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No recomendado para menores de 7 años Servir y proteger - Capítulo 504 - ver ahora
Transcripción completa

¿Qué pasa? -Que se casa mi hijo.

-Como María no vaya a la boda, se va a pillar un rebote...

Y conociéndola, vamos, vamos...

-Ya llamaré a Isra y le pongo al día.

De momento, no metas la pata con María.

-López se ha instalado en Getafe. Ahí tienes la dirección.

También he apuntado el nuevo teléfono móvil.

-Mis padres lo dejaron hace muchos años.

Apenas nací, mi padre la palmó de una embolia,

apenas lo conocí...

Lo único por lo que me encajaría esta historia

es porque sé que se llevaban mal desde el principio.

-Lo que voy a ir haciendo es identificar quién es

y saber si tiene antecedentes. -Vale. Gracias, Toni.

-Hoy no quiero líos,

pero la próxima vez te denunciaré yo a ti

por acusarme de trapichear con droga y de acosar a una mujer.

Ninguna de las dos es verdad y no tienes pruebas.

-Esta tarde sale una furgoneta de Distrito Sur a Ávila.

(LUIS) -¿Qué lleva? -Jamones.

-Mamá. "Transportes Quintero".

-¿Sabes cuánto valía la carga de jamones

que llevabas en esa furgoneta?

12 000 euros, más tu sueldo, más el coste de la furgoneta,

más todo lo que ha costado todo esto y me va a costar a mí,

porque ese dinero se va a la mierda por tu culpa.

-Hola. Un café para llevar. (MARÍA) -Ahora mismo.

(ELADIO) -Tú estabas ayer en La venta de las flores.

Me invitaste a una copa ye charlamos de fútbol.

(RÍE) -Es verdad

Es verdad, qué cabeza tengo.

-Al verme, se ha puesto nervioso.

Al principio me ha dicho que no me conocía

y luego ha fingido.

-Sí que es sospechoso, sí.

-Supongamos que se huele algo.

Es imposible que sepa que hemos sido nosotros.

(Golpe metálico)

(ESPE) -¿Qué hace Ochoa aquí?

(Gemidos de dolor)

Se trata de Pablo.

Se ha escapado del hospital

y ha dejado inconscientes a una enfermera y a un compañero.

Pablo, no hagas tonterías.

(Golpe seco)

Ochoa, ¿quieres cenar?

-Lo siento, Espe.

-Supongo que no te dijo nada de sus planes,

de lo que iba a hacer o algo. -Quizá es una locura mía,

pero creo que iba en busca de Espe. -Mierda.

(MERCHE) -¿Qué ha pasado? -Ya sabemos dónde localizar a Pablo.

Ha ido a por Espe. ¿Y esta sangre?

(TRAUMATIZADA) No es mía.

Es de Pablo.

Ha muerto.

(SOLLOZA)

(Música emocionante)

(Música melancólica)

¿Quieres que te prepare una infusión?

Muchas gracias...

por quedarte conmigo esta noche.

Era irme a un hotel a dormir contigo

o quedarme con los de Científica. (RESOPLA) Esa gente es rara.

¿Estás bien?

(ABATIDA) Pues no sé...

Llevo tanto tiempo en esta montaña rusa de emociones

que ya no sé qué es estar bien o estar mal.

Todo pasa, ¿sabes?

Volverás a estar fuerte.

¿Tú crees?

Yo me conformaría con...

dormir una noche entera del tirón

sin pesadillas ni sobresaltos.

Poco a poco.

Ojalá...

(LLORA) volviéramos hacia atrás.

Lo sé.

Aquí tienes el apoyo de todos, ¿vale?

Va a venir el comisario Bremón.

Quiere tomarte declaración personalmente.

Voy a ponerme un café, ¿no quieres nada?

No has probado bocado desde ayer.

Espe.

Eres una campeona, Espe.

Cómo me alegro de verte sana y salva, de verdad.

(LLOROSA) Siento mucho no haber podido impedir

la muerte de Ochoa.

No pude hacer nada.

Espe, tú no tienes la culpa de nada, ¿me escuchas?

De nada.

Ese hombre era un perturbado.

Un asesino con una misión macabra que cumplir,

pero ahora ya todo ha terminado.

Solo necesito una cosa para dar este asunto por cerrado,

y necesito tu ayuda para hacerlo.

Sí, ya...

me ha dicho Silvia que...

necesita tomarme declaración de todo lo ocurrido.

¿Estás preparada?

(Música tranquila)

(Teléfono)

Sí, dígame.

Perfecto.

¿Ya está limpia?

Muy bien. La necesito enseguida.

(Música de intriga)

Bueno, sí. La mitad ahora y la otra mitad en la entrega,

lo que habíamos hablado.

Muy bien.

Buenos días.

Buenos días.

¿Qué haces tan temprano, te has caído de la cama?

-He ido a llevar la moto al taller, con la pasta que me diste,

y ya de paso, ¡te he traído unos churritos!

-Muchas gracias. Ya he desayunado,

pero a unos churritos nunca se le dice que no.

¿Qué?

-¿Qué? -Tiene buena pinta.

-¿Qué te han dicho en el taller? -Pues nada bueno, Damián.

Según me estaban dando el presupuesto,

han visto que había una grieta en el carburador,

y...

-¿Y qué pasa? Que no se puede hacer nada.

-Sí se puede, Damián, pero...

se llama 300 euros más.

-¿300 euros? -Sí.

Y por eso he venido, a ver si tú podías ayudarme.

-¿Tú te piensas que a mí me regalan el dinero,

que se hacen los billetes en la caja registradora?

-Creo que me vine arriba pensando que eras mi viejo.

Pero eres lo más cercado que he tenido de tener un padre.

Yo entiendo que esperes a tener las pruebas de paternidad,

yo te lo decía por si me podías ayudar con algo.

-No es algo, no es mucho o poco, no es eso, hombre,

pero no te puedo dar el dinero así,

porque no aprendes a valorar lo que cuesta conseguirlo.

-Lo sé, Damián, pero necesito la moto para el trabajo de repartidor.

