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No recomendado para menores de 7 años Servir y proteger - Capítulo 461 - ver ahora
Transcripción completa

Mi mujer, Natalia, está ingresada. Lo siento mucho, ¿qué ha pasado?

El otro día fuimos a la sierra y cogió frío,

y lo que empezó como una faringitis ha derivado en una neumonía.

Natalia ha muerto. ¿Cómo ha sido?

Esta madrugada la infección se ha complicado

y no han podido parar la neumonía.

Todas las relaciones tienen luces y sombras.

Yo solo me acuerdo de las faenas que me hizo mi marido,

pero tuvimos momentos maravillosos.

Natalia y yo también.

Estábamos muy enamorados. Pues quédese con esos momentos.

-¿Te parece normal que él esté pensando en formar una familia,

en irse a una granja al campo con perro, niño...?

(FEDE) -Habla con él antes de pegaros el tortazo.

(ESPE) -Yo ahora mismo no quiero ni oír hablar de hijos.

-Aceptaré tu relación con Silvia.

Además, no volveré a involucrarte en los negocios de la familia.

-Está bien, vuelvo a casa

hasta que me demuestres que estás diciendo la verdad,

y te juro que si me siento agobiado me largo.

Si mi hermano me necesita tengo que estar,

son lazos de sangre que no se pueden romper.

-Con eso no se puede competir. -No deberías.

-Me alegra ver que lo tienes tan claro.

Él dice que no va a cambiar nada, pero conociendo a su madre

no parará hasta quitarme del medio.

Ibarra le clavó un punzón en la pierna al estrangulador

y así pudo escapar.

-El estrangulador está herido de una pierna.

Será más fácil para nosotros localizarle así.

-¡Damián, Damián!

-¿Qué ha pasado? -¡El bote, el desatascador, Damián!

-Pero ¿esto qué hace abierto?

La Guardia Civil ha solicitado nuestra colaboración

para interceptar un cargamento de cangrejo chino.

¿Que quieres que me ponga a buscar cajas de cangrejos chino

en vez del estrangulador? Es broma.

¿Me estás castigando por algo? No tengo tiempo para tonterías.

Nos ha llegado este caso, hay que resolverlo

y yo te lo he adjudicado a ti. Pues me parece muy injusto.

¿Por qué? Porque es un caso menor.

Podría ocuparse un oficial.

-¿Ya te ha puesto al corriente Luis sobre la distribución

del alcohol adulterado? -Sí.

Me ha pasado una lista con bares de Madrid

para que vaya retomando el contacto. -Muy bien, pues ponte las pilas,

que a partir de mañana te vas a ocupar del pub también,

junto con Sara. -¿Qué pasa con Luis?

-Quiero que vayas a Valencia. -¿A qué?

-A expandir el nuevo negocio.

-Todo esto que me pides me llevará una semana.

-Ricky se puede hacer cargo de esto, ya está todo hablado con él.

Ha empezado a traficar con material militar.

El CNI ha descubierto

que una célula yihadista planea atentar en España.

Necesitamos detener a Konchalovsky

cuando le esté vendiendo las armas a esos terroristas.

Me estáis pidiendo demasiado.

Vas a comprarle armas a Konchalovsky.

El plan es que Konchalovsky nos lleve al almacén de armas

antes de que las venda a una célula yihadista.

Escúchame bien, tengo un negocio nuevo que proponerte.

Dime palabra por palabra lo que te ha pedido Konchalovsky.

Íker, me ha pedido tu cabeza.

No me venderá esas armas hasta que no se la ofrezca en bandeja.

Si queréis que esto siga adelante,

no tengo más remedio que matarte, así que...

Ya me dirás cómo lo hacemos.

(Música emocionante)

Más te vale traer todo el dinero más los intereses.

A las nueve en el Moonlight y no te retrases.

-Ya veo que has vuelto a los préstamos.

-En Valencia nos iba muy bien,

no sé por qué no lo vamos a hacer aquí.

(Mensaje)

-¿Qué te pasa que te has quedado toda seria?

-Es por un negocio que me acaban de proponer y no sé qué contestar.

-Si me lo explicas quizá puedo ayudarte.

-Está bien, a ver qué piensas.

En principio el trabajo es muy sencillo,

se trata de guardar en el almacén del pub

unas cajas frigoríficas, devolverlas cuando nos pidan,

y cobrar.

-¿Y ya está?

-Es un negocio de corto recorrido. Me han dicho que por seguridad

no repiten el almacén más que un par de veces.

-¿Y qué es lo que hay que guardar?

-No ha querido decírmelo mi contacto telefónico.

-Será droga si no te lo ha querido decir.

-No, no, no.

Ese tío sabe bien que no me pringo con eso.

Si son cajas frigoríficas debe ser algo comestible.

-Comestible, pero ilegal. -Sí, eso parece.

Si digo que me interesa enviarán un intermediario

y cerraremos el negocio. ¿Cómo te suena?

-Pues me suena a dinero fácil. ¿De cuánto estamos hablando?

-Dependerá de lo que podamos almacenar,

pero yo creo que unos 5000.

-¿5000? Eso es una pasta.

En el bar tenemos dos cámaras, una no la utilizamos.

Podemos meter ahí lo que sea, los camareros no se acercarán.

-Ya, lo que pasa es que...

no solo me preocupan los camareros.

-También la policía, ¿no? (ELVIRA ASIENTE)

Si no sabemos lo que estamos guardando

no sabemos cuánto interés tiene la policía en buscarlo.

-¿Sabes qué?

No me voy a comprometer a nada hasta que no sepa

qué mierda quieren guardar en nuestro pub.

-Yo te diría que quedes con el tío ese.

Si lo haces en el Moonlight puedes enseñarle la cámara,

que él te diga todo lo que cabe

y tú puedes echar cuentas antes de darle una respuesta.

-Muy buena idea, hijo. Muy bien.

¿Cómo va el asunto de los cangrejos?

Espero que tengáis buenas noticias. Sí y no.

Hemos puesto vigilancia

en los almacenes que el SEPRONA señalaba en su informe,

pero no hemos encontrado movimiento, ni de entradas ni de salidas.

Es extraño, tratándose de seres vivos

no pueden almacenarlos demasiado tiempo.

Tendrían que darles salida rápidamente.

