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No recomendado para menores de 7 años Servir y proteger - Capítulo 455 - ver ahora
Transcripción completa

Olga...

¿Qué es esto, una venganza porque Toni me eligió a mí?

¿Te jode verme feliz?

-Estás siendo muy injusta.

-¿Injusta? Sal antes de que haga algo de lo que me arrepienta.

Estoy pensando en irme una temporada a Barcelona.

-No me gustaría que estando allí te dieras cuenta

de que has cometido un gran error.

Deberías hablar con Olga.

Si no, te quedará una pena muy grande dentro.

-Eres mala persona, tía.

De verdad, espero que en Barcelona encuentre gente

en la que pueda confiar y ser feliz.

Me habéis jodido mi vida aquí.

-Aquellas mujeres...

que reniegan de dar vida...

se condenan ellas mismas a la oscuridad.

Gracias por darme esta mujer. Ella me va a dar muchos hijos.

-No me viene la regla.

-Hazte la prueba del embarazo.

Felicidades. -¿Felicidades por qué?

-Que no lo estás.

-Estas píldoras no son seguras.

-Sí, si son infalibles,

pero si olvidas una te puedes quedar embarazada.

Es lo que me ha pasado, míralo.

-Pues no lo sabía.

-¿Te parece normal que ya piense en formar una familia,

en irse a una granja al campo con perros, niños...?

-Habla con él antes de que os peguéis el tortazo.

-Pienso lo mismo que tú.

Creo que tener un hijo

no puede ser fruto de un accidente.

-En la destilería clandestina encontraron a otros distribuidores.

-No hago negocios con toláis.

-Una moto es fácil que tenga un accidente.

Con cruzarla un coche se sale de la carretera.

Lo que les digo siempre a mis hijos:

tenéis que actuar de forma responsable

y cuidar de vuestros hermanos.

¿Tiene un hermano, no?

-¿Por qué no nos cuentas la verdad?

-He dicho toda la verdad

y siento no recordar nada más.

-Quiero que te lleves un porcentaje.

Lo mismo que hablamos al principio, el 10%

-¿Qué pides a cambio?

-Tu red de distribución, contactos, clientes...

-Si es como dices... -Te doy mi palabra.

-¿Quién es la que va con tu jefa?

-Es la inspectora Ibarra.

La ha expedientado, le han caído tres meses de suspensión.

-Tres meses para aprovechar y estar con su marido e hijos.

-No, no tiene hijos.

-Como voy a estar de baja había pensado

en aprovechar el tiempo libre y arreglar un pequeño jardín.

-¿Por qué no montas un huerto urbano?

-Oye, pues sí. Un huerto urbano...

-Me metí rápido en el parking, no vi la columna y me la comí.

-¿Me lo puedes arreglar? -Claro.

-Científica ha mandado una descripción genérica

del vehículo implicado. Podría ser de este estilo.

Y es rojo. -Imposible.

Ha entrado por un problema en el eje de turbulencias.

No quiero mentir.

Y voy a salir con quien me dé la gana, ¿te enteras?

-Esa poli ha ido demasiado lejos.

-Os aseguro que esto se va a acabar.

-Álvaro se ha ido de casa. -¿Se ha ido con Silvia?

-Puedes averiguarlo tú.

-No es mi novia de manera formal. -Pero aunque no lo sea

sí que vivís juntos, ¿no?

-No estamos viviendo juntos.

-Dime cuándo y dónde hacer la entrega

y allí estará la furgoneta con la mercancía.

-Una sabia elección.

Mañana a las 17:00.

Solo lleva la droga al punto de encuentro

y cuando sea el intercambio caeremos sobre él.

¿Quieres contarlo? -¿Debo hacerlo?

-¡Vamos!

-¿Se puede saber qué ha pasado? ¿Por qué no habéis intervenido?

El operativo se ha suspendido.

¿Por qué se ha suspendido?

Ahora trafica con material militar. Y hemos descubierto

que una célula yihadista planea atentar en España.

Necesitamos detener a Konchalovsky

cuando esté vendiendo las armas a esos terroristas.

Me pedís demasiado.

Si de verdad quieres recuperar tu libertad

tendrás que seguir colaborando.

(Música emocionante)

(Música animada)

(Música inquietante)

Macho, qué susto me has dado.

-Perdona.

-He escuchado un ruido por ahí y no sabía qué era.

¿Qué haces aquí tan pronto?

-Es que no podía dormir.

Cuando me develo no hay manera.

Me pasa desde niño.

-¡A mí me pasa exactamente lo mismo! (RÍE)

No te preocupes, voy a hacer café y unas tostadas.

¿Me ayudas? -Sí, claro.

Pero yo quería prepararle el desayuno a Espe

y llevárselo a la cama. ¿Te importa?

-Pero en esta casa quien prepara el desayuno es papito.

(RÍE) No, es broma.

-Es que me has pillado. Quería preparároslo a los tres.

Me que quedado muchas veces a dormir en vuestra casa

y nunca decías nada. Gracias.

-Si es así, prepáralo tú. Pero deja que te ayude un poco.

-No, déjame que yo lo haga, de verdad.

¿Por qué no vas al baño y te duchas antes de que se levanten?

Van a ocuparlo, ya las conoces.

-Tienes razón, me voy a duchar. -¡Vuela!

(Portazo)

Hola, cariño.

-¿Qué haces aquí? Pensé que estabas en el baño.

-Quería darte una sorpresa, es Fede el que está en el baño.

¿Por qué no vas a la cama y me esperas allí?

-Si la sorpresa es llevarme el desayuno a la cama...

-Se me ha notado mucho, ¿no? -¡No! Mínimamente.

-No soy bueno para las sorpresas.

-Soy policía, no se me escapa ni una, querido.

Antes tengo que coger el bolso, me tomo la píldora con el desayuno.

