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No recomendado para menores de 7 años Servir y proteger - Capítulo 474 - ver ahora
Transcripción completa

¿Le has dicho a mi hija lo del diagnóstico de Leo?

No, no le he comentado nada y no tengo pensado hacerlo,

de momento. ¿Y eso por qué?

Solo son unas rojeces en la piel

y el médico no le ha dado mayor importancia:

desaparecerán enseguida.

Yo conozco muy bien al comisario y sé que en este momento

está frágil porque acaba de perder a su mujer.

Y necesita afecto,

pero no deja de ser tu superior.

¿Cómo tengo que decírtelo, Claudia? Yo no siento nada por el comisario.

Hemos quedado para preparar el informe anual.

No tengo inconveniente,

pero en la ODAC hay mucho trabajo.

No creo que te puedas apartar del puesto.

Voy a ayudar al comisario fuera de mi horario.

En estos días has sido un gran apoyo para mí,

y no solo en lo profesional.

El comisario pasa un mal momento

y yo no estoy lista para otro desengaño.

Son dos entradas VIP para el bicentenario del Prado.

Sé de alguien que se muere de ganas por pasar una noche así contigo:

tu hija.

Me comentaste que le encantaba este tipo de eventos.

Estás rayada porque ha vuelto Julio.

-Queríamos estar juntos, pero sabíamos que no podía ser.

-Si habéis vuelto, prefiero que me lo cuentes.

-Yo no te tengo que dar explicaciones de nada.

-¿Tú conoces al ex de Olga?

-¿A Julio? Claro.

-¿Qué relación tenían? -¿Por qué me preguntas a mí?

Si quieres saber intimidades de Olga, pregúntale a ella.

-Los de Análisis de Conducta han elaborado un perfil

y ahora sabemos cómo funciona su mente y qué cosas le motivan.

-¿Qué habéis descubierto? -Sabes que no te puedo contar.

-¿Has colocado una cámara espía? ¿A quién quieres espiar?

-Pones a Monchu y ya tienes al perfecto compañero de trabajo.

Buen trabajo, Monchu.

"Psicópata de tipo ritualista

con la motivación de castigar a las mujeres

que no quieren ser madres".

-Yo creo que Pablo nos está ocultando algo.

-¿Por qué no sales con una chica? -Mamá, no empieces con eso.

Esas cosas no se pueden forzar.

-Pero una ayudita nunca está de más.

Solo te puedo decir que esa ayuda va a venir pronto.

Mañana viene a vernos Mónica.

-A lo mejor no quiere compartir casa con nosotros tres.

-Pues ella estaba encantada.

Tenía ganas de veros, sobre todo a Luis.

-¿Y por qué a Luis?

-Porque de pequeños eran inseparables.

-Me han dicho que eres actriz.

-Estoy intentando hacerme un hueco en el mundo de la interpretación.

-Si alguien quiere tener éxito en algo,

no puede estar esperando a que llegue la oportunidad.

Tienes que salir y luchar por ella.

En tu caso, lo que te falta es visibilidad.

Voy a llamar a mi amigo Peter.

Es cofundador de "Play Trend".

-¡Alicia, que la está moviendo! ¡Papá!

Papá, ¿estás bien? Hay que avisar al médico.

¿Quién eres tú?

Si sois mis hijos solo os pido que me digáis siempre la verdad,

por oscuro que pueda ser mi pasado.

¿Todo lo que dicen ahí es verdad?

¡Está escrito por periodistas en periódicos públicos!

¡No paran de hablar de mí!

¡Está mi imagen, mis fotos, por todos sitios!

¿Quién es ese maldito Fernando Quintero?

Hiciste lo imposible por convencerme

de que eras buena persona, y ahora yo debo convencerte a ti.

Esas personas habrían estado aquí sin dudarlo.

Por desgracia, se marcharon de nuestras vidas.

¿Puedes asegurarme que sus muertes

no tuvieron que ver con mis negocios?

Hoy en día todo tiene que ver con todo.

Vete, por favor.

Hiciste todo lo posible para protegerlos.

¡Que te vayas, por Dios, y me dejes en paz!

(Música emocionante)

(Fin de sintonía)

(Música animada)

Hola, mamá.

Pero, cariño, pensé que no vendrías.

Estaba a punto de irme.

Es que quiero ducharme antes de ir a la presentación.

¿Habéis trabajado hasta muy tarde?

Sí, hasta las 3:00.

Tatiana es muy perfeccionista con las cosas del formato.

Pero espero que el currazo haya merecido la pena.

¡Pero qué orgullosa estoy de ti! ¡Ay, mi niña!

Con lo "vagaza" que eras en el instituto.

No es para tanto, es un trabajo trimestral.

Ven aquí.

Tengo noticias.

¿De papá? ¿Qué pasa? No me asustes.

No, tranquila. Es una magnífica noticia.

Han decidido quitarle el corazón extracorpóreo

porque está funcionando muy bien el tratamiento.

¿Y cuándo lo van a hacer?

Pues el caso es que lo hicieron ayer.

¿Tú desde cuándo lo sabes?

Ayer me lo contó tu padre y, como no te vi...

Claro. No pudiste llamarme.

Sí, pero no quería desconcentrarte.

Como tenías el trabajo...

Vale, vale.

No quería que pasaras por la incertidumbre

de esperar los resultados.

Te dicen que es una intervención muy sencilla, pero se pasa mal.

Y te lo has comido tú sola.

Pues he dormido poco, sí, pero bueno.

Le han tenido monotorizado

para ver si el corazón reaccionaba bien.

¿Y está bien?

Está fenomenal.

En poco tiempo se han dado cuenta

de que su corazón funciona como el de una persona sana.

¿Me cambio y le llamamos? Venga.

(Ladridos)

¿Y esa cara?

A Leo le han salido unas rojeces y ayer no las tenía.

Me voy a pedir la mañana para llevarlo al pediatra.

Está bien. Llévalo a ver qué te dicen,

pero creo que sé de qué se trata.

Eritemas.

¿Cómo lo sabes?

Verás, Alicia, es que no es la primera vez que le salen.

¿Qué?

Le salieron por primera vez hará cosa de una semana.

Lo llevamos al pediatra

y nos recetó una hidratante,

que le hiciéramos baños templados

y que utilizáramos un limpiador sin jabón.

Ya está, las rojeces desaparecieron.

¿Cómo que "lo llevamos"? ¿Quiénes?

