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No recomendado para menores de 7 años Servir y proteger - Capítulo 438 - ver ahora
Transcripción completa

Somos pareja.

-Pareja, ¿eh? Un revolcón de una noche, ¡y pareja!

-No es un revolcón de una noche. Es el hombre perfecto.

-Perfecto no será. La criatura es humana.

Tendrá sus cosas.

-Si necesitas que te eche una mano, tú me lo dices.

-Bueno, tendré que invitarte a un café o algo por tu ayuda.

-A ver, es que tengo novia. Estaría mal.

-Esa chica está colada por ti.

-Sabe que tengo novia. Le presenté a Espe.

-No creo que eso haya cambiado sus intenciones.

-Espe es muy amiga mía. Y no me gustaría ni verla triste

ni ver que sufre una decepción.

-Me estás empezando a ofender con lo que dices.

-Fede y yo nos enrollamos. Fue un lío de una noche.

-No pienses que te he montado este numerito por celos o algo así.

-No tienes que darme explicaciones. Confío en Espe.

No creo que necesites una pistola.

La guardo.

-Te debo una.

Han registrado una casa que tenía denuncias por menudeo,

pero en el registro han hallado dos pistolas.

Dicen que se las vendió un tal José Juan Muñoz.

La información que ha sacado Fede

del ordenador de Muñoz es muy completa.

Pásale el listado de sospechosos a Ochoa y a Salgado.

¿Qué hacemos con el resto?

La gente que tuvo contacto con Muñoz,

pero que no tenemos pruebas de que hayan comprado armas.

Silvia tiene un listado de personas que han tenido contacto con Muñoz.

¿Ferretería Damián?

Llamó preguntando por el precio de las tronzadoras.

No me gusta hablar de los clientes, pero es que era muy pesado.

Me dio las gracias mil veces.

-Pues gracias, Pablo, me habéis ayudado un mogollón.

-Dame una prueba de que estás limpio o te echo a patadas.

-Dame el cambiazo con los análisis.

-¿Estoy limpio o no? Lo que te decía.

-Sí. Estoy muy feliz.

-La ristra de delitos que le llevamos al juez

serviría para meter a Quintero o a cualquiera en la cárcel.

¿Qué está pasando?

-Tranquila, que no soy ningún fantasma.

Ni me he escapado de la cárcel.

¿Entonces por qué estás en la calle?

Me han concedido el tercer grado. He cumplido un cuarto de condena.

¿Quién es? Un exsocio de Quintero.

Tendremos que estar atentas.

Sé cómo hacerme con el control de la droga

dentro de la cárcel.

Tú solo proporcióname el material.

-Hay un pequeño problema, ¿sabes? No me fío de ti.

-Reclaman la mitad del patio trasero,

pues, según consta en la escritura, les pertenece a ellos.

-Necesitamos liquidez urgentemente. -¿Por qué?

-Porque Álvaro tiene que hacer reformas.

-Celades nunca deja el dinero en el coche.

Lo lleva encima, en una faja.

-¡Vamos!

¡Tú! ¡Que tiene un móvil! ¡Suelta eso! ¡De rodillas, ya!

¡De rodillas! -¡Tranquilo!

-¡El reloj!

-¿Qué haces? ¿Te has vuelto loca?

-Deshaceos de esto, que no quede ni rastro.

¿Seréis capaces?

-Ya me ocupo yo.

-Lo que te prometí. -Te devolveré hasta el último euro.

-Por mi trabajo, paso mucho tiempo en los bares.

-¿Qué bares suele frecuentar?

-Los bares del Paseo de Mediodía. Y últimamente voy al Moonlight.

Lo que tengo grabado es cuando ese tío me quitó el reloj.

-Le he cambiado el cristal y funciona de maravilla.

-¡Nos podemos meter en un lío!

-"Cuidao" con ese peluco tan caro, a ver si lo vas a perder.

-¡Reviéntame la cabeza, que estás deseándolo!

¡Me cago en...!

-¿Y hay alguna posibilidad de...

no sé, de que cambiara el resultado?

-Sí. Los resultados del análisis de orina eran míos.

(Música emocionante)

-No sé. Parecían sinceramente preocupados

por la paliza que se llevó este hombre.

Y reconocieron que sabían a qué se dedicaba.

Por lo que se ve, este tipo va alardeando de sus negocios.

Pero no creo que saquemos nada.

Tengo entendido que el tal Celades tiene esa forma de captar clientes:

alardear de dinero, y así, si alguien necesita,

y no se lo da el banco, para eso está él.

Sí hubo algo que me mosqueó en ese bar.

El más joven, el tal Ricky, llevaba un reloj de plata muy caro.

Y, al menor comentario, se puso muy tenso.

¿Puede ser el que le sustrajeron a Celades?

No es normal ver un peluco tan caro por aquí por Distrito Sur.

Y menos en un chaval joven. ¿Por qué no lo incautaste?

Solo hace falta acta de intervención

a la espera del juez.

No quise quemar ese cartucho

sin tener el número de referencia del reloj.

Entiendo. Sin ese número no se habría podido cotejar

para la identificación.

Y, además, habríais levantado la liebre.

Me dio la sensación de que su hermano Luis, el mayor,

podría enredar con el procedimiento.

Mientras contesta el juez, tenemos el reloj,

pero podemos perder el botín.

Elías actuando con prudencia.

¡Te han sentado bien las vacaciones!

Celades me ha dado el número de referencia.

He repasado la declaración,

y el perfil de los atacantes coincide.

Pudo ser Ricky el que le dio la paliza.

Tiene antecedentes, es nervioso y sabía a qué se dedicaba.

Si el reloj que lleva es del prestamista,

ese chaval duerme en comisaría. Y no sería la primera vez.

Ya me dijo Nacha que tuvo un altercado con un compañero.

Sí, con Toni Ríos.

Está claro que en la familia Soler

no son exactamente las hermanitas de la caridad.

Bueno, id al Moonlight a comprobar el número de identificación.

¿Es cosa mía o no te acaba de convencer?

Si es que me parece que hay que ser muy torpe

para llevar puesto el reloj fruto de un robo

en el local que frecuenta la víctima.

El Ricky este no es que sea un intelectual.

Pero tú mismo dices que el hermano, Luis, es más listo.

Y si conocieras a la madre...

Sí, Nacha me dijo que le advertiste que vigilásemos a la familia.

¿Por qué no me cuentas un poquito más de los Soler?

Siéntate.

(Música de intriga)

Hemos seguido el rastro de dos de sus colaboradores

hasta pisos francos en Chechenia y Moscú.

