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No recomendado para menores de 7 años Servir y proteger - Capítulo 509 - ver ahora
Transcripción completa

Anoche robaron en varios transformadores

y puntos estratégicos del tendido eléctrico del polígono.

Creemos que se trata de un nuevo grupo criminal.

El Chato solo se deja ver cuando paga a sus colaboradores.

¿Les paga él personalmente? Sí, le gusta hacerlo así,

le gusta marcar su territorio

y tener a esos "autónomos" controlados.

Y ese es su punto débil.

Hoy es día de pago, y sabemos dónde.

¡Eh, eh, eh!

¡Quieto ahí o disparo! ¡Quieto!

(Disparo)

Mi relación con Silvia

es una de las mejores cosas que me han pasado nunca.

Y si tengo que pagar un precio alto por estar con ella, lo haría.

¿Fue mientras la detención?

Esos ladrones del cobre han resultado ser

mucho más peligrosos de lo que esperábamos.

Lo más importante es que no te ha pasado nada grave.

¿Cómo van los trámites con el Chato y sus hombres?

Todo bien, están en los calabozos

esperando pasar a disposición judicial.

¿Conocemos ya la verdadera identidad del Chato?

Esto acaba de llegar de Europol,

vas a necesitar un buen rato para leerlo, la ficha es larga.

Europol lo busca por delitos de sangre en Rumanía,

al parecer tiene varios juicios y cargos pendientes en su país.

Al estar con identidad falsa en España, se había librado.

¿Tú qué tal?

-La verdad que estoy pasando por una racha bastante chunga.

-¿En serio? -Sí, venía a dejaros el currículum

por si necesitáis un refuerzo,

pero si María no está, vuelvo en otro momento.

-No te preocupes, déjamelo y cuando vuelva se lo doy.

-Lo siento mucho, de verdad, me encantaría poder hacerlo,

pero sin experiencia no te puedo contratar.

Te prometo que estaré pendiente y si me entero de algo,

les daré tu currículum.

-Hola...

¿Y tú quién eres, preciosidad?

-Soy Sara y trabajo aquí.

-Hoy ya hemos hablado suficiente. -Está bien, ya me voy,

pero considera mi oferta, ¿de acuerdo?

Tu hermano me dejó bien claro que no os interesaba.

-Es que mi hermano es un poco anticuado,

pero yo pienso diferente, no me importa ir por libre.

A mí no me importa correr riesgos,

siempre y cuando tengan alguna compensación.

-López se ha instalado en un piso en Getafe,

ahí tiene la dirección exacta.

-Yo no he estado en Salamanca en mi vida, se lo puedo jurar.

-Estuviste allí la noche del 12 de julio de 2017,

esa noche en que tú... en que tú violaste a mi hija.

(Disparo)

¿Tengo pinta de ser un asesino? -Podrías serlo.

El tipo que trabajaba aquí parecía una mosquita muerta,

y se destapó como un auténtico psicópata.

-Yo no tengo nada que ver con Pablo

ni con la desaparición de José Manuel López.

-Está bien, pero yo me largo y no volveré a trabajar para usted.

No haga ninguna tontería porque lo dejo en el sitio.

-Pienso que...

que no tendría por qué parecerse a su padre,

que yo podría cuidarlo y...

educarlo para que fuera una buena persona. No sé qué hacer.

-Ay, cariño, qué pena.

Espe, tranquila, amiga.

(Música emocionante)

¿En lo alto de la Torre Eiffel?

¿Habéis subido hasta ahí arriba?

Guau, María, qué envidia.

Qué guay.

¿Y Elías está aún nervioso por el discurso?

Oye, te tengo que dejar, se empieza a cumular gente aquí.

Luego hablamos, ¿vale?

Tú disfruta mucho, pásalo genial. Adiós, guapa.

Hola, ¿qué le pongo? -Café solo, por favor, con sacarina.

-Muy bien, ¿quiere algo de comer?

-Esa es la famosa tortilla casera. -Sí, está recién hecha.

Esta está un poco más cuajada y esta, más líquida.

-Un pincho de la más cuajada. -Muy bien.

-Voy a aquella mesa. -Ahora mismo se la llevo.

-Gracias.

-Hola, Paty, ¿me pones un cortado, por favor?

-Ahora mismo.

-¿Le importa que me siente? -Es un sitio público,

y está lleno de mesas vacías. ¿Qué tiene la mía de particular?

-Pues que necesito hablar con usted.

-Estoy desayunando. Si quiere hablar conmigo

me llama y concertamos una cita, como las personas civilizadas.

-¿Qué hace por este barrio?

-Oh, qué rapidez, qué maravilla. -A ver...

Café solo con sacarina,

pinchito de tortilla,

y tu cortado. -Gracias.

-De nada, chicos.

-¿Me contesta la pregunta?

-Se le ve muy nervioso, igual no debería tomar más café,

a ver si le va a dar un jamacuco.

-¿Me va a contestar o no?

-¿Para qué le hace preguntas a un loco paranoico?

Eso es lo que yo soy según usted, un loco que inventa tonterías.

Es lo que me dijo.

Igual la policía también piensa que soy un lunático.

Quizás entro en comisaría,

digo que se ha cargado a José Manuel López,

nadie me hace ni caso,

igual me quieren encerrar en algún sanatorio.

-Por eso está aquí, ¿no?

Va camino de la comisaría, ha parado a desayunar,

pero va a la comisaría a denunciarme, ¿verdad?

-¿Qué más le da?

Si usted no ha hecho nada.

-¡Buenas! -¡Hombre!

-Hola, hijo.

¿Qué tal el viaje? -Bien, bien.

-¿Y el asunto?

-Ha sido más sencillo de lo que me esperaba.

-¿Cómo les convenciste? -Les comenté que entendíamos

que el otro proveedor le dejase el alcohol más barato,

pero no todo en la vida era dinero. (ELVIRA ASIENTE)

-¿Y qué te ha pasado en las manos?

-Las utilicé para ilustrar el concepto de "lo barato sale caro".

(RÍEN)

-Voy a por las vendas. -Las vendas no,

tráeme la pomada de los golpes. -Vale.

-¿Y estás bien? -Sí, sí, sí.

-Lo digo porque has vuelto antes de lo que pensabas.

-No me quedaba nada más que hacer.

¿Qué tal el karaoke ayer?

-Las instrucciones estaban en turco, en ruso y en chino.

Tardamos tres horas en ponerlo en marcha.

-¿Empezasteis tarde? -Empezamos tarde,

y a la tercera canción se estropeó, imagínate el percal.

-¿Qué me estás contando?

