si ahora tenemos la culpa de que viniese un yonqui.

Toni.

¿Insinúas algo?

En vez de decir tonterías deberíais estar por ahí

buscando al único sospechoso que tenéis.

¿O qué?

¿Venís por si está mi madre y os da otra pista?

¿O la localización del camello? -Ricky.

Disculpad.

Deseamos que todo vuelva a la normalidad y se aclare.

Imagino.

Lamentamos el cierre por la investigación.

Espero que afecte lo menos posible, pero solo estamos trabajando.

Queremos evitar más muertes por sobredosis

y que vuelva el narcotráfico al barrio.

Creo que no va a venir nadie más a morirse al baño.

Mira qué bien.

Como parte afectada hemos venido a contaros los avances.

Los compañeros de Vallecas ya tienen localizado al Pecas.

Le estaban siguiendo.

Creemos que Joaquín se percató de la presencia policial

y se mudó de barrio.

¿Se sabe quién le pasa droga o si trabaja para alguien?

No, solo tenemos una foto de él no muy nítida

que le hicieron durante una de las vigilancias.

¿Esta es la foto del presunto traficante?

Sí, Silvia la obtuvo de los compañeros de Vallecas.

Parece que el Pecas es bastante escurridizo.

Se debió percatar de que lo buscaban y cambió de zona.

¿Qué más os han contado?

Poca cosa, conocían el alias de oídas.

Saben que es un tipo que se dedica al menudeo nocturno

sin clientela fija, que se mueve por parques y zonas de marcha.

Presionaremos bien la calle.

Que las patrullas lleven la foto y estén atentos por si le ven.

Ya estamos en ello,

y he pedido colaboración a las comisarías vecinas.

Tenemos que interceptarlo antes de que ocurra otro incidente.

¿Sabemos si la droga estaba adulterada?

El laboratorio la analizó y la cocaína no era pura,

pero tampoco encontraron una sustancia especialmente tóxica.

Lo que es evidente es que la víctima murió

a causa de la cantidad consumida.

¿Qué hay del Moonlight?

¿Hay algún indicio que lo relacione con el caso?

Parece que solo es circunstancial.

La víctima no era ni un habitual.

Y no hay nada que relacione a los Soler con la droga encontrada.

¿Qué te parece que fuera la matriarca

la que nos diera la pista del camello?

Creo que solo indica que tienen buenos contactos

y que desean que se resuelva el caso.

Tener el local cerrado les cuesta dinero.

Ya.

Me fío de tu criterio, espero

que Elvira Soler no esté jugando con nosotros

con una maniobra de despiste.

Ella mira por su negocio como has dicho.

Bueno, no la conozco mucho,

pero creo que en este caso dice la verdad.

Tiene una aversión real a las drogas.

Tuvo un caso bastante doloroso en la familia

y por eso las odia.

Es un punto a su favor.

Bueno, eso es todo, si tengo novedades te las comunico.

(Llaman a la puerta)

Adelante.

¿Tienes un momento?

Me gustaría comentarte algo.

Por supuesto que sí.

¿Qué, es algo relacionado con la ODAC?

Pues... no, no es nada de trabajo.

Es por mi hija Aitana.

¿Qué ha pasado con ella?

Ah, no, no, no ha pasado nada, no te preocupes.

Es que hemos comido juntas y le he hablado de ti.

¿De mí o de esa amiga con la que haces punto de noche?

De ti.

Le he dicho que salimos juntos.

No me atreví a decirle que la otra noche cuando llamó

estaba contigo en un hotel

y no haciendo punto.

No sé, te parecerá una tontería pero es la primera vez

que le hablo de salir con hombres que no sean su padre.

Y no sabía cómo reaccionaría.

¿Y qué tal, cómo se lo ha tomado?

Pues muy bien, la verdad.

Se ha alegrado por mí.

Sabe que sufrí con el divorcio.

Creo que ha sido un alivio para ella.

Me alegro.

Y le enseñé una foto tuya.

