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No recomendado para menores de 7 años Servir y proteger - Capítulo 480 - ver ahora
Transcripción completa

Me da la sensación que usas a tu hermano o el trabajo

para no ir de viaje.

-No es eso.

Podemos hacer el viaje en verano

y en vez de 5 o 6 días, nos vamos un par de semanas.

-¿De verdad? -Te lo prometo.

-Julio aún es alguien muy importante.

Estoy hecha un lío.

No tienes por qué saber qué sientes.

Siempre me has entendido. -Por eso nos enamoramos.

-Eh...

Voy a la habitación de mi padre a ver si está de mejor humor.

Me quedo una temporada.

-¿Es por Olga?

-Si te soy sincero, no lo sé.

Es una persona muy especial para mí.

Me gusta tenerla cerca.

-Mi colega Samu ha tenido un accidente de moto.

-¿Qué ha dicho la Guardia Civil?

-Que fue un accidente. -¿Y qué harás?

-Investigar.

-Manipularon el tapón de vaciado del depósito de aceite.

-¡Para qué coño me llamas!

Ayer Estela me dejó por teléfono. -¿En serio?

¿Puedes mirar las redes sociales de mi colega para investigar?

-Sí, perfecto.

-Está quedando con una pava por mail

y la guarda como Ramón para que nadie se entere.

Conozco a un pavo que está con una tal Estela.

No será la misma, ¿no?

(FEDE LEE) Estela Vidal.

Tiene una relación con Diego Ortega.

-¿Has perdido la prueba de que no fue un accidente?

-Lo siento. No se lo he contado a nadie.

¿Tú sí? -Diego.

(LLORA) -Solo quería asustarle por haberse acostado con Estela.

-Si estás arrepentido debes decir la verdad.

Devuelve el tapón y cuéntanoslo todo.

Le has detenido.

Has sustentado las pruebas y has protegido a una víctima.

No te puedo expedientar. Te tengo que felicitar.

¿Eres actriz?

-Estoy intentando hacerme un hueco en ese mundo.

No es fácil.

Tengo proyectos a la vista.

-¿Y en lo personal? ¿Tienes planes de ser madre?

-No contemplo ser madre en la vida real

y en la ficción estoy abierta a todo.

No me han dado el papel. Tienen otra actriz que les encaja.

-Él no sabe que se equivoca

y le demostraremos que Mónica es la actriz ideal para el papel.

-¿Pensabas que con una panda de matones lo lograrías?

Ha sido por falta de talento.

¿Crees que me puedes amenazar?

(ENFADADA) -Te he guardado un secreto

y a ti no te ha costado pasar de mí.

-Le tendimos la mano y no la quiso.

Le enseñamos los dientes y pasó. Ahora, toca morder.

-Lo prometo. Mónica será la protagonista.

(TELÉFONO) "Mañana tendrás más detalles pero el papel es tuyo.

Buenas noches".

-Lo mejor es que nos vayamos a vivir juntos.

-Me lo pensaré pero no me presiones.

-Te lo prometo.

-Me mosquea que sea tan insistente.

Igual podría ser un poco acoso.

-¿Cómo?

-Siento ser la cortarrollos pero no estoy preparada.

-Está bien que tenga su ritmo

pero ¿qué más debemos esperar para ir a vivir juntos?

-Voy a decirte algo muy claro:

no me apetece irme a vivir contigo por ahora.

Si la relación entre Espe y Pablo no funciona,

mueve ficha y ve a por ella.

(LLORA) Necesito tomarme un tiempo para pensar

si esto es lo que quiero

o estoy demasiado influida por lo que siento por ti.

(Música emocionante)

(Mensaje móvil)

(RESOPLA)

Ay.

(Pasos)

Pensé que ya te habías ido.

Pues no me queda mucho.

Me ha entrado ahora un mensaje de Chelo.

¿La del centro de salud?

Sí, la enfermera de papá.

Le han entrado cargos de la tarjeta de crédito que no reconoce.

Hay muchos casos de "phishing".

Nos han llegado muchas denuncias estos días.

Tengo que pasárselo a Fede.

Seguramente le haya llegado un mail

para que actualice su cuenta haciéndose pasar por su banco.

Sí, seguro.

Lo mejor es que pase por comisaría

para que nos dé los datos y nos pongamos con ello.

Dale recuerdos de mi parte.

Se los daré.

(Mensaje móvil)

¿Y ahora qué pasa?

(RÍE) ¡Mira!

Alicia. Me manda fotos de su piso nuevo.

¿Esas son las vistas de su casa?

¡Qué barbaridad! ¡Qué fuerte!

Sí.

Bueno, y según dice,

a Leo le está sentando bien el cambio y acaban de llegar.

Ya la echas de menos.

Pues sí, para qué negarlo.

¿Van a sustituirla?

Supongo, pero es difícil.

Ella lo ha dado todo y ha estado en los operativos más importantes.

¡Se me hace raro ver esa mesa vacía!

Ya.

Cuando alguien importante se va de tu lado

hasta las cosas del día a día te parecen raras.

¿Y esa reflexión tan profunda?

¿Echas de menos a tu padre o es por otra persona?

Me acuerdo de las cenas con papá.

Cuando cocinaba sin él de noche le echaba de menos.

Cuando se fue Julio, siempre que hacía una tarta me acordaba.

Y ahora que ha vuelto, todo es raro pero en el mejor sentido.

-¿A dónde vas?

-Ayer no hice la compra

y está la nevera famélica.

Fíjate la de fruta que hay.

Para desayunar, mal.

-Un poco de café, leche y galletas habrá, ¿no?

-Quería prepararte un desayuno más historiado para alegrarte.

¿Has dormido bien?

-Poco.

-Ya, me imagino.