Pero Konchalovsky no se ha dejado ver.

Si tiene planes de volver a España es una incógnita.

¿Qué pasa? Es la tercera vez que miras el móvil.

Tampoco es que la reunión esté siendo muy productiva.

¿Qué te traes entre manos? No me traigo nada entre manos.

Tenemos tu teléfono intervenido, así que lo averiguaré.

¡Está bien, maldita sea! ¡Está bien!

Se trata de un camello de poca monta,

Lolo Jiménez.

Fue el cabronazo que se presentó en mi oficina

cuando todo el mundo pensaba que estaba muerto

y amenazó a mi hijo apuntándole con una pistola.

Pero no lo mató, le dio un susto.

Pero no sé en qué puede quedar ahora.

Porque ese gilipollas ha vuelto a presentarse en mi oficina

ofreciéndome un negocio y con mucha exigencia.

No me gusta ni un pelo y solo nos traerá problemas.

Recházalo.

¡O no! Mira, mejor: gana tiempo.

Lo estoy intentando, pero ese tío está mal de la cabeza.

Y quiere una respuesta, ¿qué hago?

No sé cómo librarme de él

sin convertirlo en un grano en el culo.

Piensa cómo lo haría el Quintero de antes,

el gran capo de la droga de Distrito Sur.

¿Qué haría ese Quintero con un tipo como este?

¿Me estás dando permiso para que cometa un delito?

No, por supuesto que no.

Tienes muchos recursos para evitar que se convierta en un problema.

(RÍE) Venga, Quintero,

durante años has evitado a la policía.

Has creado rutas indetectables,

tuviste socios de la peor calaña y enemigos peligrosos.

¿No puedes lidiar con un raterillo sin mancharte las manos?

Iker, creo que no entiendes lo que estoy queriendo decir.

Si yo pudiese actuar como he actuado siempre,

ese tío ya no sería un problema.

Porque nada más aparecer, lo hubiese enganchado por la cabeza

y se la hubiese reventado contra la mesa.

Para dejarle claro que nadie amenaza a nadie de mi familia

¡y nadie juega con Fernando Quintero!

No hagas ninguna tontería...

Esa es la cuestión, es que no puedo hacer nada.

Estoy atado de pies y manos. Y, aunque quisiera hacer algo,

¡me estáis vigilando 24 horas al día!

Si los demás se enteran

de que Fernando Quintero no tiene fuerza

para quitarse de en medio a ese tío mierda,

entonces tendremos un problema, porque todo esto se irá al carajo.

Ya veo.

¿Se puede saber qué demonios te hace gracia?

Que parece que al fin entiendes lo que es jugar en este bando.

Te toca lidiar con criminales igual que la policía,

con unas reglas estrictas.

Sin amenazas, sin palizas, sin ajuste de cuentas.

¿A que no es tan fácil?

Pues no, mira.

Antes era mucho más divertido, te lo aseguro.

Pues quizás ahora valores más a los que se dejaron la piel

para lidiar con gente como tú. ¡Iker, Iker!

No me vengas con ningún sermoncito, que ya soy muy mayor.

Tú y yo sabemos que el CNI tiene recursos de sobra

para quitar de en medio a un gilipollas como ese.

Y, luego, si te he visto no me acuerdo.

Eso es lo que necesito, que me lo quitéis de en medio.

Me estás pidiendo ayuda.

¡Sí, hombre, sí! Te estoy pidiendo ayuda de forma clara.

Porque yo no puedo hacer nada, estoy atado de pies y manos,

¡soy vuestra marioneta!

O lo hacéis vosotros, o lo haré yo,

pero, en ese caso, decidme qué demonios hago,

hasta dónde puedo llegar.

Dame unas horas para hablar con Fidalgo

sobre este inconveniente.

Seguro que algo podemos hacer.

Pues que se dé prisa en darte una respuesta,

porque estoy perdiendo la paciencia.

Pues tendrás que contenerte. Ya sabes en qué equipo juegas.

Sí, señor. A su orden, jefe.

Todo delincuente tiene una madre en algún sitio.

Y la de Ricky es Elvira Soler.

Si su madre fue la primera en pisar la cárcel,

apaga y vámonos.

Pero no olvidemos que ella ya pagó su deuda con la sociedad.

Si pensaras eso, no nos dirías que vigilásemos a la familia.

Hay que vigilarla, pero tampoco debemos tener prejuicios.

No vamos a sospechar de los Soler

cada vez que se cometa un delito en el barrio.

Cuando el río suena, agua lleva.

O drogas o dinero negro o sangre.

Es peligroso cuando se mezclan las lealtades familiares

con los códigos criminales. Y si echan raíces, malo.

Las bandas familiares tienden a perpetuarse.

Pero de momento son una familia de pequeños empresarios.

Tienen un taller y un "pub" en el barrio, ya está.

¿A qué me suena eso del empresario honrado?

¡Coño, Fernando Quintero!

Todavía te escuece, ¿eh?

Como si me echaran vinagre.

Ayer tuve un encontronazo con él y me costó no perder las formas.

Pues eso es lo que tienes que hacer.

No quiero ni una sola queja de Quintero hacia ti.

No volvamos a las andadas.

Ojalá podamos decir lo mismo

de nuestro gran benefactor, Quintero.

Su libertad es temporal, a la espera de juicio.

¿Y por qué va tan pancho por la calle?

¡Pura fachada!

Ya se pondrá delante de un juez, tú, de momento, ignóralo.

¿Vale? Y concéntrate en tu caso.

Está bien. Me voy con Nacha al bar ese del Moonlight.

Con el número de referencia del reloj saldremos de dudas.

Me mantienes informada.

(RESOPLA)

Yo pediría dos más de la buena.

Es la fiesta de aniversario y seguro que le damos salida.

-Tienes razón.

-Lo mismo se queda la botella sin abrir

que aparece un entendido y se suman todos.

-Sí, lo mejor es tener variedad de ginebras.

La ocasión lo merece.

-Un año abiertos. Hay que celebrarlo a lo grande.

-¿He oído ginebra?

Si necesitáis ayuda, aquí hay un experto.

-Ya hemos terminado.

-Voy chequeando el inventario y te lo dejo listo.

-Gracias, Sara.

-Joder, luego dirás que no te ayudo. No me dejas hacer "na".

-Estaría encantado de enseñarte cómo funciona esto,

pero cuando estés más calmado.

-¿Lo dices por lo de anoche?

-Por lo menos te acuerdas. -Como "pa" olvidarlo,

a ver si te crees que no me afecta discutir con la mamá.

