www.rtve.es /pages/rtve-player-app/2.17.1/js/
4905974
No recomendado para menores de 7 años Servir y proteger - Capítulo 413 - ver ahora
Transcripción completa

Un besito, ¿no?, por ayudarte ayer.

Venga...

Así que piensas que tú y yo somos afines...

-Sí. Si quieres, te doy mi número. -Venga.

-Es policía, está en prácticas, acaba de entrar en la comisaría.

Es que estoy muy ilusionada.

-Si estuviera aquí, estaría con mi madre,

ayudando en su bar.

-O sea, que eres camarero.

-No, he dicho que mi madre tiene un bar.

-Vale, no te piques.

Bueno, me tengo que ir.

-Mira, creo que lo que necesitas es airearte un poco.

-No te digo que no.

-Podemos ir al "Moon Light".

-¿Para qué quiere tu tarjeta?

-Por si tienes un imprevisto con el coche o te deja tirada.

Nunca se sabe.

-Te llamo porque hay una compañera de trabajo

que necesita un mecánico de confianza.

Me preguntaba si tú lo eras.

-Ponme a prueba, verás que no te decepciono.

-A ti ese mecánico te hace tilín.

-¿Qué hay de tu plan para tener tu taller?

-Todos los locales están caros y no vale cualquier bajo.

Hay uno que me flipa.

El dueño va a jubilarse.

-¿A qué esperas a hacerlo una oferta o te lo traspase?

-Los dos podríamos salir beneficiados.

-Mira, Álvaro, mi vida es el taller.

Me da energía para vivir.

-Te pierde la admiración que sientes.

Y para negociar se necesita tener la cabeza bien fría.

-Bueno, basta ya, ¿no?

Deja en paz a Jeremías.

-Lo he pensado y no veo tan claro el "business".

-¿Cómo puedes ser tan niñato?

-Como llames niñato te arranco la cabeza.

-¡Eh, eh!

Alto. ¿Qué está pasando aquí?

-¿Qué mierdas te importa? ¡Lárgate! -Me importa y mucho.

-Han detenido a tu amiguito Rubén Jimeno.

Espero que no te relacionen con él.

-Me parece mucha casualidad

que la red a la que se conectaba fuese la del "Moon Light",

el pub del cual Germán Aparicio, la víctima, era cliente habitual.

-Ese tal Jimeno vino a proponernos un negocio, sí.

Llamó a la puerta equivocada.

-Por eso ayer me asaltó en la calle,

para convencerme a espaldas de mi hermano.

Cuando le dije que no iba a hacer negocios con él

empezó a insultarme y terminamos discutiendo.

Te dije que haría todo lo posible para ponerte las esposas.

Y así ha sido.

Quintero está loco por recuperar la ruta del sur.

Todo esto es culpa suya.

El me metió en este lío.

-Ese Charly me tuvo retenido para obligarme

a ponerle en bandeja el negocio

y por eso me puso a un grandullón, un vigilante con una pistola.

Si lo encuentras sabrás lo que pasó.

Zeus nos ha conducido hasta el coche que usaba Quintero

y allí hemos encontrado

este pasaporte con identidad falsa

y un billete de avión con la misma identidad.

Zeus ha confesado que eras prisionero de Charly,

lo cual inclina la balanza a tu favor.

Supongo que eso quiere decir que por fin empiezas a creerme.

Si es así, al menos todo esto está sirviendo para algo.

(Música emocionante)

(Música animada)

(Música inquietante)

Buenos días, mamá.

¿Has podido dormir algo?

¿Te vas ya? ¿No es muy pronto para ti?

Ya, pero estaba cansada de dar vueltas en la cama.

Es por llamada de ayer de papá, ¿no?

Pero me voy dando un paseo, me tomo un café y me despejo.

No, cariño, quédate conmigo a tomar algo.

Mamá, tengo el estómago cerrado.

Sabes lo que dice papá, no se puede salir en ayunas.

Que no es manera de empezar el día. Como si lo oyese.

Venga, vale, desayuno algo.

(Música melancólica)

¿No te ha vuelto a llamar? Eh...

No, pero todavía es pronto, creo que debe estar durmiendo.

Cariño, lo siento mucho.

Ayer te alarmé sin motivo y no es justo.

Lo noté más cansado, ya está. Soy una alarmista.

Además, el doctor Cifuentes nos había avisado

de que tendría momentos más bajos y ya está.

Ya, pero es que me siento tan impotente...

Bueno, y yo también a veces,

pero tenemos que demostrarle que estamos animadas, fuertes.

Estoy pensando, ¿le mandamos un audio?

Venga, vale.

Pero alegre, que no se note que estamos tristes.

(VOZ BAJA) Tú, tú.

"Buongiorno", papá.

¿Cómo estás? Queremos saber qué vas a hacer hoy,

cómo te encuentras,

yo estoy deseando ir a Milán a verte.

Y vamos a hacer muchísimas compras, tenlo clarísimo,

porque Milán es la ciudad de la moda.

Tenemos que ir de compras.

(Disparos)

(Gritos)

Buenos días.

Iker...

(Fin de gritos y disparos)

Buenos días. Te he preparado el desayuno.

¿Ves por qué te he echado tanto de menos?

Pensé que te quedarías más en cama, no has parado de pelearte.

¿Pelearme? Sí.

Decías cosas sin sentido

y no parabas de dar manotazos y patadas.

(SUSPIRA) O sea, te he dado la noche.

Lo siento, cariño.

No, para nada.

Leo y yo estamos felices de que hayas vuelto.

Además, podrás cumplir tu promesa.

¿Qué promesa? Pintar la pared con la pizarra.

Ah, sí. Claro, lo haremos.

¿Tú no comes nada? No.

Saldré a correr aprovechando que Leo duerme.

¿Ahora?

Sí, antes de que vayas a comisaría.

Luego lo preparo para llevarlo a la guarde.

¿Te importa?

¿Me estás evitando?

No, claro que no.

Si te preocupa que te pregunte por Chechenia, no lo haré.

Pero quiero que sepas que puedes contarme lo que necesites.

Pero no hay nada que contar.

Cumplí que objetivo, liberé a Mendoza sano y salvo.

Fidalgo está muy contento con el operativo.

Ya. ¿Y estás contento? Porque no lo pareces,

Estoy cansado: el viaje, la presión de la misión...

Y si me dices que no he dejado de soñar toda la noche...

¿Quién es Yuri?

No has parado de gritar su nombre.

Es... bueno, era el conductor del convoy.

Se llamaba Yuri.

No sé, igual estábamos soñando que teníamos un accidente

y lo raro es que no lo tuviéramos.

De verdad, a veces no sé dónde contratan

estos enlaces autóctonos, porque tela.

Iker, estás parloteando.

¿Qué?

Lo haces cuando me quieres despistar, parloteas.