¿Estás bien o no?

(RESOPLA) -Sí.

Un poco triste, pero bien.

Lo siento por Pablo pero he hecho bien.

-Yo me alegro por ti.

Imagino que Pablo no se lo habrá tomado igual.

-Pensó que seguía enfadada por lo de irnos a vivir juntos,

pero no se imaginaba que iba a pedirle un tiempo.

-Ya. Es un tío majo pero...

se ha portado contigo como un capullo.

Ahora tienes que quitarte toda la vaina de encima

y cuando tengas recuerdos, respiras hondo (EXHALA).

-Me apetece romper con la monotonía y hacer planes nuevos.

Pero soy un poco mala para hacerlos sola.

-Si es por eso, yo soy el "rompemonotonías". (RÍE)

Conmigo no tendrás problemas para eso.

Este finde hay una convención de videojuegos,

juegos de rol y eso.

Elige lo que tú quieras hacer y ya.

-Pues de momento, ¿sabes qué?

Te voy a invitar a desayunar algo decente.

Me apetece un zumo bien grande y pensamos sobre el fin de semana.

-Me parece estupendo. (RÍE)

(SUSPIRA) -Fede,

gracias por tu paciencia.

-Ni gracias ni "gracios".

No hay que dar las gracias.

Ale, vámonos.

(ELLA RÍE)

(Móvil)

¿Sí, jefa?

No, así de entrada me pilla...

Yo voy en el segundo turno hoy.

Ya.

Pues nada, ahora voy para allá.

Vale.

Bueno, a ver.

Te cambio tu megaultradesayuno maravilloso

por unos bollucos y unos cruasanes

y un cafelín en la sala de descanso.

(RÍE) -Un planazo, ese.

(RÍEN AMBOS)

-Venga, vamos.

-No sé, a veces siento que no se ha ido nunca.

Pero no ha venido para quedarse, ¿no?

Ni idea.

¿No te lo ha dicho?

No, y no se lo he preguntado. No quiero sacar el tema.

Entiendo que no quieras saberlo, pero no te engañes a ti misma.

Julio vino porque su padre estaba grave,

no para reencontrarse contigo.

Ya lo sé.

Sé que no ha venido por mí y que la situación es mala

pero creo que nos ha unido.

El otro día no tenías claro lo que sentías por él.

¿Esto significa que ya has disipado las dudas?

Sí. Lo tengo clarísimo.

Volver a verle tan bien me ha hecho recordar lo bueno

y cuando hacíamos planes juntos.

Bueno, ahora disfruta de que está aquí

pero no te hagas ilusiones porque volverá a Miami.

Ya, si tienes razón.

Intento verlo todo con perspectiva pero es superior a mí.

¿Qué es superior a ti?

Negarme la realidad.

Lo pienso y Julio es el único chico al que he querido.

¡Ay, cariño! Siento romper este momento

pero me tengo que ir. He quedado con Chelo.

Pásate un rato, tomamos un café y seguimos hablando.

Luego me paso. Venga.

(Timbre)

¡Ánimo!

Hola, Julio. ¿Qué tal? Hola. Bien.

Pasa, por favor. Gracias.

¿Qué tal está tu padre?

Parece que mejor. Gracias.

Os dejo, que voy con prisa.

Hasta luego.

Iba de camino al hospital y me he pasado para darte esto.

Y toma, un regalo.

Como los tuyos solo se escuchan por un lado.

-Gracias, Julio, ¡qué detalle!

¿Quieres tomar algo?

-Vale.

(PIENSA) "El fracaso creando una familia

no puede entorpecer mi misión en el mundo.

Mi misión.

El fracaso creando una familia

no puede entorpecer mi misión en el mundo.

Mi familia.

Familia.

No puede entorpecer mi misión en el mundo.

El fracaso creando una familia

no puede entorpecer mi misión en el mundo".

(Puerta)

(Golpes)

(Puerta)

(Golpes)

Creía que se había estropeado la cerradura.

-Iba a salir ahora

y he dejado la llave puesta para no olvidarme.

Tengo una visita a domicilio esta mañana.

-¿Tan temprano?

-Sí, he venido a por la caja de herramientas.

Es un vecino que quiere que le cambie unos azulejos rotos.

-¿Quién es?

-Moncho. -No me suena.

-El vecino de la calle del Arce.

Vino el otro día para...

¡Ah, claro! Tú estabas aquí en la trastienda

con el de las pinturas.

-Me ha parecido ver a Fede y Espe camino de comisaría.

-Sí.

-Pablo, ¡arriba ese ánimo!

Antes de lo que piensas aparecerá otro piso

y será Espe quien venga a enseñártelo.

-Ojalá. -¡Qué sí, hombre!

El tiempo pone a cada uno en su sitio. Hay que saber esperar.

Si te concentras en la recompensa, la espera es hasta dulce.

-Tienes razón.

Además, ella es...

la madre de mis hijos.

Estoy dispuesto a esperar lo que haga falta para vivir juntos.

-Será antes de lo que crees.

-Es una cuestión de paciencia, ¿no?

-Ahí le has dado. Cuestión de tiempo.

Me voy. Tenemos que abrir.

(SE QUEJA)

-Buenos días.

-¿Tú qué haces aquí?

-Vivo aquí. -Ya.

¿Cómo es que no estás en el taller?

-Tenía sueño y le dije a Tomás que tardaría.

-¿Mucha juerga ayer con Sara? -¡Qué va!

¿Qué te ha pasado?

-Ayer me fastidié cargando jarras de cerveza.

Se me han hinchado las manos.

-Cuando fui al pub a recoger a Sara no estabais.

-Ya, es que tuvimos una reunión con un posible cliente.

-¿Algo importante?

No. Rutina.

El dueño de un nuevo local.

