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No recomendado para menores de 7 años Servir y proteger - Capítulo 487 - ver ahora
Transcripción completa

Me proponen entrar en política.

-¿Te lo vas a pensar o pasas del tema?

-Claro que lo voy a pensar.

Lo estoy pensando aquí, contigo.

Lo que pasa es que...

No sé, creo que esto me viene demasiado grande.

Quiero ayudar a la gente.

-Si lo tienes tan claro, tienes que pensar qué quieres hacer.

-Pues sí, en eso estoy.

Es posible que ya se me haya presentado

una muy buena oportunidad.

-Está desbordado por sus circunstancias.

No, no lo veo así.

En Jefatura sí.

Demasiadas voces opinan

que no puede tener una comisaría a su cargo.

Les vamos a demostrar a Jefatura y a Antúnez

que aquí, en Distrito Sur, bajo tus órdenes,

vamos a resolver el caso.

Podríamos hacer una rueda de prensa

y estaría bien que tú estuvieras presente, Montse.

Creo que su punto débil

precisamente es que deja llevar por el odio.

Propongo alimentar al monstruo.

Les puedo asegurar

que el cerco se estrecha y estamos más cerca de atraparlo.

"Y en nombre de esas mujeres a las que ya ha asesinado

puedo decir que mucho antes de lo que piensa

yo misma le pondré las esposas".

Seguiré dando la batalla.

No soportaría

decepcionarte.

Me voy a casa.

-Creo que sé quién es el estrangulador.

-¿En serio? ¿Quién? -Pablo.

-La noche en la que mataron a esa chica

yo sé dónde estuvo Pablo.

Vamos, estuvo conmigo en la tienda.

-¿Y por qué no me lo dijo?

¿Por qué se enfadó conmigo?

-Pensó que querías hablar con él

para que volvierais.

-Y yo interrogándolo como si fuera un asesino.

Quizás quieras ver a Pablo como culpable

porque en el fondo sientes algo por mí.

-Lo que sienta o deje de sentir por ti

no ha influido en mi juicio.

-A mí me gustaría

que no dieses por muerta nuestra relación.

Y también que te pienses darnos una segunda oportunidad.

-Lo pensaré.

Necesito saber

si sientes algo por mí.

-Es evidente, ¿no?,

que estoy enamorado y que te quiero.

Claro. -Yo creo que lo mejor

es que rompamos definitivamente.

Hoy lo he visto claro.

Eres igual que todas y lo vas a pagar.

(Música emocionante)

"Y en nombre de todas esas mujeres a las que ya ha asesinado

puedo decir que mucho antes de lo que piensa

yo misma le pondré las esposas".

Cariño, de verdad, deja eso.

Es que no me gusta nada oírme.

Te vas a tener que acostumbrar.

El vídeo se ha hecho viral, lo comparte mucha gente.

Pues mira, ojalá sirva para algo.

¿Por qué le habláis así? Parece que lo queréis provocar.

Esa era la intención.

¿No será a lo mejor contraproducente?

A lo mejor se enfada y decide atacar a más mujeres.

Esas intenciones las ha demostrado de sobra.

Lo que queríamos con la prensa era ponerlo nervioso

y que cometa algún error.

Siempre ha actuado con la cabeza muy fría

y no ha dejado rastro, excepto con Ibarra,

que no le salió bien.

¿Y si ahora le da por vengarse de ti?

¿Qué quieres que diga? Soy inspectora.

Ese riesgo va en mi cargo.

De todas maneras, por ser inspectora

tengo más recursos para defenderme.

A lo mejor no tendríais que haberlo hecho.

Entiendo que te preocupes.

Pero teníamos que dar un paso.

Teníamos que hacer algo.

Ese asesino es un ególatra,

un fanático que no es capaz de controlar

sus emociones más primarias.

Teníamos que desestabilizarlo de alguna manera.

El perfil psicológico que expuso Silvia sobre el estrangulador

te pone los pelos de punta.

Sí. Silvia está haciendo un trabajo magnífico.

Es increíble que alguien se sienta con el derecho

a matar a quien no quiera tener hijos.

Sí, y ahora alardea de su crueldad a todas luces.

Por eso teníamos que retarlo directamente.

¿Crees que va a caer?

No lo sé, cariño. No lo sé.

Pero mi obligación es intentar impedir que vuelva a asesinar.

Ojalá lo consigáis pronto.

-A mí me parece que están más perdidos que yo qué sé.

-¡Qué sabrás de la investigación!

-Digo lo que me parece.

-¿Qué quieres decir?

-Que no han dicho nada del estrangulador

y hacen una rueda de prensa donde lo cuentan todo con detalles.

-A lo mejor es una estrategia policial.

-Me parece que dan palos de ciego.

Ya vino tu ex el otro día al pub y dije que hacían el incompetente.

-¿Fue Silvia al Moonlight? ¿Qué quería?

-Una lista con los clientes del pub la noche que Mónica desapareció.

-Ah, muy bien, Ricky.

O sea, va a hacer su curro y la pones verde.

-No dije más porque Luis no me dejó, que si no...

-No, si te tendré que dar las gracias.

-No te pongas así.

No se lo estaba diciendo a ella.

Me refería a la policía en general.

-Es cierto que están siendo muy torpes.

Pero es verdad que la inspectora Miralles

ha tenido un par de ovarios. -¡Vaya!

Creo que es la primera vez que dices algo agradable de la policía.

-Si defiendo a Miralles

es porque ha sido capaz de plantar cara al asesino.

-No me parece para tanto.

Solo te ha llevado el protagonismo.

Como si fuera personal lo del estrangulador y ella.

-¿Y te parece poco?

Si el asesino ha visto el vídeo seguro que está nervioso.

-¿Por qué?

-Porque quien lo ha retado ha sido una mujer.

Y ese tarado es un machista

que se cree con capacidad de juzgar la vida de las mujeres.

-Tienes toda la razón, mamá.

Me alegra que reconozcas el mérito de la poli.

-No, de la poli no.

De la inspectora Miralles.

Creo que es la única capaz de encontrarlo.

(Móvil)

-¿Dani?

Sí, ¿ya estás en el taller?

Pero habíamos quedado más tarde, ¿no?

Venga, dame 15 minutos y ya estoy ahí.

Me tengo que ir.

-¿A qué viene tanta prisa?

-El chaval de Desguaces Herrera está esperándome.