No te lo pediría si no fuese por algo serio.

-Claro,

¿y qué otra cosa no quiere un padre que ayudar a su hijo, verdad?

-Por eso lo digo, y como ya nos conocemos un poquito más...

Sabes que no te lo pediría si no fuese realmente importante,

te lo juro, Damián. -Lo sé, ya te voy conociendo,

lo sé, eres buen chaval.

Mira, vamos a hacer una cosa, yo no te quiero dejar en la estacada.

Te voy a ayudar, te voy a dar ese dinero,

pero a cambio, te propongo que entres a formar parte del negocio familiar.

-¿Te refieres a currar contigo en la ferretería?

(DAMIÁN ASIENTE) -¿Por qué no?

Los dos aquí codo con codo,

estaríamos más tiempo conociéndonos, ¿qué te parece?

-Yo no he puesto un clavo en mi vida, no tengo ni idea de estas movidas.

-Sí, viéndote se da uno cuenta enseguida.

Pero algo sabrás hacer, ¿no?

-La verdad, dejé el módulo de electricidad a medias,

y yo no me voy a acordar de nada.

-Ves, lo de la electricidad para una ferretería es perfecto.

Además se te ve un tío listo, seguro que aprendes rápido.

-Que no, esto de estar entre cuatro paredes no me mola un pescado.

Yo prefiero el curro de repartidor,

me gusta estar con la motillo, recorrer la ciudad...

-No tiene por qué ser a jornada completa.

Puedes empezar media jornada,

estás aquí, me echas un cable con los pedidos,

con el inventario,

con la caja.

Es contar billetes. Eso sabrás hacerlo.

-Sí.

-Ven que te enseñe.

Le das aquí: hacer caja,

y automáticamente te dice el dinero que hay,

el programa que tiene te hace el cálculo

contando el dinero que hemos dejado el día anterior,

y te dice el dinero que hay,

abres aquí, que la llave está siempre puesta,

le das y ya tienes la pasta.

Fácil. Contar sabes, ¿no?

-Sí, sí, hasta ahí llego.

-Empiezas conmigo, poco a poco, te voy enseñando,

y quizá terminas cogiéndole el gustillo,

te gusta estar a jornada completa y yo encantado,

así tengo tiempo libre y te quedas tú solo. ¿Cómo lo ves?

-¿En serio? -Claro.

No me tienes que contestar ahora.

Te lo piensas y me lo dices. -Pues ya te digo, ¿eh?

Me lo pienso y...

-Perfecto. Venga.

-Pues muchas gracias. -De nada, hombre.

-Pues nada. -Oye...

Gracias por los churritos. -Venga, disfrútalos.

-Venga. -Chao, chao.

Pensé que la oficial Beltrán estaba en peligro,

que el asesino suponía una amenaza para su seguridad,

por eso pedí que un compañero custodiara el piso.

Silvia me previno de que Pablo se había escapado.

Vino a decírmelo personalmente,

venía acompañada de Ochoa.

Ella se tenía que ir

porque tenía que coordinar el operativo de búsqueda,

pero Ochoa se quedó allí.

¿Dónde se quedó exactamente Ochoa?

En el descansillo.

Poco después de que Silvia se fuera,

oí el timbre,

y supuse que sería Ochoa,

que necesitaba ir al baño o algo así.

Fui a abrir, pero antes me cercioré de que era él,

mirando por la mirilla.

Abrí la puerta

con la intención de ofrecerle algo de cenar,

y en ese momento entró en el piso empujado por Pablo.

-Lo siento, Espe.

-Podemos pasar, ¿no?

¿En algún momento Ochoa intentó zafarse de Pablo?

No podía,

Pablo le estaba apuntando con una pistola...

no sé si era su arma reglamentaria.

No he visto el informe de balística, pero se encontraron dos armas,

y una de ellas era la de Ochoa.

Sí, ahora que lo dice, Pablo apuntaba con un arma a Ochoa,

y con la pistola de Ochoa me...

amenazaba a mí.

Tranquilo, Ochoa, porque no va a pasar nada, ¿verdad, Pablo?

Lo estás haciendo muy bien, Espe. ¿Qué ocurrió después?

Pablo cogió un cojín lo puso...

¿Qué vas a hacer? No, por favor, no lo hagas.

Delante del cañón y apuntó a Ochoa, yo...

le pedí que no lo hiciera, pero...

no me hizo caso.

¡Pablo, no, no lo hagas!

(Disparo)

Ochoa cayó desplomado.

Intenté...

socorrerle, pero era demasiado tarde.

Creo que murió en el acto.

Espe, escucha,

¿en ningún momento Pablo te dijo para qué fue a tu casa?

Hay algo que no le he contado, y que explicaría todo esto

pero me gustaría que no constara en la declaración,

es algo muy personal y no quiero que trascienda.

De acuerdo, no te preocupes.

Adelante.

Estoy...

embarazada de Pablo.

Me quedé embarazada, pero no fue por voluntad propia.

Fue cuando él y yo todavía estábamos saliendo

porque manipuló las pastillas anticonceptivas.

Las cambió por placebo para lograr su objetivo.

Ya sé que no fue buena idea ir a visitarlo a la cárcel,

le dije que interrumpiría el embarazo.

Ahora sé que fue un error.

Espe, no estoy aquí para juzgarte,

hagas lo que hagas para mí estará bien.

Lo importante es que sepamos lo que pasó anoche.

¿Quieres un vasito de agua?

No, no, quiero seguir con la declaración.

Cuando quieras.

Ochoa estaba tendido en el suelo y Pablo me apuntaba con la pistola,

(PABLO) -Si ya está muerto.

-Yo intente... (PABLO) -No te preocupes por él.

-Yo intenté llevármelo a mi terreno.

Empecé a decirle cosas dulces, cariñosas, pero...

no pude aguantar mucho tiempo con esa farsa.

Así que empecé a decirle todo lo que pensaba de él,

que era un monstruo,

un asesino,

que nunca iba a tener hijos con él...

¡Nunca te va a ver como un padre, jamás!