Pero ya se me ha "pasao" el mal rollo.

-Ah, que se te ha pasado a ti el mal rollo.

Muy bien, Ricky.

Oye, ayer amenazaste a la mamá con un martillo.

-¡Vale, se me fue un poco la olla!

-Estás tarado, tío. -¿Quieres dejar de insultarme?

¡No hacéis más que meterme presión!

-Porque nos preocupamos por ti, sobre todo la mamá.

-Ahora que le hemos "dao" el cambiazo con los análisis,

seguro que afloja un poco.

-¡No me mires así! ¡Que te digo que voy a cambiar!

Le vamos a demostrar a la vieja el buen equipo que hacemos.

No está abierto,

pero con la autoridad haremos una excepción.

¿Qué, les pongo algo?

-No estamos aquí como clientes.

-Seguimos investigando el palo que le dieron a Celades.

-¿Quieren hablar con la camarera? La aviso en un momento.

-Con quien queremos hablar es con tu hermano.

-¿Que queréis hablar conmigo?

Yo no tengo nada que ver con lo que le ha pasado a ese.

-Entonces no tendrás problema en decirnos

dónde estabas la tarde de la agresión.

-Por supuesto que no. A ver, ¿cuándo fue eso?

-Te apuesto a que sí lo sabes. Hace tres días.

-Hace tres días estuvo toda la tarde con mi madre en casa.

Ella estará encantada de confirmarlo.

-¡Entrañable!,

el hijo pequeño recuperando el tiempo perdido con su mamá.

Y muy conveniente.

-Perdone, pero no entiendo su actitud.

Estamos ayudando en lo que podemos.

Le hemos contado lo que sabemos.

Igual están llamando a la puerta equivocada.

-Puede ser.

-¿Por qué no nos dicen qué tienen en contra de Ricky,

además de prejuicios?

-Tu hermano conocía perfectamente a Celades,

y creemos que sabía del dinero que llevaba esa tarde.

Coincide con la estatura y la complexión del encapuchado

y no es la primera vez

que se involucra en delitos de esta categoría, ¿verdad?

-¿Y por eso tengo que ser el culpable?

-Mi hermano no tiene nada que ver con esto

y ha contestado a sus preguntas.

-Quien ha contestado a las preguntas has sido tú.

Me gustaría que tu hermano nos contestase a alguna,

una solo.

-Venga, a ver.

-¿Nos enseñas el reloj que llevas?

-¿El reloj?

-Sí, el reloj de plata que llevabas ayer.

-Haz lo que te dicen, Ricky.

-Déjame verlo.

-¿Para qué queréis un reloj?

-Vamos a hacer unas comprobaciones. -Puro trámite.

-A ver la referencia.

No hay coincidencias.

-No puede ser.

¡Este no es el reloj que llevabas ayer!

-¡Como si yo tuviera relojes "pa" elegir!

-Ni que yo no supiera distinguir un reloj de plata de esa porquería.

Y tú, ¿por qué te empeñas en ponerle problemas a la policía

y obstruir la investigación? -Se está pasando, ¿no?

Si quieren interrogarlo, háganlo, pero en comisaría

y con un abogado. Esto ya es acoso.

-Tu hermano se cree que nos chupamos el dedo.

-¿Sabes qué? Que no tenéis nada contra él.

-¡Qué va, si yo no he hecho "na"!

-Entendido, gracias. -Sí, claro, tú eres un angelito.

Pues yo voy a encontrar ese reloj... -Elías, para. Es importante.

(NACHA CARRASPEA)

(SUSURRA) No son ellos.

-¿Qué me estás diciendo? -Era Miralles,

están interrogando al responsable de la agresión.

No conoce a Ricky ni este lugar.

-¿Entonces quién coño es?

Miguel García, alias Miki.

¿Miki?

Yo no he visto a este tipo en mi vida por aquí.

Porque no frecuenta Distrito Sur. En Distrito 9 podrían escribir

una novela con sus antecedentes. Compruébalos.

(LEE) "Agresión, hurto,

tráfico de pequeñas cantidades

consumo en la vía pública".

También tiene algún episodio de vandalismo

y ahora le puedes añadir receptación de objetos robados.

¿Y cómo lo pillaron?

Un soplón. Alguien le tenía ganas.

Llegó un chivatazo a Distrito 9

de que se estaba intentando vender un reloj de alta gama.

Al pasarlo por el sistema saltó el número.

Está comprobado, es el de Celades.

Le pudo llegar a través de algún intermediario.

Elías, ¡Miki ha confesado!

Él le dio la paliza al prestamista.

¿Miki?

-Un pobre tipo necesitado de pasta.

-¿De dónde lo has sacado?

-Conocí a su novia, Pilar, en el talego.

Siempre supe que él sería un buen chivo expiatorio.

-Qué "pringao".

-Ese "pringao" te ha salvado el culo.

Y al menos sabe seguir unas simples instrucciones.

-¿Y cómo sabías que lo pillarían?

-Envié a Miki a la tienda a vender el reloj.

Y mientras regateaba, pagué a alguien para que diera el soplo.

-Pero los maderos saben que el atraco fue entre dos.

¿Qué pasa con el otro?

El otro es el autor material del robo.

Se necesitaba planificación, y Miki no da para más.

¿Y qué sabemos del cabecilla?

No sabemos ni nombre, ni apellido, ni dirección.

Sabemos que es conocido como Portu.

La descripción coincide con el segundo asaltante.

Tendrá algún teléfono o algo.

Alguna manera tendría el Miki este de contactar con él.

Parece que lo hizo acercándose a la esquina

donde distribuía papelinas Miki.

Le contó el proyecto y ya está.

¿Apareció de la nada y el detenido se fio de él así sin más?

Se ve que Portu tenía estudiado el negocio de Celades.

Sabía que llevaba dinero cuando iba a ver a su madre

y dónde la llevaba.

Miki solo tuvo que escuchar la cifra.

¿Y el coche?

Coincide con la descripción:

un deportivo biplaza azul.

Probablemente, robado, la matrícula era falsa.

Lo tenía perfectamente planificado.

Sí, Portu sí. Solo necesitaba a un tipo atrevido

con ganas de ganar pasta.

En cuanto oyó la cifra, le coló.

Un tonto útil.

-Que casi echa a perder un plan perfecto

por robar el reloj de plata.

Dijo que no se podía resistir.

Que le pareció plata buena y que se lo tuvo que llevar.

Hay que ser cafre para intentar venderlo tan pronto.

-¿Y del dinero han podido recuperar algo?