¿Qué haces?

-Cumplir los deseos de mi dama.

Sí, los de mi dama.

(Música de misterio)

-¡Qué tonto eres!

(PABLO SUSURRA)

-Esta mañana estás más raro...

-Bueno, por la reconciliación de ayer.

No quiero que estés enfadada conmigo.

No quiero discutir más sobre este tema ni sobre ninguno.

-Entonces te ha quedado claro que lo de formar una familia

no se puede tomar a lo loco, ¿no?

-Muy claro.

Toma, para que no esperes al café.

-Gracias.

-¿Y ahora qué?

-Déjame pensar...

Buenos días.

Ya era hora.

¿Cómo? ¿Tanto he tardado en la ducha?

No, no es eso.

Pero cuando llegué estabas dormido y cuando me desperté en la ducha.

No hemos podido hablar todavía.

¿De qué quieres hablar?

El operativo de ayer, no te hagas el despistado.

Si no me lo has contado es que salió mal.

Mal, mal... no.

Decidimos abortar la operación en el último momento.

¿Significa que no lo atrapasteis?

Optamos por dejarlo marchar.

¿Por?

El operativo sigue en marcha, pero hemos cambiado el objetivo.

Por favor, deja de dar rodeos.

La vida de Quintero peligra.

Si se enteran de que colabora con el CNI es hombre muerto.

Cuéntame qué está pasando.

Fidalgo llamó en el momento de la entrega

ordenando que dejáramos escapar a Konchalovsky.

No pudimos avisar a Quintero.

Pero...

Os lo puso en bandeja para que lo atrapaseis.

Siéntate y escúchame.

Cuando te lo cuente lo comprenderás.

¡Olga! ¿Sabes la hora que es? Vas a llegar tarde.

¿Todavía estás así?

Sí, no voy a ir a clase.

Estoy fatal, no he dormido nada en toda la noche.

¿No te encuentras bien?

No, mamá. No es eso.

Paty me ha bloqueado en todas las redes.

No quiere saber nada de mí.

Dale tiempo, no está preparada para perdonarte.

No, estoy ya no tiene remedio.

Ayer me dijo que se va a Barcelona.

Me quiere borrar de su vida.

Vaya.

Dijimos que nunca un tío se iba a interponer entre nosotras

y voy yo y me enrollo con su novio.

Se ha llevado un palo muy gordo.

No está bien, por eso debes seguir intentando que te perdone.

No sé si hice bien contándole todo lo que siento por Toni.

¡Claro que sí! Imagina que no os pilla,

¿cuánto tiempo hubierais podido mantener esa situación?

Solo de pensar en que Paty se va a ir a Barcelona...

Lo mismo ya ha cogido el billete.

(Teléfono)

Es Cifuentes, habrá pasado algo con papá.

Eduardo, dime. ¿Ha pasado algo?

¿Lo sabe Antonio?

Vale. ¿Cómo se lo ha tomado?

Bueno, muchísimas gracias.

Nos vemos pronto.

De acuerdo, hasta luego.

¿Qué ha pasado con papá?

Cariño, el tratamiento empieza a hacer efecto.

¡Está remitiendo la cardiopatía!

¿En serio? ¡Ya era hora!

Eso no es lo mejor.

Es probable que en pocas semanas volvamos a tenerlo en casa.

¿Ves?

¿Ves como las cosas se arreglan?

Hay pocas cosas que no tengan solución.

No hablamos solo de armas de fuego.

¿Qué quieres decir?

Según nuestros informes, podría disponer de armas químicas

procedentes de Siria y de Irak.

Ya sabes, el gas sarín o agentes nerviosos Novichok.

Lo desarrolló la Unión Soviética en los 70 y 80, ¿no?

Exacto.

Está considerada el arma química más letal.

Colapsa las funciones orgánicas hasta llegar a la muerte.

Cuando lo estudiamos parecía ciencia ficción.

Es la triste realidad.

Las armas del miedo.

Las llaman las bombas nucleares de los pobres.

Sus efectos son terribles.

¿Por qué se encarga de esto el CNI

y no la CIA, el MI6 o el Mosad?

Están planeando algo en nuestro territorio, ¿verdad?

Es posible que esté negociando con una célula yihadista

que planea atentar en España.

Nuestro objetivo se centra en atrapar a Konchalovsky

y desarticular esa célula

¿Entiendes por qué lo dejamos escapar?

Tenéis que sacar a Quintero de todo esto.

¿No ves que le queda demasiado grande?

No hablamos de hacer de cebo para unos mafiosos,

sino de atentados terroristas y armas químicas.

Quintero seguirá haciendo lo que hasta ahora:

ser un simple traficante. Konchalovsky no sospechará.

(Timbre)

Hola, buenos días. Pasa, Montse.

Perdonad que llegue con el tiempo tan justo.

No pasa nada, Leo siempre llega pronto a la guardería.

Me he entretenido tomando medidas en el jardín.

Pablo, ese chico tan simpático de la ferretería de Distrito Sur,

me ha convencido para que ponga un huerto en mi casa.

Como ahora me sobra tiempo...

Eso está muy bien.

Encargarse de un huerto siempre desestresa bastante.

Vamos a por él.

(Música de misterio)

¿Para qué sacas la bebida de avena?

-Yo qué sé.

Como la tomaba Álvaro... la costumbre.

-Ayer me vine arriba

diciendo que convencería a Álvaro para que volviese.

No estoy seguro de que quiera hacerlo.

-Te digo yo que va a volver.

-¿Tú qué haces?

No escribías tanto desde el instituto.

(RÍE SARCÁSTICO)

-Qué gracioso.

Mira, calculo lo que ganaremos con el alcohol adulterado.

¡Una pasta!

-¿Tanto?

Deja que lo revise.

-Macho, nunca te fías de mí.

-No, porque aquí el de los números soy yo.