Pero cómo eres, a ver, ¿qué foto le has enseñado?

Una de archivo de internet.

Sales muy bien.

Le pareces guapísimo.

Pues hay más.

Dice que... que quiere conocerte.

Que por qué no quedamos para tomar algo o cenar.

En plan informal.

Me parece muy bien.

Conoces mi agenda mejor que yo,

así que elige el día y el lugar.

Pues... había pensado un día del fin de semana.

Así pueden venir tus hijos.

Solo les vi una vez, cuando fui a recogerlos al colegio.

Ya, no me lo recuerdes que...

no me siento orgulloso de eso

y no es por ti, sino por mí.

Bueno, fueron unos días muy duros para ti.

Bueno, ¿qué?

¿Elijo un día de este fin de semana o del otro?

Es que los fines de semana son complicados,

los niños tienen fútbol

y siempre están con los cumpleaños de amigos.

Mejor ya te digo el momento.

Vale, como quieras.

(Suena el móvil)

Uh, es importante, lo voy a coger.

Vale.

¿Dígame?

Atiende a esos, yo recojo el billar.

-Parece que la noche va a remontar.

Buenas, qué bien veros de nuevo.

¿Lo de siempre?

Dos güisquis dobles con hielo.

-Al final no hemos perdido tirón.

Aunque no paran de preguntarme por la camarera rubia tan maja.

-Ya.

A ver, es que... Juan es un buen empleado,

pero no tiene gracia ni salero ni "na".

Siempre intenta escaquearse.

Que si tengo papeleo, que si médico.

-En eso Sara era perfecta, no fallaba nunca.

-Pues sí.

La verdad es que tiene un rollazo.

Es que le da palique a cualquiera.

Si habla hasta de carreras de motos.

-Y se sabía lo que tomaban los habituales.

-Y se ha ido a trabajar con Quintero.

Menudo desperdicio.

-Según se mire.

-Según se mire no, un desperdicio y una traición.

Irse con ese rancio...

-Me parece que no solo los clientes echan de menos a Sara.

¿Qué pasa, que estás celoso de Quintero?

-Anda, déjame vivir, déjame vivir.

Oye, ¿este no es el...?

-Es él.

-¿Qué hacemos?

¿Lo metemos en el almacén y ajustamos cuentas?

-No.

Con eso no conseguimos nada, no digas chorradas.

La mamá hizo tratos con la policía, ¿no?

Quiso que se encargara la policía. Pues sigamos su plan.

-¿Cuál es el plan?

-Mira qué quiere tomar.

Yo avisaré de que está aquí.

-Muy buenas.

-Espe.

¿Qué tal?

¿Cómo lo llevas?

-La reincorporación bien.

Pero los recuerdos me la han jugado.

He entrado en el despacho de la UIT y...

me he venido abajo.

-¿Quieres hablar de Fede?

-No, por favor, que no quiero ponerme triste.

Cambiemos de tema.

¿Tú qué tal, tu día?

-Bien, normal.

Bueno, ya sabes, mucho trabajo.

Ya sabes cómo es la ODAC.

-Y... ¿por qué estás así?

-Fui a comer con mi hija.

Y... le he contado que estoy saliendo con Bremón.

-¿Estás saliendo con Bremón? -Sí.

-Ostras, pero bueno, una buena noticia por fin.

Qué bien, me alegro mucho.

¿Qué pasa, a tu hija no le ha sentado bien?

-No, todo lo contrario, le ha parecido fenomenal.

Supongo que ve justo que yo rehaga mi vida igual que su padre.

Incluso ha propuesto conocerle.

-¿No me digas?

Bueno, ahora solo falta que al comisario le parezca bien.

-Y le parece bien, pero...

cuando le he propuesto que vengan sus hijos

ha echado balones fuera.

-¿Qué te ha dicho?

-Pues...

una excusa que ha sonado

a que no quiere que sepan que salimos.

-Bueno, yo que tú no sacaría conclusiones precipitadas.