¿Y tú qué tal con Sara?

-¿Tú también vas a darme la chapa?

-Relaja, es que no te veo muy pillado con ella.

No te has quedado en su casa.

-La mamá me preguntó lo mismo.

Que por qué no me había quedado a dormir allí

y que si todo estaba bien.

-¿Y qué le has dicho?

-Que sí.

-Tú sabrás si estás bien o mal con Sara.

-No lo sé, tío.

Eso es lo que me ha quitado el sueño.

Ayer me dijo que si hacíamos un viaje juntos.

-¿Y?

-Le dije que no.

Y no sé muy bien por qué.

-Vaya palo.

-Tampoco le dije que no exactamente,

sino que era mejor hacerlo en verano.

-Oye, Álvaro,

¿a ti te gusta Sara?

-Sí, ¿cómo no me va a gustar?

Es inteligente, simpática, divertida, muy guapa.

¿Qué más puedo pedir? -No sé.

¿Estar enamorado?

No sé, no te veo nada colgado de ella.

-Porque no la conozco mucho, ¿no?

Cuando nos vayamos conociendo, me enamoraré.

-Tío, el amor va de sentir cosas, cosas fuertes, de química.

Eso está desde el principio.

-¿Como tú y Mónica?

Se ve que tenéis química y eso de lo que hablas.

-Bueno, conectamos bastante bien.

-Hacéis buena pareja.

A ella se le cae la baba.

-Conectamos bien, pero no somos pareja.

No sé, podríamos cambiar de tema. -¿Por qué?

Yo te he contado mis movidas.

Puedes confiar en mí.

Ya sé qué pasa.

Hace tiempo que no te cuelas y te da miedo cagarla.

-Sí, eso es.

-Eres un buen tío.

Puedes tener a la que quieras,

sea Mónica o ya aparecerá alguien que te mole.

Me piro, que llego tarde y Tomás me va a reclamar.

Luego te veo.

-Es el postre que eligieron para la cena de Navidad.

(RESOPLA) -¡Qué pasada! ¡Qué pena no haberlo probado!

-Te regalaré el libro de recetas de la escuela.

Los postres seleccionados los incluyeron.

-¿En serio? ¡Enhorabuena!

-Cuéntame. ¿Tú qué tal por Miami?

-Bien. No pude hacer mucho desde que salí del hospital.

-Me hubiese gustado estar contigo.

Cuando lo de mi padre, me acordé de ti.

Vi lo duro que es vivir ingresado.

-Lo importante es que está bien.

-Cuéntame: ¿qué tal es Milán?

-Es precioso. ¿No lo conoces? -No.

De Europa no conozco mucho. Vengo para estar con mi padre.

-¿Y París, tampoco?

-Cuando tu padre mejore deberías viajar

porque hay vuelos superbaratos y esas ciudades son preciosas.

Yo te las podría enseñar.

-Creo que aún es pronto para eso.

-Sí, claro.

A lo mejor solo te puedo recomendar sitios.

Que no, que te lo digo por mi padre,

que no sé cuándo saldrá ni si necesitará algún cuidado.

-Ya, no sé en qué estaba pensado.

-Tú eres así.

Dices las cosas como las piensas. Me encanta que no hayas cambiado.

Te veo muy bien.

-¿Cuándo vas a volver a Miami?

-No tengo una fecha fija.

Dependerá de mi padre.

Me quedaré con él cuando salga del hospital,

mientras rehace su vida.

-¿En serio? ¡Qué bien!

-¿Qué? ¿Te faltaba un conejillo de indias para probar recetas?

-Me faltaba esto.

¿Qué pasa?

-Olga...

-Me acabas de decir que estoy como siempre

y entre nosotros sigue habiendo algo.

-En Miami salgo con alguien.

No quiero engañarte ni a ti ni a ella.

-¡Vaya!

-Mi vida ahora está allí. Quiero seguir con ella.

Tendría que habértelo contado pero no sabía cómo.

-Sí, deberías.

Somos amigos. Hemos hablado de todo y esto es importante.

-Lo siento.

Será mejor que me vaya.

Ey, Fede, ¿puedo hablar contigo? ¿Y eso?

Quiero que me cuentes cómo has resuelto

el caso del "phishing" en tiempo récord.

¡Qué fuerte! Acabo de salir del despacho de Miralles,

de darle las diligencias y ya...

Aquí las noticias vuelan.

¡Ya te digo!

¿Qué, me lo cuentas?

Tampoco hay muchísimo que contar.

He estado revisando unas denuncias de gente mayor

a la que le habían hecho movimientos en las tarjetas y cuentas.

Sí, me tocó tramitar alguna.

Como todas las denuncias eran muy parecidas, pues dije...

Bueno, básicamente lo que habían hecho

era entrarle y hacer movimientos en sus cuentas online.

Lo extraño y sospechoso es que eran todos vecinos del barrio.

Normalmente es a nivel nacional.

Claro, eso es lo que me hizo sospechar.

Por lo visto, estuvieron todos en el mismo hotel en La Manga.

¿Sabes? Un viaje de estos como de jubilados.

Les doblaron las tarjetas en algún establecimiento.

¡No! Redes abiertas.

Estuvieron todos en el mismo hotel

y empecé a atar cabos, dije:

hotel, wifi abierta.

El mejor lugar para colocar un malware por un hacker.

¿Esas redes no tienen que estar protegidas?

Sí lo están, y a menudo tienen un sistema de seguridad interesante,

pero de lo que se trata realmente

es de que no te quiten los datos, dinero ni nada

mientras estás conectado.

Irte de vacaciones y que te pase, menudo mal rollo.

Hablarías con el hotel.

Por supuesto, están revisando el sistema de seguridad.