Fui con Marcelino.

Se lo cuentas a mi padre, pero a mí me ocultas la información.

Llevabas todo el día en el hospital.

Bastante tenías pensando si desconectar a Quintero.

No quise añadirte más gravedad por unas erupciones.

Simplemente quise ayudar.

¿Y eso te parece una forma de ayudar?

Pensé que quedaría en nada:

el tratamiento funcionó y las rojeces desaparecieron.

De no haberlo hecho, te lo hubiese dicho.

Está bien.

¿Qué os dijo el pediatra exactamente?

Que no lo bañáramos con esponja. Simplemente con agua

y ese limpiador sin jabón.

Genial, ayer lo bañé con su esponja, como siempre.

¿Os recetó algo más?

Le he hecho limpiezas nasales con suero fisiológico

porque estaba muy mocoso.

El pediatra me dijo que también podía usar un aspirador nasal.

Así que no eran solo las rojeces. Genial.

No te pongas así. No tiene por qué ser nada grave.

Ya veremos si es grave o no.

¿Ha tenido otros síntomas? ¿Fiebre o tos?

No ha tenido ni fiebre ni tos, simplemente...

el doctor pidió que le hicieran unos análisis de sangre

para averiguar la causa de esas rojeces

y así quedarnos tranquilos.

Así que también le han hecho análisis de sangre. ¿Algo más?

Perdóname. Pensé que se quedaría en nada.

Los análisis se los hicieron por protocolo.

¿Y los resultados están bien?

Supongo que sí. El pediatra me dijo que me llamaría

si veía algo raro. Así que entiendo que todo está bien.

Ya veremos qué dice el pediatra,

porque le han vuelto a salir las rojeces.

(Llanto del bebé)

Prepara la bolsa, me lo llevo a urgencias.

¿Qué pasa?

Que no está bien, Iker. Le cuesta respirar.

Ya conduzco yo.

¿Y ahora qué va a pasar? ¿Qué ha dicho el doctor?

Que el tratamiento está funcionando de tal manera

que es probable que acabe antes de lo que esperábamos.

¿Cuándo?

15 días.

¿Y podrá hacer vida normal?

Creo que sí. Supongo que tendrá que tener cuidado con la sal,

el vino y esas cosas... Pero podrá hacer vida normal.

Parece un milagro.

¿No te alegras?

Sí. Es que dan ganas de contar la noticia a todo el mundo.

Claro, pero ¿por qué te quedas tan seria?

Porque a la persona que más se lo quiero contar es a Julio.

Y él no sabe si su padre volverá a ser el de siempre.

Ya, entiendo.

Lo tiene que estar pasando fatal.

Sí.

La última vez que me llamó fue para decirme lo de la amnesia.

Luego hemos hablado por mensajes,

pero está claro que su padre no mejora.

Sí, Alicia me ha contado que hay mucha incertidumbre.

Los médicos no saben si recuperará la memoria del todo,

en parte, o si se quedará así.

Qué horror.

¿Te imaginas que tu padre te mire como a un extraño?

¿Y al revés?

¿Te imaginas tener en frente a una persona

a la que se supone que tienes que querer

y ni siquiera la reconoces?

Me gustaría ayudar a Julio, pero no sé cómo.

Creo que ya le estás ayudando.

Con que él sepa que estás ahí es suficiente.

Julio sigue siendo alguien muy importante para mí.

¿Sigue siendo?

Sí. Bueno, yo lo quiero mucho.

No hace falta que lo jures, cariño.

Solo con ver los ojos que se te ponen cuando hablas de él...

Es que estoy hecha un lío.

¿Te parece mal?

No, no me parece mal. Al contrario, me parece normal.

Al fin y al cabo, vosotros rompisteis

porque él no controlaba su enfermedad,

no porque no os quisierais. Sí, eso es verdad.

Pues no te plantees nada por el momento, ¿eh?

Es pronto, acaba de llegar.

No tienes por qué saber lo que sientes.

Déjate ir.

¿Crees que debería ir a verlo?

Pues creo que la pregunta no es esa.

Lo que te debes preguntar es si quieres ir,

si quieres estar allí con él.

Cuando respondas a esa pregunta, habrás resuelto muchas dudas.

Bueno, ¿llamamos a papá? Venga.

¿Por qué no te molan las motos? -¡Porque no!

Me recuerdan a un novio que tuve.

Acababa de comprarse la moto cuando nos conocimos

y no paró hasta convencerme de dar una vuelta.

-¿Y qué pasó?

-Que empezamos a salir. Y luego le robaron la moto.

-Pues yo, en cuanto tenga pasta, me compro una.

Quiero una como esta de mi colega.

Mira qué belleza.

-¿Tu colega? Hombre, del montón.

(RÍE) -¡La moto!

Mira, mira. Esta moto es única. La ha "tuneao"

en plan como las de Moto GP.

-Hombre, el color mola.

-Y los manguitos, que los ha puesto igual que el tubo de escape.

Y las "ruedacas" que le ha plantado.

-Guapísimas. Sí, sí. ¿Tú ya la has "probao"?

-No. Igual este finde.

-¿Y por dónde montáis?

-Por la sierra, que hay curvas guapas.

-De verdad, qué mal rollo lo de las curvas.

-Pero las rectas son un coñazo.

-¿Os conocéis desde hace mucho?

-A Samu lo conozco desde los 4 años. Éramos enanos.

Y lo quiero un mazo.

Es de las mejores personas que conozco.

-¿Me intentas vender a tu colega? Porque no cuela.

-¿Qué dices? Si es de mis mejores amigos.

Lo que pasa es que desde que empecé las prácticas no los veo nada.

(Móvil)

No me lo puedo creer.

Raúl, otro de los del grupo.

¿Qué pasa, Rulo?

Tronco, ¿te han pitado los oídos? Estamos hablando del grupo.

¿Sí? Os iba a proponer este finde un plan motero.

No. Estoy en un bar.

Ah, vale. Vale, me salgo.

(PATY) Dos cafés con leche.

-Da gusto veros así, ¿eh?

-¿Así cómo?

-Así, hablando normal, sin discutir.

Como amigos.

-Sí, como amigos, sí. Porque otra cosa, no. Ya te digo.

Anda, dos con leche, porfa.

-Confía en Luis. Si te ha dicho que va a hacer la gestión.

-Ya sé que Luis va a hacer todo lo posible.

