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No recomendado para menores de 7 años Servir y proteger - Capítulo 388 - ver ahora
Transcripción completa

No hubiese imaginado que Kanu estuviese envuelto.

Iker, necesitamos que colabore.

Mañana hay uno por la mañana.

No sé los detalles, tenéis mi móvil.

Tendremos en cuenta los riesgos para que no haya heridos.

Voy a llamar a Milán para confirmar

tu participación en el ensayo médico.

-Seguro que saldrá bien. ¿Cuándo empiezas?

-Eso no se sabe.

Cifuentes tiene que hablar con Salazar

para contarle que seguiré el tratamiento

y hay que ver si soy idóneo para el tratamiento.

-Doña Sofía, gracias por recibirme.

-Sergio Mayoral.

¿Y usted es...?

-Mi nombre es Cholo Trejo.

Especialista en resolver cualquier problema.

No encontrará a nadie más eficaz.

-¿Quién es? ¿No tiene nombre, es un fantasma?

-Averígualo todo sobre él.

-María, te dejo aquí lo mío.

-Muy bien, gracias.

-Pásatelo bien, ya me contarás.

-Vale, buen día.

-Su último trabajo fue en Marbella.

Lo contrataron para zanjar diferencias entre mafias rusas.

El encargo era cargarse a uno de los jefes.

-¿Y lo hizo? -¡Vaya que si lo hizo!

-Los guardaespaldas que tienen

no unos incompetentes, no saben hacer su trabajo.

Ni siquiera me han cacheado.

Ahora mismo podría pegarles dos tiros.

-¿Nos está amenazando?

-No, pero doña Sofía comienza a tener enemigos.

Pagarían bien por su cabeza.

-Encontré una web donde describían mi situación de bloqueo.

Lo mejor es que propone técnicas para mejorar

la confianza y la concentración.

-Por Dios, qué eficacia.

Parece que aprendes a compaginar trabajo y estudios.

-He conocido un tío en Internet muy guay.

Es "coach" personal.

-Iago Narbona.

-No está mal el chico, ¿no?

Es muy guapo, sí.

Da una paz escucharlo...

-Te estoy viendo un poco enganchada a esto.

-No te pienses cosas raras, está basado en la neurociencia.

Esto te ayuda a desarrollar herramientas

para desbloquearte y conocerte mejor.

¿Qué haces aquí?

Solo quiero ver un momento a Leo.

Soy tu abuelo.

Has dejado escapar a un prófugo.

¿Ahora qué tengo que decir a Fidalgo?

Estoy cansada de luchar entre lo que siento y lo correcto.

Ayer cuando se presentó aquí tuvo que rogar que no lo delatara.

¿Sabes qué? Sentí pena

por ver que venía a conocer a Leo y despedirse.

He quedado con ella esta mañana para ir al cine.

Estoy deseando que sea hora de salir.

-Me alegro un montón, hacéis una pareja superbonita.

-He preguntado en comisaría y me han dicho que estarías aquí.

-Os presento: es María, y ella es Raquel, sí.

Mi exmujer.

-Si prefieres que dejemos el cine para otro día...

-Pues nada, vamos a picar algo y nos ponemos al día.

-Creo que va a acabar fatal.

-Tampoco hay que propiciarlo.

-¿A qué te refieres?

-Que igual no es necesario

irle con el cuento de que cuchichean en comisaría.

Dime, Natalia.

Bueno, 38 tampoco es que sea tanta fiebre.

Vale, escucha...

voy en un rato, ¿de acuerdo?

(Música emocionante)

(Música animada)

Buenos días, María.

Oye, ¿qué te pasa? ¿Estás bien?

-Sí... No, si...

Estoy pensando en lo de ayer con Elías.

Que soy idiota, hice el tonto.

-Ya, eso te lo dije yo ayer.

-Es que no sé por qué actué así.

Vamos a ver, Elías había quedado conmigo.

Estábamos superilusionados.

Y de repente llega su ex, sin avisar,

y yo lo mando con ella.

Hice el tonto, pero de qué manera.

-Bueno, tampoco te martirices.

-Con lo que le costó dar el paso.

Y yo prácticamente le di a entender

que tampoco me importaba tanto ir con él al cine.

-Pero a ver, no lo enfoques así.

Le diste a entender que eres una buena amiga,

que te preocupas y no te importa posponer la cita.

Las circunstancias se han dado así.

-Sí, pues de aquí a que me vuelva a invitar...

-Bueno, María, respira. Misogi.

-¿Qué?

-Es una técnica de purificación.

Mira, tú respira, ¿vale?

Ahora te imaginas que estás en una cascada de agua pura.

El agua es muy fría, cada vez más fría.

Y cada gota que cae sobre tu cuerpo

se lleva un pensamiento negativo.

-¿Qué me estás contando?

-Es un técnica sintoísta

y te ayuda a reconectar con la naturaleza

y eliminar pensamientos negativos.

Supuestamente se hace en una cascada de verdad.

A falta de cascada, puedes hacerte una imagen mental.

-Pues me he duchado esta mañana y no me ha purificado nada.

Déjate de "tontás".

-Oye, que no son "tontás", ¿eh?

Son las técnicas de mi "coach" personal.

Te aseguro que funcionan.

Sí, mírame a mí.

Soy capaz de enfrentarme a mis estudios

con energía positiva.

He superado mi miedo a suspender.

-Y yo que me alegro.

Pero lo que me hace falta es que me pongan del revés

y, si puede ser, de manera estable.

No "tontás" ni imágenes ni nada.

-Yo al principio también era muy escéptica.

Pero me he decidido a probarlo y ¡"joer"!

Te aseguro que me ha cambiado la vida.

-Pues nada.

-María, que es él.

-¿Quién? -No puedo creer que esté aquí.

-¿Algún famoso o algo?

-Es mi "coach" personal, Iago Narbona.

-Ah, el de las cascadas.

-Es mono, pero tampoco lo veo como para cambiarle la vida a nadie.

-Deberías escucharlo.

Este hombre tiene un don, te lo aseguro.

Solamente con hablar contigo

es capaz de ver tu potencial interior

y ayudarte a realizar tus propósitos vitales.

-El mío ahora mismo es ir a comprar, no nos quedan limones.