Me ha traído unas piezas que le pedí.

-¿Por qué no te lo deja allí?

-Porque no hay nadie.

Tomás iba a llegar más tarde

y, para variar, Dani ha llegado antes.

Me voy, no quiero hacerle esperar.

Luego nos vemos.

-Muy bien, hijo, muy bien.

Esto es el mundo al revés.

El jefe perdiendo el culo. ¿Dónde se ha visto eso?

Ya ves, no lo entiendo.

-Bueno, vamos a ver, para que me entere yo,

¿ahora la policía nos cae bien o cómo va esto?

-Ricky, no seas básico.

Evidentemente, quiero a la policía lo más lejos posible de la familia.

Pero eso no quita que soy una persona objetiva

y reconozco los méritos de mis enemigos,

como el caso de Miralles.

(Mensaje)

Dejémonos de charletas.

Tengo que poner firme a un cliente

que se retrasa con los pagos.

-Oye...

estaba pensando que igual estaría bien

ampliar el negocio del alcohol más allá de Madrid y Valencia.

-¿Eh?

No, no, no. Ya está bien como estamos.

¿No conoces le dicho "la avaricia rompe el saco?

¿Tú qué tal con Julio?

Se os ve muy bien juntos.

Genial, la verdad.

Bueno, me alegro.

No te veo muy convencida.

Porque empiezo a verte eufórica.

¿Eso es malo?

No exactamente malo,

pero temo que te ilusiones y te lleves otra decepción.

Eso no va a pasar, mamá.

¿Por qué?

Porque Julio ahora está muy centrado

con su padre desde que salió del hospital.

¿Ya le han dado el alta? (ASIENTE)

Incluso está trabajando y todo.

¿No es un poco pronto?

Sí, eso dice Julio.

Pero no ha podido convencerlo de que espere unos días.

Ya...

La verdad es que el ímpetu de Quintero es admirable.

Espero que lo focalice ahora

en llevar a su empresa de transportes por lo legal.

¿Acaso lo dudas?

(RÍE)

Creo en la reinserción.

¡Y más en el caso de Quintero!

Con mis propios ojos he visto el giro de 180 grados que ha dado.

¿Pero...?

Pero siempre la duda está ahí.

Julio está convencido de que no se meterá en nada turbio.

En realidad yo también.

Hija mía, yo tengo que pensar siempre lo peor.

Es lo que tiene mi profesión.

Tengo que desconfiar, no me lo tengas en cuenta.

Tengo que ver el lado negativo.

No sabes lo que me alegra que Leo ya esté bien

y que vosotros también estáis contentos con la casa nueva.

¿Yo? Bien, bien.

Estoy bien, estupendamente ya.

Ya sabes, con mucho lío aquí, en la empresa.

Además, estoy dándole vueltas a un proyecto

que me han ofrecido para mejorar el barrio.

Sobre eso te comentaré más adelante, cuando sea algo más seguro.

¡Claro que sí!

Hablamos mañana, venga.

Adiós, adiós. Chao.

-¿Con quién hablabas?

-Con tu hermana.

Precisamente me estaba diciendo

que está muy contenta con su nuevo destino.

-Sí, eso dice.

Me he cruzado un par de mensajes con ella.

-Menos mal que Leo está respondiendo bien

al tratamiento que le están poniendo en el hospital de Valencia.

-Pues sí.

Fue un acierto que se fueran, la verdad.

-Sí, aunque se les eche tanto de menos.

-Eso tiene remedio.

Cuando quieras nos escapamos y vamos a verlos.

-Bueno, bueno.

Ahora mismo eso no es tan fácil.

Sabes que tengo demasiado lío

y otras cosas me están reteniendo en Madrid.

-¿No te lo tomas muy a pecho?

-¿Qué quieres que haga? Empiezo desde menos cero.

-Vale.

Tienes razón, pero en cuanto podamos

vamos a Valencia y comemos paella con Alicia.

-No te preocupes, eso está hecho.

Por cierto, ¿qué traes en la bolsa?

-Pues son un par de cruasanes.

Buenísimos, los ha hecho Olga con ingredientes ecológicos.

(RÍE) -¡Cruasán con ingredientes ecológicos!

No, gracias, no quiero. Yo ya he desayunado.

Me alegra mucho verte tan feliz.

(Música emotiva)

-Estoy encantado de no tener que esconder ningún alijo,

que la empresa no sea una tapadera, sino un negocio normal.

-También es ahora cuando tenemos que trabajar más duro.

Hay que arrimar el hombro para que la empresa funcione

y termine dando beneficios.

-No me creo que la hayamos recuperado.

-Aquí está todo lo que me habías pedido.

Transmisión delantera, disco de embrague y aforador

-Perfecto.

-El aforador es para depósito largo.

Tengo la junta de goma ya la bolla.

-"Tranqui", no me hace falta.

Sí necesito un amortiguador trasero para un Simca 1000.

-Uf, esto es más chungo.

Ese carro dejó de fabricarse por el 78.

Yo ni había nacido.

-¡Vaya!

Veo que controlas de coches clásicos.

-Forma parte de mi curro.

Te miro lo de la pieza. Si la tenemos, mañana la traigo.

-Perfecto. Tu padre tiene que estar contento.

Eres muy currante.

-Sí...

Él me ha inculcado cumplir siempre con los clientes.

-¿La mecánica te mola?

-Sí, claro, pero estoy muy verde.

Lo que se me da bien es desmontar coches.

-Si hubiéramos tenido un desguace hubiera sido el más feliz.

-No te quejes, anda. Te ha ido guay.

Tienes tu propio taller y trabajar en lo que te mola.

-Eso es verdad.

Si te interesa la mecánica, solo dímelo.

Vienes y te doy unas clases.

-Muchas gracias, tío.

-Me piro, tengo que volver al desguace con mi padre.

-Vale, espero tu llamada.

(DANI GIME)

(Música de misterio)

¿Qué pasa? No te he dado tan fuerte.

-Ya, es que el otro día me caí de la forma más tonta

y me jodí el brazo.

-A ver, déjame verlo.

-No, no pasa nada, no es grave.

-Venga, tío, déjame verlo.

Me di miles de piñas con la moto.

Sé qué grave y qué no.

¡Hala!

¿Cómo dices que te has hecho esto?

-En el desguace, saltando entre pilas de neumáticos.

-¿Cómo te has caído para hacerte este moratón?