Ayer llamó a Peter, pero lo pilló en una reunión.

-Pues ya verás como hoy habla con él.

-No sé yo. Esta gente tan importante suele ser bastante inaccesible.

-Pero si ha dicho que es amigo suyo.

Dentro de poco serás tú una de esas personas importantes.

Tendremos que pedirte audiencia para tomarnos un café.

-¿Qué dices, Elvira?

Siempre tendré tiempo para vosotros.

Os estáis portando tan bien conmigo...

-Porque eres como de la familia.

(Mensaje de WhatsApp)

¡Genial! Me acaban de mandar la localización

para un "casting" para un episodio de una serie.

-Pero ¿hoy no tenías una prueba para esa película?

-Sí. Y otra que conseguí ayer por la noche.

-¿Tres pruebas en un día?

-Es que antes de venir, me puse a mandar el "videbook"

para aprovechar el viaje.

-Madre mía, qué día tienes hoy.

-Ya te digo.

-¿Qué pasa, Peter?

Claro que sí, hombre. Ya te dije que te gustaría.

Es una actriz superversátil. Bueno, ya has visto su "videobook".

Sí, sí. Oye, mira, he pensado

que quizá a vuestro medio le interese hacerle una entrevista

ahora que es solo una promesa. ¿Cómo lo ves?

Vale.

¿Y cuándo podría ser?

¿Hoy mismo?

-Esta noche, que antes no puedo.

-Estoy pensando que podría ir bien quedar a las 21:00 en el Moonlight.

Así te invito a una copa por los viejos tiempos.

¿Qué te parece? Estupendo.

Estupendo. Pues nada, allí nos vemos.

Venga, muchas gracias, ¿eh? Chao, chao.

-¡Ay, Luis, eres el mejor!

¿Quieres ser mi representante? Me vendes mejor que nadie.

-Digo lo que pienso. Estoy seguro de que vas a triunfar.

Solo te hace falta una oportunidad.

-A lo mejor esa entrevista es esa oportunidad.

-"Play Trend" tiene mogollón de seguidores.

A lo mejor por ahí me sale una prueba nueva.

-De momento, paso a paso. -Sí.

Me voy, que tengo que hacer un montón de trasbordos de metro.

-Que te lleve Luis. -Claro. No me importa.

-No, que no te quiero tener de chófer. Bastante has hecho ya.

He mirado el itinerario y me apaño sin problemas.

-Si ves que vas pillada, pega un toque y voy.

-¡Ay, es que eres un sol!

Bueno, te veo a las 20:30 en el pub,

que quiero estar preparada para cuando llegue tu amigo.

-Sí, mejor que llegues con tiempo.

-Vale. -Mucha suerte.

-Gracias. -Suerte.

Ay, qué bien me cae. No ha cambiado nada, ¿eh?

-Parece que no han pasado los años.

-Eso pasa con las relaciones especiales.

¡No! No me mires así.

Se ve clarísimo que tenéis buen rollo.

-Mamá, no empieces con eso.

-¿Qué tiene de malo que quiera verte con una chica que te tiene cariño?

Además, yo creo que te tiene algo más que cariño.

-No te montes historias. Simplemente, está agradecida

porque le acabo de conseguir una entrevista.

Ya está. Fin de la historia.

-Bueno, ya veremos si le sale trabajo en Madrid

y a ver si tiene razón tu madre.

Hacéis muy buena pareja.

-¿Qué te pasa?

-Mi colega Samu, que ha tenido un accidente de moto.

Se ha salido de una curva. Pero yo no lo entiendo, tío,

si se conoce esa carretera de puta madre.

-Pero ¿está bien tu amigo? -No...

(SOLLOZANDO) Dice mi colega

que fue muy rápido todo y que no sufrió.

-Cariño, cuánto lo siento.

(SOLLOZA)

(Llama a la puerta)

¡Adelante!

¿Tienes un momento?

Sí, pasa, Merche. Siéntate.

Si es por la rueda de prensa, tenemos tiempo de prepararla.

No, no es eso, Claudia. Tú dirás.

Vengo a decirte que voy a pedir mi traslado.

¿Cómo "tu traslado"?

He llamado a Distrito 2 a preguntar por vacantes

y dicen que pronto quedará una.

Voy a iniciar los trámites cuanto antes.

Me dejas de piedra.

¿Cómo pides el traslado, ahora que estás perfectamente integrada

y con el trabajo que te ha costado?

Me va a costar empezar de cero con los nuevos compañeros.

Espero que te dé pena abandonar a los que dejas.

Todos te echaremos mucho de menos, como compañera

y como profesional.

Bueno, ya encontraréis a alguien. ¡Pero no igual que tú, caramba!

Atiendes al ciudadano, te manejas muy bien con la prensa,

trabajas muy bien con la información sensible

y redactas fenomenal los informes complicados...

¡De verdad, es que no!

Claudia. ¡Ni Claudia ni nada!

¿No estás a gusto en Distrito Sur?

No, al contrario. ¿Por qué al contrario?

¿Te vas porque estás demasiado a gusto?

¡Ángela María! Emilio Bremón.

Siéntate, anda.

Cuéntame qué pasa.

Ayer estabas perfectamente convencida

de poder manejar la situación.

Ya, pero estoy casi segura de que no podré controlarla.

Me he dado cuenta de que siento algo por él, y puede ir a más.

Así que lo mejor es marcharme.

Pero ¿ha pasado algo?

Porque para tomar una decisión así, de la noche a la mañana...

En Jefatura se quedaron encantados con el informe anual.

Sí, me lo dijo Bremón.

Al comisario le regalaron invitaciones para una inauguración

y me ofreció ir.

¿Con él? O sea, ¿juntos?

Eso pensé, pero no.

Me las daba para que fuera con mi hija o con quien quisiera.

El problema es que en el fondo

yo quería que fuera una invitación para ir con él.

Entiendo.

Y no quiero exponerme a esto a diario.

Ya he sufrido suficiente.

Claro, nadie quiere sufrir.

Pero no te hará más feliz irte huyendo a Distrito Dos.

No huyo, me estoy retirando a tiempo.

Merche, en esta profesión, trabajamos en equipo.

Siempre habrá quien nos caiga mal o quien nos atraiga,

pero tenemos que aprender a lidiar con eso.

Claudia, que Bremón no es un compañero normal,

es mi jefe.