Calderilla, cien euros.

Dice Miki que no había cobrado su parte.

¡No me jodas! Al final el Portu hace el plan perfecto:

ni tiene que repartir el botín.

Tranquilo, Distrito 9 seguirá distribuyendo su fotografía

y la del coche, y seguirán buscándolo.

Perseguirán ese fantasma hasta que se cansen,

porque ese Portu no existe.

Me lo inventé para justificar que el dinero no apareciera.

-Es brillante, mamá.

Se conformarán con detener a uno de los dos.

-Sí. Pero nos hemos "quedao" sin reloj.

-Deja de mencionar el maldito reloj.

¿Te das cuenta del lío en el que nos has metido?

-Mamá, ya está. Por suerte, has podido solucionarlo todo.

-No, la suerte no tiene nada que ver.

Ha sido cuestión de contactos, pasta y, sobre todo, cabeza.

¡A ver si aprendéis!

¡Dichoso reloj!

-Déjame ver el reloj, anda.

Sabía que me lo pedirías.

¡Es idéntico al que llevaba el chaval del Moonlight!

O te lo pareció, Elías.

Lo que vieras o creyeras ver ya es irrelevante.

Es el auténtico; está corroborado por Celades,

y hay una confesión verídica del autor del robo.

(DA UNA PALMADA, FRUSTRADO)

Hay que pasar página.

Sí, eso parece.

-A mí me da más pena el Miki,

porque el Portu ese le ha hecho cargar con el mochuelo.

Como dice Elías,

en el mundo del crimen, siempre hay un tonto útil.

Pues este tonto útil se comerá unos buenos años de cárcel.

Tendrá familia o algo.

-Dos niños pequeños.

Pilar y Miki están dispuestos a todo por ellos.

Ella salió a la calle con una mano delante y otra detrás,

así que cuando oyó lo que pensaba pagarles...

-¿Y si se echan atrás? -No, al contrario.

Él está dispuesto a pasar una temporada en el hoyo

a cambio de que sus hijos tengan la nevera llena.

Todos salimos ganando, menos la policía.

-Creo que esto se merece un brindis.

-¿Exactamente, por qué?

¿Porque un inocente va a ir al hoyo en tu lugar, otra vez?

-Ya estamos con eso.

-¿O brindamos porque anoche me amenazaste con un martillo?

¿Te das cuenta de lo que he hecho para arreglar tu cagada?

¿Se te ha ocurrido pensar de dónde sale el dinero para pagar a Miki?

-Del atraco a Celades. -Exactamente, del atraco.

Nos hemos fundido el botín porque, en pleno atraco,

a ti se te cruzaron los cables. El plan era perfecto,

pero no pudiste seguirlo. ¿Por qué?

No respondas, ya te lo digo yo:

porque esa adicción a esa mierda te hace perder la cabeza.

-¿Qué adicción? Si estoy limpio.

¿Ya no te fías ni del resultado de los análisis?

¿Qué tengo que hacer para que me creas?

-Que no me tomes por imbécil.

¿Te crees que no sé que esos análisis son de Luis?

Y no la tomes con tu hermano, bastante ha hecho por ti.

-Ya, le van a nombrar el hermanito del siglo.

-El problema no es Luis, tú te has enganchado a esa mierda

y pones en peligro a toda la familia.

Pero no estoy dispuesta a que vayas a la cárcel,

ni a que arrastres a tus hermanos.

Por eso he tomado una decisión.

-¿A qué te refieres?

-Vas a ir a una clínica de desintoxicación.

-¿Qué? -Ahórrate todo eso,

que no tengo tiempo para pataletas.

He quedado con Pilar para pagarle lo suyo.

Hay que ver las cosas que hace la gente para ayudar a su familia.

¿No crees?

-¡Eres un mierdas!

-Tiene razón, estás fuera de control.

Lo del martillo no es normal.

-¡Solo se me fue un poco la olla!

-¡Porque eres un farlopero!

Y falsificar un test no va a cambiar eso.

Tenemos la obligación de proteger a la familia,

y eso te incluye a ti,

incluso de ti mismo.

-Muy bien,

entonces tendré que proteger a la familia de ti.

Es un poco fuerte que acostumbres a salir con prostitutas.

¿No crees que la mamá tendrá algo que decir?

(FEDE) ¡Bueno, enhorabuena!

Habéis pillado al tipo que le dio la paliza al prestamista.

-No, lo han cogido los de Distrito 9

y no era el autor intelectual del atraco, sino un tonto útil.

-Pero fijo que canta y os lleva hasta el cabecilla.

-No creo: lo tenía todo planeado para que este pringara por él.

Se largó con el botín y solo rescatamos un reloj.

Y ni se te ocurra darle la enhorabuena a Elías,

porque está que muerde. -Gracias por la advertencia.

-Y pudo haber sido peor:

por un minuto y no nos traemos a un inocente, uno del Moonlight.

-Perdona, ¿a quién ibais a detener en el Moonlight?

-A Ricky Soler, el pequeño.

-Menos mal que no lo detuvisteis.

-¿Y por qué sospechabais de él?

-Tenía todas las papeletas para volver al calabozo.

Pero eran pruebas circunstanciales: coincidía con la descripción,

pertenecía a su entorno

y tenía un reloj casi igualito al que fue sustraído.

Y lo peor es que actuaban como si fueran culpables.

-¿Por qué lo dices?

-No sé, los nervios.

Además, todos son sospechosos, la familia huele a chamusquina.

-No, todos no.

Quiero decir que no...

que no todos están fichados.

-No, tienes razón. Nos dejamos guiar por los prejuicios

y al final casi meto la pata. Así que me callo.

-Gracias por la advertencia,

porque habría metido la pata con Elías.

-¡Lleva aquí dos días y ya estoy actuando como él!

(RÍE)

-Hombre, ¿qué haces aquí?

-Nada, dando una vuelta.

-Pues me podrías echar un cable;

Tomás ha tenido que salir y estoy solo.

-Prefiero ver cómo te deslomas tú solito.

¿Qué pasa? ¿Necesito un motivo para ver a mi hermanito?

¿O es que tampoco me soportas?

-¿A qué te refieres?

(RESOPLA) -¡La mamá, tío!

Me tiene "enfilao".

Se pasa el día controlándolo y juzgándolo todo,

metiéndose en la vida de los demás...

Y luego está Luis, está hecho un pelota que flipas.

Es un chivato.

-Ya veo que no tienes tu mejor día.

-Estoy muy "quemao", nano.