-Pues de lado,

puse el brazo como pude para frenar la caída.

-¿Qué te ha dicho el médico? -Nada.

-¿Cómo que nada?

-No me ha visto nadie.

Me tomé una pastilla para el dolor y ya está.

-Tienes que ir a que te miren eso en un hospital o un centro de salud.

-Estoy bien, no me rayes.

-Vale, como quieras.

Pero ten cuidado dónde pisas.

-"Tranqui". Te diré algo sobre el amortiguador.

-Hecho.

-Lo que tenemos que hacer es enfrentarnos

a lo que tengo por delante, que no es poco.

No sé si podré reconciliarme y hacer las paces con mi pasado

porque he cometido demasiados errores.

-Bueno, ahora que vas a entrar en política

podrás reparar el daño que has causado en la sociedad.

Es lo que quieres, ¿no? Ayudar a la gente.

-Sí, eso es lo que quiero.

-¿Se lo has contado a Alicia? -No, no.

No le he dicho nada, lo haré cuando sea definitivo.

-¿Y eso?

Creo que hoy no estás tan convencido de dar el paso.

-No lo sé, hijo, no lo sé, la verdad.

Si te soy sincero,

todo esto que está aquí solo es el principio.

Ahora es cuando empieza el baile y yo no sé

si la gente me perdonará así, tan fácilmente, todo lo que hice.

La prensa se cebará conmigo.

Van a sacar un montón de trapos sucios

y no van a parar de hablar de mí

hasta destrozar mi carrera política antes de que empiece.

-Papá, ya no tienes nada que ocultar.

Ya está todo publicado, no tienen nada más.

-Es que van a seguir insistiendo.

Vas a seguir machacando una y otra vez mis rivales políticos

y va a utilizar todo eso como arma arrojadiza.

-Pues resistiremos los ataques.

Tendrán que buscarse otro tema. -No sé, no sé...

No lo tengo tan claro.

Creo que será mejor que a partir de ahora

me empiece a preparar para recibir

todo tipo de insultos y descalificaciones.

-Te veo muy negativo hoy.

-¡Es que no lo sé, hijo! ¡No lo sé!

Empiezo a pensar que a lo mejor no ha sido buena idea aceptar

las listas de esa candidatura.

-No entiendo por qué.

Al final la Fiscalía solo te acusará

de delitos contra la Hacienda Pública.

Eso te dijo Fidalgo.

-Sí, pero si al final del proceso judicial

termino con una sentencia condenatoria y firme

quedaré inhabilitado para ejercer ningún cargo público.

-Estás hablando de un supuesto.

Además, Ignacio Moya sabe todo eso, ¿o no?

-Sí, Ignacio lo sabe.

Eso es lo que extraña, que aun así tengo su apoyo.

¡Es que la prensa se va a cebar!

Lo peor es que no dirán ninguna mentira, hijo.

Por desgracia, Fernando Quintero ha traficado con droga.

-Sí, pero estás muy arrepentido.

Te has jugado la vida para ayudar al CNI

a atrapar a Konchalovsky.

-¡Eso a esta gente le da igual!

No será suficiente para que me den una segunda oportunidad.

-¡Claro que lo es, papá!

Por favor, escúchame, no te vengas abajo ahora.

Sabemos que los comienzos no van a ser fáciles,

pero capearemos el temporal.

En el partido ya contaban con eso.

Te quieren en sus filas

porque cuentan con tus otras virtudes para ello.

-En eso tienes razón, no sé...

-Cuando se celebre el juicio

callarás muchas bocas, se acabarán las críticas.

Solo podrán criticarte por tu gestión.

Y en eso eres el número uno.

-Gracias, hijo, porque cuando te escucho hablar

me das como un chute de motivación

y a veces creo que puedo ser capaz

de conseguir cualquier cosa que me proponga.

-Hola, hermano.

-¿Cómo estás?

-Sin sacarme a Mónica de la cabeza.

(Música triste)

-Normal.

Ha sido un mazazo para todos.

Sobre todo para ti.

-Es tan injusto, tío...

¡Tan injusto!

Ojalá pillen pronto al desgraciado ese.

Álvaro...

¿Crees que tengo la culpa?

-¡Venga ya, Luis!

No te martirices por no haberla acompañado.

La quería matar,

lo hubiera conseguido en cualquier despiste.

-Pero le conseguí la entrevista

donde dijo que no quería tener niños.

-¿Eso te convierte en culpable de algo?

-Si no hubiera dado esa entrevista ahora estaría viva.

-La podría haber dado en cualquier otro medio.

Lo que le ha pasado es horrible.

Pero el único culpable es el estrangulador.

Que te quede claro.

-Mónica no se merecía esto.

Estaba tan contenta, Álvaro...

Había encontrado su primer trabajo como actriz.

Y va y la mata.

Solo por decir lo que pensaba...

-Venga, va, va.

Ven aquí.

-Buenos días. -Hola, cariño.

-¿Qué lees tan concentrada?

-Han hecho un nuevo partido político.

¿Y quién dirás que ha fichado por ellos?

¡Fernando Quintero!

-Será una broma, ¿no?

-Míralo tú mismo.

-¡Lo que me faltaba por ver! ¡Quintero en política!

-Es una caja de sorpresas.

-Igual se refería a esto cuando me dijo

que tenía planes para redimirse de sus pecados.

-¿Sí? Pues no sé quién los va a votar

estando Quintero con ellos.

-Sí. La verdad es que lo tienen difícil.

-Aunque no te creas.

Los del barrio son capaces de acercase otra vez por el interés

y al final lo votan.

-Pero Quintero tiene un buen historial

y la gente puede pensar...

-Buenas.

¿Le pongo lo de siempre al señor político?

(QUINTERO RÍE)

-Vaya, parece que ya habéis leído la prensa de hoy.

-Bueno, nos gusta estar informados, sí.

-Me dijeron que la noticia de mi incorporación

a la plataforma saldría esta semana,

pero no me podía ni imaginar

que lo sacasen hoy mismo, la verdad.

-¿Para cuándo vamos a verte por las escalinatas de la Moncloa?

-Vamos, Elías. No digas tonterías, por favor.

-Pues la verdad, Fernando, me ha sorprendido mucho

que te metas en este lío.

-A mí también.

Si te soy sincero, jamás me podría haber imaginado

que me terminase metiendo en algo así.