(LEO LLORA)

¿Quieres ir a verlo?

No, voy a salir a correr, a ver si me despejo.

Seguro que prefiere ver a su mamá.

(Timbre)

¡Emilio! Pasa, por favor.

Buenos días, Claudia. ¿Te pillo en buen momento?

Bueno, todavía estoy en bata.

Siento venir tan pronto, pero tengo reunión en Jefatura

y quería saber de primera mano qué está pasando.

Cuando tú te pides un día libre es que hay una razón de peso.

Siéntate, te pongo un café.

Qué guapa tu hija, sale bien hasta haciendo el payaso.

¿Qué te ocurre?

(Música emotiva)

Nada, un bajón.

Sé que debería estar fuerte para Antonio,

pero no soy capaz.

Hace un rato si siquiera mandarle un audio de cuatro palabras.

Bueno, no eres de piedra.

Es normal que de vez en cuando te vengas abajo.

Este álbum me lo regaló Antonio.

Él se llevó otro igual.

Seleccionó con mucho cariño las fotos

y yo soy incapaz de abrirlo

temiendo que sean las últimas fotos de los tras juntos.

Claudia, tienes que abrirlo.

Piensa que Antonio eligió esas fotos precisamente

para sacarte una sonrisa en momentos como este.

(RÍE)

Mira. ¡Bueno!

Te ven tus agentes así y te pierden el respeto.

Eso seguro.

Es que se día... bueno.

A Antonio le gusta mucho escuchar música de los 60

en un viejo radiocasete y ese día se había estropeado.

Se llevó un disgusto enorme.

Olga y yo queríamos alegrarlo un poco.

Y le dimos un recital.

¡Tú cantando! Bueno, yo haciendo el tonto.

La que cantaba era Olga, yo solo hacía los coros.

Claudia, ya sabes que si necesitas mi apoyo

aquí me tienes, ¿de acuerdo? Muchas gracias, Emilio.

¿Sabes? Voy a ir a comisaría, creo que estoy mejor trabajando.

Bueno, pero no fuerces la máquina.

No, gracias.

Ánimo.

Mucho valor.

Hola. Jeremías, supongo. -Sí. Eres Elvira, ¿verdad?

-Sí, soy Elvira. -Encantado de conocerte.

-Igualmente.

Bueno...

Siéntate, gracias.

Mi hijo me ha hablado tanto de ti que tenía ganas de conocerte.

-Espero no decepcionarte. -Bueno, eso espero.

(RÍE)

-Puedes estar orgullosa de él.

-Sí, sí que lo estoy. -Un fenómeno.

-Ojalá mis otros dos hijos tuvieran las cosas tan claras.

Desde bien pequeñito ya sabía él que quería montar su propio taller.

-Qué maravilla. -Sí.

Ver que tu hijo tiene el futuro encarrilado

es lo mejor que te puede pasar. -Está claro.

-¿Tú tienes hijos?

-No. Enviudé muy joven

y mi vida es mi taller. -¡Vaya!

Te entiendo perfectamente.

Es fundamental tener la mente ocupada.

Si no, nos volveríamos locos. -Totalmente.

-Bueno, para ti el taller

es el motivo que tienes para salir de la cama.

-Totalmente. -Para mí son mis hijos.

Mira...

El padre de mis chicos nos dejó hace mucho tiempo

y no hemos vuelto a saber de él.

Yo, como tú, también tuve que ocuparme la cabeza, que si no...

hubiera entrado en depresión. -Ya estoy con vosotros.

¡Jeremías! ¿Te han sacado a rastras del talles?

-Bueno, si no llego a insistir lo tenemos escondido bajo un capó.

Ay, perdona, soy Elvira.

-Yo María, encantada. -Encantada.

Hace poco me he mudado al barrio con mis hijos.

Eh... Bueno...

Mi hijo es propietario del "Moon Light",

no sé si te suena. -Claro que sí.

He estado un montón de veces. Luis se llama.

-El mayor. Álvaro el mediano y Ricky el pequeño.

-Los conozco.

¿Dónde vivías antes?

-En Valencia. -Ah, mira.

Un amigo se acaba de mudar allí, con su hijo precisamente.

-Lo que no se haga por los hijos... Yo hubiera venido antes.

Pero es que tenía asuntos pendientes allí,

unas responsabilidades que me ataban y...

-Y que tus hijos ya tienen una edad para cuidarse solos.

-Sí, pero igualmente...

-¿Y qué os pongo? A ti in café con leche.

-Lo de siempre. -Pues que sean dos.

-Venga.

-Si te envía Álvaro, dile que no tiene nada que hacer.

Mi taller no está en venta.

-No, no me envía nadie.

He quedado contigo por iniciativa propia.

Pero escucha lo que quiero proponerte.

A lo mejor te sorprende.

(Música emocionante)

Sabes que me gustaría que te quedaras permanentemente

al mando de la UFAM.

Vengo ahora de Jefatura y, bueno, he reiterado tu compromiso

de presentarte al examen cuanto antes.

No voy a desaprovechar la oportunidad.

Para la próxima convocatoria de plaza estaré preparada.

Espero que esa preparación no sea incompatible con tu trabajo diario.

No, seguro.

Me he apuntado a una academia que está de camino a casa

y Fede me ha descargado muchos "tests" para que practique.

Viviendo con él no me dejará que me escaquee.

Tendré que renunciar a los maratones de series,

pero valdrá la pena.

Me alegra verte tan motivada.

(Llaman a la puerta)

Perdón, espero fuera.

No, ya habíamos terminado. Pasa.

Ah, se me ha olvidado decirle

que la inspectora me ha hecho el favor de prestarme sus apuntes.

-No ha sido nada.

-Bueno, igualmente se agradece.

Así que creo que para la próxima convocatoria

muy mal se me tiene que dar para no aprobar.

Sabes que me quedo muy tranquilo sabiendo que estás tú

al frente de la UFAM.

A estudiar.

Pasa y siéntate.

Usted dirá.

Me he enterado de que has resuelto tu primer caso aquí

de forma muy positiva.

Red de medicamentos adulterados, ¿puede ser?

No exactamente, no se la puede considerar una red.

El único implicado parece ser el detenido, Rubén Jimeno.

Importaba los productos desde India y Bangladesh

sin pasar ningún control sanitario.

Muchos de esos productos milagrosos

tienen componentes no autorizados en la U. E.

y pueden ser bastante nocivos.

¿En qué punto está la investigación?

A punto de cerrarse.

El inspector Alarcón está rastreando "online"

los pedidos que llegaban a Rubén Jimeno

y localizando víctimas.

Estoy contactando directamente con compradores

para rastrear y quitar del mercado todos los productos.

Estupendo, te adaptas rápido.

Lo intento, gracias.

Si no necesita nada más... Sí.

Es una pregunta personal,

pero tengo curiosidad.