Tienes otras habilidades.

-Eso no significa que los demás no sepamos hacer cuentas.

-Está mal. -¿Qué dices?

-Tienes que restar el 10%. Es lo que se llevan los Morales.

-Ricky, no toques nada, ¿eh?

¿Quién te ha dicho que vamos a pagar a lo Morales?

-Ayer quedé en pagarles eso. -¿Ayer?

¿Te viste con él a mis espaldas?

-Sabías que me iba a reunir con él.

-No, y no me dijiste que le pagarías un 10%.

-Sabes que era lo que le íbamos a pagar al principio

cuando quisimos aliarnos.

-Pero sabes que nos despreció y por eso tuvimos que amenazarle.

-Mamá tiene razón.

Esos tíos no se merecen nada.

-Es un porcentaje pequeño para provechar

de sus contactos e infraestructura.

Además, son los que más saben de este negocio.

-¡Si no tienen ni idea! Era su padre el que manejaba.

-Pues creo que es mejor llevarse bien con ellos.

Así ganamos todos.

-¿Lo habéis sentido?

Esto es el miedo.

Es lo que tenéis que provocar en los que nos desafían.

Y es lo único que se llevará de este negocio Nano Morales

o yo me encargaré de romperle las piernas, ¿está claro?

-Sí. -Muy bien.

La próxima vez no des tu palabra tan alegremente.

Sí, el tratamiento con células madre da resultados.

Me alegro muchísimo por todos.

¿Cuánto le queda de tratamiento?

Pues muy poco.

Si las cosas van como dicen

a lo mejor en menos de un mes lo tenemos aquí.

¿Un mes? ¡Eso es una noticia estupenda!

Deberíamos celebrarlo.

Eso dice Antonio todo el rato. Me ha llamado antes

y dice que le prepare una fiesta de bienvenida.

¡No te lo pierdas!

Me mandó una lista de temas que quiere que suenen.

(RÍE)

Me alegra que no haya perdido su sentido del humor ni su energía.

Es vital también para la recuperación.

Pues sí, pero vamos,

no sé si será por el corazón extracorpóreo

que funciona con electricidad, pero quiere música electrónica.

Tú me dirás. Fíjate en estos temas.

No sé...

¿Qué buscas?

¿Dónde lo había metido yo? ¡Aquí está!

¡Whisky escocés!

Regalo de un policía de Scotland Yard

que vino a unas jornadas de crimen organizado.

¿Pero la vas a abrir? ¡Hombre!

La noticia lo merece, ¿no?

Solo un sorbito porque estamos de servicio, pero bueno.

Yo no bebo whisky. ¡Ni whisky ni nada!

Pero, en fin, si es de Scotland Yard...

No es lo más apropiado, pero para brindar nos vale.

Por su pronta recuperación.

Por la pronta recuperación de Antonio, gracias.

Huy, perdón. No sabía que estaban ocupados.

No te preocupes.

Estábamos celebrando que Antonio, el marido de Claudia,

por fin se está recuperando de su enfermedad.

Qué buena noticia.

Sí, estamos muy contentos de que todo esté acabando bien.

Tengo ganas de conocerlo.

Pues eso va a ser pronto porque, si no hay problemas,

en pocas semanas estará aquí.

¿Qué ocurre? ¿Alguna novedad?

Sí.

He recibido un mensaje anónimo

que creo que tiene que leer.

Pertenece a una cadena de WhatsApp.

"Primero fue Rita, después Carolina y Susana.

¿Quién será la siguiente?.

Por nuestras hijas, hermanas y madre, movilízate.

Únete a la caza del estrangulador antes de que sea demasiado tarde".

Lo que nos faltaba.

Están montando patrullas vecinales, por llamarlo de alguna manera.

Ha cundido la alarma social,

no podemos permitir que se tomen la justicia por su mano.

Tenemos que pararlo antes de que llegue la sangre al río.

(Campanillas)

Buenos días, Pablo. -¡Hola!

¿Qué? ¿Te has decidido? -Sí.

Traigo una lista de herramientas que tengo que conseguir.

-Azada pequeña, pala de plantar, guantes de jardín...

-Conseguiste que me picara el gusanillo con el huerto.

He mirado cosas por Internet:

el calendario de siembra, combinaciones de cultivos...

-Te va a encantar la huerta.

-En el fondo siempre me ha gustado la idea

de comer mis frutas y verduras.

-¿Cuántos metros tenías?

Unos 30 metros cuadrados.

-Creo que vas a necesitar ayuda.

-Como no se lo diga a mi marido...

Y la horticultura no le motiva nada.

-Díselo a tus hijos.

-No tengo.

-¿No tienes?

Yo hubiera jurado que sí. Tienes pinta de ser una madraza.

-¿En serio te lo parezco? -Sí.

¿Por qué te ríes?

-Nunca me habían dicho algo así.

Si te soy sincera, no tengo ningún instinto maternal.

De joven me horrorizaba

cuando mis amigas se quedaban embarazadas una tras otra.

-¿Qué te horrorizaba tanto?

-Se las veía felices, eso sí, pero...

me sentía alejada de ese modelo de vida,

tenía otras prioridades y me encantaban.

-Otra prioridades: trabajar, trabajar...

-Pues mira, sí.

Y no me arrepiento.

Mi trabajo me apasionaba.

Aún hoy me gusta muchísimo.

Dedicar mi tiempo a cuidar un hijo me hubiera desquiciado.

¿Ocurre algo?

-No, nada.

Estaba pensando que creo que hay algo que no tengo de la lista.

Voy a mirarlo, ¿vale?

-No está.

-¿Se ha ido ya a Barcelona?

-No, no se encontraba bien y se ha cogido el día libre.

-¿Has hablado con ella? No me coge el teléfono.

