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No recomendado para menores de 7 años Servir y proteger - Capítulo 479 - ver ahora
Transcripción completa

Muy a nuestro pesar, la inspectora Alicia Ocaña

deja Distrito Sur.

Si he sabido no hundirme ha sido gracias a ti,

y ahora no vas a estar.

Para mí también va a ser muy difícil,

muy raro.

Te quiero mucho. Y yo también.

Te prometo que a partir de ahora, cada día, cada día,

me voy a esforzar por ser una buena persona.

Eso ya lo eres, papá.

Quizá no sea el mejor momento para plantearlo,

pero ¿quieres casarte conmigo? Sí, quiero.

Me da la sensación de que estás utilizando a tu hermano

o el trabajo en el taller para no venir al viaje conmigo.

-No es eso. Si quieres, podemos hacer el viaje en verano,

y en vez de seis días nos vamos un par de semanas.

-¿De verdad? -Te lo prometo.

-Me ha dicho que eres actriz.

-Bueno, intento hacerme un hueco en el mundo de la interpretación,

que no es nada fácil.

-En tu caso te falta un poco de visibilidad.

Voy a llamar a mi amigo Peter,

es uno de los fundadores de "Play Trend".

He pensado que a vuestro medio le vendría bien

hacerle una entrevista ahora que es solo una promesa.

-Tengo varios proyectos muy interesantes a la vista.

-Y en lo personal, ¿tienes planes de ser madre?

-No contemplo ser madre en la vida real,

y en la ficción estoy abierta a lo que sea.

Muchas gracias por todo lo que haces por mí,

me estáis tratando genial. -No,

te estamos tratando como a una más de la familia,

eso es lo que eres para nosotros.

-Ven aquí.

¿Qué pasa? -Soy gay.

-Elvira no te va a rechazar por ser gay,

todo lo contrario,

creo que es mucho más tolerante de lo que te imaginas.

No me han dado el papel.

-Pero has dicho que les ha gustado mucho.

-Sí, se ve que he hecho muy buena prueba.

-¿Entonces?

-Tienen otra actriz para el papel que les encaja mejor.

-Él no sabe que se equivoca,

y nosotros le vamos a demostrar

que Mónica es la actriz ideal para interpretar ese papel.

-Cuanto antes asuma que no valgo para esto, mejor.

-Ese mierda de productor te ha comido la moral.

¿Dónde vive?

-Yo creo que lo mejor es

que tú y yo nos vayamos a vivir juntos.

-Creo que deberíamos esperar un poco más.

¿Un piso? -"El piso".

-Me lo voy a pensar,

pero prométeme que no me vas a presionar.

-Te prometo que no te voy a presionar.

-Me mosquea que sea tan insistente,

igual podía ser un poco acoso.

-Pero, Fede, tío...

¿Cómo que acoso?

Siento ser la cortarrollos, pero

no estoy preparada todavía.

-Me parece bien que cada persona tenga su ritmo,

pero ¿qué más tenemos que esperar para ir a vivir juntos?

-Voy a decirte algo muy claramente,

no me apetece irme a vivir contigo por ahora.

-No presiones más a Espe.

Lo único que vas a conseguir es que se acabe alejando.

Si por lo que sea, la relación entre Espe y Pablo no funciona,

mueve ficha y ve a por ella.

Mi colega Samu ha tenido un accidente de moto

en El Escorial.

-¿Y sabes qué ha dicho la Guardia Civil?

Lo consideran un accidente.

-Lo sabía: "Prueba toxicológica negativo,

alcohol en sangre 0,0". Te lo dije, tío.

-¿Y qué piensas hacer? -Investigar, ¿qué voy a hacer?

-Tráela y le echo un vistazo.

-¿Harías eso? -No tendría ningún problema.

La moto se gripó cuando estaba tomando la curva,

él intentó embragar para desbloquearla,

pero era demasiado tarde y se salió de la carretera.

-El motor se gripa cuando se queda sin aceite.

-Alguien manipuló el tapón del depósito del aceite.

-Estela... Entonces ¿para qué coño me llamas?

¡Desgraciada, no me cuelgues otra vez!

Ayer Estela me dejó por teléfono. -¿En serio, tío?

-Qué asco de vida, tío, qué asco de vida.

-Te quería pedir

si puedes mirar las redes sociales de mi colega para investigar.

-Sí, sí, perfecto.

-Está quedando con una pava por mail,

y ha guardado su número con el nombre de Ramón

para que nadie se entere.

Conozco a un pavo que está con una chavala que se llama Estela,

lo acaban de dejar, pero no creo que es la misma.

-Estela Vidal,

aquí pone que tiene una relación con Diego Ortega.

(Música emocionante)

Álvaro, venía a por el tapón de la moto.

-Sí, ahora te lo doy.

-¿Qué pasa?

-Que debería estar ahí.

Tomás, ¿tú has cogido el tapón de la moto?

-Qué va, estaba enroscado al depósito.

¿No iba a venir la Guardia Civil a por él?

-Ya, pero no está.

Y es muy raro que desaparezca justo el tapón.

¿Estuviste todo el tiempo en el taller?

-Salí cinco minutos al bar,

pero fue porque me dejé el teléfono

y me llamaron al fijo para que fuera a por él.

Pero fueron cuatro minutos, de verdad.

-Justo cuando yo estaba en el súper.

-¿Me dices que habéis perdido el tapón de la moto?

-Parece ser que sí.

-¿Has perdido al única prueba de que no fue un accidente?

-Lo siento, tío, no me lo explico.

-¿Tú me estás vacilando o dónde tienes los ojos?

-Relájate, esto es un taller,

no un almacén de pruebas de la pasma.

-No lo entiendo, tío, no lo entiendo.

-Ha tenido que salir cinco minutos.

Quien lo ha robado estaría al acecho esperando cualquier descuido.

-¿Se han llevado algo más, pasta, herramientas, algo?

-Creo que solo el tapón, ¿no, Tomás?

-No era un ladrón profesional,

si no habría hecho que pareciera un robo y no lo ha hecho,

ha venido a por el tapón. -Supongo,

pero no entiendo cómo sabía que estaba aquí,

yo no se lo he contado a nadie. ¿tú sí?

-Me cago en mi...

Diego. -¿Qué pasa? No te sigo.