He leído que eres licenciada en Empresariales, ¿verdad?

Sí. Si su curiosidad es por qué me hice policía

tras estudiar Empresariales,

siento decepcionarle: no hay una gran historia.

Aun así, me apetece escucharla.

Estudié Empresariales por inercia,

buscando algo útil que me permitiese trabajar,

independizarme, salir de León.

Terminando la carrera, una amiga estaba preparándose para inspectora

y lo tuve claro: sabía que me quería dedicar a esto.

Me alegra que tomaras esa decisión.

El mundo ha ganado una gran policía.

Gracias.

¿Qué te parecería vivir en Benidorm?

Lo que te propongo es un proyecto nuevo de vida.

Lleno de luz, de diversión.

Imagina vivir en un apartamento con todo lujo de comodidades,

con vistas al mar, rodeado de gente deseando encontrar el amor

o una diversión pasajera.

Benidorm es el mejor sitio para disfrutar de la vida, Jeremías.

-El mejor tiempo de mi vida ya pasó.

-¡Que no, hombre! Tienes mucho aún por disfrutar.

-Eso es lo que pienso hacer en mi taller.

Y ojo con Álvaro, porque ese hijo tuyo es como yo.

La mecánica es su pasión.

-Lo sé de sobra.

-Pero tendrá que buscar otro lugar para montar su taller.

-Ya...

-Lo siento, de verdad.

-Ya... -Hasta la próxima.

-Hasta la próxima.

(Llaman a la puerta)

¡Claudia! ¿No tenías el día de permiso?

Sí, pero me lo he pensado mejor. Creo que soy más útil aquí.

¿Todo bien? Sí, sí.

¿Y tú cómo estás?

Porque ayer te quedaste bien tocada con lo de Quintero.

¿Hum? Sí.

No sé por qué, no consigo estar satisfecha con su detención.

Llevamos muchísimo tiempo queriendo llevarlo ante la justicia

y cuando lo conseguimos soy incapaz de alegrarme.

Bueno, aunque nunca lo hayas sentido así,

no deja de ser tu padre.

¿Cómo te vas a alegrar?

Ayer en el calabozo se desmoronó.

Me dijo que lo que más le importa es su familia,

y no es la primera vez que lo hace.

Ayer creí sus palabras.

Realmente quería ir a Miami para reunirse con Julio.

¿Te sientes culpable por detenerlo? No.

Bueno, un poco sí, Claudia.

Como policía sé que he hecho lo que debía,

pero como hija siento haberlo traicionado.

Te ibas a sentir culpable de cualquier manera.

Acuérdate de que en una ocasión lo dejaste escapar

y no por eso te sentiste mejor.

No sé cómo lo hace, pero tiene

el donde hacerme sentir culpable de cada paso que soy.

Nada humano nos es ajeno, diría Terencio.

Mira, si te sirve de algo te diré

que Fernando Quintero está preso por méritos propios.

¿De verdad crees que estaba camino de reformarse?

A lo mejor todo esto es una jugada de las suyas.

Es un narcotraficante. Reformado o no, no lo sabemos.

Pero también es verdad que en alguna que otra ocasión

ha manifestado lo que te quería.

No te sientas culpable por tener sentimientos contradictorios.

Lo raro sería que no los tuvieras.

¿Sabes lo que me gustaría?

Poder desentenderme de todo lo que le pase.

Bueno, en todo caso, está en manos de la justicia.

Pagará por haber montado un imperio que jamás debió existir.

Y que, paradójicamente, es su mayor enemigo.

(Móvil)

Es Iker.

Dime. "Oye, ¿puedes hablar?".

Tengo un minuto.

"Escucha, solo quería proponerte algún plan

para pasar la tarde los tres".

Me alegra escuchar eso, pensaba que querías estar solo.

"Lo siento.

Si quieres, pintamos la habitación".

No te preocupes por eso.

"La verdad, he vuelto más cansado de lo que pensaba.

Pero sabes que te quiero, ¿verdad?. Debería decírtelo más.

Mira, ya somos dos.

Te llamo cuando salga, ¿vale?

Venga, un beso. Chao.

(SUSPIRA)

¿Todo bien con Iker?

Me gustaría decirte que sí,

pero es como si no hubiera vuelto de Chechenia.

¿Por qué dices eso?

No sé. Está rarísimo, como ido.

No sé cuánto tardará en ser el que era.

Date un tiempo antes de preocuparte por él.

Imagino que no será fácil volver a la normalidad

después de todo lo que habrá vivido allí.

Ya, pero tenía tantas ganas de tenerlo de vuelta

que me da mucha pena sentirlo tan perdido.

Bueno, paciencia.

Lo importante es que ya está aquí.

Ahora a trabajar, tenemos mucho por delante.

Sí, deme un minutito. Seguro que tengo más dentro.

-No toques esa caja.

(Música de tensión)

-Es que estaba buscando unos tacos de fieltro.

-Pues ahí no están.

-En el estante de fuera no está... -Ahí no están, te digo.

Le dices al cliente que venga por la tarde u otro día.

Vamos.

-Vale, vale.

Mire, discúlpeme, pero es que no nos quedan.

Ayer vino una mujer y nos hemos quedado sin existencias.

Si quiere, se lo puedo pedir.

-Se lo agradezco, pero me corre prisa.

-Pero esta tarde los tendría.

-Muchas gracias. De momento buscaré en otro sitio.

-Claro. Bueno, muchas gracias.

Hasta pronto.

(Campanilla de la tienda)

No va a volver.

Lo siento, Damián. -No, con sentirlo no basta.

Si piden algo que no tenemos, se llama al proveedor

y lo tendrá al día siguiente. Pensé que quedó claro.

-Si yo lo sé, y te había dejado una nota.

Supongo que la habrías visto. -¿Qué nota?

-Perdona. Lo siento, me levanté con el pie izquierdo.

-No te preocupes.

¿Te ayudo a ordenar esto? -No, no.

Prefiero hacerlo a mi manera.

Tú vete al mostrador.

-No quiero meterme, pero te noto muy raro.

¿Pasa algo?

-Ayer me puse a hacer inventario, se me hizo tarde

y me daba pereza irme a casa.

Me quedé a dormir y veo que no fue buena idea,

porque estoy hecho polvo.

-Claro.

Normal que te levantes con el pie izquierdo.

Si has dormido en esa butaca...

Damián,

nos conocemos.

No sé, si vas a volver a hacer otro inventario

me lo dices,

me quedo al cierre y entre los dos lo terminamos antes.

-Muy bien.

Hala.

Tómate el café y a trabajar.

-Hasta ahora.

(Música incómoda)

-Uf, pero qué cara traes, ¿no?

-Mi padre. -¿Qué le ha pasado?

-Nada, ayer no estaba animado y no hemos podido hablar con él.

Ana, siéntate.

¿Quieres que te ponga algo? ¿Una tila?