(Música emotiva)

-Me ha mandado un mensaje,

había pasado mala noche, no había pegado ojo

y no tenía fuerzas para quitarse el pijama.

-A lo mejor es una excusa y está de camino a Barcelona.

-No pensaría en algo tan retorcido.

-Ya, tienes razón.

-Hubiera venido a despedirse como Dios manda.

A ella le gusta hacer las cosas bien.

Pero no puede irse hasta que no le digan

cuándo entra en la escuela.

-¿Qué escuela?

-Una de gestión y administración

que es muy buena, no me acuerdo del nombre.

-¿Se plantea en serio instalarse allí?

-Allí o en el extranjero.

Una de las cosas que le gusta de la escuela

es que becan para estudiar fuera.

-¿La vez capaz de dejarlo todo y marcharse?

-Hombre, cuando una está destrozada es capaz de muchas cosas.

-Ojalá cambie de opinión y se quede.

-Ya, si a mí también me gustaría.

Pero si necesita irse a Barcelona y estar con su padre

no se lo voy a impedir.

-Tengo que hablar con ella como sea.

Si no la localizo llamaré a su padre.

-Tú misma, pero yo no lo haría.

-¿Qué le vas a decir cuando hables con ella?

-Que lo siento mucho, María.

Se lo voy a repetir hasta que se lo crea.

Y me gustaría compartir con ella que mi padre se está curando.

Sé que aunque esté enfadada le hará ilusión.

-¿De verdad que se va a recuperar? -Sí.

-Nena, qué alegría. Por fin una noticia buena.

-Sí, nos lo han dicho esta mañana.

En un mes o así estará en casa.

Con esto de Paty no estoy disfrutando la noticia.

-A ver, Olga,

tienes que entender que Paty se tiene que recuperar.

Tiene que descansar.

Y tú tienes que respetarla por más que te cueste no llamarla.

-Por eso no lo voy a hacer.

Te juro, María, que no duermo, no como,

no tengo ganas de nada.

-Eso lo solucionamos ahora mismo.

Te pongo un pincho y no te vas hasta que te lo comas.

-Te recomiendo que pongas plantones.

Están germinados y así te evitas la siembra.

-Me parece una buena opción. -Solo debes trasplantarlos.

Y hay un par de viveros en la carretera de Toledo

que están bastante bien. -Pues voy a ir hoy.

-Pues vete a media tarde.

Hay menos gente y te atienden mejor.

-Pues lo haré.

Gracias por todo, Pablo.

Ya te contaré qué tal con el huerto.

Hasta luego. -¡Que lo disfrutes!

Vuelve cuando quieras.

(Música de misterio)

-Hola.

Qué buena compra se ha llevado.

-Sí, muy buena. ¿No estabas en el gestor?

-Sí. ¿Está ahí la carpeta naranja? -Sí.

-Toma. Ah, Damián, me ha llamado un cliente

para hacer unas reparaciones esta tarde.

Voy a tardar, es en la periferia.

-Vale, tómate el tiempo que necesites.

(Campanillas)

-Montse, Montse, Montse...

-Vodka de primera.

-¿Seguro que no quiere colarme garrafón del malo?

Igual quieres que la palme aquí.

-Desconfiado hasta el final.

-Normal. Con lo que me hiciste...

-¿Contento?

-Ya sabía que era bueno.

Distingo uno bueno del malo a la legua.

-Sé que lo sabes.

-Y lo que más me mola

son los remolinos que hace al mezclarse con el agua del cubito.

-Mira, eso no me lo había contado. Tomo nota.

-No tengo mucho más que contarte ni tiempo para hacerlo.

Cuanto menos esté aquí mejor.

-¿Por qué?

-Ya sabes que no estoy aquí por gusto.

Solo vendré a coger mi 10% del beneficio y ya está.

(Música de tensión)

-Olvídalo. No vas a tener ningún beneficio.

(RÍE INCRÉDULO)

nosotros vamos a hacer todo el trabajo.

Ni tú ni tu hermano merecéis ningún porcentaje.

-Estás de coña, ¿no?

Ayer hicimos un trato.

Me diste tu palabra.

-Ayer te la di, hoy te la quito.

Ya ves qué simple.

-No entiendo nada.

Todo el rollo que me montaste de los americanos y "win-win",

¿en qué ha quedado?

¡Eres una rata!

Te di los contactos de mi padre.

Te lo he dejado en bandeja, a mí ya no me queda nada.

-Te he perdonando la vida. ¿No es suficiente pago?

-Ya entiendo todo el teatrillo que has montado aquí.

-¿Qué teatrillo? -El vodka bueno,

la mesa del reservado...

Todo para esconder la verdad. -¿Qué verdad?

-Eres un "cagao" escondido en las faldas de su mamá.

¿A qué viene esta jugada si ayer estabas tan convencido?

Anoche seguro que tu mamaíta te tiró de las orejas, ¿a que sí?

-Mira, te he perdonado la vida una vez,

no me toques los huevos.

-Da pena, Soler.

Te tenía calado desde el principio, eres un tolái.

Y encima un niño de mamá. ¡Así no serás nadie!

-Vete de aquí.

No quiero verte en mi vida.

-"Tranqui".

Yo no olvido, Soler, que te quede claro.

-¿Qué le pasaba a ese? Estaba un poco mosca, ¿no?

-Quería distribuirnos sus bebidas.

Le he contado mis condiciones

y no le vamos a comprar nada.

-¿Estás bien?

Te noto alterado.

-Hoy no tenía que haberme levantado, nada más.

-¿Por qué no te vas a casa?

Juan va a llegar, entre los dos podemos encargarnos.

(GRITA) -¡No me diga qué hacer!

Perdona, Sara.

No tienes la culpa de nada.

-Vete a casa, anda.

Necesitas tranquilizarte y descansar.

-Mi casa

es un sitio donde no puedo ser yo mismo.