Ya, el problema es que el SEPRONA basa sus sospechas en hipótesis.

No tenemos indicios para pedir una orden judicial, entrar y ver.

¿Crees que pueden estar equivocados?

No exactamente, puede que hayan cambiado de lugar.

Nuestra teoría es que se mueven constantemente para despistarnos.

-Hemos estado revisando la ruta de un cargamento ilegal

que interceptó la policía municipal hace un año

en unos supermercados de Usera.

Por lo visto, entraban en Europa vía el puerto de Róterdam,

camuflaban la mercancía en otras importaciones legales.

O sea, que lo de los locales es una vía muerta.

Eso parece.

Yo mantendría 48 horas la vigilancia.

Y si hay algún movimiento sospechoso, entramos.

Me parece bien, correcto.

¿Y la buena noticia qué?

La buena noticia es que tenemos una nueva vía.

Tenemos una pista sobre la persona encargada de la distribución.

-He estado rastreando en la "deep web"

en distintos foros que se dedican al negocio con esta especie.

¿Hay foros de cangrejos chinos o qué?

Todo lo que huele a dinero está en la "deep web".

¿Y sabemos algo del posible distribuidor?

Sí, tenemos indicios.

Es un tipo que se hace llamar Lang123, muy original.

Por lo visto es el más inteligente del grupo,

y la gente que quiere comprar el cangrejo

se dirige a él y lo quieren a través de mensajes privados.

-No tenemos acceso a esos mensajes privados,

pero hemos encontrado alguien que se dirigía a él

en una conversación abierta y lo hacía como Kim.

¿Creéis que puede ser el nombre real?

Afirmativo. Hemos realizado un perfil con todos los comentarios

y parece que sí, es un tipo de nacionalidad española

aunque es de origen chino,

y que habla mandarín y castellano de manera perfecta, es bilingüe.

-Los compradores interesados contactan con él en chino.

Puede ser el enlace perfecto, la persona encargada

de distribuir los cangrejos que entran ilegalmente en España.

¿Y tenemos pistas de los compradores?

De los compradores no tantas. Yo he estado revisando en los foros,

y mirando la gente que había contactado con Kim, pero...

todavía no he localizado la IP de origen.

-Lo más alucinante es la cantidad de demanda que hay.

Los restaurantes llegan a pagar hasta 25 euros por cada cangrejo.

¿25 euros por cangrejo, estamos locos?

Por lo visto es un manjar.

Yo he visto un par de recetas que alucinas.

Un manjar que provoca enfermedades graves.

Sí, nos hemos puesto al día con eso.

Pueden ser portadores de parásitos que atacan a los pulmones.

Para que veas la importancia que tiene

interceptar un cargamento de estas especies.

Están trayendo enfermedades que antes no conocíamos.

Sí, la paragonimiasis.

Puede ser superchungo.

Pues hay que ponerse las pilas,

hay que localizar al distribuidor este cuanto antes.

Si tenéis novedad sobre los locales me avisáis enseguida.

Ah, otra cosa.

Si llegáramos a intervenir, extremad las precauciones,

no sea que quieran deshacerse del género de cualquier manera,

y provoque un desastre medioambiental

de grandes proporciones. Fíjese lo que pasó en Inglaterra.

Estos bichos se instalaron en los ríos,

y al ser tan agresivos se cargaron toda la fauna autóctona.

De ahí la preocupación del SEPRONA.

Claudia, precisamente...

¿Tendrías un minuto? Sí, claro.

Yo os dejo, estoy mal del estómago.

Tú me dirás.

Te debo una disculpa.

Ayer fui una maleducada, no debí menospreciar al caso

y sobre todo no debí cuestionarte.

Disculpas aceptadas.

No quiero que pienses que soy una soberbia.

Me alegra oír eso, pero también me alegra

que hayas aprendido a no menospreciar ningún caso.

Eso es una lección muy importante para una excelente inspectora.

Y eso sería todo. ¿Fácil, verdad?

-En realidad, a mí lo fácil me resulta sospechoso.

-A mí me parece de tontos no aprovechar las oportunidades.

-Bueno, de todos modos me gustaría hablarlo con mi hijo en privado

antes de dar cualquier respuesta.

-Está bien, pero no tardéis, necesitamos descargar pronto.

-Hablamos rápido y enseguida te decimos una respuesta.

-Estaré esperando.

-Hasta luego.

¡Madre mía, mamá! Cangrejos, no podía ser más fácil.

Nos vamos a llevar una pasta por no hacer nada.

-Te veo muy convencido. -¿Tú no o qué?

No sé lo que tenemos que hablar, es un negocio redondo.

-De los riesgos, ya lo hemos hablado esta mañana en casa.

-¿Qué riesgos? La cámara tiene que estar apagada

para que los bichos no mueran congelados.

Le decimos a Sara y a Juan que está estropeada y no se acercarán.

Solo hay que tener cuidado con la descarga para no dar el cante.

No sé qué es lo que no terminas de ver.

-Pues lo que no nos ha contado Kim.

Quién les hace el trabajo sucio a toda esa panda.

-¿Qué más nos da? Conque nos pague lo que ha dicho...

-A ver, hijo, esto huele a mafia internacional,

y a nosotros esto no nos va.

-Yo solo puedo pensar en el dinero que podemos ganar con esto.

-Hijo, tienen a compatriotas suyos explotados,

para vender y distribuir estos bichos por España.

-Mamá, nosotros solo vamos a almacenar cangrejos,

nada más, aunque nos pillasen no nos podrían "encalomar" nada.

-¿Con las ganas que nos tiene la policía?

-Me parece que estás exagerando, de verdad, es una pasta.

-¿Yo te he dicho que en mis ratos libres de la cárcel

me estudié el Código Penal? -¿Qué?

-Artículos 177 bis del Código Penal:

trata de personas con fines de explotación laboral.

-¿Y te lo sabes de memoria? Mamá, no me vaciles.

-Puedes comprobarlo.

Nos podrían caer de cinco a ocho años,

y yo no estoy dispuesta a volver a la cárcel.

-Nosotros solo vamos a tratar con Kim,

con que lo hagamos un par de veces nos llevamos 10 000 euros y ya está.

Mamá piénsatelo bien. -No hay nada que pensar, hijo.