-No me apetece nada.

No paro de imaginármelo allí solo, rodeado de médicos,

con vías por todo el cuerpo...

-Vale, vale, para.

Vamos a pensar un poco en positivo.

Ahora está en las mejores manos. Mientras lo traten hay esperanza.

-Ya, necesito dejar de pensar en esto.

-Venga, va. Vamos a dejar de pensar.

Vamos a ver, cuéntame.

¿Qué tal con el chico este? ¿Me hiciste caso?

¡Sí me hiciste caso? ¿Habéis quedado?

-Sí.

Y, la verdad, voy a saco.

-¿Cómo que a saco?

A ver, a ver, a mí me cuentas los detalles.

-No sé si dimos mucho el espectáculo,

pero el morreo que nos dimos no fue un piquito, precisamente.

¡Tía!

¡Qué fuerte!

Es la primera vez que las dos conocemos a alguien

y estamos en plan bien, de buen rollo.

-A ver cómo va.

De momento, este chico promete.

-Sí, el mío también promete.

Además, tiene un puntillo macarra que me gusta mucho.

-¿Sí? El mío es superdeportista.

Sale a correr todas las mañanas.

Aunque no sé mucho más de él.

-Ya, tampoco conozco mucho al mío.

-Estoy deseando volver a verlo.

-Oye, podríamos hacer una cena los cuatro,

así rompemos el hielo.

-Pues mira, no estaría mal, ¿no?

-Pues no.

-¿Qué pasa, Paty?

Hoy no necesitas ayuda, por lo que veo.

-Igual cuando cierre el bar sí.

-¡Toni!

-¡Olga! -¿Os conocéis?

Este es mi Toni. -Sí, y el mío también.

(Móvil)

-Dime. Vale.

Perfecto, pues voy para allá.

Venga, gracias.

Oye, que me ha dado un aviso urgente Nacha-

Hablamos, ¿vale?

¡Chao!

-¿Te apetece la tila ahora?

(RESOPLA)

-Necesito que me pases las imágenes de las cámaras de los dos bancos.

Eso, con los testimonios de la gente,

va a facilitar identificarlo.

Házmela corta porque tengo cosas que hacer.

-Gracias. -De nada.

-Ay, por fin te encuentro.

He visto salir a Claudio, me dijo que estabas aquí.

-Estoy echando una mano con un caso.

-¿Lo del piquero del mercado?

-Es que están las mujeres del barrio flipando, y Claudio igual.

Ha habido siete denuncias en dos semanas.

Es un chaval como de 20 años con traje de chaqueta

y lo que hace es birlar.

Con las imágenes de las cámaras lo detendremos en breve.

-Espero que haya suerte. Yo te he traído esto.

-¿Estas cifras son de una investigación?

-Ya me gustaría.

Los gastos del piso a dividir entre dos.

-Esto no pude ser.

-Ah, ¿no? Pues...

Repásalo si quieres, he hecho las cuentas dos veces.

Luz, agua, gas, Internet y alquiler del piso.

-Nada, esto de vivir tú y yo solos está saliendo por un pico.

-Ya. Tener la habitación de Lola vacía

es un lujo que no nos podemos permitir.

-Vacía, vacía, lo que es estrictamente vacía no está.

-No, ya te digo.

La tienes llena de morralla que no te cabe en tu habitación.

-¿Morralla mi colección de discos de blues, por ejemplo?

-No. Pero, por ejemplo, las tres videoconsolas que no usas,

las dos bolsas de deporte que a quién quieres engañar...

(RÍEN)

-También esos artefactos que compras por teletienda de noche

cuando te entra la ansiedad.

-Eso son solo ofertas que no ocupan nada de espacio.

-Me alegra de que no ocupen espacio, los tendrás que poner en tu cuarto.

Esa habitación vamos a tener que alquilarla.

-Qué pereza tener que meter a alguien nuevo

que pueda romper el buen rollo que tenemos.

-A mí también me da pereza,

pero con este presupuesto no hago vida,

no me puedo ni tomar una copa

-dímelo a mí, que tengo que pagar la academia.

-Mira, hay que tomar decisiones.

Hoy colgamos el anuncio y mañana empezamos con las entrevistas.

-Las entrevistas tendrán que ser por la noche,

después de aquí me voy a la academia

para estudiar el temario del examen.

O no. O puedes hacer tú una primera criba.

-¿Y solo? No, es una responsabilidad.

-Chico, que no es tan difícil. No sé...

Encontrar a alguien con nómina, de buen trato,

que huela bien...

(RÍE) -¡Que huela bien!

¿Es una indirecta?

(RÍE) -¡No, hombre!

No vas a ir por ahí preguntándole a la gente si se ducha a diario,

pero alguien curioso, aseado.

-Vale, lo que tú quieras.

A mí me parece más importante que tengamos cosas en común.

-¿Alguien como Teo Pallín?

Porque ya viste cómo acabó tu amigo, el genio de la informática.

-Eso es un touché, touché.

Me refiero a alguien con quien se pueda hablar.

-Hola, chicos.

-Buenas.

-Espe, gracias por hablar bien de mí ante el comisario.

-Anda ya, solo he dicho la verdad.

Tus apuntes me van a solucionar la vida, eres muy generosa.

-Eso no es nada.

Además, si tienes cualquier duda, me preguntas.

Como no conozco a mucha gente tengo tiempo libre.

-¡Claro! Espérate.

¿Pero cómo no se me había ocurrido esto antes?

¡Silvia es la solución!

-¿Solución de qué?

-Claro. Vamos a ver, tiene una nómina,

una chica agradable y... (OLFATEA)

...y huele estupendamente. -¿Perdón?

-¿Tú no tenías un alquiler provisional?

-Sí.

-¿Qué te parecería ser nuestra compañera de piso?

-¿Está cerca?

-Sí, venimos andando todos los días y charlando.

Y otra cosa muy importante, que Fede prepara unas cenas...

-De "puturrú de fuá".

Vamos a ver, que puedes ir por libre si quieres.

Esto de ser compañeros de piso igual es un poco absorbente y tal.

Tú a tu rollo.

-Anda que así vas a vender tú la moto.

-De vez en cuando te pones un poco intensa.

A ver si la vas a asustar.

-Me parece genial lo de ir a ver el piso.

¿Cuándo os va bien?

-No sé, cuando acabemos el turno.

-Genial.

Así que huelo bien...

-Huele muy bien, huele bien.

Porque no se lo dicho tú.

(RÍEN)

-De todo esto hay que avisar a los juzgados,

tramitar las diligencias, papeleo.

-Ah, que lo haga yo. -No se me ocurre mejor candidato.

Eso sí, sin errores de ortografía y a doble espacio.

-Claro, claro.

Lo que no entiendo es que la gente aguante viviendo así.