-Que Diego sabía lo de su novia con Samu.

-¿Qué novia? -Ya te lo contaré.

Tienes que hacer dos cosas, por favor:

denunciar el robo del tapón,

y preguntar por si alguien ha visto algo.

-Perfecto, cuenta con ello. -Gracias.

-Estela, soy Toni, colega de Diego.

Sí, el madero.

Escúchame...

Tengo que decirte una cosa de tu... de Diego.

-¿Qué haces aquí tan pronto?

-¿Dónde está la mamá? -Ha salido,

quiere hablar con los del alcohol adulterado.

Quiere cambiar la ruta de transportes a Valencia.

-Mejor, así tú y yo nos ponemos ya las pilas.

-¿Las pilas con qué?

-¿Te acuerdas lo que nos pidió la mamá,

que ayudáramos a Mónica a conseguir el papel en esa peli?

Pues ha llegado el momento.

-¿Se puede saber por qué ahora te entra la prisa?

-Mónica está a punto de tirar la toalla.

Me dijo que iba a volver a Alicante, y olvidarse de ser actriz.

-Normal, si no se está comiendo un mojón en lo suyo...

Y a ti te da pena que se vaya tu chica, ¿no?

-Ricky, métetelo en la cabeza,

Mónica y yo no tenemos nada, somos amigos nada más.

Pero volviendo a lo nuestro, la mamá tiene razón,

Mónica es casi de la familia, esto no puede terminar así.

-¿Por un papel de mierda se va a marchar?

-No es un papel de mierda, Ricky, es su gran oportunidad.

-A mí me parece exagerado marcharse porque no le dan un papel.

-Cada uno tiene sus límites, y ella ha llegado al suyo.

Si consigue ese papel podemos sacarla del agujero,

pero si no...

-A ti lo que te pasa es que te sientes mal

porque le llenaste la cabeza de pájaros

y creyó que todo sería muy fácil.

-Puede ser, fui un poco optimista de más.

-Le dijiste que vivimos en el país de las chucherías

en la calle de la piruleta,

y se ha dado de morros contra la realidad.

-Igual no debí conseguirle esa entrevista.

-Mira, lo que está claro es que el único culpable

es el productor italiano ese, el Michelangelo.

-Carlo D'Agostino. -Bueno, como sea.

Cuando mamá nos enseñó la fotografía ya pude ver que ese tío

tiene una pinta de asqueroso que no veas.

-Ese tío dijo que había hecho un buen casting,

pero que no le encajaba con el papel.

Le hizo ilusionarse y después la envió a la miseria.

-Está claro que tenemos que ir a por ese tío.

-Sí, pero con ojo.

-Que sí, nada de violencia,

ya me lo dijiste cuando hablamos con la mamá.

Pero hay gente con la que no se puede hablar,

y hay que recurrir a la fuerza para ablandarles.

-Eso déjame que lo decida yo, ¿vale?

-Vale.

-Pues voy a buscar dónde encontrarlo,

y concertaremos una cita con él. -¿Y luego?

-Luego, tranquilo, que lo tengo todo pensado.

-Muy bien, y si no funciona...

-¿Tienes idea de quién ha podido robarlo?

-Seguro que detrás está quien lo provocó.

-Yo tengo una teoría que lo explica todo.

Vamos a recapitular lo que tenemos de momento,

y lo que tenemos por el momento es que el mecánico de Taller Soler

descubrió que la moto había sido saboteada intencionadamente

para gripar el motor, ¿sí o no?

Ahora solo nos falta descubrir el móvil,

y al culpable, claro. -Y yo puedo responder a eso.

-Pues ya estás tardando.

-Pero dejadme, por favor. -Venga, cuéntanos.

-Los padres de Samu me dejaron su móvil y su ordenador

y podemos ver los mensajes, todo extraoficialmente.

Pues eso espero, porque de cara a un juicio

no es que no valga, es que puede invalidar el juicio.

¿Entiendes la gravedad del asunto?

Le repito, extraoficialmente, fue un favor personal.

-Deja de enrollarte y ve al grano. -Pero dejadme hablar, por favor.

Fede encontró unos mails en el ordenador de Samu

en la carpeta de eliminados.

Samu se escribía con la novia de Diego.

Samu se estaba enrollando con la novia de Diego.

Está clarísimo, ¿no lo veis? -Espera, Diego...

¿Tu colega de Carabanchel que me presentaste en la plaza?

-Sí, era colega de Samu también.

Lo que estás insinuando es que Diego descubrió

que su novia se había enrollado con Samu.

Y por eso le trucó la moto,

para que tuviera un susto, pero se le fue de las manos.

Yo no creo que Diego quisiera matarlo.

Pero le podríamos acusar de homicidio imprudente.

Eso explicaría su interés por hacerse con ese tapón.

Vamos por partes.

¿Qué te hace pensar que esto ha podido ser

una venganza de Diego?

He hablado con Estela.

Ha admitido que estaba con Samu.

También me ha dicho que Diego es muy celoso,

que es violento y la controlaba a todas horas.

-¿La controlaba, en pasado?

-Ya no están juntos, no aguantó más esta chica.

Le he dicho que si contacta con él que me llame.

¿Y tú sabes si Diego tiene los conocimientos de mecánica

suficientes para saber lo que podría ocurrir

manipulando el tapón? Seguro.

Cualquier pavo de mi edad con moto sabe de mecánica.

-Si ha sido él, esa venganza se le ha ido totalmente de las manos.

La hipótesis es buena, pero está basada en el tapón,

y no tenemos el tapón.

El tapón lo tiene Diego obviamente, es el único que lo sabía, por favor.

-¿Y qué me dices del mecánico y su ayudante?

Quizá se lo contaron a alguien más. -Me han dicho que no.

También puede ser que Diego se lo contara a alguien

y que fuera ese alguien quien lo sustrajo.

Inspectora, por favor, déjeme interrogar a Diego.

Necesito detenerle antes de que se deshaga del tapón,

tenemos indicios de sobra. Indicios suficientes

que han sido conseguidos irregularmente.

Has entrado en correos íntimos, has hecho el peritaje de una moto

obviando el peritaje de la Guardia Civil,

y eso no vale ante un juez.

¡Qué iba a hacer si nadie me creía!