Además, es muy poco dinero para el riesgo que correríamos.

-A mí me parece que estás exagerando.

-Puede, pero te digo que esto no se va a hacer y punto.

Así que ya estás llamando a ese Kim y le dices que muchas gracias,

pero que nosotros pasamos.

-Hola. -Hola.

-No esperaba encontrar a nadie a estas horas.

-Eso es que no estás acostumbrada a mi versión 2.0.

He venido para organizar los pedidos.

-Pues sí que estás responsable, qué bien.

-¿Y tú, Elvira, de visita? -He ido a hacer un par de recados,

he visto que estaba abierto y he pasado a saludaros.

A mí también me ha sorprendido ver currar a Ricky.

-Ya os acostumbraréis.

Ahora me voy al banco que hace falta cambio, ¿vale?

Hala, por la sombra.

-¿Quieres tomar algo, un vermú? -No, no, es muy pronto.

-Bueno, sí, pónmelo.

-¿Sí?

¡Adelante!

¿Querías verme? Sí, Espe, pasa, por favor.

Siéntate. Es que...

Quiero que te ocupes de un asunto que me toca de cerca.

Claro, cuénteme. Mira.

Carla, es la hija de unos vecinos,

tiene 17 años y un novio posesivo y controlador.

No le han denunciado porque no le ha puesto la mano encima

y porque la chica lo defiende.

Es una fase: toman el control por una demostración de amor.

Sí, o le da miedo admitir que no la trata bien.

Pero le controla absolutamente todo:

le controla la ropa, los horarios, los amigos, los mensajes, todo.

Y los padres están muy preocupados.

¿Quieres que hable con ella? Sí, por favor, mira.

Este es el teléfono, a ver si puedes llamarla

y que te cuente su versión.

¿Qué te parece que la cite en La Parra con alguna excusa?

Me parece muy bien que no la traigas a comisaría.

Pero lo de la excusa no estoy tan segura,

no sé si es mejor ponerla sobre aviso,

del comportamiento de su novio,

o que lo descubra y se lleve una decepción,

y se sienta engañada.

Igual se lo huele en cuanto le diga quién soy.

(Puerta)

¿Se puede?

Comisario.

Siento muchísimo lo de su esposa.

Le acompaño en el sentimiento. Gracias, Espe.

Con permiso.

Emilio, ¿qué haces aquí? Tendrías que estar en casa.

En casa no puedo estar, se me caen las paredes encima.

Prefiero quedarme aquí.

Siéntate, anda.

Socio... Qué sorpresa.

No te esperaba. -Lo sé. ¿Puedo?

-Sí, adelante, estás en tu casa.

Como decías el otro día, es temprano para empezar con el vodka, ¿no?

-Llevo horas despierto.

Me desvelé pensando en mi hijo.

-Vaya, lo siento mucho por ti.

Si te sirve de consuelo,

yo tampoco he pasado muy buena noche pensando en nuestro negocio.

-Las armas. (QUINTERO ASIENTE)

-¿Sabes ya qué quieren esos socios tuyos?

-Pues sí.

Toma, aquí está el listado que me acaban de enviar.

-No hay explosivos. -No, a mí también me extrañó

pero me dijeron que sus objetivos son más concretos

y que los explosivos llamarían la atención.

-Entiendo.

-También insistieron en la urgencia.

Al parecer una familia rival, los Esperilla,

les están intentando pisar el terreno en la frontera del Tajo.

Tienen prisa.

-Todo esto te lo puedo conseguir pronto.

Pero eso depende de ti.

-Depende de mí... Bueno, si hay que hacer algún pago por adelantado

tampoco creo que haya ningún problema.

-No te hagas el loco conmigo, Quintero.

Ayer te puse una condición para la venta.

-Vaya, yo tenía la esperanza de que se te hubiese olvidado el tema.

-Ni toda la banca del mundo puede hacer que yo olvide ese nombre:

Íker Lemos.

Lo quiero ver muerto.

-Yo entiendo que tú odies a ese tío porque mató a tu hijo

y quieres vengar su muerte, es normal, pero...

Yo no sé por qué tengo que matarlo, a mí no me ha hecho nada,

no tengo ningún motivo para hacerlo.

-Te lo estoy pidiendo yo.

¿Eso no es motivo suficiente?

¿Quieres perder mi confianza?

Entonces, haz lo que te pido, o se acabó.

-Verás, yo...

con todo mi respeto y sin ánimo de ofenderte,

pero...

creo que lo mejor será que contrates a un sicario.

-A ver si lo entiendes, Quintero.

Por supuesto que no te necesito para acabar con Íker Lemos,

puedo enviar a un sicario,

o puedo darme el gusto de matarlo con mis propias manos.

Pero que tú me hagas ese favor

significará que puedo confiar en ti.

-Espera, espera...

¿Me estás diciendo que todo esto es una especie de prueba?

-De lealtad.

Por eso, no te venderé armas ni te compraré droga

mientras no cumplas con lo que te he pedido.

Me importa una mierda lo bueno que sea lo que vendes,

yo no hago negocios con gente no me son leales.

-Pero yo ya te he dicho que no soy ningún asesino.

-Ah, que tienes escrúpulos.

¿No quieres matar?

Pensé que alguien con tu trayectoria ya lo habría hecho más veces.

-Claro que lo he hecho otras veces, yo no soy ningún cobarde.

Pero cuando he matado a alguien ha sido en defensa propia,

o para proteger a los míos.

Yo no tengo por qué matar a alguien ni organizar el asesinato de nadie

que a mí no me ha hecho nada.

-Ese tipo me quitó lo más valioso que tenía.

Mi causa es la tuya,

métetelo en la cabeza, porque de lo contrario

yo no tengo problema en matar a quien se interpone en mi camino.

Si no cumples mis expectativas, ya sabes lo que hay.

Yo no hago negocios con un traidor o un cobarde.

-Ten mucho cuidado con lo que dices, Kiril,

porque yo no soporto que nadie se presente aquí

en mi casa, a decirme que soy un traidor o un cobarde

en mi cara. ¿De acuerdo? (KIRIL RÍE)

-Mis condiciones son innegociables.

Debes matar a ese hombre.

(HABLA EN RUSO)

-Íker, soy yo, Konchalovsky acaba de irse.

No, no, escúchame.