-¿Os presento? Así se te quitan los prejuicios.

-Me tengo que ir a comprar.

Si quiere una rodaja de limón con el refresco

que se haga una imagen mental, que en físico no nos quedan.

(RÍE SARCÁSTICA)

Atiéndelo tú.

-Un cortado, María. -Y un cortado con sacarina.

-Hola, Iago. Soy Paty. Soy una de tus alumnas.

-¿Cómo estás?

-Iba a saludar, pero no quería molestar.

-Qué sorpresa verte por aquí, ¿no? -¿Por?

Me gusta conocer a mis alumnos.

-Pero como no me has dicho nada...

-Eso dicen de las sorpresas, funcionan sin avisos.

-Claro.

-De hecho, vivo cerca de aquí.

Aunque para los más especiales puedo desplazarme kilómetros.

-Qué majo, muchas gracias. -No, gracias a ti.

Un "coach" vale los logros de sus alumnos.

En poco estás logrando muchísimo.

-Bueno... Oye, ¿te apetece tomar algo?

Por supuesto, estás invitado.

-De hecho, te quería invitar yo a algo.

-¿A mí? (IAGO ASIENTE)

-Voy a impartir un seminario cerrado para alumnos de gran potencial.

Es exclusivo, va solo con invitación.

No publicaré nada en redes sociales.

Como te digo, es exclusivo.

-¿Y has pensado en mí para esto?

-Sí, creo que te puede venir genial.

-¿Cómo te suena?

-¡Buf! Genial.

Muchas gracias por pensar en mí.

-Pues ponme un té verde y te cuento detalles.

-Claro, ahora mismo.

-El acondicionador está en las últimas.

Me voy a pasar a comprar. ¿Te traigo algo de la droguería?

-Hum...

Sí, crema de manos. La del tarro negro, ¿sabes cuál?

-Sé perfectamente cuál es.

¿Puedo hacer una pregunta? No te enfades.

-Sí... He cerrado bien la nevera, hay que darle un golpecito fuerte.

(RÍE) -Que no es eso, tonta.

Es que ayer te oí llegar pronto

y me extrañó, pensé que te ibas a quedar a dormir con Bremón.

¿Ha pasado algo?

Ya, ya sé que soy una pesada,

pero me preocupo por ti. Eres mi amiga, es normal.

-Sí, es normal.

-¿Estás bien?

-No, no estoy bien.

Si quieres que todo vaya bien no te líes con un hombre casado

y que es tu jefe.

-¿Me lo quiere contar?

-Llegué pronto para contártelo,

pero nunca estás dormida a esa hora, siempre ves la tele.

-No encontré nada que ver y me fui a la cama a leer.

-Qué raro, ¿no?

Normalmente ves la tele todos los días.

Hay 500 canales en las plataformas privadas

y ayer no tenías nada que ver

o peor, tenías siete cosas y no te decidías.

-Vas a tener que practicar más si quieres cambiar de tema.

-Vale, no ha colado.

-Pues a ver...

que lo llamó su mujer.

-¿Cuándo?

-Cuando estábamos juntos, en el mejor momento.

-Ostras, qué mal suena eso.

-Dijo que estaba preocupada por su hijo,

que tenía 38 de fiebre y no sabía si llevarlo a urgencias.

Yo le recomendé que fuera.

Al final iba a ser lo mejor.

-¿Y te quedaste allí?

-Sí. Al principio bien, pero luego me vi sola en la habitación de hotel

y pensé que qué imagen más triste, se me removieron cosas.

-No te voy a volver a decir "ya te lo dije",

porque sé que lo recuerdas perfectamente.

-Lo recuerdo perfectamente. Como para no recordarlo.

-Lola, si ya sabes cómo acaba esto.

Son dos noches de placer y luego, ¿qué?

Vienen los bajones, preocupaciones, los sentimientos de culpa...

¿Por qué te castigas así?

-Para mí no es ningún castigo.

Es lo que quiero vivir en este momento.

¿Es fácil? No. ¿Es perfecto? Pues tampoco.

Pero es lo que quiero vivir.

-No te lo crees ni tú.

El "carpe diem" está muy bien para una aventura de quinceañeros,

pero esto ya sabemos cómo acaba.

Tienes muchos "spoilers", demasiados.

-Quiero vivir el presente porque hay una diferencia que lo cambia todo.

-A ver, sorpréndeme.

-Pues que Emilio se va de Distrito Sur.

En unos días estará trabajando en un despacho muy lejos de mí.

-Entonces, ¿no lo vas a volver a ver?

-Pues claro que no.

-Pues no lo entiendo.

-Pues es muy sencillo, Espe.

Se va en unos días y los dos tenemos muy claro

que juntos nos haremos daño.

Nuestra relación no va a ningún lado.

-¿Entonces?

-Sabemos que una vez que se marche se acabó todo, ya está.

Vamos a vivirlo como una aventura sin más.

¿Entiendes?

Sabemos que en la misma comisaría es inevitable que volvamos a caer.

-Como una atracción fatal, vamos.

-Exacto. Cuando se vaya se acabó.

Así que, ¿qué? ¿Nos vamos? -Sí, vámonos.

Oye, muchas gracias por contármelo todo.

Me alegra que lo tengas claro.

-Gracias por estar ahí cuidado y vigilando que no la cague.

-Y por eso impartimos el seminario en la sierra.

Al ser un retiro, la mente se aleja del estrés diario.

Se fomenta la concentración y la sintonía con la naturaleza.

-Claro, totalmente.

Suena muy bien, ¿eh?

-Entonces, ¿qué? ¿Te apuntas?

-La verdad es que me encantaría.

Las técnicas que me has enseñado me han ayudado mucho

y me gustaría profundizar más sobre el tema, pero...

No sé, no estoy segura.

-¿Y eso?

-Encontré tus vídeos porque buscaba la manera de compaginar

el curro en el bar con los estudios

y no morir en el intento, claro.

-Te entiendo perfectamente.

-Precisamente por eso, porque trabajo y estudio

no veo la manera de sacar tiempo para hacerme un retiro en la sierra.

-Iba a ser peor el remedio que la enfermedad.

-Claro.

-No sientas presión, no hay compromiso de ningún tipo.

Aunque el retiro es poco tiempo, 24 horas.