Yo sabía que no fue un accidente, se lo dije a todo el mundo,

nadie me creía, ¿qué hago? -Tranquilízate,

porque ahí la embarraste.

No debiste contarlo a todo el mundo por ahí,

excepto a nosotros, a los de la comisaría.

Toni, el tapón era una pista válida,

la Guardia Civil estaba dispuesta a analizar de nuevo la moto

basándose en ella, pero no la tenemos,

así que Diego ahora se puede salir con la suya.

Ve, usted me cree, Diego es culpable.

Da igual, tú ahora no puedes hacer nada

sin seguir el procedimiento legal. No puedes seguir investigando

sin la supervisión de tus superiores, ¿queda claro?

Pero es que... ¿Queda claro?

Nosotros sí te creemos.

-Siéntese, por favor.

¿Qué quiere tomar? -Un "old-fashion".

-Ya has oído, Ricky, tráeselo a don Carlo.

Estoy muy agradecido de que haya accedido a venir

a hablar con nosotros.

-Habéis tenido suerte de que estoy en Madrid,

y que se me cayera de la agenda un compromiso.

-Me imagino que es una persona muy ocupada.

-Lo soy, por eso es mejor no andarse con rodeos,

no tengo tiempo que perder.

¿Cuál es esa oferta tan generosa que queréis hacerme?

-Efectivamente es generosa, como le dije a su secretaria.

-¿Qué podéis ofrecerme vosotros que yo no tenga?

-A los Soler nos gusta hacer negocios

con personas ambiciosas y visionarias,

personas como usted, por eso queremos ofrecerle nuestros servicios

y nuestra infraestructura.

-¿Y qué servicios son esos? -Este local, por ejemplo.

En él puede hacer fiestas de rodaje, presentaciones,

y utilizarlo como decorado para alguna de sus producciones.

-¿Lo estás diciendo en serio? -Absolutamente.

También podemos ofrecerle un amplio almacén

donde guardar cualquier tipo de mercancías

e incluso un taller de reparaciones para solventar cualquier incidencia

que pueda ocurrir durante sus rodajes.

-Un taller. -Un taller de reparaciones, sí,

es otro de nuestros negocios.

¿Qué le parece?

-¿Y qué más, una frutería?

Un gimnasio. No, espera, un bufete de abogados,

porque con tanta variedad... -Aquí tiene.

No se ría tanto mientras bebe, no se vaya a atragantar.

-¡Qué asco! ¿No tenías mejor whisky?

Seré claro, no me interesan vuestros servicios,

si se le puede llamar así.

Yo llevo muchos años en este negocio y conozco mucha gente

que pagaría para hacerme un favor.

-Pero lo que nosotros le ofrecemos... -Es patético,

como este local.

Yo ya tengo acceso a almacenes, talleres, pubs,

y ninguno es un atentado estético como este.

-¿Se puede saber a qué ha venido? ¿A reírse en nuestra cara o qué?

-Mira, tenía curiosidad,

quería saber quiénes eran esos muertos de hambre

que se atrevían a molestarme,

pensando que me podían ofrecer algo que yo no tenía.

Pero veo que sois más inútiles de lo que me imaginaba.

-¡Mira! -Ricky, Ricky, un segundo.

Calma, calma.

Lo que intentaba decirle antes

don Carlo,

es que lo que nosotros le ofrecemos es gratuito,

solo nos tendría que hacer un pequeño favor.

-Ahora me has picado la curiosidad.

¿Qué favor es ese?

-Solo le pedimos que reconsidere

la prueba que la actriz Mónica Llorens hizo para su película.

¿La recuerda? -Perfectamente.

-Es una actriz con muchísimo talento, ustedes mismos han dicho

que hizo una muy buena prueba.

-Si la prueba hubiera sido tan buena estaría en el elenco de la película.

-Dijeron que no la habían cogido porque no encajaba con el papel,

pero quizá pueda encajar en otros perfiles.

Y además... -¿Sabes cuándo fue la última vez

que consiguieron imponerme alguien en un casting?

Nunca.

Ni el director de la película, ni el equipo de casting, nadie,

porque eso lo decido yo.

¿Está claro? Y no serán dos matones como vosotros

los que me hagan cambiar de opinión.

-Venga, Toni, anímate.

-Qué impotencia, qué rabia.

-No digas eso, tú hiciste todo lo que podías hacer:

tramitaste la denuncia,

hiciste las averiguaciones del taller,

y alertaste a esa chica, a Estela,

por si Diego se pone en contacto con ella que te avise.

-Aunque viera a Diego no podría detenerlo

porque Miralles no me deja interrogarle.

-Pero hasta ella cree en tus argumentos,

puedes estar orgulloso.

Nos has convencido a todos que lo de Samu no fue un accidente.

-¿Y de qué me sirve si no puedo interrogarle?

-Paciencia, ahora hay que seguir el procedimiento,

deja que las cosas sigan su orden. -No puedo tener paciencia,

este pavo va a destruir

la única prueba que tenemos contra él,

y yo no puedo hacer nada.

-Mucho peor es tenerle delante del juez

y que lo deje libre por hacer mal los procedimientos.

-Está muy bien que tengas iniciativa,

pero acuérdate que ser policía implica tres cosas que ya te dije:

método, rigor y paciencia.

No hay atajos para llevar a nadie delante de un juez.

-Y de eso, Nacha y yo sabemos mucho,

hemos metido la pata un montón de veces.

-Antes de que tú te incorporaras con nosotros en la comisaría,

yo di por accidente con el asesino de mis padres,

y me emperré tanto en meterlo entre rejas

que dejé de lado el trabajo de la investigación.

Al final lo detuve a mi manera, lo tuvimos que soltar

porque no tenía pruebas y...

cuando todo iba bien lo mataron y no pude demostrar su culpabilidad.

-A mí me pasó con Fernando Quintero.

Siempre intentando demostrar que era un narco y un chorizo,

y era imposible ante el juez, me lo tuve que comer en la calle

por hacerlo mal. -No tiene nada que ver,

Diego no es un sicario o un narcotraficante,

Diego es un mierdas y si no lo pillo ahora

el caso se va a quedar en un cajón como pasa en otros casos,

y esto lo sabéis. -Si se trata de un asesinato

o un homicidio imprudente este caso no se va a archivar.

(Teléfono)

-Me está llamando Estela.

¿Sí?

Sí.