¡Nunca vas a tener un niño porque ese niño no va a llegar a nacer!

¡Jamás! (PABLO) ¡No digas eso!

-Eso lo volvió loco,

y se abalanzó sobre mí.

¡Jamás! -¡Cállate!

-Agarré el cuchillo que había en la encimera y...

se lo clavé.

Pero él seguía agarrando mi cuello más y más fuerte.

Yo sentía que me ahogaba.

Pero en ese momento me miró...

-Cuida de nuestro hijo.

-Me dijo que me quería

y expiró.

Espe, lo has hecho muy bien.

Sé que no ha sido nada fácil, pero...

Ya hemos terminado, ¿de acuerdo?

Buenas, Damián.

-¿En qué puedo ayudarte? -No venía a comprar nada.

-Si vienes para que te diga algo más sobre Pablo,

ya os dije todo lo que sabía.

Por cierto, siento lo de tu compañero.

-Sí, ya veo que has leído las noticias.

-Dice que ha habido un muerto por disparo, tiroteos, heridos...

¿Sabes si ha utilizado la pistola con la que me golpeó a mí?

Solo de pensar que podía haber sido yo...

-Aún estamos investigando, no me permiten dar información.

De todas maneras vengo a preguntarte

por un chaval que acaba de salir de la tienda,

José Manuel López, no sé si te suena.

-Por el nombre no...

-Un chaval alto, rubio con chándal, bastante chulo.

-Sí, sí, sí, ya sé quién me dices.

¿Qué pasa, qué ha hecho? -De momento nada.

Pero no es del barrio y se pasa el día aquí,

y a mí no me da buen rollo. ¿Por la ferretería pasa mucho?

-No.

Bueno, ha pasado un par de veces, vino a comprar una regleta

y después vino a pedirme trabajo.

Yo creo que lo de la regleta solo fue una excusa

para venir después a pedirme curro, fíjate lo que te digo.

-Pues ándate con ojo porque es un pieza de cuidado.

-No tenía esa pinta,

me dio la impresión de que era un chaval muy majo.

-Las apariencias engañan, Damián.

El pavo este está acosando a Paty, la camarera de La Parra.

-Ah, ¿sí? -Sí, sí.

Y lo está haciendo sin nadie delante para que no se pueda denunciar.

Este se las sabe todas,

tiene una denuncia de una novia por malos tratos.

Además, sospechamos que puede estar trapicheando en el barrio.

-Si me entero de algo te digo,

pero no creo que vaya a volver por aquí.

Le dije que era imposible contratar a nadie más,

con la bajada de clientes que tengo,

no tengo para contratar otro dependiente.

-Cómo es la gente, tío,

si supieran que gracias a tu llamada Espe está viva,

se callarían la boca. -Por cierto, ¿cómo está?

He leído que ha habido tiros, heridos...

-Bien, dentro de lo que cabe está bien.

-Cuídala mucho y dale muchos ánimos de mi parte.

-Si vuelve a aparecer este tipo por aquí, avísanos.

Queremos evitar que este personaje

siga acosando a las mujeres del barrio.

-Yo también.

-Muchas gracias por todo, Damián. Hasta luego.

Pues sí, Claudia, hasta aquí te puedo contar.

Ha sido una lástima que todo haya terminado

con la muerte de Ochoa.

Al menos esta pesadilla ha terminado.

Espe está relativamente bien.

Habrá que estar encima de ella, apoyándola y protegiéndola.

Efectivamente,

el comportamiento humano es impredecible.

¿Qué dices? No, no hace falta que vuelvas.

Disfruta de tus vacaciones que te las has ganado, ¿de acuerdo?

Adiós.

Hola, Emilio.

Acabo de contarle a Claudia todo lo que ha pasado.

Bueno, le he hecho un resumen,

no quiero que se preocupe demasiado en sus días libres.

Conociéndola va a ser difícil que no se preocupe.

Tengo buenas noticias,

Régimen Disciplinario me ha devuelto la placa

después de la sanción,

y me voy a encargar yo de la investigación de Espe.

Enhorabuena, pero es un poco extraño que te hayan asignado a ti el caso,

estás muy implicada en él. ¿Crees que no sería objetiva?

No lo digo por eso, pero va a ser muy duro para ti.

Sí, pero yo pedí expresamente encargarme de esta investigación.

Al igual que Espe,

también necesito pasar página con esta historia,

y nada mejor que enfrentarme a ella.

Ya, pero no creo que sea un buen momento

para que Espe vaya a declarar, ¿no te parece?

Puedo ir yo a hablar con ella.

¿Y todo esto no puede esperar un tiempo?

Cuanto antes esté su informe en Jefatura

confirmando la legítima defensa,

mucho mejor para todos, especialmente para Espe.

Yo estuve en esa situación y me tuve que defender de la misma manera.

Quizá, si hubiera sido más contundente,

se podrían haber evitado varias muertes.

No pienses en eso ahora.

Voy a decirle a Mercedes que le diga a Espe

que no se vaya todavía.

Hola, Mercedes,

¿le puedes decir a Espe que no se vaya?

Muchas gracias.

Quiero que escuches su declaración grabada.

Claro, por supuesto.

¿Qué iba a hacer la pobre?

Pablo estaba decidido a acabar con su vida.

-Desde luego, qué situación tan horrible, madre mía.

No le tendría que pasar a nadie, pero a Espe menos.

¿La habéis visto, sabéis cómo está?

-Todavía no, yo hablé con Silvia para ofrecerles mi casa,

mientras Científica trabajaba en el piso de ellas,

pero prefirieron quedarse en el hotel

porque Espe no ha podido dormir bien todos estos días.

-¿Cómo podría después de lo que ha pasado?

-¿Y el funeral de Ochoa se sabe cuándo va a ser?

-Pasado mañana. Otro trago también.

-Va a venir su hijo de Alemania, por eso no lo han hecho antes.

-No tenía ni idea que Ochoa tuviera un hijo.

-Solo este de veintitantos, que le salió un trabajo en Múnich

y se independizó hace tiempo,

lleva mucho tiempo viviendo solo fuera.