Pero Ignacio Moya, el secretario general,

me lo propuso y al final he terminado diciéndole que sí.

-¿Y tú esto te lo has pensado bien, Fernando?

-Bueno, yo creo que sí.

Por supuesto, mi primera reacción cuando me lo comentaron

fue decirles que no.

Pero luego le estuve dando unas vueltas,

me decían que también podía aportar mi granito de arena

y creo que es una oportunidad muy buena

para pagar mi deuda con Distrito Sur.

Pienso estar trabajando sin descanso para mejorar la vida de Madrid

y, por supuesto, también mejorar la vida

de los vecinos de este barrio.

-Pues ese altruismo está muy bien.

Pero vamos, sabes que en el ambiente en que te vas a meter ahora

está lleno de chorizos con ganas de trincar.

-Lo sé.

-Menos mal que los jueces se han puesto serios

y están metiendo a la gente en la cárcel,

a ver si se les quita la mano de la caja.

-Si estáis insinuando que yo me mete en esto de la política

para trincar también de la caja estáis muy equivocados.

-Estos cargos políticos tienen la tentación muy cerca

y tienes un historial, Fernando.

-Sí, del que estoy muy arrepentido, Elías.

-Y del que tendrás que dar cuentas pronto en un proceso judicial.

-Cierto. -Ya...

¿Eres consciente de que esto lo pueden utilizar

tu adversarios políticos en tu contra?

-Verás, Elías, ¿sabes qué?

Me encantaría que mi juicio se celebrase mañana mismo

porque así se darían cuenta

de que no tengo tantas causas pendientes.

-Ya...

Pero tienes que asumir que te vas a exponer mucho,

tendrás que dar la cara, no solo ante los jueces,

sino ante los medios y toda la sociedad.

-Lo sé, lo sé.

¿Sabes qué, Elías? Estoy dispuesto y preparado

para enfrentarme a lo que sea.

Esta noticia que acaba de salir en el periódico

es solo el pistoletazo de salida.

Veremos si la gente termina creyendo a estos periodistas

o me termina votando a mí.

Elías, a mí también me ha sorprendido que Quintero

se vaya a dedicar a la política.

¿Pero qué quieres?

Cosas más raras se han visto.

(ASIENTE)

Bueno...

Oye, una cosa, luego hablamos, ¿vale?

Venga, no te preocupes.

¿Señora Soler?

¡Uy! Hola, inspectora.

¿Qué tal? Quería preguntarle si sabe algo

de los padres de Mónica Llorens.

Bueno...

Siguen destrozados.

Ayer la madre sufrió otro episodio de ansiedad.

Tuvo que llamar al SAMUR.

Creo que tardarán en recuperarse de este duro golpe,

si lo hacen algún día.

Desde luego, no puedo imaginarme en esa situación.

Enterrar a un hijo debe ser lo peor,

máxime cuando ha sido asesinado.

Para nuestra familia ha sido muy duro.

Habíamos recuperado nuestra relación con ella después de mucho tiempo.

Espero que pronto pueda darles la noticia

de que hemos atrapado al estrangulador.

Ojalá.

No entiendo por qué tardaron tanto en informar del perfil.

Quizás hubiéramos podido evitar la muerte de Mónica.

Bueno, una información tan sensible como esa

no es conveniente darla.

A menos que, como en este caso, se crea necesario.

Ya.

También quería decirle... Ya me imagino.

Que nuestro trabajo es lo peor, contaba con eso.

Pues no.

Se equivoca, no quería quejarme de nada.

Al contrario, quería felicitarla por la rueda de prensa de ayer.

Vaya, muchas gracias.

No soy de regalarle los oídos a nadie

pero usted desafió al asesino.

Le plantó cara, que es lo que tenía que hacer.

Lástima que la ley no sea tan contundente como usted.

¿A qué se refiere?

Verás, si finalmente atrapan a ese tipo,

irá a la cárcel, después saldrá y continuará matando como si nada.

Yo le preguntaría a los jueces benévolos

que dejan en la calle a asesinos y violadores

que quién devolverá la vida a Mónica

y tantas mujeres asesinadas y agredidas.

Mi obligación es detener a los delincuentes.

El resto lo dejo a la justicia,

pero de esto hemos hablado. Ya.

Los asesinos de este calibre

no deberían salir de la cárcel jamás.

Bajo ningún concepto.

Lo único que se merecen es la cadena perpetua.

Curioso que una persona que ha pasado por la cárcel

no crea en la reinserción.

(RÍE)

por eso mismo lo digo.

Sé de lo que hablo.

He visto a delincuentes salir de la cárcel

mucho peor de lo que han entrado.

Y ahora, si me disculpa, que tenga buen día.

Igualmente.

¿Todo bien?

(DUDA) Pues... ¡No sé!

En este momento estoy desconcertada.

La señora Soler me acaba de felicitar

por la rueda de prensa sobre el estrangulador.

Y, además, ha hecho una defensa a ultranza de la cadena perpetua.

¿Cómo te quedas?

Pues no sé qué decirte.

Algo querrá.

Seguramente, de ella te puedes esperar cualquier cosa.

No da puntada sin hilo.

(Llaman a la puerta)

Adelante.

Permiso.

Sí, pasa, Mercedes.

Te traigo lo de la ODAC. Supongo que te correrá prisa.

La verdad es que sí.

Sabes que me aprietan las tuercas

y quiero estar al tanto de todo a tiempo real.

Mira.

Tan eficaz como siempre.

Los datos se entienden a simple vista.

Enhorabuena, gracias.

De nada.

¿Necesitas algo más?

Sí, la verdad, me gustaría hablar contigo de un tema,

si tienes tiempo, por supuesto.

Claro. ¿Qué es?

Ya te he dicho que estás haciendo aquí un trabajo estupendo,

que en muy poco tiempo te has convertido

en alguien imprescindible en Distrito Sur.

Solo hago mi trabajo lo mejor que puedo.

No solo eso.

Has sido un gran apoyo para mí en momentos muy difíciles.

Es lo que hago cuando veo a un compañero pasarlo mal.

Es lo que pido cuando estoy en horas bajas.

Sí. El caso es que anoche estaba muy afectado

por las críticas que tuve

en la rueda de prensa por parte de Jefatura

y por el posible informe negativo

que el inspector Antúnez haga de mi gestión.

Es normal que lo estuvieras.