Ese tío no se va a bajar del burro, sigue en sus trece.

Quiere que le ofrezca tu cabeza y si no,

dice que me matará a mí.

Espero que tengáis preparado un plan B.

¿Y los niños cómo lo llevan?

No sé qué decirte,

están muy mal, pero...

no creo que sean conscientes

de lo que van a tener que enfrentarse a partir de ahora.

Por eso quisiste que fueran al entierro.

Ahorrárselo no iba a cambiar las cosas.

Al menos pudieron ver la cantidad de gente que quiere a su madre,

y que la van a echar de menos.

Pero nunca nadie tanto como ellos.

Eso es lo que me mata, Claudia.

La echan de menos en montos puntuales.

A la hora de la cena, cuando hacen los deberes, pero...

No creo que ahora puedan prever la magnitud...

de su ausencia.

A medida que vayan creciendo se darán cuenta que...

ella no está aquí para verlo todo.

¿Y tus suegros? (BREMÓN RESOPLA)

Están destrozados.

Es como si les hubieran caído encima 20 años más.

Ahora que se habían acostumbrado a verla en una silla de ruedas

sucede esto.

Yo creo que a su edad no lo van a superar nunca.

Pero tienen un motivo para luchar, sus nietos.

Igual que tú.

Lo que tenéis que hacer es estar todos muy unidos,

en ese dolor, pero unidos.

Sí, ellos me han dicho que cuente con ellos para lo que necesite.

Sé que es muy bueno para los niños que estén con sus abuelos.

¿Y?

Pues que están muy mayores.

Necesitan más que se les cuide que cuidar ellos a nadie.

Creo que al final tendré que buscar una canguro para los niños.

Bueno...

Yo creo que es pronto para pensar en la logística.

Ya pensarás en eso.

Ahora tendrías que irte a casa con tus hijos.

Si es que no puedo mirarles a los ojos.

¿A quién, a los niños?

A los padres de Natalia.

Están en casa y es que no lo soporto.

La complicación de la neumonía de Natalia

fue producida por su discapacidad.

Y tú te sientes responsable.

Claudia, es que lo soy.

Si yo no me voy con Lola...

Natalia no hubiera tenido ese accidente.

Puedes localizarme en este número a cualquier hora,

cuando lo necesites, de verdad.

Que sepas que no estás sola, Carla. -Gracias.

Al final me ha venido muy bien hablar.

-Muchas gracias a ti por escucharme. Te prometo que de todo se sale.

Nadie tiene derecho a decidir por ti.

Eso no lo olvides nunca.

-Espe, cariño,

perdona que te pregunte, ¿qué le pasa a esta chiquita?

Estaba con ojos de haberse pegado una panzada de llorar.

-Porque tiene un novio muy controlador y muy machista.

Me ha costado sacarle el tema.

He tenido que hacerme la envolvente,

que es la única manera de que las posibles víctimas se abran.

Tienes que encontrar las preguntas correctas

para que ellas piensen en su relación sin sentirse juzgadas.

-Como le pasaba a Paty con Yago, que no se llamaba Yago,

no me acuerdo cómo se llamaba.

Que le decías cualquier cosa sobre él y se ponía en tu contra.

-Exacto. Tienen que darse cuenta ellas mismas

de cómo está su relación.

-Lo que yo no entiendo es cómo una chiquilla tan joven

se lía con un personaje así.

-Es que el maltrato psicológico es muy sutil.

Pero ella ha reconocido

que las reacciones de su novio a veces le dan miedo,

y eso es todo un logro.

A partir de ahora es cuando podemos empezar ayudarla.

-Pues sí, y lo haces muy bien, Espe.

Muy bien.

-Tráeme un café con leche cuando puedas.

-Claro que sí.

Tienes una novia que aparte de buena persona es buena profesional

y cómo se mete a la gente joven en el bolsillo,

con lo difícil que es eso.

-Lo sé.

Todos los días me digo la suerte que tengo de haberte conocido.

Lo digo en serio.

Que eres una persona increíble.

Y vas a ser una madre maravillosa.

-¿Ya estamos otra vez con lo de los hijos?

-Ya sé que nos estamos conociendo

y que no debería hablarte de este tema para no agobiarte...

Es solo que yo lo veo tan claro,

que me es imposible no dejar

mi mente volar.

Yo sé que nuestros hijos van a ser tan felices...

-Bueno, por ahora me conformo

con que nosotros estemos bien.

-Claro. Pero, vamos...

Nosotros estamos bien, ¿no?

-Aquí tienes lo tuyo. Perdonadme.

¿Tú vas a querer alguna cosita más? -No, me voy para comisaría.

Gracias, María. -Venga.

-¿Que te vas ahora?

Pues me tomo esto corriendo y te acompaño.

-Pero tampoco hace falta que te quemes la lengua.

Bastante tienes con la pierna.

¿Qué pasa, que te pica? (PABLO ASIENTE?

He leído en internet cómo son este tipo de quemaduras,

y afectan a las glándulas sebáceas,

que son las que evitan que la piel se seque demasiado,

pero tiene arreglo.

-Me estoy poniendo una crema.

-Una crema cualquiera no, tienes que ir al dermatólogo,

a que te recete un humectante específico

para ese tipo de quemaduras.

-No creo que haga falta, Espe. -Hombre, tómatelo en serio.

Si no cicatriza como debe puede que pierdas movilidad,

te puedes quedar cojo de por vida.

-Yo no estoy cojo, ¿vale?

Bueno, un poco, pero se me está curando.

Espe, ¿por qué tienes que ser tan negativa?

-Pues será porque...

siempre he sido un poco hipocondriaca.

-Ya, pues es mi problema, mi problema, ¿vale?

Y soy yo el primer interesado en que se cure bien la herida.

-Perdóname, yo solo quería ayudarte.

-Lo siento, lo siento, perdóname, que...

que soy un imbécil, y...

y me pongo muy nervioso con...

con que estés preocupada con tonterías mías, y...

En el centro de salud donde me curan la pierna

me han dicho que está todo bien.

Y si me fuera a pasar algo me lo dirían ellos, ¿no crees?

Cariño, ¿por qué no vienes a dormir a casa esta noche?

-Hoy no puedo.

-¿Y eso?

-Tengo que entregar un informe supertocho y me acostaré tarde.