-Mira, como tu hijo.

Por cierto, hace tiempo que no me cuentas nada de Isra,

¿qué tal está?

-Bien, ahí va, está muy bien.

-¿Sigue con ese novio que era dentista?

¿Cómo se llamaba?

-Armand, el ortodoncista, siguen juntos, están genial.

(CLIENTE) -¡María, por favor! -Perdonadme,

que me llaman en la terraza.

-Me acabo de quedar yo a cuadros, ¿por qué no le cuentas a María

que Israel se casa la semana que viene?

-Yo qué sé...

Tenemos mucho lío en comisaría y no he encontrado el momento.

-Ya, claro.

Entonces, doy por hecho que tampoco has encontrado el momento

para contarle a Isra que estás con pareja, ¿no?

-Pues, mira, no.

No he podido hablar con él desde ayer y no lo he encontrado.

-No me puedo creer,

llevas un montón de meses saliendo con María,

¿cómo es posible que no has encontrado en este tiempo

un momento para contárselo a tu hijo?

-Luego lo llamo y se lo digo, ya está.

-Ya. ¿Y a María qué, también luego?

Acabas de tener la oportunidad.

Te acaba de preguntar por tu hijo y por su novio.

Yo no entiendo por qué no le has contado

que Israel se casa la semana que viene.

-Deja de preguntarme cosas y de meterte en mi vida, por Dios.

-Elías, de verdad, nos conocemos, no vayas por ahí

y no la pagues conmigo, deberías preguntarte

por qué estás evitando contarle a María que tu hijo se casa.

-Deja el tema que me vas a amargar el café.

-Está bien, como tú quieras.

-Perdón, ¿me estoy perdiendo algo?

-Cosas del trabajo que está...

-Bueno.

Eso es todo. ¿Quieres escucharla otra vez?

No, es suficiente.

Beltrán dice en su declaración que Baeza llevaba dos armas,

y una era el arma reglamentaria de Ochoa.

¿Eso ha sido confirmado? Sí.

Científica ha confirmado que es suya.

De la que no tiene ninguna pista es de la otra,

con la que efectuó el disparo.

Mercado negro supongo. Sí, efectivamente,

número de serie borrado.

Balística está trabajando en las vainas que encontraron en la casa,

pero no hay marcas que la relacionen con otro crimen.

¿Alguna pista de cómo pudo hacerse Pablo con este arma?

Estamos trabajando en ello.

Damián dijo en la declaración que cuando lo atacó en su ferretería

la llevaba, de hecho le golpeó con ella.

Pero ¿no la había utilizado antes? No que sepamos,

quizá alguien en la cárcel le facilitó el contacto.

¿Puedo quedarme una copia de la declaración?

Sí, quédate con el original que yo pido una copia.

¿Y el informe forense qué dice? Ahí lo tienes:

Pablo murió por un fallo multiorgánico

provocado por el cuchillazo. Murió en el acto.

Qué salvaje.

¿Espe está embarazada?

Y el padre es Baeza. Sí.

Al parecer cuando Espe quiso interrumpir el embarazo

él se enteró y fue cuando la atacó.

Esa es una información muy relevante en este caso.

Sí, constará en el informe del juez,

pero a nivel interno nadie tiene que saber nada

de la vida privada de Espe.

Lo último que necesita es que le digan qué hacer con su vida.

Por supuesto, no te preocupes.

¿Alguna cosa más? No, es suficiente.

Para mí es evidente que fue en legítima defensa,

pero es obligatorio que Régimen Disciplinario

lo investigue.

Voy a hablar con ella y acabamos con esto cuanto antes.

-Buenos días, comisario. -Merche.

-Inspectora, Espe está esperando en la sala de descanso.

-Gracias. Adiós.

-Tengo el informe sobre la repercusión en los medios

de la muerte de Pablo Baeza. ¿Y?

Se han filtrado algunos detalles, pero no muchos:

los heridos del hospital

la muerte de Ochoa y la del propio Baeza.

¿Seguro que no nombran a Espe? Completamente.

He hecho una búsqueda a fondo y da resultado cero.

Esta vez nos podremos librar del morbo, le vendrá bien a Espe.

¿Cómo la has encontrado?

Te puedes imaginar,

ahora que pensaba que todo había terminado

y se iba a reincorporar al trabajo sucede todo esto.

Al menos ya sabe que Pablo Baeza ha salido para siempre de su vida.

No creo que vaya a ser sencillo, la verdad.

¿Por qué?

Mercedes, lo que te voy a contar

no tiene que salir de este despacho, ¿de acuerdo?

Los de la empresa especializada ya han terminado la limpieza.

Si quieres echo un vistazo.

Está todo bien,

pero Nacha te ha ofrecido quedarte en su casa si quieres.

(ESPE SUSPIRA)

Descansa.

No es justo,

ayer comuniqué a Bremón mi alta voluntaria,

hoy me iba a reincorporar al trabajo,

me sentía con fuerzas para...

(SOLLOZA) para enfrentarme a los casos, para volver, incluso...

para enfrentarme a la ausencia de Fede también en comisaría.

Allí todos te echamos de menos,

pero tienes que tomarte tu tiempo, ¿vale?

Estoy hundida.

No tengo fuerzas.

Ya sé que...

que Pablo ya no está, pero...

Pero me ha robado algo,

algo de aquí,

y yo sé que no voy a volver a ser la misma.

Nadie mejor que tú sabe que de esta vas a salir fortalecida.

¿Tú recuerdas todas esas mujeres de la UFAM que han rehecho su vida,

y han dejado el miedo atrás?

Tienes razón, me quejo demasiado.

No lo decía por eso, Espe.

Que tengo que ser fuerte, ya está.

Tienes todo el derecho del mundo a quejarte,

desahógate todo lo que necesites.

¿Qué tal con Ibarra?

Bien.

Creo que ha sido una suerte,

nadie mejor que ella para entender cómo te sientes.