-Si te enseño la cantidad de denuncias

de ese estilo alucinarías. -¿En serio?

Es que no denuncian que hagan ruido a las 5:00 los vecinos.

Está denunciando amenazas, insultos...

¿Y lo de la ropa? -No sé qué es peor.

Que uno no pueda extender tranquilamente su ropa

porque te la rocía de lejía o a saber qué más, tela.

-Solo digo que a ver cómo acaba.

-Te digo que de momento nos vamos a dar unos viajecitos

y tramitar denuncias de esa comunidad de vecinos.

(Música incómoda)

-Pues vaya palo, ¿no?

-Sí, me he quedado bloqueada.

-Tía, lo siendo mucho, ¿eh?

-Si tú no tienes la culpa.

¿Cómo ibas a saber que estábamos con el mismo?

-Es que qué fuerte, qué rabia.

Sabes que para mí los chicos de mis amigas son intocables.

-No, y para mí también.

Pero qué mal, ¿no? Porque te gustaba mucho.

-No, hombre. No era para tanto tampoco.

-A ver, Paty, estabas emocionadísima por un piquito de nada.

-Bueno, pero porque era la novedad.

Si llego a saber que a ti te gusta...

-A ver, gustar, gustar, tampoco.

Me hacía gracia el chico.

Sabe venderse.

Pero vamos, tampoco besa tan bien.

-Bueno, eso no es lo que me diste a entender.

Dijiste que había sido un beso de película.

-De película mala.

Vamos, él es muy empalagoso.

-¿Empalagoso?

Sí.

Sí, la verdad es que es empalagoso.

Todo el rato con los mensajes, todo lleno de emoticonos,

parece que no sabe escribir dos frases seguidas.

-A ti también te escribía.

Un poquito plasta.

-¿Un poquito? Mazo de plasta.

Yo porque estaba con el bar agobiada,

porque no estaba María,

y me servía para desconectar, que si no...

-Yo porque me ha pillado con lo de mi padre.

-Claro.

-Pero que está claro, ¿no? Que le den.

-Ah, sí, sí. Que le den.

Hay que ser idiota, vamos.

-El caso es que tampoco se lo veía tan sorprendido.

-Sabía perfectamente a qué jugaba, no como nosotras.

-¿Seguro que no te dije nunca su nombre?

-No.

Y él no me dijo que era poli.

Sabiendo que es compañero de mi madre ni me lo pienso.

-Ostras, ya ves. ¿Se lo vas a decir?

-¿A mi madre? No.

Paso de calentarle la cabeza con estas tonterías.

-Y, entonces, ¿qué?

-Hombre, pasamos de él.

Vamos, yo por lo menos.

-Ah, sí, claro.

Sí, pasamos, pasamos de él.

Aunque estaba yo pensando, en realidad

no sabemos a cuántas les está haciendo lo mismo.

Igual le parece lo más normal del mundo

irse liando con todas.

-Seguro. Tirará la caña y a ver qué pesca.

-Podríamos ir a comisaría a montarle un pollo.

Dejarlo en ridículo ante todos.

-A ver, que por eso nos podemos meter en un lío.

-¿Qué va a hacer? ¿Denunciarnos a tu madre?

-¿Se puede saber lo que estáis tramando?

-Nada, vamos a dejar las cosas como están.

Por lo menos yo, tú haz lo que quieras.

-Vale, tienes razón.

a lo mejor un linchamiento público no es lo suyo.

Pero me da una rabia que se vaya de rositas...

-¿Cómo que linchamiento público? ¿A quién quieres linchar?

-¿Te acuerdas del chico con el que estaba empezando?

-¿El de la tortilla? -Ese, ese.

Resulta que se estaba enrollando con las dos a la vez.

¿Qué te parece?

-Menos mal que lo habéis pillado a tiempo.

-Menos mal que no había pasado nada.

-Bueno...

-Nada serio, quiero decir.

Vamos, que me da igual.

Vamos a pasar de él. Yo voy a borrar ahora su número.

-Yo también, claro.

Sí, sí.

(Música agradable)

-Joder, mamá. No veas si has tardado.

He tenido que tirar del congelador.

-¿Qué se supone que es eso?

-Lasaña.

No está tan mal como parece. ¿Quieres un poco?

-¿Qué... qué haces?

-Esto me recuerda a la porquería de prisión.

Tenías merluza en la nevera que sobró de anoche.

-Paso de comer merluza. Cómetela tú si quieres.

-Vuelve a la mesa.

-¡Paso de comer sobras!

-Que vuelvas a la mesa.

-¿Se puede saber a qué esperabas para contarme

que la policía te interrogó en el pub?

-Mira, si no te lo conté es porque paso de que me des la chapa.

No tienen nada contra mí porque no hice nada.

-Siempre me lo has contado todo. ¿Ahora me tienes miedo?

-¿Miedo? No le tengo miedo a nadie.

Cuando era "nano" sí, por eso te contaba las cosas.

-Ah, muy bonito. Ahora te da lo mismo lo que yo pienso.

Después de todo lo que he hecho por ti.

-Vas a hacer chantaje con eso siempre, ¿no?

-No.

Porque no me vas a dar motivos para ello.

Al contrario, vas a hacer que me sienta orgullosa de ti.

Eso es lo que me dijiste.

¿Cierto?

-Estoy esperando la oportunidad.

Sé que la cagué haciendo caso al tontolaba de Rubén Jimeno...

-Bueno...

También demostraste tener iniciativa y creatividad.

Supiste ver que allí había dinero.

Tuviste la osadía para intentar sacar tajada.

Yo eso lo valoro.

-¿En serio? -¡Pues claro!

Tengo grandes proyectos para ti.

No me gusta verte tras tus hermanos

y comparándote todo el día con ellos.

No es justo.

Tú tienes talento, hijo.

Lo sé.

Y, sobre todo, tienes ganas de comerte el mundo.

-¿Por qué me tratáis como a un crío?

-En algunos aspectos aún lo eres.

Ricky, tienes que cambiar.

Necesito saber que puedo confiar en ti.

-Pues claro que puedes.

-Eso espero.

Porque creo...

que te mereces un lugar en los negocios familiares.

Quiero que seas socio del pub.

-¿Pero esto lo sabe Luis?

-No, aún no. Bueno, todo a su debido tiempo.

Vais a formar un gran equipo.

A Luis le vendrá bien tu empuje.

Él es demasiado conservador en según qué aspectos.

-Por eso no va a querer hacerme socio.

No le gustan los cambios.

-Tú eso déjamelo a mí.

-¿Puedo estar cuando se lo digas? Quiero verle la casa.

-Luego que por qué te trato como a un niño.

-Tienes razón. Mamá, perdona.

Lo haremos como tú digas.

-Así me gusta.

Bien.

-Y ahora...

tendrías que hacerme...

un encargo.

Es una cosa entre tú y yo.