-Verás como mañana por la mañana se te ha "pasao" el cabreo

y verás las cosas de forma distinta.

-Siempre igual, quitándole hierro a las cosas.

¿Para ti todo el mundo es bueno?

-Si seguimos hablando de nuestra familia, sí.

¿Por qué no me cuentas qué te pasa?

-Eso no va a arreglar nada.

-¿Y ponerte ciego a cervezas sí?

-Joder, déjate de lecciones, que me tenéis harto.

-Yo no te estoy dando ninguna lección,

has sido tú quien ha venido a verme.

Pero... me da mucha pena verte así.

Siempre estás a la gresca con la gente que te quiere,

con mamá, con Luis, conmigo, incluso con Sara.

-A Sara ni me la menciones, porque esa no me quiere nada.

-¿Lo ves? No te cansas, siempre estás a la gresca.

-¡Si dejarais de tocarme las narices...!

-Si controlaras la mierda que te metes no saltarías por todo.

-¡Joder!

Yo flipo con vuestra doble moral.

¿Qué hay de malo en meterse un poco de cocaína

comparado con los negocios de mamá y Luis?

-No te compares con ellos. Mírame a mí:

me gano la vida de forma honrada.

-O sea, tú estás flipando.

-Ríete si quieres. Estás borracho y no se puede hablar contigo.

-¿Ah, no?

¿Quieres hablar en serio?

¡Vamos a hablar! ¿qué?

-Que te podrías tomar la vida de forma más relajada,

fuera de todas las cosas ilegales que hacéis.

Móntate un negocio y verás cómo todo va bien.

(RÍE)

Me das pena, estás totalmente "engañao"

-¿De qué hablas?

¿De dónde crees que ha salido el dinero de la reforma?

-Mamá tenía ahorros.

-En la cuenta corriente del trullo, ¡no te digo!

Mira: esto se ha pagado gracias a nuestros chanchullos.

Luis y yo le hemos dado el palo a un prestamista

para que el señorito pueda seguir con su sueño:

tener un negocio honrado y la conciencia limpia.

-No, mamá me contó... -Te contó lo que le dio la gana.

Y tú te lo creíste porque te conviene.

Pero tú estás de mierda hasta el cuello, como todos.

Así que déjate de consejitos, que haré lo que me dé la gana.

Al menos no seré un hipócrita.

¡Dios, no sé ni para qué vengo!

-¡Hombre!

¡Si es mi futuro socio...!

-¿Me estás siguiendo?

-Te estaba buscando. Como no contestas a mis mensajes...

-Si no te contesto es que estoy ocupado.

Y deja de tocarme los cojones con mensajitos, pareces mi novia.

-Qué cachondo.

¡No pareces muy "estresao"!

Tienes tiempo de leer el periódico y "to".

-¿Qué sabrás tú?

Mira, no he podido pensar en lo tuyo

porque tengo asuntos más importantes que atender.

-Ya. Pero pasarle medio kilo a un viejo amigo

no será un problema.

-No lo sería si me fiara de ti, pero la cuestión es que no me fío.

-¿Seguro?

¿No será que tienes problemas de abastecimiento,

y soy yo el que está patinando por querer hacer negocios contigo?

-Mira, Lolo,

la calle no es buen sitio para hablar de estos asuntos,

y mucho menos a la puerta de una comisaría.

Así que pásate mañana por mi empresa y charlamos tú y yo tranquilamente,

y dejamos zanjado este asunto.

-Es que yo también soy un tío muy "ocupao"

y tengo prisa, ¿sabes?

No puedo esperar a mañana,

me debo a mis clientes.

Hagamos una cosa:

te llamo esta noche y zanjamos el tema.

No me decepciones.

¡Hasta luego, compadre!

-¿Qué, de risas con los viejos amigos?

-¿Qué tal, Elías? ¿Estás celoso o qué?

-Pues un poco. Pensé que nos guardabas algo de gratitud

por haber salvado a tu hijo de sus manos.

Pero veo que, tratándose de negocios,

perdonas a cualquiera.

-No empieces otra vez.

Ya sabes que mi empresa solo transporta mercancías legales.

-Sí, claro,

y Jiménez está exportando gambas en Algeciras.

-¿Qué quieres que yo le haga? Ha sido un encuentro casual.

-Claro, esta plaza está muy concurrida de narcotraficantes

con permiso penitenciario. ¡No te jode!

-Si no te importa, oficial, estoy muy ocupado.

-Eh, Quintero,

ándate con ojo, ¿vale?

Y yo que tú me guardaría de visitar viejas amistades.

Ahora estás con libertad provisional

y ya sabes lo que significa volver a las actividades delictivas.

-No sabía que comprar el periódico fuese una actividad delictiva.

-Oye, ya no estás en condiciones de hacerte el chulito.

Ya no eres ese gran empresario

que se codeaba con las altas esferas.

Ahora eres un simple imputado que ha caído en desgracia.

-¿Has terminado?

-Sí. Disfruta de tu cafelito...

Y, de verdad, como vuelvas a reincidir,

caeré encima de ti con todas las de la ley.

-Tranquilo, te estaré esperando leyendo el periódico.

-Joder, qué movida que tu padre tenga que depender de un aparatito.

Pero ¿puede levantarse de la cama o algo?

(RESOPLA) ¡Qué movida!

Pero piensa en positivo, porque se pondrá bien dentro de nada.

Y si te entra el bajón, en cualquier momento,

a cualquier hora, me llamas. Por favor, Olga.

Sí, sí, tranquila, sí.

Ya hablaremos. Un beso. Adiós.

-¿Está bien Olga? ¿O es que ha empeorado su padre?

-No, su padre está bien. Bueno, está fastidiadillo

con el corazón artificial y eso.

Pero según lo previsto.

-¿Y entonces?

-Es por el tema de Toni.

Es que lo tenemos ahí todavía, "enquistao",

y no queremos ni hablar del tema. Y eso es peor,

porque se producen situaciones superincómodas.

-Bueno, dale tiempo. Se acostumbrará a veros juntos.

-¡Buenas! -Buenas.

-¿Qué pasa, guapa?

¿Qué tal? -Bien. ¿Has terminado?

-Sí, ¿y tú? ¿Te queda poco para salir?

-Se puede ir ya "mismico".

-Si falta cerrar y todo.

-Ya cierro yo. Y con el pastizal que has metido en el bar,

te has ganado salir un poquico antes.

Ahora eso sí,

que sea para pasárselo bien.

-Eso por "descontao". ¡Tengo un planazo "pensao"!

-¿Ah, sí? -Sí, había "pensao"...