-Tenías que ver su cara.

Le he notado incómodo.

-¿Qué es incómodo?

-Pues presentar la pareja a los hijos.

Estábamos hablando así, en general.

-Bueno, pues si os sirve de algo mi experiencia,

a mí me ha salido fenomenal.

Porque a mí me daba mucho corte lo de presentar a mi hijo a mi novia.

Aquí mi hijo, aquí mi novia. Aquí Isra, aquí María.

Y encima delante de mi ex.

Tú no te rías tanto que lo he pasado fatal.

Iba convencido de que se llevarían mal

e iba a estar templando gaitas entre unos y otros.

-¿Y al final qué?

-Pues ha salido genial.

María e Isra se han hecho superamigos y están todo el rato

mandándose fotitos, recetas y cuchicheando a mis espaldas.

Nada, que esto de criticarme

les ha unido mucho.

-Lo que les ha unido eres tú, que te quieren.

Les importas.

-Será eso.

-Siempre hay alguien que ha pasado por lo mismo antes.

-Sí, pero que a Elías le saliera bien

no quiere decir que a mí también.

-Bueno, paciencia.

El resto lo hará el cariño.

Anda, vamos a cambiarnos, que ya es hora.

-Vamos.

-Nos ha pedido la cuenta y la policía no llega.

¿Qué hacemos?

-Tronco, solo te he pedido una.

-¿Cómo?

Perdona, tío.

-Un despiste, te pongo el bueno. -Paso del tique, toma.

-Espera, espera, espera.

Se me habrá ido el dedo con la tecla.

Te invito por la molestia.

Hola, Joaquín.

Qué suerte haber encontrado al Pecas.

¿Te da morbo volver a la escena del crimen

o vienes a hacer negocios?

Sabemos a qué te dedicas.

Así que no compliques las cosas.

Quedas detenido.

Hay testigos que te vieron pasar droga.

Vacíate los bolsillos.

Venga, que te has ganado una visita a la comisaría.

Vacíate los bolsillos.

Gracias por el aviso.

Si tardáis más se larga.

-No sabíamos cómo retenerle.

Hicisteis lo correcto.

Quién lo diría, nano.

Colaborando con la policía para detener a un pavo.

-Anda, no me, no me, que te, que te.

(Timbre)

Señora Soler, ¿qué tal, puedo pasar?

Eh, sí, sí, claro, claro, pase, adelante.

Gracias.

Buenas noches, por cierto.

Buenas noches.

Iba a tomarme un vino.

¿Me acompaña? Ay, no, muchas gracias.

Un vaso de agua, mejor.

Ah, muy bien. Eh, ¿fresca?

Bueno.

Eh, siéntese, por favor. Gracias.

Verá, todavía estoy de servicio, así que

esta visita es de trabajo.

Ah.

Ya.

Espero que sean buenas noticias. Lo son.

Lo son. Gracias a la información que usted nos facilitó

hemos conseguido dar con el camello que le vendió la droga

a la víctima de sobredosis.

Me alegro.

Espero que lo hayan detenido.

Sí, lo hemos detenido y en gran parte gracias a sus hijos.

No lo sabía.

Sí, la inspectora Orestes

les puso al corriente de la información abierta

para localizar al Pecas.

Y para eso les enseñó una fotografía

para ver si había estado en el pub.

Y le dirían que no.

Ya sabe cuál es mi posición respecto a las drogas.

Sí, lo sé perfectamente.

Pero gracias a haberles enseñado esa fotografía

pudieron darnos la voz de alarma

cuando fue al pub.

No me lo puedo creer.

¿No me diga que fue tan tonto de volver allí?

Sí, la verdad que los motivos los desconozco.

(BUFA)

Ay.

No me gustaría que pasado mañana volviera a estar en la calle.

No lo creo, la cantidad de droga que llevaba encima

sobrepasaba los límites para consumo personal.

Y en el móvil tenía reflejados llamadas y mensajes de clientes.