-El karaoke no funcionó,

pero la noche fue un éxito, la gente pedía repetir.

-¿No dices que no funcionó? ¿Cómo iban a querer repetir?

-El karaoke no funcionaba,

pero el micrófono sí, y hubo sorpresas.

Le dije a Sara que cantara para entretener al personal,

y no veas cómo canta la tía, ¡cómo canta, madre mía!

-¿En serio? (RICKY ASIENTE)

-¿Canta bien o mal? -Canta que flipas.

La gente pensaba que era una cantante profesional,

nos preguntaron cuándo hacía un concierto.

-No me lo puedo creer, no sabía que cantara bien.

-Por lo visto estudió canto hace mil años o yo qué sé.

-¿Y la caja qué tal? -La mejor caja del mes,

cuando quieras lo compruebas.

(Teléfono)

Tengo que coger esto.

Juanito, ¿qué tal, cómo estás?

-"Soy Carlo d'Agostino.

-Sí, Juanito, claro.

-Ah, ¿que no puedes hablar o algo así?

-Correcto. Pero dime, ¿qué pasa?

-¿Quería sabe cómo va lo mío?

-Bien, bien... Va muy bien.

-Mira, tío, Andrés de Real se marcha de España mañana,

tienes que darte prisa.

-Sí, de acuerdo, tú no te preocupes que yo te confirmo.

-Llámame en cuanto puedas hablar". -Vale, vale.

Venga, Juanito, hasta luego. Chao.

Chao, chao.

Mi colega Juanito, que es un pesado.

Oye, podíamos plantearnos que Sara cante en el pub, ¿no?

La verdad es que fue un éxito. ¿Qué os parece?

-Pongamos que le denuncio.

Le interrogan, ven que no hay nada que rascar,

y a seguir con su vida.

-Mire, yo no he matado a José Manuel López,

pero no quiero que la policía meta sus narices en mis asuntos.

-¿Y eso por qué?

-Usted y yo podemos seguir haciendo negocios,

quiero volver a contratar sus servicios.

(IRIARTE SUSPIRA)

-Olvídelo. -Ah, ¿sí?

¿Prefiere ir a la policía a denunciarme

sin tener ninguna prueba a seguir ganando mucho dinero?

-Es todo un dilema, se lo puedo asegurar.

La voz de la conciencia me dice que tiene algo que ver

con la desaparición de López,

y que debería denunciarle y olvidarme de usted.

Pero hay otra vocecilla, Damián.

-¿Y qué le dice esa otra vocecilla?

-Me dice que sea listo,

me dice que no gano nada entrando en la comisaría.

Me recuerda que el ferretero de los encargos extraños

paga decentemente.

-Pues esa vocecilla es muy inteligente, ¿no?

-Sí.

Pero encubrir un asesinato son de seis meses a tres años de cárcel,

eso también es cierto. -Yo no soy ningún asesino.

-Mire, me ha estado mintiendo desde el día que nos conocimos.

-Lleva razón, pero tengo mis motivos, puedo explicarle...

-Qué va, qué va, qué va...

Yo ya tengo bastante con mis dos vocecillas

para tener que escuchar la suya.

Déjeme acabar el desayuno.

En cuanto tome una decisión, será el primero en saberlo.

-Solo le pido por favor que no vaya a la policía.

-No tengo ninguna simpatía por la policía,

eso se lo puedo asegurar, y mucho menos por Bremón.

Tampoco tengo nada en su contra, me ha pagado bien.

Si decido denunciarle es para salvarme el culo, nada más.

No me importa avisarle antes, para que se largue donde sea.

-Muy bien.

-No, no, no, yo le invito.

(IRIARTE SUSPIRA)

¡Espe!

Hola.

¿Te he asustado? ¿Estabas durmiendo aún?

Anoche estuve hasta las tantas con Nacha, y...

¿Tú cómo estás? ¿Te han dado el alta ya?

Sí, no ha sido nada. Por favor, que te han disparado.

Cuando me lo dijo Nacha me di un susto de muerte.

Y eso que me lo dijo con toda la delicadeza del mundo,

pero una sabe el protocolo, y pensé...

Dame un abrazo.

¡Ay! Perdón, perdón, perdón.

Perdón. Ostras...

No ha sido nada, pero... Ya.

¿Qué pasó?

Que se torció la cosa.

Pensamos que serían unos rateros de poca monta,

y resultó que uno de ellos era el jefe de una mafia del Este,

que Europol lo busca por asesinato.

En cuanto me vio tiró del gatillo.

Pero ha salido todo bien. ¿Y te duele la herida?

Ha sido superficial,

pero hoy paso el día contigo haciendo reposo.

Para que digan que no hago caso a los médicos.

Yo estuve con Nacha hasta las tantas, estuvimos hablando de todo un poco,

y le conté lo de mi embarazo.

Se quedaría flipada.

(ESPE SUSPIRA) ¿Tú has tomado ya una decisión?

Pensé que hablarlo con más gente me...

me ayudaría a organizarme, pero sigo hecha un lío.

¿Y qué ha dicho Nacha?

Pues ¿qué va a decir? Que me entiende perfectamente,

y que me apoya.

Y que tome la decisión que tome, ella va a estar ahí.

Pero eso es precisamente lo que me cuesta.

No soy capaz de tomar una decisión, de verdad,

si alguien pudiera tomarla por mí...

Cualquiera de nosotras estaría igual en tu situación.

Mañana tienes la cita en la clínica, ¿no?

Tenía, la he cancelado.

¿Cómo que la has cancelado?

A ver, cancelarla, no la he cancelado, la he pospuesto.

Pero todavía no sé para cuándo.

Creo que todavía tengo margen,

y tomar una decisión así requiere su tiempo.

No puedes hacerlo a la ligera, debes estar completamente segura.

En eso tienes razón.

Bueno, ya sabes que yo estoy aquí para lo que quieras.

Sí, por eso te voy a pedir un favor,

que cambiemos de tema y hablemos de algo alegre, por favor.

¿Qué tal con Álvaro?

¿O sea, que tú quieres detalles, eh?

Esa es mi Espe.

Pues se quedó conmigo en el hospital.

¿Toda la noche? (SILVIA ASIENTE)

Se quedó cuidándome, ahí en el sofá.

Yo creo que eso significa algo,

y algo muy bueno.

Se lo está currando el tío, ¿eh?

-¿Sí? ¡Jesús!

Pasa, hombre, pasa. -Disculpa que venga tan de sopetón.

-Nada, no te preocupes, estás en tu casa.

Siéntate, por favor, siéntate.

¿Quieres tomar algo? -De momento solo agua.