-¿Solo? ¡Yo pensé que eran como tres o cuatro días?

-No. Salimos de Madrid, después de comer vamos a mi casa

y al día siguiente a la hora de comer estamos de vuelta.

-¿Es en tu casa?

-En el sentido de que no es un hotel ni un spa que alquilemos.

Vamos, no vivo allí.

Es una cabaña muy aislada en medio del campo.

No tiene Internet ni nada, para vivir no sirve.

Como centro de meditación es increíble.

Ayuda a despejar la mente de verdad.

-Ya... ¿Cuánta gente va a estos seminarios?

-Normalmente no somos más de cuatro o cinco.

De otra manera no se da una atención personalizada.

-Claro...

-Este seminario concretamente es para principiantes,

para alumnos que lleváis poco en el programa,

pero que habéis captado rápidamente las ideas.

Te digo que en 24 horas vas a avanzar mucho más

que tres meses viendo mis vídeos.

-Claro, lo presencial es mucho mejor.

-En este seminario te corrijo la postura,

te corrijo la respiración.

Me centro en tu desarrollo para darte técnicas personalizadas.

Además, tengo una mediateca de sonidos para alumnos avanzados.

No está en mi página web.

-Jo, es que suena todo superbién.

Qué rabia me da perdérmelo.

¿Hasta cuándo tendría para pensármelo?

-Ese es el problema.

En esta edición es ya.

Por eso he venido a verte.

Salimos esta tarde.

-¿Hoy? ¡Buah, imposible!

Trabajo hasta tarde y trabajo mañana también.

-No te agobies, ya habrá otra ocasión.

-¿Cuándo volverás a hacer un seminario para principiantes?

-No te sabría decir.

Esto lo lanzo cuando veo que hay un grupo con buena sinergia.

De hecho, no voy a buscar sustituto.

Es tu perfil el que encaja.

Prefiero dejar una vacante que traer a alguien con energía negativa.

Intoxica al grupo.

-Pues lo siento mucho, de verdad.

Hoy y mañana es imposible.

Puedo preguntar a mi jefa, pero me va a decir que no.

-Pregúntale si quieres.

Te digo que la plaza va a estar vacante.

Tiempo tienes hasta que salgamos.

Y no te lo robo más, sé que estás trabajando.

-¡Eh!

Te invito yo, estás invitadísimo.

-¿Segura? -Segurísima.

Y encantada de conocerte. -Igualmente.

-Anda, mira, Olga. Ven, que te presento.

Él es Iago Narbona. Es el "coach" del que te hablé.

Ella es mi amiga Olga.

-Encantado. -¿Qué tal?

-Piénsate mi propuesta

y estaré pendiente por si cambias de opinión.

-Vale, muchas gracias.

Hasta luego.

-¿De qué propuesta te habla?

-Siéntate, que ahora te cuento.

¿Qué tal, Felipe?

¿Lo de siempre?

A ver, señores.

Vayan tomando asiento, vamos a empezar.

Perdón por el retraso.

Como podéis ver, ya tenemos a la inspectora jefe de vuelta.

Hasta que se ponga al día, lo siento, daré yo el "briefing"

como he hecho de forma habitual estos días.

El primer punto del día, como es lógico y normal,

dar la bienvenida a nuestra inspectora jefe.

Gracias, compañeros.

Es un placer estar de vuelta.

Eso del placer ya lo veremos.

Espera a ver la pila de marrones que tenemos guardada.

(RÍEN)

Bien, señores.

Hoy es un día importante.

Hoy vamos a llevar a cabo un operativo de gran envergadura.

Si todo sale según tenemos previsto,

es posible que hagamos caer a la mafia que traía a los "menas"

desde el otro lado de Gibraltar.

Vamos a cortar los aplausos, no estamos en un mitin político,

¿de acuerdo?

Nuestros compañeros Elías y Nacha

hace dos días detuvieron a Kanu Mbaye.

Es un senegalés que ha admitido ser el contacto de esta banda

aquí, en Madrid.

Iker, por favor.

Por casualidades de la vida, Iker lo conocía

de un viaje que hizo hace años a África.

Así es.

Kanu lo hacía porque pensaba que ayudaba a los chavales

a buscarse la vida en Europa.

Lo hemos convencido de tenderle una trampa a los cabecillas

y a cambio intentaremos convencer al juez

de que lo deje libre o, al menos, lo trate con clemencia.

¿Cuál es la trampa que vamos a tender?

Kanu se encarga de reclutar a camioneros

para pasar a los chavales.

Llamará a los cabecillas para decir que el camionero se está chulo

y exige más dinero o amenaza con denunciar.

Y los cabecillas vendrán para cantarle las 40.

Así es.

Según Kanu, cuando hay problemas se presentan en persona.

El caso, hoy mismo se espera la llegada de un grupo de chavales.

Debemos actuar rápido,

antes de que descubran que hemos detenido a Kanu.

Vamos a necesitar agentes de refuerzo.

Quien quiera lucir el chaleco antibalas

y llevar un arma larga, que se apunte.

Muy bien, Elías.

Esa es la actitud.

Ya sabe que ganas no me faltan,

pero es que esta tarde... Te tengo que cortar.

Seguro que tu conversación es de lo más interesante,

pero tenemos que seguir con los puntos del día.

Bueno, gracias a los voluntarios.

La inspectora jefe os dará más detalles

y dirá quién va y quién no va.

Siguiente punto del día.

¡Un retiro en la sierra!

Pero eso suena muy bien, ¿no?

-Sí...

Es que casi no lo conozco.

Llevo dos días viendo sus vídeos ¿y me voy a ir a su casa a dormir?

-Está bien ser precavida,

pero no creo que sea un asesino en serie.

¿No decías que todos hablaban maravillas de él?

-Sí, en Internet.

-Los vídeos son reales y a ti te funcionan,

es "coach" de verdad.

-Sí, si "coach" es.

Pero estoy bien como estoy, siguiendo los vídeos y tal.

Igual no me hace falta dar ningún paso más.

-Hay mucha diferencia, ¿eh, Paty?

Cuando me fui a París había visto mil vídeos de mi profesor.

Pensé que me las sabía todas.