En esa casa me asfixio todos los días

desde que me levanto hasta que me acuesto.

No me voy a ir a casa. Me voy a quedar aquí.

-¿Seguro? (LUIS ASIENTE)

-Me voy al almacén a revisar unos albaranes.

-Que tampoco ha sido para tanto.

Ten en cuenta que me he pasado la infancia viendo jugar a trileros.

Hola. -Buenas.

-Que los tengo muy catados.

¿Te importa que hable con una amiga?

-Tranquilo, pido los cafés para llevar.

-Hola.

No está Paty, ¿no?

-No.

Se encontraba mal y se ha pedido el día libre.

¿Venías a hablar con ella?

Soriano quería un café, pero... Sí, venía a hablar con Paty.

-No me coge las llamadas.

Me ha bloqueado en todas las redes sociales.

¿Pudiste hablar con ella?

-No, qué va. Ya te dije, como mucho en el bar.

Estamos igual.

-Entonces no sabes que se va a Barcelona.

(Música emotiva)

-No tenía ni idea.

-Ha encontrado una escuela donde continuar sus estudios

y además dan becas al extranjero.

María no sabe cómo se llama la escuela.

-No me digas que se va por mi culpa.

-Por tu culpa no, por nuestra culpa.

Conmigo es todavía más "heavy" porque yo soy su amiga

y Paty ha estado siempre apoyándome.

Me encantaría volver atrás y hacer las cosas de otra manera.

No quiero perderla, Toni.

No sé cómo resolver esto.

-Lo siento mucho, Olga. Lo siento muchísimo.

-Podríais ser un poco más discretos.

Por lo menos hasta hablar las cosas con Paty.

-La estaba consolando. Está rota, mírala.

Y yo también.

-¿No tienes trabajo que hacer por ahí?

-Sí, tienes razón.

Hasta luego.

-Qué difícil es la vida a veces.

Venga, tómate el pincho. Que te vea yo.

-¡Silvia!

Espera un momento que termine esto.

Si vienes a preguntar por el piso, ni idea.

He llamado a inmobiliarias, pero está carísimo.

Solo ofrecen zulos de 30 metros sin ventanas ni calefacción.

Y tengo que dar un mes de fianza, pasando.

Prefiero quedarme en el sofá, y si me vienes a visitar mejor.

-Álvaro, te estás confundiendo.

Soy Sara.

-Ah, perdona.

Pesaba que eras Silvia.

Tenéis las mismas botas.

-La próxima me pondré otras para que no nos confundas.

-Lo siento, Sara.

Mierda, teníamos clase de conducir. Se me olvidó.

-No, es mi hora libre.

He aprovechado para pasarme.

Quería hablar contigo de Luis.

Estoy muy preocupada.

(Música triste)

(Llaman a la puerta)

-¡Alicia! Qué sorpresa, pasa.

Hola.

Disculpa todo este desorden,

pero no esperaba a nadie, lo siento.

Perdona que me presente ni avisar.

Sé que no es prudente que venga,

sé que el operativo sigue en pie.

Parece que has estado hablando con Iker.

Lo sé todo.

La detención frustrada, las armas químicas

y el atentado terrorista.

Entonces también sabrás

que la pelota cada vez se hace más grande.

Y más peligrosa. Ya.

Me dio mucha rabia y mucho coraje que lo dejasen ir como si nada.

Me tendré que seguir relacionando con él y no me apetece.

Por eso vengo, quiero saber cómo estás.

Bien, supongo. Sobreviviendo, que no es poco.

¿Y de ánimo?

Pues ahí voy.

Recibiendo la visita de mi hija y comprobando que se preocupa por mí

soy el más feliz del mundo.

Aprovecho para decirte que si estoy aquí

después de lo de ayer es gracias a ti.

¿A mí? Sí.

Me aconsejaste no subestimar a Konchalovsky y no lo hice.

Me dijiste que era un tipo peligroso

y pudo comprobar lo loco que está cuando me propuso jugar

a eso de la ruleta rusa.

¿Cómo?

Oh, vaya. Creo que he metido la pata.

No te ha contado Iker nada sobre esto, ¿verdad?

Será mejor que lo olvides... Quiero que me lo cuentes.

Fue un juego con trampa, la pistola estaba trucada.

Ese tío está completamente loco, sí,

pero no es tan tonto

como para matar a quien le abre las puertas de Portugal

para distribuir metanfetamina de primera.

No me gusta nada todo esto.

Ni a mí, hija, pero no puedo hacer otra cosa.

Sé lo que hago, de verdad. Confía en mí.

Mejor hablamos de otra cosa más agradable.

¿Qué tal mi nieto? ¿Cómo está el pequeño Leo?

Más grande.

El otro día...

grabé un vídeo mientras jugaba en el parque.

¿Puedo verlo?

¡Oh, Dios!

Tienes razón, qué grande y qué guapo está.

Cada vez se parece más a ti.

No sabes las ganas que tengo de que termine todo esto

y pasar por tu casa

para verlo y echar una tarde entera con él.

Pronto podrás venir.

Eso espero, hija. Eso espero.

(Móvil)

Vaya. Disculpa.

Es él, Konchalovsky. Tengo que cogerlo.

¿Sí?

-"Eres un cerdo, Quintero.

La droga que me vendiste es una mierda.

Te vas a acordar de esta.

Nadie se burla de mí".

(BALBUCEA) -Espera...

Espera, por favor, no te pongas así.

Juro que debe haber una explicación.

(RÍE) -"Te has acojonado, ¿eh?

Era una broma.

La mercancía es buena".

-Me alegra comprobar que estás contento.

-"Te llamaba para decirte que la droga está en Portugal.

Mañana empezaremos a distribuirla.

Has cumplido con tu parte.

Sigue así, socio".

-¿Cuánto nos volveremos a ver?

-"En su momento lo sabrás".