Vale.

No, has hecho bien.

Tranquila, lo más importante es que actúes con naturalidad,

como si no pasara nada, como si hubierais quedado normal.

Vale.

Vale. Chao.

Diego la ha llamado para quedar, quiere volver con ella.

Han quedado en Jardín del Oeste.

-¿Y tú adónde crees que vas? -A quedar con ella,

ha quedado con él porque se lo he pedido yo.

-¿Es que tú eres duro de oído?

¿Te vas a pasar por el forro lo que te hemos contado?

-¿Creéis que la voy a dejar sola con Diego

sabiendo de lo que es capaz? -Pero ¿no has oído a Miralles?

Si sales por la puerta te vas a meter en un lío bien gordo.

-Tienes que seguir el procedimiento, chaval.

-Bueno, pero para quedar con un amigo no necesito autorización, ¿no?

¿O se lo vais a decir a Miralles? -Pues...

Visto el panorama, yo solo veo dos opciones aquí:

o te resistes las ganas que tienes de intervenir

por el bien del caso... -O bien lo haces fatal

y le sacas la información a tu amigo y la cagas.

-Así que tú eliges.

Eso sí, si sales por esta puerta es bajo tu responsabilidad, Toni,

nosotros no sabemos nada, ¿OK?

-Muy bien.

Gracias.

-Todavía no hemos terminado con el tema que nos ocupa.

-No nos ocupa ningún tema,

he accedido a tomar otra copa porque tenía sed

y quería ver hasta dónde os podíais arrastrar.

-A mí me parece que tú quieres ver cómo te parto la cara.

-Ya me queda claro que tú eres el refinado de los hermanos.

Mejor me voy.

¿Sabéis qué?

Me he equivocado,

ese local sí podría valer como decorado para una película,

una pena que ya no produzca porno. (RÍE)

Moonlight,

a ver si adivino a cuál de los dos hermanos

se le ocurrió ese nombre tan hortera. -Te vas a arrepentir de...

-Calma.

Si él es una persona razonable, nosotros también lo vamos a ser.

Señor D'Agostino, esto lo podemos arreglar de dos maneras,

o civilizadamente, o de otra forma.

-¿Me estáis amenazando? -¿Nosotros?

¿De dónde saca eso?

-He conocido muchos como vosotros,

siempre vais de farol,

pero a mí jugar a las cartas me aburre soberanamente.

Pero ¿qué haces?

¡Por qué no acabáis con este patético numerito!

-Señor D'Agostino, vamos a calmarnos.

Nosotros le estamos haciendo una propuesta amable,

pero usted quiere llevar la discusión a un terreno mucho más hostil.

-Si quiere caminar sin miedo por la calle,

dormir tranquilo por las noches,

y que en su rodaje no haya ningún accidente,

más le vale llamar a Mónica Llorens.

-No me dais ningún miedo.

-Pues es una imprudencia por su parte.

Soy Elvira Soler, encantada de conocerlo.

La madre de Luis y de Ricky, y muy amiga de Mónica Llorens,

imagino que ya le han hablado de ella.

-Debería darle vergüenza,

no entiendo cómo ha podido criar así a sus hijos,

a unos delincuentes, y además tontos.

-Usted me cae bien,

no lo estropee hablando mal de mis hijos,

eso no se lo consiento a nadie.

-No me importa nada si le caigo bien o mal.

-Mire, mis hijos se muestran tal y como son,

y usted es un hortera que va de rico.

-Os voy a poner una denuncia ahora mismo

por coacciones y amenazas.

(ELVIRA ASIENTE)

-Nos hemos pasado, hemos ido demasiado lejos.

-¿Y qué querías hacer? El tío no dejaba de insultarnos.

-Le habéis asustando un poco,

nos interesa que no ponga la denuncia.

Luis, ve a hablar con él.

-Ya sé que últimamente no me he portado bien contigo,

pero yo te quiero.

Ayer no tenías por qué colgarme -Lo nuestro se acabó.

-Es por lo que te dije

cuando me enteré que te acostaste con Samu, ¿verdad?

Sé que te dije cosas muy fuertes, pero ponte en mi lugar, Estela.

¿Qué pasa, por qué me miras así?

-Pienso mucho en el accidente de Samu.

-¿Qué tiene que ver el accidente de Samu?

¿Con quién has hablado, Estela?

Te he hecho una pregunta, ¿con quién ha hablado?

-Suéltala.

-¿Qué haces aquí, Toni?

-Gracias, Estela, te puedes ir ya.

-Estabais compinchados, ¿no?

¿Qué clase de mentira le has contado sobre mí?

-No le he tenido que contar nada,

le he preguntado un par de cosas y lo ha entendido.

-Yo no he tenido nada que ver con el accidente de Samu.

¿Cómo puedes pensar eso?

Si Estela no vuelve conmigo por tu culpa

te juro por Dios que no te lo perdono en la vida.

-Descubriste que estaba con ella,

y le atacaste donde más le dolió, en la moto.

Manipulaste el tapón de vaciado del aceite,

para gripar el motor, sí. -Eso es mentira.

¿Y por eso lo fuiste a robar al taller de los Soler?

Pensabas que así ya estaba todo listo y acabado, pero no.

-Te estás equivocando conmigo, yo no soy ningún asesino.

-Pensabas que no había cámaras alrededor, ¿no?

Que no había testigos que te vieron entrar y salir, Diego.

-Yo estoy tan afectado como tú por la muerte de Samu.

-¿Y si te cojo el móvil ahora

y miro la ubicación cuando se robó el tapón?

O unas horas antes de la muerte de Samu, ¿qué?

-Yo no soy ningún asesino, tío.

-Un asesino profesional yo creo que no.

Si fueras profesional te hubieras limpiado las manchas de aceite

del bolsillo donde guardaste el tapón.

Igual no eres un asesino, Diego,

pero lo que has hecho

lo hace alguien que tiene muy claro que quiere matar.

-Yo no quería matarle, tío,

yo solo quería darle un susto,

por haberse acostado con Estela, nada más.

No me puedo creer que esté muerto.

-Si estás tan arrepentido, tienes que decir la verdad desde ya.

Debes empezar por devolver el tapón y contarlo todo.

Hazlo por Samu, tío,

por su recuerdo,

y demuestra que no querías hacerlo.