Todos sabéis cómo me siento, todos,

desde que murió Fede no he oído más que consejos y consejos,

y todos me decís: "Sé perfectamente cómo te sientes,

sé por lo que estás pasando". Todos tenéis clarísimo

que necesito tiempo, solo necesito tiempo

para recuperarme, pero no tenéis ni idea.

Lo siento.

Solo intentamos animarte, ¿vale?

¿Y crees que es suficiente,

crees...

que eso me va a hacer olvidar

que maté a mi novio con mis propias manos?

No te puedes imaginar,

no te puedes imaginar esa sensación,

lo que es clavarle un cuchillo a alguien.

Y...

y cómo me miraba mientras se le iba la vida.

Es...

es una sensación horrible que no se la deseo a nadie.

Una de nuestras herramientas de trabajo es un arma,

y te preparan para que algún día pueda pasar,

para que algún día tengas que usarla,

pero nada de lo que te cuentan es comparable

con vivirlo realmente.

Matar es...

algo frío, rápido,

horrible.

La vida es demasiado valiosa

para que sea tan frágil.

No habías matado a nadie en servicios,

es tu primera muerte, ¿verdad?

No lo voy a poder superar, Silvia.

No lo voy a poder superar.

Yo solo sé una cosa, escucha.

Yo voy a estar aquí.

Quiero que sepas que vamos a ganar la batalla a Pablo Baeza,

y que quiero que sigas siendo esa persona maravillosa

que eres y que un día me abrió las puertas de su casa.

Y que vamos a hacerlo juntas.

¿La leche fría, Merche? -Sí, María, gracias.

Tengo poco tiempo hoy.

-Supongo que estaréis liados en comisaría

la noticia es portada en todos los periódicos.

-A ver si entra una racha buena en la comisaría por fin.

-Falta os hace, tenéis todos unas caras...

Elías no gana para disgustos

y mira que intento alegrarlo, pero no hay manera.

-Al menos él tiene motivo de alegría,

no todos los días se casa un hijo. Te dejo aquí.

-¿Cómo dices?

-La boda de su hijo con su novio francés.

-¿Armand? (MERCHE ASIENTE)

-¿No me digas que no sabías nada? -No, pero me lo vas a contar tú.

-No porque ya he metido la pata

y no quiero fastidiarla más. -Merche, déjate de rollos,

cuéntamelo, que tú sabes mejor que nadie

lo que duele un engaño.

-María, no tengo nada que contarte, solamente que se casa en breve.

La semana que viene...

en París.

-¡Hola!

Estoy segura de que está buscando el momento para contártelo.

-Sí, seguro que es eso.

-Por favor, no tomes conclusiones precipitadas.

-¿Y ese careto?

-¿Tú sabías que Israel, el hijo de Elías,

se casa la semana que viene en París? -¿Qué?

No, primera noticia.

Y por lo que veo tú tampoco lo sabías.

(GRITANDO) -¡Lo sabe toda la comisaría, en pleno!

Y yo me he enterado de casualidad.

-Que lo sabe toda la comisaría igual es exagerar.

-Esta mañana ha estado aquí y le he preguntado

por su hijo y por su novio,

¿y no me cuenta una cosa tan importante?

Aquí pasa algo, te lo digo yo.

-Yo creo que lo más fácil es preguntarle directamente a Elías.

-Claro, ¿qué le pregunto,

que por qué no me ha invitado a la boda de su hijo en París?

Seguramente irá su ex y no querrá que lo vea conmigo.

-No te embales tampoco.

-A lo mejor es que yo soy poca cosa para presentarme en sociedad.

-Basta ya. ¿Tú te estás oyendo, María?

Que no, que estás desvariando.

-Paty, ¿podemos hablar un segundo? -Sí, dime.

-Es por López, el pavo este que te está molestando.

Tenías razón, está trapicheando con hachís,

pero no es lo único,

tiene una orden de alejamiento a una exnovia por malos tratos.

-Ostras, qué mal rollo.

-Estuvo esta mañana en la ferretería de Damián para pedir curro.

-¿Ese?

No creo que esté pensando en un trabajo de lunes a viernes

cuando me dijo que le iba a entrar pasta.

-Me raya mucho que este pavo ande suelto por el barrio.

-¿Tú crees que está traficando? -No lo sé,

pero no le voy a quitar el ojo de encima, y tú igual,

si lo ves me avisas. -Por supuesto yo te digo algo.

¿No te vas a tomar un café ni nada? -He venido a decirte esto nada más.

-Gracias por preocuparte.

-De nada.

(Teléfono)

-Dime, Marisa.

Está bien, dile que pase.

Pasa, Eladio.

Espero que me traigas alguna novedad

sobre el asunto de los jamones que te han robado.

-No vendría a molestarle si no fuera por eso.

-Siéntate, anda,

y cuéntame qué es lo que traes. Dispara.

-He estado preguntando por los lugares de venta en negro,

ya sabe: en mercadillos, puestos callejeros, restaurantes...

Y así he llegado hasta el Cojo,

el dueño del restaurante de la avenida.

-Sé quién es, sigue. -Me ha confesado

que había comprado unos cuantos jamones a alguien de confianza.

Le ofrecieron los jamones a muy buen precio,

y con todas las garantías.

-¿Y estás seguro de que esos son nuestros jamones?

-Me camelé al cojo y me los enseñó.

El número de identificación era el nuestro,

eran nuestros jamones ibéricos. No hay duda, son los que me quitaron.

¿Y adivine quién se lo vendió al cojo?

-Sorpréndeme. -Luis Soler,

el hermano del Ricky ese.

Está claro que fueron ellos.

El Ricky me enredó en el bar con la charla del fútbol,

mientras el hermano se llevaba los jamones de extranjis.

-¿Estás seguro de lo que me estás diciendo?

-Sí, don Fernando, está más claro que el agua.

¿Qué quiere que haga ahora, me encargo del Ricky ese?

-No hace falta, tú ya has hecho bastante

con traerme toda esta información. A partir de ahora,

me encargaré de este asunto personalmente.

-Vale.

-¿Qué, algo más? -Sí.

¿Qué hay de lo que me dijo de readmitirme

si le traía las pruebas?