-Pero yo te espero, te hago la cena,

y tú me das un masajito en la pierna.

-La llevas clara,

hoy te vas a tener que conformar con la manta eléctrica, dame.

-Me partes el corazón.

-Sobrevivirás.

Que no me mires así, después de comisaría me voy a casa

a dormir.

-Vale, te vas a casa a dormir y descansas,

pero mañana... -Mañana ya hablaremos.

-Montse

-Hola, Pablo, ni te había visto.

-Hace que no te veo, como no te pasas por la ferretería.

-Pues no.

-¿Cómo llevas lo del huerto?

-Si te digo la verdad aún no he hecho nada.

-Pero estabas encantada con el proyecto.

-Sí, lo estaba, pero...

De momento, el huerto urbano va a tener que esperar.

Voy a probar con pasatiempos más sencillos.

-¿Sudokus? -Sí.

Me mantienen la mente ocupada.

-Perdóname que insiste, pero ¿te ha pasado algo?

Yo te vi tan interesada cuando viniste a comprar las herramientas,

que... -Sí, lo estaba,

pero surgió algo.

-Pero ¿algo malo?

-Bueno, es complicado.

Ahora mismo no me siento con fuerzas para empezar.

Además he pensado que esto es muy complicado y muy esclavo.

¿Qué pasará con el huerto cuando me reincorpore al trabajo

y no pueda cuidarlo? -Por eso no te preocupes,

podemos instalar un riego automático.

Pásate por la ferretería y nosotros te ayudamos.

-Sí, pero la gracia de todo esto es cuidarlo una misma, ¿no?

No quiero sembrar los plantones y abandonarlos.

-Ya, te entiendo.

Yo soy de las que piensan que cuando empiezas algo

es para terminarlo bien. -Yo también.

Yo odio dejar las cosas a medias.

Oye, si al final no vas a usar las herramientas,

pásate por la ferretería y te devolvemos el dinero sin problemas.

-Tal vez lo haga.

Bueno, hasta otra, Pablo.

-Hasta otra. Me alegro de verte.

(Puerta)

Disculpe, comisario, no le molestaría si no fuera importante.

No te preocupes, Mercedes, ¿qué necesitas?

Que revise esto cuanto antes, lo reclaman del juzgado,

es el caso de usurpación de identidades.

-Ah, sí, luego le echo un vistazo.

Gracias.

Le han estado llamando de Jefatura,

y como no lo encontraban en el móvil,

le he pasado la llamada al despacho y tampoco lo ha cogido.

Ha debido ser el momento en que he ido a tomar café hace un rato.

(MERCEDES ASIENTE)

Comisario, es comprensible que no quiera hablar con ellos.

Ni siquiera debería estar aquí.

Le corresponden tres días de baja por el fallecimiento de su esposa.

Me conformo con poder tener el teléfono silenciado,

no paro de recibir llamadas y mensajes de pésame.

Es como revivirlo una y otra vez.

Para eso sirven los entierro, ¿verdad?

Para hacer una despedida colectiva, pero...

Ahora parece que si no mandas un mensaje

no lo has sentido lo suficiente.

Es verdad.

Mercedes, muchas gracias por haber venido al entierro,

un detalle por tu parte.

No hay de qué, quería estar.

Además, iba en representación de mis compañeros.

Aun así te lo agradezco mucho.

Estuvo bien, ¿verdad?

La ceremonia digo.

Supongo que a Natalia le hubiera gustado.

¿Qué se supone que tengo que hacer ahora con la alianza?

No es algo que tenga que decidir ahora.

Me recuerda que fui un marido nefasto.

La engañé, le jodí la vida.

Yo no sé cómo voy a poder vivir con esto.

Comisario, su mujer le había perdonado.

Volvió con ella y luchó por su familia,

y tiene unos hijos maravillosos

que le van a ayudar a seguir adelante.

Perdóname, Mercedes, no deberías verme así.

No puedo comprender cómo ha podido pasar todo esto.

Es como una pesadilla horrible.

Por eso se tiene que ir a casa,

ahí es donde va a asimilar el dolor. Aquí solo lo está evitando.

Tienes toda la razón, aquí ya no pinto nada.

No tengo fuerzas ni para levantar el teléfono.

Ya me había dado cuenta de eso.

No se preocupe, yo le hago unas copias de esto a Miralles.

Mercedes...

Gracias.

Fede, menos mal que te encuentro.

-Me iba para la cueva, pero si quieres me espero.

-No, es una tontería. -¿Es grave o algo?

-No, no... -¿Seguro?

-Venga, pasa,

pasa que yo creo que esto va para largo.

No sé, que Pablo me tiene muy agobiada,

me he inventado una excusa laboral

para no dormir esta noche en su casa.

-¿Te agobia la cantidad de sexo continua o cómo?

-¡Anda ya! No digas chorradas, Fede por favor, que no.

¿Te puedes creer que me ha saco el tema otra vez?

Dice que me ve como la perfecta madre de sus hijos,

así, sin venir a cuento.

-Ya, y tú no tienes muy claro

que él sea el padre de los tuyos. No se lo has dicho.

Yo no sé para qué te doy consejos si no me haces ni caso.

-Que no, que le pasó lo de la pierna,

¿cómo se lo iba a decir, luego ya lo dejé correr y...

-Lo dejaste correr y ahora vienen los agobios.

-Es que... No sé, me tiene muy desconcertada.

Porque él sí puede opinar sobre mi maternidad alegremente, ¿no?

Pero luego él es muy suyo para sus cosas.

-¿Qué tipo de cosas?

-Por ejemplo, hoy le he aconsejado sobre su pierna,

cosas que he leído por internet para que se la cure bien,

y no sé qué le pasa que le ha sentado fatal.

-¿Y eso por qué?

-Porque es muy hermético,

porque a veces cambia de humor así...

No es la primera vez que tengo la sensación

de que no le conozco realmente.

-Y el sigue erre que erre con que tú seas la madre de sus hijos.

-Exacto.

-Mira, Espe, yo creo que...

que estáis yendo a ritmos distintos.

-Que luego ha reculado, me ha dicho que no me quería agobiar,

pero sacándome el tema es lo que está consiguiendo.

Espe, me ha dicho Merche que estabas aquí.