-¿Estarás conmigo cuando me tomen declaración?

-Te lo prometo.

-Haz lo que tengas que hacer.

-Por favor, señor D'Agostino, no lo haga.

-¿Ahora me tratas con educación después del espectáculo

que he tenido que presenciar en tu antro?

-Entiéndalo, los Soler somos una familia humilde,

no solemos tratar con gente de su nivel.

-¿De mi nivel? -Sí.

-¿Ya no soy, cómo habéis dicho?

Un hortera que se las da de rico. -Nosotros hemos dicho eso

porque estamos desesperados.

Solo queremos ayudar a nuestra amiga, y cuando no sabes cómo hacerlo,

te pasas de frenada. -No tolero que nadie me hable así.

Ahora mismo os voy a poner una denuncia.

-Señor D'Agostino.

Ah, ¿os conocéis? -Mira a quién tenemos aquí,

si es la protagonista de esta ridícula trama.

-Perdone, pero no le entiendo.

-¿Tú pensabas que con una pandilla de matones

ibas a conseguir lo que no has podido por tu falta de talento?

¿Y que me podías amenazar sin que pasara nada?

-¿Cómo, amenazarle yo a usted?

No sé de qué me está hablando, ¿qué es esto?

-Da las gracias a tus amigotes, porque acaban de arruinar tu carrera.

-¿Cómo? -No la tome con ella,

Mónica no tiene nada que ver con este asunto.

-¿Sabéis qué? Se me ha ocurrido algo mejor que una denuncia,

me encargaré personalmente

de que las productoras más importantes de este país

tachen de su lista el nombre de Mónica Llorens.

No vas a trabajar de actriz en tu vida.

-Por favor, no haga eso.

-Espero no volver a veros nunca más, ¿estamos?

-Señor D'Agostino, se lo suplico...

Luis, ¿me puedes explicar que es todo esto?

-Solo hemos hablado con él, nada más.

Solo le hemos pedido que te diera ese papel.

Lo hemos hecho con la mejor de nuestras intenciones,

solo queríamos que continuase tu carrera de actriz.

-Pues me habéis expulsado de la profesión para siempre.

-Ese tipo iba de farol seguro,

tiene la típica pinta de olvidarse del tema cuando cruce la esquina.

-¿Tú crees que se va a olvidar de esta conversación así como así?

-¿Tú te fías de lo que pueda decir ese tipo?

-Si un hombre como D'Agostino te hace una cruz, se acabó.

-Lo siento mucho, Mónica.

Lo siento mucho.

-¿Sabes qué es lo que más me molesta?

Que lo hayas hecho a mis espaldas, sin consultármelo.

-Temía que no te dejases ayudar. -Pues eso es decidir por mí.

Yo te he guardado un secreto, respeté tus decisiones,

y a ti no te ha costado nada pasarme por encima,

y eso no te perdono, Luis.

(Puerta)

¡Adelante!

¿Quería verme, inspectora? Sí, siéntate por favor.

Me lo puede decir, ya sé que me va a caer la del pulpo.

¿La del pulpo? ¿Qué expresión es esa?

Que me va a abrir un expediente o me va a sancionar.

Me dijo que no fuera a por Diego y yo hice lo que me dio la gana.

Estoy preparado, dele caña.

¿Sabes lo que creo? Que te diga lo que te diga

vas a seguir pensando que no has hecho nada malo.

No, yo sé que me salté la cadena de mando y el protocolo.

Supongo que me merezco un castigo.

Pero si no te hubieras saltado todo eso,

Diego seguiría campando a sus anchas y no lo tendríamos en el calabozo

con una confesión firmada: esta.

Y tampoco el juez tendría en su poder

las pruebas de un crimen.

O sea, que hice bien desobedeciendo porque resolvimos el caso.

Ni de lejos.

Eso sería lo mismo que admitir que el fin justifica los medios,

y yo nunca he sido partidaria de esa teoría.

Perdóneme, inspectora, pero no le estoy siguiendo.

En esta profesión ni todo es blanco ni todo es negro,

pero eso no significa ni justifica que hagas lo que te dé la gana.

Ya.

Por poner un punto a mi favor,

creo que en medio de la movida actué con bastante cabeza.

Eso te salva,

porque si hubieras ido a detener a lo loco a Diego

te habría abierto un expediente sin pestañear,

pero no es el caso.

Pues qué alivio.

Cuando te viste ante Diego,

aguantaste la rabia que te producía saberlo culpable.

Le hablaste con calma de sus posibilidades,

y no le engañaste para que confesara,

solo le hablaste de supuestos.

Yo sabía que si la liaba se podía ir el caso a la mierda.

La cuestión es que has resuelto un crimen,

has detenido al culpable,

has sustentado las pruebas y has protegido a una víctima,

Estela Vidal,

No la iba a dejar sola con el energúmeno ese.

Me temo que no te voy a poder expedientar,

voy a tener que felicitarte, entre otras cosas,

porque Nacha y Elías me han contado cómo ha ido todo.

No te veo muy contento para haberte librado de una buena.

Muchos motivos no tengo.

Se ha muerto uno de mis mejores amigos por una chorrada,

una infidelidad,

cosa que no entiendo todavía.

Te entiendo perfectamente.

Cuando empezamos en esta profesión,

pensamos que todo consiste en atrapar a los malos

y a veces esos malos

son gente normal, incluso gente que conocemos,

que ha tomado decisiones equivocadas con consecuencias fatales.

Lo que usted dice,

en este curro nada es blanco ni negro.

Exacto.

Estás aprendiendo mucho y muy rápido,

pero no te envalentones con lo que ha pasado hoy,

porque normalmente esa no es la forma más adecuada de actuar.

Muchas gracias, inspectora.

Le quería preguntar si me podía ir ya.

Me gustaría contar a la familia de Samu personalmente

lo que ha pasado.

Claro que sí, hombre, ve con ellos. Gracias.

-Todo ha sido un puñetero desastre.

-Eres demasiado pesimista. -¿Y cómo no voy a serlo?

Hemos dejado que ese capullo nos humillara,

después nos hemos pasado de vueltas amenazándole, ¿para qué?

Se ha ido tan campante y la ha pagado con la pobre Mónica.

-Ha sido mala suerte

haberos encontrado con ella en la plaza.