Gracias. -Estupendo.

Pues un poco de agua.

Tú dirás qué te trae por aquí.

-Espera un momentito que envíe un mensaje.

-Sí, claro, no te preocupes. -Ya.

Pues, mira, lo primero agradecerte el tour

que dimos ayer por tu barrio y por la zona sur.

Porque yo reconozco que soy de la zona norte,

y no me muevo mucho por aquí.

Y lo segundo, no he dejado de darle vueltas

a una cosa que comentaste ayer. -No sé...

Espero no haber dicho ninguna barbaridad.

-Fue un comentario muy inspirador,

y me hizo darme cuenta de que tenemos un agujero en nuestra campaña

y debemos cubrirlo cuanto antes.

-No sé, ya me dirás de qué se trata,

no tengo muy claro qué es lo que dije ahora mismo.

-Dijiste que ya está bien de hablar...

de los barrios periféricos como barrios marginales,

y que habría que dotarlos de los recursos suficientes

para salir de esa marginalidad.

Quería preguntarte, ¿qué iniciativas creen que hacen falta

para equiparar estos barrios a otros más privilegiados?

-Creo que hay que prestarle una especial importancia,

hay que fomentar el empleo,

porque el paro es el mejor caldo de cultivo

para que los índices de criminalidad en nuestra ciudad sigan subiendo,

como lo están haciendo. -Lógicamente.

He visto que en Distrito Sur

hay muchos espacios industriales abandonados,

podríamos desarrollar una política de recuperación de suelo

para atraer nuevas empresas. -Sí, sí, pero cuidado, Jesús,

mucho cuidado. Es evidente que debemos facilitar

la implantación de empresas consolidadas en nuestro barrio,

pero también tenemos que evitar que vengan con las plantillas hechas,

porque eso es lo que está pasando ahora mismo,

y de esa forma nunca ayudaremos

a desarrollar el tejido social del barrio

-Es cierto. ¿Entonces?

-Está claro, debemos apoyar económicamente a los empresarios

para que puedan contratar jóvenes,

y tenemos que invertir en formación profesional.

-El sector más sensible son los jóvenes.

-Ahí está, exacto, eso es, Jesús.

No podemos excluirlos

porque exclusión social es sinónimo de delincuencia

y de drogadicción.

-¡Candela! -¿Qué tal?

-¿Cómo estás? Ayer me quedé preocupada cuando te fuiste.

-Perdona, es que ando todo el día con cara de perro.

Es que ya no sé qué más hacer.

-Sigues sin encontrar nada, ¿no?

-¿De trabajo? Qué va, y no paro de buscar.

Fui a la ferretería, muy simpático el dueño.

-Sí, Damián es majísimo. ¿Qué te dijo?

-Al principio parecía que me iba a pillar,

y se le veía cara de darme otra oportunidad,

pero al final nada.

-¿Y qué ha pasado? -Que yo no sé nada de ferretería,

ni electricidad ni movidas de esas.

Me hizo un par de preguntas sobre herramientas,

en plan prueba, y como si me hablase en chino.

-Normal, tía. Jo, qué faena.

Yo he preguntado a cada cliente que ha pasado,

pero está la cosa negra.

-Encima tengo que irme del piso de mis amigos,

no puedo estar ocupando el salón. -Ya, ¿qué vas a hacer?

-He visto una habitación que se alquila por 150 euros.

-¿En este barrio? Ostras, qué precio, ¿no?

-Sí, por lo visto es grande, tiene balcón,

las zonas comunes están guay...

-Qué chollo. Dime donde está que me voy ya.

-Ya, pero las condiciones... -¿Qué pasa?

-Muy chungas, me da vergüenza decirlo.

-¿Qué condiciones?

-Tendría que montármelo con el casero.

-¿Cómo?

-Dos veces por semana

tendría que acostarme con el pavo que lo alquila.

-Espera, estás de coña, ¿no? -Que no, tía,

esas cosas existen, míralo en internet.

Hay mogollón de anuncios en ese plan.

Una habitación bien, grande, y barata.

Pero te lo tienes que montar con el casero.

-Pero ¿qué me estás contando? Eso no puede ser legal.

-Yo solo sé que es lo único que me puedo permitir.

-Un momento, ¿no me estarás diciendo que piensas vivir en ese piso

con ese pavo? -Obviamente no quiero,

pero ¿cuál es la alternativa? ¿Irme debajo de un puente?

¿Sabes de dónde vengo?

De preguntar en un albergue para indigentes.

Y ni con esas, está completo. Ese es el nivel, tía.

-Candela, por favor, quiero que me prometas una cosa,

no te metas en ese piso, te lo pido por favor.

(CLIENTE) -Una cerveza, por favor. -No sé. Te dejo que tienes lío.

-Veo que tienes lo eslóganes aprendidos.

-Me lo he estudiado,

llevo ya bastante tiempo dándole vueltas al tema.

-No quiero parecer oportunista,

pero creo que deberíamos incluir todos estos temas en tu campaña.

Podríamos arañar mucho voto joven.

-Yo estoy convencido de eso también, pero tenemos un problema,

porque a los jóvenes de hoy en día, la política les importa una mierda.

Quiero decir la clase política, no personalizando.

Todos los políticos son unos chorizos, unos mangantes,

y unos mentirosos.

-Pues vamos a hablar con ellos,

vamos convencerles de que tú estás aquí para cambiar las cosas,

y para desarrollar políticas

que les ayuden a resolver sus problemas.

Lo que hay que hacer es estar a pie de calle,

cara a cara con el votante.

Tenemos que organizar un evento en algún local del barrio.

-Me parece estupendo, creo que es una buena idea.

-¿Conoces el Moonlight? Me han dicho que va gente joven.

-Sí, sí, conozco el Moonlight, sí.

Lo que pasa es que no sé si es el lugar más adecuado

para hacer ese encuentro. -¿Por?

-Demasiado informal, ¿no?

-De eso se trata, de buscar un lugar

donde lo chavales se sientan como en casa,

pero si tienes otra propuesta...

-No, ahora mismo no se me ocurre otro sitio, la verdad.

-Pues si te parece vamos ahora a echar un vistazo,

a ver qué tal. -¿Ahora?

-¿No dices que no tenías nada que hacer?

-En una empresa siempre hay cosas que hacer, pero...

Tampoco perdemos nada por acercarnos ahora.

-Venga.

Perdona, Carlo, ¿te queda mucho?

-Me he puesto cómodo, espero no te importe.

Si quieres descalzarte, estás en tu casa.

Lo que quiero es que estés a gusto para repasar el texto.