Cuando llegué allí me enseñó tanto:

cómo tener colocada la cocina, cómo distinguir el género mediocre,

incluso cómo colocarme para cortar y no hacerme daño en la espalda.

-Hombre...

Visto así pues...

-Además, a ti el chico te cae guay, ¿no?

Y sus técnicas te funcionan.

Creo que el retiro te va a salir a cuenta.

-Bueno, me has convencido.

Ahora hay que convencer a María para que me dé dos días libres.

Eso va a estar más complicado.

-Por intentarlo no pierdes nada.

-No sé yo qué decirte. Hoy el horno no está para bollos.

-¿Me cobras, por favor? -Voy.

¿Cómo estás, Claudia?

Bueno, pues...

bien no estoy, pero por lo menos ha aparecido un rayo de esperanza.

Así que...

me voy a aferrar a él para seguir tirando.

¿Qué esperanza?

El cardiólogo de Antonio ha descubierto

una posible cura para su enfermedad.

Es un tratamiento experimental, no tiene garantía de éxito,

pero es una posibilidad.

Tiene buena pinta, seguro que sale bien.

Seguro, yo estoy convencida.

Aunque a Antonio no se lo puedo decir.

No quiere oír hablar de hacerse ilusiones.

Pero me tengo que aferrar a algo.

Por supuesto que sí.

No vale que digan que no se puede hacer nada.

Pues no.

La vida continúa, aquí estamos y los malos no descansan.

Te hemos echado de menos, tenía muchas ganas de verte.

¿Tan mal hace Bremón el "briefing"? Si fuera solo eso...

No, en serio. ¡Eh!

No nos pongamos sentimentales.

He venido para trabajar.

Vale, luego hablamos del operativo. Por supuesto.

Huy, está abrasando.

-Pues cuidado, no te quemes la "luenga".

-¡La "luenga"! Eso lo decía mucho Isra.

La "luenga".

-Estaba aprendiendo a hablar y cambiaba todas las palabras.

-Es verdad... Decía "acaiñar" en vez de acariciar.

O "medio" en vez de miedo".

-"Medio"...

Hicimos una lista y todo.

-Creo que la pegamos en la nevera con un imán.

-Qué habrá sido de esa lista.

-¿Qué tal? ¿Otro flan?

-No, yo no.

-Yo no quiero más, no.

A ver si me va a cambiar el metabolismo y engordo.

-Qué valor. Está igual que hace 15 años.

-Será de correr detrás de los cacos,

porque María me da unas comilonas que no veas.

Si quieres, nos vamos ya al notario. -Vamos bien de tiempo.

-Por si acaso.

Tenemos que ir al notario con sus hermanos.

Van a vender un terreno en Valdemorillo, a hora y pico.

Me he pedido la tarde libre para acercarla.

-Muy bien.

-Bueno, pues... -¿Nos traes la cuenta?

-¡Por encima de mi cadáver! María, apúntamelo.

-¡Ni hablar!

¿Puedes hacerme de chófer y no tengo derecho a invitarte?

-¡Tiene usted derecho a permanecer en silencio

y a no contestar las preguntas que se le hagan!

-En fin...

María, muchas gracias.

-Nada, a vosotros.

-Gracias, María.

-Conozco a Elías de hace un porrón de años.

¿Sabes los días libres que ha pedido para estar con una mujer?

¡Cero!

-Mujer, esa señora se va a ir mañana o pasado a París

y hasta luego, Lucas. No le daría más importancia.

-Madre mía, qué inocente. Se notan los años que tienes.

Esa mujer ha venido a recuperar a Elías.

Ha quedado para no sé qué con sus hermanos en Valdemorillo.

¿Qué pasa, no pueden venir ellos a por ella?

¿La tiene que llevar Elías?

Se le está pegando como una lapa.

-Vamos a ver, tienen un hijo en común,

tienen mucho pasado juntos.

Será mejor que se entiendan y lleven bien

a ser la típica pareja de divorciados que se putean.

-Que sí, que lo veo como tú.

Pero me parece que esa mujer

más que en el pasado piensa en futuro.

-Pues hablando de futuro...

Es que te quiero pedir un favor que es importante para mí.

Para mi futuro, precisamente.

¿Te acuerdas del "coach" que vino antes?

Resulta que imparte unos cursos intensivos

que son como... -¿Para cuándo quieres librar?

-Sería para irme ahora mismo.

Y mañana por la mañana también, volvería por la tarde.

(MARÍA SUSPIRA)

-Te viene fatal. Da igual, déjalo, no pasa nada.

-Que no, vete.

No me mires con esa carilla. Vete antes de que me arrepienta.

Todos se piden un día libre menos yo.

-¡María, muchas gracias!

-¡Quita, venga! -Te debo una.

-No, me debes varias. -Los apuntes.

-María, ¿me pones un vino?

(Llaman a la puerta)

Adelante.

¿Qué tal?

Eh... muy bien.

Pasa.

¿Y tú qué tal?

Bien, venía a hablar un momento contigo.

No es de trabajo, será un momento.

Lo que quieras, por supuesto.

¿Cómo está tu hijo?

Bien, cuando llegué a casa solo tenía unas décimas.

Siempre se lo digo a Natalia, pero cae en lo mismo.

A esas edades es normal que le suba la fiebre así,

pero no hay que preocuparse.

Lo que siento es que te quedaste sola en la habitación.

Bueno, lo entiendo perfectamente.

¿Al final te quedaste a dormir allí?

¿En el hotel yo sola?

No, me fui a casa.

Emilio... Lo siento muchísimo, de verdad.

Tenía que haber sido una noche especial y mira.

Al final se estropeó todo.

(Llaman a la puerta)

Perdón, no sabía que estabas ocupado.

No, yo ya me iba.

Hasta luego. Gracias, Lola.

Bien, ¿qué querías?

¿He interrumpido algo?

Ya te hemos dicho que no.

A ver, qué quieres.

Estoy organizando turnos, horarios, reuniones...

Necesito saber cuándo te marchas.

Todavía no lo sé seguro.

¿Pero más o menos en una semana, 15 días, un mes...?

No lo sé seguro porque todavía estoy pensando si me voy a ir.

¡Vaya! Sí que me he perdido cosas. ¿Qué ha pasado?

Sabes que nunca he estado convencido del todo.