Fue un día muy difícil para ti.

La verdad es que sí que lo fue.

Creo que tienes confianza conmigo como para hablar sin rodeos.

Cuéntame lo que sea con naturalidad.

Tienes toda la razón.

Bueno, el caso, Mercedes, es que anoche estaba muy vulnerable

y quizás por eso me dejé llevar y ocurrieron cosas

que no deberían haber ocurrido.

(Música triste)

Te refieres al beso que nos dimos.

Sí.

Fue un error que no debería volver a repetirse.

Yo también lo creo.

¿Seguro? Sí.

Te agradezco que estemos hablando de ello con naturalidad.

Así evitamos malentendidos.

Es mejor que nos olvidemos de esto

y así nuestra relación continuará siendo

tan productiva y profesional.

Pienso exactamente lo mismo.

Me alegra que lo veas igual que yo.

No le des más vueltas, Emilio. Asunto zanjado.

Mercedes, te tengo mucho aprecio

y sería una lástima que se creara un clima extraño.

No, para nada.

No hay problema, todo está bien, como siempre.

No me gustaría que hubiera rumores.

No has escuchado ningún comentario ni lo has hablado, ¿verdad?

Por mi parte no los habrá.

Puedes estar tranquilo.

Desde el primer momento me di cuenta de que el beso no tenía importancia.

Así que no lo he hablado con nadie ni lo voy a hacer.

Estupendo.

Bueno, pues si no necesitas nada más me vuelvo a mi mesa.

Tengo un montón de documentación que revisar.

Por supuesto. Y muchas gracias por todo.

(Afilador)

Va muy bien en cámara, Montse.

Sales muy favorecida en la rueda de prensa.

-No le veo la gracia a tu comentario.

-Ni yo a lo que hiciste ayer.

Tu comparecencia fue una imprudencia.

(Música de tensión)

¿A santo de qué tienes que decir que también fuiste agredida?

-Buenas. ¿Qué le pongo?

-Un cortado, por favor.

-Fue una decisión muy meditada

y no tengo por qué darte más explicaciones.

-O sea, además de ser una policía negligente

que se deja robar su arma reglamentaria

eres una exhibicionista que busca una imagen mediática.

-Deja de decir tonterías.

No sabes lo que cuesta exponerse públicamente

y contar que has sufrido una agresión e intento de asesinato.

-Ya... -Aquí tiene.

-Gracias, cóbrate.

-Gracias. -De nada.

Supongo que actúas así para conseguir puntos en Jefatura.

No vas a conseguir nada de nada.

-Solo quiero atrapar cuanto antes al asesino.

He participado en la rueda de prensa

porque me lo pidieron Bremón y Miralles.

-Fue una cagada, Montse.

Como fue otra cagada hacer público el perfil del asesino.

-No voy a discutir la estrategia de Miralles para atraparlo.

-Porque es indefendible.

Ha anunciado a bombo y platillo que ella sola le pondrá las esposas.

Si no lo hace, cosa bastante probable,

dejará mal a todo el cuerpo policial por su incompetencia.

-¿Por qué no haces tu trabajo y dejas a los demás?

-No me quedaré viendo como el caos es cada vez mayor en la comisaría.

Caos que empieza por su máximo responsable.

-Cómo te gusta enredar y echar mierda a todo el mundo.

-Mira, Montse, tengo razones de sobra para cargar contra Bremón.

Informes que llegan tarde o se traspapelan,

reuniones a las que no llega porque se le olvida...

Y la última gran cagada de su lista de despropósitos

es aprobar la rueda de prensa de ayer.

-Si tomó esa decisión fue para descolocar al asesino

y que cometiera errores.

-Fue un despropósito gratuito.

El tiempo me dará la razón.

Cuando un nuevo comisario llegue las cosas serán muy diferentes.

-Aunque ya te frotes las manos no te saldrás con la tuya.

-Ya lo veremos.

A Bremón le quedan dos telediarios.

Que tengas buen día.

He visto que estaba senado contigo, ¿qué te ha dicho?

Sí, estaba hablando con él.

Dice que la rueda de prensa fue un error.

Ha arremetido contra Bremón con una saña tremenda.

Cuando se le mete algo entre ceja y ceja

no para hasta que lo consigue.

¿Estás bien, Merche?

-Pues la verdad es que no.

-¿Y eso?

-Cosas mías, nada de trabajo.

-Pues este es el mejor lugar para desahogarse.

Aquí todo lo que se cuenta es catártico.

(Música triste)

-Empecé a ilusionarme por un hombre y no está por la labor.

Fin de la historia.

-Míralo por el lado positivo.

Por lo menos estás abierta a sentir algo por alguien

después de lo mal que lo pasaste.

-Sí, por ese lado.

En fin.

Me fijé en el hombre equivocado lo mejor es olvidarme del tema.

-¿Equivocado por qué?

¿Tiene pareja, está casado...? -No, no.

-Bueno...

Mejor, esas cosas traen problemas y acaban fatal.

-La verdad es que sí, pero no es mi problema.

-No sé, no seas pesimista.

Nunca se sabe qué puede pasar.

-Espe, de verdad, la historia no ha a ningún lado.

Él mismo se encargó de dejármelo claro.

-¿Te lo ha dicho así, con esas mismas palabras?

-Más o menos, sí.

-No tires la toalla entonces.

En cualquier momento puede surgir la chispa.

-Entiendo que seas optimista,

te va muy bien con tu novio, pero no tengo motivos para serlo.

-Yo tampoco, Merche.

Pablo y yo lo hemos dejado.

-¡Qué dices!

¡Lo siento! ¿Cómo estás?

-Bueno, pues no sé, estoy regular.

Y eso que he sido yo la que ha dado el paso.

Pero nunca se sabe si es mejor dejar o que te dejen

porque, en ese caso,

no tienes que comerte la cabeza, solo llorar.

-Pues no sabría qué decirte.

Yo lo pasé fatal cuando me dejó mi ex.

-Es verdad, perdóname.

Cada relación es un mundo.

-¿Cuándo lo habéis dejado?

-Pues es que nos pedimos un tiempo.

Y ayer él, pues....

Me pidió otra oportunidad, quería volver conmigo.

Y por la tarde-noche fui a la ferretería y le dije

que la ruptura era definitiva, que no había marcha atrás.

Yo te veía bien con ese chico.

-Sí. Al principio estábamos muy a gusto.