Llamo de la suite 803,

súbame una botella de champán y dos copas, por favor.

Gracias.

Lo que pasa es que a mí, repasando el guion,

me entra mucha sed.

(Puerta)

Perdona.

-¿Se puede? -¿Qué haces aquí?

-Quería hablar contigo,

que por teléfono he visto que estabas un poco tenso.

Ah, que estás con gente... -Sí, cariño, aquí mi...

ayudante de producción.

Tiene que comentarme unas incidencias

que han surgido en el rodaje que estamos haciendo en Almería.

-Eso, en Almería. -En el desierto de Tabernas.

¿Te importa esperar un rato en recepción, por favor?

-Claro. -Pero no te vayas, ¿eh?

Nos vemos enseguida.

-Jo, tú con esa no estabas ensayando.

-Al grano, Ricky. ¿Has visto a Andrés de Real?

¿Qué le has hecho? -Todavía no le he hecho nada.

-¿Cómo que no? No me jodas.

¿Te vas a echar atrás?

-Yo no me he echado atrás en la vida, no lo voy a hacer ahora.

-Entonces, ¿a qué has venido? ¿Cuál es el problema?

-No hay ningún problema, Carlo,

solo quiero hablar contigo. -No hay nada más que hablar.

Este tío me debe pasta,

y yo necesito que tú le rompas las piernas

antes de que se marche de España.

-Tranquilo que no se va a ir a ningún lado.

-Me acaban de confirmar que se va dos meses por Oriente Medio

buscando películas para distribuir.

Este tío es capaz de montarse un chiringuito por allí,

y no le volvemos a ver el pelo.

-De verdad, escúchame,

si te digo que este tío no va a ningún lado es así.

He quedado con él esta noche en el Moonlight.

Le he tirado la caña y piensa que hay "business".

Tranquilo, esta noche lo tengo todo solucionado.

-Bueno, me quedo más tranquilo.

Entonces, ¿a qué has venido?

-Verás, es que yo...

Yo quiero ser actor.

-¿Que quieres ser actor?

-Sí, creo que tengo madera. Quiero intentarlo.

-Así que ayer triunfaste a lo grande.

-No estaba muy convencida, pero Ricky insistió para que cantase.

-Según tengo entendido, gustaste y mucho.

-Al final salió bien. -Sí.

Ricky me ha dicho que deberíamos buscar otra camarera,

y que tú estés todas las noches en el escenario.

-Bueno, es un poco exagerado.

Yo de pequeña tomé alguna clase de canto,

y me gusta mucho cantar, pero no soy profesional.

-Bueno, tampoco tienes el título de coctelería,

y sin embargo haces unos cócteles...

(SE RELAME) Está delicioso. -Gracias.

-Eres muy joven, Sara,

todavía estás a tiempo, ¿por qué no lo pruebas?

-No sé, Elvira, es un mundo muy complicado,

y hay mucha competencia. -¿Y si sale bien?

¿Por qué no te presentas a un programa de televisión?

-Porque no me cogerían. -Por probarlo...

-Bueno, que me voy a llevar esto.

-Doña Elvira.

-Hombre, don Fernando Quintero.

-¿Qué tal? Vengo con un compañero del partido.

Jesús Olaizola es nuestro tesorero, doña Elvira Soler.

-La dueña del Moonlight, ¿verdad? -Eso es. Encantada.

-Igualmente, he oído hablar de usted. -Ah, mira qué bien.

Mi fama me precede.

¿Y qué ha oído? -Por ejemplo,

que este es uno de los mejores locales de Distrito Sur.

-Yo también he oído hablar del PMA,

por ejemplo que su candidato

es la persona adecuada para acabar con la corrupción.

-Efectivamente, es uno de los puntos clave

de nuestra campaña, y por eso estamos aquí.

-¿Por la corrupción? -No, mujer, no.

Jesús quiere decir que estamos aquí porque se nos ha ocurrido

realizar un acto de campaña en el partido,

de cercanía con los jóvenes, ¿sabe?

Y estamos buscando un sito que fuese lo menos impersonal posible,

que no se pareciese a un salón de actos para el evento.

-Yo creo que todo el mundo tiene un talento oculto.

-Bueno, no sé si todo el mundo, pero entiendo lo que quieres decir.

-Mira Sara, la camarera de nuestro pub.

-Sí.

-Yo no tenía ni idea de que cantaba, y fíjate.

-Sí, Sara me dejó bastante impresionado, sí.

-Yo he hecho cosas, nada profesional,

he hecho teatro en el colegio, en el instituto,

pero Sara solo había cantado en el coro de su pueblo, y mírala.

Lo que importa no es el currículum, es el talento.

-Eso es verdad, sí.

-¿Has visto "Taxi driver"?

Robert de Niro.

"Are you talking to me?"

"Are you talking to me?"

¿Qué te parece? -Pues me dejas...

sin palabras.

-También puedo imitar a Ray Liotta en "Uno de los nuestros".

He estado practicando y puedo estar cinco minutos sin parpadear, mira.

-Fíjate, yo te vería más en plan Joe Pesci.

Pero, de verdad,

esto es más complicado de lo que la gente piensa.

-No, no puede ser tan complicado,

seguro que tienes algún papelito por ahí pequeño para ir empezando.

-Para conseguir un papel tienes que hacer casting,

presentarte a pruebas...

-Las pruebas y los casting son para los desconocidos,

y tú a mí ya me conoces.

Además, me dijiste que tus películas lo están petando en Asia.

-¿Y eso qué tiene que ver? -Que tengo el físico perfecto,

a los chinos les encanta lo latino.

¿Tú has visto este pelo? Mira qué alfombra persa.

Y esto ojos... Yo creo que allí lo puedo petar muy fuerte.

-¿Sabes qué, Ricky?

Podemos pensarlo.

La verdad es que hay muchos papeles. Déjame que le dé una vuelta, ¿vale?

Pero antes asegúrate de solucionarme el tema de este tío.

-No te preocupes, va a quedar más manso que un corderito.

Esta noche lo tengo solucionado,

pero tú no te olvides de lo que hemos hablado.

-Por supuesto.

Ahora perdona, tengo que retomar un tema...

(RÍEN)

-Hasta luego, Carlo. -Hasta luego.

(Puerta)

Sí, déjalo en el aparador...

-También puedo hacer papeles de comedia.

Lo digo para que no me encasilles en el papel de gánster.

-Hombre, por supuesto. Tranquilo, que lo recordaré.

-Mucha gracias, Carlo. -A ti.

-Tú sí que molas. -Nos vemos. El tema...

Sí, que suba la chica.