¿Y el hacker? ¿Cómo lo has encontrado?

Bueno, es que era un fanfarrón que iba pavoneándose

en mogollón de foros.

¡Es que es muy fuerte!

Va de ecologista cabreado.

Dice que todo lo hace para salvaguardar

la climatología y el ecosistema de La Manga del Mar Menor.

Ya, y por eso robaba

y se quedaba con el dinero. ¡Caradura!

¡Vamos, caradura total!

Es muy fuerte. ¡Ojo!

Es un ladrón y lo que tú quieras,

pero he investigado y resulta que todo el dinero

lo donaba a una ONG

que se dedicaba a analizar el agua de La Manga del Mar Menor, ¡cuidado!

¿En serio? ¡Empieza a ser alucinante!

¡Pero vamos! ¡Alucinante es poco! (RÍE)

¡Ya ves! Oye, ¿has vuelto a hablar con Espe?

No la veo desde ayer con lo de Pablo.

Bueno, pues está... bastante serena.

Cree que ha tomado la mejor decisión y te diré que también lo creo.

(Música emotiva)

¿Son imaginaciones mías o tú te estás abriendo camino?

Que yo no digo nada, si a mí...

siempre me ha parecido que hacéis buena pareja.

(EMOCIONADO) Mira... yo...

solo quiero que...

que Este esté bien, que esté con alguien que la merezca.

Porque es una joya.

(SOLLOZA) Y ya está.

Pues inténtalo.

Porque yo sé que...

que lo darías todo por hacerla feliz.

Mira, yo estoy enamorado de ella desde hace mucho tiempo.

Ahora acaba de salir de una relación agobiante

y lo último que quiero es agobiarla.

¿Lo ves?

Es que eres el candidato ideal.

La conoces.

Pues la cuidamos.

(MUY BAJO) Sí.

Te veo luego.

¡Protagonista de una película! ¡No me lo puedo creer!

-Me alegro mucho, enhorabuena. Te mereces esta oportunidad.

-Reconozco que si no hubiera sido por vosotros

no habría conseguido este papel nunca.

Mira que al principio me cabreé contigo.

-Normal, era bastante extraño. El productor me malinterpretó.

-Recomendasteis a Carlo que volviera a ver mi prueba

y surtió efecto.

Menos mal, me asusté cuando me amenazó

con hundir mi carrera. -Normal.

-Es un hombre muy influyente

y cuatro llamadas habrían bastado para que no volviese a trabajar.

-La verdad es que yo también me asusté

con aquella amenaza,

pero al final entró en razón y todo acabó bien.

-Pues sí. Me dijo que cuando volvió a ver la prueba

supo que yo era el personaje.

Os debo esta oportunidad. -¡No!

Solo hicimos que valorase lo buena actriz que eres.

-Gracias a eso me llamaron esta mañana.

Tengo el borrador del contrato

y el guion definitivo de la peli. -¡Genial!

Después de tantos años de esfuerzo y sacrificio

tienes tu gran oportunidad.

-Sí. Ahora queda lo más importante:

preparar el personaje,

el rodaje en sí... Vamos, lo voy a dar todo.

-¿Dónde vas a rodar?

-Creo que en Madrid.

-O sea, que te quedas -Sí.

(RÍEN)

-Mira, egoístamente, para mí esa es casi la mejor noticia.

Te iba a echar mucho de menos.

Te has convertido en alguien muy importante para mí.

-Tú también para mí, Luis.

-¿Qué tal si lo celebramos esta noche en el Moon Light?

Invita a quien quieras. -¿En serio?

-¡Claro! Cogemos champán, pedimos un poco de comida

y organizamos una fiesta.

-Me parece genial.

Pero por la comida no te preocupes, yo me apaño.

Puedo pedir ayuda a tu madre.

-Perfecto, me encargo del champán.

(A LA VEZ) -Venga.

-¡Genial! Vamos allá.

-¡Hombre, Espe!

-María, ¿me pones un cafelillo? -Ahora mismo.

-¿Miras alguna escapadica romántica para el fin de semana?

-Bueno...

Curioseando, me apetecía un cambio de aires.

-Hay unos hotelazos en plan rural más bonicos para un romance...

-Hum...

Me apetece más playa, no sé...

Aunque no haga bueno, con tal de pasear frente al mar

sirve para desconectar.

-La verdad es que sí.

Tengo unas ganas de llevar a Elías a Murcia...

Me apetece que conozca mi tierra, mi pueblo.

Ya tendremos tiempo luego de escapadas románticas

en plan tortolitos como vosotros.

-No hay tortolitos, María.

-¿Te vas con compañeros de comisaría?

-Sola.

Me voy sola, María.

Ya no estoy con Pablo.

Es que ayer...

nos dimos un tiempo

para tomar distancia y pensar en lo que realmente quiero.

-Mujer, no tenía ni idea.

Perdona. Vamos, es que te he visto tan bien

que pensaba que mirabas un viaje para los dos.

¿Cómo estás?

-Bien, bien... Bueno, es que fue ayer.

Ya sabes que cuando pasa el tiempo

es cuando empiezas a echar de menos algunas cosas.

-Ya, y cuando te llegan las dudas.

No me extraña que te quieras coger un par de días para irte.

¿Y él cómo está?

-No sé, aparentemente bien.

Pero como es tan sensato y tan sereno...

Pues se lo tomó... pues eso,

relativamente bien. Fue muy tranquilo todo.

-Ya. O sea, que la decisión la tomaste tú.

-Sí, es que llevaba algunos días con dudas.

-Hola, Espe.

-Pablo...

-¿Te pongo algo?

-No, gracias.

(Música dramática)

Hola.

Parece que...

que te has llevado una sorpresa.

-No... Bueno, no sé, la verdad.