(PATY RÍE)

-Sí que suena divertido, sí.

-Venga, anda, ¡tirad!

Buenas, ¿te pongo algo?

-Un "gin-tonic". Quiero ver la carta.

-La cocina ya la tenemos "cerrá".

-¿Quién ha dicho nada de la cocina?

¡Digo la carta de ginebras!

¿Es un sitio tan cutre que no vais a tener ni eso?

-¡Eh, tú!

Si quieres las copas a tu gusto, ¿por qué no vas a tu garito?

-¡Porque no me da la gana ir a mi garito, primo!

-¡No me busques la boca!

-¡Mira! ¡Anda, coño, pero si es el madero del otro día!

Pero ¿qué le pasa a la policía conmigo?

Joder, que solo me quiero tomar una copa, ¿qué pasa?

-Pues compórtate, que tienes la comisaría aquí al lado, campeón.

-Mira, déjame vivir, ¿vale?

Solo he venido a que me traten como a un cliente.

-Toni, déjalo, que ya me encargo yo.

No será el primero que viene así. Venga, iros tranquilos.

-¿Seguro? No me mola ni un pelo dejarte sola con este.

-¿Has visto cómo va? A ese lo tumbo de un soplido.

Venga, mujer, iros. Va.

-Vale. Pero, si necesitas algo, por favor, llámame.

-Hasta luego.

-Pues, no sé, ¿te sirve una ginebra especiada?

-Pues, mira, eso me va estupendo.

(Sirenas lejanas)

(Puerta de la entrada)

-Hola, mamá. -Hola, hijo.

-Te voy a hacer una pregunta y quiero la verdad.

(ELVIRA SUSPIRA)

¿De dónde ha salido el dinero para reformar el taller?

-¡Pero si ya te lo dije! De unos ahorros míos.

-¿No tiene nada que ver con un atraco a un prestamista?

No sabes nada de eso, ¿no? Y mis hermanos tampoco.

¡Joder!

¿Cómo he sido tan imbécil de confiar en ti?

-Álvaro, no mezcles las cosas.

Anda, siéntate, tranquilízate y te lo explico.

-No quiero que me expliques nada.

-Álvaro, siéntate, por favor.

(Música emotiva)

(SUSPIRA) A ver, cariño,

respeto que no quieras involucrarte en las actividades de la familia.

-¡No me comas la olla!

Si he metido pasta robada en el taller,

estoy igual de pringado que vosotros.

-¿Cómo te voy a decir que ese dinero no tiene nada de sucio?

Eran ahorros que yo tenía para mi jubilación,

¡fíjate si confío en ti!

Déjame adivinar.

Esto te lo ha contado Ricky y no estaba sobrio.

-No, tenía unas birras de más.

¿Y qué? ¿Por qué iba a mentirme?

-Pues por rencor, por hacer daño. Yo qué sé, hijo mío.

A saber lo que tiene en la cabeza últimamente.

¿No ves que solo quiere enfrentarnos?

Álvaro,

tu hermano está sufriendo mucho.

Está enfermo, tiene una adicción.

Y no podemos mirar para otro lado.

-No mezcles las cosas como haces siempre.

-¿A qué te refieres?

¿Vas a negar que Ricky tiene un problema con las drogas?

-No, y me parece bien que lo hablemos claramente.

Pero qué raro que te preocupes cuando se ha ido de la lengua.

-¿Eso es lo que piensas de mí?

¿Tú te crees que yo sería capaz de una cosa así para...

para qué, para no enfadarme contigo?

¿Tú qué clase de madre te crees que soy?

Ten.

-¿Qué es esto?

-La prueba de que te equivocas.

Estoy buscando centros de desintoxicación.

-¿Un centro?

¿No se nos está yendo un poco de las manos?

-No. Tu hermano ya no tiene arrebatos,

ayer me amenazó con un martillo.

-¿Qué dices?

-Sí. Está fuera de control.

¿Ves por qué quiero ingresarlo?

Que haya ido al taller a malmeter entre nosotros

es una cosa más.

Esa maldita mierda le está destrozando.

Acabará o solo o en la cárcel, y eso no lo voy a consentir.

-Nos tendríamos que haber dado cuenta.

-Bueno, ya estoy yo aquí para solucionarlo.

Por mis narices que le saco de esto.

-Lo siento.

Siento mucho lo que dije antes.

No tenía ni idea de que estabas tan preocupada

y muchísimo menos lo del martillo.

Si necesitas cualquier cosa... Yo puedo convencerle,

o que vaya a visitar algún centro.

-Ya sé que puedo contar contigo. Yo solo te pido una cosa:

no te creas lo que diga tu hermano, sobre todo en estos momentos.

Ahora más que nunca tenemos que estar unidos.

No nos podemos enfrentar.

Tenemos que ser como una piña,

por él.

-No te preocupes. Lo vamos a conseguir.

(RICKY, EBRIO) -¡Camarera!

Me vas poniendo otro "gin-tonic".

Pero pónmelo bien, no como el de antes.

-Bien, ¿cómo?

-Bien, bien. ¿Cómo se pone bien un "gin-tonic"?

En una copa de balón, y le quitas el agua a los hielos.

¡Joder! Eso lo sabe hasta mi camarera.

-Pero este no es un bar de copas, es un bar de comidas.

Si quieres, te pongo una tapa y asientas el estómago.

Aunque ya tengo la cocina cerrada.

-¿Te he pedido yo una tapa? Lo que te pido es un "gin-tonic".

-Pero para tomar copas, te vas a un bar de copas como el tuyo.

-¡Que no quiero ir al mío! -Pues vete a tu casa.

Que con lo que llevas encima, por hoy ya es bastante.

-Vale ya, que con una madre tengo bastante. Me sobra.

Así que deja de darme consejos y ponme la copa,

que el cliente tiene la razón. -Ah, ¿eres un cliente?

Porque por tu manera de hablar, parece que seas el "encargao".

-Mira, ¿me vas a servir o no?

Porque ya me estás empezando a tocar lo que vienen siendo las narices.

-¡Bueno, vamos a calmarnos un poquito!

-Joder, ¿y ahora tú? Señoría, esto es acoso policial.

-Deja de dar voces, que estás montando un numerito.

Además ya hemos localizado al culpable de la agresión.

-¿Esa es tu manera de pedirme disculpas?

Invítame a una copa por las molestias.

-Otro día, mejor. Hoy te vas a casa.

-Pues no me voy a ir,

quiero celebrar que la habéis cagado conmigo.

Y lo voy a hacer aquí, en vuestro careto.