Acaba de enviudar, tiene dos hijos... Es una locura.

¡No sé ni cómo se me ha podido pasar por la cabeza!

¿Y crees que lo vas a arreglar así,

tomando esa decisión de golpe y porrazo?

La verdad es que echaré de menos todo esto,

pero es lo más sensato.

Pues si es por sensatez, hay que pensárselo un poco.

Si tramitas ese traslado, luego no hay marcha atrás.

Ya, lo sé. Pero si no lo hago en caliente...

¡Pero estas decisiones no se pueden tomar en caliente!

Hay que tomarlas con la cabeza fría. Mira, Merche,

yo no voy a tramitar ese traslado, ¿vale?

Tú te vas a tomar unos días, vas a ver cómo lo llevas,

y si después me dices que no puedes con ello, pues adelante.

Y a mí me dará rabia tener que prescindir de ti,

qué quieres que te diga, pero lo haré.

¿Siempre eres tan persuasiva?

Sí, siempre.

Lo haré.

Y gracias por escucharme.

(SOLLOZA)

(ELÍAS) -Para ser padre lo deberían pedir.

Es lo que se pide para conducir o para armas...

-¿Y si no lo aprueban, qué le das? -Lo que estás pensando.

No hay derecho. Un padre que vende a su hija

no tiene derecho a tener descendencia.

-¿Ya lo oíste, Toni? Hay que tener cuidado con Elías,

coge una tijera y se toma la justicia por su mano.

-¿Qué te pasa, chaval? ¿Otro mal de amores?

-No, ojalá.

Se ha muerto uno de mis mejores amigos.

-Chaval, lo siento.

-Toni, yo también lo siento. Te acompaño en el sentimiento.

Oye, ¿se puede saber qué....

qué le ha pasado? ¿Estaba enfermo...?

-No. Ha sido un accidente de moto.

Esta mañana le iba a llamar para quedar el finde

y me ha llamado un colega y me lo ha contado.

-Lo que es la vida...

-¿Ha sido un choque, un adelantamiento...?

-No, eso es lo raro, que se ha salido de una curva sin más.

Una carretera que se conoce,

la de Puerto de la Cruz con Escorial. Yo no lo entiendo.

-Tal vez es que iba demasiado rápido.

-Qué va, si él era superprudente con la moto.

Siempre le daba la chapa a los demás: "Cuidado con la moto,

que, en caso de accidente, la moto se lleva la peor parte".

-Por desgracia, tenía razón. Vaya palo.

-No sé cómo pudo salirse de esa carretera.

Se la conocía de principio a fin, cada curva, cada bache.

-Igual por eso se confió y le apretó demasiado.

-Que no, Elías. Cuando quería correr, competía.

En la moto le molaba ir "tranqui",

haciendo las trazas perfectas.

Yo he ido mil veces con él de paquete.

-¿Sabes qué ha dicho la Guardia Civil?

-Lo considera un accidente sin más.

Me ha dicho mi colega el que me ha llamado

que no ven indicios de nada raro.

-Supongo que abrirán una investigación,

y le harán una autopsia.

-Supongo. No sé.

He llamado a los compañeros del Escorial y han pasado de mí.

-Toni, tendrás que ser un poquito paciente,

porque a ninguno nos gusta que los allegados estén presionando.

-Pero que no estoy presionando, estoy pidiendo información.

No es tan taro, ¿no? -Ya.

-¿Conocéis a alguien en los picoletos?

-Chaval, cuida ese lenguaje, que son compañeros.

Y tú ya eres uno de los nuestros.

-Sí, pero han pasado de mí como de la mierda, Elías.

¿Conocéis a alguien o no?

-No, yo ahí no tengo ningún contacto.

-¿Y tú, Elías? Con la de tiempo que llevas.

-Pues ahora que lo dices, sí recuerdo

el caso de un robo en un bar de carretera

por allí por el Escorial. ¿Cómo se llamaba el sargento...?

¿Gutiérrez? ¡Guzmán!

Pero ha pasado tiempo. Igual lo han cambiado de destino.

-Pero por intentarlo no pierdes nada.

-Por favor, Elías. Mi colega se llama Sam...

Se llamaba Samuel Ruiz.

La familia está destrozada.

Por favor, cualquier cosa que puedas averiguar.

-Igual no te han dicho nada más porque no hay más que contar.

-Pero alguna causa tuvo que tener el accidente, ¿no?

-Mira, estas cosas a veces son difíciles de averiguar.

Si ha sido una distracción es difícil demostrarlo.

-¡No me vengas con esas!

Samu era colega mío desde los tres años y está muerto.

Necesito saber qué pasó.

¿Si fuera colega tuyo te quedarías de brazos cruzados?

Te lo pido como un favor personal, Elías.

-Intentaré localizar a Guzmán,

y que me dé algo de información.

No te puedo prometer nada, pero te doy mi palabra.

-Muchas gracias, de verdad.

Con que vayas, yo me conformo ya.

-Venga.

Fuerza, ¿eh?

-Ánimo.

(NACHA RESOPLA)

-La verdad es que no sé qué recuerdo guardará Guzmán de mí.

Porque cuando me tocaba un caso cerca de un bar era un desastre.

-Bueno, pero pasado es pasado. Hazlo por Toni, porfa.

Además, mira, le puedes demostrar a ese sargento lo que has cambiado.

-Pues claro que sí.

(Música emotiva)

-¿Cómo está Leo después de toda la mañana en el hospital?

Se encuentra mejor, pero ha caído agotado.

Normal.

Se ha enfadado mucho, ¿verdad?

Le he explicado que la decisión de no contárselo fue mía,

que tú querías avisarla, pero yo insistí en que no lo hicieras.

No debí dejar que me convencieras.

Por favor, Alicia, no seas demasiado dura con Iker.

Se desvive por Leo.

Lo sé.

Y también sé todo lo que nos ayudas, papá.

Pero ¿cómo te sentirías si yo te ocultara algo sobre mi salud?

Cabreado, supongo. Y ya no soy una niña.

Pero Leo es un bebé. Cuando sea mayor,

y pueda decir lo que le duela, será distinto.

Pero ahora quiero estar al tanto de cualquier síntoma que tenga.

Y me he sentido fatal al no saber lo que le pasaba a mi hijo.

Y tu reacción ha sido completamente normal.

Yo soy el único culpable de lo que ha pasado.

Y también te digo que eso no va a cambiar nunca.