-Ya sabes que yo siempre cumplo con mi palabra.

-Lo sé, jefe, lo sé.

-Mañana a primera hora pásate por recursos humanos

y vuelve a firmar el alta de nuevo en la empresa.

-Gracias, don Fernando.

Le prometo que no se arrepentirá.

Nunca va a tener una queja de mis entregas,

y además se ha ganado mi voto.

-Perdona, perdona, ¿qué es lo que acabas de decir, Eladio?

-Que voy a votarle en las elecciones.

-Sí, hombre, eso ya lo sé, no tenía ninguna duda.

Me refiero a lo otro que has dicho

porque me ha parecido oír

que piensas que puedes volver a conducir algún camión

en esta empresa. -Ya verá,

voy a hacer todas las entregas puntualmente.

-De eso nada, tú no vas a ponerte al volante de ningún vehículo

de esta empresa hasta que no me demuestres

que llevas seis meses sin probar una gota de alcohol.

A partir de hoy vas a estar trabajando seis meses

en el muelle de carga, sin probar una gota de alcohol,

ni ponerte al volante de ninguna carretilla. ¿Te queda claro?

-¿Y entonces lo de...? -Que me da igual, Eladio,

me da exactamente igual.

Compréndelo, yo no me puedo arriesgar a que tú cometas una imprudencia

y tengamos una desgracia mucho mayor. Espero que lo entiendas.

-Sí, don Fernando.

-Ahora déjate de tonterías y ve a disfrutar la tarde con la familia.

Mañana aquí a primera hora.

¡Y no pruebes ni una gota de alcohol!

(Puerta)

-Hola, Silvi, ¿qué tal va todo?

Ahí vamos.

Hola.

-No tenías que haberte molestado.

-Es un detallito de los compis.

-Jo, pues muchas gracias.

-Es con mucho cariño, estamos todos contigo.

-Ay... A ver...

(LEE) "De todos tus compañeros

que están deseando que vuelvas pronto, con todo nuestro cariño".

Ay... -Pues eso, con mucho cariño.

-¿Y cómo está el ambiente en comisaría por la muerte de Ochoa?

-Como es normal en estos casos,

estamos un poquito tristes todos.

Pero nos da ánimos el hecho de que tú te hayas salvado, Espe.

Me alegro tanto que no te haya pasado nada,

y que estés bien...

Ya sabes que cuentas conmigo para lo que necesites.

-Muchísimas gracias.

-Bueno, chicas, yo me marcho rapidito,

solo quería pasar a darte un beso y a traerte el regalito.

-¿Ya te vas tan pronto? -Sí, os dejo descansar, ¿vale?

Descansa. Chao, guapa.

Chao, Silvi. Te veo en comisaría.

Qué detalle, ¿eh?

(Teléfono)

Sí.

Sí, soy yo.

Sí, lo tengo apuntado, el miércoles que viene a las doce.

Está bien.

Gracias. Hasta luego.

Era de la clínica ginecológica para...

confirmar la cita de la interrupción del embarazo.

Me han dicho que vaya en ayunas,

y preferiblemente con alguien

por lo de la anestesia.

Yo voy contigo, no te preocupes.

¿Te apetece un té?

¿Qué es de ese de canela? Claro.

Con galletitas de mantequilla.

Porque nosotras lo valemos Mmmmm... Huele superbién.

¿Tienes nauseas?

¿Estás bien?

Ay...

Venga.

Hola, cariñó, ¿me pones un vasito de agua, por favor?

¿Por qué estás tan callada?

-Porque no tengo nada que decir.

Cuando la gente no tiene nada que decir se calla.

Igual que cuando la gente tiene algo que contar habla.

¿Tú tienes algo que decirme?

-Pues, sí, te quería decir

que quería ir esta noche a un mejicano,

que me pide el cuerpo picante.

-Ten cuidado, no vaya a ser que te sienten mal los jalapeños

y te pongas malo.

-¿Y por qué dices eso?

-Porque sería una lástima que te pusieras malo

y estuvieras indispuesto para ver a tu hijo casarse en París.

No sé cómo le iba a sentar a Isra.

-¿Cómo te has enterado?

(MOLESTA) -Por ti no.

-María, de verdad, te juro que pensaba contártelo.

-Seguro.

-Desde ayer no encuentro el momento para reunirme contigo

y hablarte de esto, y pensaba contártelo en la cena.

-Mira, Elías, si tienes que darle tantas vueltas

y te lo tienes que pensar tanto quizá no querías contármelo.

-¿Qué tontería es esa?

¿Por qué no te voy a querer contar eso?

-Hombre, pues tú dirás,

esta mañana te he preguntado qué tal tu hijo Israel,

concretamente te he preguntado qué tal le iba con su novio,

el dentista.

-Estaba Nacha delante.

-Mira, Elías, búscate otra excusa.

¿Qué pasa, que va Raquel, tu ex, y no quieres que te vea conmigo?

Porque soy poca cosa para presentarme en sociedad, no sé.

-A ver, María...

Lo que pasa es que Israel todavía no sabe que tú y yo somos pareja.

-Pues, chico, no lo entiendo,

pienso yo que la criatura ya tiene una edad para entender estas cosas.

-A Israel solo le preocupa que yo rehaga mi vida,

y no le quiero generar falsas esperanzas.

Imagínate que tú y yo no...

-No, ¿qué?

-Que nos fuera mal y cortáramos, se rompiera nuestra relación...

-Mira, eso sí que no me lo esperaba.

¿Tan poco confías tú en lo que tenemos

o para ti esto es una cosa pasajera o qué?

-Sabes...

Sabes perfectamente que yo lo tengo clarísimo,

es la única relación que he tenido en años,

lo sabes perfectamente. -No, lo que sé perfectamente

es que tú dices que esta noche me lo ibas a contar,

pero por otro lado no quieres que tu hijo se entere.

¿Cómo pensabas hacerlo?

¿Pensabas irte tú y dejarme a mí aquí,

o que fuéramos los dos y hacer como si no estamos juntos,

o cómo es la cosa? -Yo es que tengo mucho lío,

yo pensaba hablar todo contigo y que tomáramos decisiones juntos,

de verdad.