-Tenías que haberla visto, estaba destrozada,

yo no podía ni mirarla a la cara. -No has sido tú

quien le ha dicho que no volvería a trabajar de actriz,

ha sido ese cerdo.

-Ya, porque nosotros nos hemos pasado apretándole las tuercas.

-¿Por qué estás tan amargado? Si esto no ha terminado.

Queda rematarlo. -Rematarlo.

¿Crees que esto todavía se puede solucionar?

¿No crees que ya la hemos cagado suficiente?

-Nosotros no la hemos cagado, la ha cagado ese Carlo.

Le tendimos la mano y no quiso estrecharla.

Le enseñamos los dientes y pasó de nosotros,

ahora toca morder.

-Yo no lo veo tan claro.

Si Mónica se entera... -No tiene por qué saber nada,

esto ya es una cuestión de orgullo.

A los Soler no se nos humilla así.

-¿Qué estás pensando?

-Sabemos por Mónica que este productorzucho

está en un hotel del barrio.

-A ese tío no lo localiza ni Dios.

-Ya lo he encontrado. (ELVIRA ASIENTE)

-Tienes que confiar más en la familia.

-¿A quién has encontrado? -A quién va a ser, al Ambrosino.

-Cuando fuiste a hablar con él

le pedí a Ricky que no os perdiera de vista,

por si las moscas. -O sea, que lo viste todo.

-Todo no, pero cuando llegó Mónica me puse a seguirle,

y he descubierto que está alojado en el hotel Plaza Sur.

-Un sitio ideal para una visita inesperada

que va a recordar toda la vida.

-¿De verdad piensas que es lo mejor?

Ese tío estuvo a punto de denunciarnos.

-Pero no lo hizo,

prefirió ensañarse con Mónica y humillarla

antes que plantaros cara a vosotros.

-Ese tío es un cobarde.

-Es una persona que vive en un mundo irreal,

rodeada de aprovechados que solo le hacen la pelota.

-Se piensa que está por encima del resto,

cree que no lo puede tocar nadie. -Y ahí la ha cagado,

nos ha subestimado y lo va a pagar caro.

Luis,

hazme caso,

con un solo golpe llorará como un bebé.

-Espero que tengas razón.

Además, hacía mucho tiempo

que no tenía tantas ganas de partirle la cara a alguien.

-Claro que sí, hermanito, así se habla.

-Vamos a casa a prepararle la visitilla.

Ahora te vemos, mamá. -Venga.

-¿Luis y Ricky se van?

-Sí, tenían que hacer un recado urgente.

-¿Y sabes si van a volver?

Lo digo por si me tengo que quedar al cargo.

-No creo que vuelvan hasta mañana, pero está Juan.

Y si no, cuando venga Álvaro del taller

le puedes decir que te eche una mano.

-Ya.

-Ay, qué cara... ¿Qué ha pasado?

-Pues que Álvaro me ha dado largas con el viaje a París.

-¿En serio? (SARA ASIENTE)

-Me ha dicho que tiene mucho trabajo y que no puede irse de Madrid.

Me ha sonado a excusa.

-No, mujer, ¿por qué va a mentirte?

Ya sabes que él se toma muy en serio el trabajo,

y como hace poco que abrió el taller, quiere estar encima.

Seguro que ese viaje lo hacéis en las vacaciones de verano.

-Eso me ha dicho,

que podíamos pasar un par de semanas en un sitio con playa.

-Ese es un plan estupendo.

-Sí, supongo que merecerá la pena esperar al verano.

-Tengo un colega que acaba de llevar a su hijo a la guardería,

y me manda una foto, mira cómo mola la camiseta.

(LEE) "Lo que pasa en la guarde se queda en la guarde".

Es chulísimo, macho.

Igual se lo mando a Alicia, a ver si le gusta para el mochuelo.

Qué palo que se haya ido, ¿verdad?

Sí, la verdad, se la va a echar mogollón de menos.

La conozco de muy poquito, pero se va a notar.

Se va a notar mogollón, fíjate,

yo voy a extrañar verla en la UIT

pidiéndome escuchas o geolocalizaciones...

La verdad es que ha sido una compañera absolutamente excelente.

¿A que sí, Espe?

-¿Eh?

Perdona que...

no estaba escuchando. ¿Qué decíais?

Hablábamos de Alicia. Ah, otra mala noticia más.

-Espe, estás muy baja de ánimos.

No es por lo de Alicia solo, ¿verdad?

-Es que Pablo está al caer, y voy a tener una charla con él,

y estoy pensando, dándole vueltas a la cabeza cómo...

se lo digo.

(Puerta)

Creo que es él, ¿os importa dejarnos solos?

-Hombre, faltaría más.

Ánimo.

Para ti.

-Gracias, son muy bonitas.

-Estás muy seria.

¿Sigues enfadada por la discusión que tuvimos sobre la casa?

-No, no estoy enfadada, ya no.

-Yo te prometo que no te voy a dar más el coñazo.

Ya he entendido que cuando dices "no",

no hay que insistir.

-No creo que puedas, Pablo.

Siempre vuelves erre que erre con lo mismo,

y esa no es la solución.

-¿Cuál es la solución?

-He estado dándole muchas vueltas a la cabeza...

pensándolo mucho,

y he llegado a una conclusión.

Creo que...

tenemos que darnos un tiempo.

Necesito un poco de distancia para valorar los pros y los contras

en nuestra relación.

-Estás intentando decirme que...

que ya no me quieres, ¿no?

-Pues claro que te quiero, Pablo,

pero por eso mismo

he pasado por alto algunas cosas que no tenía que haber pasado.

-Ah, ¿sí? ¿Cómo qué?

-Por ejemplo...

tu obsesión con lo de los hijos.

No sé cómo no te entra en la cabeza que...

que yo no estoy preparada, que no es el momento.

-Yo te he dicho muchas veces

que soy capaz de esperar.

De verdad,

que no hay problema.

-Lo de buscar piso a toda prisa no ayuda mucho,

¿no?

Me has hecho dudar de mí misma,

de mi criterio,

y...

no puedo renunciar a eso solo por hacerte feliz.

-Yo no quiero que renuncies a nada,

yo te quiero como eres.

-No, Pablo, no,

porque si me quisieras

respetarías mi decisión.

Es que somos muy diferentes.

-No, no, no, espera, espera.