-Sí, sí. Claro. Verás que puedes confiar en mí.

-Bien. Pues llamas a tus amigos

y esta noche os dais un paseo por el taller del viejo Jeremías.

-Ya entiendo. -Bien.

-¿Qué quieres que hagamos?

-Basta con que rompáis unos cristales.

Algo sencillo pero contundente.

-De acuerdo. Tenemos un trato.

Espero que cuando me hagas socio no sea para hacer trabajo sucio.

-De eso nada, cariño. Tú tienes una gran talento.

Es cuestión de tiempo que los demás se den cuenta.

Negocias los que les vayas a pagar

y el resto para ti.

(RÍEN)

Ay, ay.

¿Me dejas que te prepare algo bueno para comer, zalamerón?

-Claro que sí, mamá.

-Ay, anda. -¿Traigo algo de la nevera?

-Sí, tráeme unos tomates, anda.

-¡Jeremías!

¡Jeremías!

¿Qué pasa? Tendrás que revisarte la vista.

-Déjate de milongas.

Por más que lo intentes no pienso retirarme.

-Si ya sé que no te vas a retirar.

-Díselo a tu madre, quiere enviarme a Benidorm.

-No sé de qué hablas, siento que te molestase.

-Tanto me da. Ya le he dicho que no pienso vender mi taller.

-Jeremías, no he mandado a mi madre. No te preocupes,

hablaré con ella para que se disculpe.

-Prefiero no tener más trato con ella, por favor.

-Tranquilo, te dejará en paz. Te doy mi palabra.

Pero no me rechaces a mí por su culpa.

Para mí eres un referente

y tenía mucha ilusión por escuchar tu querida sonda...

-Lo siento, mis cacharros y yo estamos bien solos.

Solo quiero que nos dejen en paz.

Olvídame, por favor.

-Vale, vale. -Gracias.

-¡Eh, camarero!

-¡Vaya!

Mi clienta favorita. Menuda suerte, ¿qué haces por aquí?

-¿Tan raro es encontrarse a la gente en Madrid?

-Soy de Valencia. Solo llevo dos años en Madrid

y es extraño, no conozco a mucha gente.

Y menos a chicas tan interesantes.

-Eso se lo dices a todas, en serio.

-Te puedo asegurar que no.

Se lo puede preguntar a tu amiga.

-Mi amiga me ha contado: que muy amable, muy profesional,

el motor está perfecto...

-¿Y ahora qué?

¿Tengo que esperar a que se te estropee el coche o...?

-¿O?

-O qué tengo que hacer para tomar algo contigo.

-¿Qué te hace pensar que quiera tomar algo contigo?

-Vale, he sido demasiado directo.

Creo que las casualidades hay que aprovecharlas

y me veo acampando esperando a que vuelvas a pasar.

-¿Qué haces?

-No sea que vayas a...

a coger frío aquí esperando.

-¡Mucho mejor!

Dónde va a parar.

(Música agradable)

¿Me estabas espiando?

Es que no me creo que hayas vuelto.

¿Y ahora?

¿Estás mejor?

Con las sonrisa de Leo cuando lo recogí de la guardería

podría soportar unas 10 misiones más.

¡Eso no lo digas ni en broma!

Tranquila, que la única misión que tengo en vistas

es pintar la pared de la habitación de Leo.

No sabes lo feliz que me hace eso.

Iker, estaba preocupada.

Ya sé que es muy complicado volver

a la normalidad tras tanta tensión...

Cariño, estoy bien. Tú tranquila.

Quiero que sepas que puedes contar conmigo para todo.

Lo mismo digo.

¿Has empezado a asimilar la detención de Quintero?

Fue...

en este mismo parque.

Nos enteramos de que Quintero

me espiaba cuando paseaba a Leo.

Así que decidimos tenderle una trampa.

Oye, no tienes por qué avergonzarte de nada.

Has hecho lo correcto y me siento muy orgulloso de ti.

Yo no consigo enorgullecerme.

No lo puedo evitar, me siento una traidora.

Quintero se ha ganado a pulso... (GRITA) ¡Ladrón!

¡Me ha robado el móvil!

(Música emocionante)

Ven aquí. ¡Dame ese móvil!

Gírate.

Quítate.

(Disparos)

(Gritos)

¡Iker!

¿Qué pasa? Levanta.

¿Qué tal, Damián? Vengo a que me eches una mano.

Claro que sí. ¿Aún no has colocado el armarito?

Sí, si quedó perfecto.

Con el aparatito que me vendiste, ¡bueno!

No tuve problema con el taladro ni con nada.

Verás la sorpresa de tu marido cuando llegue.

En parte vengo por eso.

Verás, Olga está muy contenta con todos los aparatos

que ha arreglado. Sí, viene mucho.

Y sí que me gustaría que Antonio se llevara una sorpresa

cuando volviera. He traído esta antigualla,

en su día se quedó la cinta enganchada

y sí que me gustaría que funcionara.

Vamos allá...

Esto sí que es una antigualla.

Pero casi seguro que es la conexión con el cabezal.

Suena complicado, ¿lo podrás arreglar?

¿Yo? No, no.

Lo harás tú misma.

No, hombre. Yo no puedo arreglarlo.

Además, estoy dispuesta a pagar lo que sea por el arreglo.

Ya, pero esto no funciona así.

Arréglalo tú mismo.

Te vendemos los repuestos, te dejamos los aparatos,

pero lo haces tú o no tiene gracia. A ver si lo estropeo más.

Que no, mujer. Empieza por abrir la tapa.

Me voy a poner las gafas.

Sin gafas no soy nadie. (RÍE) Qué me vas a contar.

A ver...

Muy bien. Saca la tapa, por favor.

No. No, Damián, te lo digo en serio.

Tiene valor sentimental para Antonio.

Saca la tapa.

No es buena idea. No sé ni si va a volver, por Dios.

¿Dónde está? Si no es mucho preguntar.

En Milán.

Eso es, ¿lo ves?

Muy bien. Quita la cinta. Espera, espera.

Eso es. Saco la cinta...

Es que está toda enganchada. ¡Ay!

Estate, estate. Dame esto por aquí.

Eso es.

Y ahora con esto ve quitando la cinta enganchada.

Eso es. Milán...

Me encantó ese viaje. A mi mujer ni te cuento.

No tires más, quita de ahí.

Te lo aguanto si quieres.

No, ya está.

Eso es. Trae por aquí.

Hacíamos un viaje todos los años.

Siempre. Ese en concreto a mi mujer le encantó.

Mira, coge las pincitas

y aquí en el fondo verás que hay una plaquita.

Ah, sí. Esa es.

Como un tamborcillo. Eso es, tírala de ahí.

¿Lo ves? Está cascada.

Y esa, dame, la cambiamos por esta.

Antonio está en Milán

por un tratamiento médico.

No te preocupes, seguro que va bien.