-No tengo ningún inconveniente en realizar un evento en el pub

siempre que no interfiera con el negocio, claro.

Y, por supuesto, que nos pongamos de acuerdo.

-Por ese lado no habrá problema. Pero ya que estamos,

vamos a testar la opinión de la juventud.

Perdona, solo te quiero hacer una pregunta.

¿Tú cómo verías si en un pub como este

se organizara un acto político para jóvenes?

-Sinceramente, creo que sería un fracaso.

A los jóvenes no nos interesan mucho los actos políticos.

Otra cosa sería si viene un político y se toma unas birras,

o jugara al billar, yo creo que eso tiene más gancho.

-¿Te refieres a algo más informal?

-Que no sea político. -Que no sea la vieja política.

Creo que se ha explicado perfectamente.

-Es que Sara vale un montón.

Es el alma del Moonlight.

-¿Y sabe usted si el local estaría disponible

dentro de cuatro días, por ejemplo? -No sé.

Sara, ¿cómo tenemos el local dentro de cuatro días?

-Pues tenemos un cumpleaños.

-¿El sábado?

-Los sábados no hacemos reservas para eventos.

Pasado mañana tenemos el campeonato de dardos.

Tendría que ser para la semana siguiente.

Lunes o martes, el resto está reservado.

-Vaya, parece que tienes todo el calendario en la cabeza.

-Tengo muy buena memoria, es un don natural.

-Muy bien, estupendo.

Parece que tendrá que ser la semana que viene.

¿El lunes te parece buen día?

-El lunes es mal día, pero hablamos con el secretario

y acordamos en breve.

Y hablando de dinero,

¿qué nos costaría cerrar el local el día que esté disponible?

-¿Por qué no le piden a Sara lo que quieran tomar

y lo hablamos tranquilamente en el reservado?

-Una tónica, por favor.

-A mí me gustaría pedir un carajillo,

pero veo que no tenéis máquina de café.

Voy a seguir poniendo a prueba tu memoria.

¿Podrías prepararme un ruso negro? ¿Sabes cómo se hace?

-Claro, es un cóctel a base de vodka y licor de café.

-Muy bien, eso es.

-La única duda que tengo es si lo prefiere en vaso largo,

como se toma ahora,

o es usted más clásico y lo prefiere en vaso corto.

-Corto, vaso corto. Gracias.

-Ay, Candela, menos mal que has venido rápido.

-Andaba por el barrio echando currículums.

-No habrás ido al piso este, ¿verdad? -Paty, ¿para qué me has llamado?

-Antes me has dejado muy preocupada,

y sé que me vas a decir que me meto donde no me llaman,

pero no puedes aceptar eso, Candela, no puedes, en serio.

-Ya lo sé, pero no puedo hacer nada.

Y no te creas que es tan raro. Espera.

Aquí esta.

Esto no es una página de contactos, es un portal inmobiliario.

-Ya lo conozco. -Lee el anuncio.

(LEE) -"Busco una mente abierta para el cuidado amoroso

de un hombre honesto, genuino y único".

¡Joder con los eufemismos!

-Pasa al siguiente.

(LEE) -"Ofrezco piso a chica de 18 a 25 años

a cambio de relaciones sexuales.

Yo, 39, limpio". Menos mal.

"Educado. Piso tranquilo. Ideal estudiantes.

Solo inquilina agradable, extrovertida, limpia y liberal".

Qué asco.

Este va a saco. -Pues como ese, 32.

Paty, me da muchísimo asco,

es humillante, pero ya no sé qué hacer.

La vida es así, cuando estás abajo te pisan,

y no hay nada que hacer.

-Creo que tengo la solución.

-¿Me has encontrado trabajo? -No, eso no.

-¿Entonces?

-Te he encontrado una casa en la que puedes vivir.

Un piso que tiene todas las comodidades

sin necesidad de acostarte con nadie. -¿Dónde?

-En mi casa.

-Paty, eres un sol, pero...

-Ni peros ni peras ni nada, lo digo de verdad.

Yo vivía con mi padre, pero ahora la casa está libre.

Esa habitación no la utilizo para nada,

no tendrías que pagar nada.

Además, por contrato no puedo realquilarla.

Pagaríamos los gastos a medias, ¿qué?

-Esto es muy fuerte, ¿lo dices en serio?

-Totalmente en serio.

Además, me viene bien un poquito de compañía.

-Pues si no me dejas pagarte nada yo te lo pago limpiando.

Yo me ocupo de todo: limpio, friego,

te hago la compra, cocino... Yo cocino superbién.

-Pues me parece que ya tenemos trato.

Pero con una condición. -¿Cuál?

-Que irás a la comisaría a denunciar al cerdo de los 250 euros

por dos polvos a la semana.

-Pero, Paty, hay un montón así. -Sí, hay un montón de gente mala.

Un montón de gente que roba, que estafa que viola...

Es imposible denunciarlos a todos,

pero tú has contactado con uno, tú puedes denunciar a este.

-Yo creo que ni siquiera es ilegal. -Eso que lo diga la policía.

Tú vas y lo cuentas.

¿Ya no te acuerdas de un tal Yago Narbona?

-Como para olvidarlo.

-¿Y no te acuerdas lo pilladas que estábamos?

Si no llega a ser por ti, yo no hubiera denunciado nunca.

Y seguramente hoy, ese tío estaría estafando a chicas como tú y yo.

-Ya. -Esto no lo puedes dejar correr.

-Tienes razón, y si no soy yo, será otra la que caiga.

-Exactamente.

Hacemos una cosa. Espérate hasta que cierre el bar,

que hoy cierro pronto.

Si quieres te acompaño a la comisaría y denunciamos juntas.

Y mientras te quedas por aquí y yo te invito a algo.

-Muchísimas gracias, Paty, de verdad, gracias.

-No me las des. Hoy por ti y mañana por mí.

Te voy a poner algo. ¿Qué quieres, un zumo?

-Un pincho. -Un pinchito.

(RÍEN)

-Un ruso negro, ¿y qué más has pedido?

-Un "godfather". -Y yo del "gintonic" no salgo.

Pero la camarera controla muchísimo. -Sí que controla,

y sabe mucho de cócteles.

-Y está que cruje, vaya miraditas le echabas.

-No digas tonterías, podía ser mi hija.

-Un tío bien plantado, con pasta, con proyección pública,

un tío vivido, con cosas que contar. Te las vas a llevar de calle.

-Que no, hombre, que no,

que yo ya no quiero llevarme a nadie de calle,

ni tengo edad para esas cosas.

-Pero tú no eres gay, ¿no? -No, por favor.