Esto ha sido un embolo de mi mujer y mi suegro,

pero ese puesto nunca lo he pedido.

¿Esto lo he soñado o ya lo hemos hablado?

Lo hemos hablado, ¿pero qué quieres que te diga?

No he llegado a una conclusión definitiva.

Mejor horario, mejor sueldo, mejor despacho, mejor barrio,

cerca de casa...

Ya lo sé, pero ¿a costa de qué?

De perder el contacto con la calle, con los compañeros, la gente.

¿La gente? ¿Qué gente? Hay gente en todas partes.

Pero no quiero que se me apolille el uniforme.

Quiero estar al pie del cañón, en medio del fregado.

No soy tan politicastro como has pensado siempre.

Emilio, los políticos también cumplen su función.

Si los que gestionan el cuerpo no conocen el trabajo de calle

apañados vamos.

Necesitamos gente como tú en puestos de decisión,

que tenga experiencia.

Puede ser, pero todavía no sé qué hacer, no estoy seguro.

Bueno. ¿Y cuándo prevés que lo vas a sabes?

Porque necesito organizarlo todo.

De momento vamos a centrarnos en el operativo de los "menas",

ya habré tiempo para ver traslados,

cuadrantes y demás.

A sus órdenes, comisario.

(SUSPIRA)

Bienvenido, señor Trejo.

-Para lo que mande, señora.

-¿Quiere tomar algo?

Tengo un ron realmente exquisito.

-No me lo tome a mal, no me gusta beber.

Y menos cuando estoy trabajando.

-Un hombre sano.

-Los de mi gremio tienen fama de borrachos y pendencieros.

Generalmente es una fama muy justificada.

Pero a mí me gusta cuidarme y tengo pocos vicios.

-Alguno tendrá, nadie es perfecto.

-Mi único vicio es aislarme y caminar por el campo por horas.

Solo encuentro la paz estando solo en la naturaleza.

Lejos de la gente.

Pero seguro que no me ha hecho venir para hablar de senderismo.

-Por supuesto que no.

Lo he hecho venir porque quiero negociar

la posibilidad de que trabaje con nosotros.

Me vendría bien alguien responsable

y no se pase el día bebiendo y diciendo estupideces.

-Pues contráteme, señora Collantes.

No lo piense más.

-Aún hay un par de obstáculos que no me dejan decidirme.

-Con el debido respeto,

ayer le di un plazo para decidir.

Y ya se cumplió.

Quiero una respuesta.

-Para negociar las prisas son muy malas consejeras.

Le he hecho venir hasta aquí, ¿no? Muestro mi voluntad.

Muestre la suya y escuche lo que tengo que decirle.

Me gustaría ofrecerle el puesto de jefe de seguridad.

El obstáculo del que le hablaba es que ese puesto está ocupado.

-¿Gallardo?

Ese tipo es un mal chiste.

Estoy totalmente de acuerdo.

-Pues entonces no veo ningún obstáculo.

Usted es la dueña de todo esto.

Deshágase de ese inútil y listo.

-Podría hacerlo, sin duda.

Pero tendría que hacer uso de mi autoridad

y eso no es elegante.

A mí me gusta mucho la elegancia.

El confort.

Que todo el mundo esté cómodo.

A Gallardo lo contrató Sergio Mayoral.

-Y no quiere humillar a su lugarteniente.

-Lo ha entendido perfectamente.

-Déjeme que le haga una pregunta.

Si ese puesto estuviese vacante,

¿me daría el empleo a mí?

-Sin dudarlo.

-Entonces no hay ningún obstáculo.

Esta misma noche, Gallardo

dejará de ser un problema para usted y para mí.

Con su permiso, patrona.

-¡Pero señor Trejo!

¿Tan pronto me va a privar de su grata compañía?

-Cuanto antes nos ocupemos de este problema, mejor.

-Ya le he dicho que las prisas no son buenas.

Siéntese.

Y recuerde: esto no es Cali ni un cartel del Golfo.

-No, claro.

Estamos en la madre patria.

Aquí las cosas se hacen de otra manera.

-Eso es.

La policía nos tiene en constante vigilancia.

Si apareciera muerto mi jefe de seguridad

y en su lugar pongo a alguien como usted

no me quitarán ojo de encima.

-Alguien como yo.

-Dicho con todo el respeto.

-Así lo entendí, señora.

Bueno,

buscaré la manera más elegante de superar ese obstáculo.

-La elegancia por encima de todo.

Y eso implica que no quiero que lo mate.

-Mensaje captado.

No lo mataré.

Haré que se aleje de sus empresas para siempre.

-En ese caso, bienvenido al equipo.

-Gracias, patrona.

Permiso.

(Música oscura)

¿Quieres una café?

No, gracias.

Has tenido suerte con el juez.

He tenido suerte contigo. Tú has pagado la multa.

¿La fianza?

Nada, podría haber sido mucho más.

Yo no tengo dinero, así que muchas gracias.

No te iba a dejar en la cárcel esperando a juicio.

Qué vergüenza, Iker.

No me educaron para ser un delincuente.

Tampoco te castigues, Kanu.

No lo has hecho por dinero, pensabas que estabas ayudando.

Ahora es cuando estás haciendo lo correcto, ya verás.

Todo irá bien.

Si tú lo dices...

Oye...

yo también pensaba...

que lo había perdido todo con la muerte de Khady.

Era el amor de mi vida, pero salí adelante.

Así es.

Y a Alicia es muy buena persona.

Me alegro por ti, de corazón.

Gracias, Kanu.

Tú también saldrás adelante, ya lo verás.

Iker, estamos listos para hacer esa llamada.

¿Recuerdas todo lo que hemos preparado?

Sí, no hay problema.

Lo vamos a grabar todo para que el juez vea

que colaboras con la investigación.

Si haces lo que hemos hablado no habrá ningún problema.

¿Qué pasa, tienes miedo?

No, pero Musa tiene que pensar que lo tengo.

Me estoy preparando.

Muy bien pensado.

Tuve un buen profesor.

Anda, ven, siéntate.

(Música emocionante)

Estamos llamando.

(Teléfono comunicando)

"¿Qué?"

-Soy Kanu. -"Ya lo sé. ¿Qué?".

-Hay un problema.