-Pues ahórrate la cena y ya te vas pensando tú

qué soy yo para ti, hacia dónde vamos,

y cuando lo sepas me avisas.

-Es que Israel ya ha pasado por esto,

yo no creo que deba sufrir este tipo de tensiones.

-Pero ¿qué tensiones?

-María, tú y yo hemos andado mucho para adelante y para atrás, y...

-Elías, déjalo porque a cada paso la vas cagando más.

Te lo pido por favor, no me crees más tensiones.

-Por favor, María, no me hagas esto.

-Y te digo otra cosa, por la boda ni te preocupes,

te vas tú solico y no tienes que darle explicaciones a nadie,

¿estamos?

Claro que me apetece, pero esta noche no puedo.

"Anda, que llevo todo el día sin verte.

Voy donde me digas. Que no puedo, de verdad.

No deberías trabajar tanto,

no es bueno para la salud. No es por trabajo.

Me quiero quedar con Espe, no quiero dejarla sola.

Oye, yo también te necesito.

Ya, claro.

Oye, cuelgo. Te llamo luego. Vale.

Dale un beso a Espe de mi parte".

Gracias.

¿No te ingresan?

No, se ha quedado todo en un susto.

Entonces, ¿por qué ha manchado?

Porque el embrión al agarrarse a la pared del útero

a veces rompe alguna vena y produce el sangrado.

Nunca lo había oído.

No le pasa a todo el mundo, pero dentro de lo que cabe es normal

al principio del embarazo.

Así que ya podemos irnos a casa.

¿Tú no necesitas reposo o algo así?

Solo esta noche.

Entonces te llevo a casa, te tumbas en el sofá

y te hago la cena. Yo conduzco. Oye, que no estoy enferma.

Cuidado que no sabes conducir esto.

¿Tú tienes carnet? (SILVIA ASIENTE)

No me fío de ti ni un pelo.

-Moreno lleva ya dos semanas de retraso

en la última remesa de alcohol que le servimos.

-¿Otra vez?

-Ya te dije que esto solo funcionaría si no dejábamos pasar ni una.

Mira lo que hemos ganado por hacer la vista gorda la primera vez.

-No te preocupes, hablaré yo con él. -No, no, no, primero que te paguen.

Después ya veremos si le volvemos a servir.

-Buenas noches, soy Fernando Quintero y vengo para hablar con Luis Soler.

Si no me equivoco debes ser tú.

-Esto es una zona privada, no puede pasar.

-Tranquilo, solo estaré aquí un momento.

-Y yo le digo que no puede pasar. ¡Ay!

-Y yo te estoy diciendo que solo voy a estar un momento,

cuando diga lo que he venido a decir, entonces me iré.

¿Te queda claro? -Suelte a mí hijo, por favor.

Estoy segura de que podremos hablar civilizadamente.

-Claro que sí.

Usted debe ser Elvira, ¿verdad?

-¿Quiere tomar algo, Fernando? -No, gracias.

-Disculpe a mi hijo,

no está acostumbrado a recibir políticos,

y no es por su culpa sino por la mía.

No me fío de ninguno. -Hace usted bien, yo tampoco.

Por eso me presento a las elecciones,

pero no he venido aquí para intentar conseguir vuestro voto,

sino en calidad de empresario. -Oh, peor me lo pone entonces.

Sé perfectamente de dónde viene su dinero.

-Vaya,

¿pretende darme lecciones de honestidad?

En ese caso debería empezar a darles clases particulares a sus hijos.

-Luis,

¿de qué habla? -No tengo ni idea.

-No tienes ni idea, no te preocupes, ya te refresco yo la memoria.

Pretendía hablar contigo a solas,

pero si quieres que hable delante de tu madre,

por mí no hay ningún inconveniente

-Verá, doña Elvira,

hace un par de días uno de mis conductores, Eladio,

llevaba una carga de jamones para Ávila y tuvo que parar

en un restaurante de carretera para entrar al servicio,

parece ser que allí se encontró con...

este chico...

tu hermano, su hijo, Ricky, ¿no?

La cuestión es que estuvieron charlando, hablando de fútbol,

y Ricky le invitó a un par de copas,

mientras mi conductor caía en la trampa.

-¿En la trampa?

Hablar de fútbol e invitar a copas es un deporte nacional en este país.

-Esa trampa era para...

para evitar que esos jamones llegasen a su destino.

-Si su empleado tiene una afición excesiva a la botella,

debería sancionarle, pero eso no es culpa de mi hijo.

-Está claro que si mi empleado tiene

esa falta o ese problema con la botella,

merece una sanción y ya la tiene impuesta.

Pero su hijo también es responsable del robo de esos jamones

y también merece una sanción, ¿no cree?

-Señor Quintero, si ha venido a nuestra casa

a insultarnos, mejor es que coja la puerta y se vaya.

-Lo que será mejor es que no te pongas

ni tan chulito ni tan gallito, Luis.

¿Y sabes por qué?

Porque tengo pruebas,

sé que eres tú quien está vendiendo esos jamones

en el mercado negro,

porque has cometido la estupidez

de colocar unos cuantos en el restaurante del Cojo.

¿Sabes de quién te estoy hablando?

-Pues no, mis hijos llevan muy poco aquí,

es que venimos de Valencia.

-Pero ¿cómo he podido ser tan tonto y no haberme dado cuenta antes?

Así que esto es un negocio familiar.

Ya veo que lleva usted las cuentas y es la cabeza pensante.

Pues verá,

resulta que el Cojo y yo somos amigos desde la infancia,

nos hemos criado juntos,

nos conocemos desde que tenemos uso de razón,

por eso, cuando se enteró que los jamones que había comprado

eran los mismos que me robaron a mí, vino a decírmelo.

Y como él otros cuantos.

Porque en este barrio, ¿sabes, Luis?

En Distrito Sur no se mueve nada, absolutamente nada,

sin que lo sepa Fernando Quintero.