Lo que pasa es que no estoy en el mercado.

-Pero casado no estás.

-Soy divorciado y con dos hijos.

Pero sí tengo una relación con una mujer maravillosa.

Es guapísima, se llama Maika.

Marchante de arte.

Desgraciadamente, hace unos meses se fue a trabajar a Méjico,

y por asuntos personales y familiares.

Bueno, mantenemos una relación a distancia.

Si he sido simpático y agradable con la camarera,

ha sido solo por cortesía.

No creas que soy de esos viejos verdes

que van babeando detrás de las veinteañeras.

-Yo tampoco, no te creas. Yo estoy casado y muy feliz,

y con un hija adolescente, imagínate.

No hay nada que me dé más asco que un viejo verde.

Ay... -¿Qué te pasa?

-No debo beber, luego me da acidez.

-A mí me pasa eso cuando hago una comida pesada.

Tengo por aquí un remedio que me funciona estupendamente,

si quieres una pastilla...

-Pues sí, porque me las he dejado en casa.

-¿Quieres más agua? -Así está bien.

-Toma. -Gracias.

-Me las envían del Perú,

es un compuesto de hierbas del Amazonas,

que machacan con una solución...

No sé, no tengo ni idea.

-¿Efectos secundarios? -Ninguno.

Todo es natural, a mí me va muy bien.

-Gracias.

Ha estado bien esta tarde.

Me ha gustado charlar contigo de todo esto.

-Ha estado muy bien, ha sido una tarde muy interesante.

-Vamos a montar una buena, lo presiento.

Es buena idea eso que ha comentado la camarera,

es el tipo de idea que jamás saldría en una asamblea del partido.

Estas cosas surgen así, en reuniones improvisadas como esta.

Yendo de bares, tomando copas, charlando de compañero a compañero...

-Yo pienso igual que tú, si me hubiesen comentado esa opción

de hacer el encuentro con los jóvenes de una forma más oficial,

hubiese pensado que era una locura, pero estando contigo

y escuchando a la camarera, me parece una idea cojonuda.

-Vamos a conseguir unos cuantos votos, estoy convencido.

Bueno, no te interrumpo más,

que seguro tienes muchas cosas que hacer,

y yo, entre otras cosas, tengo que hacer de padre y de marido.

Compañero, vamos bien.

(RÍEN)

-Sí, sí, vamos bien, vamos muy bien.

Cuidado en el camino a casa. -De acuerdo.

-Chao.

Menudo tipo, el Olaizola este.

Bueno, vamos a trabajar un poquito.

(Teléfono)

¿Sí? -"¿Quintero?

-Sí, soy yo. -¿Fernando Quintero?

-Sí, soy yo. Discúlpeme, ¿quién es? Es que no se oye muy bien.

-Si quieres seguir vivo, abandona la política".

-¿Qué?

Perdón, ¿de qué va esto?

¿Es una amenaza? ¿De parte de quién?

¡Si se trata de una broma, les aseguro que...!

(CUELGA)

Lo que me faltaba a mí ahora.

-Y lo dice así, con estas palabras:

(LEE) "Alquilo habitación por 150 euros al mes

a cambio de sexo dos veces por semana".

-Sí, eso es exactamente lo que pone en el anuncio.

-El anuncio puede decir una cosa y él en persona decir otra.

-Parece una tontería, pero esto para un juez

podría ser una broma pesada, o un caso de proxenetismo.

-Yo me imagino que por esto se llevará una buena condena.

-Depende del juez.

-Fácil no va a ser condenarlo por esto.

-¿Me estás diciendo que esto no es ilegal?

A ver, Paty, sí y no.

Si el sexo es entre adultos y es consentido

y no hay intimidación ni violencia de por medio...

-Consentido es, quiero decir,

no me ha amenazado ni nada de eso, pero evidentemente,

este tío está abusando de una situación de superioridad.

-Tú imagínate que decide aceptar el acuerdo,

firma y alquila el piso y luego se niega a tener sexo.

¿Qué pasa? Si el tío la amenaza con echarla del piso,

eso sería intimidación, ¿no?

-Pues tampoco está claro.

-Ahí podríamos hablar, tal vez, de un caso civil.

Ese es el acuerdo al que ellos han llegado,

pero si tú te niegas a tener relaciones sexuales

con el casero, no es motivo para la resolución de un contrato.

-Hasta ahí no quiero llegar, yo solo quiero denunciarle.

-Y lo vas a denunciar, es importante que quede constancia.

-Yo no quiero que os hagáis ilusiones,

no creo que haya ningún juez interesado en investigar este caso,

a priori no hay ningún delito.

-¿Ves? Si fuera delito,

no habría 20 000 anuncios en internet en ese plan.

Vi uno que no era una habitación, era un estudio,

tenías que compartir cama con el casero.

-Yo ya estoy flipando,

no me cabe en la cabeza que esto puede ser legal.

Estoy segurísima que detrás de todo esto

hay cosas muchísimo más oscuras que no sabemos.

-¿A qué te refieres?

-En el momento en que el tío capta a una mujer desesperada,

puede abusar de ella y aprovecharse como quiera.

-Podría ser, tienes razón, pero especular no sirve de nada.

Yo, la verdad, no sé cómo ayudaros,

lo que podría hacer es cursar la denuncia,

y esperar a ver qué dicen del juzgado, ¿no Merche?

-Lo que dice Paty tiene sentido, Nacha.

Igual, si tiramos del hilo,

resulta que el tipo está metido en alguna otra cosa.

-Podría ser, pero

¿vamos a investigar a un ciudadano por si acaso?

-Por si acaso no, porque una chica ha puesto una denuncia.

-Yo propongo que hablemos con este hombre de tranquis,

ir y decirle: "Mire usted,

hay una persona que tal vez le va a denunciar,

piense bien lo que está haciendo".

Y no desvelaríamos tu identidad, Candela.

-Pero va a saber que soy yo. -¿Cómo va a saber que eres tú?

Seguro que hay un montón de chicas en tu misma situación,

alguna lo habrá contactado. -Vale, yo lo que digáis.

-Muy bien.

Toma, tienes aquí los datos de este cerdo,

por no llamarle de otra manera.

(Voces en la televisión)

Deberíamos hacer algo de cena, ¿no?

Qué pereza, por favor, si no hay nada.

Hay huevos, puedo hacer revuelto.

(ESPE SUSPIRA)

Una ensalada mejor, ¿no?

¿Pedimos pizza?

Mejor eso, sí.

(Puerta)

¿Quién es a estas horas?

Hombre, qué sorpresa. ¿Interrumpo algo?