El conductor se ha puesto chulo, quiere más dinero.

¿Musa?

Musa, ¿qué hago?

El conductor dice que si no le damos 3.000 euros más, nos denunciará,

que tiene muchas fotos y muchas pruebas.

-"¿De dónde sacas a esta gente? Joder, ¡inútil!".

-He intentado hablar con él.

Pero... -"Dile que sí,

le damos los 3.000.

Pero se los doy yo en mano.

Llévalo a las 19:00 detrás del polígono, donde siempre".

-Vale, a las 19:00.

-"Y tú y yo ya hablaremos.

Esto no puede volver a pasar".

-Sí, lo siento, perdona.

Está bien.

Vale, a las 19:00.

En un descampado detrás del polígono,

junto a las vías del tren. Lo conozco.

Os podéis esconder mientras espero.

Tú no vas a venir, es peligroso.

Tengo que ir o Musa sospechará, no confía.

Lo necesitamos como cebo, Emilio.

No tengo miedo, quiero ayudar.

Está bien.

Muy bien, Kanu.

Aquí tienes, tu vinico de Rueda.

-¿Esto qué es, patatas?

Antes ponías aceitunitas.

-No tenemos, se han acabado.

-Un poquito de jamón, de queso, salchichón, algo,

no basura industrial.

-Perdona, pero no son industriales,

las hace un freiduría del barrio y me las traen recién hechas.

Pruébalas, seguro que te gustan. Si no, mala suerte.

-Desde luego, os instaláis en Madrid y os volvéis unos "esaboríos".

Anda que tendrías futuro en Sevilla con esa actitud y esas tapas.

-¿Tote Gallardo?

(Música de tensión)

-¿A ti qué coño te importa cómo me llamo?

¿Y quién te ha dicho que te puedes sentar?

Me cago en mi padre,

¿a te voy a tener que echarte a guantazos?

-No creo que puedas, se te va la fuerza por la boca.

Además, no sabes quién soy.

-Claro que lo sé, te llaman Cholo.

He oído hablar de ti.

-No lo suficiente.

Si estuvieras bien informado sabrías que es mejor hablarme con respeto.

-Pues con todo el respeto, ¿qué coño quieres?

-Quiero lo que tú tienes, quiero que me lo des.

-¿Se puede saber qué es?

-Tu puesto de trabajo.

Voy a ser el nuevo jefe de seguridad de Sofía Collantes.

-Para eso tendrás que matarme.

-Mejor enterrarte vivo.

Atado, amordazado y bien untado de azúcar,

es como le gusta a los bichos del campo.

Me gusta el campo, ¿sabes por qué?

Porque puedes chillar como un cerdo y nadie te oye.

-¿Me tengo que asustar?

-No me importa si se asusta o no,

lo único que quiero es que vaya con doña Sofía

y renuncie a su puesto.

Así me ahorras un esfuerzo y tú salvas la vida.

-Pues con todo el respeto otra vez,

vete a la mierda.

-¿Sabes lo que es esto?

-Yo qué sé, un collar de indígenas, ¿qué me importa?

-No, míralo bien.

Cada una de estas cuentas es de un alma que mandé al infierno.

He disparado, ahorcado, ahogado, apuñalado,

estrangulado y enterrado viva a mucha gente.

Si no haces exactamente lo que te digo,

mañana por la noche

lo único que quedará de ti sobre la faz de la tierra

será una cuenta más en mi collar.

Piénsatelo.

-¿Se marcha ya?

¿Qué pasa, he tardado mucho?

-María, retira esto, por favor. Traeme un whisky doble.

Puede que este sea mi último operativo, Alicia.

¿Tiene ganas de su nuevo destino?

No sé qué decirte.

Llevo mucho soñando con un puesto como este y ahora que me lo dan...

creo que voy a echar de menos estar persiguiendo a los malos.

He escuchado que se vive muy bien en esos puestos.

Sí, ya lo creo.

Pero se muere uno de aburrimiento.

Creo que se oye el motor.

Tranquilo y a seguir con la comedia.

No te confíes por estar rodeado de policías.

Las cosas se pueden torcer.

Y, si se tuercen, ¿qué hacemos?

Tú estate pendiente

y si te digo que corras, corres

y no pares hasta llegar al coche en el que vinimos.

Sí, se acerca un coche.

Atención a todas las unidades,

se aproxima un vehículo por el norte.

Repito, se aproxima un vehículo por el norte.

Vienen tres, ¿quiénes son los otros dos?

No los había visto nunca.

Ojo, vienen armados.

A todas las unidades, los sospechosos van armados.

Repito, los sospechosos van armados.

¿Este quiere más dinero?

Sí, soy yo.

A ver, esas fotos que tienes, sácalas.

¡Policía Nacional! ¡Tiren las armas los tres!

** Y si no, ¿qué?

Tirad las armas, estáis rodeados.

(Sirena)

¡Quietecito! ¡Eh!

(Música emocionante)

Musa, suelta a Kanu.

Musa, suéltalo.

¡Suelta a Kanu! ¡Ahora!

(Sirenas)

¡Policía Nacional!

¡Tirad las armas!

Musa, suéltalo. ¡Ahora!

¡Eh, quietecito! ¡Ni te muevas!

Siento haberte metido en esto.

No te preocupes.

No ha sido culpa tuya.

No, la culpa ha sido mía. Te dije que era peligroso.

Te dije que no tenía miedo.

¿Estás bien?

Sí. ¿Iker?

Bueno, gracias por tu colaboración.

Además de por tráfico de personas

podemos acusarlos de tenencia de armas,

intento de secuestro y resistencia a la autoridad.

Pasarán una buena temporada entre rejas.

Antes necesitamos los nombres del resto de la banda.

Hay que interrogarlos cuanto antes.

Vamos a asegurarnos de que no hablen entre ellos.

No vuelvas a meterte en una de estas, ¿entendido?

No a las cosas chungas, tío.

Ahora hay que devolver el camión. Venga, te llevo.

Eh, ¿podremos ir a tomar algo algún día?

¿Algún día?

Nos vamos esta noche a cenar.

¡Genial!

Aquí está el escrito al juez, échale un vistazo

y si te parece okey, lo firmas y vamos adelante.

A ver...