La preocupación por tu hijo no se irá jamás.

Ni cuando empiece a hablar, ni cuando salga de casa.

Y si se hace policía, ni te cuento.

Perdóname, cariño.

Me equivoqué.

Nos equivocamos los dos. Lo siento mucho.

No quiero que me ocultéis nada más hasta que tenga

por lo menos... 18 años.

Bueno...

¿me vais a contar de una vez qué es lo que tiene?

Parece ser que los eritemas es una señal de que es alérgico.

¿A qué? ¿Es grave?

De momento ha salido a los ácaros.

Le han pinchado algunos alérgenos para evitar riesgos.

¿Qué riesgos?

Si tiene una alergia grave,

podría tener una reacción sistémica.

Vaya por Dios. Es poco frecuente.

Pero en los hospitales siempre se curan en salud.

Seguirán pinchándole alérgenos a ver qué pasa.

Y esperemos que no le salga nada más.

¿Y hay forma de tratar esa alergia? Porque algo podremos hacer.

Hay una vacuna a partir de los cinco años,

pero no todos los niños son aptos.

Solo se pueden tratar los síntomas con inhaladores y antihistamínicos.

Y una buena limpieza general.

La casa está limpia y los ácaros están por todas partes.

Por si acaso, llevaré las alfombras a la tintorería.

Vale. Supongo que algo hará.

Es un padre estupendo, Alicia. Lo sé.

No sabes las payasadas que le ha hecho a Leo

mientras le pinchaban.

Sí.

Para sacarle sangre fue el único capaz de calmarlo.

Por cierto, ¿cuándo te dan el resultado de la analítica?

Han llamado para meter prisa. Mañana estarán listos.

Paciencia, que seguro que va a salir todo bien.

-¿Se puede?

Las diligencias de la venta de la adolescente embarazada.

Pasa.

Son extensas, ¿eh?

Es que fue una trama compleja.

Los padres la vendieron y presentaron una denuncia falsa

por secuestro en Distrito Dos.

¿Para justificar la desaparición? No. Querían recuperarla

para revenderla a un hombre que les ofrecía más dinero.

Crees que lo has visto todo en esta vida...

Es una historia muy triste.

La verdad es que sí. Me alegro de que estén detenidos.

Me acaba de llamar el inspector Sagasta

de Distrito Dos

para darme la información y agradecerme la colaboración

de Elías y de Nacha.

Ellos se encargaron de encontrar a la familia compradora.

Tenían a la chica en una infravivienda del polígono.

¿Ha sufrido maltrato? Me temo que sí.

Tienes la información en el expediente.

Eh, Mercedes.

Sagasta también me ha dicho algo, que, bueno,

me ha dejado de piedra, la verdad.

¿Has pedido el traslado a su comisaría?

No quería que te enteraras así, quería decírtelo yo misma.

Lo único que sé es que has llamado para preguntar

si quedaban vacantes libres. Sí, eso es.

¿Por qué te quieres marchar?

Es solo una llamada de tanteo.

No he tomado una decisión todavía.

Ya, pero me desconcierta un poco. Pensaba que estabas a gusto aquí.

De hecho, el otro día me dijiste que te sentías orgullosa

de pertenecer a este equipo.

Y así es. No es por eso.

¿Entonces? Si voy a perder a una de mis mejores oficiales,

quiero saber por qué.

Es por mi hija, ¿sabes?, por estar cerca de ella.

Vive en esa zona y, si trabajo cerca,

podré acercarme de vez en cuando a comer con ella.

Verla en el día a día, no como ahora.

Entiendo.

¿Le comentaste lo del evento del museo del Prado?

Sí, la he llamado esta mañana para contárselo.

Está entusiasmada. No se cree que tenga esas entradas.

Me alegro.

Tú sabes por qué te di a ti las entradas.

¿A qué te refieres?

A que te las has ganado

por todo lo que has hecho en esta comisaría.

No solo has respondido a todo lo que se te ha pedido,

sino que has dado mucho más de lo que se podría exigir.

Mercedes, no me gustaría nada perderte.

Te has convertido en alguien imprescindible aquí.

Seguro que otro oficial lo haría igual de bien.

Lo dudo.

No hay mucha gente que sepa manejarme como tú.

Yo no te manejo.

No lo digo en ese sentido. Quiero decir que...

yo a veces tengo mal carácter y tú sabes cómo llevarme.

Bueno, tampoco tanto.

Si lo sabré yo.

Mercedes, tú sabes escucharme;

sabes cuando tienes que dejarme desvariar

o cuando me tienes que dar un consejo.

Eso es un arte que yo valoro mucho

y más en este tiempo tan difícil que me ha tocado vivir.

No se preocupe, no me supone ningún esfuerzo.

Mercedes, no me gustaría nada que te fueras.

En poco tiempo hemos formado un equipo estupendo

y me dolería mucho romperlo.

Si es porque tienes que estar más tiempo con tu hija,

lo entiendo.

Te pides unas vacaciones o ya veremos cómo lo solucionamos,

pero me gustaría que reconsideraras la decisión que tomas

porque me dolería mucho perderte.

No sé qué decir.

Dime que lo vas a pensar mucho antes de tomar una decisión.

Lo haré.

(Barullo de la oficina)

(Música romántica)

¿Para qué me llamas?

Te dije que contactaríamos a través de la aplicación.

Pues si no tengo actividad es porque no quiero tenerla.

No. No quiero verte.

Puedes pensar lo que quieras, pero no insistas.

No nos vamos a ver nunca más y punto.

-¿Qué pasa, hermanito? Anda, ¿y este careto?

¿Estabas discutiendo con alguien? -Un cliente de Valencia

que quería renegociar el precio del cargamento de alcohol.

-Le habrás dicho que ni de coña.

-Claro. Lo he puesto en su sitio. ¿Tú qué tal?

-Bien, bien.

La distribución por Madrid va estupendamente.

-Podrías haber venido antes. Sara está de día libre

y me habría venido bien tenerte aquí.

-He venido ahora que empieza lo gordo.

¿Mónica no está todavía?

-Qué morro tienes. Tú vienes solo por lo de la entrevista.

-Bueno, necesitarás a alguien que te ayude para que salga bien.

Habrá que despejar, decirle a la gente que baje el tono y eso.

-Ya, seguro que es por eso.

-Vale. Reconozco que Mónica me gusta un poco.

Es que la tía tiene un rollazo que no veas.