Incluido el chico que murió en los lavabos.

Pues espero que se pudra en la cárcel.

Y me alegro de que se demostrara que los Soler no teníamos que ver

con esa muerte.

Verá, señora Soler,

nuestro trabajo consiste en hacer preguntas.

Sé que a veces es molesto, pero...

es la única manera de llegar a la verdad.

Enhorabuena, entonces.

No ha sido mérito mío.

Lo ha sido de los agentes que han llevado esta investigación,

y ¿por qué no decirlo? De sus hijos,

que se han tomado interés en este caso.

Y soy consciente de que esa aversión por las drogas

es cosa suya.

Mientras siga con vida, nadie de mi familia volverá a acercarse

a ese mundo.

Ni de lejos.

Reconozco que ha llevado con mano de hierro a sus hijos.

Para mí,

educar a mi hija Olga

ha sido toda una prueba de fuego.

He compartido la responsabilidad con mi marido,

así que imagino los sacrificios que ha tenido que hacer usted

para llevar a cabo eso sola.

Bueno, pues...

He hecho lo que he podido.

Criar a tres hijos sola y hacer de padre y de madre

no me ha resultado muy fácil.

Pero me alegro en el fondo,

porque el padre de ellos hubiera sido muy mala influencia.

Ya.

¿Ha vuelto usted a saber algo de él?

¿De Gabriel? (AFIRMA)

Nada.

Ni ganas.

¿Esto también es una preguntita de trabajo?

No, no.

He venido para comunicarle la detención del Pecas

en deferencia a su colaboración.

Pero como le dije, nuestro trabajo consiste

en hacer preguntas.

Y si es necesario, tendremos que volver a hacerlo.

La ley está para que la cumpla todo el mundo.

Y ahora la dejo tranquila.

Muchas gracias.

De nada.

Gracias a usted.

No sabes cómo echaba esto de menos.

Será porque has querido.

Ya sabes que por mí...

Si yo ya sé que estás siempre a punto.

Pero con toda esta tensión en mi cabeza...

¿Qué tensión?

¿Por la investigación en el pub de mis hermanos?

No sabes lo mal que lo he pasado.

Quería avanzar en la investigación, pero quería tener pistas

que alejasen a tu familia del caso.

Y yo encima en todo el medio.

Haciendo malabares para defenderte delante de ellos

e intentando convencerte de que no tenían nada que ver.

Menos mal que aquí nos liberamos de todo eso.

Estos ratitos compensan toda la tensión.

Ya te digo.

Por mí puedes investigar a mi familia todas las semanas, si quieres.

Después de lo que me espera,

aguanto lo que me eches.

¡No seas burro!

Venga, dímelo otra vez.

Burro.

Ah, ¿sí?

¡Eso es jugar sucio!

¿Vas a poner normas en la cama también o qué?

¿Sabes que si no hubiésemos conseguido separar

tu familia de mi trabajo,

no estaríamos de tan buen rollo?

Mira el lado positivo.

Hemos superado la prueba.

Y el premio no está tan mal.

Si hubiese detenido a alguien de tu familia, ¿qué?

Interrogarlos o llevarlos al juez. Silvia, no empieces con eso.

Centrémonos en el presente y en la vida real.

Suficientes problemas tenemos como para andar elucubrando

sobre lo que podría haber sido.

Tienes razón.

Pero la posibilidad está ahí.

Y que resolveremos en el momento

como hemos hecho hasta ahora, ¿vale?

Con respeto

y... separando bien las cosas.

Eso implica todavía algo más.

Tenemos que estar muy seguros el uno del otro.

Para eso hay que ser sinceros.

Mirarnos a los ojos

y saber que no tenemos secretos con el otro.

¿Estás dispuesto?

Sí.

No tengo nada que esconder.

-Gracias.

-¿A qué has venido a estas horas?

-Necesitaba hablar contigo.

-¿Otra vez?

-Podrías haber denegado mi solicitud de visita y sin embargo estás aquí.