¿Tú cómo has llegado a esta conclusión así, de repente?

¿O has tenido una conversación con tus compañeros de piso?

Y Silvia y Fede te están comiendo la cabeza

y no te das cuenta.

-¿Ves, Pablo?

Eres incapaz de aceptar que lo que te estoy diciendo

lo he pensado yo, yo sola.

Eso es ofensivo, tío.

-Lo siento, no quería decir eso. -Pues lo has dicho,

y no es la primera vez.

Esa es otra de las razones por las que...

necesito tomarme un tiempo

para pensar

si esto es lo que realmente quiero,

o estoy demasiado...

influida por lo que siento por ti.

-Así que no me puedo negar, ¿no?

Solo puedo esperar.

Que descanses.

-Nos hemos tomado un tiempo... -No hace falta que des explicaciones.

(Puerta)

Buenas noches...

-¡Eso por no dejarle propina al botones!

Y ahora vas a estar calladito que estás más guapo.

-Hay sorpresa, ¿eh?

-¿Qué pasa? Igual pensabas que iba a subir

la pibita que estaba en recepción, ¿eh?

Pero me parece que no va a venir.

-Le hemos dicho que te ha surgido un imprevisto,

y te has tenido que marchar.

Y ella se ha ido un poquito apenada, es verdad.

-Pero no hemos dicho ninguna mentira,

porque parece que un imprevisto sí te ha surgido.

-Hay una cosa de la conversación anterior que no has entendido bien,

y es que de los Soler no se ríe nadie.

Nosotros vamos a hacer que eso no se te olvide.

(D'AGOSTINO SE QUEJA)

-De verdad, Elvira,

no entiendo cómo Luis ha podido hacer algo así

a mis espaldas.

Ya me puedo olvidar de ser actriz.

-A ver si se te pasa el disgusto con esto que te he hecho.

-¡Ay, pan quemados! ¿Todavía te acuerdas que me gustan?

-Como para no acordarme.

De pequeña estabais todo el día discutiendo con Ricky,

siempre acababais llorando.

Al final yo aparecía con un pan quemado,

y se acababan todos los disgustos.

-Es que estaban buenísimos, y este también.

Tú siempre tuviste buena mano para la repostería.

Ya de niña tus panquemados eran mi debilidad.

-Ya lo sé, ya.

-¿Y sabes que a veces me inventaba que me peleaba con Ricky

solo para que me hicieras uno? -¿Qué te crees que no lo sé?

Si yo veía que os compinchabais,

estabais allí cuchicheando: "Chi, chi, chi, chi..."

-Vaya, me has pillado.

-Pero ahora también sé que no te estás inventando nada.

Sé que te han herido de verdad,

y es normal que estés así.

-No te puedo negar que estoy muy cabreada con Luis y con Ricky.

Estoy muy agradecida

por todo lo que me habéis ayudado estos días,

pero hoy me han hundido los dos, me han hundido de verdad,

sobre todo Luis.

-Te entiendo perfectamente, pero...

me gustaría que tú también entendieras a Luis.

Verás, desde muy jovencito

tuvo que ocuparse de sus hermanos,

primero cuando su padre nos abandonó, ya lo sabes,

y después cuando yo entré en la cárcel.

-Pero yo no les pedí que hablaran con Carlo D'Agostino,

y mucho menos que fueran tan impertinentes con él.

-Cuando se quedó solo con Álvaro y con Ricky,

tuvo que tomar decisiones rápidas,

y siempre pensando que hacía lo mejor para ellos.

Y después se acostumbró a actuar así por la gente que quiere.

-¿Quieres decir que...

que me ve como si fuera parte de su familia?

-Pues claro, mujer, más o menos algo así.

No te voy a negar que esas formas son un tanto bruscas,

y esto es porque Luis en algunas épocas de su vida

no tuvo a nadie que velase por él,

y aprendió que para cuidar de los suyos tenía que pelear

aunque eso no justifica

que hoy haya llamado a ese productor para intentar convencerle.

Pero lo ha hecho por ti,

de corazón, porque te quiere de verdad.

-Ya lo sé, Elvira,

pero por culpa de su imprudencia,

a mí se me han cerrado todas las puertas.

Y dudo mucho que Luis sepa lo que eso duele.

-¿Te duele?

-Va a resultar que al señor D'Agostino

le duelen los golpes.

Creo que es la primera vez que digo bien el nombre.

-Mira, tal y como hablaba antes parecía hecho de otra pasta,

pero claro que le duele como al resto de...

¿cómo nos llamó antes? De muertos de hambre.

¿Cómo?

-Parece que quiere decir algo.

-Mira, te vamos a sacar la cinta adhesiva,

pero no hagas ninguna tontería porque si no...

¿Eh?

Venga.

-Está bien, haré lo que me pidáis. ¿Qué queréis?

-Parece mentira que todavía no sepas qué es lo que queremos.

-Si es dinero os puedo hacer una transferencia,

o daros dinero en metálico si queréis.

-Mira, a nosotros no nos interesa tu dinero,

lo que queremos es que le des el papel protagonista

a Mónica Llorens en tu película. -Sí, sí, totalmente.

-La llamaré y le diré que está en la producción.

Si no como protagonista, será como coprotagonista.

-Mira, esa fase ya la hemos pasado.

De lo que estamos hablando es de que le des el papel protagonista

a Mónica Llorens en tu película,

que es el papel para el que hizo la prueba.

-Ya tengo una actriz para ese papel.

Ahora no puedo, no puedo...

¡Vale, vale, vale, vale!

Tranquilo, tranquilos...

Lo haré, tenéis mi palabra,

Mónica Llorens será la protagonista.

-Fíjate, Luis, tenemos su palabra.

-¿Sabes lo que pasa?

Que tu palabra no vale una mierda.

Así que vas a llamar a Mónica Llorens

y se lo vas a decir de tu boca.

-Vale. -¿Vale?

-Este es tu móvil, ¿no?

Ahora mismo voy a marcar su número y se lo vas a explicar tú

de arriba abajo.

-Bueno... -¿No quieres un poquito más?

-No, gracias, mejor me voy al hotel a hacer la maleta.

-¿Y no quieres esperar a que vengan y te despides de ellos?

-Prefiero que te despidas tú de mi parte, si no te importa.