Os he traído sushi.

Pues me parece genial porque no hemos cenado

y no sabíamos qué pedir.

Perfecto. Si no tenéis plan y os apetece.

-¿Qué tal, Álvaro, cómo estás? -Bien, ¿y tú, cómo te encuentras?

-Yo estoy un poco cansada, creo que me voy a la cama.

Eso será después de cenar. Lo voy poniendo en platos.

Pon solo dos, que no tengo hambre. ¿En serio?

Chicas, si llego en mal momento, yo me voy.

-Que no, ¿cómo te vas a ir?

Es que me he tomado un vaso de leche hace un rato,

y la leche con el pescado, como que no...

No me mires así que está todo bien, tengo sueño, simplemente.

Hasta mañana. Descansa.

Cualquier cosa me despiertas. Sí, mamá...

-Lo siento, Silvia.

Seguramente Espe quería estar a solas contigo,

y hablar de vuestras cosas y vengo a cortaros el rollo.

No estábamos hablando de nada.

Llevamos todo el día tiradas en el sofá juntas.

Ya. ¿Y cómo la encuentras?

Está tocada. Pero, bueno, poco a poco.

Espe es fuerte como un roble.

Y tiene amigas que la cuidan muy bien.

Y eso que tú deberías dejar que te cuidaran.

¿Cómo tienes la herida? Pues muy bien.

Yo también tengo gente que me cuida.

¿Tú qué tal?

Muy liado, y más ahora que estoy solo.

Claro.

Y es una pesadez dar explicaciones a todo el mundo

de lo que pasa con Tomás.

Se ha corrido la noticia. Sí, y todo el mundo me dice lo mismo:

"Con lo buen tío que parecía".

La verdad, me dio pena en el interrogatorio.

Lo del cobre lo hace para ayudar a su madre.

No tiene mal fondo, solo ha cometido un error.

Ella también me da pena,

porque con todo lo que se ve en la tele de desfalcos y corrupción,

para una vez que hace algo lo pillan.

Tiene su lógica, esos son ladrones profesionales.

Están dentro del sistema y es difícil pillarlos,

aunque alguno cae. ¿Cuánto crees que le caerá?

No creo que llegue a pisar la cárcel.

¿En serio?

Este tipo de delitos no tienen mucha condena.

Y Tomás no participó directamente en el robo.

Serán cargos de encubrimiento, receptación...

Lo bueno es que colaboró con la policía.

Eso es verdad, si no llega a ser por él

nunca hubierais cogido a la banda del Chato.

Eso los jueces lo tienen en cuenta. Yo creo que serán menos de dos años,

y si no tenía antecedentes, es raro que pise la cárcel.

Pues me alegro, porque una vez que entras en prisión,

al salir es difícil levantar cabeza.

Lo importante es que le ha servido de escarmiento

para que la próxima vez no se meta en líos.

Ojalá.

Toma, para el pedido de mañana.

-Perfecto. -Y no te olvides del ron reserva,

que se acabó ayer. -Vale.

Y hablando de ayer, ¿no me vas a contar nada?

-Es que no hay nada que contar.

-¿No me vas a dar detalles de tus éxitos como estrella de la canción?

-No empieces como tu hermano que no fue para tanto.

-Me han contado que si no llegas a cantar tú,

esto no lo levanta nadie.

-La verdad es que lo del karaoke fue un desastre.

-Un desastre, pero mira tú,

se ha descubierto un diamante en bruto.

-Y dale, pero si ni siquiera me has oído cantar.

-Si quieres sacamos el micro y me haces un recital en privado.

-Luis, para ya, que me da mucho corte.

-Vale, vale, perdón. No quería molestarte.

Solamente te digo una cosa,

yo el karaoke no lo voy a sacar más porque no quiero líos,

pero si tú en algún momento quieres cantar,

dar un concierto o lo que tú quieras,

tienes el Moonlight a tu disposición, y cobrando, por supuesto.

-Yo te lo agradezco, de verdad, pero va a ser que no,

porque lo de ayer fue para salvar la situación,

pero ya está. -Vale, punto y final.

Solo si tú quieres.

-Bueno, me lo voy a pensar. -Te ha picado el gusanillo.

-La verdad es que los aplausos son adictivos.

-Ya me imagino.

¿Qué, nos vamos? -Venga.

-Vaya horas.

-Le dije que sería el primero en saber lo que he decidido,

y yo siempre cumplo lo que digo, no como otros.

-No lo dirá por mí, yo siempre le he pagado puntualmente.

-Por eso le hago el favor de venir aquí.

De ir de frente no puede presumir.

-¿Me va a denunciar sí o no?

-No. -Muy bien.

Veo que ha escuchado la voz de la inteligencia.

-Pues sí, la otra vocecilla tenía sus argumentos, no se crea.

Pero ¿qué gano yo denunciándole?

Nada.

Si le cuento todo lo que sé sobre usted,

ellos se apuntarían el tanto de detener a un asesino,

a mí no me agradecerían nada.

Para mis antiguos compañeros sigo siendo un apestado.

-Ya le dije en su momento y lo vuelvo a repetir,

que yo no soy ningún asesino. -Y yo le repito otra vez,

usted ha matado a López. -Ah, ¿sí? ¿Por qué?

¿Para qué?

-Eso es lo que no sé y eso es lo que lo salva, Damián.

Si supiera todos los detalles le estaría encubriendo,

pero como no tengo ni idea

de sus motivos para cepillarse a ese quinqui,

mi conciencia está tranquila. -Muy bien.

¿Y cuánto me va a costar esto?

La voz de mi inteligencia me dice que no me saldrá gratis.

-Evidentemente me juego mucho dejando esto correr,

vaya preparando la cartera.

Si me van a acusar de encubrimiento, que me acusen también de extorsión.

-No se preocupe, voy a ser muy generoso, como siempre.

Pero quiero algo más que su silencio, quiero que siga trabajando para mí.

-En otras palabras,

quiere seguir cargándose quinquis y yo soy quien se los va a traer.

-Demasiada palabrería, ¿no le parece? ¿Por qué no vamos al grano?

Quiero que localice al Boli, vive en Vallecas,

no sé mucho más de él, bueno, sí,

que pertenecía a la cuadrilla de José Manuel López.

-Pues no es mucho para empezar.

-Lo sé.

A lo mejor esto le ayuda.

-No espere una factura,

oficialmente ya no trabajo para usted.

-Ahora va a ser usted el que no quiere que lo vean conmigo.

-Le daré un nuevo número de teléfono,

no quiero dejar más rastros de nuestros negocios.