Por lo menos puedes hablar con él todos los días.

No sabes lo que daría por tenerlo en casa.

Qué me vas a contar. No hay día que no me acuerde de mi mujer.

Vas a necesitar un poco de cianocrilato para pegarlo.

Voy. Vale.

Oye, ¿te puedo preguntar qué le pasó a tu mujer?

Pues... que falleció de forma repentina.

Vaya, lo siento mucho.

Muchas gracias.

Ese año teníamos pensado irnos a Lanzarote.

Fíjate, me gusta imaginar que está en la playa esperándome.

Ponle un poquito de esto.

Pónselo tú mejor porque... Esto es. Ya está, poquito.

A ver, a ver... Eso es.

Bueno, ya está.

¿Así está arreglado?

Ya está. No me lo creo.

Sí, mujer de poca fe. Ahora hay que probarlo.

Vale.

Ponle la tapa. Venga.

Si ha salido así, habrá que ponerlo así.

Eso es. A ver...

Perfecto.

Ahora hay que probar si funciona.

¿Tienes otra cinta?

Sí, me he traído una de casa, una vieja.

Esta sí que tiene años.

Bueno... Dale al "play".

(Música movida)

No podemos arreglar todo lo malo, pero tenemos pequeñas victorias.

Ahora sí le vas a dar una sorpresa.

Tienes toda la razón.

Muchísimas gracias, Damián.

Estás en shock.

Pero ya ha pasado todo.

Mírame.

Estás aquí conmigo, estamos con Leo,

paseándolo por el parque.

Has ido a buscarlo a la guardería.

¿Recuerdas lo contento que se puso cuando te vio?

Lo que hice me va a perseguir toda la vida.

Pues cuéntamelo.

Por favor.

Por favor, Iker.

Era de noche y hacía frío, acababa de llover.

Hacía menos de 10 minutos que habíamos rescatado a Mendoza.

Nos escapábamos a toda velocidad.

Habíamos salido de la propiedad de esos mafiosos,

pero no debimos bajar la guardia.

¿Qué pasó?

Un grupo de encapuchados nos cayó encima

y comenzaron a tronar los tiros.

Solo recuerdo los fogonazos de las armas en las oscuridad,

el estruendo del fuego cruzado y...

De repente vi a una figura acercarse rápidamente

y la abatí sin pensarlo.

Cuando todo acabó solo había un cadáver sobre el barro.

Y lo había matado yo.

Me acerqué para descubrirle la cara.

Dios.

No tenía ni 15 años.

Se llamaba Yuri.

Y le había metido dos tiros en el pecho.

A ver, Paty, curramos enfrente. No hace falta saludar siempre.

-O sea, que sí que me has visto.

Has decidido pasar de largo porque descubrimos tu jueguecito.

-¿Qué jueguecito? No hay ningún jueguecito.

-¿Cómo que no? ¡Te has liado con las dos a la vez!

-¡Para el carro! Me he dado cuatro besos.

No doy importancia a eso.

-Encima te pones chulo.

-¡Olga!

¿Qué tal? ¿Vienes a arreglar algo?

-No, venía por bombillas.

-No imaginas la cara de gilipollas cuando dijo que habló contigo.

-¿Qué tiene de malo echar una mano?

-Lo único que has conseguido es que no se fíe de mí.

Desde que quedó contigo se ha cerrado.

-Las circunstancias de una persona cambian de la noche a la mañana.

Y sus opiniones también.

-Nacha, no me quedo tranquilo con el chaval al que han pinchado.

-Mañana llamas al hospital y te quedas tranquilo.

Pero viste a los del SAMUR, era un herida superficial.

Se pondrá bien. -No entiendo que sea por una bici.

-Valorada en 1.500 euros, no olvides ese gran detalle.

-Flipo con la peña.

Quintero no quería volver a delinquir.

Y ese hombre lo tenía secuestrado.

Perdona, no me creo nada que venga de él.

No entiendo para qué me cuentas esto.

Porque quiero pedirte algo.

¿El qué?

Que seas su abogado.

Quería contarte una cosita sobre Silvia.

-¿Qué pasa con ella?

-¿Y si no encaja? ¿Y si nos hemos precipitado

al ofrecerle vivir con nosotros?

-Pensé que lo habíamos hablado y estábamos de acuerdo.

¿A qué vienen esas dudas?

-Hola, ¿Álvaro?

-Vaya, tienes mi teléfono guardado.

-Por supuesto.

Si necesito un mecánico ya tengo taller.

-Qué decepción.

Yo quería invitarte a tomar algo.

Me sorprende que quedamos aquí.

-Me pilla muy cerca del curro.

-¿Sí? ¿Dónde curras? No te lo he preguntado todavía.

-¿Quién es?

-No la conoces.

-Pero tendrá un nombre.

-Sí, mamá, Silvia.

La conocí hace unos días en el "Moon Light".

-¿A qué se dedica?

-Yo me tengo que ir.

No quiero molestar y José espera a que le prepare la cena.

No molestas, no te vayas tan rápido, toma algo.

No, gracias. De verdad. ¡Oye!

¿Y este moratón?

Nada.

Una caída sin importancia.

Me da la sensación de que no decía la verdad.

Si te sirve, ayer la vi teniendo bronca

con su marido en el portal.

Más bien ella estaba aguantando el chaparrón.

-Si tienes que hacer algo en el almacén,

aprovecha que estamos para cubrirte.

-Voy a por unas botellas, ¿vale?

-Has sido muy descarada quitándotela del medio así.

-No. Es una chica muy lista, sabe perfectamente

en qué conversaciones familiares no puede estar.

¿Seguro que no os vieron? -Sí.

Evitamos las cámaras de seguridad

y hemos llevado pasamontañas y guantes.

-Ahora me toca cumplir mi parte del trato.

  • A mi lista
  • A mis favoritos
  • Capítulo 413

Servir y proteger - Capítulo 413

21 dic 2018

La inspectora jefe Miralles es la policía más veterana de la comisaría del Distrito Sur. La inspectora Alicia Ocaña se incorpora a la comisaría. Ambas son el eje en torno al que gira la vida personal y profesional de sus compañeros y los casos policiales que afectan al barrio.

ver más sobre "Servir y proteger - Capítulo 413 " ver menos sobre "Servir y proteger - Capítulo 413 "
Programas completos (433)
Clips