-Vaya mierda de celebración,

tú solito dándole la tabarra a una camarera.

Las cosas se celebran con la familia, ¿no crees?

Así que anda, ¿por qué no te vas? -¡Mira!

Tú de mi familia no hables, que no tienes ni idea.

-Quédate con el cambio.

-Pensaba que no se iba nunca.

Gracias por quitármelo de encima. (ELÍAS MURMURA)

-¿No me quería dar clases de cómo se hace un "gin-tonic"?

Lleva una "tajá" que no distingue una ginebra de un frasco de colonia.

-Y...

¿Y Paty dónde está?

-Se ha ido con Toni. Todas las noches tienen plan.

-¿Me lo parece o noto un cierto tono de envidia?

-Envidia no, pero quién pillara su edad.

-A lo mejor es que a ti te apetecen ese tipo de planes.

-¿Eso es una pregunta o una proposición?

-Pues hoy me pillas algo cansado, pero si te apetece, me apunto.

-Anda, que yo también estoy "reventadica",

solo tengo ganas de recoger y subirme a casa.

-En eso puedo ayudarte.

En lo de recoger todo esto.

Así evito que entren más borrachos a dar la paliza.

-Eso sí que no, por Dios, cierra esa puerta, anda.

(Música animada)

(Teléfono)

¿No lo coges?

Ya volverá a llamar.

Antes prefiero saber hasta dónde puedo llegar.

Pues va a interesarte la propuesta que te traigo.

Eso espero, porque hoy me lo he encontrado en la plaza

y ha empezado a insinuar que no tengo mercancía que mover.

Para colmo, Elías Guevara nos ha visto hablando.

Bueno, eso estupendo. Le habrá parecido sospechoso.

¿Te has vuelto loco o qué te pasa?

Voy a tener a Guevara pegado a los talones.

Me va a poner la zancadilla a cada paso.

Empieza a ser necesario que le digamos a Elías

y a sus compañeritos que colaboro con el CNI,

no vaya a ser que echen a perder la operación.

Todo lo contrario.

Que tengas a Elías en plan perro de presa

le da más credibilidad a tu tapadera.

Todo el mundo debe verte

como a un auténtico narcotraficante.

Un narcotraficante necesita droga, mercancía que mover.

Porque gente como ese Lolo puede olerse la tostada,

así que dime cómo manejo yo este asunto.

Pues le vas a dar a Lolo lo que pide: droga.

Nos encargaremos de almacenarla en el muelle.

¿Vais a meter droga en mi empresa?

Solo le daremos un aire más realista a tu tapadera:

un pequeño alijo para que puedas negociar.

Sabes perfectamente para qué quiere Lolo esa droga.

Sabes que quiere meterla en la cárcel.

Sois conscientes de que si ese material llega allí dentro

estáis metiendo una bomba de relojería.

Tú le venderás la droga, pero no llegará a su destino.

Vamos a pagar a un confite para que dé el soplo

y, a partir de entonces, dejamos que todo siga su curso.

La policía pillará a Lolo, habrá violado el tercer grado

y se acabó el problema.

Yo no lo tengo tan claro, ¿sabes?

Y tampoco tengo muy claro que quiera participar

en un montaje como este.

No hay ningún montaje, Quintero.

Vamos a dejar que Lolo haga lo que está empeñado en hacer.

Y si tú no le suministras la droga lo hará otro.

Y lo bueno de esto es que, además de proteger tu tapadera,

le jodemos el negocio antes de arrancar.

Es que no sé si te das cuenta de que es posible

que los demás empiecen a verme como un soplón, o un chivato.

Bastante me cuesta que dejen de verme como a un traidor.

Nadie te verá como un chivato ni como un traidor

porque no tienes relación con el tipo que dará el chivatazo.

Y si alguien piensa así, casi que mejor.

¿Ves? Yo no te termino de entender,

porque, si esto llega a oídos de Konchalovsky,

no querrá saber nada de mí.

Konchalovsky quiso matar a Alicia para vengar la muerte de su hijo,

así que entenderá que delates a una sabandija como Lolo Jiménez

por haber encañonado a tu hijo.

Está bien, está bien.

(Móvil)

Es él otra vez.

Creo que ahora ya puedes cogerlo.

Lolo, ¿qué tal estás? Dime.

(Ruido de llaves y puerta)

¡Joder!

Lo que faltaba, que me esperes despierta como cuando tenía 15 años.

-¿Dónde has estado toda la noche?

-¿A ti qué te importa dónde he estado?

-¿Por qué te crees que llevo horas aquí sentada?

Porque me importa, y me preocupo por ti.

-Eso es mentira.

Lo único que te importa es que la líe o la deje de liar.

-¿Como anoche cuando me amenazaste con un martillo?

¿No vas a pedirme perdón?

(RICKY DESDEÑA)

(EXCLAMACIÓN AHOGADA)

-Lo mejor es que te vayas a la cama.

Estás colocado y es muy tarde.

Y yo estoy muy cansada.

Ya hablaremos.

-Mira,

no pienso mover hasta que no digas en voz alta

que te avergüenzas de mí como hijo.

-No digas tonterías.

-¿Tonterías? Te avergüenzas de mí,

si no, no querrías echarme,

enviándome a esa clínica de desintoxicación.

-Ni es un castigo

ni te echo.

Es la única manera que tengo de ayudarte.

-Yo no te he pedido ayuda.

-Pero la necesitas. (RICKY RÍE DESDEÑOSO)

-¡Mírate!

Piensa en todos los errores que has cometido

en estos últimos meses:

tus negocios con aquel tío que vendía medicamentos por internet

puso en alerta a la policía;

luego diste tanto la nota después del robo a las tragaperras,

que hasta Sara os pilló.

Y ahora nos comprometes por una mierda de reloj.

(DA UN GOLPE)

-Ese reloj era parte del robo, ¿cómo no lo iba a coger?

(ELVIRA RECHISTA)

-Si hubiera sido Luis, no le pondrías tantos peros.

-Luis no hubiera llevado algo robado, ni tú tampoco,

¡es esa mierda, que te está destrozando el cerebro!

-Lo dices porque Luis es el listo y yo soy el tonto, ¿no?

Qué ciega estás mamá.

Hay muchas cosas que Luis no te ha contado.

¿Te acuerdas de Andrea, la exnovia de Luis?

Esa que querías que viniera todos los fines de semana.

Trabaja de prostituta, mamá, haciendo la calle.

¿Qué te parece?

-Pues que Luis tendrá alguna explicación.

-¿Te das cuenta de que no nos tratas igual?