-Espero que encuentres la manera de perdonar a mis hijos.

-Yo también.

(Teléfono)

"Número desconocido".

¿Diga?

-"¿Eres Mónica Llorens? -Sí, soy yo. ¿Quién es?

-Soy Carlo D'Agostino.

-Señor D'Agostino...

¿Qué pasa? -Quería disculparme

por la actitud que he tenido contigo.

-¿Cómo dice?

-Me pasé y perdí las formas.

Tus amigos tenían razón",

a veces no sabemos valorar lo que tenemos delante.

-Perdone, pero no le sigo.

-Hoy al llegar al hotel he vuelto a mirar el vídeo de tu trabajo,

para confirmar que hice bien en no escogerte,

pero la verdad es que me he quedado prendado

de tu prueba.

-¿Me está hablando en serio?

-"Sí, sí, transmites una frescura y una espontaneidad,

al mismo tiempo una seguridad poco comunes,

hacía tiempo que no veía algo así".

Pero ya estoy seguro que...

harás brillar a la protagonista de la película.

-¿Cómo? ¿Me está diciendo que voy a ser la protagonista?

-"Mañana tendrás más detalles",

pero ten por seguro que el papel es tuyo.

"Buenas noches, Mónica".

-¿Qué ha pasado? -Que me han dado el papel,

que voy a ser la protagonista.

-¡Mónica, qué bien, cómo me alegro!

¿Ves cómo todo se arregla?

-¡Ay, Dios mío!

-Madre mía, va a resultar que el señor D'Agostino

es un actor de primera.

¿Sabes? Además de producir tus películas

deberías protagonizarlas, que se te da muy bien.

-Ya he cumplido con mi palabra.

Ya estamos, ¿no?

-Digamos que estamos satisfechos,

con tu cambio de actitud, sí.

-Solo os pido que me dejéis seguir con mi vida.

Prometo que no volveré a causaros problemas.

-Si tú cumples con tu palabra, nosotros te vamos a dejar tranquilo.

Los Soler somos de palabra.

-Ha sido un día largo y complicado, señor D'Agostino,

pero ha sido un placer hacer negocios con usted.

Buenas noches.

¿Te puedes creer

que todavía no me atrevo a borrar el número del móvil?

Me da palo. -Es ley de vida.

Los que nos quedamos aquí

tenemos la responsabilidad de seguir adelante.

La herida cicatrizará,

y Samu se quedará en el recuerdo de todos los que le habéis querido.

Hace años perdí un familiar cercano,

puedo hacerme una idea de lo que estás pasando.

Ha llegado el informe preliminar del juez, cuando puedas...

¿Qué tal?

-Oye, Álvaro, ¿a ti te gusta Sara?

-Claro que me gusta, ¿cómo no me va a gustar?

Es inteligente, simpática,

estoy muy bien con ella, ¿qué más puedo pedir?

-No sé,

¿estar enamorado?

No te veo nada colgado de ella.

Alicia es muy difícil de sustituir

porque lo ha dado todo por Distrito Sur

y ha estado en los operativos más importantes.

Se me hace tan raro ver esa mesa vacía.

Ya.

Cuando alguien importante se va de tu lado,

hasta las cosas más normales del día a día te parecen raras.

¿Y esa reflexión tan profunda por qué?

¿Porque echas de menos a tu padre o te refieres a otra persona?

¿Y cuándo piensas volver a Miami?

-No tengo una fecha fija.

Dependerá de la evolución de mi padre.

Tenía pensado quedarme con él cuando salga del hospital,

quedarme a su lado mientras rehace su vida.

-¿En serio? ¡Qué bien!

-¿Qué pasa, te faltaba un conejillo de indias

para probar tus nuevas recetas?

-Bueno, me faltaba esto.

-¿Y estás bien o...?

-Sí... Un poco triste, pero bien.

Lo siento por Pablo, pero creo que he hecho lo correcto.

-Yo me alegro por ti.

Me imagino que Pablo no se lo ha tomado

de la misma manera.

-Me ha parecido ver a Fede y a Espe,

supongo que irían camino de comisaría, ¿no?

-Sí.

-Pablo, arriba ese ánimo, hombre.

Verás como aparece otro chollo de piso,

y entonces será Espe la que venga a enseñártelo a ti.

-Tienes razón, Damián.

Además, ella es...

la madre de mis hijos,

y yo estoy dispuesto a esperar todo lo que deba

para que se vaya a vivir conmigo.

-¿Tú has hablado con Espe? No la he visto desde lo de Pablo.

-Bueno, está bastante serena,

cree que ha tomado la mejor decisión y te diré que yo también lo creo.

¿Son imaginaciones mías o tú te estás abriendo camino?

Que yo no digo nada, a mí...

siempre me ha parecido que hacéis muy buena pareja.

¿Y él cómo está?

-Aparentemente bien,

pero como es tan sensato y tan sereno...

pues... se lo tomó... relativamente bien,

fue muy tranquilo todo.

-Ya. O sea, que la decisión la tomaste tú.

-Sí, es que llevaba algunos días con dudas.

-Hola, Espe.

El fracaso de no crear mi propia familia

no puede entorpecer mi misión en este mundo.

-Ya tengo el borrador del contrato y el guion de la película.

-Genial. Después de tantos años de esfuerzo y de sacrificio,

aquí tienes tu gran oportunidad.

-Pues sí, y ahora queda lo más importante,

que es preparar el personaje, el rodaje...

Vamos, que lo voy a dar todo.

-¿Qué te parece si lo celebramos esta noche en el Moonlight?

Puedes invitar a quien quieras. -¿En serio?

-Claro, cogemos unas botellas de champán,

pedimos un poquito de comida y organizamos una fiesta.

-Pues me parece genial.

Muchas gracias por la fiesta, ha sido muy especial.

-Deja que recoja esto un poco y te acerco.

-No, déjalo,

me voy dando una vuelta, me apetece caminar.

Venga.

-¡Ay!

Mucha suerte. -Chao.

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Servir y proteger - Capítulo 479

28 mar 2019

La inspectora jefe Miralles es la policía más veterana de la comisaría del Distrito Sur. La inspectora Alicia Ocaña se incorpora a la comisaría. Ambas son el eje en torno al que gira la vida personal y profesional de sus compañeros y los casos policiales que afectan al barrio.

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