-Pero... -"No insistas o me cabrearé".

(Pitidos)

-Ha colgado.

Pero todo está bien.

Ha llamado para decirme

que está contento con la mercancía.

Estoy orgullosa de ti.

Estaba rabioso, desesperado.

Nunca había visto a Luis así.

No sé, hasta me ha alzado la voz.

-¿En serio? -Sí.

Le he dicho que se fuera a casa y se ha puesto como un loco.

Decía que allí se asfixiaba y no podía ser él mismo.

(SUSPIRA) -En casa.

-Sí, luego ha cogido una botella de vodka

y se ha ido al almacén.

-¿Dónde está ahora?

-Al final lo he convencido y se ha ido a casa.

Estaba algo borracho.

-Vale.

No te preocupes, yo hablaré con él.

Gracias por contármelo.

-Es lo menos que podía hacer.

Luis para mí es como de la familia.

Siempre se ha portado muy bien-

-¿Molesto? -¡Hey!

No, claro que no.

¿Qué tal?

-Hola, Sara. -Hola.

-Venía por el café que prometiste.

-Justo estaba a punto de hacerlo.

-Vaya, parece que nos gustan las mismas cosas.

(Música emotiva)

Bueno, me voy al pub.

Espero que tengas suerte con el piso

y no tengas que dormir en un sofá.

-¿Aún no has encontrado piso?

-Qué va, están por las nubes.

Pero eso no me preocupa.

-¿Problemas con la familia?

-Sí.

-Sara ha visto a Luis nervioso y algo borracho.

No es nada propio de él. -¿No sabes qué le pasa?

-No tengo ni idea.

Pero creo que tiene que ver con mi madre.

-¿Qué vas a hacer?

-Tengo que hablar con él.

No sé, a lo mejor le pasa como a mí hace unos días,

que está agobiado y no sabe cómo distanciarse de ella.

Sí, habla con él.

Igual necesita desahogarse.

-Ya, pero Luis es tan reservado... -Precisamente.

Si uno se guarda cosas dentro al final lo corroen.

Igual contigo se abre.

Venga, tomamos ese café otro día. Vete.

-¿Seguro? ¿No te importa? -Seguro.

-Vale.

Me lavo las manos y voy para allá. Luego te pego un toque.

Fede, me ha dicho Miralles que tienes novedades

sobre las patrullas ciudadanas.

Sí, he hecho un duplicado del número de Merche

para poder contestar el mensaje anónimo

y meterme en el grupo.

¿Ha funcionado?

Sí, he recibido ya cuatro mensajes.

Mire.

Es bastante más grave que querer reforzar la seguridad ciudadana.

Le digo que es grave. Hablan de una caza.

Sí, él se refiere a los integrantes como cazadores.

Mire el mensaje.

"Trae cualquier cosa que sirve para cazar al estrangulador".

Efectivamente. El organizador se hace llamar Apolo,

su avatar es un arco con un flecha. ¿Le suena?

Sí, Apolo. El dios de las artes.

Sí, pero también el protector contra la fuerzas malignas.

¿Estás diciendo que estamos ante una especie de sectas?

Hombre, no diría tanto.

Pero que tiene miga y que es grave, sí.

¿Qué más has averiguado?

Ya sé las IP desde donde se han mandado los mensajes.

La mayoría son desde locutorios, menos el primero.

Seguramente el éxito de la primera convocatoria

le sorprendió y ha decidido tomar más precauciones.

Sí. Fíjese, pensé que sería un tío más talludito,

pero fíjese.

Ahí lo tiene, Íñigo Manchado.

Tiene 14 años

y cara de no haber roto un plato en su vida, comisario.

¿Ha conseguido hacer esto a espaldas de sus padres?

Sí, por lo visto decía que se iba de acampada

o a dormir a casa de algún amigo.

Estaba muy enamorado de Carolina,

la mujer de la panadería asesinada por el estrangulador.

Vamos, era una amor platónico.

O sea, en resumen, el chaval está coladito por ella

y ha decidido vengarse del estrangulador.

Pues sí. Y hay una cosa más.

Es un fanático del tiro con arco.

Practica ese deporte en un club que hay aquí, muy cerca.

He llamado y hacer varios días que no va por allí.

Y lo que es más grave: su arco ha desaparecido.

Tenemos a loco armado con un arco

dispuesto a impartir justicia por su cuenta.

¿Hay alguna quedada en firme de este grupo?

Sí, han quedado para mañana a las 21:00.

Ahí está. Hay 17 personas apuntadas, pero imagino que más gente va.

Hay que detener a este Íñigo.

¿Tienes el informe con los detalles?

Sí.

Aquí lo tengo todo.

Bien, enseguida te digo algo. Gracias.

-¿Puedo pasar? -Sí, pasa.

-Venía a pedirte chocolate del que tienes en el cajón.

Se me han olvidado las barritas de cereales en casa

y me muero de hambre.

-¿Cómo lo sabes?

El chocolate es el secreto mejor guardado de la comisaría.

-Fede, tú ya no tienes secretos para mí.

(Música triste)

-¡Hombre!

¡El santo de la familia!

¿Quieres un bombón?

Se los han regalado a la mamá en el banco.

-No, gracias.

¿Qué tal estás?

-¿A ti qué te importa?

Si vienes a por lo último que te queda, ahí lo tienes.

La mamá no quiso tocar nada de tu cuarto.

Ni que fuera un santuario.

Igual piensa que vas a volver y todo.

Te he hecho una selección de cosas.

No sé si me habré equivocado con algo.

Últimamente no doy una...

-Este barco te lo regaló papá antes de largarse.

-Ya, pero tú me ayudaste a montarlo. A mí se me daba fatal.

Es tan tuyo como mío.

-Siempre hablábamos de probarlo

para ver si flotaba como los de verdad.