-En la cárcel aprovechas cualquier ocasión

para salir de tu celda.

-Bueno, pues entonces, de nada.

Yo salí de aquí esta mañana convencido

de contratar a tu compañero,

Tolo, ¿no?

Pero entenderás que necesito informarme.

Por mucho que me digas que es una excelente persona,

necesito saber a quién meteré en mi tienda.

-A veces es mejor mirar con los ojos de la fe.

-¿Con los ojos de la fe pudiste ver que él te estaba mintiendo?

-No te entiendo.

-Bartolomé Riquelme

no cumple condena por meterle fuego a un cobertizo.

Es por incendiar un almacén con dos personas dentro.

¿Lo sabías?

Lo sabías.

-Él me juró que...

fue un accidente.

-En el juicio se probó que el incendio fue provocado

y que las dos personas de dentro del almacén

eran dos compañeros de trabajo con los que tenía problemas.

-No estamos para juzgar a la gente por su pasado.

Y sobre todo no estamos para juzgar su alma.

-Es que yo no quiero juzgar a nadie.

Solo te digo que ya he tenido problemas

con el anterior empleado en la ferretería.

No puedo poner en peligro a mis clientes.

Y a ti te veo preparado. Eres la persona más idónea.

-Creo que tu propuesta ha de servir a mejores propósitos.

Como hacer una donación a la iglesia

o a la asociación caritativa que tú quieras.

-¿Por qué estás tan empeñado en sacarme de aquí?

¿Has visto mi historial?

No me conoces.

-Yo todo esto no lo hago por ti.

Lo hago por mí.

Hay algo que no te he contado.

El anterior empleado que estuvo en mi ferretería

era el estrangulador de Distrito Sur.

-¿Que mató a los policías y a las mujeres?

-Sí. Pero para mí era Pablo Baeza, ¿eh?

Mi compañero, mi amigo, casi mi confidente.

Jamás se me pasó por la cabeza que pudiera ser quien era.

-¿Cómo ibas a saberlo? -Pues no lo sé.

Pero quizá si me hubiese esforzado más,

si me hubiese acercado, lo habría convencido

de que matar no es el camino correcto.

Que no está bien. Llevarlo por la buena senda.

-Ya.

Y como no pudiste salvarlo a él,

ahora quieres salvar mi alma.

-Pues a lo mejor.

Aparte está el hecho

de que necesito un empleado para mi tienda.

Y ¿quién mejor que tú?

Tú necesitas una oportunidad.

Y yo te la estoy dando.

-Y yo te lo agradezco.

Pero mi respuesta es no.

-Por favor.

No seas cabezota. Piénsatelo.

-Mira, Damián, yo...

Necesito encontrar el camino del perdón por mí mismo.

Y no puedo coger ningún atajo.

-¿El perdón de Dios o el tuyo propio?

-Ya.

Con Dios.

(Disparo)

(RECUERDA) "Ayúdame".

"¿Te importaría echarme una mano?"

"Que yo sola no puedo".

¡Hijo, reacciona!

-¿Seguro que está muerto?

-Sí, sí que está muerto.

"Tenemos que ocuparnos de él".

¿Estás bien?

Sí.

Sí. Solo he tenido una pesadilla.

¿Con qué estabas soñando?

Los psicólogos recomiendan verbalizar las pesadillas.

Que no te dé vergüenza contármelo.

Es solo un sueño. No se lo diré a nadie.

Ya lo sé.

No te lo vas a creer, pero no me acuerdo muy bien.

Solo sé que al final

terminaba cayendo por un precipicio.

No te preocupes, no te vas a caer por ningún lado.

Yo te sujeto.

Ese pobre diablo está haciendo su penitencia.

¿Por qué no se olvida?

-¿De qué me sirve que ese imbécil se pase la vida rezando el rosario?

-No sé. Mientras haya dinero, hago lo que me pida, pero...

no sé qué más podemos hacer para convencer a ese tío.