Tómeselo en serio, ferretero, no dejaré que me enmierde.

-No se preocupe, a mí tampoco me interesa que me relacionen con usted.

-En cuanto sepa algo nuevo le aviso. -Corre prisa, Iriarte.

-Haré lo que pueda.

-No se deje ver mucho por el barrio,

no quiero que Bremón vuelva a hacer preguntas.

-No se preocupe por Bremón, ese tío no sabe ni por dónde pisa,

es un incompetente. -Incompetente, sí,

pero ha llegado a ser comisario, no como otros.

-Porque le enchufó su suegro que era DAO.

-Muy bien, lo que usted quiera.

Que no quiero que vuelva a hacer preguntas.

-Tranquilo.

Buenas noches, ferretero.

-¡La puerta!

(GOLPES) -¡Ay!

-Madre mía cómo cansa esto.

¿Qué te pasa, Andrés?

No me digas que te he hecho daño. ¿Te he hecho daño?

Perdóname, tío. ¿Me perdonas?

¿Sabes qué pasa? Que no te entiendo un pijo,

pero tampoco me importa.

(SE QUEJA)

Yo te he traído aquí para comentarte una cosa, y todavía no he empezado.

Verás, esto va sobre distribuir, no tanto cine,

sino de distribuir justicia, ¿eh?

Tú le vas a pagar a Carlo d'Agostino lo que le debes,

y yo a ti...

no te voy a cortar los huevos. ¿Te parece?

(ASIENTE)

No vas a gritar, ¿a que no?

(RESPIRA)

¿Has entendido lo que te he dicho? -Sí, entendido.

-Vas a pagarle a Carlo d'Agostino lo que le debes, ¿verdad?

Y se lo vas a pagar bien prontito,

porque tengo entendido que te quieres marchar de España.

Como se te ocurra largarte del país sin pagarle,

te voy a encontrar.

Me da igual que te largues a Dubái o donde tú quieras.

Me parece que tú no sabes con quién te la estás jugando.

-Mañana a primera hora le hago la transferencia.

-Muy bien, Andrés, muy bien, se nota que eres un tipo razonable.

Ven aquí.

(PROTESTA)

En realidad, tú y yo aquí ya hemos terminado,

pero te voy a poner un poquito más al óleo.

No te lo tomes en lo personal,

es solo para que no se te olvide lo que hemos estado hablando.

Venga, vamos allá.

(GOLPES)

(SE QUEJA)

Sara, ¿qué estás haciendo aquí?

Sara, ¡dónde vas!

Lo siento, la he cagado, pero bien.

-Tus disculpas no nos sirven de nada.

Y ahora vamos a ver qué hacemos con lo de Sara,

eso es lo único que urge.

-Déjame hablar a mí con ella,

la conozco y sé cómo tratar el asunto.

-Tu hermano le estaba pegando una paliza a un pobre hombre.

-No es que sea raro, es un crimen. -Eso tiene una explicación.

Ese tipo es un camello y sabe que mi hermano ha estado enganchado.

Le propuso un trato, darle droga gratis

a cambio de que Ricky hiciese la vista gorda

mientras él vendía farlopa.

-Nacha y yo hemos empezado a investigar a ese tipo.

Ella está haciendo averiguaciones sobre el caso.

¿Sobre qué caso, Mercedes?

Yo no he autorizado ninguna investigación sobre este asunto.

Pero lo harás, ¿verdad?

Ese hombre no es trigo limpio,

lo podríamos pillar por alguna otra cosa.

-Yo no quiero más líos, Nacha, bastante tengo yo.

-Los problemas hay que enfrentarlos y buscarles una solución.

Si tú denuncias, vas a evitar que muchas chicas como tú

pasen por el mal trago que acabas de pasar.

¿En su negocio hay alguna cámara de seguridad

que apunte a esa puerta del muelle? Eso sería de gran utilidad.

Solo hay un cámara en la puerta de entrada,

el resto están en el interior.

El que hizo las pintadas sabía dónde hacerlas,

para no ser grabado.

Eso parece ¿Cree que pueden hacer algo?

-Es mucho mejor no tener una poli en la familia.

Por eso tu madre me utilizó para alejarte de Silvia,

no le importó nada lo que yo sentía por ti.

Dime la verdad,

¿alguna vez has sentido algo por mí?

-Sé que la vuelta va a ser dura,

pero tarde o temprano tendré que pasar por ese trago.

¿Seguro que te sientes capacitada para afrontar todo eso?

Tú sabes que la prensa ha publicado muchas cosas sobre mí,

y que tengo un juicio pendiente,

pero ese juicio es por un par de delitos fiscales,

nada más. Con respecto al narcotráfico,

no hay nada contra mí,

ni el Ministerio Fiscal ni ninguna acusación particular

han puesto demandas. Es un asunto zanjado.

-Puede que para ti sí,

pero no tiene por qué estarlo

para quienes estaban involucrados contigo.

Si me dieses algún nombre...

-¿Qué ha averiguado sobre Boli?

-¿Y esos modales? Ni un "hola", ni un "buenas noches".

-Los formalismos acabaron hace tiempo, ¿qué ha averiguado?

-No se ponga chulo conmigo que lo tengo por los huevos.

Si se pasa diré a la policía lo que sé sobre la desaparición de López.

-Deje de amenazarme y vaya al grano.

-Sara no tiene un pelo de tonta.

-Como nos denuncie estamos fastidiados.

-Le he pedido que no lo hiciera. -¿Y qué te ha dicho?

-Que no tengo derecho a pedirle eso. Y se ha largado.

-Madre mía, esto pinta fatal.

Habrá que meterle el miedo en el cuerpo

para que no vaya a la policía.

-¿Sara? Espera, espera, déjame hablar.

No deberías decir que no sin saber de qué quiero hablarte.

Se trata de tu padre.

Sí, de tu padre.

Y creo que te va a interesar lo que voy a proponerte.

En una hora en mi casa.

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Servir y proteger - Capítulo 509

13 may 2019

La inspectora jefe Miralles es la policía más veterana de la comisaría del Distrito Sur. La inspectora Alicia Ocaña se incorpora a la comisaría. Ambas son el eje en torno al que gira la vida personal y profesional de sus compañeros y los casos policiales que afectan al barrio.

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  1. Maria

    Soy de argentina y lamento no poder ver esta novela por favor no nos hagan esto a los que no vivimos en España

    pasado lunes
  2. Clara

    Y esto porque no lo puedo ver ???? Estoy en francía y pues... no puedo ver el video no sé si es por eso Pero por favor yo lo quiero ver !!!

    pasado lunes