-¿Y qué ha pasado?

-¿Qué ha pasado?

Pues que pasado un tiempo no encajábamos

como creíamos.

No hemos tenido grandes conflictos ni nada de eso,

pero hay un par de temas importantes

en los que el desencuentro es total.

-¿Y hay terceras personas? -No... ¡Sí!

No.

-¿En qué quedamos? -Es que...

igual sí hay alguien que ha interferido en mi decisión,

pero no lo tengo claro.

-Pues si tú no lo tienes claro...

-Es que hay un amigo,

un muy buen amigo,

que ha cambiado mi visión sobre Pablo.

No ha precipitado el desenlace,

pero sí que ha tenido algo que ver en mi decisión final.

-¿Ese amigo es importante para ti?

-Mucho, muy importante, sí.

No lo había visto antes como pareja,

pero hace un tiempo nos enrollamos

y parece que él se quedó pillado.

-¿Seguro que no sientes nada por él?

-¿Yo?

A ver... ¡Es que no lo sé!

Ahora lo que necesito son unas vacaciones emocionales.

-Buenas. -¡Buenas!

Chicos, me voy. Llevo mucho rato de charla.

-Hasta luego.

¿Tú qué tal?

(TARTAMUDEA) -Bien, la verdad, bueno...

Con bastante curro, venía a por un café

y ahora me vuelvo a la cueva, pero todo bien.

-Has salido muy temprano.

Me levanto a las 7:00 y ya no estabas.

-Sí, porque un software, un software nuevo

que tenía que instalar y eso lleva muchas horas,

un poco de tedio, pero bien, todo muy bien.

Todo bien.

-He hablado con Pablo.

-Ya. Y habéis vuelto.

Te juro que me parece estupendo... -Fede...

-De verdad, no me tienes que dar explicaciones.

-¡Fede! -Es tu vida...

Y ya está... -¡Fede!

Que no.

He roto con él para siempre.

Sí, que... que lo he dejado.

No hay vuelta atrás.

Vamos, que mi decisión es irrevocable.

Ya está.

Decidido.

Bueno, me voy a...

Vale, chao.

-A nosotras también nos ha dado cera.

¿Sí?

¿Te arrepientes de haber intervenido?

Para nada.

No ha sido agradable,

pero si sirve para que dé un paso en falso

habrá valido la pena.

Ahora lo malo es el nivel interno.

A Bremón se le acaba el tiempo.

Como no consigamos resultados rápidos

en la investigación, no sé.

Harán caso del informe negativo de este.

Tengo la sensación de que Antúnez oculta algo.

¿A qué te refieres?

Conozco muy bien a Alfonso.

Sospecho que tiene alguna implicación personal.

¿Lo dices por algo en concreto? No.

Deja que haga unas gestiones, luego te cuento.

Voy a tomar un café y luego te veo. Hasta luego.

-Paty, ¿me pones un cafelito rápido, que estoy de guardia?

-Claro, ahora mismo.

-¡Ay! Me vas a dar la vida.

Estoy que me caigo al suelo de cansancio.

-Qué exagerado eres, madre mía.

-No, te lo juro. Estoy "reventao".

¿Tú qué tal? -Regular.

Todo lo que dijo ayer Miralles sobre el asesino

la verdad es que me ha dejado helada.

A mí y a mucha gente.

No puedo entender que un pirado como él ande suelo, te lo juro.

¡Me da un mal rollo!

-No me extraña.

Estamos en comisaría como locos.

Miralles y Silvia están al frente,

pero el resto apoyamos con patrullas y como podemos

porque es de locos.

-Buenas noches.

-Hola, buenas.

-Una zumito de melocotón. -Ahora mismo.

-Para llevar.

-Perfecto. Pues 1,50. -Vale.

-Toni, me voy a meter para la cocina.

Gracia. Avisa si viene alguien, ¿vale?

-OK.

-¿No serás le hijo de Ríos, de Distrito Cinco?

(ASIENTE)

-De Santiago Ríos, sí.

¿Usted quién es?

-Alfonso Antúnez.

Inspector jefe de Régimen Disciplinario.

Tu padre y yo nos conocemos, somos buenos amigos.

-¿Sí? No lo sabía.

¿Y qué haces aquí?

-Temas de trabajo, no puedo dar más detalles.

-Claro, perdón.

-Tu padre es de lo mejor del cuerpo. Lo admiro mucho.

-¿Sí? Yo qué voy a decir, soy su hijo.

-¿Qué tal? ¿Cómo van las prácticas?

-Bien, bien.

Me queda mucho por aprender, pero bien.

-Tranquilo, serás un buen policía, seguro.

¿Qué tal te han acogido?

-Si queja. Muy a gusto, la verdad. -Bueno.

-¿Y con el comisario Bremón cómo te llevas?

-Eh... bien.

Normal.

Para ser comisario es majete el tío.

-Sí que lo es.

Creo que está pasando una mala racha.

Entre el accidente de su mujer y su posterior muerte

creo que anda descolocado.

-Sí, pero no creo que le afecte.

O sea, en el curro no creo que le influya.

-Me tiene preocupado.

Bremón es un gran tipo,

pero es un poquito inestable, digamos.

-Ah, ¿sí? -Sí.

Antes de que llegaras tuvieron que apartarlo del cargo un tiempo.

-Anda. Pues no sabía, la verdad.

-Se ve que los asuntos personales le afecta mucho al tema laboral.

Ahora, por lo que me cuentan, desde que ha enviudado,

no da pie con bola.

-Ya. Yo, la verdad, no sé mucho del tema.

Sé que lleva muy bien la comisaría.

-En Jefatura están muy preocupados. Si yo pudiera saber

algo, lo que sea, por echarle un cable...

Te pregunto para ayudarlo.

¿No habrás escuchado, yo qué sé, algún rumor, algo

que haya tenido, no sé, algún lío de faldas últimamente?

-¿Sabes? A mí los rumores no me molan nada.

No entiendo por qué me lo preguntas.

-Me gusta poner el parche antes que la herida.

Soy de los que por un compañero me doy en la cara si hace falta.

Por si recuerdas o escuchas cualquier cosa,

te voy a dejar mi tarjeta

y puedes localizarme para lo que quieras, ¿de acuerdo?

Encantado, dale recuerdos a tu padre de mi parte.

Mucho gusto.

-¿Papá? Una preguntita rápida.