Sí, he pasado a por un café

antes de informarte en tu despacho.

-Yo os dejo con vuestras cosas que tengo mogollón de curro.

¿Cómo lo llevas, Fede?

Bien, me estoy haciendo un máster en China

que alucinas, inspectora.

Sé mucho sobre los cangrejos chinos...

Pero estamos estrechando el cerco sobre Kim, esto lleva tiempo.

Pero ¿tienes alguna novedad?

Sí, he encontrado un caso bastante alarmante

que sucedió en Barcelona hace un par de años

durante las fiestas del año nuevo chino.

Parece que se vendieron cangrejos chinos

que estaban infectados con el parásito de la paragonimiasis.

-¿Y eso qué es?

-Para una hipocondriaca enfermiza como tú,

no saberlo es un delito.

Mejor no te enteres porque es terrible.

Es un parásito que se aloja en los pulmones.

Parece que un crío de nueve años

comió uno de esos cangrejos.

Estuvo enfermo durante meses, no sabían lo que tenía

hasta que le diagnosticaron la enfermedad, pero ya era tarde.

-¿El niño murió? -Lamentablemente sí.

Tenía la infección en los pulmones, pasó al cerebro y cascó el pobre.

Hay que detener a Kim cuanto antes.

Estoy en ello. Cualquier novedad os aviso.

Muy bien.

Bueno, Espe,

yo te estaba buscando para felicitarte

y darte las gracias de parte de la madre de Carla.

Pues qué bien que siguiera mis consejos.

Le dije que hablara con sus padres, que estaban muy preocupados.

Le ha contado todo lo que hablasteis vosotras,

y también está decidida a pararle los pies al chico,

y le quiere aconsejar que busque apoyo psicológico.

Yo creo que al final acabará dejando al chico,

pero es algo que tiene que decidir ella misma.

Figúrate la cantidad de veces

que le habrá dicho su madre que lo deje.

Pues puede ser contraproducente,

aunque me imagino lo difícil que tiene que ser para una madre

ver a tu hija en una relación tóxica y quedarte callada.

La cantidad de discusiones que habré tenido yo con Olga

por intentarle hacer ver que se estaba equivocando.

Hay que dejar que los hijos se tropiecen y se caigan.

Que se sientan acompañados, pero libres.

Pero, bueno, qué teoría,

tú podías escribir un libro, ya me contarás cuando seas madre.

Yo creo que para eso queda mucho tiempo.

Cuando llegue el momento, hablamos.

De todas maneras, creo que serías una buena madre

y escribirías un buen libro.

(PIENSA) "Debería estar frustrado, pero no lo estoy,

y todo gracias a Espe,

ella me da un objetivo, ser padre.

Voy a cuidar a sus hijos y a quererlos con todas mis fuerzas.

Esa esperanza me está cambiando.

No siento ansias de matar.

Ya no noto la pulsión.

Aunque nunca perdonaré a esas mujeres

que desprecian la maternidad.

Se merecen morir.

Todas".

¿Qué pasa, Fede? -Si está cerrado vuelvo mañana.

-No, no, pasa.

Supongo que será una urgencia. -Un poquillo sí.

Venía a por una sartén

porque me están entrando ganas de hacer tortilla,

pero las que tengo están requemadas.

-Es lo que pasa en los pisos compartidos,

que las cosas se van estropeando

y nadie pone un duro para comprar nuevas.

-Tal cual.

Para mí la cocina es una especie de...

de evasión, después del curro, a cocinar.

Quiero una de gama media, que no me cueste un riñón.

Como bien has dicho, en los pisos compartidos...

Y no me quiero mosquear con las chicas.

-Esta no está mal, es de vitrocerámica de 24 centímetros.

También tienes la de hierro, esa te va a durar toda la vida.

-Y digo yo, ¿y si luego no quiero estar con ella para siempre?

-Es una sartén, no te vas a casar con ella.

-Ya, ya, ya...

De repente hacer planes a largo plazo,

tampoco me... ¿sabes?

Hay que pensar más en el presente.

-¿Te quieres llevar la sartén?

-Pues esa misma, así le preparo una cena rica a Espe

y a ver si le levanto el ánimo.

-Ya, me ha dicho que está agobiada con temas del trabajo.

-Ya sabes que se ahoga en un vaso de agua,

pero es el trabajo y el futuro también...

-¿El futuro? ¿Me estoy perdiendo algo, Fede?

-No, eso lo sabrás tú mucho mejor que yo.

-¿Espe está agobiada por su vida personal?

-Sí, o no, no sé, tampoco yo...

Que no te hagas películas que no pasa nada.

Igual necesita hacer un paréntesis

y una pausa, no sé, para que todo vaya fluyendo mucho más...

más tranquilamente, igual que yo con la sartén.

Con la sartén nueva voy a hacer un pisto manchego, pero más tranquilo,

o unas tortillas de patatas más sosegadas, no sé...

-Son 25 euros,

pero por ser de la familia te la dejo a 20.

-Justo tengo yo los 20 pavos.

-¿Quieres una bolsa? -No, la pongo en la mochila.

Ahí estamos.

-Muchas gracias.

-Voy para casa y la estreno.

-Claro.

Espera, que te abro.

-Sí, ya te dije que esa playa se había puesto de moda.

Sí, aprovecha y disfruta,

no todo en la vida es trabajo, hijo mío.

(Puerta)

Luis, te dejo.

Hablamos luego. Un besito, cariño.

¿Se puede saber qué puñetas haces aquí?

-Mujer, no te pongas así. ¿No te he dicho que soy puntual?

-Habíamos quedado dentro de media hora en el pub.

Tan mal educado es llegar tarde como llegar pronto.

-Esa no la sabía, me la apunto. -Pues apúntate otra cosa,

no recibo clientes en mi casa. ¿Cómo sabes dónde vivo?

-No tiene tanto misterio.

Un día que pasaba por aquí te vi salir del portal

y solo he tenido que entrar y consultar los buzones.

-¿Te crees muy listillo, no?

-¿No me vas a ofrecer nada de beber? Estoy seco.

-No, aquí no se dan consumiciones.

Venga, el dinero.

-Verás, precisamente de eso quería hablarte.

-¿Hablar? No, la cita era para pagar.

Tú y yo no tenemos nada que hablar. -Escúchame,

te lo voy a devolver todo con intereses.