Y sabiendo que esta noche va a dormir en casa...

-Relaja, que no es un cacho de carne, ¿eh?

-Salió a protegerla el caballero de la brillante armadura.

Tranquilo, que he visto el rollito que os traéis.

-¿Qué rollito nos traemos?

-Pues eso, que estáis medio enrollados.

O, bueno, enrollados enteros, como lo quieras decir.

El caso es que puedes estar tranquilo, que yo respeto.

-¡Hola! -¡Mónica! ¿Cómo ha ido?

-Seguro que te los has comido con patatas.

-No sé, pero he salido muy contenta de los "castings",

sobre todo del de la peli. -Qué bueno.

-Es una coproducción internacional y creo que he bordado la prueba.

¡Ay! Es que estoy superemocionada

porque es un proyecto muy importante.

Sería la leche protagonizar esa película.

-Te van a coger a ti, estoy seguro.

¿Quieres una cervecita para celebrarlo?

-No, que todavía me queda la entrevista

y tengo que estar concentrada. -Es una profesional. Aprende.

-¿Has pensado dónde vamos a hacer la entrevista.

-Sí, había pensado que ahí.

Tiene buena iluminación y sitio para la cámara.

Ricky se encargará de que no nos molesten.

-Por Mónica vacío el Moonlight y lo que haga falta.

-¿Nos instalamos? -Venga.

-Ricky, sácate dos o tres botellitas de agua.

Venga.

(MARÍA) -Gracias.

Claudia, ¿qué tal? Muy bien. A ver si ceno algo,

que no está Olga en casa

y me da una enorme pereza cocinar.

Estoy terminando un pisto que va a partir la pana.

Pues ponme pisto. No se hable más.

¿Te lo vas a tomar aquí o te lo pongo en un táper?

Pues igual es buena idea, pónmelo para llevar.

Dame dos minuticos. Pues claro.

Hola, María. -Hola, guapa.

¿Qué tal, Claudia? Hola, Merche.

Te he visto entrar y quería comentarte un asunto.

Toda tuya. No me esperan en casa y no tengo prisa.

¿Está tu hija de viaje?

Está con un amigo que tiene a su padre ingresado.

Espero que no sea grave.

Bueno, la incertidumbre es cómo va a evolucionar,

pero en fin...

Pues yo quería comentarte un asunto,

pero puede esperar a mañana.

Que no. Si has entrado para hablar conmigo,

dime lo que sea. No te preocupes.

Quería decirte que he tomado una decisión sobre mi traslado.

Solo han pasado unas horas. Me prometiste pensarlo.

No necesito pensarlo más, lo tengo claro:

me quedo en Distrito Sur.

Eso sí que es una buena noticia. Me alegro muchísimo.

Tenemos que celebrarlo. ¿Me invitas a una cerveza?

Claro. ¡Oye, María!

Un par de cervezas. La mía sin. Y la mía también.

-Ahora mismico.

Me sorprende que hayas tomado la decisión tan rápido,

porque esta mañana tenías muchas dudas.

Es que has dicho una cosa que me ha hecho pensar.

No sé qué me voy a encontrar en Distrito Dos.

Eso seguro, no sabes qué te ibas a encontrar.

Pero allí no iba a tener tantas responsabilidades como aquí,

pasaría a ocuparme solo de la ODAC.

Para mí es un aliciente profesional importante

poder ocuparme de temas de prensa y comunicación.

Ya. ¿Solo eso?

¿Vas a obviar el motivo por el que te querías marchar?

No, no iba a obviarlo,

solo lo estaba dejando para el final.

Esta mañana has dicho algo que me ha hecho pensar.

¿El qué?

Que pedir el traslado sería como salir huyendo.

Y yo no soy ninguna cobarde.

Yo no quería decir eso. Me refería a que...

si salías de Distrito Sur con esos sentimientos,

arrastrándolos, no creo que fuera bueno para ti.

Y por eso voy a quedarme.

Tengo que aprender a separar la complicidad que tengo con Bremón

de lo personal,

y a no tener tanto miedo.

Te entiendo. Estás pensando todavía en tu divorcio.

(ASIENTE)

Es que... todavía no lo he superado.

Y no quiero volver a sufrir por ningún hombre.

Y no lo vas a hacer.

Chicas, vuestras cervezas.

¿Queréis un "vasico"? No, gracias.

Por nosotras.

Por que sigamos tomando nuestras propias decisiones.

Muchas gracias, Claudia.

¡Por favor!

Julio.

-¡Eh, hola!

No te esperaba. -¿Cómo estás?

-Pues no lo sé. No sé si hay una palabra para esto.

Desconcertado, acojonado, perdido...

Puede que un poco de todo eso.

-Bueno, me alegro de haber venido.

Me ha costado pensarlo, pero quería verte en persona.

-Te lo agradezco, de verdad.

La mayoría de la gente se conforma con mandar un mensajito.

-Creo que con tanto mensaje

a veces no pasamos suficiente tiempo con la gente que apreciamos.

-Sí, tienes razón.

Y reconozco que necesitaba verte hoy,

porque tengo mal cuerpo por una cosa que pasó ayer.

-¿Qué pasó?

-Que tuve una idea estúpida. Fui un imbécil.

-A ver, ¿qué hiciste?

-Le traje a mi padre su "tablet" de la oficina

para que se entretuviera un poco,

para que viera películas clásicas de las que le gustan.

O "gustaban", porque ya no sabe lo que le gusta.

-Es bonito ver algo que te gusta como si fuese la primera vez.

-Sí, pero fui tan estúpido de dejarlo solo.

-¿Por?

-Lo primero que hizo fue buscar su nombre en internet.

-Ya, yo tampoco hubiese caído, pero tiene su lógica.

-Imagínate. Con la de veces que han escrito sobre él.

Por un lado descubrió que era el benefactor del barrio,

y por otro que lo habían detenido por narcotráfico,

pertenencia a banda criminal y blanqueo de capitales.

-¿Y tú qué le dijiste?

-Nada que sirviera para tranquilizarlo.

Tuvieron que pincharle un calmante de lo alterado que estaba.

-Bueno, lo hiciste con la mejor intención.

-Ya, pero solo he conseguido empeorar las cosas.

Está muy irascible y no quiere ver a nadie:

piensa que es mala persona y no merece nuestra compañía.

Imagínate, ayer incluso echó a Alicia de su habitación.