-¿Prefieres que no nos veamos en unos días?

-No, hombre, no.

Tenemos que comportarnos de manera natural, somos vecinos.

-Es que me acabo de dar cuenta de que...

De que no debería haber entrado a saludarte.

Perdóname, soy un imbécil.

Tú me pides tiempo y mírame a mí, aquí,

dándote el coñazo.

-No, hombre.

Tampoco nos vamos a esconder detrás de los semáforos, ¿no?

-Aun así...

Aun así es mejor que me vaya.

Yo creo que...

que ya cuando quieras nos vemos.

-No, espera.

Dime cómo estás tú.

-Bueno, teniendo en cuenta que no he dormido nada, estoy bien.

-Yo tampoco he pegado ojo.

-He tenido toda la noche para pensar en ti.

Me he dado cuenta de que no estuve a la altura.

Eres la persona más importante de mi vida y...

tengo que ser justo contigo.

Que es verdad.

Hay muchos defectos que tengo que limar en mí.

-No me hagas esto, Pablo.

-No, si es que yo también quiero hablar.

Quiero decir lo que ayer no pude

porque me dejaste sin palabras, con un nudo en la garganta.

No pude decirte nada.

Yo estoy bien.

No te preocupes por mí.

Entiendo perfectamente tu decisión.

A partir de ahora tengo que luchar para ser una versión mejor de Pablo.

Porque yo, Espe...

siento que eres la mujer de mi vida.

-No sé qué decir...

-No hace falta que digas nada.

Hasta luego.

-¿Te estás cuidando esa mano?

-Sí, tranquila. Ya me he puesto yodo.

-Es que tienes la mano un poco como hinchada.

¿Por qué no te pones hielo?

-¡Ya me he tomado un Ibuprofeno!

Deja de tratarme como a un crío.

-¡Buenas!

-Hola, hijo.

-Mira, pregúntale a él.

También le estuvo sacudiendo de lo lindo al italiano.

-El director del banco te manda recuerdos.

-Gracias.

¿Te duelen? -No, no.

-Por cierto, cuéntale.

No se cree lo de la chica del hotel.

Cuéntale que si no llega a ser por mí...

-Es verdad. Era superguapa y tenía mucha clase.

Ricky se dio cuenta de que debía ser una aspirante a actriz o algo así.

La pobre estaba supernerviosa.

-Era blanco y en botella.

Una chica así en la recepción del hotel

preguntando por la habitación del productor...

Menos mal que Luis estuvo rápido.

-Le dije lo primero que se me ocurrió.

Que D'Agostino tenía una reunión y no podía atenderla en ese momento.

-¡No veas! Le puso la cara de bueno que pone él

y se lo creyó de principio a fin.

-Pero la chica en el fondo se sintió aliviada.

Debía olerse lo que le esperaba.

-¿Y lo del perfume?

¿Es cierto que os abrió en albornoz y que apestaba a colonia?

-Tal cual.

-Pues entonces, además de hacerle un favor a Mónica

se lo habéis hecho a la sociedad. ¡Menuda pieza el tío ese!

-Mira, ahora nos toca disfrutar del éxito de Mónica

y olvidarnos del asqueroso del italiano.

-Ya... Si hubierais visto cómo se me abrazó

cuando recibió la llamada...

¡Dios! Es que cuando colgó se quedó muda, no podía ni hablar.

-He estado con ella y me ha contado que la llamaron esta mañana.

Tiene el contrato y el guion de la peli.

-Va a resultar que el Langostino sí tiene palabra.

-Estaría loca de contenta, ¿no? -Loquísima.

Le conté que podríamos celebrarlo esta noche aquí, en el pub.

-Sí. -Oye, y...

¿no te ha preguntado nada?

O sea, ¿no sospecha de algo que le pudiéramos hacer

al productor o algo así?

-No.

Cree que estuvimos hablando con él y lo presionamos un poquito,

nada más.

Pero está muy agradecida.

Gracias a nosotros Carlo ha recapacitado,

ha visto el vídeo y se ha dado cuenta de su error.

-Y si le hubieras contado que inventaste la penicilina

se lo hubiera creído.

¡Porque está coladita! (RÍE)

-Deja de decir eso, mamá.

-Bueno, hijo, es que me encantaría que formase parte de la familia.

-¡Vamos, hombre!

Tú quejándote y va a resultar que tienes una novia estrella.

-Ella y yo no tenemos nada. A ver cómo hay que decíroslo.

-Bueno, tú dirás lo que quieras, pero yo digo lo que veo.

Nunca te había visto tanta complicidad con una chica.

-Hasta luego.

(RÍEN)

-Muchísimas gracias por todo, tío.

No, en serio.

No llega a ser por el peritaje

y la denuncia del robo del tapón de la moto

y no hubiéramos conseguido nada.

-Nada, "tranqui".

-Bueno, no te he contado, que al final

gracias al móvil supimos que estaba por taller a la hora del robo.

-¿Lo trincasteis por el móvil?

-No, gracias a eso conseguimos que confesara,

porque se vio acorralado y me lo contó.

-Qué duro, tío.

Meterse en un lío así por una tontería.

-Ya.

No sé, creo que Diego no quería hacer tanto daño.

Quería darle un susto, pero se le fue de las manos.

-El final es terrible.

-Sí, pero ya está, ha pasado a disposición judicial

y le caerán unos cuantos años.

-¿Cuántos le pueden caer?

-Depende del juez, pero se enfrenta a dos delitos.

Homicidio imprudente y encubrimiento.

Creo que menos de cinco años no...

no le van a caer.

-Bueno, Toni, no te sientas culpable.

No te devolverá a tu colega.

Lo más importante es la conciencia tranquila.

-Sí.

No sé, es como que no me creo que se haya muerto, tío.