Si lo hago yo, se lía parda. Pero, claro,

como ha sido Luis resulta que... ¡Vamos... es que...!

¡Te puedes ir a la mierda...!

-Cuidado con esa lengua, que soy tu madre.

-Sí, eres mi madre.

Tienes toda la razón, eres mi madre.

Pero ¿sabes cuál es el problema?

Que yo ya soy un adulto.

Tú eres una vieja amargada que vive la vida a través de sus hijos.

-Esta vieja amargada te acaba de salvar el culo de la policía.

Esta vieja amargada

se ha chupado 5 años en el talego por ti.

¡Y esta vieja amargada te ha parido y te ha cuidado toda tu vida!

Así que...

Mírame.

Vas a hacer lo que te diga esta vieja amargada.

Empezando por irte a la cama.

Ahora.

(Música tensa)

(SOLLOZA)

Mi exmarido acaba de colgar en su perfil

las fotos de la boda con su flamante esposa

25 años más joven que él.

-¿Las has visto? -¡No!

Llevo todo el día intentando resistir la tentación,

pero no sé cuánto voy a aguantar.

-Pues, si puedo ayudarte en algo...

-No, mujer, tú disfruta de tu maravilloso novio.

-Bueno, a lo mejor no es tan maravilloso como pensaba.

-Bueno, a ver, ¿qué?

¿Te llevas la pintura? -Sí.

Y perdóname, que no quería marearte.

-Para eso estamos. -Pero no quiero ser pesada.

-No lo eres.

Además, me alegro mucho de que hayas vuelto.

-¿Tú te preocupas así por todas tus clientas?

(RÍE) -No, no.

Bueno, a ver, por las que me caen bien

y tienen buen fondo, sí. -¿Así que te caigo bien?

-Sí.

Y lo sabes.

Damián, me voy con Susana a tomar un café. ¿Te importa?

-No, por qué me iba a importar.

Pero... -Pero ¿qué?

-No te enfades si te llaman donjuán.

¿Me vais a contar en qué estáis metidos?

Cariño, no sé de qué me hablas.

Yo tampoco, yo lo que diga mi jefe.

He visto cómo os mirabais

cuando te he preguntado por qué Fidalgo que llamaba tan pronto.

Exactamente como ahora.

¿Te has citado con Lolo Jiménez?

Sí, he quedado en unas horas en mi oficina

para darle la mercancía.

Averigua dónde guardará la droga.

Entonces avisaré al confite para que llame a la policía

y a ojos de todos seguirás estando limpio.

Tengo preparado ese medio kilo que me has pedido,

pero quiero sabes si tienes un lugar seguro donde esconderlo.

-Claro, "picha", la camioneta del curro.

Ahora tengo que subir unas plantas a los viveros.

Meteré la droga en una maceta y la voy sacando en papelinas.

-Siento mucho haberle ayudado con el chanchullo de los análisis.

No sé por qué lo hice.

-Espero que lo digas de corazón.

Y que las mentiras entre nosotros se hayan terminado.

-¿Por qué usas ese tono?

-Porque Ricky me dijo algo sorprendente

de la chica con la que salías, Andrea.

Un confite habitual de comisaría, el Choto,

nos ha dado un soplo sobre un tema de narcotráfico.

¿De qué se trata?

Al parecer, un preso en tercer grado

intenta introducir una red de narcotráfico

dentro de la prisión.

Aprovechando un permiso,

se ha hecho con medio kilo de droga.

¿Quién es el sospechoso? Aquí lo tienes.

Manuel Jiménez, alias Lolo.

Como verás, tiene un currículum altamente delictivo.

Perfecto, ¿con quién voy? Con Toni.

¿Ríos? -¡Qué guapo, chaval!

Ya era hora de que me tocara un caso de verdad.

Todos los casos son de verdad, Antonio Ríos.

Todos los casos merecen la misma atención

y todos hay que resolverlos con el mismo entusiasmo.

Simplemente quería decir... Ya está bien.

(SILVIA) ¿Nada ahí dentro?

-Está limpio. -Claro, ¿qué esperabais encontrar?

Ahí dentro no hay más que plantas.

-Estamos haciendo nuestro trabajo. Lamentamos las molestias.

-Lo lamentáis y ya está.

¿No me vais a dejar en paz?

Intento seguir con mi vida, como cualquier persona.

-No se haga el angelito,

que ha sido detenido por cosas más graves.

Así que, menos darle al pico, y más trabajar.

-¡A que te pido el número de placa!

Voy a presentar una queja contra ti, imbécil.

-¿Qué me ha "llamao"?

-¿Lo de ingresarme no era un farol?

-Es la única solución.

(EXCLAMA ENFADADO)

-Joder, tú no puedes hacer eso.

No me puedes ingresar sin mi permiso, soy mayor de edad.

-Ya lo sé, ya.

Pero tarde o temprano verás que es lo mejor para todos.

¿No ves que solo quiero ayudarte?

-No quieres ayudarme, lo que quieres es joderme la vida.

Iker, es la segunda vez que te tengo que dejar un mensaje.

Necesito saber si ha salido bien el plan que teníais

para neutralizar a ese gilipollas.

Llámame cuando puedas o pásate por aquí,

estaré en mi oficina hasta tener noticias tuyas.

Por cierto, tenemos... -Cuelga ahora mismo.

-Lolo, ¿qué haces aquí?

Está bien, ya he colgado.

No hay ningún problema.

¿Qué haces? -Aléjate de la mesa o te reviento.

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  • Capítulo 438

Servir y proteger - Capítulo 438

30 ene 2019

La inspectora jefe Miralles es la policía más veterana de la comisaría del Distrito Sur. La inspectora Alicia Ocaña se incorpora a la comisaría. Ambas son el eje en torno al que gira la vida personal y profesional de sus compañeros y los casos policiales que afectan al barrio.

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  1. Cáncer

    Hola otra vez pongo mí comentario aquí pues en el 439 no lo deja poner nada mas,deseando llegue mañana

    31 ene 2019
  2. Cáncer

    Buenas,Alicia,Íker y Quintero desayunando juntos,quien se lo hiba a decir a el!!!perdón una sugerencia si Leo está tan grandote como dicen debieran cambiarle el cochecito por una silla para que vaya más cómodo.Tenía yo razón con el secreto de Luis,no me extraña que no se lo diga a la fiera de su madre el pobre que mal lo está pasando.Me parece que Pablo ya tiene víctima víctima,pobre Espe otra desilusión que se lleva,cada día mas emocionante.

    31 ene 2019