La copia de las diligencias, el relato de la detención...

Aquí está la transcripción del interrogatorio.

Si quieres incluir algo más, puedes.

No creo que sea necesario.

El chico ha sido muy elocuente.

(Llaman a la puerta)

¿Se puede?

Sí. Has estado cenando con el testigo, ¿no?

Sí, así es. Le debía una cena a Kanu.

Imagino que hay novedades y estáis aún reunidos.

Pues sí, ya lo creo que hay novedades.

Alicia le ha estado apretando las tuercas a Musa

y ha cantado "La Traviatta".

Sí, se ha venido abajo enseguida.

Nos ha contado el funcionamiento a ambos lados del estrecho.

¿Sirve para pillarlos a todos?

Verás, en estos momentos me estoy coordinando

con las comisarías de las zonas donde operan.

Queremos ver si podemos hacerlos caer a todos de golpe.

A Musa no le ha dado tiempo de avisar a nadie.

Si actuamos con rapidez desmantelaremos

toda la organización en un solo operativo.

Para lo que necesitéis, me avisáis.

Ya has hecho bastante, te lo aseguro.

Que sepas que me encargaré de que Fidalgo se entere.

Gracias, Emilio.

¿Qué tal la cena?

Bien. Bueno, ha sido bastante emotiva.

Tiene miedo de lo que pueda pasar en el juicio, es normal.

No sé, me ha dicho que está muy arrepentido.

Intentaré buscarle un trabajo mientras.

El chico es muy espabilado y tiene mucho valor.

Falta que el juez sepa valorar lo que ha hecho en el caso.

En fin, chicos,

es tarde y querréis ir a casa. Por mí nada más.

Y felicidades por el éxito de hoy.

Iker, si algún día Fidalgo te toca mucho las narices,

métete a policía.

Yo hablaré a tu favor, ¿eh?

Que lo destinen aquí, lo quiero cerca.

Eso por supuesto.

Te agradezco la oferta y prometo que la tendré en cuenta.

Esa es la actitud en una profesión como la nuestra.

(RESOPLA)

(RÍE) ¡Absolutamente!

-La cara de tu hermano Carlos cuando me ha visto, se quedó bizco.

-Como si hubiera visto una aparición.

-Supongo que suponía que no me iban a ver más el pelo.

-Yo tampoco les he avisado.

-Tu hermano Pedro se ha enfadado.

-Sí.

Cuando te has ido al baño te ha puesto...

"Estás loca, ¿no te acuerdas de lo que te hizo pasar?".

-¿Qué le has dicho?

-Lo que me dijo a mí Israel.

-¿Qué te dijo a ti Israel?

-Que ya no eras un retrógrado

ni un homófobo ni alcohólico.

-En definitiva, que ya no era un capullo.

-En resumen, volvías a ser el Elías del que me enamoré.

-Hace tanto de eso... -¡Tampoco hace tanto, Elías!

-Cuando estábamos juntos no había Internet ni móviles.

No había ni euros.

Yo llevaba un Talbot... -Si nos ponemos así, lo dejamos.

-Buenas, pareja. -¡Hey!

-¿Qué tal ese viaje?

-Bien, muy bien, María.

Venimos con un hambre... ¿Podemos cenar aún?

-Lo siento, he cerrado la cocina hace un rato.

-¿Tan pronto? ¿Qué hora es?

-Es temprano, pero ha sido una tarde flojilla de gente

y he dicho: "Voy a cerrar un poquico antes

y me subo a descansar".

Pero cosicas frías sí que tengo.

Si queréis un platico de queso, embutido...

-A mí me parece bien, ¿qué opinas?

-No te preocupes, María. Buscamos otro sitio, de verdad.

Además, así ella podrá descansar.

Nos vamos a cenar en plan bien, ¿te parece?

-Perfecto. -Podemos ir al italiano de siempre.

-¿Al "Avanti Popolo"? -Sí.

-Creo que lo cerraron hace años. -¡Qué dices! ¡No!

Pues buscamos un nuevo italiano para una nueva época.

María, gracias. -Hasta luego.

(Llaman a la puerta)

Adelante.

Hola.

¿Son ya las 22:00?

Y cuarto.

¡Ay! Lola, de verdad...

Estoy esperando una llamada y me vas a matar.

Bueno, ¿qué pasa?

Quedamos para cenar

y hasta que no la reciba no me puedo mover.

Es posible que tarde un poco.

No te preocupes, tengo un plan B.

Tengo unos amigos tomando algo, iré con ellos.

¿Estás bien, ha pasado algo?

No, estoy coordinando varias comisarías

para el asunto del tráfico de menores.

Ah, sí. Algo he oído.

Ha dicho que ha ido bien, ¿no?

Bueno, un éxito.

Y lo que soy yo, me siento 10 años más joven.

Lástima que esta pueda ser mi última misión.

Lo que me queda es engordar el culo en un sillón.

(RÍE) ¡Qué exagerado eres, de verdad!

Ni que estuvieras jubilado.

Va a ser emocionante también estar cerca del ministerio.

Lo emocionante es ir detrás de los malos

pistola en mano,

meterlos en la sala de interrogatorios

y arrinconarlos hasta que confiesen.

Hay maneras de arrinconar a los malos sin la pistola.

¿Tú crees?

Yo creo que en mi nuevo puesto

solo me enfrentaré a mandamases y burócratas.

¿Sabes una cosa, Lola?

A la mierda, no lo quiero.

¿Qué no quieres?

No quiero el puesto.

Escucha, no quiero renunciar a esta sensación.

No quiero dejar de verte.

Emilio, creo que te estás equivocando.

¿Qué pasa?

No sé, creo que deberías pensártelo mejor.

Pensé que te haría ilusión que me quedara.

Sí, pero esto no es una decisión que tienes que tomar

teniendo en cuenta si me hace ilusión.

Esto te puede cambiar la vida a ti, es un puesto muy importante.

Mira, solo te pido que lo pienses mejor.

Consúltalo con la almohada.

-Tenemos que hablar.

-Sí, un momento.

-Cholo Trejo me ha amenazado.

Quiere mi puesto de trabajo y si no trago, me mata.

-Vaya, qué contundencia.

-¿Es lo único que tienes que decir?