(LUIS ASIENTE)

Pero nunca lo hicimos.

-Pues menos mal.

Porque se hubiera hundido, como todo en esta familia.

-¿Seguro que quieres que me lo lleve?

-Cada vez que lo miro me pongo de mala hostia.

-No lo pasamos tan mal construyéndolo.

-Ya, pero es que me recuerda bastante a papá.

Y a otras cosas.

Así que mejor llévatelo

o tíralo o haz con él lo que te dé la gana.

-Gracias.

Gracias por regalármelo, pero no vengo a llevarme nada.

Quiero hablar contigo.

-Pues no quiero hablar de nada. -Por favor.

Quiero que sepas que puede contar conmigo para lo que necesites,

aunque ya no esté en casa.

-¿A qué viene eso ahora?

¿No era un delincuente que solo sabe ganar dinero sucio?

¿Por qué el santo de la familia va a ayudar ahora

a un criminal como yo? A ver, ¿por qué?

-Porque eres mi hermano mayor.

Y porque eres lo más parecido que he tenido a un padre.

Si tú no estás bien yo no puedo estarlo.

-No tenías que haber venido. Pírate.

-No, hasta que no me digas qué te pasa.

-Demasiado tarde para preocuparte por mí, hermanito.

-Tienes razón.

Hace años que tenemos una relación bastante distante.

No sé lo que te hace feliz.

A veces eres un extraño para mí.

-¿Y?

Mejor dejar las cosas como están.

-No, Luis.

Yo quiero cambiarlo.

Estoy a tiempo de hacerlo.

-Lo que me hace feliz es el Moon Light.

No necesito nada más. -No es verdad.

Me doy cuenta ahora que estoy fuera de casa.

-¿De qué te das cuenta?

-Uno no es feliz si no está a gusto consigo mismo.

(RÍE)

-¡Por favor!

¿Qué chorrada es esa? Esa tía te come la olla.

Seguro que hasta le parece mal que vengas a hablar.

-Te equivocas.

Precisamente ella me animó a venir aquí.

-¿Por qué? ¿Qué te ha dicho?

-¿Eso qué más da? -¿Qué te ha dicho?

-No me ha dicho nada.

Cree que igual tienes algo que te carcome.

Y necesitas desahogarte. Igual tiene razón.

-Mira, Álvaro, eres un calzonazos.

No creas todo lo que dice esa chica, ¿eh?

Así no vas a ir a ningún lado.

-Te vuelves a equivocar.

-Yo ya me he ido.

Eres tú el que se ha quedado sin hacer nada.

De pequeño te admiraba.

Siempre nos animáramos a que fuéramos tíos independientes.

Cogiste las riendas de la familia con la mamá cuando papá se largó.

Siempre pensé que llegarías lejos, pero mírate.

Te ha pasado lo mismo que al barco.

-¿Qué me ha pasado?

-Que te has quedado aquí,

atrapado en esta casa sin hacer nada,

muy lejos de donde te gustaría estar.

Has permitido que te convirtieran en...

en la miniatura de lo que podrías ser.

-¿Quién te crees que eres para hablarle así a tu hermano.

(Música de tensión)

-Pues está buenísimo, ¿eh?

Voy a dejar mis barritas de cereales y pasarme al chocolate.

-Claro que sí, ¡nos ha fastidiado!

¿Mucho trabajo en la UFAM hoy?

-Bueno, lo normal. Ha venido Trini, ¿te acuerdas?

-¡Trini! Sí, claro. Sí, sí.

-Dice que está muy animada.

Ha terminado ya las sesiones con la psicóloga.

Está muy bien, está estupenda.

-Guay, porque tuvo un noviazgo... -Un infierno.

-¿Y tú cómo estás, Espe?

¿Has aclarado con Pablo lo que tenías que aclarar y eso?

-Creo que le hice entender que estamos empezando

y que es muy pronto para hablar de formar una familia.

-La verdad que pronto, pronto... es pronto.

Ahora, creo que tendrías que hacerte una pregunta a ti misma.

(CARRASPEA)

¿Quieres que Pablo sea el padre de tus hijos en un futuro?

-Pues... no lo sé, la verdad.

La reacción de ayer no me la esperaba.

Es un encanto, pero...

Pero no sé.

No conocía esa parte de él, la verdad.

-Pero también es porque estáis empezando, digo yo.

De repente descubres cosas que te gustan mucho

y luego cosas que no te gustan tanto.

Si lo tienes tan claro, deberías comentarlo

para que el tipo no se haga ilusiones.

-Lo que sé es que ahora mismo no quiero ni oír hablar de hijos.

-Tú tranquila.

(Teléfono)

¿Sí?

Señor comisario...

Madre, qué rapidez. Esto sí que son buenas noticias.

Venga, hasta luego.

-Necesito buenas noticias. ¿Qué ha dicho?

-Por lo visto, acaban de detener al chaval

que empezó las batidas contra el estrangulador.

Estaba muerto de miedo.

-Es muy fácil escudarse tras una pantalla de ordenador,

pero a la hora de la verdad...

-No sé, a mí el chaval no me raya nada.

El caso es que haya podido despertar

los instintos de gente más chunga que él.

-Ya te entiendo, que haya sido como un detonante.

-Sí, que hubiera prendiendo la mecha y la mecha...

hasta la dinamita y luego ¡bum!

-Estoy esperando tu respuesta, Álvaro.

-No sé lo que habrás escuchado,

pero no voy a retirar nada de lo que he dicho.

-Mamá, no te metas.

-Tu hermano lo ha hecho todo por ti.

Si no fuera por él no estarías donde estás.

¿Tú qué has hecho por él?

-¿Y tú?

¿Qué has hecho tú por él?

-Yo lo he dado todo.

Igual que por ti y por Ricky.

Pero, desde luego, contigo he fracasado.

Eres un desagradecido.