-¿Por eso no está ella aquí?

-No, no es eso.

Es que Leo se ha puesto malo y lo han traído a urgencias.

-¿Está bien? ¿Es grave?

-Pues no lo sé. Espero que no.

Pero parece que puede ser algo crónico.

-Así que has estado todo el día aquí solo.

Me podrías haber llamado y hubiese venido.

-No quería molestarte, Olga.

Además, ¿tú no tenías que presentar un trabajo hoy?

-¿Cómo te puedes acordar con la que tienes encima?

-¿Cómo te ha ido?

-Nos han puesto sobresaliente. -¿En serio?

Qué bien, enhorabuena. No esperaba menos.

-Quiero que sepas que me tienes aquí para lo que haga falta.

Si quieres desahogarte, da igual que sean las tres de la mañana.

Me puedes llamar cuando quieras.

-Es que no paro de pensar que se me escapa.

Lo he echado mucho de menos.

Pensé que se moría y, cuando lo voy a recuperar,

resulta que no me reconoce, ni a mí ni a sí mismo.

-Bueno, todavía es pronto.

-¿Y si no es capaz de asumir su pasado?

Siento que lo estoy perdiendo otra vez.

-Solo te queda ser paciente.

Es normal que estés perdido, desconcertado y cabreado,

porque no es justo lo que te está pasando.

-Gracias.

Tú siempre me has entendido a la primera.

-Por eso nos enamoramos.

(INCÓMODO) -Bueno, voy a entrar en la habitación de mi padre,

a ver si se le ha pasado el mal humor.

Gracias por venir. Me ha sentado muy bien hablar contigo.

-Vale.

¿Me voy, entonces?

-Sí.

Creo que es lo mejor.

Yo te aviso si hay alguna novedad.

(MUSITA UN ASENTIMIENTO) -Chao.

(RÍE)

-¿No me habías dicho que no sabías jugar?

-Para no asustarte.

-Vaya, pues me estás pegando una paliza que alucinas.

-Disculpad, pareja, os tengo que pedir una cosita.

Estamos haciendo una entrevista en el reservado

y me han dicho que el sonido de las bolas se les cuela.

¿Podríais parar un rato y luego retomáis?

-Sí, sí. Te lo agradezco,

porque mi chica me está pegando una paliza...

-Os pongo otra ronda. Invita la casa, por las molestias.

-Muchas gracias.

No te creas que te libras. Otro día nos jugamos tu revancha.

-Cuando quieras.

Oye, me gusta este sitio.

-Sí, a mí también me gusta.

Pero hoy hubiese estado bien en cualquier sitio.

Necesitaba despejarme, ayer fue un día bastante duro.

-¿Sí? ¿Qué ha pasado?

-Silvia y yo hicimos una detención

en la puerta de unos grandes almacenes.

-¿Ah, sí?

-Detuvimos a un maltratador que manipuló la pulsera telemática

que avisa si se salta la orden de alejamiento.

-¿Cómo puede hacer algo así?

-Había pagado a un tipo para "hackearla".

Luego los llaman "crímenes pasionales"...

Lo había planeado a sangre fría.

-Pues aquí tenéis.

-Oye, una cosita.

¿Quién es esta chica? ¿Es famosa?

-Es actriz. Y todavía no es famosa,

pero va a dar mucho que hablar:

Mónica Llorens.

-¿Mónica Llorens? -A mí no me suena de nada.

-A mí tampoco.

-¿Qué tal, Peter?

¿Cómo estamos?

Te presento. Mónica. -¿Qué tal? Encantada.

-Está todo preparado, así que empezamos cuando queráis.

-Por mí, perfecto.

-Es que no me lo creo, Paty.

No me lo creo, tía.

Si le hubiera llamado hace dos días, en vez de esperar...

-Oye, no. No te comas la cabeza.

Cuando pasa algo así es normal

que sientas que te quedan cosas por decirle a esa persona,

aunque hayas hablado con ella dos horas antes.

-Lo dices como si te hubiera pasado a ti.

-Pues por desgracia sí.

¿Te acuerdas del chico del que te he hablado?

El de la moto.

Íbamos a darnos una segunda oportunidad.

Habíamos quedado en la Red Star, pero él nunca llegó.

-Qué palo, tía, lo siento.

-Ya... Nada.

Es horrible,

pero al final aprendes a vivir con ello.

Se necesita tiempo.

-Buenas. -Hola. María acaba de subir a casa.

-Sí, ya lo sé, gracias.

-¿Quieres tomar algo? -No. Venía a hablar con Toni.

-Pues os dejo.

-¿Has conseguido hablar con tu amigo el sargento?

-¿Guzmán? Sí. Me ha costado que me cogiera el teléfono,

pero al final me lo ha cogido.

-¿No se acordaba de ti o qué?

-No, se acordaba perfectamente, pero eso son cosas del pasado.

En fin, a lo que vamos. No ha querido darme el atestado,

pero sí me lo ha leído.

-¿Y? -Pues, según él,

no hay nada extraño; todo apunta a que fue un accidente en una curva.

Lo han comprobado con una cámara de una gasolinera cercana.

-Sí, la conozco.

-Las cámaras dejan claro que no había ningún coche implicado

en el accidente. Samuel iba solo con la moto;

ningún coche delante ni detrás. -¡Vale! ¿Entonces?

-Hay algo extraño y es que no había huellas de frenada.

Eso es un poco raro.

Te tengo que hacer una pregunta un poco delicada:

¿tu amigo tenía algún instinto de autodestrucción?

-No, no.

No conocías a Samu. ¡Ni de coña!

Un tío superoptimista. Estaba a punto de ser tío.

-Pero a veces la procesión va por dentro.

-¡Que no, Elías!

Y además no lo haría con la moto.

Se había dejado un pastón en maquearla.

Esta foto es de hace dos días.

¿Parece de alguien que va a suicidarse?

-Disculpa. No quería decir eso.

Entonces tendremos que esperar a los resultados de la autopsia.

-No va a servir de nada, porque era un tío supersano.

Si estás pensando en drogas, ya te digo que no se metía mierda.

-No quiero decir eso. A lo mejor se tomó una copa de más

pensando que controlaba. -¡Que no!

Y cuando salía con la moto no bebía.

-Pues habrá que ver los resultados. Igual tuvo un ictus,

o estaba muy cansado y le dio un golpe de sueño.