-Le dije a Sofía que no me gustaba ese tipo y que estabas bien.

No sé por qué tenemos que aceptarlo.

-¿Qué coño ha pasado?

-A nosotros también nos ha amenazado.

-¿Cómo? A ver si lo entiendo.

¿Vais a confiar vuestra seguridad a un tío que os ha amenazado?

-La decisión está en manos de Sofía.

Puedo opinar, pero la jefa es ella.

-O sea, vais a darme la patada.

-¿Ves alguna alternativa?

-Pues no sé.

Acabar convertido en una bolita en el collar del descerebrado ese.

-Mira, Tote, la cosa la veo muy clara:

o te enfrentas tú con él o te largas bien lejos.

Yo no puedo defenderte.

Lo que sí puedo es ayudarte a desaparecer.

(Música de misterio)

No te irías con las manos vacías, para eso somos amigos.

-Lo tenías todo pensado, ¿no?

El dinero contado y todo.

-Te estoy ofreciendo mi ayuda.

-Muchas gracias por el detalle.

Pero no lo quiero.

-Ni lo has mirado, es un buen pellizco

-Mira, Sergio, no me importa cuánto haya ahí.

La dignidad vale mucho más.

-Tote, ese tipo es peligroso.

Coge el dinero y déjate de problemas.

Es buen negocio.

Hay mil sitios donde empezar de nuevo.

-Llevo toda la vida dando tumbos, ya estoy cansado.

Además, aquí estoy a gusto, es mi sitio.

Leche, que hemos toreado al CNI.

Yo no soy un morlaco entablado que huya.

-Déjate de metáforas taurinas. Te pueden matar.

-¿Y te importaría?

-Pues claro.

Te aprecio de verdad, Tote.

-Mira, yo sé que ese infunde respeto,

pero no más que algunos locos que me encontré en la trena.

Si no me arrugué dentro no me arrugaré fuera.

Guárdate el dinero.

-Jamás pensé que te vería rechazar un buen fajo de billetes.

¿Estás seguro de lo que haces?

-Todavía no ha llegado el momento de cortarme la coleta.

Voy a seguir toreando. Y te voy a decir una cosa:

a ese colombiano lo voy a arrastrar por el suelo delante de todos.

Nadie humilla a Tote Gallardo y vive para contarlo.

Ya he tomado una decisión y me quedo.

Ahora me costará hacerles entender

por qué renuncio a un puesto tan solicitado.

Lo importante es que estés convencido.

¿Estás seguro? Completamente.

El hecho de que no coja ese traslado lo cambia todo.

-¿Por qué no cortas por lo sano como la otra vez

y cada uno por su lado?

-Yo me merezco algo mejor, ¿no?

-Pues claro que sí, cariño mío, claro que te mereces algo mejor.

-Traigo noticias buenas y malas.

Las buenas siempre primero.

Acaba de llamarme el doctor Salazar: hay un hueco para Antonio

en uno de los grupos de ensayo para el tratamiento.

Bravo, esa sí que es una excelente noticia.

¿Y las malas?

Debemos comenzar antes de lo previsto.

Hay todo un protocolo de pruebas antes de la intervención.

-Muchas gracias, Mercedes, por confiar en mí.

Estaría bien que hablases tú con él.

De acuerdo.

De acuerdo, Mercedes. Pues nada.

¿Estamos en contacto?

Gracias.

-¿Quién es Mercedes?

-Una colega con la que hacía mucho que no hablaba.

-¿Has cortado porque he llegado yo o me lo parece?

-Igual es una cosa de trabajo de la UFAM o algo así.

-¿Qué dices? Nada de lo que le pase con Bremón es de trabajo.

Me ha dicho en plan misterioso que va a mover ficha.

-Paty, has logrado muchísimo en una sola sesión.

Aún falta mucho para pasar al siguiente nivel.

Vamos hablando.

-Bueno, muchísimas gracias por todo.

-Cuídate, Paty.

Al parecer, hay un hueco en el grupo

del tratamiento experimental de Salazar.

Tendrías que agilizar tu incorporación.

A mi corazón ese verbo no le sienta bien.

Estarías en Milán la semana que viene.

¡La semana que viene!

Hay un protocolo muy extenso de pruebas.

Chica, ni que fuera una estrella del rock.

-Iago Narbona es mucho mejor que una estrella del rock,

porque él no está vacío y no es superficial.

-Vamos, que te pone. -¡María!

No, no me refiero a eso.

Estoy hablando de algo más espiritual.

No sé, esta experiencia me ha transformado por completo.

Lola, estás muy rara.

Desde que te dije que me quedaba en Distrito Sur no has sonreído.

Sinceramente, no lo entiendo.

Hace rato que buscaba hablar contigo.

¿Por qué me hablas en ese tono?

Me estoy preocupando, de verdad.

Unas puertas se cierran y otras se abren.

-¿Qué gato encerrado

va a haber en que consiga desbloquear mis emociones?

-¿Qué tiene que ver con aprender a estudiar?

-Tiene que verlo todo.

He descubierto que mis problemas con el estudio

son manifestaciones de nudos que tengo dentro

que impiden que fluyan las energías.

-¡Buenas! -Hasta otra, María.

-Hasta otra.

-¿Te ayudo con algo? -No, hombre.

Está todo bien. Hay un par de cafeticos que llevar.

-Eh, Nacha. ¿Estás bien, te pasa algo?

Nacha, estás como temblando.

Parece que hayas visto a un fantasma.

-Se llama Cholo Trejo.

Es el asesino de mis padres.

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  • Capítulo 388

Servir y proteger - Capítulo 388

15 nov 2018

La inspectora jefe Miralles es la policía más veterana de la comisaría del Distrito Sur. La inspectora Alicia Ocaña se incorpora a la comisaría. Ambas son el eje en torno al que gira la vida personal y profesional de sus compañeros y los casos policiales que afectan al barrio.

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Añadir comentario ↓

  1. Sara

    En donde puedo verlo para escucharlo?

    21 nov 2018
  2. Tere

    No se escucha

    18 nov 2018
  3. Marc

    Bon dia, On és el so del capítol 388? Revisen els continguts abans de pujar-los? Modificaran el capítol 388 o del deixaran així? Salutacions cordials.

    17 nov 2018