-¿Y qué es lo que quiere exactamente?

-Pues, verá, lo tengo aquí anotado,

en un pequeño papelito.

Esta cantidad es la suma

del coste de esos jamones que llevaba mi conductor en la furgoneta,

el coste del traslado de esa mercancía ida y vuelta a Ávila,

más el sueldo de mi conductor

y otros 3000 euros que he añadido yo por las molestias.

Quiero todo ese dinero mañana en mi oficina y en efectivo.

¿Les ha quedado claro?

-¿Y si no lo hacemos?

-En ese caso no tendré otro remedio

que ponerlo en conocimiento de la policía.

Ya sabe usted que tengo una relación muy estrecha con el comisario Bremón,

con la inspectora Miralles y con el oficial Elías Guevara.

Lo que pasa es que como los conozco, sé que están muy ocupados

con otros asuntos más importantes que este.

Así que podríamos resolverlo entre nosotros como buenos vecinos

y por el bien de la convivencia en el barrio.

Quiero ese dinero en mi oficina mañana a primera hora.

Que tengan buena noche.

(TV) -"Como plan suena muy bien

pero se te olvidó medir bien el cuadro, chapuza.

-Laura y yo somos amigos, nunca le haría algo así,

además esta noche..."

(SUSPIRA) -No puedo dormir.

¿Has visto esto?

No veo nada.

Mira...

está ahí.

Y esta manchita es la que no te deja dormir.

Es casi imperceptible.

Tú no la puedes ver, pero mira: está ahí.

Sí, es una manchita,

es una manchita muy pequeña, pero bueno.

Late y está aquí dentro.

Y hoy creía que lo había perdido.

¿Cómo te sentiste?

Pues durante todo el camino al hospital

me sentí triste y asustada,

fue una sensación muy extraña.

Me sentía como si...

estuviese perdiendo algo mío.

Ahora no tienes tan claro lo de interrumpir el embarazo.

Es que yo siempre he soñado con ser madre,

desde hace mucho mucho tiempo.

Ya, pero en otras circunstancias, ¿no?

Ya lo sé.

Pero ahora no sé si me estoy equivocando

al querer interrumpir el embarazo.

No sé qué decirte,

es algo muy personal.

Pablo ya no está,

y el bebé no tendría un padre en prisión,

no tendría ninguna mala influencia.

Y además,

no tiene la culpa.

Me encantaría poder ayudarte,

pero es algo que solo puedes hacer tú.

Aún tienes algo de tiempo.

¿Sabes qué es lo que pienso?

Que decidas lo que decidas creo que va a estar bien,

porque sé que estarás optando

por lo que tú creas mejor de corazón.

¿Tú sabes cómo me llaman a mí las titis? "El insaciable".

¿Te imaginas por qué? -Me das mucho asco, tío.

-¿Nos damos un revolcón esta noche? -Mira, ¡se acabó!

Te voy a denunciar ahora mismo.

-Venga, que me tienes loquito.

-Igual me estoy pasando y no debería poner una denuncia,

pero... No sé...

-Si te ha acosado o te ha intimidado,

estás en tu derecho de poner una denuncia,

y es la única manera de pararle los pies.

Anoche robaron en varios transformadores

y puntos estratégicos del tendido eléctrico del polígono.

Creemos que se trata de un nuevo grupo criminal,

una banda itinerante bien organizada.

¿De dónde vienes, José Manuel? -De comerle la oreja a una titi.

-¿A quién? -¿A quién?

A una camarera que está que cruje,

me pone mogollón y no quiero que se me escape.

-Habla con Elías o al menos contéstale a los mensajes,

igual es para decirte que se ha arrepentido

y quiere invitarte a la boda. -¿A la boda yo? Ni muerta, vamos.

Que vaya él, a ver si se atraganta con el champán

y los canapés. -Eres muy bruta, María.

-Buenos días. Me alegra comprobar que es usted puntual

y que cumple con su palabra. -No nos andemos con formalidades,

yo creo que nos podemos tutear, ¿no? -Me parece estupendo, como quieras.

-Tú y yo tenemos muchas cosas en común:

somos de la misma quinta,

tenemos hijos mayores, somos personas trabajadoras,

tenaces, y luchamos a muerte por lo que es nuestro.

-Estoy fatal, María, estoy hecho polvo,

no quiero que cortes conmigo.

-A ver, Elías, yo no he cortado,

pero si tú eres incapaz de admitir

que tenemos una relación delante de tu familia

y en un día tan importante como la boda de tu hijo,

no sé adónde vamos.

-O se lo cuentas tú, o se lo cuento yo.

-Silvia y yo estamos juntos.

-¿Qué, es para contarlo o no?

-Y antes de que metas las narices, quiero que sepas que...

estoy muy feliz

y voy a luchar por ella pase lo que pase.

-La memoria es muy mala compañera de viaje, ¿sabes?

Sobre todo cuando los recuerdos se te clavan como si fueran puñales.

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Servir y proteger - Capítulo 504

06 may 2019

La inspectora jefe Miralles es la policía más veterana de la comisaría del Distrito Sur. La inspectora Alicia Ocaña se incorpora a la comisaría. Ambas son el eje en torno al que gira la vida personal y profesional de sus compañeros y los casos policiales que afectan al barrio.

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  1. María

    ¡FELICITACIONES A LOS AUTORES ! ¡TODA VIDA VALE! SALUDOS DESDE ARGENTINA QUE DICE ¡NO! AL ABORTO

    12 may 2019
  2. Ana

    Hola. Buenas a todos. En mi caso no puedo ver los capítulos. Cuando le doy a "reproducir" simplemente recarga la página y no hace nada más. Estos días también me pasa con otros programas. No sé, parece que la reproducción en directo no funciona correctamente, como antes. A lo mejor es porque estoy en el extranjero..... Gracias

    10 may 2019
  3. Jessica

    Buenas a vosotros se os escucha los capitulos? Siempre lo e estado escuchando hasta el jueves pregunto por si es problema de pan pagina xk en las demas paginas que veo videos si k tengo sonido

    07 may 2019