Los últimos 1.563 programas de Servir y proteger

  • Ver Miniaturas Ver Miniaturas
  • Ver Listado Ver Listado
Buscar por:
Por fechas
Por tipo
Todos los vídeos y audios
  • Nuevo Capítulo 430 Completo 57:07 62% ayer
    Capítulo 430 ayer Silvia descubre nueva información sobre el caso del estrangulador. Alicia recibe la visita de Quintero. Miralles viaja a Italia para estar con su marido y con Olga. Luis despide a Andrea y le dice a su mad...
  • Nuevo Capítulo 429 Completo 54:39 88% pasado jueves
    Capítulo 429 pasado jueves El tiempo se acaba. A Alicia solo le quedan cuatro horas de vida y el éxito del operativo de rescate depende de Maica. Ricky descubre que Andrea tiene mucho que ocultar. Tras su ruptura con Silvia, Á...
  • Nuevo Capítulo 428 Completo 56:55 100% pasado miércoles
    Capítulo 428 pasado miércoles Quintero intenta convencer a Maica para que seduzca a Oleg. Konchalowsky llega con la intención de matar él mismo a Alicia. Ante la gravedad de Antonio, Olga decide viajar a Milán. Espe quier...
  • Nuevo Capítulo 427 Completo 55:38 98% pasado martes
    Capítulo 427 pasado martes Iker propone a Quintero otro plan para rescatar a Alicia que supone utilizar a Maica. Nacha y Toni investigan al ex novio de Carolina como sospechoso de su muerte. Miralles habla con Olga de la salud de Antonio.
  • Nuevo Capítulo 426 Completo 56:13 94% pasado lunes
    Capítulo 426 pasado lunes La inspectora jefe Miralles es la policía más veterana de la comisaría del Distrito Sur. La inspectora Alicia Ocaña se incorpora a la comisaría. Ambas son el eje en torno al que...
  • Capítulo 425 Completo 58:07 100% 11 ene 2019
    Capítulo 425 11 ene 2019 La inspectora jefe Miralles es la policía más veterana de la comisaría del Distrito Sur. La inspectora Alicia Ocaña se incorpora a la comisaría. Ambas son el eje en torno al que...
  • Capítulo 424 Completo 55:51 100% 10 ene 2019
    Capítulo 424 10 ene 2019 La inspectora jefe Miralles es la policía más veterana de la comisaría del Distrito Sur. La inspectora Alicia Ocaña se incorpora a la comisaría. Ambas son el eje en torno al que...
  • Capítulo 423 Completo 57:42 100% 09 ene 2019
    Capítulo 423 09 ene 2019 La inspectora jefe Miralles es la policía más veterana de la comisaría del Distrito Sur. La inspectora Alicia Ocaña se incorpora a la comisaría. Ambas son el eje en torno al que...
  • Capítulo 422 Completo 54:10 100% 08 ene 2019
    Capítulo 422 08 ene 2019 La inspectora jefe Miralles es la policía más veterana de la comisaría del Distrito Sur. La inspectora Alicia Ocaña se incorpora a la comisaría. Ambas son el eje en torno al que...
  • Capítulo 421 Completo 54:25 100% 04 ene 2019
    Capítulo 421 04 ene 2019 La inspectora jefe Miralles es la policía más veterana de la comisaría del Distrito Sur. La inspectora Alicia Ocaña se incorpora a la comisaría. Ambas son el eje en torno al que...
  • Capítulo 420 Completo 56:16 100% 03 ene 2019
    Capítulo 420 03 ene 2019 La inspectora jefe Miralles es la policía más veterana de la comisaría del Distrito Sur. La inspectora Alicia Ocaña se incorpora a la comisaría. Ambas son el eje en torno al que...
  • Capítulo 419 Completo 53:03 100% 02 ene 2019
    Capítulo 419 02 ene 2019 La inspectora jefe Miralles es la policía más veterana de la comisaría del Distrito Sur. La inspectora Alicia Ocaña se incorpora a la comisaría. Ambas son el eje en torno al que...
  • Capítulo 418 Completo 58:05 95% 31 dic 2018
    Capítulo 418 31 dic 2018 La inspectora jefe Miralles es la policía más veterana de la comisaría del Distrito Sur. La inspectora Alicia Ocaña se incorpora a la comisaría. Ambas son el eje en torno al que...
  • Capítulo 417 Completo 56:42 76% 28 dic 2018
    Capítulo 417 28 dic 2018 La coartada de José es muy sólida. La policía sospecha que el asesino de Rita anda suelto. Iker sigue muy afectado por haber matado al joven Yuri, y Alicia le recomienda que se ponga en manos...
  • Capítulo 416 Completo 56:55 98% 27 dic 2018
    Capítulo 416 27 dic 2018 La policía busca a José, el marido de Rita, como principal sospechoso de su asesinato. Elvira quiere que Ricky empiece ya a encargarse del Moon Light. Luis no está muy convencido de ello. Qui...
  • Capítulo 415 Completo 55:35 99% 26 dic 2018
    Capítulo 415 26 dic 2018 Silvia visita el piso de Espe y Fede y decide trasladarse a vivir con ellos. Marcelino acepta llevar la defensa de Quintero y le visita en la cárcel para comunicárselo. Miralles y Espe citan a Rita ...
  • Capítulo 414 Completo 55:12 93% 24 dic 2018
    Capítulo 414 24 dic 2018 Ricky, por orden de su madre, asalta el taller de Jeremías. Por otra parte, Elvira pide a Luis que haga socio del pub a Ricky. Silvia tiene su primera cita con Álvaro. Miralles pide a Espe que inves...
  • Capítulo 413 Completo 56:17 94% 21 dic 2018
    Capítulo 413 21 dic 2018 La inspectora jefe Miralles es la policía más veterana de la comisaría del Distrito Sur. La inspectora Alicia Ocaña se incorpora a la comisaría. Ambas son el eje en torno al que...
  • Capítulo 412 Completo 57:25 90% 20 dic 2018
    Capítulo 412 20 dic 2018 La inspectora jefe Miralles es la policía más veterana de la comisaría del Distrito Sur. La inspectora Alicia Ocaña se incorpora a la comisaría. Ambas son el eje en torno al que...
  • Capítulo 411 Completo 53:31 100% 19 dic 2018
    Capítulo 411 19 dic 2018 La inspectora jefe Miralles es la policía más veterana de la comisaría del Distrito Sur. La inspectora Alicia Ocaña se incorpora a la comisaría. Ambas son el eje en torno al que...

Añadir comentario ↓

  1. piscis69

    Tremenda actuacion de Angel.....tremenda

    09 ene 2019
  2. Pinceles

    Por favor como puedo bajar un capitulo para verlo en la tv.Gracias.

    22 dic 2018
  3. Cáncer

    Hola,emocionada lo primero por la escena de ayer de Quintero y Alicia¡Que buenos son Andrea y Eduardo,tienen magia!!hoy que pena como a vuelto Íker tienen que ayudarse y quererse mucho el y Alicia para salir adelante¡Lo conseguiran!!yo creo que igual que Alicia en su día se quitó la cadena con la alianza de Robert Íker debiera quitarse la de Khady,para respirar aire fresco los dos,perdón si me meto donde no debo pero ya sois de la familia,felices fiestas a todo el equipo desde el primero al último.

    21 dic 2018