Aunque hayamos resuelto el caso.

-Es lógico, es muy difícil.

Sobre todo cuando le pasa a un colega cercano

o a gente de nuestra edad,

con la que te has criado.

-¿Te crees que no he borrado el número del móvil?

Me da como palo.

-Es ley de vida.

Los que nos quedamos aquí tenemos que seguir adelante.

La herida cicatrizará.

Samu se quedará en el recuerdo de quienes lo habéis querido.

-Te ha pasado algo así a ti, ¿no?

-Hace años perdí a un familiar cercano.

Me hago una idea de por lo que pasas.

Ha llegado el informe preliminar del juez, cuando puedas...

Eh... ¿Qué tal?

Liada, con curro.

Te lo dejo aquí, en la mesa.

Échale un vistazo y me dices. OK.

-Bueno, Toni, lo dicho.

Mucho ánimo.

Y cualquier cosa que necesites, sabes dónde estoy.

-Muchas gracias, de verdad.

-No hacía falta que te fueras, ya me voy.

Nos vemos.

-¿Qué te pasa con este?

A mí nada.

¿Nada?

Es un Soler.

Pues no lo parece, la verdad.

Me parece majísimo, ¿o no?

Me da hasta pena, debe ser el perro verde de la familia.

Lo que tú digas.

¿Le echamos un vistazo al informe?

Dale tú, ya me lo he leído.

(Música moderna)

Bueno, chicos, nos vemos ahora.

¿Qué tal? ¿Lo estáis pasando bien?

-Bueno, ¿qué? ¡Cuéntanos! ¿De qué a tu película?

-Es una peli de ciencia ficción. -¿Y tu personaje?

-Me encanta. Se llama Sonia, estudia Psicología.

Con mucho talento, colabora con sus profesores de universidad

en trabajos de investigación.

-La verdad es que te pega.

-Déjala continuar, hombre.

-El caso es que Sonia participa en un experimento de hipnosis

en el que la civilización de prepara para una invasión alienígena.

-¡Ah!

(RÍEN)

¿Cómo continúa la movida?

-El caso es que descubre

que es de las elegidas para acabar con la invasión

y solo venciendo a los alienígenas volverá a su vida anterior.

-Si la han llevado hasta allí, ¿por qué no puede volver?

-No sé, tampoco he podido acabar el guion.

De todas formas, hay una cláusula de confidencialidad

y no puedo dar detalles.

-Ya la verás en el cine, plasta. -Parece americana.

-Es un coproducción internacional, hay bastante presupuesto.

-¿Y el galán? Seguro que hay una historia de amor de fondo.

-No lo sé, la verdad.

Cuando me hicieron el casting barajaban nombres, ¡a saber!

A lo mejor cambiaron de opinión, como conmigo.

Aunque pienso que en realidad

quizás a la actriz le salió otro proyecto

o no se lleva bien con el director.

Lo miro en la red, a ver qué recuentro.

-¡Déjalo, déjalo!

Tengo una idea.

Vamos a apostar a ver cómo termina la película.

Yo digo que Sonia vence a los alienígenas,

pero se queda en el universo paralelo.

-¡Vaya final más soso!

-¡Buenas! Perdón, llego tarde.

-Hola, hijo.

-Enhorabuena por la peli. Me alegro, te lo mereces.

-Muchas gracias, Álvaro.

Ahora estoy en una nube,

cuando aterrice empezarán los nervios e inseguridades.

-Que no, ya verás como todo sale bien.

Voy a pedir a la barra, ahora vengo.

¿Qué tal? ¿Mucho lío?

-Más de lo habitual, pero no me quejo.

-Tú nunca te quejas.

-¿Lo dices porque me chafas los planes y no protesto?

Lo digo por el viaje a París.

Pero no te preocupes, ya he encontrado solución.

Este verano nos vamos a Croacia. -¿A Croacia?

-Sí, está muy de moda y hay unas playas increíbles.

-Suena bien.

-Por cierto, ¿no venías a una celebración?

Lo digo porque no está bien hacer esperar al anfitrión.

-Ya, es verdad. Me entretuve en el taller.

Me volvía loco buscando de dónde venía un ruido.

Menos mal que lo encontré.

Me pasa bastante a menudo.

Cuando me concentro pierdo la noción del tiempo.

Sobre todo con las averías difíciles.

-Hay tanto que no conozco de ti...

-Ni yo de ti.

Pero es la magia del principio de las relaciones.

Encontrar lo que hace especial al otro.

-Estoy de acuerdo.

-Me piro, no quiero quedar mal. -Vale.

-Lo de Croacia suena bien.

(Música romántica)

-¿Todo bien?

Estás muy callado esta noche.

-Ha terminado el partido: empate a cero.

-Ya.

Deberías salir a dar una vuelta por ahí.

Entretenerte, distraerte un poco.

-Llama a Olga y quedad para cenar. -Gracias, pero no.

-¿Y eso?

¿Ha pasado algo?

Me lo puedes contar y te desahogas.

Igual te puedo ayudar, no sé.

¡Oye, oye! No te creas, ¿eh?

Después de haberme leído casi todos los consultorios sentimentales

de las revistas que me traéis tu hermana y tú

casi me he convertido en todo un experto, te lo aseguro.

-Estoy hecho un lío.

-Bueno...

Cuando se siente algo por alguien es lo más normal.

(Música triste)

-Olga me ha besado.

-Esa chica te gusta, ¿dónde está el problema?

-Pues que está muy bien sin mí.

Hemos hablado y me ha contado todo lo que ha progresado.

Ha madurado mucho.

La veo tan centrada y feliz que tengo miedo.

-¿A qué?

Tú también eres un chico muy maduro y centrado, muy responsable.

¿De qué tienes miedo?