-Mamá, déjalo ya.

-¿Qué es eso?

-Le he preparado unas cosas por si se las quiere llevar.

-¿Encima le sigues el juego?

-Esto no es ningún juego, esto es la realidad.

Álvaro no va a volver

y si no lo quieres ver es tu culpa.

-¿Estás bebido?

-Pues sí, he estado bebiendo.

He estado bebiendo a la salud de esta santa familia.

¿Quieres un bomboncito?

Porque estamos de celebración.

-Desde luego, entre los dos me vais a volver loca.

Recoge tus cosas, si es lo quieres, y vete.

(Música triste)

-Gracias.

-De nada.

Cuídate.

-Toma.

Cógelo.

¡Cógelo!

Quiero que lo tengas tú.

Y cuando lo mires

acuérdate de lo que hemos hablado.

Adiós.

-Espero que te vaya muy bien con Silvia.

No soy un monstruo de madre, hijo.

No me gusta que salgas con una policía.

Pero si te hace feliz lo aceptaré.

-¿En serio?

-Sí.

Prometo no volverme a meter en tu relación.

Pero tampoco soportaré que te vayas de casa.

Si no lo quieres hacer por mí, hazlo por tus hermanos.

-Lo siento, mamá.

Pero me voy.

Es hora de que empiece a vivir mi vida.

(Música de misterio)

-Te lo mereces.

Te lo mereces.

-"Hay que hacer justicia.

Si la policía no da con él nosotros lo haremos".

-"Reacciona, apúntate a la caza.

La próxima puede ser tu mujer o tu hija.

Si tienes un arma tráela". ¡Pero qué fuerte!

-Es de película de terror.

¿Se sabe para cuándo es el evento?

-En principio mañana a partir de las 21:00.

El problema es que no sabemos dónde.

-Podemos lanzar una campaña

sobre lo peligrosos que son estos llamamientos.

No me parece mala idea. Una campaña informativa

para combatir una de desinformación.

No te vayas a Barcelona.

Me sentiré como una mierda si te vas por mi culpa.

-¿Pero de qué vas?

¿Vas a decirme lo que tengo que hacer?

-No, sino que te lo pienses un poco más.

-¿Por qué crees que me voy a Barcelona por ti?

No pintas nada en mi vida ya. No eres tan importante.

-Paty, mira... -Toni, en serio.

Ya está bien.

Pírate.

-Paty...

¿al final ya tienes seguro que te vas?

-Mira, sí. Mi contador ha subido al 100%.

Ya puedo ir al hospital.

¿Ha pasado algo?

Mi mujer, Natalia, está ingresada.

Lo siento mucho. ¿Qué ha pasado?

Fuimos a la sierra y cogió frío.

La faringitis ha derivado en una neumonía.

Lo siento mucho, comisario.

No tiene que preocuparse.

En el hospital sabrán atenderla bien.

Seguro. Dele mis ánimos, por favor.

Gracias. ¿Sí?

Sí, soy Pedro.

Quedamos en que las patrullas no serían de más de cuatro

o daremos el cante a la primera.

Ropa oscura y pasamontañas.

Los que no tenga que traigan palos, bates, lo que sea.

A las 21:00 en el punto de encuentro.

-¿Has terminado? ¿Te lo puedo retirar?

-Espera, no me ha dado tiempo a mirar.

-Es el emblema de la legión.

-Oye, ¿habéis oído el nombre de este tipo?

-No hable mucho con él, pero creo que era un nombre corto.

-Era Paco... ¡No, Pedro!

-¡Pedro! -Sí.

-Estáis fatal.

-Mira, guapa,

si la policía no sabe hacer su trabajo

los ciudadanos tienen que aprender a defenderse.

-¡Eh!

¿Qué pasa aquí? -¿Qué coño te importa?

-Tranquilo, solo estamos hablando.

-No te puedes meter con las camareras.

O te comportas o a la calle con los pies por delante.

-Me estás hinchando las narices.

-Mira...

-Si vienes a ver a Pablo, no está.

Le ha salido una reparación en el extrarradio.

Va a tardar en volver.

-¿Va a venir o no?

-Tiene que venir porque tiene que dejar las herramientas.

Lo que no te sé decir es la hora.

Me tengo que marchar o pillo el atasco a la salida.

-Ya, es que estoy preocupada. -¿Por qué?

-Le he escrito varios mensajes y no me ha contestado.

Es raro en él, por eso me he presentado en la ferretería

a ver si está. -¿Lo has llamado?

-Me daba cosa. -¿Cosa? Llámalo, mujer.

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Servir y proteger - Capítulo 455

22 feb 2019

La inspectora jefe Miralles es la policía más veterana de la comisaría del Distrito Sur. La inspectora Alicia Ocaña se incorpora a la comisaría. Ambas son el eje en torno al que gira la vida personal y profesional de sus compañeros y los casos policiales que afectan al barrio.

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  1. Agustina

    Eso mismo he pensado yo que no era Miralles, era Ibara

    24 feb 2019
  2. Amaia

    No es Miralles, es Ibarra la que ha sido atacada...

    24 feb 2019
  3. Amaia

    No es Morales, es Ibarra la que ha sido atacada...

    24 feb 2019
  4. Amaia

    No es Morales. Es Ibarra la que ha sido atacada....

    24 feb 2019
  5. Mauka

    Yo no creo que la inspectora miealles muera, más bien creo que es una estrategia que ha fingido su muerte para que el asesino crea que ha acabado con su vida. Y a través de su experiencia atara cabos y averiguara quien la llevo a comprar los productos de jardinería. Y a través de la investigación averiguaran los lazos que se relacionaban a las víctimas. La que peor lo va ha pasar va a ser Espe, en cuanto vea que se ha acostado con un asesinó. Y cuidado no se quede embarazada de este loco.

    23 feb 2019