(TONI SE LAMENTA)

-Toni, me encantaría tener más información,

pero tenemos que esperar a la autopsia.

En cuanto estén, yo te llamo.

-Muchas gracias, Elías.

-Venga.

¡Hasta luego!

(Música melancólica)

-¿Ha venido a hablar de Samu?

-Sí, está un colega suyo ayudándonos con el tema,

pero dice que no hay nada raro.

-Pero es que igual no lo hay.

Tienes que estar preparado para convivir con estas dudas.

Hay veces que no hay explicación, o no llegas a saberla.

-¡Que no, Paty! No pararé hasta saber por qué se salió de esa curva.

Y si no me da respuestas la autopsia, las buscaré.

(SOLLOZA)

(Sirenas)

-Sí, el tema de los "castings" es un tema complicado,

porque nunca sabes si estás dando lo que buscan.

Te lo tienes que preparar sola.

En un rodaje tienes ahí al director, indicándote lo que quiere,

cuando sabe lo que quiere, claro.

-Voy al baño. Échale un ojo al bolso.

-Claro.

-No, no puedo darte más detalles

porque me exigen confidencialidad.

Lo que te puedo decir

es que tengo varios proyectos muy interesantes a la vista.

Y espero dar el salto definitivo en las próximas semanas.

-¿Y en lo personal? ¿Tienes planes de ser madre?

-Como te decía al principio, estoy volcada en mi carrera.

Esa es mi única ambición ahora

y estaría dispuesta a mudarme donde fuera para conseguirlo.

Por suerte, el tema de la maternidad no es un imperativo social,

aunque sí que sigue siendo un tema recurrente en la vida

y en las entrevistas también.

Las mujeres que no sentimos la llamada de la maternidad

estamos obligadas a dar explicaciones,

así que aprovecho para aclarar que no contemplo ser madre

o al menos en la vida real.

En la ficción estoy abierta a lo que sea...

Si hay que cambiar pañales, también.

-¿He tardado mucho?

-No, para nada.

Estaba distraído viendo a esta chica.

-¿Ha dicho algo interesante?

-No. Un montón de tópicos.

De hecho, ya he tenido suficiente.

¿Vamos?

(Música de tensión)

-Entre el curro y el papeleo no me da para más.

-Ay, pobrecito. Qué dura es la vida del emprendedor.

No te preocupes. Podemos quedar esta noche y te olvidas de todo.

-¿A qué hora sales de currar?

-No sé. En el "pub" sabes cuándo entras, pero no cuándo sales.

Depende de los clientes.

-¡Oh, pobre! La camarera, que mi hermano la explota.

Hay una cosa que no entiendo en referencia a Mercedes.

¿Qué ha pasado?

He hablado con el comisario de Distrito Dos

y me ha dicho que ha pedido el traslado allí.

Ya, pero eso no es exactamente así.

Ya, no de forma oficial,

pero ha llamado para saber si quedaban vacantes.

Yo lo primero que he hecho ha sido preguntarle

si tiene algún problema en Distrito Sur.

¿Y qué te ha respondido? Que no,

que solo quería estar más cerca de su hija.

Me parece una explicación bastante razonable.

A mí no me parece una excusa convincente.

¿Qué ves? -Pues...

un vídeo sobre la entrevista de ayer del Moonlight.

-Ah, la entrevista de la actriz.

Me di cuenta de que no le quitabas ojo de encima.

-¿Mónica? -Sí.

-Hola... No nos conocemos. Bueno, yo a ti sí

porque te he visto en una webserie y lo haces muy bien.

A ver, que soy fan tuyo.

Y cuando te vi ayer entrar en el Moonlight

no me lo podía creer.

-¿Estabas ayer en el Moonlight? No me digas.

-Sí, era por casualidad.

Y ahora, por casualidad, te veo aquí en la plaza.

-Entonces, ¿nos conocemos de antes?

-Sí, desde hace bastante tiempo.

-Lo siento mucho,

pero no tengo ni repajolera idea de quién puedes ser usted.

O tú. No sé si nos tuteamos.

-Pues, mira, desde hace algún tiempo sí.

-¿Somos amigos, entonces?

(OLGA) -¡Ah, mira!

-Qué detalle traer "cupcakes".

Me traen muchos recuerdos.

-¿Buenos o malos?

-De los dos.

Me recuerda a cuando teníamos un proyecto juntos, chulísimo,

y éramos felices.

Pero también cuando lo estropeé todo.

Por mi culpa se fue al traste.

-Te estaba buscando para darte esto.

Es el informe preliminar forense.

La autopsia se hizo anoche, así que no se ha hecho oficial,

lo he sacado de extranjis.

No vayas contando quién te lo ha dado.

-Vale, lo sabía, tío. "Prueba toxicológica: negativo".

"Alcohol en sangre: 0,0".

¿Sabes lo que significa esto? No ha sido un accidente.

-Tengo que volver a Guadalajara.

-¿Y eso? ¿Qué ha pasado? ¿Otra vez?

-No, en realidad es lo de siempre.

Hoy va la cuadrilla de los pintores.

-Bueno, no creo que tarden mucho. Tienen que pintar solo dos techos.

Vamos, si quieres me acerco y les ayudo.

-No. -¿Qué pasa, Damián?

-Ya tenemos confianza, así que te voy a contar la verdad.

-Pero si es Linda. (RÍE) -Sí.

¿Dónde estaba?

-En el trastero. Estuve sacando chismes y me lo encontré.

Huele igual que siempre.

-Te he traído otra cosa.

¿Te acuerdas?

Te la regalamos cuando tenías tres años,

cuando empezaste con las clases de ballet.

Nunca había visto a Leo así

y creo que lo que nos dieron ayer no es solución.

Cuando me duche lo voy a llevar al pediatra.

Voy contigo y así no estás pendiente de conducir.

El médico dice que este clima empeora las alergias de Leo.

Y que, debido a la contaminación, si nos quedamos aquí,

podría pasarlo mal por el asma.

Así que nos ha dado dos opciones:

hincharle a medicamentos,

...o marcharte de Madrid.

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Servir y proteger - Capítulo 474

21 mar 2019

La inspectora jefe Miralles es la policía más veterana de la comisaría del Distrito Sur. La inspectora Alicia Ocaña se incorpora a la comisaría. Ambas son el eje en torno al que gira la vida personal y profesional de sus compañeros y los casos policiales que afectan al barrio.

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