-Miedo a estropearle todo, como hice hace unos meses.

Me importa mucho, no quiero hacerle daño.

-Ya.

Verás, hijo, te voy a decir una cosa

que desde luego ni se lee en los libros

ni en esas revistas:

no se puede ir teniendo miedo, no es bueno para ti.

Te vuelve cobarde y huraño.

La vida está ahí para lanzarse a disfrutarla,

para vivirla, para comérsela a bocados,

para sentirla de verdad.

Olga te está demostrando que quiere estar a tu lado.

No hagas esto. Llámala, dale una oportunidad.

-No.

Olga me ve como un enfermo.

Piensa que está enamorada de mí, pero lo que siente es compasión.

Le doy pena.

No lo puedo soportar porque yo sí tengo claro

que estoy enamorado.

-Al menos estás seguro de algo.

-De eso y de que no quiero hacerle daño.

Por eso le dije que tengo novia. -¿Qué?

Vaya, qué sorpresa.

No me habías dicho que también tenías

novia en Miami.

-No, porque es mentira.

No hay ninguna novia, me lo inventé para protegerla.

He logrado convivir con mi enfermedad y dominarla.

Pero no sé cómo hacer para que olviden que la tengo.

-A lo mejor tienes que empezar por olvidarlo tú mismo, ¿sabes?

Hijo, tienes una enfermedad, sí.

¿Qué más te da?

Quién esté contigo y te quiera de verdad

te aceptará tal y como eres.

Olga te está demostrando eso.

No seas tonto. Llámala, anda.

-Estoy muy cansado.

Mejor me quedo aquí contigo y nos vemos una peli.

-¿Una comedia romántica?

-Mejor una de acción.

-Julio, de verdad, no quiero ser pesado,

pero no desaproveches esta oportunidad.

Llámala.

Queda con ella, no esas tonto.

-Por favor, no insistas.

-Está bien, está bien.

Pon esa peli o lo que te dé la gana.

(Música animada)

-¡Venga, que no decaiga!

¡A ver si consigo no tirar ni una gota!

¡Ahí está! -Ponle un poco más, hijo.

-¡Que es para brindar!

¡Cómo os ponéis, eh!

Venga, luego os echáis lo que queráis.

-Venga, va. -¿Tenemos todos!

-¡Mira! -Sí, quiero hacer un brindis.

Por la familia Soler.

Sin vosotros no hubiera tenido lo que tengo

ni hubiera conseguido lo que he conseguido.

Muchas gracias, de corazón.

-¡Chinchín!

¡Otro!

Por Mónica: que vaya muy bien, que tengas mucha suerte

y estamos deseando que se estrene la película.

-¡Y que nos consiga entradas para el estreno!

-Jo, muchas gracias por la fiesta.

Ha sido muy especial.

-¿Te vas ya?

-Claro, tengo que estudiar el guion.

Mañana me despierto como actriz profesional.

Quiero estar a la altura.

Deja que recoja un poco y te acerco.

-¿Qué dices? No, déjalo.

Me voy dando una vuelta, me apetece caminar.

-Pero puedo acompañarte.

-Que no hace falta.

El hotel está al lado.

Quédate y despídeme de todos. -Venga.

-Venga.

-Mucha suerte. -Chao.

(Música perturbadora)

-Vale. Le voy a echar un vistazo y te digo mañana.

¿Vale, Marta? Gracias, hasta mañana.

-Toni, ¿tienes guardia? -No.

-Me voy a pirar, pero vino Marta a darme esto.

-¿Es urgente?

-Es interesante, por lo menos. -¿Puedo?

-¿No te ibas ya?

-No, déjame ver.

¿Allanamiento?

Unas naves industriales que pertenecen a una empresa

que se llama Mesina S.A.

Exportan aceite de oliva desde el sur de Italia.

-Ya veo. Aparentemente todo es normal.

¿Detrás de qué estás?

-No lo sé todavía.

-¿O no me lo quieres decir?

-¿Qué dices? No, lo que pasa es

que el nombre de la familia lo llevo viendo en varias cosas

y estoy viendo qué es.

-¿Te echo un cable?

-Gracias.

-¿Quieres tomar una caña?

Hemos quedado a tomar algo ahora.

-Otro día mejor.

-Te vendrá bien para relajarte y despejar un poco la cabeza.

Pero como tú prefieras.

-Muchas gracias, Nacha.

Por la invitación y por...

Me dijo Miralles que disteis la cara por mí.

-No es nada. -Sí que es.

Gracias de verdad.

Igual si no hubierais dicho nada me hubiera caído un broncazo.

-Razón de más. Ven y lo celebramos.

-No, no tengo el cuerpo para eso hoy.

Gracias.

(Música triste)

-Compañero, mira que sé que en esta profesión

a veces no es suficiente con pillar a los malos.

-Ya me estoy dando cuenta.

-Te metiste en algo muy personal

y es normal que estés así, tocado.

-Pues sí.

-Si necesitas ayuda, sabes que en el cuerpo contamos con apoyo.

-Lo último que me apetece es ir a un psicólogo a contar mis movidas.

-¿Puedo darte un consejo?

Ya haces con él lo que te dé la gana.

Deja el orgullo a un lado y déjate ayudar.

En algún momento todos necesitamos ayuda.

Yo sé por qué te lo digo.

Vete a descansar, lo necesitas.

-Nacha...

¿Esto se pasa?

-Sí.

Como todas las heridas, con el tiempo.

Descansa, ¿vale?

(Música de tensión)

-No intentes levantarte.

No te va a servir de nada.

-¿Qué hago aquí?

¿Tú quién eres?

Suéltame.

-Es inútil.

Ni aunque consiguieras ponerte de pie.

Tus piernas no te aguantarían.