-Acaban de subir cinco puntos. -Lo que quieras.

Después de esta noche eso no va a ser problema.

-¿No me digas? ¿Qué pasa esta noche? -Hay una timba,

una de las buenas con peces gordos y mucha pasta sobre la mesa.

Lo voy a recuperar de un plumazo,

pero necesito dinero para atacar fuerte.

-A ver si lo entiendo,

no solo no me pagas lo que me debes,

sino que encima me pides más dinero.

-Saldrás ganando, esta va a ser mi noche, lo sé.

-Espero que seas consciente de los riesgos que estás asumiendo.

-Sí, pero déjame la pasta.

-¿Cuánto quieres?

-Diez más.

-Mañana a primera hora lo quiero todo aquí,

lo de antes, lo de ahora y los intereses.

Y si no, atente a las consecuencias.

-Te lo devolveré todo, te lo juro.

-Ah, otra cosita,

ni se te ocurra volver a mi casa.

(Teléfono)

Dime Juan.

-Buenas.

Ya tenemos sartén nueva, se acabaron las tortillas quemadas.

¿Qué te apetece cenar? -Tarde, yo ya he picado algo.

-Disculpa, me he encontrado con un colega de la facultad,

nos hemos tomado una cañas y por eso llego tarde.

¿Y Espe dónde está? -Se ha acostado ya.

Decía que le dolía la cabeza,

yo creo que está preocupada por algo.

¿Sabes algo?

-Bueno, creo que...

que ha tenido su primera crisis con Pablo.

-Pero si ayer estaban de buen rollo,

se supone que habían superado sus dudas, ¿no?

-Sí, ya sabes que estas cosas pasan,

se queda todo en un limbo, pero luego las movidas afloran.

-Es por el tema de los hijos.

-No me tires mucho de la lengua, que te lo diga ella

porque no quiero tener mal rollo con Espe.

-Lo digo por ayudarla.

-¿Estás con lo de los cangrejos chinos?

-Sí, y puede que tenga algo.

He hecho correr el perfil del sospechoso entre mis "confites".

-Ah, ¿que tienes "confites"? empiezas fuerte.

-Bueno, tengo dos, pero son muy buenos.

Uno de ellos ha estado haciendo preguntas

y le han hablado de un tal Kim,

que es un español de origen chino

que es distribuidor de bollería en Distrito Sur.

Eso sería muy buena tapadera, ¿no crees?

-Si está repartiendo bollería en el barrio

será fácil encontrarlo con un par de preguntas que hagamos.

-Ahora estará todo cerrado,

pero mañana antes de ir a comisaría

me paso por La Parra y por el kiosco.

-Si alguien conoce bien el barrio

casi casi como nosotros, esa es María.

-Hola, mamá. -Hola.

-Pensaba que te iba a ver en el Moonlight.

¿No habías quedado?

-Sí, se han cambiado los planes a última hora.

¿Qué tal por allí? -Muy bien, sin novedad.

-¿Seguro? -Sí.

-Me han dicho que te has reunido en el reservado con un chino.

¿Cuántos chinos conoces tú?

-Qué fuerte, ¿me estás espiando? ¿Quién te lo ha contado?

-Me gusta estar informada de las cosas que me afectan.

¿Has vuelto a reunirte con ese Kim?

-Sí, pero no tienes que decirlo como si lo estuviera ocultando.

Te lo iba a contar cuando estuviera todo arreglado.

-No hay nada que arreglar, hijo,

no vamos a entrar en eso de los cangrejos y punto.

-He estado buscando otros locales para no mezclar al Moonlight,

no tenemos por qué renunciar al dinero.

-Mira, Ricky, te lo repito por última vez,

no quiero que nadie de esta familia tenga negocios con ese.

Así que ya se lo estás dejando bien clarito.

Eh... Kim,

sí, necesito más tiempo.

-"No tengo tiempo, son animales vivos, tronco.

¿Cuento con vosotros o no?

-Si quieres mañana quedamos y lo hablamos, ¿vale?

-Necesito cerrar esto de una vez".

-Sí, estate tranquilo, mañana lo hablamos.

Venga. Chao.

-Que lleva repartiéndote bollería varios meses.

Va los martes y los jueves.

Gracias, María. Mañana vamos sin falta.

Un abrazo. Adiós.

¡Guau!

-Si las facturas van a su nombre o al de la empresa

saldrá el nombre completo y sabremos si tiene antecedentes.

(Puerta)

Mañana saldremos de dudas. -Mañana es día de reparto.

(Teléfono)

¡Eh, eh, eh!

Mi "confite", por fin.

Chus, dime.

-Buenas, Fede, venía a ver a Silvia.

-Dame un minuto, ahora estoy contigo.

Álvaro, ¿qué haces aquí? -¿Podemos hablar?

-Yo os dejo, ya cenaré mañana por la mañana

para desayunar, tranquilos.

-No es buen momento, estoy trabajando

es una llamada importante. -Solo será un segundo.

No me gusta que estemos así. -A mí tampoco me gusta,

pero no es el momento para arreglarlo.

-¿Por qué no?

-Chus, en serio, espera, aguanta un segundo.

Porque vienes sin avisar cuando a ti te apetece hablar

y a ti te da igual lo que yo esté haciendo.

-Pensaba que teníamos confianza. -Sí, yo también lo pensaba,

bueno, hasta que decidiste dejar de pagar el hotel y no viniste a casa.

-Silvia, no te entiendo.

-Yo tampoco te entiendo, es recíproco.

-¿Ves? ¿Por qué te pones tan borde?

Últimamente parece que no acierto con nada.

A veces estás cariñosa y otras fría y distante.

Anoche te mande un mensaje y no contestaste.

-Esta mañana te he llamado y no has cogido.

-Porque estaba liado. -¡Y ahora esto liada yo! ¿No lo ves?

Parece que no entiendes mi devoción policial

y yo no entiendo tu devoción familiar.

-Tranquila, me ha quedado claro, no te molesto más.

Si quieres saber algo de mí, ya sabes dónde encontrarme.

-Tío...

Chus, perdona...

¡Mierda!

-Te he dicho que ese tío está completamente loco,

si pudieses hablar cinco minutos a solas con él

te darías cuenta. Que es un sádico ya lo sabíamos.