¿Te suena un tal Alfonso Antúnez, de Régimen Disciplinario?

¿Sí? Me ha dicho que sois colegas.

¿En serio?

No te rayes, me tengo que pirar también.

Venga, chao.

Chao.

Te juro que lo flipo con la peña.

-¿Qué pasa? -El pavo este del zumito,

diciéndome que era colega de mi padre.

-¿No lo es? ¿No se conocen?

-No, sí se conocen.

Dice que es un bicho y que me aleje lo máximo.

-¿Por qué ha hecho eso? -No lo sé, pero me lo huelo.

No sé, Claudia.

Yo, la vedad, empiezo a dudar de todo.

Quizás Jefatura y Antúnez tengan razón

y la rueda de prensa fue un error.

Sinceramente, no creo.

Es verdad que fue arriesgado, pero confío en que dé sus frutos.

Anoche me echaron una buena bronca.

Que una decisión de ese calado tendría que haberla consultado.

¿Desde cuando tienes que consultar una rueda de prensa?

Antes no, pero ahora están nerviosos por el estrangulador

y, la verdad, tienen toda la razón.

Ya van cuatro mujeres asesinadas

y Montse está viva de milagro.

Le estoy poniendo mi cabeza en bandeja.

Debe estar frotándose las manos.

¿Te ha dicho algo más o qué? No.

Ibarra me llamó para decirme que tuvo un encontronazo con él.

Sí, llegué justo después de que ese impresentable se fuera.

Está como loco por no verme en la silla.

Lo peor es que cada vez tiene más argumentos.

Puede decir que estoy descentrado por motivos personales

y, además, puede apoyarse también

en que no he resuelto el caso del estrangulador.

Entiendo que estés en horas bajas por la presión,

pero Antúnez se va a tener que comer sus palabras

al igual que ese informe negativo porque vamos a resolver el caso.

Hola.

Hola, Montse. ¿Qué tal?

Muy bien.

Traigo noticias frescas sobre Antúnez.

Pues ya estás contando.

He hecho un par de comprobaciones

y, casualidades de la vida,

Antúnez es hermano de la mujer de Arturo Pedralbes.

¿Qué tiene que ver Pedralbes en esto?

Es el nombre que suena para sustituirte, Emilio.

Pero estaba destinado en Palencia. (ASIENTE)

precisamente por eso.

Está como loco por venir a Madrid.

No me puedo creer esta desfachatez.

¡Te quiere sacar del puesto para poner a su cuñado!

Parece que Pedralbes lleva ya un tiempo

buscando un puesto de más responsabilidad

y con posibilidades de ascenso.

De verdad, no me puedo creer que Antúnez sea tan impresentable

para pretender que me trasladen por intereses personales.

Pues créetelo.

(Música agradable)

-¿Qué tal, Fede?

Muy bien, estoy preparándote una cena que seguro que te mola.

-Huele muy bien, ¿qué es?

-Pues mira, son unos pimientos rellenos de quinoa

y albondiguitas de seitán con salsa de boletus, ¡verás!

-Pues qué lujo, cómo te lo has currado.

-Hombre, como hemos tenido estos últimos días

de un poco de desencuentro, pues digo:

"Voy a preparar una cena más historiada",

a ver si te animo.

Venga, vamos a brindar.

-¿Por algún motivo en especial?

-No, por ninguno. He comprado un vino así, bueno...

Brindar se brinda en estos casos.

Venga.

-Fede, acabo de romper con Pablo.

No me parece motivo para celebrar nada.

-Pero no iba por ahí.

No he dicho de brindar por eso ni mucho menos.

-¿Y todo esto? La cena rica, el vino de 20 euros...

-Chica, no sé. Quería preparar una cena distinta,

más historiada, para ver si te alegraba el ánimo.

Imagino que estarás muy chafada con todo esto.

-¿Es solo por eso?

-Hombre... Por eso y porque, bueno,

un poco contento sí estoy

porque hemos podido hablar

nuestras cosas y dejarlas claras.

Vale. Bueno, tú sabes que...

que tú me importas mucho y nuestra amistad también.

Así que no te emparanoies con Pablo ni Pabla, no va por ahí.

Y... fíjate que si me importa nuestra amistas

que la he antepuesto

a los sentimientos que tengo hacia ti.

-¡Ay!

Perdona que haya estado tan a la defensiva,

pero es por la tensión de los últimos días.

Lo siento mucho.

-Si me lo puedo imaginar.

Es muchísima presión y todo eso.

Igual también la culpa la he tenido yo.

Porque, no sé, no tenía que haberte dicho lo que siento.

-¿Por qué no?

-Hombre, pues porque ahora ya cualquier cosa que diga...

¡Cualquier cosa que diga puede ser utilizada en mi contra!

(RÍEN)

No, pero que... no sé.

Eso puede erosionar un poco nuestra relación

y no quiero. -No, no.

Eso no va a pasar nunca.

Nada ni nadie romperá nuestra amistad

porque es demasiado valiosa para los dos.

-Me gusta que lo digas así, de manera tan directa,

porque yo también pienso lo mismo.

Sabes lo que me importas y lo que me importa nuestra amistad.

-Fede, eres el mejor compañero y amigo que he tenido nunca.

(SUSPIRA)

Por nuestra amistad.

-Porque ni nadie ni nada la rompa.

La verdad es que sienta muy bien

esto de salir de vez en cuando y tomarse algo.

Tenemos que hacerlo más veces.

Te advierto que no es mi pub favorito.

Aquí fue donde me robaron el bolso.

Si quieres buscamos otro sitio que esté abierto.

No, no te preocupes.

¡Si ponen buena música!

Lo que está claro es que tengo que salir más.

¿A quién quieres engañar?

Te has dignado a quedar porque Olga ha salido a cenar con Julio.

Si no, no te traigo ni a rastras. Tienes razón.

Pero no te hagas la chulita.

Has salido porque Marcelino está en Valencia.

Si no ni eso.

Lo importante es que estamos aquí

para tomarnos una copa y relajarnos, que nos lo merecemos.

Eso es verdad. ¡Hola! ¿Qué os pongo?

Eh... ¿podría ser un cóctel sin alcohol?

Sí. ¿Te parece bien un San Francisco sin vodka?

Por mí perfecto, sí. Vale.

-Yo lo mismo, pero al mío le pones un chorrito de vodka.

-Perfecto.