-¿Qué me has dado?

-Una mezcla de pentotal sódico.

Tienes la tensión por los suelos.

Te sentirás desorientada, fatigada...

Pero no te preocupes, tranquila.

Tranquila, ¡chist!

Esto va a terminar muy pronto.

-Suéltame, por favor, suéltame.

Haré lo que me pidas, lo juro.

(JADEA)

-Demasiado tarde.

-¿Tarde para qué?

"Por suerte, hoy en día el tema de la maternidad

no es un imperativo social,

aunque sigue siendo un tema recurrente en la vida

y en las entrevistas también.

Parece que las que no sentimos la llamada de la maternidad

estamos obligadas a dar explicaciones.

Así que aprovecho para aclarar que no, no contemplo ser madre,

no al menos en la vida real.

En la ficción estoy abierta a lo que sea.

Si hay que cambiar pañales, pues también".

-¿Qué clase de monstruo eres?

¿Tienes el regalo de engendrar vida

y lo desperdicias?

Te niegas a ser madre

y alardeas delante de todo el mundo.

-No.

Era una entrevista, yo no pienso eso, no.

-El mal ya está hecho.

Al menos 2.000 personas han visto tu entrevista.

Al menos 1.500 le han dado a me gusta.

¿Sabes lo que significa eso?

-No.

-Eso significa...

que hay...

1.500 monstruos más.

1.500 que piensan como tú.

Y que van a negar la vida a un centenar de niños.

Si no aprecias el don de ser madre

no mereces la vida.

Y si niegas la luz...

yo te condeno a la oscuridad.

(GIME)

La verdad es que tienes una capacidad de trabajo increíble.

Con razón mis hijos dicen que eres la nueva jefa.

¿En serio?

¡Como te lo cuento!

La verdad, no les falta razón.

Haces que las cosas fluyan y nada quede por el medio.

No te he dicho lo agradecido que estoy

de que te quedes y no te vayas a Distrito Dos.

Estar aquí significa una gran ayuda para mí.

¿Un piso? -Está en Distrito Sur.

Junto al metro de la Plaza Central.

Tiene 70 metros, dos habitaciones...

-¿Quieres que vayamos a vivir juntos tú y yo?

-¿Te apetece o qué? -¡Hombre, claro que me apetece!

¿Cómo no me va a apetecer?

Me alegra que seas tú quien me lo proponga.

-Quedó claro que no querías quedarte solo.

Podríamos intentar tener un hogar.

Vale, yo se lo cuento. No te preocupes.

Te quiero.

¡Ay, qué bien!

Venga, un besito.

¡Sí, sí, sí! ¡Muy bien, muy bien!

¿Qué te pone tan contenta?

Acabo de hablar con tu padre.

Le adelantan el alta.

¡Vuelve ya!

¡Ay!

No parece que te alegres mucho. ¿Qué pasa?

-Últimamente no soy buena compañía.

Tendríamos que haberlo para otro día.

-Igual si me lo cuentas...

-Es por Julio.

-Voy a la máquina, ¿te traigo algo?

-Mira...

Toni era, ¿no?

-Toni, Toni.

-Verás, Toni...

conmigo no hace falta que disimules.

¿Qué quieres saber?

En los últimos días estamos registrando

un aumento de atracos violentos en el barrio,

la mayoría llevadas a cabo

por jóvenes latinos.

No constan delitos graves relacionados con la banda.

Sí algunos asaltos como el de ayer en la peluquería.

A mí me llama la atención que ya les habían dado

la caja con el dinero y decidieron golpear a la dueña.

Puede ser un rito de iniciación.

En las bandas los que se quieren unir a ellos

deben hacer una prueba para mostrar la "valentía" a veteranos.

-Creo que me pasé

al pedir que nos tomáramos un tiempo para pensar.

¿Cómo que te pasaste?

No tuvisteis bronca, fue muy civilizado, ¿no?

Pero tuvo una reacción un poco extraña.

Solo quería dar un paso atrás para tomar perspectiva

y lo que conseguí fue que nos distanciáramos.

¿Crees que me equivoqué al pedirle un tiempo?

-Es una broma de Merinero, ¿no?

Cuando sale se toma dos cañas

y cree que es el más gracioso de la fiesta.

No es 28 de diciembre, me parece, ¿no?

Lo que pasa es que, no sé.

No me creo que me hayan dado la Condecoración Blanca.

-¡Por fin se han dado cuenta de lo que vales!

¡Eres el mejor!

(Mensaje)

Lo tuvimos tan cerca cuando atacó a Ibarra...

¿Crees que será de los que se largan o de los que se esconden?

Yo creo que es un psicópata.

Es muy difícil poder prever su comportamiento.

Igual como se ha sentido en peligro ha dejado de actuar

o ya no le interesa matar, se enfoca en otra cosa...

¿Adivinas con quién he estado hablando?

-¿Con quién? -Con la madre de Mónica.

-¿Ha hablado hoy con ella por teléfono?

-Pues... no ha salido en la conversación.

¿Por qué lo preguntas?

-No, porque la he estado llamando, pero no lo coge.

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Servir y proteger - Capítulo 480

29 mar 2019

La inspectora jefe Miralles es la policía más veterana de la comisaría del Distrito Sur. La inspectora Alicia Ocaña se incorpora a la comisaría. Ambas son el eje en torno al que gira la vida personal y profesional de sus compañeros y los casos policiales que afectan al barrio.

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  1. Cáncer

    Hola,Alicia e Íker os quiero mucho y voy a hecharos mucho de menos,Andrea y Ángel me imagino teneis otros proyectos, que tengáis mucha suerte de todo corazón,espero poder veros pronto,hasta siempre.seguiré con mí serie todas las tardes.

    31 mar 2019