-Pues piense algo.

Necesito que el Boli crea a pies juntillas que debe venir aquí,

a mi ferretería para continuar con su misión o como le llame.

-¿Cómo era eso?

Las batallas no se pierden hasta que se abandona.

-Muy bien.

Ese consejo se lo da mi padre a todos sus boxeadores.

-Pues no pienso dejar la batalla.

Ni esta ni otras que tengo por ahí.

-¿Qué otras batallas tienes tú por ahí?

-Otras.

Tú y yo. Nosotros.

¿Los vamos a tener aquí todo el día?

Por lo que me han dicho, quieren cubrir las 24 horas

de un policía. El día a día.

Fenomenal. Muchísimo mejor.

Hacer un seguimiento con un equipo de televisión detrás

muy discreto va a ser.

Ya lo sé. ¿Qué quieres que diga?

Intenté incurrir el bulto, pero no pude.

"Profesora de danza del vientre".

"Soy un espíritu libre".

"Aventurera..."

"Y divertida".

Una pregunta, Paty.

¿Si tuvieras un gato, cómo le llamarías?

-Audrey, ¿por?

-No, por nada, gracias.

(Notificación de móvil)

Me vendría muy bien tomar una cerveza contigo.

Bueno, me haría ilusión.

Me apetecería.

Ha habido un desencuentro entre Mercedes y yo

y no sé muy bien cómo afrontarlo.

¿Qué tipo de desencuentro?

Pues exactamente de trece y de diez años.

¿Con tus hijos? Sí.

Mercedes quiere quedar con ellos.

A veces soy muy impulsiva.

Supongo que tengo una conversación pendiente con él.

Ya lo creo que la tienes.

Pero no es por eso, es porque...

acaba de llegarnos un marrón de Jefatura

relacionado con prensa, y te compete.

Lo difícil será encontrar al protagonista.

¿Has pensado en alguien?

Llevo todo el día pensándolo y no se me ocurre nadie.

Debe ser alguien con un trabajo, con don de gentes

y que esté dispuesto a ponerse delante de las cámaras.

Eso es lo más complicado.

¿Interrumpo?

-¿Se puede saber qué quieres ahora, Elvira?

-¿Puedo pasar o te lo cuento desde aquí?

-Si le parece, voy a imprimir una copia del artículo.

-Gracias, Sara. Luego seguimos comentándolo.

-Sara, no hace falta que te vayas.

Hay confianza, mujer.

-Vale, la movida es que...

me hice un perfil en una aplicación de chicas.

Y le tiré la caña y picó.

Así que...

en cinco minutos debería estar entrando por la puerta.

-Muy bien. Has quedado con esa aquí, ¿no?

-Bueno, yo no. Tú.

El plan es que ella venga, te reconozca,

se acerque, voy al baño, me avises y la detenemos.

¿Te parece bien?

  • A mi lista
  • A mis favoritos
  • Capítulo 519

Servir y proteger - Capítulo 519

27 may 2019

La inspectora jefe Miralles es la policía más veterana de la comisaría del Distrito Sur. La inspectora Alicia Ocaña se incorpora a la comisaría. Ambas son el eje en torno al que gira la vida personal y profesional de sus compañeros y los casos policiales que afectan al barrio.

ver más sobre "Servir y proteger - Capítulo 519 " ver menos sobre "Servir y proteger - Capítulo 519 "
Programas completos (558)
Clips

Los últimos 1.713 programas de Servir y proteger

  • Ver Miniaturas Ver Miniaturas
  • Ver Listado Ver Listado
Buscar por:
Por fechas
Por tipo
Todos los vídeos y audios

Añadir comentario ↓

  1. marta paitovi

    me alegro mucho de ver esta buena serie..actual..variada muy completa FELICITACIONES desde Villa Carlos Paz CORDOBA ARGENTINA con afecto Marta Paitovi

    28 may 2019
  2. Noelia

    Como se llama el actor de el pecas me suena de algo

    27 may 2019