-No dejo de darle vueltas

a las estrategias de Antúnez contra Bremón.

Me parece tan despreciable ese hombre...

Y gracias a que has descubierto lo que intuíamos.

Que sus intenciones no eran por celo profesional,

sino por medrar

¡Será posible el tío!

Que quiere colocar a su cuñado así, por la bravas,

en el puesto del comisario de Distrito Sur, ¡venga!

Se ha buscado la tormenta perfecta.

Su informe negativo sobre su gestión

lo va a poner sobre la mesa de los jefes

en un momento muy delicado,

cuando tenemos la sombra del estrangulador encima.

¿Sabes lo que me duele? Que si no fuera por mí

Bremón no habría aprobado la rueda de prensa

ni filtrar el perfil psicológico

ni la agresión que tú sufriste.

Ahora le puede costar el puesto y el traslado.

Deja de castigarte.

Hicimos lo que creíamos correcto.

Tengo la corazonada de que va a salir bien.

No perdamos la fe, Claudia.

Ojalá tengas razón.

Bueno, aquí tenéis. A ver qué os parece.

Muchas gracias. Gracias.

¡Está buenísimo!

Hola, Pablo. ¿Qué tal?

-¡Hola!

Bien... Perdona, no te había visto.

-¿Qué tal? ¿Cómo estáis?

¡Bien!

Si no te ha visto es por mí. Damián, su jefe.

Lo hago trabajar tanto que cuando sale no ve.

¡Mira que eres exagerado, Damián! No eres mal jefe.

Sí, sí, es buen jefe.

Damián, venga, vamos a tomarnos una cerveza.

-Espera, no las vamos a dejar con la palabra en la boca.

Al fin y al cabo, son clientas.

A ver si no vamos, nos critican y perdemos clientela.

¿Tú has ido alguna vez alguna vez por allí?

-Sí, cuando me dio por la jardinería.

Pablo estuvo muy atento conmigo y me aconsejó muy bien.

-Bueno, no fue para tanto.

-¡Encima es modesto! (RÍE)

-Damián, están hablando de sus cosas, vámonos.

No te dejes engañar.

Quiere beber a solas contigo para hablar de vuestras cosas.

¡Seguro! -A ver... Venga, vamos.

-Hasta ahora. No te sientas en compromiso.

¿A ti qué te pasa?

-Que les estábamos cortando el rollo, ¿no?

-Perdona, dos cervezas.

(Música de tensión)

La mía sin alcohol.

-Estás serio.

-No sé, no me apetece mucho hablar.

-¿Es por lo de anoche?

Si es eso, no tienes que darle más importancia.

-Que no es por eso.

Ni me acordaba. Tengo muchas cosas en la cabeza.

No sé, debe ser el estrés.

-¿Seguro?

-Claro. Sabes que tenemos mucho lío en comisaría.

-Me alegra que sea eso y por lo de anoche.

Los hombres dais demasiada importancia a eso.

-¿No habrás tenido un gatillazo?

-No veo dónde está el cachondeíto.

Es una cosa muy grave.

Y son cosas de la edad.

-Claro. No me cachondeo, me parece lo más normal.

Pero pensé que había sido algo serio.

-¿No te parece serio?

-Ha legado este sobre para ti.

"Pagarás por lo que has hecho, Miralles".

Es el estrangulador, está claro. Tu provocación ha funcionado.

Ha mordido el anzuelo.

Antes marcaba él el paso. Han cambiado las tornas.

Solo tenemos que esperar su error.

¿El error es que intente matarte?

Eso de que con Plataforma Por Madrid

las cosas irán mejor me lo sé de sobra.

Es lo que dicen todos los políticos.

-Pero a algún partido tendrás que votar.

En la vida no se puede estar solo protestando, Paty.

Si queremos mejorar las cosas hay que pringarse, mojarse.

-Si todo eso suena superbonito,

pero no me has dicho nada en concreto.

¿Qué vais a hacer?

-Ha llamado un testigo que vio a Mónica

hablando con un tipo la noche en que la asesinaron.

¿Lo ha reconocido? No.

Estaba paseando al perro y los vio hablando en un callejón.

Id a hablar los dos con él.

Le tomáis declaración,

pero aseguraos de que, efectivamente, vio a Mónica

y al que habló con ella.

Avisa a Silvia, te patearás el barrio con ella.

¿Por?

Ha recibido la descripción de un sospechoso

y tendréis que buscarlo. Quiero que lo hagas tú.

Ella es buena, pero tú conoces el barrio.

Vale. ¿Quiere decir que no seguiré patrullando con Elías?

-Tenía un moratón en el brazo.

Era muy grande y le dolía mucho. Lo quiso ocultar.

Dijo que se lo hizo en el desguace,

pero creo que miente.

-¿Por qué tiene que mentirte?

-No tengo ni idea.

No paro de darle vueltas.

Igual se peleó con un compañero. -¡Bueno!

Es normal, los chavales se pelean.

-Es raro que no lo contase.

Igual está recibiendo bullying.

Dani, puedes confiar en mí.

Si tienes cualquier problema, dímelo.

-No entiendo. ¿Por qué lo dices?

-Ayer me contaste lo del moratón en el brazo

y dijiste que te habías caído.

Pero no me lo trago.

Tiene pinta de ser de una pelea.

-¿Qué dices? No es verdad.

-¿Por qué estás nervioso?

-Me da que Bremón no le cae muy bien.

-Te puedo decir que no le queda mucho en la comisaría.

-Les costará encontrar alguien tan competente como él.

-Bueno, pues el comisario Gustavo Pedralbes

es un estupendo candidato para sustituirlo.

-No sé quién es.

-Es un hombre serio, competente, que casualmente es amigo mío.

Le puedo hablar de ciertos agentes en prácticas

con un futuro prometedor.

Jefatura. Me acaban de comunicar extraoficialmente

que si en una semana no detenemos al estrangulador

me van a cambiar de puesto.

¡Ya les vale!

A uno donde no entorpezca demasiado la labor policial.

Así, literalmente, con estas palabras.

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Servir y proteger - Capítulo 487

09 abr 2019

La inspectora jefe Miralles es la policía más veterana de la comisaría del Distrito Sur. La inspectora Alicia Ocaña se incorpora a la comisaría. Ambas son el eje en torno al que gira la vida personal y profesional de sus compañeros y los casos policiales que afectan al barrio.

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