-Y muy retorcido, o te mato o no hay nada que hacer.

Ni armas ni drogas, no haremos ningún negocio con él.

¿Tú qué le has dicho exactamente?

He intentado hacerle razonar,

le he dicho que solo soy un hombre de negocios,

un traficante, sí, pero que no soy un asesino a sueldo.

Y por lo que veo no ha colado.

Ese tío no se va a bajar del burro.

Ha hecho de esto un asunto personal

y me ha dicho que su cusa tiene que ser la mía.

El tiempo corre en nuestra contra.

Supongo que ya tendréis preparada esa falsa muerte,

como hicisteis conmigo.

Imposible, no tenemos margen para eso.

Entonces, ¿qué se supone que tengo que hacer yo?

Si no le doy algo lo antes posible, empezará a desconfiar de mí

y entonces estamos jodidos de verdad.

Ahora tenemos que localizar el zulo donde guarda las armas.

¿Y cómo vamos a hacer eso?

Es la pescadilla que se muerde la cola.

No podemos saber dónde está el zulo

hasta que no me venda las armas, y no me las vende si no te mato.

La venta de armas a los yihadistas es inminente.

Si consigues colocarle este localizador

sabremos en todo momento dónde está.

¿Qué? Tú estás de coña, ¿no?

Si me descubre poniéndole ese chisme me va a matar allí mismo.

Y si no hacemos nada también,

todas las vías con el ruso acaban igual.

¿No tenéis otra idea mejor? Escúchame y no te pongas nervioso.

Es muy fácil colocarlo en la ropa, solo tienes que quedar con él

y colocárselo dentro. Será muy fácil para ti.

Si lo haces sabremos en todo momento dónde está,

tarde o temprano nos llevará a las armas,

y lo mejor es que podremos evitar

que se acerque a Alicia, a ti o a mí.

Sois el CNI, ¿no hay otra forma más sencilla de ponerle un seguimiento?

Cualquier otra forma sería muy arriesgada,

y con pocas probabilidades de éxito.

No creo que eso tenga mucho éxito.

Pues te equivocas,

Konchalovsky vive custodiado por varios coches,

cambia de vehículo y de ruta cada dos por tres,

son muy meticulosos con la seguridad.

Si detecta que lo seguimos no podremos evitar el atentado.

Y no solo estaría en juego mi vida, también la tuya.

No me jodas, Íker, sabes que mi vida también está en juego

desde el momento en que ese tío entró en mi despacho.

Piensa en la cantidad de personas inocentes

que morirían en un atentado con armas químicas.

Está bien, haré lo que pueda.

Cuando Konchalovsky nos lleve hasta las armas

podremos detenerlo y todo habrá terminado.

Eso espero.

Me he pasado muchos años engañándome a mí mismo

y también he engañado a todo el mundo, pero he cambiado.

Ya no soy el mismo Fernando Quintero de antes de que me mataran,

hasta la Justicia me ha perdonado, ¿no lo vas a hacer tú?

-Yo creo que debería irse a casa,

es más, creo que debería pedir la baja.

Porque usted no está bien, y la salud es lo primero, ¿no le parece?

Si necesito descansar descansaré,

y si tengo que pedir la baja lo decidirá un médico,

¿o es que eres médico?

Este dosier se empezó a redactar hace tres días,

si sabías que algo se estaba cociendo en Distrito Sur

debías haberme informado, ¿no?

Bueno, te estoy informando ahora.

¿Te parece normal que el comisario sea el último

en enterarse de las cosas? No me parece normal,

pero estás viviendo unas circunstancias excepcionales,

acaba de fallecer Natalia.

No te lo dije para no agobiarte. Si me agobio o no es mi problema,

pero tu obligación es informarme de todo.

Claudia, por favor, que no se vuelva a repetir.

Tenemos sospechas que detrás del reparto de bollería

hay contrabando de algún producto ilegal.

-¿Trafica con droga? -Con droga no, con comida.

-¿Con comida?

-Es un producto que no está permitido en la Unión Europea.

-¿A qué hora debería pasarse?

-Normalmente se pasa a las nueve y media o diez,

depende de cómo lleve el reparto. -¿Nos llamarías cuando aparezca?

-En vez de venir a pagarme vino a pedirme más dinero.

-¿Y tú qué hiciste?

-En lugar de hacer lo que se debe,

que es mandar sacarle el dinero a golpes,

lo que pensé es: "Bueno, a lo mejor tiene suerte con las cartas,

y yo puedo sacar el doble en intereses".

-Ya.

Y ahora está intentando escaquearse. (ELVIRA ASIENTE)

-Me juró que esta mañana tendría todo el dinero más los intereses,

y ni siquiera coge el teléfono.

-Pues eso no puede quedar así. -Por supuesto que no.

-¿Y qué vas a hacer?

-¿Qué pasa, Konchalovsky? -"Tenemos que vernos

esta noche en tu despacho.

-Sin problemas, ¿a qué hora?

-Llegaré cuando tenga que llegar".

-¿Qué pasa con lo mío? -Para eso quería verte?

Ya están aquí. -Fantástico, eso es genial.

-Pero primero...

quiero la cabeza de Íker Lemos.

-Desde que has vuelto de la clínica pareces otro.

-Me alegro de que digas eso, porque soy otro.

Bueno, en realidad era otro antes. cuando me ponía hasta las cejas,

el que ves ahora es el auténtico Ricky.

Sara, se me ha olvidado comprar hierbabuena para los mojitos,

¿te importaría acercarte a la frutería un momento?

¿Qué tal, Kim, cómo estás? -Yo bien, ¿y tú?

¿Listo para empezar a ganar dinero fácil?

-Tenemos motivos para sospechar

que ese hombre trafica con productos ilegales.

¿Lo habías visto antes?

-No, no es un cliente habitual.

Si ha venido más veces yo no lo he visto.

-¿Te importa si le echo un vistazo al almacén?

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Servir y proteger - Capítulo 461

04 mar 2019

Iker pide a Quintero que coloque un localizador a Konchalovsky. Silvia y Fede descubren el enlace de la mafia que controla el tráfico ilegal de cangrejos. Elvira presta dinero a un ludópata. Pablo agobia a Espe volviendo a sacar el tema de la maternidad.

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